Febrero 2010
28 de Febrero de 2010 - 13:32:26 - Juan Manuel Rodríguez - 201 comentarios
Yo, al contrario que Rafa Martín Vázquez, no creo que haya pasado mucho tiempo desde que el Real Madrid perdió aquellas dos Ligas en Tenerife. En lo que a mí respecta, el gol de Estebaranz se produjo a las doce del mediodía del sábado 27 de febrero de 2010, el de Rocha en propia puerta a las doce y cuarto, y el de Pier a las doce y media. El día que Javier Pérez aceptó que José Luis Núñez le impusiera la insignia de oro y brillantes del Fútbol Club Barcelona en pago a los servicios prestados, el Tenerife se ganó de por vida un amigo muy poderoso y un enemigo más poderoso todavía. Paco Buyo dijo el otro día que en aquellos partidos hubo maletines... ¡Notición!... Para desvelar esa información no nos hacían falta ni el fenomenal portero gallego ni tampoco W. Mark Felt, el genunio
garganta profunda del "Watergate". El Real Madrid tiene que salir a jugar motivado a todos los campos de España, y al Heliodoro Rodríguez López tiene que salir como si se jugara la final de la Champions. ¿Mucho tiempo?... A mí la "manita" me supo a poco, tenían que haber sido diez.
No es que no hubiera partido en Tenerife, no, lo que ocurre es que desgraciadamente no hay Liga. O, para ser exacto, hay cuatro: la Liga que juegan Barcelona y Real Madrid, la del Valencia y el Sevilla, la del amplio grupo que se pegará por lo que quede de Europa y mantendrá sin problemas la categoría y, por fin, la de los implicados en el descenso. Algo sí hay que agradecerle a José Luis Oltra y es que, pudiendo optar en la segunda parte por dormir el partido y no encajar más goles, murió con las botas puestas, quiso ser generoso y fiel a una idea e intentó jugarle al Madrid de tú a tú. Pero el Tenerife es de la Liga nº 4 mientras que el Real está en la Liga nº 1, y hay tanta diferencia entre uno y otro equipo que resulta muy difícil no caer en la tentación de pensar que esta relajación no le vendrá nada bien al Madrid cuando tenga que jugarse las lentejas en la Champions con el Olympique.
Tampoco me resultó posible no pensar en Celino Gracia Redondo cuando Ramírez Domínguez concedió el gol de Ayoze. Puro espejismo. Sí me parece significativo que el Barcelona pasara tantísimos apuros para vencer en su propia casa a un equipo de la Liga nº3. Y si eso me pareció significativo, ni les cuento cómo me quedé cuando supe que el pluscuamperfecto Pep Guardiola se dirigió a Rubinos Pérez del siguiente modo: "Mis futbolistas merecen otro trato". ¿Por qué habrían de merecer, según el entrenador culé, un trato distinto al del resto de jugadores españoles los futbolistas del Barcelona?... Porque ellos no hablan mal de los árbitros. Así que todo era una inmensa estafa, una farsa, un paripé; Guardiola no ordenó a sus jugadores que no hablaran de los colegiados porque él creyera de verdad que el arbitral era sólo otro componente más del juego sino porque buscaba un trato de favor por parte de Vitoriano y sus chicos. Nunca es uno lo suficientemente mayor como para caerse del guindo. Aunque el golpe hace daño.
26 de Febrero de 2010 - 18:29:43 - Juan Manuel Rodríguez - 320 comentarios
No estoy de acuerdo con el teniente Aldo Raine: al Carnegie Hall no se llega sólo practicando. Al Real Madrid de baloncesto no le vendría nada mal el fichaje de Rudy Fernández y, si el chico está verdaderamente incómodo en Portland y siente la necesidad imperiosa de abandonar cuanto antes los Estados Unidos y regresar de nuevo a España, Antonio Maceiras haría muy bien en explorar todas y cada una de las posibilidades. Salta a la vista que a Rudy no le aqueja la misma fobia que a Ricky Rubio y él sí puede jugar muy lejos de su Palma de Mallorca natal, pero lo que de ningún modo puede consentir el Madrid si el ex del Joventut se decide finalmente a volver a la ACB es que el Barcelona se haga también con sus servicios; habría que ir a por él con todo porque, de lo contrario, a Pascual sólo le faltaría un Gasol o dos para completar la franquicia europea de un equipo de la NBA.
Decía que no estoy de acuerdo con el teniente Raine: al Carnegie Hall no se llega sólo practicando. Y luego me lié con Rudy, pero a lo que me quería referir desde el principio era a que el Real Madrid tiene la obligación de ir a por los buenos que haya fuera sin olvidar a los excelentes que ya pueda tener dentro. Desde la desaparición de Fernando Martín no recuerdo un caso semejante de comunión entre un jugador y la grada como el de Sergio Llull. Ya lo dije en su día cuando Marc Gasol traicionó en vivo y en directo a aquel "chico que había llegado el último" a la selección pero que, aún así, tuvo los bemoles necesarios para jugársela (porque así se lo ordenó Scariolo) en el último balón del partido contra Turquía del pasado Eurobasket. Su hermano Pau también se jugó un último balón en 2007, y en la final además; y, como sucedió con Llull, también falló. No pasó nada: ambos, pese a sus errores, demostraron el coraje que se les supone a los líderes.
Al mejor y más lauredado equipo de baloncesto de Europa no se llega sólo practicando. Llull tiene madera de líder y no me extrañaría en absoluto que los halcones de la NBA estuvieran ya revoloteando a su alrededor. También tiene magia. Y por supuesto que no lo digo por el triple del otro día, habría dado lo mismo que el balón hubiera rebotado hacia afuera después de golpear el aro. La grada blanca no ha disfrutado tanto con un jugador desde la etapa de Martín. Corbalán, Brabender, Rullán, Jackson, Robinson, Branson, Petrovic, Sabonis, Dalipagic, Reyes... ellos fueron los mejores (Felipe sigue siéndolo aún) y, aunque tuvieron el respeto y la admiración de la afición, jamás dieron el último pasito. ¿Por qué Mirza Delibasic se ganó el corazón de la gente? ¿Por qué lo hicieron también Carmelo Cabrera y, muchos años después, Fernando Martín?... ¿Y por qué la gente ahora grita "¡Llull, Llull, Llull, Llull!"?... Ni todo el dinero del mundo puede comprar lo que tiene Sergio Llull. Y creo que el Real Madrid haría bien en protegerlo.
25 de Febrero de 2010 - 14:18:57 - Juan Manuel Rodríguez - 384 comentarios
Fíjense ustedes si estará en unas condiciones absolutamente deplorables y calamitosas la justicia deportiva en nuestro país que la "Fiscalía Anti Raúl" acaba de admitir a trámite con calzador la denuncia efectuada contra dos capitanes del Real Madrid (Raúl y Guti) por haber dinamitado el fichaje del valencianista David Villa basándose en unas declaraciones de... ¡Ramón Calderón!... Sí señor, Ramón Calderón Ramos, el mismo que viste y calza. Sin ánimo de presumir, debo reconocer sin embargo que servidor, que tampoco es nada dudoso del poco o ningún aprecio profesado hacia la figura del señor Luis Aragonés, lo tuvo bastante más fácil para defender al ex seleccionador nacional de fútbol cuando éste, en uno de sus habituales accesos de ira, llamó, y cito textualmente, "negro de mierda" a Thierry Henry delante de un montón de cámaras de televisión y ante la perplejidad de todo el mundo. Y eso que aquello, si no me falla la memoria, llegó hasta el mismísimo Tony Blair, y siguió coleando justo hasta el día en que Aragonés abandonó el cargo.
Efectivamente, Ramón Calderón dijo que consultaría con los capitanes (citando expresamente a Raúl y a Guti) para conocer la conveniencia y oportunidad de determinados fichajes. Mal hecho por parte de Calderón. Es este, por cierto, exactamente el mismo Calderón que llamó "eterna promesa" a Guti, que dijo que la gente iba al Bernabéu como quien va al teatro, que veinticuatro horas antes de presentar su dimisión dijo que "dimitir era de cobardes" y que no se iría porque él no había cometido ninguna irregularidad, que afirmó sin inmutarse que había visto cuatro o cinco veces a lo largo de dos años y medio al famoso Nanín y que no tenía ninguna relación con él, que sentenció que Luis Bárcena había "realizado un trabajo fantástico para el club", que defendió a los ultrasur y dijo que "no había que estigmatizarlos" o que en plena campaña electoral empeñó su palabra cuando adelantó la noticia de que Kaká, Cesc y Robben jugarían en el Madrid si la candidatura por él encabezada ganaba las elecciones.
¿Acaso todos estos ejemplos que he elegido a vuelapluma y sin tener que bucear demasiado en la hemeroteca confirman que Ramón Calderón no consultara efectivamente a Raúl o Guti acerca del fichaje de Villa?... En absoluto. Esa historia sólo la conocen Calderón, Raúl y Guti, ni siquiera Schuster y mucho menos Villa. Calderón dijo en público que también había que consultar a los capitanes sobre la idoneidad de los fichajes, no sólo del de Villa, pero nadie habrá oído hablar de ese asunto a Raúl o a Guti. Lo que sí confirma lo expuesto anteriormente es que Ramón Calderón, de quien jamás pensé que tendría que volver a hablar en mi vida, es el hombre que tiene la lengua más rápida al sur del río Pecos y que si por algo no se caracterizó precisamente su gestión fue por la fiabilidad. Calderón no es fiable, aunque como fue un presidente kafkiano sí es posible que pidiera opinión a los capitanes. Repito: mal hecho. Pero la carraspera de Schuster, que sabe la historia por oídas y por venidas, en modo alguno confirma que Raúl impidiera el fichaje de Villa. No hay más preguntas, señoría. Caso cerrado antes de ir a juicio. Se levanta la inexistente sesión.
24 de Febrero de 2010 - 17:37:44 - Juan Manuel Rodríguez - 343 comentarios
Al final todo acaba siendo recurrente, también las comidillas del fútbol: presidentes que hacen alineaciones, jugadores que vetan a otros jugadores, vestuarios que se confabulan contra el entrenador para acabar echándole a la calle, "vacas sagradas", entrenadores que le ponen la cruz a determinado jugador... El otro día sin ir más lejos, con motivo de la eliminatoria copera entre el Sevilla y el Getafe, se rescató del baúl de los recuerdos la viejísima historia acerca de la rivalidad, que venía del Mundial de 1990, entre Jiménez y Míchel. El 7 de septiembre de 1991, y ya ha llovido desde entonces, el actual entrenador sevillista se me quejó amargamente de lo sucedido en Italia, cuestión ésta que me vino de perillas puesto que titulé así en
El Independiente: "Jiménez: Míchel demostró grandes dotes de entrenador durante el pasado Mundial"; al poco, el jugador del Real Madrid respondía: "Tampoco juega mucho en el Sevilla; debe ser que avisé a Cantatore". ¿Sería cierto que Luis Suárez, santo y seña del fútbol español, europeo y mundial, se dejó presionar por el
8 del Madrid y por Roberto?...
También de aquella época debe ser una información que titulé así en el mismo periódico: "La reunión de Mendoza con tres jugadores divide más al equipo". En la fotografía se ve a Toshack y a Chendo, que por aquel entonces era el primer capitán; la reunión del presidente se llevó a cabo con Míchel, Sanchís y Butragueño, y de ella se enteraron al día siguiente el propio Chendo, hoy delegado del equipo, o Hugo Sánchez. Entonces, y perdón por la nueva autocita, escribí esto: "Ni Míchel, ni Sanchís ni Butragueño quisieron tampoco referirse a la reunión. Por ejemplo, Míchel dejó bien claro que quería hablar exclusivamente de fútbol, mientras que Sanchís salía a toda velocidad del entrenamiento". Otra vez las "vacas sagradas". Y, por otro lado, ¿es anormal que en un grupo de veinte o veinticinco personas haya dos o tres que lleven la voz cantante?... Yo creo que no sólo no es en absoluto anormal sino que resulta lógico y natural como la vida misma. Del actual presidente de honor del club se rumoreó que hizo la vida imposible a Didí los dos años que estuvo en Madrid: el bueno de Waldir Pereira, que era un superdotado técnicamente hablando, salió disparado con destino al Botafogo.
Es cierto que anoche Schuster dijo en
El Tirachinas que en su momento hubo gente que no quiso que Villa fuera al Real Madrid. Y no es menos cierto que cuando José Antonio Abellán le preguntó en concreto por la historia del veto de Raúl al goleador del Valencia, Schuster tosió, confirmando implícitamente lo que no quiso o no pudo afirmar con total claridad. Leo la información del 29 de julio de 2008 que hace referencia a dicha información: "la plantilla del Real Madrid puede vetar la llegada de Villa al club blanco. Desde el vestuario madridista se ve con recelo que Villa pueda restar protagonismo a Raúl". Primero "la plantilla", después "el vestuario"... En otros momentos se habla también de "los capitanes", o sea de Raúl, Guti, Casillas y Ramos. Siempre me quedaré con la duda de saber si Schuster también habría carraspeado si le hubiéramos preguntado por Casillas, pero Abellán le preguntó por Raúl y el ex entrenador del Madrid tosió. ¿Y qué quieren que yo les diga?... Pues que contra la tos, miel y limón.
23 de Febrero de 2010 - 13:30:19 - Juan Manuel Rodríguez - 559 comentarios
Con tanto lector de labios suelto por ahí, al final resultará que los futbolistas van a tener que saltar al campo con mascarilla. O con un bozal como el de Hannibal Lecter. Tengo que confesar que a mí no me parece esencial que el penalti lo fuera a lanzar Cristiano Ronaldo, tal y como estaba estipulado por Pellegrini, y luego se lo pidiera Xabi Alonso porque quería marcar su primer gol vestido de blanco en el estadio Santiago Bernabéu; mucho menos relevante, por supuesto, es que Raúl, a quien el pueblo reclamó a gritos desde la grada, le diera (siguiendo al pie de la letra las instrucciones de su entrenador) el balón al portugués y luego se retirara a una banda. Lo esencial de verdad no es quién tire o deje de tirar un penalti y cómo lo festeje después; lo fundamental, tal y como yo lo veo, es que, cuando se han jugado ya 23 jornadas de Liga, el Real Madrid lleva marcados dos goles más que el mejor Barcelona de toda la historia. ¡Anda que si tuviéramos que ir recordando cómo se celebraron los 58 goles anteriores!...
Pero es que ni siquiera los propios lectores de labios logran ponerse de acuerdo. Para el de
La Sexta, por ejemplo, Xabi llamó mentiroso a Ronaldo y luego le dijo "venga, arranca", como haría el padre enfurruñado con un hijo revoltoso y malcriado que acaba de romper de un balonazo la ventana del salón: "anda, sal de mi vista, piérdete que al final te voy a dar con la zapatilla". Pero para el de
Canal Plus, Xabi le pide a su compañero que le deje tirar el penalti, Ronaldo le dice que el próximo y Xabi le pide el balón: "venga, trae el balón". El "eres un mentiroso" del lector labial de
La Sexta se convierte por arte del birlibirloque en el "déjame que tire este" del
Canal Plus. Quiero decir que esto de la lectura de los labios no es precisamente una ciencia exacta y que, como pasa con las encuestas, dependiendo de lo que quiera el cliente puede ir en una u otra dirección. ¿Quieres más caña?... "Eres un mentiroso"... ¿Que no te atreves con tanto?... "Déjame que tire este".
Repito que, hablando de goles, lo único importante es que el Real Madrid lleva marcados 59 en 23 jornadas, y que el equipo de Pellegrini aventaja en dos al mejor Barcelona de todos los tiempos, un superequipazo que saca 18 goles de ventaja al tercer clasificado... ¡18!... Lo relevante es que el Real Madrid, que ahora mismo es el segundo de la Liga española y que a mí hay muchas veces que no me gusta cómo juega, es el mejor equipo europeo en casa, por delante de Partizán, Shaktar, Chelsea o Ajax de Amsterdam. Otro lector asegura que Juan Carlos Garrido le dijo a Fernando Roig lo siguiente: "Por lo que lleva, Marcos Senna no está para este equipo". Ese sí que es un verdadero pelotazo labial y no el de Alonso y Cristiano, lo que sucede es que se trata del Villarreal y no del Madrid y por eso pasará inadvertido y caerá luego en el más absoluto de los olvidos. En
Adidas deberían ir pensando en diseñar una mascarilla.
22 de Febrero de 2010 - 12:48:12 - Juan Manuel Rodríguez - 395 comentarios
La palabra que más he escuchado tras la debacle madridista en la final de la Copa del Rey de baloncesto, un soberano palizón, ha sido "urgencias". También esta sección, que lo ha ganado todo varias veces, tiene sus propias urgencias, multiplicadas si cabe por el hecho de que mientras que el fútbol no ha estado nunca en cuestión, (el Real Madrid es un Club de Fútbol) del baloncesto ha habido presidentes que sí quisieron prescindir en su día aunque al final no se atrevieran a dar el paso decisivo debido fundamentalmente al desgaste que eso les supondría. La sección de baloncesto del Real Madrid, pues, tiene tantas o más urgencias que la de fútbol, entre otras cosas porque lleva un par de temporadas a la luna de Valencia y también porque mientras Ronaldo y compañía llenan estadios, para ver a Reyes y a los suyos hay que regalar entradas. El baloncesto es doblemente deficitario si resulta que, además de gastar más de lo que se ingresa, no gana títulos de manera inmediata. Las urgencias están justificadas.
Para ganar, y con objeto de perder sólo en el capítulo económico, Florentino Pérez realizó una inversión nada desdeñable y trajo a Antonio Maceiras, el "hombre milagro", y a Ettore Messina, un ganador nato. Y no sólo eso sino que se les dio a ambos amplísimos poderes para que ficharan lo que en su experta opinión había que fichar para ganar ya, hoy, ahora mismo, esta tarde si es posible. En cualquier otro equipo de baloncesto, Maceiras tendría toda la razón del mundo si hablara de un "proyecto a tres años", pero en el Real Madrid eso suena a música celestial y poemas de Walt Whitman. El Real Madrid se desangra por la herida de cualquier derrota, pero cuando esta se produce en una final de Copa, por 19 puntos de diferencia, en un partido finiquitado en el segundo cuarto, delante de los Reyes de España y ante el máximo rival histórico del club, la derrota debe convertirse en un punto de inflexión hacia otro lado.
Supongo que Messina sabrá lo que quiere hacer. No logro entender qué mal le habría hecho al equipo por ejemplo la entrada de Louis Bullock cuando, mediado el tercer cuarto del partido, se perdía por 53-29. Ahora dirán que a Bullock, que si por algo se caracteriza es precisamente por ser un jugador distinto y que te puede ganar él solito un partido, le duele la mano o le duele el pie, pero yo he visto a ese jugador saltando a la pista con 39 de fiebre. Messina, que ya "cortó" a Hervelle, prefiere morir con una plantilla de 9 jugadores a tener que contar con Bullock, Vidal o Dasic, aunque las urgencias que tiene la sección no pueden explicar en modo alguno el repentino ablandamiento de Velickovic, de quien alguien llegó a decir incluso que era el nuevo Kukoc, el adormilamiento de Garbajosa o la excesiva dependencia de Jaric, un jugador que me gusta mucho pero que llegó aquí hace un par de meses. No parece que sólo con Llull, que es el auténtico líder de este equipo, y Kaukenas, que se mata en cualquier partido, el Real Madrid de baloncesto vaya a dar ese salto de calidad para el que se contrató a Messina, un entrenador que lo ha ganado todo pero en otros sitios. ¿2012?... Dentro de tres años, en el Madrid todos calvos.
21 de Febrero de 2010 - 13:27:21 - Juan Manuel Rodríguez - 423 comentarios
Mike Tyson dijo una vez que uno siempre tiene un plan hasta que le pegan el primer golpe. No sé por qué se habla de los "juguetes rotos" del boxeo, poniendo al "terror del Garden" como ejemplo clásico de lo nocivo que resulta ponerse unos guantes y subir al ring, mientras que otros se marchan de rositas. Por supuesto que no tiene nada que ver con el boxeo, el baloncesto, la natación o el curling sino con uno mismo y con lo cómodo o incómodo que te encuentres dentro del traje que te ha tocado pasear por la vida. A Tyson siempre se le vio venir. Como también se vio venir de lejos a George Best, cuya vida, por cierto, acaba de ser llevada al teatro por el coreógrafo escocés Andy Hewitt; no quiero ni imaginarme lo que habría dicho el quinto Beatle a propósito de
Best: el ballet. Seguro que la banda sonora sí le gustaría: Bob Dylan,
Undertones y
Small Faces. Y las camisetas del Manchester United repartidas por el vestuario. Eso le habría encantado.
Probablemente Paul Gascoigne también tuviera un plan hasta que le pegaron el primer golpe. A "Gazza" siempre le compararon con Best; Stan Seymour, por ejemplo, dijo de él que era "George Best sin cerebro" mientras que Brian Laudrup afirmó lo siguiente: "es un jugador fantástico... cuando no está borracho". Lo cierto es que yo no estoy en condiciones de asegurar si cuando comparaban a ambos jugadores lo hacían por su técnica dentro del terreno de juego o por su capacidad a la hora de ingerir cualquier clase de alcohol. A Best, que era un tipo realmente ingenioso, le preguntaron una vez por la comparación con Gascoigne, que ya empezaba a despuntar entonces, y éste contestó sin inmutarse: "Paul no me llega a los cordones de la botella". Viéndoles jugar a ambos, uno juraría que tampoco consiguió llegarle a los otros cordones.
A nadie extrañará pues que Paul Gascoigne esté como está ahora. Su amigo Jimmy "cinco panzas" Gardner dice que Paul no escucha a nadie y terminará haciendo lo que quiera. Según parece, lo que quería hace sólo unos meses era coger la misma salida que Ben Sanderson en la película de Mike Figgis; sustituyó Las Vegas por El Algarve (ahí sí que le alabo el gusto) y pidió que le dejaran morir en paz. Lo que mucha gente a lo mejor no sabe es que Paul Gascoigne tuvo una posibilidad de recalar en el Real Madrid de la mano de Alfonso Ussía cuando éste fue candidato a la presidencia del club; uno de sus directivos llegó a viajar a Inglaterra para sondear a la gran estrella del fútbol inglés. Porque, por mucho que ahora le veamos en esas deplorables condiciones, no conviene olvidar que Gascoigne jugó al fútbol como los ángeles y que hubo incluso un tiempo en que llegó a comparársele con el gran George Best. Luego el plan debió venirse abajo tras el primer golpe.
20 de Febrero de 2010 - 09:46:43 - Juan Manuel Rodríguez - 278 comentarios
Quiero perdirle perdón a Pellegrini porque me he equivocado de medio a medio con él. Ayer, tras leer unas declaraciones suyas, vi la luz: "somos el mejor Madrid de los últimos quince años en todo". De los últimos quince años. Y en todo. Caramba con el entrenador chileno, y yo que pensaba que le faltaban un par de narices. Pues no sólo ha empeñado las suyas, sus narices, sino que al Monte de Piedad ha llevado también las de Jorge Valdano, Vicente del Bosque, Fabio Capello, Jupp Heynckes, John Toshack y Bernd Schuster, que me parece recordar que son los seis colegas suyos de profesión que, dirigiendo al Real Madrid desde 1995 y estando donde él está ahora mismo, han conseguido títulos para el club. Es una buena noticia para el Real Madrid, y yo me felicito por ello, que después de una inversión económica y de ilusión tan potente en un proyecto, su máximo responsable deportivo tenga el coraje de comprometerse a ganar la Liga y la Champions. Y eso, por supuesto, para abrir boca.
Esto es muy facilito. Si Pellegrini está diciendo en positivo que su Real Madrid es el "mejor en todo" desde hace tres lustros, también está afirmando en negativo que los equipos de cada uno de sus antecesores en el cargo eran peores en todo que el suyo. En todo. Y si equipos peores que el suyo en todo (no en algo sino en todo) fueron capaces de llevar 6 Ligas, 3 Champions League, 4 Supercopas de España, 2 Copas Intercontinentales y 1 Supercopa de Europa hasta las vitrinas del estadio Santiago Bernabéu, me limito a constatar que se está comprometiendo públicamente a superar también en todo a los anteriores. Doy por hecho que, puesto que nunca he tenido a Pellegrini por un rapsoda, un feriante o un vendedor de crecepelo barato, él habla en serio cuando dice esas cosas. Y ya que además de la seriedad le supongo al actual entrenador del Real Madrid la suficiente inteligencia para medir sus palabras, interpreto también que su arranque de ayer no se debe a un acceso repentino de soberbia contenida sino al contrato verbal que quiere adquirir un hombre que se viste por los pies y que se encuentra tan firmemente convencido de los réditos de su trabajo como para tranquilizar a los socios de la empresa para la que trabaja.
Es la hora de los valientes. Y si Manuel Pellegrini es capaz de dar un paso hacia adelante de semejantes proporciones y está en condiciones de confirmarle a los socios y aficionados que el Real Madrid Club de Fútbol tiene repartidos por todo el mundo que su equipo va a ganar la Liga y la Champions, con la evidente tranquilidad que eso conlleva para ellos y además en un momento de cierto nerviosismo, yo, que tengo fe en los hombres, también me comprometo a no volver a crtiticarle hasta que veamos el resultado de su nueva apuesta. Porque eso es al fin y al cabo lo que hizo ayer Pellegrini, otra apuesta como la de las concentraciones. Y si aquella le funcionó... De forma que no volverán a leerme ni una crítica hacia Pellegrini. Me costará. Será doloroso. Tendré que morderme mil veces la lengua y atarme otras tantas las manos. Estoy con Racine: ¿es una fe sincera la fe que no actúa?... Si Pellegrini afirma que el Real Madrid va a ganarlo todo a partir de ahora, ¿quién soy yo para enjuiciar a un hombre que se juega su palabra?... La forma que yo tengo de demostrar mi fe en don Manuel es pidiéndole perdón y garantizándole, al menos por mi parte, unos meses de marzo, abril y mayo absolutamente tranquilos. El asegura que la Liga y la Champions están en el bote y yo respondo amén y le doy las gracias por adelantado.
18 de Febrero de 2010 - 17:05:29 - Juan Manuel Rodríguez - 545 comentarios
Kaká ha sido el último jugador en convertirse en un problema para el Real Madrid. ¡Kaká!... Recuerdo que, antes que el brasileño, recientemente también se convirtieron en problemáticos Zidane, (¡Zidane!) porque ralentizaba el juego, o Beckham (¡Beckham!) porque sólo había venido aquí para vender camisetas: ¿un tipo que había sido 100 veces internacional con la selección de Inglaterra había venido aquí porque vendía camisetas?... ¿Que Zinedine Zidane, probablemente uno de los veinte mejores futbolistas de la historia, ralentizaba el juego del Madrid?... ¡Gravesen o Pablo García sí que lo ralentizaban, pero sencillamente porque con ellos el fútbol era inexistente!... Ahora lo que se lleva es ir diciendo por ahí que el problema es Kaká "porque no conecta"... Hace veinte días el problema era Benzema "porque no es el típico delantero centro", y hace un mes y pico hubo incluso quien aseguró que el equipo jugaba mucho mejor cuando no estaba Cristiano Ronaldo.
Si el problema del Madrid es Kaká... entonces es que el problema del Real es Pellegrini. Sí, sí, Manuel Luis Pellegrini Ripamonti, el mismo que viste y calza. Si el problema de diciembre era que Cristiano no se adaptaba, el de enero que Benzema no es un
9 tradicional y el de febrero que Kaká no es un volante sino un delantero, y a Ronaldo le han aconsejado que no mire a los ojitos de los árbitros, dicen que Benzema ha necesitado ayuda y ahora se comenta que Kaká está excesivamente responsabilizado y se teme incluso por su autoestima, al Real Madrid le quedan dos opciones: dejar sentaditos en el banquillo a tres cracks del fútbol mundial que han costado cerca de doscientos millones de euros y alinear en su lugar como titulares a Drenthe, Van der Vaart y Gago, o bien sustituir al actual entrenador por otro que sea capaz de hacer jugar juntos a Cristiano Ronaldo, Kaká y Benzema. Difícil elección, ¿verdad?...
El meollo que yo le veo a todo esto es que existe un abismo entre el nirvana futbolístico prometido en julio de 2009 y la cruda realidad de febrero de 2010. Y por supuesto que no será la opinión de un periodista, de dos o de un millón la que frene de golpe y porrazo la trayectoria de Pellegrini en el Real Madrid sino la de los aficionados, directivos y, naturalmente, la de los propios futbolistas, algunos de los cuales no están en absoluto cómodos con el papel que les ha tocado desempeñar en este equipo. Da toda la sensación de que Pellegrini ve el problema del Madrid así:
Cuando yo, por ejemplo, lo veo más bien de esta otra forma:
2 + 2 = 4
17 de Febrero de 2010 - 12:08:32 - Juan Manuel Rodríguez - 447 comentarios
Ulises no apareció por Gerland y la finalización del obrón del Monasterio de El Escorial se aplaza para el partido de vuelta en el estadio Santiago Bernabéu. Tal y como auguré, el Real Madrid de Pellegrini se tiró tejiendo durante media hora larga un sudario defensivo, con Mahamadou Diarra, la gran novedad en el once titular, haciendo las veces de fiel escudero de Xabi Alonso; el objetivo del invento no podía ser otro que el de no pasar demasiados apuros en los balones por alto y maniatar el ataque del equipo francés con más kilos en el centro del campo. La idea, un poco chusca si tenemos en cuenta que el club viene de gastarse la friolera de 160 millones de euros en dos de los mejores jugadores atacantes del mundo, nos ofrecía la primera pista de lo que el entrenador chileno piensa del estado actual de su construcción y nos advertía por dónde irán los tiros si el Madrid va pasando las eliminatorias.
Pero como este equipo es fundamentalmente impredecible y, como pasa con los melones, uno no sabe si saldrá dulce o pepino hasta que lo cala, lo que había funcionado más o menos durante media hora, sin alardes en ataque por supuesto, presentó claros síntomas de aluminosis en los últimos quince minutos y, ya en la segunda mitad, se vino literalmente abajo. Aunque el verdadero problema de este Real Madrid, al margen de los evidentes, no son los octavos de final, que yo creo que serán superados dentro de tres semanas, sino los cuartos, las semifinales y la gran final. A alguien se le ocurrió que sería una brillante idea que la final de la Champions de 2010 se disputara en el Bernabéu, y jugadores como Cristiano, Kaká o Alonso, que aunque no puedan reconocerlo públicamente son muy conscientes de que no han llegado en condiciones al tramo decisivo de la temporada, saltan al campo cargados con dos fardos: en uno, el de la derecha, acarrean como pueden el peso de la responsabilidad del dinero que costaron; en el otro, el de la izquierda, está la fecha del 22 de mayo; pero antes que el 22 están el 21, el 20, el 19, el 18, el 17 o el 16: ayer era 16 y al Madrid le desnudó un equipo que a buen seguro no está entre los 10 mejores de Europa. No me salen las cuentas.
He llegado a la conclusión de que en realidad Pellegrini no sabe lo que le pasa al Real Madrid. El chileno sólo tiene claro su sistema fuera del campo, cuando habla con la prensa, y ni siquiera entonces juega al ataque; don Manuel utiliza con los periodistas un 5-4-1, una táctica de distracción ultradefensiva muy similar a la empleada por la reina de Ítaca para marear a sus pretendientes. El chileno lo aplaza todo para el partido siguiente, o para el otro o para el de más allá. Este tejer y destejer le ha servido hasta la fecha para que unos cuantos incautos salgan en su apoyo porque, a fin de cuentas, el Real está en la Liga a 2 puntitos del mejor Barcelona de la historia. Por supuesto que todo es opinable y el fútbol, que depende del ojo que lo vea, mucho más; yo ayer tuve uno puesto en Gerland y el otro en San Siro. Y, descargado de cualquier tipo de apasionamiento, di mil veces gracias a Dios porque el Real Madrid estuviera jugando a esas horas de la noche con el Olympique y no con el Manchester United. Porque Rooney no habría tenido tanta paciencia con Casillas como la que tuvo Gomis.
16 de Febrero de 2010 - 16:31:08 - Juan Manuel Rodríguez - 385 comentarios
Recuerdo muy bien que el pasado 8 de diciembre, con motivo precisamente de la disputa del partido que enfrentó en el estadio Velodrome de Marsella al Olympique con el Real Madrid y que cerraba el grupo C de clasificación, dije que Manuel Pellegrini tenía a partir de aquel instante más de dos meses por delante para rematar su construcción y darle una forma definida al estilo con el cual pretendía que su equipo afrontara la fase decisiva de la Champions League. Era un modo como cualquier otro de obligarme a mí mismo a ver el vaso medio lleno porque, por aquellas fechas, el Madrid iba sacando adelante de aquella manera sus partidos pero con más tumbos de los estrictamente necesarios, y tenía la sensación de que el entrenador no acababa de dar con la tecla correcta. Pese a todo, el Real se había clasificado primero, pegándole además, como era preceptivo, un soberano repaso a los nuevos amigos de Morientes, un conjunto inferior en cualquier caso al madridista.
Transcurridos más de sesenta días desde entonces, ¿qué podemos decir del Madrid que hoy visita a otro Olympique distinto, en este caso el de Lyon, pero tan inferior al equipo blanco como el marsellés?... El Real Madrid de Pellegrini me recuerda mucho a Penélope: acuciada por los pretendientes que exigían que diera de una vez por todas por muerto al desaparecido Ulises, la reina de Ítaca prometió que daría el "sí quiero" en cuanto terminara de tejer un sudario para Laertes; la fiel y casta Penélope se tiró veinte largos años destejiendo de noche lo que tejía de día hasta que al fin reapareció su amado. Esa es más o menos la sensación que tengo con el Real Madrid, que desteje un día lo que tejió el anterior, trasladando hacia el exterior la imagen de un equipo con una pegada alucinante aunque poco fiable. La táctica de distracción de Penélope era la correcta puesto que su objetivo consistía en engañar a los hombres que habían invadido su casa, pero... ¿cómo fiarse de un equipo que lleva seis meses en construcción?
El Real, eso sí, ha ganado en solidez defensiva, pero cuando tengo la ocasión de verle en acción (y hasta ahora he visto todos y cada uno de los partidos que ha disputado tanto en Liga como en Champions y Copa del Rey) sigue invadiéndome la incómoda sensación de que continúa sin funcionar como un equipo sino como once fenomenales individualidades, y que en cualquier instante a lo largo de un partido puede destejer todo lo tejido. A medida que se fueron conociendo los fichajes de Kaká, Ronaldo, Benzema, Xabi Alonso, Arbeloa y compañía, todos dimos por hecho que el Real presentaría batalla al Barcelona por la Liga y superaría sin dificultades los octavos de final de la Champions, y en esas estamos; pero también dimos por hecho que jugaría a algo, y en esas no estamos aún. El Real Madrid de los 300 millones de euros de inversión, el de la superproducción más ilusionante de la historia, sigue poniéndole ladrillos a la obra de El Escorial; ese es el vaso medio vacío, el vaso medio lleno es que está a seis partidos, sólo seis, de jugar su final en el estadio Santiago Bernabéu. Ojalá aparezca cuanto antes Ulises; le echamos mucho de menos.
15 de Febrero de 2010 - 12:33:44 - Juan Manuel Rodríguez - 362 comentarios
Iba a escribir sobre el extraño caso de Axel Marie Gustave Hervelle, ese ala-pívot de triste figura que pareciera surgido del pincel del mismísimo Frans Hals padre, "cortado" injustamente por Ettore Messina y victorioso y aclamado al fin por los suyos en el regreso al Palacio de Vistalegre, pero el tradicional soplamocos del Atlético de Madrid al Fútbol Club Barcelona en el estadio Vicente Calderón me hace variar momentáneamente mis planes. Mañana, o pasado o al otro me referiré a este chaval de Lieja que quiere jugar a toda costa en el Real Madrid, que demuestra con sus actuaciones que está sobradamente capacitado para hacerlo, que tiene el corazón blanco y que se ve sin embargo obligado a errar por esas canchas de España como alma que lleva el diablo a la espera de la próxima paliza que, por mor de un contrato, se verá obligado a propinarle al equipo de sus amores. En algunos momentos del partido de ayer contra el Bizkaia Bilbao, cuando sólo pintaban bastos para el Madrid, llegué a pensar que Axel, que estaba luchando contra su propia naturaleza, iba a revolverse en cualquier momento contra Moiso para dársela a Llull y que éste se jugara uno de sus famosos triples. Una "Messinada" la de Hervelle.
A lo que íbamos. La victoria anual del Atlético de Madrid sobre el Barcelona en el Calderón estrecha más la Liga por arriba y deja al Real Madrid a tiro de piedra del equipo azulgrana. Jamás comprenderé este curioso ménage à trois futbolístico en el que el equipo rojiblanco se dedica a observar por la mirilla lo que hacen los dos grandes del fútbol español. El Atlético, capaz de lo mejor y de lo peor, ganó al todopoderoso Barça cuando menos necesario era para sus propios intereses, y lo hizo además de la única forma posible: con intensidad, concentración, anticipación y rigor defensivo. A este Barcelona, y ya lo demostró en su día el Chelsea, no le gustan esos partidos; todos los equipos saben que se le gana así, pero muy pocos son capaces de aguantar los 90 minutos cometiendo el menor número de errores posibles: el Atlético lo hizo y se llevó tres de los nueve puntos que, según Enrique Cerezo, le regalan siempre al Madrid, su máximo rival histórico. Extraño.
Pero, al margen de la derrota culé, el Real Madrid tiene otro problema y es su propio juego. Llega el equipo de Pellegrini al tramo decisivo de la temporada (marzo, abril y mayo) sin un modelo definido, carente de una idea clara de lo que pretende hacer sobre el campo, más sólido defensivamente hablando pero tan peligrosamente desconectado en el ataque como allá por el mes de septiembre. Todos sabíamos que Sevilla o Valencia no aguantarían el tirón y acabarían sometiéndose tarde o temprano a la disciplina azulgrana y merengue; es cierto que han sufrido el flato antes de lo esperado, pero era cuestión de tiempo que se desinflaran. La Liga ya es sólo cosa de dos y regresa la Champions y, por mucho que me fije, sigo sin ver mejoría en el juego del Madrid. ¿Ganará así la Liga?... La tiene más cerca que nunca. ¿Se llevará de ese modo "su" Champions?... Ojalá. Al final haremos balance pero, como decía don Luis Molowny, acabar segundo en el Real Madrid es un soberano fracaso.
Posdata:
Azulon nos obsequia hoy con el enlace a un artículo de Alfonso Ussía en
La Razón. Es curiosísimo: mientras Alfonso ha sacado la guadaña, (y a fe mía que la ha sacado) con Raúl, uno de los dos o tres emblemas de la historia del Real Madrid, ha sido el maestro de periodistas, la mejor pluma de occidente, el faro que guía nuestras vidas, un merengue de corazón, referencia obligada para todos aquellos que quieran saber qué es el madridismo; pero cuando el mismo Ussía ha osado escribir un artículo (uno) negativo sobre Higuaín se ha transformado en un ventajista. Caramba, carambita...
14 de Febrero de 2010 - 13:24:59 - Juan Manuel Rodríguez - 311 comentarios
Menudo quilombo. De lo que se entera uno entrando en este blog. Dejando a un lado el extrañísimo caso de la titularidad indiscutible, permanente e inasequible al desaliento de Gabriel Heinze en una selección, la de Argentina, en la que llegan a rotar todos tantas veces que hasta el propio Maradona, supongo que mareado a sí mismo después de tantas vueltas, es capaz de llamar a un jugador que acaba de pasar por el quirófano un par de días antes de hacer pública la convocatoria para un partido, sí me llamó sin embargo mucho la atención el rapidísimo quite que el ex del Madrid le echó a su actual seleccionador en un asunto -el de las críticas a Valdano por querer limpiarse a Gago después de ventilárselo a él mismo- que simplemente no se tenían en pie. Y en esas estoy cuando
Azulon primero (a las 10 horas y 15 minutos) y
flintoff después (a las 12 horas y 31 minutos) me colocan sobre la pista de una información de la que lamento decir que no tenía el menor conocimiento. Pido perdón por ello, porque tendría que haberlo sabido, pero al mismo tiempo estoy encantado de ser el titular de un blog en el que interviene gente tan bien informada.
Efectivamente Maradona es cliente de los hermanos Heinze, Sebastián y Gabriel, desde el año 2006; la empresa se llama
Passion, así, con dos eses que queda más guay. También es cierto que el seleccionador de Argentina, que lo ha cambiado todo muchas veces tal y como decía antes, mantiene una fe rocosa en un jugador al que Basile sacó del equipo nacional y luego volvió a recuperar su sustituto. Esto, amigos míos, sólo es posible en Argentina. De acuerdo que ya tienen bastante trabajo con Cristina Fernández de Kirchner, pero... ¿alguien se imagina que aquí se descubriera que la empresa de los hermanos Ramos, por poner un ejemplo, representa a Vicente del Bosque?... Y si así fuera, ¿no trataría Sergio de pasar lo más inadvertido posible y mantener las distancias con respecto al entrenador de España?... Y si Del Bosque dijera una tontuna, ¿no cantaría en exceso que Ramos saliera ipso facto en defensa de su cliente y al mismo tiempo seleccionador?...
No he oído a Valdano decir ni mu con respecto a esta historia, aunque existe la posibilidad de que alguien del blog cuelgue rápidamente un enlace con las declaraciones del director general deportivo del Real Madrid. Si es así, mal hecho por parte de Jorge; esta es una de esas extrañísimas ocasiones en las que uno ha ganado el partido sin necesidad de bajar del autobús. Yo, por mi parte, jamás habría limpiado a Heinze porque nunca en la vida se me habría ocurrido traerle a un equipo como el Real Madrid. Y mucho menos por 12 millones de euros. En cuanto a Gago, ya dije en su día que este chico no era un
5 sino un
4 y medio. Y en un país capaz de producir tal cantidad de medios centros defensivos de calidad sobresaliente llama más si cabe la atención la insistencia de Maradona por buscarle un hueco con calzador en Argentina. ¿Tendrá hermanos Fernando? ¿Y a qué se dedicarán?... Otra prueba más para los participantes del blog.
13 de Febrero de 2010 - 12:46:56 - Juan Manuel Rodríguez - 81 comentarios
Lo que más me maravilló siempre de don Luis Molowny Arbelo, a quien por edad no pude ver jugar al fútbol, es que, habiéndolo aprendido todo en la calle como la mayoría de chavales de su generación, parecía un hombre de Harvard. Ya saben a lo que me refiero: seguro que de Harvard, que acaba de ser elegida por cierto la mejor Universidad del mundo, también habrán salido unos cuantos bandarras, pero cuando uno piensa en la mejor educación, los modales más refinados, la preparación más selecta y la formación más exigente, inmediatamente piensa en Harvard; al menos a mí me pasa. Yo oía hablar a Molowny, le veía gesticular, y al instante me venían a la cabeza John Harvard, el lema Veritas, el Memorial Hall, la biblioteca de la Universidad, los Harvard Crimson, Franklin Roosevelt, Leonard Bernstein, T.S.Eliot... Don Luis hablándoles a todos de su Real Madrid con aquel acento canario que jamás le abandonó, y los Kennedy, Trudeau, Bush y compañía absolutamente embobados escuchándole.
Por lo que me contó quien sabía mucho más que yo de esto y de todo lo demás, Molowny, a quien durante su etapa como jugador apodaron simpáticamente "el mangas" por su forma de agarrar los puños de la camiseta, fue un finísimo futbolista, veloz, preciso en el pase y tan de Harvard sobre el campo como luego seguiría siéndolo en el banquillo y en los despachos. Cuentan que Quincoces, enviado urgentemente por Santiago Bernabéu en avión a Las Palmas y apremiado también por el interés azulgrana en hacerse con sus servicios, le ganó por la mano al representante del Barcelona porque el club catalán decidió mandarle en barco. Molowny se convirtió en futbolista de la primera plantilla y desde aquel preciso instante empezó a imbuirse del espíritu del club hasta conseguir representarlo mejor que nadie. Cuando hablaba don Luis lo hacía el Real Madrid.
Por lo demás, Luis Molowny se convirtió en el Marty Maher de la casa blanca merengue, alguien al que se podía recurrir en el peor momento y en quien se podía confiar ciegamente. Su extraordinaria hoja de servicios y su cariño desinteresado, demostrado mil veces a lo largo de toda su vida, acabaron por transformarle en una marca. Cuando la directiva recurrió a Vicente del Bosque para que se hiciera cargo del equipo se dijo que el actual seleccionador nacional era el nuevo Luis Molowny del Real. En momentos de zozobra y cuando los resultados no llegaban siempre se decía que al club le faltaba un Molowny. Yo mismo comenté el otro día que el Madrid carecía hoy de esa figura emblemática a la que poder pedir consejo y con la que poder contar por si acaso. Esta mañana ha muerto este canario blanco que pareció educado en Harvard y cuya vida me recuerda mucho a aquella gran película de John Ford, Cuna de Héroes. Él lo fue, desde luego, además de un gran señor. El madridismo siempre le recordará y le guardará un hueco en su corazón. Gracias don Luis.
11 de Febrero de 2010 - 18:30:00 - Juan Manuel Rodríguez - 330 comentarios
Al contrario que muchísimos compatriotas suyos, entre los cuales se encontraban intelectuales de talla como él, Jorge Luis Borges odiaba el fútbol: "es feo estéticamente. Son más lindas las riñas de gallos. Ocurre ahí nomás, al lado de uno, son ideales para los miopes". Es famosa la anécdota en la que el eterno candidato al premio Nobel de literatura mostró su desapego definitivo del "deporte rey". El día en que Argentina se proclamó campeona del Mundial del 78, Borges se encontraba dando una conferencia sobre Baruch Spinoza; la gente había tomado literalmente las calles de Buenos Aires e iba gritando "¡Kempes, Kempes, Kempes!" en honor al indiscutible protagonista de aquel título histórico. El autor de
El Aleph simplemente se encontraba a miles de kilómetros de lo que estaba ocurriendo a escasos metros suyos, probablemente concentrado en su disertación acerca de las pasiones del hombre y los derechos individuales, cuando, de repente, al regresar por unos instantes al planeta Tierra y percibir la mirada sorprendida de quienes no comprendían cómo era posible que se abstrajera de aquel modo, Borges dijo: "¿Acaso alguno de ustedes piensa que ser de Argentina es mejor que ser de Holanda?"...
Yo, como supongo que le sucederá a otros tantos aficionados al fútbol, he pasado por varias fases con Diego Armando Maradona; empecé admirándole, seguí justificándole, continué aborreciéndole y he terminado por aburrirme con él. Ya no me hacen gracia sus pamplinas, y lo único que ha conseguido es que las idioteces que protagoniza hoy me hagan olvidar el fenomenal futbolista que fue ayer. Cuesta creer que Maradona y Valdano fueran amigos alguna vez; ojo, no estoy prejuzgando a nadie, me limito a repetir lo que dice el refrán: Dios los cría y ellos se juntan. El fútbol reunió a ambos jugadores, pero insisto en que se me hace realmente difícil creer que llegaran a ser amigos. Cuando, hace poco, la albiceleste entró peligrosamente en barrena y hasta estaba en entredicho su clasificación para Sudáfrica, Julio Grondona tomó la decisión más controvertida de toda su vida y nombró seleccionador a un hombre para el que ser argentino es mucho mejor que ser holandés. El presidente de la AFA creyó que Maradona no sufriría desgaste alguno porque el pueblo le quería, pero la clasificación remató a Diego y ahora Argentina se ve abocada a acudir al Mundial con un orate sentado en el banquillo.
El "pecado" de Valdano consistió en responder con un "no creo" a la siguiente pregunta: "¿Es Maradona la mejor opción para el banquillo de Argentina?"... A la vista está que la contestación del director general deportivo del Real Madrid fue la correcta: Maradona convocó el otro día para el partido amistoso contra Jamaica a cuatro futbolistas (Enzo Pérez, Clemente, Sosa y Boselli) que no podían jugar ese partido puesto que su club, el Estudiantes, debuta hoy en la Copa Libertadores. Y no contento con el ridículo, el seleccionador de Argentina llamó a otro jugador, Pereyra, que acababa de ser operado el martes después de lesionarse contra San Lorenzo. Lo que Maradona no le perdona a Valdano es que diera su opinión y, tratando en vano de explotar su vena populista, lo vuelve a mezclar todo y arremete contra Jorge porque limpió a Heinze y ahora va a por Gago: "me parece asqueroso que un argentino le dé por detrás a otro". Ojalá Diego Armando Maradona se encuentre medianamente bien el día que tenga que darle a la FIFA la lista definitiva para el Mundial porque, de lo contrario, es capaz de convocar a Tarantini, Olguin y Bertoni. Y, por otro lado, yo creo que ahora mismo Ardiles aportaría algo más que Gago a su selección.
10 de Febrero de 2010 - 15:49:04 - Juan Manuel Rodríguez - 449 comentarios
Dicen, y si la noticia la firman Alcaide y Carbajosa yo les creo, que en el Real Madrid llevan trabajando con Cristiano Ronaldo desde el día posterior a su agresión a Mtiliga. En el caso del portugués, nuevo en las lides de la Liga y los árbitros españoles, faltó previsión y anticipación por parte de Pellegrini, que ya lleva un tiempecito entre nosotros, pero supongo que si al chileno le preguntáramos por ello alegaría en su defensa que hablar y aconsejar a sus jugadores acerca de cómo han de comportarse sobre el cesped, como el de la cantera, no es tampoco un trabajo que le corresponda a él. Acabaremos pensando que don Manuel es un alineador, y hasta para eso se devana los sesos últimamente. A lo que íbamos: ante la pasividad del don Tancredo de Santiago, en
El Mundo aseguran que el club ha decidido agarrar al toro por los cuernos: "no mires a los ojos de árbitros ni rivales"; ni el mismísimo Abraham van Helsing lo habría podido expresar mejor: "no mires a los ojos de la bestia".
Pero el Real Madrid, que ya se pasó tres pueblos obligando a Drenthe a pedir perdón a la humanidad por aquella entrada que le hizo a Marc Bertrán, vuelve a excederse un poco con esto de la ejemplaridad. Puede que, de haber sabido que iba a tener que ir por los campos de España con la cabeza gacha, Ronaldo se hubiera quedado en la
Premier. La Liga de aquel país no ha tenido tantos miramientos a la hora de acoger en su seno a personajes del calado de Graham Roberts, ("el fútbol es un juego de destreza, así que nosotros les damos unas pocas patadas a ellos, y ellos nos dan unas pocas patadas a nosotros") Norby Stiles, Vinnie Jones, ("lo que más me gusta es el chasquido de los huesos del rival al lesionarse") Darren Dazely, Eric Cantona, Stig Tofting, Paul Ince, Colin Hendry, ("es uno de esos futbolistas que no son felices hasta que les dan tres patadas en las pelotas durante el entrenamiento") Dennis Wise o Roy Keane. La puritana sociedad inglesa jamás clamó al cielo escandalizada por ninguno de estos ilustres caballeros: allí sólo te piden que bajes los ojos y entregues el brazalete de capitán si te has acostado con la ex mujer de un compañero.
No sé qué habría pasado si el Athletic Club de Bilbao le hubiera pedido a Goicoechea que no mirara a los ojos de los árbitros después de su entrada a Maradona. Corría el 24 de septiembre de 1983 cuando el defensa central vasco le partió los ligamentos del tobillo al argentino del Barcelona, fracturándole también el maleolo del peroné; el ábitro era el señor Jiménez Madrid y le mostró tarjeta amarilla a Goico. También llegamos demasiado tarde para pedirle cuentas a Joaquín Cortizo, aquel bravo lateral derecho del Zaragoza: un 27 de diciembre de 1964 le partió la tibia y el peroné al atlético Collar; el extremo izquierdo rojiblanco regresó a los campos de fútbol el 10 de octubre de 1965, y el árbitro Gómez Arriba señaló la falta pero no expulsó al maño. Y de bajar la mirada nada de nada: cuarenta y tantos años después, Cortizo sigue diciendo que no le tocó y que todo fue debido a la intervención del Conde de Cheles, que era un directivo del Atleti con influencias.
Otro que no sé si miraría al suelo es Josico. El 16 de marzo de 1996 se jugaba un Real Madrid-Albacete. Para desgracia de Fernando Redondo, el centrocampista se cruzó con él y le rompió los ligamentos del tobillo izquierdo; el argentino no volvió a jugar hasta el 13 de octubre de 1996, y Fernández Marín, que era en aquella ocasión el árbitro del partido, sólo le mostró la tarjeta amarilla al agresor. ¿Habría tenido valor algún directivo del Barcelona para pedirle a "Tarzán" Migueli que no mirara a los ojitos a los demás jugadores después de retirar del fútbol al madridista Paco Bonet?... Sucedió el 4 de junio de 1983 en La Romareda, escenario elegido para la final de Copa entre los dos grandes del fútbol español; a Bonet, que también era central y tenía una progresión increíble, le gustaba salir con el balón controlado desde atrás, pero Migueli, que no compartía la opinión del mallorquín, cortó uno de sus famosos avances con las dos piernas por delante; una semana más tarde, Bonet supo que tenía roto el ligamento interno de la rodilla izquierda, con desgarro de la cápsula posterior y rotura del menisco interno. Paco volvió a jugar, ya maltrecho, el 5 de noviembre del mismo año, y García Carrión amonestó a Migueli con amarilla. Y yo me pregunto lo siguiente: ¿a Ronaldo le han aconsejado que haga esa caidita de ojos por lo de Mtilinga o porque costó 94 millones de euros y juega en el Real Madrid?... ¡Mira al frente, chaval, deslúmbrales con tu fútbol y cómete el mundo por los pies!... Deja que la caidita de ojos la hagan tus fans.
9 de Febrero de 2010 - 17:10:07 - Juan Manuel Rodríguez - 334 comentarios
No puedo quitarle la razón a Joan Laporta cuando asegura que se ha montado un circo alrededor del Fútbol Club Barcelona; sin embargo nadie podrá decir jamás que para levantar la carpa de este circo haya contribuido ni uno sólo de los operarios del Real Madrid, más bien al contrario, mientras que el barcelonismo tiene un amplísimo historial de contrataciones de acróbatas, contorsionistas, forzudos, hombres bala, trapecistas, tragasables, volatineros, titiriteros y, por supuesto, payasos. Este
Price es el heredero del que en su día, allá por enero del año 1980, organizó el Barcelona con la constitución de la Asociación Nacional de Arbitros de Fútbol Españoles, la famosa
ANAFE, a cuenta del presunto favoritismo de José Plaza Pedraz hacia el Real Madrid. Nicolás Casaus llegó a decir por aquel entonces que los árbitros estaban divididos "entre asociados e hijos de Plaza". Antes, Agustín Montal, que pasaba por moderado, pidió la cabeza de Plaza en bandeja de plata porque a Ricardo Melero se le había ocurrido la osadía de expulsar a Johan Cruyff.
Del
Price, José Luis Núñez pasó directamente al
Ringling. El Real Madrid, nuevamente indefenso ante la agresividad de un presidente culé, se vio en la obligación de declararle "persona non grata" después de que saliera diciendo que el Barcelona no tendría nunca en su plantilla a un jugador que fuera por ahí embarazando a las señoras, en clarísima referencia a Juanito. Así de bien se explicaba aquel caballero del fútbol español, europeo y mundial: "Yo, que hice las paces con De Carlos ante Tarradellas para defender los intereses del fútbol en general, vi luego desde el palco cómo un árbitro, Manuel Fandos, nos robaba el partido ante el Real Madrid, al no señalar todavía con el 0-0 en el marcador un clarísimo penalti de García Remón a Serrat". Por unas declaraciones similares a aquellas, el Comité de Competición castigó a Alfonso Cabeza con dieciséis meses de suspensión, pero Núñez escapó sin mancha. Luego volvería a la carga al afirmar que al Sporting le habían robado la Liga dos años consecutivos. Por supuesto que el ladrón no era otro que el Real Madrid.
Y del
Ringling, Joan Gaspart evolucionó hasta el
Cirque du Soleil el día que Losantos Omar le anuló un gol legal a Rivaldo en el estadio Santiago Bernabéu cuando el partido iba empatado a dos. Se habló del robo a 108.000 aficionados, de la manipulación de la Liga y de una conspiración para impedir que el Barcelona fuera campeón; Rivaldo, el futbolista afectado, llegó a hablar de la existencia de intereses para que el Real Madrid se hiciera con el título. Y son sólo algunos ejemplos que he rescatado de la hemeroteca sin tener que ponerme a bucear demasiado. Este circo actual es heredero directo de aquellos otros circos que el Barcelona institucional y popular se dedicó a levantar falsariamente con el único objeto de justificar sus propios errores. Y ahora, cuando el Barcelona borda el fútbol y las cosas marchan bien en la ciudad condal, la gente de Madrid exige también su carnaza. No puedo justificarlo aunque sí comprenderlo: son demasiados años aguantando a estos Tonetti.
8 de Febrero de 2010 - 16:28:40 - Juan Manuel Rodríguez - 489 comentarios
A un colega mío de Santander le molestó mucho que Quique Sánchez Flores afirmara ayer que el árbitro había estado muy bien, y cuando le contesté que él se ponía todas las noches delante del micrófono para decir que al Real Madrid le ayudaban Victoriano y sus chicos me respondió que eso era "una broma". ¡Anda, una broma como la de Sánchez Flores!... Y cuando le recordé que él se dedicaba con denuedo a insultar a los madridistas, él me atacó llamándome demagogo. Se ha puesto de moda eso de llamarle a alguien demagogo cuando no le gusta lo que dice. A mí, por poner el caso que mejor conozco, me lo han llamado unas cuantas veces en el transcurso de la semana pasada, pero en mi ánimo no está en absoluto ganarme con halagos, ni de ninguna otra manera tampoco, el favor popular. A Miguel Angel Portugal, que venía de ser zarandeado por Mateu Lahoz en la Copa y rematado por González González en la Liga, no le sentó nada bien lo que dijo Quique y sacó los pies del tiesto. ¡Pero si sólo se trataba de una broma!
Ojalá fuera esta una broma infinita como la de David Foster Wallace. Ojalá aparecieran por aquí James Incandenza, óptico militar del gobierno; Avril, su mujer, llena de oscuras conexiones con la guerrilla de Quebec. Y sus tres hijos, Orin, pateador de fútbol americano; Mario, enano y poseedor de una sensibilidad prodigiosa, y el menor, Hal, promesa del tenis juvenil. Pero esto no es Enfield, Massachusetts, a cien millas de la Gran Concavidad. A mí me parece que no se deben gastar bromitas con las cosas de comer, de ahí que nunca haya creído en los complots de ningún tipo. El debate este del arbitraje y eso que Relaño ha bautizado como "villarato" por puro y simple interés comercial, me parece soez y con poca clase; no está a la altura del mejor club del siglo XX según la FIFA, aunque es cierto que el Real ha tenido que aguantar durante varios lustros la falacia esa del "¡Así, así, así gana el Madrid!", incluso cuando iba perdiendo.
Del mismo modo que el Barcelona no pudo evitar que el Real Madrid jugara mejor al fútbol por mucho que desde la ciudad condal (y también desde el club) se afirmara que Franco estaba detrás de los éxitos de Di Stéfano y compañía, ahora tampoco va a lograr el madridismo que su equipo juegue mejor que Messi, Xavi, Iniesta y Puyol por mucho que le echen la culpa al empedrado arbitral. Gracias a Dios, desde el Real Madrid no han picado el anzuelo y Raúl, Pellegrini y hoy mismo Kaká dicen que ellos no creen en manos negras y que si el Barcelona está ahí es por méritos propios. No puedo generalizar pero, si me dejo guiar por lo que aquí exponen los socios y aficionados del Real Madrid, se está perdiendo una ocasión histórica de demostrar con hechos lo que Indalecio Cisneros escribió con estas palabras: "enemigo en la contienda, cuando pierde da la mano, sin envidias ni rencores, como bueno y fiel hermano". Puede que suene un poco antiguo, ¿verdad?... Desgraciadamente lo es.
7 de Febrero de 2010 - 13:51:30 - Juan Manuel Rodríguez - 411 comentarios
Un afamado periodista deportivo dejó escrito el otro día que Martin Hansson iba al Mundial gracias al favorcillo que le hizo a Francia concediendo un gol, el de Gallas, a todas luces ilegal puesto que venía precedido de la famosa mano de Henry. Y acababa: "Villar es presidente de la comisión de árbitros de la FIFA, su mano está tras la designación de Hansson. Con ella ha enviado otra vez la señal: hay que saber equivocarse". Dicho lo cual, el colega cogió el paraguas, cerró con llave el despacho y se fue a tomar un tentempié. Si al menos hubiera firmado con un seudónimo para evitar la vergüenza; por ejemplo: "Martin Hansson y la esencia del villarato", por "Garbancito", en honor al famoso torero. Pero quia, el susodicho periodista firmó con su nombre, Alfredo, y su primer apellido, Relaño. Y sigue dirigiendo el
As. Y continúa comentando partidos de fútbol por la tele. Y pasa por ser uno de los "popes" de esta profesión. ¿Una explicación?... El otro día me dijeron que las ventas del
Marca doblan en Madrid a las del
As: ¡Corre, corre, caballito, trota por la carretera!...
Cuando, extrañado, pregunto a algunos compañeros que suelen leerle a diario el por qué del éxito de Relaño, siempre me responden lo siguiente: "escribe muy sencillo". Y es cierto. Pongamos por caso el artículo de Hansson al que antes hacía referencia; Relaño escribe que a la FIFA le interesaba que Francia estuviera en el Mundial y que por eso premia al hombre que se ventiló a Irlanda. Sencillito, ¿no?... El director del
As denuncia un complot de resonancias internacionales, una trama mafiosa urdida a base de complejos y no tan complejos entramados económico-deportivos; el director del
As denuncia... pero no aporta ni una prueba, ni una sola, de lo que dice. Yo no leo a Relaño por el mismo motivo que otros sí lo hacen: me parece demasiado sencillo. Anoche, haciendo
zapping, me topé con el gran Ángel González Ucelay poniendo en solfa a este periodista, y fueron precisamente sus certeras críticas las que me condujeron a la lectura del artículo. Para pope, Popeye.
Los periodistas deportivos nos llevamos las manos a la cabeza cuando a un loco de la vida se le ocurre arrojar una botella desde la grada o a la seguridad de un estadio se le pasa un borracho con una bengala. "¡Esto es inadmisible!", gritamos, "¡hay que acabar con los
hooligans, no se puede consentir, cualquier día pasará una desgracia!" Y no nos falta razón cuando decimos eso, pero... ¿qué pasa cuando el
hooligan está delante de un ordenador, un micrófono o una cámara de televisión?... Y lo que es peor, ¿qué pasa cuando un periodista decide iniciar una campaña porque puede beneficiarle comercialmente?... Pues cuando eso pasa, no pasa nada porque los demás (ya veo que Ucelay no) miramos hacia otro lado. Efectivamente, cualquier día sucederá una tragedia, y algunos periodistas no serán ajenos a ella. Llegados a este punto, me gustaría destacar la actitud señorial que tanto Pep Guardiola como Manuel Pellegrini tuvieron ayer con respecto al tema arbitral, doblemente responsable y contenida en el caso del entrenador chileno puesto que su equipo va 5 puntos por detrás del Barcelona. Y ahora quien quiera creerse más trolas que se las crea. Quedan pocas plazas en el autobús de la demagogia barata.
6 de Febrero de 2010 - 11:38:08 - Juan Manuel Rodríguez - 437 comentarios
Cuando Pellegrini, con un partido absolutamente decidido y los tres puntos en la buchaca, decidió dejar compuesto y sin debut madridista en su tierra al canterano Mosquera, dije aquí mismo que a mí el asunto no me parecía en absoluto baladí. A Valdano tampoco; nada más acabar el encuentro, el director general le dejó en la taquilla al chileno un regalo envenenado. Si algo maneja bien Jorge son las palabras, de forma que daremos por bueno que dijo lo que que quiso decir y en el momento que a él le pareció más oportuno. Del ovillo de Mosquera hemos ido tirando poco a poco, muy lentamente, y el asunto ha escrito sus últimos capítulos con el increíble y repentino ascenso al entrenamiento del pasado miércoles de ocho jugadores de la cantera, y las posteriores declaraciones de don Manuel quitándose el muerto de encima: "la cantera no está dentro de mi trabajo".
El gesto (poco diplomático y carente de tacto) que Pellegrini tuvo con Mosquera sí tuvo al final, tal y como pronostiqué, su importancia. ¿Por qué?... Fácil: porque en ese club tiene importancia hasta la forma de regar el césped del estadio Santiago Bernabéu, de ahí que sea tan complicado ser el entrenador del Real Madrid. Yo no sé si la cantera entra o no entra dentro del trabajo de Pellegrini porque no he visto su contrato; es muy probable que haya firmado exclusivamente como responsable del primer equipo y que sea cierto que su trabajo empieza y acaba con los Casillas, Ronaldo, Ramos y compañía. Pero, incluso siendo eso así, Pellegrini no puede engordar más la pelota entrando en colisión con el hombre que defendió con más insistencia su candidatura al banquillo blanco. Florentino Pérez no le quería y Valdano le convenció de que era el hombre adecuado tras el enésimo "no" de Arsene Wenger.
Valdano dijo hace 8 meses que en la cantera no había jugadores aptos para subir al primer equipo. Era aquel un mensaje muy duro para un club que se ha solido nutrir de futbolistas salidos de "La Fábrica". De todas formas, tampoco da la impresión, visto a primera vista, de que este primer proyecto del segundo Florentino vaya precisamente por ese camino, más bien todo lo contrario. Esta noche, por ejemplo, el Madrid recibe al Espanyol de Márquez, Baena, Víctor Ruiz, Dídac Vilà, Amat y Molina, seis chavales surgidos de la cantera. Puede que lo que en realidad quisiera decir Jorge allá por el mes de junio del año pasado es que el Real Madrid tenía que reorganizar el trabajo de la cantera de tal modo que a medio plazo fuera capaz de volver a subir jugadores al primer equipo. Probablemente Pellegrini se expresara mal al comentar ayer que la cantera no va con él: todo, lo firmado y lo que no se firmó, va con él. Pero su principal error ha sido abrir una brecha con respecto a su único mentor. Así que al final aquella circunstancia que carecía de importancia...
4 de Febrero de 2010 - 18:21:05 - Juan Manuel Rodríguez - 426 comentarios
El valor se supone en la Legión pero en el fútbol la ambición hay que pagarla a tanto el título. Habrá quien crea que cuando un futbolista escala hasta las más altas cimas profesionales, y pongamos que en estos momentos estoy hablando del Real Madrid, será porque está dotado de una técnica individual muy superior a la del resto y es poseedor de una ambición inacabable (Séneca decía que "una ambición reaviva otra ambición") y a prueba de bombas, un hambre indestructible de victorias; quien deduzca eso está errado. Fútbol es fútbol, que diría Vujadin Boskov, otro clásico, aunque este mucho más reciente. Es difícil, aunque no del todo imposible, que un futbolista llegue al mejor club del siglo XX según la FIFA siendo un "tronco"; sin embargo, incluso el presidente del Real Madrid ha de agitar la ambición de sus superprofesionales y animarles a que cumplan con su obligación a base de pluses.
Florentino Pérez, que viene de realizar el mayor esfuerzo inversor del Real Madrid a lo largo de sus casi 108 años de historia, se ve obligado a motivar un poco más a sus cualificados trabajadores con una prima de 600.000 euros por la Champions, cuya final por cierto se juega en el estadio Santiago Bernabéu, y otros 350.000 por la Liga. Y ese gesto se observa desde fuera con absoluta normalidad. Siempre ha sido así y siempre seguirá siéndolo. Punto final. Así que la calidad como jugador de Cristiano Ronaldo, que llega al Madrid por la cantidad de dinero más alta jamás pagada por un futbolista, resulta incuestionable: Cristiano ficha por el Real porque se trata indudablemente de uno de los dos o tres mejores jugadores del mundo; pero sí se pone en tela de juicio su motivación para salir al campo a ganarlo todo. Por si acaso, otro 1.100.000 de euros de propina.
Podrá alegarse que todos los clubes del mundo hacen lo mismo, y quien eso afirme estará en lo cierto. También podrá decirse que el Real Madrid estaría en inferioridad de condiciones con respecto a sus competidores en el caso de que se negara en redondo a negociar con sus millonarios jugadores una prima suplementaria por cumplir con su trabajo, y no estará mintiendo quien eso argumente. Pero la transmisión en directo de la negociación del club con los Rothschild y la orgullosa publicación en letras de molde de sus pluses por ambición, justo a los pocos días de haber conocido el espeluznante dato de que ya hay en España más de cuatro millones de parados y cuando el Gobierno acaba de comunicarnos que deberemos estar activos hasta los 67 años si queremos cobrar íntegra nuestra pensión, me parece pornográfica y no debería haber sido emitida en horario infantil. Y ahora llámenme demagogo.
3 de Febrero de 2010 - 12:42:17 - Juan Manuel Rodríguez - 430 comentarios
Tanta gente espera a Guti que resulta hasta cierto punto comprensible que haya quien, conducido por el apasionamiento del momento, quiera llevárselo de golpe y porrazo al Mundial después de una jugada genial. Yo, que ya no quiero desesperarme con él, doy por hecho que José María volverá a marcharse a comprar tabaco a las primeras de cambio y que, como le ocurría al Willy Christmas del
Tombuctú de Paul Auster, regresará dentro de seis meses para seguir con sus cosas. Con el Atlético de Madrid pasa algo similar; hay tanta gente esperándole que cuando logra eliminar al Celta de Vigo, un Segunda, de la Copa, todos gritan "¡al Mundial!", pero resulta que el día que el Málaga visita el estadio Vicente Calderón, los Ujfalusi, Perea, Jurado y Simao se marchan de repente a comprar tabaco. La pregunta del millón es ahora mismo la siguiente: ¿llegarán a tiempo los futbolistas del Atlético de Madrid para jugar las semifinales contra el Racing?... He ahí el dilema. Si yo fuera del Atleti no les esperaría.
Aunque el problema del Atlético de Madrid, y ya lo hemos comentado más de una vez y más de diez, no es la calidad de su plantilla, que también, sino el profundísimo letargo en el que anda inmersa la institución, empezando por supuesto por sus dirigentes. Enrique Cerezo y compañía están dormidos, que no durmiendo, y ya no reaccionan por nada ni por nadie. Sánchez Flores, que ha dado motivos suficientes con sus declaraciones para ser destituido al instante, sigue ahí, mucho más envejecido que cuando llegó hace tres meses; y García Pitarch, que es un auténtico desastre a la hora de fichar, continúa también en su puesto; y los jugadores que están destinados a tirar del carro desprecian olímpicamente y en público al club que les paga sin que se produzca la menor reacción por parte de nadie. Y en esta ocasión tengo que volver a referirme a Diego Forlán, un tipo modélico hasta hace dos días pero que, como le ha pasado a Xavi con el
Balón de Bronce, debe ser que no acaba de digerir la
Bota de Oro.
¿Cómo puede decir Forlán que el Atlético de Madrid no es un club grande? ¿Cómo puede decirlo sin que nadie le salte al cuello?... Eso no es admisible. Demos por hecho que le hayan llamado la atención en privado, cuestión esta que tampoco me creo; de ser así también estaría mal hecho porque la ofensa de Forlán se produjo en público. Si Forlán, quien por cierto cobra una nómina gigantesca de un club que para él es minúsculo, insultó delante de todos al equipo que le paga, la bronca de los propietarios o la rectificación del empleado han de producirse también delante de todos. ¿Por qué?... Muy sencillo: hoy hay un montón de seguidores colchoneros atados de pies y manos, huérfanos de defensa e impotentes por no poder soltarle cuatro frescas a la cara a un futbolista que ha sido mimado por todos desde el primer día que aterrizó en Madrid. El Atlético de Madrid es ahora mismo un club pequeño, sí, pero por sus dirigentes; aunque el sueldo de Forlán, que tiene una cara de cemento armado, es gigantesco. ¿Perderá también este tren Cerezo?... Yo no perdería mi tiempo esperándole en la estación.
2 de Febrero de 2010 - 12:41:37 - Juan Manuel Rodríguez - 436 comentarios
No parece que la agresión de Palop, en el papel de Daniel Larusso, a Villa, o la entrada de Messi (por detrás y sin el balón en juego) a Diego Castro hayan generado ni la millonésima parte de la alarma social mundial que supuso la agresión de Cristiano Ronaldo a Mtiliga. Quedó dicho ayer que eso es debido única y exclusivamente a que Cristiano ha tenido el buen gusto de aceptar una oferta para jugar en el mejor (y también el más observado) club de fútbol del siglo XX según la FIFA. De la genialidad de Navas sí se habló un poquito más, comparándola incluso a la de Guti en Riazor, pero del topetazo de Messi y del fumikomi de Palop ni una palabra. Y si se exigió el ingreso inmediato de Cristiano en Lurigancho, yo creo que, en justa correspondencia, a Palop y a Messi tendrían que haberles buscado alojamiento en Santa Marta. Eso sí, llegaría un momento en que la Liga y la Federación tendrían que esperar los correspondientes permisos carcelarios para juntar veintidós jugadores.
Seamos pues generosos y liberemos por fin de sus cadenas mediáticas a Cristiano, o bien seamos justos y encerrémoslos a todos porque aquí no existen los términos medios. ¿O es que acaso tatuarse el antebrazo, vestir como a uno le dé la gana o salir con Paris Hilton aparecen como agravantes en el reglamento sancionador de la federación?... Otra francamente buena es esa que circula por ahí a propósito de que los futbolistas del Real Madrid reciben consignas por parte del club. ¿Y quién no?... Se afirma eso de los jugadores madridistas pero no se dice absolutamente nada de los del Barcelona, el club que más tiempo y dinero ha invertido tradicionalmente en tratar de adoctrinar a sus futbolistas. ¿O es que alguien puede creerse de verdad que los últimos accesos verbales de Xavi, un tipo tradicionalmente serio y callado, se deben a que no ha hecho bien la digestión del Balón de Bronce?...
Joan Laporta sale diciendo que la presión sobre su equipo se debe a que "les revienta que el Barcelona viva un momento tan bueno y por eso presionan", y a renglón seguido sale Xavi afirmando que "en Madrid cuesta digerir que vayamos cinco puntos por delante". ¿Hay o no hay consigna?...Yo estoy de acuerdo con Del Nido: quien diga que el Barcelona está arriba por los árbitros es que tiene muy mala idea. Que es, por cierto, la misma o parecida mala idea que han tenido en uno u otro momento desde Barcelona, Sevilla o Valencia, por no extenderme mucho más, cuando han utilizado perversamente el asunto arbitral para atacar la superioridad deportiva del Real Madrid; es más, desde la ciudad condal aún se sigue utilizando la dictadura militar para justificar los éxitos de los Di Stéfano, Kopa, Puskas o Gento. Y Laporta tiene ahora la cara dura de decir que los demás presionan cuando él llegó a la presidencia con la tea encendida. O todos moros, o todos Cristiano.
1 de Febrero de 2010 - 12:43:16 - Juan Manuel Rodríguez - 404 comentarios
Que levante la mano quien haya dudado alguna vez de la calidad futbolística de Guti. ¿Nadie?... A mí eso de la edad siempre me ha parecido una soberana idiotez. Pongamos por caso a Roberto Carlos, próximo a cumplir los 37 años; pues yo creo que Roberto podría ser perfectamente el lateral izquierdo titular de este Real Madrid. El problema de Guti no es la edad, aunque ya no sea un chavalín, ni tampoco su calidad futbolística; el problema de Guti es la cabeza. Y con esto no quiero decir en absoluto que esté mal de la "azotea": un tipo que se enfrenta solo a Aranzubía y que en vez de disparar, que es lo que habría hecho en su situación el 99 por ciento de los futbolistas del mundo, tiene el tiempo necesario para pensarlo todo, calcular, mirar por la escotilla a Benzema y pegarle un taconazo para que remate a puerta vacía, es todo lo contrario que un loco peligroso.
Guti, y ya se ha dicho mil quinientas veces, es un futbolista tan genial como irregular, un jugador ciclotímico que te soluciona un partido con una jugada como la del sábado o te lo estropea con una entrada por detrás sin balón o una discusión sin sentido. A Cristiano le queda todo el tiempo del mundo para aprender a tirar a tiempo de su cincha mental, pero a Guti no, Guti galopa libre y salvaje por esos campos de España; el problema es que a los entrenadores de fútbol (y a los seleccionadores, que cuentan con lo mejor de cada casa, con mayor motivo aún) no les gustan los jugadores libres y salvajes sino los que, pudiendo darles una calidad similar, siguen sus instrucciones al pie de la letra. Quien haya descubierto ahora a Guti por un taconazo es que ha estado perdido por el espacio los últimos quince años. Guti siempre ha sido muy bueno técnicamente, lo único que ha pasado es que todos y cada uno de sus entrenadores han colocado la genialidad sobre uno de los platillos de la balanza y el carácter indomable e incontenible sobre el otro, y al final han elegido "susto" en vez de "muerte".
También es cierto que a Guti le ha tocado jugar en el club de fútbol más escrutado del planeta. Como a Ronaldo. El sábado me preguntaba qué habría sucedido si Guti hubiera realizado una entrada parecida (por detrás y sin el balón en juego) a la que Messi le hizo a Diego Castro en El Molinón. Y el domingo volví a preguntarme qué habría pasado si Cristiano hubiera protagonizado una jugada similar a la de Palop con Villa. Alguien desde Sevilla pidió para el golazo de Negredo el mismo eco mediático que tuvo en los "medios de Madrid" el que marcó Benzema. O sea, lo bueno. Pero a renglón seguido olvidó pedir para la agresión de Palop idéntico tratamiento a la que tuvo la de Ronaldo. O sea, lo malo. Ya nadie se acordará mañana por la mañana de la jugada del portero sevillista, pero dentro de un año, y dentro de dos y dentro de tres buscarán a Cristiano para recordarle lo que hizo con Mtiliga. Es sin duda el peso de la púrpura madridista.