31 de Marzo de 2010 - 10:00:31 - Pío Moa - 63 comentarios
El gobierno de 1969 se propuso, como queda dicho, asegurar la sucesión en Juan Carlos como tarea principal. La derecha española consideraba tradicionalmente la monarquía como el elemento fundamental, refrendado por la historia, de la estabilidad social y de la misma unidad de España –supuesto muy discutible–, contrastándola con las experiencias republicanas, realmente catastróficas. Ante el objetivo de afirmar la monarquía, pasaban a segundo plano asuntos como el de las asociaciones, que muchos, Franco entre ellos, miraban con recelo, como un posible factor de distorsión política.
Claro está que no todo el mundo veía las cosas de igual modo, dentro y fuera del régimen. Ni la monarquía ni la persona de Juan Carlos concitaban demasiado fervor popular, persistía contra el príncipe una inquina sorda en medios franquistas, no digamos de la oposición, y el Vaticano y el clero antifranquista no iban a poner las cosas fáciles al gobierno.
El suceso político más destacado del año 1970 fue seguramente el "Proceso de Burgos", un juicio militar sumarísimo contra terroristas de la ETA acusados de haber asesinado a Melitón Manzanas, un policía de alto rango, al guardia civil José Pardines y al taxista Fermín Monasterio. Manzanas seguía una rutina tomando cada día un autobús, sin protección alguna, y un miembro del PNV suministró a la ETA información sobre sus movimientos. Uno de los etarras, Iñaqui Sarasqueta, explicaría muchos años después que la oposición al régimen llamaba torturador a Manzanas, pero "siempre he pensado que se valía más de esa fama que de la propia tortura". Los autores y cómplices de los asesinatos habían sido detenidos pronto y sería juzgados en diciembre.
El PNV pasó inmediatamente a apoyar a la ETA. Difundió el bulo de que Manzanas había sido asesinado por asuntos de faldas, y acusó al régimen de "genocidio sañudo y sistemático" practicado "ininterrumpidamente" desde la Guerra Civil, mientras justificaba los asesinatos como respuesta a un "masivo terror de Estado", aunque señalaba como prueba del mismo los "ciento cincuenta presos y cincuenta confinados" durante el pasado estado de excepción, lo que presta su verdadero calibre al genocidio y al terror alegados (otras cifras hablan de casi 2.000 detenciones, aunque fueran puestos enseguida en libertad la gran mayoría de los detenidos). Por otra parte, si los atentados eran causados por la represión, no se explicaba cómo esa respuesta surgía en una época en que la represión era menor, y no en cambio en épocas anteriores harto más duras.
Pero no fue el PNV, demasiado débil en el interior, el mayor aliado que encontró el terrorismo, sino el mucho más influyente clero conocido como progresista, el cual apoyó enseguida a la ETA. Entre los encausados figuraban dos clérigos, y el 21 de noviembre, poco antes del juicio, los obispos de Bilbao y San Sebastián, Cirarda y Argaya, con respaldo de gran parte de la jerarquía eclesiástica del resto del país, habían difundido masivamente una pastoral en la que condenaban por igual "las violencias estructurales, las subversivas y la represivas". Ello daba respaldo moral a los terroristas, pues por una parte igualaba sus violencias con la represión legal, y por otra las justificaba como una reacción a la "violencia estructural" (todos los regímenes se basan en la violencia "estructural"). Ese artificio retórico iban a emplearlo sin tregua, también durante la democracia, aquel clero, los nacionalistas y otros. El episcopado publicó notas contra eventuales penas de muerte y pidiendo un tribunal ordinario y no militar. El abad de Montserrat, Cassiá Just, auspició un encierro de 300 intelectuales y artistas en su monasterio, y expresó al influyente diario francés Le Monde su condena de cualquier compromiso de la Iglesia con el régimen, al que acusaba de "reprimir al pueblo por el único delito de oponerse a Franco". Así, los acusados del Juicio de Burgos constituían los auténticos representantes del pueblo y no los perseguían por los asesinatos mencionados, sino solo por resistir a Franco.
A su vez, la oposición antifranquista en pleno defendió a los etarras con un activismo y unanimidad que nunca se habían dado ni volverían a darse para ninguna otra causa, volcándose en difundir proclamas, pintar consignas en las paredes, firmar manifiestos y protestas, promover paros y manifestaciones en fábricas y universidades...Se daba así el hecho revelador, como señalé en otro lugar, de que "por primera vez desde la guerra toda la oposición antifranquista, en el interior y en el exilio, lograba unirse en un frente común de hecho, y con una actividad y audacia nunca vistas desde el maquis". Todo ello en solidaridad con un grupo "jactanciosamente totalitario, antiespañol y terrorista". Lo hacían en nombre de la democracia.
Aún contó la ETA con ayudas exteriores del más alto nivel. Gobiernos de la CEE como el francés o el italiano, o el Vaticano, presionaron sobre el español. Intelectuales como Jean-Paul Sartre, que defendía los regímenes comunistas, extendía su protección a la ETA, al igual que Picasso, Alberti, Casals y muchos otros. En numerosas ciudades europeas los sindicatos y partidos de izquierda organizaban manifestaciones y protestas. Rara vez un grupo terrorista había tenido tan enorme respaldo, y precisamente por sus asesinatos. Fue entonces cuando la ETA se convirtió en una potencia considerable, mucho más debido al ambiente creado por otros que por sí misma.
El juicio comenzó el 3 de diciembre. Dos días antes la ETA secuestró al cónsul alemán en San Sebastián, Eugen Beihl, y amenazó quitarle la vida si había penas capitales. El día 5 el gobierno declaró en Guipúzcoa un estado de excepción por tres meses, tratando de dar con el secuestrado, que en realidad había sido trasladado al cómodo "santuario" francés. Durante el juicio, los acusados se declararon marxistas-leninistas, y se lanzaron contra los jueces. Hubo seis condenas a muerte.
El resultado de la agitación dentro de España fue poco brillante. Hubo pequeñas manifestaciones en diversos lugares, sobre todo en localidades de Guipúzcoa, y paros aislados, prueba de la escasa fuerza real de la oposición. Pero el gobierno se vio en postura difícil, pues cumplir las sentencias le crearía mártires y represalias diversas de varios países europeos, y no hacerlo se interpretaría como claudicación ante las violencias y las presiones externas. El 30 de diciembre Franco reunió a los ministros para tratar el asunto. Leyó una carta de la viuda de Melitón Manzanas y parecía inclinado a ejecutar las penas capitales. Según el testimonio de Fernández de la Mora, allí presente, solo un ministro civil defendió esa vía, los militares permanecieron silenciosos y los demás ministros abogaron por la conmutación. Franco aceptó la opinión de la mayoría, como solía hacer. En Madrid y capitales de provincia se convocaron manifestaciones de apoyo al régimen, y una de las más nutridas fue la de Bilbao. Así quedó superada una crisis complicada, sin que la situación general del país variase .
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**** El PSE, a los mediadores profesionales: "El nivel de requisitos es más alto". O sea, que siguen en ello. Mayor Oreja tiene plena razón, como era de esperar, y los delincuentes del PSOE y el PPOE continúan su colaboración con banda armada.
**** http://www.elcorreogallego.es/indexSuplementos.php...
30 de Marzo de 2010 - 09:14:11 - Pío Moa - 130 comentarios
"El embajador británico (...) se había hecho la ilusión de que, con buenas palabras, lograría el primordial objetivo de levantar el bloqueo de Gibraltar. Pensaba que, para afirmar su personalidad, los ministros suelen propugnar lo contrario que sus predecesores. Efectivamente, Castiella había hecho del Peñón su polo magnético, lo que le había llevado a descuidar otros frentes. El cambio de López Bravo, como desde el primer día declaró a la prensa, fue reducir la cuestión gibraltareña a uno de los puntos cardinales de nuestra política exterior; pero mantuvo íntegramente el bloqueo, a pesar de las tentaciones fáusticas con que le asediaba el lobby británico en Madrid. "Abra usted la verja –venían a decirle– y le daremos patente de liberal en el mundo". Atacaban su único punto débil; pero resistió, y el ministerio entero estaba con él en la línea firme. Cuando en 1972 visité oficialmente Londres, invitado por mi colega lord John Peyton, quise verme Home, que ocupaba el Ministerio de Asuntos Exteriores. Sólo me habló de Gibraltar: no podía creer que lo que llamaba "la joven generación europea" recién llegada al poder en España no estuviera dispuesta a cambiar de rumbo y a congraciarse con Gran Bretaña. Era, en otros términos, el mismo argumento que los suyos esgrimían en Madrid. Le respondí: "Todos es posible si el Reino Unido renuncia a la soberanía sobre su última colonia en el continente europeo; d otro modo nada cambiará en Gibraltar". Torció el gesto. Comprendí perfectamente que Londres quisiera convertir, otra vez, en pingüe negocio y en consentido enclave lo que el bloqueo había transformado en una pesadilla; pero el interés de España era exactamente el contrario. Durante el mandato de López Bravo no se cedió ni un ápice en Gibraltar. La entrega la iniciaría, después de la muerte de Franco, un diplomático que, con docilidad rayana en el servilismo, había sido secretario de Castiella (...) La rendición la consumó el marxista Fernando Morán. Por cierto que la última línea de la dialéctica del lobby británico en Madrid era: "Cuando se restaure la monarquía parlamentaria devolveremos Gibraltar"; y había españoles que decían creérselo para justificar su entreguismo". (Gonzalo Fernández de la Mora, Río arriba)
Ante el interés useño en la entrada de España en la OTAN, nunca necesaria para España, es evidente que esta pudo presionar, a cambio, con la devolución de Gibraltar. Pero, dadas las veleidades y bandazos de la política exterior española después de Franco, es evidente que para Usa el control del vital estrecho de Gibraltar está mucho más seguro en manos británicas. Fernando Morán merece pasar a la historia como un verdadero traidor a España. Oficio en el que está ampliamente acompañado.
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**** Una lección de Eichmann en Jerusalén, de Hannah Arendt, y de otras obras: desde 1933, qué pocos alemanes se atrevieron a denominar al nazismo por su verdadero nombre, como ideología criminal, y a sus jefes como criminales. También en esto había una "corrección política". Casi nadie, en España, se atreve a llamar a la "negociación" o "diálogo" con los asesinos terroristas por su verdadero nombre: colaboración por parte de un gobierno delincuente. La perversión generalizada de la sociedad empieza por la perversión del lenguaje. En la Alemania de entonces era muy arriesgado hablar claro. En la España de hoy todavía es poco arriesgado, pero el miedo a hablar claro es casi igual de grande.
**** Nota interesante: quien está actualmente a cargo del Patrimonio Nacional, y por tanto de las asechanzas contra el Valle de los Caídos, en dependencia directa de la vicevogue, es Yago Pico de Coaña, un diplomático que influyó mucho sobre el gobierno Pastrana, en Colombia, para que cediera parte del territorio colombiano a los narcoterroristas de las FARC. En otras palabras, es un simpatizante o colaborador del terrorismo, tal como el gobierno que sufre hoy España.
**** Santiago Carrillo, en defensa de Zapatero: "No creo que sea tan mal presidente". "No está mal, no está mal. Aun le queda un poco para llegar a Paracuellos, pero va por el buen camino", debió de decir para sus adentros.
29 de Marzo de 2010 - 09:51:20 - Pío Moa - 53 comentarios
El gobierno se ha dedicado los meses pasados a asfixiar en silencio el Valle de los Caídos por medios de típicos y ruines manejos burocráticos. La creciente protesta pública le ha obligado a retroceder, pero solo en parte. El monumento vuelve a estar abierto al público, pero eliminando los ingresos por la entrada, con lo que trata de tener completamente a su merced a los monjes y, antes o después, alterar el carácter del lugar.
Nada podría ser más erróneo que suponer que el peligro ha pasado. Aparte de su simbolismo –una reconciliación rechazada por los irreconciliables que se consideran herederos del Frente Popular–, el Valle de los Caídos es también símbolo de la inmensa mentira en que se asienta la "memoria histórica" y toda la política de este gobierno. Secundado por el PP, naturalmente.
Por eso es preciso seguir difundiendo al máximo la verdad sobre el monumento, muy condensada en el manifiesto ya expuesto aquí. Se pueden hacer muchas más cosas, desde un buen documental que colgar en you-tube hasta declaraciones de diversas personalidades, enlazarlos en blogs, etc. Se trata de llegar lo más amplia e imaginativamente posible a la opinión pública, también en el extranjero. Reproduzco de nuevo el manifiesto.
1.- El Valle de los Caídos es uno de los monumentos más grandiosos, armónicos e integrados en el entorno edificados en el siglo XX en todo el mundo, y como tal uno de los más visitados. Construido sin coste para la Hacienda pública, por medio de donativos y loterías especiales.
2.- El monumento, alzado en recuerdo de la victoria del bando nacional en la Guerra Civil, pasó pronto a tomar carácter de reconciliación, al enterrarse en él restos de soldados de ambos bandos, algo muy poco usual entre los vencedores de una guerra. La reconciliación no parece haber sido aceptada por algunos círculos ni por el actual Gobierno, que viene hostigando a los monjes encargados de cuidar el lugar, privándoles de ingresos y cerrando con falsos pretextos el acceso a parte del monumento. Se ha hablado de anular su carácter religioso, de transformarlo en museo de la llamada "memoria histórica", y no han faltado incitaciones a volarlo.
3.- Como justificación de su actitud, el Gobierno y asociaciones financiadas con dinero público han divulgado que el Valle de los Caídos fue construido por 20.000 presos políticos en régimen de esclavitud, pésimas condiciones y elevada mortandad. Estos datos, como tantos de la "memoria histórica", chocan con la documentación hoy conocida. Esta documentación prueba que la mayoría de los obreros del Valle fueron libres; los reclusos –comunes e izquierdistas acusados de delitos– trabajaron durante seis de los dieciocho años de la construcción, un máximo de 700 en algún momento y sin llegar a 2.500 en total; eran voluntarios, pues redimían hasta seis días de condena por día trabajado; cobraban sueldo normal y con vigilancia escasa; entre libres y presos hubo 14 accidentes mortales, número considerado bajo para una obra de tal envergadura. Tampoco está probado el que Franco quisiera ser enterrado allí, una decisión tomada por el rey Juan Carlos.
4.- Los españoles tienen derecho a conocer las pruebas en que se basan las versiones del Gobierno y sus afines, y estos el deber de ofrecerlas. De otro modo deberíamos concluir que la opinión pública sufre un nuevo y lamentable episodio del "Himalaya de mentiras", como definió el socialista moderado Besteiro o el liberal Marañón unas propagandas generadoras de odios que todos creíamos superados.
5.- Aun en el muy improbable caso de que tales pruebas existiesen, nunca justificarían unas actitudes que entrarían en una tradición desastrosa de destrucciones y saqueos de arte y bienes del Patrimonio Histórico Nacional como los ocurridos en la Guerra Civil. Por todo ello, los historiadores firmantes nos consideramos obligados a denunciar una situación que revive divisiones del pasado y que ningún país civilizado puede tolerar.
**** González Pons cree que el hombre puede ser la peor plaga que haya conocido la tierra. Esete hombre, en concreto, demuestra de nuevo su extrema sandez. Para la tierra no existen plagas, estas solo existen para el hombre. ¿Es el hombre una plaga para el hombre? ¿Y la mujer? En el caso de Pons (plan Pons, vileza en siete días, señaló certero Pepe García Domínguez, remedando un célebre anuncio de Ponds), no cabe duda de que él y otros son una desgracia para España. Seguramente, al hablar de plaga se refería subconscientemente a sí mismo y a otros como él. La chusma política, en fin.
**** El PP vasco, a Mayor Oreja: "No está al cabo de la calle en política vasca". El asunto de la colaboración del gobierno con la ETA no es "política vasca". Lo que quiere decir el PP de Vascongadas, convertido en la amante del PSOE (Basagoiti lo ha dicho) es que hay que profundizar en la política de colaboración con los colaboradores del terrorismo.
**** La crisis multiplica el número de españolas que optan por la prostitución "como único medio de salida". No hombre, salvo casos raros u otros forzados por las mafias, nunca es el único medio de salida. Para dedicarse a eso suele ser precisa cierta inclinación.
**** Dice Javier Marías que las procesiones son "absurdas e inquietantes". No que se lo parecen a él, sino que "lo son". Dogmático e intolerante, el ilustre. Grosero, vamos. Muy grosero.
**** Parece que el TC va a validar el texto casi entero del Estatuto catalán, el modelo ofrecido a la ETA para que deje las pistolas. Pero nos encontramos con un gravísimo problema de legitimidad, en este caso del TC, que no la tiene, simplemente. Como el caso Gürtel juzgado por Garzón. Vivimos un proceso de profunda descomposición política sin que surja alternativa.
28 de Marzo de 2010 - 09:50:50 - Pío Moa - 49 comentarios
Mucha mayor incidencia que la oposición no comunista iba a tener otro grupo desde 1968: ese año, el del “mayo francés”, de la intervención soviética en Checoslovaquia, de
Durante largo tiempo, los etarras se habían sugestionado con la lucha armada, pero tardaron diez años en llevar a cabo su primera muerte deliberada, de un modo algo fortuito, aunque su orientación solo podía empujarles a intentarlo antes o después: en un control rutinario, un guardia civil quiso ver la documentación y la matrícula del coche que conducían dos estudiantes del grupo, y uno de estos, que iba algo drogado, aprovechó que el guardia se había agachado para observar la matrícula, y lo asesinó por la espalda. Un hecho así en la tranquilidad del país por entonces recordaba los tiempos del maquis e hizo el efecto de una piedra cayendo en un estanque. El asesino fue poco después muerto por
Probablemente la táctica de acción-represión-acción habría fracasado si no fuera porque estos primeros asesinatos valieron a
La prensa autodenominada progresista en España pasó a apoyar con escaso disimulo a los etarras. Juan Tomás de Salas, creador de la revista Cambio 16 lo explicará años después: “La gente que estaba en este tipo de prensa, que además era la prensa que tenía más credibilidad, mayores lectores (…) de alguna manera nos habíamos sentido muchos años solidarios de ETA”. Esa prensa manipulaba la información presentando a los terroristas como “jóvenes vascos”, las víctimas no eran asesinadas, sino que “morían”, en “enfrentamientos”, aunque por lo común fueran tiroteadas por la espalda, etc. Esa propaganda y la de los antifranquistas influiría muchos años después de la transición, y, en menor grado, hasta hoy mismo[1].
Estas reacciones se entienden teniendo en cuenta que la oposición pintaba al franquismo con colores tan sumamente oscuros que justificarían cualquier acción contra él, incluyendo, desde luego, el terrorismo. Claro que después de la experiencia del maquis, los comunistas no se sentían con ánimo de reincidir, y el resto de la oposición estaba aún mucho menos dispuesta a soportar los previsibles sacrificios de una acción armada, pero se sentía encantada de que otros la intentasen. En su imaginación, veían a los etarras como jóvenes idealistas políticamente ingenuos, que se encargarían del trabajo sucio y que, cuando el régimen desapareciese de un modo u otro, volverían tranquilamente a sus casas, dejando las pistolas para que los políticos supuestamente expertos se beneficiasen de su tarea. Se trataba de una clara intención manipuladora, pero los hechos demostrarían que sería
Estas actitudes pro terroristas entraban en una ya larga tradición, desde principios del siglo XX, cuando el pistolerismo ácrata encontró la complacencia y la admiración de diversos partidos, intelectuales y periodistas de izquierda, incluso de derecha, que obstaculizaban de mil modos su represión. Durante la dictadura de Primo de Rivera, políticos muy derechistas llegaron a buscar, y en alguna medida hallar, el apoyo de los anarquistas contra el dictador, y lo mismo hicieron los republicanos de izquierda y derecha reunidos en 1930 en el Pacto de San Sebastián, cuando se les ocurrió imponer la república mediante un golpe militar.
Por estas razones, España fue el país de Europa en que más influencia política ha tenido el terrorismo durante el siglo XX, más incluso que en Rusia en el XIX. Lo llamativo del fenómeno a finales de los años 60 era que mientras el régimen de Franco se liberalizaba, la oposición se radicalizaba más y más hacia la violencia o la simpatía hacia esta. Políticamente, casi toda la oposición se distinguía también por la simpatía hacia
De todas formas,
Una medida de la amplitud de la oposición perseguida, esto es, no tolerada, del franquismo, pueden darla las condenas del TOP (Tribunal de Orden Público), creado en 1963, según aumentaba la actividad comunista y la conflictividad social. El TOP duraría hasta 1977, y en esos trece años produjo unas 9.000 condenas, de acuerdo con el estudio del magistrado comunista Juanjo del Águila, que afectaron a 11.261 procesados, con un total de 10.146 años de prisión. Esto supone menos de un año de cárcel por persona, y como las penas inferiores a un año no se cumplían en prisión, significa que la inmensa mayoría no pisaron, o apenas, la cárcel, aunque una pequeña minoría sí sufriera condenas prolongadas, que por lo común tampoco se cumplían íntegras (incluso en los años 40 la mayoría de las condenas a prisión perpetua no duraban más de seis años). Todo ello indica una represión muy alejada de la habitualmente sugerida en estudios truculentos, incluido el aquí citado.
El aspecto cualitativo no importa menos. El autor del estudio lo titula El TOP. La represión de la libertad, dando a entender que los encausados eran demócratas. Pero en boca de un comunista, la palabra “libertad” tiene un significado peculiar, y, desde luego, no había demócratas en las prisiones del franquismo. La casi totalidad de los detenidos fueron comunistas de unas u otras organizaciones, mayormente del PCE, y ya al final ingresaron otros afines a
[1] Un estudio más amplio en P. Moa, Una historia chocante. Los nacionalismos vasco y catalán en
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****“16 víctimas frente a 300 proetarras”. Y por supuesto, sin el menor amparo de los partidos políticos, que han resultado ser, también, sordamente proetarras. Volvemos a las primeras concentraciones anti ETA en las Vascongadas, cuando grupos mínimos tenían que hacer frente a las nutridas hordas de los amigos de los asesinos. Pero esto es justamente lo que hay que hacer. Aquellos grupos mínimos crecieron mucho y cambiaron bastante el panorama.
****Cospedal anuncia que defenderá la presunción de inocencia de Garzón. Qué mal huele: tiene toda la pinta de ser una oferta de cambalache por lo de Gürtel. El PP y Garzón comparten muchas cosas. Por ejemplo, que “la economía lo es todo”.
****Sostengo que el mayor problema que tiene planteado España en la actualidad es un bipartidismo con los dos partidos corruptos, que están descomponiendo el sistema democrático. No surge, sin embargo, una alternativa. El mal menor, para impedir el compinchamiento de ambos partidos, podría ser el reforzamiento de otros partidos no separatistas: a falta de una salida fiable, al menos frenarían el proceso y evitarían el protagonismo excesivo de los separatismos. Por mi parte, he recomendado el voto a AES para las personas de derecha y a UPyD o Ciudadanos para las de izquierdas. Un problema con el primer partido es que no ayuda nada: con la que cae, y no se le ve por ninguna parte, si se exceptúan pequeñas acciones contra el aborto.
27 de Marzo de 2010 - 09:47:54 - Pío Moa - 67 comentarios
El resto de la oposición, muy inferior a la comunista en número, organización, entrega, tesón y fervor, cabría dividirla en dos sectores: la obrerista-separatista (anarquistas, socialistas, nacionalistas catalanes, vascos, gallegos y otros, cristianos radicalizados y en cierto modo los pacifistas), y la derechista procedente en buena medida del propio régimen (democristianos, juanistas, carlistas). Para 1969 ninguno de ellos incomodaba realmente al gobierno, el cual toleraba en la legalidad a los del segundo grupo. Con todos ellos intentaba el PCE enlazar para crear plataformas lo más amplias posible y encubrirse en ellas, como había hecho con Comisiones Obreras o el Sindicato de estudiantes. En las organizaciones obreras de la Iglesia, sobre todo en las juveniles (HOAC y JOC), se estaba produciendo una radicalización considerable que incluso daría origen, ese mismo año, a la maoísta ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores). Los anarquistas habían realizado algunos atentados unos años antes, quedando desarticulados por la policía sus grupos más peligrosos. Los nacionalistas regionales tenían escasa incidencia, y lo mismo cabe decir de los socialistas, aunque estos disponían de algunos líderes obreros en dos o tres fábricas de Bilbao.
Más interesantes resultaban para el PCE diversos personajes salidos del franquismo y por aquellas fechas contrarios a él, entre quienes destacaban José María de Areilza, Joaquín Satrústegui, y Joaquín Ruiz Giménez, incluso un general, Manuel Díez Alegría. Los dos primeros eran decididos partidarios de Don Juan, el tercero pertenecía al ala democristiana de izquierda y al último se le consideraba un militar disidente. Los cuatro, carentes de organización u opinión pública detrás de ellos, no hacían ascos a los tratos con los comunistas y en alguna medida entraron en el Pacto para la Libertad liderado por Carrillo, o coquetearon con él. Pensaban en prepararse para aprovechar la situación a la muerte de Franco, quizá incluso antes, si bien ninguno creía seriamente en la posibilidad de derrocarlo. Obviamente, pensaban explotar la fuerza del PCE para en su momento reconducirla en función de sus intereses. Los comunistas, a su vez, calculaban beneficiarse, para pasar por demócratas, del relativo prestigio político de aquellos personajes netamente "burgueses" y de la imagen de descomposición del régimen que podían ofrecer. Las mutuas expectativas no llegarían lejos, por cuanto la fuerza del PCE era muy insuficiente para tener efectos decisivos.
Areilza, conde de Motrico, destacado personaje del franquismo durante la guerra y después, como alcalde de Bilbao después de la guerra y embajador del régimen en varios países, optó por una oposición activa al lado de Don Juan, de cuyo consejo privado formó parte como secretario desde 1964. Su conocida oposición no le impidió una vida normal en España, o el ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Satrústegui, opositor desde antes, sufrió algunas multas y fue desterrado por un año a Fuerteventura, a raíz del llamado "contubernio de Munich" en 1962, un encuentro de oposiciones no comunistas, que presionó a los países del Mercado Común para que no admitiesen a España. Permaneció en el país dedicado a su actividad como abogado y a anudar contactos diversos contra el régimen. Ruiz-Giménez pertenecía al sector democristiano de izquierda y patrocinaba la revista Cuadernos para el diálogo, un diálogo dirigido a los comunistas en la estela de ciertas interpretaciones del Concilio Vaticano II. El teniente general Díez-Alegría había alcanzado los cargos más relevantes en el ejército franquista, llegando en 1970 a jefe del estado mayor, para ser cesado tras una entrevista con Carrillo, en Rumania, que el gobierno encontró, no sin alguna razón, sospechosa. Su hermano, el destacado jesuita y teólogo ecléctico y progresista José María Díez-Alegría, promocionaría un cristianismo radicalizado hacia la izquierda, comprensivo hacia Marx y crítico hacia el Vaticano, próximo a la "teología de la liberación", que colgó los hábitos, entrados los años 70.
Menos proclive al trato con los comunistas, José María Gil-Robles, antiguo jefe de la CEDA, había sido, desde Portugal, un muy activo conspirador contra Franco y a favor de Don Juan cuando la guerra mundial concluía y todos daban por desahuciado el franquismo. Pese a ello, en 1953 pudo volver a España, donde continuó sus actividades conspirativas hasta que participó en el citado encuentro de Munich, después del cual permaneció una temporada en el extranjero. Vuelto al país, desde 1968 ejerció como catedrático en la universidad de Oviedo, y escribió el libro No fue posible la paz, imprescindible para entender la génesis de la Guerra Civil. Continuó siempre su actividad de oposición poco o nada eficaz. Ya en los años 40 reconoció que el ambiente social y juvenil de la nueva sociedad española era irreconocible para quien hubiera vivido el de la república. También cabe contar en aquella oposición al poeta y escritor Dionisio Ridruejo, procedente del falangismo más radicalizado y que evolucionó hacia la socialdemocracia; Enrique Tierno Galván, socialista sui generis, que, ante la práctica inexistencia del PSOE, fundó el Partido Socialista del Interior, así llamado con el propósito de recabar apoyos y prestigio en el extranjero. Y así otros personajes y pequeños círculos de los que el régimen estaba bien informado y poco preocupado.
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**** El Sindicato Democrático de Estudiantes nació en 1966, en parte del SEU (Sindicato Español Universitario), falangista, en el cual no tenían interés ni carrero Blanco ni los ministros tecnócratas, que lo suprimieron en 1965. Hasta entonces y aun algo después, el PCE se organizaba en la universidad a través de la FUDE (Federación Universitaria Democrática Española (los comunistas nunca olvidaban la "democracia") y el nacimiento del SDE fue influido por la FUDE, que se había infiltrado en el SEU, como venía haciéndolo en los sindicatos verticales, y tuvo algún componente espontáneo. No sé si su primer brote se dio en Barcelona, donde se fundó, significativamente en el convento de los Capuchinos de Sarriá (los capuchinos estaban entre los más radicalizados separatistas y pro comunistas). El PCE se dio cuenta enseguida de que, como en el caso de Comisiones Obreras, el disfraz del SDE era de lo más conveniente, y pronto lo dominó y le dio un gran dinamismo, propagándolo a diversas universidades. El sector más activo fue el de Madrid o SDEUM (Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Madrid). Aunque tenía pocos afiliados, protagonizaba y dirigía numerosas asambleas, manifestaciones y huelgas, al igual que CCOO, hasta que la policía lo descabezó hacia el año 69, también como a CCOO, aunque persistió una llamada "Junta de Estudiantes" que seguía la trayectoria del SDE. El PCE abandonó la FUDE, que quedó dominada por la escisión maoísta PCE(m-l), mucho menos efectiva.
**** Sobre el Opus Dei
No soy del Opus y las posibilidades de que llegue a serlo son ínfimas. Leo u oigo muchas historias contra esa institución, casi siempre experiencias personales, y nunca sé hasta qué punto serán ciertas o reflejarán una realidad general o fallos particulares. Lo que no admite dudas es, sin embargo, que entre los que hicieron posible el "milagro español" de los años 60 se cuentan varios políticos opusdeístas. O que la Universidad de Navarra tiene algunas de las facultades y escuelas de mayor nivel de España. Según The Economist, la mejor escuela de negocios del mundo, en 2005, era la de la universidad de Navarra (con nombre, vaya por Dios, en inglés). Y en medicina también están en primera línea. He dado una conferencia en un colegio madrileño del Opus, masculino, asimismo con excelente rendimiento académico. Datos como estos también deben tenerse en cuenta a la hora de hacerse una opinión independiente al respecto, máxime en un país en que la vagancia y la picaresca han pasado y siguen pasando por virtudes –solo hay que ver a nuestros políticos.
**** El caso Garzón proviene sobre todo de la izquierda. Como siempre, la derecha no tendría agallas para denunciar a un presuntísimo prevaricador de apariencia izquierdista.
26 de Marzo de 2010 - 08:58:02 - Pío Moa - 56 comentarios
Creo que en Franco para antifranquistas hacía notar que quienes peor hablaban de Franco no lo habían tratado personalmente, mientras que quienes sí lo habían tratado solían tener mejor opinión. Hay, claro, excepciones, como la de Sainz Rodríguez, inventor del bulo de que Franco firmaba las sentencias de muerte añadiendo además el comentario de "con prensa" y similares. La afición de Sainz por la verdad nunca fue uno de sus vicios. Releo ahora en las memorias de Gonzalo Fernández de la Mora, Río arriba, y he aquí su opinión:
"Según los bibliógrafos, Franco es, junto con Napoleón, la figura contemporánea sobre la que se ha escrito más [esto parece algo exagerado]. La casi totalidad de esos autores no habló jamás con el personaje y ninguno le trató con asiduidad. Mi testimonio se limita a la última etapa de su vida; pero es directo y fundado, y lo formulo cuando la lisonja es imposible, cuando lo cómodo es el distraído silencio, y cuando lo rentable es la diatriba. Solo me mueven el respeto a la verdad y el propósito de responder a la justa curiosidad de los imparciales.
Durante cuatro años he visto a Franco presidir consejos y comisiones. Despaché con él medio centenar de veces, en ocasiones muy largamente. Recorrí a su lado, en tren y en automóvil, muchos cientos de kilómetros, incluso jornadas enteras. Estas charlas, en cierto modo ociosas, fueron las más personales. He tenido, pues, la oportunidad de conocerle. Mi idea de Franco, ahora depurada por la distancia infinita de su muerte, se parece bastante poco a las dos imágenes habituales, la apologética del superhombre y la adversa del dictador. Las dos coinciden en deshumanizar al personaje y en darle un perfil autoritario; pero ni la una ni la otra responden a la realidad. La inmensa mayoría de los retratos de Franco son imaginados. Y se comprende que así sea porque era un hombre difícil de penetrar a causa de sus largos mutismos y de su palabra casi siempre interrogativa (...) Su carácter solo se revelaba en el trato asiduo, audaz y leal (...)
Nada había en él de arrogancia mayestática. En el fondo su humildad era impresionante. Y no me refieron a la teologal, sino a la intelectual, porque he conocido a muy pocos menos aferrados que Franco a una conclusión, y tan dispuestos como él a dejarse contradecir, aunque fuera en público. Recuerdo una reunión del consejo, trascendente por su tema principal, en que Franco, después de insinuar su postura, se dejó refutar por la mayoría de sus ministros [se refiere probablemente al consejo posterior al Juicio de Burgos]. Los observadores de ocasión tomaban por cesárea soberbia los silencios de Franco. Pero no: significaban respeto a su interlocutor y lealtad hacia sus informadores y consejeros. No era apoteosis, sino discreción llevada al límite. Hablaba lo justo y necesario; ni una palabra superflua. Tan medida economía verbal revelaba, sin duda, prudencia; pero mucha más modestia que altivez. Solía decir: "El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras".
Nada había en él de pretendida infalibilidad. Su capacidad de escuchar era su original dialéctica. Preguntaba incansablemente, buscaba las opiniones contrapuestas y no tomaba decisiones hasta que todo se había dicho. No solía interrumpir, jamás retiraba la palabra ni clausuraba un debate hasta que se agotaban los argumentos..."
Silva Muñoz cuenta en sus Memorias sobre los consejos de ministros: "La austeridad era espartana: pedí un café y me lo sirvieron a las dos horas; desistí de volverlo a hacer. Si pedías agua, te la echaban de una botella que se hallaba al fresco en un balcón. A partir de las siete había coca-cola y refrescos de limón y naranja".
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**** Maruja Torres, en El País: "Al Papa le tengo ganas". Nivelazo de ese periódico, alias El Chafardero Indomable, el del "repórter Tribulete", algunos lo recordarán. Los tribuletes de este nuevo Chafardero carecen, sin embargo, de la simpatía y la gracia de aquel.
**** El Chafardero Indomable pone a Garzón como víctima de la Falange, y advierte que esta no ha renunciado a la "dialéctica de los puños y las pistolas". El argumento de la cheka: los falangistas no tienen derecho a recurrir a la justicia. La justicia está solo para servir a los prochekistas y proetarras, que se proclaman con todo descaro "demócratas". Algo más: la "dialéctica de los puños y las pistolas" la siguió, cuando la república, mucho más el PSOE que la Falange, la cual solo la utilizó en respuesta a los asesinatos terroristas de la izquierda. Una izquierda que sigue utilizando esa dialéctica: concretamente el gobierno utiliza las pistolas de la ETA, a la que premia con el desmantelamiento del estado de derecho.
**** Manjón se negó a que el 11-M fuese el día de las víctimas del terrorismo. Normal. Esa nazi, digo comunista, da igual, está a favor del terrorismo, quien la fastidia es Aznar. Y Bono, encantado, naturalmente, quizá pensara en poner el día en que fue salvajemente agredido por la derecha en aquella manifestación, y en que utilizó a la policía contra los derechos ciudadanos, tentación siempre presente en esta chusma.
**** Zapatero, muy molesto, tacha a Mayor Oreja de "mentiroso". Que un embustero compulsivo como Zapo acuse a alguien de mentir es un indicio muy fuerte de que el acusado dice la verdad. Que Rajoy o la Cospedal hagan el juego a Zapo refuerza todavía más el indicio.
**** El TSJM tacha de "método inquisitorial" la escuchas de Garzón en el Gürtel. No es inquisitorial, es policíaco-totalitario. Los tribunales de la Inquisición tenían más garantías jurídicas que los corrientes en su época, como ha indicado M. A. García Olmo en su excelente estudio, comentado aquí hace unos días.
**** "En Madrid no hay 80, sino 80.000 mujeres capaces de dirigir una empresa", dice el presidente de la CEIM. Como que él ya está pensando en dejar el cargo a su mujer. Qué harían las mujeres sin hombres así.
**** Historias de espías: http://vinamarina.blogspot.com
25 de Marzo de 2010 - 09:16:17 - Pío Moa - 81 comentarios
Todo indica que la trama Gürtel es real, y no cabe duda de que con un personaje como Rajoy, sin otra convicción que el poder y la "economía", la corrupción ha subido mucho en el PP. En realidad, todo el entorno de Rajoy es un entorno de corrupción, por lo pronto intelectual y política, con sus toques de puterío.
Pero, claro, su delincuencia está siendo investigada por un juez también delincuente, pues la anulación de parte de sus gestiones implica la comisión de un delito. Garzón es, en efecto, un juez político con todos los indicios de prevaricador y corrupto, que trabaja en pro de un estado policíaco donde todos estaríamos sometidos al ojo del poder, incluso en los aspectos más íntimos.
Y este es el problema que refleja la profunda, total descomposición de la política y del estado de derecho en España: los dos mayores partidos, delincuentes. Y los jueces, también, jueces golfos. Se dirá: no todos, no todos. Por supuesto. Pero sí los más destacados, los que ocupan el escenario nacional. Y si los demás jueces y los políticos honrados no denuncian la situación ni reaccionan con toda la energía necesaria, se convierten en cómplices.
Otros detalles: el juez del 11-m, otro creyente en la "economía". El juez Ferrín Calamita ha protestado porque él fue tratado con auténtica brutalidad judicial, mientras a Garzón le aceptan todos los trucos que se le ocurren para salir de rositas. En España, hoy, no existe igualdad ante la ley ni seguridad jurídica. Esta es la situación real.
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La oposición al franquismo
El franquismo entraba en 1969 en una situación de crisis. Crisis no significa derrumbe, y el régimen había superado varias en principio más difíciles. Por lo que se refiere al paisaje político, había cambiado profundamente por relación al de la república y la guerra. Los viejos odios se habían disuelto, los partidos republicanos, separatistas, el PSOE y el anarquismo, antaño tan poderosos, se reducían a débiles círculos nostálgicos y con muy escasa actividad, más algunos exiliados sin la menor incidencia en los sucesos españoles, a todos los cuales apenas se prestaba atención, aunque muy esporádicamente los anarquistas realizasen algún atentado.
La única oposición realmente activa y persistente desde el final mismo de la guerra civil era la de los comunistas. Estos, algunos de los cuales habían adquirido experiencia guerrillera en la resistencia francesa y entre los partisanos soviéticos, habían organizado al terminar la guerra mundial unas guerrillas, llamada maquis por imitación de la francesa. Teóricamente las condiciones eran muy favorables, por el aislamiento internacional del régimen y por la pobreza y el descontento que se esperaba en la población, pero en realidad la población lo rechazó, y para 1947 el franquismo llevaba las de ganar, culminando su victoria en 1949, después de lo cual solo quedaron algunos grupos aislados y poco peligrosos. El maquis ocasionó 953 muertes y realizó 834 secuestros, 538 sabotajes y casi 6.000 atracos, la gran mayoría entre 1944 y 1949. A su vez tuvo 2.173 muertos en encuentros con las fuerzas policiales y ocasionalmente militares. También hubo durante unos años bastantes atentados anarquistas, sobre todo en Barcelona.
Ante la derrota del maquis, el PCE había cambiado de táctica, hablando de paz y procurando infiltrarse en los sindicatos, la universidad, la prensa y la intelectualidad del régimen, para hacer en ellos un trabajo de zapa. Para atraer el mayor número de apoyos, las consignas insistían en la "reconciliación nacional" y las libertades. Pero la reconciliación estaba de hecho lograda, pues los antiguos votantes del Frente Popular no deseaban, en su gran mayoría, volver a nada parecido, y la mayoría de la gente recordaba bastante bien lo que significaban las libertades en boca de los marxistas y conocía algo de lo que ocurría en las dictaduras del este europeo. No obstante, el partido conseguía algunos resultados, por más que lentos y difíciles. A su vez, la policía prestaba especial atención al PCE y a menudo lograba desarticular sus organizaciones, a pesar de lo cual el partido proseguía su labor con tenacidad extraordinaria.
A principios de los años 60 se abrió una crisis en el movimiento comunista internacional, al rechazar la China de Mao la línea soviética, tildada de "revisionista" por cuanto, a su modo de ver, traicionaba puntos básicos del marxismo-leninismo. En España, el conflicto causó algunas escisiones del PCE y la creación de pequeños grupos nuevos, como el PCE (m-l), partidarios, entre otras cosas, de volver a la lucha armada, aunque solo algunos de ellos llegarían a pasar de las palabras. Y surgían otros radicalismos marxistas o marxistoides, generalmente círculos de estudiantes y algunos intelectuales, como el FLP (Frente de Liberación Popular), o la ETA.
El mayor éxito del PCE durante los años 60 fue organizar las Comisiones Obreras (CCOO) en bastantes fábricas, y el Sindicato Democrático de Estudiantes en la universidad. Aunque ambos organismos se presentaban como democráticos y abiertos a diversas ideologías, en realidad los dominaban férreamente los comunistas; pero el disfraz fue tan bueno que por unos años las CCOO se infiltraron a fondo en el Sindicato oficial y actuaron casi en la legalidad, promoviendo huelgas hasta que, a partir de 1967, el régimen las descabezó prácticamente. No obstante, habían dejado ya una semilla considerable. En la universidad, el Sindicato "Democrático" promovió asambleas, manifestaciones, huelgas y protestas, sobre todo en las universidades de Madrid, Barcelona y Bilbao, hasta que fue desarticulado igualmente, persistiendo en formas menos visibles. Otra cobertura típica del PCE fueron los clubs de Amigos de la UNESCO, despachos de abogados laboralistas, asociaciones de vecinos, etc. Así, el PCE fue el partido más activo, numeroso, persistente y mejor organizado, con gran diferencia sobre todos los demás, y siempre empeñado en dotarse de "compañeros de viaje" muy variados. Pero, pese a sus esfuerzos, a finales de los 60 seguía consistiendo en círculos poco nutridos, aun si muy activistas, permaneciendo al margen de ellos la inmensa mayoría de los obreros, estudiantes o intelectuales.
Dirigido por Santiago Carrillo, el PCE aspiraba a derrocar al franquismo mediante convocatorias a la Huelga General Política" o Huelga General Pacífica", que se saldaron con absolutos fracasos, y procurando alianzas de los más diversos sectores políticos, incluidos los monárquicos, en un "Pacto para la Libertad". El supuesto de base es que, llegada una situación de libertades en tales condiciones, el PCE sería el elemento determinante, por ser el partido que emergería como el más homogéneo, organizado y numeroso, capaz de orientar la nueva situación hacia, naturalmente, el socialismo "real". El PCE siempre había sido un partido agente de Moscú y subvencionado a través del KGB, lo que era vox populi y demostrarían los "archivos Mitrojin". Pero en 1968 los tanques soviéticos habían aplastado en Checoslovaquia, unas ligeras tendencias aperturistas. La intervención provocó en el PCE gran desasosiego, porque manifestaba con demasiada crudeza el "socialismo real" bajo las consignas de libertades y democracia. Carrillo, comprometido en su táctica, hizo algunas críticas a los soviéticos, y las relaciones del PCE con Moscú se agriaron un tanto, aunque no por ello dejó aquel de ser un partido marxista-leninista, es decir stalinista (solo renunciaría al leninismo ya entrada la transición), que mantenía estrechas relaciones con la Alemania del muro berlinés, con la Rumania de Ceaucescu y con la Corea del Norte de Kim Il-sung. Aun con todas estas evidencias, los comunistas españoles consiguieron algunos éxitos atrayendo en alguna medida al "Pacto para la libertad" o similares a grupúsculos y personajes varios, incluidos políticos ex franquistas y partidarios de Don Juan, y en esta situación se encontraba cuando se abría, en 1969, la última fase del franquismo.
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**** Berzosa, tiranuelo de la zeja, actuará con violencia institucional contra los violentamente opuestos a su despotismo. Es de esperar que los estudiantes reaccionen con solidaridad frente al tiranuelo.
**** El desnudo de Pataky se convierte en un puzzle solidario. Puterío solidario. Contra el cáncer, dicen. Qué no harán estas tipas contra el cáncer y por la solidaridad...
**** Moratinos alardea de permitir a los disidentes "que critiquen al Gobierno". Este fulano, servidor de los dictadores y terroristas, delira. No es su gobierno delincuente quien "permite" nada, sino unas normas democráticas que todavía no han logrado abolir del todo. Aunque están en ello. Con la colaboración de Rajoy, sus nenas y nenes.
**** Antena 3 lanzará un nuevo canal dirigido a hombres. ¿A hombres? Querrá decir a macarras. Para la telebasura es lo mismo.
**** Rajoy tacha de "insensato" que el Estado recupere competencias de las CCAA. Competencia entre Zapo y su caricatura de la "oposición" en la tarea de disgregar España y liquidar la democracia.
**** Rajoy dice que "escucha" a Mayor pero mantiene su confianza en Zapatero. Rajoy, como la Cospe, a favor, indirectamente, de la ETA.
**** Blog: la cosa del idioma está cayendo en la tontería, como suele ocurrir cuando se discuten evidencias: el Quijote llegó a los ingleses en español, y por eso nunca lo tradujeron y lo citan siempre en español. En fin, menudos argumentos. La anglomanía es una manifestación muy fuerte de nuestra decadencia intelectual, y ya nuestro idioma y cultura están siendo desplazados a marchas forzadas por todas partes para que aquí caigamos en lo mismo. La cuestión está suficientemente clara: hay muchos blogs anglómanos, y este no va a ser uno de ellos.
**** Blog: ¿La democracia es una farsa? Una farsa que permite a sus enemigos expresarse, cosa que ellos no harían si tuvieran el poder: encontrarían que la discrepancia va contra el pueblo, o contra Dios, o contra lo que mejor les pareciese. También permite la alternancia del poder sin necesidad de golpes de estado. En fin, mejor la farsa.
24 de Marzo de 2010 - 07:35:22 - Pío Moa - 76 comentarios
Hasta ahora han dado su firma al manifiesto sobre el Valle de los Caídos los historiadores Ricardo de la Cierva, Jesús Palacios, Miguel Platón, José Andrés -Gallego, Serafín Fanjul, Jesús Salas Larrazábal, Ángel D. Martín Rubio, David Gress, José Luis Orella, Dominique Venner, Salvador Fontenla, Juan Blanco, José M. Manrique García, Juan Ernesto Pflüger, Santiago Velo de Antelo, José Pla Blanch, José María Manrique García, Ángel Maestro, Lucas Molina Franco, Guillermo Rocafort Pérez, Teodoro A. López López, Alberto González Rodríguez, Carlos Gregorio Hernández, César Ramos, Arturo Manuel Barragán-Lancharro, Carlos Caballero Jurado, César Alcalá, y Pablo Sagarra Revuelta.
También se han adherido intelectuales como Fernando Sánchez Dragó, Aquilino Duque y otros (la firma sigue abierta).
El manifiesto tiene el sentido de informar a la opinión pública sobre la enésima fechoría anticultural de un gobierno que se considera sucesor del Frente Popular, el mayor destructor y saqueador del partimonio artístico e histórico nacional en el siglo XX, promotor sistemático de la mentira sobre nuestra historia, reciente y en general. El manifiesto debe convertirse en instrumento para difundir la verdad, pues es de vital importancia que la mentira y la depredación no se impongan. Una de las acciones al alcance de todo el mundo es dar la máxima difusión a este manifiesto, enlazándolo por internet, sacando copias en papel y difundiéndolo en los círculos de conocidos, centros de trabajo, etc. Y, cuando sea posible, recoger nuevas adhesiones de historiadores e intelectuales.
Manifiesto de historiadores:
1.- El Valle de los Caídos es uno de los monumentos más grandiosos, armónicos e integrados en el entorno edificados en el siglo XX en todo el mundo, y como tal uno de los más visitados. Construido sin coste para la Hacienda pública, por medio de donativos y loterías especiales.
2.- El monumento, alzado en recuerdo de la victoria del bando nacional en la Guerra Civil, pasó pronto a tomar carácter de reconciliación, al enterrarse en él restos de soldados de ambos bandos, algo muy poco usual entre los vencedores de una guerra. La reconciliación no parece haber sido aceptada por algunos círculos ni por el actual Gobierno, que viene hostigando a los monjes encargados de cuidar el lugar, privándoles de ingresos y cerrando con falsos pretextos el acceso a parte del monumento. Se ha hablado de anular su carácter religioso, de transformarlo en museo de la llamada "memoria histórica", y no han faltado incitaciones a volarlo.
3.- Como justificación de su actitud, el Gobierno y asociaciones financiadas con dinero público han divulgado que el Valle de los Caídos fue construido por 20.000 presos políticos en régimen de esclavitud, pésimas condiciones y elevada mortandad. Estos datos, como tantos de la "memoria histórica", chocan con la documentación hoy conocida. Esta documentación prueba que la mayoría de los obreros del Valle fueron libres; los reclusos --comunes e izquierdistas acusados de delitos-- trabajaron durante seis de los dieciocho años de la construcción, un máximo de 700 en algún momento y sin llegar a 2.500 en total; eran voluntarios, pues redimían hasta seis días de condena por día trabajado; cobraban sueldo normal y con vigilancia escasa; entre libres y presos hubo 14 accidentes mortales, número considerado bajo para una obra de tal envergadura. Tampoco está probado el que Franco quisiera ser enterrado allí, una decisión tomada por el rey Juan Carlos.
4.- Los españoles tienen derecho a conocer las pruebas en que se basan las versiones del Gobierno y sus afines, y estos el deber de ofrecerlas. De otro modo deberíamos concluir que la opinión pública sufre un nuevo y lamentable episodio del "Himalaya de mentiras", como definió el socialista moderado Besteiro o el liberal Marañón unas propagandas generadoras de odios que todos creíamos superados.
5.- Aun en el muy improbable caso de que tales pruebas existiesen, nunca justificarían unas actitudes que entrarían en una tradición desastrosa de destrucciones y saqueos de arte y bienes del Patrimonio Histórico Nacional como los ocurridos en la Guerra Civil. Por todo ello, los historiadores firmantes nos consideramos obligados a denunciar una situación que revive divisiones del pasado y que ningún país civilizado puede tolerar.
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**** http://www.elvalledeloscaidos.es/descargas/valledeloscaidos.pdf
**** http://historiaenlibertad.blogspot.com/
**** "Feijoó pasaba por delante de mí todos los días y ni siquiera me miró", dice Javier Fernández, cubano en huelga de hambre en Santiago de Compostela. Bien retratada la vileza o bellaquería del político. Su absoluta falta de convicciones que no sean la economía, que, según su jefe de filas "lo es todo". La economía Gürtel, por ejemplo.
**** Mayor tiene "la certeza" de que el Gobierno ya está negociando con ETA. Pero por lo visto no se ha enterado de los daños ya causados por la "negociación", bonito eufemismo para la colaboración del gobierno con banda armada. Al PP y los suyos les ha bastado con que el gobierno delincuente haya "rectificado" aparentemente, claro, y está dando la vara con que si vuelve o no vuelve a la colaboración. Nunca dejó de colaborar con la ETA y de darle dinero público a través de sus terminales políticas legalizadas. Y los tremendos daños a la democracia durante la etapa anterior no le parecen al PP asunto relevante: más bien ha contribuido a ellos.
**** Berzosa, el de la ceja, zarandeado e increpado por cientos de estudiantes. ¿Qué hacer ante políticos como el rector de la Complutense, déspotas y apoyadores de un gobierno ilegítimo?
**** Veo la foto de una manifestación en Estrasburgo, de unos bobos que protestan por la Educación para (contra) la Ciudadanía. Dicen "Freedom of Education for Spanish Parents". Y, efectivamente, esos padres necesitan mucha educación. Desprecian su propio idioma y cultura y se someten, gustosos, a la ajena, en la que siempre serán unos pobres diablos. Ni una palabra en español. Son "modernos", "realistas", comprenden la "utilidad" del inglés. Necesitan educación, y también ciudadanía, porque no son ciudadanos, por lo menos ciudadanos españoles. Quizá, en su cursilería, servilismo y esterilidad intelectual, se titulen "ciudadanos del mundo", o del sistema solar, quien sabe, y son solo boyunos infraciudadanos de Anglosajonia. Y contentos de serlo: Hitler no aspiraba a tanto. Su desprecio por nuestra cultura, desprecio que ha llegado a hacerse inconsciente --ya ni se les ocurre pensar de otra forma-- los retrata. Nada mejor que los políticos de la "educación contra la ciudadanía". Puaj.
**** Blog, lead: "El problema es que no he conseguido dar con la cita original de Lenin en ruso, ni nadie en el blog ha dado, tampoco, con ella". No hay el menor problema. En español se ha dicho "tonto útil" desde hace muchos años, lo cual es suficiente y no hay necesidad de buscar palabros en inglés. Pero a menudo encontramos citas o títulos de idiomas diversos, traducidos o perfectamente traducibles al español, que la anglomanía (también "tontería útil" a su modo) cree necesario poner en inglés. ¿Por qué no reconocer el error, sin más historias?
**** Blog: "La democracia es una farsa", dice alguno. Por supuesto. Lo ideal es una clerocracia que convierta la religión en una doctrina política de efectos salvíficos garantizados, como en el islam. La derecha integrista, tan anticristiana.
**** En cuanto a la wikipedia: la española es infinitamente inferior a la inglesa en cantidad y en calidad, sin que la inglesa sea un dechado de perfección ni mucho menos. No solo hay muchísimos menos artículos, sino que casi siempre son peores, incluso muchos de los referidos a cuestiones propias de España. Pero además gran número de ellos son traducciones resumidas de la inglesa, en un spanglish espeluznante, con una sintaxis simplemente brutal. La decadencia evidente de la cultura española va de la mano con su anglomanía.
23 de Marzo de 2010 - 09:51:20 - Pío Moa - 37 comentarios
En Época:
¿QUÉ QUEDA DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA?
Pocas palabras han sido más bastardeadas que "democracia". Y ello se entiende a partir de su etimología engañosa pero cautivadora: poder del pueblo. Pero esta es una idea contradictoria, porque el poder se ejerce sobre alguien ajeno, y el pueblo no puede ejercerlo sobre sí mismo; y por otra parte, el pueblo no es un todo homogéneo con un interés único. De hecho, el poder siempre lo ejerce una oligarquía o partido con un líder al frente. Desde muy antiguo en Occidente y por supuesto en España --donde parecen haber nacido las primeras Cortes o Parlamento--, existió preocupación por evitar gobiernos despóticos, ya dificultados por la división entre el poder político y el espiritual o religioso. Un resultado evolutivo de esa preocupación y tendencia ha sido la democracia actual.
La democracia se distingue de otros sistemas en que el poder es ejercido por períodos limitados, con alternancia entre oligarquías decidida por sufragio universal; en que los gobiernos están sometidos a la observación crítica de la oposición, la prensa y otros medios derivados de las libertades públicas; en que las ramas del poder (legislativa, ejecutiva y judicial) funcionan de modo autónomo, restringiendo la arbitrariedad y la concentración del poder.
En teoría, la democracia debe garantizar el mejor gobierno posible, con la mínima corrupción y el mínimo despotismo, y con una opinión pública bien informada. Sin embargo, es también susceptible de degradarse. En Latinoamérica, y hoy en la misma España, se ha solido considerar la victoria en las elecciones como legitimidad para que el partido vencedor haga "lo que quiera", lo cual se ha traducido en corrupción rampante, violencias y anulación de los demás frenos del poder, creándose una inestabilidad típica. Tocqueville previó una degeneración muy peligrosa, el "despotismo democrático", en el cual, aun manteniendo las formas externas de las libertades, el estado se convierte en un protector supuestamente benévolo, en realidad asfixiante, que "quiere que los ciudadanos gocen, con tal de que no piensen sino en gozar. Se esfuerza con gusto en hacerlos felices, pero en esa tarea quiere ser el único agente y juez; provee medios a su seguridad, atiende sus necesidades, pone al alcance sus placeres, conduce sus asuntos", y termina por "despojar al individuo de los principales atributos de la humanidad". No es difícil ver aquí el programa de la socialdemocracia, distinguible hoy en España. Por otra parte las oligarquías partidistas pueden concertarse para repartirse el poder, dejando la oposición en mera apariencia, otro fenómeno también presente en nuestro país. Los partidos poderosos pueden tutelar y manipular los órganos de información, como también ocurre...
La democracia española nació con serios defectos: pronto renegó de su origen (el franquismo) inclinándose peligrosamente a una identificación con el caos demagógico del Frente Popular. No hay apenas separación de poderes entre el legislativo y el ejecutivo, y este presiona constantemente para controlar también al judicial; la información ha descendido en calidad y pluralismo en la mayoría de los medios... Durante la época de Aznar, aunque lentamente, se corrigieron varios defectos de origen y tendencias posteriores, culminando en el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Desde el 11-m, ha imperado un Pacto con el Terrorismo y contra las Libertades, muchos de cuyos efectos han sido reiteradamente denunciados en esta columna.
¿Qué queda de la democracia en España? Actualmente, solo tres cosas: restos de independencia judicial; unas elecciones libres pero mediatizadas por el influjo abrumador de unos medios-basura mayoritarios; y unas libertades públicas acosadas. Lo más importante, lo que permite albergar esperanzas de invertir este proceso nefasto, es la defensa y utilización de las libertades por los ciudadanos.
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**** http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/269/las-tiendas-desaparecidas/
**** "me encontré con la muy conocida expresión en inglés de useful idiot en referencia a la supuestamente pronunciada por Lenin. Por eso la utilicé en inglés (como Moa utiliza las citas en español de Churchill, por ejemplo)" No hay que confundir. Cuando escribimos en español, no hay por qué poner citas en otro idioma, resulta pedante casi siempre, por decir poco. Si hay dudas sobre la traducción, se puede añadir la cita original (rusa, inglesa, alemana, francesa...) entre paréntesis o a pie de página. Lo que nunca debemos hacer es citar en inglés u otro idioma una expresión correspondiente a un idioma distinto.
21 de Marzo de 2010 - 22:26:26 - Pío Moa - 55 comentarios
La política de Zapo se basaba en una afinidad ideológica profunda entre el PSOE y
Como ha dejado claro Rubalcaba, el portavoz de la corrupción y el terrorismo felipista, el negocio continúa: el gobierno aprovecha la infiltración lograda por el gobierno de Aznar para golpear a la banda (esto le conviene electoralmente) y obligarla a aceptar su oferta: un “ajuste político” que satisfaga, en definitiva, a los asesinos. Porque la afinidad ideológico-delictiva sigue marcando la pauta.
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Creo que esta será la redacción final del manifiesto sobre el Valle de los Caídos:
1- El Valle de los Caídos es uno de los monumentos más grandiosos, armónicos e integrados en el entorno edificados en el siglo XX en todo el mundo, y como tal uno de los más visitados. Construido sin coste para
2.- El monumento, alzado en recuerdo de la victoria del bando nacional en
3.- Como justificación de su actitud, el Gobierno y asociaciones financiadas con dinero público han divulgado que el Valle de los Caídos fue construido por 20.000 presos políticos en régimen de esclavitud, pésimas condiciones y elevada mortandad. Estos datos, como tantos de la "memoria histórica", chocan con la documentación hoy conocida. Esta documentación prueba que la mayoría de los obreros del Valle fueron libres; los reclusos --comunes e izquierdistas acusados de delitos— trabajaron durante seis de los dieciocho años de la construcción, un máximo de 700 en algún momento y sin llegar a 2.500 en total; eran voluntarios, pues redimían hasta seis días de condena por día trabajado; cobraban sueldo normal y con vigilancia escasa; entre libres y presos hubo 14 accidentes mortales, número considerado bajo para una obra de tal envergadura. Tampoco está probado el que Franco quisiera ser enterrado allí, una decisión tomada por el rey Juan Carlos.
4.-Los españoles tienen derecho a conocer las pruebas en que se basan las versiones del Gobierno y sus afines, y estos el deber de ofrecerlas. De otro modo deberíamos concluir que la opinión pública sufre un nuevo y lamentable episodio del “Himalaya de mentiras", como definió el socialista moderado Besteiro o el liberal Marañón unas propagandas generadoras de odios que todos creíamos superados.
5.- Aun en el muy improbable caso de que tales pruebas existiesen, nunca justificarían unas actitudes que entrarían en una tradición desastrosa de destrucciones y saqueos de arte y bienes del Patrimonio Histórico Nacional como los ocurridos en
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****: Roldán, ni tira de la manta ni devuelve lo robado. Pues claro. Una cosa va con la otra, como en el caso del chivatazo a la ETA. Roldán, es decir, el PSOE
****Afirma Laporta que hay que dar un paso adelante hacia la secesión de Cataluña. Hace tiempo vengo sugiriendo que alguien con buen criterio escriba una colección de semblanzas de líderes separatistas catalanes, vascos, gallegos, andaluces y otros, para lo que puede servir de orientación general Una historia chocante. Tendríamos una invalorable galería de tipos pintorescos y chiflados, verdaderamente cómicos, si no fuera por el daño que han ocasionado y ocasionan.
****Blog: "con sus redes de "tontos útiles" ("useful idiot", expresión de Lenin)" Vaya, resulta que Lenin se expresaba en inglés. Debía de ser también un anglómano.
17 de Marzo de 2010 - 08:51:38 - Pío Moa - 139 comentarios
16 de Marzo de 2010 - 09:16:29 - Pío Moa - 26 comentarios
Compárese:
http://www.abc.es/20100301/opinion-tercera/inquietudes-20100301.html
http://www.llastres.com/politica-general/2096-carta-abierta-al-teniente-general-munoz-grandes.html
El contradictor de Muñoz Grandes no entra en los problemas que este plantea, derivados de la involución antidemocrática y del cultivo de los viejos odios por el gobierno colaborador del terrorismo. En cambio pretende convertir una experiencia puramente personal en juicio histórico. Dice que odiaba a un niño cuyo abuelo había sido ajusticiado por los franquistas. Que lo odiase, es asunto exclusivo suyo, y tendría que demostrar, lo que le costaría mucho, que ese era el ambiente general en España en los años 60; sin olvidar que los jefes del Frente Popular se preocuparon –siempre hay que recordarlo– de asegurarse la huida acompañados de enormes tesoros saqueados a los españoles, y dejaron en la estacada a sus seguidores, muchos de los cuales estaban complicados en el terror contra las derechas... o contra otros izquierdistas, que de todo hubo. Y que muchos de ellos fueron, efectivamente ajusticiados por los vencedores.
El señor Rivas Rico llegó a saber que el abuelo de su odiado muchacho había sido "ajusticiado por la fidelidad a sus ideas y por su valentía en defenderlas". No conozco el caso, claro está, pero sí sé, sí sabemos todos, incluido el contradictor de Muñoz Grandes, que gran número de chekistas fue ajusticiado también por su "fidelidad a sus ideas" y por las acciones derivadas de esa fidelidad. Pues importan saber qué ideas eran.
Habla este señor de "reparación moral a las víctimas del franquismo y sus descendientes". Pero esa reparación ha tenido lugar de forma sobreabundante en los últimos treinta años, mientras que las víctimas contrarias han sido oficialmente relegadas al olvido. Y cabe preguntarle: ¿incluye usted entre las víctimas a los dichos chekistas? ¿Incluye usted entre las víctimas del franquismo a las muchas personas corrientes que fueron engañadas por el Himalaya de mentiras que mencionaba Besteiro?
Además, ¿por qué incluye usted a los "descendientes" entre las víctimas? ¿Hasta qué generación va a seguir la cosa? Como este señor sabe muy bien, como lo sabe todo el mundo que piense un momento, la ley de memoria histórica no ofrece la menor reparación moral a las víctimas, sino todo lo contrario: al igualar a los asesinos chekistas con los inocentes, hace la mayor injuria posible a los segundos. La reparación que ofrece –incluidos los terroristas de la ETA– es económica, no moral, lo cual cabe interpretar, si no le molesta a este señor, como una forma de corrupción, a fin de interesar a los descendientes en tan peculiar "memoria".
Habla también de que la "herida" del muchacho a quien él odiaba permanece abierta. En tal caso, ese señor lo que necesita es asistencia psicológica, pues mantener el rencor y el resentimiento tantos años no es normal, simplemente.
También se refiere a "aquella España oscura de los años sesenta". El hombre tiene muy mala memoria, y no es de extrañar, si apoya la "memoria histórica": ese tiempo "oscuro" fue aquel en que España prosperó más rápidamente que en cualquier etapa anterior o posterior, en la que la enseñanza se expandió enormemente, el hambre desapareció por completo y el analfabetismo se redujo a cuantía marginal, en que apenas había delincuencia, ni droga ni terrorismo, entre otras muchas cosas. Fue el tiempo en que se crearon las condiciones sociales y económicas para la democracia posterior. Una democracia que el gobierno y personas como este envenenado señor están empujando de nuevo al abismo.
Y quienes entonces se sublevaron lo hicieron contra un proceso revolucionario, no contra un gobierno legítimo, como suele pretenderse con la misma falta de respeto a la verdad que cuando se habla de "víctimas".
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**** Coronel de Infantería Francisco Alamán Castro : Señora Ministra de Defensa:Con gran dolor ruego anule oficialmente mis dos cruces al mérito MILITAR con distintivo blanco. Moralmente ya están anuladas desde el momento que han sido impuestas a los úmedos por razones ajenas al servicio, e incompatibles con él.
Coronel de Caballeria Javier Lobo García
En carta certificada con acuse de recibo, pongo a disposición de la ministra de Defensa, las CINCO cruces al mérito MILITAR con distintivo blanco que poseo, pues pienso que me las concedieron erróneamente al valorar que mis méritos no tienen nada que ver con los de la UMD.
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**** La palabra y la acción. En política, la palabra es también acción. Es, incluso, la acción clave, porque impulsa y da sentido a todas las demás. Bien me gustaría que surgiera más acción de mis palabras, pero no se puede hacer todo, y si no surge, al menos mantendré mi propia acción.
**** Dice Arístegui que a Chávez le viene muy bien la complacencia claudicante de de Zapo. Error. Al igual que en sus negocios con la ETA, no es claudicante, sino cómplice.
**** Fariñas: "Zapatero es como los políticos que intentaron persuadir a Hitler"
Nuevo error básico de enfoque: Zapo no es ningún ingenuo, es como los que deliberadamente fueron cómplices de Hitler.
**** Bono dice ahora que para él fue "un sacrificio" apoyar la nueva Ley del Aborto
Pero él es un hombre muy sacrificado, puede con todo.
**** La Generalidad premia con 325.000 euros a los comercios que rotulen "exclusivamente en valenciano"
Este PP futurista, caricatura del PSOE? ¡Y de los separatistas, a quienes prepara el futuro!
15 de Marzo de 2010 - 09:45:23 - Pío Moa - 24 comentarios
Las tensiones entre azules y tecnócratas estallaron con motivo del "Caso Matesa". Era esta una compañía que fabricaba unos telares mecánicos innovadores y vendía muchos, aparentemente, en el extranjero, recibiendo a ese fin cuantiosos créditos a bajo interés de la banca pública. Pero la mayor parte de los telares exportados se almacenaba, en lugar de venderse, aunque el empresario, Vilá Reyes, argüía que se irían vendiendo. La acumulación de créditos difícilmente reembolsables (hasta 10.000 millones de pesetas de la época) afectaba, por negligencia, al ministro de Comercio, García Moncó, al de Hacienda, Espinosa San Martín, y a su predecesor Navarro Rubio, ligados al sector tecnócrata. Vilá fue detenido y el gobierno acordó remitir la cuestión al fiscal. La empresa no parece que fuera insolvente y podía ser incautada, pero el sector azul vio allí la oportunidad de asestar un golpe político decisivo a los tecnócratas. Inspirada por Fraga y Solís, desató en julio de 1969, apenas resuelta la sucesión de Juan Carlos, una prolongada campaña periodística para airear al máximo el escándalo y asociarlo al Opus Dei, con filtraciones desde el gobierno. Como explicó Fraga, no se trataba de una cuestión por así decir técnica, sino esencialmente política, es decir, la ocasión de hundir a sus adversarios. Por ello el caso Matesa tuvo gran repercusión política, y el propio Fraga lo ha considerado, exagerando, "el comienzo de posfranquismo". El ministro democristiano Federico Silva Muñoz lo ejemplifica en esta anécdota: "Cuando llego a Presidencia me encuentro a Carrero con el Arriba [órgano de la Falange] en las manos. Está encendido y me dice: "¡Esto se ha terminado, o Fraga o yo!".
A Franco le irritó la instrumentación política del escándalo, que dañaba a todo el régimen, y lo resolvió en octubre con la formación de un gobierno casi totalmente reestructurado, del que fueron excluidos Fraga y Solís, con un retroceso del sector azul y un avance del tecnocrático. Pero no fue una victoria total de este, ni mucho menos, a pesar de que se ha llamado "monocolor" a aquel gobierno, es decir, de una sola familia. De hecho difirió poco de los anteriores, con falangistas, democristianos, tradicionalistas y tecnócratas. Los personajes más influyentes, aparte del vicepresidente Carrero, eran el tecnócrata López Rodó y el falangista Torcuato Fernández Miranda, ambos de acuerdo en la sucesión juancarlista. Fernández, que relevaba a Solís en la secretaría general del Movimiento, era un brillante político-intelectual, con influencia sobre Franco y Juan Carlos, de quien había sido tutor. Significativamente, tomó posesión con camisa blanca, en lugar de la azul típica de su partido.
Con frecuencia se ha adjudicado a este gobierno el calificativo de "inmovilista" como reacción contra el reformismo. López Rodó lo consideró "Un gobierno que iba a estar sin reservas al lado de Juan Carlos", resultado de un pulso "entre quienes propugnaban un Estado totalitario encubiertamente republicano bajo apariencia regencialista y los que defendíamos un Estado de derecho". Fernández de la Mora, que pronto sería ministro, coincide: "Un equipo de hombres eficaces y leales que, sin reserva alguna, apoyaran la instauración de la monarquía de las Leyes Fundamentales en la persona de Juan Carlos de Borbón. Esta era la clave de aquel Gobierno y lo que lo diferenciaba de los anteriores, donde había ministros no monárquicos o contrarios a la línea del Conde de Barcelona o simplemente regencialistas".
El ministro democristiano Silva Muñoz vio al equipo mucho menos eficaz. Menciona rencillas internas y dispersión: "Está pendiente el desarrollo de la Ley Orgánica del Estado, afrontar los temas políticos candentes, dar salida al asunto Matesa, establecer un plan de lucha contra ETA (...) Pero de eso nada se habla. Me da la sensación de que todo aquello está hueco y que no nos defiende más que la Guardia Civil"; "El Movimiento (...) se hallaba como grey sin pastor". El 14 de enero del 70 escribe: "¡Triste fin del Régimen! ¡ Qué vértigo hacia el abismo sienten los almirantes al frente de la flota del Estado (Ortí, Darlan, Raeder, Aznar)". Probablemente exageraba. Su aceptación del ministerio (Obras Públicas) había desagradado a sus compañeros democristianos, bastante contrarios a Carrero, a la solución dada a la crisis y al Opus. Silva aspiraba a "ir de manera controlada al pluralismo", a "un sistema de partidos o asociaciones que pudo haber sido mucho mejor, ideado y construido racionalmente y con tiempo". Creyó que el nuevo gobierno incumplía tal expectativa, y dimitió a los seis meses, sucediéndole Fernández de la Mora. Silva cita también la opinión de Fraga --expresada después de muerto Franco-- sobre la crisis ministerial del 69: "Un gran desastre nacional, del que derivan todos los males [posteriores] Si (...) se nos hubiera encargado a algunos auténticos reformistas hacernos cargo del poder, la historia había sido completamente distinta".
Mucho difiere el juicio de Fernández de la Mora: "Me enorgullezco de haber pertenecido al Gobierno que alcanzó la que hasta entonces era la más alta cota de bienestar nacional (...) que, luego, tardaría más de una década en recuperarse". Otro ministro, Licinio de la Fuente, subraya que aquel gobierno "gestionó uno de los períodos más interesantes del Régimen de Franco. En lo económico-social se alcanzaron los niveles más altos de crecimiento del PIB (...) En el orden social, la paz era absoluta y los índices de delincuencia de los más bajos de nuestra historia" Señala notables logros en el orden laboral, y "en el orden político se empezó a impulsar el asociacionismo y la apertura ideológica (...) y se avanzó mucho en la popularización de la Monarquía". Fernández de la Mora elogia a aquellos ministros: "En su casi totalidad, permanecieron leales al jefe y a las instituciones que sirvieron, a pesar de que luego lo consignado y lo rentable fuera denigrarles. La clase política española se ha caracterizado desde principios del siglo XIX por su impúdica versatilidad [menciona pocas excepciones]. Por muchas y bonísimas razones, a la casi totalidad de mis compañeros de Gobierno difícilmente podría considerárselos "políticos" en una partitocracia. No vivían de la cosa pública, no mentían sistemáticamente, no compraban publicidad encubierta. No hacían demagogia, no reclutaban clientes, no sobornaban ni cobraban comisiones ni negociaban con influencias". En los consejos, "no se empleaba el tiempo en "las cosas de la política", sino en la política de las cosas, es decir, en que España fuera cada día más ordenada, más justa y más próspera".
Como vemos, el gobierno de 1969 no puede resumirse en los adjetivos usuales de "monocolor", "tecnocrático" o "inmovilista" como es frecuente. Perseguía ante todo la instauración de la monarquía de Juan Carlos en una sucesión pacífica y sin traumas, y agrupó a las familias, mejor dicho, a los sectores de las distintas familias del régimen dispuestos a llevar a cabo la tarea, ardua por las incertidumbres propias de todo proceso semejante, y porque ni Juan Carlos ni la monarquía gozaban por entonces de grandes simpatías o popularidad, ni siquiera entre grupos bastante amplios del régimen.
Por otra parte, ¿en qué sentido evolucionaría la situación después de Franco? En general se esperaba mantener los principios del régimen, aun admitiendo un grado amplio de pluralismo y homologación al entorno eurooccidental, de lo que solo discrepaban los grupos, cada vez más minoritarios, opuestos a cambios significativos, y a quienes sus contrarios denominaron "el bunker". Pero no había una idea clara sobre los límites del cambio, aparte de la propia instauración monárquica.
Y Juan Carlos dio muy pronto indicio de por dónde podrían ir los tiros. En febrero de 1970, apenas seis meses después de ser nombrado sucesor de Franco a título de rey, el New York Times publicaba una crónica sobre el príncipe con estos títulos: "Soy heredero de Franco pero también soy heredero de España" . "Juan Carlos promete un régimen democrático". Le atribuía la idea de que solo tendría posibilidad de reinar bajo alguna forma de democracia, y la distinción entre el tipo de gobierno precisado durante la guerra civil, después de ella y el que se necesitaría en el futuro. Al embajador español en Washington, Jaime Argüelles, le disgustó el reportaje, y lo atribuyó a manipulación habitual en "los corresponsales y columnistas de la gran prensa americana". Poco después, el príncipe almorzó con Areilza, notorio opositor al régimen. Al contárselo a Franco, este le advirtió: "Ya lo sabe, Alteza; o príncipe o persona privada". Franco podía revocar el nombramiento de Juan Carlos, pero no parece haber desconfiado de él. Por lo demás, comprendía que la política no se haría del mismo modo tras su muerte.
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**** La editorial AKRON presentará la colección ¿Quieres saber más? El jueves 18 de marzo, a las 19,30, en el Centro Cultural de los Ejércitos, Gran Vía 13, Madrid.
**** La Fundación DENAES ha convocado el segundo Premio Nacional de Oratoria "Gabriel Cisneros" para universitarios, hasta el 21 de marzo de 2010, con un primer premio de 6.000 euros.Los participantes deberán enviar un vídeo exponiendo brevemente, uno de estos temas: "La importancia de la Nación para un ciudadano", "El derecho a estudiar en lengua materna" y "Argumentos en defensa de España como Nación", durante aproximadamente 3 minutos.La final se celebrará el jueves 22 de abril de 2010.
El jurado del premio en 2009 tuvo por maestro de ceremonias a José Javier Esparza, y un estuvo compuesto por D. Eduardo Zaplana, José Manuel Otero Novas, D. Andrés de Blas, D. Angel Lafuente, D. Felicísimo Balbuena, D. Nicolás Redondo, D. Alfonso Bullón de Mendoza, D. Gustavo Bueno y D. Ricardo Garrudo. Lo ganó Ester Muñoz de la Iglesia, estudiante de derecho.
**** El próximo miércoles 17 de marzo, a las 19:30 horas, el Instituto CEU de Estudios Históricos tiene programada la presentación del libro YAGÜE, EL GENERAL FALANGISTA DE FRANCO de Luis E. Togores. En la presentación intervendrán junto al autor: Alfonso Bullón de Mendoza, Jesús Salas Larrazábal, Juan Carlos Rodríguez Nafría y María Eugenia Yagüe. En En el Salón de grados del CEU, c/ Julián Romea 23, Madrid
**** http://historiademonesterio.blogspot.com/2010/03/una-buena-noticia-la-publicacion-de-la.html
14 de Marzo de 2010 - 09:24:48 - Pío Moa - 69 comentarios
Dentro del régimen crecían las desavenencias. Franco había impuesto el Movimiento Nacional por exigencias de la guerra civil, para evitar las indisciplinas y rivalidades, a menudo suicidas, habituales en la derecha. El propio éxito del Movimiento, tras una prolongada paz interna, lo había burocratizado, como probablemente deseaba el Caudillo a fin de limarle aristas de populismo y "revolución nacionalsindicalista". Solo una fracción de la política pasaba por él, y algunos dirigentes tendían a mirarlo como un organismo innecesario o molesto, en el que predominaba la Falange. Durante los años 60 el malestar entre las familias del régimen se acentuó, sobre todo entre los sectores llamados azul (Falange) y tecnócrata, al cual solía identificarse con el Opus Dei. Los tecnócratas iban ganando influencia, sobre todo por el "milagro español" debido a su labor económica. La mala relación se reflejaba en el mismo gobierno.
El Opus Dei ("Obra de Dios") era una asociación religiosa fundada por José María Escrivá de Balaguer a finales de los años 20, que había cobrado fuerza depués de la Guerra Civil, extendiéndose a muchos países. Su libro de orientación doctrinal, Camino, tenía difusión internacional en varios idiomas. Su orientación se resumía en la "santificación" del trabajo cotidiano, la vida familiar, el "bienestar espiritual y material del mundo", etc., y el Vaticano le había reconocido una prelatura independiente, con sus propios sacerdotes y numerosos laicos, desde la cual realizaba un activo proselitismo. Debido al acercamiento de la orden jesuita a los extremismos de izquierda y al marxismo, el Opus había sustituido en parte el papel de aquella orden. Sus adversarios la acusaban de constituir una secta simétrica de la masonería, que se infiltraba de manera oculta en los órganos de poder. El Opus daba gran importancia a su expansión en la enseñanza superior, el CSIC, etc., y había fundado una universidad propia, la de Navarra, todo lo cual chocaba con las aspiraciones de la Falange, nunca cumplidas, de hegemonizar la enseñanza. En el gobierno, gozaba de la protección especial del almirante Carrero Blanco, considerado la eminencia gris del Caudillo y que, aunque ajeno al Opus, tenía amistad estrecha con el opusdeísta Laureano López Rodó, orientador de la economía desde su ministerio del Plan de desarrollo.
No obstante, ni los ministros del Opus eran mayoritarios en el gobierno --Franco siempre había procurado el equilibrio entre las distintas familias-- ni los tecnócratas pertenecían todos a la institución de Escrivá ni esta era ideológicamente homogénea. Uno de los grupos más activamente críticos con el régimen se expresaba en periódicos como Nuevo diario, más acentuadamente en el diario Madrid, e incluso en El Alcázar, todos ellos en manos de empresarios o directores opusdeístas. La posición del Madrid, abiertamente contra Franco desde una orientación pro Don Juan, llevaría a su cierre en 1971. Según la versión oficial, el periódico había incurrido en deudas excesivas y e irregularidades financieras, mientras la opinión más extendida atribuyó el cierre a la represión de las libertades. Con todo, seguían saliendo regularmente, aunque recibieran a veces sanciones administrativas, otras publicaciones anti régimen de tinte radical o procomunista, como las revistas Triunfo o Cuadernos para el diálogo, las cuales tenían un público considerable en medios estudiantiles e intelectuales. Por otra parte, la Iglesia no estaba representada solo por el Opus. Había un sector democristiano distanciado de él y también poco afecto a Franco, y otro sector obrerista, además del tradicional pro régimen.
El éxito de la relativa liberalización económica auspiciada por los tecnócratas no satisfacía tampoco a la Falange, desde su oirigen partidaria de una fuerte intervención del estado en la economía y, parte de ella, deseosa de la "revolución pendiente", que incluía entre sus puntos la nacionalización de la banca y un sistema corporativo. La Falange había surgido en 1933 con una ideología de combate frente a los avances de los extremismos de izquierdas, en especial el PSOE, la CNT y los comunistas. Tenía muchas similitudes con los movimientos fascistas europeos de la época, atemperadas o desvirtuadas por su catolicismo. Según la Falange, el Opus despolitizaba la sociedad y la alejaba de los ideales originarios del régimen. El problema cobraba especial relieve en la universidad, donde los tecnócratas sostenían que los estudiantes debían concentrarse en el estudio y prescindir de la política. Ello, por una parte, arrinconaba al falangista SEU (Sindicato Español Universitario), poco querido por Carrero Blanco, por los ministros próximos al Opus Dei y por los democristianos, y por otra parte abría la puerta a una politización izquierdista, muy minoritaria pero sumamente combativa, que promovían los grupos comunistas.
Las discrepancias llevaron la cuestión al terreno de las asociaciones políticas, que entrañaban de un modo u otro una transición posfranquista aún nebulosa. En 1967 se había aprobado en referéndum la Ley Orgánica del Estado, que contemplaba la posibilidad de formar asociaciones políticas dentro del Movimiento, para superar el monolitismo burocrático de este. Dentro del propio régimen reinaba la incertidumbre al respecto. Carrero y bastantes más veían en tales asociaciones el embrión de los indeseados partidos políticos, que terminarían por romper el régimen desde dentro. Otros, como algunos falangistas, querían aumentar el pluralismo e imponer el sufragio universal como único medio para remozar las estructuras. Ya en 1966 un sector falangista había propugnado, en unas Conversaciones sobre el futuro político de España una mayor representatividad de los organismos, mayor autonomía de las Cortes y descentralización política y administrativa, control del poder por los parlamentos y creación de un sindicato de los asalariados aparte de la patronal. Con apoyo de tales reformistas se fundó en el mismo año 1969 el Club Siglo XXI, que tendría considerable protagonismo en la transición. Según uno de los reformistas, José Miguel Ortí Bordás, también relevante en la transición, se trataba de relacionar a políticos y militares con vistas a asegurar una sucesión estable a Franco, facilitar la relación de los partidarios de Juan Carlos con los demás políticos del régimen, y estrechar las diferencias entre los reformistas y los renuentes a la reforma. "Nuestros propósitos fundamentales eran dos: colaborar a que la sucesión tuviera lugar de acuerdo con la ley, con orden y tranquilidad ciudadana; y posibilitar la apertura de un proceso de democratización que nos condujera a la modernización política de España".
La Falange no era homogénea, y estos proyectos fueron vistos con recelo por los ministros "azules" José Solís Ruiz, secretario general del Movimiento, y Manuel Fraga Iribarne, de Información y Turismo. Otros falangistas rechazaban a cualquier cambio de alguna entidad, en el que veían un peligro para la continuidad del régimen. Casi todos estos sectores compartían la aversión a los tecnócratas y al Opus Dei.
No era posible, realmente, un sucesor de Franco con carácter de Caudillo, y en el fondo se planteaba, aun si de forma oscura, el dilema implícito en el régimen desde su propio nacimiento: ¿debía considerárselo una superación definitiva de las alternativas socialista, comunista o liberal, o bien como una respuesta excepcional a una crisis excepcional, revolucionaria, que debía concluir antes o después en un sistema similar a los demás de la Europa del oeste? Sorprendentemente, varios de los más reticentes a la liberalización política eran tecnócratas promotores de la liberalización económica, mientras que algunos de los más reformistas se hallaban en el sector azul, de siempre intervencionista.
Existía, además, una brecha generacional. Los viejos eran más conscientes de los avances del comunismo; el "mayo francés", los disturbios juveniles y obreros en los países occidentales, más la expansión de la droga, la pornografía, la irreligiosidad y el antimilitarismo, les mantenían reacios a cualquier cambio susceptible de engendrar peligros. "Los bárbaros esperan fuera de las murallas" comentaría con pesimismo Carrero Blanco, al presidente useño Nixon, en 1970. A los jóvenes, incluso los que hacían carrera dentro del régimen, la guerra civil les parecía remota, máxime cuanto que, contra lo que se ha dicho a menudo, el régimen mismo tendía a olvidarla, salvo ciertas retóricas. También veían lejanas las guerras presentes propiciadas por el comunismo o las tensiones en Europa occidental, de cuyas modas participaba poco la juventud española. Por tanto encontraban menos peligros en las medidas reformistas o aperturistas, pensando que el régimen se esclerotizaría peligrosamente si no iba adaptándose al entorno europeo. Diversos políticos jóvenes, falangistas, democristianos y también opusdeístas, se impacientaban pensando que el tiempo apremiaba, que la muerte de Franco podría originar una crisis sin salida, y acusaban de "inmovilismo" a quienes preferían marchar con pies de plomo. Estos, aun así, habían pedido en 1962, la entrada de España en el Mercado Común europeo, rechazada entonces por incompatibilidad política, aunque en 1970 lograrían un acuerdo comercial muy favorable para España.
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**** Felipe González carga contra "el ganao" que hay en la Justicia
Pues sí, mucho "ganao". Gracias al entierro de Montesquieu que él y Mienmano iniciaron.
****Los socialistas vascos elogian a García Hidalgo, imputado por el chivatazo
Siempre que mantenga la boca cerrada, se sobreentiende. La mafia protege a los suyos.
**** Zapatero, al PP: "Hagan algún sacrificio, que no lo han hecho en la vida"
Pues tiene razón: ni el PP ni el PSOE han hecho ningún sacrificio. Al contrario, el programa de ambos consiste en cargar los sacrificios sobre la población.
**** Rajoy ridiculiza el pacto anticrisis de Zapatero por "chapuza y broma"
Un buen par de bromistas.
**** Torrevieja anula un concierto de Bosé: "No es digno de venir a esta tierra"
Una reacción digna. Aún más digna por lo infrecuente.
13 de Marzo de 2010 - 10:20:58 - Pío Moa - 56 comentarios
Espero sus aceradas observaciones críticas:
Se ha solido fechar el comienzo de la transición, y yo mismo lo he hecho, en 1973, después del asesinato de Carrero Blanco, pero parece más adecuado hacerlo en 1969, cuando se decide la sucesión en Juan Carlos y dentro del régimen se acentúan las divisiones entre los llamados evolucionistas e inmovilistas, entre el sector azul y el tecnocrático, y
Aunque en 1969 Franco era ya anciano y parece haber contraído entonces el mal de Parkinson, lenta enfermedad degenerativa del sistema nervioso, se conservaba bien, mental y físicamente, y, procediendo de familia longeva, podría durar aún muchos años en el poder, acaso hasta edad comparable a la del alemán Adenauer. Pero dentro y fuera de España crecía la preocupación por el destino del país una vez falleciera. Una advertencia de calado provino del Vaticano. El 23 de junio, el papa Pablo VI, en una alocución al Colegio Cardenalicio, expresó su “inquietud” por España, propugnando “un ordenado y pacífico progreso” en que “no falte una inteligente valentía en la promoción de la justicia social”. Dado que el régimen se jactaba precisamente de su justicia social y de su ordenado y pacífico progreso, las palabras del papa encerraban un ataque. El ministro del Plan de Desarrollo, Laureano López Rodó, comentó a Franco: “Esto nos hace ver que en los ambientes vaticanos se considera al Régimen en sus postrimerías. (…) Pienso que lo mejor sería (…) designar sucesor al Príncipe Don Juan Carlos, de 31 años, que va a garantizar la continuidad, va a darnos otros treinta años de paz y que cuenta, si es preciso, con el respaldo de las Fuerzas Armadas. La designación del sucesor aseguraría una perfecta soldadura del presente con el futuro”.
Desde 1946, España había quedado definida como reino, reafirmado por referéndum al año siguiente, pero sin monarca mientras viviese el Caudillo. La sucesión en Juan Carlos debió de tenerla decidida Franco desde su entrevista con Don Juan en 1948, en la cual se acordó que el infante, entonces con diez años, se trasladase a España para cursar sus estudios y formación militar. Pero, con lentitud característica y previendo diversas contingencias, no se decidió al nombramiento oficial hasta 1969. El 21 de julio expuso a sus ministros: “Los años pasan (…) voy a cumplir 77 (…) He querido enfrentarme a esta realidad. No debo dejar sin resolver la incógnita del sucesor porque (…) el riesgo es grande de que, en la crisis que habría de provocar mi desaparición de la escena, los grupos y grupitos de intrigantes renacieran y se produjera una situación confusa. (…) La persona que voy a proponer es el Príncipe Don Juan Carlos, que es un hombre de magníficas cualidades y pertenece a
Aparte del príncipe Juan Carlos, otros personajes se consideraban con derechos, en particular el carlista Carlos Hugo, que iba derivando hacia posturas comunistoides, algo en verdad sorprendente en aquel partido, y había habido alguna especulación con Alfonso de Borbón Dampierre, primo del príncipe. Pero el mayor escollo legitimista provenía de Don Juan, hijo de Alfonso XIII y padre de Juan Carlos, que invocaba su derecho como heredero legítimo de la corona y se veía así postergado por su hijo. Otros intentaban que no hubiese rey, sino regente.
Don Juan había quedado descartado hacia el final de la guerra mundial cuando, creyendo al régimen a punto de caer por la intervención de los Aliados, había apoyado las presiones exteriores. A los ojos de Franco, ello le había descalificado como persona oportunista y poco entera, que no había extraído lecciones de
Poco antes había hablado con su padre: “Si, como yo creo, se me invita a aceptar, ¿qué harás tú? ¿Es que hay otra solución posible distinta de la que Franco decida? ¿Eres capaz tú de traer la monarquía?”. La irritación de Don Juan fue manifiesta y, guiado por sus consejeros Areilza, Sainz Rodríguez y García Trevijano, declaró ante la prensa internacional que la decisión de Franco contrariaba “la tradición histórica de España”, denunciando que no se había consultado con él “ni con la voluntad libremente expresada del pueblo español”, y reiterando su deseo de ser “Rey de todos los españoles” como “poder arbitral por encima y al margen de los grupos”, dentro de una “representación auténtica popular”, “garantía integral de las libertades colectivas e individuales” e integración en el marco político de
Otra oposición a Juan Carlos provenía de sectores falangistas antimonárquicos, que propugnaban un “regencialismo” a desempeñar por algún militar o personalidad política, arguyendo que tanto Don Juan como su hijo, “fueran cuales fuesen sus declaraciones y juramentos, demolerían el Estado del 18 de julio”.
A principios de año, y ante la aproximación del suceso, varios ministros lograron declarar un estado de excepción en el país so pretexto de algunos disturbios universitarios en Madrid y Barcelona. La medida parecía muy excesiva para la magnitud del desorden, y sus promotores intentaron prolongarla, quizá para retrasar la decisión sucesoria, pero López Rodó consiguió cortarla a los tres meses. Los políticos contrarios al príncipe demandaron en vano la ausencia de Franco en la votación de las Cortes, a fin de evitar su influjo. Los procuradores recibieron cartas llamándoles a votar NO la designación de Juan Carlos, arguyendo que “todos sabemos que este paso no garantiza el futuro de
El día 22, en las Cortes, 491 procuradores votaron a favor, 19 en contra y 9 se abstuvieron. Juan Carlos, dio un fuerte abrazo a López Rodó, que tanto había trabajado a su favor, y le comentó, “con pena”, cómo la gente suele uncirse al carro del vencedor: su padre solo había recibido “cincuenta telegramas y ochenta y tres llamadas telefónicas; en cambio a él le habían llegado las felicitaciones por millares”
En realidad, como señala con bastante justeza el ex ministro Licinio de
Con la incertidumbre de si finalmente Juan Carlos llegaría a ser aceptado por la mayoría de la población y de los grupos políticos, y de lo que haría llegado al trono, el régimen pareció culminar así su trayectoria y asegurar con firmeza su continuidad, con cambios, sin duda, pero sin afectar al marco de sus leyes. Aquel año se cumplían 30 desde el final de la guerra civil, tres décadas en las que el franquismo había desafiado y sorteado los mayores peligros, desde una entrada muy difícil de evitar en la contienda mundial al aislamiento y el maquis, había mostrado flexibilidad suficiente para cambiar la línea económica y presidir el “milagro español”, que llevaría al país al mayor acercamiento en siglos a la renta per capita de los países ricos europeos, y que tardaría muchos años en recuperarse después del franquismo; Franco había mantenido la unidad suficiente entre las tendencias interiores de su régimen, un logro bien difícil, y había triunfado una y otra vez sobre todos sus enemigos internos y externos. Sin embargo, aquel año el régimen entraba también en crisis.
****Los políticos ensalzan a un novelista para siempre que huyó de los homenajes. Como buitres, a sacar tajada del cadáver. La chusma
12 de Marzo de 2010 - 13:48:36 - Pío Moa - 30 comentarios
Creo que son interesantes estos matices.
Miguel Platón escribe:
Yo incluiría algunas modificaciones en el manifiesto:
Punto 3.- La expresión "izquierdistas acusados de crímenes" puede volverse contra el texto, debido a que hay constancia de que al menos algunos de los que estuvieron allí -el hijo de Sánchez Albornoz, por ejemplo- no habían cometido otro crimen que una pintada. En cualquier caso, actos que no pueden ser considerados crímenes, aunque entonces fueran delitos.
Punto 3.- Aunque la decisión final de enterrar a Franco allí fue del Rey, que desde luego podía haberse opuesto, era conocida y patente la voluntad de Franco de que le sepultaran detrás del altar mayor. Así me lo explicó a mí el guía la primera vez que visité el Valle, en 1965 ó 66. Juan Carlos podía haber dicho "no", pero no fue una decisión original o personal suya.
Punto 5.- Yo reduciría el elogio artístico del conjunto -que también puede generar una polémica para distraer de la verdadera finalidad-, en beneficio de la voluntad de amparar bajo el signo de la cruz a los caídos de ambos bandos. Este propósito, en efecto, puede ser discutido, pero sin duda era expresión de la voluntad de un proceso de reconciliación. Este proceso puede ser criticado como demasiado lento y nunca definitivo en vida de Franco, pero existió. Los deudos de funcionarios militares y civiles fusilados por el bando nacional, por ejemplo, recibieron ya una pensión a partir de 1940, incluidos los atrasos desde el día en que su familiar hubiera muerto. En definitiva, no respetar el Valle de los Caídos significa no respetar las creencias, los sentimientos y los valores de la mitad de España, y aunque sólo fuera por esto merece que le respete. Podría argumentarse que los valores actuales de la sociedad han cambiado, pero también debemos respeto a la historia, que no puede estar cuestionándose de manera permanente en función de mayorías coyunturales. Nadie puede argumentar que la basílica y la cruz puedan haberse construido para ofender a nadie, sino más bien para tender puentes.
Contestación del autor:
Tienes razón en lo que se refiere los crímenes. Lo cambiaremos por "delitos", aunque muchos podrían considerarse efectivamente crímenes. Sobre el entierro de Franco, no hay documento alguno, que yo sepa, que hable de esa decisión de ser enterrado allí. Juan Blanco considera que nunca pensó tal cosa, aunque corriera el rumor. En cuanto al valor artístico, es cuestión muy subjetiva, claro, y nunca han faltado quienes consideraran al Quijote o a las catredrales góticas cosas de mal gusto. Es muy importante la cuestión artística, porque afecta a todos, y el gobierno y otros pueden negarle todo valor en ese sentido y decir que el entierro de combatientes de los dos bandos es pura y simple demagogia que no hay por qué reconocer. Se puede decir que el monumento es una oferta de reconciliación, sea aceptada o no, y en cualquier caso una gran obra artística, y por tanto un valioso patrimonio de todos.
Respuesta de Miguel Platón:
Sobre la previsión de que Franco fuera enterrado allí, me parece que hay un dato incontestable, como es la existencia de la tumba. Esta última no fue construida ex novo en noviembre de 1975, sino que ya estaba dispuesta. ¿Para quién podía ser esa tumba? La respuesta es obvia: no podía haber sido construida para nadie, sino para alguien. Y el alguien era evidente.
Admito, desde luego, el valor artístico del Valle, aunque como suele ocurrir en arte pueda haber quien discrepe. Probablemente sabes que Juan de Ávalos no era un escultor precisamente franquista, y que el autor del gran crucifijo que hay en el interior, sobre el altar mayor, fue un nacionalista vasco.
En definitiva -y me parece que en esto también estamos de acuerdo-, la actuación de ZP contra el Valle no es tanto una actuación cobarde contra Franco -"a moro muerto gran lanzada"-, por parte de quien se benefició de su régimen y al que no pudo combatir por razones de edad, sino contra la media España que formó el bando vencedor de la guerra civil. Esto es lo preocupante. Como sabes muy bien, porque somos de la misma edad, al menos desde los años 60 los jóvenes periodistas y en general universitarios, evitábamos una descalificación global de la media España derrotada, tanto por razones políticas como morales. Y es curioso que la propia Dictadura y sus proyectos culturales tendiesen a lo mismo. Ejemplos: películas como La fiel Infantería (dedicada en sus títulos a todos los combatientes de la guerra de España) o Posición Avanzada (en la que no hay buenos y malos); colecciones como la Crónica de la Guerra auspiciada por el ministerio de Información y Turismo (Fraga-De la Cierva), "no apta para irreconciliables"; la publicación íntegra o parcial de obras escritas por los derrotados, algunas tan duras como la de Guzmán El año de la victoria, etc.
La misma indignidad que habría sido en los años 60 la descalificación de un bando, por haber perdido, lo constituye ahora la descalificación del otro, por haber ganado. Ahora incluso me parece peor, por dos motivos: el primero es que ahora España es una democracia desde hace más de treinta años; el segundo es que en la España de los últimos años de Franco era patente un esfuerzo general por equilibrar la historia, con obras como El Ejército Popular de la República de Ramón Salas o la Historia Política de las dos Españas de José María García Escudero, publicadas ambas por la Editora Nacional. Lo que ahora se está publicando en nombre de la "memoria histórica" es, con frecuencia, basura. No sólo es es que no equilibre, ni que tampoco aporte nada, sino que muchas veces deforma. Es un retroceso historiográfico, que en realidad se sale del campo de la historia para entrar en el de la propaganda sectaria, de modo similar a las obras que se publicaban en España en los años 40 y 50. Las declaraciones parlamentarias que interpretan la historia son igualmente penosas: algo así como un Ministerio de la Verdad, sujeto a mayorías y minorías.
Siempre que alguien azuce a media España contra la otra se equivoca, en todos los órdenes. Por esa razón no debe atentarse contra realidades que, como el Valle de los Caídos, tuvieron entre sus finalidades un propósito de curar heridas y tender puentes. Es además un empeño antidemocrático. Nunca debería olvidarse que la actual democracia se basó en el propósito mayoritario, recogido por los constituyentes, de superar la dialéctica entre las dos Españas. Un propósito que además fue sincero y que estuvo coronado por el éxito, capaz de neutralizar sin daños irreparables una coyuntura tan peligrosa como la del 23-F. Tirar eso por la borda es una frivolidad propia de mediocres.
Sobre la tumba de Franco
Juan Blanco, en un detallado capítulo de su libro sobre el Valle de los Caídos, en que analiza tanto los rumores como las declaraciones de Diego Méndez, segundo constructor del monumento, concluye: "Afirmo, sin duda alguna, que Franco no ordenó la construcción de su tumba en la Basílica (...) La sepultura fue excavada y preparada en noviembre de 1975. Y que fueron Don Juan Carlos en su calidad de Jefe del Estado y el presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, quienes acordaron y ordenaron que los restos mortales de Franco fueran sepultados en el Valle de los Caídos". Todo indica que Franco pensaba ser enterrado en el cementerio de El Pardo, junto con su esposa y cerca de los modestos enterramientos de varios de sus leales, como Carrero, Nieto Antúnez y otros. Si así fue, Miguel Platón estaría equivocado, lo que se explica fácilmente por una serie de coincidencias, que a menudo confunden al investigador más concienzudo.
Realmente, la cuestión es puramente secundaria, aunque muy propio de la extrema ruindad de los de la Memoria histórica convertirla en piedra de escándalo. La decisión de enterrar a Franco en el Valle de los Caídos, mientras no se aporte documentación más consistente en contrario, fue tomada por otras personas, probablemente de manera acertada, por su significación histórica.
El libro de Juan Blanco, aunque incluye algún juicio muy injusto sobre Stanley Payne, tiene el mayor interés, y desbarata la mayoría de las leyendas forjadas por una historiografía revanchista que pasa del simple embuste para convertirse en estafa.
11 de Marzo de 2010 - 08:58:34 - Pío Moa - 102 comentarios
10 de Marzo de 2010 - 09:27:59 - Pío Moa - 46 comentarios
4.- El gobierno y las asociaciones que, financiadas con dinero público, han divulgado versiones como las arriba citadas, tienen la obligación de probarlas, y los españoles el derecho de conocer sus pruebas. De otro modo cabría concluir que estamos ante el enésimo episodio del "Himalaya de mentiras" con que socialistas moderados como Besteiro o liberales como Marañón, denunciaron unas propagandas que creíamos ya superadas y que en todo caso no deben volver.
5.- El monumento es probablemente, en su género, el más grandioso, armónico y artísticamente logrado que se haya construido en el mundo en el siglo XX, y como tal es patrimonio de todos los españoles, no de ningún gobierno o partido. Cualquier atentado o intento de transformar su carácter solo puede recordar las actitudes de los talibanes afganos... o los vandalismos y saqueos de un bando en la guerra civil. Su intencionalidad al principio fue conmemorar una victoria sobre lo que se consideraba totalitarismo marxista, para transformarse pronto en símbolo de reconciliación, con el entierro de restos de soldados de los dos bandos de la guerra civil. Naturalmente, esta reconciliación puede ser rechazada, y de hecho lo es por muchos; pero ese rechazo no puede servir de pretexto para desvirtuar o incluso destruir el monumento, y la opinión pública debe conocer los hechos al respecto.
**** Parece que la Cruz Roja se ha apuntado al puterío. Lenguaje típicamente celestinesco o alcahueteril. Conozco a gente que se ha borrado de socio de esa asociación. Debería tener un bajón de socios muy amplio, para que los putos y las putas sepan que pueden dedicarse a lo suyo en privado, pero sin contaminar con sus cosas el espacio público ni aprovecharse del dinero ajeno. El pretexto del "juego" es "informar" sobre enfermedades de transmisión sexual, fomentándolas al mismo tiempo con todo impudor. ¿En qué manos ha caído una organización tan respetable y con historial tan meritorio?
**** Margarita Robles niega las alegaciones de Garzón para apartarla de su caso... Pero se aparta de él.
9 de Marzo de 2010 - 09:22:38 - Pío Moa - 53 comentarios
8 de Marzo de 2010 - 09:02:47 - Pío Moa - 64 comentarios
7 de Marzo de 2010 - 08:26:32 - Pío Moa - 120 comentarios
Ha habido una campaña pidiendo a Juan Carlos que no firmase la ley. Obviamente, el monarca no es responsable de su elaboración y legalmente está obligado a firmarla. Podía imitar al rey Balduino y dimitir por un breve espacio para evitarse la firma, pero lo que funcionó en Bélgica probablemente no funcionaría aquí, donde se crearía un grave problema constitucional. Quizá el rey podría o debería arrostrar el riesgo de crear ese conflicto, pero carece de talla para tal cosa. Firmó la ley de “memoria histórica”, que directamente le deslegitima como rey procedente del franquismo, nombrado por Franco saltándose la llamada legitimidad dinástica, de modo que la cosa no tiene remedio. Su actitud ante Zapo recuerda algo a la de Fernando VII ante Napoleón, con la diferencia de que Napoleón era algo así como un genio, mientras que Zapo no pasa de ser un locuelo con poder.
La campaña contra la firma de Juan Carlos estaba condenada al fracaso de antemano si esperaba que la presión le obligara a no firmar. En cambio habría sido un éxito si se hubiese utilizado a fondo para explicar a la opinión pública, confundida por unos medios de masas manipuladores, el carácter delictivo de esa ley. Creo que no se ha hecho bien en este sentido. Mucha gente no acaba de entender que esta cuestión, como las demás cuestiones políticas, se juega en el terreno de la opinión pública, y que no basta hablar y repetir letanías para los ya convencidos.
En fin, animo a mis lectores a asistir a las manifestaciones contra las decisiones de la chusma política.
****Dice
(En Época)
OTRA MIRADA SOBRE
El historiador Miguel Ángel García Olmo ha escrito Las razones de
La relevancia de la tesis consiste en que desplaza la culpabilidad inquisitorial desde
Netanyahu elaboró sus tesis aprovechando por primera vez –un mérito innegable— fuentes hebreas que consideraban a los conversos renegados efectivos del judaísmo. Esas fuentes, señala su descubridor, están impregnadas de “espíritu de sinceridad y convicción profunda (…), valiente compromiso con la verdad”. Pero, ¿y los concienzudos testimonios de la propia Inquisición? Netanyahu les niega todo valor, pues solo responderían a la radical impostura del tribunal. Como observa García Olmo, con tales prejuicios de entrada puede construirse cualquier historia a la carta.
Es harto improbable que, aun si una buena mayoría de los conversos a la fuerza terminase –como así fue— sinceramente cristianizada, una minoría no judaizara en secreto, máxime tratándose de una religión tan “intensa”. No parece que
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**** La reconciliación (respuesta a un amigo):
Hay aquí dos aspectos: la reconciliación ofrecida y la reconciliación aceptada o negada. La reconciliación en el Valle se hizo con los combatientes, los de izquierda engañados, en su mayoría, por el “Himalaya de mentiras” orquestado por los “jugadores de la política”. No con los irreconciliables dirigentes que habían querido, planificado y provocado la guerra civil. No se trata de comparar los crímenes de uno u otro bando, pues, para empezar, no es lo mismo la agresión que la respuesta a ella. Y en cualquier sentido, por supuesto, mucho más criminal que la española fue la guerra mundial por parte de soviéticos, nazis y japoneses, pero también de los ingleses, los useños, los yugoslavos, los franceses o los italianos. El hecho real es que la reconciliación no fue solo ofrecida, sino lograda después de la guerra civil. Hay que insistir en que el Valle es un monumento a la reconciliación, rechazada hoy por los que se consideran herederos de los jefecillos del Frente Popular. Que estos consigan invertir el clima de reconciliación de la posguerra es posible, dado los medios de propaganda de que disponen. Pero salta a la vista que solo pueden hacerlo apoyándose en mentiras gigantescas, y también que es posible denunciarlas para evitar su triunfo, y convencer a la opinión publica, si nos movemos para ello.
Dice alguno que para que fuera realmente de “reconciliación” tendría que haber sido invitado a participar en el monumento “lo mejor de
http://historia.libertaddigital.com/por-que-fue-facil-la-reconcilacion-nacional-1276237460.html
**** Hace unos días me entrevistó la ONG “Sol” sobre el Valle de los Caídos. Intentaban hacer un reportaje con tomas del monumento. Se lo impidieron las “autoridades”. Autoridades sin la menor autoridad moral, simples déspotas.
****Jon Juaristi termina así un excelente artículo sobre las matanzas de presos realizadas por las izquierdas en Bilbao durante la guerra: “Los datos que he resumido no proceden de
****Blog. Hace años tuvimos en el blog a un perturbado que ahora ha sido condenado judicialmente. En realidad hemos tenido a bastantes dedicados a enredar las discusiones con insolencias, insultos, amenazas o simples sandeces para apartar de los temas tratados; y a otros que, so pretexto de condenar la censura, les respaldaban. En algunos blogs la entrada es libre y este tipo de problemas se da, aunque creo que en ninguno con la furia con que se dio en este. Durante un tiempo mantuve esos comentarios porque ofrecían un inapreciable testimonio de vileza, y con la esperanza de que sus autores terminaran cansándose. Pero la estupidez, pues no es otra cosa en el fondo, no descansa, por lo que fue preciso limitar el acceso al blog. Aun así hemos tenido a unos cuantos, y sigue alguno, enredando, o repitiendo datos ya refutados o reproduciendo la más grosera propaganda izquierdista (los socialistas tienen equipos de intervención en los blogs), por lo que ha sido preciso irlos excluyendo, una vez comprobados su estilo y tácticas y dejado el testimonio de sí mismos. Antaño las intervenciones diarias eran de centenares, lo que daba al blog un falso aspecto de viveza, que en realidad era en gran medida un verdadero festival de vaciedades, algo que se comprueba en muchos otros blogs. En fin, en estas estamos.
6 de Marzo de 2010 - 09:30:38 - Pío Moa - 104 comentarios
("La involución permanente", en el programa de Luis del Pino en Es Radio, será mañana, domingo)
Anglómanos
Es ciertamente admirable el tesón, la habilidad y el esfuerzo que dedican los anglosajones a extender su idioma y su cultura. Por lo mismo no es nada admirable, más bien lo contrario, la torpeza, el servilismo y la necedad de los anglómanos hispanos que, sin cobrar un duro por ello, se convierten en servidores de aquellos para desplazar y desacreditar el español. Pues esto es justamente lo que hacen. Es obvio que con su actitud se creen un poquito ingleses o partícipes de su cultura que, abierta u ocultamente, consideran superior. Pero por eso mismo es difícil imaginar nada más alejado de un inglés que estos cantamañanas. De su grave necedad da idea clara el hecho de que a denunciar la situación y defender nuestra cultura lo llamen “anglofobia”.
Antifranquistas
El antifranquismo es hoy solo una cobertura para atacar a España, a la democracia, a la Constitución, y para difundir la triple corrupción intelectual, económica y sexual, en términos más populares, la cultura de la trola, el choriceo y el puterío. Los antifranquistas son muchos, desde De Juana Chaos a Zapo, desde Carrillo a Rubalcaba, desde los que acaban de agredir a Rosa Díez hasta Rajoy, desde Cebrián a los “rojos” de Público… Hay muchísimos, en vivo contraste con lo que ocurría cuando vivía Franco.
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****Blog, Criti : el caso de Nacho Uriarte es realmente anecdótico, dentro de la creciente corrupción de los señoritos del PP. Muy significativo, pero anecdótico, pues la cosa tiene mucho más fondo. El individuo cultiva, si os fijáis un parecido con el Che Guevara, que ya es indicativa de una indudable niñatería. Ha recomendado a los jóvenes no conducir bebidos. Este es el PP del futurista, la nena angloparlanete y la economía lo es todo. La economía de Gürtel, posiblemente.
****Un amigo me ha enviado otra propuesta de manifiesto sobre el Valle de los Caídos:
1) Es falso que, como viene repitiendo cierta propaganda, el Valle de los Caídos fuera construído por “20.000 presos políticos” en condiciones de esclavitud o trabajos forzados. A lo largo de los años 40 –es decir, durante la primera mitad de los casi veinte años que duró la construcción-, en turnos de nunca más de
2) Es cierto que, originalmente, el monumento fue concebido por Franco como recuerdo y homenaje sólo a los muertos del bando “nacional”. Pero con el paso del tiempo eso fue cambiando, para convertirlo en un símbolo de reconciliación y paz. Esto es lo que indican diferentes testimonios, el depósito de los restos de muertos de ambos bandos y las decisiones que se adoptaron sobre la decoración de la basílica, en la que se evitaron, con el acuerdo expreso de Franco, los motivos o símbolos políticos y militares referidos a la guerra civil. Esto sólo quieren ignorarlo aquellos que, utilizando lo que Julián Besteiro llamó un “Himalaya de mentiras”, fomentan el odio entre españoles y se dedican a crear indignaciones impostadas y a preparar el terreno para cualquier tropelía.
3) Hoy, setenta años después del fin de la guerra civil, cincuenta años después de su inauguración y treinta y cinco años después de la muerte de Franco (hemos vivido ya igual tiempo en democracia que el que duró la dictadura de Franco), la inmensa mayoría de los españoles no ven en el Valle de los Caídos una conmemoración o un símbolo del triunfo del bando franquista en la guerra civil, o del régimen político franquista. Ven, más bien, usando las famosas palabras de Azaña en 1938, un impresionante memorial dedicado a la paz, al perdón y a la reconciliación entre los españoles. El falseamiento de la historia de su construcción, unido al deseo de darle un significado que, en todo caso, es obvio que ya no tiene, sólo puede entenderse como parte de una desdichada tradición de barbarie, de ataques y destrucciones de carácter sectario contra el patrimonio artístico, al estilo de los cometidos durante los años de la II República y de la guerra civil.
4) Como tantos otros testimonios de nuestra historia, como el cercano monasterio de El Escorial, el Valle de los Caídos es patrimonio de todos los españoles. Es uno de los monumentos más grandiosos, armónicos y mejor integrados en su entorno natural que se hayan construido en el siglo XX en Europa y, posiblemente, en cualquier país del mundo.
5) Los abajo firmantes queremos alertar a la sociedad española ante lo que podría ser un nuevo y muy grave atentado contra nuestra historia y nuestro patrimonio común. Hoy, el significado político y moral del Valle de los Caídos es el que la mayoría de los españoles le dan, no el que algunos quieren imponernos en sus delirios sectarios. Pedimos a S.M. el Rey, a las altas instituciones del Estado, a las instituciones académicas, a los partidos políticos y a las organizaciones de la sociedad civil que hagan llegar al gobierno su exigencia de que el conjunto monumental del Valle de los Caídos se mantenga y proteja con el mayor cuidado, como lo que es y lo que debe seguir siendo: un impresionante memorial en defensa de la paz y el respeto entre los españoles.
5 de Marzo de 2010 - 13:34:34 - Pío Moa - 68 comentarios
(Mañana en La involución permanente, entre 8,30 y 9,00, Luis del Pino y yo, sobre el 11.m, lo que ignoramos y lo que sabemos)
Afirma Guillermo Dupuy en réplica a Cristina Losada sobre la normalización lingüística, que "la dictadura prohibió a millones de españoles estudiar en su lengua materna y los sometió a una coactiva inmersión lingüística como han hecho los nacionalistas de ahora con los catalanes o los gallegos. Para aquel régimen, que también era nacionalista, que hubiera españoles que tuvieran y consideraran como lengua propia al gallego, el euskera o el valenciano era una "anomalía" tan incómoda y erradicable como lo es para los nacionalistas de ahora que haya catalanes, vascos o gallegos que tengan y sientan como lengua propia el castellano", y lo fue "la mayor parte de su vida", aunque a última hora reblandeciera su "nacionalismo español" (en http://www.heterodoxias.net/ aparece el texto del decreto franquista de 1975)
Ya he explicado en otras ocasiones la enorme diferencia entre el llamado "nacionalismo español" – exceptuando el de Ortega y los regeneracionistas–, y los nacionalismos regionales. Las dos cosas no se dejan igualar por el simple término "nacionalismo". Por lo que se refiere al problema, véase la pregunta 32 de mi libro Franco para antifranquistas en 36 preguntas clave:
¿REPRIMIÓ FRANCO CON ESPECIAL DUREZA EL CATALÁN, EL VASCUENCE Y EL GALLEGO?
He aquí uno más de los tópicos más insistentes, con una enorme carga mítica. Leemos con frecuencia que los tres idiomas fueron prohibidos fuera de la intimidad familiar, incluso que el castigo por hablarlos en público llegaba a la ¡pena de muerte!; que Guipúzcoa y Vizcaya fueron declaradas "provincias traidoras", la guerra del 36 fue "contra Cataluña", y un muy largo etcétera de puras y simples invenciones.
El franquismo venció bajo el lema de España Una, Grande y Libre y, como explicó Franco: "España se organiza en un amplio concepto totalitario, por medio de instituciones nacionales que aseguren su totalidad, su unidad y continuidad. El carácter de cada región será respetado, pero sin perjuicio para la unidad nacional, que la queremos absoluta, con una sola lengua, el castellano, y una sola personalidad, la española" (de lo que entendía Franco por "totalitario" ya hablaremos). Parte de los vencedores persiguieron los idiomas regionales: Dionisio Ridruejo cuenta cómo, al llegar a Barcelona, la Falange tenía dispuesta propaganda en catalán, pero la autoridad militar le impidió distribuirla. Hubo en los primeros tiempos llamadas a emplear "la lengua del imperio" y multas ocasionales a quienes hablaban catalán en lugares públicos (no así en Galicia, y muy raramente en las Vascongadas, aunque el vascuence era desde antes poco usado). Fueron prohibidos los nombres de persona inventados recientemente por los nacionalistas vascos. Y así otras medidas parecidas (79).
No faltaban otras actitudes, como la del entonces poderoso Serrano Súñer: "¿El lenguaje catalán? ¿Por qué no? Si el catalán es un vehículo del separatismo, lo combatiremos. Imagínese que el castellano –aunque esto no pueda suceder– llegara alguna vez a ser alguna vez un factor contrario a la grandeza de España. ¿No estaríamos obligados a combatirlo? Si el catalán es un elemento de la grandeza de España, ¿por qué no respetarlo?". Ni faltaban loas a los idiomas regionales como una riqueza propia de España, según los definía el alcalde franquista de Barcelona, Mateu i Pla, en 1939: "Sanos y nobles apegos a tradiciones sagradas y a usos y costumbres que fueron siempre la esencia misma del patriotismo español" (80).
Datos significativos fueron también la gran popularidad de Franco en Cataluña, Vascongadas y Galicia, especialmente en la primera, como prueban los documentales. O la práctica ausencia de oposición nacionalista o separatista al régimen en dichas regiones (salvo la tardía de la ETA, que veremos en la próxima cuestión).
Para valorar estas contradicciones debemos apreciar la situación de aquellos idiomas antes del franquismo. El gallego, muy hablado en Galicia, tenía poco cultivo literario; mucho menos hablado y cultivado era el vascuence, en el que no se expresaba más de una docena de escritores, muchos de ellos clérigos: los propios separatistas, en su mayoría, solo hablaban castellano. Ni el gallego ni el vasco disponían de cátedras ni de gramática, ortografía y vocabulario normalizados. El vascófilo inglés Rodney Gallop, ya en tiempos de Franco, veía el principal obstáculo al aprendizaje del vascuence, no en alguna forma de persecución, sino en "la falta de buenos diccionarios y gramáticas sencillas", y sobre todo en "la asombrosa diversidad de dialectos (...) La verdad es que el idioma varía según los pueblos, según las casas, y casi debiera uno decir, según los individuos". Antes y durante la mayor parte del franquismo, la mayoría de vascos y gallegos encontraba poca utilidad a los idiomas regionales, o los consideraba un obstáculo a una comunicación y cultura de cierta amplitud, como ya lamentaba Sabino Arana, fundador del PNV. En 1952 escribía el líder separatista Irujo: "El idioma, la literatura, la poesía y la cultura vascos encuentran pocos corazones emocionados y menos voluntades puestas a su servicio. Esto es muy lamentable y muy desconsolador; pero es la pura realidad" (81).
Caso algo distinto era el del catalán: en 1918 Pompeu Fabra había escrito una gramática de ese idioma, en castellano, y en 1932 un Diccionari General de la Llengua Catalana, procurando separar lo más posible el vocabulario catalán del castellano, lenguas en realidad muy semejantes. Al revés que en vascuence o en gallego, desde principios del siglo XX se publicaba en catalán bastante prensa y libros, que alcanzaron un ápice con la dictadura de Primo de Rivera: de siete diarios se pasó a diez, y el número de libros superó los trescientos. Bajo la república, la progresión se acentuó, llegando los periódicos a 25 (aunque la prensa catalana en castellano siguió siendo siempre la más leída y prestigiosa), y el número de libros, de pequeña tirada, llegó a los 865 en 1936 (si bien, nuevamente, los más leídos estaban en castellano) (82). Barcelona era desde siglos atrás uno de los principales centros de edición en español común, y la casi totalidad de la población era bilingüe. Además Cataluña fue la única región que recibió un estatuto de autonomía y cooficialidad del idioma regional. El franquismo abolió el estatuto y la cooficialidad, así como el estatuto vasco, concedido en plena guerra (y conculcado sin tregua por el PNV). No llegó a aplicarse el estatuto gallego, aprobado en 1936 mediante un pucherazo (también la votación del catalán había registrado numerosas irregularidades).
La inicial persecución a los idiomas regionales se fundó en su utilización por los nacionalistas como instrumento de fragmentación del país y de una literatura injuriosa y despectiva hacia España. La represión fue inspirada y aplicada en gran medida por catalanes y vascos que habían experimentado las dudosas delicias de la revolución y el terror bajo la Generalitaty la autonomía vasca, y habían llegado a asociar los idiomas particulares con las causas y desastres de la guerra. Entre los vencedores abundaban los catalanes, desde alguna de las unidades militares más condecoradas a los artistas e intelectuales más relevantes de la región, como Josep Pla, Salvador Dalí, Eugenio d´Ors, José María Sert, Fernando Valls, Martín de Riquer, etc. Y lo mismo vale para vascos y gallegos. No hubo, por cierto, nada similar a una "guerra contra Cataluña", sino contra la revolución y el separatismo; y, como quedó dicho, las tropas nacionales habían gozado de una acogida masiva y entusiasta en Barcelona, mientras otra masa de izquierdistas se exiliaba en Francia, retornando pronto más de dos tercios de ella.
Así, el franquismo desarrolló la vida oficial y la enseñanza pública exclusivamente en el español común. Pero bien pronto autorizó la predicación religiosa en catalán y en vasco, luego la publicación de libros en los idiomas vernáculos, y desde 1945 el funcionamiento de las academias de las lenguas vasca y gallega. Entre 1956 y 1959, época aún bastante dura del régimen, se reunió la Academia Vasca para unificar el vascuence, largo proceso culminado en 1968 con el euskera-batua, que muchos puristas desdeñaron como un falso vascuence (83).
En 1957 nació la primera ikastola, y más de ciento treinta desde 1965. El escritor Iñaki Ezquerra ha escrito que en su colegio de los Hermanos La Salle de Bilbao, se impartió clase en eusquera, desde 1965, con carácter voluntario. Solo tres de ochenta alumnos se apuntaron: él, su hermano y un tercero. Apoyadas a menudo por organismos oficiales o cajas de ahorros, no solo impartían enseñanza en vascuence sino que, como diría descarnadamente el político navarro Jaime Ignacio del Burgo, "enseñaban a odiar a España", al menos aquellas donde se habían infiltrado profesores nacionalistas. Como observa J. R. Lodares en El paraíso políglota, libro antifranquista pero desmitificador, que uso aquí de preferencia por ofrecer una buena síntesis del problema, en los años 60 había ferias del libro y del disco en vascuence y más niños educados en ese idioma que en toda la historia anterior de las Vascongadas; y también muchos más escritores: casi seis veces más que durante la república.
Durante los últimos veinte años del franquismo, el gallego y el vasco fueron más cultivados literariamente que nunca antes, se establecieron premios a obras en esos idiomas, etc. Desde 1948 la revista Egan, con patrocinio oficial, estimulaba el cultivo literario del vasco, y si entre 1934 y 1935 se publicaron 19 libros en ese idioma, entre 1962 y 1963 subieron a 42. También en gallego se publicaron pocos libros, periódicos o revistas antes del franquismo, pero en 1951 se fundó en Vigo la editorial Galaxia, para libros en gallego, un hecho sin precedentes. Y en 1952 aparece la primera editorial para libros en eusquera (pronto llegarían a diez), así como la primera cátedra de ese idioma, porque "Es deber inexcusable del Estado español atender (...) el estudio, investigación y cuidado científico de este rico aspecto de nuestro común patrimonio cultural". También se crearon cátedras de gallego (84).
Ya en 1944 se hizo obligatorio por ley que las Facultades con Filología románica incluyeran la asignatura de Filología catalana. En 1945 el académico soriano V. García de Diego escribió la primera gramática histórica catalana, no publicada por desidia del editor barcelonés, y en 1951 y 52 se publican dos gramáticas históricas por autores catalanes. El poeta Salvador Espríu empieza a publicar en ese idioma en 1946. Resume Lodares "También se encuadraría el proyecto de un gran centro de estudios occitanos, algún otro de estudios mediterráneos, todo ello en Barcelona (...) La Diputación de Guipúzcoa financiaba una revista para nuevos escritores nacionalistas; la de Navarra facilitaba clases de eusquera para niños; se reeditaban las poesías de Rosalía de Castro [y otros libros en gallego] (...) Entiendo que esto no era la Atenas de Pericles, por supuesto. Pero tampoco lo había sido antes". Ni después, cabe añadir (85).
Hubo, pues, cierta persecución, muy poco sistemática, de las lenguas regionales en los primeros años del régimen; y después no solo tolerancia sino estímulo a ellas, aunque se mantuvieran apartadas de la oficialidad. Los actuales nacionalistas y separatistas, muy poco activos en el franquismo, han exagerado sin tasa la represión y, ya en una democracia que no llegó por sus esfuerzos, han tratado de marginar el español común y de crear un ambiente social de rencor, mediante aquella mezcla de narcisismo y victimismo expuesta por el dramaturgo Albert Boadella en clave humorística (en El mundo, 10-III-2005): "Estas sonrisitas, ahora triunfantes, pueden encontrarse hoy al por mayor, y muy bien remuneradas, en las tertulias de la tele Autonómica. Aunque tampoco hay que mitificar sus contenidos. Acceder al código está al alcance de todos, es algo así como: «Je, je, queda claro que no tenemos nada que ver con ellos, je, je, nosotros somos dialogantes, pacifistas y, naturalmente, más cultos, je, je, je, más sensatos, más honrados, más higiénicos, más modernos, je, je, je, que esos españoles».
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**** Pequeña discusión con Cristina Losada, Maite Nolla y José García Domínguez sobre el video del "reino de Oregón") Según Maite y un servidor, se trata de una broma, quizá algo zafia pero con bastante gracia. Además recuerda un hecho histórico desvirtuado sistemáticamente por los nacionalistas catalanes (que no por los catalanes). Como indiqué en el blog hace unos días, el único problema, difícil de arreglar en una cosa así, está en la distinción entre catalanes y nacionalistas catalanes, llamados a veces catalufos. Para Cristina y Pepe, el vídeo entra en el terreno de la demagogia catalanista, y la alimenta. Yo creo que exageran. Desde luego hay mucha gente cabreada por la constante ofensa y burla de los "catalufos" hacia las demás regiones y hacia España entera y que, por ese cabreo, reaccionan sin distinguir entre unos y otros. En fin, ustedes juzgarán:
http://www.youtube.com/watch?v=AYrFf9KYMpc
**** Natalia recuperará sus sobresalientes perdidos por utilizar el castellano
Y los sinvergüenzas profesores que han vulnerado la ley, ¿se van a ir de rositas?
4 de Marzo de 2010 - 09:23:51 - Pío Moa - 64 comentarios
----------------------------------------------1. Nos parece que debe ser sometido a estudio y, en su caso, a debate lo que viene afirmándose sobre el origen del Valle de los Caídos y la procedencia de destruirlo o de cambiar su finalidad. Como historiadores, lo hemos estudiado y hemos llegado a las conclusiones siguientes.
1.1 La afirmación de que el monumento fue construido por 20.000 presos políticos en condiciones de esclavitud o trabajos forzados y pésimas condiciones de trabajo no se corresponde con lo que han llegado a concluir quienes han investigado ese hecho sobre los documentos que hay disponibles hasta este momento.
1.2 Según la documentación disponible, la mayoría estaba formada por trabajadores libres, claro es que asalariados. El número de reclusos que tomaron parte en la construcción debió oscilar entre 2.000 y 2.500 personas durante seis de los dieciocho años de la construcción. Todos ellos, comunes y procedentes del Frente Popular, estaban condenados por delitos graves.
1.3 Los presos cobraban el salario normal como los libres, y redimían penas a razón de varios días de condena (hasta 6 a veces) por cada día trabajado, y lo hacían lógicamente, de modo voluntario. El número de muertos por accidentes (catorce) fue muy reducido para una obra de esa envergadura. La vigilancia era escasa pero casi ningún preso escapó.
1.4 Si las afirmaciones que se han hecho en otro sentido –como lo referido a que fueron 20.000 los presos "políticos" en condiciones de esclavitud–, proceden de documentación fehaciente, todos los españoles tenemos derecho a conocerla.
2. Teniendo en cuenta el sinnúmero de monumentos artísticos que hay en todo el mundo en los que sí consta de forma fehaciente que trabajaron esclavos y cuya demolición no se le pasa a nadie por la cabeza, sean las pirámides de Egipto o la Gran Muralla, no cabe obviar la naturaleza precisamente artística y monumental del Valle de los Caídos, ni el hecho –enormemente significativo– de que sea uno de los lugares más visitados de España. Destruir monumentos de esa envergadura –es una señal de barbarie.
3. Los impulsores de la construcción del Valle de los Caídos, lo presentaron como un símbolo de victoria, y después de reconciliación, razón por la cual dieron sepultura en él a soldados de ambos bandos, y allí siguen sus restos. Lo que procede, por tanto, es hacer que sea real esa reconciliación y que el Valle de los Caídos sirva aún más para ello. Su carácter mortuorio es el más apropiado, a nuestro juicio, para un monumento destinado a la reconciliación que sigue a una guerra civil. Es desde luego justo que, a los familiares de los enterrados en el Valle de los Caídos, se les mantenga lo que ya tienen, que es el derecho a trasladar los restos a otro lugar, si es que lo desean, y que se dé asimismo la posibilidad inversa a quienes quieran, claro es que sin que lo uno o lo otro suponga dispendio económico. No hay constancia de que Franco hubiera decidido ser enterrado allí, decisión que correspondió en su momento al rey Juan Carlos.
4. No queremos ocultar que nuestra primera impresión –evidentemente, provisional– ante las asociaciones concretas que han hecho mayor eco a aquella otra versión de lo sucedido –la de los 20.000 presos "políticos" forzados– es que se trata de grupos financiados con cargo a los presupuestos del estado y, concretamente, de lo previsto en la ley de la denominada Memoria Histórica. Tienen doble obligación, por lo tanto, de probar lo que dicen. Viven a costa de todos los españoles. Y, en todo caso, deben ser consecuentes con lo que los españoles necesitamos en este momento, que es conseguir que tengan trabajo los millones de personas que no lo tienen, en parte porque el dinero se destina a otras cosas bastante menos urgentes y, en ocasiones, menos dignas.
5. En último término, se trata de que se callen de una vez aquellos a quienes el socialista Zugazagotia (fusilado por los nacionales en 1940) llamó "jugadores de la política", que suelen impulsar odios en la sociedad por medio de lo que otro socialista eminente, Julián Besteiro –que murió ese mismo año en la cárcel– llamó "Himalayas de mentiras". Que lo dijeran dos personas que iban a morir precisamente en la represión que siguió a la guerra no quita fuerza a sus palabras, sino todo lo contrario: invita a empeñarse en acabar con cualquier dialéctica de revancha y mentira.
3 de Marzo de 2010 - 08:17:06 - Pío Moa - 61 comentarios
Aunque desconfiando, había dejado un poco en segundo plano el manifiesto del Valle de los Caídos, porque la última noticia era que iban a abrirlo de nuevo desde el 1 de marzo. Pero no ha sido así. Lo han tenido cerrado por falsas obras durante meses, y ahora lo seguirán manteniendo cerrado so pretexto de que la estatua de la Piedad tiene un brazo en malas condiciones, por lo que piensan realizar con ella diversos trabajos en contra de la opinión de los técnicos y especialistas. El incumplimiento de sus promesas, una vez más, descubre el constante hostigamiento de la mafia gobernante y colaboradora de la ETA hacia el monumento --al que, si pudieran volarían--, mientras intentan expulsar a los monjes privándoles de medios de subsistencia. Quien está detrás de estas sucias maniobras es la Pájaro Loco, y detrás el gobierno, que se siente heredero del Frente Popular que tantas obras de arte y monumentos históricos destruyó o saqueó, el de los "ciento y pico años de honradez". No creo que la fibra moral de los españoles se haya debilitado tanto que asistan a esta nueva tropelía sin mover un dedo. En todo caso, cada cual tiene su responsabilidad, por acción o por omisión.
**** http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/un-manifiesto-para-los-historiadores-5646/
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PATRICIO.- Te veo muy callado, Fabricio. Tú, que presumes de tu superioridad intelectual a falta de otras superioridades, ¿no tienes nada que decir sobre estos asuntos?
FABRICIO.- Pues ya ves, nunca me los había planteado. Pero diré que estoy de acuerdo en parte con Felicio, si bien encuentro varios problemas en su argumentación, por lo demás brillante.
MAURICIO.- Somos todo orejas, camarada.
FABRICIO.- Obviamente, es verdad lo del aborto. El problema no está en si un embrión es una vida humana, sino si es una acumulación de átomos. Puesto que lo es, la solución viene por sí sola. Lo mismo en cuanto a la legalización del asesinato. Si liquidamos el embrión, ¿por qué no aceptar el asesinato entre personas adultas y responsables? Pero los políticos son inconsecuentes, dan una de cal y otra de arena, y así van las cosas. Fijaos: se han hecho miles de leyes contra el asesinato, y sin embargo continúa habiendo asesinatos. ¿Por qué? Porque es algo que está en la naturaleza, nos guste o no. Y las leyes no pueden ir contra la naturaleza. El asesinato, como los demás fenómenos naturales y sociales –que estos son parte también de los naturales– tiene la dignidad eminente de existir, de ser un hecho, una realidad. Y las leyes deben hacer legal lo que es real... Lo demás es poner puertas al campo, perderse en contradicciones, olvidar la ciencia, en resumen, naderías.
FELICIO.- ¡Pero qué cabeza privilegiada tienes, pequeño jorobeta! ¡Yo diría que el cerebro no te ocupa solo el cráneo, sino también la chepa!
FABRICIO.- No obstante, Felicio, y a pesar de que yo he empleado también la palabra dignidad, de lo que me acuso al instante, esas calificaciones que tú empleabas para poner moralmente un asesinato por encima de la acción letal de un virus, por ejemplo, me parecen impropias. La cuestión reside en los átomos, como muy bien has dicho, y ahí es ocioso hablar de dignidad, de valores y simplezas por el estilo, que la ciencia, lógicamente no toma en cuenta. ¿Acaso los virus no se componen a su vez de átomos? Todo es igual, en definitiva, y la moral no es más que una construcción mental ilusoria, tal como los fantasmas, los unicornios y cosas por el estilo... ¡Salicio! ¿No puedes hacer callar a tus ovejas? Con tanto balido se me desordenan los razonamientos.
APARICIO.- Es que están contentas de poder comer a gusto, ahora que ya Salicio no puede tocar la zambomba, y es normal que manifiesten su alegría a su manera.
SALICIO.- ¡Tranquilo, gran hombre, que ya las alejo! ¡Que le desordenan los razonamientos, dice, y no suelta más que chorradas!
FABRICIO.- Es evidente, mis queridos camaradas y amigos, que los átomos tienen su propia dinámica, su propia lógica y razón de ser y actuar, y, que, conociendo esas cosas, llegaríamos a entender la naturaleza y la vida mucho mejor. Está claro que, esencialmente, un burro y un ser humano son la misma cosa, y si no, mirad a Salicio...Pero es que también es la misma cosa un saco de serrín o un pedazo de granito: todo son, todo somos átomos. No obstante, hay algunas diferencias secundarias a tomar en consideración: los átomos están organizados de distinto modo en una persona y en un peñasco, incluso una casa podría considerarla un peñasco organizado de otro modo... Además, nosotros diferimos de la piedra en otra cosa: constantemente absorbemos átomos del entorno y devolvemos átomos al entorno, de un modo extraño, porque a pesar de ello seguimos teniendo la misma figura, en lugar de cambiar y confundirnos con el medio...
PATRICIO.- Observa también, ilustre Fabricio, que cuando hablamos expulsamos átomos, en realidad hablar equivale a expeler átomos. Es más, nuestros pensamientos, ¿qué son más que movimientos de átomos, o quizá de electrones, no estoy muy seguro...?
FELICIO.- Lo cual vuelve a corroborar mi argumento.
APARICIO.- Luego, ¿qué sentido tiene lo que decimos y pensamos, Felicio?
FELICIO.- ¿Qué sentido va a tener? Ninguno. ¡Pero qué poco espíritu científico hay en tu mollera, amigo Aparicio! El sentido es algo tan subjetivo, tan arbitrario y tan caprichoso como la dignidad, el valor, todas esas cosas, ¿No coincides conmigo, Fabricio?
MAURICIO.- Pero, Fabricio, ¿conoces tú esas cosas, el dinamismo de los átomos y tal y tal, que nos aclararía el por qué de la vida, o del mundo, pongamos por caso? ¿Puedes responder a la pregunta que hacía antes, a saber, por qué a los átomos les da por formar cuerpos y mantenerlos más o menos estables, en lugar de dispersarse por ahí mezclándose con otros átomos?
FABRICIO.- Quizá la ciencia no está todavía en condiciones de contestar esas cuestiones, pero yo aventuro que se trata de una combinación de la fuerza electromagnética y de la temperatura. Añádeles la fuerza de la gravedad, si quieres.
APARICIO.- ¡Rediez!
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**** El Gobierno ofreció a ETA inmunidad judicial para Jarrai y el PCTV
Nos gobiernan políticos y jueces delincuentes. O ellos van a la cárcel o la democracia terminará de hundirse en un fango de cloaca.
****Un profesor de historia bien conocido, pero que prefiere el anonimato, me informa de que hace unos años iba a haber en Santiago de Compostela una serie de conferencias sobre la guerra civil, en la que participarían distintos historiadores, desde Santos Juliá hasta mi modesta persona. Enterado un jefecillo de la universidad, llamado Ramón Villares, revolvió Roma con Santiago para impedir mi presencia, y al final el ciclo hubo de ser suspendido, seguramente con la aquiescencia de los profesores "progresistas". Esta gente, si la dejan, monta una universidad de tipo castrista. De hecho ya han avanzado mucho en tal designio.
El tal Villares tiene un largo currículum de éxitos universitarios. En la universidad degradada de nuestro tiempo. El modo como se ponen ellos solos en evidencia daría mucha risa, si no fuera por el daño que hacen a la cultura española. ¡Qué tropa!
**** Una catedrática denuncia el fraude masivo en la investigación en España
Pues eso. El fraude masivo.
2 de Marzo de 2010 - 09:08:52 - Pío Moa - 74 comentarios
Creo que está en La democracia ahogada o en Franco para antifranquistas
ALGUNOS RASGOS BÁSICOS DEL FRANQUISMO
Los grupos componentes de la oposición antifranquista reunían cuatro rasgos: a) eran débiles; b) no eran en demócratas; c) se articulaban y solían girar en torno a iniciativas unitarias comunistas; y d) algunos practicaban el terrorismo y la mayoría simpatizaba con él, en especial con el de la ETA. En rigor, los grupos más influyentes aspiraban, por doctrina, conducta y objetivos fundamentales, a imponer regímenes totalitarios y otros, aun con ideas distintas, colaboraban más o menos conscientemente a tales designios. Resultaría muy extraño que la democracia actual proviniera de su acción y políticas, y de hecho no provino, ciertamente.
Sin embargo ha sido esa oposición la que ha logrado imponer su versión sobre la dictadura de Franco, por medio de libros, prensa, cine, televisión y narrativa. Obviamente se trata de imágenes propagandísticas tan falsas como la pretensión de un Frente Popular legítimo y democrático, sobre la que han construido toda la historia posterior. De ser ciertas sus interpretaciones, la transición pacífica desde aquella dictadura habría sido imposible. No obstante, esa transición tuvo lugar, y debemos examinar cómo fue posible. Para empezar, debemos atender a varios rasgos de aquel régimen, pasados por alto o minusvalorados con demasiada frecuencia.
Ante todo, Franco y los suyos, que habían defendido en 1934 la legalidad republicana frente al asalto de izquierdas y separatistas, se rebelaron en julio de 1936 contra un gobierno ilegítimo (esto está ya suficientemente explicado).
El segundo punto a considerar es que, tras la catastrófica experiencia republicana, Franco y casi todas las derechas concluyeron que en España no era viable una democracia liberal. Desde luego ninguna democracia de libertades funciona si los principales partidos, de izquierda o de derecha, están resueltos a destruirla, y los de izquierda lo estaban, como he probado documentalmente, sobre todo en Los orígenes de la guerra civil y en El derrumbe de la República y la guerra. El grueso de la derecha sí había aceptado la república, hasta que el Frente Popular la hundió.
Aquella conclusión de la derecha española coincidía con una vasta convulsión europea, fascista o comunista, que amenazaba la democracia en Francia y la había eliminado en Italia, Alemania, Portugal, Hungría y otros países. Se suponía que los nuevos regímenes (fascistas, corporativistas y similares) superaban tanto al comunismo como a la democracia liberal. Por ello, y por la ayuda prestada a Franco durante la guerra por los alemanes y los italianos (también por los useños con el vital petróleo, aunque esto tiende a olvidarse), ha tenido gran éxito la imagen de una España "fascista" cultivada por la propaganda adversa y aceptada por una historiografía superficial.
La realidad, sin embargo, no es tan simple, como ya indica el hecho de que el franquismo no entró en la guerra mundial ni la derrota del Eje lo arrastró en su ruina... contra lo esperado por casi todo el mundo cuando los vencedores de Alemania y Japón, en apariencia unidos y omnipotentes, estaban dispuestos a liquidar el "anacronismo" español. La guerra mundial pudo comportar el derrumbe del franquismo (y una muy probable nueva guerra civil, como he expuesto en Años de hierro) pero en cambio determinó su definitiva consolidación. Pues la dictadura incluía a sectores próximos al fascismo y al nazismo, pero también a otros no menos poderosos, sobre todo una Iglesia poco inclinada a esa deriva. En el juego de fuerzas entre unas y otras tendencias ganaron las contrarias a la beligerancia... lo cual supuso una auténtica bendición para los Aliados; y bendición no menor la estabilidad del franquismo contra viento y marea al terminar el conflicto mundial, pues ella facilitó el asentamiento de gobiernos de libertades en Europa occidental en un tiempo de incertidumbre. Por eso, y por el claro respaldo mayoritario de la población, también fue derrotado el maquis que, en aquellas circunstancias internacionales, pudo haber evolucionado a una nueva guerra civil.
A partir de la guerra mundial, la dictadura de Franco experimentó una lenta, pero progresiva liberalización. Vale la pena citar al pensador polaco, ex stalinista, Leszek Kolakowski, en su polémica de 1974 con laboristas ingleses muy beligerantes contra el franquismo (y muy poco contra el totalitarismo real soviético), publicada en España hace poco con el título Por qué tengo razón en todo: "Te enorgulleces de no ir de vacaciones a España por razones políticas. Yo, un hombre carente de principios, he estado allí dos veces. Me sabe mal decirlo, pero aquel régimen, sin duda opresor y antidemocrático, ofrece a sus ciudadanos más libertad que cualquier país socialista (tal vez excepto Yugoslavia). Al decirlo, no siento ningún tipo de Schadenfreude [alegría del mal ajeno], sino vergüenza, porque aún recuerdo el dramatismo de la guerra civil española. Los españoles tienen las fronteras abiertas (no importa por qué motivo, que en este caso son los treinta millones de turistas que cada año visitan el país), y ningún régimen totalitario puede funcionar con las fronteras abiertas.
"Los españoles no tienen censura previa, allí la censura interviene después de la publicación del libro (se publicó un libro que a continuación fue confiscado, pero entretanto se habían vendido mil ejemplares; ya nos gustaría tener en Polonia tales limitaciones). En las librerías españolas pueden comprarse las obras de Marx, Trotski, Freud, Marcuse, etcétera. Igual que nosotros, los españoles no tienen elecciones ni partidos legales pero, a diferencia de nosotros, disfrutan de muchas organizaciones independientes del Estado y del partido gobernante. Y viven en un país soberano".
Kolakowski se quedaba corto. En España había sin duda mucha más libertad política que en la Yugoslavia de Tito, y, sobre todo, mucha más libertad personal, como ya observó Julián Marías. Si las fronteras estaban abiertas no se debía al turismo: lo estuvieron siempre, excepto los momentos en que Francia, que no Franco, las cerró. Y el país era más soberano, seguramente, que ahora. Fue también muy indicativo el episodio Solzhenitsin, cuando vino a España y expuso las enormes diferencias entre un sistema autoritario como el español y otro totalitario como el ruso, para enfurecimiento de unos antifranquistas tan poco amigos de la verdad como simpatizantes del totalitarismo, y que se revelaban menos liberales que la dictadura; paradoja solo aparente.
El franquismo había elevado a ritmos muy altos la prosperidad del país y, sobre todo, había diluido las divisiones y odios de la república, que para la inmensa mayoría remitían a un pasado lejano y no envidiable. Pero estos éxitos ponían cada vez más de relieve el dilema implícito en el régimen: ¿debía considerarse este como una superación tanto del comunismo como de la democracia liberal, o más bien como un expediente prolongado, pero pasajero, como una dictadura en el sentido romano, para salir de la profunda crisis histórica de la república? El hecho real es que, tras la consolidación de regímenes democráticos en Europa occidental (bajo la protección y con abundante ayuda de Usa), no eran esas democracias las que imitaban las soluciones del franquismo, sino más bien éste el que se aproximaba a aquellas. Al llegar los años 70, con el declive físico de Franco y la evidente ausencia de un sucesor de su talla, el régimen basculaba inconscientemente hacia el segundo término del dilema: su liberalización creciente y la superación de la guerra civil tendían, por su propia inercia, a desembocar en una democracia similar a las del entorno europeo.
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**** Eloy Velasco acusa al Gobierno de Chávez de colaborar con ETA
Por mucho que haya colaborado Chávez por la ETA, mucho más han colaborado Zapo y su gobierno. Mucho más. Aunque ahora ambas bandas mafiosas se lleven mal.
**** El fiscal también se opone a la tercera querella contra Garzón
Para eso está el fiscal. Para asegurar la corrupción y proteger a los suyos. Un enterrador más de Montesquieu.
**** Bono: "Los defectos de los políticos ya se encargan los enemigos de publicarlos"
Ahora a la irresponsabilidad, la corrupción y el delito se les llama "defectos". ¿Y quiénes son sus enemigos? ¿Es que hay tanto anarquista? La miseria de la chusma política, una vez más.
**** Tomás Díaz: "La gangrena de este país son los políticos". Estos políticos, en concreto. Del PSOE y del PP.
**** Marxismo de baratillo
Así explica la dictadura de Primo de Rivera un libro de texto de historia del último curso de bachillerato: "El golpe fue apoyado por los sectores conservadores. A los industriales les interesaba la paz social para vender sus productos. Para restablecer el orden social se abolieron las libertades. Se practicó una dura política contra los nacionalismos periféricos que fue especialmente anticatalanista. La política social se caracterizó por la represión de los sindicatos (la CNT fue ilegalizada, pero no la UGT) y por un cierto reformismo social de carácter paternalista. La actitud del socialismo osciló entre los partidarios de aprovechar la tolerancia y los que se oponían radicalmente. El anarquismo sufrió la escisión de su sector más radical, que creó la FAI, grupo partidario de la insurrección y la violencia. El catalanismo se radicalizó como respuesta a la represión., Protagonizó algunas acciones de gran impacto internacional como el intento de incursión armada desde Prats de Molló..." Y así toda una serie de falsedades, medias verdades y distorsiones en plan progre con toques marxistas de baratillo. El texto es de ediciones EDB, que creo, no estoy seguro, pertenece a los salesianos. Así se manipula a los chicos.
Por Internet circula mucha basura, como es bien sabido. Un corresponsal me hizo llegar hace tiempo una fotografía en la que aparecía en el puente de un barco de guerra una chica, cargo político, de aspecto desaliñado y grotesco, al lado de oficiales en posición de firmes. Se atribuía a la marina española, y la cosa parecía muy creíble, dado el ministerio de la Chacó y de Zapo. Pero resulta que era de la armada argentina. Otro corresponsal me envió lo de Stonehenge, y ha rectificado después de un informe de una alumna suya:
http://www.abc.es/20091229/medios-redes-web/stonehenge-fraude-200912291400.html:
"La broma está tan bien urdida que hasta Wikipedia picó, pero el autor se juega una demanda millonaria por parte de Stonehenge y del National Geographic Magazine. ¡Gracias por investigar a fondo, ya ves que yo tampoco las tenía todas conmigo y escribí, " fraude?"! También dije que "qué sinvergüenzas, si se confirma". En internet, ciertamente, caben todo tipo de bromas, abusos y manipulaciones y hay gente a la que le sobra el tiempo para urdir inocentadas, felices ellos. Por otra parte, hay precedentes próximos, acuérdate del fraude del cráneo de Piltdown, urdido por los científicos ingleses Dawson y Woodward en 1.912 que durante 45 años fue tenido por cierto y sólo al cabo de ese tiempo se descubrió".
La verdad es que la broma era ingeniosa y convincente y hay que felicitar a su autor, aunque quizá le salga un poco cara. Supongo que durante unos días muchos investigadores estarían tirándose de los pelos hasta que se aclaró la cosa. De todas formas, dada mi desconfianza profesional, escribí "Parece que lo de Stonehenge...", en lugar de "Resulta", como estuve tentado a poner en un principio.
Hacen falta pocas luces y mucha fiebre anglómana para encontrar ahí "anglofobia".
1 de Marzo de 2010 - 08:41:49 - Pío Moa - 99 comentarios
PATRICIO. Pero dejemos, ¡oh Mauricio! Esas disquisiciones sobre sexo y razón, que ya resultan enojosas y tiempo habrá de volver sobre ellas, si los dioses nos lo permiten.
FELICIO.- No te falta razón, amigo Patricio. Tanto más cuanto que quería hablaros de un descubrimiento científico que he hecho hace poco… Pero no sé si hacerlo, tan deprimente resulta para el sentimiento acientífico que generalmente nos domina…
MAURICIO.- Somos todos hombres curtidos y bregados, buen Felicio, lo sabes bien, desde que, estando todos en la cárcel por motivos variopintos que no hace falta explicarte, decidimos que, según saliéramos, recompondríamos un círculo de amistad y enjundiosos y elevados diálogos, dedicándonos al pastoreo en este feraz y por todos motivos privilegiadísimo pueblo de Porriño. Puedes hablar, pues, sin temor.
FELICIO.- Bien, muchachos, vosotros veréis…He llegado a la conclusión, no muy estimulante, de que el hombre no es, hablando científicamente y en fin de cuentas, otra cosa que un amasijo de átomos. El hombre, e incluso la mujer.
PATRICIO.- ¡Caramba Felicio! Es una conclusión por así decir de gran densidad. Pero un poco antigua, y no quiero con mi observación quitarte el menor mérito. Incluso la Biblia lo dice a su modo: barro somos. O polvo, en fin.
FELICIO.- No te llevaré la contraria, ¡oh Patricio!, sin duda aciertas, como casi siempre. Pero reflexiona sobre las consecuencias de tal hecho, en las que pocas veces, si alguna, suele repararse. Consecuencias que nos presentan la historia, la moral, la vida en suma, de modo harto diferente de aquel al que estamos habituados. ¿Qué es la vida, qué es la persona sino una continua composición y descomposición de átomos? En último extremo un ser humano no difiere de un pedrusco, y me atrevo a aventurar que Stalin fue muy consciente de ello. Mató a mucha gente, se le acusa, pero ¿qué hizo, en suma, sino acelerar un proceso de todas formas ineludible, que también acabaría con él? Científicamente, la cosa no tiene mayor alcance.
MAURICIO.- Pero, Felicio, estoy seguro de que casi nadie siente ganas de que le aceleren el proceso, como elegantemente has denominado la cosa. A ti mismo, ¿acaso te gustaría que un Stalin, o simplemente un hampón, pretendiera desordenar de cualquier manera tus átomos? Apuesto a que protestarías, e incluso tomarías medidas más enérgicas, como huir.
FELICIO.- Apuesta ganada de antemano, amigo mío, lo confieso. Pero que lo confiese abiertamente no impide que me percate de que mi actitud en ese extremo resulta ajena a la ciencia. Es más, debes admitir que ni siquiera es una actitud racional, tú que tanto presumes de rendir un culto a la diosa Razón tan extremado que no piensas echar un polvo mientras no aclares racionalmente no sé qué… ¿Somos acaso dueños de los átomos que nos componen? Reconoce que no, que ellos se comportan como les da la gana. Sin pedirnos permiso nos han compuesto, y sin la menor preocupación por nuestros sentimientos nos descompondrán un día, quieran las musas que tarde en llegar. Así pues, en definitiva, difiere mucho el que un hombre se muera o lo maten de que una piedra se rompa en pedazos?
APARICIO.- ¡Ah, eso me recuerda a la canción de nuestro gran amigo Jallidakis, séale la tierra leve! I petra: “La piedra es la muerte, la piedra es mi vida…” (http://www.youtube.com/watch?v=mTCGMPa_uv8)
SIMPLICIO.- Así mirado, la verdad es que da mucho que pensar. Yo siempre estoy por la ciencia, siempre me pareció mucho más progresista...
FELICIO.- Observad, además, que no solo a los átomos les da por descomponernos cuando lo consideran oportuno, sin por eso descomponerse ellos, pues son casi eternos y ni sufren ni padecen. Es que antes, incluso, otros muchos factores acaban con nuestra salud. No solo lo que llamamos un asesino, o un accidente… Incluso algo tan miserable como un virus, o una bacteria, puede ocasionarnos la muerte, en medio de horrendos y prolongados dolores. De ahí yo deduzco que nuestras leyes deben progresar y aceptar los hechos, en otras palabras, legalizar lo que, con término emocional y acientífico llamamos asesinato: se condena al asesino, pero ¿acaso se condena a un virus o a un cáncer? Y sin embargo, ¿no resulta mucho más digna la acción mortífera de un hermano nuestro, de un semejante, que la de una despreciable peste, un microbio cualquiera? Aparte de que el microbio acaba contigo porque sí, por las buenas, sin ninguna intención particular, mientras que el asesino opera a un nivel mucho más elevado, con intenciones humanas, con proyecto, con una ilusión o ideal, por quedarse con tu dinero, pongamos por caso. Eso está a un nivel intelectual y moral muy superior al de un virus o… o al de unos elefantes en estampida que te aplastaran bajo sus pesadas patas. Creo que junto a la ciencia debe prevalecer esta diferenciación moral, y la ley debe adaptarse, tal como lo ha hecho ya en relación con el aborto. O somos científicos o volvemos al mundo de la magia y la superstición.
PATRICIO.- Yo creo, Felicio, que, siendo solo media mañana, ya has empinado el codo en demasía…
FELICIO.- ¿Crees? No me extraña. Incapaz de rebatirme con hechos y razones de peso, has de refugiarte en la creencia, en la fe…
MAURICIO.- Una cosa me preocupa, Felicio: ¿por qué a los átomos les da por formar cuerpos en lugar de mantenerse dispersos por ahí, o en una acumulación gigantesca e informe? ¿Por qué no se sueltan de nuestros cuerpos para desperdigarse y mezclarse con el aire y la tierra, pongamos por caso? ¿Por qué, en definitiva, les ha dado por separarse del resto y unirse disciplinadamente entre sí, repartirse tareas, como si dijéramos, para formarnos? ¿Tienes respuesta a eso?
****Más de Manos Jallidakis: http://findesemana.libertaddigital.com/primer-cementerio-de-atenas-1276237521.html
****Zarrías exige al PP que pida disculpas a Rubalcaba ¿Quién es más golfo, el tal Zarrías o Ruba, el portavoz de la corrupción y del GAL, el colaborador con banda armada hasta el grado de chivato... En un país normal, todo su gobierno estaría en la cárcel. Barrionuevo, al lado de estos, era un político ejemplar. Pero entre politicastros se defienden: ahí está el futurista, sus cabareteras y cabareteros, protegiéndolos.
****El sindicato del crimen se vuelca contra Aznar en El País. Teme su vuelta a la política.
****Parece que lo de Stonehenge ha sido una enorme falsificación. Vivir para ver.