Julio 2009
31 de Julio de 2009 - 13:45:24 - Juan Manuel Rodríguez - 122 comentarios
Ya lo dijo Aristófanes hace más de 2.400 años: "la desconfianza es madre de la seguridad". En 1800 apareció Édouard René Lefebvre de Laboulaye y advirtió que todas las leyes que se dictan tienen por base la desconfianza y ninguna descansa en la virtud de los ciudadanos... ¡Qué bonito sería poder dejar abiertas de noche las puertas de nuestras casas sin temor a que nadie entrara a quitarnos lo que es nuestro!... Sería bonito pero resulta imposible, un ideal, un sueño. Las denominadas cláusulas de rescisión del contrato de los deportistas profesionales tienen precisamente como principal fundamento esa desconfianza a la que hacía referencia el político y jurista francés hace más de dos siglos y buscan otorgar a los clubes de fútbol, si es que del "deporte rey" hablamos, una seguridad que ya anhelaban los griegos en los tiempos de Aristófanes.
El amor o la fidelidad a unos colores tenía sentido en los viejos tiempos. Por aquel entonces los futbolistas que llevaban muchos años en el mismo club firmaban en blanco y si el eterno rival llamaba a su puerta ofreciéndole el doble le echaba con cajas destempladas. George Bernard Shaw lo explicó de una forma que yo no lograría ni tirándome aquí tres días: "El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso es otra cosa". El fútbol movía poco dinero en los viejos tiempos, pero desde hace diez años esto se ha desmadrado de tal forma que cuando acudimos a la presentación de un futbolista y este dice eso tan típico y tan tópico de que siempre había soñado jugar allí, todos nos echamos a reír. Salvo contadísimas excepciones, los futbolistas se han convertido en mercenarios que juegan por dinero y los clubes más ricos les colocan cláusulas de rescisión imposibles para impedir así que puedan tener la tentación de largarse a otros clubes más ricos que ellos.
Acabamos de saber que el Fútbol Club Barcelona va a mejorar por quinta vez el contrato de Leo Messi pero que, a cambio, va a incrementar su cláusula de rescisión de 150 a 250 millones de euros, pasando así a convertirse en el jugador mejor pagado de la plantilla azulgrana. Si 150 millones de euros ya parecían un excentricidad incluso para Florentino Pérez, que parece capaz de todo o de casi todo, los 250 supondrían un escollo financiero bastante serio hasta para Bill Gates, Carlos Slim y Paul Allen juntos. Bueno, quizás para ellos no lo fuera pero, que se sepa, todavía no les ha dado por invertir parte de sus fortunas en el mundo del fútbol. El apabullante incremento de la cláusula de rescisión de Messi cuenta, por supuesto, con el visto bueno del jugador que ahora pasará a cobrar cerca de 11 millones de euros, más el 30 por ciento por incentivos. Parece imposible que nadie dé más. Y, de paso, Laporta apaga de golpe y porrazo ese imperceptible aunque molesto run run, inapreciable pero insistente, que decía que Florentino aparecería a las once y media de la noche del 31 de agosto en la sede de la Liga de Fútbol Profesional con los 150 millones de marras. Messi cobrará lo que Ronaldo aunque, a diferencia del portugués, el argentino seguirá explotando en exclusiva sus derechos de imagen. El clausulón espantará a las moscas y Leo se jubilará en el Barça por amor a los colores. Como por otro lado hacen todos. Quedan tan lejos los viejos tiempos.
30 de Julio de 2009 - 12:13:14 - Juan Manuel Rodríguez - 211 comentarios
Begoña Pérez me contó anoche en
El Tirachinas que Xabi Alonso ha pasado por el fotomatón. El plazo que Rafa Benítez le dio para que arreglara de una vez por todas su situación ha expirado pero el futbolista acaba de dar el paso que no dio, por ejemplo, Cristiano Ronaldo, y ha pedido por escrito a los dueños del Liverpool que le dejen marchar. La cosa habrá sido más o menos así: "estimados señores Hicks y Gillett, aquí he pasado 5 años maravillosos y me he sentido muy querido por los aficionados y respetado profesionalmente hablando; sin embargo, después de que el señor Benítez creyera oportuno ponerme a la venta la pasada campaña, creo que ha llegado el momento de dar por finalizada mi etapa aquí y, puesto que aún tengo contrato con el club, les rogaría que facilitasen en la medida de sus posibilidades mi marcha al Real Madrid. Afectuosamente, Xabier Alonso Olano". Xabi se acaba de retratar y ahora tienen que mover ficha otros.
Cristiano Ronaldo, por poner otro ejemplo, nunca quiso quedarse en fuera de juego y por mucho que se lo pidieron sólo llegó a decir que todo el mundo sabía perfectamente cual era su sueño. A la vista de los acontecimientos queda claro que él soñaba con jugar en el Real Madrid pero lo cierto y verdad es que, mientras perteneció al Manchester United, jamás, nunca, en ningún momento dejó claras del todo sus intenciones. Por encontrarle un punto de racionalidad a su calculada tibieza podríamos decir que, teniendo en cuenta sus antecedentes, acudir raudo a una llamada de Ramón Calderón tampoco era como para ir por ahí dando saltos de alegría. Podrá parecer mentira pero el caso es que, después de los fichajes de Kaká, Cristiano y Benzema, Pellegrini sigue queriendo más, cuestión esta que no sé si agrada demasiado a Florentino Pérez. El presidente apuesta por los fichajes estratégicos fuera del campo, que también lo son dentro de él, mientras que el chileno considera tácticamente imprescindible la contratación del guipuzcoano.
Dudek comentaba que no es fácil negociar con Benítez. Seguro que Rafa ya tiene un "plan B". Se habla de Cattermole, del Wigan, y de Aquilani, de la Roma. Ahora hay compañeros de Alonso que dan la cara por él y dicen que su marcha sería una grave pérdida para el Liverpool pero cuando el entrenador le sacó a la venta nadie se atrevió a criticar su decisión. El paso de Xabi, retratándose por escrito y mostrando su deseo expreso de irse de allí, merece otro paso tan claro y decidido por parte del Real Madrid. Entre 33 millones y 27, la cifra intermedia son 30. Todo el mundo tiene razón: Florentino por no pasar de esa cantidad por un jugador por quien nadie más puja en estos momentos y Benítez por pedir más por un campeón de Europa a quien el Liverpool ha dado un nombre a nivel internacional. Tal y como le pidió su técnico, Xabi se ha retratado. Y ahora, como en
Black Hawk Derribado, al Madrid sólo le queda rescatarle. Será un final de película.
29 de Julio de 2009 - 12:27:48 - Juan Manuel Rodríguez - 125 comentarios
Ayer, mientras Florentino Pérez y Joan Laporta luchaban a brazo partido para ver quién tenía la presentación más grande y quedaba camuflada la pelea que ambos mantienen en retaguardia para hacerse con los servicios de Ricky Rubio, la perla del baloncesto español, reaparecía David Villa. Es posible que un tecnicismo nos impida decir que David se presentó con su nuevo equipo, el Valencia, pero es que este verano Villa ha llegado a jugar en tres, a saber: Chelsea, Real Madrid y Fútbol Club Barcelona. Primero jugó, bien es cierto que brevemente, en la Premier, más tarde se vistió la camiseta merengue, más aún después de que Juan Cruz Sol, el hombre de Abramovich en España, dijera a la salida de Mestalla que el asturiano estaba hecho con el Madrid, y por último Villa llegó al Camp Nou para compartir delantera con Eto'o y luego con Ibrahimovic. Y al final, después de "picar" en tantos sitios, el 007 de España recaló en el Valencia.
La presentación de David careció de la magia de las de Kaká, Cristiano e Ibrahimovic. Se llevó a cabo en Ermelo, Holanda, localidad en la que lleva unos días concentrada la plantilla, y resultó para todos tan tensa que acabó con una sentencia lapidaria por parte del jugador: "yo no he matado a nadie". Y efectivamente Villa no ha matado a nadie ni se tiene que hacer perdonar por nada. El crimen de David ha sido hacerles caso a sus jefes y escuchar las ofertas que le llegaran porque eso era lo mejor para todos, también para el club. Él lo desmintió rotundamente en la rueda de prensa pero a David Villa le han utilizado. Me niego a decir que un futbolista de élite que además es internacional fijo con la selección española de fútbol sea una víctima de nada, pero la prueba de que a Villa le han utilizado es la explosiva reunión que mantuvieron el jugador y su representante con Manuel Llorente. Al parecer tuvo que ser el propio jugador quien impidiera la irrupción de su padre en la misma.
David Villa es muy joven pero Benzema lo es mucho más y cuando el asturiano tenga la edad que hoy tiene Raúl, el gran emblema merengue a quien todo el mundo quiere retirar por viejo, el francés tendrá la edad que tiene él hoy. O mucho me equivoco o el tren del Madrid ha pasado definitivamente para él; puede que también el del Barça aunque ese vagón parezca más asequible. Cuanto más tiempo pase será cada vez un poquito más complicado que alguien se atreva a hacer por él una oferta escandalosamente escandalosa, que es lo que pedía Manuel Llorente. Y hablando de Llorente: el actual presidente del club (y digo lo de "actual" porque la realidad del Valencia es cambiante y hoy nos acostamos con Llorente y mañana vaya usted a saber con quién desayunamos los huevos revueltos, el café y el zumo de naranja) no puede borrarse ahora del mapa como si nada hubiera sucedido. Llorente tiene que volver a explicarles a los aficionados que si Villa escuchó al Madrid y al Barça fue única y exclusivamente porque alguien de la "zona noble" se lo pidió. Sería escandalosamente escandaloso que ahora todos se retiraran de la foto. David Villa no se lo merece. El Valencia tampoco.
28 de Julio de 2009 - 12:42:01 - Juan Manuel Rodríguez - 200 comentarios
Al Gobierno le habría encantado que la ley que permite a los contribuyentes residentes fiscales en España tributar como no residentes al tipo general del 25% y sólo por las rentas españolas, frente a los tipos de gravamen de hasta el 45% que han de aplicarse los contribuyentes residentes, que además tributan por su renta mundial, hubiera sido conocida como la "ley Foster" en vez de la "ley Beckham". El objetivo de la ley no era otro que captar por un instante la atención de los mejores profesionales mundiales, de tal forma que para ellos resultase fiscalmente atractiva la idea de levantar la tienda de campaña y trasladarla hasta aquí. Si el arquitecto Norman Foster, autor por ejemplo de la reconstrucción del Camp Nou, hubiera decidido trasladar la oficina
Foster and Partners de Londres a Madrid o Barcelona, el Gobierno sería feliz. Pero de la ley se han beneficiado básicamente los talentos deportivos y especialmente los clubes de fútbol españoles, de ahí que a David Beckham le tocara también el sambenito de dar nombre a una ley que, en un momento de crisis como el actual y en un país que supera con creces los 4 millones de parados, no resulta demasiado popular.
Las intenciones de la ley no eran malas pero se han ido pervirtiendo por el camino, aunque haya que añadir a continuación que la ley no la aprobó David Beckham sino que la sacaron adelante los partidos políticos españoles. Beckham habría seguido siendo millonario en Londres, Madrid o Madagascar. Por otro lado, la "ley Beckham" es también la "ley Kaká", la "ley Cristiano Ronaldo", la "ley Henry" y, por supuesto, la "ley Ibrahimovic". El bautizarla como "ley Beckham" podría inducir a alguien al error de pensar que fue aprobada por los "padres de la patria" sólo para que Florentino Pérez pudiera fichar al jugador inglés: nada más lejos de la realidad puesto que de esa ley se benefician absolutamente todos, desde el primero hasta el último. Quiero decir con esto que Ibrahimovic, que es de Malmoe, también cotizará al tipo general del 25% mientras que Puyol, que es de La Pobla de Segur, lo hará al 45% y, sin embargo, no he oído ayer a Joan Herrera, portavoz de Iniciativa por Cataluña Los Verdes, recordar que su propuesta de atenazar fiscalmente las fichas de los futbolistas también afectaría al nuevo fichaje del Barcelona. Será una casualidad. Yo creo que lo más justo sería rebautizar la ley y llamarla "ley Henry" puesto que de ella sigue beneficiándose aún el francés mientras que el inglés tributa ahora en los Estados Unidos de América. Haré eso, la llamaré "ley Henry" desde este momento.
Por muy despacito que lo explique Joan Laporta, muy pronto que se levante y muy tarde que se acueste, Ibrahimovic ha costado más o menos, millón arriba o millón abajo, lo mismo que Kaká. Y eso siendo extraordinariamente generosos. Y, al igual que Herrera no ha saltado todavía por la "ley Henry" de la que se va a beneficiar tan escandalosamente Ibrahimovic, no he visto tampoco que Joan Ridao, que es el secretario general de Esquerra Republicana de Cataluña, se haya abalanzado hacia un micrófono o una cámara de televisión para decir lo que dijo sobre el fichaje de Cristiano Ronaldo. Dijo esto: "es un debate en el terreno de lo ético y lo moral; rompe el mercado y las reglas de lo que debería ser algo más normal y en parámetros más humanos". ¿La distancia entre la ética y la estética son 30 millones de euros? ¿Es ético que el Barça fiche a un jugador por 60 millones de euros y no lo es que el Real Madrid contrate a uno por 64 o por 100? ¿Y no resultaría bastante más ético y desde luego mucho más estético que los políticos no hablasen pensando más en la clientela que ha de mantenerles en el poder que en los intereses reales de los españoles?... Será una casualidad o será que todo esto les ha pillado de vacaciones pero ni Herrera ni Ridao han puesto hasta el momento el dedo en la llaga de Laporta. A lo mejor es que eso no vende en Cataluña.
27 de Julio de 2009 - 12:47:09 - Juan Manuel Rodríguez - 117 comentarios
Llámenme antiguo o digan que me estoy convirtiendo en un picajoso pero es que a mí me gusta que cuando un deportista español consigue algo importante y ha de sonar el himno nacional de mi país, lo haga la
Marcha Real, también conocida como
Marcha Granadera, y no el
Himno de Riego, como ya ocurriera en Australia con motivo de una final de la Copa Davis,
Paquito el Chocolatero o la versión de
In the ghetto del Príncipe Gitano. Otra cosa bien distinta habría sido que la organización del Tour hubiera decidido el día que se presentó el recorrido de 2009 que en ninguno de los casos, ya fuera estadounidense, español, ruso o filipino el ganador de la ronda gala, sonaran himnos en París, pero puesto que no se adoptó ninguna decisión en contrario y teniendo en cuenta que Alberto Contador es de Pinto y que Pinto, salvo que Carod Rovira diga lo contrario, es España, yo, si no es mucha molestia, preferiría escuchar los acordes del himno nacional español y no los del danés, sin tener por supuesto nada en contra de Dinamarca.
Por tiempo para preparar el CD, desde luego, no podrá ser. La primera mención de
La Marcha Real aparece en el año 1761 y el primer Tour de Francia se disputó en 1903. Han tenido, si las cuentas no me fallan, 142 años desde entonces para prepararlo. Y desde que Maurice Garin se convirtiera en el primer ganador de la carrera por etapas más importante del mundo, otros 106 años más hasta la fecha. De hecho, nuestra
Marcha Real es más antigua incluso que la mismísima
Marsellesa, convertida en himno nacional francés desde 1795, 34 años más tarde que el nuestro. ¿Empaña la victoria de Contador el hecho de que el encargado de poner las músicas, que debía ser el mismo de Australia, confundiera nuestro himno con el danés?... Por supuesto que no: Alberto ha dado una lección tanto dentro como fuera de la carretera. Pero yo me hago la misma pregunta que Esperanza Aguirre: ¿qué habría pasado si en una visita oficial de Nicolás Sarkozy a Londres hubiera sonado
La Bandera de Estrellas?
¿Estoy pidiendo yo que movilicen hasta la frontera con Francia a la División de Infantería Mecanizada Brunete nº 1?... Pues no. Lo que sí pido es que el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte no defina lo sucedido como una simple anécdota y que no se ría mientras Alberto Contador, tan perplejo como el resto, se ve obligado a escuchar
Der Er Et Yndigt Land como si comprendiera algo. Anecdótico, sin duda, es el hecho de que Jaime Lissavetzky sea la cabeza visible del deporte español. Es, por cierto, una larga, tortuosa e inacabable anécdota que dura ya cinco años y que amenaza con propagarse al menos otros tres más si nadie lo remedia. El que en París, justo el día más importante para un deportista español, suene en su honor el himno nacional de Dinamarca no resulta anecdótico sino triste. Es mucho mejor no decir nada que decir que es anecdótico. A mí al menos no me lo parece. Pero es que yo soy un antiguo. Tal y como reza al final el himno nacional danés, "bebo de danskes oer". No puedo estar más de acuerdo con el autor, signifique eso lo que signifique.
26 de Julio de 2009 - 13:25:17 - Juan Manuel Rodríguez - 86 comentarios
Si algo podemos afirmar sin tener que esperar a que el pelotón entre en las calles de París es que Alberto Contador ganará este Tour de Francia en contra de la voluntad, expresada en todas y cada una de sus decisiones, de Johan Bruyneel. No sé de dónde se saca el director deportivo de Astana eso de que han sabido controlar la tensión interna; Contador ha sabido controlar magníficamente su propia tensión, multiplicada por tres desde el preciso instante en que se pudo comprobar que el belga apostaba por su amigo del alma Lance Armstrong, ese con el que mantiene una relación incomparable con el resto de ciclistas. En Annecy, Contador se encontró más huérfano que nunca aunque, según me confesaba el viernes en
El Tirachinas, él ya sabía que esto iba a ocurrir desde mucho antes. Efectivamente, tal y como dijo tras la etapa del Mont Ventoux, ha ganado dos carreras: la del hotel y la de la carretera.
Aquí viene a colación aquella maravillosa anécdota que cuentan acerca de Winston Churchill. La primera vez que entró en la Cámara de los Comunes y ocupó su escaño, miró al frente y, señalando a los laboristas, le dijo a un veterano diputado conservador: "¿Así que esos son nuestros enemigos?"... "No, hijo, no", le contestó, "esos de ahí son nuestros adversarios; a nuestros enemigos los tienes detrás". Los hermanos Schleck sólo eran adversarios de Contador porque a sus verdaderos enemigos, y empezando por su jefe, estaban en casa. No veo nada malo en la actitud ganadora de Armstrong. Si el americano no se hubiera mostrado tan competitivo le habríamos criticado porque ya no era el mismo de antes. No se ganan siete Tours de Francia sin carácter y ambición. Desde que se confirmó que Armstrong correría el Tour de 2009 supimos que no iría como cicloturista y en 2010, desde su propio equipo, volverá a intentarlo. Pero lo que no tiene perdón es la actitud de Bruyneel, favoreciendo siempre al mismo.
Por otro lado, Contador también tiene razón al afirmar que la fotografía del podio de París será histórica. Armstrong, que no tiene lo que quiere porque perseguía la victoria, ha dado una lección al conseguir la tercera plaza cuando está a punto de cumplir 38 años y llevaba 4 sin competir al máximo nivel. Alberto, que sí tiene lo que quiere y lo que indudablemente se merece, aparecerá en lo más alto del cajón, dos puestos por encima de uno de los mejores ciclistas de toda la historia. Y el año que viene, Dios dirá. No sé si nos encontramos o no ante el nuevo Miguel Induráin, lo que sí creo es que Alberto Contador va a ganar algún Tour de Francia más. Como no creo que Armstrong le vaya a hacer una oferta para que se vaya con él y con Johan a RadioShak, la próxima temporada podrá vivirla sin tanta tensión y con la seguridad de que nadie cuestione su liderazgo. Armstrong ha sido el mejor ciclista del mundo. Contador es el mejor ciclista del mundo. Hay veces que a los más grandes les cuesta un poco asimilar el significado de los tiempos verbales.
24 de Julio de 2009 - 14:15:32 - Juan Manuel Rodríguez - 127 comentarios
No sé si habrán caído ustedes en la cuenta de que todos los años por estas fechas, y eso que la última vez que Nicolas Sarkozy estuvo aquí alabó a los jóvenes deportistas españoles o quizás por eso precisamente, por envidia pura y dura,
Le Monde,
Figaro,
L'Equipe,
Le Parisien o
Liberation salen en portada con el típico rumor del borracho del
Moulin Rouge a las cinco de la mañana acusando veladamente a Rafa Nadal de tener unos brazos demasiado musculados o a Alberto Contador de subir demasiado rápido. En Francia, país admirable por tantas y tantas cosas, no inventaron Roland Garros o el Tour para que los ganaran sus vecinos sino para mayor gloria de los atletas de la Cuarta República. No murió en las Ardenas Roland Garros para que luego viniera un chico de Manacor con pinta de comanche para robarles lo suyo. No se exhibieron a comienzos del siglo XX los Garin, Cornet, Trousselier, Pottier y Lapize para que después llegara un chaval de Pinto a vestirse de amarillo.
Qué decir de la figura del tonto útil. Dentro del mundo de los tontos, el útil constituye un escalón superior. Hay muchas clases de tontos. Está el embobado, luego tenemos al idiota, está por supuesto el estólido o falto de razón y de discurso, el insensato, el ganso, el sansirolé, el imbécil puro y duro, el arrocinado y, por último, en lo más alto del escalafón, está el tonto útil. ¿Por qué en lo más alto?... Pues porque, a diferencia del resto de los tontos del mundo, el útil al menos sirve, en la mayoría de las ocasiones sin su propio conocimiento, a la causa de alguien. El tonto no se beneficia a sí mismo, de ahí precisamente su tontez, pero al menos sirve a su patrón. Algunas veces el tonto no es tonto sino que se lo hace por necesidad, pero ese tipo de tonto ya no sería estrictamente un tonto útil puesto que, en el fondo, estaría trabajando para sí. En realidad ese tonto es más listo que los más listos y debemos dejarlo fuera de esta clasificación.
Cuanta menos necesidad tienes, más tonto útil eres. El tonto útil de la semana que ahora concluye es Greg LeMond por quien acabo de perder definitivamente el respeto y admiración que pudiera tenerle. ¿Qué necesidad podrá tener de decir tonterías un ciclista que ha ganado en tres ocasiones el Tour de Francia?... Ninguna. Por lo tanto, LeMond es el tonto útil más tonto de la historia. No hay peor cosa que el patrioterismo. Yo conozco a muchos tontos españoles y, por el hecho de que hayan nacido en Poyales del Hoyo, en Membrillo o en Cabra no voy a negar la evidencia. LeMond trata, porque no lo logra, de arrojar basura a la cara de Contador porque por medio está su compatriota Lance Armstrong y quién sabe si una jugosa oferta para pasar a engrosar próximamente la filas de su equipo. "Nunca un corredor del Tour ascendió tan rápido", dice LeMond. La respuesta es porque nunca hubo en el Tour un ciclista tan bueno como Alberto Contador. Se ve que LeMond olvida cómo subían Merckx, Hinault, Anquetil o Fignon. Se ve que LeMond prefiere olvidar cómo escalaba él mismo cuando estaba bien. No sé si habrán visto por ahí uno de esos carteles en los que puede leerse eso de "hoy hace un buen día, verás cómo viene alguien y lo joroba todo". Pues hoy es un gran día, y mañana será mejor, y el domingo ni les cuento lo bueno que va a ser. Ningún tonto útil de California va a venir a estropeárnoslo.
23 de Julio de 2009 - 13:12:41 - Juan Manuel Rodríguez - 160 comentarios
Joan Laporta pensará que Pep Guardiola podría haberse metido el
feeling por donde le cupiera. Me imagino al presidente del Barcelona rezando todas las oraciones que se sepa para que a su entrenador no se le cruce por ejemplo Messi. Del "asunto Eto'o" ha salido evidentemente malparado Laporta porque, por mucho que trate de desviar la atención y decir que lo suyo no tiene nada que ver, está imitando el modelo de Florentino Pérez, que en realidad es más viejo que la tos y consiste en fichar a los mejores futbolistas del mundo. Claro que si llamas a la puerta del Milan y dices que quieres llevarte a Kaká, la broma te va a salir bastante más cara que si contratas a un futbolista desconocido. Por supuesto que si llamas a la puerta del Inter y dices que quieres llevarte a Ibrahimovic, que según su representante es mejor que Kaká, Cristiano y Benzema juntos, ya puedes ir preparando la chequera.
Pero hay una diferencia esencial entre Florentino y Laporta: el primero iba forzado por la fenomenal temporada culé y advirtió en su día que el Real Madrid tendría que hacer en un año la inversión destinada a tres; el segundo tendría que haber estado realmente "tritranquilo", y no sólo por fuera sino también por dentro, puesto que él ya tenía en casa lo que su máximo rival deportivo se veía en la necesidad de buscar afuera. Laporta tendría que haberse comportado como un convidado de piedra pero al final le pudo la pasión y se metió en un jardín de difícil salida con lo del modelo, el imperialismo y el pelotazo. Y en esas regresó de vacaciones Guardiola y le recordó a su jefe aquello tan
cool del
feeling. Está claro que Pep es un auténtico privilegiado porque no sé cuántos entrenadores de fútbol pueden ir a decirle a su presidente que prescinda del tercer máximo goleador histórico del club por una cuestión de
feeling.
Supongo que Guardiola tendrá que explicar algún día qué le pasó con Samuel Eto'o. La operación es arriesgadísima puesto que supone un desembolso económico importantísimo por un jugador que es muy bueno pero que no es mejor que el que ya había. De acuerdo que a Pep le blindan la Champions, la Liga y la Copa, pero ni siquiera él puede escudarse en el
feeling para tomar una decisión como esta. Al principio decía que Laporta ha salido malparado tras criticar la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el suyo, pero aquí la responsabilidad de la decisión no es de Laporta sino de Guardiola. Me pregunto si ya sabía que no tenía buen
feeling con el camerunés cuando dijo en su primera rueda de prensa como entrenador del Barça que le quería fuera del equipo. Si las cosas van bien no habrá problemas pero si el Barça no lo gana todo de nuevo y el sueco no marca los goles de Eto'o habrá quien mire de reojo hacia Italia. Allí no lo llaman
feeling sino
sensazione. A ver si la
sensazione de Guardiola es la correcta. Y a ver qué dice el caballo de Laporta.
22 de Julio de 2009 - 16:35:13 - Juan Manuel Rodríguez - 136 comentarios
Clarividente, Alberto Contador dijo tras su victoria en la primera etapa alpina y que supuso que se enfundara el maillot amarillo de líder de la carrera que todo se iba a aclarar mucho desde ese preciso instante. Dio de nuevo en el clavo el madrileño. Lo que en Pontarlier era oscuridad total y absoluta se transformó en claridad cegadora en Vervier, y eso que ambas localidades están separadas por 207 kilómetros. Efectivamente, después del golpe de mano que dio Alberto en la etapa del domingo, las piezas han ido encajando en un puzzle que salió revuelto de Mónaco. Johan Bruyneel, que hasta la decimoquinta etapa había hecho como los malos jueces, tratando de impartir un 70% de justicia para el estadounidense y el resto para Alberto, confesaba abiertamente en una entrevista concedida el martes 16 a
El País que había incompatibilidad entre los dos corredores y que su relación con Lance iba más allá de la que podía tener con cualquier otro ciclista del mundo. No hizo falta que lo jurase.
Ese mismo día, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que Vinokurov había manifestado que pensaba volver al equipo, Bruyneel confirmaba su salida del
Astana, una página de su carrera que iba a pasar. Armstrong reconocía unas cuantas horas después que pensaba correr el Tour de 2010, y no sólo eso sino que, por primera vez de una forma tan abierta, decía que él no había tenido nunca una buena conexión con Alberto y que si no aprovechaba sus malos momentos era única y exclusivamente porque compartían equipo. Por cierto que Armstrong ofrecerá mañana una rueda de prensa para confirmar oficialmente lo que ya se sabe de forma extraoficial (esto es: que a sus 38 años correrá e intentará disputar el Tour de Francia del año que viene) y es bastante probable que, de paso, diga también que su buen amigo Bruyneel se irá a dirigir un nuevo equipo en el que él será el único e incontestable líder.
De forma que Vervier, al ladito de Martingy, muy cerca por supuesto de la frontera con Francia, obró ese clarificador milagro que todos estábamos esperando como agua de mayo. Cada cosa está en su sitio: Armstrong no traga a Contador porque sabe que es el ciclista que le va a retirar, Alberto se siente líder de su equipo y más aún cuando está viendo que ha sacado de sus casillas al único corredor de la historia que ha ganado siete veces el Tour y Bruyneel, que ha hecho lo que ha estado en su mano para que su amigo Lance gane de nuevo este año la carrera, ya no tiene por qué seguir sufriendo en silencio y puede salir a cantar a la pradera, como hacía Julie Andrews en
Sonrisas y Lágrimas, que Lance Armstrong es su auténtico, verdadero y genuino capitán Von Trapp. Clarividente, Alberto contador volvió a dar en el centro de la diana. No soy quién para darle consejos pero, desde ahora y hasta que llegue París, si yo fuera él no me tomaría el vasito de leche de tito Bryuneel por las noches.
21 de Julio de 2009 - 14:26:47 - Juan Manuel Rodríguez - 170 comentarios
Ya lo he comentado alguna que otra vez, pero no me importa repetirme. En la película
El Mejor, una de mis favoritas, Barbara Hershey le pregunta a Robert Redford si ha leído a Homero: "si no es cronista deportivo, no", responde Roy Hobbs. "Homero murió hace mucho tiempo. Escribía sobre dioses y sobre héroes. Y si hoy hubiera estado aquí, habría escrito sobre béisbol". Si el 23 de julio de 2008, hace ahora un año menos dos días, el poeta griego a quien se atribuyen
La Odisea y
La Ilíada hubiera estado presenciando el Tour de Francia, no me cabe la menor duda de que habría escrito sobre ciclismo. El mejor de aquella épica jornada, el Roy Hobbs que nos dejó a todos atónitos con su exhibición de fuerza y de carácter, no fue otro que un caballero llamado Carlos y apellidado Sastre de primero y Candil de segundo, que no acierto yo muy bien a comprender a santo de qué las madres, que al fin y al cabo son las que paren también a los héroes, han de quedarse fuera de la fiesta.
No pasó nada en el Galibier, ni tampoco en la Croix de Fer, pero según empezaba la ascensión al mítico Alpe d'Huez, Sastre pegó un latigazo. Sólo le siguió Menchov. Evans respondió como pudo y alcanzó al español, pero entonces Carlos volvió a arrancar con una violencia tal que dejó clavados a sus rivales en la carretera. Veinte segundos, Veinticinco. Treinta. Por detrás tiraron los Schelck hasta que Bjarne Riis pegó dos gritos. Carlos Sastre venció allí donde sólo habían sido capaces de hacerlo los más grandes: Coppi en 1952, Zoetemelk en 1976 y 1979, Hinault en 1986. Recuerdo que aquella noche entrevisté a Sastre y él me preguntó si allí no había ganado Induráin: pues no, allí no ganó Miguel. Lo hicieron Echave en el 87 y Mayo en 2003. Carlos salió de allí con el maillot amarillo y se convirtió en el séptimo ciclista español en conquistar el Tour de Francia. No escatimamos entonces elogios y no lo hacemos tampoco ahora cuando ya ha transcurrido cerca de un año.
Por eso me extrañó tanto la reacción que tuvo ayer Carlos Sastre. Por supuesto que no la voy a juzgar porque yo no sé lo que puede pasar por la cabeza de un ganador del Tour de Francia, pero reconozco que me extrañó. Seguro que si Homero se hubiera imaginado a Ulises sobre una bicicleta, este habría tenido la cara de Carlos Sastre. A Ulises también le dieron por muerto, craso error. Y si el autor de
La Odisea hubiera estado en una de las curvas de Alpe d'Huez, escondido entre los aficionados, seguro que habría mandado su crónica elogiando la gesta del madrileño. Esta no es una historia de buenos y malos sino de buenos y mejores todavía. Si no sucede nada extraño, que ojalá no suceda, Alberto Contador entrará este domingo en París vistiendo el maillot amarillo de líder de la carrera ciclista más importante y prestigiosa del mundo. Y cuando suene el himno nacional español, con él, en el cajón más alto del podio, estarán Pereiro, Delgado, Indurain, Bahamontes y Ocaña. Y Carlos Sastre. Por mucho que lo intentáramos, que no es el caso, lo que él logró en 2008 no lo podría olvidar o tapar nadie. Y ahora, en 2009, a por la cuarta victoria española consecutiva que es lo que toca.
20 de Julio de 2009 - 11:26:53 - Juan Manuel Rodríguez - 151 comentarios
Ahora sí que entiendo la "operación Ibrahimovic". Reconozco humildemente que he tenido que esperar a que Joan Laporta hiciera de pregonero en las fiestas de Sarral, pero ahora lo entiendo. El caso es que la operación de canje de Eto'o por Ibrahimovic no es tan cara como los fichajes de Cristiano Ronaldo o Kaká porque de la caja del Fútbol Club Barcelona sólo salen 45 millones de euros. Las matemáticas no engañan: si de la caja del Real Madrid salieron 65 y 94 millones de euros respectivamente por Kaká y por Ronaldo, de llevarse a cabo la operación de Ibrahimovic esta supondría un desembolso menor de 20 y 49 millones de euros menos que en el caso de los nuevos jugadores madridistas. Y esto es así porque, aunque Eto'o, a quien todavía queda un año de contrato, y Hleb, que firmó hasta el año 2012, también salen del Barça, tienen un valor de cero.
Por centrarnos en el bielorruso, que es el chocolate del loro en la operación, me surge una duda razonable: ¿cómo es posible que no valga nada un jugador por el que el Fútbol Club Barcelona pagó hace un año 15 millones de euros al Arsenal?... Para ser el suyo un valor de cero, la cláusula de rescisión de contrato que le colocaron era bastante apreciable: 90 millones de euros tendría que pagar quien estuviera interesado en llevarse por las bravas a nuestro amigo Alexander. En algo sí tengo que darle la razón a Laporta y es cuando afirma que toda esta operación sale del ingenio. Resulta de un ingenio portentoso dejar entrever que un jugador como Eto'o, que acaba de marcar 30 goles en una de las Ligas más potentes del mundo, simplemente no vale nada. A eso se le llama "ingeniería financiera": sustituyo el riesgo que me perjudica y dejó únicamente el que me resulta beneficioso.
Ya puestos, Florentino Pérez podría haber abaratado la operación de Cristiano Ronaldo. ¿Cómo?... Incluyendo gratis, aunque el Manchester no les quisiera, a Huntelaar, Van der Vaart y Robben. Entre los tres costaron 69 millones de euros, de forma que Florentino, en otro ataque de ingenio, podría haber restado esos 69 millones a los 94 que costó realmente Cristiano, dejando el montante total de la operación en 25 millones, cinco millones menos de los que costó Pepe y dos menos de los que hubo que pagarle a Del Nido por Sergio Ramos. ¿Un genio?... En absoluto puesto que esos 69 millones habría que sumarlos a los 94 y Cristiano pasaría entonces a costarle 163 millones de euros, cuestión que irritaría aún más si cabe a Zapatero, Montilla, Durán y el de los verdes, que no sé quién es. Me parece que Moratti está encantado con el ingenio de Laporta. Si no fuera porque
El Quijote es la obra maestra de la literatura escrita en español y podría ofenderse, compararía el suyo con el ingenio del mismísimo Alonso Quijano. Habrá que esperar a que Karmele Marchante, la musa de Esquerra, escriba algo en catalán que esté a la altura de la prosa de Miguel de Cervantes Saavedra para hacer una comparación más adecuada.
19 de Julio de 2009 - 13:27:08 - Juan Manuel Rodríguez - 52 comentarios
Acerca del valor futbolístico de Zlatan Ibrahimovic debe existir un término medio entre lo que me dijo el apasionado Massimo Franchi el viernes y lo que afirmó el interesado Mino Raiola el sábado. El responsable de fútbol internacional de
Tuttosport se burló de la alocada operación que iba a llevar a cabo Joan Laporta, dejando bien claro que Ibrahimovic no había demostrado absolutamente nada en el Inter de Milán mientras que Eto'o era uno de los jugadores decisivos de la "triple corona" del Barcelona. Raiola por su parte manifestó ayer que su representado es mejor que Kaká, Ronaldo y Benzema juntos. El otro día comentaba que había algo que se nos escapaba en toda esta operación, aunque en realidad no haya nada que se nos escape. Lo único que pretendía decir es que, deportivamente hablando y dejando a un lado las cifras que se estaban manejando, la operación de canje de un futbolista por otro no tenía demasiado sentido: ¿por qué prescindir de un jugador que ha demostrado con creces su rentabilidad para traerse a otro?...
Y la clave, efectivamente, se encuentra en las palabras de Raiola: "Ibrahimovic es mejor que Kaká, Ronaldo y Benzema juntos". Y si mañana, ojalá sea así, Florentino Pérez consiguiera fichar a Ribéry, el representante del sueco añadiría a su lista al francés: "Ibrahimovic es mejor que Kaká, Ronaldo, Benzema y Ribéry juntos". Florentino ha envuelto de tal forma a Laporta que todos son conscientes en el mundillo futbolístico de que, a pesar de la Liga, la Champions y la Copa, el "tritranquilo" se siente en la necesidad de dar inmediatamente un golpe de efecto, algo con lo que contrarrestar los fichajes de su máximo adversario deportivo. Raiola, que no es tonto, repite la cancioncilla que sabe que le puede reportar cuanto antes su deseado 10 por ciento. Yo creo que Ibrahimovic, que es un jugadorazo, es peor que Kaká y que Ronaldo, y siete años mayor que Benzema. Esa es la realidad.
En cuanto al aspecto económico: pongamos que sea cierto que el Barcelona pagaría al Inter 45 millones de euros además del traspaso de Eto'o y la cesión de Hleb. ¿De cuánto estaríamos hablando? ¿75 millones de euros? ¿80?... Seguro que si Laporta paga eso por Ibrahimovic es porque lo vale, pero el fichaje del delantero del Inter cuestionaría ese "modelo" angelical que tanto tiempo y esfuerzo le ha costado construir al presidente del Fútbol Club Barcelona. Por otro lado, y conociendo cómo se las gasta el camerunés, tampoco parece demasiado inteligente utilizar el nombre del jugador sin su consentimiento en una operación en la que el importante sería indudablemente Zlatan y él iría poco más o menos que como una maleta, más aún teniendo en cuenta que la maleta tiene aquí la última palabra. Florentino Pérez tiene que estar disfrutando tanto como cuando, después de que Laporta se tirara un mes diciendo que Beckham sería el jugador franquicia de su nuevo proyecto, se lo birlara en sus mismísimas narices. Aunque el caso de Ibrahimovic es distinto porque él es mejor que Zidane, Figo, Ronaldo, Beckham, Cristiano, Kaká y Benzema. ¿A que sí, Raiolita?
17 de Julio de 2009 - 13:41:57 - Juan Manuel Rodríguez - 108 comentarios
El otro día comentaba que Joan Laporta ya sabía que Pep Guardiola necesitaba un lateral, un central, un medio centro, un extremo y un delantero, (casi, casi, un refuerzo por línea) y daba yo por hecho, ahora veo que erróneamente, que el delantero que necesitaba Guardiola venía para colaborar con Eto'o. A lo mejor Guardiola sí quiere dos delanteros, pero lo que está meridianamente claro es que no quiere a Samuel Eto'o en su plantilla. Si al final viene Ibrahimovic, uno de los mejores futbolistas del mundo sin duda, Forlán o Villa deberán cohabitar con él en vez de hacerlo con el camerunés. También decía que el criterio de Guardiola es el del entrenador que acaba de conquistar Champions, Liga y Copa en la misma temporada, de forma que a su petición habrá que decir amén... O no. Y digo "o no" porque yo creo que todo, y en el fútbol mucho más, es discutible.
No sabría decir quién gana con el cambio si es que finalmente llega a buen puerto la operación. ¿El Barça?... ¿El Inter?... Eto'o e Ibrahimovic nacieron el mismo año, en 1981; el primero en marzo y el segundo en octubre. La verdad es que siete meses parece poco rejuvenecimiento para una plantilla de forma que habrá que desechar la idea de que sea eso lo que quiere Guardiola. El sueco ha marcado 25 goles en 35 partidos de Liga con el Inter mientras que el camerunés ha conseguido 30 en 36 con el Barça: ahí las estadísticas son ligeramente favorables a Eto'o. ¿Cuestión de carácter quizás? ¿Será que Guardiola quiere un jugador más apocado y que soliviante menos el gallinero culé?... Lamento decir que, si eso es así, el Barcelona está a punto de cambiar un ogro, todo sea dicho con el máximo respeto, por otro. Si realmente fuera por eso que Guardiola quiere desprenderse de Eto'o, lo cierto es que Villa o el mismo Forlán entrarían más en ese concepto de futbolista dócil.
Lo primero que dijo Guardiola en su primera rueda de prensa como nuevo entrenador azulgrana es que el Barcelona tenía que limpiarse de una tacada a Ronaldinho, Deco y Eto'o. En marzo de este mismo año, ante los insistentes y sorprendentes rumores que situaban a uno de los máximos goleadores mundiales fuera del club, Pep salió a la palestra para denunciar una campaña de acoso contra su delantero y acusarnos a los periodistas de intentar vender más cuando las cosas iban tan bien. Pero los periodistas y los entrenadores de fútbol no vendemos nada. Los periodistas contamos lo que sabemos y nos concede fiabilidad y los entrenadores sitúan del mejor modo posible a sus futbolistas sobre el terreno de juego. Lo que sí es difícilmente vendible, salvo que exista algo más que se nos escapa, es esa obsesión de Guardiola con un futbolista de una calidad tan extraordinaria como la que atesora Eto'o. También en marzo, Guardiola dijo que el futuro de Eto'o se decidiría en su momento. Yo creo que el futuro de Eto'o ya estaba decidido hace tres meses, y hace seis, y hace nueve, y hace un año. ¿Por qué?... Razón social: despacho de Josep Guardiola i Sala. Camp Nou. Avinguda Aristides Maillol, s/n. 8028. Barcelona. Eso sí: esperen sentados la respuesta.
16 de Julio de 2009 - 18:04:18 - Juan Manuel Rodríguez - 174 comentarios
Cristiano Ronaldo no sabe qué quiere decir "galáctico" pero no le gusta la palabra, luego sí sabe lo que quiere decir. Quiere decir que uno procede de la Vía Láctea o de cualquier otra galaxia y que, por lo tanto es un ser misterioso, extraño, distinto y en principio superior a la raza humana. Ahora se cumplen precisamente cuarenta años desde que el hombre llegara a la Luna. Allí, salvo que Armstrong, Aldrin y Collins nos hayan ocultado información al resto, no se encontraron vestigios de vida humana ni de cualquier otro tipo, pero si un ser procedente de otra galaxia lograra llegar al planeta Tierra habría que deducir que es superior a nosotros porque a la más cercana se la conoce como las
Nubes de Magallanes y resulta que está a 200.000 años luz de nuestro planeta. Por supuesto que Ronaldo sabe muy bien qué significa "galáctico" y, aunque el término en sí mismo no sea malo ni gane o pierda partidos de fútbol, el portugués es perfecto conocedor del daño que produjo sobre unos jugadores terráqueos que les conocieran así en contra de su voluntad.
El magnífico jugador de fútbol, aunque totalmente terráqueo, Ronaldo ha comentado en su primera y multitudinaria rueda de prensa que lo que se dice del vestuario del Real Madrid no es en absoluto cierto. Él en realidad ha hablado del "balneario del Madrid", pero no creo que con las prisas que le metieron para que se fuera a Lisboa después de su presentación haya tenido tiempo de visitar Carabaña, que está a 50 kilómetros de Madrid, y La Alameda, El Molar y La Margarita están fuera de uso o simplemente desaparecidos, de forma que deduciré que el idioma le ha gastado una broma pesada. Del vestuario del Real Madrid se han contado efectivamente un montón de leyendas desde la etapa de Di Stéfano y es cierto que, salvo que por él han pasado algunos de los mejores futbolistas de la historia, no creo que tenga nada especial. Tanto en el fútbol como en la vida diaria, al final resulta que los grandes de verdad suelen ser también los más sencillos.
Seguro que de Ronaldo, como de Di Stéfano, Gento, Amancio, Puskas, Camacho, Santillana, Juanito, Hierro, Michel, Sanchís, Zidane, Beckham, Figo y ahora Raúl, también se contarán un montón de historias en el futuro. Todos los futbolistas anteriormente citados tuvieron que asumir en un momento determinado su responsabilidad a lo largo de los últimos cincuenta años. Su carácter y su determinación les conviertieron en lo que luego fueron: jugadores del mejor club del siglo XX según la FIFA. Las leyendas que rodean a ese vestuario -quiero suponer por el bien de sus actuales inquilinos que varias veces remodelado desde que el presidente de honor del club se duchaba en él- proviene de los hombres que lo ocuparon antes que Cristiano o Kaká. Por lo demás, las sillas serán mejores, las taquillas más modernas y el jabón hipoalergénico y dermatológicamente testado aunque, como ya habrá empezado a comprobar por sí mismo, su auténtico valor no proceda de lo que se ve y todavía puede tocarse sino de lo que ya no se ve y a pesar de ello se sigue sintiendo. Ese es el misterio.
15 de Julio de 2009 - 15:48:11 - Juan Manuel Rodríguez - 163 comentarios
Es lo más probable estadísticamente hablando que, en el hipotético caso de que el caballo con el que Joan Laporta confesó hace poco en un programa de televisión haber soñado estuviera en condiciones de emitir algún sonido que no fuera el típico relincho, lo hubiera hecho en chino mandarín, inglés o español, que son de largo los tres idiomas más hablados del mundo. Ya digo que lo que no logre Montilla, y a la vista está con el asunto de la financiación, no lo conseguirá nadie, y si la mula Francis fue capaz de mantener largas e interesantísimas conversaciones con Donald O'Connor a propósito de los más variados temas, no sé por qué el
Incitatus de Laporta no habría de poder establecer con él, aunque sólo fuera en sueños, un debate futbolístico en un correcto español. Que el caballo de Laporta hablara y además lo hiciera en catalán, eso yo creo que no lo lograría ni Carod Rovira.
Si así fuera, si el caballo de Laporta emitiera sonidos inteligibles para un castellanoparlante, lo más seguro es que el equino le pidiera más o menos lo mismo que le exige -al parecer ya con cierto grado de frustración y desesperación- su entrenador, Pep Guardiola: algún fichaje que llevarse a la boca. Si yo fuera malo, que no lo soy, soy un auténtico bendito, pensaría que, puesto que las próximas elecciones son en 2010 y él no se puede presentar, Laporta ha levantado conscientemente el pie del acelerador, revistiéndolo todo de eso tan bonito que él llama "modelo". El caso es que si el presidente del Fútbol Club Barcelona hubiera decidido nombrar directivo de su junta al caballo de sus sueños, imitando así a Calígula que eligió cónsul al famoso
Incitatus, habría tenido exactamente el mismo éxito que él a la hora de cumplir lo pactado con Guardiola: cero patatero.
Guardiola trasladó en su día al club las necesidades deportivas que, según su criterio, tiene ahora mismo la plantilla. Y no debemos olvidar que el criterio de Guardiola es el del entrenador que acaba de ganar Liga, Champions y Copa del Rey en la misma temporada, el mayor éxito de la historia del club culé. Pep pide un lateral, un central, un medio centro, un punta y un extremo, pero a cambio le han presentado un acuerdo no oficializado con Keirrison, un goleador brasileño que a él no le interesa. Empieza a ser preocupante el hecho de que a este todopoderoso Barça, un ejemplo deportivo a seguir, un modelo institucional a imitar, se le resista hasta Chigrinsky, un defensa del Shakhtar al que Guardiola y sus ayudantes seguían la pista desde hace tiempo. Es probable que Laporta esté tan "tritranquilo" como reconoce en público, pero Guardiola, que ya le ha mandado varias balizas a Villa y le ha pedido en reiteradas ocasiones a través del código Morse que espere, está que se le llevan las "trimuelas". A ver qué nos comenta el caballo... En español, por supuesto.
14 de Julio de 2009 - 12:42:53 - Juan Manuel Rodríguez - 136 comentarios
Los futbolistas tienen decididamente la sartén por el mango. Pongamos por caso a Franck Ribéry: el francés ha debido pensar que lo mejor para todos es que permanezca lesionado con carácter indefinido; desde el pasado 1 de julio, el día en que el Bayern de Munich volvió al trabajo, el jugador ya lleva encadenadas cuatro lesiones. Ayer alegó una bursitis (o sea, una inflamación de las bolsas sinoviales de las articulaciones) para retirarse del entrenamiento, pero todo el mundo sabe que la parte del cuerpo que en realidad tiene inflamada Ribéry está por encima de las rodillas, entre los dos muslos, por delante del periné. No se habla con el entrenador, un hombre de pocas y controvertidas palabras, y quiere largarse de Munich. Beckenbauer, que fue cocinero antes que fraile, es consciente de que la bursitis de Ribéry quedaría milagrosamente solucionada en cuanto saliera del aeropuerto de Barajas.
Otro que se las tiene tiesas con su equipo es Filipe Luis. El Barcelona le quiere a la manera de Laporta y por eso ha ofrecido por él 8 millones de euros. Augusto César Lendoiro, que lleva en el fútbol desde que Escocia e Inglaterra disputaron el primer partido oficial de selecciones un 30 de noviembre de 1872, piensa que 8 millones es poco cariño y que en esas condiciones el Deportivo no vende. Para presionar, el jugador, que participó con normalidad en la sesión de entrenamiento, decidió desaparecer misteriosamente de la fotografía oficial que se hicieron todos sus compañeros. Desconozco cómo se las gastará por Alemania el
kaiser, pero Filipe se ha buscado un mal compañero de negociaciones: Lendoiro nació en Corcubión, en la Comarca de Finisterre, en plena Costa da Morte. En Galicia están acostumbrados a las desapariciones y apariciones súbitas, de forma que una fotografía no les va a asustar a estas alturas.
Lo de Villa es otra cosa. Mi compañero Alex Heras me contaba anoche que el padre del goleador valencianista estuvo a puntito de irrumpir en la reunión con Llorente y Tamargo. Y no me extraña. El suyo es un caso típico de "luz de gas": primero le dicen que está a la venta y que se busque la vida, luego le dicen que es intransferible y ahora, cuando el tren del Madrid ha parado en la estación de Benzema, piden 50 millones de euros. Lo que no sabe Llorente -o quizás sí lo sepa pero le da igual- es que está jugando con fuego porque, como decía antes, los futbolistas tienen la sartén por el mango. Nada de esto habría pasado si a Villa le hubieran dicho desde el principio que debía ajustarse escrupulosamente a lo firmado en su día, pero al chico, que para más señas es el segundo máximo goleador histórico de la selección nacional, le están haciendo lo que Charles Boyer a Ingrid Bergman en la película de George Cukor de 1944. En aquella ocasión apareció Joseph Cotten para arreglarlo todo. Con Villa veremos quién aparece...
13 de Julio de 2009 - 12:41:51 - Juan Manuel Rodríguez - 182 comentarios
Martí Perarnau comentaba el otro día en un artículo muy brillante que la ausencia continuada de Pep Guardiola dejaba desnudo el proyecto azulgrana, y eso a pesar de que, como todo el mundo sabe, el Barcelona viene de ganar Liga, Champions y Copa en la misma temporada. No ha sido ese el caso de Manuel Pellegrini, reaparecido el viernes con el objetivo de ahormar este nuevo Real Madrid que le está fabricando Florentino Pérez. Y no ha sido así por varios motivos: el primero y fundamental es que el proyecto madridista es ilusionante pero absolutamente nuevo; el segundo es que, al contrario de Guardiola en el Barcelona, Pellegrini no es santo y seña del madridismo; el tercero es que, también a diferencia del entrenador culé, del chileno sabemos que tiene un discurso futbolístico, sí, pero absolutamente vírgen en el Madrid. A Pellegrini no se la he echado tanto de menos porque, aunque la suya fue la primera presentación, las puestas de largo de Kaká y de Ronaldo provocaron amnesia en la afición merengue acerca del nombre y apellidos de su nuevo entrenador.
Como decía, reapareció Pellegrini para decir muchas cosas sensatas y otras que no lo son tanto. Por ejemplo: no me parece sensato que, después de una inversión de 211 millones de euros en un tiempo récord de mes y medio, el entrenador del Real Madrid salga diciendo que todavía le faltan un lateral y dos centrocampistas: precaución, amigo conductor, la senda es peligrosa. Pellegrini puede pensar que le faltan jugadores y exigir incluso que se los traigan, pero decirlo públicamente no es justo.Tampoco parece del todo exacta la afirmación de que "la parte ofensiva del equipo" está completa cuando todo el mundo sabe que Florentino, Valdano y, sobre todo, Zidane siguen peleando por Ribéry. Y, en lo que a la extensa comunidad holandesa de la plantilla se refiere, no habla demasiado bien de la coordinación entre la dirección deportiva y el entrenador el hecho de que el segundo diga que quiere quedarse con Sneijder -un gran jugador, por cierto, que no ha tenido demasiada suerte- cuando el otro día, en el transcurso de la presentación de Benzemá, a Valdano le faltó el pelo de una mosca para entregarle al francés la camiseta con el dorsal número
10.
Con todos mis respetos hacia el Villarreal, un milagro futbolístico puesto en pie por Fernando Roig del que todos nos sentimos muy orgullosos, Manuel Pellegrini ha de darse cuenta cuanto antes de que ahora está en el Real Madrid y que eso supone para él y para sus jugadores un impacto mediático desconocido hasta la fecha. El día de su presentación le preguntaron precisamente sobre el asunto de la presión y él respondió que la conocía bien porque había estado entrenando al River Plate. Se equivoca: no hay presión similar a la que se sufre dirigiendo a este equipo. ¿Por qué?... Seguro que si yo llamo ahora mismo al diario
Clarín y pregunto quién es el entrenador del Real Madrid, la mayoría responderá correctamente. Ahora bien: ¿quién es el entrenador de River?... Confieso que yo he tenido que mirar en
Google para saberlo. Se trata de Néstor Raúl Gorosito, conocido como el
Pipo. Gorosito creerá que sabe lo que es la presión porque está entrenando a uno de los clubes más prestigiosos del mundo y, junto a Boca, el más potente de Argentina, pero se equivoca. No existe mayor presión que la de entrenar al Real Madrid. Incluso al de García Cortés, García Navajas y Pérez García se le exigían títulos. No quiero ni pensar lo que le exigirán al de Kaká, Ronaldo y Benzemá. Hágame caso, don Manuel: la presión de Gorosito es otra presión.
10 de Julio de 2009 - 11:41:58 - Juan Manuel Rodríguez - 162 comentarios
Florentino Pérez se está encontrando con más trabas de las inicialmente previstas a la hora de "españolizar" al Real Madrid. Supongo que alguno de los asesores que rodean al presidente, puede que basándose en uno de esos modernos estudios de mercado, le aconsejaría que trajera jugadores nacidos en España para así fidelizar aún más a los aficionados. Si es por eso que está devanándose los sesos intentanto contratar a Xabi, Silva, Arbeloa y, hasta que al fin desistió, Villa, yo creo que se equivoca. Los aficionados son fieles a su equipo independientemente de la nacionalidad de los futbolistas que lo compongan ese día -porque aquí la realidad es cambiante cada hora- y lo que quieren es ver buen fútbol y muchos goles, lo mismo da que esos goles los marque un jugador nacido en Villanueva del Trabuco, en la provincia de Málaga, o en un pueblo olvidado de Tuvalu.
Uno de esos futbolistas que se le están complicando en exceso a Florentino, y no por voluntad del jugador que estaría loco por la música, es Xabi Alonso. El presidente del Madrid tenía una hoja de ruta muy clara: primero Kaká, como así fue, y luego Alonso, pero resulta que se ha encontrado con la resistencia numantina de Rafa Benítez a la hora de dejarle marchar. Y es muy curioso porque el Liverpool tasó el año pasado a Alonso en 25 millones de euros y, que yo sepa, por aquel entonces también estaba dirigido por Benítez. De repente, de la noche a la mañana y por arte de birlibirloque, coincidiendo casi, casi al minuto con el interés del Real Madrid, Xabi pasó a costar el doble. Dicen que Rafa no guarda un grato recuerdo de su paso por el club blanco y que tampoco tiene una buena relación con Jorge Valdano, pero yo no creo que lo haga por eso sino porque defiende los intereses de su club.
Algo sí sacamos en claro de esta situación y es que Rafa, salvo que le echen, estará en el Liverpool hasta el año 2014 que es cuando finaliza su contrato. Benítez ha estallado y le ha recordado a Xabi Alonso que le fichó cuando nadie le conocía y que por eso tiene que ser fiel a su actual club. Olvida Rafa que también hubo un día en que a él le ficharon cuando le conocía poca gente: a eso justamente se le llama carrera profesional. Del Real Madrid B pasó al Valladolid, de ahí al Osasuna, luego al Extremadura, más tarde al Tenerife, después al Valencia y, por fin, el salto al Liverpool. Respeto, aunque me resulte un poco paradójico, que uno de los entrenadores de fútbol mejor pagados del mundo diga que el dinero no debe ser lo principal, pero no creo que Xabi Alonso quiera venir al Real Madrid sólo por dinero. Me parece que Xabi quiere venir al Madrid porque el entrenador del Liverpool le consideró transferible hace menos de un año y porque, para qué nos vamos a engañar, pasar de la
Premier al Real supone un salto deportivo indudable. Si todos tuviéramos que permanecer fieles de por vida a quienes nos ofrecieron la primera oportunidad, yo seguiría al lado de mi hermano Parrado y Rafa Benítez continuaría en el filial del Madrid. Pedro Pablo entendió que yo mejorara y Benítez debe comprender que mejore Alonso.
9 de Julio de 2009 - 13:41:14 - Juan Manuel Rodríguez - 119 comentarios
Yo creo que el pasillo que ayer prometió Llorente que le haría a Soriano en el caso de que éste apareciese por el club con un aval bancario en condiciones, a quien habría que hacérselo en realidad es a la afición del Valencia. Un pasillo y, ya puestos, la ola habría que hacerles a los socios y aficionados valencianistas que, supongo, asisten absortos y sin poder hacer nada a la desintegración piedra a piedra de su club, el cuarto grande de España por títulos y por historia. Habitualmente hablamos de la fidelidad de los aficionados atléticos, pero es que los valencianistas no se quedan atrás. Porque la cuestión viene de largo. Anteayer eran Francisco Roig y Pedro Cortés quienes litigaban, ayer Cortés y Jaime Ortí, el de la peluca de colores, hace un rato fueron los "Juanes", Soler y Villalonga, y hoy son Vicente Soriano y Manuel Llorente. Unos por otros, la casa sin barrer, las parcelas sin vender y la plantilla sin saber a qué carta atenerse.
Hace tres años, con motivo de las elecciones a la presidencia del Real Madrid más esperpénticas de la historia universal de las elecciones a la presidencia de cualquier cosa, tuve el placer de preguntarles a la cara a Lorenzo Sanz, Arturo Baldasano y Ramón Calderón, tres de los cinco candidatos, si no les daba vergüenza todo lo que estaba pasando; dos dijeron que sí, que se les caía la cara de vergüenza, y el tercero, quien a la postre se haría con el sillón presidencial, permaneció en silencio como si la cosa no fuera con él... ¡y vaya que si iba con él!... Entonces hubo voces que se alzaron para decir de nuevo que la solución del Madrid estaba en la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva: nada más lejos de la realidad, y buena prueba de ello es el espectáculo al que estamos asistiendo y que tiene como protagonista pasivo al Valencia S.A.
El pasillo se lo haría yo a quien llegara al Valencia con el ánimo de trabajar desinteresadamente y por el bien del club. El diagnóstico de lo que está pasando no es nuevo, yo creo que aparece ya en el papiro Ebers, escrito 1.500 años antes de nuestra era: exceso de paracaidismo. El paracaidista es como el ave de paso: mientras va descendiendo lentamente sobre el suelo ya está pensando en cómo salir pitando de allí. Toca tierra y sale a la carrera. Desde tiempos inmemoriales, con algún paréntesis a lo largo del cual el Valencia pudo demostrar lo grande y bueno que es, el club che, o por mejor decir quienes lo dirigen circunstancialmente, parecen estar más preocupados de sus cuitas personales que de situar al equipo donde le corresponde. Y a la vista está que la solución no se encuentra en la conversión de un club en sociedad anónima. Tres años ha tardado el Real Madrid en desembarazarse de su virus Troyano. Veinte, desde que su fue don Arturo Tuzón, llevan en Valencia buscando la paz institucional. Pero los "paracas" no son la solución. Tocan suelo y salen corriendo. Algunos a Miami.
8 de Julio de 2009 - 12:29:54 - Juan Manuel Rodríguez - 146 comentarios
Habrá quien piense que Ronaldo se llama Ronaldo por Ronaldo, pero no; Ronaldo, Cristiano, se llama así en honor al cuadragésimo presidente de los Estados Unidos de América y trigésimo tercer Gobernador de California, Ronald Reagan. Resulta que Dolores Aveiro, la madre de Cristiano (¡siempre las madres!) fue una gran admiradora de Reagan y decidió llamar a su hijo así por él. El futbolista más caro de la historia lleva el nombre del hombre que frenó el expansionismo soviético con lo que los periodistas de la época bautizaron como la
Guerra de las Galaxias y que redujo radicalmente el tipo impositivo, incrementando casi al mismo tiempo los gastos militares. En la lápida de Ronald Reagan puede leerse lo siguiente: "Sé en mi corazón que el hombre es bueno. Que lo que está bien triunfará siempre al final. Y que cada vida tiene un valor y un propósito especial".
El valor de Cristiano Ronaldo ha sido de 94 millones de euros, aunque él confiese que sabe que vale eso o incluso más, y su propósito último no es, como dijo Jorge Valdano en la rueda de prensa del lunes, echarse novia en Madrid ni tampoco salir huyendo escopetado de aquí por miedo a los paparazzi o a los fans con un grado de excitación desorbitado. El Real Madrid ya tiene experiencia acumulada a la hora de gestionar problemas similares a estos, no en vano también se desató en su día la locura por los fichajes de Figo, Zidane, el otro Ronaldo y, especialmente, por David Beckham. Sin embargo hay algo que convierte en único y extraordinario lo que aconteció el otro día con Cristiano y que yo creo que sólo encuentra parangón en lo que vivió y rodeó posteriormente a Diego Armando Maradona en Nápoles. El jugador es consciente de que aquí tendrá tres veces la presión que tuvo en Manchester y, por las medidas especiales que ha diseñado el club, parece que al Real Madrid también le inquieta esa cuestión.
Cristiano, el hombre que lleva el nombre del presidente Reagan por admiración materna, se ha convertido en el nuevo Diego Armando Maradona. Es probable que el actual seleccionador nacional argentino pudiera prestarle al futbolista del Madrid una ayuda impagable. Maradona solía decir que él vivía en una casa por cuyo techo se filtraba el agua y que, cuando llovía, su madre tenía que mover una a una las camas para que sus hijos no acabaran literalmente empapados: "de repente me pegaron una patada hacia el cielo; miré a la izquierda y no había nadie, luego miré hacia la derecha y tampoco. Estaba absolutamente sólo". Maradona fue durante siete años el monarca absoluto de una ciudad olvidada que tenía un equipo olvidado que jamás había ganado la Liga desde el año 1926. La gran ventaja con la que cuenta Ronaldo es que él llega a un equipo que lo ha ganado todo varias veces, pero su presión será la de Diego. Esperemos que el Real Madrid sepa gestionarla bien.
7 de Julio de 2009 - 11:17:22 - Juan Manuel Rodríguez - 147 comentarios
Decía el político y economista italiano Amintore Fanfani que "cuando se es ensalzado por el enemigo, es que se ha hecho algo mal". Algo haría mal Ramón Calderón cuando Joan Laporta no paraba de elogiar su tarea al frente del Real Madrid. Algo haría mal Joan Gaspart cuando Florentino Pérez no se cansaba de cantar a los cuatro vientos lo bueno que era. El otro día, haciendo zapping, me topé con una entrevista que Juan Ramón Lucas le estaba haciendo a Javier Mariscal. La última pregunta que Lucas le hizo al diseñador del cotrovertido
Cobi, la mascota de los Juegos de 1992, fue si por fin había matado a su invención, y entonces Mariscal dijo que, efectivamente, mucha gente había sido muy crítica con
Cobi, reconociendo públicamente y sin ambages que aquel diseño no les gustaba nada, pero que él se había dado cuenta de que la gente a la que no le gustaba el
Cobi tampoco le gustaba a él y que si hubiera sido al revés se habría llevado un tremendo disgusto: "pensé que si lo que yo hacía no le gustaba a la gente que no me gustaba a mí, entonces es que iba por el buen camino".
Acerca de la presentación de Cristiano Ronaldo ante 80.000 espectadores y 5.000 ó 10.000 más que se quedaron fuera, habrá quien crea que puede generar antimadridismo entre la población. Lo dudo. La verdad es que fue una exhibición de poderío. 90.000 personas acudieron a un estadio con el único motivo de escuchar a un jugador. Es como si Plácido Domingo hubiera conseguido reunir a 90.000 personas en el Teatro Real para verle jugar al fútbol. Si Ronaldo fue capaz de congregar a 90.000 incondicionales en el estadio Santiago Bernabéu para verle saludar y gritar lo que gritan todos, el famoso "¡hala Madrid!", ¿qué pasará cuando se ponga a hacer lo que sabe?... Antes decía que dudo que la presentación de Ronaldo, que ha batido incluso a la de Diego Maradona, vaya a provocar antimadridismo. No es exacto del todo: dudo que la presentación de Ronaldo vaya a provocar más antimadridismo del que ya existe.
Yo creo que quienes deben festejar lo de ayer son los madridistas, del mismo modo que la presentación de Henry estaba preparada para que disfrutaran los barcelonistas. No pienso que haya más antimadridistas por el hecho de que ayer Ronaldo fuera presentado ante 80.000 espectadores, pero el Real Madrid tiene asumido desde hace más de medio siglo, justo cuando empezó a forjarse su leyenda, que es un club admirado y odiado a partes iguales, y exactamente por las mismas razones: esas que reunieron un 6 de julio de 2009 a 80.000 ó 90.000 personas, según quien haga las cuentas, sólo para oir hablar al futbolista más caro de la historia. Otra cosa será el fútbol, evidentemente. El Barcelona le lleva ventaja al Madrid en ese aspecto porque acaba de demostrar que juega a las mil maravillas y que es capaz de ganarlo todo. Pero la sensación reinante es que este Real Madrid es otro Real Madrid y que, con Kaká, Ronaldo, Benzema y lo que venga, la próxima temporada será más interesante. Cuando los futbolistas dejen de hablar y se pongan a jugar.
6 de Julio de 2009 - 10:04:51 - Juan Manuel Rodríguez - 149 comentarios
Florentino Pérez ha vuelto a cambiar la tendencia. Ya lo hizo en su primera etapa al frente del Real Madrid y ahora ha vuelto a repetirlo. Benzema dice que podría haberse ido al Barça pero que el Madrid es único y Ribéry, oscuro objeto de deseo azulgrana, está apretándoles las tuercas a sus jefes del Bayern de Munich para que le dejen jugar al lado de Kaká y Cristiano Ronaldo. Parece que nada ni nadie se le resiste a Florentino y su contundencia a la hora de cumplir a rajatabla sus planes ha obrado de paso el milagro de borrar de un plumazo la reciente gloriosa historia azulgrana. No esconderé tampoco el hecho de que la actitud timorata y temblona de Joan Laporta, extensible a otros sectores políticos y económicos catalanes o barcelonistas, ha ayudado un rato largo a que la "triple corona" parezca más un éxito del suizo Hans Gamper que algo reciente en el tiempo.
El aire victimista de los dirigentes culés se ha trasladado rápidamente a la calle: el otro día un canal de televisión realizaba una encuesta por Barcelona preguntando acerca de la presentación de Kaká. El adjetivo más repetido fue "exagerada". A los transeúntes barcelonistas les parecía exagerado que 50.000 madridistas se dieran cita en el estadio Santiago Bernabéu para recibir al jugador brasileño y sin embargo no abrieron la boca cuando 30.000 seguidores del Barça fueron al Camp Nou a hacer lo propio con Thierry Henry. A mí lo que me parecería un pelín exagerado es que 30.000 aficionados del Barça fueran a recibir, por ejemplo, a Filipe Luis, que parece que va a ser el fichaje estrella azulgrana. Lo que, a 6 de julio, sí se puede afirmar sin temor a la equivocación es que Laporta equivocó de medio a medio la estrategia y que cuando decía eso de que él estaba muy "tritranquilo" no se lo creía ni él.
Hablando de Filipe Luis. Beguiristain ha tenido que darle un ultimátum al brasileño del Deportivo porque no quieren que su contratación se eternice. Los gravísimos problemas que está teniendo el vigente campeón europeo y de Liga a la hora de reforzar su plantilla contrastan nuevamente con la facilidad madridista a la hora de contratar a los mejores jugadores del mundo. Habrá quien diga, y no sin cierta razón, que el Madrid está obligado a realizar un esfuerzo tres veces mayor que el del Barça, aunque no sea esa la opinión de Pep Guardiola. Dicen que el entrenador está que trina con Laporta porque todavía no ha sido capaz de cumplir ni una sóla de las promesas que le hizo al acabar la pasada temporada. Guardiola sabe que el Real Madrid le está preparando una buena y que Luis (Filipe, no Aragonés) no parece suficiente. Hoy, Ronaldo, y el jueves, Benzema. ¿Quién se acuerda de la triple corona? ¿No la ganaron cuando Gamper?
4 de Julio de 2009 - 19:02:07 - Juan Manuel Rodríguez - 91 comentarios
Me cuentan que Florentino Pérez empieza a ponerse nervioso con Rafa Benítez por el asunto de Xabi Alonso. Quienes rodean al presidente del Real Madrid no entienden cómo es posible que un jugador que fue considerado transferible la pasada temporada por 25 millones de euros se haya revalorizado de repente hasta alcanzar los 41. Mucho menos entienden que un ex de la "casa blanca", que incluso hubo un momento en que llegó a estar en las quinielas para ocupar el banquillo del primer equipo, apriete ahora tanto las tuercas por un futbolista con el que casi no cuenta. En la actitud de Benítez ven cierta "llorentizización", si se me permite el palabro, de forma que Florentino, que siempre tuvo claro que en su hoja de ruta Kaká sería el primero y Alonso el segundo, ha mandado un mensaje a los propietarios del club inglés: si antes del próximo miércoles no rebajan radicalmente sus pretensiones se pondrán a buscar; Daniele de Rossi es la primera opción.
Yo no me ilusionaría demasiado con la posibilidad de que viniera Silva. A pesar de lo que se está comentando, al Real Madrid no le ha gustado la actitud del Valencia con Villa, y eso aunque al final Florentino haya fichado al que quería desde el principio que no era otro que Benzema. Es más, me dicen que Silva está absolutamente descartado. El jugador gusta, pero quien no gusta es el nuevo presidente del club valencianista. Por lo menos, después de tantos años, Benítez y Llorente se han puesto de acuerdo en algo: fastidiar al Real Madrid. A Benzema quieren presentarle el jueves que viene a las 9 de la noche. En el Madrid están cada vez más convencidos de que el fichaje del francés es un acierto y que les saldrá mejor que el de Villa, de ahí que, como comentaba un poquito más arriba, quieran repetir una operación similar con De Rossi. Karim es mucho más jóven que David y, en mi opinión, más completo. Y, por si fuera poco, hizo bandera del madridismo antes de su contratación y también después.
Para Florentino, y por extensión para todos los socios y aficionados madridistas, tiene que ser un orgullo que un futbolista con la clase de Frank Ribéry aduzca un día problemas con el talón de Aquiles y otro día problemas con unas ampollas para poner nerviosos a los máximos responsables del Bayern y que estos le dejen venir al Real Madrid. Esas ampollas de Ribéry son harto significativas. Desconozco si la guerra psicológica que ha decidido iniciar el jugador acabará este mismo año con sus huesos en el estadio Santiago Bernabéu, lo que sí sé es que, como dice acertadamente Enrique Cerezo, los futbolistas tienen la mala costumbre de jugar donde ellos quieren y Frank, a diferencia de otros, sí quiere jugar en el Madrid. El Bayern podrá darle todos los toques de atención que quiera que al final el chico hará su santa voluntad. ¡Cuánto juego da una ampolla! ¡Qué importante es a veces un talón!
3 de Julio de 2009 - 09:01:03 - Juan Manuel Rodríguez - 132 comentarios
Ya tuvo ocasión Michel Platini de mostrarnos a todos la idea exacta que él tenía acerca del juego limpio cuando la policía española, cumpliendo estrictamente con su obligación, metió entre rejas al ultra Santos Mirasierra. ¡Menudo espectáculo dio el presidente de la UEFA! No es la primera vez que a Platini le ponen en su sitio; hace algunos meses, con motivo precisamente de la polémica con el himno nacional francés, Bernard Laporte, ministro de Deportes galo, ya tuvo que recordarle que él sólo era el presidente del máximo organismo del fútbol europeo y que todo lo que afectaba a Francia era responsabilidad directa del presidente de la República y del Gobierno francés. Yo creo que tanta alfombra roja, tanto canapé de salmón y tanto "pase usted por aquí" tienen que terminar enloqueciendo al personal a la fuerza, y puede que sea eso lo que haya afectado emocionalmente a Miguelito.
"Fair play financiero". Esa es la nueva idea que acaba de sacarse de la manga Platini para mostrar su sorpresa acerca de los fichajes multimillonarios de Florentino Pérez. Ya me contará algún día Miguelito cuando tenga un rato cómo lograr encajar el juego limpio y las finanzas, pero es que además resulta que el Real Madrid no ha podido ser más caballeroso y generoso con Milan y Manchester United de lo que ha sido. Al Milan le pagó 65 millones por Kaká y al Manchester 94 por Cristiano Ronaldo... ¿existe mayor juego limpio que pagar por algo lo que te piden sus propietarios?... Florentino habría sido un émulo del famoso pirata John Roberts si hubiera entrado a hurtadillas por la noche en Milanello y hubiera secuestrado a Kaká; bien al contrario, Adriano Galliani pidió 65 y se le dieron 65. Yo creo que les han hecho un favor porque luego salió Silvio Berlusconi diciendo que Ricardo no había inventado el fútbol.
No sé cómo va a solucionar Platini lo del equilibrio en las competiciones que organice la UEFA puesto que el objetivo -lógico, normal y natural- de todos sus asociados es que el desequilibrio a su favor sea total. No hay más que echarle un vistazo rápido a la lista de clubes campeones de la Champions para darse rápidamente cuenta del tremendo desequilibrio existente a favor de Real Madrid, Milan, Liverpool, Bayern, Ajax o Barcelona, que por algo son los "grandes". El Brujas llegó una vez a la final, pero esa no suele ser en modo alguno la tónica habitual. Ya se lo volvió a explicar Jorge Valdano anoche tras la presentación de Albiol, bien es cierto que con bastante más amabilidad de la que tuvo en su día con Del Bosque, al presidente de la UEFA: el Real Madrid es el club más rico del mundo y no puede andarse con zarandajas a la hora de fichar jugadores. ¿Querrá compartir sus títulos Laporta?... No creo que el concepto de "egalité" vaya con los clubes de fútbol. Hay veces que el de "fraternité" tampoco.
1 de Julio de 2009 - 16:31:11 - Juan Manuel Rodríguez - 299 comentarios
Hace algunos meses que Florentino Pérez comentó a sus más allegados cual sería la delantera del nuevo Real Madrid en el que ya llevaba algún tiempo trabajando: Kaká, Ronaldo, Benzema y Messi. A falta de la confirmación oficial por parte de ambos clubes, todo hace indicar que Karim Benzema se convertirá en el cuarto fichaje de la segunda etapa de Florentino al frente del club. Benzema es buenísimo y, de ser cierto que el acuerdo con el Lyon sería por 35 millones, la operación sería extraordinaria. Cuando Karim agotara su contrato con el Madrid tendría la misma edad que tiene ahora mismo Villa, 27 años, y Villa tendría un año más de los que ahora tiene Raúl, o sea 33. No es sólo que Benzema la rompa con la derecha y la pegue muy bien con la izquierda, tampoco que sea potentísimo y que posea una gran técnica; lo más importante es su edad: 21 años y un futuro esplendoroso por delante. La inversión es redonda.
Informado del fichaje por los compañeros de
Antena 3, Joan Laporta ha felicitado al Madrid por su nuevo fichaje: "enhorabuena". De acuerdo que lo ha dicho con la boca, sí, pero no creo que lo haya sentido de corazón. Laporta tendría que haber dado un saltito como los que pegaba Gorm, el personaje de la serie de Vicky el vikingo, -¡qué tiempos aquellos!- y gritar aquello de "estoy entusiasma... do". Lo digo, más que nada, porque el fichaje de Benzema allana definitivamente el camino de Villa hacia el Fútbol Club Barcelona. Seguro que Laporta va a pagar al final más dinero por un magnífico jugador de 27 años del que Florentino abonará por un extraordinario jugador de 21, de forma que la operación no puede molestar a nadie, ni al alcalde de Barcelona, ni al presidente de la Generalidad, ni al del Gobierno, ni a los de Izquiera Unida, ni a los verdes ni a nadie.
Raúl tiene que haberse puesto muy pesado con el veto sobre Villa. Con tal de evitar que llegara el
7 que sustituyó al
7 de España, el capitán del Real Madrid ha preferido que vengan Kaká, Ronaldo y ahora Benzema. Cuando Karim cumpla su contrato con el club blanco, Raúl tendrá 3 años menos de los que tiene ahora mismo Paolo Maldini y quien sabe si, como le sucedió al italiano con esa edad, todavía seguirá jugando al fútbol. Sol salió hace veinte días de Mestalla diciendo que Villa era del Madrid y el propio futbolista, jugando al despiste, afirmó que su representante ya sabía lo que él quería. Lo que él quiere es salir del Valencia, seguir en España y jugar la Champions, de ahí que esté tan cerca del Barcelona después de que Valdano le cerrase definitivamente la puerta. La confirmación de que Llorente ha convertido al Valencia en un filial azulgrana vendrá si ahora le vende el jugador a Laporta por 40 millones. Ya puede ir buscándole Beguiristain un delantero a Emery. Por ejemplo... ¿Negredo?... ¡Ah, no, que ese es del Madrid!