El penúltimo raulista vivo

Noviembre 2009


El Real Madrid dio las largas

30 de Noviembre de 2009 - 17:27:03 - Juan Manuel Rodríguez - 239 comentarios

No hay discusión posible si del marcador se trata: 1-0 para el Barcelona. Créanme que dentro de quince o veinte años nadie se acordará de la oportunidad perdida por Cristiano Ronaldo cuando, a pase de Kaká, se quedó absolutamente sólo delante de Valdés: es la eterna manía que tienen todos los entrenadores por jugar con un portero. Me he pasado un poco al decir que dentro de quince o viente años nadie se acordará de la oportunidad perdida por Ronaldo; dentro de dos días nadie se acordará de que el portugués pudo haber adelantado a su equipo en el Camp Nou. En su lugar lo hizo Ibrahimovic al poco de saltar al césped y el Barcelona ganó por la mínima. La victoria culé es incuestionable y quien suma los tres puntos en su casillero es el nuevo líder de la Liga. Nadie discute el 1-0, pero, a diferencia de las matemáticas, sobre fútbol sí se puede y se debe polemizar, y en esa pelea andamos.

Nadie del Real Madrid, que yo sepa, se ha mostrado alborozado por la derrota. Tampoco he escuchado a nadie hablar de victorias morales y cosas semejantes. El Real Madrid no iba a Barcelona a perder sino a ganar. En realidad, el Real Madrid ha ido 79 veces a Barcelona a ganar y sólo lo ha conseguido en 18 ocasiones. Y supongo que las estadísticas serán más o menos parecidas en el caso de las visitas del Barcelona a Madrid. Quiero decir con esto que, independientemente del estado en que se encuentre uno y otro equipo, lo más normal es que el Madrid pierda en el Camp Nou y el Barcelona lo haga en el estadio Santiago Bernabéu. Entonces, ¿por qué pienso que el Real Madrid salió reforzado, que no feliz, de la ciudad condal si quien ganó el partido y por lo tanto se llevó los tres puntos fue el Barcelona?... Porque el Madrid, según la mayoría de especialistas consultados, iba al matadero para ser sacrificado y a punto estuvo el sacrificado de darle un susto al ejecutor.

Quiero que vuelva a constar en acta, por si quedara aún alguna duda, que me encanta cómo juega el Barcelona y que me gustaría un montón que el Real Madrid jugara también así, pero ni existe un estilo único de jugar al fútbol ni hay tampoco un modelo que tenga que ser imitado por los demás. Alguien decía al final del partido: "triunfó el modelo del Barcelona". Mentira: el Barcelona, que tiene un modelo que incluye entre sus actuales postulados la más vergonzosa utilización política del fútbol, ganó un partido. Un partido. Tres puntos. Nada más. Y con la tristeza lógica tras haber perdido por cuadragésimo cuarta vez un partido de Liga en el Camp Nou, yo creo que el Real Madrid puede sentirse satisfecho porque, aunque a ráfagas, en Barcelona sí pareció un equipo de fútbol serio y competitivo. No se produjo la masacre. No hubo sangre. Nadie salió malherido. El Barcelona sufrió lo indecible para ganar y el Real Madrid se dejó de intermitencias para pasar a dar directamente las largas. Hay una Liga. Y dos estilos. Y, por cierto, tan constitucional es uno como otro. Sobre esto no tendrá que decidir ningún Tribunal.

Sin noticias del Coco

29 de Noviembre de 2009 - 21:38:08 - Juan Manuel Rodríguez - 210 comentarios

La habían pintado un panorama tan desolador y tan triste, y le habían augurado tantos males juntos al Real Madrid, que éste acabó adentrándose en el Camp Nou de forma sigilosa y precavida, tal y como lo habría hecho el mismísimo Bear Grylls, el último superviviente, en la terrible Selva Amazónica. Pellegrini llevaba toda la semana adiestrando a sus muchachos en los usos y costumbres de los tupí y los arawak, y acostumbrándoles también a tener que alimentarse a base de ojos de yak, larvas gigantes y serpientes vivas. Salió el Real esperando el aluvión y, tras un cuarto de hora de absoluto dominio culé del balón, con el Madrid agazapado y el Barcelona haciendo a sus anchas lo que más le gusta, (tocar, tocar y tocar) llegó a la contra la primera y más clara ocasión de gol del partido hasta ese momento. Ronaldo la tuvo y Valdés, reivindicándose como siempre, la sacó a lo Casillas.

El Madrid creció entonces y pasó a dominar el juego con su propio estilo, que no tiene nada que ver con el del Barça pero que vale igual para inscribirse en la Liga española. Ordenado atrás y centrado en defensa, el Real dejó que el Barcelona siguiera teniéndola con dirección a ningún lado, igualó la posesión de balón y trasladó hacia la grada una sensación de inquietud inhabitual, un sentimiento que no aparecía por ningún lado en el guión que se les había entregado a la entrada del campo, justo antes de la fiesta del 5-0 que todo el mundo había previsto. El Real Madrid se sintió entonces importante y pensó que no era imposible llevarse el partido. Así, con el empate a cero y la impresión generalizada de que los merengues habían podido irse a los vestuarios con ventaja en el marcador, se llegó al descanso. Increíblemente, Pellegrini le había ganado la batalla táctica a Guardiola.

Verdaderamente no sé qué pasó en la segunda parte pero el Madrid, que precisamente había basado su dominio sobre el Barcelona en el orden táctico y la tensión defensiva, se desordenó, y la entrada de Ibrahimovic por Henry produjo resultados cuando el sueco de ascendencia serbia adelantó a su equipo en el marcador. Ese sería el primer y único gol del partido, aunque en ese momento no lo supiéramos, y cuando el Barcelona se quedó con diez jugadores sobre el campo por la expulsión de Busquets todos dimos por hecho de inmediato que el Real, aclimatado a los rigores de la Selva Amazónica y superviviente en un ecosistema hostil, se lanzaría al ataque y acogotaría al equipo azulgrana. Nada de nada. Pellegrini cambió a Ronaldo y le sustituyó por Benzema y luego sentó a Arbeloa y sacó a Raúl. El equipo de Guardiola tuvo alguna ocasión para matar el partido y el Madrid fue incapaz de sacar ventaja del hecho impagable de tener un jugador más sobre el terreno de juego. El Barcelona ganó y recupera el liderato, pero en ningún momento fue ese Coco que se iba a comer al madridismo. Todo está más ajustado de lo que pensábamos.

El timo del new age culé

28 de Noviembre de 2009 - 12:11:38 - Juan Manuel Rodríguez - 282 comentarios

Aunque siempre que les convenga sacarán a Francisco Franco del Valle de los Caídos (club melancólico y acomplejado donde los haya, esa será siempre una bala de repuesto que guardará en la recámara por si al Real Madrid le da por volver a jugar bien al fútbol alguna vez) y rememorarán los años de opresión en los que ganaban tantos títulos o más incluso que el equipo merengue, lo cierto y verdad es que en la Barcelona futbolística se vive ahora mismo una especie de New Age balompédico. Guardiola se pasea por la ciudad cual Maimónides, hijo de Mamon, en el Pepmóvil sin que nadie ose toserle. Es más, estoy convencido de que si alguien criticara algún día a Guardiola por algo, lo que fuera, El Periódico, La Vanguardia, Avui, El Punt, Diari de Girona, Diari de Tarragona, Segre, La Mañana, Regió 7, El 9 Nou, Diari de Sabadell y Diari de Terrassa, por poner sólo doce ejemplos de diarios que me vienen así, de repente, a la cabeza, estarían dispuestos a salir a la calle defendiéndole con un editorial conjunto. ¿Imposible dice?... Cosas más bochornosas se han visto.

En realidad el New Age no se sostiene en pie sino que es sujetado de mala manera por otros. Cruyfito, eso sí, es la punta de lanza de un proyecto mucho más ambicioso y que, tal y como yo lo veo, consiste en irnos convenciendo poco a poco de que el Fútbol Club Barcelona está en la línea correcta para darle la vuelta a la tortilla histórica y convertir al club azulgrana en el referente del fútbol mundial en detrimento del Real Madrid. Así las cosas, en este reparto catalán de papeles, Messi sería Di Stéfano y Laporta sería Santiago Bernabéu. Ya digo que servidor no traga. Por mucho que avance la ciencia, siento darles la mala noticia de que ninguno de los participantes del blog verá la luz del día en el que la FIFA elija al mejor club de fútbol del siglo XXI. O lo que es lo mismo, todos nos iremos a la tumba habiendo conocido sólo a un club como el mejor del siglo, y ése no será otro que el Real Madrid. Un siglo no es moco de pavo. Cien años dan para mucho. Uno puede tener un equipazo durante cuatro, cinco, seis años... Pero, ¡cien!...

A pesar de lo mal que juega y lo peor que le van las cosas, el Real Madrid llegará mañana como líder de la Liga al Camp Nou y, en caso de derrota, saldrá a dos puntos del equipo que mejor juega al fútbol desde hace un par de años. Pero el Real Madrid llegará mañana como mejor club de fútbol del siglo XX y, en caso de derrota, saldrá de Barcelona como mejor club del siglo XX. El primer mandamiento del New Age culé dice: "hasta ahora mirábamos de reojo al Real Madrid y ahora es el Real Madrid quien nos mira de reojo a nosotros". Falso de toda falsedad, ¿o es que la renovación de Iniesta hasta 2015 dos días antes del partido es una casualidad?... El segundo mandamiento dice: "hasta ahora nos valía con ganar el partido del estadio Santiago Bernabéu para salvar la temporada y ahora es el Real Madrid quien salva la temporada ganando en el Camp Nou". Mentira podrida. El Barcelona debe disfrutar de estos magníficos jugadores, pero el siglo es tan largo... Y hay tantos nuevos Messis e Iniestas por esos campos de Dios. Para cuando el Real consiga reunirlos de nuevo, que lo hará, a las nuevas generaciones culés les seguirá quedando el recurso de Franco. Y además, dicen que la Era de Acuario se inició en 1962 y acabará en el siglo XXVII... ¡Menuda pinta tendrá Laporta para entonces!...

Menos lobos, Caperucitos rojos

26 de Noviembre de 2009 - 18:08:35 - Juan Manuel Rodríguez - 321 comentarios

Hay que tomar medidas. De momento, y para abrir boca, la expedición del Real Madrid no viajará hasta Barcelona en el tradicional Puente Aéreo sino que lo hará por carretera y en un coche fúnebre guiado por caballos... negros, por supuesto. Florentino Pérez ha contratado para la ocasión a Sir Cristopher Lee. El actor birtánico, mundialmente conocido por dar vida en la pantalla al príncipe de las tinieblas en El Conde Drácula, Horror de Drácula o Las novias de Drácula, hará las veces de cochero. Abriendo y cerrando la tristísima comitiva, un grupo de no menos de doscientas plañideras llorarán a moco tendido y se irán rasgando las vestiduras de tanto en tanto. La Orquesta Sinfónica de Madrid interpretará el Réquiem de Wolfgang Amadeus Mozart, y Constantino Romero, que para eso tiene ese vozarrón, leerá poemas tristes y que den pena. Entre el público asistente que resista semejante dolor se repartirán ejemplares de Sale el espectro de Philip Roth y copias de La fuerza del cariño de James L. Brooks.

Con antelación a todo lo anteriormente expuesto, los jugadores de la primera plantilla del Real Madrid habrán hecho testamento. Una vez dentro del vestuario visitante del Camp Nou, y tras haber rezado todas sus oraciones dirigidos por un capellán, cada uno de los futbolistas merengues se pondrá en pie y dirá en voz alta qué órganos dona para después del aplastamiento. Pongamos un ejemplo: "soy Iker Casillas, y yo, una vez que los jugadores del Barcelona nos hayan hecho papilla, quiero donar mi corazón a la ciencia". Y así hasta el último. Lee hará el saque de honor y las plañideras seguirán gimoteando durante todo el tiempo reglamentario. Con posterioridad, y mientras se produce la goleada, el once titular del Madrid ovacionará a Messi, Xavi e Iniesta, y una vez acaecida la masacre, todos se harán fotos con el próximo Balón de Oro y le pedirán autógrafos. Ducha y regreso a Madrid. De noche. Y cerrada.

Menos lobos, Caperucitos. El Madrid ha jugado mil partidos como el del próximo domingo y se ha llevado novecientos. Ahora mismo, áun perdiendo, el Barcelona juega mejor al fútbol que el líder de la Liga cuando gana, pero eso no quiere decir que el Real deba hacerle el caldo gordo de cultivo a sus enemigos. La "caverna mediática" azulgrana ha puesto en funcionamiento todos sus resortes para hacernos creer que lo del domingo será una escabechina, y no habrá tal. El mejor club del siglo XX llega al Camp Nou como líder de la competición en la que participa el dream team team, y lo peor que puede sucederle es que salga a dos puntos de distancia. Por supuesto que Pellegrini no dirá lo que dijo Schuster poco antes de viajar hacia allí, y que luego le costaría la destitución fulminante por enajenación mental transitoria. También este Real Madrid puede ganar en Barcelona, ¿por qué no?... A llorar a otra parte. Mi pronóstico: 0-3. Los tres de Raúl. Ahí queda eso.

¡Noticia bomba!

25 de Noviembre de 2009 - 12:33:45 - Juan Manuel Rodríguez - 445 comentarios

Hasta los huesos de Pep Guardiola está empeñado en rebañar el periodismo Lewinsky. También eso es aprovechable de Cruyfito, el nuevo místico culé. Las reliquias siempre han tenido su aquel. Yo, que siempre le he considerado una especie de "Maimónides futbolístico", creía que algún día acabaría levitando en mitad de una rueda de prensa ante los atónitos ojos de los allí congregados. "¡Milagro, milagro, Pep estaba hablando de Pedrazo (porque sus goles son de "azo" y no de "ito") y en ese momento ha empezado a ascender!"... Pero sucederá totalmente al revés: un día, que está al caer, Guardiola se referirá al valor de la cantera y quitará importancia a las ausencias de Messi, Iniesta, Xavi, Ibrahimovic, Piqué y Puyol, y en ese preciso instante el periodismo levitará al unísono ante la nueva Guía de perplejos improvisada sobre la marcha por el entrenador culé, fruto sin duda de una inspiración desconocida.
 
"¡Noticia bomba!... Los veintitrés periodistas españoles que salieron volando por los aires mientras Pep Guardiola ofrecía una rueda de prensa en el Camp Nou acaban de ser localizados en el espacio aéreo de Wichita, Kansas, Estados Unidos. Responsables del aeropuerto Mid Continent señalaron a la agencia EFE que todos se encuentran bien, felices y espiritualmente tranquilos. Mención especial merece el periodista del diario Sport que hubo de ser sedado puesto que se resistía a regresar a España y repetía como un poseso que él lo que quería era continuar ascendiendo". Estas cosas no conviene tomárselas a broma porque son muy serias y muy profundas. Yo, por ejemplo, aprendo mucho del código de señales de Cruyfito. Sí porque absolutamente todo quiere decir algo con él. Algo querrá transmitir cuando se rasca el cogote. No se comerá un caramelo porque sí. Todo tiene su explicación. Pep era entrenador desde que era recogepelotas.
 
Se ha alcanzado un grado de paroxismo tal con Guardiola que ayer se le hizo unánimemente la ola por dejar en el banquillo a un jugador que no estaba en condiciones. ¡Qué listo es Guardiola! ¡Deja en el banquillo a Messi para que Mourinho piense que puede salir en cualquier momento!... Pero vamos a ver: ¿estaba Messi en condiciones de jugar contra el Inter, sí o no?... Guardiola dejó en el banquillo a Messi porque no estaba en condiciones de jugar todo el partido y únicamente le habría forzado dependiendo de cómo fuera el marcador; puesto que el marcador no peligró nunca debido a que el Inter había viajado hasta Barcelona para visitar el Parque Güell y poco más, Messi no jugó pensando en el partido contra el Real Madrid del domingo. O sea, lo que habría hecho el cien por cien de los entrenadores mundiales. Por favor, levitemos ordenadamente, en fila de a uno y sólo cuando lo requiera la ocasión.

Posdata: Menos mal que Fernando Torres se fue al Liverpool para ganar títulos.

¿Con qué feeling nos hemos levantado esta mañana?

24 de Noviembre de 2009 - 13:13:00 - Juan Manuel Rodríguez - 220 comentarios

No descubro nada nuevo si digo que al Real Madrid le vendría muy bien que el Rubin Kazan redondeara la proeza con una ayudita suplementaria procedente de Milán. La posibilidad, muy cierta si nos atenemos al fútbol practicado hasta ahora por el Barcelona, de que los culés alcanzaran la final de la Champions y pudieran además ganarla en el estadio Santiago Bernabéu no deja conciliar el sueño a los hombres de Florentino. Para el madridismo supondría una verdadera pesadilla, una afrenta de incalculables consecuencias, tener que presenciar cómo el máximo rival conquistaba su cuarta Champions delante de sus mismísimas narices, y además en el año de la "inversión galáctica" por Ronaldo, Kaká y Benzema. Y luego, la vuelta al ruedo. Y después, Laporta riendo. Y más tarde, La Cibeles adornada con las banderas azul y grana. Lo de Luis Figo se quedaría pequeño al lado de eso.

Y hablando de Figo. Parece que el portugués acudirá al palco del Camp Nou en representación del Inter. Estaba pensando yo que quien le arrojara con absoluta impunidad a Luis la cabeza de cochinillo allá por 2002 cuando visitó por primera vez Barcelona como nuevo jugador merengue deberá atinar un poco más en esta ocasión no vaya a ser que yerre el tiro y le atice en toda la cocorota a Javier Sala y Martín y Delfín. En el palco de autoridades, si es que finalmente se confirma su presencia, la bicha culé, y sentadito en el banquillo, esperando su ocasión, José Mourinho. La presencia de estos dos caballeros parece motivo más que suficiente para que los aficionados desvíen la atención de lo que realmente importa: la clasificación del Barcelona. Pero para impedir que los factores externos influyan en su plantilla ya está el místico por excelencia, Cruyfito Guardiola.

La terna la completa Samuel Eto'o. Penélope Cruz se ha negado finalmente a formar tándem ofensivo con Milito, de forma que en su lugar tendrá que salir el camerunés. Dice Eto'o que si hoy marca no celebrará el gol, y yo por mi parte añado que, conociéndole un poquito, tendrá que atarse mentalmente las manos a la espalda para no hacerlo. Mourinho afirma que él le debe mucho al Barcelona pero que no tiene ninguna deuda con el club catalán; Eto'o, sin embargo, sí las tiene. Y recientitas. A él, como a casi todos, aquello del feeling le sonó a excusa de mal pagador por parte del entrenador. El caso es que a Guardiola las cosas le salieron redondas con Samuel y ahora, sin él en el equipo, no carburan tan bien. Esta noche, con el Rubin jugándose en casa el pase, sin Eto'o, que estará en el bando de enfrente, con Figo arriba y Mourinho abajo, sin Messi, lesionado, y con Ibrahimovic renqueante, el Barcelona se juega su supervivencia en Europa cinco días antes de recibir al líder de la Liga. ¿Con qué feeling nos hemos levantado esta mañana?...

Abro un paréntesis

23 de Noviembre de 2009 - 12:11:22 - Juan Manuel Rodríguez - 185 comentarios

Dice Pellegrini en El Mundo que "al entrenador del Madrid, sea quien sea, al final siempre se le trata como a un tarado". Y aquí, antes de seguir, abriré un paréntesis con objeto de transcribir el cuento popular ruso de Pedro y el Lobo, transformado después por Sergei Prokofiev en una maravillosa composición sinfónica:

"Érase una vez un pequeño pastor que se pasaba la mayor parte de su tiempo cuidando sus ovejas y, como muchas veces se aburría mientras las veía pastar, pensaba cosas que hacer para divertirse. Un día, decidió que sería buena idea divertirse a costa de la gente del pueblo que había por allí cerca. Se acercó y empezó a gritar:

- ¡Socorro! ¡El lobo! ¡Que viene el lobo!

La gente del pueblo cogió lo que tenía a mano y corriendo fueron a auxiliar al pobre pastorcito que pedía auxilio, pero cuando llegaron, descubrieron que todo había sido una broma pesada del pastor. Y se enfadaron. Cuando se habían ido, al pastor le hizo tanta gracia la broma que pensó en repetirla. Y cuando vió a la gente suficientemente lejos, volvió a gritar:

- ¡Socorro! ¡El lobo! ¡Que viene el lobo!

Las gentes del pueblo, en volverlo a oír, empezaron a correr otra vez pensando que esta vez si que se había presentado el lobo, y realmente les estaba pidiendo ayuda. Pero al llegar donde estaba el pastor, se lo encontraron por los suelos, riendo de ver como los aldeanos habían vuelto a auxiliarlo. Esta vez los aldeanos se enfadaron aún más, y se marcharon terriblemente enojados. A la mañana siguiente, el pastor volvió a pastar con sus ovejas en el mismo campo. Aún reía cuando recordaba correr a los aldeanos. Pero no contó que, ese mismo día, si vió acercarse el lobo. El miedo le invadió el cuerpo y, al ver que se acercaba cada vez más, empezó a gritar:

- ¡Socorro! ¡El lobo! ¡Que viene el lobo! ¡Se va a comer todas mis ovejas! ¡Auxilio!

Pero esta vez los aldeanos, habiendo aprendido la lección el día anterior, hicieron oídos sordos. El pastorcillo vió como el lobo se abalanzaba sobre sus ovejas, y chilló cada vez más desesperado:

- ¡Socorro! ¡El lobo, el lobo! - pero los aldeanos continuaron sin hacer caso.

Es así, como el pastorcillo vió como el lobo se comía unas cuantas ovejas y se llevaba otras para la cena, sin poder hacer nada. Y se arrepintió en lo más profundo de la broma que hizo el día anterior". Cierro paréntesis.

Siguiendo con el titular que Pellegrini les regala a Alcaide y Carbajosa, ("al entrenador del Madrid, sea quien sea, al final siempre se le trata como a un tarado") el peligro que le veo yo a este asunto es que el Madrid acabe efectivamente contratando a un tarado, en el sentido de alocado y no de tonto o bobo, que diga algo así como que "al entrenador del Madrid, sea quien sea, al final siempre se le trata como a un tarado", y nadie haga caso por haberlo escuchado falsamente en otras ocasiones. Aún más inquietante que eso sería el hecho de que el entrenador del Madrid, "sea quien sea", no viera lo que ve absolutamente todo el mundo y acabara tratándonos a los demás como si fuéramos unos tarados, en el sentido de locos y no de bobos o tontos.

La afirmación de Pellegrini, un hombre que cuida con esmero el lenguaje y no se mete en jardines innecesarios de los que luego no sepa a ciencia cierta que se puede salir con otras palabras, no me parece baladí. No recuerdo que el Bernabéu tratara jamás a uno de sus entrenadores como si fuera un tarado, lo que sí sé es que a todos y cada uno de los entrenadores que han pasado por el Madrid se les ha exigido tradicionalmente dos cosas: ganar partidos jugando bien al fútbol. Y todos, por supuesto, aceptaron con sumo gusto el reto contenido en esa cláusula invisible del contrato. El recuerdo constante de Pellegrini hacia Capello, Heynckes, Schuster, Hiddink, Queiroz o Del Bosque tiene una única finalidad: hacernos ver que él sí sabe hacia dónde se encamina y que tirará de Zenón para aguantar la injusta flagelación a la que se ve sometido. Será que yo estoy ciego o falto de entendederas porque miro y no veo, espero y me desespero. Menos mal que está ahí Pellegrini para guiarnos entre tanta oscuridad.

Sabor a nada

22 de Noviembre de 2009 - 14:05:51 - Juan Manuel Rodríguez - 146 comentarios

Se equivoca quien busque en Manuel Pellegrini -ese hombre que ni ve la televisión, ni escucha la radio, ni lee la prensa- una explicación al deslavazado y por momentos desesperante juego que practica su equipo. El Real Madrid, según el técnico chileno, tiende a refugiarse excesivamente en los marcadores ventajosos, del mismo modo que en las ruedas de prensa posteriores a los partidos Pellegrini marcha con paso decidido hacia el chiquero de las frases sin sustancia, vacuos circunloquios a medio camino entre la charada y el jeroglífico. Ayer tocó soltar que el Madrid no jugó "ni bien ni mal", lo que es tanto como afirmar que el Real no está ni en el cielo ni tampoco en el infierno del fútbol sino en su particular purgatorio, transitando no se sabe bien hacia dónde. Dice Drenthe que en Barcelona habrá que demostrar quién es el Madrid. Y es probable que el chaval haya dado sin saberlo en el clavo porque, ¿quién es el Madrid?... O, por mejor decir, ¿qué es este Madrid?
 
Puede que al Madrid de Pellegrini, que, según Drenthe, deberá demostrar dentro de una semana quién es en el Camp Nou, le viniera como anillo al dedo aquella fantástica definición que de la vida hizo la señora madre de Forrest Gump: "es como una caja de bombones, nunca sabes cual te va a tocar". Ante el Racing tocaron primero veinte minutos de bombones de buen juego, luego otros veinticinco de bombones rellenos de dudas y, por último, cuarenta y cinco más de bombones de licor de pánico, terror que se trasladó por supuesto de inmediato hacia la grada que ya no sabe si reír o si echarse a llorar. El Madrid no jugó ni bien ni mal, dijo don Manuel Luis. Ni bien ni mal ni regular sino todo lo contrario. ¿Usted sabe a qué juega el Madrid? ¿O usted?... Yo desde luego no tengo ni la más remota idea de a qué juega o quién es este Real Madrid de Pellegrini. Con Capello o Juande, al menos, sabías que el equipo se refugiaría atrás y saldría a la contra; aquel "estilo" atentaba contra la historia del club, pero al menos era algo: ¿esto qué es?...

Aún así, por esos milagros que a veces nos ofrece el fútbol y por la extraña y negativa inercia a dejarlo todo en manos de dos que está adoptando últimamente la Liga española, el Real Madrid llegará líder a Barcelona y, en el peor de los casos, saldrá a 2 puntitos del equipo de Pep Guardiola. Como decía, Pellegrini se refugia en los circunloquios y se agarra a las matemáticas como si de un clavo ardiendo se tratara para defender su trabajo al frente del equipo, pero lo cierto es que si el Real no mejora mucho, mucho pero mucho en el futuro, "esto" le dará para ser segundo en España y poco más. Eso salvo, por supuesto, que los jugadores del Barça se vayan pasando unos a otros la gripe A hasta el mes de mayo de 2010. El domingo que viene meteremos pues con precaución la mano en la caja para ver qué clase de bombón nos toca. Ya se sabe que los que nos ha vendido hasta la fecha Pellegrini no han sido ni buenos ni malos sino todo lo contrario. Es un nuevo y experimental sabor a nada que está tratando de perfeccionar.

El Big Bang de la FIFA

21 de Noviembre de 2009 - 11:52:52 - Juan Manuel Rodríguez - 125 comentarios

Me pregunto cuántos futbolistas habrían dejado escapar la posibilidad de ayudarse de la mano para controlar un balón como hizo Henry y me tengo que responder que ninguno. No hay ningún futbolista en todo el mundo que no hubiera intentado engañar al árbitro para así beneficiar a su equipo o selección. Lo vemos a diario en todos los campos de fútbol. Los jugadores intentan controlar con la mano un balón que se les escapa y unas veces el árbitro lo ve y otras la acción pasa completamente desapercibida. Se ha consentido durante demasiado tiempo que el engaño (pérdidas de tiempo, ausencia de recogepelotas, lesiones fingidas, teatro con el fin de perjudicar al adversario) forme parte del juego, y ahora será difícil ponerle el cascabel a Fritz el gato. Sólo encuentro una diferencia objetiva entre la mano de Henry y otras manos, y esa es la trascendencia de lo que estaba en juego.
 
Hay economistas que se han lanzado a valorar en más de 100 millones de euros en pérdidas para Irlanda su ausencia del Mundial del año que viene. No es moco de pavo. Ni más ni menos que 100 millones que los irlandeses tendrán que sacar de algún lado. Y en tiempos de crisis. Pero de eso no tiene la culpa Henry. Ni siquiera el árbitro tiene la culpa de eso. Es muy fácil decir que Martin Hansson está pringado, se dejó impresionar por la presencia de Sarkozy en el palco de Saint-Denis o simplemente se hizo el loco. Es fácil decirlo pero es muy difícil demostrarlo. Salvo que alguien aporte pruebas en el futuro, en cuyo caso me comeré físicamente este artículo, Hansson no vio la mano de Henry. Discusión zanjada. Aquí entran en juego otros factores como la simpatía hacia el equipo pequeño. Nos gusta ver sufrir al todopoderoso. Pero en una cosa sí tiene razón Domenech: cuando Maradona, en un partido no menos importante, marcó él directamente un gol con la mano, alguien bautizó aquella acción como la "mano de Dios". Y llevamos repitiendo la misma pamplina 20 años.

¿Quién es culpable?... Indudablemente quien organiza una competición que mueve miles de millones de euros y que paraliza el mundo durante 20 días y, sin embargo, ni es capaz ni quiere poner los medios a su alcance para que estas cosas no pasen. La FIFA es una institución del siglo XIX dirigida por hombres pertenecientes al siglo XX pero que actúa en pleno siglo XXI. Es un anacronismo y un dislate, y lo peor es que Blatter encuentra cierta delectación en el hecho de que haya cosas que no puedan controlar los jugadores, los clubes o los aficionados sino exclusivamente ellos. No es comprensible que el hombre haya sido capaz de construir un acelerador de partículas con el que recrear los instantes posteriores al Big Bang y, por otro lado, no sea capaz de emplear la tecnología que tiene a su alcance, y que ya se aplica por cierto en otros deportes, para solucionar estos pequeños problemillas. El CERN y la FIFA están físicamente muy cerca, en Ginebra y Zúrich, pero les separan dos siglos de distancia. Puede que la FIFA deba sufrir su propio Big Bang para que todo acabe solucionándose. Mientras llega ese día, esta vez la cuenta la paga Irlanda. ¡Otra pinta camarero!

Alegrías de España

19 de Noviembre de 2009 - 12:17:05 - Juan Manuel Rodríguez - 348 comentarios

España cierra por vacaciones hasta el próximo mes de marzo. Para entonces, con la Liga y la Champions crepitando, habrán empezado a sonar los tambores del Mundial. Si me dieran a elegir, yo preferiría que se disputara en diciembre pero habrá que esperar 203 días para que se alce el telón. Junto con los Juegos Olímpicos, el Mundial de fútbol es sin duda la cita deportiva más importante. Y, por primera vez en la historia, España acude a esa cita con opciones reales de llevarse el título. Decía que a mí me gustaría que la cosa arrancara cuanto antes porque en seis meses pueden darse muchas circunstancias y la selección de Del Bosque ha alcanzado un nivel de juego tan elevado que ahora mismo todas sus rivales se apartan para hacerla el pasillo. El seleccionador de Austria, Didi Constantini, dijo ayer tras la "manita" que ellos habían ido allí a aprender. ¡A aprender! ¡De nosotros!... Caramba cómo cambió el cuento.

Dice el refrán que "en terminado noviembre, quien no sembró, que no siembre". Bajo la dirección sobria y poco estridente de Vicente del Bosque, que además de ser un técnico de reconocido prestigio es un señor de los pies a la cabeza, la selección española de fútbol ha sembrado con la flor de la Alegría todos los campos por los que ha ido pasando. Además de su indudable belleza y la popularidad de la que goza en la Península Ibérica, la Alegría tiene la virtud de crecer y florecer en abundancia y de forma duradera, reproduciéndose con mucha facilidad. Sólo tiene una debilidad la Alegría y esa es la falta de luz en invierno o un abono o riego inadecuado, pero si sabes tratarla como es debido, en junio se convierte en un espectáculo de color. De forma que ya estoy viendo a Del Bosque pidiendo los consejos del padre Mundina, cuidando de la siembra y mimando a todas las Alegrías que tiene a su disposición.

En mayo, cuando sólo quede un mes para que empiece el espectáculo, el seleccionador tendrá que hacer honor al puesto que ocupa, extraer conclusiones y escoger después a un grupo de 20 jugadores. Difícil tarea porque habrá algunos buenos que se queden fuera. Y digo 20 jugadores y no 23 porque doy por hecho que a Sudáfrica se llevará a tres porteros y que los elegidos, salvo lesión o cualquier infortunio no deseable, serán Iker Casillas, Pepe Reina y Diego López. Si hoy ya fuera mayo, Del Bosque lo tendría muy complicado puesto que a la fiesta del fútbol español se han sumado Jesús Navas, Pablo Hernández o Juan Manuel Mata; pero hoy no es todavía mayo sino noviembre y, como decía un poco más arriba, a la Alegría conviene dejarla reposar. Todo el mundo habla tan bien de España que tengo que reconocer que me entra un poco de vértigo. Ojalá pasen a toda velocidad estos seis meses y nos plantemos en el Mundial de una vez. Entre tanto, vigilemos la luz y cuidemos el riego. Lo demás es cosa hecha.

Hace rato que la línea 4 pasó por Manoteras

18 de Noviembre de 2009 - 13:12:32 - Juan Manuel Rodríguez - 215 comentarios

No sé cómo les habrá sentado a los atléticos que uno de sus iconos diga que al Real Madrid no se le puede decir que no. Otro emblema colchonero,Torres, sí dijo al parecer hace poco que no a una oferta de Florentino Pérez, aunque la del Liverpool no se la pensara dos veces. Alguna vez he comentado que conocí personalmente a Fernando cuando tenía dieciocho o diecinueve años. Entonces le hice la pregunta: "¿jugarías en el Madrid?"... Y su respuesta, cuando era únicamente un proyecto de buen jugador, fue rotunda: "jamás". Luego no es cierto que no se le pueda decir que no al Real Madrid; ahí está, sin ir más lejos, el caso de Arsene Wenger, que habrá pisado dos veces en toda su vida el estadio Vicente Calderón y ya le ha dicho tres que no a Florentino. Y no será porque se siente colchonero, ¿verdad?... Luis Aragonés, jugador del Atlético de Madrid entre los años 1964 y 1975, y luego, en diferentes etapas como entrenador, de 1974 a 1980, de 1982 a 1987 y de 1991 a 1993, afirmó ayer en una entrevista a un canal de televisión que no se le puede decir que no al Real Madrid.
 
¿Cómo les habrá sentado a los atléticos que Luis diga eso?... Vicente del Bosque, por ejemplo, siempre dice que nunca en su vida entrenará al Barcelona o al Atlético de Madrid, dándole al club rojiblanco el caché que se merece. Insisto: Torres sí dijo que no al Madrid... de momento. ¿Y qué pensará Manuel Pellegrini de lo que dijo Luis?... Yo creo que Pellegrini lleva tres meses dando palos de ciego y no se entera de la misa la media, pero empiezo a notar que del chileno, que también peina canas y que las habrá visto de todos los colores, empieza a hablarse como si estuviera clínicamente muerto. Será que esos famosos "códigos del fútbol" no se le aplican al entrenador del Madrid, sea este quien sea, obligado a tener que aguantar estoicamente que su puesto de trabajo se subaste en público. Sí, eso será. De las palabras de Luis, dichas con toda la intención y el conocimiento de un hombre que ya no apagará las setenta velitas de la tarta, únicamente se puede extraer una conclusión: se está dejando querer.

Recuerdo que Luis ya tuvo una ocasión real y verdadera de entrenar al Real Madrid cuando el club blanco estaba presidido por Ramón Mendoza. No sé muy bien por qué pero aquello no acabó de cuajar y la línea 4 pasó de Manoteras y continuó hasta Argüelles. Aragonés no dirigió entonces al Madrid no porque él no quisiera sino porque no quiso Mendoza. Sinceramente no creo que tuviera nada que ver su pasado rojiblanco y me parece que entonces sí habría sido una buena adquisición para el Real. Luis, que según él mismo dice ya tiene el culo pelado en mil batallas, lo tenía muy fácil para contentar a la parroquia rojiblanca, su parroquia: "si el Madrid me llamara le diría muy amablemente que no". Sin embargo, después de pertenecer durante más de 20 años al Atleti, Aragonés no le diría que no al Madrid. ¿Cómo le habrá sentado a los atléticos? ¿Y a Pellegrini? ¿Cómo le habrá sentado a Pellegrini?... Mañana hablaremos de cosas serias.

El "portacoz"

17 de Noviembre de 2009 - 12:29:50 - Juan Manuel Rodríguez - 210 comentarios

Quiero decir que yo, a diferencia de otros benditos colegas de profesión que comparten merienda con él, desconozco si de negros o de blancos, en Las Rozas, o a los que incluso dirige desde la banda en estos partidillos benéficos que suelen organizarse por Navidad entre periodistas y toreros o artistas, no conozco personalmente al "portacoz", (término acuñado, creo, por Alfonso Azuara) de la federación española de fútbol. Ni quiero. Si fuera yo fontanero, taxista o pastor no me importaría en absoluto, pero siendo periodista deportivo no me parece bien eso de intimar con alguien a quien, a lo mejor, con el transcurrir del tiempo, he de dar un tantarantán. Sé que Jorge Carretero está puesto ahí por el Ayuntamiento de Villar para torearnos a los periodistas, pero hay veces en las que sus explicaciones resultan tan cómicas que uno no puede dejarlas escapar, y es justamente en esas ocasiones cuando agradezco de veras el hecho de no haber compartido jamás cruasanes con él porque así el dolor del palo es menor.

No referiré de nuevo aquí los graciosísimos, no por el fondo de la cuestión sino por el argumento "carreteril", episodios del mástil y de la bandera acaecidos respectivamente en diciembre de 2006 y marzo de 2007; tampoco tenía previsto dedicarle ni una línea a la explicación ofrecida por don Jorge para el hecho de que Diego Armando Maradona no tuviera un micrófono que llevarse a la boca y así poder ofrecer la rueda de prensa posterior al España-Argentina del sábado ("sí hay micrófono, lo que pasa es que no sabemos dónde está"). Esas son chancletas de tres al cuarto. Pero cuando el Parlamento Vasco, con la oposición del PNV y Aralar, en un hecho histórico para España y de un gran calado emocional, da por fin el paso de pedir que la selección nacional de fútbol y la Vuelta regresen a Euskadi, uno espera de la federación de fútbol, y en este caso de su "portacoz", algo más que una explicación del reglamento. Porque el reglamento, señor Carretero, me lo paso yo por el arco del triunfo si es menester, y ahora lo es, del mismo modo que ustedes lo hicieron falseando la historia del famosísimo centenario.

La selección española de fútbol no juega un partido en ninguna ciudad de la comunidad autonómica vasca desde el 31 de mayo del año 1967. Eso es así fundamentalmente debido a que allí se vive una situación anormal de la que supongo informados incluso a los federativos de Villar. Parece que este nuevo Parlamento vasco surgido recientemente de las urnas no piensa ceder al chantaje ni tampoco está dispuesto a pasar por el trágala de los criminales. El juego de la España de Del Bosque, ese fútbol del que todos nos enorgullecemos y que nos ha convertido en la primera selección mundial, es la mejor publicidad para un país que debe sufrir a todas horas el lastre independentista. Tan importante como acudir al Mundial y realizar en Sudáfrica un buen papel es que la federación se movilice para facilitar el que España, más de cuarenta años después, vuelva a disputar un partido, oficial o amistoso, en Euskadi. Eso es lo que el "portacoz" no fue capaz de transmitir correctamente. No seré yo quien diga que los cruasanes no están ricos y que los partidos contra toreros no son divertidos, pero ahora hablamos de cosas serias y no tengo el cuerpo para charadas. La federación, centenaria o no, ha de movilizarse para que España juegue en Euskadi como está mandado. Con mástiles suficientes. Y por supuesto con su bandera. Y si hay micrófonos en la sala de prensa tanto mejor.

Se equivocaban los mayas, se equivocaban

16 de Noviembre de 2009 - 12:12:36 - Juan Manuel Rodríguez - 171 comentarios

Decía ayer de pasada que los satélites geoestacionarios que Luis Aragonés tiene estratégicamente distribuidos por todos los medios de comunicación le estaban preparando al señor Vicente del Bosque, que osó sustituirle, una fiesta de bienvenida con confetis y todo. Acaso olvidan los Astra, Eutelsat, Intelsat y compañía que fue precisamente Luis quien, cuando las cosas no iban nada bien, nos volvió literalmente locos y amenazó con irse para luego quedarse y volver a decir que se iba. No cumplió el ex seleccionador a la primera su palabra de marcharse si España hacía el ridículo en el Mundial, como así fue, pero sí a la segunda. La federación, que le ofreció seguir, tuvo que buscarse la vida y le ofreció el puesto a Del Bosque, un hombre tranquilo y que ya había ganado dos Ligas, dos Champions, una Copa Intercontinental y una Supercopa de Europa. O sea, un técnico de éxito contrastado.
 
Sé que para los satélites de Luis habría sido mil veces preferible que el Apocalipsis anticipado por los mayas en su calendario se hubiera adelantado del 21 de diciembre de 2012 al 1 de julio de 2008 o que, en su defecto, sin Aragonés sentado en el banquillo, el equipo nacional pasara a arrastrarse por el campo, triste, desnortado, apesadumbrado y sin ideas, y a Fernando Hierro, desesperado y arrepentido, no le quedara otra que ir de rodillas y con flores al chalet del "sabio", pero quia, nada más lejos de la realidad, ni se produjo el corrimiento de tierras en Las Rozas ni hubo crujir de dientes en el fútbol nacional. España ha seguido jugando de maravilla con Del Bosque, quien ha ido introduciendo poco a poco sus propias ideas al respecto e incrementando al mismo tiempo con prudencia y a cuentagotas la lista de jugadores seleccionables, hasta confirmar al español como el primer equipo del ranking mundial.

Del Bosque está en una situación complicada porque si España no gana el Mundial (¡no gana el Mundial!), los satélites empezarán a hacer de las suyas, y si, consiguiendo el mayor éxito del deporte profesional español a lo largo de toda su historia, resulta que la selección da la campanada en Sudáfrica e inscribe su nombre con letras de oro en la Copa Mundial de la FIFA, afirmarán sin rubor que Vicente se ha aprovechado del trabajo que hizo su antecesor en el cargo. Resulta que de entre los cerca de 47 millones de habitantes que somos en España, el único que tiene carácter y personalidad y no deja que interfieran en su trabajo es Luis Aragonés. A otro chinito con ese cuento. Vicente del Bosque se ha convertido ya en el seleccionador español de fútbol con el mejor promedio de victorias por partidos disputados. Me atrevería a decir que es insuperable. Y además su afabilidad, sencillez e insistencia han conseguido lo que no lograron otros: que Jesús Navas juegue al fin con España. El satélite no nace sino que se hace. Y los mayas estaban equivocados. Lo espero sinceramente por la cuenta que nos trae.

Lo que me gusta y no me gusta de España

15 de Noviembre de 2009 - 19:36:42 - Juan Manuel Rodríguez - 62 comentarios

De España, y con la vista ya puesta en el próximo Mundial de Sudáfrica, hay una cosa que me gusta mucho y otra que no me gusta nada, y lo malo es que la que no me gusta ni un pelo es precisamente consecuencia directa de la que me tiene tan contento. ¡Qué lío!... De España me gusta cómo juega al fútbol, con qué descaro y con qué determinación, como si la selección española de fútbol hubiera ido siempre así por las Eurocopas y los Mundiales, marcando el ritmo y volviendo locas a sus rivales. Salvo el Mundial de 1970, en el que dicen que Brasil se salió, la alta competición suele premiar más al pillo que al brillante, al rácano que al generoso, de ahí justamente que argentinos, italianos o alemanes, tres ejemplos de supervivencia y de eso que José Antonio Camacho llamaba el "otro fútbol", acumulen tantos títulos en sus vitrinas. De Argentina, nuestra rival de anoche, y de Italia se destaca su habilidad para "pinchar el balón" cuando el partido así lo requiere, mientras que Gary Lineker decía aquello tan famoso de que el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre acaba ganando Alemania.

Lo que no me gusta de España, aunque no se puede esconder, es que su generosidad y brillantez a la hora de interpretar este juego la hayan convertido en la máxima favorita a alzarse con el campeonato junto a Brasil. En el último año y medio nos hemos enfrentado, y hemos ganado además, a Italia, Francia, Inglaterra, Alemania y Argentina; entre las cinco suman 11 títulos mundiales. Únicamente nos queda por medirnos con Brasil pero, manteniendo la incógnita de la pentacampeona y lo que podría dar de sí un choque entre ambas selecciones, está claro que España está ahora mismo un escaloncito por encima del resto. De España, y más viniendo de la nada absoluta de la que procedemos, me gusta que juegue tan maravillosamente bien al fútbol y, aunque no pueda impedirlo, no me gusta que seamos favoritos con tanto descaro. Me asusta un poco.

Me parece que el Mundial ya ha empezado para España. El Mundial de la tensión y de la presión. Porque un Mundial se juega sobre el campo, sí, pero también se disputa fuera de él. Del Bosque se lo huele, de ahí justamente que, antes de jugar contra los argentinos, dijera eso de que sus futbolistas no podían ir por ahí siempre creyéndose superiores al resto, invencibles, los mejores. Para Maradona, que ganó uno como jugador, ya ha empezado el Mundial: "nunca ganan los que van de favoritos". Y también para Capello: "España está por debajo de Brasil, no defiende tan bien". Hubo quien, cuando Luis le dio el relevo a Vicente, se temió lo peor. El objeto de preocupación, ya fuera fingido o sincero, no era otro que Aragonés había dado por fin con la tecla correcta y a Del Bosque se le podía ocurrir llegar con sus propias ideas y empezar a removerlo todo. En la Copa Confederaciones pudo entreverse por parte de los satélites de Luis algo de lo que le espera a Del Bosque si no es capaz de ganar el Mundial. Tan cierto es que Del Bosque, como no podía ser menos, tiene sus propias ideas acerca de cómo debe jugar el equipo nacional como que España mantiene exactamente el mismo nivel que con su antecesor en el cargo. Y yo, que soy un ingenuo, estoy más convencido que nunca de que España tiene al mejor seleccionador posible para esta situación. Esa es otra de las cosas que me gustan.  

El alma que penará por todos los cines de España

14 de Noviembre de 2009 - 12:38:01 - Juan Manuel Rodríguez - 131 comentarios

Ya advierto de antemano que veo poquísimo cine español. Y no es en absoluto por una cuestión política, qué va. Me da igual lo que piensen actores, director y productor mientras la película me guste a mí. Fíjense que ni siquiera estoy diciendo que la película sea buena o tenga el reconocimiento mayoritario de crítica o público: el único requisito que le pongo a una película es que me guste a mí. Soy así de egoísta. Películas que cuentan con el fervor popular como, por ejemplo, la trilogía del Señor de los Anillos, La vida es bella o la mayoría de las que ha dirigido Pedro Almodóvar, por no decir que todas, me parecen un verdadero pestiño. Me suenan a malas copias de Billy Wilder, Howard Hawks, Vincente Minnelli o Frank Capra. La gente se inclina ante el bufón italiano Roberto Benigni o el informático Peter Jackson y yo lo hago ante individuos tan extraños como Curtis Hanson o Florian Hencke von Donnersmarck, por citar sólo dos ejemplos contemporáneos nuestros.
 
Defiendo a capa y espada al Mel Gibson director, un tipo que tiene la peor prensa posible probablemente debido a sus ideas y no a su cine, o a Clint Eastwood, que goza del agasajo de los críticos haga lo que haga. Creo que en diez minutos de La vida de los otros hay más cine que en toda la obra de Jackson, quien, por cierto, ha debido adelgazar tanto después del ataque de angustia que tuvo que entrarle al ridiculizar hasta el espanto al único y verdadero King Kong, el de Cooper y Schoedsack del año 1933. Pero en fin... Cuando el blog vaya a dedicarse al cine lo advertiremos con la debida antelación. Quien tenga la santa paciencia de leerme habitualmente sabrá que cuando suelto un rollo macabeo es porque quiero decir algo. Y lo que hoy quiero decir es que no creo que pague una entrada para ver El alma de la Roja, el documental-homenaje que acaba de dirigir Santiago Zannou con objeto de conmemorar el centenario, que no es tal, de la federación española de fútbol.

¿Por qué no voy a ver El alma?... En primer lugar porque he visto un trailer que casi me tira de espaldas. Sólo faltaban por aparecer por allí el Príncipe Namor, Cíclope y el Capitán América... ¡Madre mía!... Un minuto más y nos cuentan los superpoderes de Ramón Calderón. Porque los de Angel Villar son conocidos: tiene la habilidad de adelantar el tiempo, de forma que en 2009 se celebrarán los 100 años de la RFEF cuando en realidad tocaría en 2013. En segundo lugar porque no me gustan los documentales hagiográficos: con Franco, ese hombre ya tuve suficiente. Y en tercer lugar porque, si lo que me cuentan es cierto, parece que entre los muchísimos futbolistas entrevistados para tan magna ocasión no aparece el jugador de campo que en más ocasiones ha lucido la elástica nacional. Si Zannou hubiera sido valiente, ahora que la defensa de Raúl González Blanco se ha convertido en una cuestión tan políticamente incorrecta, habría abierto su película entrevistando al 7 de España. Pero es un encargo. Decía San Agustín que "el alma desordenada lleva en su culpa la pena". Si es cierto que Raúl no aparece ni un minuto en la película de Zannou, El alma de la Roja estará destinada a penar por los cines de España. The End.

We supply everthing but guts!

12 de Noviembre de 2009 - 18:11:12 - Juan Manuel Rodríguez - 231 comentarios

Querría pedir perdón por anticipado a todos los lectores por la pequeña boutade de titular este artículo en inglés pero es que no he podido resistirme a la tentación. Espero que no me lo tengan en cuenta. Yo mismo, que el poco francés que sé lo aprendí de rebote y que nunca me arrepentiré lo bastante de no haber hincado los codos con el inglés, he tenido que recurrir a mi buen amigo Enrique Marqués, mucho más leído y viajado que un servidor, para que la traducción de esa frase que aparece en la pizarra del viejo Reggie Dunlop, entrenador y jugador de los Chiefs interpretado por Paul Newman en El Castañazo de George Roy Hill, una de mis películas favoritas, captara la esencia de lo que realmente quería transmitir. Si no lo he entendido mal, we supply everthing but guts! querría decir aproximadamente algo así como "¡aquí te lo suministramos todo a excepción de las agallas!". Si Roy Hill hubiera decidido en su día rodar El Castañazo en España y en lugar de Newman hubiera sido Tony Leblanc y en vez de Reggie Dunlop se hubiera tratado de Juan Antonio Albacete Anquela y los Chiefs no fueran los Chiefs sino el Alcorcón, es muy posible que en la pizarra hubiera aparecido el siguiente texto: "Señores míos, ahora hay que echarle un par de pelotas"...

En Un domingo cualquiera, de Oliver Stone, Tony D'Amato, entrenador de los ficticios Sharks de Miami, les dice a sus jugadores que la vida es cuestión de pulgadas: "medio segundo más lento o más rápido y no llegas a pasarla; medio segundo más lento o más rápido y no llegas a cogerla. Las pulgadas que necesitamos están a nuestro alrededor, están en cada momento del juego, en cada minuto, en cada segundo..." Si Stone, antes de que se le fuera del todo la "pinza", hubiera decidido rodar en España y en lugar de Pacino hubiera sido Alfredo Landa y en vez de Tony D'Amato se hubiera tratado de Juan Antonio Albacete Anquela y los Sharks no fueran los Sharks sino el Alcorcón, es muy posible que en la pizarra hubiera aparecido el siguiente texto: "Caballeros, hemos llegado hasta aquí y no podemos arrugarnos. Ellos cobran mucho más dinero que nosotros y son mundialmente famosos pero las pulgadas que tenemos a nuestro alrededor son exactamente de la misma calidad: ¡a por ellas!"...

"Eso es el fútbol", acaba diciendo Pacino-D'Amato. Juan Antonio Anquela, que poco antes de que empezara el partido de vuelta les contó a sus jugadores el cuento de La Cenicienta con un par de narices, me confesaba hace un par de horas que lleva dos días de locos: "estoy a punto de meterme en la ducha, no he podido comer y casi no me dejáis dormir"... En el club no dan abasto y el jefe de prensa ha optado por apagar el teléfono móvil: "hola, soy fulanito, en este momento no te puedo atender"... No me parece mal que cada cierto tiempo, y más en una época como la actual en la que parece que todo se puede comprar con el dinero, alguien nos recuerde que las agallas y las pulgadas no están en venta. We supply everthing but guts!... Aquí te lo vamos a dar todo, pero las pelotas tienes que traértelas tú de casa. Las palabras se las lleva el viento y ahora sólo nos queda el verde. Eso es el fútbol. Eso es la vida. Es lo que hay.

Príncipe y mendigo

11 de Noviembre de 2009 - 11:30:16 - Juan Manuel Rodríguez - 226 comentarios

Al gran Carlos Santillana, protagonista esencial de tantas y tantas gestas deportivas acaecidas en el estadio Santiago Bernabéu, le sonrojaba en la víspera del partido de vuelta de la Copa del Rey contra el Alcorcón que alguien pudiera hablar de remontadas o se volviera a recurrir al espíritu de su viejo compadre Juan Gómez "Juanito". Yo también sentí esa vergüenza. Si el Madrid de aquella época remontaba marcadores imposibles en su casa era, primero, porque en la ida no había sido capaz de hacer los deberes y en segundo lugar porque todos (los jugadores, el entrenador y por supuesto la afición) marchaban unidos y en comunión en pos de algo que pensaban que les pertenecía. Juanito era la guinda de aquel enorme pastel que hizo temblar a algunos de los clubes europeos más prestigiosos e importantes. 80.000 aficionados llenaron anoche el estadio Santiago Bernabéu al olor de la sangre deportiva de Juanma, Borja, Iñigo o Béjar, pero ni hubo remontada, ni se produjo tampoco la comunión, ni los actuales poseedores de esa camiseta transmitieron nada, ni apareció por allí ningún espíritu salvo el de la golosina.

¿Es posible que Manuel Pellegrini no sepa a qué club está entrenando?... Sinceramente creo que no es posible. Pellegrini es un hombre culto, informado, un entrenador que está en este mundo y que sabe que ahora mismo se encuentra en la cima de su carrera profesional. Pellegrini tiene que conocer que el 99,9% de sus colegas de profesión lo darían todo por cambiarse por él y sentarse donde él se sienta. Me parece imposible que Pellegrini no sepa que está entrenando al Real Madrid Club de Fútbol y, pese a ello, las insistentes señales que manda el chileno van justo en la dirección contraria, la del desconocimiento total y absoluto de la historia del club, lo que exigen sus aficionados y lo que se requiere de los jugadores: el cambio de Lass define a la perfección esto que estoy diciendo. Siendo ya de por sí vergonzoso el hecho de tener que recurrir a la épica para remontarle una eliminatoria a un equipo de Segunda B, uno esperaba del máximo responsable técnico del Madrid encendidas y apasionadas frases del tipo de "la victoria pertenece al más perseverante" (Napoleón Bonaparte) o "para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios", (Simón Bolívar) y sin embargo lo único que se le ocurrió decir fue que no podían marcar el segundo gol antes que el primero.

La eliminatoria la perdió probablemente allí el Madrid y entonces dije que aquello no era una cuestión del entrenador sino de los jugadores que estaban ese día sobre el campo y que no supieron reaccionar. Pero ayer Pellegrini tiró la Copa por la borda alinenando juntos y para la misma cosa a Diarrá y Gago, ninguneando a Granero (al final vamos a tener que dividir a la plantilla en dos: los que tienen que pedirle perdón al entrenador y los que no) y dejando fuera de la lista a Benzemá, fichado a golpe de talonario como el goleador del futuro. El cambio de Lass, de nuevo el mejor en una posición que no es la suya, resultó desconcertante y acabó por indignar a la parroquia merengue que ya no tragará a Manuel Luis por mucho que haga. Si pudiera haría un experimento: me gustaría colocar a Juan Antonio Anquela en el sitio de Pellegrini y sentar a Pellegrini en el banquillo del Alcorcón. Sólo por curiosidad. Sé que es imposible pero me gustaría saber qué pasaría hasta el final del campeonato con este cambio. Como en la novela de Mark Twain. Príncipe y mendigo con los papeles cambiados. A lo mejor regresaba el espíritu de Juanito, quién sabe. Cosas más difíciles se han visto como, por ejemplo, que el Alcorcón le meta cuatro al Real Madrid.

¿Cuál es el estado de ánimo de Nicolai Valúev?

10 de Noviembre de 2009 - 13:08:15 - Juan Manuel Rodríguez - 154 comentarios

Ahora resulta que Cristiano Ronaldo es un futbolista más. Demagogia por demagogia diré que sí, que efectivamente Ronaldo es un jugador de fútbol más, un futbolista con los mismos derechos e idénticas obligaciones que, por ejemplo, puede disfrutar Gascón, el número 14 del Alcorcón. Pero insisto en que eso es pura demagogia. Shakira, quien ahora saca por cierto nuevo disco a la calle, tiene los mismos derechos y las mismas obligaciones que la solista del Grupo Rochelle Music, con la única diferencia de que si a esa señorita la surge un problema físico que la impide volver a cantar durante un año entero, nadie, salvo el director, los amigos y familiares, notará su ausencia, mientras que si Shakira se ve forzada a dejar de bailarnos la danza del vientre, la noticia dará la vuelta al mundo en medio minuto. Ronaldo no es un futbolista más del mismo modo que el Porsche 911 Carrera no es un coche más o Los Girasoles de Van Gogh no es un cuadro cualquiera.

La prueba más evidente de esto que digo es que los periodistas deportivos llevamos más de una semana hablando del sufrido tobillo de Cristiano. A mí me gustaría hacerlo del ofertón que Contador ha recibido del Astaná o del subcampeonato logrado por Jorge Lorenzo en MotoGP. Ni que decir tiene que me encantaría hablar del crochet de derecha con el que Haye consiguió que se tambaleara ese torreón fortificado de 2,13 metros de altura y 145 kilos de peso apellidado Valúev, pero precisamente porque Cristiano Ronaldo, que como ciudadano tiene los mismos derechos y las mismas obligaciones que Gascón, no es un futbolista cualquiera, las tertulias deportivas giran alrededor de Queiroz, la federación portuguesa, un médico cuyo nombre me devuelve a la infancia de Chitty Chitty Bang Bang y si el viaje han de realizarlo unos o han de efectuarlo otros y en qué medios de locomoción tendrían que hacerlo para que todo fuera más rápido. ¡Si hasta le hemos dado cancha a un tío que dice que hace vudú!...

El Real Madrid no es pesado, el Real Madrid defiende sus derechos. Punto. Y seguro que el Real Madrid no quiere, ni tampoco necesita, que el mundo del deporte gire alrededor de uno de sus jugadores, pero es así. ¿Por qué?... Precisamente porque Cristiano Ronaldo no es un futbolista más. A diario, cientos de deportistas se lesionan un tobillo y no pasa nada ni nadie se entera. Pero a mí me parece normal que cuando el tobillo en cuestión pertenece al jugador más caro de toda la historia del fútbol profesional y uno de los mejor pagados del mundo, se hable de las consecuencias que puede acarrear que el chico emprenda viaje sin estar en condiciones y pueda volver a recaer de una lesión que sufrió dando la cara por su selección y no por el club que le paga. A lo mejor los pesados somos los periodistas deportivos. Dejemos de hablar del tobillo de Ronaldo. No dediquemos más portadas a la lesión de este jugador. Basta. Hablemos de lo que realmente importa: ¿cuál es en estos momentos el estado de ánimo de Nicolai Valúev? 

Tormenta por un tobillo

9 de Noviembre de 2009 - 13:39:55 - Juan Manuel Rodríguez - 160 comentarios

El 5 de noviembre, y tras haber ratificado su diagnóstico inicial con un especialista ajeno al club, el Real Madrid confirma que Cristiano Ronaldo, que se resintió de su problema con el tobillo el 10 de octubre en otro partido con Portugal, necesita dos semanas más de tratamiento y que después volverá a ser observado por los médicos de dentro y de fuera para saber si el futbolista se ha recuperado o... Y es por esa "o con puntos suspensivos" por la que en realidad nos encontramos aquí. Nadie, y por supuesto tampoco Ronaldo, puede saber a ciencia cierta qué pasará con esa "o con puntos suspensivos". Incluso llegó a hablarse de pasar por el quirófano y eso ya son palabras mayores. Si contamos dos semanas desde el 5 de noviembre, fecha en la que el Madrid hizo pública su nota oficial, nos plantamos en el 19 de noviembre, y un día antes, el 18, Portugal se la juega en el partido de vuelta de la repesca para el Mundial contra Bosnia-Herzegovina. Muy justo.

Carlos Queiroz, que salió de muy malas maneras del Madrid, convoca a Cristiano y añade a continuación que espera que les ayude "aunque sea unos minutos". Y es la coletilla del seleccionador de Portugal, "aunque sea unos minutos", la que yo creo que enciende a los dirigentes del club blanco. Queiroz convoca a Ronaldo porque no puede hacer otra cosa (está en juego Sudáfrica 2010) y porque, por muchas opiniones independientes que aporte el Madrid, él prefiere que sean los doctores lusos quienes certifiquen el estado del tobillo de Ronaldo. Pero es que Queiroz no sólo llama a Cristiano sino que amenaza con volverle a hacerle jugar como ya hiciera contra Hungría. Desde el Madrid, que yo creo que debió mandar por delante a un "fontanero" para que engrasara las relaciones con la federación portuguesa mucho antes de que estallara la tormenta, responden que Ronaldo no viajará.

Hay dos problemas de fondo. El primero, innegable y que salta a la vista, es que el Real Madrid Club de Fútbol, una empresa a la que el Portugal-Bosnia le importa un pimiento morrón, acaba de desembolsar la mayor cantidad de dinero jamás pagada en toda la historia por un jugador, y resulta que ese jugador no puede trabajar para la empresa privada que le paga por la sencilla razón de que se lesiona trabajando para otros. El otro problema, y que solucionaría de un plumazo el primero, es la revisión inmediata y profunda de la relación con la FIFA y con la UEFA que los clubes tienen pendiente desde tiempos inmemoriales y que su gallinería lleva aplazando desde hace muchos años. A lo mejor Cristiano Ronaldo tiene que lesionarse de gravedad este próximo 18 de noviembre contra Bosnia para que Florentino Pérez o quien sea lidere de una vez por todas la cruzada contra unos caballeros que no arriesgan nada, lo exigen todo, figuran siempre y pagan cuando les viene en gana. Ya va siendo hora de que la tormenta descargue su furia sobre las cabezas de los pesebreros de Zurich o de Nyon.

Bala corta, túnel largo

8 de Noviembre de 2009 - 12:13:53 - Juan Manuel Rodríguez - 143 comentarios

Ya dije el otro día que Sinama tenía más razón que un santo del Atleti cuando apuntó que aunque echaran a Abel seguiría la misma mierda. Aunque ahora esté a punto de remontar a la heróica y jugando contra diez. ¿Cuántas veces hemos oído eso de que en un equipo defienden los once? ¿Mil veces? ¿Dos mil?... Y estoy de acuerdo. Pero con dos centrales como Pablo y Perea (¡qué pena, con lo que prometía el colombiano Luis Amaranto!) no es que no se pueda ir con tranquilidad por Europa, no, sino que vas a tener muy complicado mantenerte en la Primera española. Porque, dando efectivamente por hecho que en un equipo de nivel todos están obligados a ayudar en defensa, lo que ningún entrenador ni ninguna pizarra del mundo pueden prever es que tus dos defensas centrales la pifien en jugadas puntuales, colocando a los otros nueve a los pies de los caballos.

Entiendo lo de la "bala corta" de Quique. El pensaba -porque Agüero creía otra cosa- que el Kun no estaba para jugar los noventa minutos. En la rueda de prensa posterior al partido, Flores dijo que el argentino había acabado muy mal, luego algo habría de verdad en la afirmación de que Agüero no estaba al cien por cien. Pero el quid de la cuestión consiste en el momento elegido por el entrenador para hacer jugar al Kun en un partido tan trascendente como el de anoche. Quiqué pensó que su equipo sería capaz de aguantarle al Madrid 45 minutos a la espera de que su jugador franquicia llegara al rescate, como ya hiciera en Champions ante el Chelsea, pero se equivocó. Cuando Agüero entró al campo el Atlético de Madrid fue otro equipo bien distinto. Sí, de acuerdo, jugó muchos minutos contra diez, pero este es el mejor futbolista que tiene Quique de aquí a Lima. Cometió un grave error al utilizarlo como "plan B", recortando aún más la única bala que tenía en la recámara.

En cuanto al Madrid, el equipo de Pellegrini fue muy superior a su rival hasta que el árbitro decidió expulsar a Ramos. Sergio sigue jugando a la ruleta rusa en zonas muy sensibles del campo y un día, como ayer, te pueden echar, y otro puedes acabar con suerte el partido. Aún así, con 0-3 en el marcador, el Real, que había protagonizado un monólogo durante 60 minutos, se desmadejó incomprensiblemente en los 30 restantes. Estoy de acuerdo con Pellegrini cuando dice que el marcador no refleja con exactitud lo sucedido sobre el terreno de juego, pero si el Madrid no aprende de sus errores en la Liga lo pasará realmente mal por Europa: no quiero ni pensar qué habría sucedido si, en vez del Atlético de Madrid, anoche hubieran estado enfrente el Chelsea o el Barça. La victoria del Madrid confirma la mejoría, enciende las alarmas rojas del Atleti y sirve para seguir de cerca el rastro azulgrana. Aunque de todo eso tuviera gran parte de culpa el acceso repentino de entrenadoritis aguda que le entró a Flores. El túnel es más largo de lo que pensaba Quique. A la bala se encargó de recortarla él mismo.

¡Pa-ta-ta!

7 de Noviembre de 2009 - 11:20:25 - Juan Manuel Rodríguez - 93 comentarios

En su afán persecutorio -por dinero, por supuesto, todo muy profesional- hacia Cristiano Ronaldo, el brujo Pepe ha debido pasarse con los ajos, la pimienta o lo que sea que le pongan al mejunje, y la magia le ha salido demasiado negra y con perversos efectos expansivos, atontando a quienes han estado en contacto con el jugador portugués. O quizás Carlos Queiroz, que es a quien me estoy refiriendo, ya saliera tontaina de casa. Cuando oí que el Real Madrid no pensaba dejar que Portugal convocara a Ronaldo me entró la risa floja. Debe ser que hay varios Real Madrid o en sus alturas no habita sólo Florentino Pérez porque otras versiones apuntaron a que el club blanco mandaría por delante a su estrella con un informe de los que quitan el hipo y los médicos de la federación portuguesa le dejarían regresar de inmediato. Operación relámpago: ir y volver, entrar y salir, todo en 24 horas. Cuando se dieran cuenta, Ronaldo estaría a salvo en casa. Lo de sano tendría que esperar.

Dejé pendiente lo de la risa floja. Decía que cuando oí que el Real Madrid no pensaba dejar que Portugal convocara a Ronaldo me entró la risa por la sencilla razón, ya comentada varias veces por activa y por pasiva, de que los clubes de fútbol son rehenes de la FIFA y, por extensión, de las selecciones nacionales. El Madrid podrá decir misa cantada en latín que seguirá estando en manos de Queiroz y, por mucho que Cornelius Nicolas, que es un especialista a nivel mundial, confirme el diagnóstico emitido por los servicios médicos del Madrid y opine que la lesión del jugador requiere por lo menos de otras dos semanas de absoluto reposo, Ronaldo viajará si es que a Queiroz se le pone en el nudo de su corbata que lo haga. ¿Y si la opinión de los médicos lusos no coincidiera con la de Cornelius? ¿Y si ellos dijeran que se puede forzar a Cristiano?... Lo que está haciendo Queiroz cuando asegura que piensa convocar al futbolista y que espera que pueda ayudarles aunque sólo sea unos minutillos es precisamente jugar al "y si..."

De forma que el Real Madrid, que acaba de desembolsar la mayor cantidad de dinero jamás pagada en toda la historia del fútbol por un jugador y que está pudiendo contar con él más bien poco, cuando es público y notorio que echa mucho de menos sus goles, tras ser rematado en un partido de selecciones contra Hungría que jamás debió jugar, debe aguantar además que Queiroz le zarandee en público. Fue Jorge Valdano, atentando contra toda lógica, quien en su día decidió fichar a Queiroz para entregarle la dirección deportiva del primer equipo; ahora ya es tarde, pero supongo que Valdano debería haberse movido en la sombra para que Queiroz no se revolviera así contra su antiguo club: la rabia contenida de su cese no debería pagarla ahora dándole al Madrid una patada en el culo de Ronaldo. ¿Y el jugador?... Si Queiroz cumple sus amenazas y le convoca para hacerle jugar, tendrá que ser él quien decida. Llegó la hora del retrato de familia. A ver... Todos juntitos... El niño que se junte más a la abuela que no sale... "Pa-ta-ta"...

Iguales por abajo

6 de Noviembre de 2009 - 12:09:01 - Juan Manuel Rodríguez - 71 comentarios

Vengo de discutir en Telemadrid con Gerardo González Movilla, que es el presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles, de la famosa "ley Beckham" y del, según Cristóbal Montoro, "sartenazo" que el PSOE acaba de darle a los futbolistas extranjeros. De que el "gesto político" es pura demagogia ("degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder") puedo dar buena cuenta yo mismo exponiendo mi propia experiencia. El martes, nada más enterarme de que la Liga de Fútbol Profesional amenazaba con un plante, salté alborozado y exclamé: "¡pues a la huelga!"... Pero el miércoles, después de haberme informado y tras haber leído los fenomenales artículos de Juan Ramón Rallo y Jeff Jacoby aquí mismo, ya no lo tuve tan claro y entendí mejor a santo de qué el responsable de economía del PP hablaba de "demagogia fiscal".

Más informado, aunque no menos confundido, le he planteado todas mis dudas a Gerardo, a quien conozco hace tantos años que ya ni siquiera me acuerdo. Y tengo que decir que el jefe de la AFE no ha logrado despejar, y eso que iba muy predispuesto, mis principales objeciones a la decisión del Gobierno. Yo le preguntaba a Movilla si él no pensaba que nuestros gobernantes estaban tratando de calmar al personal con un movimiento populista que puede afectar negativamente a un sector importante de la industria española, y él me respondía que todos los ciudadanos debemos ser iguales en derechos y obligaciones. Yo le preguntaba a Movilla si él no creía que, tras el tijeretazo, muy criticado por cierto, llevado a cabo en los Presupuestos Generales del Estado a la partida correspondiente a la inversión en "I+D+I" a Zapatero le había entrado el vértigo al pensar que en la calle creerían que Hacienda éramos todos salvo los "galácticos", y él me contestaba que el fútbol, como siempre tan hábil, había regateado a los legisladores colándose por la rendija de una ley pensada para otros fines.

Dicho queda más arriba que Rallo y Jacoby lo explican infinitamente mejor que un servidor. Lo que a mí me parece es que de los barros de la "alarma social" generada interesadamente acerca de las contrataciones de Cristiano Ronaldo o Kaká, y fabricada, entre otros, por el PSOE, IU, PNV, CiU y Joan Laporta, quien ahora, por cierto, protesta airadamente contra la medida del Gobierno, vienen estos lodos. Incluso se llegó a afirmar entonces por parte de algunos que aquello atentaba directamente contra la ética y la estética teniendo en cuenta la delicadísima situación económica por la que atravesaba España. ¿Y ellos? ¿Acaso la tenían ellos en cuenta? Nada pudieron hacer entonces puesto que se trataba de una empresa privada, pero estaba claro que esperarían pacientemente, sartén en mano, a la vuelta de cualquier esquina. Y puesto que al parecer no van a venir a instalarse a nuestro país Elizabeth Blackburn o Willard S. Boyle habrá que impedir al precio que sea que lo hagan Robinho o Franck Ribéry. Todos iguales... pero por abajo.

Olé Virgina y Michigan y viva Texas que no está mal

4 de Noviembre de 2009 - 16:29:45 - Juan Manuel Rodríguez - 330 comentarios

Cuando oí a Quique Sánchez Flores diciendo aquello de que visualizaba "el final del túnel" me vino inevitablemente a la memoria un libro de cierto éxito allá por los años 90, Vida después de la vida se llamaba, de un tal Raymond Moody, que lo que hacía en realidad era recoger el testimonio de un grupo de personas que habían tenido una experiencia cercana a la muerte, lo que al parecer se conoce en el argot como "fenomenología del tránsito". Todos los testimonios seguían un patrón más o menos parecido que incluía desde la contemplación del propio cuerpo visualizado desde fuera, un zumbido extraño, un flashback de la vida y, por supuesto, la luz al final de un túnel oscuro. Sus motivos tendrá el bueno de QSF, y sí parece que se vio algo más tanto en San Mamés ante el Athletic como anoche contra el Chelsea en el estadio Vicente Calderón, para decir lo que dijo, pero lo cierto y verdad es que el partido de Liga lo perdió el Atleti y el de Champions acabó en tablas gracias a la genialidad del Kun.

Con Quique, que era defensa, se ganará en orden atrás y en eso que los modernos dan en llamar "rigor táctico". Estoy convencido de que el equipo encajará muchos menos goles, y sobre todo tontos, y que los once que salgan al campo lo harán mucho más concentrados. Todos sabemos a lo que juega Quique y yo creo que por eso mismo se le fichó, aunque me siga llamando la atención que la primera apuesta de Cerezo fuera Laudrup, que juega a todo lo contrario. El Atlético no está ahora mismo para tirar cohetes y debe olvidarse cuanto antes de la Champions, yo diría que incluso de Europa, y tratar de apurar sus opciones en la Copa y mejorar posiciones en la Liga. A Flores se le ha traído para que corte una hemorragia y ya digo que, por lo visto en los dos primeros partidos del nuevo entrenador, ya se nota el torniquete. Otra reflexión bien distinta y mucho más profunda, y que los propietarios deberían hacer a medio plazo, es si lo que quieren para su Atleti del alma es esto: tener que salir corriendo en ambulancia todos los octubres del año para evitar que el equipo se desangre. Y a fe mía que es ese un listón demasiado bajo para el tercer equipo de España.

Otra cosa que me extraña sobremanera es el cambio de actitud que se atribuyen a sí mismos algunos jugadores con la llegada de Quique. Lo digo más que nada porque, ya fuera con rigor espartano o con anarquismo bakuniano, los futbolistas tendrían que demostrar exactamente la misma actitud (porque la aptitud es otra cosa bien distinta) con Quique que con Abel o Aguirre. Todavía no habían terminado de cantarle Adiós Lily Marlen a Abel cuando ya estaban entonándole a Quique Bienvenido Mister Marshall: "Americanos, vienen a España gordos y sanos, viva el tronío y viva un pueblo con poderío, olé Virginia y Michigan y viva Texas que no está mal". Lo que me lleva a deducir dos cosas; la primera, que los jugadores de fútbol, y en eso los del Atlético de Madrid no son nada especiales, son unos auténticos egoístas; y la segunda, que Sinama tenía razón: "aunque echen a Abel, seguirá la misma mierda". Aunque ahora empate.

El crack mental

3 de Noviembre de 2009 - 12:27:46 - Juan Manuel Rodríguez - 304 comentarios

¡Cómo voy a discutir yo el conocimiento futbolístico del gran Franco Baresi!... Campeón del mundo con Italia, cinco Ligas, tres Champions, dos Intercontinentales, tres Supercopas de Europa...  Fue 81 veces internacional y jugó siempre en el mismo equipo, el Milan, del que se marchó para colgar definitivamente las botas cuando tenía 37 años. Se erigió en el jefe indiscutible de su equipo y acabó convirtiéndose en la prolongación sobre el campo de Sacchi y de Capello. Un líder en suma. Yo no puedo, o no debo por precaución, discutir con Baresi de fútbol, del mismo modo que no podría o no debería discutir con Pedro Duque de ingeniería aeronáutica o con David Sedaris de literatura creativa. Pero si Duque dijera que Miguel López-Alegría fue lanzado al espacio antes que él por enchufe o Sedaris afirmara que Michael Chabon publica más que él porque los editores le tienen miedo, entonces sí podría discutir con ellos.

Y eso es precisamente lo que acaba de hacer Baresi. En una entrevista concedida a El País, el gran Franco dice lo siguiente acerca de Kaká y Raúl: "en este sentido el Madrid está condicionado por Raúl. Porque el equipo ideal del Madrid sería con Benzema en punta, Kaká por detrás, Ronaldo a la izquierda y un centrocampista que ayude por la derecha (...) Si juega Raúl está claro que Kaká debe sacrificarse más. Esto le resta eficacia al equipo cuando pierde el balón. Es un lastre para el equilibrio. Pero Raúl es el capitán y dejarlo fuera es un problema". Dejando a un lado el hecho, en absoluto baladí, de que Raúl lleva sacrificándose por su equipo los últimos diez años, variando su posición natural en aras del beneficio general, y que si Kaká, uno de los dos grandísimos y millonarios fichajes de la nueva era Florentino, se deja desplazar es porque, a día de hoy, aún no ha demostrado lo que realmente vale, si acaso dos o tres pinceladas sueltas, lo que me preocupa es que un hombre que era tan seguro con el balón en los pies sea tan temerario y especule tanto con las palabras en la boca.

Baresi fue titular indiscutible del Milan con Sacchi y con Capello. ¡Y jugó hasta los 37 años!... Aplicándole a él su misma medicina, ¿tendríamos que deducir que jugó todos aquellos partidos porque era "un problema" dejarlo fuera? ¿A quién desplazó él? ¿Y por qué no se retiró a los 32 años y dejó el sitio a otros compañeros más jóvenes y en mejor forma?... Especular con los demás es fácil. Jubilar al que está enfrente también. Pero la historia ya no es tan divertida cuando se dedican a especular con nuestra vida y con nuestro trabajo y resulta que a quien quieren jubilar es a tí. Sacchi -quien, por cierto, cuando estuvo en el Real se dedicó al dolce far niente y a pasear su colección de foulards, todo sea dicho con la máxima admiración y respeto hacia su trayectoria profesional- y Capello eran dos tipos con un carácter a prueba de bombas porque alineaban a Baresi un día sí y otro también, pero Pellegrini es un piernas porque cuenta con Raúl. ¿Y por qué todos cuentan con Raúl?... Por lo mismo que lo hacían con Baresi. Sacchi lo dijo una vez: "Raúl es un crack mental. Sólo he conocido dos jugadores a ese nivel: Baresi y Maldini". 

Extirpar a Guti

2 de Noviembre de 2009 - 13:02:06 - Juan Manuel Rodríguez - 149 comentarios

A veces nos preguntamos por qué los canteranos no acaban de triunfar en el Real Madrid y sin embargo sí lo hacen en otros sitios. Esta temporada otoño-invierno se lleva Negredo. El delantero centro cedido al Sevilla es muy "ponible", como suelen decir en los grandes almacenes cuando te quieren colocar un traje de chaqueta o un abrigo: "y, además, es muy ponible". Pues Negredo es eso precisamente, "muy ponible". Cualquiera que sepa un poquito de fútbol se da cuenta de la progresión de este chaval y del extraordinario futuro que tiene por delante. Pero es que el Real Madrid, que para lo bueno es diferente al resto, también lo es para lo malo. Es muy complicado que, salvo que surja una generación de futbolistas únicos e irrepetibles del tipo de la Quinta del Buitre, un canterano tenga la imprescindible regularidad que le permita explotar y demostrar sus condiciones. Es más, de quedarse para no jugar, ese futbolista corre el serio riesgo de estancarse y acabar sus días en el limbo.

Por otro lado, el ogro del Bernabéu, siempre voraz, necesita que le suministren de carne fresca a diario. Su apetito crece a medida que las cosas se complican y cuando pintan bastos, que es siempre que el equipo no golea y extasía al personal, tiene una necesidad perentoria de focalizar el orígen de todos sus males. En esa situación, cuando en otros clubes se salva al pobre chico que acaba de llegar, en el Madrid se le machaca sin misericordia. Y luego sí, luego se echa de menos a Negredo, Mata, Parejo y compañía. Mata, por ejemplo, es un clásico: "pero, ¿cómo es posible que dejaran escapar a este chaval? ¿Es que no tienen ojos en la cara?"... Y ahora, y mucho más después de su golazo del otro día, el "ponible" es Negredo, a quien hay que recuperar ya, ahora mismo, en este preciso momento, mejor ayer que hoy... ¿Recuperar para qué? ¿Para jugar? ¿Y en lugar de quién? ¿Y cuándo Negredo falle un gol a portería vacía, qué?...

Otro aspecto que podría disuadir definitivamente a los chavales de intentar dar el salto al primer equipo del Madrid, que debería ser su sueño, prefiriendo a lo mejor un destino intermedio más relajado, es el trato que en la actualidad se dispensa hacia futbolistas que llevan en esa casa más de quince años. Esta es también una moda muy reciente puesto que, históricamente hablando, el trato hacia los mayores siempre fue proverbial. Yo, que soy raulista, no soy sin embargo gutiísta; me parece que Guti ha tirado por la ventana unas virtudes futbolísticas que a la fuerza tendrían que haberle convertido en el líder indiscutible de este equipo. Guti es a ratos genial y a ratos cabra loca, pero el tanto por ciento a favor de la segunda opción es tan abrumador que el Madrid no le saca rendimiento: te gana un partido y te complica diez. El otro día, en Alcorcón, Guti volvió a canalizar erróneamente la tremenda indignación que le invadía por dentro al ver que un equipo de Segunda B goleaba a su Madrid.

Me parece que el 4-0 fue culpa de los jugadores. Uno lo intentó, otro se revolvió y nueve pasearon a Miss Daisy por el campo. Poca cosa incluso para el Alcorcón. Y en el descanso, con el 3-0 en el marcador, tendría que haberse visto la mano del entrenador con Guti. Si yo hubiera sido Pellegrini le habría dicho lo siguiente: "Mira, José María, tú sólo tienes más clase y eres mejor futbolista que los once del Alcorcón, pero eso tienes que demostrarlo en la segunda parte liderando a este equipo. Quiero que embeleses a los aficionados que están en la grada y que mañana se lea en la prensa que este partido lo ganó Guti en la segunda mitad. Sé que te quema vernos en esta situación, pero también sé que si hay alguien que puede sacarnos de este atolladero eres tú. Juega al fútbol y haz jugar a tus compañeros. Lidéralos y no caigas en la tentación de revolverte a la primera entrada. Dános una clase, Guti". Pues no. Pellegrini cambió al único que tenía sangre en las venas por miedo a quedarse con 10 y el Madrid perdió por 4-0. Y ahora la afición quiere expatriar a Guti y excomulgar a Raúl, 30 años entre los dos en el club. El madridismo tiene localizado el problema. A extirpar. Escalpelo...

Huesos de santo

1 de Noviembre de 2009 - 17:36:03 - Juan Manuel Rodríguez - 97 comentarios

Atiborrados y empachados de éxito, muchos madridistas han acabado por transformarse en auténticos adictos a los finales felices del tipo de "chico conoce a chica, se casan, tienen hijos, van a Harvard o Yale, uno acaba siendo Nobel de Literatura, otra primera ministra y el pequeñín triunfa en la NBA". Así, convertidos en consumistas del triunfo rápido, les da lo mismo la calidad que tenga la carne de la hamburguesa que van a engullir con tal de que llegue a la mesa bien picada y se la sirvan en los próximos cinco minutos. Los héroes son héroes un lunes y al domingo siguiente son auténticos diablos. Uno se levanta santo el domingo y el miércoles se acuesta lapidado. No hay tiempo que perder y yo no creo que fuera eso lo que buscaba Santiago Bernabéu cuando decidió darle un nuevo impulso al club. El Real Madrid iba a ser distinto al resto, un ejemplo a seguir en el que importaría tanto la cantidad como la calidad. Algo hizo "¡clic!" cuando murió Bernabéu y después de él llegó el apagón.

Hoy, 1 de noviembre, tradicional festividad de todos los santos, cada día que pasa más acorralados por el truco y el trato americanos, el madridismo tiene un nuevo mártir al que poner velas y elevar suplicas. San Gonzalo Gerardo Higuaín ocupa el sitio que fueron dejando vacante otros santos antes que él. Conocedor de la situación, el periodismo deportivo juega a favor de la obra que iniciaron otros y convierte al delantero argentino en lo que sea menester: enésimo salvador de la patria, supermán que tira del carro, Hércules de Brest, el nuevo forzudo de la feria. Él aún no lo sabe, o quizás sí, pero si este próximo martes se le ocurre fallar un gol cantado contra el Milan pasará de ser Gonzalo mártir y ocupar un sitio privilegiado en el santoral a convertirse otra vez en Igualín. Así se le conocía cuando llegó al Madrid de la mano de Mijatovic: "este es Igualín que Ronaldo".

Empachados de éxito, muchos madridistas, no todos desde luego, emplean consciente o inconscientemente a Higuaín, el nuevo santo, el nuevo mártir, el nuevo Sansón, como ariete que eche abajo al futbolista que más veces ha vestido esa camiseta. Desde luego que el chico no está en esa historia sino en otra muy distinta, la de hacerse un hueco en el once titular del mejor y más exigente club de fútbol del siglo XX, pero a uno, que ha visto cómo se pitaba en ese estadio a Stielike, Míchel, Butragueño o Santillana, le resulta especialmente doloroso que Raúl, que sí encarna lo que Santiago Bernabéu quería para este equipo, tenga que asistir en silencio a un debate tan demagógico y estéril como gratuitamente dañino. Claro que no da lo mismo el fast food que un buen filete sangrante de solomillo de buey. Los grandes clubes se construyen con los pequeños detalles. Esto no tendría demasiado sentido si al final lo único que importara es que entrara la pelotita entre los tres palitos. ¿En qué sería entonces distinto el Real Madrid y qué diferenciaría a los madridistas del resto?  

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