Septiembre 2006


La hipótesis clave

30 de Septiembre de 2006 - 13:44:33 - Pío Moa

La misión de los peritos consiste en señalar los datos y sus posibles conexiones. Si el ácido bórico sirve para enmascarar explosivos o tiene otras aplicaciones similares, y ha sido descubierto en poder de etarras y terroristas islámicos, constituye un indicio, aunque lejano, de una posible conexión entre ambos. El indicio solo cobraría peso si existen otros más.

Por otra parte, es muy razonable la hipótesis de trabajo de una conexión entre el terrorismo islámico y la ETA. Ambos terrorismos comparten fines esenciales (la destrucción de la democracia y la unidad de España, la lucha contra “el imperialismo”, etc.) y emplean los mismos medios, aunque difieran algo en el estilo. La ETA ha montado una red de relaciones internacionales con el terrorismo palestino, con la Argelia izquierdista de hace años, etc., y resultaría sorprendente que no tuviera algún lazo con los islámicos de ahora.

De ahí no se deduce por fuerza que la conexión exista, o que exista en el caso del 11-M, pero es una hipótesis necesaria en cualquier investigación.

Sin embargo Garzón y el gobierno están absolutamente empeñados en negar toda relación entre los dos terrorismos, ni siquiera como hipótesis, y esa obsesión les lleva incluso a falsificar documentos y a procesar, en un nuevo acto de ilegalidad y despotismo, a quienes apuntan la posibilidad.

La causa de esa actitud es simétrica de la que llevó al gobierno de Aznar, en un primer momento, a afirmar con excesiva fuerza que la matanza del 11-M solo podía provenir de la ETA: en tal caso tenía las elecciones ganadas; pero si era islamista, las ganaba el PSOE, probablemente. Pues el envenenamiento de la opinión pública por la propaganda izquierdista y separatista, unida a la inepcia y el miedo de la derecha, ha permitido esta perversa distinción entre un terrorismo y otro, pese a que ambos amenacen por igual a la democracia española.

Por eso cualquier indicio de implicación etarra en el 11-M encuentra un rechazo furioso por parte del gobierno y sus servidores. Un gobierno ilegal, no lo olvidemos, que colabora políticamente en los designios de los asesinos, presentando su felonía como proceso de paz.

Con todo, tengo la impresión de que la hipótesis decisiva tiene menos relación con la ETA que con el mismo PSOE. Si, como parece, los implicados eran confidentes o estaban controlados por policías ligados a ese partido, nos encontraríamos, en el mejor de los casos, con una negligencia realmente espantosa. Y en el peor, con una colaboración real, al estilo de la producida hace unas semanas con la ETA, con muy probable origen directo en Ferraz. ¿Se ha investigado a aquellos policías? ¿Se les ha destituido por su –en principio– negligencia? Todo lo contrario.

Ahí radica la clave, a mi juicio.

679 comentarios

La espiritualidad de la materia

29 de Septiembre de 2006 - 12:12:16 - Pío Moa

La materia tiene todos los rasgos de un ente espiritual. Nadie ha logrado –ni presumiblemente logrará– verla, tocarla, olerla, oírla o gustarla. Lo que se presenta a nuestros sentidos es una inmensa cantidad y variedad de fenómenos y cuerpos, y solo por una abstracción mental, esto es, espiritual, decidimos que ellos son expresiones de “la materia”. ¿Un fantasma?

A su vez, el materialismo, base de algunas ideologías revolucionarias, es una actitud espiritual: el espíritu que se niega a sí mismo en casos extremos, o que se coloca, modestamente, en posición secundaria ante la materia. Este materialismo reduce el espíritu a la consciencia, y finalmente al problema de qué es lo primero y qué lo derivado: la materia o la consciencia. Así expuesta, la cuestión no admite dudas: la consciencia derivaría del mundo material, sería en último extremo una forma peculiar del funcionamiento de la materia, algo así como un espejo de esta, creado por ella misma (aunque deberíamos preguntarnos entonces por qué ese espejo suele ofrecer visiones tan erróneas o deformadas de su objeto: la materia parece algo bromista).

El problema, ya lo ha señalado el camarada Guillermo, tiene que ver con el sentido del mundo. Siendo la materia lo primero, la tarea de la consciencia consistiría en entender la materia cada vez más claramente, prescindiendo de otros espíritus que no sean la consciencia misma y su manía investigatoria. Pero, ¿y si esa investigación nos lleva a concluir que el mundo y la vida carecen de cualquier sentido discernible? Mala suerte, aunque entonces también habría que decidir de dónde viene esa necesidad psicológica del sentido. Si no viene de la materia, ¿de dónde?

El sentido es un problema porque no se nos ofrece con claridad. Al examinar el mundo, lo mismo podemos concebirlo como un todo ordenado a un fin que como una mezcla de orden y caos sin finalidad alguna. Encontramos indicios y hasta pruebas de una cosa y de la otra. Por eso el sentido es asunto de fe.

Pero siendo el materialismo una actitud del espíritu, decía, no puede prescindir del sentido, y por tanto de la fe. Por ejemplo, el ser humano y su consciencia aparecen para un materialista como el resultado de una evolución imprevisible e innecesaria. La consciencia se presenta como resultado de una acumulación gigantesca de cambios genéticos al azar sin finalidad alguna, y posiblemente no existiría en todo el universo más que en la Tierra. Bueno, pues aun así el materialista tendrá que encontrarle algún sentido: la adaptación al medio… aun si el espíritu humano tiende más bien a adaptar el medio a sus deseos sin sentido. Una forma peculiar de fe, en fin.

344 comentarios

Garzón, el inocente

28 de Septiembre de 2006 - 14:21:33 - Pío Moa

Garzón, el juez (masón, dato nunca irrelevante) que tanto contribuyó a aclarar la trama del GAL (después de que Felipe González frustrase su ambición política) apoya ahora los chanchullos del gobierno con la ETA. “Hay que hablar incluso con el diablo”, afirma con inocencia, en la vieja tónica del PNV. Aunque para ellos la ETA dista muchísimo de ser el diablo; su  diablo es más bien la derecha democrática, la COPE, El Mundo, LD, Jiménez Losantos… a quienes de buena gana silenciarían, cuando no harían lo que propone Luis del Olmo. Con estos no les gusta el diálogo.

Por supuesto, nada se opone a que el partido del GAL y de Filesa, incluso cualquier otro, hable con la ETA, si es por pasar el rato. Pero no se trata de hablar, sino de negociar.

Y Garzón conoce la contrapartida de esos negocios, la oferta del partido del GAL y de Filesa, nunca retractado ni regenerado de sus fechorías, a los terroristas: la liquidación del Pacto Antiterrorista –traicionado mucho antes–, el ataque a las víctimas del terrorismo, la legalización del asesinato, los estatutos balcanizantes, el socavamiento del estado de derecho y de la Constitución. Quedan, es cierto, flecos engorrosos, como la liberación de los héroes del tiro en la nuca, Navarra, la secesión total…

Tal vez esos flecos terminen por arruinar el chanchullo. Pero de poco servirá si la ciudadanía no extrae la lección precisa: el imperio de la ley es la base de la convivencia democrática, y unos políticos que lo atacan sistemáticamente se colocan fuera de ella.

565 comentarios

Un Congreso contra la ley

27 de Septiembre de 2006 - 17:08:34 - Pío Moa

La extremada corrupción política que ha permitido a la mayoría parlamentaria aprobar estatutos claramente ilegales, ha dado un paso más con la definición anticonstitucional de España como un “Estado plurinacional”. Con ello pretenden dar estado legal a las necias canallerías de orates como Sabino Arana o Prat de la Riba hace alrededor de un siglo.

Con su habitual y equívoca blandenguería, el PP ha dicho que este radical desmán “demuestra el sometimiento voluntario del PSOE frente a los nacionalistas”. ¿Sometimiento voluntario? Esto se llama colaboración. El PSOE colabora con los separatistas y actúa como la quinta columna del terrorismo nacionalista vasco y del islámico. Al PP, esa actitud le parece “peligrosa”. Peligrosa. ¿También “preocupante”? ¿O quizá “una mala noticia”?

Obviamente esos diputados no dan estado legal a nada, solo a su propia ilegalidad, por así decir. En el Congreso, gimotea el PP "se ha derogado la Constitución". Pues no. Cuando unos políticos delincuentes atacan la ley, no es la ley la que queda anulada, sino ellos los que quedan fuera de la ley. Y esto debe tener consecuencias. Y el PP debiera advertir que ninguna decisión inconstitucional será aceptada, empezando por los estatutos.

Es la hora de los ciudadanos, debemos insistir, frente a un gobierno y unos partidos antiespañoles y antidemocráticos, situados voluntariamente contra la Constitución.

411 comentarios

"Impunidad de la mentira"

26 de Septiembre de 2006 - 14:05:30 - Pío Moa

"La evidente superación del inmenso error que fue la guerra civil, y la casi total reconciliación de los españoles, no ha acabado de realizarse completamente y persiste como una enojosa memoria y una amenaza, a consecuencia del increíble número de mentiras que se han seguido diciendo en el último cuarto de siglo sobre el lamentable suceso, y que están afectando a un número considerable de los que, por su edad, no vivieron aquel periodo ni tienen memoria histórica de él. Hay lo que podríamos llamar "herederos" de la guerra civil, a pesar de que está realmente muy lejos, y se intenta hacerla revivir en hueco y en falso –en doble falsedad– cuando ya se sabe por qué voluntades y azares aconteció, cómo se llegó a aquella situación desesperante, y el tiempo ha venido a curar todo ello.

En la actualidad la mentira es demasiado frecuente y demasiado inquietante. No me refiero a los errores, que en principio se pueden aceptar, aunque por supuesto se pueden evitar, sino a la falsedad deliberada, buscada, difundida con grandes recursos, lo cual puede producir una intoxicación de la sociedad, una especie de septicemia que puede poner en peligro la salud colectiva.

Se miente a sabiendas, como un programa, como un arma que es sin duda desleal y muy peligrosa. La enorme difusión y la eficacia de los medios de comunicación permite que el cuerpo social quede contaminado por la mentira (…) Me preocupa la general pasividad con que la mentira se acoge. Algunos, llevados por la fuerza de la propaganda, no la advierten, se podría decir que la aceptan; otros sienten cierto malestar, una impresión de que "no es eso", pero carecen de toda reacción propia. Esto hace que se produzca una amplísima impunidad de la mentira, que esta no tenga sanción ni remedio."

(Julián Marías en ABC, 22-11-2001)

"Esa constante mentira es lo más irritante de los rojos. Por no someterme a esa servidumbre estúpida de la credulidad, que ha ganado a tantas gentes como Sánchez Román, Zuazo y tantos más, es por lo que estoy contento de mi actitud" (Gregorio Marañón).

-------------

El Colegio de Periodistas (intoxicadores) de Cataluña, con la autoridad que le da su profunda corrupción moral, decide que las informaciones de Libertad Digital la COPE y El Mundo "no son periodismo".

Bien, nos alegra saber que el periodismo de LD, COPE y El Mundo no coincide con el que concibe y practica esa banda de robaperas. Con el tipo de periodismo que ese colegio de totalitarios impondría, si pudiera, a todo el mundo.

759 comentarios

Viejas y nuevas degeneraciones

25 de Septiembre de 2006 - 19:42:02 - Pío Moa

Me permito insistir en ello:

¿Por qué habría de abandonar la ETA las pistolas y las armas, si Zapo le ha demostrado lo muchísimo que con ellas puede ganar?

Zapo y su ilegal gobierno no son "débiles" ante el terrorismo, como dicen algunos débiles. Su talante se llama, precisamente, colaboración política con él. Entre todos ellos se aplican a destruir el estado de derecho y la unidad de España.

-----------

Vi hace tiempo unos carteles de Nuevas Generaciones o Degeneraciones del PP: el espíritu del botellón. Ahora van a hacer nada menos que la "revolución ideológica", naturalmente "desde el centro". ¿A qué aspirarán estos revolucionarios? Ningún misterio: "tenemos un mismo proyecto y un mismo objetivo: hacer a Rajoy presidente del Gobierno". En otro momento creo que llaman "utopía" a su fantástico proyecto. Pero también son prácticos, saben que los jóvenes son un buen "caladero de votos", así que, a pescar. En fin, "nuestros valores son la libertad, la tolerancia y la solidaridad. No hay más debates". Tan jóvenes y tienen resueltos todos esos asuntejos. Qué envidia.

Los chicos prometen, se ve a la legua.

354 comentarios

"Coeducación"

24 de Septiembre de 2006 - 12:42:26 - Pío Moa

Se defiende la enseñanza mixta (llamada significativamente "coeducación") con el argumento de que chicos y chicas deben prepararse para convivir en un mundo de igualdad de sexos ("géneros"). A veces también se dramatiza: "¿Es que hay que tratar a las mujeres como si perteneciesen a otra especie?"

La dramatización no tiene mucho valor. En casi todas las especies superiores existe un fuerte dimorfismo sexual y diferenciación de funciones, sin que por ello dejen de ser la misma especie. En el ser humano el dimorfismo sexual está muy acentuado, precisamente.

Más peso tiene el primer argumento, o lo tendría si especificara mejor qué entiende por igualdad. En una sociedad democrática, la igualdad afecta a los derechos y a las oportunidades, de ningún modo supone que todo el mundo desempeñe las mismas funciones –en rigor acabaría por ser una sola función–, o gane el mismo dinero, o piense o se vista de la misma forma, etc.

Desde el punto de vista democrático –es decir, político, que no ocupa toda la vida humana, sino solo parte de ella– no existen hombres y mujeres, sino solo personas. Lo cual no niega en absoluto las diferencias físicas, anímicas y funcionales entre mujeres y varones. Ningún abusivo programa político podrá eliminarlas, e intentarlo solo puede traer perturbaciones sociales y psíquicas.

Abusivo programa claramente implícito ya en el empleo de la palabra "educación", referida a la instrucción pública. Aunque la enseñanza tiene estrechos lazos con la educación, se trata de cosas distintas. La educación procede sobre todo de la familia, y definirla como una función del estado constituye, precisamente, una usurpación de funciones, un típico rasgo totalitario.

Dejemos, por tanto, que los padres elijan si prefieren la enseñanza mixta o separada, y veamos los resultados de una y de otra. Aunque, a decir verdad, llevamos tiempo viéndolos.

--------------------------

La ETA anuncia que no abandonará las pistolas y las bombas. ¿Por qué habría de hacerlo, si Zapo les ha demostrado lo muchísimo que con ellas puedan ganar?

Porque Zapo y su ilegal gobierno no es "débil" ante el terrorismo. Su talante se llama, precisamente, colaboración política con él. Entre todos ellos intentan destruir el estado de derecho y la unidad de España.

602 comentarios

La injusticia de la vida

23 de Septiembre de 2006 - 11:40:45 - Pío Moa

Curiosamente usamos la misma palabra, "ley", para describir regularidades físicas y sociales. Sin duda el doble uso refleja una analogía: la ley expresa regularidades, sin las cuales el mundo y la vida resultarían caóticos o ininteligibles. Pero las diferencias entre ambos tipo de ley son obvias. La regularidad física existe al margen de la voluntad humana y no debe tener excepciones: el hombre se limita a darle una formulación en su lenguaje. En cambio una ley social expresa más bien la voluntad de conseguir esa regularidad, y tiene siempre muchas excepciones: prohíbe robar, por ejemplo, pero nunca logra hacer del todo regular esa conducta.

Los animales cumplen las leyes para su existencia, marcadas en el instinto, y no es fácil entender por qué en el ser humano las leyes están menos marcadas y por qué tendemos a transgredirlas. Peor aún, concebimos fácilmente la existencia de leyes sociales "injustas", algo inimaginable en la física o en la vida animal. Esa noción, la "injusticia", nos remite a un sentido o sustancia bajo la multiplicidad de las leyes y conductas concretas. En palabras de la Antígona de Sófocles, "No he creído que tus decretos, como mortal que eres, puedan tener primacía sobre las leyes no escritas, inmutables, de los dioses". El concepto de ley natural viene a expresarlo de otro modo. La injusticia consistiría en vulnerar esas leyes no escritas, grabadas –aunque quizá con poca fuerza– en nuestro interior, pero que se cumplirían inexorablemente: su transgresión atraería la desgracia sobre los mortales. Así, por una vía u otra, la justicia se impondría, y la vida sería finalmente justa.

Paul Diel, cuyas ideas tanto gustan al camarada Guillermo desde sus canonjías compostelanas, y a Verbatim, viene a sostener lo mismo. Según una mentalidad muy extendida entre creyentes y descreídos, la vida sería injusta. De ahí nacen, entre otras cosas, la esperanza en un más allá donde la injusticia de este mundo hallase reparación, o los proyectos utópicos para acabar de una vez con las injusticias presentes e históricas. Pero, observa Diel, la vida no se sostendría o no sería mínimamente inteligible si fuera ajena a leyes profundas bajo sus manifestaciones diversas y superficiales. Y a menudo tomamos por injusticia lo que es sólo la manifestación o consecuencia de ella, de la vulneración de esas leyes. La tarea científica consistiría en comprender, en lo posible, esas leyes que sostienen el entramado de la vida humana, expresadas míticamente –pero no erróneamente–, como voluntad divina.

Un punto a favor de Diel, en mi opinión: aborda directamente su objeto, la conciencia humana y sus productos, especialmente la moral, sin considerarlos disfraces o epifenómenos de otros procesos. Para Marx, la conciencia sería el disfraz de los intereses de clase, y para Freud, de la sexualidad. Últimamente se la suele considerar el disfraz de los deseos de Doña Evolución. Todo menos examinarla tal cual.

En fin, quede la idea clave, difícil de rebatir: la vida humana es necesariamente justa. Otra cosa es que comprendamos bien sus leyes.

271 comentarios

César Alonso de los Ríos supo verlo

22 de Septiembre de 2006 - 15:33:54 - Pío Moa

El artículo de Juan Luis Cebrián titulado pomposamente –así es el hombre– "Barbarie, religión y progreso", ha recibido merecidas burlas, pero no debe tomarse a broma. Pues aunque consiste en una simple majadería adobada con odio a España, contiene verdadero peligro. Peligro porque el autor, por chiflado que parezca, es un hombre de poder, de mucho poder: la eminencia gris inspiradora de las fechorías de Zapo y los suyos. Fue un artículo suyo el que hundió el Pacto Antiterrorista y los intentos de colaboración del PSOE con el PP contra la ETA y los separatismos liberticidas, transformándola en colaboración con los separatistas y la ETA contra el partido que entonces defendía la unidad de España y la democracia. Y en su libro de charletas con Felipe González marcaba la orientación general para el PSOE. Lo demás ha seguido: la legitimación del asesinato como medio de obtener inmensas ganancias políticas a costa del estado de derecho, los estatutos balcanizantes y otros premios a la ETA así como al terrorismo y al extremismo islámico, el acoso a la familia y a la Iglesia, la alianza con las tiranías más detestables del globo, las insidias contra Israel y la defensa del poder nuclear para Irán…

Cebrián no propugna la "alianza de civilizaciones" entendida como una forma de entendimiento y coexistencia entre las culturas cristiana-democrática y la musulmana, sino como el socavamiento de la primera y el fortalecimiento de la segunda en la propia España. A ello se reduce el núcleo de su llamémosle pensamiento. Y en ello consiste su peligro, vista la doble estrategia islámica de penetración pacífica y chantaje terrorista, servida por una nutrida quinta columna. Nada de esto ocurre por causalidad. Alguien supo verlo, hace seis años:

El donjulianismo de la Izquierda

Como otras clarificaciones importantes, ha pasado inadvertido el artículo de César Alonso de los Ríos en ABC, "Don Julián, hoy", donde denuncia el tic antiespañol de buena parte de la izquierda. Juan Goytisolo, en su reivindicación del conde famoso fue, en efecto, el más claro formulador de ese talante, en realidad viejo: "la negación del suelo patrio, de las tradiciones, de la moral convencional, incluida la heterosexualidad... Quizá esta última nota fue la menos celebrada: se tomó como un dato puramente personal aun cuando la consigna de Goytisolo era bien clara: la revolución total, la traición total, el entreguismo total pasaba por la reconversión sexual".

¿Por qué Izquierda Unida o el PSOE están siempre tan dispuestos a aliarse y trabajar con los nacionalismos balcanizantes? En apariencia se trata de maniobras normales en el juego democrático, para arrancar el poder a la derecha, pero en realidad hay algo más profundo. El PNV es pura derecha, el partido más clerical, racista y, excluyendo a Batasuna, antidemocrático de España. En Cataluña, los jefes socialistas juegan a superar el nacionalismo al derechista de Pujol. Y en Galicia, el Bloque imita a Batasuna, bien que sin ETA gallega, por el momento. ¿Qué tienen de común esas alianzas? Tienen ese viejo reflejo donjulianista: debilitar o hundir a España, su unidad y tradiciones, es "progresista".

Cierto que, a menudo, quienes actúan así proclaman su fervor por "otra España", pero esa "otra" nunca pasó de invención fantástica y caprichosa, construida con meras y contradictorias buenas intenciones, combinadas con descalificaciones injustas y exaltadas de la historia real del país. No toda la izquierda, claro, ha sido o es así, pero la tendencia resulta muy fuerte, tanto más cuanto que la izquierda española ha sido y es, desde el punto de vista intelectual, prácticamente nula.

Las prédicas antiespañolas han tenido un terrible efecto desmoralizador, porque han sabido revestirse con el manto de la democracia y la libertad, sin haber recibido en muchos años una réplica a la altura, sino más bien un medroso silencio. De ahí la gravedad alcanzada por el problema del nacionalismo vasco, y por otros problemas. No es la primera vez que pasa, ni ha pasado sólo en España. Antes de la II Guerra Mundial, la mayoría de los universitarios ingleses, según las encuestas, no estaba dispuesta a defender a su país, lo cual hubo de animar mucho a Hitler. Después las cosas siguieron otro curso, pero sin duda aquella ola antipatriótica y pacifista contribuyó al desencadenamiento del horror. Confiemos en que aquí la reacción se produzca más a tiempo.

Pío Moa

283 comentarios

Alta traición (II)

21 de Septiembre de 2006 - 13:28:06 - Pío Moa

La degradación de las instituciones y los partidos ha quedado confirmada una vez más por la negativa de las Cortes a investigar el 11-m, con la grotesca argucia del “respeto” a las instituciones. Más el intento asociado y renovado de silenciar los medios de información democráticos. Y las actividades del gobierno, su Infame Alianza con terroristas y separatistas, su carácter de quinta columna del radicalismo etarra y del secesionismo, entran en lo que siempre y en todas partes se ha llamado traición: a España y a la democracia. Son hechos ciertamente más graves que los cometidos en el pasado por un PSOE que jamás se regeneró de su corrupción y terrorismo de partido en el poder. Tan bien representados por el actual ministro del Interior.

¿Qué función cumple, en este contexto, una acusación de alta traición? No cabe esperar que ella tenga éxito en la burocracia institucional: ningún partido es capaz siquiera de plantearlo en las Cortes, por claros que sean los hechos; y el poder judicial, largamente erosionado por los enterradores de Montesquieu y poco prestigiado entre el pueblo, ofrece insuficientes garantías. Pensemos en el Tribunal Constitucional, bajo la presidencia de una señora promovida por el PSOE y cercana a la “sensibilidad” del PNV, es decir, de un partido opuesto desde el principio a la Constitución. Su presidencia implica el respaldo de la mayoría del tribunal. No hace falta una vista de lince para entender qué significa el caso.  

Pero no fue el poder judicial ni los partidos, empezando por el PP, quienes sacaron a la luz la gigantesca corrupción del PSOE y su terrorismo. No fueron ellos quienes sensibilizaron a los ciudadanos en defensa de los más elementales principios democráticos, entonces en proceso de rápida corrosión. Tampoco fue la prensa, como se afirma, sino solo alguna prensa y algunos periodistas. A los cuales los medios de masas encubridores del delito intentaron hundir llamándoles “el sindicato del crimen”; y el PSOE, directamente, con otros métodos mafiosos bien conocidos.

Hoy el número de periodistas y medios defensores de la democracia es inferior al de aquellos años, y el PP muchos menos consecuente –y aun entonces solo lo fue cuando le ponían todas las bazas en bandeja–. Por ello la Infame Alianza se siente fuerte. En cambio crece el número de ciudadanos dispuestos a resistir al ataque generalizado contra la unidad y la libertad de España. La acusación de alta traición no tiene, hoy por hoy, otro sentido que el de informar de los hechos y movilizar a la ciudadanía: información, organización, movilización.

---------

Colegio de Periodistas (intoxicadores) de Cataluña

961 comentarios

Alta traición

20 de Septiembre de 2006 - 10:54:23 - Pío Moa

El actual e ilegal gobierno de España, quinta columna del fundamentalismo musulmán ("alianza de civilizaciones") y del terrorismo separatista ("proceso de paz", estatutos anticonstitucionales, etc.), está echando abajo la Constitución, reviviendo los odios de la guerra civil y arrasando el sistema de convivencia democrática construido en la Transición.

Por estas causas, muchos (Vidal Quadras, Cristina Alberdi, etc.) hablan, hablamos, de alta traición y de la necesidad de llegar a encausar por ese delito a estos gobernantes. Sin embargo, la alta traición se define técnicamente como cooperación o incitación a un enemigo exterior para que ataque a España por las armas. ¿Se da tal cosa?

Tanto la ETA o los grupos separatistas como el extremismo musulmán, incluyendo en él a Marruecos, constituyen dos auténticas potencias exteriores, aunque los miembros de los primeros sean españoles legalmente. Sus aspiraciones a disgregar España, a ocupar ciudades o regiones españolas, o a transformar el país en Al Andalus, consigna cada vez más en boga en el Islam radical y en el no tan radical, son manifiestas y no necesitan muchas aclaraciones. La colaboración del gobierno con esas potencias, tampoco, pues está a la vista de quien no quiera cerrar los ojos.

Falta solamente la incitación a las armas. Pero esta no es necesaria cuando el grupo traidor se halla en el poder. Entonces le basta ceder "pacíficamente" a las exigencias de los enemigos del país, a los enemigos de la democracia española. Y es precisamente lo que hace el gobierno, y justamente en nombre de la "paz". Lo cual no hace desaparecer las armas: estas se muestran, de momento, solo como chantaje: "si no hay rendición, no habrá paz".

Por tanto, opino, puede hablarse fundadamente de alta traición, y convendría emprender acciones sobre esa base.

Dejo para otra ocasión el análisis de las concepciones que han llevado a tal abyección a estos siniestros personajes. No son ningún secreto, pero constantemente encontramos que la evidencia es precisamente lo más difícil de percibir.

794 comentarios

El "Vita" como paradigma

19 de Septiembre de 2006 - 11:45:13 - Pío Moa

Me han pedido algunos lectores un comentario sobre el caso del Vita, que debiera ser muy ampliamente conocido. Y tienen razón: es uno de esos hechos que, como el asesinato de Calvo Sotelo, condensa toda una situación histórica. Procuraré resumirlo.

Como hoy es bien sabido, los dirigentes del Frente Popular se pusieron a salvo, al terminar la guerra, sin atender a los miles de izquierdistas, muchos de ellos complicados en crímenes brutales, que quedaban a merced de sus enemigos. A salvo se pusieron, digo, con inmensos tesoros robados al patrimonio artístico e histórico nacional y a los particulares, incluyendo a la gente sin recursos que empeñaba sus escasos bienes en los montes de piedad. Estos fondos debían servir también para controlar políticamente el exilio, a cuyo fin se formó el SERE (Servicio de Evacuación de Republicanos Españoles).

Negrín, "previsoramente", como él decía, organizó desde los primeros meses de la contienda –esto es importante– el gigantesco expolio. Y en marzo de 1939, poco antes del fin de la guerra, parte de lo expoliado fue embarcada en Francia con rumbo a Méjico, en el yate Vita. El barco había pertenecido a Alfonso XIII con el nombre de Giralda, y lo mandaba un capitán relacionado con los separatistas vascos. Su carga debía recibirla el doctor Puche, ex rector de la universidad de Valencia y agente de Negrín en Méjico. Pero tanto el PNV como Prieto intentaron apoderarse de él. El botín valía la pena: depósitos del banco de España, cajas de oro amonedado, objetos históricos de la catedral de Tortosa, el Tesoro Mayor y Relicario Mayor de Sta. Cinta, ropas y objetos procedentes de la catedral de Toledo, entre ellos el famoso manto de las 50.000 perlas, colecciones de monedas de alto valor numismático, con ejemplares únicos de valor histórico, objetos de culto de la Capilla Real de Madrid, entre ellos, el joyero y el Clavo de Cristo, pinturas, alhajas de los montes de piedad, etc, etc. La mayor parte de la carga, de contenido ignorado, iba en más de cien grandes maletas, que, nos informa el dirigente de la UGT Amaro del Rosal, habían adquirido en París con gran sigilo unos empleados del Banco de España, socialistas de confianza.

Prieto demostró más habilidad que sus competidores: de acuerdo con el presidente mejicano Lázaro Cárdenas, conocido por su extrema corrupción, burló a Negrín y al PNV y se apropió del barco. Luego se respaldó en la supuesta autoridad de las Cortes en el exilio, grupo de personas sin representatividad real, a quienes había sobornado con espléndidos giros, según explica Del Rosal. La maniobra produjo un duro cruce de correspondencia entre Prieto y Negrín, gracias al cual conocemos las claves del asunto. Con los fondos así obtenidos, Prieto montó la JARE (Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles), que disputaría al SERE el control sobre los políticos exiliados, mediante pensiones más elevadas. Ambas organizaciones serían acusadas de corrupción y favoritismo. Amaro sospecha que los objetos de valor histórico o artístico fueron desguazados o fundidos para borrar la huella de su origen.

Los racistas jefes del PNV habían mostrado aversión a recibir ayuda de entidades españolas, pero, chasqueados en su plan de adueñarse del Vita, cambiaron de idea y trataron de "comer a dos carrillos", en expresión suya, beneficiándose tanto del SERE como de la JARE, pese a que cada organismo negaba su ayuda a quienes la recibieran del otro. Tendrían éxito sólo a medias. Los líderes nacionalistas catalanes habían defraudado sumas considerables al Frente Popular, aparte de lo que se quedaran de los saqueos anarquistas, y no parecen haber sufrido grandes penurias

Pocos dirigentes rehusaron las atenciones del SERE o de la JARE. Uno de esos pocos fue el ex presidente Alcalá-Zamora, víctima a su vez del robo de las cajas de seguridad de los bancos por el gobierno de Largo Caballero. Pese a soportar una dura necesidad, rechazó un dinero que consideraba manchado. Otro fue el insobornable Cipriano Mera, para quien "aceptar algo del SERE era reconocer tácitamente al nefasto doctor Negrín como representante oficial de los españoles exiliados". Mera, sufriendo pésimas condiciones en un campo de presos en Argelia, replicó a las ofertas de un bien trajeado agente del SERE: "Mi caso no es diferente del de varios miles de refugiados. Ni más ni menos. Rechazo por adelantado cualquier privilegio personal, pues no me lo admite mi dignidad. Y ahora quiero decirte una cosa: estáis manejando un tesoro que no os pertenece y del que tendréis que rendir cuentas el día de mañana. ¡No lo olvidéis!". Nunca hubo rendición de cuentas, ni antes ni después de la Transición.

El caso trae inevitablemente a la memoria un juicio de Azaña sobre sus correligionarios: "una política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta".

Al margen de otras consideraciones, el asunto se presta como pocos a un buen documental o una buena película: el mero relato fidedigno de los hechos contiene una extraordinaria novela, por decirlo así.

Casi todo el cine sobre la guerra civil lo han hecho las izquierdas, lo cual, lamentablemente, significa de entrada una alta dosis de falsedad histórica. Creo que había en marcha últimamente algo sobre el Valle de los Caídos, en la línea de Preston: "La creencia de Franco de que los crímenes de los republicanos podían ser redimidos por el trabajo subyacía a la creación, en los años cuarenta, de "brigadas penales" y "batallones de castigo" de republicanos cautivos, empleados en trabajos forzados para la construcción de diques, puentes y canales. En la construcción del Valle de los Caídos se emplearon veinte mil de estos penados, murieron catorce y otros muchos quedaron tullidos en accidentes o padecieron silicosis. A España le costó tanto como le había costado El Escorial a Felipe II en una época más próspera".

Ni una sola de esas frases corresponde a la realidad.

800 comentarios

Que no sea Casandra

18 de Septiembre de 2006 - 11:41:32 - Pío Moa

Oriana Fallaci: la razón, tan a menudo insoportable. Creo que en sus célebres entrevistas había más ruido que sagacidad, uno puede recordar lo que escribió de Carrillo para hacerse una idea. Pero en sus últimos años supo ver muy bien lo que se nos está viniendo encima. A nosotros corresponde impedir que sea Casandra.

----------------------------------

La corrupción como método

Que la apelación del papa contra la violencia religiosa haya desatado las furias de los islámicos es la demostración palpable de que una gran masa de musulmanes, empezando por el civilizado amigo de Zapo, Mohamed VI, simpatiza con el terrorismo. Numerosas encuestas demuestran la popularidad de Ben Laden desde Indonesia a Mauritania, incluyendo a todos esos países que envían oleadas de emigrantes al nuestro.

El papa ha lamentado tal reacción. Lógico. Los socialistas, como es propio de su esencial corrupción, han presentado como arrepentimiento o disculpas las palabras del papa, y ha exhortado a todos a seguir ese inexistente ejemplo. Este miserable e ilegal gobierno ha hecho ya mucho más que disculparse: ha premiado a los terroristas islámicos, fueran los autores reales del 11-M o no. Su simpatía por ellos rivaliza con la de un cincuenta por ciento de los marroquíes. Decir que Zapo y los suyos son agentes de esa “civilización”  contra la nuestra, quintacolumnistas de  la yihad, describe correctamente la situación.

424 comentarios

Gimnasia española

17 de Septiembre de 2006 - 12:27:17 - Pío Moa

Creo que ya hablé en otra ocasión de ella. La concibo como un método pedagógico, con distintos niveles, para aplicar en la enseñanza, según los siguientes criterios:

a) Uniría ejercicios físicos y mentales

b) Exigiría poco tiempo: 20-30 minutos diarios entre unos ejercicios y otros. Las clases escolares podrían empezar así cada mañana.

c) La parte física se diseñaría para ocupar el mínimo espacio, pudiendo realizarse en filas en el patio, o al pie del pupitre: consistiría principalmente en ejercicios de contracción y estiramiento que mejorasen la agilidad, la coordinación y la concentración. También la musculatura, si se empleasen pesas. Algún especialista podría diseñar las tablas de ejercicios, variándolas para cada día de la semana (por ejemplo).

d) La parte mental se compondría de ejercicios de observación, memorización, cálculo, lógica etc., también variables cada día.

e) Esta gimnasia podría ampliarse con la propuesta de situaciones imaginarias que entrañasen algún conflicto moral, afectivo, etc., para que los alumnos buscasen las salidas más adecuadas. Aunque esto ya desbordaría un tanto la idea básica.

En mi opinión, esta doble gimnasia favorecería mucho tanto la capacidad de concentración como el rendimiento escolar. En todo caso nada se perdería con ponerla a prueba. Me permito exponer la idea, que personas con más conocimientos específicos podrían desarrollar.

348 comentarios

La cuestión de la divinidad

16 de Septiembre de 2006 - 15:13:30 - Pío Moa

Me parece que la idea de Dios procede de una intuición poderosa: el mundo y la vida humana no se fundamentan por completo en ellas mismas; exigen por tanto un “creador”. Y procede también de una necesidad psicológica no menos imperiosa: el mundo y la vida deben tener sentido. El supuesto de un mundo sin sentido, aunque cierto snobismo intelectual se recree en él, arruinaría por completo la vida humana, es decir, la vida moral.

Sospecho, por tanto, que la eterna disputa sobre la existencia de Dios está mal planteada. Dios no puede existir, al modo como existe la naturaleza: solo puede concebirse como la causa misma de la existencia, al margen y por encima de ella. Dios se reflejaría en la naturaleza, pero no existiría, al modo como de los objetos naturales.

La “hipótesis” de Dios parecería innecesaria, no obstante, si la naturaleza fuera autoconsistente y el hombre capaz de explicarla por entero. Laplace decía no precisar dicha hipótesis, y a menudo se han interpretado los avances científicos como retrocesos de la idea de Dios. Desde los años 60 se viene especulando con una teoría “del todo”, omniexplicativa, capaz de unificar la teoría cuántica y la de la relatividad, cuya discordancia constituye el mayor obstáculo actual a una comprensión presuntamente completa del universo. Si la teoría unificadora se revelara correcta, la hipótesis “Dios” quedaría definitivamente descartada, por inútil. De hecho ya se pensaba así a finales del siglo XIX, pero esta vez sería cierto. En principio no es imposible, esa comprensión completa, desde luego, pero algunos científicos (F. Dyson, por ejemplo) le oponen que la química o la biología no son reducibles a la física; y, sobre todo, que el teorema de Gödel aseguraría la progresión infinita de problemas a resolver en matemáticas, y por tanto también en la física, tan dependiente de ellas. Nunca se acabaría, por tanto, de volver inútil la hipótesis de la divinidad.

Sin embargo creo que tampoco el problema está bien planteado así. Aun si el funcionamiento de la naturaleza se revelara plenamente accesible a la inteligencia humana, permanecería la cuestión de por qué y para qué existe lo que existe, y por qué “funciona” de esa manera. La cuestión del sentido, en definitiva. La ciencia no aborda esa cuestión, es más, la excluye de su método. Y como la ciencia la excluye, los cientifistas tienden a suponer que no existe: craso error, además de una actitud poco científica.

365 comentarios

"A aquella que está en San Gil"

15 de Septiembre de 2006 - 09:36:51 - Pío Moa

Alguien debería escribir un libro, en plan amable, sobre los más o menos repentinos cambios de creencias políticas de tantos personajes públicos por los años 70 y 80, desde Cela hasta Gila. Podría titularse algo así como "Los que cambiaron de chaqueta", y resultaría un documento cómico impagable: ¡la naturaleza humana, para que digan muchos que tal cosa no existe!

He aquí una bella reconstrucción de la memoria, digna del gobierno actual y sus leyes al respecto: "Hizo Ricardo una introducción a la guitarra, con el fondo del piano del maestro Quiroga, y allí delante de Franco, por culpa de quien tantos españoles se habían tenido que ir de España y no podían volver y tenían que vivir lejos de su tierra, me puse a cantar la canción ("El emigrante") que precisamente hablaba de ellos, porque entonces no había todavía emigrantes a Alemania con la maleta amarrada con guita, sino exiliados de nuestra tragedia por todo el mundo". Juanito Valderrama.

Así, el cantante estaba denunciando a Franco ante sus propias narices, y el Caudillo (gracias a Preston y compañía lo sabemos: era muy torpe y no se enteraba de nada) felicitándole y pidiéndole cortesmente un bis. No me digan que no tiene gracia. Digamos de pasada que por entonces se emigraba bastante, principalmente a Hispanoamérica. Pero aparte de ese pequeño detalle, ¿pueden imaginarse ustedes a aquellos tremendos comecuras exiliados haciéndose rosarios y rezando a la Virgen de San Gil o a cualquiera otra? La mera imagen da para reírse un buen rato.

Y sí, es cierto, aquellos emigrados solían añorar España. Pero una parte de ellos, los separatistas, la odiaban, y los internacionalistas tendían a despreciarla. Y entre todos habían hecho normal el grito "¡Viva Rusia!", y subversivo el "¡Viva España!".

Ah, la "memoria histórica", qué trágicómica llega a resultar.

474 comentarios

¿La historia se repite?

14 de Septiembre de 2006 - 09:34:29 - Pío Moa

¿Recuerdan ustedes? "No hay pruebas ni las habrá"

Recuerden también a PRISA llamando "sindicato del crimen" a los periodistas demócratas que descubrían la corrupción y el terrorismo del PSOE. ¿Quién era –y es– el verdadero sindicato del crimen? Parece que la sociedad avanza otra vez en su descubrimiento.

La situación se está poniendo interesante.

--------------------

Además de rufianes, cobardes. Ahora dice el fulano que sus cagadas fueron "un calentón". Llevan muchos años de calentón, entonces. Lo único nuevo es que ya la paciencia de la gente se está agotando.

520 comentarios

La técnica del odio

13 de Septiembre de 2006 - 16:28:29 - Pío Moa

En el texto de abajo, de Los mitos de la represión, de Martín Rubio, el lector atento percibirá la técnica del odio, repetida una y otra vez en estos años:

a) Una exageración sin tasa. 3.000 muertos, 5.000... Da igual

b) Las víctimas no tienen otro delito que ser honrados republicanos, honrados trabajadores, o cosa así.

c) Afirmaciones pomposas para impresionar a los incautos: "perfectamente documentado".

d) Testigos presenciales. Los historiadores conocemos el escaso valor de la historia oral, sobre todo decenios después de ocurridos los hechos. Y sobre todo cuando el "investigador" estimula en el "testigo" los recuerdos adecuados.

e) Interviene la autoridad profesoral. "El catedrático calcula"…

f) Importa mucho mostrar la actitud reticente de la derecha, siempre intentando ocultar su siniestro pasado.

g) Falta aquí una torpe y corriente justificación del odio: "los otros han sido honrados durante cuarenta años. Ahora toca el turno a los nuestros". Pero no podía faltar la infinita hipocresía: "solo buscamos la memoria y el respeto a las familias". Bergantes.

"No menos indicativo fue un suceso que levantó densa polvareda a finales del verano de 2003: el hallazgo, en un barranco de Órgiva, Granada, de un osario durante la construcción de unas obras del ministerio de Fomento. De inmediato empezó a hablarse de una enorme fosa común "perfectamente documentada", de "fusilamientos masivos", de "exterminio de compatriotas por motivos ideológicos". Un catedrático de Economía de la universidad de Granada caracterizó el barranco como "lugar de crímenes y de muertes" por donde "había corrido un río de sangre". Supuestos testigos recordaban la llegada de camiones cargados de "hombres, mujeres y niños", a quienes bajaban, mataban a tiros y hacían caer rodando a la zanja, echándoles luego cal viva, "y así un día y otro". El catedrático calculó en 5.000 las víctimas, si bien la Asociación por la Memoria, algo menos sanguinaria, las rebajaba a la mitad. Se aumentó el dramatismo poniendo en la picota la "indiferencia" del gobierno Aznar, o hablando del "miedo" de los obreros a perder el trabajo si hablaban de los huesos hallados. Los de la "memoria" señalaban piadosamente que sólo buscaban "el respeto a las familias" de los fusilados, como si alguien les faltara a ese respeto.

El ayuntamiento resolvió homenajear a las víctimas y erigir un gran monumento recordatorio en medio de un parque a crear ex profeso. El dinero vendría aprovechando una orden oficial que subvencionaba a los ayuntamientos para "coordinar actuaciones de recuperación de la memoria histórica". Se exigió la paralización de los trabajos de Fomento, y que los gastos de excavación entrasen en los presupuestos de la obra. En muchos periódicos, y en Internet corrían las noticias y comentarios.

Aquello venía a ser el Paracuellos de la izquierda, después de años de excavar y lanzar insinuaciones, pero sin encontrar más que algunos restos dispersos, de origen no siempre claro. El diario El País dedicó al acontecimiento una página el 1 de septiembre, ofreciendo además de lo ya reseñado, la siguiente información, como si la fuente mereciera alguna confianza: "Según datos de los socialistas, más de 500.000 personas sufrieron prisión y otras 150.000 murieron fusiladas". Y para hincar más el aguijón en el gobierno de Aznar sugería el carácter fascistoide de éste al mencionar que había gastado 13.000 euros en recuperar cadáveres de la División Azul y honrar su memoria mediante un pequeño monumento (en realidad el gobierno recuperó restos de españoles de los dos bandos caídos en Rusia, y hubo otro pequeño monumento para los comunistas españoles muertos allí, que fueron muchos menos).

Se anunciaba, evidentemente, una ofensiva mediática de gran estilo. Pero el 2 de septiembre El País informaba, no a toda plana, sino en el lugar menos visible de una página muy interior: "Los restos óseos hallados el pasado sábado son, según los forenses, de origen animal". De cabras y perros, en concreto. Así se vino abajo la operación. La derecha, prácticamente la pasó por alto, pero puede imaginarse la oleada de sarcasmos, insultos y comentarios moralmente aniquiladores si hubiera sido ella la autora del montaje. Durante muchos años seguiríamos oyéndolos.

Cito el caso no como prueba de que la derecha no cometiera atrocidades, pues ciertamente las cometió, sino como muestra de la explotación cínica de los sentimientos ligados a las víctimas del pasado para sacar tajada política actual. Un hecho muy desgraciado de los últimos años ha sido precisamente la sistemática recuperación de los rencores, que no de la memoria, por los partidos de la izquierda y separatistas. Y como insisten en esa vía y por desgracia logran hacer creer a mucha gente su propaganda, no queda más remedio que hacer un esfuerzo, aun si penoso, por restablecer la verdad histórica, único modo de combatir los odios.

-------

"Todos somos Rufianes". Muy cierto, lo son. "Todos nos cagamos en España" Igualmente. Una cosa va con la otra.

381 comentarios

La pasividad

12 de Septiembre de 2006 - 13:17:21 - Pío Moa

Lamentaba alguna vez Julián Marías la pasividad española. Exponía alguna situación, algún problema, la gente escuchaba, encantada de oírle… y ahí terminaba todo. No salía de los oyentes o de los lectores una sola  iniciativa que transformase el discurso en algo práctico, en acción. He podido comprobarlo muchas veces.

Tengo entendido que España es el país europeo con menos asociaciones en proporción a sus habitantes. Esto es peligroso, porque, ya lo observó Tocqueville, las asociaciones de todo tipo son la defensa contra los abusos del poder. Unos ciudadanos dispersos y desunidos constituyen un rebaño, fácil presa de los demagogos y propenso a las reacciones epilépticas. 

Además, nuestras asociaciones suelen funcionar mal, cayendo a menudo en la picaresca, como se ve en tantas oenegés especializadas en parasitar los fondos públicos. Hay mucha propensión a figurar y muy poca a hacer, a trabajar. Lo atribuyen algunos al carácter “individualista” del español actual, pero es justamente lo contrario, como ya observó Ehrenburg. El individualista busca la acción y está presto a asociarse, el gregario solo entiende de dispersión o de reunión en rebaño.

Contra los abusos, fechorías e ilegalidades del gobierno se han manifestado cientos de miles de personas. Sería lógico esperar que ese ambiente de protesta se tradujese en la formación de grupos activos por todas partes, cada cual con un trabajo sistemático en torno a algún objetivo concreto: defensa de la AVT, apoyo a la investigación sobre el 11-M, reivindicación del pasado histórico, denuncia de los separatismos, denuncia del creciente peligro islamista, etc. Algo de eso hay, pero en un grado muy, muy insuficiente. Si solo un diez por ciento de los manifestantes se organizase de esta forma, el movimiento ciudadano sería imparable.

Mucha gente pregunta: “¿Y qué hace el PP?” Olvídense del PP y pregunten, más bien: “¿Qué puedo hacer yo?”. Son muchísimas las cosas que puede hacer cada cual, y que generalmente no hace. Me ha venido esto a la cabeza con la lectura del siguiente artículo, de Lucas Molina. Por supuesto, el PP gallego no hace nada.

El barco del rencor

El miércoles 24 de agosto, después de todo el vendaval mediático que se desplegó días antes en la comarca de Ferrol (La Coruña) en torno al llamado “Barco de la Memoria”, me dispuse a acudir al citado bajel y contemplar in situ, con mis propios ojos, la ejemplarizante carga que -según nos contaban- traía en sus bodegas y en su cubierta.

Al verlo atracado al muelle ferrolano, tras una gran carpa blanca instalada en tierra -cual antesala del recuerdo-, me asaltó la duda razonable de si el barco que -según nos contaban- traía la “memoria” a los ferrolanos, nos devolvería también la ilusión por compartir el futuro de esta ciudad, por trabajar juntos en proyectos ilusionantes, lejos de viejos rencores y arcaicas ideologías “de clase” aún imperantes por estos lares.

Quizás fueron sólo unos segundos los que transcurrieron desde que me hacía estas preguntas hasta que divisé en el mástil del buque la bandera tricolor -roja, amarilla y morada- vigente en tiempos de la II República. ¡Un símbolo inconstitucional ondeando en un buque fletado, auspiciado y financiado con dinero público, gestionado por la Xunta de Galicia!; sin lugar a dudas, tenía que tratarse de un error.

Me pude enterar más tarde que no era un error, que la tricolor y la bandera de Galicia, eran las únicas enseñas que portaba el navío cuando dio comienzo su periplo marinero por los puertos de la comunidad gallega, el 17 de julio de este mismo año, saltándose a la torera normas fundamentales de derecho marítimo. Tras varios días de navegación, una oportuna llamada a la Subdelegación del Gobierno en La Coruña por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, advirtieron de la ilegalidad cometida por el buque fletado por la Consellería de Cultura e Deporte del gobierno autónomo gallego, y sólo entonces, consintieron los organizadores izar una minúscula enseña nacional en el mismo mástil.

Me sorprendió gratamente la labor de restauración de este viejo algibe procedente del puerto de Vigo: madera de teca bien barnizada, motores bien engrasados y bodega de carga perfectamente acondicionada para su labor didáctica de resucitar recuerdos del pasado.

Que inmensa desilusión, en cambio, cuando pude comprobar el sectarismo y el odio que acumulaban las cuadernas de la vetusta embarcación convertida por mor de una supuesta memoria, en “barco del rencor”; que desilusión al ver como setenta años después de una terrible guerra civil, todavía se mantiene encendida en el pebetero de la sinrazón la llama del “cainismo” y del sinsentido, eterno y desgraciado sino de los españoles, como tan bien retrató Goya en su obra.

La marea viva de la revancha, setenta años después del conflicto y treinta de la transición democrática, parece que quiere alcanzar cotas nunca vistas, amenazando con llevarse no sólo la arena de las playas sino los diques, los puertos e incluso los pueblos y ciudades, si hiciera falta. Hay que remover cenizas y levantar cadáveres para mostrarlos en la plaza pública de los mass media, en macabra danza de muertos, y así cargarse de razón para justificar el pueril y poco ortodoxo “...y tu más…”; único argumento que le queda al rancio y extemporáneo extremismo “de clases” para esconder su pasado “glorioso” de miseria, muerte y dolor, los tres grandes logros de las democracias populares -dictaduras comunistas- tras el que se dio en llamar Telón de Acero.

Os mártires do mar” era el título de la exposición, como rezaba el slogan del panfleto que a la entrada de la embarcación nos entregaba un rudo “mariñeiro”, de barba poblada y perfecto gallego; pero aquí estaba el verdadero engaño: esos mártires eran personas supuestamente de izquierdas, que perdieron la vida en la guerra civil y la inmediata posguerra, víctimas de la represión del bando sublevado o franquista. No había mención alguna a otros mártires que, desgraciadamente, también hubo en el mar por aquellas fechas: los oficiales de la marina republicana que, sin juicio alguno -ni justo ni injusto- y de forma rastrera y miserable, fueron asesinados en alta mar, en sus propios buques y por sus propias dotaciones, al mando de los Comités, erigidos entonces en juez inflexible de sus vidas.

Un buque fletado y pagado con dinero de todos los gallegos no debería dedicarse a navegar, de forma sesgada y parcial, por aguas ciertamente turbulentas, catorce lustros después de la guerra civil. Y mucho menos bajo los pliegues de una bandera a todas luces inconstitucional.

El “Hidria II”, que así se llama el “barco del rencor”, fletado y al servicio del bipartito nacional-socialista gallego, seguirá visitando puertos y llevando la semilla del rencor y del odio allá por donde pase.

Para algunos miserables es preferible que las heridas nunca cicatricen. El perdón y la reconciliación alcanzados -ahora parece que en falso- hace más de treinta años, han de ser sustituidos por iniciativas como ésta.

Es la memoria de los injustos. Es la memoria del rencor.

Es el barco del rencor.

                                            

                                                           Lucas Molina Franco                                                          

517 comentarios

Años 40

11 de Septiembre de 2006 - 10:20:27 - Pío Moa

Estoy escribiendo un libro sobre los años 40. Tras comprobar el cúmulo de falsedades difundidas sobre la república y la guerra civil, no podía fiarme de las versiones hoy circulantes sobre aquel tiempo supuestamente lúgubre, el páramo cultural en medio de la represión y la tristeza.

Por el contrario, voy hallando que es la década más interesante, repleta de contradicciones y de riesgos, de vida y de muerte con una particular tensión dramática: años de reconstrucción y de fusilamientos, de penurias y de alegría de vivir, de la copla y del maquis, de la División Azul y la neutralidad en la guerra mundial, del mercado negro y los peligros de invasión, del aislamiento internacional y la victoria del franquismo sobre él, de grandes frustraciones y grandes ilusiones. Entonces se compusieron las novelas españolas quizá más importantes del siglo, obras de pensamiento muy relevantes, el libro doctrinal español más influyente internacionalmente en varios siglos, la pieza musical española más difundida en el mundo. También una buena poesía. Época dorada de la canción popular y del humorismo. Entre otras muchas cosas.

La descripción de los 40 hoy corriente describe mejor a quienes la hacen que al objeto descrito. Al sujeto que al objeto.

---------- 

La belleza, objeto del arte, es una gran potencia. Uno de los principales motivadores de la acción humana, quiero decir. Rara potencia, tan compatible con el bien como con el mal, con la verdad como con la mentira, con la estupidez como con la inteligencia. No debe sorprender que el director de un campo de exterminio nazi se deleitase, al terminar la jornada, con Beethoven o con Goethe. Pero pensaba ahora en el anuncio de Los fantasmas de Goya. De Milos Forman he visto Amadeus, una estupidez envuelta en belleza, y tengo la impresión de que con Goya repite la jugada.

328 comentarios

Una propuesta para la enseñanza

10 de Septiembre de 2006 - 10:44:21 - Pío Moa

Cuando yo estudiaba el bachillerato solía haber en cada curso dos clases, A y B, de en torno a cuarenta alumnos cada una. Ahora, cuando las clases no pasan de 25-30 alumnos, hay a menudo tres clases. En cada una de ellas se mezclan los estudiantes buenos e interesados, los medianos y los que, por una u otra razón, no quieren estudiar. Estos últimos, muy abundantes hoy día y con sus peores tendencias estimuladas por la telebasura –la verdadera educadora, o deseducadora actual, en ausencia de los padres–, perturban seriamente el desarrollo de las clases, dificultan el esfuerzo de los mejores, así como el del profesorado, y rebajan la exigencia académica.

Hoy predomina, precisamente, la política de rebajar al mínimo los niveles académicos y morales en la enseñanza. Mi propuesta, impensable en la actual enseñanza pública, es la de dividir a los alumnos, según su grado de interés y rendimiento, en esas tres clases, de modo que la última correspondiese a los alumnos más desmotivados o de menor capacidad. No serían divisiones rígidas y definitivas, pues cada año escolar los mejores de cada clase pasarían a la inmediatamente superior, y descenderían a la inferior los de peores notas. Con ello se eliminarían las tres plagas mencionadas.

Alguno objetará que ello supone una “segregación”, incluso una humillación para una parte de los estudiantes. La objeción ignora la realidad: nada más humillante para los peores alumnos, a menudo repetidores y por tanto de mayor edad, que constatar cada día su atraso e inferioridad en relación con otros, situación que les lleva a extremar su desobediencia y desinterés. Y nada desmoraliza más a los mejores que verse perturbados por la conducta de los peores, que con frecuencia creciente llega al matonismo. Además, el método propuesto permitiría formar un profesorado especializado en el trato con los grupos más conflictivos o atrasados, a fin de mejorar su actitud. Pues evidentemente necesitan tal profesorado.

Se dirá que este método fomenta el elitismo. Ciertamente. Conviene fomentar el elitismo, si por él entendemos la búsqueda de la excelencia. Y conviene desechar la igualdad en la morralla, objetivo no casual de unos políticos de historial tan corrupto como conocemos.  

494 comentarios

Rushdie plantea un problema

9 de Septiembre de 2006 - 09:36:52 - Pío Moa

Salman Rushdie: "Casi todos mis amigos son ateos, y yo no soy una excepción. Si analiza la historia, constatará que la capacidad para distinguir el bien del mal siempre ha precedido a la llegada de cualquier religión. Las religiones fueron ideadas más adelante por el ser humano como un vehículo para expresar ese tipo de ideas. Ahora bien, por lo que a mí respecta, no necesito ningún árbitro supremo y sagrado para vivir como un ser moral."

Así planteado el problema, daría lo mismo ser ateo o creyente, pues en ambos casos el hombre podría vivir "como un ser moral". Unos, al parecer, precisan para ello un ser supremo, y otros no. Eso sería todo, aunque los ateos tendrían la ventaja de apoyarse en la razón y descartar una creencia indemostrable.

Ahora bien, aun dejando aparte la experiencia histórica del ateísmo ideológico, podríamos preguntarnos qué sentido tendría la "moral" atea. La fe, como diría el camarada Guillermo, es, en definitiva, la confianza en el sentido de la vida, y ella daría contenido a la moral. Si prescindimos de un ser superior, fundador del sentido, tendríamos que buscar ese sentido en la mera conducta humana.

Pero la conducta humana se nos presenta como un gigantesco embrollo de intereses contradictorios y acciones inconexas. La moral, en el mejor de los casos, sería una convención pasajera e inestable de intereses, sin otro fundamento final que la mayor fuerza de alguno de ellos. El sentido lo daría la fuerza, nunca suficiente, por otra parte, para someter a los espíritus fuertes. Y todo, ¿para qué? No solo estaría garantizada la inestabilidad permanente, sino también el sinsentido final: "Una historia de ruido y de furia, contada por un necio y que nada significa", como hace decir Shakespeare a Macbeth cuando este ve acercarse su ruina. El arte y la literatura occidentales del siglo XX, tan ligadas a "la muerte de Dios", manifiestan esa desesperanza: en definitiva, la vida humana sería un absurdo.

No queda claro si Rushdie pretende que la gente era "moral", pero atea, antes de la formación de las actuales religiones. Ciertamente no ocurrió así. Las religiones sólo son el desarrollo del espíritu religioso que ha acompañado siempre al hombre, en estrecha conexión con la moral. El ateísmo también es muy antiguo, pero muy reciente como ideología algo sistemática. Su promesa de fundamentar una moral superior y más racional o científica no se ha cumplido hasta ahora, muy lejos de ello. Y su racionalidad da la impresión de conducir derechamente al absurdo.

------------

Lástima que Dalmacio Negro ya no escriba en la prensa diaria. Sus artículos servían de contrapeso a la banalidad ambiente. Merecedores de discusión, pasaban casi inadvertidos en el paraíso de intelectualidad inane. Y no mal pagada.

436 comentarios

Libertad de expresión

8 de Septiembre de 2006 - 11:10:01 - Pío Moa

La democracia garantiza al fulano, y a tantos otros fulanos, la libertad de expresar lo que llevan dentro. La basura que llevan dentro, en estos casos. La democracia, que nada les debe –muy al contrario–, se lo permite.

Pero ellos, que no cesan de expresarse abusivamente en todos los medios y tratan de silenciar las voces críticas, en especial a la COPE, creen que, además del derecho a hablar, tienen un derecho especial sobre el dinero público, el dinero de todos los ciudadanos. Confunden, o quieren hacernos confundir, la libertad de expresión con la libertad para robarnos a todos. Su especialidad, por otra parte.

-------------

"Muchas gracias por su apoyo a la misión en el Líbano, señor Rajoy, y métase sus discursitos por donde le quepan", ha venido a contestar Zapo al líder de la oposición. El cual ha repetido la faena de la Constitución europea: una crítica severa al gobierno... para seguirle como un corderito acto seguido. O la de la estrepitosa ruptura de relaciones con Zapo... para rogarle enseguida, humildemente, un poquito de atención. Es la táctica de Rajoy, a quien Zapo tiene bien calado y domado.

A Rajoy no le faltan cualidades de buen político para una situación normal y con un gobierno mínimamente decente. Lástima que esas condiciones no se den.

----------------------

El problema del Líbano, a la vez simple y complejo: ¿van nuestras tropas a garantizar la paz o a garantizar la continuación de la guerra? En otras palabras, ¿van a desarmar a Hisbalá, o van a impedir su desarme? Zapo las envía para lo segundo, claramente, como envía a González a Irán, a asegurar el apoyo del gobierno español a los planes de los fundamentalistas.

En principio, si la franja sur del Líbano terminara ocupada por el ejército libanés, desplazando a los terroristas de Hisbalá, el problema se solucionaría. Pero Hisbalá condiciona decisivamente la política de Beirut, y su gente domina buena parte del ejército libanés. Ello, sin contar la influencia de Siria y de Irán. Un problema sin solución.

521 comentarios

El fulano y la democracia

7 de Septiembre de 2006 - 13:57:22 - Pío Moa

El fulano centrista que ha insultado y amenazado a España y a los españoles va a montar, en el Teatro ¡Español!, para redondear la injuria, una basura teatral destinada, desde el título, a recobrar el odio que tantos crímenes abonó en la guerra civil, y que por lo visto no les han bastado a estos sembradores profesionales del embuste venenoso. Lo hará subvencionado forzosamente por todos nosotros, gracias a los buenos oficios del también centrista Gallardón.

Ante las protestas, la abyecta dirección del teatro ha “lamentado” que “diversos medios de comunicación” difundan “noticias confusas e inexactas” sobre el fulano. ¿Confusas e inexactas? Eso hace, precisamente, esa dirección, confundir y falsear. He oído, en el programa de César Vidal de la COPE, la grabación de las palabras, absolutamente soeces y banales, de ese sujeto, entre las risas cómplices de los separatistas. Un perfecto autorretrato, ni inexacto ni confuso. Normal que Gallardón y la dirección del teatro le premien. Probablemente Zapo y PRISA les felicitarán y les expresarán solidaridad frente a las críticas de ya se sabe qué medios, de esa “extrema derecha” a la que urge silenciar.

El fulano ha vuelto a confirmar su autorretrato: ahora siente “orgullo y respeto”, dice, por la “España democrática”. Él ataca solo, cómo no, a “la España que mató a Lorca, permitió que Machado muriera de pena en Collioure y dejó morir a Miguel Hernández en la cárcel, que paseó a miles de demócratas”, etc.  Vaya, hombre, ¿estarían entre esos “demócratas” los miles de chekistas que cometieron innumerables y sádicos crímenes no solo contra los enemigos políticos, sino entre ellos mismos (el caso de Andrés Nin es el más conocido, pero solo uno entre muchos)? ¿Los que asesinaron a Maeztu, a Muñoz Seca, a casi todos los intelectuales de Acción Española, destruyeron bibliotecas y obras de arte y robaron cuanto cayó a su alcance? El fulano se identifica, y solo puede identificarse, con tal clase de demócratas. Lorca se horrorizaría ante la infame manipulación de su figura.

Ocultar los crímenes de un bando para hablar de los del otro es peor que mentir: es incitar a repetir la experiencia. Y algo más: quienes sembraron el odio sistemáticamente antes de la guerra fueron las izquierdas y los separatistas, como está plenamente documentado. Y como vuelve a ocurrir ahora, desde el poder y con la utilización fraudulenta del dinero de todos. La corrupción que no cesa.

En todas partes el crimen encuentra vía libre cuando la ley cae por tierra. Pues bien, quienes echaron abajo la ley y destruyeron la Constitución republicana fueron las izquierdas, como nadie medianamente informado puede dudar ya. España ha tenido la desgracia de sufrir unas izquierdas mesiánicas y antidemocráticas. Con la Transición parecían haberse civilizado, pero ahí siguen, empeñadas de nuevo en arrasar la ley, la Constitución, en complicidad con la ETA.

559 comentarios

Alternativas

6 de Septiembre de 2006 - 14:37:19 - Pío Moa

Juan José Calaza: "Sí, es ya hasta demasiado claro que tenéis, que tenemos razón, que el gobierno está perpetrando verdaderos desmanes y arruinando la democracia, etc. Pero de tanto tener razón vamos a pudrirnos en ella, y entre el gobierno y los separatistas van a arrasarnos, eso sí, con toda la razón de nuestra parte. La cuestión es qué hacer, pasar a un nivel superior al del simple discurso".

Algunos ven la solución en prepararse para las elecciones del 2008 y votar al PP. Sin embargo no existe la menor seguridad de que el PP vaya a ganar las elecciones, vista su asombrosa flojera y torpeza. Y si las ganase, no hay la menor seguridad de que diera marcha atrás a las fechorías del gobierno Zapo. Sería suicida supeditar los intereses ciudadanos a las aspiraciones de poder de un PP precisado de una urgente regeneración interna.

¿Pasar a la violencia, entonces? Cuando el gobierno rompe las reglas del juego, cuando no solo legaliza el asesinato como forma de hacer política, sino que lo premia ofreciendo a los asesinos la liquidación de la Constitución y del estado de derecho, obviamente abre paso a la violencia y se priva de cualquier autoridad moral para condenar la que pudiera ejercerse contra él.

Sin embargo eso es una cosa, y otra que la violencia fuera una buena salida y no condujera a la descomposición social. Si el gobierno puede obrar como obra sin una reacción ciudadana suficiente –por ahora–, se debe no sólo a que domina el aparato del estado y los medios de masas. Se debe a que una gran masa de ciudadanos ha sufrido una prolongada "deseducación democrática", la cual no corrigió el PP, en absoluto, cuando tuvo el poder. Muchos reducen la democracia a los votos, y creen que con ellos en la mano se puede infringir la ley o cometer cualquier felonía contra la unidad de España y las libertades. Han sido muchos años de corrupción intelectual, madre de las demás corrupciones, y en ellos ha crecido la España de la falsificación histórica, de la telebasura, del botellón, del pacifismo pro terrorista o pro islámico…

No se trata de esperar a que la gente se eduque, sino de combinar la movilización con la aclaración de ideas básicas. En palabras de Odiseus: informar, organizar y movilizar. Todo al mismo tiempo. Cada uno tiene ahí su tarea, y debemos ser capaces de cumplirla. En otro caso, dejémonos al menos de lamentos irrisorios, indecentes en su futilidad.

721 comentarios

"Ganas de joder"

5 de Septiembre de 2006 - 14:18:13 - Pío Moa

Visité hace poco el famoso túmulo de Maes Howe en las islas Orcadas, construido hace casi 5.000 años. Allí unos vikingos ya cristianizados que iban o venían de una cruzada dejaron abundantes runas, expresando un buen humor algo pandillero. Una inscripción: "Ingebjork, la bella viuda; muchas mujeres han tenido que rebajarse a venir aquí, a pesar de sus remilgos". Algunos han querido interpretarlo como alusión al bajo techo de la entrada, pero su sentido sexual queda claro por otras alusiones, como "Aquí me tiré a Thorny". En español, joder o follar son sinónimos de fastidiar, humillar, perjudicar, también en inglés o en francés, y seguramente en muchos otros idiomas. El acto sexual como humillación de la mujer. En otro sentido, también para el varón tendría la atracción sexual un componente de esclavitud, aunque fuera consentido o deseado. Lo revela una abundante poesía y literatura, no me refiero al masoquismo.

El doble significado es típicamente masculino, supongo, pues la mujer tiende a verlo en un sentido exclusivamente amoroso. Por alguna razón inextricable, la naturaleza ha juzgado oportuno asociar el acto sexual a un intenso placer y a una intensa afectividad. En general, y con las debidas excepciones, la mujer asume con menos esfuerzo los valores de amor, compasión, perdón, etc. predicados por el cristianismo: en cierto modo resulta mejor cristiana, o mejor persona que el varón.

Para evitar aquellas connotaciones se dice ahora "hacer el amor". La expresión significaba antes, en español, cortejar; pero desde hace tiempo se usa en el mismo sentido que en francés o en inglés. Un eufemismo más femenino, si queremos, pero también hipócrita y cada día más falso, a juzgar por índices de fracaso matrimonial o de pareja, y otros. Por algunos bravos periodistas hemos sabido de tipos que "hacían el amor" con una oveja, y cosas así. Como decía una amiga: "No sé por qué le llaman amor, si solo son ganas de joder". No sé en qué sentido empleaba las tres últimas palabras.

440 comentarios

Gente brillante y competente

4 de Septiembre de 2006 - 18:52:58 - Pío Moa

No le han salido bien las cosas al magno intelectual Peces Barba, encargado por Zapo de dividir y desacreditar a las víctimas del terrorismo para obligarlas a claudicar ante los chanchullos entre el gobierno y la banda de asesinos etarras. Ha indicado el intelectual que nadie le sustituiría mejor que Rubalcaba. Por supuesto. Para una labor tan edificante, nadie mejor que el portavoz de la corrupción y el terrorismo del PSOE en su anterior etapa de gobierno. Peces Barba ha calificado a Rubalcaba de "persona brillante, muy trabajadora y competente". Cierto. Más, incluso, que el propio Peces, y ya es decir.

 ------

Asombroso Rajoy: "exige a Zapatero que no mienta y reconozca que las tropas van a primera línea de fuego". Muy bien, ¿y qué? Obviamente van a una misión militar de pacificación que implica riesgos serios. La cuestión es: ¿van a ayudar a desarmar a los terroristas, o a protegerlos?

546 comentarios

Ridículo

3 de Septiembre de 2006 - 17:23:50 - Pío Moa

El PP ha calificado de ridícula la visita de Felipe González a Irán. El viaje de González recuerda mucho el de Zapo a Rabat, hace unos años, para reforzar la postura del tirano marroquí en plena crisis con España fabricada por ese mismo tirano. No fue solo una jugada sucia e ilegal contra Aznar, sino un acto de traición a los intereses españoles. Allí quedó retratado el personaje, mezcla de orate, necio y sinvergüenza. Un tipo de político que hoy prolifera en el país.

¿Qué ha ido a tratar González con Ahmadineyad en las presentes condiciones? ¡Menudo secreto! Por supuesto, no ha ido a hacer una mala jugada a su correligionario Zapo, sino como enviado oficioso de este... para cometer un nuevo acto de traición a España y a las democracias. Ha ido a ratificar a la brutal dictadura teocrática iraní que, en el conflicto de esta con la democracia israelí, la España de Zapo está de parte de la dictadura. Incluyendo su programa de armamento nuclear.

Y a recibir la garantía de que el grupo terrorista dirigido por Irán, Hisbalá, verá como amigas a las tropas españolas desplegadas en el Líbano, y no las hostigará. Pues esta posibilidad preocupa seriamente al gobierno de Zapo. Tal es la sustancia práctica de la alianza de "civilizaciones" contra la libertad.

González, simplemente, no puede haber ido a otra cosa en las actuales circunstancias. ¿Qué tiene eso de ridículo? Es pura estrategia, siniestra, de traición, pero de altos vuelos. Y el PP habla de "ridículo". ¡Cuánta perspicacia!

620 comentarios

"Partículas elementales"

1 de Septiembre de 2006 - 11:09:39 - Pío Moa

Aunque me resulta muy difícil creer en Dios, no dejo de constatar que la expansión de la increencia y la conversión del ateísmo en ideología han ido de la mano con la expansión del crimen y el genocidio. Ningún ateo que se pretenda serio puede dejar de analizar el fenómeno.

En rigor, el ateísmo ideológico conduce a borrar la noción misma de crimen. Como animal moral, si así queremos llamarlo, el hombre carga con el misterioso peso de la culpa, y la moral viene a ser su digestión. La religión sostiene que el mal, y por tanto la culpa, reside en nosotros mismos, y que puede transformarse en bien; pero que proyectar la culpa sobre los otros constituye una mala "digestión" de ella, falsamente liberadora.

Las ideologías, por el contrario, cultivan y sistematizan la proyección de la culpa, una tendencia muy fuerte en todos nosotros. Ellas han descubierto que el mal no es un fantasma inaprehensible, sino que encarna en cuerpos sociales reconocibles, tales como la burguesía, los judíos, la Iglesia, las razas inferiores, el varón, el estado y sus servidores, la gente mayor de tal o cual edad, los imperialistas... Cada ideología tiene su preferencia. Eliminando a los culpables, el hombre recobraría la feliz inocencia animal del paraíso, aspiración de todos los utopismos. Por lo tanto, exterminar a los portadores del mal, si osan resistir o incluso si no resisten, deja de ser un crimen para convertirse en un acto necesario, incluso en una virtud, si la noción de virtud no se vaciase también al desaparecer la de crimen.

Se entiende fácilmente la fascinación ejercida por las ideologías y por qué renacen una y otra vez, con nuevas formas. En Las partículas elementales Houellebecq ha propuesto, y me parece que no como ironía, la penúltima salida utópica y en cierto modo más audaz, desarrollando de forma positiva la utopía huxleyana de Un mundo feliz. El mal residiría, efectivamente, en el propio ser humano, especialmente en su parte masculina, y consistiría, en fin, en la reproducción sexual, la individuación y la muerte. Pero hoy, el mal dejaría de ser un problema moral sin salida para transformarse en problema genético. La ciencia nos permitiría atisbar una superación de la miseria humana mediante la extensión de la sexualidad como fuente de placer y de "bien", completamente al margen de la reproducción. Ésta se efectuaría por otros medios, la clonación o algo así, asegurando una virtual inmortalidad y una pérdida acusada de la dañina individualidad. Los hombres –más bien las mujeres– serían como dioses, según la promesa de Satán, y volverían al paraíso, aunque ya no serían propiamente humanos. La humanidad actual aceptaría su propia extinción con alivio, cosa bastante lógica, vistas así las cosas.

¿Una tontería? Probablemente. Todos los utopismos tienen un fondo de estupidez. Pero prueben a desmontarla y verán que no es tan fácil.

1119 comentarios

Falacias de la izquierda, silencios de la derecha

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.