(Arts. anteriores: 14 de enero, 28 de febrero, 5, 9, 11 y 19 de septiembre)
Como ya indiqué, creo que la condena del "poder", por principio, extendida desde el anarquismo y el marxismo a otras muchas corrientes, solo testimonia una notable debilidad intelectual. Lo mismo, lógicamente, la tan corriente acusación a la Iglesia de aliarse con "el poder".
El poder puede entenderse como la fuerza que mantiene unida a una sociedad, e implica siempre una fuerte tensión de tendencias opuestas entre sí (facciones, camarillas, partidos...) que, por la naturaleza del asunto, o son aplastadas o terminan creando otro poder, a veces otra forma de poder. Sin embargo el ser humano no tolera el poder nudo, que solo podría ejercerse por el terror. No han faltado regímenes terroristas, pero por lo común crean situaciones caóticas y duran poco, salvo que vengan compensados con alguna justificación ideológica intensa. Así, cuando hablamos de la revolución francesa, el comunismo o el nacionalsocialismo como regímenes de terror, no debemos olvidar esa justificación ideológica.
Salta así a la vista que el poder, para ser aceptado por la sociedad, precisa de una justificación, una "legitimidad" procedente de fuera de él mismo. Esa justificación tiene siempre un carácter por así decir metafísico, religioso por lo común. En todas las sociedades poder y religión han ido estrechamente unidas, incluso hasta confundirse, como ocurre en el Islam. El caso de las iglesias cristianas, en especial la católica, tiene algunas particularidades: se ha mantenido a lo largo de los siglos vinculada a poderes diversos pero guardando al mismo tiempo su independencia, de modo que el Vaticano constituye un poder espiritual y en buena medida material, a pesar de carecer de divisiones militares, industrias propias y casi de territorio propio. Los numerosos poderes políticos surgidos en Europa y América desde el Imperio Romano, han encontrado su justificación o su principio de legitimidad en las creencias cristianas, mientras que la Iglesia siempre ha mantenido su independencia de ellas.
Desde hace siglos ha habido una tendencia a eliminar esa justificación y sustituirla por otras. Estas se han presentado comúnmente como inspiradas en la razón. Por ejemplo, el poder ya no vendría de Dios, sino "del pueblo, por el pueblo y para el pueblo", en oposición –no forzosa pero sostenida por muchas corrientes– al origen divino anterior. Se trata, en mi opinión y como ya he explicado, de una creencia metafísica y contradictoria, innecesaria para fundamentar la democracia.
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**** Sánchez Ferlosio: "Odio a España desde siempre"
Como De Juana Chaos, Ibarreche, Montilla o Carod, sin ir más lejos. O el colectivo Zapo, aunque este finge otra cosa. Enhorabuena a Sánchez, por la sinceridad
**** Aído, contra el spot de Solbes: "Cómo se nota que no has probado las croquetas de mi Puri"
El anuncio solbiano es simplemente estúpido, como corresponde. También sexista, como la naturaleza misma, mal que les pese a tiorras y tiorrillos progres.
**** Rosa Díez dice a los "artistas progres" que "su indiferencia ante ETA es su escolta"
¿Indiferencia? ¿No se trata más bien de simple canallería?
**** Solbes dice que los ahorros de los españoles no corren peligro. Quiere decir que nunca corrieron tanto peligro: es solo cuestión de entender el idioma politiqués.
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Islam y cristianismo
En menos de treinta años desde 632, unos ejércitos poco numerosos de semitas salidos del desierto arábigo habían destruido el imperio sasánida, una verdadera superpotencia de la época, y habían conquistado enormes extensiones del Imperio bizantino, desde Libia y Egipto a Anatolia, incluyendo Jerusalén y Palestina. Expansión asombrosa y catastrófica para los cristianos, de la que tuvieron que llegar bastantes noticias a España, a través de los bizantinos, de Roma y de gentes del norte de África, aunque no tenemos constancia de ello, ni de su efecto sobre las élites políticas.
¿Cómo se habían producido aquellos acontecimientos que en el norte de África y Oriente Próximo, que invirtieron por completo los resultados de la II Guerra Púnica, imponiendo una cultura e idioma semítico y una religión muy diferente de la cristiana, a la que había abocado el Imperio Romano? Aquellos árabes partían de la gran Península Arábiga, casi cuatro veces mayor que la Ibérica pero desértica en casi toda su extensión, salvo por oasis y zonas más verdes en el suroeste y el noroeste. Aunque en contacto y relación comercial con las civilizaciones del norte y de Egipto, su población no podía llamarse civilizada, se componía en gran parte de grupos nómadas sin un poder común hasta poco antes, y apenas La Meca y Medina tenían algo de ciudades. La población, por lo tanto, era escasa, y lo mismo las tropas que pudieran reunir, mientras no lograran aumentarlas con recluta entre los enemigos derrotados. Sus hazañas debían mucho a sus tácticas de caballería ligera que les permitían gran rapidez de movimientos, y a disponer de excelentes jefes militares, pero sobre todo a un inflamado sentimiento religioso nacido muy pocos años antes.
En 610 un rico comerciante árabe de cuarenta años, probablemente analfabeto, llamado Mahoma (Muhammad) acostumbrado a meditar en una cueva cercana a la Meca, tuvo una visión del ángel Gabriel, que le comunicó haber sido elegido por Dios como el profeta definitivo, y le transmitió la palabra divina, que debía memorizar en versículos para difundirla. Sus revelaciones, de un estricto monoteísmo, serían compiladas después de su muerte en el Corán (Recitación), libro sagrado para sus seguidores, la palabra de Dios (Alá o Allah) que, por haber sido transmitida en idioma árabe, hacía de este una lengua a su vez sagrada. La revelación se prolongó en distintos lugares de Arabia hasta la muerte de Mahoma, en 632. Sus seguidores formarían la umma o comunidad de los sumisos a la palabra de Alá (Islam). El Corán se completaría con la Sunna o jadices (recopilación de dichos y hechos atribuidos a Mahoma).
El Corán recoge influencias de las religiones judaica y cristiana (gente "del libro", por referencia a la Biblia), con las que Mahoma seguramente entró en contacto durante sus viajes y tratos comerciales, y una deferencia para profetas anteriores, como Moisés o Jesús; pero el Corán difiere del Antiguo Testamento y, sobre todo, de los Evangelios. (...)
La principal prohibición del Islam es el politeísmo, cuyas manifestaciones incluirían las imágenes o estatuas, las súplicas a profetas y santos, etc. Por ello, y por el concepto de la Trinidad, los musulmanes tendían a considerar al cristianismo como una forma de politeísmo, pese a ser "gente del libro": cristianos y judíos habían malinterpretado o deformado las enseñanzas contenidas en la Biblia.
Las diferencias con la religión cristiana son profundas. Para esta, Jesús no es un profeta, sino directamente el hijo de Dios y manifestación de Dios mismo, el mesías que con su vida, pasión y resurrección "borra los pecados del mundo", o abre el camino a una vida humana no determinada por el pecado original. La concepción del cielo y el premio a los buenos difiere también grandemente, de tipo más espiritual en el cristianismo. La sharia recuerda a las minuciosas estipulaciones del judaísmo para la vida corriente, mientras que el cristianismo daba, en principio, mayor importancia a la actitud y el espíritu, y menor a las reglamentaciones y formulaciones "quien ama al prójimo ha cumplido toda la ley", o San Agustín, "ama y haz lo que quieras". Por supuesto, en la práctica ese amor podía volverse un tanto asfixiante, pero por otra parte dejaba mucho más campo a la iniciativa personal y a la especulación teórica. El concepto del musulmán como el sumiso a la voluntad de Dios difiere considerablemente del cristiano católico, en quien el libre albedrío, y por tanto la libertad personal, adquiere una dimensión muy superior. En el Islam tampoco hay diferencia entre el poder religioso y el político, como lo había en el cristianismo, por más que este se concibiera en estrecha relación con el poder: la Iglesia estaba, o trataba de estar permanentemente fuera del control de los poderes políticos y de los estados. Tampoco existe en el cristianismo un concepto como el de yihad, fundamental en la práctica para la expansión del Islam.
También las historias de Jesús y de Mahoma difieren profundamente. Jesús permaneció casto durante su vida, y propugnó la monogamia y la estricta fidelidad conyugal, mientras que Mahoma practicó y autorizó la poligamia. Frente al fracaso mundano de Jesús, asumido sin resistencia, Mahoma fue un comerciante y guerrero triunfador en todos los sentidos. Sus 23 años de predicación se vieron acompañados de frecuentes luchas y algunas derrotas y persecuciones, pero a su muerte, en 632, a los 63 años, había logrado unir a todos los árabes bajo un difuso poder político y con sus doctrinas, que les proporcionaron un prodigioso dinamismo expansivo, nunca visto, llegando en pocos decenios hasta La India, el Asia central y el Magreb, en todo lo cual podría verse fácilmente la protección de Alá, la confirmación práctica de la justeza de sus doctrinas.
Esta expansión no podía diferir más, nuevamente, de la del cristianismo, proseguida con gran lentitud, a partir de un foco insignificante, a lo largo de tres siglos hasta ser admitido legalmente por el Imperio Romano y convertido en religión oficial algo más tarde. Para verse en peligro de ser arrastrado, en la Europa occidental, por el derrumbe de este imperio, superar el cual exigió de la Iglesia un extraordinario empeño de predicación, diplomacia y política.
Las conquistas árabes supusieron en un primer periodo algo parecido a las de los pueblos germánicos en Europa occidental: la brillante civilización sasánida quedó arruinada, ciudades enteras fueron masacradas y otras abandonadas, la academia de Gundishapur, un faro intelectual del mundo en la época, asolada y su magnífica biblioteca quemada. También fue quemada la biblioteca de Alejandría, que ya había sufrido incendios en otros momentos. Algunos dudan de que su última destrucción correspondiera a los musulmanes, pero lo cierto es que aquel centro cultural no volvió a desempeñar ningún papel desde entonces.
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"El secreto de aquel licor": http://www.heterodoxias.net/
Nota de Cristina Losada: El licor que describe Furet resulta prácticamente inencontrable hoy en día, pero a cambio las imitaciones -rebajadas- del brebaje nunca habían logrado tanta popularidad.
La idea expuesta por Hawking (y muchos más, desde hace cosa de tres siglos) de que la ciencia, al explicar más y más cosas, está expulsando la idea de Dios, volviéndola innecesaria, no puede ser contradicha tan solo aludiendo a una confusión de "planos", por así llamarlos, o enfoques. Esa confusión existe, desde luego, pero no puede tratarse la religión como un plano más de la realidad, sino que ella debe abarcar, precisamente, a todos los demás planos. Así, en la experiencia del mundo, la sociedad y el individuo podemos distinguir un enfoque artístico, otro científico, otros de ciencia social, de política, legalidad, etc., pero no podemos añadirle "y uno religioso", como si este fuera uno más. La confusión, en Hawking consiste en tratar a su vez a la ciencia como abarcadora de todos los demás enfoques, idea de por sí acientífica que iguala la ciencia a la religión.
Tampoco tiene mucha base el llamado conflicto entre ciencia y religión, pues siempre puede reducirse a la oposición de algunos religiosos o interpretaciones religiosas de un determinado momento, contra determinados avances científicos.
Puesto que la religión no puede admitir una plena independencia del plano científico o de cualquier otro, sin renunciar a sí misma, los religiosos deben explicar de qué modo la religión puede abarcar los demás planos. ¿Puede la religión integrar, por así decir, el plano científico? ¿Por qué gran parte de la ciencia parece haberse desarrollado al margen de la religión? La respuesta no puede consistir en establecer una nómica de científicos creyentes –aunque sea un argumento estimable–, ni en exponer el entronque inicial entre religión y ciencia, pues el argumento ciencista arguye que, aunque en sus comienzos la ciencia procediera de la religión, esta ha sido progresivamente relegada por el avance científico.
A su vez, ¿puede la ciencia explicar el mundo, aun sin rebasar el plano propiamente científico, prescindiendo de "la hipótesis de Dios"?
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Dentro de la artificiosa controversia sobre la cultura árabe y España se confunde a menudo el reconocimiento de diversos logros culturales árabes o musulmanes, que, obviamente, nadie niega, con la pretensión castrista de que la cultura española es semítica en sus elementos más valiosos, lo cual, como pone de relieve Serafín Fanjul, constituye una enorme sandez. La cultura árabe, desde el momento en que tomó elementos de las culturas persa, bizantina, española o india, alcanzó un nivel notable –si bien quedó estancada hace muchos siglos– e influyó en la cultura europea. Pero esa influencia, comparada con el tronco cristiano-greco-latino, es muy secundaria, y básicamente se trata de algunos préstamos tomados por una cultura, la occidental, no solo muy distinta de la musulmana, sino que se consideraba opuesta y enemiga de ella, sentimiento ampliamente correspondido entre los musulmanes.
Los islamómanos hispanos tendrían que expresarse en árabe para que los entendiéramos mejor, porque aquí todo el mundo habla árabe desde la invasión aquella; pero no, se obstinan en expresarse en un idioma latino, y estoy por apostar a que se hartan de vino y de jamón. Apenas se descubre bajo su manía la tosca vanidad de imaginarse más cultos y refinados, un poco como nuestros anglómanos, empeñados en relegar el español como idioma de cultura superior e figurándose que así se anglosajonizan ellos mismos un poco. Curiosamente en España suelen ir juntos anglómanos e islamómanos: les une su aversión a lo español y su complicada ignorancia.
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http://www.gees.org/articulo/5829/3
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Actualidad Económica
Pedro Schwartz
La destrucción creadora
El Secretario del Tesoro americano Hank Paulson que apoyado por el Presidente Bush, desea crear, según sus propias palabras muy a su pesar, un fondo de 700.000 millones de dólares para comprar los activos tóxicos del sistema financiero americano. La propuesta ha causado sorpresa e incluso consternación entre los defensores del sistema capitalista. Se preguntan muchos si esta urgente intervención indica que nuestro sistema es fundamentalmente defectuoso y necesita de una continua implicación del Estado para ir funcionando mal que bien. Sin embargo, la crisis financiera y real que estamos sufriendo no es sino el lado negativo del carácter progresivo e innovador del sistema de libre mercado. La pregunta que hemos de hacernos es si este remedio de corto plazo que quiere aplicar el Gobierno de EEUU es necesario de toda necesidad o si hay otros remedios más ortodoxos que permitan capear la crisis al tiempo que corrigen errores pasados.
Como dijo el economista austríaco Schumpeter en su libro "Capitalismo, Socialismo y Democracia" de 1944, el capitalismo es un sistema de destrucción innovadora. Sufre vaivenes de expansión y contracción porque al lanzar nuevos métodos de producción y de financiación más eficaces que los antiguos, exige el abandono de inversiones que se han mostrado ruinosas. Schumpeter mismo, en una muestra de temblorosa contradicción, sostuvo que tales vaivenes harían que el común de las gentes rechazara el sistema de mercado a pesar de su productividad y se inclinara por un sistema de planificación socialista. ¿Es esto lo que podría ocurrir si el Gobierno americano no consigue contener la crisis de los bancos y las bolsas con su plan de nacionalizar las pérdidas de quienes se han lanzado a financiar proyectos fallidos?
La presente crisis financiera tiene su origen en errores de inversión real. Nació, tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido, Irlanda y España, en el mercado inmobiliario. La creencia de que el precio de las viviendas no podría caer nunca y que siempre habría financiación para comprarlas dio lugar a un imprudente endeudamiento hipotecario por parte de las familias y una inmoderada construcción por parte de los promotores. Eso plantea la cuestión de porqué una dificultad que debería estar circunscrita a una parte limitada de nuestras economías está poniendo en peligro todo el sistema financiero y dando lugar a una recesión en la economía real.
Este fenómeno de angustioso contagio se explica al ver que la llamada burbuja inmobiliaria tuvo su origen en el exceso de liquidez monetaria producido por una política de bajos tipos de interés en la Reserva Federal y otros bancos. Greenspan, el entonces presidente de la Reserva Federal, reaccionó en 2001 ante la crisis causada por imprudentes inversiones en las nuevas tecnologías de la información y comunicación con rebajas agresivas del tipo de interés de la FED hasta llevarlo al 1%. Las reducciones de los tipos de interés monetarios tienen como inmediata consecuencia el aumento de los precios de los activos, tanto inmobiliarios con bolsísticos – hasta que empieza a verse que los réditos de las casas y las acciones no están a la altura de las expectativas. La crisis es tanto más aguda cuanto mayor haya sido la artificial expansión monetaria que la haya precedido. Nuestra primera conclusión es que los graves problemas de hoy se deben a un equivocado comportamiento de una autoridad pública, la Reserva Federal de EEUU. La segunda conclusión es que se equivocan gravemente quienes piden al Bando Central Europeo una política monetaria más laxa para así animar (artificialmente) el crecimiento real de Eurolandia.
Los eternos críticos del capitalismo buscan ahora otros culpables en los innovadores financieros: culpan de la extensión de la crisis a quienes buscan enriquecerse con la especulación, con los futuros, las opciones, los activos estructurados. Cierto es que cinco años de dinero demasiado barato han multiplicado las ganancias de quienes han sabido apalancar su capital con estos nuevos instrumentos. Pero ellos no son sino los mensajeros de la inflación originada por las autoridades monetarias, que han distribuido el riesgo de la excesiva liquidez a todo el sistema financiero mundial. La distribución del riesgo y el aseguramiento de quienes no queremos correrlo son el resultado de sus tareas en tiempos ordinarios. Es una ironía que la ola de liquidez les haya convertido en fuente de mayor desorden.
Ello nos lleva a una tercera conclusión. El remedio de Hank Paulson puede resultar peor que la enfermedad. Cierto es que la autoridad monetaria debe evitar siempre las carreras para retirar depósitos de los bancos comerciales, con el fin de que la cantidad de medios de pago de la economía no se reduzca catastróficamente: la crisis de 1929-32 no enseñó a evitar esas contracciones monetarias. Pero no es responsabilidad de los Estados el evitar pérdidas a los accionistas de las compañías cotizadas en Bolsa. El propio mercado está dando remedio a las dificultades de los bancos de negocios americanos con la entrada de capital japonés de Mitsubishi en Morgan Stanley y la compra de activos de Lehman Brothers por Baclays y Nomura. Los bancos que han corrido riesgos indebidos deben venderse o quebrar. La crisis pasará y aparecerán nuevos modelos de negocio más sólidos que lo que han demostrado ser inviables.
Muchos intentan fundar su moral en la ciencia. Creo que se trata de una confusión de planos. Para la ciencia, el hecho de que un padre viole a sus hijas, por ejemplo, es simplemente algo que ocurre en la naturaleza y en la sociedad, y la ciencia es ahí neutra; simplemente estudiará las condiciones, frecuencia social del suceso, tendencia a aumentar o a disminuir, etc. Las consideraciones morales sobre el asunto las apartará en todo caso, como asunto ajeno. Se puede poner la ciencia al servicio de tal o cual concepción moral, pero siempre habrá en ello un fondo de ilegitimidad.
Lo mismo ocurre con las ideologías, religiones o creencias metafísicas. La ciencia puede estudiar la frecuencia, aumento o disminución del ateísmo y sus condiciones generales, por ejemplo, pero ni siquiera se plantea decidir sobre la certeza de su contenido.
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Repito:
"Yo me iba ya, con prisas, e improvisé la siguiente respuesta: "No condeno al franquismo porque libró a España de la revolución, de la guerra mundial y de un nuevo intento de guerra civil que fue el maquis. Estoy más bien con Marañón y con Besteiro, que aceptaban aquel régimen, con todos sus defectos, porque salvaba al país de algo mucho peor. Y de la izquierda, la que me parece respetable es la de Besteiro, no la de Largo Caballero o Prieto. Y ustedes, ¿condenan al Frente Popular? ¿Condenan las checas?".
Amplío aquí la respuesta: "No pienso en modo alguno enrolarme en el amplio coro de antifranquistas que une en un haz, en un fascio, a Josu Ternera, a Otegui, a Carod, a Ibarreche, a Maragall, a Zapo, al portavoz de la corrupción y el terrorismo gubernamental Rubalcaba, a De Juana Chaos, al héroe de Paracuellos... No, no pienso agregarme a ese coro que condena al franquismo y "lucha" contra él cuando ya no existe. A ese coro que no condena, en cambio, las quemas de iglesias y bibliotecas, preludio del holocausto de clérigos y creyentes; que no condena la insurrección guerracivilista del 34; que no condena el proceso revolucionario abierto por el Frente Popular, y otros hechos que fueron, precisamente, los causantes de la guerra civil y la dictadura franquista. No me uno a quienes imponen una ley totalitaria y golpista que exalta a los asesinos de las checas, tipo García Atadell, denigra en la misma proporción a los inocentes como Besteiro y derruye las bases de la convivencia en libertad. Esa gente que con el pretexto del antifranquismo está socavando la independencia judicial, intentando meter en la cárcel a los discrepantes, y con su "memoria" absolutamente perturbada está liquidando la herencia de la transición y la democracia real que todavía tenemos.
"Cierto, habría sido preferible una democracia a la dictadura autoritaria (que no totalitaria) de Franco, pero para que haya democracia tiene que haber demócratas, y tras la devastación intelectual, moral y política causada por el Frente Popular, casi todo el mundo había dejado de creer en la democracia en España. Una situación a la que nos están llevando de nuevo los enterradores de Montesquieu, los políticos tipo Filesa y GAL, ahora compinchados con los terrorismos y los separatismos, y todos ellos, eso sí, muy "antifranquistas".
"No condeno el franquismo porque de él y no del antifranquismo –totalitario y terrorista en su mayoría–, de la paz y prosperidad legadas por el franquismo, han nacido la democracia y la monarquía constitucional que estos antifranquistas retrospectivos están socavando ahora".
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"Entre las profusas y mayoritarias pervivencias preislámicas destacan las hispano-latinas (...) y las legadas por los pueblos germánicos (...). Américo Castro, con nula objetividad, despacha la cuestión en ocho líneas, pues para él la mera existencia de esa etapa de nuestra historia resulta incómoda al contradecir los hechos su interpretación semitizante, a la cual dedicó miles de páginas. No obstante, en la onomástica personal ( y subsidiariamente geográfica) el volumen de raíz germánica es enorme, tanto en tiempos lejanos como actuales. En la Edad Media los antropónimos visigodos copan el primer plano de la documentación conservada, por delante incluso de los latinos en porcentajes superiores al 50% (...) Esta posición de preeminencia perdurará hasta el siglo XII, en que las denominaciones latinas de santos cristianos desbancan a los nombres germánicos. Por supuesto que, en cuanto a la toponimia, la concentración oscila según las provincias y municipios, con mayor o menor peso del elemento latino o del germánico (...) El germanismo onomástico no significa germanismo étnico (...)
Que las listas de Castro se sigan reproduciendo, como gran hallazgo, en nuestra inmediata contemporaneidad posmoderna sólo patentiza de modo dramático la indigencia documental y discursiva de algunos de los gurús omnipresentes en la inculta cultura española actual. Nada más. Porque descubrir que algunas técnicas de construcción, agrícolas o médicas se servían de vocabulario árabe no es gran cosa. Máxime si Castro y sus ecos soslayan el hecho, imposible de refutar, de la inexistencia --prácticamente total-- de voces de etimología árabe referentes a la vida moral o espiritual, o tan siquiera a nociones abstractas (...)
Castro tal vez se equivoque cuando, llevado de su prejuicio antigermánico, larga aseveraciones como "Ningún río, monte, cabo o laguna tiene hoy nombre germánico". Castro ignora (...) la abrumadora diferencia favorable en el número de apellidos latinos y germánicos respecto a los árabes incluso en la época en que podría esperarse una mayor influencia árane (S. IX-XIII). Castro finge desconocer que, incluso en el área de los oficios artesanos, la etimologías árabes constituyen una exigua minoría (de las 197 denominaciones de oficios recogidas por M. C. Martínez en su exhaustiva obra (...) solo 16 tienen etimología árabe, en el mejor de los casos, pues hay varias dudosas. (...) Claro que un siglo antes, en el XIII. E. K. Neuvonen encuentra un porcentaje de arabismos que no sobrepara el 0,44% del léxico castellano.
(De Serafín Fanjul: Al Ándalus contra España).
La amistad es una forma de amor, claro está, y puede llegar a ser muy intensa. La homosexualidad puede implicar amor o no, pero a los homosexuales militantes y los enemigos de la Iglesia les gusta identificar amistad y homosexualidad. Así con el cardenal Newman. Uno de esos zampabollos pregunta a quienes niegan que la expresión de la amistad implique homosexualidad en este caso: «¿Cómo pueden estar tan seguros? ¿Acaso hubo espías en la habitación de Newman todos los días de su vida?». El zampabollos, por lo visto, sí estuvo espiándolo todo el tiempo y sabe bien lo que pasó. Si Newman fue homosexual no lo sabemos ni probablemente lo sabremos. Si tuvo tales inclinaciones y las llevó a la práctica, tampoco. La fuerte oposición de la Iglesia, sobre todo en su tiempo, a las prácticas homosexuales, hace poco probable que cayera en ellas, aun si tuvo tales inclinaciones. Muchos tienen tendencias pedófilas o cleptómanas y sin embargo las dominan. Y muchos de los considerados santos por la Iglesia cometieron actos digamos reprobables, de lo más variado, pero se supone que los superaron en el espíritu de la religión.
Queda la necesidad de alguna gente de compartir su tara lo más ampliamente posible, pensando que ello les permitirá, quizá, sentirse orgullosos. Y de paso atacar a la Iglesia, lo cual sería aceptable si no lo hicieran con argucias tan retorcidas e hipócritas.
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Don Matías Crevillente, Matty para los amigos, distinguido intelectual, psiquiatra y pensador progresista, engoló un poco la voz ante el auditorio de El País, al cual iba a exponer sus últimos descubrimientos, alcanzados en investigación conjunta con Arturito Tury Tinajas, ausente a la sazón por una gripe.
"Lo que voy a decir no es ninguna improvisación, sino fruto de un trabajo y reflexiones de muchos años. Una plaga de hoy en día es, como ustedes saben, la gran cantidad de personas neurotizadas, más cada día, que gastan un dineral y tiempo infinito en libros de autoayuda completamente equivocados, en servicios psicológicos que la mitad de las veces son pura charlatanería reaccionaria, y rollos de esos, como cuando el psicoanálisis, que descanse en paz. Tury y yo nos preguntábamos dónde estaba el fallo, y finalmente hemos podido cantar eureka.
Si ustedes se fijan, todos esos sistemas vienen de dos principios absurdos, y es increíble que nadie se haya dado cuenta hasta ahora: el cuento ese del "conócete a ti mismo", que ya lo decía no sé qué griego, y su corolario "acéptate como eres". ¡Qué error más absoluto! Te conoces a ti mismo y ¿qué sacas en claro, tío? Un montón de verdades que te hunden la moral, que fastidian a tu ego, que hunden tu autoestima y te vuelven medio loco. ¿Para qué sirve esa burrada?, nos preguntamos Tury y yo. Además, ¿quién tiene la culpa de que seas como eres? Y, colmo del sadismo, te piden, qué te piden, ¡te exigen! que lo aceptes. Pero vamos a ver, ¿por qué tendrías que aceptarte tal como eres? ¿Quién te obliga? ¿El PP? ¿Rajoy? ¿Rouco? No, amigos, nuestra consigna, nuestro grito revolucionario y liberador es justamente lo contrario: ¡No te aceptes, coño, rebélate! ¿Cómo? Pues para eso hemos diseñado una terapia: cuando te levantes, mírate al espejo, grita con fuerza: "¡Me rebelo! ¡Me rebelo! ¡Me rebelo!", y adminístrate una buena tanda de hostias en plena jeta. Misma receta al acostarte. Si no tienes valor y te atizas suavemente, no dudes en recurrir a tu psiquiatra, de momento a Tury y a mí –mientras nuestra escuela terapéutica no esté debidamente formada y haya producido los especialistas necesarios–, que estamos entrenados para superar tales flaquezas y cumplir la salutífera labor. Se opondrán mentes estrechas, retrógradas y rutinarias, no lo dudo, pero os puedo asegurar que la terapia obra maravillas, más aún combinada con sesiones de canutos o de rayitas de coca en los casos más rebeldes... ¿Que sales con la cara como si tuvieras paperas? No importa, porque a las tres o cuatro semanas estarás curado, dejas de preocuparse de esas patochadas metafísicas, cesas en tus absurdos esfuerzos por conocerte y en la crueldad de aceptarte, y entras en un estado de felicidad, desinhibición, sana rebeldía contra el sistema. En una palabra empiezas a vivir de verdad, como ser autónomo y progresista, lleno de autoestima, hedonista y sin preocupaciones, ¡rojo, en una palabra!
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No cabe duda de que entre las Maleni, Soraya, Cabrera, Cospedal, Vicevogue, etc. etc., convierten el prejuicio llamado machista en postjuicio considerablemente sólido.
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Interior: "Estamos ganando la batalla a ETA", la banda "está más débil que nunca".
Se ha trabucado. ¿No era el diálogo? ¿Están ganando el diálogo a la ETA?
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El fascistoide y proetarra Cebrián, ah, el fascistoide y proetarra Cebrián... En fin...
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Orgullo de tara
Pio Moa
Cuenta Jesús Pardo en sus memorias el caso de un homosexual de la época de Franco, que, cogido in fraganti, recibió una paliza por parte de los “grises”, a pesar de sus buenas influencias políticas. Y él les rogó: “¿No veis que sólo soy un pobre maricón que no puede contenerse?”. Entonces los guardias le sentaron, le sirvieron café y se pusieron a darle consejos para que cambiara de hábitos. Los guardias, por lo visto, creían la homosexualidad un vicio susceptible de corrección mediante un tratamiento enérgico. Algo parecido, en el fondo, sugieren ahora quienes la califican de “opción sexual” libremente elegida aunque, desde luego, no punible. Algún caso habrá, pero en general el homosexual no puede evitar serlo, y su libertad de “optar” no existe, o apenas.
Parece bastante claro que la homosexualidad es una tara, es decir, una desviación de la sexualidad normal, demasiado evidente para precisar muchas explicaciones. Por ello no puede castigarse, y como los humanos tenemos siempre alguna o unas cuantas taras, y la vida consiste en buena medida en bregar con ellas y salir del paso lo mejor posible, la cosa no es en principio para rasgarse las vestiduras. Pero ocurre que no sólo la quieren presentar como una “opción”, sino como un motivo de orgullo. Ello no pueden creerlo ni quienes lo sostienen. Un cartel de un “colectivo de gays y lesbianas” decía: “¿Corrientes eléctricas para curar la homosexualidad? No, gracias”. Y alguien sacaba a la luz la verdad, escribiendo debajo: “Eso no tiene cura, hombre”. De una novela de Gide en que éste elogiaba la sodomía, comentaba Baroja: “lo mismo podía elogiar la tos ferina o las almorranas”.
Una tentación de la persona tarada –es decir, de todas, en mayor o menor medida– consiste en no admitir su defecto, y presentarlo como la normalidad o como algo tan bueno como la ausencia de él. Esta es también la forma más sutil de otra reacción típica: el intento de descargar sobre la sociedad el sufrimiento por un mal particular. Un caso extremo salió en la prensa: dos lesbianas sordas querían tener un hijo haciéndose inseminar una de ellas por un varón también sordo, a fin de transmitir la sordera como un rasgo “cultural”. Supongo que si pudieran decidir que la víctima fuera niña y lesbiana, también la culturizarían de esa forma. Orgullo de la tara.
Los desfiles del “orgullo gay” reflejan a la perfección el carácter grotesco de todo el invento, y lo que muchos vienen loando como una deseable “inversión de valores”. Es una inversión en todos los sentidos, y una pérdida social del sentido de la realidad. Las consecuencias las venimos experimentando desde hace mucho, pero la sociedad acobardada finge no darse cuenta.
Stephen Hawking ha pronosticado que los avances científicos permitirán a algunos humanos aumentar la memoria, la duración de la vida o la resistencia a las enfermedades, pero que podrían crearse serios problemas políticos entre estos "superhumanos" y los humanos "no mejorados, incapaces de competir". Incapaces de competir, y por ello abocados a un pésimo destino ¡Quién sabe! La idea no habría disgustado a los nacionalsocialistas, qué duda cabe.
**** También ha dicho Hawking que la ciencia "está contestando cada vez más preguntas que solían ser del dominio de la religión", y que la ciencia "deja poco espacio para Dios". ¿Es científico decir eso? Las preguntas de la religión atañen al sentido de la vida y, por extensión, del universo; y la ciencia evita, por método, el concepto mismo de sentido. Lo que dice Hawkins es que la pregunta por el sentido está de más, algo, a su vez, dudosamente científico. Puede sostenerse, más bien, que la ciencia y la religión corresponden a planos distintos, no necesariamente opuestos, de la "necesidad humana".
**** Dicen, no sé si será cierto, que Hawking, imitando a Boecio, está escribiendo un libro de título sugestivo: La consolación por la física y la química. Debemos desearle la mejor de las suertes.
**** Un dato empírico: la ciencia –y la democracia y otras cosas–, se han desarrollado de modo consistente y sistemático en las sociedades occidentales y solo en ellas, aunque haya atisbos considerables en las demás civilizaciones. Las sociedades occidentales han sido y son todavía en gran parte sociedades cristianas. ¿Se han desarrollado la ciencia y demás a partir del cristianismo o a pesar de él? Pregunta no bien planteada en un sentido tan drástico: la historia muestra que se han desarrollado a partir del cristianismo, pero también en conflicto con él. ¿Qué es lo fundamental, el acuerdo o el conflicto?
Desde el siglo XVIII las sociedades occidentales se han ido descristianizando parcialmente. En el siglo XX la descristianización alcanzó su ápice, con una auténtica oposición masiva y radical a la religión; oposición que se autoatribuye, en exclusiva, la ciencia y la democracia. Tal pretensión no es un dato empírico, sino una especulación harto dudosa, aunque no le falten algunos argumentos. En cambio es un hecho empírico que las corrientes antirreligiosas han protagonizado la mayoría de las matanzas, genocidios y totalitarismos que han conmovido ese siglo. Pero los anticristianos, aquí poco científicos, se resisten con uñas y dientes a analizar esta curiosa coincidencia.
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Aunque la labor intelectual puede centrarse en la crítica –a una situación política, a unas concepciones sobre la historia, por ejemplo– esa crítica debe ser solo una parte, y no la principal, de la actividad de un partido político. En otras palabras, un partido debe ser capaz de presentar sus aspiraciones de forma positiva y atractiva, sin por eso mentir.
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"– Estoy dando datos y argumentos sobre la historia del PSOE, y después de esforzarme un rato, el interlocutor me contesta: "¿Por qué tiene usted tanta tirria a los socialistas?" Me pregunto qué podría contestar a tal majadería.
– Nada. Un majadero es inasequible a datos y argumentos, solo sigue a quien mejor halague su necedad. Y eso lo saben hacer inmejorablemente las izquierdas. Así que lo mejor es cambiar de auditorio, porque las réplicas a un majadero fácilmente te llevan a caer en su terreno".
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http://revista.libertaddigital.com/causas-de-la-perdida-de-espana-1276235435.html
http://www.youtube.com/watch?v=EovR8hrSssw
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Club de amigos de los asesinos etarras:
"Monteseirín dedica calles a Pilar Bardem y Saramago y se las niega a las víctimas".
Propaganda pro etarra por Rosales, director de "tiro en la cabeza".
Obviamente, El país nunca defenderá de forma abierta a la ETA, como no lo hace el gobierno Zapo ni el PNV. De forma abierta incluso la condenará con severas expresiones. Pero la defiende. Y para defenderla recurre al camino indirecto de la "paz". El país, como los otros, no quiere ante todo la libertad ni la unidad de España, quiere ante todo la paz, su paz. ¿Y cómo conseguir esa paz si no es "dialogando", es decir, ofreciendo enormes concesiones a los asesinos, una salida política y económica, el logro de sus principales chantajes? ¡La paz tiene ese precio, vienen a decir los separatistas, el colectivo Zapo y, por supuesto, El país! Es su monserga desde la transición misma. Ah, y cuando pierden el disimulo, les sale la admiración por la organización asesina, siempre empeñada en una "ruptura" de la que ellos no fueron capaces en su momento. Alguien debiera repasar los artículos, las informaciones más o menos sutilmente elogiosas para la ETA que ha publicado El país en todos estos años. Sería una sorpresa.
¿Y por qué creen que odian de tal manera a Aznar? Una de las razones principales es que acosó a la ETA con la ley en la mano, en lugar de combinar el terrorismo de gobierno con la claudicación, como han hecho los socialistas. Otra es el gran descenso de la corrupción durante su mandato. No olviden tampoco cómo Prisa se volcó en justificar la matanza del 11-m atribuyéndola a una venganza de los islamistas, venganza lamentable aunque bien comprensible contra el "asesino" Aznar. Pero mucha gente tiene poca memoria, es incapaz de analizar lo que aparece ante sus narices, y se escandaliza: "¡Qué blasfemia, llamar pro etarra a El país!".
Y hay una base de afinidad en estas actitudes, ya lo he explicado en diversas ocasiones. El fondo ideológico del PSOE, de Prisa y de la ETA tiene enormes coincidencias.
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Aguirre, asombrada de que "un periódico nacional" titule que alguien es "muy religioso"
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha dicho que se quedó asombrada con la portada de El País que destaca únicamente de Carlos Dívar sus convicciones religiosas, ya que esto "pertenece a su intimidad".
Claro, mujer, el sexo debe ser público y exhibido, y la religión guardada para la intimidad, lo han decidido estos "demócratas".
Pero hace muy bien El país en destacar la religiosidad de Dívar: por una parte lo marca como enemigo, y por otra reconoce que no es afecto a la "cultura" de la trola, el choriceo y el puterío imperante. Muy bien.
En otro orden de cosas, ¿cuál es la contrapartida, sin duda onerosa, por el nombramiento de Dívar? ¿Y es este el mismo Dívar que paró los pies a la panda de golfos del gobierno González? Veremos.
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Me envía un corresponsal una entrevista de Zapo a Faro de Vigo, el 2 de marzo. Algo muy justo dice Zapo: "Soy de izquierdas y no me escondo en un supuesto centro político como Rajoy". Da en el blanco. Rajoy intenta engañar a sus votantes y a los votantes progres. En realidad no es nada. Zapo, en cambio, orgulloso de ser "rojo" (en la tradición chekista), de no sentirse español, de colaborar con los terroristas (esto procura disimularlo un poco, pero ya se sabe que lo hace por la paz). Entre sus otras declaraciones, siempre igualmente golfas, esta: "No hay crisis ni recesión: estamos preparados". Ya lo saben.
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(De El correo gallego, 8 de agosto de 2003, por Manuel Molares do Val)
"Doña Carmen
Una de las leyendas clásicas sobre la etapa franquista relata que cuando Carmen Polo, esposa del entonces jefe de Estado, pasaba los veranos en el Pazo de Meirás, "asaltaba" regularmente la cercana joyería coruñesa Malde y se llevaba sin pagar las mejores piezas elaboradas por sus orfebres, todas ellas de gran valor.
Cuando se sabía anticipadamente que doña Carmen iba a la ciudad, la joyería cerraba para evitar arruinarse, cuentan distintos libros y repiten múltiples artículos periodísticos.
Un viajero que deseaba conocer algunos datos sobre la presunta cleptómana entró un buen día en el sobrio y elegante establecimiento fundado en 1898 para que le explicara los casos más dolorosos el primer burlado, el joyero Alfredo Malde. "Siempre pagó lo que llevaba", respondió Malde con cierta irritación, usando con énfasis el término "señora".
"No pagaba ella, sino un secretario que venía al día siguiente, y era tal la confianza que tenían en nosotros que no se nos pedía factura: habríamos podido cargar lo que quisiéramos, que lo hubieran abonado", añadió con orgullo.
"La señora coleccionaba pastilleros de plata y un día se encaprichó con uno corrientillo, que valía mil pesetas de entonces, eran los años 70; yo quise regalárselo, pero no lo aceptó y me pidió, eso sí, un buen descuento: le cobramos ochocientas pesetas".
El viajero, sin ninguna duda, habría preferido mantener la leyenda de la desvergonzada esposa de dictador, pero como su misión es desvelar la verdad, ha decidido divulgarla, aunque desmienta el atractivo y conocido chisme sobre la mujer de Francisco Franco"
¿De dónde sale la leyenda? De esos incorruptibles y veraces "antifascistas". Y los ingenuos la transmiten como oro de ley, sin pensar en su origen.
El país, periódico proetarra que aplica sistemáticamente, y no es de extrañar, la censura inquisitorial, incluso contra el derecho de réplica, dice que Garzón ha recibido 130.000 nombres de "víctimas del franquismo", en una edición; y de "víctimas de la guerra civil", en otra. Las víctimas de la guerra civil, entre los muertos en los frentes y en las retaguardias, suman entre 250.000 y 300.000, lo que hace una guerra no muy intensa, medida por las cifras habituales en las guerras del siglo XX. La mitad de esas muertes ocurrieron en las retaguardias o después de la guerra, mezclándose en la cifra, de modo difícil de discernir, las víctimas reales, es decir, inocentes, con los asesinos ajusticiados a quienes el apelativo de víctimas no acaba de sentar bien.
Por lo que respecta a las "víctimas del franquismo", dos observaciones: la mayoría de los "estudios" está realizada por personajes extremadamente ideologizados en un sentido pro stalinista y además subvencionados, con el dinero de todos, por autoridades "rojas", en general del PSOE, el gran colaborador de la ETA y los separatismos. Es decir, se trata de estudios-basura, que cogería con la punta de los dedos o rechazaría sin titubeos cualquier persona con alguna experiencia académica y respeto por la verdad (no El país y similares, naturalmente). Y teniendo en cuenta que el principal patrocinador, el PSOE, es el partido más corrupto del siglo XX y lo que va del XXI español, pues ya tenemos la combinación perfecta de la trola y el choriceo; y perdón por la vulgaridad de las expresiones, pero son las más adecuadas al caso.
Y cita El país de uno de esos individuos, como si se tratase de una autoridad: "Se cometieron todos los crímenes que se pueden dar contra la humanidad: genocidio, desapariciones forzadas e incluso crímenes de guerra". Ese "incluso" delata al farsante.
La información-basura de El país queda retratada en sus titulares: "Los familiares de los represaliados, extenuados pero satisfechos. Es el trabajo de más de 200 personas durante años". Así que "los familiares" suman poco más de 200. El país informa.
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Hoy, en El economista
FERVOR POR EL ISLAM
El actual presidente ha expresado en Turquía su fervor por el Islam, atribuyéndolo, con descaro, a "España". De igual modo la izquierda suele atribuir sus tropelías al "pueblo", justificándolas así. Este fervor es indisociable de otros del gobierno: fervor anticristiano; fervor por la ETA, con la que tantos puntos ideológicos en común tiene el PSOE, para "dialogar" a costa de la Constitución, de la integridad nacional y del estado de derecho; fervor por aniquilar a Montesquieu, nuevamente demostrada por los politijueces que actúan según la conveniencia del gobierno, contra el más elemental sentido de la justicia democrática; fervor feminista, sustituyendo la igualdad ante la ley por igualdades imaginarias, pero contra la ley, y socavando de paso la familia y el respeto a la vida humana; fervor por la dictadura de Castro o la de Mohammed VI, y otras semidictaduras como la de Chávez o la de Morales; fervor antifranquista, también compartido con la ETA y los separatistas, y olvidando que la democracia actual procede de aquel régimen, superando el salto en el vacío de la "ruptura" intentada en la transición por todos los demagogos de izquierda; fervor por el Frente Popular, que destruyó la legalidad republicana. Y así sucesivamente.
Con tales fervores se entiende mejor el proislamismo del gobierno. No hay una sola democracia en el Islam (Turquía es una seudodemocracia bajo férreo control militar), y sufrimos hoy la radicalización del mundo musulmán. El gobierno, beneficiario de la matanza del 11-m, dice que esta fue obra del terrorismo islámico, y, como se recordará, el PSOE se volcó entonces para justificar a los asesinos: actuaban por venganza contra el gobierno del PP, el verdadero responsable. Las turbas pro socialistas se hartaron de llamar asesino a Aznar, de extender la kale boroka y de asediar sedes del partido derechista. Fervor proislámico, por tanto.
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Los políticos vuelven a decir que se unirán contra la ETA "hasta derrotarla". Como mínimo lleva veinticinco años soltando el mismo cuento la chusma política, si exceptuamos un breve período de Aznar-Mayor Oreja. ¿Quién dijo que no es posible engañar a todo el mundo durante todo el tiempo? En España sí es posible, al menos a casi todo el mundo.
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"La época tuvo otros rasgos peculiares. No solo iban a fracasar los intentos de restablecer el imperio romano por parte de Justiniano o de Carlomagno, sino que los estados creados entonces, poco eficaces y en países con comercio interno decaído, no permitían una clara preeminencia del rey y favorecían una especie de semianarquía oligárquica, articulando precariamente el territorio en dominios señoriales muy autónomos. Por lo tanto, el poder monárquico fue debilitándose, quizá con la excepción de España, en beneficio de las oligarquías. De tiempos romanos se conservó, y se iría desarrollando, la adscripción de masas de campesinos a la gleba, a la tierra que trabajaban y de la que no podían marchar a voluntad; privación de libertad muy distinta de la esclavitud, pues el siervo tenía derechos parciales de propiedad y sobre el producto, y el propietario la obligación legal de protegerle. A la combinación de debilidad monárquica, dispersión del poder entre las oligarquías y servidumbre de la gleba se le ha solido denominar feudalismo, un término de valor descriptivo escaso y de límites cronológicos inciertos. La historia de esta época, de límite imprecisos, aproximadamente entre los siglos V y XI, quedaría nebulosamente en la memoria colectiva como un tiempo en que a la dureza de la vida práctica se superponía un mundo de empresas dificilísimas y gloriosas, predestinación, hadas, príncipes, amores y tragedias, que desde entonces no dejaría de inspirar, recurrentemente, a la civilización europea, como contrapunto de la herencia cristiana y grecolatina. Así, la época nos llega con impresiones confusas, llena de milagros y leyendas en que se mezclan inextricablemente los mitos y los hechos reales, el cristianismo y el paganismo. Una parte, sin duda pequeña, de aquel mundo, o de las posteriores correrías vikingas, sería recogida o recreada varios siglos después por diversos poetas deseosos de salvarlas del olvido, en cantos como los Los Nibelungos o Beowulf, las sagas o las narraciones de corte céltico como las referentes al rey Arturo, a Deirdre, Tristán e Isolda, etc. Todas ellas nos introducen en un mundo semionírico y sugestivo, de sentimientos intensos y peculiar atractivo. El acervo de cantos y relatos legendarios de la España goda, que sin duda existió, se perdió irremisiblemente, quedando solo las narraciones posteriores sobre "la pérdida de España" a manos de los islamitas.
En vísperas de la profunda crisis de 1973 muchos expertos pronosticaban que, gracias a las recetas keynesianas, los ciclos y las crisis estaban dominados, y el futuro seguiría una línea económica ascendente, salvo por altibajos poco relevantes. Hace pocos meses todavía vivíamos bajo la impresión de un mundo relativamente seguro y previsible, de tendencias controlables pese a algunos problemas graves pero de solución sencilla a la larga. A quienes no compartían este optimismo, moderado pero de apariencia consistente, se les desechaba por exagerados y agoreros. De pronto nos encontramos con una crisis económica profunda en la principal democracia del mundo y en el mismo centro del sistema capitalista; con una UE afectada también por la crisis y aliada poco fiel; con una Rusia que intenta recobrar, de un modo u otro, el imperio soviético; con una tiranía china en plena euforia triunfal; con unos países hispanoamericanos insistiendo en lo de siempre, en latinoamericanizarse; con un Irán resuelto a convertirse en potencia nuclear y determinar el destino de la zona...En cuanto a España, la crisis económica se añade a la involución política y retroceso de la democracia.
Volvemos a entrar en una era de incertidumbres y graves peligros, que exigirán un gran esfuerzo intelectual, además de otros esfuerzos.
**** El par de idiotas golpea sin tregua. (Ver blog 4 de septiembre)
El Idiota Listillo ha tomado nuevamente la iniciativa, entendiendo que la crisis económica solo puede afrontarla asegurándose una amplia bolsa de votos, a base de conceder privilegios a algunos sectores aunque perjudique al conjunto del país (política socialdemócrata). ¿Y qué pasa con la masa de perjudicados? Sabe que se puede engañar a una gran parte de ella desviando las culpas hacia Usa y los "neocon". Para ello cuenta con la colaboración del Idiota Solemne y Futurista, que se lamenta de que el gobierno sea tan "soberbio" que no acepte su colaboración. Y esto define al personaje: no entiende la democracia y no actúa como oposición, sino como colaborador oficioso en la tarea de involución política, un colaborador a quien el otro idiota sabe tratar como se merece, con la punta del pie. Con la que está cayendo, y el de la Nena Angloparlante acaba de recomendar a Esperanza Aguirre que siga su ejemplo y no olvide chafardear sobre el "futuro". Creo que no ha habido en la política española un idiota más completo.
**** Zapo, recuerden, heredó una ETA acosada gracias a la política de Aznar de aplicarle la ley, sin las claudicaciones ni el terrorismo de gobierno que caracterizaron a González. Inmediatamente trató de reflotar a los asesinos mediante un "diálogo" consistente en legalizaciones, cargos públicos, dinero, chivatazos, proyección internacional... No siendo esto lo más grave, sino la labor conjunta, con los separatistas, para socavar la constitución y reducir a residual la unidad de España. Todo por "la paz". NUNCA HA TENIDO LA ETA UN COLABORADOR MÁS ENTREGADO Y EFICAZ QUE ZAPO, una verdad restallante que solo ha podido ocultar a una parte del pueblo gracias a la ayuda práctica del Futurista y otros amigos de los criminales, como los separatistas. Pero los "diálogos" entre tales personajes suelen terminar mal, y ahí tenemos a Zapo expresando su "repulsa y desprecio" por los asesinos. Palabras de amante despechada. ¡Los había beneficiado él tanto, a expensas de la ley, el derecho y el interés de todos los españoles, y le dan ahora ese trato! ¡Le han arrebatado, además, el premio Nobel de la paz, los muy canallas!
Podemos considerar el mundo como el ente que lo engloba todo y que no precisa de nada ajeno a él. Realmente se trata de una construcción mental algo arbitraria, pues el mundo, en su inmensa multiplicidad, variedad y cambio, escapa a nuestra mente; pero también podemos suponer que, así como conocemos partes de él, podemos llegar un día a conocerlo por completo o prácticamente por completo. También podemos suponer que, así como las partes habituales que conocemos no parecen implicar la existencia de Dios, el conjunto tampoco; es decir, podrá explicarse algún día sin recurrir a "esa hipótesis" de la divinidad. Naturalmente, esta actitud se basa en una fe, pues no solo estamos lejos de conocer el mundo (el universo), sino que podría ocurrir que la naturaleza de nuestro poder cognitivo fuera, en definitiva, insuficiente para la tarea (nuestro poder cognitivo constituye una parte del mundo sobre la que también sabemos poco) .
Esa fe puede derivar asimismo a concepciones panteístas, como los estoicos o Spinoza. Esta concepción implica, entre otras cosas, la imposibilidad de una moral: tanto lo que consideramos bueno como lo malo, los actos que llamamos virtuosos como los que tildamos de crímenes atroces, tienen por igual cabida en el mundo con igual rango (el de existir), y no podríamos distinguirlos más que por convenciones arbitrarias, imposibles de fundamentar (La moral estoica, por ejemplo, apoyada en una especie de ley natural, es contradictoria, como podría haber apreciado Marco Aurelio en la conducta de su hijo Cómodo, de haber vivido para verla).
Otra concepción entiende que el mundo no puede explicarse sin un factor ajeno y superior a él (un Dios creador; otro ejemplo podría ser Plotino). Esta idea puede fundamentarse de muchos modos, pero mientras nuestro conocimiento del mundo no sea completo, puede parecer una mera hipótesis que utiliza nuestra ignorancia sobre el mundo como argumento, de modo similar a como el ateísmo utiliza la parte del mundo que conocemos como base de su fe. La dificultad moral de la idea se aprecia en el supuesto de que si Dios existiera sería ajeno a nosotros.
La dificultad queda bien reflejada en la tragedia de Antígona: las leyes son convenciones, dependen de la voluntad arbitraria del poder constituido y legitimado por el consentimiento ciudadano, viene a sostener Creonte. Hay leyes de los dioses por encima de esas convenciones, asegura Antígona. Sin embargo, ¿cómo conoce esas leyes Antígona y Creonte no, siendo ambos humanos?
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¿Puede atribuirse la crisis actual al libre mercado, cuando el volumen de la economía estatal, en todos o casi todos los países, es enorme y supera a menudo la mitad del PIB?
Me pregunto si hay alguna relación entre esta crisis y la que llevó a Argentina a la bancarrota económica hace unos años. Los especialistas podrían explicarlo.
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Como se habrán percatado, utilizo la palabra Zapo para designar tanto a un conocido personaje de la política española como al colectivo que gobierna el país, un poco al modo como "Artapalo" designaba al colectivo dirigente de la ETA.
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Una animosa lectora me invita a crear un nuevo partido político, visto el panorama. Me temo que no es posible: ni mi edad lo aconseja, ni se puede repicar y andar en la procesión. Si me dedicara a la política tendría que abandonar otras tareas que me importan más. La política práctica me desagrada, y de hecho apenas me entretendría en hablar de ella de no ser por la aguda sensación de que vivimos una involución política potencialmente desastrosa, que está haciendo trizas los avances logrados durante la transición, pese a sus evidentes defectos.
Sí que es un problema la extraordinaria falta de perfil, es decir, de talla, de los políticos, sin que ello merme sus ansias de poder. Esto es normal en la izquierda, siempre adicta a la trola como método. En la derecha quizá se deba a su toque señoritil y a haber renegado de lo mejor de su propio pasado. Todo ello envilece la política, y así estamos.
Defendiendo algunas verdades documentadas, ejerciendo la crítica correspondiente y planteando algunos problemas, hago lo que está en mis manos. Si muchos, en lugar de perder el tiempo en quejas, procurasen hacer lo que está a su alcance, avanzaríamos mucho.
¿"Buena noticia" la ilegalización de ANV y similares? Pésima noticia, en realidad: es la destrucción misma del concepto de justicia democrática por los politicastros y sus politijueces, como les llama Jiménez Losantos. La justicia, pisoteada y puesta al servicio de las conveniencias del gobierno de turno, con el compinchamiento de la oposición. Un aspecto más de la ilegitimidad del gobierno actual.
Este gobierno ha colaborado ampliamente con la ETA (tan afín ideológicamente al PSOE), ofreciéndole socavar la constitución, la unidad de España y el estado de derecho, además de cargos públicos, abundante dinero contante y sonante y hasta protección frente a la policía, cuyo episodio más resonante fue el chivatazo famoso. Pero a la ETA no le pareció bastante y, por el momento, el "diálogo" gangsteril se halla estancado. Visto lo cual, el gobierno utiliza con descaro a sus jueces, cómplices del despotismo, para fastidiar y presionar a sus socios de hace poco. Peleas mafiosas entre el PSOE y la ETA, con descrédito del poder judicial. ¿Dónde está la buena noticia, salvo en la pelea misma?
**** "Los Reyes inauguran el curso en un centro balear que obliga hasta a rotular en catalán"
¡Menudos reyes! También inauguraron una exposición organizada por Mienmano sobre el exilio, repleta de falsedades y de rencor. No inaugurarían una sobre la destrucción de la legalidad republicana por el Frente Popular, pongamos por caso. Por cierto, es una propuesta que hago.
**** AGUIRRE, ENTREVISTADA POR JIMÉNEZ LOSANTOS
"El PP no existía ni en la guerra ni en el franquismo. Otros no pueden decir lo mismo"
¿Qué quiere decir con eso? Del franquismo o de familias franquistas proceden no solo la mayoría de los políticos del PP, así como el rey, Suárez, etc., sino también muchos de los jefecillos de la izquierda y los separatistas. Escupir sobre la tumba de los padres se ha convertido en un deporte de nuestros políticos, que así se retratan perfectamente. Será la "fashion" y cosas de esas. Allá ellos. Pero al mismo tiempo revelan su aversión a la verdad histórica y al sistema de libertades. Pues el franquismo no nació del aplastamiento de la democracia, sino de la victoria sobre la revolución, y de él vino finalmente la democracia, tras superar en la transición la "ruptura" propugnada por la oposición antifranquista, siempre tan proclive al totalitarismo. ¿O creen que la democracia cayó del cielo o que la trajo el PP? Muchos creen que la falta de respeto a la verdad y la historia no tienen mayor trascendencia en política; pero de esa falta de respeto nacen las demagogias y nuestra convulsa historia en el siglo XX.
**** Creen algunos que la propuesta de Matías Crevillente, en la que abundo, es una broma. De ningún modo. Imaginen, pongamos por caso, a los tiorrillos del gobierno, más algunos hedonistas del PP, vestidos a lo Tarzán y persiguiendo a un rebaño de cabras para tirárselas sobre un mullido prado cubierto de margaritas: ¿a que sería un espectáculo extraordinariamente, lúdico, progresista y transgresor? ¿A cuánta gente no emanciparía de tabúes ancestrales y oscurantistas? ¿Y qué decir de las tiorrillas mandamasas en plan sensual, ataviadas con las desvestimentas de la fashion week, incluso con algún bozal, mostrando sus habilidades eróticas?
Porque, señores, ¿qué diríamos de un obispo que predica la oración y nadie le ve nunca rezar? Pues que no cumple con su obligación ni predica con el ejemplo. Los del gobierno y demás promueven todo el puterío (progresista) posible desde la escuela, pero ellos aparecen siempre embutidos en trajes burgueses, por no decir reaccionarios, enemigos del cuerpo y la sensualidad, y ellas con telas variopintas pero no lo bastante sugerentes ni mucho menos. Y eso ni es dar ejemplo ni cumplir con el deber; más aún, es una completa falta de responsabilidad ante la ciudadanía.
Por no hablar, permítaseme la insistencia, de los previsibles beneficios económicos en plena época de crisis.
(Arts. anteriores: 14 de enero, 28 de febrero, 5, 9 y 11 de septiembre)
Un rasgo del poder es lo que podría llamarse el vértigo, su atracción a menudo traumática sobre las personas próximas a él, al modo como la gravedad atrae a los objetos sólidos próximos. Las luchas por el poder a lo largo de la historia abundan en los más feroces crímenes, desde matanzas indiscriminadas a asesinatos de padres, de hijos y de hermanos, las más fantásticas intrigas y acciones próximas a la demencia. No siempre fue así, desde luego, pero tampoco han sido sucesos raros, y la personalidad del monarca cuenta siempre mucho (empleo aquí el término monarca como la persona que ostenta la máxima responsabilidad de un sistema político, sea rey, presidente o secretario general). De ahí el tema inagotable que han dado al arte y a la literatura, además de a la historia propiamente dicha.
La dificultad de mantener el orden social ha empujado muy a menudo a reforzar el poder del monarca, y este a hacerse absoluto, arbitrario y personal, es decir, tiránico, hasta llegar a la pretensión de divinidad. Señalaba Tocqueville cómo la oligarquía, al estar constituida por potentados con su propia porción de poder, oponía un dique a esa tendencia absolutista, pero ello no siempre ocurre. El monarca puede llegar a disponer de una oligarquía extremadamente adicta, cuya lealtad consigue por medio de privilegios y que por ello siente su destino unido al del tirano; ese interés suele combinarse con la desconfianza y el espionaje de unos oligarcas sobre otros.
No siempre la tiranía ha supuesto la miseria para el pueblo, a veces ha ocurrido al revés, pues la mera existencia de un orden, aunque sea despótico, y si no es demasiado imprevisible, puede facilitar y fomentar la actividad económica. Pero la opresión soportada o una crisis económica o expectativas de bonanza frustradas, han solido dar lugar a revueltas, triunfantes o no, del elemento popular, democráticas en cierto modo, pero en general caóticas. Las sociedades no pueden mantener mucho tiempo una situación de desorden general, demasiado costosa en todos los sentidos; y de la revuelta y el caos surgen pronto nuevos regímenes fuertes, a menudo nuevas tiranías.
Puede decirse que gran parte del pensamiento político en Occidente gira en torno a la cuestión de la tiranía y el modo de evitarla sin caer en un desorden generalizado o en una oscilación de la tiranía al caos. La causa de esta preocupación radica en el sentimiento de la libertad personal, existente seguramente en todas las culturas, pero de forma mucho más acentuada y consciente en la occidental, probablemente por influjo del cristianismo.
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Revilla ha dado un paso al frente (ver blog 15 de septiembre)
Al informar sobre sus primeras experiencias sexuales a un pueblo ávido de saber (la gente de izquierda siempre "quiere saber", como cuando el 11-m: detesta el oscurantismo), ha sentado un precedente y rendido un inmenso servicio a la causa del progreso. Cabe criticarle, si acaso, su mojante mojigatería, lo corto que se ha quedado. Todos los políticos progresistas, empezando por el gobierno y los hedonistas del PP, deberían salir en programas televisivos porno, quiero decir eróticos. Es su obligación y su responsabilidad, a fin de dar ejemplo vivo de liberación de costumbres y libertad sexual, en eso debemos dar la razón a don Matías Crevillente. Y debemos apreciar también la amplitud de miras y la visión de futuro del ilustre intelectual ateneísta cuando señalaba el enorme flujo (input) de recursos económicos que tal medida generaría, las divisas, la reactivación económica y tal y tal: ¡nuestro gran Matty parecía estar previendo la crisis que hoy siembra de temores nuestro futuro de devoradores de lentejas, digo de gambas! Esas actuaciones, esos programas, esos vídeos podrían ser el modo más rápido y eficaz de superar una situación que está acogotando a Usa y otros países carentes de nuestra creatividad. Pero conviene darse prisa, empezar cuanto antes, pues en cualquier momento otros gobiernos europeos se les adelantan, se forran y arruinan el negocio del estado español y sus diversas naciones y hechos nacionales, que diría un etarra y también un miembro o una miembra del gobierno.
Si ustedes lo piensan en serio, verán que no es ninguna broma.
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En una conferencia en Cataluña, hace unos días, Guerra fue llamado "fascista" por unos separatistas. Reacción de Guerra: "Por actos similares, finalizó la II República con el estallido de la Guerra Civil". ¿Habrá leído, por fin Los orígenes de la guerra civil? Por cierto, el año próximo se cumplen diez años de la publicación del libro.
**** http://www.ciudadanos-cs.org/jsp/publico/salaprensa/detalle_comunicado.do?comunicado_id=761
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Hoy en Época
LA PRIMOGENITURA Y LAS LENTEJAS
La democracia española ha sido desde el principio bastante coja. Algunos lo achacan a su procedencia franquista, pero si observamos los hechos con imparcialidad vemos que casi todas las amenazas a la libertad y a la estabilidad del sistema provienen, precisamente, de los antifranquistas, cuyo odio es tan persistente que se mantiene tal cual a los treinta y tres años de la muerte de Franco. ¡Qué digo tal cual! Se realimenta y se hincha constantemente, pues la inmensa mayoría de los antifranquistas actuales colaboraba y trepaba en aquel régimen, o no movía un dedo contra él o, simplemente, no había nacido aún. De esos peculiares antifranquistas ha surgido el ataque a la independencia judicial ("el entierro de Montesquieu" preconizado por Mienmano), el expolio de Rumasa, digno de un país bananero, las grandes oleadas de corrupción, el terrorismo de gobierno, el terrorismo etarra y la colaboración de los separatismos con él, la persecución al español común y la continua ofensa a España en varias regiones, y tantas otras plagas que nuestra democracia ha venido afrontando mal que bien, cada vez más mal que bien.
Hubo en el período de Aznar una esperanza de regeneración: la corrupción descendió notablemente, el terrorismo fue afrontado con éxito y con la ley en la mano, empezó, muy al final, a ponerse coto a los separatistas, etc. Pero hoy sabemos que esa mejoría estaba destinada a truncarse aun si hubiera ganado el PP las elecciones de 2004, debido al nombramiento de un personaje de tan bajo perfil como Rajoy y al poder de su camarilla. Este hombre y su grupo han demostrado carecer de otras convicciones que el ansia de poder, y hasta en la oposición han claudicado en todos los extremos, tratando de hacerse los simpáticos a los colaboradores del terrorismo y a los separatistas; y de demostrar que son tan "progresistas" como ellos, si no más. Su penúltima fechoría ha consistido en unirse al ataque a fondo a la independencia del poder judicial, repartiéndoselo con el PSOE: nuevo triunfo de Mienmano y nuevo y gravísimo retroceso de una democracia en plena involución.
Como se recordará, los desmanes de los antifranquistas del PSOE en la época de Felipe González fueron cortados gracias a la acción, minoritaria pero enérgica, de algunos periodistas y medios informativos, que movilizó a una gran parte de la ciudadanía en torno a un PP por entonces bastante combativo. Nada de eso ha vuelto a suceder desde la matanza del 11-m, pese a que los ataques a la democracia por parte del actual gobierno son bastante peores que los de Felipe González. La inmensa mayoría de los medios está en manos de la izquierda progresista o pro separatista, y carece de la más mínima conciencia ciudadana, dedicándose masivamente a practicar el periodismo basura. La denuncia de tal situación es hoy dispersa, a menudo inconsecuente y descoordinada, y sostenida por unos medios afortunadamente en expansión, pero todavía muy minoritarios.
Ello no ha impedido masivas protestas ciudadanas contra el proceso de involución política y colaboración con el terrorismo secesionista. Pero ese movimiento se ha encontrado con un PP resuelto, no ya a aprovecharlo, sino a desviarlo y diluirlo, como efectivamente ha ocurrido, al menos por el momento. Millones de personas han votado a Rajoy creyendo que lo hacían a Aznar, enorme error.
La consecuencia ha sido una mayoría ciudadana inconsciente, sin apenas interés por sus propios derechos y libertades, siempre que pueda disfrutar de algunos bienes económicos, de "su cerveza con gambas". Una ciudadanía poco digna del nombre, dispuesta a perder su derecho de primogenitura a cambio de un plato de lentejas, por seguir el relato bíblico. Ahora que la crisis económica amenaza también sus gambas quizá reaccione. Pero si lo hace por ese motivo, nada habremos avanzado. El problema persistirá y quizá se agrave.
Insistiendo:
La argumentación contra la religión suele tener dos facetas: el ataque al dogma, por así llamarlo, y que, como ya indiqué, suele ser tan absurdo como atacar la literatura por su carácter ficticio; y la exposición de los males causados históricamente por la religión, muy especialmente por la cristiana católica.
Dentro de esos males, la Inquisición española tiene un papel estelar: condensa tanto el carácter sanguinario y torturador del catolicismo como su odio al pensamiento independiente, a la razón y a la ciencia. La Inquisición sería una de las grandes manifestaciones históricas del mal connatural a la religión.
Sin embargo una mirada más atenta nos permite discernir algunos hechos de interés. En sus tres siglos de existencia, la Inquisición española causó la muerte de en torno a 1.000 (mil)personas, muchas menos que las causadas por la represión anglicana en mucho menos tiempo; y no digamos que la causada por tantos regímenes ateos y "progresistas", devotos de "la ciencia", en el siglo XX. También es cierto que la Inquisición practicó la tortura, pero en menor medida de lo habitual entonces en los tribunales civiles de toda Europa.
No debe olvidarse tampoco que la Inquisición salvó a España de la terrible histeria de la quema de brujas, que ocasionó en casi todo el resto de Europa, desde Escocia a Alemania, un número de víctimas muchas veces superior.
Por tanto, los gritos de horror ante su carácter sanguinario resultan a veces algo exagerados, sobre todo cuando los profieren adeptos –tan abundantes y tan dados a sentirse escandalizados– de los sistemas totalitarios de nuestro tiempo.
Es cierto que ninguna Inquisición conviene al desarrollo del pensamiento, el arte o la actividad del intelecto en general. Pero, paradójicamente, la época de mayor auge inquisitorial coincidió con la de mayor brillantez del pensamiento, el arte y la literatura españoles. Lo cual no quiere decir que a más inquisición más cultura, sino que la cuestión no es tan simple.
He podido comprobarlo en mi propia piel: desde que publiqué "Los orígenes de la guerra civil" no han cesado los llamamientos a censurar mis libros (o los de César Vidal), a impedir su difusión, incluso a meternos en la cárcel. El lector puede estar seguro de que todos esos censores están absolutamente en contra de la Inquisición... de hace unos siglos.
En nombre de una supuesta ciencia puede también imponerse una inquisición. No pocos avizoran ansiosos el momento en que ello sea posible.
Añadamos que de los masivos crímenes cometidos por marxistas y nazis en el siglo XX existe una abrumadora documentación, muy superior a la de siglos pasados, en los que la documentación es mucho más débil y vaga. Ello no impide que se intente desviar la atención de los crímenes del siglo XX gritando de indignación por los de siglos pasados.
**** Cuando Carlos Dávila me llevó a su programa de televisión, al que llevó también a Preston y otros de tendencia progre, Javier Tusell puso el grito en el cielo en un artículo de El país. Según él, los medios debían reservarse a gente como él mismo y mantener una estricta censura sobre los disidentes. Envié una respuesta al periódico y no me la publicaron. Insistí en otra ocasión y recibí una réplica insolente y fascistoide de no recuerdo qué directivo. Poco después iba el stalinista Espinosa a la SER a pedir que se me persiguiera y se prohibieran mis libros.
A mí me parece que Espinosa y toda esa gente no escriben más que "estupidez y canallería". Es una opinión personal que podría justificar largamente; pero no se me ocurre exigir que por ello debiera prohibírseles. La basura no soporta el contraste, y por eso, al pedir la censura, esa gente demuestra que en el fondo opina como yo sobre sus propios escritos.
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De un artículo viejo:
Vargas Llosa emplea el término liberal en un sentido poco apropiado, pues no se trata de una doctrina del tipo del marxismo leninismo, con sus verdades apodícticas. Por hablar del aborto, un liberal ha de tener muy en cuenta el problema, que podría plantearse así: ¿debemos considerar al feto un ser humano o un simple conglomerado de células que no siente ni padece? En el primer caso, el aborto sería un asesinato, y nuestras sociedades se encontrarían entre las más asesinas de la historia, con el agravante de ejercer tales prácticas sobre vidas totalmente indefensas. En el segundo caso, el feto vendría a ser una simple adherencia al cuerpo de la madre, del cual ésta podría librarse como de un tumor, por simple conveniencia o por evitarse molestias considerables. Esta última es la doctrina más extendida en nuestras sociedades por influjo del feminismo, siempre enemigo de la maternidad. Pero resulta difícil aceptar que la frustración de una vida humana, pues de eso se trata en el fondo, equivalga a operarse de un tumor, y que ello constituya un progreso y una manifestación de libertad.
Por otra parte, el aborto suele entrañar serios traumas psicológicos para las fallidas madres (o los padres, aunque generalmente menos), indicio de que no se trata de un simple problema quirúrgico. Además hay pruebas suficientes de que el feto sí siente y padece, y de su impulso intensísimo a una vida más desarrollada. No tengo una posición del todo definida al respecto, pero me parece claro que el debate no está concluido y que ningún liberal serio puede darlo por resuelto o tomarlo con frivolidad.
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"– ¿Dueño de tu propio cuerpo, cretino? ¿Acaso te pidió el cuerpo permiso para nacer? ¿Te lo pidió para crecer como le pareció, para enfermar o te lo pedirá para morir? ¿Te lo pidió para ser hombre o mujer? Más aún, ¿acaso tu corazón funciona con tu anuencia? Y los complicadísimos procesos y reacciones internas de los que, para empezar no tienes la menor idea y ya es un milagro que funcionen ordenadamente y no conviertan tu cuerpo en un caos, ¿tienen algo que ver con deseos o decisiones tuyas? ¡Pero qué gilipolleces!
– Oye, haz el favor de no insultarme... –empezó a protestar Matty.
– Pero un control sobre el cuerpo sí que podemos... –objetó Eduardo.
– Un control mínimo, claro, y peligroso, porque en cuanto te metes, perturbas su funcionamiento y muchas veces consigues un ¡ay!, en lugar de un ¡qué bien!
– Bueno, pero uno siempre puede suicidarse.
– Para suicidarse, por lo común hay que estar muy deprimido o muy desesperado, y en esas condiciones eres mucho menos dueño de ti mismo, apenas puede decirse que seas tú mismo el que lo decide.
– Pero mira, cuando se dice que eres el dueño de tu cuerpo en realidad se quiere decir que puedes follar con quien te dé la gana..."
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"Señor Moa: Veo que en Años de hierro se esfuerza usted por transcribir los nombres rusos de acuerdo con su pronunciación, algo preferible a las transcripciones tradicionales tomadas del francés o del inglés. Así "Oriol" en vez de "Orel". Pero no siempre es consecuente, pues escribe Meretskof en lugar de Miéretskof, como sería más adecuado. Por otra parte las oes átonas en ruso se pronuncian prácticamente como "aes", con lo que tendríamos Ariol, mejor que Oriol, o Miéretskaf mejor que Miéretskof. Aunque comprendo que eso sería un embrollo: ¿quién va a escribir a estas alturas Dastaiefski o Talstoi? Atentamente, Jesús González".
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http://vinamarina.blogspot.com/
http://www.minutodigital.com/actualidad2/2008/09/16/jaime-larrinaga-la-piedad-y-el-foro-ermua/
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La nobleza tervingia se distinguió por su carácter levantisco y banderizo, legado de tradiciones escandinavogermanas persistentes (o de una "herencia temperamental, si queremos seguir a Sánchez Albornoz). Pero sería excesivo atribuirle intereses meramente particulares. Un curioso documento tardío sobre su educación, probablemente de finales del siglo VII o principios del VIII, revela aspiraciones más elevadas. "No tanto el prestigio del linaje como las buenas costumbres" debían distinguir al joven instruido y preparado para gobernar, el cual debía conocer la retórica, la dialéctica y las sagradas escrituras, así como "la jusrisprudencia, la filosofía, la medicina, la música y la astronomía". Debía huir de "las diversiones vergonzosas y de las vanidades de los espectáculos circenses", de las actitudes propias de los bufones, y mantenerse "casto, sobrio, prudente, humilde, paciente, piadoso, defensor de la patria", evitar "el afán del dinero, causa de todo crimen, sin perjudicar a los vecinos ni extender los dominios propios a expensas de los pobres". Hasta aquí podrían ser doctrinas de San Isidoro, a quien se ha atribuido el escrito (y a otros), pero otras revelan un estilo distinto, más "godo": el joven debía dedicarse a todo tipo de ejercicios físicos, lucha, equitación, caza, "cruzar las más altas cumbres y los pavorosos abismos, competir con las fieras en la carrera, con los audaces en fuerza, con los taimados en astucia", aprender a manejar las embarcaciones, en el timón o en el remo, "dominando la violencia de los vientos". Debía evitar las canciones libidinosas y aprender "los cantos de los antepasados, de modo que los oyentes se estimulen a la gloria". Un ideal con reminiscencias romanas, y que mezclaba las exhortaciones cristianas con el patriotismo, y la audacia y gusto por la acción propios de la tradición germana. Hoy tiende a atribuirse el escrito a algún maestro visigodo, posiblemente de los que daban clases a los nobles.
El entusiasmo por el Islam exhibido por Zapo, Cebrián y tantos otros –casualmente fervorosos también de la memoria chekista y de la colaboración con la ETA–, tiene que ver, sin duda, con el 11-m, pues no en vano fueron ellos sus principales beneficiarios. Y no beneficiarios pasivos de la matanza, como quien recibe una herencia o le toca la lotería, sino activos, extraordinariamente activos, no hay más que recordar cómo se movieron en aquellos días para atribuir el atentado a los islamistas, presentándolo como una justificable venganza y acusando de asesino a Aznar (las contradicciones son lo de menos en esta increíble farsa). Seguimos a oscuras sobre el asunto, y no nos ha aclarado nada fundamental la sentencia de un politizado juez pro socialista, cuya esposa, con la colaboración del marido, sacó inmediatamente un libro sobre el juicio para, dicho en términos vulgares, "forrarse" aprovechando la repercusión del caso; y no ha habido investigación sobre los indicios de origen policial. Todo ello concebible solo en una democracia tan estragada como la española.
Fueran quienes fueren los autores del 11-m, el resultado práctico ha sido el mismo: todo el beneficio para el PSOE ha provenido de la idea y la impresión de una autoría musulmana, inmediatamente justificada. Y los actos de agradecimiento comenzaron enseguida: ustedes recordarán que la primera medida importante de Zapo fue retirar de Irak a las tropas españolas que defendían a los iraquíes de asesinos parecidos a los "vengadores" del 11-m, e incitar a otros países a hacer lo mismo, lo que valió al gobierno la felicitación de los terroristas (también el PSOE tiene su propio historial terrorista). "Estamos orgullosos del Islam", acaba de decir Zapo. Faltaría más.
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El fascismo, decía Mussolini, es más cuestión de estilo que de doctrina. Para bien y para mal ha quedado como un estilo de imposición, de negación de las libertades para los demás. Del estilo de El País impidiendo la expresión ajena y defendiendo la censura puedo dar cuenta personalmente. Y basta mirar la constante campaña de Prisa por silenciar a Jiménez Losantos, y la sucia labor que en el mismo sentido desarrollan Gallardón y algunos otros del PP, para percibir el estilo fascista de unos y otros. Fascistoide o marxistoide si se prefiere, que en estas prácticas se parecen muchísimo.
**** Parece que el historiador stalinista Francisco Espinosa está indignado por una pequeña manipulación del diario El País a un artículo suyo. Nunca manifestó la menor preocupación cuando se me negó a mí el derecho de réplica, probablemente estuvo de acuerdo en ello, como tantos más.
Hoy, en El economista:
La independencia de los poderes políticos es condición básica de la libertad ciudadana, por tanto de la democracia. Su insuficiencia fue, desde el principio, una tara del sistema español, que desde la transición nunca pasó de una democracia renqueante. La transición, no debe olvidarse, fue realizada por una derecha que históricamente aceptó la democracia, pero con grandes temores; y seguida de mala gana por una izquierda y separatistas siempre ajenos a los ideales de la libertad: precisamente la estatalización de la sociedad ha sido uno de sus dogmas fundamentales.
Debemos recordar también que desde el principio buscó el PSOE el "entierro de Montesquieu", como explicó Alfonso Guerra con desenvoltura. El proceso de enterramiento incluía la oferta de una parte de los despojos a la oposición, que la aceptó, desviando la democracia hacia la partitocracia. Temprana manifestación de esa política fue el expolio de Rumasa, propio de una dictadura bananera. La fechoría desacreditó al Tribunal Constitucional y desató una marea de corrupción que, combinadas luego con la mezcla de claudicación y terrorismo gubernamental frente a la ETA, llevaron al sistema español al borde de la ruina.
Una reacción social no muy firme, pero suficiente, dio la victoria a Aznar y permitió enderezar algo el deterioro. Esperábamos que un nuevo período del PP continuara el saneamiento político y moral, pero hoy sabemos que con Rajoy no habría ocurrido. Tras la campaña del "bajo perfil" de este hombre sin perfil y la matanza del 11-m, la bananización (y balcanización) de España ha ido a peor. El último y cínico reparto del poder judicial entre Rajoy y el PSOE exhibe una enfermedad quizá terminal del sistema. Una ciudadanía harto envilecida por los medios basura y dispuesta a vender su primogenitura por un plato de lentejas, quizá empiece a ver el peligro ahora que también está quedando sin lentejas.
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Gallardón: "Me sorprende que las injurias se digan en una emisora de la Iglesia"
El fascistoide Gallardón haciendo el trabajo sucio a Prisa y a Zapo. Todos unidos contra la libertad de expresión. Debe de ser vocacional.
**** "Zapatero dice en Turquía que España en un país "orgulloso de la influencia del Islam"
El grotesco fulano confunde a España consigo mismo. España se formó o, más precisamente, volvió a tomar forma precisamente contra el Islam. Él es pro chekista, pro etarra y antiespañol. Y orgulloso del Islam, cómo no.
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Insistiendo:
La importancia del espíritu
"La situación de España recuerda a la de los hijos de un padre emprendedor que les ha dejado una gran herencia, pero ellos han salido ineptos, arrogantes y de cortas luces, no saben desarrollar el legado, lo malgastan y de paso escupen sobre la memoria de su progenitor. Me comentaba un corresponsal la diferencia entre una multinacional como Ikea y las grandes empresas españolas. Ikea rebosa de patriotismo sueco en los nombres, colores y estilos, los exhibe con orgullo; las empresas españolas procuran borrar cualquier signo de su origen nacional, hasta cambian sus nombres y los de sus productos por otros de sonido anglosajón. Y sin embargo el empeño sueco, con toda su simpatía, tiene algo de patético: su idioma se habla en un solo país poco poblado, sin esperanzas de una proyección exterior real, por lo que su cultura quedará cada vez más satelizada a la anglosajona. De España, en cambio, se dice que dispone del segundo idioma más hablado de occidente, una riqueza absolutamente infrautilizada, cuando no menospreciada por los mismos hispanos.
En el extremo contrario de Suecia encontramos a Usa, una sociedad con un sentimiento patriótico y conciencia cultural no menos intenso que el sueco pero que, en cambio, ha logrado desarrollar una inmensa cultura influyente sobre el resto del mundo. En cuanto a España, no es que falten patriotas, hoy abundan, pero han trasladado sus sentimientos de pertenencia... a Usa: oficiosos y entusiastas nacionalistas useños, aspiran a eliminar el español en el ámbito científico y contribuyen al proceso de desplazamiento del español en la cultura superior. No se explican con tanta crudeza, claro está, emplean el truco de dar por hechos sus deseos: el triunfo del inglés en todos los ámbitos es irremediable, por lo cual ¡hay que espabilar y adaptarse, chico! He ahí la argucia, salvadas otras distancias, de los afrancesados con respecto a Napoleón, o de los colaboracionistas de la pasada guerra mundial.
La legión de entusiastas y oficiosos prouseños se siente obligada a ilustrarnos con una información hoy trivial por archisabida sobre la expansión del inglés en medios científicos (y no científicos). Por supuesto, tal fenómeno obedece en gran parte a la calidad de las universidades useñas (y a otros factores de potencia económica, política y militar para él irrelevantes). La cuestión, que él no ve o se niega a ver, radica en que esa abrumadora expansión plantea un reto decisivo para nuestra cultura e idioma, un problema de supervivencia a largo plazo, quizá no tan largo. Este reto clave de nuestro tiempo no entra en las preocupaciones de Osuna, ni siquiera parece capaz de percibirlo, debido a una extendida inconsciencia o despego hacia la propia cultura, como ocurre con Rajoy, Esperanza Aguirre y tantísimos más. Con tal espíritu la ciencia y en general la cultura española carecen de futuro, condenadas de antemano a la posición de satélites muy subalternos de Anglosajonia.
Al revés que nuestros oficiosos, los useños tienen un muy agudo sentimiento de sí mismos, de su cultura e intereses, y de ese espíritu derivan precisamente sus logros y su influencia actuales. Los centros de enseñanza superior en Usa no han nacido de la casualidad o de un espíritu ni remotamente parecido al de nuestros nacionalistas prouseños, sino de un empeño consciente, tesonero, audaz y costoso por elevar su nivel y conseguir la primacía. Ese espíritu debiéramos imitar, pero los prouseños de aquí, tan abundantes, ni siquiera lo entienden. ¡Como que ante el problema se salen con quejas sobre obstáculos burocráticos para presentar documentación o tesis en inglés en el CSIC! Su espíritu no va más allá.
Comentaba Tocqueville el fruto de la burda imitación mejicana del federalismo useño: al copiar las formas del norte no pudieron importar su espíritu, y el resultado ha sido una estéril oscilación entre la anarquía y el despotismo militar. Pasando del terreno político al intelectual, viene a ocurrir lo mismo: la esterilidad. Eso sí, en inglés.
**** "... En el Ateneo hemos elaborado un proyecto que me atrevería a calificar de avanzado, de revolucionario incluso, un proyecto que pide apoyos, esponsoreo (...) Con todo respeto, excelentísimas señoras, excelentísimos señores, ustedes no se han percatado aún plenamente de que vivimos en la era de la imagen y, o nos adaptamos, o la ruina. (...) ¿Qué pasaría si los señores excelentísimos ministros, el Gejotaerre, dejándose de remilgos de señoritas beatas, salieran en la televisión a explicar sus experiencias sexuales, ¡con audacia, insisto! ¡Sin falsos pudores!.. A explicar cómo gracias a la tecnología del condón, se han librado del sida, la blenorragia, los picores... ¡Fuera mojigaterías, excelentísimos señores, señoras, ministros, ministras! Y si ustedes entrasen en acción ante la cámara, lúdicamente, poniéndotelo-poniéndoselo, para que las gentes atrasadas ¡que quedan muchas, damas y caballeros, no hay que pecar de triunfalismo, que todo el país no es como la distinguida concurrencia aquí reunida!.. Hay que explicar con detalle y ejemplo la puesta del condón... En fin, ¿se dan ustedes cuenta de lo que supondría su ejemplo vivo y actuante? ¿Lo que supondría para salvar vidas y emancipar a las masas? ¡Qué altura moral! ¡Qué consecuencia en la actitud! ¡Qué ética! ¡Qué donosura y despiporre y qué belleza de formas! ¿No superaríamos así, de una tacada, siglos de atraso? ¿No nos haríamos más europeos? Considérenlo, se lo ruego, porque lo avanzado siempre choca al principio, pero después se vuelve natural. ¡La Utopía debe guiarnos, como siempre! Además, el primer país cuyos dirigentes pusieran en práctica la idea que desde esta histórica tribuna, desde este foro del pensamiento brindo, ese país iba a ingresar unos royalties de órdago. Piensen en la venta de vídeos, de películas por todo el mundo ¡Quién iba a dejar de adquirir esos documentos únicos! Porque el primero en abrir brecha será el ganador. Otros gobiernos seguirían el ejemplo, pero las imitaciones tendrán después interés escaso. Un filón (...) En lo que respecta al conferenciante que nos va a deleitar e instruir a continuación, es un astro del pensamiento. Es asombrosa la cantidad de pensadores y pensadoras, de filósofos y filósofas que han surgido en los últimos años en el Estado español. ¡Y lo que piensan, madre mía! Dicen unas cosas que te dejan turulato, vamos, de alucine ¡El terreno que hemos recuperado en tan poco tiempo!.."
Hace unos años escribí:
"García Atadell, militante socialista de relevancia media, en el sector de Prieto, al parecer, montó al recomenzar la contienda una de las peores bandas terroristas de Madrid. Buñuel cuenta en sus memorias: "García no era más que un bandido, un canalla, pura y simplemente, que se proclamaba socialista. En los primeros meses de la guerra había creado en Madrid, con un pequeño grupo de asesinos, la siniestra Brigada del amanecer. Por la mañana temprano, penetraban por la fuerza en una casa burguesa, se llevaban a los hombres "de paseo", violaban a las mujeres y robaban cuanto caía al alcance de su mano. García, a quien los fascistas buscaban ávidamente, era una de las vergüenzas de la República". El chequista marchó a Marsella pretextando una labor de contraespionaje. Allí vendió parte del tesoro acumulado en sus fechorías, y embarcó rumbo a Suramérica. Buñuel, informado por un policía francés, transmitió los datos al embajador del Frente Popular en París, y sigue Buñuel: "El barco tenía que hacer escala en Santa Cruz de Tenerife, en poder de los franquistas. El embajador no vaciló en avisarlos a través de una Embajada neutral". Y así la gestión del cineasta permitió detener, juzgar y ejecutar a García Atadell.
Aunque no hay por qué dudar de la información de Buñuel, éste tergiversa deliberadamente los hechos cuando habla de "vergüenza de la República", como si ésta subsistiese en alguna medida desde el 19 de julio del 36, y como si se tratara de hechos más o menos aislados y repudiados por las izquierdas. Armadas las masas en dicho día por el gobierno Giral, la revolución aplastó lo poco que restaba de la república del 14 de abril, y los García Atadell proliferaron sin la menor oposición eficaz de los partidos, salvo algunas quejas o exhortaciones retóricas de Prieto y otros. En realidad era un terror al mismo tiempo oficial y anárquico, organizado por los partidos y por el mismo aparato del gobierno (como la checa de Fomento, una de las peores), y estimulado desde la prensa y la propaganda. García Atadell, al igual que tantos más, utilizaba los archivos oficiales para perseguir a sus víctimas, y recibió felicitaciones públicas por su celo antifascista. A pocos les preocupaban sus asesinatos y torturas, o sus robos de joyas y bienes diversos. Lo que ya no sentó tan bien fue su huida con el botín".
Notas:
a) Sí hay por qué dudar de la información de Buñuel. Éste, desde luego, sabía todo lo que pasaba y no le preocupaba lo más mínimo, como nunca preocupó, y sigue sin preocupar, a los intelectuales de izquierda en general, que se han inventado, para justificarse, aquello de la guerra entre ricos y pobres. O que el terror en su zona lo aplicaba "el pueblo", contra el deseo del gobierno. Lo que preocupaba a Buñuel y compañía era el efecto de estas noticias en el exterior, y por eso se aplicaban –se aplican– a disimularlas y encubrirla todo lo posible. En este sentido, cuando Buñuel llama a Atadell canalla y bandido no deja de retratarse un poco a sí mismo.
b) Como García Atadell, en grados diversos, hubo miles al caer la ley. Hubo asesinos en los dos bandos. En el Frente Popular hubo muchos más ladrones, de Negrín para abajo, y también más crueldad en los actos. La destrucción de la ley se debió, muy fundamentalmente, al propio Frente Popular entre febrero y julio de 1936, después del fallido asalto a la república en 1934.
c) En sus días de gloria, García Atadell era presentado así, en el Heraldo de Madrid, por ejemplo: "Agapito García Atadell, uno de los más esforzados defensores de la República, a la que está prestando desde los primeros días del alzamiento militar grandes servicios como organizador y director de la Brigada de Investigación que lleva el nombre de este joven luchador de la democracia española". Y, al final, "una víctima más del franquismo".
d) Los términos del Heraldo se corresponden perfectamente con el espíritu y la letra de la garzonada y la Ley de memoria histórica, auténticas apologías de la cheka desde su misma concepción, monumento a la falsedad y pisoteo de cualquier ánimo de justicia, puesto en pie por los nuevos rojos y colaboradores de la ETA.
**** Nótese la profundidad y rigor de la argumentación en un lenguaje a lo García Atadell, de ahora mismo. Un par de ejemplos entre tantísimos:
"Ola que en España, para el franquismo, tiene una larga bibliografía que empieza en Ricardo de la Cierva y acaba en el terrorista reciclado en historiador de cloaca, Pío Moa, pasando por el ínclito copero César Vidal".
"Otro de los referentes "históricos" del amigo Marín es el pseudo historiador Pio Moa, este individuo que fue en su momento miembro fundador de la organización terrorista GRAPO y participó en los asesinatos del 1 de Octubre de 1975, pero que hoy día es conocido por su negación del genocidio y de sus alabanzas al Caudillo, habiéndose situado éticamente en la categoría de los revisionistas del Holocausto".
Lenguaje de "luchadores por la república y la democracia". Habría encantado a nuestro héroe.
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HACE AGUAS POR TODOS LADOS"
López (CGPJ) achaca el caso Mari Luz al "fracaso colectivo" del sistema judicial.
Como todo el sistema político. Es lo de siempre: o se impone la ley o se imponen los delincuentes. Por cierto, y el caso Rodríguez Menéndez....
(La expresión correcta es "hace agua", no "aguas", que sugiere otra cosa)
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Esperanza Aguirre también es muy patriota. Patriota useña, concretamente.
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El que no escriba la historia universal como historia criminal, se hace cómplice de ella", dice un tal Deschner. Exactamente lo mismo han dicho siempre los comunistas o los anarquistas: ¡hay que poner fin a tanto crimen! El pensamiento histérico.
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http://www.ciudadanos-cs.org/jsp/publico/salaprensa/detalle_comunicado.do?comunicado_id=761
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Frente al alud de falsificaciones con que el gobierno y la mayoría de los medios de masas intentan sepultar la verdad, nada sería más erróneo que la pasividad o la queja. Si estás de acuerdo con los contenidos de este blog, difúndelos a tus conocidos, colócalos en otros foros y blogs, etc. Es una tarea muy sencilla y al alcance de cualquiera. Y, si son muchos quienes la llevan a cabo, muy eficaz.
Ya argumenté en otra ocasión por qué creo que debe enseñarse religión, y precisamente religión cristiana, en las escuelas: porque está en la raíz de nuestra cultura occidental y española, la cual no pueden entenderse sin ella; olvidarla significa progresar hacia la barbarie. También porque el mensaje moral de la Iglesia, con todos los peros que quieran ponérsele, sigue siendo más elevado que el de esa mezcla de marxistoides, feministas, homosexuales militantes, putos y putas que hoy manejan la mayoría de los medios de masas y de la escuela, y se empeñan en imponernos su peculiar moral y educación.
En mis tiempos nos enseñaban historia sagrada e historia de la Iglesia, y el catecismo, cuya profunda acumulación cultural señalaba Julián Marías. Pero según he podido apreciar sobre el terreno, la enseñanza religiosa actual resulta harto pobre, a remolque de las ideíllas "progresistas" aceptadas sin la menor crítica, e impartida a menudo por personas sin interés. Todo ello acompañado de ñoñería en unos casos y de insistencia obsesiva en la muerte o en visiones apocalípticas en otros. No son fáciles de explicar convincentemente, además, muchos dogmas e ideas tradicionales. Después del desmadre a partir de los años 60, la Iglesia no parece haber encontrado un lenguaje y estilo adecuados, y no puede extrañar la indiferencia de millones de personas, desde la adolescencia.
Me parece que hay dos planos en la enseñanza de la religión: uno, general, consistiría en la acumulación de conocimientos objetivos, en gran parte históricos, mostrando la relación entre la creencia religiosa y la cultura, en particular la nuestra (en el arte, la ciencia, la política...). Otra podría incluir, además, el adoctrinamiento, solo para centros confesionales y padres que lo deseasen. La frontera entre los dos aspectos es difusa, pero existe, como existe hoy una confusión entre los dos planos, y creo que ni un solo libro de texto adecuado al primer planteamiento.
Una sugerencia a los centros confesionales: dada la enorme influencia de la imagen, ampliamente dominada por la izquierda antirreligiosa, la enseñanza podría incluir un fondo de películas (una a la semana o así), poco conocidas o clásicas, al mismo tiempo amenas e ilustrativas, estilo "Los diez Mandamientos", "Ben Hur" etc. (supongo que habrá muchas más), acomodadas a la edad de los niños. Una buena selección seguramente sería un antídoto contra la basura hoy predominante, y algo quedaría a la gente para defenderse de ella.
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Nunca se había asesinado, torturado, humillado y encarcelado tan masivamente como en el siglo XX. Una parte sustancial de esos crímenes, la mayor con diferencia, se ha realizado en nombre de la libertad, la paz, el internacionalismo, la abolición de las fronteras, el amor y la emancipación humana. Y de la ciencia. Un hecho tan digno de reflexión como poco reflexionado.
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**** "Dirigentes del PP entonan Els Segadors tras ser recibidos con gritos de "puta España"
Su presencia allí equivalía a otro "puta España". El Plan Pons, vileza en siete días.
****"Sin duda, la que más piropos recibió [del PP] fue la ex-diputada del PNV, Margarita Uría, quien fue durante 12 años miembro de de la Comisión de Justicia del Congreso. Federico Trillo, portavoz parlamentario de dicha comisión por parte del PP, se dirigió a ella como "la amiga Marga" y ni le hicieron preguntas porque "es de la casa". Por su parte, Uría adelantó que su criterio para el nuevo CGPJ es "elaborar un programa de actuación".
A ver si los votantes del PP se van enterando.
**** “El CGPJ acepta la excusa del juez para dejar salir a Menéndez: "merecía confianza"
Menéndez merecía confianza a esos jueces, y sin duda esos jueces merecían confianza a Menéndez.
**** La ministra de Desastres se muestra sumamente preocupada de que la llamen Maleni, y hace muy bien: un desastre más, y no menor: figúrense, un ataque a la dignidad de todas las mujeres
**** La ministra de la Guerra (¿o es de la Paz?) se ha percatado de que el uniforme militar sienta muy mal a las féminas. Ya era hora. ¿Qué podrá hacer un ejército con tales carencias? Ha ordenado uniformes más sexis. Lo primero es lo primero.
**** “Lo terrible es gente que se presenta como historiador, tipo Pío Moa, César Vidal o Federico Jiménez Losantos, que dicen que
(José Luis Corral, historiador progre).
¿Solo en Asturias? ¿Sabrá leer este caballero? Pues va de historiador por la vida. Mentira, dice. Muy bien, ahora le queda demostrarlo. Ánimo, hombre.
**** "Paul Preston. El gran manipulador". Muy cierto.
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Quizá el truculento caso de Brunegilda permita apreciar tanto las circunstancias de la época en la Europa occidental como algunas diferencias entre países. Brunegilda era hija del rey tervingio Atanagildo, predecesor de Leovigildo y, como quedó indicado, se casó con el rey franco Sigeberto I de Austrasia. Su hermana Galsvinta, casada a su vez con el rey de Neustria, Chilperico, hermano de Sigeberto, había sido estrangulada el año 567 por orden de Fredegunda, una amante del rey. De ahí nació un conflicto entre ambos reinos francos durante cuarenta años. En 575, Sigeberto derrotó a su hermano Chilperico, pero la situación se invirtió cuando dos sicarios de Fredegunda lograron apuñalar y matar al vencedor. Chilperico pudo rehacerse y Brunegilda quedó prisionera. En un extraño giro de la fortuna, un hijo de Chilperico, Meroveo, se enamoró de la prisionera y, aunque sobrino de ella y de bastante menos edad, fueron casados por el obispo Pretextato. El padre y su madrastra Fredegunda hicieron la vida imposible al joven, el cual, por temor a la tortura, terminó suicidándose (haciéndose matar por un servidor), en 578, mientras enviados de Fredegunda asesinaban al obispo Pretextato. Seis años más tarde Chilperico, a su vez, sería apuñalado hasta morir durante una cacería, quizá por sicarios al servicio de Brunegilda o, nada improbablemente, de la propia Fredegunda, especialista en crímenes de este jaez.
Liberada y en su condición de viuda de Sigeberto, Brunegilda intentó ser nombrada regente de Austrasia mientras su hijo Childeberto no alcanzaba edad suficiente, pero la nobleza prefirió como regente a Gontrán de Borgoña. Al no tener este hijos que le heredasen, admitió al citado hijo de Brunegilda también como futuro rey de Neustria, con ella como regente de hecho; pero procuró beneficiar ora a la visigoda, ora a Fredegunda, para impedir un excesivo poder de uno u otro reino. En la corte de Neustria, Brunegilda estaba rodeada de enemigos, y Fredegunda envió reiteradamente asesinos contra ella, aunque sin éxito. En esta pugna feroz, la ex reina goda sufriría grandes pesares: en España perdió a su hija Ingunda, casada con Hermenegildo, y perdió también a su joven hijo Childeberto, envenenado en 596. Sus enemigos la acusarían de tal crimen, aunque casi seguramente la autora fue su furiosa rival, que moriría al año siguiente, de enfermedad. Brunegilda volvió a convertirse en regente, esta vez de nuevo en Austrasia, por su nieto Teodeberto; pero dos años más tarde este, con trece años y manejado por los nobles, la expulsó y la obligó a refugiarse en Borgoña, al cuidado de su otro nieto, Teodorico (o Thierry) II.
Los dos nietos entraron entonces en conflicto. Parece que Brunegilda incitó a Teodorico a atacar a Teodeberto, el cual fue vencido y asesinado junto con su pequeño hijo, bisnieto por tanto de la goda. Teodorico tomó el poder en Borgoña y Austrasia y se preparó para atacar a Neustria, gobernada por Clotario II, hijo de Chilperico y de su odiada Fredegunda; pero murió antes de poder hacerlo, de disentería y a los 26 años. La infatigable abuela, con 70 años, volvió a intentar la regencia en nombre de su bisnieto, pero, traicionada por los nobles, fue entregada a su enemigo Clotario. Ante un tribunal fue acusada de muchos asesinatos, probablemente debidos varios de ellos a Fredegunda (aunque no todos, por ejemplo el del obispo Desiderio, que había acusado a Brunegilda de incesto con su nieto Teodorico). Tras el juicio, la anciana fue torturada en el potro durante tres días y luego descuartizada por cuatro caballos; o, en otra versión, arrastrada a la cola de uno hasta morir, en 613. De los cuatro hijos de Teodorico II y bisnietos de la ejecutada, dos fueron asesinados, otro internado en un monasterio y del cuarto, fugitivo, se perdió su rastro para la historia. Clotario unificaría pasajeramente los reinos francos, al precio de diluir el poder entre las oligarquías.
Llama la atención la radical insolidaridad de los godos –salvo Recaredo-- con la hija de un rey de los suyos. Tal hostilidad pudo nacer de las incitaciones de Brunegilda a los francos para que se apoderasen de la Narbonense, o sus intrigas para quedarse con la dote de la hija de Witerico, tras rechazar su matrimonio con Teodorico, una humillación de las que dejan huella. Aun los sucesores españoles de Witerico y probables asesinos de este, parecen haber mantenido, no sabemos por qué, aquella aversión a Brunegilda, al extremo de que el rey Sisebuto escribirá de su muerte: "Tras ser arrastrada y destrozada por unos caballos indómitos, el cuerpo ya macerado por la vejez se deshizo en pedazos y sus miembros arrancados del tronco quedaron cruelmente esparcidos. De este modo el alma, desprendida del cuerpo material, justamente condenada a penas eternas, fue abrasada y sumergida en hirvientes olas de pez".
El relato, que supera a cualquier novela truculenta o gótica, muestra bastante bien la extrema degradación de las costumbres y del "ímpetu vital" de los francos, y la ausencia de normas capaces de contener los odios y caprichos de los dirigentes. Tales sucesos acontecieron durante la época en que, en España, Leovigildo acometía sus reformas, Recaredo establecía el catolicismo, y reinaban Liuva II y Witerico, con finales más dramáticos que los anteriores, pero sin afectar a la unidad del reino. Eso no quiere decir que la oligarquía visigótica fuera esencialmente pacífica o dotada de una visión política excepcional, sino solo que la degradación de los reinos francos no llegó a alcanzarse en España. La diferencia quizá no fue muy acentuada, pero sí lo bastante para que ambos reinos siguiesen una historia harto distinta.