Pío Moa

Junio 2009


Anoche en El gato al agua

30 de Junio de 2009 - 07:49:23 - Pío Moa - 136 comentarios

Ayer, con motivo de la retirada de reconocimientos a Franco en el Ayuntamiento de Madrid, tuve ocasión de decir en El gato al agua  unas cuantas cosas que actualmente no pueden decirse en casi ninguna parte, buena señal de que estamos en una democracia enferma. Hoy, en España, se puede exaltar en los grandes medios a los separatistas, socialistas, comunistas o anarquistas que llevaron a España a la guerra civil, pero no a Franco, que los derrotó; se puede exaltar al maquis que intentó reanudar la misma guerra unos años más tarde, pero no defender a quien lo venció y libró a España de un nuevo y grave desastre; se puede hasta exaltar a Hitler, que según Preston y algunos chiflados fue quien impidió la entrada de España en la guerra mundial, pero no a quien verdaderamente salvó al país de una calamidad que habría multiplicado los sufrimientos de la guerra civil; se puede simpatizar abiertamente con dictaduras totalitarias o con personajes como Che Guevara, y en cambio se ataca con dureza obsesiva y mil falsedades a una dictadura autoritaria en un tiempo en que no existían prácticamente demócratas --no hay muchos tampoco ahora--, y cuyo balance es inmensamente positivo, el más positivo de cualquier régimen español en varios siglos; se puede exaltar a los antifranquistas como si ellos hubieran (hubiéramos) sido demócratas y liberales, y en cambio no se puede reconocer que la democracia actual, o lo que queda de ella, viene justamente del franquismo... Y así sucesivamente.

Pero de vez en cuando se abren pequeños oasis, como el de anoche, en este desierto de la farsa política. Estaba yo allí un poco fastidiado porque se iba el tiempo y se repetían demasiados tópicos que no sería posible rebatir adecuadamente; tópicos nacidos de la ignorancia o de la excesiva comodidad intelectual que afectan hoy a casi toda la población, culta e inculta. Por algo he escrito Franco para antifranquistas en un texto inteligible hasta para los menos enterados, y por algo ha sido sometido ese libro poco menos que a la ley del silencio excepto en muy contados medios. Habría sido necesaria una hora más, como mínimo, para aclarar algunos de esos tópicos falsos que circulan como verdades inconcusas. Y estoy seguro de que, incluso desde el más crudo interés comercial, habría atraído mucha audiencia. Pero no priva ni el interés por la verdad ni el interés comercial cuando llegamos a estos asuntos. Asuntos que, a pesar del repulsivo PP actual, sí interesan a los ciudadanos: son unos políticos de casi nulo espíritu democrático, quienes intentan vedar a los ciudadanos el conocimiento de los hechos. Como tuve ocasión de decir, la izquierda falsifica sistemáticamente la historia, y el PP contribuye diciendo que el pasado "no interesa". Repulsivo e hipócrita PP, intentando decidir lo que interesa y no interesa a los ciudadanos, en la peor tradición censora de todas las dictaduras; peor aún que el PSOE que en eso, por lo menos, no es hipócrita. Al llegar comenté a Javier Nart el hecho de que la fechoría del ayuntamiento de Madrid por parte de unos políticos tan despreciables no era un ultraje, sino un homenaje a Franco.

También se observó cómodamente que mis palabras eran opiniones, y otros historiadores tenían otras. No tal. Sostener, como lo hice, que los reconocimientos a Franco debían mantenerse, es una opinión. Pero que Franco derrotó a una revolución y no a una democracia, que libró al país de la guerra mundial, que derrotó al maquis, que dejó una España próspera y reconciliada, gracias a lo cual fue posible un tránsito poco traumático de la dictadura a la democracia, que estableció el período de paz más prolongado que ha disfrutado España en varios siglos y que continúa aún hoy, pese a los esfuerzos de la caterva política, eso no son opiniones: son hechos muy constatables. Aunque existe un empeño suicida por no constatarlos. Un pueblo que ignora o falsea su historia puede muy bien repetir lo peor de ella, y casi diríamos que lo merece.

Otro punto de los muchos tocados: alguien afirmó que de los crímenes de la guerra civil fueron responsables quienes los cometieron, fueran de derechas o de izquierdas. Ello es cierto en el plano directo y personal, pero no en un plano más amplio. La propensión al crimen deriva de la enorme disparidad de intereses y aspiraciones propios de la sociedad humana, y es la ley la que impide que la sociedad degenere rápidamente en una lucha violenta por tales intereses. Por consiguiente, quienes destruyen la ley tienen una responsabilidad multiplicada, y hoy está bien claro que quienes destruyeron la legalidad republicana --que, aun siendo mediocre o mala, permitía convivir y podía reformarse-- fueron las izquierdas; y que ningún político la respetó, ni de lejos, más que Franco, el cual solo se sublevó cuando los excesos había ido ya demasiado lejos. Como observé a algunos instalados en la comodidad, existió un proceso revolucionario y alguien tuvo el mérito de alzarse contra él y vencerlo, un proceso que jamás habrían vencido, ni siquiera se habrían opuesto a él, gente con pretensiones tan moralmente exquisitas como vacuas, al estilo del PP futurista. Este habría contribuido al proceso revolucionario, como ahora contribuye a la "memoria histórica", es decir, a la Ley de la Cheka, y pretende decidir lo que debe interesar o no a los ciudadanos.

En fin, mi agradecimiento a Antonio Jiménez por este programa excepcional que ha permitido decir unas cuantas verdades, aunque temo que no se repita. También mi agradecimiento a los contertulios, que no pensaban como yo, legítimamente, pero que permitieron aclarar tres o cuatro cuestiones. 

Homenaje a Franco

29 de Junio de 2009 - 17:11:33 - Pío Moa - 86 comentarios


El Ayuntamiento de Madrid retira las distinciones concedidas a Franco.

En un resumen, muy somero, podemos decir que Franco derrotó la revolución, libró a España de la guerra mundial, impidió la reanudación de la guerra civil por el maquis, dejó un país próspero y reconciliado que hizo posible una transición democrática sin traumas, y mantuvo una paz que todavía dura, la más larga de los últimos siglos en España. Era normal que tantos ayuntamientos y españoles se sintieran agradecidos a su labor. Como es también normal que los comunistas, los separatistas, los proetarras en general, el partido de Filesa, del GAL, del entierro de Montesquieu o el partido de Gürtel, le retiren las distinciones. Bien mirado, con esa retirada tributan un homenaje a Franco, el único que pueden hacerle las pandas de la trola, el choriceo y el puterío. ¡Mucho tiempo han tardado los bergantes en aplicar la Ley de la Checa! 

"El Grupo Popular y el PP --ha dicho algunos de estos sinvergüenzas-- han condenado el régimen dictatorial de Franco en muchas ocasiones". Con ello han condenado la democracia, que viene del franquismo. ¿O creen que viene de ellos, esos señoritos cuya especialidad es defecar sobre la tumba de sus padres y abuelos?

Y ha añadido el señorito futurista: "Quizá, a diferencia de otros partidos, el PP y el PSOE no hacemos exaltación de personas que apoyan sin duda a partidos terroristas, como Sastre". ¿Cómo que no? ¿Quién ha legalizado la basura de Sastre, es decir, de la ETA, sino el PP y el PSOE? La política está hundiéndose a niveles de cinismo nunca vistos. Los demócratas de Gürtel y de Filesa.

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Acuse de recibo: Jesús M. Sáez, profesor de Historia de las Culturas de la Universidad de Alicante, me ha hecho llegar un Análisis crítico de "La civilización hispano-árabe" de Titus Burckhardt. Ya les hablaré. Burckhardt es uno de los grandes mistificadores de Al Ándalus en un ejercicio de charlatanería "intuitiva" perfectamente acrítica y ajena a los datos reales. Hay bastante gente que busca utopías en el pasado, y las encuentra en cualquier parte, según su gusto. 

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La chusma política

**** Teresa Jiménez Becerril: "Casas puede decir lo que quiera, pero el TC debió ilegalizar II"

Casas dice que los indicios contra II "no eran sólidos". Claro, lo único sólido es la tendencia pro separatista y pro terrorista de Casas. En 1999, por ejemplo, ya votó el "amparo" a Herri Batasuna", es decir, a la ETA, cuando los jefes batasunos fueron encarcelados por el Tribunal Supremo. Y también defendió el Plan Ibarreche, antecedente del estatuto catalán y clave del "proceso de paz a los terroristas y guerra al derecho y a España. La señora tiene claro de qué parte está.
¡Ah, y el futurista! Pues Jiménez también puede decir lo que quiera, pero II fue legalizada con la colaboración del PP, a través de sus jueces de partido. La política como farsa, en plena involución antidemocrática. Los negocios con los terroristas. El entierro de Montesquieu. Gürtel...

**** La AVT, más desunida que nunca: De la "unión cívica" a la división de las víctimas. Se ve la mano del Futurista colaborando con Zapo. E, indirectamente, con los terroristas, como en la legalización de II.

**** Rosa Díez: "Si Zapatero cierra Garoña demostrará que le importa más su partido que su país"

Mujer... Zapo el rojete no es de ningún país. Su patria es la libertad... La libertad de De Juana Chaos o de II, con quienes tantísima ideología comparte.

**** Garzón pregunta al Supremo: ¿Quién debe ordenar abrir la fosa de García Lorca? Pero ¿no decían que abrían las fosas debido a la exigencia angustiada de los familiares (a quienes la ley de la Cheka histórica promete oportunas recompensas)? Pues ya está. Quien debe ordenarlo o no ordenarlo son los familiares, que quizá están hartos ya de la sucia y esperpéntica explotación política del poeta por los chekistas o por jueces esperpénticos.

Adolfo Prego y la verdad histórica

24 de Junio de 2009 - 08:01:19 - Pío Moa - 314 comentarios

Con típico estilo chekista, manifiesto una y mil veces, la extrema izquierda, es decir, la izquierda en general, que en España siempre fue extrema, está atacando a juez Adolfo Prego por admitir a trámite una querella contra el juez político Garzón. Le "acusan", como si fuera una acusación y no un mérito, de haber firmado el "Manifiesto por la verdad histórica", cuyas tesis, por supuesto, nunca han podido refutar. Por eso es cuestión de volver a difundirlo al máximo.

Creo que la llamada Ley de Memoria Histórica tiene la suficiente gravedad como para emprender acciones resueltas contra ella, extendiendo al máximo la información sobre algunas cuestiones clave de nuestro pasado. Es una labor de vasto alcance, en la que debemos participar todos los españoles amantes de la libertad:

Diversos políticos y partidos propugnan una determinada visión de nuestro pasado mediante la llamada Ley de Memoria Histórica. Este acto, por sí mismo, constituye un ataque a las libertades públicas y a la cultura.

De modo implícito, pero inequívoco, la ley atribuye carácter democrático al Frente Popular. Hoy está plenamente documentado lo contrario. Dicho Frente se compuso, de hecho o de derecho, de agrupaciones marxistas radicales, estalinistas, anarquistas, racistas sabinianas, golpistas republicanas y nacionalistas catalanas, todas ellas ajenas a cualquier programa de libertad.

También está acreditado suficientemente que, ya antes de constituirse en Frente, los citados partidos organizaron o colaboraron en el asalto a la república en octubre de 1934, con propósito textual de guerra civil, fracasando tras causar 1.400 muertos en 26 provincias; y que, tras las anómalas elecciones de febrero de 1936, demolieron la legalidad, la separación de poderes y el derecho a la propiedad y a la vida, proceso revolucionario culminado en el intento de asesinar a líderes de la oposición, cumplido en uno de ellos. Esa destrucción de los elementos democráticos de la legalidad republicana hundió las bases de la convivencia nacional y causó la guerra y las conocidas atrocidades en los dos bandos y entre las propias izquierdas.

La Ley de Memoria Histórica alcanza extremos de perversión ética y legal al igualar como "víctimas de la dictadura", a inocentes, cuyo paradigma podría ser Besteiro, y a asesinos y ladrones de las checas, cuyo modelo sería García Atadell. Así, la ley denigra a los inocentes y pretende que la sociedad recuerde y venere como mártires de la libertad a muchos de los peores criminales que ensombrecen nuestra historia. También erige en campeones de la libertad a las Brigadas Internacionales orientadas por Stalin, a los comunistas que en los años 40 intentaron reavivar la guerra civil o a los etarras que emprendieron en 1968 su carrera de asesinatos. ¿Cabe concebir mayor agravio a la moral, la memoria y la dignidad de nuestra democracia?

La falsificación del pasado corrompe y envenena el presente. Nos hallamos ante una clara adulteración de nuestra historia agravada por la pretensión de imponerla por ley, un abuso de poder acaso compatible con aquel Frente Popular, pero no con una democracia moderna. La sociedad no puede aceptarlo sin envilecerse: los pueblos que olvidan su historia se condenan a repetir lo peor de ella. Que el silencio no nos condene.

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**** Acuse de recibo: acaban de llegarme varios vídeos de tema histórico de Mi tierra Televisión, y los libros Los consulados del más allá, de Aquilino Duque, "una sátira sumamente divertida y provocativa" (The Times Literary Supplement), y dos de Enrique Baltanás, de cuya interpretación de La Celestina se habló en este blog los días 8 y 9 de mayo pasado: Los Machado. Una familia, dos siglos de cultura española, con prólogo de Jon Juaristi,  y La materia de Andalucía. El ciclo andaluz en las letras de los siglos XIX y XX. Libros recomendables de entrada. Habrá que hablar de todo eso.

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**** El BNG alerta de "un desembarco de personas de fuera" en Galicia. Quieren decir los batasunos gallegos que no les hace falta nadie: para hundir Galicia se bastan y se sobran ellos. Pecan de inmodestia, pues no habrían adelantado tanto sin el PSOE y el PP.

**** Jiménez Losantos: "Me tienen más miedo en Génova: son más débiles y están acomplejados" Yo diría que no tan acomplejados. Más bien, en mi opinión, son unos señoritos indecentes, que, entre otras cosas, orinan sobre las tumbas de sus padres y abuelos, de modernos que son.

**** "Me dice mi presidente que seré secretaria general del PP en 2011", informa la Cospe. ¿¡No es emocionante!? Buenos servicios futuristas ha prestado la chica, y ahora recibe su premio... aunque en pleno asunto de Bárcenas. Pinta muy feo lo de Bárcenas. La defensa que de él hace el Futu huele mal, y recuerda mucho a González cuando lo de Filesa, Guerra y demás. Lo prudente habría sido aparcar a Bárcenas hasta que se supiese la verdad y, si resultaba inocente, montar la contraofensiva. Dicen que ha chantajeado al Futu: "me arropáis, o aquí caemos todos". Supongo que terminaremos enterándonos de qué hay en todo el asunto, pero en esta neodemocracia del 11-m, cualquiera sabe.

**** El agujero del arca estatal se triplica, hasta rozar los 20.000 millones. A los mandamases el agujero les da lo mismo: no es suyo, es de los contribuyentes.

**** Un artículo de El País dice que Gaza es peor que "nuestras prisiones" Puedo imaginarlo: he visto algunos vídeos sobre las actuaciones de Hamas contra los palestinos que no piensan como es debido. Pero el diario fascistoide y pro terrorista El País piensa seguramente en otra cosa.
 
**** El País, obligado a rectificar sobre una eutanasia que nunca se produjo. Pero que le encantaría que se hubiera producido.

**** Saiz dice que ha entregado la factura de su jornada de pesca en Senegal. Nuestro Mortadelo en jefe afirma estar "muy satisfecho", y es normal: ha sido examinado por sus iguales de las Cortes, y todos parecen haberse entendido muy bien. 

Del amor y otras menudencias

23 de Junio de 2009 - 10:11:19 - Pío Moa - 95 comentarios


(Diálogos pastoriles. Anterior, 5 de junio)

FABRICIO.- Pero Mauricio, loco de la vida, eso de que no follarás hasta que no sepas el porqué y el para qué, es la cosa más idiota que he oído. Tú estás vivo, ¿sabes acaso por qué y para qué estas vivo? No lo sabes, ¿verdad? ¿Y vas a dejar de vivir hasta que lo sepas? Y ahora todos empezamos a tener sueño, por la hora y por el vino, ¿sabes acaso por qué y para qué vas a dormir? Simplemente vas a rendirte al sueño, ¿o piensas mantenerte en vela hasta que soluciones el enigma? Te volverías aún más chiflado de lo que estás.

MAURICIO.- La naturaleza nos presenta en efecto, ¡oh eximio asamantecas!, muchos enigmas, no uno solo. Y es propio del hombre sabio y razonable irlos aclarando uno a uno, sin pretender resolver todos a la vez. Así que por alguno hay que empezar.

SULPICIO.- ¡Picio, maldita sea! ¡Deja de hurgarte las narices mientras nos sirves las raciones, que vamos a tomar la mitad de ellas con mocos, y encima nos los cobras!

PICIO.- ¡Coño! Mira tú al señorito con tanta limpieza. Sabrás, ignaro, y lo digo para todos, que los mocos tienen propiedades antisépticas, vienen a ser como unos antibióticos caseros, según han demostrado los doctos en el asunto, así que...

PATRICIO.- ¡Será posible tío tan guarro!. Y, hombre, por una vez ha dejado de hablar en ese plan que llama poético, cambiando el orden de las palabras sin ton ni son, que no hay quien le entienda...

SALICIO.- ¡Pues tú debes callar, poetastro, que cada vez que hablas riegas la mesa de salivillas! Estoy por decir que la mitad del vino que bebemos procede de la boca de Patricio.

MAURICIO.- ¡Venga, pardiez, dejaos de menudencias, o vamos a terminar a hostias! Los mocos y la saliva de estos dos vates solo pueden contagiaros su talento poético, y ya me veo a todos hablando en verso. ¡Al tema, al tema! Hablaba Patricio del amor platónico para demostrar que el placer físico no es nada...

PATRICIO.- Quiero decir que lo del placer no explica todo, porque si así fuere, nadie podría enamorarse, el amor no existiría propiamente, solo las ganas de... Todos conocemos el caso de un ilustre porriñés que, con cuarenta años, mujer y tres hijos, los dejó porque va y se enamora de una tía veinte años más joven, y se larga con ella, ¿Cómo explicáis eso?

MAURICIO.- ¿Intentas convencerme de que todo el asunto es de lo más irrazonable? Lo del placer físico introduce al menos un toque de racionalidad, muy relativo, desde luego, pero algo es. No tan racional como la masturbación, que por lo menos no causa daños a terceros, ni siquiera a segundos. Pero contribuye a explicar, a dar algo de sentido a la cosa. En cambio eso que convencionalmente suele llamarse amor me parece el colmo del absurdo. Y, como has visto, tiene las peores consecuencias.

SALICIO.- Quiere decir, Mauricio, que a la gente, por lo menos a algunos de nosotros, no sé si muy especiales o qué, no nos da lo mismo una que otra, y cuando encontramos a una moza determinada..., ¿entiendes?, nada más nos importa en el mundo, así que si fuera solo cuestión de placer, nos daría igual una u otra.

FABRICIO.- Según lo que yo veo, hay tipos muy exclusivistas, que se vuelven locos por una sola tía, y otros, al contrario, les da igual con tal de que tengan lo que tienen... Pero yo me voy, me entra el irrazonable sueño, Mauricio. La tempestad ha amainado, ya no repiquetea con furia la lluvia en los cristales ni se oye el apagado mugir del viento. Así que me retiro a mi choza.

PATRICIO.- Creo que todos nos largamos. Picio, ¿cuánto se debe?

PICIO.- Debía cobraros el doble, por vuestras intemperancias. Pero hoy, mira, estoy contento, así que paga la casa.

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**** La Pajín planetaria dice que son absolutamente rechazables las palabras de Sastre augurando "mucho dolor en vez de paz si no se volvía al diálogo". Pues son, en el fondo, lo mismo que decían Zapo, ella y toda la patulea hasta hace muy poco, y en virtud de las cuales han dejado en ruinas el armazón democrático del país. ¿Por qué no se rechazan absolutamente, de una vez por todas, a sí mismos?

**** Rosa Díez: "Sastre es un ser inmundo, una garrapata". Muy bien. Y Zapo, ¿qué es?

**** De la Vega llama "retrógrados" a quienes se oponen a ampliar el aborto

Los nacionalsocialistas, socialistas en fin de cuentas, empleaban argumentos muy parecidos a los de esta vieja promotora del asesinato de fetos.

**** Muere un bebé de once meses olvidado por su padre en el coche. Una mujer en estado ebrio abandona a su bebé en un bar. Síntomas feministas-socialistas. 

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Hoy, en El economista

GRANDE ES LA ETA

Grande es la ETA. Ha logrado condicionar toda la política española desde la transición, la cual no aceptó por considerar que la democracia resultante venía del franquismo (como es verdad). El resto de la izquierda pensaba más o menos lo mismo, pero era débil y tuvo que resignarse con muy mala conciencia, esperando cobrar mayor fuerza y el momento propicio para una involución, como vino a decir Guerra.

Ese momento parece haber llegado con el gobierno de Rodríguez. Este, al tiempo que firmaba el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo ya estaba traicionándolo y entrando en negocios con los pistoleros etarras, a espaldas del PP. Tras subir Rodríguez al poder del modo que todos sabemos, esos negocios cuajaron en un "proceso de paz": concretamente paz a los terroristas y guerra a la Constitución, a la democracia y a la unidad de España. Y a las víctimas directas de los criminales. Rodríguez aspiraba al premio Nobel de la paz.

De momento, el negocio no les ha salido, porque la ETA no se ha contentado con las exorbitantes mercedes que le ha hecho el gobierno a costa del estado de derecho y de la libertad, y ahora los dos socios están enfadados. La ETA suele caracterizar al gobierno como "los gorrinos", y este a la ETA como "asesinos". Pero el gobierno se ha garantizado en las Cortes la puerta abierta para proseguir los contactos. Aunque los dos grupos, ETA y gobierno, se cabreen entre sí, sus acuerdos no son algo circunstancial, pues es mucho más los que une que lo que separa: los dos son socialistas, rojos, virulentamente antifranquistas, feministas, proabortistas, antiimperialistas, contrarios a la democracia, enemigos de España o indiferentes a su unidad... Y en cuanto al propio terrorismo, el PSOE tiene un largo historial que se remonta a 1917 al menos, y del que nunca ha dado el menor signo de abjuración. Semejanzas de este tipo han hecho grande a la ETA.

Garcilaso y el Lazarillo

22 de Junio de 2009 - 09:28:26 - Pío Moa - 122 comentarios

Garcilaso de la Vega, nacido hacia 1501 en Toledo, "la más felice tierra de España", tuvo, como Pescara, una vida corta, de treinta y cinco años, pero muy viajera, bélica, literaria y amorosa (...). Con apenas 20 años tuvo un hijo ilegítimo de su amante Guiomar Carrillo, y ese mismo año y el siguiente participó con las tropas de Carlos contra la rebelión comunera, resultando herido. En 1522 se embarcó en una expedición no fructífera para socorrer a la isla de Rodas atacada por Solimán. De vuelta, por su buen comportamiento bélico fue admitido en la orden de Santiago y en 1524 luchó contra los franceses en Salvatierra y Fuenterrabía (...). En 1529 marchó a Bolonia, donde trabó estrecha relación con escritores, artistas y humanistas italianos y luchó contra los franceses en Florencia. En 1531 participó en la boda de un pariente suyo, ex comunero, lo cual desagradó al emperador, que lo desterró a una isla del Danubio próxima a Viena donde estuvo "preso y forzado y solo en tierra ajena" por el tiempo de un ataque de Solimán a la ciudad.

Poco después volvió al favor del rey y a Nápoles, a la corte del virrey Pedro de Toledo. Allí frecuentó la Academia Pontaniana, foro intelectual de la ciudad creado el siglo anterior por el rey aragonés Alfonso el Magnánimo, y siguió su estrecho contacto con artistas italianos y españoles, y debió de tener algún amorío. En 1533 volvió a Barcelona, donde encontró a Juan Boscán, viejo amigo suyo. De nuevo en Italia, fue nombrado alcaide del castillo de Reggio, frente a Sicilia, y en 1535 fue herido de gravedad en la toma de Túnez y La Goleta. Su competencia le valió el cargo de jefe (maestre de campo) de uno de los tercios para la desafortunada campaña de Provenza, al año siguiente, donde, en el asalto a una torre, fue herido de muerte.

Garcilaso fue, en efecto, uno de los mayores poetas en lengua española y suele considerársele, a él y al barcelonés Boscán, gran amigo suyo, los introductores definitivos de la los estilos renacentistas en España. Boscán traspasó también a Garcilaso la estima por la poesía de Ausías March. Las relaciones y amistad entre escritores fue un rasgo del Renacimiento.  A su vez, el barcelonés fue amigo del veneciano Andrea Navagero, embajador en España y clasicista (humanista) latinizante, de quien se dice que quemó ejemplares de obras de Marcial, por considerarlo demasiado grosero. Boscán, paseando con él por los jardines del Generalife, se adhirió sin reservas a los nuevos estilos italianos, adoptó al endecasílabo en lugar del octosílabo habitual en España, y a su vez transmitió su entusiasmo a Garcilaso y a otros. El italianismo no era cosa nueva en España (el marqués de Santillana, entre otros, lo había cultivado), aunque su impulso aumentó. Los temas y estrofas tradicionales permanecieron al lado de los nuevos, y no faltaron quienes pusieron en solfa la nueva moda.

Boscán debió de conocer a Garcilaso durante la expedición a Rodas, y participó también en la lucha contra los turcos en Viena, en 1532. Fue a su vez un poeta sobresaliente, autor de composiciones en estilo petrarquista, introductor en España de nuevas estrofas y del tema mitológico. Su asunto principal y casi único fue el amor: "Todo muere d'amor o d'amor mata; / sin amor no veréyes ni una pisada; / d'amores se negocia y se barata; / toda la tierra en esto es ocupada; / si veys bullir d'un árbol una hoja, / diréys que amor aquello se os antoja". A su amigo Garcilaso dedicó un soneto: Garcilaso, que al bien siempre aspiraste / y siempre con tal fuerza le seguiste...

El hecho de que Boscán y otros escritores catalanes escribieran en castellano indica el prestigio creciente de este idioma. Dentro de la corona aragonesa, Cataluña había tenido una literatura propia notable, sobre todo en la crónica histórica, pensamiento (aunque el mayor representante, Ramón Llull, fue balear), legislación, y no tanto en la literatura propiamente dicha, en la que había sido Valencia el mayor foco cultural. Pero el castellano estaba desplegando una brillantez literaria inusitada, y acompañaba a las espectaculares empresas y éxitos españoles por medio mundo. Incluso en la corte portuguesa se hablaba a menudo el castellano, y Gil Vicente, el mayor escritor luso de su tiempo, escribió tanto en su idioma como en el de Castilla.

(...) Pese a su inspiración clásica, Garcilaso siguió las indicaciones de su también amigo, el conquense Juan de Valdés, expresándose en un lenguaje sencillo y natural, sin rebuscamientos latinizantes.

Garcilaso trató a Juan de Valdés en la Academia Pontaniana. Las ideas de Valdés en Diálogo de la doctrina cristiana,  recordaban algo al luteranismo: el cristianismo sería una experiencia de rasgos gnósticos, pues exigía una iniciación solo al alcance de algunos, y los ritos externos como la misa o las peregrinaciones perdían valor. Inquieto por la Inquisición, se trasladó a Italia en 1530, donde vivió sus últimos diez años, casi siempre en Nápoles. Allí escribió una obra importante para el desarrollo del castellano,  Diálogo de la lengua, parece que por enseñar español a los napolitanos. En ella se distancia del latinismo de Nebrija, pone el castellano al nivel del latín y del italiano y propugna un lenguaje sencillo y preciso, lo más próximo a la expresión oral, hace observaciones de tipo gramático y retórico o sobre los refranes, tan utilizados desde antes en La Celestina y otras obras, y más tarde en El Quijote.

A su vez, Boscán conoció a Baldasare Castiglione, de quien tradujo Il libro del cortegiano. Castiglione vivía en España desde 1524 como nuncio pontificio (moriría en Toledo, en 1529). Su libro El cortesano, discurre sobre la naturaleza del amor, la nobleza, la mujer distinguida etc. y marca pautas de conducta para el gentilhombre, experto en las armas y en las letras, fuerte por el ejercicio físico, gentil y educado con las damas, de mente fría, buen conversador. Ese ideal de vida se popularizó por diversas cortes europeas, tuvo alcance más amplio que el cortesano y despertó el fervor de Garcilaso. Boscán, a su turno, escribiría sobre el ideal estoico del caballero sabio.


El papa Clemente VII reprochó a Castiglione que, siendo su legado en España, no le hubiera prevenido del "saco de Roma". Castiglione supo convencerle de lo contrario, y criticó ferozmente a Alfonso de Valdés, hermano de Juan y secretario del emperador, que en el Diálogo de las cosas acaecidas en Roma justificó el saqueo arguyendo que se trataba de un castigo de Dios por la conducta escandalosa de la curia romana. Alfonso, como su hermano, fue corresponsal, defensor y divulgador de Erasmo, y compuso el Diálogo de Mercurio y Carón, irreverente hacia el clero.

La filóloga Rosa Navarro ha dado razones para creer que Alfonso de Valdés sea el autor de La vida del Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, una de las obras más significativas de la literatura española, anónima y sobre cuya autoría se ha especulado mucho. Alfonso murió en 1532, en Viena, y las ediciones del libro más antiguas que se conocen datan de 1554, pero pudo haber ediciones anteriores, y era bastante común que las obras circulasen manuscritas en círculos restringidos, antes de ser publicadas (o quizá sin llegar a serlo). El Lazarillo relata las desventuras de un personaje de ínfimo origen, desde su infancia hasta que adquiere un status social como pregonero por los buenos oficios de un arcipreste, que le ofrece casarse con una criada suya, con quien el clérigo estaba y seguirá estando amancebado: pero la carrera de Lázaro ha consistido en servir a amos casi siempre malos y pasando hambre, por lo cual sacrifica la honra y prefiere el peso de los cuernos a la ligereza del estómago.

No hay en Lázaro el ansia de aventuras o esperanza de rango y riqueza ni una religiosidad sentida, que movían por entonces a tantos españoles. Su bajo nivel social lo es también moral: acomodaticio, de corto ánimo, de ambiciones y horizonte mental reducidos. Pero no es un simple, tiene buen don de la observación y su aprendizaje de la vida le lleva de la ingenuidad infantil a una actitud desengañada y algo cínica, si bien de un cinismo sin saña o malos sentimientos, ni excesiva amargura, templado por la ironía y el humor. Sus truhanerías se justifican por la necesidad o como revancha justiciera por las agresiones y vejaciones que sufre. En cambio sus amos, de clase baja o media o media alta, comparten la estrechez mental y moral de Lázaro, pero en su mayoría son malas personas: un ciego mendicante y retorcido, un clérigo avaro y falto de compasión; un hidalgo arruinado más noble y simpático, obsesionado por aparentar y capaz de pasar hambre antes que trabajar, por un peculiar concepto del honor, y a quien ha de socorrer el propio criado; un fraile mercedario bribón y relajado, como si la reforma del clero no hubiera surtido efecto alguno; un buldero estafador, un capellán, un artesano de panderos, y un alguacil, para terminar con un arcipreste. Contra lo que suponía Boscán, el amor no juega ningún papel en ese mundo, y la mujer solo aparece al principio y al final, en un contexto sórdido: la madre de Lázaro, viuda de un molinero bellaco y amancebada con un negro que será colgado por ladrón; y su propia esposa, a quien se ha unido también por necesidad, y que le es infiel.

Las aventuras del Lazarillo sirven al autor, más caricaturista que crítico, para dibujar un panorama social sombrío y sin salida. La sátira se ceba sobre todo con los clérigos (el cura bribón es un tópico casi siempre eficaz, por el contraste entre sus exigencias morales y sus hechos), a cual más hipócrita y moralmente turbio, y esta es una de las razones por las que se le ha visto un fondo erasmista, fondo real si su autor fue Alfonso de Valdés. El libro también parodia las novelas de caballerías, tan apreciadas daquella por toda Europa: las aventuras ruines contrapuntean burlescamente a las quiméricas y sobrehumanas de los caballeros andantes, ya desde el nacimiento de Lázaro en el río Tormes, por Salamanca, alusión al nacimiento de Amadís de Gaula, abandonado en una barca fluvial. El Amadís fue, junto con Tirant lo Blanc, la novela de caballerías española más exitosa en el país y en Europa, traducida al italiano, al francés y al alemán, leída también en Inglaterra, y con numerosas imitaciones y continuaciones. Cervantes la estimará mucho, al contrario que a la mayoría de las novelas de su género, y su popularidad contribuyó a fomentar el espíritu heroico y aventurero de la época.

El Lazarillo, así, representa un espíritu antiheroico, ajeno a sentimientos elevados, al amor y a tantos otros rasgos de la literatura entonces en boga, que quedan como falsos o hipócritas. No obstante, y aunque sufrió censura de la Inquisición, gozó de difusión muy amplia, dentro y fuera de España, en paralelo con la caballeresca, la de Garcilaso o el ideal de El Cortesano. Lázaro entra así en la galería de truhanes y antihéroes presentes en el Arcipreste de Hita o La Celestina, con las que comparte una denuncia ambivalente de los vicios atribuidos al clero, alguna afición a lo grotesco y la vívida descripción del lado menos edificante de la vida. La gran originalidad y fuerza sugestiva de la obra inaugura la literatura picaresca, aunque no volverá a publicarse un libro de este género hasta muy al final del siglo y con un tono diferente, más amargo y menos humorístico.

Convencionalmente se califica de realista al Lazarillo, y lo es por comparación con las fantásticas narraciones de caballerías; pero no tanto si se lo contrasta con la literatura de Garcilaso o de Boscán, suponiendo que el Lazarillo describiría la realidad y los otros un mundo ideal e inexistente. Tan real es el mundo de Garcilaso como el del pícaro, tan reales los sentimientos expresados en uno como en el otro, tan parte de la vida el ambiente de los escritores, los cortesanos, los soldados o los campesinos (de quienes proceden gran parte del acervo literario) como la de los mendigos y vagabundos. Suele sobreentenderse, de modo absurdo, que obras como el Lazarillo reflejan la "auténtica realidad" del país y la época. Pero seguramente la vida del autor de la novela distaba mucho de la de su personaje. La sociedad seguía en plena expansión y tensión creadora, y su diversidad literaria lo prueba, precisamente. La parodia no destruye forzosamente su objeto, sino que puede complementarlo, como la Batracomiomaquia a la Ilíada.

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**** Aquilino Duque, comentarios, siempre interesantes como suyos, sobre Argentina: http://vinamarina.blogspot.com/

**** Sebastián Urbina, quizá el mejor blog sobre separatismos y similares: http://sebastianurbina.blogspot.com/

**** Muchas gracias a los amigos: http://www.facebook.com/group.php?gid=37681493590&...

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**** Dice el Futurista eximio: "No me importa que digan que soy de derechas, a veces yo lo digo". Como si dicen que es de izquierda, de centro, de arriba o de abajo. Su nulidad intelectual e ideológica le permite esas proezas.


**** Sinde defiende su cargo: "Es bueno que una voz defienda la Cultura"
Su cargo y su sueldo. La cultura titiritera está tan estragada que ciertamente necesita una voz, o unas cuantas, que la disfracen/defiendan. Como las mujeres, tan inhumanamente oprimidas: ¿qué podrían hacer las pobres sin la protección –y los sueldos correspondientes– de Zapo o de la Aido


**** De la Iglesia: "El cine español no es un favor, es un negocio"
Sin duda alguna. Para los titiriteros. A costa del erario



**** PP vasco y PSE, ante las amenazas de Sastre: "Lo podría haber escrito Josu Ternera o cualquier jefe de los terroristas". Claro que sí. O Zapo, o Rubalcaba o Pachi hace solo unos meses, con Basagoiti traicionando a las víctimas. Y podrían volver a decirlo en cualquier momento.


**** "Los políticos llevan más de treinta años intentando acabar con ETA. Digo en su mayoría". Discrepo por esta vez de Pablo Molina. Llevan treinta años, con la excepción parcial de Aznar, haciendo el caldo gordo a los terroristas con el cuento de la solución política.

Dos robos de memorias

21 de Junio de 2009 - 07:50:33 - Pío Moa - 65 comentarios

En Época

DOS ROBOS DE MEMORIAS

En 1998 se publicaron con gran pompa los diarios de Azaña de 1932-33, ampliamente comentados por Santos Juliá, quien, con su peculiar sentido de la moral, los subtituló "Los cuadernos robados", dando peculiar énfasis al hurto de los mismos en Ginebra, en 1937 como si se tratase de un vulgar delito común. En realidad se trató de un legítimo acto de guerra realizado con ingenio, como la captura de documentos enemigos mediante el espionaje o similares.

Aquellos diarios fueron muy ponderados y publicitados por todo el aparato mediático izquierdista, y muy vendidos; pero tengo la impresión de que, en cambio, pocos los leyeron. Cosa en verdad lastimosa porque nadie mejor que Azaña, ni el mismo Arrarás, ha explicado desde dentro qué fue aquella república y la clase de sujetos que la sirvieron, la monopolizaron y finalmente la destrozaron. A menudo se ha acusado a Azaña de soberbia y desprecio por sus propios colaboradores, compañeros y rivales políticos en la izquierda, pero sospecho, más que sospecho, que los retratos que de ellos traza Azaña son muy lúcidos, aun si la lucidez le abandonara un tanto cuando se trataba de exponer sus propias motivaciones y actos. En lo último, Azaña mentía cuando le parecía bien, o simplemente ocultaba los hechos, como he expuesto en Los personajes de la República vistos por ellos mismos.

Mas no por eso dejan de ser sus diarios un documento invalorable para entender la época. Y para entender conclusiones tan amargas como las de Marañón, que a menudo he citado y conviene recordar, porque no proceden de un indocumentado o un necio: "¡Qué gentes! Todo es en ellos latrocinio, locura y estupidez". Azaña mismo había dictaminado mucho antes sobre la política de aquellas izquierdas: "tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta"... pese a lo cual siguió al lado de ellos casi hasta el último momento. Cabe decir en su honor que no participó en el latrocinio generalizado y que al final, "por no pasar a la historia como salteador de los bienes de la Nación", rehusó firmar un decreto de Negrín por el que los bienes muebles e inmuebles del estado español en el extranjero pasaban a una sociedad anónima creada por el mismo Negrín. Creada por el personaje a quien ahora exaltan como gran estadista gentes que se sienten herederas, y con razón, de aquellas descritas por Marañón y por Azaña.

Otro robo famoso fue perpetrado con absoluta alevosía y prepotencia, sin el menor ingenio y desde el poder, por el gobierno del Frente Popular, bajo las órdenes concretas de Negrín. No cabe duda de que este era hombre previsor, y no esperó a que la guerra se aproximase a su final para saquear a particulares, a trabajadores, a la Iglesia, a museos y en general al patrimonio histórico y artístico de la nación: organizó el expolio de forma masiva y desde el primer momento. Parte del plan consistió en descerrajar las cajas de seguridad de los bancos para robar los bienes, documentos, etc., allí guardados. Una de esas cajas pertenecía a Alcalá-Zamora, que como presidente de la república había facilitado demencialmente el poder a las izquierdas, quienes le pagaron destituyéndole de forma ilegal (a Juliá esto le parecía una política lógico). En la caja estaban sus memorias, junto con joyas y otras pertenencias de las que se apropiaron donosamente el gran estadista y los suyos. De la existencia de las memorias se sabía porque un periódico izquierdista publicó trozos de ellas, y Azaña las comenta en sus diarios de guerra.

Como se recordará, los documentos de Alcalá-Zamora fueron recuperados hace seis meses, sin que haya vuelto a saberse de ellos. Mejor dicho, se sabe algo: pasaron al control del gobierno actual. Un gobierno "rojo" que se identifica, precisamente con Negrín y sus acciones, con aquellos personajes que con tanta precisión describieron, entre otros, Marañón y el propio Azaña.

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****Obsérvese el nulo coste del "proceso de paz" (paz a los asesinos, guerra a la democracia y la unidad de España) para los políticos. Han ido a burlarse, pues en definitiva es una burla, al funeral del policía asesinado, y ni los familiares ni la gente les han vuelto la espalda. Por lo menos volverles la espalda. A la chusma política le basta decir A donde antes decía Z, para volver a decir Z cuando le convenga, y todos tan contentos: tiene ese privilegio. En gran medida se debe a la labor de unos grandes medios de masas corruptos hasta el tuétano, y no me refiero solo al aspecto económico. Pero también a una sociedad que se ha convertido en sociedad de juláis, que diría Sulpicio.

**** "Euskadi puede estar en España", se ha dicho en relación con el reciente asesinato de la ETA. Pues no. Euskadi nunca podrá estar en España La rendición a la terminología alucinada de Sabino Arana es total. Se les sigue la corriente en todo. Si llaman soberanismo o independentismo a lo que solo es separatismo, se emplea su terminología, Etc. La nulidad intelectual de la derecha y de la izquierda.

**** Basagoiti: López "ha estado a la altura". A la altura de la farsa. Como el mismo Basagoiti.

**** Dice Cospedal: "Hace tiempo que todos en el PP reman en la misma dirección, afortunadamente". En la misma dirección que Zapo, no sé por qué olvida ese pequeño detalle.

**** Detienen por robo al Rafita, uno de los asesinos de Sandra Palo

Si por el asesinato no le ha pasado casi nada, por el robo hay que suponer que le darán un premio. La justicia española, una vez más. Las leyes parecen hechas por delincuentes. Perdón: son hechas por delincuentes.

**** Saiz ocultó a Chacón la dimisión de la cúpula antiterrorista del CNI

¿Y qué más da? Tal para cual, en una degradación de conjunto. En la involución políitca.

Sobre Santa Teresa

20 de Junio de 2009 - 11:22:57 - Pío Moa - 31 comentarios

A ver qué parece esto a los expertos:

Si Francisco Javier podría personificar el espíritu misionero en la primera mitad del siglo XVI, una de las mejores representantes de la religiosidad interna en España durante la segunda mitad del siglo sería Teresa Sánchez Cepeda, nacida en Ávila en 1515 y llamada más tarde Teresa de Jesús. Aunque se ha insistido, algo ociosamente como en otros casos, en los antecedentes conversos por el lado paterno de su familia, su carácter plenamente cristiano no ofrece duda. Con siete u ocho años, ella y un hermano suyo, influidos por las leyendas cantadas en romances y por el ambiente religioso, se fueron de casa con intención de marchar a "tierra de infieles" y conseguir allí el martirio. Devueltos a casa por un tío suyo, decidieron hacerse ermitaños. A los doce años se aficionó a los libros de caballerías y a sus "vanidades" y finalmente, tras una grave enfermedad, decidió meterse monja. Ante la rotunda oposición de su padre, dejó la casa familiar e ingresó en un convento, con dieciocho años. Su salud empeoró, y aunque su padre la llevó a otra localidad para que se recuperase, llegó a quedar paralítica durante dos años. Según escribiría, en 1542 tuvo una visión de Jesucristo y fue influida por algunos dominicos y jesuitas; a partir de 1558 habría tenido nuevas visiones místicas y contacto con la divinidad. Al mismo tiempo se propuso una reforma rigorista de la orden del Carmen donde había profesado, la cual se había relajado notablemente, a su juicio. Proponía una estricta pobreza, clausura y ejercicios ascéticos para mortificar la carne. Después de diversos obstáculos, fue autorizada a proseguir con su reforma y fundar monasterios. Pese a su mala salud que le ocasionaba fuertes dolores, desde 1562 hasta su muerte veinte años más tarde, recorrería gran parte de España, fundando hasta dieciséis conventos carmelitas, en Ávila, Toledo, Pastrana, Alcalá de Henares, Salamanca, Medina del Campo, Segovia, Sevilla, etc.; que, por lo demás, componían un conjunto de ciudades bastante ricas, objeto de abundante literatura. Promovió una derivación de la orden, los Carmelitas descalzos, que encontraría fuerte oposición entre los calzados, reacios a sus reformas.

Las experiencias místicas y aspiraciones reformistas despertaron los recelos, interesados o no, de muchas personas, y en 1574 y otras ocasiones posteriores Teresa fue denunciada a la Inquisición, por expresiones presuntamente heréticas en sus libros y por la semejanza de sus éxtasis con los alumbrados. Pues desde principios del siglo habían ido formándose en algunas ciudades círculos religiosos llamados alumbrados o iluministas, una derivación extrema de las ideas erasmianas de religiosidad "recogida", oración interior y aprecio no muy alto por el clero. Lo cual llevaba a los alumbrados al "dejamiento" o abandono personal a la gracia divina, que produciría una comunicación directa con Dios mediante éxtasis místicos, dejando de lado los ritos externos, la jerarquía eclesiástica o la idea del infierno. Entre los "dejamientos" y la práctica sexual había más que semejanzas, pues sus penitencias podían consistir en ayuntamientos carnales entre los sacerdotes y sus seguidoras, que por este medio sacarían almas del purgatorio o hasta engendrarían algún mesías. Los alumbrados, y también Teresa, fueron tachados de tener comunicación con el diablo, no con Dios, y fueron castigados con penas menores.

Varias ideas alumbradas recordaban al protestantismo, que a mediados de siglo preocupaba a la Inquisición y a la autoridad política como fuente de posibles desórdenes y guerras civiles al estilo de los del centro de Europa. Máxime cuando las querellas religiosas internas amenazaban ya a Francia y la corona inglesa, asimilada al protestantismo y en colaboración con él, patrocinaba ya como negocio la piratería contra barcos españoles en el Mar del Norte y Canal de la Mancha. En 1558 y 1562 se incoaron procesos contra núcleos protestantes detectados en Valladolid y en Sevilla, los cuales fueron extirpados drásticamente, con ejecución de un centenar de personas. Después, los brotes luteranos serían mucho menores y con escasas ejecuciones. Se dice que Teresa tuvo la visión de la tortura y asesinato del jesuita padre Acevedo y otros treinta y nueve misioneros que iban a Brasil, por el pirata hugonote Jacques Sores, que en 1555 había asaltado y quemado La Habana.

Teresa de Jesús superó, sin embargo, las suspicacias y molestias inquisitoriales. Contó con el apoyo de religiosos que serían canonizados, como el cacereño Pedro de Alcántara o el valenciano Francisco de Borja, tercer director general de los jesuitas, después de Ignacio de Loyola y del padre Laínez. Sus confesores y protectores le incitaron a escribir su autobiografía y sus experiencias, a lo que ella accedió, aun no creyéndose buena literata. Fue muy importante su relación con Juan de Yepes, conocido para la posteridad como San Juan de la Cruz, uno de los mayores poetas españoles y el mayor poeta místico, de gran influencia posterior dentro y fuera de España. Al revés que Teresa, procedía de familia "pobre de solemnidad", de un pueblo de Ávila, y recibió en calidad de tal instrucción sumaria en un colegio religioso, y más tarde enseñanza superior con los jesuitas de Medina del Campo. Adquiriría una cultura humanística y teológica muy elevada. En 1567 conoció a Teresa, que le convenció de unirse a la orden del Carmen reformada, fundó algunos monasterios para varones y ayudó a aquella en sus otras fundaciones. Las trifulcas dentro de la orden carmelita se cebaron especialmente en él, pues en 1577 fue apresado durante nueve meses, en Toledo, por carmelitas "calzados", que lo sometieron a latigazos y humillaciones hasta que consiguió huir. En prisión escribió parte de su Cántico espiritual, inspirado en el Cantar de los cantares bíblico. Sus otras dos obras más conocidas son Noche oscura del alma y cuyo tema es el encuentro del alma con Dios, su separación del cuerpo y los obstáculos mundanos y penalidades a vencer en el proceso. Para explicar su simbolismo escribiría un trabajo en prosa con el mismo título. El tema es esencialmente el mismo en Subida al monte Carmelo o en Llama de amor viva. Los poemas están influidos por la Biblia, en especial el Cantar de los cantares, por Petrarca y, como fue típico en España, donde las formas del Renacimiento no impidieron la continuidad de la poesía popular y su combinación con las primera, por el romancero. Escribió también obras de teología. Lo esencial es el proceso de unión con Dios, que exige el silencio de las potencias del alma, memoria, entendimiento y voluntad, y su transformación completa en las virtudes teologales, esperanza, fe y caridad.

Tienen gran semejanza las poesías y obras místicas de Santa Teresa, que propone en su autobiografía cuatro pasos para la máxima elevación espiritual: la oración mental concentrada en la pasión de Cristo y la penitencia; la disolución de la voluntad personal en la divina; un estado de éxtasis sobrenatural en que la razón, la imaginación y la memoria son absorbidas por el sentimiento de Dios, y por último el rapto completo en que desaparece la consciencia de estar en el cuerpo y todas las facultades humanas se absorben en la divinidad, llegando a una sensación de levitar.

Así como Juan de la Cruz emplea el amor humano como metáfora de la experiencia mística, la descripción de algunas visiones por Teresa sugieren el acto sexual, que ha permitido una fácil explicación freudiana como derivación histérica de la sexualidad. Ello parece más apropiado para el fenómeno de los alumbrados, pero en la vidas de ella nada permite suponer histeria, todo lo contrario, pues siempre parece haber mantenido la serenidad. Su célebre poema Nada te turbe (...) la paciencia todo lo alcanza (...) sólo Dios basta...refleja evidentemente su actitud. Y no hay constancia alguna de una derivación sexual en su mística, más bien al contrario. En algunos poemas y en obras como Camino de perfección  o El castillo interior o Las Moradas se revela como una de las más destacadas escritoras o escritores místicos que haya habido, y su penetración introspectiva le permite explicar con claridad sus experiencias, en un lenguaje sencillo y de notable calidad literaria. Por otra parte, su misticismo no estorbaba un talento organizador y práctico del mayor nivel, expuesto en su obra fundadora y en sus libros de orientaciones para la dirección de los conventos.

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**** Ante el asesinato del policía, Zapatero habla de "firmeza inquebrantable" y Rajoy de "cercanía y colaboración". Firmeza inquebrantable, dice el mayor colaborador que la ETA ha tenido en su historia. Por supuesto, el futurista, al mismo negocio. Sacrificándose y aguantando el "coñazo", hay que suponer. La política, en plena involución antidemocrática, convertida en una farsa sangrienta. Es difícil contener el vómito. Y los simples, a concentrarse "contra la ETA".

**** "Unos 7.000 policías locales de toda España se manifestaron este miércoles en Madrid. La anécdota estuvo en la presencia de dos strippers caracterizados como policías con muy poca ropa. La organización pidió un speaker y por un malentendido se contrató a estos dos bailarines ligeritos de ropa".

Los cretinos jefecillos no pidieron portavoces u oradores, sino "speakers". Saben mucho inglés los bobalicones. ¿A quiénes se lo pedirían? Pero la errata mejoró el original, que decía Campmany. Y les dio una idea: la próxima manifestación, estos polis tan avanzados irán en pelota, como otra "mani" hace unos días. Hay que ponerse a tono con los tiempos zapotescos.

El Grotesco Niñato en acción

19 de Junio de 2009 - 10:42:59 - Pío Moa - 253 comentarios

El presidente del Gobierno ha realizado una serie de afirmaciones durante la entrevista concedida al programa "Las Mañanas de 4" respecto a la situación de la energía nuclear y la central nuclear de Santa María de Garoña que Nuclenor, como empresa propietaria de la planta se ve en el obligación de puntualizar

1.- "En el mundo sólo hay 1 central nuclear en funcionamiento con más de 40 años y se va a cerrar dentro de 2. Es en el Reino Unido"

La realidad es:

En Estados Unidos hay actualmente una central nuclear que ha superado los 40 años (Oyster Creek) y tiene permiso de funcionamiento hasta los 60 años. Adicionalmente, existen otras 8 centrales en Estados Unidos que tienen actualmente entre 38 y 39 años y han recibido autorización para operar hasta los 60 años. Otras 2 centrales nucleares suizas, que llevan operando más de 38 años, disponen de permiso de operación indefinido.

2.- "En el mundo sólo hay 6 centrales nucleares que tienen un escenario de prórroga para sobrepasar la edad de 40 años"

La realidad es:

En el mundo hay actualmente 58 centrales en operación con permiso para operar hasta los 60 años:

- 54 en Estados Unidos

- 4 en Suiza

- 1 en Holanda

Adicionalmente, otras 19 centrales en Estados Unidos están a la espera de recibir la autorización para operar hasta los 60 años.

3.- "Sólo hay 1 central nuclear en construcción en el mundo"

La realidad es:

En el mundo hay actualmente 50 centrales en construcción: Japón (3), USA (1), Argentina (1), Finlandia (1), China (14), Rusia (8), Francia (1), Eslovaquia (2), India (6), Taiwan (2), Corea (6), Ucrania (2), Rumanía (3)

y adicionalmente 51 en proyecto:

Japón (12), Corea (2), Brasil (1), Suráfrica (2), China (13), Rusia (5), India (8), USA (8)

4.- "Cuando llegamos a una central con 4 décadas de funcionamiento, la norma ha sido que deje de funcionar, la excepción es la prórroga"

La realidad es:

En Estados Unidos, de las 104 centrales en funcionamiento, hay 54 que tienen autorización para operar hasta los 60 años y 19 más que están en proceso de evaluación. Es decir, un 70% del parque nuclear de Estados Unidos está en el proceso de operación hasta los 60 años.

5.- "El coste de producción de la energía nuclear es hoy más barato, pero el coste en el sistema eléctrico no, porque se determina por el coste marginal, de manera que un kWh de energía nuclear y un kWh eólico al consumidor le cuesta exactamente igual"

La realidad es:

El coste de generación eléctrica en 2008 ha sido el siguiente:

Generación (MWh) Precio (€)

Nuclear 35

Ciclo Combinado 60

Eólica 80

Fotovoltaica 400

La retirada de cualquier energía base como la nuclear sí afecta al precio marginal del sistema porque debe ser sustituida por energías más caras. Cualquier encarecimiento del coste de generación aumenta el precio final de la electricidad.

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****Si queremos alguna demostración de que el estatuto basura catalufo –que no catalán– es anticonstitucional, nos basta considerar esos tres años que el Tribunal Constitucional lleva buscando la manera de hacerlo colar como sea, primero bajo la presión del PSOE y los separatistas, ahora también del PP, que ha hecho estatutos imitando al catalufo. Ese Tribunal tiene una buena serie de tropelías en su haber, empezando por la de Rumasa. Alguien debería elaborar un informe en condiciones sobre la labor de estos jueces de partido, empezando por su presidenta, feminista, pro separatista y pro socialista. Como también otro sobre la trayectoria de Garzón, entre tantos. Porque los vemos desacreditar una y otra vez el más elemental sentido de la justicia y la democracia, y se nos van olvidando sus anteriores hazañas para indignarnos pasajeramente por las del momento. Les recomiendo otra vez El Asalto a la justicia, de José Luis Requero.

Antifranquistas

18 de Junio de 2009 - 14:07:47 - Pío Moa - 72 comentarios

Me ha llegado por correo. Tiene alguna gracia, aunque también algunas inexactitudes:

Franco despierta del coma...y pregunta:

–Franco (poniéndose al día): Srta. ¿Quién se halla ahora ocupando la Vicepresidencia del Gobierno de la Nación, sustituyendo a mi querido Arias Navarro?

–Enfermera: Teresita Fernández de la Vega.

–Franco (sorprendido): ¿Teresita, la hija de Wenceslao, el falangista camisa vieja alto cargo del Ministerio de Trabajo y fiel ayudante de Girón, el más falangista de mis ministros?

–Enfermera (titubeante): La misma, Excelencia.

–Franco: ¿Y de Ministro de la Gobernación?

–Enfermera: Bueno Excelencia, ahora se llama Ministro de Interior y está Alfredito Pérez Rubalcaba, el hijo de uno de vuestros militares más fieles al Régimen, suboficial de aviación.

–Franco (incrédulo): ¡Qué me dice! ¿No estará usted intentando engañarme para no darme un disgusto verdad?

–Enfermera: ¡Excelencia, por Dios!

–Franco : ¿Y quién está ahora al frente de los medios informativos del Régimen?

–Enfermera: Ehhhh ... de los informativos dell Régimen dice su Excelencia, pues de los informativos del Régimen diría que sigue Juan Luis Cebrián, tal y como su Excelencia lo dejó, el hijo del falangista Vicente Cebrián, su Jefe de Prensa del Movimiento.

–Franco (complacido): ¿Todavía le dura a Cebrianito el cargo que le concedí de Director de los Servicios Informativos? ¡Qué tío, cómo se agarran algunos a los cargos!

–Enfermera: Sí, Excelencia, Cebrianito, el mismo, el que dirigió Pueblo y Arriba.

–Franco : ¿Y de Presidente de las Cortes?

–Enfermera: Bueno Excelencia, ahora se llama Presidente del Congreso de los Diputados; hasta hace poco ha estado Manuel Marín, hijo de Marín el aguerrido falangista de Ciudad Real y Presidente de la Hermandad de Alféreces Provisionales, y ahora le ha sustituído José Bono también hijo de falangista.

–Franco (aliviado) : Veo que por fin se ha resuelto la pugna entre el Opus y la Falange y que ganan estos últimos por goleada. ¿Y qué ha sido de Martín Villa, mi Ministro y Jefe Provincial del Movimiento?

–Enfermera: Ahora está en www.labolsa.com/mercado/prs/>PRISA.

–Franco : ¿Qué es eso de < http://www.labolsa.com/mercado/prs/>PRISA? ¿Algo parecido al SEU o a la Prensa del Movimiento?

–Enfermera: No se le escapa una, Excelencia.

–Franco : ¿Y en el Ministerio de Justicia?

–Enfermera: Lo acaba de dejar Marianito Fernández Bermejo, el hijo del alcalde y Jefe Local del Movimiento de Arenas de San Pedro de Avila.

–Franco (perplejo): ¿Y por qué lo ha dejado?

–Enfermera: Por un afán desmedido por las cacerías Excelencia.

–Franco (encantado) : ¡Ahhh..., veo que no han cambiado las buenas costumbres de antaño! ¿Y sigue habiendo buenos cotos de caza en La Mancha?

–Enfermera: Sí Excelencia, ya se ha cuidado mucho y bien de ello durante años José Bono, el actual Presidente del Congreso de los Diputados, y ahora le ha relevado y se encarga de ello José María Barreda.

–Franco: ¿Barreda, de los Barreda terratenientes y aristócratas manchegos descendientes del Marqués de Treviño fusilado el pobre por los rojos?

–Enfermera: Sí Excelencia.

–Franco (contento): ¡Qué bien, qué bien! Y en la tele, ¿qué? ¿Quién sigue?

–Enfermera: Pues los de siempre: Carmen Sevilla, Massiel, Conchita Velasco, Matías Prat, Víctor Manuel, que sigue cantando a la patria...

–Franco (asintiendo): ¡Hombre, el Víctor ése! ¡Pobre rapaz, siempre tan triste! Ni la del "Zampo y yo" ha conseguido alegrarle; ¡con tanto diente!.. Recuerdo el empeño que ponía en ir con mis nietas al corrillo de Serrano, y luego las convidaba a comer paella en Riesgo. ¿Cómo era? ¿Cómo era la estrofa de aquella canción que me dedicó? Cántela, si es tan amable...

–Enfermera (entonando):

"Otros vendrán que el camino más limpio hallarán.
Deben seguir por la senda que aquél nos marcó,
No han de ocultar,
hacia el hombre que trajo esta paz,
su admiración;
y, por favor, pido, siga esta paz."


–Franco (sonriendo) : Sí esa era, esa era; un poquito pesado el pobre, como decían mis nietas, "un coñazo". Pero, en fin, a Carmen le daba mucha pena...

–Franco (pensativo) : Y el Presidente del Gobierno de la Nación, ése de ahora, el de las cejas arqueadas, ¿Quién es?

–Enfermera: Es el nieto del capitán Lozano, el que sirvió en Asturias a sus órdenes y aplastó la revuelta de los mineros insurgentes.

–Franco (encantado) : ¡Qué me dice, el nieto del capitán Lozano! ¿Y qué tal Presidente es, ya es digno de la memoria de su antepasado?

–Enfermera: Pues... sí ..., precisamente es el más acérrimo defensor de la Memoria Histórica, Excelencia, ... ehh ... digamos que se acuerda mucho y en todo momento de su Excelencia.

–Franco (satisfecho): ¡Qué bien, que bien, parece increíble! ¿Y qué hace ahora?

–Enfermera: Ha vuelto de Estados Unidos. Se autoinvitó a una reunión ocupando una silla de Francia para arreglar la economía mundial, que está por los suelos.

–Franco : ¿Otro Plan Marshall, quizá?

–Enfermera: Más o menos, Excelencia.

–Franco : Por cierto, ¿Siguen estudiando los niños Formación del Espíritu Nacional?

–Enfermera: ¡Oh sí Excelencia, por supuesto, más que nunca! Ahora se llama Educación para la Ciudadanía.

–Franco (despectivamente): ¿Y la Casa Real, cómo está la Casa Real?

–Enfermera: Como su Excelencia la dejó, al frente está el Rey Don Juan Carlos y la Reina Doña Sofía, y de Jefe de la Casa Real está Albertito Aza íntimo amigo del Presidente Zapatero y de Juan Luis Cebrián e hijo de Aza, el militar de Marruecos que fue el primero en unirse a su Excelencia el 18 de Julio.

–Franco (con cólera repentina): ¿Y quién...? ¿Quién coño es ese Zerolo de Tenerife del que les oigo murmurar?

–Enfermera: ¡Ah sí Excelencia! Es el nieto de Miguel Zerolo Fuentes, el brillante fascista Jefe de Sección de Acción Ciudadana, Fiscal Militar y Juez Instructor Militar especialista en delitos de rebelión a la Patria. Y su tío abuelo, Tomás Zerolo Fuentes, médico encargado por Vd. de la organización de los servicios médicos en los frentes de guerra y fundador después de la Clínica Zerolo. Ambos hermanos fueron condecorados con la Medalla de Bronce de la Santa Cruz por ser de los primeros voluntarios que se presentaron el mismo 18 de julio en el Gobierno Militar para "salvar a España".

–Franco : Perfecto, no pensaba que lo había dejado todo atado y tan bien bien atado, les dí cuarenta años de paz y me alegro de que todo siga igual que antes y que sigan guiando a España y a los españoles los de siempre en pro de la convivencia y la paz entre los españoles.
¡Arriba España!

Primer cementerio de Atenas

17 de Junio de 2009 - 08:38:20 - Pío Moa - 188 comentarios


"Si vamos a Grecia, tenemos que ver el Primer Cementerio de Atenas", dice alguien. Por lo visto es un lugar muy notable, donde descansan personajes ilustres como Schliemann, Seferis, diversos políticos de vida ajetreada...  Pero me interesan Melina Mercuri y Manos Jallidakis. En el vídeo de más abajo aparecen los dos cantando, en plan harto decadente, O Kir Adonis (al parecer la "nt" griega equivale a una "d" fuerte, por tanto no es "el señor Antonio", como imaginé, sino "el señor Adonis"). Qué extraña sensación verlos moviéndose y hablando, y sabiendo que sus cuerpos y caras ya no se mueven, que sus vidas se han desvanecido en ¿el aire?, que ya "no están". La técnica ha conseguido arrancar mágicamente imágenes que permanecen después del paso de sus protagonistas por la vida, sea eso lo que fuere. Es algo chocante y nos impresiona. Quisiéramos meditar y llegar a alguna conclusión coherente, pero no es posible: solo queda un sentimiento nebuloso e inquietante, que no logramos analizar ni razonar:
 
http://www.youtube.com/watch?v=9L4Tg2a5Q7k

Otra versión:

http://www.youtube.com/watch?v=HT0OtbCrI3U

Otra versión, que ya puse hace meses:

http://www.youtube.com/watch?v=M1mLXE9d1q4

Aunque, ya lo dije, hay otra al piano que aún no está en youtube y que es mejor.

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Lo de siempre:

**** Bono defiende que "es compatible ser cristiano y socialista"

Los socialistas fueron los principales asesinos en masa de cristianos y los mayores ladrones de bienes eclesiásticos, entre otros muchos bienes.No parece haber incompatibilidad entre ser socialista y cristiano... de la trola, el choriceo y el puterío, supongo.

**** Soraya exige a Chacón que aclare "por qué no dijo la verdad" sobre Saiz

Una embustera exigiendo veracidad a otra. La política actual como farsa, divertida a ratos. 

**** Cospedal: "Hablaremos con todos dentro de los límites que nos marca nuestro ideario"

Límites tan elásticos y nebulosos como el ideario mismo. O sea, ni límites ni ideario.

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Cartas: "Creo que nadie se atreve a defender la figura de Franco con datos y análisis como usted, señor Moa, y su libro "Franco para antifranquistas" es la síntesis mejor y la más ilustrativa que conozco, además muy asequible a todo el mundo. Si los que se llaman franquistas tuvieran dos dedos de frente y un poco de sentido político y otro poco de actividad, lo harían circular como locos, pero por lo que sé, ni lo leen. Debe de ser que como usted defiende al mismo tiempo la democracia o como luchó contra el franquismo, les parece una contradicción, y fíjese que del caletre de ellos nunca saldría un libro así de contundente e inteligible. Pero mucha gente necesita conocer nuestro pasado como usted lo explica: con datos y con argumentos, sin esa retórica...  (C.M.B., Santiago de Compostela).

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Ayer, en El economista

EL ABORTO Y LA MUJER

El aborto consiste en matar al feto. Matarlo, porque es un ser vivo. Y un ser vivo humano, en el caso de la ley, no una vaca o una comadreja. La bien comprobada propensión de ciertas ideologías al asesinato adquiere aquí un rasgo especialmente atroz, porque el ser humano en gestación no puede protestar, muere forzosamente en silencio. A los políticos progres les da igual. Peor, la masividad creciente del hecho les parece un signo de progreso.

Además, ese ser vivo no viene solo de una madre, sino también de un padre, a quien los abortistas dejan por completo de lado y niegan todo derecho, contra el más elemental sentido de la justicia, un delito añadido a otro. Porque el abortista carece de una visión y una moral de la familia, de hecho propugnan la destrucción de esta. La eliminación de la responsabilidad paterna es una causa cave de la extensión del aborto.

Hipócritamente, esta gente invoca casos extremos en los cuales el aborto estaría justificado. Por supuesto, hay casos extremos en todo, y la prohibición del homicidio no excluye la legítima defensa o la defensa del propio país. Pero los abortos, en su inmensa mayoría, no proceden de ningún caso extremo. Su enorme número nace de un concepto de la comodidad y de la difusión de una ideología que presenta tal crimen como un derechos y trata con esa monstruosidad de seducir a las mujeres, usurpando con mentalidad totalitaria su representación y hablando en su nombre con perfecta indecencia, como los comunistas hablaban en nombre de los obreros y sus supuestos derechos "revolucionarios".

Se trata de la ideología llamada "progre" y feminista. Una ministra del PSOE comentaba con desenvoltura, años ha, un aborto suyo en Londres, tras el cual "Me fui de compras porque de alguna manera irse de trapos cura las depresiones". Para la mentalidad de esta gente, ahí acaba el problema. Y esa gente hace la ley.

Defecar sobre la tumba de los padres

16 de Junio de 2009 - 08:38:15 - Pío Moa - 157 comentarios

Una nota de la Fundación Yagüe: "La madrugada del 12 de octubre del pasado año, víspera del Desfile Militar del día de la Fiesta Nacional, fue decapitada la estatua del que fue Capitán General de la VI Región militar con sede en Burgos Excmo Sr. Don Juan Yagüe Blanco en su pueblo natal de San Leonardo de Yagüe. Soria.

En aquel entonces se acordó realizar un acto de Homenaje al General Juan Yagüe Blanco. En estos momentos, dicho acuerdo, se ha visto reforzado porque el Ayuntamiento de San Leonardo de Yagüe, con mayoría absoluta del PP, en contra de los vecinos de San Leonardo e incumpliendo todas las normas democráticas y legales decide demoler el Monumento alegando que así se cumple la Ley de Memoria Histórica. Por ello, la Fundación ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo esta misma semana ante el Juzgado de lo Contencioso de Soria contra la decisión del Ayuntamiento".

Es decir, el PP redondea la labor de los vándalos y colabora con la memoria chekista y la industria de la trola montada por su partido-guía, el PSOE de Zapo. Porque no es, seguro, una decisión autónoma de los peperos de San Leonardo, unos pobres ignorantes genuflexos ante la dirección, como suelen ser los de los pueblos. La Fundación Yagüe hará el 29 de junio un homenaje en el lugar donde estuvo el monumento, con misa del abad de San Pedro de Cardeña e intervenciones del periodista Alfredo Amestoy y del profesor de Economía José María Álvarez de Eulate.

Dos observaciones: a) La misma izquierda que venera y doctorea a Santiago Carrillo, finge horrorizarse por la gamosa "matanza de la plaza de toros de Badajoz", el 15 de agosto de 1936, achacada a Yagüe. Matanza no tuvo lugar, pero ha sido uno de los más exitosos productos de la indurria izquierdista de la trola. b) Los "estrategas" del PP se unen así a la "memoria chekista", defecando sobre la tumba de sus propios padres y contribuyendo al engaño al pueblo español. Pero de momento tienen éxito, y eso es lo que cuenta, a sus ojos. Los ojos de los defecantes señoritos futuristas.  

http://revista.libertaddigital.com/la-matanza-de-badajoz-1275763517.html

Ver también

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/damnificados-del-franquismo-1956/2.html

 **** "Hoy podemos pactar con casi todo el mundo". La estrategia de Rajoy pasa por cortejar a PNV y CiU: Para pactar con casi todo el mundo solo es preciso carecer de cualquier principio o convicción. El futurista estratega. 

**** Es difícil encontrar anuncios más ofensivamente estúpidos, pueriles y zapotescos, que los de la Comunidad de la Madrid. "Súmate al reto del agua", "Súmate a la danza de la lluvia". Como los zaperos, toman a los ciudadanos por alumnos de primaria. Y, oye, les sale bien la cosa. A ver cuándo empiezan a votar los niños de ocho años, que llevamos mucho atraso en eso.

**** Quiroga, menos eufórica que Basagoiti: "Espero que López se deje ayudar más que Zapatero" 

Si es de lo que se trata: de ayudar: a los colaboradores de la ETA y a los balcanizadores de España.

**** La Xunta nombra asesor de Economía e Industria a un estudiante de 21 años

Y aun podría haber nombrado a un chaval de doce años. Sin duda le faltará experiencia, pero ¿qué importa  la experiencia cuando el experimentado Solbes y los viejos zorros del PSOE han llevado al país a la actual crisis económica? Y las tretas básicas del engaño al público se aprenden enseguida. Feijoo puede darle  provechosas lecciones de esa alta tecnología. 

El debate de la conquista (y III)

15 de Junio de 2009 - 09:44:50 - Pío Moa - 76 comentarios

Pero véase el testimonio de un inglés de pocos años después, Henry Hawks, desterrado de Méjico por la Inquisición: "Los indios son muy favorecidos por la justicia (...) Si algún español les ofende o les causa perjuicio, le desposeen de alguna cosa (...) y el agresor es castigado como si el ofendido fuera otro español. Cuando un español se ve lejos de México o de otro lugar donde hay justicia, piensa que puede hacer al pobre indio lo que le venga en gana (...) Y así obliga al indio a hacer lo que él le mande; si el indio se niega, lo golpea o maltrata a placer. El indio disimula su resentimiento hasta que se presenta la ocasión de darlo a conocer. Entonces, tomando consigo a uno de sus vecinos, se va a México a interponer su denuncia (...) La denuncia es admitida en el acto. Aunque el español sea un noble o un caballero poderoso, se le manda comparecer inmediatamente y es castigado (...) como mejor parece a la justicia. Esta es la razón por la que los indios son sujetos tan dóciles: si no fueran favorecidos de este modo, los españoles terminarían rápidamente con ellos, o bien ellos mismos asesinarían a los españoles". El testimonio, por provenir de una persona imparcial y nada amiga de España, tiene algún interés. 

Se ha dicho que Las Casas fundó la idea de los derechos humanos, pero no es cierto, porque admitía esclavos negros o blancos infieles; tampoco lo es con relación a los indígenas de América, pues el testamento de Isabel la Católica ya establecía esos derechos, como asimismo, de modo más teorizado, el padre Vitoria. No obstante, bajo las denuncias algo alucinadas de Las Casas había intención de proteger a los nativos de los abusos prácticos, y la búsqueda de soluciones mejores que la encomienda. Pese a las dudas y protestas en torno a sus alegatos, Las Casas siguió disfrutando de prestigio en España y en la corte. En 1547, en sus "Treinta proposiciones muy jurídicas" negaba legitimidad a la conquista de América, por lo que, para decidir cómo proceder en adelante con respecto a la conquista, Carlos I convocó en 1550, ya muerto Vitoria, un debate conocido como Controversia de Valladolid, que duraría dos años, y cuyas figuras principales, pero no únicas, fueron Las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda.

Los dos personajes eran muy diferentes. Las Casas, sevillano, había sido conquistador y encomendero antes de entrar en religión, como habían hecho otros conquistadores; luego había renunciado a la encomienda para volverse con furia contra los españoles de América. Había sido autorizado a aplicar su plan, poco exitoso, de formar comunidades de labriegos castellanos en las Indias. En cambio Sepúlveda, también dominico, había hecho una brillante carrera intelectual y eclesiástica en Europa, donde alcanzó renombre internacional como teólogo, filósofo e historiador. Había estudiado en Alcalá de Henares y en Bolonia, alojándose en el Colegio Español creado por Gil de Albornoz, y vivido largo tiempo en Roma. Había criticado a Lutero y, contra Erasmo, defendía las tradiciones cristianas y la religiosidad exterior, no solo interior. Carlos I lo nombró su capellán, cronista y preceptor del príncipe heredero, el futuro Felipe II. Las Casas trató de impedir la publicación de alguna de sus obras.

Sepúlveda citó de la Biblia los judíos habían recibido la Tierra de Promisión de Dios, quien había castigado a sus anteriores pobladores por su idolatría y sacrificios humanos; y la frase del Evangelio de Lucas: "Vete por los caminos y los senderos y obliga a la gente a entrar, de modo que mi casa se llene": obligar incluye la fuerza si fuese preciso; según San Agustín es lícito apartar a los paganos de la idolatría coaccionándolos si era preciso; San Pablo daba poder a la Iglesia para predicar, por encima de los poderes temporales, etc. Se apoyaba también en concepciones humanistas y en Aristóteles, a cuyo juicio las culturas superiores tienen derecho a someter a las inferiores: los indios no eran mejores o peores que los demás, pero sus culturas bárbaras y contrarias a la ley natural los convertían en esclavos por naturaleza, y la conquista, sin la cual no sería posible cristianizarlos, debía considerarse un acto de amor, y muy conveniente para ellos, porque les abría paso a un nivel cultural más elevado. No pensaba en una esclavitud propiamente hablando: "No digo que a estos bárbaros se les haya de despojar de sus posesiones y bienes, ni que se les haya de reducir a servidumbre, sino que se deben someter al imperio [autoridad] de los cristianos". La conversión debía hacerse de manera persuasiva, y si esta fallaba podían los españoles ocupar sus tierras, destituir a sus jefes y poner otros. Por todo ello era justa, en principio, la guerra contra ellos.

Según Las Casas, muy al contrario, los estados indios –incluía como estados a las tribus no civilizadas– eran no solo comparables, sino mucho mejores moralmente que los europeos, pues "muchas y aun todas las repúblicas fueron muy más perversas, irracionales (...) y en muchas virtudes muy menos morigeradas y ordenadas. Pero nosotros mismos, en nuestros antecesores, fuimos muy peores así en la irracionalidad y confusa policía como en vicios y costumbres brutales". Incluso si se debiera castigar al idólatra, era preciso que lo hiciese quien tuviera jurisdicción para ello, y en este caso no la tenían el rey ni el papa, pues antes eran gentes desconocidas, ni súbditos del rey ni sometidas al fuero eclesiástico, y por ello tampoco podía castigárseles como herejes. Además, no podía irse contra un pueblo entero, como si todo él fuera delincuente. Por tanto España carecía de títulos para estar allí, salvo con misioneros.

Si Las Casas hubiera impuesto plenamente sus tesis, la historia de América habría sido muy diferente: en principio los imperios y tribus indias habrían seguido tal cual, pues resulta muy difícil que hubieran renunciado a sus ideas del mundo y costumbres solo por la predicación, suponiendo que permitieran esta. Su evolución técnica y en otros aspectos habría sido también mucho más lenta. Pero lo que con mayor realismo puede esperarse que hubiera ocurrido habría sido su conquista y colonización por otras potencias europeas, con seguridad no menos duras que España, y probablemente más.

Pero la disputa terminó sin un ganador claro. La conquista quedó frenada, pero solo pasajeramente, pues el proceso era irreversible. Vitoria había dicho que no podía abandonarse del todo la administración de Las Indias después de haber cristianizado parte de ellas, y la corona no podía obligar a los españoles a volverse de allá ni prescindir de los metales preciosos –pronto se impondría la plata sobre el oro, pese a las ideas sobre el mismo de Las Casas–. Los propios indios que habían sufrido las "guerras floridas", las matanzas de los imperios inca y azteca, podían no estar muy de acuerdo con las tesis de Las Casas, a juzgar por la rapidez y el entusiasmo con que acogieron la evangelización, pese a estar prácticamente exterminados, según aquel. El fruto político del debate fue la promulgación de leyes sucesivas, hasta 6.400, muy notables por su racionalidad y sentido humanitario, aunque se aplicasen en grados muy diversos (como suele ocurrir con casi todas las leyes).

En otro terreno, la controversia fue novedosa en el pensamiento civilizado y ha tenido consecuencias hasta el día de hoy. Dio impulso al Derecho de gentes más tarde llamado Derecho internacional, originado en España varios decenios antes de que el holandés Hugo Grocio lo desarrollara bajo influencia directa de Vitoria y otros pensadores hispanos. Este derecho intenta regular las relaciones internacionales en lugar de dejarlas al imperio de la fuerza, y se asienta sobre el concepto de ley natural... que también podía interpretarse de diversos modos, como atestigua la propia polémica de Valladolid. El peso de esta en el pensamiento jurídico y político posterior ha sido, con todo, harto mayor que sus efectos prácticos, pues las relaciones internacionales, en Europa, América y el mundo, han continuado rigiéndose en gran medida por realidades ajenas a las exigencias teóricas y legislativas.

El debate contenía un aspecto paradójico, pues el propio Las Casas certificaba con sus puntos de vista la superioridad de la cultura hispana, capaz de plantearse un dilema ético-político que las culturas indias no estaban siquiera en condiciones de abordar, por mucho que el dominico las supusiera moralmente superiores a las europeas. Las denuncias lascasianas del supuesto genocidio español en América han suscitado verdadero fervor en España, afirmando muchos que ellas son lo único rescatable del proceso de descubrimiento y conquista. Y, he aquí una nueva paradoja, las personas que así hablan, considerando a Las Casas un precursor de sí mismos, suelen estar próximas, por acción o simpatía, a corrientes de pensamiento y política que en el siglo XX sí han realizado bien constatados y brutales genocidios. O que, en Méjico, arrebataron a los indios, después de la independencia, considerables extensiones de tierra que les había garantizado la corona española. Por poner un solo ejemplo de España, ha sido gran lascasiano Tuñón de Lara, historiador stalinista en su primera etapa y siempre pro comunista. Tampoco los protestantes, franceses o ingleses, que con tanto éxito explotaron la Brevísima relación, demostraron casi nunca una particular virtud y compasión en sus imperios.

Los términos de la disputa de Valladolid sobrepasan el puro pensamiento legal y político para asentarse en un problema filosófico general y nunca resuelto: el de la naturaleza humana reflejada en las relaciones entre los propios seres humanos.

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****Conversaciones grabadas a bandas organizadas: "En Alemania es muy arriesgado robar, no es lo mismo que en España". Que se lo pregunten al gobierno y a los grandes partidos: el riesgo es escasísimo, ya lo decía Azaña de sus antecesores:  "¿Tendremos que resignarnos a que España caiga en una política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta?".

**** El futurista: "no soy un mesías pero conseguiré ser presidente y eso será bueno para España" ¿Se puede ser más estúpidamente fatuo? Esta es la alternativa, dicen. La alternativa, ¿a qué? Zapatero nos lleva a la ruina", añade. Al futurista no le lleva a la ruina, desde luego. ¿Y a qué nos lleva este sujeto de la nena angloparlante etc. etc.? Pero hace bien: el rebaño le sigue, y mientras la cosa continúe, debe aprovechar la ocasión.

Vean asimismo con qué ejemplar hipocresía política responde cuando le insinúan su colaboración en el intento de hundir a Esperanza Aguirre. Verdaderamente, qué elemento.

**** Basagoiti admite el riesgo de ser una "comparsa". Cómo que riesgo: lo hace muy a gusto. Y muy bien. 

El debate de la conquista (II)

14 de Junio de 2009 - 07:35:49 - Pío Moa - 55 comentarios

El mismo año 1542, Las Casas compendió sus denuncias en su vehemente Brevísima relación de la destrucción de las Indias, escrita con datos supuestamente conocidos o presenciados por el autor. El libro, base principal de la llamada leyenda negra, es probablemente el libro más antiespañol que se haya escrito nunca, y su influencia persiste hasta hoy. No extraña que Gombrich y tantos otros lo creyeran, con poco esfuerzo crítico. Las Casas pinta a los españoles de América, con raras excepciones, como demonios sedientos de sangre, faltos de cualquier sentimiento cristiano o meramente humano, y de una estupidez muy difícilmente igualable, pues aniquilaban por los métodos más atroces, a los indígenas de cuyo trabajo pretendían vivir, convirtiendo a Las Indias en desiertos. De ser así, no solo habrían desaparecido los indios sino también los españoles, que habrían quedado sin medios de vida, teniendo, además, nula disposición a trabajar por sí mismos.

De entrada llaman la atención los datos geográficos ofrecidos por Las Casas. En La Española encuentra cinco reinos, uno con una vega de 80 leguas de sur a norte (como una legua castellana del siglo XVI equivalía a algo más de cinco kilómetros, habla de 400 kilómetros largos). La vega estaría recorrida por más de treinta mil ríos, unos veinte o veinticinco mil de ellos riquísimos en oro, y doce tan grandes como el Ebro; otro reino de La Española era él solo más grande que Portugal y "harto más felice y digno de ser poblado", también lleno de minas de oro y cobre; no detalla la extensión de los otros tres reinos, pero da a entender que eran también muy vastos. Desde "muchas leguas arriba del Darién hasta el reino e provincias de Nicaragua" calcula más de quinientas leguas y, también, grandísimas riquezas de oro. En el antiguo Imperio azteca los españoles se dedicaron a exterminar a la gente "en cuatrocientas y cincuenta leguas en torno cuasi de la ciudad de Méjico e a su alrededor, donde cabían cuatro y cinco grandes reinos, tan grandes e harto más felices que España". Guatemala tenía "más de cien leguas en cuadra". En Santa Marta fueron despobladas "más de cuatro cientas leguas". La isla de Trinidad era "mucho mayor que Sicilia", y la tierra firme descubierta tendría más de 50.000 kilómetros de litoral. El oro abundaba extraordinariamente en muchos lugares, y solo "de la isla Española se había henchido casi España de oro".

Pero estos cálculos apenas son nada comparados con los relativos a la población. Las costas de tierra firme estaban "todas llenas como una colmena de gentes (...) que parece que puso Dios en aquellas tierras todo el golpe o la mayor cantidad de todo el linaje humano"; no había región que no estuviera "pobladísima" y con extensas ciudades. En Nicaragua, con sus grandísimas riquezas, "era cosa verdaderamente de admiración ver cuán poblada de pueblos, que cuasi duraban tres y cuatro leguas en luengo", auténticas urbes mayores que cualesquiera de Europa y de las que la arqueología no ha hallado la menor traza, pese a ser tantas. La Nueva España, futuro México, había disfrutado de muchas ciudades más habitadas que "Toledo y Sevilla y Valladolid y Zaragoza juntamente con Barcelona", de modo que "para andallas en torno se han de andar más de mil e ochocientas leguas" (casi diez mil kilómetros). En Guatemala, todavía más poblada, no extrañará que los españoles exterminaran a no menos de cuatro o cinco millones de personas. El Yucatán "estaba lleno de infinitas gentes". También en Florida "había grandes poblaciones". Las Antillas, antes de la conquista, eran "las tierras más pobladas del mundo", y solo en las pequeñas islas Lucayas o Bahamas habría vivido más de medio millón de habitantes. En Centroamérica se hallaba "la mayor e más felice e más poblada tierra que se cree haber en el mundo". Y así sucesivamente.

Los datos son claramente ficticios, pues la mayor parte de las tierras y costas eran selváticas y agrestes, con agricultura muy escasa –salvo en los imperios inca y azteca– y primitiva. Fuera de dichos imperios no existían ciudades, y la mayor parte de las regiones no podía contar con una población mucho más densa que la actual Amazonia o la Patagonia. Cabría pensar que Las Casas daba oído a leyendas, por desconocer muchos de aquellos lugares, pero exagera igualmente cuando habla de lugares donde sí estuvo, como Cuba, Méjico o La Española. A esta última le atribuye más de tres millones de habitantes, y afirma que solo en una parte de ella podrían haberse construido más de cincuenta ciudades tan grandes como Sevilla.

Los indios de Las Casas son siempre "mansísimas ovejas", "sin maldades ni dobleces, obedientísimas y fidelísimas"; las gentes "más humildes, más pacientes, más pacíficas y quietas, sin rencillas ni bullicios, no rijosos (...) sin rencores, sin odios, sin desear venganzas que hay en el mundo"; "Carecían de vicios o de pecados"; "Gentes muy bien dispuestas, cuerdas, políticas y bien ordenadas"; "No poseen ni quieren poseer bienes terrenales". "No soberbias, no ambiciosas, no codiciosas". "Limpios y desocupados, de vivo entendimiento, muy capaces y dóciles para toda buena doctrina".

Estas virtudes fabulosas aumentaban si cabe el horror de las atrocidades hispanas: "Y a estas ovejas mansas y de las calidades susodichas por su Hacedor y Criador así dotadas, entraron los españoles (...) como lobos y tigres y leones cruelísimos (...) Y otra cosa no han hecho de cuarenta años a esta parte (...) sino despedazarlas, matarlas, angustiarlas, afligirlas, atormentarlas y destruirlas por las extrañas y nuevas y varias y nunca otras tales vistas ni leídas ni oídas maneras de crueldad, de las cuales algunas pocas abajo se dirán". En Nueva España habrían matado "a cuchillo, y a lanzadas y quemándolos vivos, mujeres y niños y mozos y viejos, más de cuatro cuentos [millones] de ánimas (...) Y esto sin los que han muerto y matan cada día en la susodicha tiránica servidumbre". En Nicaragua, "cincuenta de a caballo alanceaban toda una provincia mayor que el condado de Rosellón, que no dejaban hombre ni mujer, ni viejo, ni niño a vida". Pero en Santa Marta los desmanes habrían superado lo anterior, nos advierte, aunque es difícil imaginar cómo. El total de indios exterminados lo estima Las Casas en hasta quince millones y más, una población seguramente mayor que el total de la existente antes de la conquista, dadas las mencionadas condiciones naturales y técnicas.

Los españoles de América se sintieron calumniados y protestaron indignados por las acusaciones del fraile. Entre otros el franciscano Toribio de Benavente, Motolinía, describió a Las Casas, como "inquieto, bullicioso, importuno y pleitista", "injuriador y perjudicial". Le tacha de "oscurecer y ennegrecer" la obra de Cortés y de que, en general, "No tiene razón en decir lo que dice y escribe e imprime, y en adelante, como será menester, yo diré sus celos y sus obras hasta donde llegan y en qué paran, y si aquí ayudó a los indios o los fatigó", culpándole de perturbar el orden y desamparar a los que dependían de su predicación. Benavente dirigió a un grupo de misioneros, aprendió náhuatl para evangelizar a los indios e instruirlos en diversos oficios, sorprendiéndole la facilidad con que aprendían: "Tienen el entendimiento vivo, recogido y sosegado". Fue uno de los predicadores más exitosos por Méjico, Nicaragua y Guatemala, envió misioneros a Yucatán, criticó los abusos contra los indígenas y se enfrentó por ello a las autoridades. Gran parte de lo que sabemos sobre la cultura azteca se lo debemos a sus investigaciones, de alto nivel y apoyadas en su conocimiento del náhuatl.

Aunque los descubridores describen a los indios como fuertes y bien proporcionados, Las Casas los presenta como "las gentes más delicadas, flacas y tiernas en complexión". Acierta más al señalar que son los "que menos pueden sufrir trabajos y que más fácilmente mueren de cualquier enfermedad", pues no tenían costumbre de trabajar a la europea, ni defensas contra algunas enfermedades no mortales para los recién llegados. La combinación de ambas cosas llevó a Las Casas a propugnar la traída de esclavos negros. El tráfico negrero ya se estaba convirtiendo en un negocio brutal, pero muy lucrativo, realizado sobre todo por comerciantes portugueses y poco después por ingleses y holandeses, que compraban los esclavos a los jefes africanos o los capturaban, y los transportaban en condiciones terribles. Al final, Las Casas se opuso también a ese comercio de negros. En su opinión, quizá acertada, la encomienda era una mala forma de colonización, y el remedio consistiría en el trasplante de campesinos de España a las Indias, proceso que también se daba, aunque lentamente.

Desde luego, el dominico no manifiesta la menor intención de ser ecuánime, sino la de impresionar al máximo a sus lectores, empezando por el rey; y uno de los principales historiadores españoles del siglo XX, Menéndez Pidal, ha creído a Las Casas próximo a la paranoia. No obstante, su libro fue explotado a fondo por protestantes y franceses, como una verdadera arma de guerra realmente eficaz.

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**** Nuevas amenazas a Gloria Lago: un juego en internet incita a dispararle

Pero el problema no son esos agresivos descerebrados con ganas de asesinar. El problema eran antes los gobernantes sociatas y los separatistas, y ahora es Feijoo. En plena ilegitimidad de los políticos, a ver qué hace este, si hace algo, por los ciudadanos y contra los terroristas.

**** Zapo sube los impuestos: los y las insaciables tipos y tipas de Filesa, Rumasa, los Cien Años de Honradez y demás, tienen un vientre inmenso. Nunca les basta lo que roban.

**** Gabilondo: "No van a dar lecciones de esfuerzo quienes lo han tenido todo

Para esfuerzo, el de los herederos y discípulos de Negrín y de Prieto, ya saben, el Vita y esas otras especialidades suyas, tan esforzadas. Lo decía Marañón: "Todo es en ellos latrocinio, locura y estupidez". Un Gabilondo, el de los calzoncillos suicidas; otro, el admirador del héroe de Paracuellos. Los pobrecitos, no tuvieron nada en la vida, ¡pero hay que ver lo que han logrado por sí solos! ¡Qué ejemplo para los jóvenes!

**** "El PSOE pide en el Congreso que las niñas también jueguen al fútbol y los niños a la comba en el patio del colegio"

Y hacen muy bien, es preciso utilizar el poder para contrariar la tendencia natural de niños y niñas y adaptarlos a las ideas de los pendejos y tiorrillas que mangonean el país, al fuerte e indominable impulso homosexual de Zapo y sus bandas. Pero no me creeré que vayan en serio hasta que no salgan Zapo y sus diputados exhibiendo barrigas de embarazados, así las hagan con trapos, a las cotorrillas del gobierno y las Cortes luciendo hombreras que les amplíen los hombros y les hagan menos evidentes las caderas. ¡Ah, y que propongan una ley de aborto para los hombres! Los principios son los principios, y esta gente tiene muchos, como sabemos desde Negrín y Prieto, por insistir en un solo y conocido ejemplo. 

El debate de la conquista (I)

13 de Junio de 2009 - 08:43:38 - Pío Moa - 45 comentarios

La idea expuesta por Jiménez de Quesada, de que "dejarnos entrar es gracia que nos hacen los indios", nunca había sido muy compartida en el mundo, tampoco por los indios, que entre sí solían entrarse e invadirse mutuamente sin esperar ningún permiso. La evolución de la humanidad, de las culturas más primitivas a otras más complejas, ha sido en muy gran medida una historia de invasiones, expulsiones y aculturaciones, y pocos pueblos, si alguno, vive hoy en una tierra propia desde el origen del hombre. Aparte de otros movimientos prehistóricos desconocidos, Hispania había sido invadida por íberos, celtas, cartagineses, romanos, germanos, árabes y bereberes, y vivía bajo amenaza turca. Aunque esas acciones se justificasen de un modo u otro (como las acusaciones entre romanos y cartagineses por haber roto los pactos, con que comienza esta historia), el derecho de conquista se daba por evidente. Incluso se le concedía mayor mérito que a la penetración pacífica, la cual, por lo demás, no solía consentirse, porque a ningún pueblo le gustaba ser desplazado o perder su forma de vivir, ni se consideraba inferior culturalmente a sus vecinos, por más que pareciera otra cosa comparándolos desde fuera. Aristóteles había defendido el derecho de las culturas superiores a someter a las inferiores y los romanos estimaban sus conquistas como prueba de valor y superioridad, y las justificaban como obra de pacificación e imposición de un derecho mejor y de una cultura más elevada.

A lo largo de los siglos, la Europa cristiana se había visto varias veces invadida y al borde del naufragio, pero había subsistido por medio de la predicación y la guerra, combinación eficaz frente a los paganos, inútil con los islámicos, que habían arrebatado a la cristiandad la mitad de su territorio mediante la yihad, y entre quienes apenas rendía fruto la predicación. Ramón Llull había aceptado la necesidad de combinar la lucha y la predicación, pero el equilibrio entre ambos contrarios no era fácil.

A los españoles, las luchas contra los moros durante la reconquista, y luego contra los turcos y los protestantes, no les habían planteado ningún problema moral ni intelectual. Tampoco contra la católica Francia, pues casi todas las guerras habían surgido por iniciativa francesa, cuyos reyes se habían aliado con los otomanos, la potencia que amenazaba de modo inminente a toda la cristiandad. Pero en América sí surgió la cuestión, presentada incluso como la docilidad y vida natural de los indios turbada por los viciosos y ávidos europeos. Los descubridores se asombraron al principio por el aparente espíritu acogedor de los indígenas –que, de entrada, tendían a ver a aquellos intrusos como dioses– y después por su ignorancia, por el canibalismo, los sacrificios humanos, una extendida sodomía, el uso de la mujer como objeto de cambio, y otras costumbres chocantes para ellos.

Como fuere, el asunto preocupaba. La conquista se justificaba en la expansión del Evangelio para "llevar la luz" a los aborígenes y salvar sus almas, pero había dos dificultades: ¿había derecho a conquistar a unas poblaciones antes desconocidas y con las que, por ello, no había existido conflicto? ¿Respondía al ideal de evangelización la conducta de conquistadores y "encomenderos"?

Sobre la primera cuestión teorizó el dominico alavés o burgalés Francisco de Vitoria, uno de los pensadores más destacados de su época, que había estudiado en París, y desde 1526 enseñaba en Valladolid y luego en Salamanca. Vitoria se ocupó también de la discusión sobre si los indios debían considerarse plenamente humanos. Partiendo del concepto de ley natural, defendió la plena humanidad de los indios, con los mismos derechos básicos que los españoles. Por la misma concepción negó validez al reparto de medio mundo entre Portugal y España, acordada por el papa Alejandro VI en el tratado de Tordesillas. Las relaciones entre los pueblos debían basarse en el entendimiento y la ley, no en la fuerza, y la guerra solo sería justa en respuesta a un ataque o a una política contraria a los derechos naturales, pero no por motivos religiosos o expansivos.

Estas ideas negaban en principio legitimidad a la conquista de las Indias, pero podían interpretarse al contrario: los derechos naturales incluían la difusión del cristianismo, el comercio y el mantenimiento de relaciones pacíficas con otros pueblos. Si los indios impedían esos derechos, podía hacérseles guerra. Y distinguía varios "justos títulos", para la presencia española en América: propagar el Evangelio, proteger a los naturales bautizados contra los reacios, combatir los delitos contra natura, reinar el soberano de España sobre los indios, si estos lo aceptaban, aliarse con unas u otras tribus en las guerras entre ellas, proteger a los naturales, dado su atraso.   

Por entonces circulaban en medios políticos y eclesiásticos las denuncias de otro dominico, Bartolomé de las Casas, sobre crímenes espeluznantes de los encomenderos en el Nuevo Mundo. Las encomiendas no entrañaban propiedad de la tierra, pero en otros aspectos recordaban a las relaciones de servidumbre en Europa y a los repartos de las órdenes militares durante la reconquista: eran concesiones sobre grupos más o menos extensos de indios para asegurar la producción agraria o minera, los tributos, y para premiar a conquistadores, funcionarios y a veces a notables indígenas. Los nativos no eran esclavos, los encomenderos podían obligarles a trabajos no excesivos, y debían evangelizarlos, pero en la práctica, la exigencia laboral podía acercarse a la esclavitud, acompañada de maltratos, pues los indígenas no estaban habituados a trabajar al modo europeo. Es imposible saber cuántos casos había de abuso y en qué grado, y cuántos de situación más soportable; pero las crueldades bastaron para causar airadas protestas de algunos dominicos, que llevaron sus denuncias ante el rey.

Basándose en las concepciones de Vitoria y en las denuncias de Las Casas, el rey Carlos I hizo estudiar el asunto a una comisión, de la que salieron en 1542 las Leyes Nuevas de Indias, de 1542. Estas leyes reafirmaban las disposiciones del testamento de Isabel la Católica en el sentido de prohibir la esclavización, sin excepciones, de los indios, cuya calidad de súbditos y protegidos del rey volvía a especificarse; prohibían obligarles a llevar cargas al estilo prehispánico, y ese trabajo debía pagarse; prohibía las encomiendas para los funcionarios, órdenes religiosas, asociaciones comunales u hospitales, y las ya existentes debían cesar a la muerte de sus poseedores, sin derecho de herencia. Esta última disposición extinguiría las encomiendas en plazo no largo.

Los encomenderos consideraron que las Leyes Nuevas vulneraban sus derechos, ignoraban sus méritos y trabajos, y les reducían a la pobreza. Sus airadas protestas culminaron en Perú con la guerra civil dirigida por Gonzalo Pizarro, el cual fue vencido y ejecutado. No obstante, los desórdenes y las protestas llevaron al rey a pensar que la supresión de las encomiendas arruinaría el proceso de colonización del continente, por lo que se volvió en parte atrás, reconociéndoles carácter hereditario.

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http://www.youtube.com/watch?v=uIN7bz15Z-4 http://www.youtube.com/watch?v=uIN7bz15Z-4
Me vuelve a mandar un amigo este vídeo sobre la matanza del 11-m, en que aparece un personaje que sube a toda prisa las escaleras del metro manipulando en cada mano lo que parecen teléfonos portátiles. El rostro se parece mucho al de un etarra conocido. Podría tratarse de otra persona, desde luego, pero, curiosamente, en las imágenes de algunas televisiones oficialistas la escena del personaje aparece censurada. No sigo del todo este turbísimo asunto, y no me gustan los documentos que dan demasiado pronto por cierto lo que está por comprobar, pero pregunto a quienes sí están en ello: ¿se sabe quién es el individuo en cuestión?, ¿lo ha identificado la policía? Porque se recordará la rapidez con que identificó a los "agresores" del desvergonzado Bono, por ejemplo. Es una pista posiblemente falsa, pero que debería estar aclarada en cualquier caso, y no he oído que lo esté.


**** La Ertzaintza denuncia que tenía "órdenes directas de no actuar contra ETA"
Un cuerpo de seguridad que no cumple su misión al servicio de los ciudadanos, pero sí al servicio de los asesinos –porque su inhibición es un servicio a ellos–, es un cuerpo delincuente. Por supuesto no era solo cosa del PNV. También del PSOE e indirectamente del PP, que nunca denunció como era debido a la mafia que dirigía a la policía autonómica.


**** Recuerdo una activista de izquierda, médico creo que era, dedicada a "concienciar" sobre el aborto a la gente de los barrios obreros en Andalucía, poco después de la transición. Las mujeres le decían: "Claro, eso es un crimen que cometen las señoritas ricas, las pobres no hacemos cosas así". La activista comentaba entre risas lo que le costaba convencerlas, a pesar de ser "cosa de ricas".


**** Guerra: "Fue un error introducir el aborto en la campaña"
Les falló a las criminalas y criminalos su campaña de embellecimiento del crimen, qué "error".


**** Eduardo Sotillos alerta al PSOE del "fenómeno emergente que es UPyD"
Una emergencia aún muy lenta. A ver si al PP le sale otro "fenómeno emergente".


**** El indiscreto encanto del terrorismo. Escribe José Basaburúa: "Repasando someramente los resultados de esa coalición radical a Europa, quedan desmontadas todas las excusas. Nada menos que 115.281, del total de 175.895 votos sumados, los ha cosechado en el País Vasco. Otros 22.985 lo fueron en Navarra. Y del resto, que no llegan a 40.000, unos 16.575 en Cataluña, 3.590 en la Comunidad valenciana, 3.373 en Galicia, etc. Una consideración: en Castilla-León, que aportó buena parte de los nombres de la candidatura desde sus pequeñas formaciones castellanistas, apenas han sumado 4.300 votos. Y Aragón, pese a su estimable contribución aragonesista, únicamente aportó 941 votos. Está claro, por tanto, que la coalición es, principalmente, una nueva fachada de la Izquierda Abertzale. ¿Se darán por enterados en el Tribunal Constitucional?".

No hacía la menor falta conocer los votos. II es el grupo de los asesinos, que intenta extender la batasunización por toda España. El Tribunal (anti)Constitucional estaba perfectamente enterado de que su legalización daba alas a los terroristas, es decir, obraba a conciencia y con deliberación. Como estaban enterados el gobierno y el PP, que mangonean el Tribunal (anti)Constitucional. No es más que la continuación del proceso de colaboración con los pistoleros y demolición de la ley, bautizado "proceso de paz": paz a los pistoleros, guerra a la democracia.

Qué hacer, de nuevo

12 de Junio de 2009 - 08:06:09 - Pío Moa - 140 comentarios

Los desmanes de los políticos contra la libertad y la unidad de España son tan constantes, que señalarlos y quejarse de ellos una y otra vez llega a ser una pérdida de tiempo y, como dicen algunos, la cuestión es qué hacer. Espontáneamente surgen iniciativas, y en la anterior legislatura salieron de la sociedad grandes protestas y algunos principios de organización... que el PP se encargó de reconducir a la nada, como es propio de un partido de señoritos poltroneros, sin asomo de principios, que aspira a monopolizar la opinión convencionalmente llamada de derecha. No hay más que ver a qué han reducido la AVT, o cómo han logrado echar de la COPE a Jiménez Losantos y a César Vidal, espero que para mal de la COPE y no de quienes han organizado la única oposición real de importancia que ha habido estos años frente a la involución política.

Pero ¿qué hacer? Ayer comentaba el caso de Onda Ocho de Málaga. Hay un par de cosas que puede hacer cualquier ciudadano que se considere a sí mismo como tal, y no un simple número mugiente en una grey boyuna: crear opinión pública en el entorno, y eso puede hacerse de mil modos, defendiendo unas posturas o difundiendo material como el que aquí se publica. Ayer me decían dos jóvenes en la Feria del Libro que habían abierto un espacio en Facebook para dar proyección a cosas de este blog o algo así (no sé muy bien qué es facebook y solo hablamos unos momentos), y eso son iniciativas. Abusos como el de Onda Ocho tampoco pueden quedar ahí, y tienen un interés mucho mayor que local. A menudo oigo a gente decir que no se atreven a abrir la boca en su círculo profesional o de (relativas) amistades, porque enseguida los aplastan llamándoles fachas. Un estudiante me comentaba que tenía que forrar mis libros en la Facultad, porque enseguida le decían esto o lo otro. Si tan "terribles" peligros nos echan atrás, está claro que no hay nada que hacer, y entonces ni siquiera vale la pena quejarse, tiene más sentido unirse a los de antemano vencedores o dedicarse a consumir gambas y hablar solo de fútbol, o a la vida retirada.

Un nivel superior es el de formar círculos para alguna acción determinada, por ejemplo la defensa de Onda Ocho, o la denuncia de cualquier desmán, o la promoción de alguna iniciativa. Onda Ocho, con unos medios muy escasos, se estaba convirtiendo en un referente de cultura ciudadana en Málaga, algo que no podían tolerar los caciques (pues estamos volviendo a la España de los cacicatos). Pero yo me pregunto si no será posible llevar ante la justicia, o lo que queda de ella (muy recomendable El asalto a la justicia, de José Luis Requero, para entender adónde nos están llevando), a esos politicastros y jueces que utilizando mañas burocráticas en las que son diestros, atacan de hecho la Constitución y las libertades. El mero hecho de acusarlos permite informar y hacer que la gente tome posición.

Existe otro problema más amplio, el de una derecha que, so capa de denunciar los desmanes antidemocráticos de los grandes partidos, ataca a su vez la democracia. Preguntaban algunos con sarcasmo qué es eso de la "extrema derecha". Muy simple: es esa derecha que disocia u opone la idea de España y la de la democracia. Siendo así, solo queda la pelea en la jungla por ver quién gana, si la extrema izquierda (en España lo es casi toda ella) o la extrema derecha, que de momento lo lleva muy crudo. Mientras, el sector boyuno de derecha corre detrás de los futuristas, que a su vez corre detrás de las iniciativas del gobierno liberticida y antiespañol. Si los ciudadanos no toman conciencia de sí mismos y de sus posibilidades de acción, iremos como un rebaño de bueyes a la desgracia nacional. 

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**** http://findesemana.libertaddigital.com/que-legaron-los-visigodos-1276236665.html

**** http://www.eldiariomontanes.es/20090609/opinion/articulos/eolicos-bahia-santander-20090609.html

**** http://www.fnyh.org/noticias/09_posicionamiento-eolico.php

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**** El PP pretende reforzar el estudio del "bable" en las escuelas asturianas

El PP es el consentidor y el conseguidor de los separatistas. Fue el PP quien inició el proceso que hoy vemos en Galicia, o sigue una política semejante en Valencia y Baleares, y quizá pronto lo veamos reivindicando el "andalú" por aquello del "hecho nacional; son los futuristas los que han elaborado estatutos que dejan en "residual" el poder central en diversas comunidades, es Feijoo quien está engañando descaradamente a sus votantes. Quieren demostrar que son más "progres" que los progres y menos respetuosos de la unidad nacional que los separatistas. Pero debe reconocerse que tienen detrás una enorme masa mular provista de rígidas anteojeras, que se niega a ver la realidad más evidente.

**** "Ahora bien, ¿cuántos pederastas progresistas existen?". Yo diría que todos los pederastas, al menos los más conscientes, son progresistas, incluso los curas.

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PEDERASTIA, ÚLTIMA BARRERA

La pederastia ha tenido en los últimos decenios un enorme auge en Europa, con grandes redes de pornografía apoyada en Internet y por otros medios, organizaciones que facilitan tales prácticas, sin excluir actos sadomasoquistas con niños, y un turismo sexual en auge hacia países del Extremo Oriente y otros. De vez en cuando la prensa da cuenta de la detención de grupos organizados, pero evidentemente se trata de la punta del iceberg, como en el caso de la droga y tantas otras plagas de nuestro tiempo.

El fenómeno de la pedofilia forma parte de otro mucho más amplio: la activa corrosión de la familia tradicional, promovida por numerosos gobiernos, partidos políticos, medios de masas, intelectuales, gran parte de la publicidad comercial, etc. Corrosión manifiesta en el aumento masivo de las crisis matrimoniales, de los hogares monoparentales, los abortos, embarazos de adolescentes, consumo de drogas y de alcohol entre la juventud, parodias provocadoras como el "matrimonio homosexual", y tantos hechos característicos más.

Pese a todo ello, permanece un fuerte rechazo social hacia la pederastia; en realidad se trata de la última barrera frente a un proceso de corrupción sexual activamente organizado. Por ello sorprende un poco que a estas alturas los ideólogos, políticos y periodistas progres no hayan emprendido todavía sus típicas y agresivas campañas para cambiar la actitud mayoritaria, presentando la pedofilia como una "opción sexual" más, un "derecho" --como el de destruir la vida humana en el seno materno o el de la "familia homosexual"--, una "exigencia de la libertad", y ese tipo de cosas.

Sorprendente porque dentro del argumentario progre, basado en la trivialización de la sexualidad, que queda reducida a una simple diversión, la pedofilia no es posible encontrar ninguna oposición teórica. ¿Por qué los niños no habrían de ser iniciados lo más pronto posible en esas práctica puramente placenteras, lúdicas, divertidas? Podrían empezar el lavado de cerebro pidiendo retóricamente, como de costumbre, que el adulto participante fuera "responsable", palabra que en su jerga no significa absolutamente nada pero tiene utilidad para encubrir la realidad de los hechos, al igual que "solidaridad" "paz" y tantas otras por el estilo. ¿Por qué un pedófilo no había de ser responsable? Podemos imaginar películas con uno de ellos muy bondadoso, normal y maduro, víctima inocente de la histeria retrógrada de quienes no le aceptan. Viejo truco.

Y sorprendente también porque si en los países occidentales persiste la aversión a la pedofilia se debe precisamente a la cultura y moral cristianas, algo que las ideologías progres tratan de erradicar tenazmente. No en todas las culturas existe repugnancia, ni mucho menos, por la pedofilia, y de ahí el negocio de ese turismo. La repulsión que aún prevalece en Europa proviene de una concepción de la madurez, la dignidad y la responsabilidad humana en relación con el sexo que se está desvaneciendo, con consecuencias como las señaladas al principio.

Por eso resulta tan significativa la hipocresía de la izquierda y el progresismo en torno a los casos de pederastia en escuelas católicas, que ellos airean amplísimamente por todo el mundo. Se intenta crear en el público una imagen que identifique pederastia y enseñanza religiosa, "explicándola" con argumentos como el celibato eclesiástico, como si aboliéndolo desapareciera el problema. Por supuesto, siempre habrá sacerdotes pedófilos, como los habrá criminales en otros aspectos, y la jerarquía eclesiástica tiene su buena porción de culpa por haber tapado muchos de esos casos, fuera por temor al escándalo o a campañas como la actual. Pero si quienes fingen escandalizarse ahora fueran consecuentes con sus propias ideas, en lugar de unos redomados hipócritas, felicitarían a los curas pedófilos y exigirían que hubiese muchos más. 

El caso de Onda Ocho. Mestizaje y enfermedades

11 de Junio de 2009 - 08:57:15 - Pío Moa - 327 comentarios

Ayer traía al blog una carta de una persona de una empresa donde di hace tiempo una conferencia la cual, por venir de mí, causó el normal revuelo entre la chusmilla política sociata y de la derecha genuflexa ante los sociatas. El autor me rogaba que no especificase su origen, para ahorrarse disgustos. Me ocurrió también, más grave, con un señor de una población andaluza que me explicaba los manejos de la "memoria histórica" por aquellos lugares, el odio que estaban sembrando con sus falsedades, pero se negó en redondo a que citase su nombre y localidad, por puro miedo de represalias: "En los pueblos, ya sabe usted..." En los pueblos y en las ciudades, porque el caso citado al principio procedía de una, y grande. En estas condiciones vivimos hoy.

Imagino que también el hecho de haberme llamado varias veces para hablar en Onda Ocho de Málaga habrá influido, entre otras muchas muestras de independencia de dicha radio, para que los caciques socialistas hayan arreciado en su empeño de cerrar la emisora por los mil espurios trucos administrativos que esa gente sabe emplear, hasta que finalmente han encontrado un juez cómodo y dispuesto a atacar la libertad de expresión y la democracia, tal como viene sucediendo en los últimos años. En ese empeño de acosar las libertades y asegurar el ya existente semimonopolio de la prensa basura, van juntos el PSOE y el PP, como se ha visto con claridad en relación con Jiménez Losantos, y es un signo muy definitorio de la involución anti democrática que vivimos. 

Contra lo que pudiera creerse, el caso de Onda Ocho tiene alcance nacional, no meramente local, por dos razones. En primer lugar, porque el ataque de los grandes partidos a la libertad nos afecta a todos los demócratas; en segundo lugar porque la emisora había demostrado que con medios ínfimos se puede influir y hacer una gran labor, por lo que suponía un ejemplo frente al deporte de la mucha queja y nula acción, tan típico en España. Y por eso, precisamente, por su ejemplo, había que silenciarla.

Es cierto que este país está muy estragado por tantos años de demagogia e inmoralidad política y mediática, y los mayores desmanes pasan sin apenas respuesta. Pero esa situación debe cambiar. A todos nos va mucho en ello.

http://www.libertaddigital.com/sociedad/el-alcalde-de-cartama-malaga-cierra-onda-8-aqui-vendra-quien-yo-diga-1276361360/

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El martes pasado en El economista

PEDERASTIA Y PROGRESISMO

Llama mucho la atención el empeño del progresismo y la izquierda en general por identificar, muy poco sutilmente, a la Iglesia con la pederastia. De modo inevitable hubo, hay y habrá curas pederastas, como ladrones u otras muchas cosas, y lo lamentable es que la autoridad eclesiástica haya tratado a menudo de ocultarlo, por evitar el escándalo o por temor a campañas como las actualmente en curso.

Una idea apenas subliminal que lanzan estas campañas es la de que el celibato eclesiástico es la causa de tales conductas. Ahora bien, ¿cuántos pederastas progresistas existen? Incomparablemente más, sin duda, y sin embargo nadie trata de equiparar pederastia a progresismo, aunque estaría mucho más justificado. Pues la política del gobierno al respecto, por ejemplo, podría calificarse, entre otras cosas, de corrupción de menores, basada en la completa trivialización del sexo desde antes del bachillerato. Si el sexo es simplemente algo "divertido", "lúdico", "sin tabúes" ni mayor compromiso, ¿qué problema podría haber en la pederastia? Cada vez más a menudo la prensa informa de extensas redes de pedófilos descubiertas por la policía, y el turismo de ese estilo a diversos países lleva muchos años en alza desde la progresista Europa.

El escándalo de la izquierda por los casos de pederastia en la Iglesia es fingido. Si en Occidente permanece, no sabemos por cuánto tiempo, la aversión hacia estos hechos, se debe a la moral y la herencia cristiana, mientras que la actitud de la izquierda extiende comportamientos como los de aquellas culturas y países adonde acuden los turistas sexuales y donde, en efecto, no existe inhibición alguna al respecto. Imagino que pronto veremos campañas para "desdramatizar" el asunto, presentando la pedofilia como una "opción sexual" más, en nada inferior a la sexualidad normal, que ya no se llama así cino, significativamente, heterosexual.

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**** Una productora tendrá que pagar 24.000 euros a Alcaraz y su mujer por un vídeo ofensivo

La colaboración con el terrorismo implica el ataque a sus víctimas. Y la calumnia y el juego sucio son connaturales al socialismo y a los separatismos. En rigor, es lo que mejor saben hacer, aunque no siempre les salen las cuentas.

**** Tarta y cava para celebrar el cumpleaños de Soraya

Las Cortes en plan colegio de primaria, con los compis y coleguis pasándoselo en grande.... Y la del cumpleaños, ¿no hizo un nuevo posado? ¡Qué difícil les es ser consecuentes! Y el machista Rajoy, ¿no se decide? ¿No se dan cuenta de la cantidad de votos que ganarían si, aprovechando el cumpleaños, hubieran salido los dos bailando la danza del vientre, un suponer? ¡El vídeo daría la vuelta al mundo! Quedarían como lo que son, y no se entiende que se empeñen en hacerse los decentes, cuando eso está tan pasado de moda y electoralmente rinde tan poco, que diría Arriola.

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Conquista de América

Esta cuestión lleva a la del mestizaje, visto por unos como un gran mérito y por otros como un crimen producto de violaciones sin tasa. Pero el mestizaje surgió naturalmente porque la inmensa mayoría de los recién llegados eran solteros o habían dejado a sus esposas en España. Los indios acostumbraban ofrecer mujeres en señal de paz más o menos voluntaria, y en esas circunstancias el número de hijos mestizos se multiplicó desde el primer momento. Hubo también violaciones, por supuesto, como en las guerras de Europa y entre los mismos indios.

El hecho de que la América hispana sea en gran medida mestiza, y las zonas más densamente pobladas en el siglo XV sigan siendo hoy las de mayor población india, desmiente por sí solo el mito del genocidio, tan divulgado en el siglo XX, a menudo por personas próximas a movimientos totalitarios que sí han practicado genocidios bien documentados. Únicamente en las Antillas desaparecieron casi por completo los nativos, lo que pudo deberse en parte a la dureza con que eran explotados al principio; pero seguramente pesaron más las enfermedades, quizá al extraño fenómeno de choque de culturas, observado también en otros lugares, por el que las mujeres dejaban de tener hijos. Los españoles no dispusieron de medios para realizar un genocidio, y menos aún pensaron en tal cosa, como con alegre mala fe suele pretenderse. Las caídas de población que algunos historiadores detectan a partir de cifras fantásticas, obedecían en muchos casos a que los indios cristianizados dejaban de contabilizarse como tales.

Cabe alguna observación acerca de las enfermedades llevadas por la conquista, en particular la contagiosa viruela, a la que algunos atribuyen la muerte de más del 90% de la población en algunas zonas. El dato es harto improbable, y no seguro que la viruela la portaran los españoles, a quienes la enfermedad mataba igualmente. La muerte del emperador inca Huayna Capac se produjo por viruela en 1527, cuando los hispanos se hallaban a cientos o miles de kilómetros del lugar, y no hay constancia de que el ínfimo grupo europeo que merodeaban por los aledaños del Imperio hubiera sufrido la plaga. No es imposible, claro, que la viruela viniese con los europeos, muy a su pesar, y otras enfermedades sí vinieron; pero seguramente los indios padecían también epidemias como las que periódicamente hacían estragos por Europa, Asia o África.

Finalmente, subsiste el retrato absurdo de unos conquistadores primarios, brutales y analfabetos, ineptos para otra cosa que la violencia. De ser así, poco habrían logrado. Mas, perdidos en aquel mundo asombroso, debían apoyarse no solo en el valor físico y moral, sino en la intuición, inteligencia y diplomacia para compensar su desesperada inferioridad numérica y superar obstáculos naturales casi insalvables para los medios de entonces. Sabían leer y escribir en promedio superior, probablemente, al de España y Europa, y dominaban las técnicas: aislados en la selva o en el corazón de México, construían bergantines y otras embarcaciones, cultivaban el suelo, alzaban casas al modo de España, planificaban ciudades muy racionalmente, imponían y se imponían leyes, creaban escuelas, etc. Muchos de ellos eran hidalgos, nobles del rango más bajo, y en su mayoría, contra la caricatura dibujada por diversos escritores y asumida luego como verdad inconcusa, distaban de ser alérgicos al trabajo: sus obras y las del pueblo llano en América revelan una capacidad más que notable de organización, trabajo e improvisación imaginativa: las repoblaciones de la reconquista habían formado gentes hábiles en todo ello, no solo en el oficio de las armas.

Lo más probable habría sido que se limitaran a conseguir oro, plata y otros bienes y volvieran a España: algunos lo hicieron, como también los alemanes en Venezuela; pero optaron por lo improbable: colonizar, roturar, urbanizar y aportar savia vital y una nueva cultura superior a las indias. Entre sus maldades y sus bondades, sus fracasos y sus glorias, los segundos términos parecen pesar mucho más en la balanza.   

Los motivos de los conquistadores

10 de Junio de 2009 - 11:25:18 - Pío Moa - 107 comentarios

(Como ya he dicho, los temas que expongo en el blog no buscan sentar cátedra, sino provocar debate, con aportaciones, críticas, etc.)

El valor y la osadía por sí solos conducen muchas más veces a la catástrofe que al éxito, y nuevamente viene a cuento una cita de Clausewitz: "En la guerra todo parece tan elemental, tan sencillos los conocimientos precisos, tan insignificantes todas las combinaciones, que por comparación el problema más simple de matemáticas superiores nos impresiona por su dignidad científica evidente"; pero se trata de una ilusión: "Quien no tiene conocimiento personal de la guerra no puede concebir dónde residen las dificultades del asunto ni lo que realmente ha de hacer el genio y las extraordinarias cualidades mentales y morales exigidas a un general". O exigidas a los "capitanes de bandoleros" de Gombrich, que empezaban por resolver arduos problemas de financiación, organización, suministro y contacto con bases dejadas cientos de kilómetros atrás, pues el gobierno solo los respaldaba en el plano legal. Debían asegurar la disciplina en condiciones límite y en lugares alejados de donde la ley imperaba. Ya era una ruda experiencia el viaje a América en barcos de menos de cien a trescientas toneladas sin comodidades y con un alto número de naufragios. Y luego las agotadoras marchas sobre distancias enormes por territorios ignorados, a menudo selváticos o pantanosos o de altas montañas, sufriendo climas, enfermedades, fieras y parásitos inhabituales, a menudo, el hambre y la sed. Más los frecuentes combates, expuestos a ser traicionados, o aniquilados a cada paso por tribus hostiles con armas envenenadas, o a servir de banquete a los caníbales como ocurrió tantas veces. Más, dentro de la expedición, las disidencias y choques proclives a derivar en asesinatos, motines y banderías que también ocurrían, si bien no tanto que impidieran el proceso.

Afrontar tales obstáculos exigía un espíritu bastante especial, forjado, cabe suponer, en la reconquista, en la literatura del Cid, de caballerías, en Italia y la lucha contra turcos y protestantes, posiblemente con ecos del ideal de Ramón Llull del caballero y el místico, el guerrero y el misionero. De ahí las "aventuras cada vez más fantásticas".

No parece tan acertado Gombrich cuando llama bandidos a los conquistadores. Al menos debía haber aclarado que se trataba de bandidos no corrientes, pues fundaron decenas de ciudades, mantuvieron o establecieron leyes, llevaron allí ganado y plantas alimenticias antes inexistentes, y a Europa plantas americanas como el tomate, la patata o el maíz, de tanto valor para la dieta europea. Transportaron a América numerosos libros, como ha estudiado el historiador Leonard Irving, y la imprenta, que pronto trabajaba en Méjico y otros lugares; hacia mediados de siglo fundaron las dos primeras universidades de América, la de Méjico y la de Lima... Bandoleros singulares, pues.

Y no solo pensaban en el oro, como demuestra lo anterior. Para cierta mentalidad llamada moderna, que entiende las invocaciones religiosas o idealistas como simples disfraces de objetivos más sólidos o tangibles, el único motivo "real" atendible y comprensible ha de ser el dinero; pero sorprende que quienes así piensan expongan como una tacha, en lugar de ensalzarlo, ese interés exclusivo que creen descubrir en los conquistadores. Codiciaban el oro, por cierto, pero debe admitirse que en ese sentido hicieron mal negocio, pues muchos quedaron por el camino, muertos por las flechas, las lanzas, los garrotes o los dientes de los indios, las fauces de las fieras, las fatigas y enfermedades; y quienes salieron con bien de todo ello tampoco se hicieron ricos en su mayoría. Desde luego, los conquistadores tenían otra opinión sobre el asunto, como escribe Bernal Díaz del Castillo, soldado y magnífico cronista de la conquista de Nueva España (el Imperio mexica y tierras próximas): "Con letras de oro han de estar escritos sus nombres, pues murieron aquella crudelísima muerte por servir a Dios y a Su Majestad, y dar luz a los que estaban en tinieblas, y también por haber riquezas, que todos los hombres comúnmente venimos a buscar". Eran hombres renacentistas, con tanta sed de fama, honra y hazañas como de oro. Y de propagar la religión y servir al rey de España: fueron rarísimos los casos de rebelión, pese a que las circunstancias la favorecían, máxime al tratarse de acciones privadas, no sufragadas ni planeadas por la corona. Siempre iban con ellos clérigos y, sin ser frecuente, tampoco demasiado raro que algunos soldados abandonasen sus bienes para ingresar en alguna orden religiosa.  

Tampoco Gombrich expresa bien la realidad al describir a los indios como "pacíficos y sencillos". Esa impresión tuvieron al principio los descubridores, pero pronto la cambiarían. Los indígenas sostenían entre ellos guerras de crueldad mayor que la de los conquistadores, y estos sufrieron su agresividad, bien comprensible, desde luego, por cuanto defendían lo suyo y su forma de vida, como las tribus ibéricas contra Roma. Pero tenían poco de pacíficos y sencillos.

En cuanto a las atrocidades españolas, reales también, no diferían en calidad de las cometidas en Europa por protestantes, católicos, franceses, españoles, turcos y moros, por no hablar de la masiva quema de brujas o la mucho menos masiva, pero también horrorosa, de herejes (los indios quedaron a salvo de la Inquisición). Y si en calidad no diferían, en cantidad fueron necesariamente mucho menores, pues los conquistadores, siempre en grupos muy pequeños, nunca podrían haber alcanzado las cifras que se les achacan, aunque no hicieran otra cosa que matar indios. Pero tenían muchísimas más ocupaciones que matar indios, y en cuanto una zona quedaba pacificada, les convenía mantenerlos con salud, pues de su trabajo vivían muchos de ellos. El sentido común admite mal que en Cholula fueran muertos 5.000 indígenas, o 7.000 en Cajamarca, o los decenas de miles citados en otras acciones, y que podrían ser diez veces menos.

Acusación relevante en Gombrich, muy repetida, es la de perpetrarse los crímenes invocando hipócritamente el cristianismo. No eran tantos crímenes, pero la sinceridad religiosa no ofrece la menor duda, pues sus frutos saltan a la vista: Hispanoamérica es aún hoy católica, algo imposible sin la colosal energía derrochada en su evangelización. Gombrich se habría percatado de su error con solo fijarse en esta evidencia. Las expediciones de exploración y conquista llevaban frailes, que a veces debían calmar el excesivo celo religioso de la tropa, como ocurrió con Cortés, e incontables misioneros se adentraron por aquellas inmensas tierras, a costa de penalidades y riesgos mortales. Todos los sucesivos imperios europeos procuraron cristianizar a los paganos (y obtener beneficios económicos), pero ninguno con tanto empeño y éxito como el español.

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Cartas

He podido comprobar la razón que tiene usted cuando llama fascistoide a El País. En sus foros he intentado poner algunas cosas de usted o favorables a usted, y han aplicado una férrea censura. Moderar, lo llaman. Siboney

Me escribe una persona de un lugar donde he dado una conferencia hace algún tiempo: "Tu conferencia tuvo luego sus consecuencias, como era de esperar pues la izquierda empitonó a mi jefe porque se dejó colar tu conferencia, y desde entonces mi programación empezó a ser mirada con lupa y censurada en lo que podía molestar a los pesoes y afines, de dentro y de afuera de la casa. Ya sabes en qué condiciones sobreviven al poder taifal algunos cargos en estas entidades. 

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**** De Grandes dice que "es muy peligroso el compadreo con UPyD"

Por supuesto, el compadreo con un partido bastante democrático como UPyD es peligroso. Con los colaboradores del terrorismo, no.

**** Carod cree que los catalanes están "hasta el moño" de España

El tío es que ni sabe hablar. Quiere decir "hasta el coño", y se refiere a los catalufos, no a los catalanes.

**** Blog: es lástima que del blog hayan desaparecido tantos alias interesantes, últimamente manuelp o gaditano. Quizá se deba al ambiente de insultos que se crea a veces, con participación de todos. No es lo mismo hablar de "chusma política", término descriptivo cuando cada día se explican sus miserias, que llamarlo a alguien sin más ni más. Los insultos están bien si tienen gracia, que es raro porque exige cierto esfuerzo mental, difícil cuando se está improvisando a toda prisa; pero siemre es emplear datos y argumentos bien enhebrados.

Por Dios y por España. Dos conquistas fracasadas

9 de Junio de 2009 - 18:15:14 - Pío Moa - 47 comentarios


Veo una entrevista de la Sveriges Television, una televisión sueca, al abad del Valle de los Caídos, Anselmo Álvarez. Una simpática militar española que conoce bien el "tema sueco" me prevenía contra el carácter manipulador, en general, de la política socialdemócrata de aquel país, y aquí se ve bien. Hacen al abad preguntas capciosas sobre el monumento y sobre las víctimas de la represión en la guerra civil, apoyándose en un "prestigioso historiador" como Beevor, perfecto y presuntuoso ignorante sobre la historia de España, que afirma que habría habido 200.000 víctimas de izquierda (las llama "republicanas") contra solo 35.000 víctimas derechistas de la represión. El abad, con buena fe, se encuentra ante la desvergüenza de la televisión sueca, gran simpatizante de la ETA en sus buenos tiempos, no sé si aún ahora. Con un mínimo de sentido de la decencia y de la democracia, esa televisión habría consultado a un especialista español en estos temas, Martín Rubio, o a mí mismo, al menos para contrastar al "respetado" Beevor.

La clave del asunto está en una pregunta que le hace el periodista al abad cuando este habla de reconciliación: en las tumbas del monumento se habla de los muertos "Por Dios y por España", que, claro, eran palabras usadas por los nacionales. Pero la cuestión no es si las usaban los nacionales, sino si respondían a la verdad. Ciertamente el Frente Popular no luchaba por Dios, sino directamente por expulsar la religión cristiana de España y arrasar hasta su recuerdo. Y ciertamente tampoco luchaban por España. Una gran parte de ellos trataba directa y claramente de disgregar la nación, y de casi todos los demás, de doctrina "internacionalista", lo menos que puede decirse es que España les importaba tan poco que no vacilaron en entregarse a Stalin, pues lo de Stalin fue mucho más que una simple ayuda. ¿Luchaban en cambio, por la libertad y la democracia, como se pretende? Sí: unos, por la democracia a la soviética o similar, otros --pocos e impotentes-- por la corrupta libertad a la mejicana de entonces. Pero estas cosas nunca la entenderá la arrogante ignorancia de los manipuladores suecos.

De modo que, sin duda, los caídos de un lado, si bien no lucharon por la democracia, ya que la identificaban con la experiencia desastrosa de la república, lucharon en cambio por Dios y por España; o si se prefiere, por la preservación de la religión y de la unidad nacional. ¿Y los otros? El abad sugiere que que si en "Por Dios y por España" se cambia la "y" en "o" se encuentra el sentido de lo que sucedió realmente. Los rojos de a pie, en gran parte engañados por el "Himalaya de mentiras" de que hablaba Besteiro, creyeron también luchar por España contra los "invasores" alemanes e italianos. Porque los jefes izquierdistas --los que luego se fugaron llevándose inmensos tesoros y dejando en la estacada a sus propios sicarios--, al ver que las cosas no les iban tan bien como pensaron al principio, se volvieron de pronto de un nacionalismo exaltado, con vistas a movilizar a los ingenuos. Y eso fue, lisa y llanamente, lo que ocurrió. Decía Goebbels, al parecer maestro de esa televisión sueca, que una mentira muy repetida se convierte en verdad. Yo creo que por mucho que se repita, o por mucho que se la dé por cierta, no deja de ser una mentira. 

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**** Cospedal dice que el liderazgo de Rajoy sólo fue cuestionado "desde fuera"

Pues claro: dentro están bien apoltronados, ¡como para cuestionar nada! Qué pandilla.

**** Leire Pajín: "Juntos y juntas hemos demostrado que somos un gran equipo"

De mangantos y mangantas.

**** El periódico fascistoide El País dice que "las elecciones últimas apuntalan a Rajoy": un éxito importante para Zapo.

**** La presidenta de Galicia Bilingüe sufre amenazas y daños en su vehículo

En Galicia vamos a más. La involución política.

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Dos conquistadores frustrados

Vuelven a ilustrar aquel espíritu casos como el de Gonzalo Jiménez de Quesada en Colombia o el de Pedro Valdivia en Chile. Jiménez, intelectual y abogado formado en Salamanca, optó por ir a combatir a Italia, como tantos, y luego por la incertidumbre de las Indias. En 1536 llegó a Colombia Pedro Fernández de Lugo, ya con sesenta años, para someter a los indomables indios de la costa y explorar el interior, pero murió enseguida y el más joven Jiménez de Quesada (33 años), cordobés o granadino, quedó encargado de remontar el río Magdalena. Salió con una expedición de 800 hombres, de los que al cabo de seis meses quedaban doscientos: los demás habían muerto de fiebres, privaciones y heridas. Aun así, Quesada prosiguió a través de selvas, montañas, ciénagas y ríos hasta un altiplano donde encontró alimentos, esmeraldas y oro. Sobre la marcha había sabido de la supuesta existencia de un lugar llamado Eldorado o El Dorado, pródigo en oro, mito que habría de consumir muchas vidas. Al llegar al altiplano en 1537, con apenas ciento sesenta hombres, fundó la población de Santa Fe, futura. Pero al poco se acercaban a aquel lugar remoto otras dos huestes inesperadas: una de alemanes y españoles, mandada por Nicolás Federmann y otra enviada por Pizarro desde Quito, dirigida por Sebastián de Belalcázar. Los tres capitanes decidieron volver a España para que el rey decidiera el reparto de la zona.

La presencia de los alemanes se debía a que Carlos I, para satisfacer deudas, había cedido a la banca Welser la colonización y explotación de Venezuela. Pero los alemanes tuvieron poca suerte. Uno de sus capitanes, Alfinger murió por una flecha india; otro, Hohermuth, buscó también Eldorado, pero enfermó y falleció; un tercero, Hutten, cruel gobernador, fue ejecutado, junto con Bartolomé Welser, por Juan de Carvajal, debido a disputas de poder. Carvajal sería condenado y ajusticiado después. Y Federmann, moriría en prisión, en Valladolid, tras querellas con sus patronos, los Welter. Y así terminaría la aventura alemana, que en ningún momento buscó colonizar el territorio, sino solo oro.

Así, Carlos I repartió el territorio hoy colombiano entre Jiménez y Belalcázar. El primero quedó diez años en España, dedicado a escribir, pero volvió a Colombia, donde siguió escribiendo crónicas de los viajes, reflexiones políticas o un tratado militar. Por desgracia de sus libros solo hay referencias indirectas, pues todos se perdieron excepto su Antijovio,  refutación de los ataques del obispo italiano Paulo Jovio contra los españoles con motivo de las guerras de Italia, que Jiménez conocía de primera mano.

Jiménez de Quesada fue quizá el primer europeo que descubrió la utilidad alimenticia de la patata, y usó el petróleo para calafatear barcos. Empleaba la violencia si lo juzgaba preciso, pero procuraba evitarla y dedicaba a los caciques indios discursos peculiares: "Debemos tratar de muchas cosas tocantes a tu alma y a las almas de tus vasallos". Deploraba los robos y peleas entre españoles y chibchas, una cultura no civilizada que trabajaba con notable arte joyas de metales preciosos. Los indios, clamaba Jiménez, "son hombres como nosotros, y todo hombre tiene natural inclinación a ser amigo de quien le trata con amistad. Y así de estos indios no hemos de tomar más de lo que nos quisieran dar, porque, al fin, todo cuanto vamos pisando es suyo por derecho natural y divino y el dejarnos entrar es gracia que nos hacen, y de justicia nada nos deben".    

Teniendo sesenta años, ya en 1569, Jiménez marchó con más de 1.500 indígenas, 400 españoles y 8 sacerdotes, en busca de Eldorado: después de tres años de inútiles y terribles marchas volvieron sin hallar nada, habiendo perecido todos los alistados menos 4 indios, 64 españoles y 2 sacerdotes. Milagrosamente, Quesada, ya anciano, había sobrevivido; y aún duraría hasta 1579, falleciendo de lepra.

Interés no menor tiene el fracaso parcial de Pedro de Valdivia, que había cometido al lado del Gran Capitán, en la guerra de los comuneros, en la conquista de Venezuela y en la del Imperio inca. Allí pudo terminar su carrera, pues logró una encomienda y una mina de plata provechosas. No obstante, en 1538 pidió permiso a Pizarro para ir a Chile, donde había fracasado Almagro el año anterior tras sufrir las calamidades del desierto de Atacama, acaso el más riguroso del planeta, y donde no había fama de que existieran muchas riquezas. "Os habéis vuelto locos", respondió Pizarro, pero dio el permiso, aunque no ayuda económica. Valdivia quería "dejar fama y memoria de mí" arrostrando los mayores desafíos, y hacerse gobernador del nuevo territorio. Salió con 150 soldados, dos clérigos y 2.000 nativos auxiliares. Durante la infernal travesía de Atacama encontraron cadáveres momificados de gente de Almagro, estuvieron muy cerca de morir de sed y de fatiga, y unos rivales por el mando estuvieron a punto de asesinar a Valdivia. Por fin salieron a tierras más acogedoras, que el conquistador ocupó en nombre del rey de España, sin citar a Pizarro, causando descontento en la hueste.

Pero a la prueba del desierto siguieron agotadoras luchas con los nativos, difíciles de doblegar por su dispersión y descentralización. Había recibido pequeños refuerzos de Perú y creó puestos y fuertes que llegarían a convertirse en ciudades, hasta que, en un lugar fértil y con algún oro fundó la ciudad de Santiago. Tuvo al principio colaboración de los indígenas pero estos tramaban una rebelión, al paso que algunos españoles intrigaban para asesinarle y retornar a Perú. Se libró por poco, ahorcando a cinco conjurados, y de inmediato hubo de afrontar la temida rebelión de los indios. Estos retiraron todos los alimentos del alcance de los colonos, destrozaron el lavadero de oro y mataron a varios soldados. Valdivia apresó enseguida a varios caciques, esperando así paralizar el ataque, pero este se redobló, por rescatar a aquellos. Miles de indios asediaron Santiago cuando Valdivia estaba fuera y prendieron fuego a las casas, hechas de madera. En un momento estuvieron muy cerca de acabar con el enclave y todos sus moradores, cuando la amante de Valdivia, Inés de Suárez, tuvo la idea de decapitar a los caciques presos, y lo hizo ella misma, ante la vacilación del guardián. Mostró una cabeza a los nativos y estos, extrañamente, se arredraron y suspendieron el asalto.

Los colonos habían quedado en la miseria, perdida la mayor parte de los caballos, quemadas las casas con la ropa y demás hacienda, sin más alimentos que tres cerdos, dos pollos y algo de trigo para las mil personas que quedaban, entre españoles y auxiliares indios. Pero reconstruyeron la "ciudad" fabricando adobes para evitar un nuevo incendio, y del mismo material alzaron un muro en torno. Asumiendo un hambre extrema, sembraron los granos de trigo que les quedaron y procuraron reproducir los animales, alimentándose entre tanto de frutos silvestres, ratones etc.; pero sobrevivieron. La paz con los nativos les dio algún alivio, pero debían defender día y noche sus sembrados. Muchos decidieron seguir hacia el sur, lo que iba a extender la guerra con los temibles araucanos o mapuches; y prosiguieron las intrigas contra Valdivia.

Entre tanto habían pasado nueve años, Francisco Pizarro había sido muerto y su hermano Gonzalo se había rebelado contra las normas del rey, que modificaban a favor de los indios el régimen de encomienda hasta casi abolirla. Valdivia fue a Perú a ofrecerse al enviado regio, La Gasca, y traer refuerzos, para lo cual engañó a los suyos y les llevó el poco oro que conservaban, pues sin él no reclutaría a nadie en Perú. Contribuyó a sofocar la rebelión y volvió con 200 soldados, para encontrar una de sus fundaciones arrasada y muertos treinta soldados por los indios. Para empeorar las cosas, enfermó gravemente de malaria. Emprendió, pese a todo, varias campañas contra los tenaces mapuches, y en una de ellas batallas hizo amputar a los presos la mano derecha y la nariz, dejándolos libres para que atemorizasen a los suyos; pero consiguió lo contrario. En 1553, yendo con unos pocos compañeros, cayó en una emboscada. Acosado al extremo preguntó a los que aún seguían vivos: "Caballeros, ¿qué hacemos?" Un capitán le respondió: "¡Qué quiere vuestra señoría que hagamos sino que peleemos y muramos!". Valdivia y un fraile escaparon por milagro, pero sus caballos se metieron en una ciénaga y fueron capturados. Valdivia fue sometido a feroces torturas durante tres días, cortándole, con conchas de marisco aguzadas, miembros y trozos de carne que sus torturadores cocinaban y comían delante de él. Ya muerto, le extrajeron el corazón y lo comieron, limpiaron su cráneo y tomaron en él chicha, una bebida alcohólica.

Pese a todo, el fracaso de Jiménez de Quesada y el de Valdivia no fueron definitivos. Los dos son los fundadores respectivamente de Colombia y de Chile, como el más exitoso Cortés lo es de Méjico y Pizarro de Perú, Ecuador y Bolivia.

Franco y la revolución de 1934. Uropa

8 de Junio de 2009 - 09:00:29 - Pío Moa - 98 comentarios

En Época:

En el último congreso del PSOE, Rodríguez reafirmó la identificación de su partido --el de la gran corrupción, la muerte de Montesquieu, la colaboración con la ETA, y un largo etcétera-- con todo su historial anterior, con los conocidos cien años de honradez. De ese siglo largo, el hecho más relevante, entre otros solo algo menores, fue el intento de sustituir la II república, en 1934, por un régimen de estilo soviético. Y de hacerlo por medio de una guerra civil, como explicaban sus instrucciones. En Los orígenes de la guerra civil,  ahora reeditado, creo haber clarificado estas cuestiones e, insisto, por muchos ataques y censura que se le han prodigado, no han sido refutados sus datos y tesis básicas. Se entiende, entre otras cosas, porque la investigación se basa ante todo en documentos del propio PSOE.

Es natural que, con tales antecedentes y sin el menor indicio de pesar o rectificación por ellos, el partido de Rodríguez lance campañas interminables, pagadas con dinero público, para culpar a Franco de todos los crímenes imaginables, uno de los peores haber derrotado al PSOE y los separatistas en 1934. De modo similar, su colaboración con la ETA se ha acompañado inevitablemente de ataques a las víctimas, a quienes ha pretendido acallar, dividir y desacreditar. Por eso tiene tanta importancia mantener la memoria del pasado, para impedir que los culpables se erijan en fiscales y jueces de sus víctimas, que en este caso es la sociedad española entera.

Cuando el PSOE organizó la insurrección de 1934, Franco coordinó la lucha contra ella, y lo hizo bien. Por tanto, defendió la legalidad republicana, pese a no gustarle, y no aprovechó la favorable situación para, apenas vencido el PSOE y los separatistas catalanes, llevar a cabo un contragolpe que liquidase de una vez la república, como le sugerían diversos monárquicos y falangistas. Algunos de los cuales le acusarían después de no haber aprovechado la ocasión y dado lugar por ello, dos años después, a una guerra civil mucho peor.

Así, contra lo que sostienen sus enemigos de izquierda, Franco no era un golpista. Aunque a disgusto, acataba el régimen, considerando además que el mismo había sido reconocido por el rey (la república obtuvo su legitimidad de la monarquía o, si se prefiere, de la quiebra moral monárquica) y respetó mucho más la Constitución que cualquier político. Cuando se sublevó, en 1936, invocó como justificación el hecho de que la ley, pisoteada por el mismo gobierno, había dejado de regir en España. Donde no hay ley, no hay legitimidad, sino tiranía y resulta justo y muy necesario rebelarse contra tal régimen.

Y contra las acusaciones de diversos monárquicos y falangistas de entonces, Franco tenía razón: era preciso defender la legalidad porque en 1934, vencida la insurrección, había posibilidades de convivencia pacífica y relativamente libre en España, y de corregir de paso los rasgos perversos de la Constitución. Como sabemos, ello no ocurrió: las izquierdas no aprendieron nada de su derrota, envenenaron a fondo a la opinión pública con una campaña monstruosamente falsaria sobre la represión de Asturias, y derivaron al Frente Popular. Sin embargo no fueron ellas, después de todo derrotadas y privadas de poder político, las que dieron el golpe de gracia a la república. Fue, como también sabemos, el presidente Alcalá-Zamora, un conservador con pujos progresistas. Él, más que nadie, destruyó con sus maniobras la esperanza abierta por el fracaso de la insurrección izquierdista, algo que no podía prever Franco. La república fue traída por la crisis de la monarquía, herida gravemente por el PSOE y los separatistas, y rematada por su propio presidente. Y la democracia volvió a España gracias a Franco y está hoy en crisis debido a los antifranquistas, como expongo en Franco para antifranquistas. Paradojas de la historia. No tan raras.

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La chusma política

**** La situación viene a ser esta: el parlamento europeo es un grupo de diputados corruptos, que cobran y gastan cantidades ingentes de dinero público, personajes falsamente representativos pero no por ello menos activos en fabricar leyes sin control popular, que están destruyendo la soberanía de las naciones y convirtiendo Europa en aquel despotismo blando de que hablaba Tocqueville. Por lo que respecta a España, ha votado una masa esencialmente estupidizada, sin sentido de la libertad y de su propio país y cultura, la misma que se retrató votando, contra sus propios intereses, a la constitución de Giscard d´Estaing, el protector de la ETA entre tantas otras cosas. Y que votó empujada por los dos grandes partidos bajo la consigna: "no te leas esa constitución, vótala sin más, que hay gente muy lista que ya ha pensado por ti y dice que está muy bien". Aquellas elecciones fueron el vivo retrato de la masa bovina a que ha sido reducido el pueblo español, o una enorme parte de él, por la labor persistente de unos políticos ladrones (entre otras cosas), y unos periodistas y medios de masas basura, combinados con la ausencia de una alternativa, de un programa y estrategia adecuados. Pues la abstención mayoritaria no significa nada preciso hoy por hoy. Por lo que a mí respecta, consciente de mi influencia casi nula, he recomendado el voto a UPyD y a AES, no por creerlos una alternativa real, sino por disminuir el peso asfixiante de los dos partidos que protagonizan la involución antidemocrática."Karajolandia", antes España, que diría Sulpicio. El proceso, fascinante a su modo, de disolución de un país, un pueblo y una cultura. No sabemos hasta dónde llegará.

**** Mayor dice que no ha tenido "ningún complejo" en defender sus ideas 

¿Qué ideas? ¿Las de Zapo y del Futurista de la Nena Angloparlante, la Economía lo es todo, los estatutos a la catalufa, las denuncias contra Jiménez Losantos, el ataque a la libertad de expresión...? ¡Y sin complejos! Hace bien, con complejos no se va a ninguna parte.

**** Cayetana Guillén Cuervo se pregunta "a quién molesta" el bautizo "laico" de su hijo

Pues esa parodia de acto religioso molesta, por ejemplo, a quienes tienen sentimientos religiosos. Molesta a quienes tienen sentido común, por el disparate mismo. Molesta a quienes detestan la masacre y el despotismo invocados indirectamente por Zerolo con la chorrada del "culto al Ser Supremo". En cambio complace a toda la masa de la trola, el choriceo y el puterío. A los futuristas también. 

Gombrich y la conquista de América

7 de Junio de 2009 - 10:52:18 - Pío Moa - 52 comentarios

****Hoy firmaré en la Feria del Libro, caseta de librería Felipa, de doce a dos, "Franco para antifranquistas", "Viaje por la Vía de la Plata" y "Los orígenes de la guerra civil".

****El cacicato socialista en Andalucía ha perpetrado un ataque a la Constitución y a las libertades clausurando Onda 8, emisora libre de Málaga, después de años de acoso. Es precisa la solidaridad de todos contra los liberticidas y no permitir que el ultraje pase en silencio. 

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Por los años en que Europa se convulsionaba en torno a la escisión protestante, las luchas por Italia y la amenaza otomana, pequeñas expediciones españolas exploraban y conquistaban inmensos territorios nunca antes conocidos por el Viejo Mundo. En 1498 Colón llegaba a la desembocadura del Orinoco, al año siguiente Alonso de Ojeda desembarcaba en la actual Colombia; hacia 1509 terminaba la conquista de las grandes Antillas, y en los años siguientes Núñez de Balboa, Hernández de Córdoba y otros exploraban Centroamérica; en 1513 Núñez de Balboa descubría el Océano Pacífico y Ponce de León empezaba a explorar la Florida; en 1515-16, Díaz de Solís, que con Vicente Yáñez Pinzón ya había explorado el Caribe y llegado a Florida, descubría las costas de las actuales Brasil, Uruguay y Argentina; en 1519 zarpaba la flotilla de Magallanes, que descubrió el paso del Atlántico al Pacífico por el sur de América, islas del Pacífico, en particular las Filipinas y daría lugar a la primera vuelta al mundo en la historia humana, completada por Elcano en 1522, hazaña que se comenta sola.

Entre tanto, en 1521, cuando la Dieta de Worms condenaba a Lutero, Hernán Cortés emprendía la conquista de Méjico que, una vez concluida, se ampliaría en exploraciones hacia el norte y el sur; en 1525, año de la derrota campesina en Alemania y de la batalla de Pavía, se fundaba Santa Marta, primera ciudad de Colombia, y Alvarado conquistaba partes del territorio maya; en 1526, año de la batalla de Mohacs, ocurría el episodio de "Los trece de la fama", origen de la conquista de Perú; en 1528 Álvar Núñez Cabeza de Vaca naufragaba en las costas de Florida y empezaba con unos pocos compañeros una increíble odisea de ocho años a pie por el sur de la actual Usa y norte de Méjico, y también sería el primer europeo en avistar las cataratas del Iguazú, después de explorar el río Paraguay, doce años después. En 1532, cuando el segundo asalto turco a Viena, Pizarro se apoderaba de Atahualpa en Cajamarca; en 1534, cuando Enrique VIII rompía con Roma, Ignacio de Loyola fundaba la Compañía Jesuita, y Lutero traducía el Nuevo Testamento al alemán, Fortún Jiménez desembarcaba en la península de California; en 1535, Almagro iniciaba una fracasada expedición a Chile; en 1539 Francisco de Ulloa contemplaba la desembocadura del río Colorado; en 1541, año del desastre de Argel, Pedro de Valdivia marchaba a conquistar Chile; en 1542-3 Rodríguez Cabrillo y otros compañeros exploraban la costa de California hasta el actual Oregón, mientras Orellana descubría el Amazonas y otros ríos, cuyo curso siguió durante siete meses; en 1547, año de la muerte de Enrique VIII, de Hernán Cortés y de la batalla de Mühlberg, se creaba la diócesis de Paraguay y en Perú estaba en marcha la primera de las muy escasas rebeliones de América contra el rey, capitaneada por Gonzalo Pizarro, hermano del ya finado Francisco...

Se haría muy larga la sola enumeración de las exploraciones y conquistas realizadas en poco tiempo por grupos mínimos de hombres. No parece haber precedentes históricos de un conjunto de empresas semejantes, que tampoco se repetirían, al menos con tal intensidad, continuidad y escasez de medios, desde mediados del siguiente siglo. Ellas abrieron un mundo nuevo y, junto con las expediciones portuguesas, pusieron en contacto, por primera vez en la historia, a casi todas las civilizaciones y culturas.

Sin embargo estos méritos han sido poco apreciados por gran parte de los europeos y de los propios españoles posteriores, cuya opinión resume bien el historiador del arte austrobritánico Ernst Gombrich: "Los primeros barcos españoles con Colón y sus compañeros solo habían descubierto islas con una población de indios pacíficos, pobres y sencillos. Lo único que los aventureros españoles querían saber era de dónde habían sacado sus adornos de oro (...) Los hombres que marcharon de España a los países aún no descubiertos a fin de conquistarlos para el rey de España eran unos individuos feroces, crueles capitanes de bandoleros, increíblemente despiadados y de una inaudita falsedad y malicia para con los nativos, impulsados por una codicia salvaje hacia aventuras cada vez más fantásticas. Ninguna les parecía imposible, ningún medio les parecía demasiado malo si se trataba de conseguir oro. Eran increíblemente valerosos e increíblemente inhumanos. Lo más triste es que aquellas personas no solo se llamaban cristianos sino que afirmaban continuamente que cometían todas aquellas crueldades con los paganos a favor de la cristiandad".

Algo de justeza tienen sus frases "las aventuras más fantásticas" y "ninguna les parecía imposible". Pues ciertamente rebasan cualquier novela del género, de lo cual eran muy conscientes sus protagonistas: "Hay algunas cosas que nuestros españoles han hecho en nuestros días y en estas partes, en sus conquistas y encuentros con los indios, que como hechos dignos de admiración sobrepasan no solo a los libros [de caballerías] sino también a los que se han escrito sobre los doce Pares de Francia". La referencia a los libros de caballerías no sobra, pues constituían un género muy difundido y popular entre los conquistadores, y California debe su nombre, precisamente, a una de ellas. Las aventuras causaban los destinos personales más varios e inverosímiles: andanzas como las de Cabeza de Vaca, abandonos de las recompensas de la conquista para meterse a monjes, "robinsones" como Pedro Serrano, sobreviviente ocho años en un islote arenoso 300 kilómetros al este de Nicaragua, naufragios como el de Gonzalo Guerrero, que se convirtió en jefe militar maya y se casó con la hija de un cacique; o Gonzalo Calvo, primer europeo en Chile después de huir de sus compañeros junto con su mujer inca y superar el terrible desierto de Atacama, para adoptar el modo de vida de los araucanos; muchos terminaron torturados y devorados por caníbales, o transformado su triunfo en desgracia por querellas internas o intrigas cortesanas...

Este espíritu lo describe Clausewitz en De la guerra: "Nuestro intelecto se inclina siempre hacia la certeza y la claridad, pero nuestro espíritu suele ser atraído por la incertidumbre. En lugar de abrirse paso con la inteligencia por la estrecha senda de la investigación filosófica y de la deducción lógica, prefiere moverse con la imaginación en el terreno del azar y de la suerte hasta llegar, casi inconscientemente, a regiones donde se siente extraño y donde los objetos familiares parecen abandonarle. En lugar de sentirse aprisionado por la necesidad elemental, como en el primer caso, goza aquí de una riqueza de posibilidades. Extasiado, el valor toma alas, y la audacia y el peligro se convierten en el elemento al que se precipita, al modo como un nadador intrépido se arroja a la corriente". Las gestas de los conquistadores requerían, desde luego, una intrepidez no habitual. En palabras de Hernán Cortés, "No pelea el número, sino el ánimo; no vencen los muchos, sino los valientes". Cronistas, escritores y aventureros aluden a un carácter esforzado atribuido orgullosamente a los españoles, como invocaba el mismo Cortés: "Nunca hasta aquí se vio (...) que los españoles atrás un pie tornasen por miedo ni aun por hambre o heridas que tuviesen"; o Cervantes "Y soylo, y soylo [español], lo he sido y lo seré mientras viva, y aun después de muerto ochenta siglos". "No fuera yo español si no buscara peligros", escribe Quevedo. Desde luego, existía un número de españoles de ese carácter, pero sería erróneo describir así a todo el pueblo. La gran mayoría prefería una vida con menos emociones.

La caída de dos imperios (y II), Cortés y Pizarro

6 de Junio de 2009 - 08:02:08 - Pío Moa - 67 comentarios

**** (Hoy firmo en la Feria del Libro de Madrid, caseta 85, "Franco para antifranquistas", "Viaje por la Vía de la Plata" y "Los orígenes de la guerra civil").

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El hidalgo pacense Hernán Cortés estudió dos años en Salamanca y parecía abocado a una carrera de notario o abogado, como el autor de La Celestina, pero su afán de aventuras le llevó a intentar ir a las Indias y a Italia con el Gran Capitán, hasta, por fin, embarcarse para la Española en 1504, a los diecinueve años. En 1518 exploró las costas de Yucatán con 600 hombres y 16 caballos, sin permiso del gobernador de Cuba, Diego Velázquez, antiguo militar en Italia. En Yucatán tomaron la ciudad de Potonchan, y en Tabasco les fueron ofrecidas esclavas, entre ellas Malintzin o Malinche, bautizada Marina, muy inteligente y que iba a desempeñar un importante papel como traductora y agente de los españoles. Cortés la tomó por concubina, aunque estaba casado en Cuba. Después fundó Veracruz, primera ciudad europea en México, algo al norte de la actual.El conocido desenlace de la expedición desdibuja sus condiciones: los conquistadores tenían armas superiores, caballos que al principio asustaban a los indios, y sobre todo disciplina y experiencia militar. Pero iban muy pocos, y su principal arma era la psicológica, es decir, la impresión que causaban a los indios; arma de rápido desgaste, para mantener la cual debían adelantarse a cualquier oposición o conjura, pues una pequeña derrota podía resultarles catastrófica. Por otra parte Cortés pronto entendió que varios pueblos indios odiaban la opresión mexica, y estaban dispuestos a aliarse con él: otra arma que sabría usar a fondo. Para evitar tentaciones de huida, Cortés "quemó las naves", expresión después tradicional, aunque en realidad las inutilizó barrenándolas.

Por entonces gobernaba el imperio Moctezuma II, que, se dijo, vivía bajo la sugestión de presagios de un próximo fin del mundo azteca, o de que Cortés podría ser Quetzalcóatl, un dios al parecer opuesto a los sacrificios humanos, que debía volver de un largo exilio. La aprensión de Moctezuma puede ser una leyenda, en todo caso nada imposible, tal como ocurrirían las cosas.

En agosto de 1519, Cortés dejó una pequeña guarnición en Veracruz y penetró en el país con 400 soldados, unos pocos arcabuces, ballestas y cañones, y 15 jinetes, más varios cientos, quizá miles de guerreros y porteadores aliados (totonacas). Se internó en el país de Tlaxcala, un pueblo rodeado, pero no dominado, por el Imperio azteca, sufridor de las tradicionales guerras floridas. Los tlaxcaltecas, tras sufrir unos reveses de los españoles, aceptaron la alianza con ellos contra los aztecas. Así reforzado, Cortés entró en Cholula, segunda ciudad mayor del imperio. Las autoridades fingieron acogerle bien, pero el español tuvo confidencias de que planeaban aniquilar a sus tropas, por lo que se adelantó y los tomó por sorpresa, matando, se dice, a 5.000 cholulenses.

Tenochtitlán asombró a los españoles por sus edificios y estructura; y seguramente se percataron de que la ciudad podía convertirse en un cepo mortal para ellos. Moctezuma los recibió cortésmente, esperando conocer sus puntos débiles para aplastarlos al fin. Conociendo su afición por el oro, les hizo regalos que excitaron la imaginación de los recién llegados. Pronto supo Cortés que los aztecas habían atacado a la débil guarnición de Veracruz y a sus aliados totonacas, matando a muchos de estos y a nueve soldados, golpe muy peligroso, porque demostraba que los españoles eran vulnerables y no semidioses. Cortés reaccionó al instante, tomó como rehén a Moctezuma y exigió la ejecución de los capitanes del ataque a Veracruz. Moctezuma tuvo que ceder e incluso se declaró vasallo de Carlos I de España, mientras los nobles y sacerdotes hervían de indignación y buscaban el modo de aniquilar a los intrusos. 

Todo empeoró al llegar de pronto a Veracruz una expedición española mucho más numerosa al mando de Pánfilo de Narváez, futuro explorador de la Florida, y enviada por Diego Velázquez para detener a Cortés. Un enviado de Narváez hizo saber a Moctezuma el conquistador era traidor al rey de España, y debía matarlo. En posición desesperada, Cortés no perdió un momento. Se arriesgó a dejar en Tenochtitlán a solo 200 soldados al mando de Pedro de Alvarado, para controlar a Moctezuma, y salió con el resto y numerosos indios contra Narváez. Volvió a demostrar allí su genio militar y diplomático, pues no solo venció, el 24 de mayo de 1520, sino que se atrajo a los vencidos, triplicando sus tropas hispanas. En cosa de veinte días resolvió el problema y regresó aprisa a Tenochtitlán, donde entre tanto habían ocurrido graves incidentes.

Cuatro días antes, Alvarado había organizado una matanza de cientos de nobles mexicas. Moctezuma le había pedido permiso para celebrar una fiesta en honor de su dios Tóxcatl, y Alvarado accedió, siempre que no hubiera sacrificios ni armas. Pero cuando los nobles desarmados hacían su fiesta en el patio del Templo Mayor, ordenó cerrar las puertas y masacrarlos, golpe a traición típicamente maquiavélico, con intención de descabezar la rebelión en ciernes, pues los españoles tenían noticia de que se preparaba y sabían que no tenían la menor posibilidad de subsistir frente a un ataque general. Como fuere, el resultado fue opuesto: la soliviantada población clamaba venganza, y cuando Cortés volvió se encontró cazado. Trató de que Moctezuma aplacara a los suyos, pero estos lo mataron de una pedrada.

Al borde del desastre, los sitiados huyeron aprovechando la lluviosa noche del 30 de junio, pero fueron descubiertos. Quedaron muertos o prisioneros la mayor parte de los aliados indios y quizá dos tercios de los españoles, algunos ahogados en los canales por el peso de las armaduras y el oro que portaban; y perdieron sus pocos cañones y la mayoría de los caballos, arcabuces y munición. Bajo persecución enemiga llegaron a Otumba, donde, sabiendo que su destino sería la muerte o el sacrificio a Huitzilopochtli, contraatacaron a la desesperada y vencieron, pese a la enorme desproporción de fuerzas. Cortés y los suyos identificaron al general enemigo, lo acometieron con los pocos caballos supervivientes, lo mataron y le arrebataron el pabellón, causando la desbandada de los aztecas. La inverosímil victoria permitió a los españoles refugiarse en Tlaxcala.

En la capital mexica, el poder había recaído en Cuautémoc, que organizó una defensa a ultranza. Los españoles, auxiliados por miles de tlaxcaltecas, volvieron al asalto de Tenochtitlán, y un año largo después de Otumba, el 13 de agosto de 1521, la tomaron por fin. Y así cayó aquel imperio asombroso, por una combinación de osadía, habilidad militar y diplomacia con pocos paralelos en la historia.

El valeroso Cuautémoc, prisionero, pidió a Cortés que lo matase, puesto que había hecho todo lo posible por salvar a su pueblo, y fracasado. Cortés permitió que le quemaran las manos y los pies para que confesase el lugar de los tesoros, y el prisionero parece que terminó cediendo. Participó luego en una expedición de los españoles a Guatemala, y allí sería ahorcado por creer que conspiraba contra ellos.

Francisco Pizarro, cacereño, primo segundo de Cortés y diez años mayor que él era hijo ilegítimo de un hidalgo y una criada. En su infancia cuidó cerdos y nunca aprendió a leer y escribir. Su espíritu inconformista y aventurero le llevó a Sevilla con dieciséis años, por la fecha del descubrimiento de América, y con cuatro más se alistó para Italia en las campañas del Gran Capitán. En 1502 viajó a La Española, participó en la expedición que fundó la futura Cartagena de Indias, donde quedó encargado de resistir a los belicosos aborígenes, y en exploraciones por Colombia y Centroamérica. Con Núñez de Balboa, estuvo entre los primeros europeos que contemplaron el Océano Pacífico, aunque luego, en 1519 arrestó a Balboa, por orden del gobernador Pedrarias. Pasó cuatro años como alcalde de Panamá, sin prosperar. En 1524, con cincuenta años de edad, se asoció con Diego de Almagro y otros para explorar y conquistar "El Birú", o imperio inca, de cuya existencia había rumores a partir de una frustrada expedición dos años antes. Partió con ochenta hombres, y luego con una hueste del doble, pero las dos veces fracasó entre grandes penalidades y hostigamiento de los indios. Su grupo terminó en la isla del Gallo, exhausto y con bajas por muerte, enfermedad o heridas.

El gobernador de Panamá, Pedro de los Ríos, envió dos barcos con orden de hacerles regresar. Pizarro, entonces, trazó con la espada una raya en el suelo: "Por este lado se va a Panamá, a ser pobres, por este otro al Perú, a ser ricos; escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere". Casi todos pensaron que perderían la vida por unas supuestas riquezas, y solo trece cruzaron la línea, "Los trece de la fama". Siete meses aguardaron refuerzos, con los que, ilegalmente, continuaron su expedición, sin gran premio. Vueltos a Panamá, y ante la oposición del gobernador, Pizarro fue a España y obtuvo permiso del rey, a condición de reclutar al menos un cuarto de millar de hombres. Solo 180 se apuntaron, entre ellos Hernando de Soto, que más tarde recorrería el sureste de la actual Usa y descubriría, el Misisipi.

En 1532 volvieron a la aventura, por Túmbez, en la actual Ecuador. Tuvieron tres muertos una primera refriega, pero supieron que el momento les era propicio, pues los incas sufrían una guerra civil tras la muerte, en 1527, de su último rey conquistador, Huayna Cápac. Le había sucedido Huáscar, que había ejecutado a un hermano suyo, Atauche, quien le había disputado el poder. Huáscar se volvió receloso, hizo matar a varios nobles por sospechas y se le acusó de apropiarse mujeres de otros magnates, tierras de las familias reales anteriores y las consagradas a Inti, un intolerable desprecio a la religión (aunque esos cargos podrían ser pretextos de sus enemigos). Otro hermano, Atahualpa, se sublevó en el norte apoyándose en pueblos recién conquistados y resentidos con Cuzco, debido a las matanzas realizadas allí por Huayna. La guerra civil no estaba concluida cuando los españoles llegaron, aunque Atahualpa ya aparecía como vencedor y había capturado a Huáscar, contra quien había tomado venganzas brutales, torturando y matando a sus mujeres, hijos e incluso sirvientes, haciendo arrancar el corazón a jefes enemigos y obligado a comerlo a seguidores de estos, o matando a niños en el vientre de sus madres; aunque mantuvo con vida a su hermano. La mayor parte de los datos sobre este y otros asuntos incas proviene del cronista Juan de Betanzos, probablemente nacido en esa ciudad gallega y hombre de confianza de Pizarro hacia el final de la vida de este. Betanzos casó con una viuda de Atahualpa, aprendió quechua, e investigó preguntando a su esposa y otros familiares indios.

A Atahualpa le llegaron informes sobre una extrañísima y pequeña hueste llegada a sus costas. Durante meses sus espías siguieron con atención las marchas y escaramuzas de los españoles y le hicieron saber que estos tenían armas y animales nunca vistos, pero no eran dioses. Al parecer, concibió el plan de capturarlos, servirse de algunos y de sus armas de fuego, y eliminar a los demás. Pizarro, a su vez, pensaba sacar partido de la guerra entre los dos hermanos, presentándose como árbitro. El emperador inca, en marcha para conquistar Cusco, fue a Cajamarca, ciudad al noroeste del actual Perú adonde habían llegado los de Pizarro, y la rodeó con un ejército de 40.000 guerreros. Esperaba intimidarlos y lo consiguió, pues los hispanos estaban aterrorizados al verse en una trampa como los de Cortés en Tenochtitlán, pero mucho más inminente y sin el poderoso auxilio de aliados indios. Ya no había escape, y cualquier muestra de miedo o debilidad habría significado el fin. Pizarro vio que solo tenía una baza, no muy segura: capturar al propio Atahualpa, cosa imposible si no lograba atraerlo a un espacio estrecho y dominable para sus escasas fuerzas. De modo que lo invitó a una entrevista en la plaza central de la ciudad. Atahualpa, trató con desprecio a los enviados españoles Hernando de Soto y Hernando Pizarro, hermano de Francisco, advirtiéndoles que al día siguiente iría a la plaza a reclamarles cuanto habían tomado de sus reinos. Los españoles no pudieron dormir esa noche, presa de inquietud extrema.

Atahualpa cayó en la celada, pues sus enemigos se habían ocultado en torno a la plaza. Pizarro pensaba apoderarse de él abriéndose paso a través de los guerreros, como Cortés en Otumba, pero el emperador, seguro de su superioridad, le facilitó la tarea al cometer el error de acudir con unos siete u ocho mil hombres, pero desarmados, mientras el grueso del ejército acampaba por el entorno. Llegado a la plaza, el fraile Vicente de Valverde se acercó a su palanquín con la demanda temeraria de que aceptase el catolicismo y se hiciese vasallo de Carlos I, algo inimaginable para el poderoso inca. Este sintió algún interés por ver la Biblia, pero al no entender nada, la arrojó a suelo. No se sabe bien qué ocurrió luego, pero, a los pocos minutos, los de Pizarro dispararon dos cañones que habían situado en una torre y al grito de "¡Santiago!" cargaron hacia Atahualpa. Gracias a la sorpresa lo capturaron, mataron o apresaron a sus capitanes y la masa se desbandó. Se ha dicho que murieron de seis a ocho mil indios, cosa improbable, pues de la plaza podían huir sin dificultad, al ser los españoles muy pocos.

Los seguidores de Huáscar celebraron en Cuzco el apresamiento de Atahualpa, y Pizarro jugó con unos y con otros. El emperador, aunque preso y deprimido, aprendió algo de castellano y trabó aparente amistad con sus captores. Tenía cierta libertad de movimiento, pues pudo ordenar la muerte de su hermano Huáscar, para privar a Pizarro de espacio de maniobra, y la formación de dos ejércitos, para liberarle y para tomar Cuzco. Ofreció como rescate llenar dos habitaciones de plata y una de oro, lo que Pizarro aceptó sin intención de cumplirlo, pues la libertad de Atahualpa sería catastrófica para él y los suyos. Por lo tanto, fue ejecutado bajo la acusación, entre otras, de haber mandado asesinar a Huáscar.

Así el Imperio inca, descabezado, se derrumbó, debido a su rígida jerarquización. Aún tendrían los españoles que abrirse paso luchando hasta Cusco, más de mil kilómetros al sureste y afrontar algunas rebeliones. Así como, lo más curioso, varias "guerras civiles" entre ellos, pese a ser tan pocos, aunque algunos más vinieron de Panamá, y consiguieron auxiliares indios. En esas contiendas entre hispanos moriría Francisco Pizarro de una estocada, en 1541, nueve años después de Cajamarca y sesenta y cuatro de haber nacido.

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De juláis. La caída de dos imperios

5 de Junio de 2009 - 06:56:51 - Pío Moa - 187 comentarios

Diálogos pastoriles (anterior, 27 de mayo)

SULPICIO.- Vamos a ver, Mauricio, perdonad el inciso, admito que tu razonamiento en pro del vicio solitario es irreprochable, y que merecías forrarte a subvenciones con el actual gobierno igualador de Karajolandia, pero debes admitir que no va a ser así, porque el gobierno no es consecuente con sus propios principios, como decía Matías Crevillente: predica la oración, pero no reza, valga la metáfora.

MAURICIO.- Muy cierto, oh Sulpicio, pero yo, con mis vacas y ovejas tengo bastante, y no necesito subvenciones como los artistas del cazo, digo de la ceja. A menos que me alcance la crisis, toquemos madera. Aquí, en las floridas campiñas de Porriño, en tabernas acogedoras como esta de Picio, me siento autosuficiente y no preciso que me paguen mis ideas, por lo general brillantes.

SULPICIO.- Eso es muy cierto, pero no implica que el mérito lo tengas, y un mérito no recompensado no deja de ser una injusticia social. Te diré más: el español medio tampoco te hará el menor caso. Lógicamente debería haber una inmensa recogida de firmas para que el gobierno llevara una política consecuente e igualitaria en pro de la masturbación, y saliera en las televisiones públicas practicando la cosa...pero no lo conseguirás. Porque estarás de acuerdo conmigo en que el español medio, obviamente, es un julay. Dejando aparte las excepciones obligadas, por supuesto. Y a los de Porriño, claro está.

PATRICIO.- ¿Y qué entiendes por julay, bravo Sulpicio?

SULPICIO.- ¡Pardiez, Patricio, hombre de letras! ¿No sabes qué es un julay? Julay es una palabra del caló carcelario, vale decir, y designa un individuo entre ingenuo, tonto y mindundi, tiene algo que ver con primavera, un tío primavera es también un ingenuo, aunque julay tiene una carga más despectiva. Pero tienes razón en preguntar: yo le doy un sentido algo distinto. Para mí, un julay es una persona incapaz de razonar.

PICIO.- ¿De razonar incapaz el español es?

SULPICIO.- Te pondré un ejemplo: estás hablando de un asunto general, y el julay te sale con algo particular suyo. Digamos que comentas que hay crisis y cuatro millones y pico de parados, y el julay te salta con que él no ve la crisis por ningún lado, porque en las fiestas de su barrio, el otro día, había que ver la de gambas que consumía la gente. O le planteas pongamos por caso, el valor de una obra de cine, o de literatura, y zanja la discusión diciendo que a él le gusta, o que no le gusta, como si su gusto particular y no razonado fuera la última palabra sobre el tema. Les expones cualquier asunto medianamente complejo y te salen con cualquier cuestión anecdótica e insignificante. O es incapaz de ver la consecuencia más simple de una idea o de una toma de posición: le basta con que esa idea se la presenten como buena, bonita y barata, o todo lo contrario, y ya no entiende ni quiere entender más. ¿Te das cuenta de por qué a Zapo le ha sido tan fácil convertir a España en Karajolandia?

PATRICIO.- Bueno, bueno, gente así hay en todas partes, en Francia, sin ir más lejos, los diputados ladrones, que eran casi todos, se autoindultaron de sus ilegalidades en el Parlamento, arguyendo que para eso representaban la soberanía popular. Y los franceses tan tranquilos, ya ves, sólo arman bulla si les amenazan con algún recorte en los sueldos o cosa así.

FABRICIO.- ¿Y qué me dices de los useños? ¿No se han dejado seducir por un charlatán barato como Obama? Aquello parece ya Chorrilandia...

PATRICIO.- Además, por mucho que la masturbación sea más racional, según afirmas...

MAURICIO.- Según demuestro...

PATRICIO.- Además, digo, el ser humano es racional, pero animal, así que hay que tener en cuenta las dos cosas, el instinto y todo eso.

MAURICIO.- ¡Por eso, Patricio, por eso! La vida humana es una lucha permanente entre el animal y el racional, y en esa lucha prevalece uno o prevalece la otra. Yo, que soy hombre de progreso --y a quien le pique, que se rasque--, defiendo a la otra. La razón, ¡qué haríamos sin la razón!

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**** Gustavo Bueno es el único pensador interesante y original que ha producido la izquierda en España. Por eso, precisamente por eso, le detesta la mediocrísima izquierda: "¡No es de los nuestros, no puede ser!".

**** Estoy releyendo La gesta española y España épica, de J. J. Esparza (ed. Áltera), ambas muy recomendables por su estilo sencillo y a la vez documentado.

**** Mañana por la mañana firmaré en el Retiro ejemplares de Franco para antifranquistas, Viaje por la Vía de la Plata y Los orígenes de la guerra civil.

**** Blog, bacon:"Quien desertaba era rechazado por todo su círculo, y con frecuencia se hacían circular rumores de que era un chivato de la policía (le ocurrió a Moa)". Nada que ver con mi caso. Si quiere saberlo puede leer De un tiempo y de un país y algún artículo como este: http://findesemana.libertaddigital.com/como-deje-a-marx-1276234180.html Por entonces, a nadie del PCE(r)-Grapo se le pasó siquiera por la cabeza acusarme de confidente policial, a pesar de la tendencia paranoica típica de tales grupos. Eso ha sido un infundio de los Cebrián, Alfonso Guerra, el antiguo falangista radical Diego Carcedo, Carrillo, la Albóndiga y gentecilla por el estilo (gentecilla poderosa, pero gentecilla). Uno solo puede imaginar lo que harían provocadores y chekistas vocacionales de esa laya si la ley cayera definitivamente por tierra, como pasó después de las elecciones de febrero del 36.

**** Mayor Oreja: "Mi único adversario es Zapatero"

El único. No Rajoy, ese remedo de Zapo. Y Mayor está con "el hombre más honrado de España", que de tan honrado ha hecho un estatuto a imitación del catalufo --que no catalán, anticatalán más bien-- y practica una política lingüística imitada igualmente de la antidemocrática catalufa. Mayor ni siquiera se da cuenta de cómo insulta a los españoles y deja en entredicho su propia honradez. La "clase" política, qué clase.

**** Ejemplo de "libertad religiosa" para Obama: "Córdoba y Andalucía en la Inquisición"

Este hombre, que cada día revela más su necia ignorancia, gobierna el mundo, como quien dice. Y lo peor es que se trata de un iluminado. Un Zapo con infinitamente más poder.

**** Gabilondo, sobre Losantos: "Me parece un poco mucho decir que eso sea radio"

Por supuesto, la radio de verdad es la de los islámicos suicidas del 11-m con no sé cuántos calzoncillos, y toda la explotación pro terrorista que hizo la SER en aquella ocasión tan definitoria. Lo demás no es radio, propiamente hablando.

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La caída de dos imperios (I)

Colón y sus sucesores llegaron al Nuevo Mundo por el mar de las Antillas y lo exploraron en todas direcciones a partir de las islas. A los aborígenes los llamaron "indios", pues creyeron haber llegado a "las Indias", y el término, por completo erróneo, quedó para acuñado, como cuajaría el nombre de América para el continente, en honor de Américo Vespucio, secundario y fantasioso navegante florentino, naturalizado castellano como otros muchos italianos que negociaban en España.

La población americana había entrado por Alaska, en fechas que se han fijado en 13.500, más de 20.000 y hasta 50.000 años antes de Cristo, y se había extendido poco a poco hasta la fría Tierra del Fuego, a través de toda suerte de climas y orografías. En la mayor parte del continente habían permanecido como tribus errantes con religiones animistas y enorme variedad de lenguas, dedicadas a la caza, pesca y recolección. Los que encontraron los españoles vivían en estado salvaje, semidesnudos, con técnicas muy primarias. A algunos descubridores les parecieron de una inocencia natural, próximos a la situación moral del paraíso: primer balbuceo del mito del "buen salvaje", de tanto peso ideológico posterior en Europa. Pero en regiones de los actuales Méjico y Perú, los indios habían descubierto la agricultura y el sedentarismo aproximadamente por el mismo tiempo que en Oriente Medio y otras zonas del viejo mundo. Allí surgieron civilizaciones sucesivas, destruidas unas por otras o por causas menos claras. Por el tiempo del descubrimiento de América, en Méjico existía el Imperio mexica, más conocido como azteca, y en Perú el Imperio inca o Tahuantinsuyu ("Cuatro partes").

Pese a hallarse incomunicados entre sí por miles de kilómetros de selvas y montañas, ambos imperios tenían notables semejanzas. Habían sido precedidos en sus respectivos territorios por otras civilizaciones a lo largo de unos miles de años, se habían asentado en época reciente, en el siglo XIII, hacia el tiempo de las Navas de Tolosa y del gótico en Europa; habían fundado dos centros urbanos, Tenochtitlán los aztecas, Cuzco o Cusco los incas, desde donde habían emprendido la conquista de los pueblos vecinos, y habían creado sociedades rígidamente jerarquizadas clerocrático-militaristas (no teocráticas, palabra sin sentido). Adoraban al sol como dios superior, con el nombre de Huitzilopochtli los mexicas e Inti los incas (Inti se había ido imponiendo a Viracocha, un dios supremo anterior), y habían creado un copioso panteón.

Tanto Tenochtitlán como Cusco eran ciudades de una belleza y monumentalidad, con imponentes edificios religiosos y políticos que admiraron a los españoles, como dejaron constancia en sus escritos. Cusco podía compararse con las mejores ciudades de España, según Pizarro, y les asombró Tenochtitlán, construida sobre islotes de un lago poco hondo, con canales llenos de canoas y unida por calzadas a tierra firme. Se ha calculado su población en medio millón de habitantes y más, pero quizá no pasó de cien mil, cifra en cualquier caso muy elevada: en Europa, mucho más extensa y desarrollada agrícola y técnicamente, solo tres ciudades la rondaban: Milán, Venecia y París; y solo Nápoles la superaba, con 150.000. Los dos imperios disponían de una extraordinaria red de calzadas de interés militar, comercial y administrativo; por las incaicas circulaban constantemente, a la carrera, los chasquis, llevando mensajes a y desde el centro; y tenían ejércitos bien entrenados y superiores a los de los pueblos vecinos, a quienes dominaban. Ambas culturas habían alcanzado conocimientos muy considerables en astronomía y matemáticas, y cultivaban la poesía, la música, la canción, y se divertían con fiestas y espectáculos; concedían también gran valor a la enseñanza.

Tales logros son más llamativos teniendo en cuenta lo precario de su tecnología. Su instrumental agrícola era rudimentario, poco más que estacas aguzadas, y sin arado, salvo uno muy primitivo los incas. Conseguían cosechas pingües en algunos lugares, pero con enorme empleo de fuerza humana. Aún más limitador era su desconocimiento de la utilidad de la rueda, por lo que el transporte se hacía a hombros de personas, si bien los incas utilizaban llamas y alpacas para llevar cargas. Su técnica naval también era rudimentaria: canoas los aztecas y balsas los incas. Los primeros ignoraban el trabajo de los metales y los segundos utilizaban el bronce para armas y herramientas. Los dos trabajaban el oro y la plata con objetivos suntuarios y religiosos, sin más valor económico, por lo cual les asombraría la avidez de los hispanos por esos metales. El comercio se hacía sobre todo mediante el trueque: la moneda era muy primitiva entre los aztecas (granos de cacao o trozos de tela de diverso tamaño), e inexistente en Tahuantinsuyu. Los aztecas tenían escritura, no así los incas, aunque se servían de quipus, cuerdas anudadas y coloreadas, para recordar datos y cifras (algunos creen que equivalían a una escritura propiamente dicha, pero no está claro).

Estas limitaciones tecnológicas obligan a considerar fantasías las estimaciones de población hechas comúnmente para cada imperio: entre doce y veinte millones de habitantes, incluso treinta. Pero el imperio mexica tenía aproximadamente la extensión de España, en el centro-sur del actual México, que ha tomado de aquel su nombre, aunque incluye regiones de extensión cuatro veces superior y ajenas a los mexicas; y es muy improbable que tuviera más habitantes que España (cinco-seis millones al comenzar el siglo XV, y con una tecnología muy superior), y probable que tuviera bastantes menos. Lo mismo cabe decir del imperio inca, que en su momento de máxima expansión cuadruplicó al azteca, pero se componía en gran parte de tierras estériles o selváticas, y compartía las limitaciones tecnológicas mencionadas.

La base alimentaria de los aztecas era el maíz, y la de los incas la patata, si bien disponían de una variedad de productos y habían elaborado una gastronomía bastante refinada. Entre los aztecas, la tierra era propiedad de los nobles, y la trabajaban los campesinos en regímenes diversos de arrendamiento, servidumbre o esclavitud. Entre los incas, la propiedad agraria era colectiva, o pertenecía a la familia gobernante o a Inti.

En cuanto a la enseñanza, había diferencias. Los aztecas la imponían desde los quince años a chicos y chicas de toda condición social, adecuada a su sexo, y los nobles la recibían especial. Los métodos eran "espartanos", para a formar personas endurecidas, capaces de soportar penalidades.La enseñanza incaica se aplicaba a la élite oligárquica y sacerdotal en Cuzco, con una duración de cuatro años, mientras que la población común era instruida por padres y ancianos en la religión, las prácticas agrarias, una artesanía de alta calidad, etc. Los niños crecían desde muy pequeños en una disciplina estricta, cuyos mandamientos básicos eran no robar, no mentir y no ser holgazán, cuya transgresión conllevaba penas muy severas: fue uno de los sistemas educativos más eficientes de la historia para limitar los impulsos y la iniciativa individuales.

La sociedad inca mostraba un orden y obediencia que maravillaron a los españoles y que pareció a algunos de estos superior a su propia conducta, dictada por el exacerbado individualismo de la mentalidad renacentista. El conquistador Serra de Leguísamo afirmaba no existir entre los incas ni un ladrón ni un hombre vicioso, ni una adúltera ni una persona inmoral, y que los españoles les habían contagiado muchos vicios. Su sistema se ha comparado con una utopía socialista: sociedad muy jerarquizada, sin apenas iniciativa individual ni comercio particular. La actividad de envergadura venía planificada por el estado, es decir, por una oligarquía con poderes inhabituales en otras culturas. Dirigida por ella, la población era llevada a construir una red de calzadas mucho más extensa y difícil que la de los aztecas, grandes edificios hechos con pesados bloques de piedra encajados con increíble precisión, conducciones de agua, almacenes de alimentos para las expediciones militares y para los años de escasez, etc. El mismo matrimonio no parece haber sido objeto de celebraciones, sino considerado un arreglo práctico, y existía la poligamia, aunque no extendida. Toda la población masculina podía ser reclutada y debía participar en alguna guerra o estar dispuesta a ella, lo que proporcionaba a los incas ejércitos muy numerosos, que se imponían a los vecinos por lucha o intimidación. El idioma político era el quechua, cada vez más hablado, aunque a la llegada de los europeos todavía se hablaban cientos de lenguas en Tahuantinsuyu.

El imperio azteca había sido remodelado cien años antes de la llegada de los europeos por un estadista inspirado llamado Tlacaelel, que modificó la religión, destruyó las crónicas anteriores y rehízo una historia de los aztecas como pueblo siempre triunfador.

Una peculiaridad de su cultura fue la abundancia de sacrificios humanos, acompañados de canibalismo. Se ofrendaban hombres, mujeres y niños a diversos dioses, pero especialmente al del sol y la guerra, Huitzilopochtli. También existían en el Imperio incaico.

La historia de los incas y los aztecas fue bastante breve: unos tres siglos desde su comienzo, y dos o menos desde su constitución en imperios. A mediados del siglo XV los incas gobernaban sobre unos 800.000 kilómetros cuadrados, y desde entonces su expansión se hizo impetuosa: medio siglo después, en víspera de la llegada de sus conquistadores, llegaba a unos dos millones de kilómetros cuadrados por la mayor parte de Perú y Ecuador, las tierras altas de Bolivia y trozos de Argentina, Chile y Colombia, en una larguísima franja a lo largo de los Andes y de las tierras costeras. 

Otra civilización de gran interés, que compartía numerosos rasgos con las anteriores, era la de los mayas, extendida por el Yucatán y Guatemala; pero a la llegada de los españoles prácticamente había dejado de existir. Por razones desconocidas, esta cultura, sanguinaria pero brillante en muchos aspectos, colapsó en el siglo IX, cuando en España se expandía la reconquista. A la llegada de Colón y los suyos, la mayoría de sus ciudades y monumentos estaban sepultados por la vegetación y solo persistían en Yucatán ciudades menores, muy decaídas y hostiles entre sí. 

La lógica de los sacrificios humanos

4 de Junio de 2009 - 07:24:32 - Pío Moa - 197 comentarios

Una peculiaridad de su cultura fue la abundancia de sacrificios humanos, acompañados de canibalismo. Se ofrendaban hombres, mujeres y niños a diversos dioses, pero especialmente al del sol y la guerra, Huitzilopochtli. El sol, con su misterioso paso diario por el cielo, del que depende la luz y la vida, ejerció una fuerte impresión sobre la psique humana. Para los aztecas, el fin del mundo podría acaecer cada 52 años y, para evitarlo y merecer la vida, el sol debía ser alimentado con sangre de corazones humanos: un sacerdote abría el pecho a la víctima con un cuchillo de obsidiana, le extraía el corazón y lo ofrendaba al sol. A menudo la víctima era desollada y el sacerdote se cubría con su piel. Cortada la cabeza, el cuerpo era echado abajo de la pirámide y comido. Alimentar al sol exigía capturar víctimas, a cuyo efecto se instituyó la guerra ritual o “florida”. El número de sacrificados tenía que ser muy alto, aunque no son creíbles cifras ofrecidas por los propios aztecas, como los 84.000 sacrificados en cuatro días por un solo sacerdote en la reconsagración de la Gran Pirámide de la capital, en 1482. La cifra, imposible, debe dividirse por diez, incluso por cien y más. La exageración en las cifras es una constante en los documentos históricos, aun en nuestros días: baste pensar en el célebre millón de muertos de la guerra civil española, menos de un tercio en la realidad; o en las cifras sobre muertos en Guernica,  multiplicados por diez, veinte y más, en Badajoz, etc.   

Aunque pocos pueblos llevaron los sacrificios humanos y el canibalismo al extremo de los aztecas, esas prácticas estaban muy extendidas por América, también entre los incas. Pese a la mentalidad posterior, su práctica ha sido probablemente universal. Quizá se explica por la situación del hombre en un mundo que, como dice el psicólogo Paul Diel, le acoge y le aterra simultáneamente. Siempre han inquietado e intrigado al ser humano fenómenos como la alternancia del día y la noche, la presencia del sol y las estrellas, la cambiante naturaleza, que tanto ofrece sus dádivas como golpea con pestes, catástrofes y la muerte final. Un modo primario, pero lógico, de explicarlos y calmar la angustia asociada a ellos consiste en personificar las fuerzas naturales, interpretándolas de modo parejo a las fuerzas que el ser humano percibe en su interior y que dan sentido a sus acciones: deseos, voluntad, amor, ira, odio… Puesto que el hombre forma parte de la naturaleza, esta debe portarse de modo análogo a él, debe haber una correlación entre la conducta humana en torno al bien y el mal, y la de las fuerzas naturales, infinitamente más poderosas y duraderas. Divinizadas estas, los mitos dan cuenta de cómo premian o castigan a los mortales según estos se porten. ¿Por qué no iba el sol a pararse o quemar la tierra si se irritaba o se cansaba? Para ganar el favor divino se ofrendaba lo más valioso: la propia vida humana, víctimas propiciatorias que salvaran al conjunto del pueblo y permitieran la continuidad de la vida y la cultura. Las viejas civilizaciones euromediterráneas habían refinado su religiosidad y comprensión del mundo, y abandonado esas prácticas muchos siglos atrás, y en la religión judaica habían sido anatema y un signo de diferenciación con los politeísmos del entorno; pero aún no había ocurrido así en América.

El concepto de que la naturaleza debe comportarse de modo análogo al hombre ha evolucionado al contrario: no solo la naturaleza obra sin ningún sentido ni finalidad, sino que a la propia vida humana le pasa lo mismo, siendo la apariencia de lo contrario una mera ilusión.

**** Muy interesante la controversia entre Pedro Schwartz y Garel Jones y otros políticos conservadores ingleses en torno a la defenestración de Margaret Thatcher, en ABC, el 8 de mayo y siguientes. En todas partes cuecen habas, o cuecen con agua, no sé cuál es la expresión correcta.

**** Este sábado firmaré en la Feria del Libro  "Franco para antifranquistas", "Viaje por la Vía de la Plata" y "Los orígenes de la guerra civil".

http://www.youtube.com/watch?v=whRSfM0ZiVg

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La chusma política

**** Dice la Pajín: Zapatero y Obama, "un acontecimiento histórico planetario". Cósmico, más bien. Y la Pajín una intelectual estelar. Estúpidos y vendedores de humo, pero iluminados, y esto los hace más peligrosos.

**** Pepiño Blanco, colaborador vocacional de los terroristas como todo su gobierno (¡tienen tanta ideología en común!) no puede refrenar su impulso de darles datos. Para él, como para los sociatas, Aznar es el asesino, por haber acosado a la ETA y haber ayudado moralmente al derrocamiento de Sadam.

**** Fabra se pregunta si es necesario que Rajoy se "acueste" con él. Pues él sabrá. Pero en todo caso debieran hacerlo ante las cámaras, como recomendaba Matías Crevillente. Para desinhibir y destabuizar al personal, que sigue algo atrasadillo en estas cosas. Esperemos que el pequeño paso de la Soraya no se quede ahí. Sería una decepción. Una vez abierto el camino, no deben quedarse a medias.  

**** Anasagasti, sobre el Rey: "Ni es demócrata, ni inteligente"

Pues entonces le pasa lo que a Anasagasti. Y a tantos otros ilustres miembros de la "clase política".

**** Cebrián: "El papel del periodista es establecer un sistema de valores"

Él ya lo ha hecho, a saber: la trola, el choriceo y el puterío. El sindicato del crimen.

El PSOE en 1934

3 de Junio de 2009 - 08:25:17 - Pío Moa - 155 comentarios

Ayer en El economista

Debo insistir en que ni la información ni el análisis de mi libro Los orígenes de la guerra civil, de nuevo reeditado, han sido refutados en lo más mínimo durante estos diez años. Un aspecto de la obra es la planificación, textualmente, de una guerra civil por parte del PSOE con el fin de liquidar la república y reemplazarla por un sistema inspirado en la URSS de Stalin, y el designio de los nacionalistas catalanes, igualmente guerracivilista y antidemocrático. Sobre todo ello no puede caber hoy la menor duda, y por eso tiene interés la afirmación de Rodríguez en el último congreso socialista, de que su partido nunca ha cambiado.

Derrotada la insurrección socialista-separatista, los partidos de izquierda podían haber variado su actitud, pero, por el contrario, enseguida montaron una gigantesca campaña nacional e internacional contra supuestas "atrocidades de la represión de Asturias". La campaña emponzoñó realmente el ambiente público español. Las izquierdas, al volver al poder tras las elecciones no democráticas de 1936, "olvidaron" su promesa de investigar aquellas atrocidades, falsas casi todas, una vez habían cumplido su papel político. Y emprendieron un proceso revolucionario que hizo añicos la legalidad republicana.

Ni el PSOE ni los separatistas analizaron ni corrigieron jamás su acción guerracivilista de entonces. Su derrota en el 34 y en el 39 fue obra en gran medida de Franco, que en la primera fecha defendió la legalidad republicana, y en la segunda dio por inútil volver a un pasado de odios viscerales. No puede extrañar, lo explico en Franco para antifranquistas, que nunca se lo perdonaran. Franco construyó una dictadura, la cual dejó una España reconciliada y próspera, gracias a lo cual ha sido posible pasar a la actual democracia... que están amenazando gravemente, otra vez, quienes se sienten herederos de los guerracivilistas del 34.    

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**** Garzón dice que la querella de Manos Limpias es una "represalia" por no encausar a Carrillo
Bien sabe el personaje que no tiene nada que ver, pero conoce los trucos de la politicastria: ¡Quieren que encause a un héroe de la democracia!, viene a decir. Afortunadamente jamás lo lograrán. No con un hombre de principios como Garzón. Antes, la muerte. ¿A que sí?


**** Garzón versus Ruiz Polanco: errores similares, sanciones dispares
La justicia en España no cesa de progresar, y cada día da a los ciudadanos nuevos motivos de satisfacción.


**** La Pajín pide a los artistas que sigan "alzando la ceja"
Será por si así se les nota menos la falta de cerebro. ¡A alzar la ceja... y poner el cazo!


**** Arenas: "Prefiero la alegría de las urnas a la sonrisa de las encuestas" 
Hombre original, pensador profundo y a contracorriente, pues todo el mundo prefiere que le sonrían las encuestas y le castiguen las urnas. También prefiere Arenas un "hecho nacional" a... a lo que sea. ¡Estos sí que son políticos! ¡Y nos quejamos de ellos! 


**** Baleares garantiza por ley el derecho a no pasar hambre
En España el hambre desapareció en los años 50, bajo el franquismo, por primera vez en la historia y sin estas alharacas de los demagogos populistas. Es una cuestión de hechos, no de leyes. Para los indigentes se crearon y se crean comedores gratuitos y similares. Ahora, con la crisis, puede que no basten, y habrá que ver si los políticos consiguen que haya suficientes. Con farfolla de este género, esos golfos quieren desviar la atención de sus ataques a los derechos de la gente en materia lingüística y cultural. La chusma política, siempre.


**** Cristina Losada denuncia "insultos y descalificaciones" tras la publicación de Morfina Roja
Porque no pueden refutarla. Insultos a los que ha seguido la campaña de silencio, arma típica de los totalitarismos. Del totalitarismo blandengue, pero asifixiante, que se va extendiendo en el proceso de involución política.


**** Galicia Bilingüe pide que se garantice de "inmediato" el castellano en las aulas
Me temo que va para rato. Fue Fraga, dinosaurio del PP, quien comenzó esa política que tanto bien ha hecho al separatismo. 

El espíritu de la Checa, una vez más

1 de Junio de 2009 - 08:52:58 - Pío Moa - 125 comentarios

Con motivo de la admisión a trámite de la denuncia contra el injuez Garzón, los periódicos ultras (ultramanipuladores) Público y El País, se han descolgado con ataques de estilo insinuante, clásicamente chekistas, contra el juez Adolfo Prego. Una de las "acusaciones" es la de haber firmado el Manifiesto por la Verdad Histórica, promovido desde este blog frente a la ley a su vez chekista y proetarra conocida irónicamente como "de la memoria histórica". Ya hablaré más de ello, pero aquí vale la pena insistir: esa ley, típico ejemplo de norma injusta e ilegítima, socava directamente la actual democracia y la monarquía constitucional, procedentes, como todo el mundo sabe, del franquismo. Franco obsesiona a estos políticos de Filesa, Rumasa, liquidación de Montesquieu, colaboración con la ETA, ataque a la unidad de España y demás (siento parecer pesado, pero es lo que hay, y no debe olvidarse). Por eso es tan necesario el conocimiento popular de lo que realmente fue y supuso Franco, ya que toda la política involutiva actual, también la del PP, se basa en la tergiversación del pasado. Franco para antifranquistas pretende oponerse a esa
tergiversación, precisamente, y quizá por ello la inmensa mayoría de los medios tratan de sepultar el libro en el silencio. De demócratas y veraces que son.

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**** De la Vega y Griñán defienden al hombre "más honesto" de Andalucía

Tan honesto como la vicevice y Griñán. Qué manera desvergonzada de insultar a los andaluces

**** Patxi López dice que no se sentaría de nuevo con Otegi

Y se queda tan ancho el fulano. En cualquier democracia habría dimitido, si es que no estaba procesado por su colaboración con la ETA y ataque a los demócratas. La involución política.

**** Aguirre demuestra que El País necesita mentir para poder criticarla

¿Sólo miente para criticarla? ¿Y cuándo no miente? Quizá cuando habla de fútbol.

**** Ya saben tienen ustedes que votar al Futurista porque este no viaja en avión militar. ¿No es un argumento decisivo?

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Sobre los tercios

Aunque las acciones de las tropas españolas dejaron a menudo amargo recuerdo a sus enemigos, el escritor Pierre de Bourdeille, señor de Brantôme, ciertamente un patriota francés, ha dejado un retrato admirativo en su Bravuconadas de los españoles, escrito ya en el siglo XVII: "Los soldados españoles se han atribuido siempre la gloria de ser los mejores entre todas las naciones. Y, por cierto, no les falta base para tal opinión y confianza, porque a sus palabras les han acompañado los hechos, Pues ellos son quienes en los últimos cien o ciento veinte años han conquistado, por su valor y su virtud, las Indias Occidentales y Orientales, que forman un mundo completo. Ellos son los que tantas veces nos han batido y rebatido en el reino de Nápoles, expulsándonos finalmente de allí. Y otro tanto han hecho en Milán, cuya ocupación tanta sangre y recursos nos había costado (...) Y no contentos con los bienes que nos quitaron, pasaron a Flandes y vinieron a Francia (...). Ellos son los que han triunfado sobre los alemanes y les han puesto el yugo en la guerra de Alemania, cosa no oída, vista ni hecha desde el gran Julio César u otros grandes emperadores romanos. Ellos son los que, siguiendo la divisa de su gran emperador Carlos, de avanzar más allá, han cruzado el mar y caído sobre África y tomado su principal ciudad y fortaleza, Túnez y La Goleta (...), el reino de Orán, las ciudades de África y Trípoli, Vélez y su peñón (...). Con unos puñados de tropas en las ciudadelas, roques y castillos, mantienen bajo rienda e imponen la ley a los magnates de Italia y a los estados de Flandes y en diversos lugares de la Cristiandad, incluso en Berbería, Morea y otros países infieles, y hasta en Transilvania (...)

"Son ellos los que hacían sentirse invencible al emperador Carlos cuando, en lo más apurado de sus negocios y batallas, se veía en medio de no más de cuatro o cinco mil españoles, sobre cuyo valor arriesgaba su persona y su imperio y todos sus bienes, y decía a menudo que "la suma de sus guerras era puesta en las mechas encendidas de sus arquebuzeros españoles" (...) En esta misma guerra de Zelanda, ellos, en número de mil a mil doscientos, atravesando un brazo de mar de un cuarto de legua de ancho en marea baja, sin otras armas que las espadas que llevaban entre los dientes, atacaron a cuatro o cinco mil zelandeses de las milicias comunales, que estaban apostados en la otra orilla, y los destrozaron.¡Milagro grande, en verdad! Ellos fueron quienes valieron a don Juan de Austria para ganar la grande y señalada batalla de Lepanto (...). Y ante ellos llegó a humillarse el mismo emperador Carlos cuando, tras salir de Francia por mar para ir a terminar sus días en España, habiendo desembarcado en Laredo, puerto próximo a Vizcaya, al tomar tierra se arrodilló de inmediato, según dicen, y agradeció a Dios la gracia de volver a ver este país en sus últimos días, país que había amado por encima de los demás, por haberle ayudado a elevarse al imperio y a tanta grandeza (...). A ellos se debe que el gran rey de España inspire terror a todos sus enemigos, ocultos o descubiertos, y que cuando se divulga la presencia de tan solo ocho mil soldados españoles nativos en su ejército, sus enemigos se retiren y abandonen el campo.

"Y lo más notable de todas estas hazañas es que no las han llevado a cabo grandes masas de hombres, sino tropas reducidas; porque nunca se han hallado diez mil españoles juntos en una ocasión, que la mayor no pasaban de ocho o nueve mil, de los cuales nunca quedaron tendidos los cadáveres de más de tres mil, por grande que fuese la carnicería en algunos combates desastrosos o batallas infortunadas, sin excluir las de Rávena o Cerisoles, tan desgraciadas y sangrientas para ellos. Cierto que perecieron casi tres mil en Santa Maura, Dalmacia, sitiados por los turcos; pero se debió a la duración del asedio, al agotamiento y al hambre por la falta de socorros después de haber combatido tan bien (...). Pero ¿por qué me entretengo tanto en escribir loas a estos valientes cuando ellos mismos saben, según creo, publicar sus hazañas sin ocultarlas ni en una uña? Pues si sus hechos se extienden sólo un dedo, ellos lo alargan un codo. Hacen bien: a buen hacer, buen decir".

(De Brantôme, Bravuconadas de los españoles, Ediciones Áltera)

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