Agosto 2009


Por estas que iba a brindar por Abel

31 de Agosto de 2009 - 20:22:04 - Juan Manuel Rodríguez

Por estas que iba a brindar por Abel, lo prometo. Por estas. Tenía decidido rescatar de la nevera el champagne que lleva enfriándose desde tiempos inmemoriales y elevar mi copa por Abel, Sabas y Denia tras haber igualado lo que logró en su día Javier Aguirre. Es muy difícil conseguir colarse un año en la Champions League, dos seguidos constituye casi, casi un milagro deportivo. Digo esto más que nada porque dos plazas parecen aseguradas para Barcelona y Real Madrid, Real Madrid y Barcelona, y para las otras dos hay auténticos palos entre Sevilla, Valencia, Villarreal y las sorpresas que se vayan añadiendo cada temporada. En el estadio Vicente Calderón saben muy bien de lo que estoy hablando, no en vano el Atlético de Madrid llevaba diez largos años sin jugar al máximo nivel continental hasta que llegó precisamente Aguirre al banquillo para solucionarlo. Y lo solucionó.

No brindé nunca por Aguirre, y eso a pesar de la grandísima amistad que nos une (le he visto una vez en mi vida), porque pensaba que Gil y Cerezo le habían contratado precisamente para eso, para mejorar y no para empeorar, pero puesto que me comprometí con los penúltimos abelinistas vivos del blog a hacerlo por el actual entrenador si lograba igualar lo realizado por su antecesor en el cargo, me dirigía con paso firme, cabeza alta, ánimo decidido y sed de champagne hacia la nevera cuando de repente, al fondo, oí la rueda de prensa del entrenador rojiblanco tras el 3-0 de Málaga. Ojo que un pinchazo lo tiene cualquiera, lo digo más que nada anticipándome a los abelinistas que justifiquen este artículo por la goleada sufrida el domingo. En absoluto. Se puede perder en Málaga, quizás no de una forma tan estrepitosa, pero se puede perder. No pasa nada. Pero lo que dijo Abel... Lo que dijo Abel es harina de otro costal.

Abel dijo que el Málaga había tenido "una ocasión y media y había marcado tres goles". Por lo que se ve, las matemáticas tampoco son el fuerte del entrenador atlético. A lo máximo que puede aspirar un equipo que tenga una ocasión y media es a marcar un gol porque los medios goles todavía no están aprobados por Michel Platini. Seguro que con el tiempo los aprobará, pero hoy por hoy todavía no están aprobados. Con un desprecio infinito hacia el rival que les acababa de golear, Abel añadió que el Málaga había jugado al contraataque. Aragonés dice que eso del contraataque no existe y que cuando uno tiene el balón ataca y cuando no lo tiene defiende, pero si resulta que jugando de esa forma el Málaga le marcó 3 a un equipo de Champions, Abel tendría que copiar el secreto y no criticar al rival. Por eso el champagne se va a tener que quedar lastimosamente donde estaba. Porque Abel nunca tiene la culpa. Y porque tiene que aprender a perder. Por estas que iba a brindar por él, lo prometo. Por estas. Pero va a ser que no. La ha vuelto a fastidiar.

Un Luis Enrique brasileño para Laporta

30 de Agosto de 2009 - 18:41:46 - Juan Manuel Rodríguez

Hay que reconocer que por lo menos con Robinho el Real Madrid hizo un buen negocio. Florentino Pérez lo fichó tras arduas negociaciones por 27 millones de euros y la familia Al-Fahim se lo compró a Ramón Calderón por 40. El caso del "ciclista" brasileño fue extraño porque habitualmente el Madrid suele perder dinero con esas operaciones y los jugadores, como en el caso de Robben o Sneijder, se resisten hasta el límite de sus fuerzas a abandonar el club, pero Robinho sintió que le estaban utilizando como moneda de cambio con objeto de facilitar la llegada de Cristiano y forzó la maquinaria para que le dejaran marchar. Y el Real Madrid, como decía, salió ganando extrañamente con el cambio. Este chico, quizás debido al extraño influjo que ejercía sobre él Ronaldo, creía que era el número uno del mundo y actuó con la seguridad de quien se siente como tal.
 
Si es cierto lo que publican en Inglaterra, Mark Hughes dio su consentimiento a los propietarios del City, los Fahim de toda la vida, para que vendieran a Robinho si llegaba una buena oferta por él. Y llegó, vaya que si llegó. Una oferta extraordinaria si tenemos en cuenta que la primera temporada del jugador en la Premier League ha sido bastante mediocre. Los dueños del Manchester recibieron el O.K. del entrenador para traspasar a un futbolista que le ha decepcionado mucho y sin embargo estos, quién sabe si para no transmitir equívocos signos de debilidad al resto de clubes, rechazaron ayer una oferta por la cual recuperaban hasta el último euro invertido en Robinho. ¿Quién estaría dispuesto a pagar 40 millones de euros por un futbolista por el que el Manchester hizo hace un año un esfuerzo inversor notable, alcanzando probablemente el límite de lo que se puede pagar por Robinho, después de un año tan malo?... La respuesta es Joan Laporta.

Es verdad que a los técnicos del Barcelona les gustaba Robinho antes incluso de que fichara por el Real Madrid. Pero el Robinho de 2005 no era en absoluto el Robinho de 2009. Hace cuatro años a Robinho le envolvía el halo del sucesor de Pelé, la nueva perla brasileña, un futbolista capaz de todo. Hoy Robinho es un futbolista decididamente estancado, un jugador con demasiadas fugas mentales sobre el campo y a quien su actual entrenador quiere perder de vista cuanto antes. Para el único que Robinho puede seguir valiendo en 2009 los 40 millones que el City pagó en 2008 es para Laporta. ¿Por qué?... Muy fácil: Robinho se marchó echando pestes del Madrid, despotricando contra todo y contra todos... ¿Y si Guardiola consiguiera hacerle triunfar en el Barça? Así Laporta tendría su Luis Enrique brasileño y se iría dándole una patada en la espinilla a Florentino. ¿40 millones por Robinho? El Real Madrid fichó por un poco más a Kaká y fue definido como imperialista. Los Al-Fahim tienen el dinero por castigo y Hughes sólo tiene la razón. Si no le hubieran hecho caso omiso, el problema sería ahora de Pep Guardiola.

Que pase Ribéry

28 de Agosto de 2009 - 18:38:07 - Juan Manuel Rodríguez

Habría que afinar mucho para decidir cual de estos cuatro futbolistas de campanillas ha resultado más intrascendente en la reciente historia del Real Madrid: Robinho, hoy en las filas del Manchester City, Robben, recientemente traspasado al Bayern de Munich, Sneijder, que acaba de fichar por el Inter de Milán, y Van der Vaart, todavía jugador merengue aunque por poco tiempo. En mi opinión, el más decepcionante de todos, porque era el que más nombre tenía al llegar, ha sido Robben: mucho ruido y pocas nueces. Sé que a Robben le molesta que digan de él que es un jugador de cristal pero es que desgraciadamente lo es. Robinho era la nueva perla brasileira, el Pelé nuestro de cada día, pero cincuenta bicicletas después nos dimos perfecta cuenta de que aquel chaval sólo tenía del mejor los humos y que se quedaría estancado. De Van der Vaart poco más se puede añadir salvo que, al parecer, según los últimos rumores, ha estado por Madrid este último año.

Sneijder tenía menos nombre que Robben aunque eso no quisiera decir que varios clubes españoles, destacadamente el Valencia, e italianos le tuvieran entre sus objetivos. La expectación que generó el fichaje de Sneijder fue mucho menor que el de Robben porque al segundo lo venía prometiendo Ramón Calderón desde tiempos inmemoriales (aquella famosa letanía de "Kaká, Cesc y Robben") y cuando al fin vino destrozó muchas ilusiones. Cuando no estaba lesionado, que era casi siempre, se encontraba en proceso de recuperación y cuando estaba recuperado del todo era inevitable que los aficionados se preguntaran inconscientemente cuándo volvería a recaer. Para más inri, en aquellos breves instantes de normalidad física Robben pretendía demostrar en muy poco tiempo que no se habían confundido con él. Yo creo que es un gran futbolista con una tendencia anormal a romperse por cualquier cosa.

Al irse, Sneijder ha comentado que el Real se ha portado muy mal con él. Eso es así porque hay muchos futbolistas que se preguntan qué puede hacer el Madrid por ellos y no qué pueden hacer ellos por el Madrid. Lo que hizo el Madrid por Sneijder está claro: pagó por él 27 millones de euros y le firmó un contrato millonario por cinco temporadas; ahora ha tenido que venderlo por 15 millones y gracias. Lo que al parecer ha hecho Sneijder por Madrid (por la ciudad de Madrid, no por el Real Madrid Club de Fútbol) ha sido aprenderse de carrerilla los nombres de todos los locales nocturnos. Decididamente y de una vez por todas convendrá aclarar que el Real Madrid no es una ONG sino un equipo de fútbol campeón que necesita jugadores ganadores. Robinho, Robben, Sneijder y Van der Vaart son cuatro buenos futbolistas que, por unas u otras razones, no pudieron o no supieron alcanzar el nivel que exige el mejor club del siglo XX según la FIFA. Que pase Ribéry.

Naturalmente que el Real Madrid es el equipo de España

27 de Agosto de 2009 - 18:11:34 - Juan Manuel Rodríguez

Jamás una obviedad resultó tan polémica. Cule1983, por ejemplo, me dice que soy un mediocre y sectario y se contiene a la hora de llamarme cosas aún peores. Kavernni me pregunta si él es un mal español por no sentirse representado por el Real Madrid y Credence apostilla que lo dicho en la última frase de mi anterior artículo es propio del peor Roncero (doy por hecho que eso debe ser muy malo). Edwood insiste con lo de Roncero, saca a colación al poeta Machado y piensa que soy intelectualmente mediocre y conceptualmente perverso. Playmoge me acusa de ser un panfletario y Alber130 -¡tú también, Bruto!- sostiene que me sobró lo último. Sebmelmo por su parte cree que todo es debido a que me he leído las gansadas de la prensa culé y he llegado a la conclusión de que a mí no me podía ganar nadie a manipulador, demagogo, necio, provocador y falseador de la realidad: "Dios bendiga su inquina", concluye.

Morlako apostilla que el equipo de España es la selección española de fútbol y Tientos añade que el Madrid es el equipo de los madridistas y de nadie más.  Vuelve Sebmelmo a la carga y comenta que me pudo el ansia de provocar y Taros sostiene que lo dicho por Jorge Valdano y, más humildemente, lo que yo mismo he comentado fomentan el antimadridismo y, un poquito más abajo, añade que de Roncero y de Gómez no espera más pero de mí sí. Jauminha (ya le echaba yo en falta) opina que mi última frase sólo alimenta eso que yo tanto odio... Así que, resumiendo que es gerundio, quien suscribe es un mediocre, sectario, panfletario y conceptualmente perverso, un manipulador y un demagogo, necio y provocador que falsea la realidad... ¿Por qué? ¿Por decir que el Real Madrid es el equipo de España?. Pues lo repito: el Real Madrid es por supuesto el equipo de España.

¿Qué es lo que yo creo?... Lo que yo creo es que en este blog hay mucho participante que ha vuelto o está próximo a volver de sus vacaciones mientras que el blogger, que debo ser yo, se pilló las suyas el martes y (aunque está mal que yo lo diga) está en plena forma. La frase "el Real Madrid es el equipo de España" con la que concluí mi artículo de ayer y que sirve de título al de hoy es probablemente la más inocente y menos provocadora de las que he firmado a lo largo de estos últimos veinte años. Daba por hecho que todo el mundo tenía claro que eso era así, más allá de que al Madrid le reciban de uñas en Sevilla, Barcelona y Valencia, como por otro lado debe ser. El Real Madrid es el equipo de España del mismo modo que el Manchester lo es de Inglaterra o el Bayern de Munich de Alemania. Es más, el Real Madrid debe ser el equipo de España puesto que fue elegido por la FIFA como el mejor equipo del siglo XX.
 
El Real Madrid es el equipo de España porque, cuando viajas fuera de España y dices que eres español, el ochenta por ciento de los extranjeros exclaman: "¡Oh... Real Madrid!"... Y, por cierto, no nos olvidemos: el Real Madrid es el equipo de España porque cuando juega una final europea, (y alguna ha jugado e incluso ha ganado a lo largo del último medio siglo) sus aficionados tienen la rara costumbre de pasear la bandera... ¡de España! El asunto no tiene mayor discusión y queda zanjado por mi parte salvo que el 1 de septiembre, día del regreso al trabajo, produzca en algunos intervinientes en este blog un trauma post vacacional tal que se atrevan a seguir discutiendo acerca de algo que, aunque les pueda doler, simplemente no tiene discusión. De ser así, de continuar esta discusión acerca del sexo angelical, advierto que yo me reincorporo el 28 de septiembre, San Pasencio y Santa Tecla, y tengo tooodo el tiempo del mundo.

El imperio culé contraataca

26 de Agosto de 2009 - 17:10:39 - Juan Manuel Rodríguez

Menudo fichaje imperialista el del Barcelona de baloncesto. Si al final los clubes llegan a un acuerdo, Ricky Rubio será traspasado del Joventut al club azulgrana por 3,7 millones de euros, convirtiéndose así en el más caro de la historia de la ACB. Parece que el Real Madrid llegó a los 3,5 millones y hubo quien aseguró en su día, aunque eso está por confirmarse, que podría pagar hasta 4, pero a Rubio, que estaba dispuesto a recogerlo todo y marcharse a jugar a los Estados Unidos de América, le entró el canguelo y no se atrevió a pillar el Puente Aéreo por miedo a abandonar el núcleo familiar. La verdad es que Ricky quedó como Cagancho en Almagro ante su afición de toda la vida. Recuerdo un reportaje que hicieron por las calles de Badalona y le decían de todo menos bonito. Si Villacampa cobra finalmente lo suyo, Laporta habrá pagado por Ricky 1,9 millones de euros más de los que el Madrid pagó en su día por Raúl López y Brad Oleson, y 2,2 millones de euros más de los que tuvo que abonar al Estudiantes para hacerse con los servicios de Felipe Reyes.

El imperio culé contraatacará también con Dmytro Chygrynskiy. El Shakhtar Donetsk, que probablemente no se haya visto en otra como esta, percibirá del Barça entre 25 y 27 millones de euros. Al futbolista le ha entrado semejante ataque de responsabilidad ante el imprevisto desembolso culé que vendrá a España por menos dinero del que cobraba en Ucrania. Treinta millones de euros entre Ricky y Dmytro, y Zapatero, el de los verdes, el otro de Convergencia, la vicepresidenta económica y el del partido independentista de Carod sin decir esta boca es mía. Será, digo yo, porque en el fondo su boca tampoco les pertenece porque cuando el Madrid contrató a Ronaldo y Kaká bien que la abrieron (y hasta pudimos verles las endodoncias) para criticar la ética de esos fichajes en unas circunstancias económicas tan malas y con tantos parados. Luego volvieron a cerrarla con Ibrahimovic y hasta hoy. El paro sigue subiendo, el Barça sigue fichando y el de los verdes continúa en Babia.

Si Valdano ha hecho esas declaraciones a DPA en respuesta a las que hizo en su día Laporta habrá que convenir que el director general madridista se recrea mucho en la suerte o es de efectos retardadísimos. Pero en realidad Valdano no ha dicho nada que no se supiera ya: el Barcelona mira desde Cataluña hacia adentro y el Real Madrid lo hace desde España hacia afuera. Esto es así desde hace más de medio siglo, yo creo que desde que Di Stéfano llegó, vio, venció y el Real ganó cinco veces consecutivas la Copa de Europa. Al Barça tampoco le ha ido del todo mal al insistir machaconamente en eso del equipo oprimido, resistente al poder y mártir de las libertades y la cultura. En el fondo, puro marketing. Laporta, y Gaspart y Núñez en mucha menor medida, son fruto precisamente de esa campaña publicitaria. Pero Valdano tiene razón: el Barça mira hacia adentro y el Madrid hacia afuera. Por eso el Real es el equipo de España. 

Que fichen a Chuene

25 de Agosto de 2009 - 17:32:37 - Juan Manuel Rodríguez

Caster Semenya, la atleta que tiene toda la pinta de ser un hombre que en el fondo es una mujer, acaba de ser recibida entre ovaciones en Johannesburgo y será próximamente agasajada por el mismísimo presidente del país. En Sudáfrica se han tomado muy a pecho eso de que a su chica la hagan el test del sexo después de ganar los 800 metros lisos con más de dos segundos de ventaja sobre su inmediata perseguidora. Leonard Chuene, presidente de la federación sudafricana de atletismo, aseguró nada más llegar al aeropuerto que no pensaban consentir en modo algunos que los europeos definiéramos y describiéramos a su niña. Con un par. Dejando a un lado el hecho de que a mí la "niña" en cuestión es capaz de agarrarme por el cuello y levantarme dos palmos del suelo mientras toca una vuvuzela, lo cierto y verdad es que Chuene, probablemente ajeno al espíritu de la alianza de las civilizaciones que hemos inventado los modernos y guays de España, estuvo en su sitio: ¡los europeos no pasarán!...

Semenya es recibida en su casa como una atropellada heroína nacional mientras que Natalia Rodríguez desciende en paracaídas sobre España y recibe el ánimo de los suyos. Cuatro animosos gatos con pancartas movilizados la noche anterior por los padres y hermanos. Natalia ha sufrido pesadillas con los últimos 200 metros de la carrera en la que ganó justamente la medalla de oro en la prueba de 1.500. Es tan buena chica que, después de escuchar a sus abogados defensores poniéndola literalmente a caer de un burro desde el estrado, llegó a la errónea conclusión de que igual estaba bien eliminada. Tiempo tendrá para darse cuenta de que ella no mató a Manolete por mucho que el jefe de la delegación española asintiera con la cabecita cuando los jueces la compararon con un toro de lidia tras ver varias veces repetida la carrera. El público asistente pidió las dos orejas de Natalia hasta el punto que no quiso dar la vuelta al estadio por miedo a las represalias. ¡Olé!...

Yo a Odriozola, quien todo sea dicho de paso lleva sentado en esa silla más años que Obiang en la suya y Villar en la de Porta, le recomendaría encarecidamente que para futuras pruebas fichara como representante español al tal Chuene. Ese sí que es un tío como Dios manda. No sabe Semenya la suerte que ha tenido por haber nacido en Sudáfrica. De haberlo hecho en la moderna España su jefe habría jurado delante de quien fuera que tiene picha, que él la ha visto, y que se afeita con navaja y sin jabón. Por cierto que a Natalia acaban de dejarla fuera de la reunión de Zúrich porque, según el presidente de la federación española, los organizadores temen que les estropee el percal y acabe ganando la prueba... Pues muy sencillo: ¡que se lleven a De Carlos de juez de la carrera!... En esta España de los guays, Natalia Rodríguez tiene pesadillas y quien la dejó vendida duerme a pierna suelta. Menuda alianza la nuestra.  

Somos tan modernos y tan guays

24 de Agosto de 2009 - 12:24:47 - Juan Manuel Rodríguez

El próximo 2 de octubre el Comité Olímpico Internacional decidirá qué ciudad organiza los Juegos Olímpicos del verano de 2016. Y yo, salvo que alguien me demuestre lo contrario e incluso demostrándomelo, sostengo que Madrid es la candidata ideal. Mucho mejor candidata que Chicago. Infinitamente mejor candidata que Tokio. Mil veces mejor candidata que Río de Janeiro. Habrá quien piense que yo digo esto porque soy español y nacido en Madrid; pues bien: quien piense eso está en lo cierto. Ya tendrán tiempo de ser objetivos los miembros del COI, si es que alguna vez lo fueron que lo dudo, pero yo no me puedo permitir ese lujo. Sé que Madrid es una candidata magnífica y que sus tres rivales no la superan en nada. Sé que Madrid está en condiciones de organizar maravillosamente esos Juegos. Sé que se lo merece y sé que, para apoyar a Chicago, ya está el inquilino del ala oeste de la Casa Blanca.

¿Se imaginan que el 1 de octubre, veinticuatro horas antes de que empezaran las votaciones decisivas, apareciesen el Rey, el alcalde de Madrid o alguno de los componentes más relevantes de la delegación española y dijeran que Chicago era la mejor candidata?... Es inimaginable, ¿verdad?... Y es inimaginable porque los españoles apoyarán a Madrid, los estadounidenses a Chicago, los japoneses a Tokio y los brasileños a Río. Lo contrario sería demasiado moderno. Aunque los españoles nos hemos convertido últimamente en los reyes de la modernidad mundial. Y ahí está, sin ir más lejos, el caso de Natalia Rodríguez. Uno pensaba, en su ingenuidad, que el jefe del equipo nacional español en los Mundiales de atletismo de Berlín estaba allí para defender los intereses de los atletas españoles, pero no. Somos tan modernos y tan guays que hemos ido allí a defender a los deportistas etíopes.

No dudo que el director general de la federación española de atletismo sepa un montón de lo suyo. Seguro que es el que más sabe. Una eminencia de los 1.500. Pero, ¿en qué cabeza humana cabe que salga diciendo que la decisión de arrebatarle la medalla de oro a la catalana es justa? ¿Alguien lo hace? ¿Alguien sale diciendo que es justo que le quiten algo a uno de los suyos?... Nadie. Para eso estamos los españoles. Pongamos por caso que Natalia empuja efectivamente a Gelete Burka. Si los jueces lo tienen tan claro, ¿a santo de qué viene que nosotros además les demos la razón? ¿En aras del espíritu olímpico que se ha cargado el COI?... Yo, que no soy un especialista, también he visto la carrera por delante, por detrás, por arriba, por abajo y a cámara lenta, y lo que veo es que Natalia es una locomotora muy superior al resto y que Burka le cierra el paso cuando ve que la va a superar. Y cuando Burka le cierra el paso, Natalia, por supuesto, empuja. Porque, aunque somos muy modernos, los españoles aún no podemos volatilizarnos en el aire berlinés.

Declaraciones tan desafortunadas como las del señor De Carlos han contribuido decisivamente a que ya circulen vídeos por la red en los que se compara a Natalia con un toro bravo que arrasa con los cuernos a todo aquel que osa ponerse por delante. Hubo una cornada, sí, pero se la dieron a ella. Y por el flanco más inesperado. Se la dio en concreto el mozo de espadas. En España somos tan modernos que cuando un ciclista nuestro gana el Tour de Francia y para celebrarlo le tocan el himno danés nos vamos tan felices a casa: ha sido un error sin importancia. Somos tan guays que cuando nuestro equipo de Copa Davis va a jugar la final en Australia y un trompetista aborda con pasión e interés inusitados la interpretación del himno de Riego, la historia nos suena a guasa. Somos un ejemplo para el mundo, los defensores de Etiopía, los embajadores de aquello que no huela a español. Animo, Natalia, tú eres la campeona del mundo. Aunque no hayan sabido defenderte.

El Divac de Florentino

23 de Agosto de 2009 - 13:20:46 - Juan Manuel Rodríguez

Jorge Valdano sólo dudó una vez el día que le entrevisté en El Tirachinas y fue cuando le pregunté acerca de la opinión que Zinedine Zidane tenía sobre la superproducción de Florentino: "¿crees que él piensa que a este equipo le falta Ribéry?"... Entonces el director general se calló, se le oyó carraspear al fondo y respondió titubeando: "Todos los aficionados coincidirán en que este es un gran equipo". Sí, sí, un gran equipo pero... ¿Zidane piensa que le falta Ribéry?... Esa fue la única pregunta que no quiso responder el director general madridista. Efectivamente Zidane piensa que a este equipo le falta Ribéry. Es más, cuando Florentino Pérez pensó en ofrecerle una especie de asesoría presidencial y sentarle a su diestra en la directiva, lo hizo, además de la magnífica relación que tiene con él, porque pensaba que Zizou le ayudaría mucho a la hora de convencer al jugador del Bayern de Munich.

Por un momento pensé que Zidane trabajaría efectivamente para Florentino. El presidente del Madrid dijo el día que anunció su candidatura que no tendría demasiados problemas para convencerle de que pasara a formar parte de su equipo de trabajo. A Zidane se le veía ilusionado. Estaba contento Tenía una misión: traer a su amigo Ribéry. Pero está a punto de empezar la Liga y Ribéry no ha venido y Zidane ha desaparecido. ¿Dónde está Zidane? ¿Trabaja o no trabaja para el Real Madrid? ¿Asesora o no asesora al presidente?... Si no fuera porque todo es bien distinto -desde la persona que le trajo, la situación, para qué vendió que le traía y cómo se fue- diría que Zidane es el Divac de Florentino: se anunció a bombo y platillo su incorporación al nuevo Real Madrid y su participación es tan desconocida como la del ex NBA a quien Calderón trajo de paseo por Madrid.

De la respuesta de Valdano deduzco que a la hora de delimitar competencias y definir el proyecto se produjo un importante corrimiento de tierras que afectó al francés. "Todo el mundo coincidirá en que este es un gran equipo". Sí, sí, en eso no podemos estar más de acuerdo, pero... ¿Zidane piensa que al Madrid le falta Ribéry?... Pues sí, Zidane piensa que falta Ribéry y Valdano piensa que no. Me imagino que Florentino se vio obligado a elegir y eligió al hombre que fue su mano derecha durante sus cuatro primeros años de mandato. Eso Zidane no lo reconocerá jamás aunque Valdano, que siempre es un hombre harto elocuente, lo carraspeara en El Tirachinas hace dos o tres semanas. Por cierto: yo también pienso que a este Real Madrid le falta Ribéry aunque supongo que el que deje de faltarle será una cuestión de tiempo. El francés se ha vuelto a romper y el Bayern se ha roto con él.

Confundido de noche y equivocado de día

21 de Agosto de 2009 - 15:27:17 - Juan Manuel Rodríguez

Parece ser que a Wesley Sneijder, como a Dinio, le confundió la noche de Madrid. No es el primer caso ni tampoco será el último de un buen futbolista que se ve irremisiblemente atrapado por la noche madrileña. El holandés reconoció que le gustaba la juerga más que a un tonto un lápiz y se convirtió rápidamente en una presa fácil. Corrimos demasiado con él. Pero lo cierto es que sus primeras apariciones vistiendo la camiseta del Real Madrid fueron tan esperanzadoras que rápidamente le convertimos en el nuevo salvador de la casa blanca. A Sneijder, que es un buen futbolista, le va a pasar más o menos lo mismo que a Huntelaar: en otras circunstancias y otro momento histórico habrían triunfado, pero en el club andan ahora más preocupados de la mudanza que de otra cosa. Robben, que a mi entender está un escaloncito por encima de sus dos compatriotas, ha salvado el "corte" de auténtico milagro.

Lo que me sorprende un poco de la operación de Sneijder, y también de la de Negredo, es la rapidez con la que quieren ventilársela, como si Florentino les hubiera ordenado a Valdano y Pardeza que ingresaran dinero a marchas forzadas para acometer otro fichaje: el susto pendiente del que hablaba el otro día. De lo contrario no se entiende que un futbolista que costó 27 millones de euros vaya a ser traspasado por 15, dejando 12 por el camino. Por el doble de lo que el Madrid va a perder con Sneijder podrían ir a por Silva, por poner sólo un ejemplo. Valdano me dijo hace un par de semanas que Sneijder seguiría salvo que el Madrid recibiera un ofertón por él y no parece que lo que paga el Inter pueda encuadrarse en esa definición de ofertón del director general. Si además tenemos en cuenta que Pellegrini nunca dijo que no le quisiera, como sí ha hecho con Van der Vaart, la operación no me cuadra.

A Sneijder, confundido por la noche madrileña, acaban de terminar de trastocarle todos sus planes llegando a un acuerdo con el Inter de Milán. Si se va, que tiene toda la pinta de que finalmente será así, me quedaré con la sensación de que el Real Madrid ha dejado escapar un magnífico jugador de fútbol. Entiendo lo de las fichas y todo eso, y respeto que Pellegrini quiera tener una plantilla de 23 jugadores, pero lo que no puedo comprender, ni comprenderé nunca, es que Sneijder se vaya y se quede Gago cuando lo que uno y otro pueden aportar al equipo es realmente incomparable a favor del holandés. Sneijder no es Schuster pero se le parece mientras que Gago no es Redondo ni se le parecerá en la vida; el primero aporta desplazamiento largo de balón, disparo y visión de juego y el segundo pisa, pisa y vuelve a pisar y saca el codo a pasear. A Sneijder le confundió la noche y a Gago le equivoca el día.

Los ladrones de cuerpos y de espíritus

19 de Agosto de 2009 - 13:37:13 - Juan Manuel Rodríguez

Lo advierto en la primera línea: ruego a aquellos que piensen que mezclo la política con el deporte que cambien de canal porque lo que tengo que decir no les va a gustar. El gran Albert Boadella, sinónimo de independencia creativa, tuvo que salir pitando un mal día de la Cataluña que le vio nacer porque el ambiente se había convertido en irrespirable para él y para lo suyos. El, que es un artista y un provocador, define esta dramática situación como "epidemia mental", pero yo, que soy bastante más gris y menos original que el inventor de Els Joglars, mantengo que todo se debe a un plan perfectamente ideado desde el principio y que consiste en la identificación, primero, depuración y posterior eliminación de aquellos "cuerpos" que son ajenos o extraños al sistema que se trata de imponer. Boadella aclara que vivir en un territorio que se halla bajo los efectos de una epidemia mental requiere cierta estrategia para no salir contaminado. Por decir cosas como estas, Albert tuvo que salir pitando de Cataluña. De esta Cataluña, controlada por estos políticos.

Me vino entonces a la memoria una vieja película de Don Siegel llamada La invasión de los ladrones de cuerpos, transformada algunos años después por Philip Kaufman en La invasión de los ultracuerpos, en la que los extraterrestres se nos colaban por dentro a los humanos mientras dormíamos y acababan convirtiéndonos en unos auténticos muertos vivientes, fríos, robotizados, huecos. Para sobrevivir en aquel ambiente hostil, los humanos que aún no habían sido invadidos se veían obligados a llevar a cabo una estrategia que consistía en aparentar exactamente la misma ausencia de pulso vital y emocional de nuestros invasores. Jordi Casals, que lleva dos meses en el cargo de presidente de la federación catalana de fútbol, abogó ayer en Prades, Francia, por la sustitución del actual sistema pedagógico por otro que enseñe a "jugar en catalán" a los niños desde la categoría de alevines.

Lo mejor del caso es que Casals, que podría pasar perfectamente por el abuelito de Heidi sólo que sin barba y sin Niebla que le ladre, dice que está en contra de politizar el deporte para añadir a continuación que piensa promover una consulta popular para que los ciudadanos puedan manifestarse acerca de la oficialidad de la selección catalana de fútbol. O sea, una consulta a lo Ibarretxe. O sea, una consulta ilegal. Dice Casals, el abuelito de Heidi que no quiere politizar el deporte, que los entrenadores se dirigen a los niños en castellano y que el reto de cambiar esa situación requerirá una profunda formación tanto para los niños como para los entrenadores. Doy mil veces gracias a Dios por no tener que fingir, y otras mil veces gracias por no tener que salir escopetado de la tierra que me vio nacer. Doy gracias a Dios por permitirme vivir en una sociedad que me permite ser yo mismo y trabajar en un medio que respeta mis opiniones. Don Siegel no hizo otra cosa que advertirnos de lo que vendría: los ladrones de cuerpos y de espíritus ya están aquí. Te entiendo perfectamente Boadella. Comprendo que salieras pitando con lo puesto.

Queda un susto

18 de Agosto de 2009 - 14:10:21 - Juan Manuel Rodríguez

Queda un susto. Florentino Pérez dijo nada más acceder a la presidencia del Real Madrid que el club se vería obligado a realizar en un año la inversión de tres. De tres... del Madrid, por supuesto. En un par de meses, el Real se ha gastado el presupuesto del Jerez para los próximos veinte años. El Jerez, y nos lo confesaba anoche en El Tirachinas su propio entrenador, tiene un presupuesto de un Ronaldo: 9 millones de euros. Por eso convenía aclarar que cuando Florentino decía que el Madrid debería hacer en un año la inversión de tres, el presidente del club se estaba refiriendo a los años del Real y no por ejemplo a los del Jerez que son bastante más modestos. Aún así, y después de un esfuerzo inversor tan despampanante, yo creo que al jefe madridista le sigue rondando por la cabeza la idea de pegarle un susto a alguien. Ya se lo dio a Gaspart con Figo, a Laporta con Beckham y a Moratti con Ronaldo. Paloma Gómez Borrero me contó anoche que el presidente del Inter sigue sin comprender por qué se marchó el brasileño.

Con todo esto quiero decir que el proyecto de Florentino es realmente espectacular pero no ha dado ningún susto a nadie. Todos dábamos por hecho que, en el caso de que ganara las elecciones, F.P. traería a Kaká y Cristiano Ronaldo, así de elevado estaba el listón. Benzema, Granero, Alonso, Albiol y Arbeloa son todos unos fenomenales jugadores y seguro que van a darle muchas alegrías a los aficionados merengues pero no entran en la categoría de susto. Indudablemente, conociéndole un poquito, el susto se lo habría querido dar Florentino a Laporta con Messi o Iniesta pero, puesto que ambos son imposibles, yo creo que el susto que quiere darnos a todos el presidente del Real, y a Karl-Heinz Rummenigge el primero, se llama Franck Ribéry. Tengo para mí que, por mucho que Valdano diga lo contrario, la guinda que Florentino quiere ponerle a su pastel es la del francés.

Entre tanto, Ribéry se ha vuelto a lesionar y su relación profesional con Van Gaal se deteriora minuto a minuto. El futbolista, que no puede jugar con su equipo, lo hace sin embargo con la selección de su país y, justo después de afirmar que él nunca dijo que quisiera venir al Madrid, vuelve a romperse por algún sitio. Por supuesto que Ribéry nunca ha dicho que él quisiera venir al Madrid, pero el caso es que tampoco ha dicho lo contrario y lo que aparece evidente a ojos de todo aquel que lo quiera ver es que no quiere acabar su carrera deportiva en la Bundesliga. Rummenigge, que era un estilete cuando jugaba al fútbol, ha demostrado tener poco regate como directivo al decir que estaba dispuesto a demandar al Real Madrid si continuaba acechando a su jugador. ¿Desde cuando son demandables los cantos de sirena?... Dentro de un año Ribéry se podrá marchar por menos de la mitad de lo que cuesta ahora. Y, ¿a quién no le interesaría un susto de 50 millones de euros?

Luz que agoniza a 6.300 metros

17 de Agosto de 2009 - 14:37:22 - Juan Manuel Rodríguez

"Porque está ahí". Esa fue la respuesta que George Mallory, harto de estar harto por tener que estar justificando su pasión por la montaña, le dio a un periodista que le preguntó por qué quería escalar el Everest. La cumbre más alta de la tierra sigue estando ahí, exactamente en el mismo sitio en el que la dejaron por imposible el 8 o el 9 de junio de 1924 Mallory y su compañero Andrew Irvine. Setenta y cinco años después, una expedición dirigida por Eric Simonson localizó el cadaver del montañero británico en perfecto estado de conservación, boca abajo, a unos 500 metros de la cumbre y con la tibia y el fémur de la pierna izquierda rotos. Cuando alguien vuelva a preguntarme por qué se me ocurrió la idea de dedicarle unos minutos de radio al mundo de la aventura y por qué pensé que César Pérez de Tudela era el hombre idóneo para llevarlo a cabo, yo responderé Oscar Pérez, luz que agoniza a 6.300 metros de altitud en la repisa de una arista de una pared prácticamente vertical.

Oscar Pérez no está en la agenda de Abramovich ni tiene una cláusula de rescisión de contrato millonaria. Oscar Pérez no hace anuncios y muy poca gente le conoce cuando va por la calle. Oscar Pérez no firma autógrafos ni desembarca con chicas cañón en las discotecas de moda de Madrid. Cuando alguien me pregunte por qué, allá por junio de 2008, creí justo que El Tirachinas dedicara en verano un espacio al mundo de la montaña, yo responderé Oscar Pérez. Y Juan Antonio Apellániz, muerto en el K2 en el transcurso de una expedición organizada por el programa de Televisión Española Al Filo de lo Imposible. Atxo, como le conocían sus amigos, murió de agotamiento bajando tras alcanzar la cima de la montaña. Cuando alguien me pregunte por qué hablamos de vidas anónimas y gestas extraordinarias que sólo parecen preocupar a unos cuantos, yo les responderé Oscar Pérez y Juan Antonio Apellániz. Y Félix Iñurrategui, fallecido en el descenso del Gasherbrum II. Y Miriam García Pascual, desaparecida en el Meru Norte, en la India.

¿Por qué y para qué dedicarle tiempo al mundo de la aventura extrema?... Por Leandro Arbedo, muerto cuando bajaba del Shakaur. Por Iñaki Aiertza, Beñat Arrue, César Nieto, Aritz Artieda y Javier Arkauz, sepultados por un alud de nieve en las laderas del Pumori, un sietemil del Nepal. Por Xavier Ormazabal, hallado muerto en su tienda de campaña en el Cho Oyu. Por Rafael Guillén, muerto el 5 de mayo de este año en la montaña Dhaulagiri. Por Iñaki Ochoa que se dejó la vida en el Annapurna. Por Pepe Chaverri, David Larrión y Pablo Salas, muertos en la ascensión a la McIntyre-Colton. Y por Oscar Pérez, luz que agoniza a 6.300 metros de altitud en la repisa de una arista de una pared prácticamente vertical. No son ricos ni famosos y la gente no llena estadios para corear sus nombres, pero se juegan la vida por una pasión que George Mallory definió mejor que nadie cuando, al preguntársele por qué, él respondió que porque estaba allí. Yo hablo de ellos por lo mismo.

Mando en plaza para Messi

14 de Agosto de 2009 - 14:45:56 - Juan Manuel Rodríguez

Me hace mucha gracia cuando alguien dice que tal o cual jugador manda en un vestuario. Por supuesto que es así, pero me hace gracia porque, dependiendo de quién sea el jugador y de si nos cae bien o nos cae mal, es razonable que mande o hay que lapidarle en la plaza pública por mandar. ¿Mandaba Asensi, por poner un caso, en el Barcelona?.. En 1970 no, pero en 1980 mandaría un montón. Lo contrario sería de locos. Manda quien lleva más tiempo en un sitio y quien ha demostrado su valía y su carácter para ejercer el mando. ¿Mandaba Camacho en el Madrid?.. En 1973 no, pero en 1983 no se movía una hoja en el vestuario sin su consentimiento. Lo anormal habría sido que, en el Madrid de mediados de los 80, hubiera mandado Jankovic, que era un recién llegado, y no Camacho que ya llevaba una década en el club. ¿Manda Raúl en el Madrid?.. Naturalmente. ¿Por qué?.. Exactamente por lo mismo que mandó Camacho: porque se lo ha ganado.

¿Manda Messi en el Barça?.. Claro que manda. Y a las pruebas me remito: Laporta mejora por quinta o sexta vez su contrato tras el fichaje de Ibrahimovic y Guardiola consiente que se pierda el primer partido de Liga para que juegue con la selección de Argentina. Ahora mismo Leo Messi no manda en el Barça porque lleve un montón de años sino porque está considerado unánimemente por todos como uno de los dos mejores futbolistas del mundo. Pero es inevitable que, a medida que vayan transcurriendo los años, Messi vaya mandando más. Laporta corre a mejorarle el contrato y afirma delante de las cámaras que el mejor jugador mundial tiene que estar contento porque sabe perfectamente que esto es así. Y Guardiola le deja que juegue para Maradona en vez de hacerlo para el club que le paga una auténtica millonada porque está pensando en los cincuenta partidos siguientes.

Pero Messi manda porque se lo ha ganado sobre el campo. ¿Por qué no corrió Laporta para mejorar el contrato de Bojan?.. ¿Dejaría Guardiola que cualquier otro futbolista se perdiera el inicio de la Liga?.. Messi es distinto y por eso manda. Manda, por cierto, exactamente igual que mandaba Guardiola cuando era jugador. Los futbolistas importantes mandan porque saben que el negocio del fútbol depende de ellos. En el Madrid manda Casillas, en el Barcelona mandará Ibrahimovic y en el Atlético de Madrid manda Forlán. Independientemente de capitanías. Y, en algunos casos, también del dinero que se cobre. No diré que Messi hará lo que le plazca pero casi. Para tres meses que le quedan, Laporta no quiere problemas. Guardiola sabe que conviene transmitirle a Messi que es un futbolista distinto. Y si quiere irse unos días con Argentina, pues que se vaya. Quedan doscientos días más y muchos partidos trascendentes que resolver. Y muchos dependerán de que Messi se sienta feliz.

Los reyes del mambo que vuelven a tocar canciones de amor

13 de Agosto de 2009 - 14:07:28 - Juan Manuel Rodríguez

En 1986 también íbamos a ganar el Mundial. Menudo equipazo: Zubizarreta, Camacho, Julio Alberto, Michel, Gallego, Butragueño, Salinas... Una combinación explosiva liderada por Miguel Muñoz, el seleccionador que dos años antes había conseguido llegar a la final de la Eurocopa de Francia y contra la selección anfitriona además. España había firmado una clasificación inmaculada contra Escocia, Gales e Islandia y en Méjico quedó emparejada con Brasil, Irlanda del Norte y Argelia. En el primer partido, ante los brasileños, perdimos por 1-0 y un árbitro australiano de cuyo nombre prefiero no acordarme le anuló un golazo legal a Michel. Luego llegó el queretarazo de Butragueño y en cuartos de final, con las semifinales esperándonos a la vuelta de la esquina, la derrota ante Bélgica en la maldita tanda de penalties tras el empate a uno al final del tiempo reglamentario. Otro Mundial que íbamos a ganar.

En 1986 surfeábamos sobre la ola del éxito que supuso llegar dos años antes ni más ni menos que a la final de una Eurocopa y perderla -jugando bien al fútbol, dando la cara y con el orgullo intacto- en "territorio comanche", y ahora somos otra vez los viejos reyes del mambo que tocan canciones de amor después del éxito de Austria. Hace 22 años íbamos a ganar el Mundial sin necesidad de tener que bajarnos del autobús, que por aquellos tiempos ya incorporaba aire acondicionado, y dentro de unos meses vamos a volver a ganarlo. Por todo eso, porque pasamos rápidamente del victimismo y la melancolía más profundos a la euforia y el triunfalismo más desatados y porque nos conviene tener los pies en el suelo y no salir escopetados a descorchar aquella botella de champagne que teníamos enfriándose en el congelador desde el año 86, lo de ayer de Macedonia nos va a venir de perlas. De verdad. De perlas.
 
Con el 2-0 a favor de Macedonia ya veía al pelotón de fusilamiento montando las escopetas y exigiendo la cabeza de Vicente del Bosque en bandeja de plata. En los primeros 45 minutos tuvimos nuestra dosis de realidad y en la segunda parte España reaccionó gracias a los cambios y a tres chispazos de Torres, Piqué y Riera. Pero insisto en que el susto nos va a venir muy bien porque no nos lo va a quitar nadie. Desconozco la verosimilitud de la frase que históricamente se atribuye a Helenio Herrera. Me extraña mucho que H.H., que sabía de fútbol tanto o más que el que lo inventó, dijera eso de que él no tenía que bajarse del autobús para ganar a alguien. Lo cierto y verdad es que hoy en día, tal y como está montado este espectáculo, a todo el mundo le hace falta bajarse del autobús para ganar un partido y siempre te puedes encontrar con una Macedonia que te saque los colores. La ilusión es tremenda de cara a la cita sudafricana. Como debe ser. Pero cuando empiece el Mundial deberemos tener tan presente el exitazo de la Eurocopa como el hecho de que nuestra historia mundialista cabe en medio folio. Y nos sobra la mitad.

Metzelder como Stielike

12 de Agosto de 2009 - 17:30:07 - Juan Manuel Rodríguez

Creo que fue Gary Lineker, aquel delantero inglés que le dio tan buen resultado al Barcelona, quien definió el fútbol como ese deporte que juegan once contra once y gana Alemania. Y es cierto que el fútbol alemán, que lleva algunos años en una crisis que se ve claramente reflejada en los mediocres resultados de su selección nacional, siempre estaba ahí, jugando bien, mal o regular, surgiendo como de la nada en las semifinales de Eurocopas o Mundiales. Alemania era como Italia, aunque sin el instinto superviviente de esta última. La Liga española importaba jugadores alemanes porque, al igual que ocurría con la carrocería y el motor de sus coches, eran seguros, fiables y profesionales. Al Barcelona no le ha dado tanto por los alemanes, pero al Real Madrid, quizás por eso del estilo, sí. En el Madrid apostaban por los alemanes porque en el estadio Santiago Bernabéu gustaba mucho, y aún sigue gustando, que la gente sude la camiseta.

Uli Stielike representaba a la perfección todos aquellos valores y por eso jugó tanto tiempo en el Real Madrid. Bernabéu iba con la idea de fichar a otro pero cuanvo vio las malas pulgas que se gastaba aquel jovencito medio calvo y de bigote se empeñó, en contra de la opinión de los técnicos, en que se lo trajeran para España. Acertó. Stielike triunfó en el Madrid, tropezó varias veces con Juanito y se hizo con un puesto fijo en el once titular de la Alemania de Breitner, Littbarski, Rummenige y compañía. Llegó en silencio, jugó al fútbol silenciosamente, se fue sigilosamente y, de repente, un buen día volvió a Madrid con la camiseta de otro equipo, el Neuchatel, para jugar contra el Real en competición europea. El público no entendió que aquel día Uli defendiera a los suizos con el mismo ímpetu que empleó durante su estancia en España. Jugó, creo recordar que perdió y volvió a marcharse sin decir nada.

Christoph Metzelder es de esos. Hay futbolistas y entrenadores que vienen de fuera y se tiran aquí años y años y se van chapurreando mal el español. Metzelder lo hablaba correctamente a los seis meses. Entre tanta estrella, el central pasa inadvertido y yo creo que eso le gusta. Es alemán de los alemanes de toda la vida. Alemán al estilo Stielike. Juega poco, pero cuando salta al campo es fiable. Cuando no juega no alza la voz ni pide ser traspasado a otro equipo. Tengo la impresión de que le gusta más incluso entrenar que jugar partidos. Es sensato y parece feliz. Por otro lado, ¿por qué no habría de serlo?... A McManaman le preguntaron en una ocasión por qué iba siempre con una sonrisa de oreja a oreja y el inglés respondió lo siguiente: "Hago lo que me gusta, estoy casado con una mujer guapísima que me quiere, gano mucho dinero, pertenezco al mejor club de fútbol del mundo, entreno con jugadores a los que admiro y a veces incluso juego". Tengo para mí que Metzelder se ha ganado a pulso jugar más que a veces. Aunque estoy convencido de que si no lo hace seguirá igual: serio, seguro, fiable y profesional. Alemán.

Un dedo índice español por los cuatro costados

11 de Agosto de 2009 - 16:59:42 - Juan Manuel Rodríguez

Así es el deporte profesional. De repente, desde ayer por la noche, todos pendientes del dedo índice de una de las manos izquierdas más importantes del deporte español. Es un dedo que espera un anillo, el de campeón de la NBA, y que -de estar a pleno rendimiento- podría colaborar decisivamente con el cerebro de un cuerpo de 215 centímetros de altura (7 pies y una pulgada) y 113 kilos de peso (249 libras) a la obtención de una medalla de oro en los próximos campeonatos de Europa de baloncesto que se van a celebrar en Polonia. Ese dedo de Pau Gasol preocupa tanto dentro como fuera de España, hasta el punto de que el señor Phil Jackson, que atesora él solito diez títulos de campeón de la Liga de baloncesto más potente del mundo como entrenador, ha cogido un teléfono y ha marcado el prefijo de España y luego el de Cádiz para charlar unos instantes con su jugador en la concentración de San Fernando.

Pau ha confesado que a su equipo estadounidense no le hace ninguna gracia que su ligamento interfalángico se haya cruzado con el corpachón de Felipe Reyes y que, tras dañarse, todos le hayamos visto aparecer, cual herido en la batalla, con una aparatosa férula en el brazo y un vendaje en el dedo afectado. Esto es así porque el nuevo seleccionador nacional español, que se apellida Scariolo y que nació en Brescia, al norte de Italia, piensa acertadamente que uno juega según como se prepare y que hay que saltar a la cancha como si el entrenamiento fuera la final de los Juegos Olímpicos y España tuviera opciones de ganar la medalla de oro. Ahora Pau, que aunque es muy grande se rige más o menos por las mismas normas que afectan a los más pequeños que él, que somos casi todos, tendrá que estar veinte días a verlas venir cuando el campeonato empieza para España el 7 de septiembre.

Scariolo se las sabe todas y lo primero que ha querido anunciar a bombo y platillo es que nadie puede dudar del compromiso de Pau Gasol con el equipo nacional. Aclaración innecesaria. Ese dedo índice de la mano izquierda del mejor jugador de baloncesto de nuestro país ya ha taponado muchos balones y encestado otros tantos a favor de obra para el equipo de España. Eso a Pau, nacido en Llobregat, en Barcelona, le ha costado más de un disgusto y más de dos entre aquellos historiadores de andar por casa que piensan que Sant Boi -o San Baudilio- está al norte de Madrid y al sur de París pero no es España. Gasol, que quizás sea uno de nuestros diez mejores deportistas de la historia, es también uno de nuestros diez mejores y más activos embajadores por el mundo. Su dedo índice de la mano izquierda rebosa compromiso con una idea, la de España, que no atraviesa precisamente por su mejor momento. Si Pau no está en el Europeo será sencillamente porque no puede y no porque no quiera. El sí que ha demostrado su amor y su fidelidad a los colores. El suyo es un dedo índice español por los cuatro costados.  

Espéranos en el cielo

10 de Agosto de 2009 - 12:25:49 - Juan Manuel Rodríguez

Una vez escribió Jorge Luis Borges que la muerte era una vida vivida y que la vida era una muerte que venía. La segunda parte de la frase es cierta siempre: la vida es un regalo de Dios que hay que disfrutar a cada instante con la certeza absoluta de que en cualquier momento nos llegará la muerte. Pero hay muertes especialmente duras precisamente porque no han sucedido a una vida vivida en plenitud. Morir con 26 años en pleno siglo XXI es una auténtica tragedia. Acaso hace 500 años eso fuera más habitual, pero los 26 años del 2009 deben ser los 50 de entonces. Errol Flynn, por ejemplo, murió con 50 años pero el médico forense que le practicó la autopsia se sorprendió mucho de que aquel hombre hubiera cumplido el medio siglo, tal era el estado de sus órganos aniquilados por el consumo continuado de un cóctel de veneno compuesto por tabaco, opio y alcohol.
 
Es por eso que si la noticia de la muerte de un chaval de 26 años es de por sí sobrecogedora, la de la muerte de un deportista de 26 años -un hombre que cuida y respeta su cuerpo porque su trabajo le exige alcanzar el mejor estado físico posible, un profesional que está sometido a contínuos controles médicos con objeto justamente de evitar sorpresas desagradables- nos deje a todos con la boca abierta. A Dani Jarque, capitán del Espanyol de Barcelona, le sobrevino de repente la muerte después de una vida no vivida del todo, sólo, en la habitación del hotel en el que estaba alojado su equipo, mientras mantenía una conversación telefónica con su mujer, embarazada de 7 meses. En los últimos tiempos hemos asistido a fallecimientos repentinos tan trágicos como los de Dani, algunos incluso transmitidos en directo y siempre en el ejercicio de un esfuerzo físico notable. Jarque no, Jarque murió sentado o recostado en la cama mientras charlaba con su chica. ¿Por qué?... Nadie sabe responder a esa pregunta.

Tengo que confesar que yo no me llevo demasiado bien con la muerte. Sé que es inevitable pero no me llevo bien con ella. No me gusta. Reconozco que tengo miedo a que se muera la gente que quiero e incluso la muerte de aquellos a quienes no conocía de nada o sólo conocía un poco me produce una gran desazón. La muerte de Antonio Puerta, en circunstancias muy similares a las de Dani Jarque, me produjo mucho dolor. A mí también me pasó como a algún jugador de fútbol y tuvieron que repetirme varias veces el nombre. El sábado, cuando conocí la noticia, pregunté dos o tres veces si se trataba de verdad de Jarque. Y el domingo, siguiendo las informaciones por televisión, lloré del mismo modo que lloré cuando murió Antonio Puerta. Lloré porque no es normal. Lloré porque no me parece justo. Lloré por una vida no vivida del todo. Lloré por la traición de la muerte. Descansa en paz Dani. Espéranos en el cielo.

De nuevo las malas artes de Raúl

9 de Agosto de 2009 - 14:12:33 - Juan Manuel Rodríguez

 

Quién sabe qué habría hecho Higuaín en el partido amistoso de Toronto. Acaso lograr un hat trick. O dos. O tres. Quién sabe cuántas asistencias habría dado. Pero el caso es que al argentino le cierra otra vez el paso Raúl González Blanco, máximo goleador madridista de la pretemporada y autor de dos goles en el partido contra los amigos del Canadá. El 7 tiene hipnotizados a todos. Su malévolo influjo se ha adueñado de Cristiano Ronaldo y de Kaká. El portugués y el brasileño han caído rápidamente en las redes tejidas por el capitán del Real Madrid y sólo habrá que esperar un poco para que Benzema también se deje seducir. Dicen que hay tres plazas fijas para los nuevos y que existe una cuarta en disputa. No es justo que a Robben y a Higuaín les manden a luchar contra los elementos del vestuario cuando ellos han hecho tanto por ese club. Quizás por eso no haya venido Ribéry. ¿Para qué? ¿Para sentarle en el banquillo?

Las contrataciones de Cristiano, Kaká y Benzema supusieron una inyección de vitamina A para los enterradores de Raúl. Inmediatamente vieron el cielo abierto de par en par. Futbolistas nuevos. Un entrenador distinto. Otro proyecto. Y Florentino, con quien nunca se ha llevado bien, otra vez en el sillón presidencial. A la funeraria se le hacían los dedos huéspedes porque la orina del enfermo no tenía buena pinta, la verdad. Por si todo ello fuera poco llegó Valdano y dijo en El Tirachinas que no habría problemas si Raúl era capaz de conjugar su carácter y su inteligencia. Pero a Raúl no le da la gana conjugar nada y siempre les busca las cosquillas a los demás. Golea cuando no lo hace Cristiano y resulta que si el portugués marca uno, él va y marca dos cerrándoles el paso a Robben, que se quiere quedar, y sobre todo a Higuaín, el nuevo símbolo del madridismo. Kaká acaba de llegar y ya habla bien de él. ¿Cómo lo habrá conseguido esta vez?

¿Qué decir de Pellegrini? ¿Será recuperable? ¿No lo será?... Sólo espero y deseo que el chileno reflexione y ponga a cada uno en su sitio. El de Raúl es el banquillo. No puede ser más que el banquillo. Tiene que ser el banquillo. Si Raúl va al banquillo podrán jugar Robben e Higuaín. Si le atan al banquillo llegará Ribéry como quiere Zidane. A lo mejor, de haberle pegado el culo al banquillo cuando se lo advirtieron a los anteriores entrenadores, habría llegado Villa. Kaká, Cristiano, Benzema, Robben, Villa y Ribéry, ¡menudo equipazo!... Y, por supuesto, Higuaín. Pero no. No hay nada que hacer. Raúl juega como siempre. Marca goles como siempre. Y, como siempre, se convierte en ejemplo y referente para los nuevos. Si yo fuera Florentino lo tendría claro: Raúl no juega por el artículo 33, porque lo digo yo y basta. Esto no se puede consentir. Como siga así, el 7 va a afearnos el proyecto. ¿Y si Ronaldo y Kaká hicieran todavía mejor a Raúl?... No quiero ni pensarlo. Otra vez la matraca de la selección. Mira que se lo tenemos dicho: tu sitio está en el banquillo. Resígnate. Piérdete. Vete a tu casa.

La hora del entrenador

7 de Agosto de 2009 - 12:07:05 - Juan Manuel Rodríguez

Estoy de acuerdo con Valdano: llegó la hora del entrenador. A Pellegrini le han hecho un equipo nuevo, esa plantilla que reclamó Schuster para poder dar espectáculo, el equipo que luego heredó Juande Ramos con algunos remiendos ciertamente surrealistas y que a Boluda le parecieron tan baratos. Pues los nuevos fichajes del Real Madrid no han sido en absoluto baratos, más bien al contrario. Sólo en cuatro jugadores, Florentino Pérez ha tenido que gastarse más de 200 millones de euros, una inversión que el madridismo querrá empezar a rentabilizar en Toronto. ¿Cómo?... Ofreciendo una imagen de equipo capaz de ofrecer espectáculo y presentar dura batalla al Fútbol Club Barcelona, campeón de todo. Por eso, y porque el entrenador chileno no tenía bastante con Kaká, Cristiano y Benzema y le trajeron a Granero, Albiol y Arbeloa y, en vista de que seguía sin tenerlo del todo claro, le pusieron la guinda con Xabi Alonso, su medio centro ideal, ha llegado definitivamente la hora de que se luzca o se estrelle, dependiendo de su pericia, el entrenador.

Un aficionado le preguntó al director general del Real Madrid anoche en El Tirachinas por el sitio exacto de Raúl en una plantilla con tantas estrellas por metro cuadrado como la actual. Este del lugar que el capitán ocupará en el equipo es un asunto recurrente desde hace varios años porque Raúl, gracias a Dios, sigue cumpliéndolos y la implacable ley del fútbol que atropelló hace 72 horas a Michel Salgado es capaz de repetir la misma situación con cualquiera. Si se dan cuenta, el capitán tiene la batalla perdida porque si Pellegrini le sienta será porque no estará en condiciones de competir con jugadores más jóvenes que él y si le pone será porque este técnico también se habrá dejado seducir por ese misterioso influjo de poder que todavía rezuma el 7. Sinceramente pienso que, a estas alturas de la película, el futbolista Raúl González Blanco está por encima del bien y del mal, por encima de Florentino, Valdano, Pellegrini y Ronaldo, aunque anoche Jorge anticipara lo que puede pasar en un futuro inmediato: “si sabe utilizar su carácter con inteligencia no habrá problemas”.

Es la hora del entrenador del Madrid. A veinte días del comienzo de una nueva Liga ya deberíamos poder ver, o por lo menos intuir, por dónde irán los tiros a partir del mes de septiembre. Salvo milagro o sorpresón de última hora, Alonso cierra el círculo de incorporaciones a la primera plantilla por esta temporada y de las palabras de Valdano se desprende que en 2010 harán todo lo posible por contentar a Zidane con el fichaje de Ribéry. Es la hora de Pellegrini como lo es también la del resto de entrenadores de Primera División. Hace ahora un año, aproximadamente por estas mismas fechas, a Guardiola también le llegó su hora. Todos estábamos pendientes de si Pep, un hombre con un ascendente tremendo en la ciudad condal, sería capaz de ahormar un equipo o sólo era un reclamo publicitario de un presidente en apuros. 365 días después, el presidente ya no tiene tantos apuros y Guardiola es el entrenador más alabado del mundo. El peso añadido del que tendrá que tirar el chileno es una inversión tan despampanante como se han visto obligados a realizar en el Madrid. El Real, como decía el otro día Lotina con su gracejo habitual, ha ganado la Liga de los presupuestos. Ahora queda la Liga del fútbol.

Lo que pasó en Sudáfrica

6 de Agosto de 2009 - 19:01:36 - Juan Manuel Rodríguez

A Vicente del Bosque le han preguntado, inmediatamente después de dar la lista de futbolistas convocados para el partido amistoso contra Macedonia del próximo miércoles, si había tenido tiempo suficiente para reflexionar en las vacaciones acerca de lo sucedido en la Copa Confederaciones. Seguro que otros más cínicos o más prepotentes que el actual seleccionador habrían sorteado con arte la pregunta repreguntando a su vez al periodista si es que había acaecido alguna desgracia en Sudáfrica de la que él no estuviera al corriente o si la federación no le había informado de la defunción de algún conocido por la que el fútbol español hubiera de guardar por respeto el luto de rigor y los internacionales portar brazaletes negros. Pero Del Bosque no se ha salido por la tangente y ha contestado con educación, que es la que por cierto nos merecemos siempre y en cualquier circunstancia todos los profesionales de la información, explicando que no sólo ha tenido ocasión de reflexionar sobre lo acaecido en la Copa Confederaciones sino que incluso ha ampliado su meditación a todos y cada uno de los partidos que ha jugado España desde que él se hiciera cargo del equipo nacional.

Habrá quien piense que después de catorce victorias y una derrota, que es precisamente la fenomenal cuenta de resultados que ofrece a día de hoy Vicente, tendríamos que rasgarnos las vestiduras e ir por la calle llorando a moco tendido cual plañideras de alquiler. No es mi caso. Tan cierto es que España viene de un apabullante éxito continental que nos hizo disfrutar un montón y del que siempre conservaremos un recuerdo imborrable en la memoria como que arrastramos un historial de batacazos mundiales que se venían repitiendo sucesivamente desde la Eurocopa del año 1964. Desde aquel penúltimo éxito estuvimos preguntándonos durante más de 40 años qué narices estábamos haciendo mal, por qué otros lograban con relativa sencillez lo que a nosotros parecía resistírsenos tanto y si todo se debería a que estábamos malditos o arrastrábamos algún problema genético o similar. Hicimos cambios y más cambios, movimos piezas y más piezas, jugamos con un estilo y luego lo hicimos con otro radicalmente opuesto y, tras tanta profunda reflexión, nos dimos de bruces con la cruda realidad.

Lo que pasó en Sudáfrica es sencillamente que jugamos cinco partidos de fútbol y que perdimos uno ante un equipo, el de Estados Unidos, inferior en principio al nuestro pero que luego opuso una resistencia numantina en la final jugada contra la todopoderosa Brasil. Lo que pasó en Sudáfrica es que acabamos clasificados en la tercera posición de una competición que jamás en nuestra vida habíamos disputado. Lo que pasó en Sudáfrica es que pagamos la novatada. Lo que pasó en Sudáfrica es que alguna vez teníamos que perder. Y lo que, si fuéramos un poquito prácticos e inteligentes y no andáramos por ahí como los nuevos ricos del fútbol internacional, tendría que pasar a partir de ahora es que cerrásemos cuanto antes la clasificación para el Mundial que, a pesar de la cantidad de todos los records acumulados, aún no está asegurada, y dentro de un año estuviéramos disputando el Mundial, una competición que nunca se nos ha dado bien, como vigentes y orgullosos campeones de Europa. Entonces, dependiendo de lo que suceda, sí será el momento de sentarse con Del Bosque a sumar, restar, multiplicar, dividir y recitar en voz alta aquello tan melodramático que repetía Hamlet: ser o no ser, esa es la gran cuestión.

Sonrisas y lágrimas

5 de Agosto de 2009 - 19:18:06 - Juan Manuel Rodríguez

Por pura casualidad, porque las circunstancias así lo han querido, el Real Madrid ha asistido hoy a un cambio de guardia generacional muy significativo. Lo es por quién llega, Xabi Alonso, un futbolista largamente esperado por los actuales responsables del club que ya le pretendieron cuando despuntó en la Real Sociedad, y lo es también por quién se va, Michel Salgado, il due, un futbolista con un corazón enorme y en algunos momentos, bien es cierto que pocos, injustamente tratado. Michel ha sido testigo directo de una de las mejores rachas deportivas del club que incluyen, entre otros éxitos, tres Copas de Europa. En su afán por nacionalizar al equipo, Florentino Pérez ha cambiado español por español y, entre tanto ajetreo de idas y venidas, por el camino se habrán cruzado la amplia sonrisa del futbolista que sabe que llega al mejor club del siglo XX según la FIFA y las lágrimas del jugador que se da cuenta de que el tiempo resulta implacable incluso para él.

En cuanto a Xabi habrá que decir que todas las partes salen ganando. Ganan el Liverpool y Rafa Benítez; el club inglés porque ingresa 30 millones de euros, cantidad de dinero nada desdeñable incluso por un futbolista tan relevante como Alonso, y Benítez, que queda bien a ojos de sus jefes tras tensar la cuerda hasta la frontera de lo razonable, porque ya tenía a Aquilani preparado y porque en la refriega, que ha durado un par de meses, había visto cómo su relación con el jugador se había deteriorado. Xabi cumple su sueño de regresar a la Liga española y, por si fuera poco, lo hace al Real y en un momento de cambio muy ilusionante. Sólo hay en el mundo dos o tres clubes a los que se pueda ascender desde el Liverpool, que es un clásico, y uno de ellos es el Real Madrid. En cuanto al club blanco está todo dicho: llevaban soñando con Alonso desde que liderara aquella Real Sociedad que a punto estuvo de ganar la Liga y Pellegrini lo consideraba imprescindible para su proyecto.

En cuanto a Michel, las lágrimas le delatan y constituyen una prueba irrefutable de que el dinero no lo es todo en el fútbol. De Michel se podrán decir muchas cosas, algunas con razón y otras desnortadas, salvo que no haya sudado la camiseta con el dorsal número 2 del primer equipo del Real Madrid. Cuentan que Di Stéfano le puso la proa a Didí porque decía que cuando todos entraban por la puerta del vestuario al finalizar el partido, el brasileño lo hacía con la camiseta más limpia que el resto. Aquello impidió a Didí triunfar en el Madrid. Michel podría haber jugado perfectamente y sin desentonar en el mismo equipo que el actual presidente de honor del club. A Salgado le sustituye Xabi del mismo modo que Michel, cuando llegó al Real procedente del Celta, suplió a otro jugador. Es la ley de la vida y del fútbol. Es un cambio de guardia generacional que da carpetazo al fin a uno de los culebrones del verano. 

Habló un hombre

4 de Agosto de 2009 - 17:47:38 - Juan Manuel Rodríguez

Uno de los culebrones de este verano está siendo el fichaje de Xabi Alonso por el Real Madrid y el otro, y más aún a raíz de las críticas de Joan Laporta, ha sido el precio verdadero que se abonó al Inter por Ibrahimovic. Jamás ha estado en cuestión la calidad del sueco, que es altísima, de auténtico super clase, y en el fondo lo que pagara o dejara de pagar Laporta por él sólo habría de interesar o preocupar a los socios culés que al fin y al cabo son los dueños del club, pero como desde la ciudad condal se acusó a Florentino Pérez de imperialista, los periodistas deportivos nos hemos tirado un par de semanas tratando de discernir quién es quién en toda esta historia… hasta que ha llegado Mino Raiola para deshacer el entuerto: “Ibrahimovic es más caro que Cristiano y Kaká”. Raiola es el representante del jugador, ese personaje tan curioso que iba diciendo por ahí que su representado era mejor que Ronaldo, Kaká y Benzema juntos, y ha estado desde el primer día en el epicentro mismo de las negociaciones, de forma que, al menos en este asunto, habrá que decir amén a lo que él diga.

El lío, como siempre, lo montó Laporta. Si él se hubiera callado la boca cuando Florentino pagó 94 millones de euros por Ronaldo y otros 65 por Kaká, sencillamente no habría sucedido nada, pero al dedicarse a pisar con entusiasmo todos los charcos que iban surgiendo a su paso, llamó mucho la atención desde Madrid que el presidente culé viera la paja en ojo ajeno y no la viga en el suyo propio y desde Barcelona se inició una carrera frenética por tratar de demostrar que lo de Ibrahimovic no tenía nada que ver. Pero sí lo tiene. Raiola, que es testigo presencial y parte interesada, acaba de afirmar que la cantidad desembolsada por el club catalán es mayor a la realizada en el Real Madrid por Cristiano y Kaká. Y ofrece sus argumentos: “Si el Madrid no hubiese comprado a Ronaldo tendría que pagar una multa de 30 millones, por lo tanto su precio real es de 64. Por Kaká, Florentino se ha gastado 66. Reforzarse con Ibra costó 70 millones, 45 pagados, Eto’o valorado en 20 y otros 5 por el incumplimiento de la llegada de Hleb, fue un negocio para todos”.

Raiola añade que había varios clubes detrás de Ibrahimovic pero que “sólo uno lo podía pagar”. Y es que 70 millones, aunque se destinen a un futbolista de tantísima calidad como la que atesora el sueco en sus botas, son 70 millones y las cosas conviene pensárselas un par de veces antes de hacer una inversión tan importante. De hecho, si acudimos a la historia, el de Ibrahimovic es el fichaje más caro del Barcelona. Raiola va más allá y añade que la contratación de Ibrahimovic le ha costado más dinero a Laporta que Ronaldo o Kaká a Florentino y sentencia que fue un negocio para todos. Y es cierto. El fútbol del máximo nivel, ese del que estamos pendientes los fines de semana, ha cambiado tanto que ya no sabemos si es un deporte, un circo o un negocio. Los grandes clubes se hacen a base de grandes jugadores y, por mucha imaginación que le eches, si quieres incorporar a tu plantilla a uno de esos jugadores tienes que pagar cada vez más dinero. De repente te puedes topar con un Balón de Oro surgido de la cantera o con una generación completa de grandes futbolistas como le sucedió al Madrid con la Quinta del Buitre, pero al final, si quieres pitar, habrás de pasar por taquilla. Y eso es lo que ha hecho Laporta con Ibrahimovic, un fichaje estratégico puesto que estaba necesitado de dar cuanto antes un golpe de mano. Y lo dio. Con dinero, por supuesto. Raiola acaba de poner punto final al debate. Habló un hombre.

En el pellejo de Pellegrini

3 de Agosto de 2009 - 16:53:00 - Juan Manuel Rodríguez

Alex Ferguson dijo el otro día que a él no le gustaría estar en el pellejo de Manuel Pellegrini y todos interpretamos al instante que esas declaraciones, como las que salen de la boca de Uli Hoeness, se debían al estado de antimadridismo latente en el que se encuentra siempre el entrenador del Manchester United, fruto sin duda del dolor de un hombre que ha visto cómo al final no ha podido hacer nada para que le quiten a aquel chico que él crió a sus pechos deportivos hasta transformarlo en el futbolista más caro del mundo. Sin embargo, viendo jugar al Real Madrid en pretemporada, las palabras de Ferguson han cobrado de repente un sentido diferente al inicialmente previsto. Puede, sólo puede, que el viejo entrenador de fútbol, ese a quien, fruto precisamente de la experiencia acumulada, le ha salido una concha tan dura como la de un galápago, se estuviera refiriendo a lo incómodo que le va a resultar al chileno dirigir desde el banquillo a un equipo que no puede perder ni siquiera en los partidos amistosos. Porque este Real Madrid, aunque ya lo haya hecho ante la Juve, no puede perder.

Puede que Ferguson se estuviera refiriendo a eso y no a lo otro. Por supuesto que si le preguntas a cualquier entrenador del mundo te dirá que él sí quiere probar suerte: ¡menudo privilegio poder dirigir a Kaká, Cristiano, Benzema y compañía!... Pero la derrota es el único lujo que no puede permitirse un equipo en sus filas con todos esos jugadores. Jugando como lo harían en la Edad de Bronce, Fabio Capello ganó la Liga gracias a unos mediofondistas que él sabía que no pararían de correr ni siquiera en los vestuarios. Luego vino el estrafalario Schuster y prometió espectáculo; lo dio, sin duda, aunque fuera en la sala de prensa y no sobre el campo. El alemán se hartó de pedir aunque luego no le trajeran y, aún así, ganó otra Liga. Instintivamente, el madridismo ha dado por hecho que, tras el triplete del Barça y los extraordinarios fichajes de Florentino Pérez, el club recuperaría su posición en España y en Europa. Es imposible que Capello ganara una Liga con Emerson y Pellegrini no vaya a ganarla con Ronaldo.

El Real Madrid siempre tiene que ganar jugando bien. Da igual que en su plantilla estén los mejores futbolistas del mundo o un grupo de madereros importados del Canadá. En el estadio Santiago Bernabéu han pitado incluso al gran Zinedine Zidane, probablemente uno de los cinco o seis mejores jugadores de fútbol de toda la historia. El otro día, en el transcurso de un partido intrascendente de un torneo aún más intrascendente si cabe, se escucharon los primeros silbidos. Bajos aún, tenues y entrecortados, pero silbidos al fin y al cabo. Y así empezó la marabunta. Por otro lado, también en pretemporada, el Barça de Guardiola cuenta sus partidos por victorias y sus goles los consiguen chavalitos surgidos de la cantera. En descargo de Manuel Pellegrini, que seguro que lo hará muy bien, iba a decir que todavía es pronto, pero no, no lo es, nunca es pronto en el Madrid. Y en el Real de Kaká, Cristiano y Benzema menos aún. A nadie en su sano juicio puede entrarle en la cabeza que este equipo no lo borde y no juegue al fútbol como lo harían los mismísimos ángeles. ¿Perder?... Ese verbo no está en el diccionario. Puede que Ferguson estuviera refiriéndose a eso. 

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