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3 de Julio de 2006 - 18:38:27 - Juan Manuel Rodríguez
Al socio del Real Madrid le dieron a elegir entre Malo, Malejo, Peor, Fatal y Regular. Y el socio, claro, eligió. No me hagan ustedes decirles cual de todos, si Malo, Malejo, Peor, Fatal o Regular, es Ramón Calderón, pero está claro que uno de los cinco es. "¿Reagan o Mondale? ¡Dispare!"... "¿Villar Mir, Calderón, Palacios, Sanz o Baldasano? ¡Dispare!"... Y el socio del Real Madrid ha disparado eligiendo al señor Calderón, voz crítica de la gestión de Florentino Pérez sólo a raíz de que éste presentara la dimisión. En uno de los últimos "Tirachinas" le pregunté al nuevo presidente madridista si de verdad quería que le diera mi opinión o prefería que pasara palabra. "Démela, por favor", me dijo. Y yo, sin hacerle favor alguno, se la di. Le dije que me parecía un traidor (deportivo, naturalmente) a Florentino Pérez. Le dije que, al contrario que Fernando Martín (¿qué será de F.M.?), él no quiso responsabilizarse de lo malo que hubiera podido tener la presidencia de Florentino. Le dije que, si yo hubiera sido socio, votaría en blanco el 2 de julio. Y entonces él, que ese día debía estar inspirado, me respondió que tratándose del Real Madrid "era lógico que votara en blanco". Parece que mi respuesta ("Mire, señor Calderón, no estoy para chascarrillos") no sentó nada bien en el entorno del, por aquel entonces, candidato a la presidencia. No lo siento. Y hoy sigo sin tener el cuerpo para fiestas.
La de anoche, por cierto, duró hasta la una de la madrugada. Me refiero a la fiesta. Mientras Fatal y Regular se retiraban a sus cuarteles de verano, Malo, aprovechando el silencio sepulcral de la Junta Electoral, se autoproclamaba presidente; Malejo, por su parte, decía que él no pediría la impugnación del voto por correo, y Peor todo lo contrario. Este Real Madrid es un enigma encerrado dentro de un misterio. Eso sí, he de reconocer que, en el último momento, a Juan Palacios se le ha encendido la bombilla y ha tomado la decisión de retirarse de la campaña electoral. Porque, aunque Calderón tome posesión de la presidencia, mientras haya un sólo candidato que siga dando la murga con el voto por correo no podremos decir que acabó la campaña electoral.
El señor Ernesto Toth, que no se habrá visto metido en otra parecida en toda su vida, tomó la decisión menos mala de todas. Otra vez la menos mala. La peor habría sido, sin duda, mantener en vilo a los madridistas y tener paralizado al club. Ahora Calderón deberá cumplir su palabra y traer a Capello y Kaká entre otros. Decía Oscar Wilde que en la vida hay dos clases de tragedias, "no tener lo que uno quiere y tenerlo". Ramón Calderón Ramos, socio número 14.878 del Real Madrid, ya tiene lo que estaba persiguiendo desde hace más de veinte años. Le deseo toda la suerte del mundo en su gestión porque su suerte será la del Real Madrid. Y espero que su presidencia, obtenida de penalti y en el último minuto, no finalice trágicamente.