El penúltimo raulista vivo

Febrero 2012


Lugano y Londres tendrán que esperar

29 de Febrero de 2012 - 11:32:41 - Juan Manuel Rodríguez - 263 comentarios

Ayer me regalaron Mourinho, los secretos de su éxito, de Nuno Luz y Luís Miguel Pereira, un libro que, según dice el propio José Mourinho en la portada, "es fiel a la realidad porque cuenta con aquellos que me conocen realmente: mis jugadores". No me parece que, a excepción de la afición, Mourinho tenga demasiado aprecio por los otros estamentos del fútbol: pasa olímpicamente de los directivos y es conocida de todos su mala relación con muchos árbitros. El caso de los jugadores es distinto. Allá donde va, ya sea Portugal, Italia, Inglaterra o ahora España, Mourinho blinda a los futbolistas preservándoles del mundanal ruido y llegando a tener con la mayoría una relación de hermano mayor, consciente como es de que al final serán ellos y únicamente ellos quienes le lleven a la gloria o al infierno. Y debe ser un magnífico psicólogo porque no hay ni uno solo que hable mal de él, de su trabajo y de lo que significó como entrenador. Muchos de ellos, no me referiré a ninguno en particular porque es de dominio público, continúan manteniendo un contacto directísimo pese a que ya no trabajan juntos y probablemente no lo vuelvan a hacer en el futuro.

Al final del libro, a modo de inventario, se recogen las "marcas especiales" de Mourinho con sus diferentes equipos: 11 partidos en el Benfica, 6 victorias, 3 empates y 2 derrotas; 20 con União de Leiria, 9 victorias, 7 empates y 4 derrotas; 127 con el Oporto, 91 victorias, 21 empates, 15 derrotas; 185 con el Chelsea, 124 victorias, 40 empates y 21 derrotas; 108 con el Inter, 67 victorias, 26 empates y 15 derrotas; y, actualizado, 98 partidos con el Real Madrid, 75 victorias, 13 empates y 10 derrotas. Mourinho ha dirigido hasta la fecha a 6 equipos distintos a lo largo de 508 partidos y, desde septiembre de 2000, sólo ha perdido 57 veces. Esto, añadido al hecho de que Mourinho es también en lo mediático único en su especie, me lleva a decir que el portugués es sin género de dudas el mejor entrenador de fútbol del mundo y que, para poder establecer una comparación justa con Guardiola, el técnico del Barcelona debería emigrar y marcharse a entrenar a Portugal, Inglaterra e Italia para demostrar que la clave de todo no está en la desproporcionada calidad de sus jugadores sino en el método que aplica y los conocimientos que atesora.

Sirvan estos extensísimos prolegómenos para decir que, con todo este apabullante material esparcido sobre la mesa, no es en absoluto de extrañar que los archienemigos del Real Madrid le busquen una casa en Londres a Mourinho o inscriban, en contra de la voluntad familiar manifestada en reiteradas ocasiones, a sus hijos en un colegio de Lugano. ¡Y porque no hay Liga en las islas Cocos, que si no también!... Cuanto más lejos del estadio Santiago Bernabéu mucho mejor, no vaya a ser que Mourinho consiga con su actual equipo lo mismo que obtuvo con otros. Sólo Mourinho sabe qué va a hacer Mourinho, aunque no parece demasiado inteligente fotografiarse en Londres con todo el mundo si, como asegura Duncan Castles, tiene decidido fichar por Chelsea o Arsenal. Puede que, conociéndole un poquito, a Mourinho sí le motivase que le llamaran para sustituir a Villas Boas, que de tanto repetírselo se ha creído su sucesor, pero yo creo que al antimadridismo le puede más el placer de pensar en un Real Madrid sin Mourinho que la realidad de los hechos. Tengo la impresión de que seguirá, y que Lugano y Londres deberán esperar. Pero, insisto, únicamente Mourinho sabe qué hará Mourinho, nadie más. Ni siquiera el director del colegio de Lugano.

Un genio del disfraz

27 de Febrero de 2012 - 10:34:15 - Juan Manuel Rodríguez - 418 comentarios

Estoy de acuerdo con Mourinho cuando dice que el Rayo Vallecano no mereció perder. Y también estoy de acuerdo con Guardiola cuando asegura que el Barcelona no va a atrapar al Real Madrid. Estoy de acuerdo con ambos entrenadores, sí, aunque con una pequeña salvedad que me gustaría apuntar a continuación: creo que Mourinho es sincero en los (merecidísimos) elogios dirigidos al equipo del valiente Sandoval, mientras que por Guardiola no pondría la uña del dedo de una mano en el fuego y estoy totalmente seguro de que va a estar empleando este tipo de argucias desde aquí y hasta el final de la Liga con el objetivo de encelar a los suyos y quién sabe si también para continuar presionando a la federación y a los árbitros cómo únicamente sabe hacer él: es un genio del disfraz.

Y aquí, quién sabe si traicionado por mi propio subconsciente, aprovecho con el permiso de todos ustedes para abrir un oportuno paréntesis y decir que, cinco días después de que le pillaran con el carrito del helado en compañía de Rosell en un hotel de Madrid, Villar dijo en RNE lo que ya se encargaron de decir por él sus satélites a primera hora del miércoles, y es que él se reúne con muchos presidentes y que va a seguir haciéndolo. ¿Se reúne con muchos presidentes a escondidas y fuera de la agenda oficial? ¿Y a cuántos de esos presidentes con los que se reúne a escondidas y fuera de la agenda oficial les dice que ya les ha dado todo y no les puede dar más?... Dimita, Villar, dimita; váyase a su casa y no vuelva; con la película de espías cutres que protagonizó el otro día está usted extendiendo un manto de sospecha sobre la limpieza de la competición.

Es la hora de decir que Fernández Borbalán perjudicó al Rayo Vallecano, que insisto en que hizo un partidazo y mereció algo más, y que Pérez Lasa impidió al Atlético de Madrid competir en igualdad de condiciones con el Barcelona. Parece que, aprovechando el mal arbitraje del primero, el "portacoz" culé (ya saben: el del respeto y la educación, el del fair play y el modelo) salió inmediatamente al ruedo de twitter para desviar la atención de lo que realmente importa, que no es otra cosa que la sangrante frase de Villar a Rosell: "¿Qué más quieres que te dé, Sandro, si ya te lo he dado todo?", y hablar del favoritismo hacia los blancos; luego, después del partido del Vicente Calderón, no se supo nada más de él.

Por ir acabando, aunque la jornada dará mucho que hablar durante la semana: mi enhorabuena al Rayo y también al Atlético de Madrid; tengo cierta tendencia a sospechar de aquellos equipos que experimentan un giro de 180 grados por el cambio de una sola persona, pero a la vista está que Simeone ha obrado un milagro con esa plantilla. Y mi censura más absoluta a Guardiola que, con la vista puesta en defender a uno de sus jugadores, metió en danza a otro de un equipo rival, en concreto del líder de Primera División. ¿Y si hoy Mourinho hablara de Messi en el mismo tono despectivo que empleó Pep con Pepe?... No creo que el futbolista del Barcelona a quien más veces han expulsado de un terreno de juego sea la persona más indicada para tirar la piedra y esconder la mano.

Del 9 del Chelsea al 7 del Schalke

25 de Febrero de 2012 - 19:46:44 - Juan Manuel Rodríguez - 283 comentarios

Y qué quieren que yo les diga. Después de analizado por arriba y por abajo, de frente y de lado, el asunto de Torres y su no convocatoria por parte de Vicente del Bosque para la pachanguita del miércoles que viene ante Venezuela, cada minuto que pasa tengo menos claro que el seleccionador se haya comportado con el delantero del Chelsea como éste se ha merecido en el pasado que lo hagan. Vaya por delante que yo pienso que el Niño, que es cierto que no atraviesa por su mejor momento, es un pedazo de futbolista, un jugador muy bueno que a mí me habría encantado que en su día se hubiera decidido a fichar por el Real Madrid. Fernando no está bien, y eso lo reconocen hasta sus hagiógrafos más pelotas, pero apartándole de una lista intrascendente y festiva como esta, Del Bosque le deja marcado.

De acuerdo, de acuerdo, a la selección han de acudir siempre y en cualquier circunstancia los jugadores que están más en forma en ese momento. A la selección debió ir en su día, y quizás no justamente ahora cuando lleva la friolera de ocho partidos encadenados sin mojar, el valencianista Soldado; a la selección tendría que haber ido, y no lo hace, el rojiblanco Adrián, que está definitivamente en estado de gracia. Raúl González Blanco ha demostrado, y por lo que veo en los resúmenes de la Bundesliga parece que continúa demostrando, que se encuentra en condiciones de acudir a la selección y, por fas o por nefas, porque no se quiere romper un grupo que sí se quiebra no llevando a Torres o porque es demasiado mayor, ya no lo hace, y eso que acaba de marcar su gol número 400... y subiendo.

Ya sé que es muy difícil, lo doy por hecho. Lo único que digo es que al 7 del Schalke 04 no se le ha vuelto a convocar no porque no esté en forma sino porque no colaboró en los éxitos de la Eurocopa de 2008 y del Mundial de 2010, mientras que al 9 del Chelsea, que sí estuvo en Alemania y en Sudáfrica, se le aparta del grupo porque no está en forma... como no parece estarlo tampoco ahora mismo Soldado. No creo en absoluto que a un futbolista top como es el caso de Fernando Torres le vaya a servir de demasiado acicate que su seleccionador no le llame para un partido de chicha y nabo porque esté jugando mal sino todo lo contrario, quizás se sienta traicionado cuando no han hecho más que empezar a doblar por él las campanas; convendría tener en cuenta también que no todos los jugadores tienen la cabeza tan bien amueblada como Raúl que, yendo y no yendo, siendo y no siendo, acudiendo y no acudiendo, sigue jugando y marcando, marcando y jugando, tenaz, machacón, inasequible al desaliento que debiera producirle el pertinaz engaño.

La frase

24 de Febrero de 2012 - 13:01:18 - Juan Manuel Rodríguez - 140 comentarios

James Carville, quien fuera asesor del gobernador de Arkansas Bill Clinton en el año 1992, colgó en la puerta de su cartel electoral las tres ideas que, en su opinión, acabarían convirtiendo al candidato demócrata en el cuadragésimo segundo presidente de los Estados Unidos de América; una de ellas, la segunda en concreto, rezaba lo siguiente: "Es la economía, estúpido". Hasta tal punto tuvo éxito aquella frase y caló entre los votantes que terminó convirtiéndose en uno de los lemas no oficiales de la campaña, y quién sabe si llevando incluso en volandas a Clinton hasta la Casa Blanca, y aún hoy se sigue utilizando por analistas y tertulianos cuando quieren dejar claro que la buena marcha de la economía de un país está muy por encima de cualquier otro problema que pueda surgir.

Durante todo el día de ayer llevan los calamares de Angel Villar dale que te pego, tratando en vano de extender un manto de tinta negra-negrísima sobre la primicia adelantada el miércoles por el programa Futboleros de Marca TV acerca de la reunión que el presidente de la federación y el del Barcelona mantuvieron a escondidas en un hotel de Madrid. La metedura de pata es de un calado tal, la reunión deja tan mal a ambos participantes y lo que el periodista de Radio Marca captó en ella supone un palo tan duro a la credibilidad de la competición, que los cefalópodos han salido, raudos y veloces y a la voz de "¡ya!", para hablar de otras reuniones, otras visitas, otros abrazos, otras fotos... Falso de toda falsedad.

Florentino Pérez no ha mantenido nunca una reunión extraoficial y privada con el presidente Angel Villar, todas las que ha celebrado con él han sido públicas y notorias. Pero, aún en el caso de que así hubiera sido, aún en el caso de que el presidente del Real Madrid se hubiera reunido con Villar a escondidas, de ninguna de esas reuniones ha traslucido una frase tan demoledora como la que desveló Futboleros: "Qué más quieres que te dé, Sandro, no puedo darte ya nada más". Es esa frase, y no el hecho de que se reunieran sin luz ni taquígrafos, la que realmente importa. La frase y nada más que la frase. Porque no hace falta ser Bob Woodward para deducir que quien ya no puede darle nada más a alguien es porque algo le dio antes que ahora. Y porque no es necesario transmutarse en Carl Bernstein para llegar a la conclusión de que el Real Madrid debería estar algo más nervioso hoy que el miércoles a las once de la noche. La tinta negra... sobre el papel en blanco.

Pulcro, Villar y Rosell, de fiesta en el NH Alcalá

23 de Febrero de 2012 - 12:22:16 - Juan Manuel Rodríguez - 202 comentarios

Fue Plutarco quien en sus Vidas Paralelas contó la procedencia de una expresión que ha llegado hasta nuestros días, la del "No basta que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo"; según parece, un patricio romano llamado Publio Clodio Pulcro, hombre adinerado y con un gran poder de seducción, estaba locamente enamorado de Pompeya, la mujer de Julio César; hasta tal punto era el enamoramiento de Pulcro que un buen día, loco de pasión, se disfrazó de ejecutante de lira colándose después en la casa del hombre más poderoso de Roma en la fiesta de la Buena Diosa, reservada exclusivamente para mujeres. Pulcro fue descubierto y condenado por engaño y sacrilegio y, aún estando convencido de que Pompeya no le había traicionado, César reprobó la actitud de su esposa por no haber atajado a tiempo la cuestión, haciéndola ver que el simple rumor de su supuesta infidelidad haría un daño irreparable a un hombre de su posición.

Algo más desmejorado y envejecido puesto que no en vano han transcurrido más de dos mil años desde su enamoramiento de Pompeya, que cría malvas, el bueno de Pulcro volvió a colarse, según desveló anoche el programa Futboleros, en otra fiesta, la que celebraban en absoluto secreto y con todas las precauciones del mundo en el madrileño hotel NH Alcalá los presidentes de la federación española de fútbol y el del Barcelona, Angel María Villar y Sandro Rosell. Según ha trascendido y nadie ha desmentido aún, ambos hablaron de la final de Copa y de los arbitrajes y se asegura que, en un momento determinado de dicha conversación, el recientemente reelegido Villar llegó a comentar lo siguiente: "Qué más quieres que te dé, Sandro, no puedo darte ya nada más".

¿Qué quieren que yo les diga?... Lo primero es que Angel María Villar, que debiera ser el garante de la justicia de la competición, no puede reunirse con nadie a escondidas, y menos aún hacerlo con el presidente del Barcelona con la que está cayendo. Como Pompeya, Villar no sólo debe ser honrado sino que también tiene la obligación de parecerlo. El problema de Villar es que lleva siendo presidente de la federación desde hace casi un cuarto de siglo, demasiado tiempo en mi opinión, y él, que es así, se cisca en Plutarco, Pompeya, Pulcro y hasta en el mismísimo Julio César llegado el caso. Y si a Villar se le consienten estas cosas es porque quien está por encima suyo, o sea Michel Platini, va exactamente en la misma dirección. No servirá de nada que se exija su dimisión, aunque yo por supuesto la pido desde aquí. Villar acaba de meterle el dedo en el ojo a Florentino Pérez porque sí, porque puede y porque el bilbaino no será precisamente el hombre más inteligente del planeta pero tiene una memoria de elefante. Llegan curvas para el Real Madrid. Las siete revueltas en realidad.

Boga de ariete contra José Mourinho

22 de Febrero de 2012 - 11:24:41 - Juan Manuel Rodríguez - 260 comentarios

Me encantan los "profetas del pasado". Lo digo en serio. Me lo paso pipa con ellos. Disfruto como un enano viéndoles buscar cada día que pasa nuevas excusas. Y va por días: los lunes toca Sahin, los martes Granero, los miércoles la cantera, los jueves el colegio de Lugano, los viernes Paramés, los sábados Carvajal y los domingos el "lobby portugués". Van a quemar las naves contra Mourinho porque alguien ha debido olerse la tostada de que ha llegado el momento decisivo de la temporada y que, con media Liga en el bolsillo, lo que no puede consentirse en modo alguno es que el Real Madrid haga una buena Champions, cuánto menos ganarla. En ese sentido, al de las excusas me refiero, debo reconocer que el "factor Albiol" ha supuesto una novedad para mí, más que nada porque quienes se han tirado 6 meses exigiendo su titularidad son los mismos que ahora le achacan al chaval el postrer empate del CSKA.

Resulta de todo punto paradójico que esa obsesión enfermiza que Mourinho tiene por el empate a cero haya conducido a su equipo a ser el segundo máximo goleador de la fase previa de la Champions con 19 goles, uno menos que el Barcelona; eso sí, a diferencia del equipo entrenado por Guardiola el Madrid de Mourinho sólo encajó en ese período de tiempo 2 goles, 2 menos que los culés. Pero es que el Real ha marcado 6 goles más que el Chelsea, 8 más que Milan y Bayern, 10 más que el City, 11 más que el Inter y 12 más que el Arsenal del jugón Wenger. Cabe deducir, pues, que Mourinho ordena que se hagan unas cosas y los jugadores hacen otras bien distintas sobre el campo, pero, como el equipo está batiendo todos los records habidos y por haber, el portugués, que es un pillo, se calla y no les echa la bronca.

La Liga pinta peor porque ahí el Real Madrid sólo ha marcado 79 goles en 23 jornadas, la media más alta sin duda (3,4 goles por encuentro) de todas las competiciones potentes de Europa. El asunto está más claro que el agua y ejemplos para ilustrarlo hay mil: con tres cuartos de Liga en el bolsillo y diez puntos de ventaja con respecto al "mejor equipo de fútbol de la historia" se ha ordenado la boga de ariete contra José Mourinho. ¿Por qué?... Responderé a la gallega: ¿Alguien se imagina dónde tendrían que meterse todos estos si al Madrid le da por ganar Liga y Champions en un mismo año?... El Real cometió ayer el pecado mortal de empatar en Moscú. Insoportable. Inasumible. Éticamente reprobable. El Madrid, por cierto, todavía no ha perdido un partido europeo fuera del estadio Santiago Bernabéu con Mourinho sentado en el banquillo, y el gol que los rusos marcaron ayer en el minuto 93 es el primero que le meten esta temporada a Casillas fuera de casa. Aún recuerdo aquellos días en que se iban para Alemania y volvían con un saco.

¿Se me queda o no se me queda?

21 de Febrero de 2012 - 12:56:48 - Juan Manuel Rodríguez - 177 comentarios

A Pep Guardiola, el mismo que dignificara como capitán culé la Copa del Rey de 2000 yendo a comunicarle a Díaz Vega que el Barcelona no saldría al campo para jugar contra el Atlético de Madrid, se le consintió en su día la boutade de ir renovando su contrato temporada a temporada y lo cierto y verdad es que sus éxitos en el banquillo, por un lado, y el tremendo poder que ha ido adquiriendo año tras año han consolidado como absolutamente normal un hecho que no deja de ser inédito en el fútbol europeo y me atrevería a decir que también en el mundial. Tal y como yo lo veo, el gran problema del club que preside Sandro Rosell (con quien aseguran las malas lenguas que Pep, que es un "laportista" declarado, mantiene una relación de "hola" y "adiós") es que cuanto mayores son las parcelas de poder que va acumulando el entrenador, mayor es también la tardanza por parte de éste a la hora de decidir si continúa o no continúa un año más al frente del equipo.

Así las cosas, cuando ya casi hemos alcanzado el mes de marzo, un club con un presupuesto de 400 millones de euros está congelado, paralizado, frenado a la espera de que Guardiola haga una señal en uno u otro sentido con objeto de adoptar una decisión que acabará resultando de todo punto crucial; y, como sucede con la ceremonia de apareamiento del pavo real, ahí tenemos al "probe" Rosell y a sus muchachos atentos al preciso instante en que al entrenador, que al fin y al cabo no debería ser más que un empleado del club, despliegue al fin sus alas para indicar que "sí", o, al contrario, las mantenga replegadas para manifestar que "no". La tensión es máxima y Guardiola, que nadie logrará quitarme de la cabeza que es un actorazo y que dejaría en mantillas al mismísimo José Coronado si se lo propusiera, se va creciendo y en sus ruedas de prensa va asemejándose cada vez más al responsable de neurocirugía del Mount Sinai Hospital de Nueva York dando sus explicaciones sobre una operación dificilísima y a vida o muerte.

La cosa tendría su gracia si no fuera porque a uno le da dentera ver a una institución deportiva de la importancia del Barcelona pendiente del clavo ardiendo de Pep. Y resulta inevitable pensar qué sucedería si José Mourinho, que al fin y al cabo no se crió en la ciudad deportiva del Real Madrid, le hubiera puesto a Florentino Pérez como una de sus condiciones para fichar por el club la de ir renovando año a año su contrato: ¡si tanto a uno como a otro les matan a diario por haber firmado por cuatro!... Mi opinión es que Guardiola sabe que seguirá pero, si me permiten ustedes la vulgaridad, le "pone" un montonazo eso de bajar las escaleras al estilo de la Swanson en El crepúsculo de los dioses. Y, ahora que Pep ha puesto de moda la expresión, sería aconsejable que Rosell fuera pensando en dignificar un poco su presidencia y se atreviera a llamar a la puerta de quien realmente manda para preguntarle lo que la solterona, harta de sacar pastitas de té, inquirió al dubitativo pretendiente en la obra de los hermanos Álvarez Quintero: "¿Se me queda o no se me queda?"...

Llull pasó por Sant Jordi

20 de Febrero de 2012 - 11:30:37 - Juan Manuel Rodríguez - 216 comentarios

Ahora el baloncesto. Y en el Palau Sant Jordi además, que no puede decirse precisamente que haya sido neutral a lo largo de su historia ni tampoco durante esta fase final de la Copa del Rey. El Real Madrid jugó un partido perfecto de principio a fin y, cuando el Barcelona llegó a acercarse tanto en el tercer cuarto que todos creímos que allí moría el sueño blanco, volvió a pegar un estirón que, esta vez sí, resultó mortal para el equipo de Pascual. Ni siquiera Lorbek, que ha cogido la costumbre de convertirse en Larry Bird cuando juega contra los madrileños, pudo parar a un equipo que en el aspecto ofensivo estuvo indudablemente liderado por Llull y por Carroll pero en el que todo el mundo se implicó al unísono tanto en ataque como en defensa.

Sobre Llull tengo que decir que ya advertí hace mucho tiempo que este chico ganaría muchos títulos para el Real Madrid y se convertiría en el líder del equipo; tengo de él las mejores referencias y sé que sigue yéndose a la cama sin cenar cuando pierde su equipo o él no ha estado fino, hasta ese punto llega su perfeccionismo. Lo que hizo ayer Llull es sencilla y llanamente de NBA. Sobre Laso tengo que decir que con él no cometí el error que sí cometí en su día con Joan Plaza. El nombre es importanta hasta cierto punto: me gustaba mucho Ettore Messina y sin embargo salió de aquí corriendo con el rabo entre las piernas; no me convencía Plaza pero ganó una Liga. El de Laso no era el apellido más atractivo de los que podía haber escogido el Real Madrid y a la vista está que el club acertó de pleno no quedándose con las falsas apariencias. Enhorabuena.

Por lo demás, el Real Madrid gana al Barcelona en la pista azulgrana, ante el público culé, y dirime a su favor ese empate a Copas que registraba hasta la fecha el marcador. El Real ha jugado en Sant Jordi no porque en esa pista le quieran (allí han llegado a hacerse alusiones del peor gusto hacia Fernando Martín o Drazen Petrovic) sino porque la federación lo dejó todo organizado hace mucho tiempo. Sinceramente ya no sé qué pensar sobre Guardiola, desconozco si se cree sus propias mentiras y no puedo asegurarles que su interpretación de ese personaje puro y angelical durante las veinticuatro horas del día no vaya a acabar trastornándole de un modo similar a como lo hizo Drácula a Bela Lugosi, que acabó siendo incinerado con su disfraz de vampiro. Fuera como fuese, y aunque el técnico culé tenga la feísima costumbre de mentir incluso cuando dice la verdad, yo le deseo desde aquí una pronta recuperación; no me extraña que esté pensando en tomarse un descanso, fingir tanto no debe ser bueno.

El auténtico Don Imprescindible

19 de Febrero de 2012 - 07:00:40 - Juan Manuel Rodríguez - 218 comentarios

Dicho quedó aquí mismo hace tiempo que "las opiniones son como los culos, todos tenemos uno", y la mía, mi opinión, es que no parece ni demasiado justo ni excesivamente equilibrado referirse en la crónica de un partido que acaba de finalizar con un marcador de 4-0 a favor del equipo local, y que además saca diez puntos (ahora mismo 13) de ventaja en la clasificación general al "mejor equipo de la historia del fútbol mundial", a la sustitución de un futbolista absolutamente marginal y que además resulta que acaba de ser titular, y me estoy refiriendo al bueno de Esteban Granero, como un factor central del choque. Tampoco es muy normal que desde uno de los diarios deportivos de mayor tirada, su director, que pasa por ser referente del periodismo deportivo español, exija la presencia en el once titular de Mourinho de un jugador del filial que está sancionado, y todo con tal de "vestir" de respetabilidad una crítica (infundada) sobre lo poco que cuenta con la cantera el entrenador portugués.

Con todo, lo bueno de esta situación es que cada cual sabe perfectamente quién es quién y por qué lo es. Fuera máscaras. Es posible que sean pocos 61 puntos a estas alturas de la competición y que al Real Madrid cabría exigirle haber marcado más de 79 goles en 23 jornadas, registro que constituye un auténtico record a nivel mundial; quién sabe qué habría sucedido de haber contado más Mourinho con Granero, quizás llevara el Real Madrid 90 o 100 goles en lugar de estos modestos 79, 69 puntos en lugar de los paupérrimos 61 y aventajara ya en 20 al Barcelona; de lo que sí estoy seguro es de que, de haber alineado en el lateral al chaval Carvajal como se exigía desde el As, el club habría sido denunciado ipso facto por el Racing de Santander por alineación indebida.

Relaño y servidor lo tenemos cada día que pasa más claro, aunque cada uno lo suyo: efectivamente "Don Imprescindible", que es Guardiola, se está haciendo cada día que pasa más y más el interesante. De la rueda de prensa de Pep me quedo con una reflexión suya que pasó inadvertida, y es la de que, si no fuera por tanta victoria encadenada, en Barcelona le estarían tirando ahora mismo piedras por la calle. Y es que, a pesar de todo, a pesar del billete a la historia que ha abonado en su totalidad el genio culé, Guardiola no acaba de sentirse lo suficientemente imprescindible, insustituible, incontenible e irrefrenable, y plantea las primeras dudas serias acerca de su continuidad en el banquillo azulgrana. En mi pueblo dirían que se empieza a oler la tostada, en el suyo no lo sé, la verdad es que hace tiempo que no paso por Sampedor.

The artist

17 de Febrero de 2012 - 15:49:15 - Juan Manuel Rodríguez - 195 comentarios

En el origen de casi todo, y desde luego en el de los famosísimos "¿por qué?" de José Mourinho posteriores al partido de ida de Champions contra el Barcelona de la pasada temporada y que acabaron costándole al portugués un improcedente castigo de la UEFA, se encuentra sin duda alguna la polémica jugada entre Pepe y Alves que provocó la expulsión por tarjeta roja directa del primero, el hundimiento madridista, los dos goles de Messi y, en definitiva, la clasificación culé para la final, que, como todo el mundo conoce, acabaría ganando. El entrenador madridista tenía un plan, que mejor o peor era el suyo, y se vino simple y llanamente abajo en cuanto Wolfgang Stark desequilibró, a mi modo de ver injustificadamente, el partido a favor de uno de los dos contendientes.

Porque lo que yo, después de transcurridos varios meses desde entonces, vi en aquella ocasión y continúo viendo ahora, que no es por cierto lo mismo que ven otros, es que Pepe no tocó en ningún caso a Alves, pero este fingió sin embargo una agresión fruto de la cual no tuvo más remedio que revolcarse de insoportable dolor en el cesped, una actuación poco o nada solidaria con un colega suyo de profesión y cuya única finalidad no era otra que la de engañar al árbitro y, de paso, obtener una ventaja en la eliminatoria que su equipo no había logrado en buena lid sobre el campo. La interpretación de Alves, que dejaría en mantillas a la diva Gloria Swanson, encontró un espectador agradecido en la figura del innoble Stark, probablemente subyugado por la fama de leñero del central del Madrid.

Sirva todo lo anteriormente expuesto para decir que la Agencia Associated Press ha decidido nominar a Alves no como el mejor futbolista de 2011 sino como el mejor actor, aunque el premio haya sido finalmente para el insuperable Bryan Carrasco, que agarró el brazo de un rival pàra autoagredirse. La crónica de John Leicester acerca de lo que allí sucedió no deja lugar a dudas, como por otro lado no podía ser menos, y habla de una repetición "post mortem", casi frame a frame, que exculpa al demoníaco Pepe y responsabiliza de lo sucedido al sufrido y angelical Alves. El Oscar del fútbol estaba, pues, tan cantado como el del cine (que si hay justicia en el mundo debería ser para Jean Dujardin) y se lo han concedido a Carrasco, pero, aunque en este momento procesal ya dé lo mismo ocho que ochenta, queda claro que el artista de aquella semifinal fue Daniel Alves, mentiroso, fingidor y, en definitiva, extraordinario actor.

¿Qué tienen Barça y Athletic contra los hosteleros catalanes y vascos?

16 de Febrero de 2012 - 12:05:05 - Juan Manuel Rodríguez - 355 comentarios

Decididamente Franz Kafka pasaría en España por escritor costumbrista. Exactamente el mismo argumento (flojo, poco trabajado, ñono, forzado) con el que se está tratando de torcer (otra vez, de nuevo, y van...) la voluntad de los dueños del Real Madrid Club de Fútbol y de su estadio, que son los socios, para que el Santiago Bernabéu albergue caiga quien caiga y al precio que sea la final de la Copa del Rey podría aplicársele al Fútbol Club Barcelona y al Athletic Club: ¿Qué tienen el Barça y el Athletic contra los hosteleros catalanes y bilbainos?... Y no cuela esa excusa de que ninguno de los dos equipos quiere jugar como local ese partido: el otro día comentaba que el Real Madrid ha cedido treinta y tres veces sus instalaciones para la disputa de ese encuentro, y en alguna de esas treinta y tres ocasiones el equipo blanco ha debido ser finalista. Si la economía está tan mal, si todos nos vamos a pique, si el barco se hunde... ¿No sería justamente este el momento idóneo para que el Barcelona prestara su campo por cuarta vez o San Mamés perdiera de una vez por todas la virginidad en este aspecto?...

Aún así, en la ciudad de Madrid hay otros estadios. No tengo nada contra Coldplay, al contrario, pero no entiendo por qué no se dice que el concierto de la banda británica es una excusa de Enrique Cerezo para no acoger la final de Copa y sí tiene que serlo la reconstrucción de la sillería y los cuartos de baño del Santiago Bernabéu; el Real Madrid, por cierto, aprobó dichas reformas en su última Asmablea, por supuesto mucho antes de que se supiera que Barcelona y Athletic iban a disputar la final. Los campos del Rayo y del Getafe, que no tienen ni conciertos ni obras esos días, esperan también, entre anhelantes y temblorosos, que alguien les diga qué hay de lo suyo. Es curioso que a la FEF no le preocupe tanto el aforo de los campos a los que lleva de gira a la selección, algunos de los cuales no se encuentran en condiciones, y que disfrace esos paseos bajo la excusa de que a España tienen que poder verla todos los españoles: ¡también ha de poder disfrutar de la "fiesta del fútbol español" hasta el último ciudadano del Reino!...

Si Villar quiere que el estadio Santiago Bernabéu se convierta en el Wembley español que lo diga, que salga y diga: "Quiero que el estadio Santiago Bernabéu, que es el más emblemático de España, el campo con el que todos nos sentimos más y mejor representados, albergue desde ahora todas y cada una de las finales de la Copa del Rey". Si Villar da la cara, si Villar no se esconde, si la FEF se posiciona por una vez en su vida, si Villar reconoce que necesita al Real Madrid aunque eso pueda costarle la enemistad culé, no tengo la menor duda de que los propietarios del club merengue, que insisto nuevamente en que son sus socios, estarán, como siempre, como las treinta y tres ocasiones precedentes, a la altura de las circunstancias. Mientras la mano derecha de la Federación no tenga ni idea de lo que hace la mano izquierda y se organicen charadas conspirativas en contra del mejor club de fútbol del siglo XX según la FIFA habrá más bien poco que hacer.

Aunque uno se llame Guardiola

15 de Febrero de 2012 - 12:37:08 - Juan Manuel Rodríguez - 233 comentarios

Si al frente de la comunicación del Real Madrid hubiera otro José Mourinho es muy probable que a estas horas, o incluso a otras horas bastante más tempranas, el club ya hubiera emitido un comunicado oficial diciendo que él no presta sus instalaciones para que se falte al respeto al Rey y se silbe el himno nacional español. A todo el mundo le parece absurdo y se lleva las manos a la cabeza porque alguien sugiera que la final entre el Barcelona y el Athletic, cuyas aficiones presentes hace tres años en Mestalla lograron que España fuera noticia en medio mundo y no precisamente por su comportamiento ejemplar, se juegue en Saint Denis, pero sin embargo se pasa de puntillas por el otro asunto, el verdaderamente escandaloso y vergonzante, el que en buena lid debería sonrojarnos a todos. Y se mira hacia otro lado bajo la excusa de que "eso es política"... Mentira podrida: política es construir carreteras y escuelas y no hacerle un "calvo" a Juan Carlos I aprovechando un partido de fútbol.

Sé bien que resulta incómodo hablar de estas cosas (yo vivo en la incomodidad) pero alguien tendrá que decir lo que muchos piensan: lo verdaderamente extraño, mucho más que el hecho de que alguien sugiera París como hipotética sede de una final de la Copa, es que se pite al jefe del Estado en Valencia, y que se haga además en la competición futbolística nacional por antonomasia. Ayer dejaba al margen de toda esta historia al Athletic Club de Bilbao, pero al parecer su presidente conocía por boca de Florentino Pérez que el estadio Santiago Bernabéu estaría en obras durante esas fechas y no podía acoger la final; aún así, tanto él como Rosell, han forzado la máquina con la inestimable ayuda de Villar, que conspiró con ellos. Hay que ver lo rápido que salió la FEF para desmentir que la final fuera a disputarse en Saint Denis y lo mucho que ha tardado para cerrar la posibilidad del Santiago Bernabéu.

Cambiando de tercio: me sorprende, o a lo mejor no tanto, lo rápidamente que se viene abajo el castillo culé con una sola derrota, la de Pamplona. Es cierto que el azulgrana ha sido siempre un club atormentado y depresivo, y que esa forma de ser y afrontar la competición proceda posiblemente del martilleo constante al que ha sido sometido durante el último medio siglo por su máximo rival, el Real Madrid. Raymond Poulidor, un fantástico ciclista, fue apodado "el eterno segundón" porque tuvo la mala fortuna de tener que competir con Anquetil y Merckx, que eran dos bestias. Yo vengo hoy aquí a defender a Guardiola de los rabiosos ataques que ha sufrido por parte de la prensa periobarcelonista; ni me parece justo ni lo voy a consentir. Ha criado durante tanto tiempo cuervos Pep que ahora pretenden arrancarle los ojos a las primeras de canmbio de ciclo. El que el equipo esté a 10 puntos del Real Madrid en la Liga no me parece motivo suficiente para afearle al entrenador que sacara a los niños ante Osasuna, más aún teniendo en cuenta que una de las cosas de las que se siente más orgulloso el barcelonismo es precisamente su inagotable cantera. Lo que he dicho siempre: el modelo es ganar, y cuando no lo logras las cañas se tornan lanzas. Aunque uno se llame Pep Guardiola.

La final de Copa o el teatrillo chino de Manolita Chen

14 de Febrero de 2012 - 09:56:42 - Juan Manuel Rodríguez - 340 comentarios

Alabo el gusto tanto del Fútbol Club Barcelona como del Athletic Club de Bilbao: efectivamente, el estadio Santiago Bernabéu es el mejor escenario posible para albergar una final de la Copa, no en vano ya lo ha hecho en treinta y tres ocasiones distintas, siendo de largo el Real Madrid el club de fútbol que más veces ha cedido gustosamente su campo para que se celebre la, hoy lastimosamente desacreditada por sus propios organizadores, "fiesta del fútbol español". No le puedo quitar por lo tanto la razón al portavoz culé, Toni Freixa, cuando dice que el campo merengue es el mejor, pero creo que, cuando añade eso de que "para el Bernabéu tiene que ser un honor albergar la final", lo hace con evidente malicia, dejando entrever que se están poniendo problemas y excusas para que eso no sea así. Pero para que la directiva del Barça pueda reeditar después de tantos años y volver a estrenar con éxito el teatrillo chino de Manolita Chen es imprescindible que alguien se dedique a subir y bajar el telón cuando lo precise Sandro Rosell, y ése papel lo ha vuelto a jugar lastimosamente la Federación Española de Fútbol.

El miércoles se anunció en Futboleros que el Real Madrid no podía albergar la final de Copa de este año puesto que el campo estaba en obras en esas fechas; aún así, el jueves salió un portavoz federativo diciendo que el estadio Santiago Bernabéu no estaba descartado y durante todo el fin de semana se ha seguido barajando esa posibilidad cuando, tanto Barcelona como Athletic y FEF, sabían perfectísimamente que no era posible; tan es así que este lunes, cuatro días después de conocida la noticia, se ha montado en Madrid un absurdo teatrillo cuya única finalidad, y aquí dejo al margen al Athletic, era la de colocar entre la espada y la pared al Real Madrid, que no tiene ni arte ni parte en esta historia. ¿Tan difícil era llamar por teléfono a Florentino Pérez para saber si era cierta o no la información de Marca TV?... Pues parece que sí.

Lo que un club que ha prestado su estadio únicamente en tres ocasiones para que se dispute la final de Copa pretendía de otro que lo ha hecho treinta veces más era lo que Sport y Mundo Deportivo reflejan en sus portadas de hoy: indisponerle ante las aficiones y forzarle a decir "no" de forma y manera oficial. Y fíjense lo que les digo: estoy convencido de que, de haber sabido que esto sería así, el Real Madrid habría estado incluso dispuesto a frenar las obras si tanto Fútbol Club Barcelona como Athletic Club de Bilbao se hubieran comprometido por escrito a tomar cartas en el asunto para impedir que se le faltara al respeto al Rey y se pitara el himno nacional español, como ya sucediera hace tres años en Mestalla. Un sector importante de los socios del Real Madrid, que al fin y al cabo son los dueños del club, ya dio su opinión el pasado domingo, en el transcurso del partido contra el Levante: con o sin arreglo de los cuartos de baño, con o sin la sillería levantada, su campo no se presta para determinadas cosas. La dignidad ante todo.

La sentencia de Su Señoría el fútbol

13 de Febrero de 2012 - 11:24:44 - Juan Manuel Rodríguez - 282 comentarios

El fútbol, "ese juez insobornable que da y quita razones", como José María García diría del tiempo, está dictando su inapelable sentencia en la Liga española, la más potente del mundo, según todos los especialistas. Y la sentencia de Su Señoría, para qué nos vamos a engañar, no está dejando en demasiado buen lugar a aquellos que desconfiaron, menospreciaron e intentaron, y aún siguen intentando en vano, echar de España al entrenador portugués José Mário dos Santos Mourinho, más conocido como The special one. El caso es que tanto la Premier como la Bundesliga y la Liga de Italia se están moviendo ahora mismo en dos puntos de distancia; en Inglaterra el Manchester City, que ha marcado 64 goles y ha encajado 19, tiene 60 puntos, dos más que su inmediato perseguidor, que es el otro Manchester, el United; en Italia el Milan, que lleva anotados 45  goles y encajados 20, tiene 47 puntos, dos más que la Juventus; y en Alemania el Borussia de Dortmund, que ha marcado 46 goles y ha recibido 14, está primero con 46 puntos, dos más que el Bayern de Munich.

Aquí, en España, como decía la competición más potente y que reúne a la pléyade de mejores futbolistas del planeta, el líder es el Real Madrid con 58 puntos, diez más que el segundo clasificado, el Fútbol Club Barcelona, el mejor Barcelona de toda la historia y, según bastantes expertos también, el mejor equipo de fútbol (ni el Real Madrid de Di Stéfano, ni el Milan de Sacchi, ni el Ajax de Cruyff, ni la selección brasileña de Pelé) que jamás haya podido verse sobre un terreno de juego; el Real Madrid de Mourinho, que ya lograra una cifra de goles antológica la campaña anterior, lleva ahora hasta la fecha marcados 75 en 22 jornadas, a una media anotadora de 3,409090909 goles por encuentro; Cristiano Ronaldo, que es otro de los elementos que han tratado de destruir tanto el antimadridismo intelectual como el callejero, lleva marcados 27 goles, cinco más que Messi, el mejor futbolista de todos los tiempos (mejor que Di Stéfano, Maradona, Pelé y Cruyff, mejor por supuesto que el propio Cristiano), a una media de 1,227272727 goles por partido.

Pero ojo, mucha atención, que nadie en su sano juicio vaya a pensarse en absoluto que el fariseismo, la hipocresía y la doble vara de medir se echarán la siesta o levantarán el pie del acelerador, ¡quiá!, nada más lejos de la realidad; si les conozco un poco, y créanme cuando les digo que les conozco, vaya que si les conozco, va a ser precisamente ahora, cuando la sentencia de Su Señoría el fútbol está siendo para ellos más perjudicial y más contundente, cuando más van a tirar para adelante, al estilo del suicida que va en dirección contraria por la carretera. Un día serán los 400 millones de euros de presupuesto, otro el deprimido director del colegio de Lugano, otro el lobby, portugués o neozelandés, otro el dedo en el ojo de Mourinho, otro el señorío, otro más la imagen perdida, otro el "¿qué diría don Santiago Bernabéu?", otro el arbitraje, otro Franco, otro Plaza, otro Guruceta, otro el pique Ronaldo-Casillas, otros los 30 millones que costó Coentrao, otro Eladio Paramés, otro un pelotazo cualquiera, el que más rabia les dé, de Florentino Pérez, otro el PP... Tranquilidad, templanza y fair play, mucho fair play, es lo que yo pido desde esta modestísima tribuna para todos ellos; como diría el filósofo, "perdonar lastima menos el alma que el olvido"; perdonemos pues, sintámonos generosos, aunque ya digo que la sentencia de Su Señoría el fútbol les esté dejando a todos ellos a la altura del peor de los betunes.

Liga larga, Liga corta

12 de Febrero de 2012 - 06:01:36 - Juan Manuel Rodríguez - 283 comentarios

Atónito me hallo. Sí, sí, atónito, obnubilado, atascado, porque, tras la inesperada derrota del Barcelona en Pamplona, ya he empezado a escuchar por ahí (y me malicio que será más o menos la versión culé desde ahora y hasta el final del campeonato) que lo que está acontenciendo en la Liga se debe a que Guardiola ha tenido que elegir y ha elegido "las Copas", tanto la del Rey como la Champions, aunque sobre todo la segunda. Hace tres días se decía que, nada más alcanzar la final ante el Athletic, Pep se había reunido con sus jugadores para comentarles que el triplete era posible; hace dos días, Piqué comentaba en público que la Liga se le iba a hacer muy larga al Real Madrid; hace un día, o sea ayer, empieza a circular el rumor de que Guardiola ha tenido que elegir y ha elegido "las Copas". Bueno. Vale.

El caso es que si el Real Madrid cumple los deberes ante el Levante, el equipo de José Mourinho se disparará hasta los 10 puntos de ventaja con respecto al Barcelona, con 45 aún en juego. Por supuesto que matemáticamente hablando no habrá absolutamente nada resuelto, y estoy seguro de que a nadie del entorno merengue, y eso lo ensayará como es debido el portugués, se le ocurrirá vender la piel del oso antes de tenerlo cazado y bien cazado, pero la distancia se antoja lo suficientemente abultada como para que la rueda de prensa de Guardiola tras el partido haya sido una de las más tristes que le recuerdo en los últimos tiempos, y eso dando por suficientemente conocido por parte de todos que no es que Pep haya sido precisamente nunca la alegría de Juan Vélez.

Así las cosas, y dando por buena una teoría que es intrínsecamente mala y exageradamente falsaria, se daría la curiosa paradoja de que el Real Madrid, campeón in pectore, podría también relajarse (con motivo) en la Liga y elegir, tal y como dicen que ha hecho Guardiola, la Champions con el otro campeonato gordo en la buchaca. Supongo que será tremendamente complicado explicar cómo narices es posible que al mejor equipo de fútbol de toda la historia haya otro capaz de sacarle tanta ventaja y de hacerlo, además, tan pronto. Como en el fondo soy un hombre generoso que jamás de los jamases busca la polémica gratuita, obviaré la actitud del entrenador culé después de la correcta anulación del gol que habría supuesto el injusto empate a tres en el marcador. Hoy no toca. Mañana...

Ojalá Crosas fuera un inofensivo guiñol de trapo

10 de Febrero de 2012 - 11:44:56 - Juan Manuel Rodríguez - 310 comentarios

Sinceramente, yo no le declararía la guerra a Francia por cuatro muñecos de trapo: son más que nosotros y, aunque pueda parecer poco patriótico decirlo, están mejor preparados. Tampoco llamaría a consultas al embajador galo en España: suficiente tiene el pobre Bruno Delaye con llevar dos días disculpándose en nombre de un programa del Canal Plus de allí. Si creemos que uno, dos o tres guiñoles, que ni siquiera se parecen ni remotamente a nuestros Contador, Nadal o Gasol, pueden hacerle daño a nuestro deporte es porque, en el fondo, pensamos que la imagen que de nuestros éxitos tienen fuera de nuestras fronteras debe ser fragilísima y se quiebra con tan sólo mirarla; y no es así. Nadie, ni siquiera el director de un programa sarcástico cuya única finalidad consiste justamente en provocar reacciones de indignación como las que se han producido en España, cree que seamos unos tramposos.

Está claro que cuando Contador, Nadal y Gasol se retiren habrá ahí tres grandísimos ministros de Deporte en potencia. Cuando ayer le preguntaron por el programa y por las insidias contra él vertidas, Rafa, que estaba como siempre entrenando y preparándose a tope para el próximo campeonato, tuvo una reacción absolutamente templada, ajena al revuelo generado alrededor suyo, como si definitivamente su reino no fuera de este mundo. Entiendo que aquí se debata sobre ello y que el aficionado de a pie tenga un enfado monumental; comprendo también que se emprendan las acciones legales que se consideren oportunas contra el canal y contra el programa en cuestión. Punto. La cosa no da para más. Los cuatro guiñoles de merde ya han tenido sus tres minutos de gloria. Se acabó. Vayamos con lo que interesa.

Por otro lado, ¿cómo nos van a respetar fuera si nosotros no nos respetamos dentro? ¿Cómo explicarle razonadamente a monsieur Delaye que estamos ofendidísimos con los Epi y Blas franceses cuando aquí, y no hace tampoco demasiado tiempo, se faltó gravísimamente al respeto al jefe del Estado y se pitó masivamente el himno nacional español? ¿Nos indigna un Gasol de fieltro firmando con una jeringuilla y no lo hace que le enseñen el culo al Rey Juan Carlos?... Claro que eso es política, y la política no debe mezclarse nunca con el deporte, ¿no es cierto?... No sabemos dónde se va a jugar la final de la Copa del Rey, ni siquiera conocemos la fecha del partido, pero todos tenemos claro que el Rey volverá a ser insultado y nuestro himno nuevamente  abucheado. Ojalá Marc Crosas sólo fuera un guiñol de trapo, desafortunadamente no es así.

Otra utilidad del váter

9 de Febrero de 2012 - 13:22:36 - Juan Manuel Rodríguez - 267 comentarios

Cosas que creo: creo que, a lo largo de los 180 minutos de eliminatoria jugados, el Barcelona fue mejor que el Valencia y mereció pasar a la final de la Copa del Rey; también creo que en el minuto 17 del encuentro celebrado en Mestalla, el árbitro González González debió expulsar a Pinto por claras manos fuera del área y que, por lo tanto, habiéndose quedado en buena lógica con diez jugadores el equipo de Pep Guardiola, obligado a reorganizarse y teniendo que jugar durante 73 minutos con un futbolista menos y fuera de casa, esa acción determinó clarísimamente el devenir de la semifinal y hubo otra eliminatoria, más justa, que no sabemos cómo habría acabado de haberse disputado finalmente. Sinceramente, la expulsión de ayer de Feghouli, injusta a todas luces, no me pareció tan determinante como la no expulsión de Pinto puesto que el Valencia no aprovechó sus ocasiones y su superioridad, que también la hubo, y porque, como decía, todo llegaba "atado y bien atado" al partido del Camp Nou.

Enhorabuena a ambos finalistas, al Athletic Club de Bilbao y al Barcelona. Sobre el primero tengo que decir que estoy y no estoy de acuerdo con Javier Clemente, de quien comprendo que siga sangrando por la herida; estoy de acuerdo con él en que este equipo no ha ganado nada aún, pero no puedo estarlo en que no juegue mejor al fútbol ahora de lo que lo hizo, por ejemplo, con Caparrós, y eso que Joaquín hizo una gran labor; Bielsa le ha dado la vuelta al Athletic, convirtiéndolo en un equipo que juega bonito y al que es muy difícil ganar. Sobre el segundo tengo que decir que es muy difícil lograr lo que está logrando y que su afición debe disfrutar de un momento histórico. De esta Copa, sin embargo, me quedó con la heroicidad del Mirandés, que murió en la orilla de San Mamés pero intentando matar con sus propias armas.

Eso sobre los finalistas. Y ahora, sobre el escenario de la final, lo primero que tengo que decir es que para que un club ceda su estadio, y salvo que haya deseo expreso manifestado públicamente por parte de un tercero, tiene que producirse antes la petición de la federación. En el caso del estadio Santiago Bernabéu, propiedad del Real Madrid mientras no se demuestre lo contrario, el club ya se ha encargado de desactivar el runrún que inició Ander Herrera (¡gran pelotero!) alegando obras en la sillería y los cuartos de baño que, desafortunadamente para todos, coincidirán en el tiempo con la disputa de la final. Mejor eso, supongo, y también más diplomático, imagino, que tener que salir diciendo que el Bernabéu no se presta para que se le falte gravemente al respeto al jefe del Estado o se abuchee el himno nacional español. Otra utilidad del váter.

Hasta que Pepe la vuelva a liar

8 de Febrero de 2012 - 10:46:32 - Juan Manuel Rodríguez - 372 comentarios

La otra noche debí explicarme francamenta mal en Futboleros; por supuesto que no estaba pidiendo que se quitara Casillas para que se pusiera Pepe sino que deduzco, con lo complicado que resulta interpretar a un sector tan amplio y heterogéneo, que al madridismo le pondría a cien que el defensa central fuera uno de los capitanes del equipo; eso, y no que Iker dejara de ser capitán, era lo que yo quería decir realmente y no lo que pareció que decía. Y, ahora que sabemos la sanción a Contador y que conocemos que éste va a seguir compitiendo y muy probablemente no acuda a la justicia ordinaria para vengar tamaña afrenta, sí puedo referirme a la noticia adelantada hace poco más de 30 horas por Enrique Marqués y que no es otra que la decisión del Real Madrid de seguir contando la próxima temporada con Képler Laveran Lima Ferreira "si no la vuelve a liar".

Quiero, en primer lugar, felicitar al Real Madrid por no dejarse chantajear y por adoptar sus propias decisiones independientemente de lo que diga, tanto a favor como en contra, la "opinión publicada"; seguro que habrá por ahí argumentos sólidos y bien hilados en contra de la continuidad de Pepe, pero observo otros de auténtico parvulario. Felicito, pues, al Real Madrid por no dejarse manipular, aunque creo que es conveniente que Mourinho hable con el jugador para que no se vuelvan a repetir escenas como las de Casquero. Quienes hoy ajustan la soga al cuello de Pepe, que son aproximadamente los mismos que pretenden crucificar a Mourinho antes de que le dé tiempo a ganar una Liga o una Champions y también los mismos que atosigan a Cristiano para ver si entra en una profunda e irrecuperable depresión, rieron las gracias de Vinnie Jones, Nobby Stiles, Stuart Pearce o el mismísimo Andoni Goicoetxea. Las lecciones de ética y de moralidad, por lo tanto, a darlas a la Universidad.

La cacería tiene indudablemente como principales objetivos al gran elefante blanco por un lado, que no es otro que Florentino Pérez, y al león africano por el otro, que es indudablemente José Mourinho; pero si, por casualidad, se pone a tiro un rinoceronte o un búfalo tampoco es cuestión de ponerle pegas: el búfalo es Pepe. Me gusta que el Real Madrid confíe en que el jugador no va a perder otra vez los estribos y me disgusta que filtre lo de "si no la vuelve a liar", más que nada porque ahora se hará todo lo posible para que acabe liándola y a F.P. y a J.M. no les quede otra que renunciar a tener en sus filas probablemente a uno de los cinco mejores defensas centrales del mundo. No me preocupa que a Pepe le llamen "asesino" por los campos de España (llevan 50 años insultando gravemente a todos los jugadores merengues, tanto los que se metían en líos como los que no) sino que le busquen las cosquillas. El Real Madrid ha cedido en parte a la presión, y eso no me gusta tanto porque este club no es una ONG, no va por ahí impartiendo lecciones de vida y está, como el resto de participantes en la Liga, sujeto al reglamento de la Federación Española. Los juicios paralelos son otra cosa.

La voz de los supertacañones

7 de Febrero de 2012 - 14:32:08 - Juan Manuel Rodríguez - 169 comentarios

Alberto Contador se encuentra en una importante disyuntiva, un cruce de caminos que podría salirle bien o dejarle tocado para siempre. Si, como nos pide a todos el cuerpo empezando por él mismo, apuesta por ir con decisión a por sus Danglars, Mondego y Villefort, pasará a ser un héroe pero quedará inmediatamente marcado; si, por el contrario, decide agachar la cerviz y volver en serio a la competición tras los Juegos como si nada hubiera sucedido, lo hará sin un Tour, sin un Giro y con la losa de una sanción que todo el mundo considera injusta, poco cabal y absolutamente fuera de tono. Hasta el mismísimo conde de Montecristo tuvo que tener la suerte de cara después de que la pluma de Alejandro Dumas le hiciera caer en la peor de las desgracias, y se tropezó con el abate Faría cuando menos lo esperaba. Pero Dumas no conocía a McQuaid indudablemente.

A mi modo de ver, el auténtico quid de la cuestión reside precisamente en la no definición de dopaje; no existe un concepto claro y universal que deje meridianamente claro qué es y qué no es doping, de forma que todo es un inmenso y destartalado cajón de sastre que por un lado te permite absolver tranquilamente a un tenista francés que da positivo por cocaína y que aduce en su defensa que ésta llegó a su cuerpo accidentalmente después de besar a una señorita en un club nocturno, y por el otro castigar a un ciclista español que afirma haber tomado un filete que contenía clembuterol; es realmente fantástico porque, con respecto a Richard Gasquet, estos ganapanes no tuvieron empacho alguno a la hora de justificar su sentencia exculpatoria en el hecho de que las dosis de benzoylecgonina encontradas en su orina eran tan ínfimas que debieron entrar de forma incidental en el organismo del jugador, y ahora castigan a Contador por 50 picogramos de clembuterol. Un pico y una pala les daba yo a los del TAS.

Pero es que la no definición clara del doping, esa nebulosa generada a su alrededor y ese auténtico y algo macabro terror-pánico que tienen todos los deportistas a acudir a la "justicia ordinaria", como si los tribunales deportivos estuvieran al márgen de las leyes universales del hombre y uno tuviera que esperar en su casa y temblando de miedo a la voz de los supertacañones, es precisamente la que ahora les permite arruinar deportivamente y esquilmar económicamente al mejor ciclista mundial del momento sin que nadie se atreva a decir nada. La broma le puede costar a Contador cerca de 5 millones de euros, gran parte de los cuales irán probablemente destinados a nutrir, tal y como apuntaba esta mañana Federico Jiménez Losantos, a los señores del TAS de complejos vitamínicos en formas muy similares a las que suelen adoptar las latas de caviar y las botellas de Champagne. Dan ganas de colgar la bicicleta y, ya puestos, salir a la calle a emplumar a más de uno y más de dos después de haberles untado convenientemente de brea.

Contador, Danglars, Mondego y Villefort

6 de Febrero de 2012 - 17:27:51 - Juan Manuel Rodríguez - 278 comentarios

Entre los años 1844 y 1845, Alejandro Dumas padre escribió El conde de Montecristo, sin duda alguna mi novela de aventuras favorita y más aún si cabe desde que Televisión Española la emitiera por capitulos y de lunes a viernes a finales de los 60; sirva decir que cuando, de pascuas a ramos, me encuentro con don José Martín por El Corte Inglés de Castellana, soy incapaz de ver en él al fenomenal actor que fue y sin duda sigue siendo hoy sino a Edmond Dantés en persona, el hombre que se topó con la fortuna en una abominable celda del Castillo de If y, a través de ella, pudo culminar al fin su venganza y castigar a los culpables. Tengo para mí que Alberto Contador es nuestro particular y genuino conde de Montecristo, castigado sin pruebas, sancionado injustamente, arruinado deportivamente hablando porque así lo han decidido, fundamentalmente tarde, entre los señoritingos del TAS y los caballeretes del TIS.

Lo único que ahora debe hacer el pinteño, y no será esa en absoluto una tarea sencilla, es desenmascarar a Danglars y Mondego porque, si algo tengo claro de toda esta historia, es que el papel de Villefort se lo ha ganado con creces Pat McQuaid. Y que conste que el hecho de que Alberto sea compatriota tiene poco que ver (porque algo sí debo reconocer que tiene) en la indignación que me embarga desde que he conocido la noticia. Claro que si el sancionado fuera otro yo no estaría ahora dedicándole un artículo, pero ha habido antes que Contador otros ciclistas españoles castigados y servidor no ha sido capaz de negar la mayor; hoy sí, hoy la niego. Niego que la justicia sea justa cuando tiene dos años danzando de aquí para allá a un acusado. Niego que sea el acusado quien deba demostrar su inocencia y no al revés, o sea que sus acusadores aporten pruebas del delito.

Niego que a alguien se le pueda hundir por pura intuición y dejando por escrito en una sentencia inacabable que no existen pruebas de que el mejor ciclista del mundo se dopara. Niego que McQuaid y sus compinches estén en disposición de enjuiciar a alguien. Lo niego todo. La injusticia deportiva es un tremendo cachondeo y puede que el "caso Contador" sirva como palanca para desenmascarar a estos auténticos ganapanes. Yo creo a pies juntillas en la palabra de Alberto Contador y no me cabe de ningún modo en la cabeza que alguien pueda pensar que las dosis de clembuterol que le encontraron en la sangre a nuestro Dantés le sirvieran para ganar un Tour y un Giro. A lo mejor tendrían que empezar por ahí, definiendo qué es y qué no es doping. Aunque, bien pensado, si lo dejaran claro... ¿para qué servirían el TAS y el TIS?... Ya no tendrían sentido las figuras de Danglars, Mondego y Villefort, ¿no?...

Mañana en la batalla no pienses en mí

5 de Febrero de 2012 - 14:00:04 - Juan Manuel Rodríguez - 321 comentarios

Sería fantástico poder hablar tranquilamente de fútbol alguno de estos días, de los 71 goles que lleva marcados hasta la fecha el Real Madrid y que suponen un record absoluto a estas alturas de la competición, de la indudable progresión que muestra el equipo de Mourinho con respecto al de la pasada campaña, del nivel de exigencia total al que le somete un Barcelona imperial y letal, seguramente el mejor de la historia azulgrana, de la solvencia con que los merengues resuelven partidos complicados en los que se pierden Ligas como el de ayer mismo en Getafe. Sería fantástico, y lo digo muy en serio, pero lo veo difícil, muy difícil, porque del otro lado, del lado del Club de admiradores de El corazón atormentado de Arthur Rimbaud, se permiten incluso el lujo de relevarse en sus moralinas y en sus moralejas mientras que nosotros (y ahí incluiré, aun sin su permiso, a los Gistau, Navajas, Jabois, Alcaide, Tenorio, Carbajosa...) somos menos y, como le ocurriera a Kirk Douglas en la magnífica Camino de la horca, estamos sometidos a estrecha vigilancia las 24 horas del día y ni el placer de una cabezadita se nos consiente, con la notabilísima diferencia a favor del señor Douglas de que mientras él era perseguido por la bellísima Virgina Mayo a nosotros nos observa el maléfico Carlos Boyero.

Sería fantástico poder dejar de hablar de moral y de ética, no tener que aguantar sermones cada dos por tres, estupidas moralinas que no vienen a cuento, lecciones de baratillo sobre qué es el Real Madrid y quienes están o no están ungidos para poder entrenar o jugar en ese club "porque lo digo yo". Admiro al Javier Marías escritor y considero que es, en el sentido más positivo del término, un cuentista de mucho cuidado. Disfruté con Mañana en la batalla piensa en mí, Corazón tan blancoTodas las almas, e incluso hubo una vez, hace ya mucho tiempo, que soñé que le concedían el premio Nobel de literatura; ahora no, ahora sueño despierto con que se lo entregan a Paul Auster, Martin Amis, Philip Roth, John Irving o Vila-Matas; para David Foster Wallace o Ryszard Kapuscinski, mal que me pese, ya es tarde, y a Tom Wolfe no creo que le tengan demasiado en cuenta. Del Marías articulista, incluso del que escribe sobre fútbol, simplemente paso, y el Marías versión antimourinhista que adoctrina desde el púlpito me da ardor de estómago.

Marías y otros como Marías llevan ajustándole la soga al cuello a Mourinho desde el preciso instante en que anunció que abandonaba el Inter de Milán. Hoy, en su artículo de El País, cita al actual John Carlin, al Carlin que un buen día decidió subirse al tren de la moda, al Carlin tecnócrata que eligió no llevar la contraria; el John Carlin de 2007 era, en mi opinión, mucho más justo y equilibrado, más libre también, y decía y escribía sobre Mourinho cosas radicalmente distintas a las actuales, rogándole incluso que viniera a España y mourinhizara un poquito al Barça; puede que ese fuera precisamente el "error" que cometió el portugués, no fichar por el equipo culé y hacerlo por el Real Madrid, de ahí que le sigan obligando a expiar sus culpas. Marías, Javier, el de Salvajes y Sentimentales, escribe fenomenal pero pontifica fatal y da las peores lecciones de madridismo a las que yo haya podido asistir jamás en mi vida, las que diferencian entre los aficionados buenos y los malos, los que están convocados para la gloria y los que no lo están, los estéticos y los antiéticos; y el agobio de este grupo aumenta paradójicamente, y la soga se ajusta más y más alrededor del cuello de Mou, coincidiendo precisamente con el incremento de los puntos con que el Real Madrid aventaja al equipo de Guardiola en la clasificación general. Y no hay motivo, la verdad. Llegará un día en que Mourinho se vaya y ellos puedan adoctrinar tranquilamente al primer caballero dispuesto a dejarse entrevistar en profundidad por Juan Cruz.

Calabobos

4 de Febrero de 2012 - 16:57:16 - Juan Manuel Rodríguez - 180 comentarios

Demoledor informe de Libertad Digital sobre la persecución de Prisa a José Mourinho. El otro día, en Futboleros, cité de memoria a José María Izquierdo porque recordaba vagamente que hubo algo de lo que dijo en su día que me sentó fatal, pero no tenía clara en la cabeza la idiotez esa del Aznaourinho Lupus. Lo de Martin Girard, el alias que utiliza Gonzalo Suárez, es también de auténtica traca, y no por sobradamente conocidas dejan de ser menos hirientes las habituales embestidas de Diego Torres en El País. No hay en todo el grupo ni una sóla voz disidente en lo que a Mourinho se refiere, ni una, y los cañones apuntan ordenadamente en la misma dirección. Y todo, tal y como dije también el otro día, porque Mou se cargó a Jorge Valdano, hoy reconvertido instantáneamente en comentarista de la Ser, la emisora del grupo.

Esta operación de acoso y derribo al actual técnico madridista cuenta, a lo que se ve, con poderosísimos miembros entre sus filas, y cuando digo esto no lo hago pensando precisamente en Carlos Boyero, el crítico de cine que un día llama "nazi" al portugués y otro saca a relucir su nombre después de una tragedia que acaba de costar más de 70 vidas; para elegante, pero elegante de verdad, el insultado Mourinho que no se fue al minuto siguiente a interponer contra él una demanda. Es tal este persistente calabobos que ayer mismo, sin venir a cuento ni por qué, Carmen Chacón hizo una gracieta a propósito de Messi y de Pepe, y hoy, en la contraportada de El Mundo, el alcalde de Cuenca le cuenta a Rafael J. Álvarez (¡qué tiempos los de la Cadena Rato!) que "el Barça es más ético".

Hay veces en que, viendo estas cosas, a uno le dan ganas de dejarse llevar por la corriente generalizada y apuntarse a las clases de deontología profesional que imparten unos y de filosofía que regalan otros, pero reconforta comprobar cómo muchos lectores de aquí y bastantes telespectadores de allá animan a continuar una batalla que va a ser ardua y difícil. El objetivo no es otro que cargarse a Mourinho supongo que para acceder más fácilmente a Florentino Pérez y poder aupar así al banquillo a un entrenador más maleable, más dócil, más políticamente correcto, más "valdanista" en suma. Me decepcionaría profundamente que el portugués cediera a la presión y optara por salir pitando a la Premier porque sé de buena tinta que el presidente del club no lo hará y confía en él ciegamente, aunque también resulta desalentador saber que esta situación no la curarán una Liga o una Champions y que el pulgar seguirá hacia abajo en cualquiera de los casos.

Pongamos que también hablo de González González

2 de Febrero de 2012 - 13:02:40 - Juan Manuel Rodríguez - 444 comentarios

Arde Valencia, y con razón, tras el abracadabrante arbitraje del señor González González, que dejó sin sancionar una clarísima mano de Pinto fuera del área; de haberlo hecho así, de haber cumplido con su trabajo castigando la salida a destiempo del portero culé, el Barcelona se habría tenido que quedar por fuerza con diez jugadores en el minuto 19 de partido y Guardiola debería haber reorganizado totalmente su equipo. Nada de lo que pasó después importa demasiado, al menos a mí no, ni tampoco interesa lo que pueda ocurrir en el partido de vuelta de la semana que viene, puesto que el árbitro se cargó las semifinales, así como suena, y de ahí justamente el lógico y natural enfado valencianista. Soldado, que suele hablar alto y claro, se encargó de poner los puntos sobre las íes.

Si Valencia está en plenas fallas cuando no hemos hecho sino arrancar tímidamente el mes de febrero no es tanto, según mi modesta opinión, por la gruesa metedura de pata de González al cuadrado sino por la relación "causa-efecto" que observan en el club ché entre las desafortunadísimas declaraciones de Sandro Rosell del martes por la mañana y la lamentable actuación arbitral del miércoles por la noche. Rosell, "modélico" en opinión de Pep, afirmó sin empacho que la cosa no pintaba bien para ellos pero que... había que esperar. Me parece razonable que Llorente, que se jugaba tres cuartos de la temporada ayer en Mestalla, incida en las declaraciones del presidente del Barcelona puesto que coinciden en el tiempo con el garrafal error que está a puntito de noquearles en la Copa.

Lo cierto es que empieza a desplomarse esa martingala de que el equipo catalán nunca habla de los árbitros. Lo han hecho, y muy recientemente además, Xavi, Messi, Rosell y, ayer mismo, inmediatamente después del partido, lo hizo nuevamente Guardiola. Fue también muy comentada la reacción de Pep, absolutamente fuera de sí, enloquecido tras el empate de su equipo. Onésimo, no yo, explicó en Futboleros que él interpretaba que el técnico culé se estaba quejando amargamente por el estado del césped, excesivamente alto en opinión del entrenador barcelonista. Supongo que ahora, con el Real Madrid siete puntos por encima en la Liga, empezaremos a ver al auténtico Josep Guardiola. Aunque la cosa empiece a pintar algo mejor para él, dicen en Valencia que debido a la gestión de Rosell.

Altavoz Guardiola

1 de Febrero de 2012 - 11:27:59 - Juan Manuel Rodríguez - 280 comentarios

De mí, que no soy más que un modestísimo altavoz de mis propias ideas, un bafle sin la menor importancia que no se representa salvo a sí mismo y en ocasiones ni eso siquiera, no va a venir a cachondearse Pep Guardiola, no señor; vamos, ni Guardiola, ni Beenhakker, ni Toshack, ni Hiddink... Con esto quiero decir, sin que se interprete que estoy tratando de justificarme por nada, que cuando Guardiola no era más que un simple aprendiz de brujo con acné, servidor ya ponía como chupa de dómine a presidentes, entrenadores y jugadores del Real Madrid cuando lo consideraba oportuno, que he de reconocer que era en muchísimas ocasiones, probablemente más de las justas y necesarias. Hablar en términos de "altavoz" con el único objetivo de desprestigiar a quienes a ambos lados de la cara conservamos aún oídos en buen estado y hemos escuchado mil veces cómo presidentes, jugadores y entrenadores (él mismo) del Barcelona criticaban la actuación arbitral, sencillamente no cuela.

A mí no me paga el Real Madrid por escribir aquí sino Libertad Digital, a él sin embargo sí le paga el Barcelona por entrenar allí, de forma que el único altavoz claramente identificado es el señor Josep Guardiola. En el Estado español (o sea, en España) se entiende y se consiente absolutamente todo; es más, el nivel de lo que se entiende y consiente en el Estado español (o sea, en España) es tan elevado, que hay veces que pienso que es un país dormido, abducido, anestesiado. Lo que no se puede comprender en el Estado español (o sea, en España) por mucho que uno asista a la rueda de prensa vestido directamente con la camiseta azulgrana y la barretina en la cabeza es que por la mañana Sandro Rosell diga que esta temporada no pinta bien la cosa arbitral, por la tarde le pregunten por esas declaraciones a Guardiola y el entrenador del Barcelona diga que el comportamiento de su presidente siempre ha sido ejemplar y modélico. ¿Altavoces?...

Supongo que los árbitros beneficiarán unas veces a unos y otras a otros, pero en el Barcelona se tiraron medio siglo afirmando sin rubor que el Real Madrid Club de Fútbol estaba directamente conchabado con ellos. 50 años. Vete tú a hablarle ahora de altavoces a los socios y aficionados del Madrid que han tenido que soportar tamaña injusticia. Imagino que lo mejor sería que nadie hablara nunca de los árbitros, pero parece que eso es materialmente imposible; que lo hagan por lo tanto todos, que todos hablen de los arbitrajes, o que la federación habilite, con la anuencia de la Liga de Fútbol Profesional, un procedimiento que castigue a quienes hablen y premie a quienes no lo hagan. Pero Guardiola, que debe creerse más listo que nadie, piensa que ha inventado el método perfecto que consiste en hablar descaradamente de los árbitros y decir con más descaro aún que no lo hace. Y eso en el Estado español (o sea, en España) no se entiende del todo bien. Y eso que es un Estado comprensivo.

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