El penúltimo raulista vivo

Febrero 2009


El crítico

28 de Febrero de 2009 - 15:54:31 - Juan Manuel Rodríguez - 84 comentarios

El gran Fernando Fernán Gómez dijo una vez en una entrevista concedida a un canal de televisión que el cine se había complicado mucho últimamente y que a él le gustaría poder ir a ver las películas de la mano de un crítico que supiera explicarle a cada momento qué había querido decir exactamente el director con esta o con aquella escena. "Yo le preguntaría al crítico: oiga, ¿qué mensaje quiere transmitirnos el director con este plano cenital?, y entonces el crítico me sacaría de dudas y yo me iría mucho más tranquilo a mi casa entendiendo lo que había visto". Un genio, FFG. ¡Y cualquiera le llevaba la contraria!... Por otro lado, el Washington Post acaba de sumarse a la larga lista de periódicos estadounidenses que han dedicido suprimir su suplemento de libros. En realidad, ya sólo quedan dos diarios que todavía lo conserven, The New York Times y el San Francisco Chronicle.
 
La gente ya no comulga con las ruedas de molino de otros y no se fía porque sí de la opinión supuestamente crítica y objetiva de un individuo que dice que esta película de aquí o aquel libro de allá son buenos o son o malos porque lo asegura él: ¿y él a quién se debe si puede saberse? ¿Se debe al lector o se debe al director? ¿Al lector o al escritor?... De ahí precisamente que tengan tanto éxito los blogs, y que los deportivos sean de los más visitados por los aficionados al fútbol. Un periodista, jardinero, economista o granjero da su opinión sobre un tema y otros periodistas, jardineros, economistas o granjeros la rebaten y, en muchas ocasiones, la combaten con furia inusitada. Es excitante que a uno le lean y resulta morboso (un poquito) que le breen de vez en cuando, cuestionándolo todo, desde la aparente objetividad hasta el presunto conocimiento de quien se coloca a diario delante del teclado de un ordenador para opinar.

Este blog me mantiene con los ojos abiertos y en permanente alerta. Creo que fue sebmelmo, uno de los recién llegados al Penúltimo Raulista Vivo, quien dijo que era uno de los mejores foros deportivos de España. Estará mal, o no, que yo lo diga, pero tengo que darle la razón porque la lleva. Aquí nos reunimos a diario, y desde hace más de dos años, una serie de amigos para discutir asuntos de interés deportivo (otras veces no) en un escenario y con unos decorados que nos han cedido amablemente en Libertad Digital. Y el éxito del blog no está en lo que yo diga o deje de decir sino en la calidad de los argumentos, a favor y en contra, esgrimidos por quienes tienen a bien participar aquí. ¿Quieren que les cuente un secreto?... Cuando he empezado a escribir eso de "el gran Fernando Fernán Gómez dijo una vez en una entrevista"... pretendía hilarlo con el juego del Liverpool, el estilo de Benítez y la colitis que volvió a entrarle a Torres en cuanto pisó el césped del estadio Santiago Bernabéu, pero luego me ha salido esto. La ocasión la pintarán calva mañana. Y habrá gente a favor y mucha más en contra... para solaz del autor. 

El sonámbulo Tití

27 de Febrero de 2009 - 11:44:48 - Juan Manuel Rodríguez - 114 comentarios

El primero al que yo oí aplicar aquí el concepto de "inteligencia emocional" de Daniel Goleman al mundo del deporte, y más en concreto al del fútbol, fue a Jorge Valdano. Valdano tiene la habilidad de picar un poquito de todos lados, pasarlo luego por la túrmix y convertirlo en una papilla fácilmente digestible, divertida y apetitosa. Lo que venía a decir Goleman es que, a la hora de captar personas para sus puestos jerárquicos más estratégicos, las empresas ya no otorgaban tanta importancia a los conocimientos técnicos como a la capacidad de control sobre las emociones y la habilidad para manejar las relaciones. Valdano captó la idea de este profesor de Harvard y la aplicó instintivamente al deporte profesional: un futbolista, por ejemplo, sería más relevante en tanto en cuanto supiera controlar su ansiedad, comprender al resto del equipo y asimilar en cada momento qué era lo que éste esperaba de él.
 
Por lo tanto, uno puede ser muy inteligente emocionalmente hablando e irse a la cama por las noches sin saber quién era Leonardo, por dónde pasa el Ebro o qué es el Ibex 35. La cosa puede complicarse porque un deportista profesional puede transmitir a la sociedad la (falsa) impresión de que, puesto que es un hombre o mujer de éxito, posee relevancia social y es muy inteligente emocionalmente hablando, tiene también los conocimientos necesarios para hablar de lo que sea, y eso no es así. Un futbolista puede perfectamente haber ganado varias veces el Balón de Oro y luego ser un auténtico analfabeto funcional por muchas vueltas que haya dado por el mundo y muchos países que haya visitado. Pero desgraciadamente estamos en sus manos. Quiero decir con esto que, tal y como está montado este negocio, existen muchas más posibilidades de que la gente haga más caso al delantero del Milan que al último Nobel de Medicina.
 
Thierry Henry acaba de decir que Cataluña no es España y el tipo se ha quedado más ancho que largo. Tití, que nació en Les Ulis, que se tiró cinco años jugando en Francia, uno en Italia y ocho en Inglaterra, y que lleva sólo dos en nuestro país, ha tenido el tiempo suficiente para llegar a la misma conclusión que los independentistas y, ¡qué casualidad!, el presidente de su club. Antiguamente solía decirse eso de que en el ejército ponían bromuro en la sopa con objeto de calmar posibles turbulencias hormonales que desviaran la atención de la tropa. Yo empiezo a temerme lo peor: que Laporta le haya puesto algo en la sopa a Henry, un ingrediente (llamémosle Rovirex 25) que le mantenga como al sonámbulo Cesare, pendiente de las órdenes que reciba por parte del doctor Caligari. Henry, en fin, es el vivo ejemplo de que uno puede ser un extraordinario futbolista y un zampabodigos de mucho cuidado.

Brindaría por Abel, pero...

25 de Febrero de 2009 - 19:27:58 - Juan Manuel Rodríguez - 160 comentarios

Hace ahora justo tres semanas, las que van desde el torpedeo de Javier Aguirre desde dentro de su propio vestuario hasta el partido ante el Oporto en la Liga Europea de Campeones, comentaba aquí mismo que si Abel era capaz de demostrar que podía jugar mejor al fútbol con Ujfalusi, Heitinga y Banega, simplemente brindaría por él. Y ahí sigue la botella de cava, triste y solitaria, por supuesto sin abrir, esperando en la nevera para ser descorchada, haciendo tiempo mientras los complejos concetos de Abel, ese atlético de toda la vida, terminan por calar entre todos los jugadores de la plantilla. Si el Atlético presiona más arriba, que era una de sus promesas al llegar, no nos hemos dado cuenta de ello, y si Agüero es más feliz con el toledano de lo que lo era con el mejicano, que fue otra de sus propuestas, la verdad es que el chico lo disimula muy bien, tanto como para que el abuelo paterno de Benjamín se haya dado esta mañana una vuelta por el Cerro del Espino.

Tampoco hacía falta ser Protágoras para darse cuenta de que el problema del Atlético de Madrid no estaba en el banquillo. Para no darse cuenta, sin embargo, sí era necesario realizar el ejercicio de girar la cabeza para mirar hacia otro lado, sumarse al aquelarre, coger una de las teas encendidas, enfilar hacia el domicilio privado del vasco, exigir su cabeza y promocionar con decisión al salvador Abel como el nuevo Bill Shankly de Velada. Pero, amiguismos al margen, no era tan complicado darse cuenta de que el ex portero lo iba a tener tan fácil o tan difícil como lo había tenido su antecesor en el cargo, ni más ni menos, ni menos ni más. Si alguien supo sacarle precisamente partido a esa plantilla, muy potente del centro del campo para arriba pero sumamente frágil defensivamente hablando, fue Aguirre, el único entrenador rojiblanco desde Antic que ha ido cumpliendo los objetivos pactados al comienzo de la temporada.

La intervención de Abel anoche en El Tirachinas resultó triste y desalentadora. Reconoció públicamente que el equipo no daba más de sí y, como quien no quiere la cosa, le endilgó el muerto del paupérrimo estado físico de sus jugadores... ¿a quién?... Por supuesto: a Javier Aguirre. Pero para realizar este viaje no nos hacía falta ir hasta Castellón a por estas alforjas. Es posible que Aguirre dijera alguna vez que sus jugadores no daban más, aunque yo no lo recuerde. Sí le he visto sin embargo mil veces dando la cara por ellos y admitiendo su culpa tras una derrota, hecho inédito en el fútbol mundial y en la vida en general. Por supuesto que Aguirre se habrá equivocado muchas veces, pero, tras clasificar al Atlético para la Champions doce años después de la eliminación ante el Ajax de Amsterdam, merecía sentarse en el banquillo durante la eliminatoria contra el Oporto. A pesar de lo cual, la botella de cava sigue esperando en la nevera. Quiero brindar, pero no me dejan. 

Para chorrear

24 de Febrero de 2009 - 21:38:18 - Juan Manuel Rodríguez - 124 comentarios

Del paso de Vicente Boluda, que sigue siendo Calderón por mucho que algunos quieran maquillarle, por El Tirachinas, (el primer presidente madridista que accede a sentarse con nosotros en los dos últimos años y medio) se extrae la conclusión de que él, a diferencia de lo que sucediera con el gran filósofo Aristóteles, ni siquiera sabe que no sabe nada acerca del club que circunstancialmente preside, lo que no es demasiado saber, la verdad sea dicha. O Boluda nos toma a los demás por tontos o se hace pasar él mismo por tonto para cortocircuitar su posible responsabilidad en los desmanes acaecidos bajo la presidencia de su antecesor en el cargo. Sirva como ejemplo de esto que digo, la frase pronunciada por el actual presidente acerca de su relación con Miguel Angel Arroyo, ex director general: "he cruzado con él dos palabras en toda mi vida: hola y adiós".

Sin embargo, la "perla" que han recogido con extraña unanimidad casi todos los medios de comunicación del país no hacía referencia al funcionamiento interno de la entidad, que a lo que se ve debe ser bastante parecido al O.K. Corral de John Sturges, sino la referente a la eliminatoria de Champions contra el Liverpool. Tanto y tan machaconamente le han insistido sus Cantores de Híspalis sobre que él es el auténtico responsable de la Operación Remontada, que al final se lo ha creído. Imagínense cómo habría sentado aquí que en The Sun aparecieran unas declaraciones de Hicks y Gillett, los dueños del club inglés, diciendo que iban a "chorrear" al Madrid. Eso es lo que afirma precisamente Boluda, que cada hora que pasa es más Calderón: "vamos a chorrear al Liverpool". La bravuconada, por supuesto, ha dado varias veces la vuelta a España.

Y otra más. Le pregunta Abellán qué ocurrirá en el caso de que los socios le tumben a las primeras de cambio en la Asamblea del próximo mes de marzo, y Boluda responde lo siguiente: "me levantaré y me iré a mi casa". Una de dos: o Boluda no cree que exista ni la más remota posibilidad de que eso suceda, o no ha calibrado lo que supondría para el Real Madrid quedarse sin presidente, cualquier presidente. Por sus actos le conoceréis: yo me inclino decididamente por la segunda posibilidad. Boluda, en fin, pasó por la Cadena Cope como el fantasma del capitán Gregg por casa de la viuda Muir y, al igual que sucediera con aquel, a nuestro marino tampoco le sirvieron sus argucias. Porque, de sus respuestas y del profundísimo desconocimiento que sobre el Real Madrid tiene, queda bien claro que nunca debió pasar de vocal y que Calderón le eligió para lo que eligió: para chorrear.

Bendito Real Madrid

23 de Febrero de 2009 - 19:13:23 - Juan Manuel Rodríguez - 71 comentarios

En algo sí van a estar de acuerdo los madridistas y Johan Cruyff, el emblema culé por excelencia: la derrota del Barça es una bendición. El lo dice porque lo que sucedió en el derbi contra el Espanyol le parece que servirá de baliza para prevenir futuros tropiezos, pero supongo que el madridismo, que hace escasos quince días veía como el líder les aventajaba en doce infinitos puntos, repetirá para sí eso de "llámame gorrión y dame alpiste". El Real estaba muerto y enterrado, la Liga sentenciada, el Barcelona se iba a salir del mapa y únicamente quedaba por dilucidar la segunda plaza del campeonato. Hoy, el Real vive, la Liga no está tan clara y vuelve la disputa por la primera posición, de forma que apostaría lo que fuera a que los madridistas y Cruyff están de acuerdo, aunque por motivos distintos, en que la derrota en el Camp Nou ante los periquitos ha sido una auténtica bendición.

Ya no es sólo el hecho de que Messi critique de una forma tan desacertada a los árbitros. La derrota azulgrana fue interesante por varios aspectos más. Samuel Eto'o, por ejemplo, supone otra bendición para los madridistas. Desconozco si el camerunés está ejerciendo como agente doble, pero el caso es que cada vez que habla monta un circo a su alrededor del que sale ampliamente beneficiado su rival. Otra bendición más fue cómo se produjo la derrota: el Espanyol podría haber mostrado a los demás el camino correcto para jugarle a este equipo. Y por último Guardiola, que hasta ahora estaba brillando a gran altura en la dirección desde el banquillo, pareció abrumado por la presión e hizo un cambio que todavía nadie acierta a entender: Gudjohnsen sustituyó a Eto'o y Busquets pasó a jugar de delantero centro. Aquello, por cierto, nos retrotrajo a todos a la etapa de Cruyff, cuando el holandés colocaba a Alexanco arriba del todo.

Habrá que esperar unas cuantas horas más para conocer definitivamente si el regreso de la Champions League constituye o no la quinta bendición madridista. La competición europea puede atontar aún más al Barça o bajar definitivamente del pedestal al Real Madrid devolviéndole a la cruda realidad. Si el Lyon añade más incertidumbres de las que ya tiene al líder de la Liga española y el Liverpool pierde en el estadio Santiago Bernabéu, la situación habrá dado un giro completo de 180º. Y el sábado, el equipo de Juande Ramos visita al Espanyol... ¿Qué pasaría si fuera capaz de encadenar allí su décima victoria consecutiva?... El Madrid se acostaría a cuatro puntos de los culés por primera vez en mucho tiempo. Por cierto que la sexta bendición del Real es Raúl Tamudo y, desde ahora mismo, podemos considerar también a Iván de la Peña como la séptima. Bendito Real Madrid.

Madriditis

22 de Febrero de 2009 - 16:23:37 - Juan Manuel Rodríguez - 89 comentarios

Todos los futbolistas del Barcelona sin excepción quieren transmitir el mensaje de que lo sucedido entre los sábados 14, San Valentín, y 21 de febrero de 2009 es un simple accidente, algo pasajero, una situación que se arreglará en cuanto vuelvan a apretar un poco los dientes. Así, Puyol dice que todos se cambiarían por ellos mientras que Eto'o añade que van a arrasar porque siguen siendo los mejores. Curiosamente, los dos únicos versos sueltos de lo que hasta ahora venía siendo un poema redondo, una oda al fútbol, un himno a la perfección del deporte, lo personifican Messi y Xavi. El argentino habla de Delgado Ferreiro y advierte que no es la primera vez que un árbitro llega a Barcelona y hace lo que quiere, y el internacional español manifiesta que han perdido por circunstancias ajenas al juego. ¿Es casual que los dos futbolistas más decisivos a la hora de interpretar lo que quiere Guardiola rompan de puertas para afuera la disciplina de voto?...

Me parece que Eto'o no dice lo que realmente piensa. No creo que piense que van a arrasar. Y el hecho de que Messi y Xavi revuelvan en el arcón de sus antepasados para devolver a la actualidad aquel viejo y desgastado elepé de la manida inquina arbitral cuando todo el mundo parece coincidir en que el Barça ha salido ampliamente beneficiado, reinventa de repente una Liga que entre todos andábamos enterrando en vista de la apabullante superioridad culé. ¿A qué o a quién pueden tener miedo Messi y Xavi?... El Sevilla está a dieciséis puntos, el Villarreal a diecinueve y el Valencia a veintidós, y ninguno de los tres parecen en condiciones de nada que no sea salvar sus propios muebles de la inundación. Inevitablemente hay que deducir que a quien tienen miedo los dos jugadores más decisivos en el éxito de este Barça es precisamente al Real Madrid, su máximo rival histórico, el único club del mundo capaz de quitarles esta Liga aún batiendo records de goles y puntuación.

Puyol y Guardiola sí han sido listos, pero lo dicho por Xavi y, sobre todo, lo expuesto tan a la ligera por Messi, esboza los primeros trazos, aún demasiado finos, todavía difuminados, de esa inflamación conocida popularmente en el mundillo del fútbol como madriditis. Porque, al contrario que otras inflamaciones, la madriditis ataca primero los tejidos más potentes de una estructura, dejando para el final el derribo de los más débiles. Lionel Messi, el mejor jugador de fútbol del mundo, nació en Rosario, provincia de Santa Fe, en la República Argentina, a miles de kilómetros de España; luego empezó a jugar en Grandoli, más tarde pasó a entrenar con Newell's Old Boys y únicamente se decidió a venirse a España cuando fue rechazado por River Plate. Con todo esto quiero decir que pensaba que, por edad, la madriditis que atacó a Rexach, Carrasco, Cruyff, Stoichkov y tantos y tantos jugadores que han pasado por ese gran club no habría tenido tiempo de atacarle también a él. Estaba equivocado. Messi, el crack, el mejor, el más fuerte, le ve las orejas al lobo. Son sólo los primeros síntomas de la inflamación y supongo que Guardiola le llamará inmediatamente a capítulo porque ya sabemos qué será lo siguiente: cuando recurra a Francisco Franco y a José Plaza ya no habrá remedio capaz de curarle. 

De repente, vuelve Guti

21 de Febrero de 2009 - 19:24:35 - Juan Manuel Rodríguez - 84 comentarios

De repente, vuelve Guti. "Ah, pero... ¿no estaba?"... "Yo pensaba que Juande no contaba con él"... "Guti, sí, claro, ¿no se lesionó hace tiempo?"... "Pero si ya jugó el otro día contra el Sporting... ¿O fue contra el Numancia?... No lo sé, no lo recuerdo, pero yo le vi jugar el otro día... ¿Jugaría si se hubiera lesionado? ¿A que no?"... Guti se lesionó hace dos meses y un día y, de repente, vuelve a entrar en una convocatoria sin que nadie a lo largo de ese tiempo -ni periodistas, ni compañeros, ni por supuesto aficionados- le hayan echado de menos ni siquiera un poco. Es más, el Real Madrid que ha jugado sin Guti lleva ganando ocho partidos consecutivos, rozando la gesta de diez que lleva el Barça. Guti vuelve y con él volverá un debate que deja en mantillas al eterno de Raúl y la selección, y que no es otro que el de su peso específico real dentro de un equipo que, por mucho que nos empeñemos, no le echa nada de menos.

Hubo algo de lo dicho por Ramón Calderón en aquella famosa conferencia en el Centro Universitario Villanueva con lo que sí estaba de acuerdo: Guti se quedó en eterna promesa. El no podía decirlo, por supuesto, porque para algo era presidente del Real Madrid, pero yo sí puedo. Guti colgará las botas y yo me quedaré con la amarga sensación de que este chico llevaba dentro un futbolista mucho más importante del que luego fue capaz de sacar al campo. Al repasar su trayectoria es inevitable compararla con la de su compañero de equipo Raúl. Guti, que cuando quiere, puede o le dejan es capaz de hacer añicos un partido por las buenas o por las malas, ha echado por tierra la Teoría de los Vasos Comunicantes de Galileo. Raúl y Guti, comunicados entre sí, empezaron en apariencia con el mismo nivel futbolístico, pero año tras año el 7 le fue absorbiendo presencia, carácter práctico e influencia dentro del equipo hasta convertirle en un futbolista al que nadie recuerda cuando no está.

Vuelve Guti con su doble pareja de ases y ochos, la rareza que aguantó en las manos Wild Bill Hickock después de ser asesinado por la espalda por Jack McCall, un jugador de fortuna. Desde entonces, aquella jugada es considera como maldita. Algo de malditismo sí arrastra también tras de sí José María Gutiérrez, la eterna promesa, el futbolista que todos creímos que pudo haber sido pero que él nunca tuvo claro que sería, un jugador parido en las escuelas del Real Madrid al que sin terminar de salir del campo tras un cambio ya están olvidando los propios madridistas. Seguro que, si Juande le alinea, Guti dará tímidas señales de vida: un pase de gol por aquí, un regate por allá, una expulsión por acullá... Bueno o malo algo hará, eso seguro, pero tan rápido como lo haga será olvidado, y yo volveré a irme a la cama con la amarga sensación de que este chico llevaba dentro un futbolista mucho más importante del que luego sacó a jugar al campo.

Ética y estética

20 de Febrero de 2009 - 09:58:05 - Juan Manuel Rodríguez - 117 comentarios

Por si no se desprendiera suficientemente de mis artículos, confieso que yo a Joan Laporta no le tengo ningún cariño. No me gusta él ni tampoco me gusta lo que representa, no acepto en qué trata de convertir España y, por extensión, al Fútbol Club Barcelona, convertido, como digo desde hace tiempo, en plataforma deportiva para intereses políticos. Carod Rovira estaría también en esa lista de personal al que no mandaré una felicitación navideña, pero como él no preside ningún club de fútbol tampoco le dedico mucho tiempo, sólo el justo y necesario para constatar lo anormal del comportamiento de un tipo nacido en Tarragona que va pidiendo por ahí que boicoteen la candidatura olímpica de la capital de España. Albert Boadella, saturado y cansado según propia confesión, tuvo que largarse de su tierra por situaciones similares a estas, y el otro día no tuvo rubor en afirmar en Al Sur de la Semana que "en Madrid no se levantan pensando qué putada hacer a los catalanes".

Pero, dejando a un lado el mucho o poco cariño que se tenga por alguien, no conozco a ningún periodista que se inventara una información con objeto de perjudicar a alguien por quien no tiene simpatía. La noticia que destapó mi compañero Tomeu Maura, y por la cual quiero felicitarle desde aquí, es cierta desde la primera hasta la última línea. El Mundo no dice en ningún momento que la participación como comisionista de Joan Laporta en la venta de un club de Primera División que no es el que él preside a una empresa uzbeca sea ilegal, y además creo que presta mucha atención al dejar el aspecto ético al margen de todo esto. Transcurridas cuarenta y ocho horas desde el momento de su publicación, la información, como no podía ser menos viniendo de quien viene, ha sido confirmada por el propio Laporta, quien, como tampoco podía ser menos, ha deslizado un comentario acerca de lo poco que le quieren el medio "nacional" que publicó la noticia y aquellos que se hicieron eco de la misma.

Seguro que todo lo que ha hecho Laporta es legal, seguro. Para eso es abogado, y de éxito además. Pero, ¿resulta ético que el bufete del presidente del Fútbol Club Barcelona se pringue en la venta del Mallorca por una comisión de 4,2 millones de euros?... Si, además de ser absolutamente legal, todos fuéramos a tener la impresión, una vez publicada la noticia, de que no existe ninguna duda acerca de que la ética no queda seriamente dañada, seguro que Tomeu Maura no habría publicado la información. Si fuera profundamente legal y sólidamente ético que, por poner dos ejemplos ficticios, el presidente del Real Madrid ejerciera de comisionista en la venta del Racing de Santander a una empresa afincada en Túnez y que el presidente del Sevilla participara directa y personalmente en la venta del Valladolid a otra empresa localizada en Kuala Lumpur, nadie se sorprendería por lo desvelado en El Mundo. El caso es que la gente duda, y yo creo que hace bien en dudar. El cariño o su ausencia no tienen nada que ver en el caso que nos ocupa. Laporta lo sabe, pero mientras tanto desvía la atención. Nada nuevo bajo el sol.

Sea valiente, sastrecillo

18 de Febrero de 2009 - 09:27:49 - Juan Manuel Rodríguez - 146 comentarios

Un Crit Valent, asociación liderada al parecer por Jordi Medina, quien en su día fuera candidato a la presidencia del Fútbol Club Barcelona, denuncia en su página web que de las treinta y una Ligas conquistadas por el Real Madrid, diecinueve lo fueron de forma fraudulenta. Y lo más divertido del caso es que prometen aportar documentación, del mismo modo que Alfonso Cabeza (¡todavía estamos esperándole doctor!) aseguró en los años 80 que tiraría de la manta. Entre los puntos que ellos mismos publican acerca de su filosofía electoral figura el fair play, término anglosajón que, como todo el mundo sabe, significa "juego limpio". Mal andamos, señor Medina, si empezamos a traicionar nuestros propios preceptos desde el primer día. O quizá no los estén traicionando del todo y, cuando Un Crit Valent habla de fair play, se esté refiriendo en realidad al "juego limpio" que el barcelonismo ha de observar hacia dentro y no hacia fuera. Pero a eso no se le llama fair play sino mirar hacia otro lado, ¿no?
 
Se me está ocurriendo así, sobre la marcha, que una manera tan buena como cualquier otra de sacarnos a todos de dudas y demostrar que efectivamente el sastrecillo es tan valiente como va por ahí predicando y no se trata únicamente de otro pelotilla más a la espera de que le regalen un puesto sería que Un Crit Valent diera su opinión acerca del caso Zemorax, la sociedad uzbeka a la que el bufete Laporta & Arbós Advocats Associats se ofreció como intermediario para la venta del Mallorca a cambio de una comisión del 7% (4,2 millones de euros). En junio, durante la campaña contra el voto de censura, Joan Laporta afirmó con rotundidad que ninguno de los directivos azulgrana dependía de los negocios del fútbol y que eso aseguraba la independencia del consejo. El presidente del Barça -hombre precavido vale por dos- se adelantaba más de ocho meses a la celebración de San Valentín mandándole una cajita de bombones a Sandro Rosell, ex amigo, ex vicepresidente y hombre muy vinculado con Nike

La ventaja de Medina es que no tiene que investigar nada porque de la madeja ya han tirado por él en El Mundo. Zemorax es propiedad del millonario Mijail Djalalov, cliente del bufete de Laporta; Djalalov está muy vinculado al Bunyodkor; el presidente de este club de fútbol es Isok Akbarov; el Bunyodkor pagó cinco millones de euros al Barcelona por un partido amistoso; Laporta dice que ser presidente del Barça aumenta la capacidad para relacionarse con mucha gente; también dijo en enero que Ramón Calderón había sido un gran presidente, ganador y valiente. No voy a pedirle a Medina, por eso del fair play, que se moje en lo del asesoramiento del presidente de su club a Carod Rovira en lo referente a la "política exterior" de la Generalidad, ni tampoco que opine acerca de lo que Laporta quiso decir con aquello de la "República Independiente del Barça" o que nos diga qué piensan los socios que él encabeza a propósito de la utilización del Camp Nou como escenario para reivindicar los inexistentes Países Catalanes o si él está de acuerdo con la afirmación de que Cataluña es un país entre España y Francia, no, nada de eso; pero si quiere dar un grito valiente, ahí tiene suficiente material como para desgañitarse. Grite usted, Medina, grite fuerte... Váyase usted al Parque Güell con un megáfono y grite al cielo de Barcelona... Sea valiente, sastrecillo... ¡Como para salirnos ahora con el cuento chino de José Plaza Pedraz!

Homenajes

17 de Febrero de 2009 - 18:36:18 - Juan Manuel Rodríguez - 42 comentarios

Mi amigo Lartaun de Azumendi, vasco de pura cepa, bilbaíno hasta las cachas y más león que los de la Metro Goldwyn Mayer, el Palacio de las Cortes y la fuente de Cibeles juntos, me recordó el otro día que hay un récord logrado por el Excelentísimo Señor Don Telmo Zarraonandía Montoya del que ya no podrá pavonearse nunca Raúl; se refería en concreto a los 38 goles que Zarra marcó con el Athletic Club de Bilbao en la Liga de la temporada 1950-51. "Espera y verás", creo que le dije, quien sabe si sacando mi vena andaluza y tratando de competir con él a la hora de arrojarnos bilbainadas a la cara. Lo cierto es que no pasa un día sin que hablemos de Raúl, y hoy mismo Vicente del Bosque, perseguido por los periodistas, ha pedido para el 7 la concesión del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, entreabriéndole, aunque muy poco, la puerta de la selección nacional.
 
Ayer se organizó cierto revuelo ante la posibilidad ignota de que la federación propusiera al futbolista tributarle un homenaje aprovechando la celebración del partido amistoso que jugarán en noviembre las selecciones de España y Argentina en el estadio Santiago Bernabéu. O lo que es lo mismo, "no dejes que la realidad te estropee una buena noticia". Ni a la Federación se le ocurriría insultar así al jugador de campo que ha sido más veces internacional, ni Raúl aceptaría jamás semejante migaja. Yo vi la entrevista que el futbolista concedió a Canal Plus, y lo que él dijo, a pregunta de Nacho Aranda, fue que creía que iba a volver a jugar con España y que le gustaría hacerlo "aunque sólo fuera una vez más". Pero si Raúl quiere ser internacional otra vez no es para elevar su casillero a los 103 partidos (102 ya parecen inalcanzables) sino para demostrarse a sí mismo y demostrarnos a los demás que no ha muerto en combate.

Anoche estuvo con nosotros en El Tirachinas José María Aznar. La entrevista estuvo muy entretenida, pero hay algo en lo que no puedo coincidir con el Presidente. Vino a decir Aznar que el debate sobre el capitán del Real Madrid debería haber desaparecido en el preciso instante en que España se proclamó campeona de Europa sin él, sin embargo el debate está más vivo que nunca puesto que Raúl acaba de alcanzar a Miquel Soler en número de partidos jugados en la Liga, pronto hará lo propio con Sanchís, Buyo, Eusebio... Luego superará a Quini en número de goles marcados en la Liga, después a César, más tarde a Di Stéfano, Hugo Sánchez, Zarra... Y llegará también el día en que dé caza a Sanchís y se convierta en el futbolista que más partidos ha jugado con el Real Madrid. Son, como puede apreciarse, muchos y variados homenajes. Y lo que se preguntan los aficionados, y con razón, es si un futbolista que está consiguiendo todo eso no está al menos en las mismas condiciones que otros para jugar con España. Raúl no quiere jugar el partido 103 con su selección sino el 133. Y la única pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿está haciendo méritos para ello?...

Enemigo público número 7

16 de Febrero de 2009 - 18:23:02 - Juan Manuel Rodríguez - 104 comentarios

Raro, raro, raro. Extraño, muy extraño. Supongo que acusar a un delantero de ser el peor enemigo de su equipo por haber cometido la felonía de marcar 309 goles, superando a un tal Di Stéfano, debe ser algo así como echarle la culpa a los Beatles por haber vendido más de cinco millones de copias de su álbum Let It Be o machacar sin piedad a William Wyler por haberse convertido en el primer director de cine de la historia en conseguir 11 Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas con su película Ben-Hur. A este Stig Tofting de andar por casa le recomendaría que no se dejara arrastrar por sus neuras hasta el límite ridículo de poner en duda si Raúl está todavía en activo o se trata sólo de un icono cuando ni siquiera han transcurrido veinticuatro horas desde que ese mismo jugador ha marcado otros dos goles más, y el primero de bellísima factura, en El Molinón.

A los insultos del público, Raúl respondió con el primer gol de la tarde, y al cachondeíto con Villa, supongo que participante a su pesar en una polémica tan falsa como el beso de Judas, contestó con el cuarto y definitivo. 308 y 309. Es cierto que, tal y como me dijo el viernes Manolo Preciado en El Tirachinas, la polémica de su inclusión en la lista para la Eurocopa perjudicó primero a Luis y luego al propio Raúl, y que los antiraulistas más recalcitrantes aprovecharon el histórico éxito de Austria para hurgar hasta el fondo en la herida del 7, que no era en absoluto, como ellos quisieron y quieren todavía hacer creer, el título logrado por España sino la decisión del seleccionador de dejarle en casa. Como no tenían suficiente con apartarle, dieron entonces salida de repente al bulo de que a Raúl le molestaba el éxito de la selección, su selección, la selección por la que se había partido el pecho en 102 ocasiones.

Aquello debía resultar en principio lo suficientemente ofensivo como para hundir en la miseria a cualquiera, pero volvieron a cometer un error de cálculo. Por lo que observo, Raúl se ha convertido en un problema tan grave para los antiraulistas que no me extrañaría nada que para ellos supusiera un alivio que le rompieran la pierna derecha por tres sitios. Su pánico procede del hecho de tener que razonar cuando decida colgar las botas, allá por 2013 ó 2014, todo lo que dijeron del máximo goleador histórico de un club tan poco importante como el Real Madrid. Hoy pretenden convertirle en una atracción de feria, el hombre gol, telonero de la mujer barbuda. Lo que se lleva ahora es decir que es un egoista por llevar 309 goles, pero Di Stéfano es don Alfredo por haber marcado 307, y no todos de chilena precisamente. Ese será el regalo envenenado que dejará a sus detractores el futbolista español más importante de la historia: intentar convencer a los demás de que un delantero que marca más de 300 goles para su equipo es el enemigo público número uno del madridismo. Y los Beatles unos catamañanas. Y Wyler un aprendiz. Raro, raro, raro.

Palop y Arconada; Rudy y Martín

15 de Febrero de 2009 - 19:26:37 - Juan Manuel Rodríguez - 79 comentarios

Como sucedió con Palop y Arconada en junio, Rudy Fernández también quiso recordar la pasada madrugada a otro ilustre del deporte español, en este caso a Fernando Martín. Con su bonito gesto, el portero del Sevilla quiso reivindicar la figura del guardameta de la Real Sociedad, maltratado tras su fallo en la final de la Eurocopa de 1984. Sin embargo, Luis Miguel Arconada era un magnífico portero, un hombre que poseía unos grandes reflejos y que tenía lo más importante que, a mi juicio, ha de tener un jugador que ocupa su posición: siempre estaba bien colocado, achicando así la portería a ojos del rival. Arconada fue uno de los pilares del éxito de la mítica Real Sociedad y se convirtió en internacional fijo. Sí es cierto que tuvo mala suerte en aquella final, y que con él la tuvimos todos, porque un disparo inofensivo de Platini se convirtió en el 1-0; remontar aquel marcador contra Francia y hacerlo además en el Parque de los Príncipes de París era una misión imposible.

Palop tenía diez añitos cuando Arconada jugó aquella final, y Rudy sólo uno cuando a Martín, conocido por su cabezonería bajo el tablero y su tenacidad ante la vida, se le puso entre ceja y ceja que él tenía que jugar en la NBA y probó suerte con los Trail Blazers de Portland. Naturalmente, cuando Palop apareció por el palco del estadio Ernst-Happel de Viena vistiendo la camiseta de Arconada todo cobró sentido, entre otras cosas porque quien saludó al sevillista, ahora convertido en presidente de la UEFA, fue el propio Platini, quien además había tenido el detalle de invitar a Arconada a la gran final. No diré que el homenaje de Rudy a Fernando fue más emocionante, pero sí resultó distinto. Martín no triunfó en la NBA y regresó de nuevo al Real Madrid, pero se convirtió en el primer español y el segundo europeo en atreverse a iniciar la aventura americana: eso es lo que premió Rudy, deudor, como tantos otros jugadores de su generación, de aquel pívot obstinado y con agallas.

Así que con su gesto Palop fue capaz de conectar 1984 y 2008, recuperando para la memoria un equipo, el de Miguel Muñoz, que nos hizo vibrar a todos y que al final no tuvo demasiada suerte. Arconada nunca fue un hombre de muchas palabras, más bien todo lo contrario: esquivo con la prensa, siempre en un segundo plano... Ahora dirían de él que no fue un futbolísta "mediático". Creo recordar que a Martín le sucedía tres cuartos de lo mismo, aunque a mí no me tocara "torear" con él porque cuando murió yo sólo llevaba dos años trabajando y nunca me tocaba cubrir el baloncesto. Cuando Rudy apareció dispuesto a armar el taco en el Airways Center de Phoenix con la camiseta de Martín, y luego apareció en los videomarcadores la imagen congelada de Fernando, nadie allí comprendió qué pasaba. Ni falta que hacía. Rudy sabe que algún día un jugador español ganará el concurso de mates. Y que ese jugador, que probablemente ahora mismo ande a gatas, se pondrá su camiseta, volviendo a conectar 2008 con 2028 ó 2030. Y nosotros que lo veamos.

Hasta que el ofertón les separe

14 de Febrero de 2009 - 18:29:44 - Juan Manuel Rodríguez - 57 comentarios

Otra vez a vueltas con la grandeza del Atlético de Madrid, van a desgastarla de tanto hablar de ella. Ahora va Abel y dice que el hecho de que Agüero quiera seguir en el club significa que es grande. Pues no: lo único que significa es que Agüero miente... como tantos y tantos futbolistas. Por supuesto que el Atlético de Madrid es un club históricamente grande pero que lleva desde 1996 sin ganar la Liga y hacía ya diez años, justo hasta que lo clasificó el recientemente destituido Javier Aguirre, que no participaba en la Champions League, de forma que corre el serio peligro de convertirse en una pieza de museo. Aunque hayan pasado ya treinta y cinco años desde aquello, los aficionados siguen estando tan enamorados de su equipo como cuando ganó la Copa Intercontinental del 74 y continuán apoyándole en las alegrías y en las penas, en la salud y la enfermedad, pero resulta bastante más complicado que ese amor ciego lo comprenda un argentino de veinte años que lo único que quiere es dar el salto, triunfar en el fútbol y ganar títulos, cuantos más mejor.

Entiendo a Abel. Le preguntan y él responde lo que tiene que responder como entrenador del Atlético de Madrid. Pero él sabe tan bien como yo que Agüero, que también responde lo que tiene que responder, no es sincero, y que emigrará (eso sí, con todo el dolor de su corazón) en cuanto le llegue una oferta importante de la Premier League o del Real Madrid o del Fútbol Club Barcelona. Se irá utilizando el mismo pretexto que utilizan todos, ("salgo ganando yo y también sale ganando el Atlético que con mi traspaso ingresa un dinero importante que puede invertir en nuevos jugadores") pero se irá. Si se marchó el símbolo atlético por antonomasia, ¿por qué no habría de hacerlo un chaval que lleva aquí dos días? ¿Cómo convencerle a él si no pudieron convencer a Torres? ¿Haría el esfuerzo un hincha de Independiente cuando no lo hizo uno del mismísimo Atlético?... Sinceramente no creo que al Kun vaya a seducirle una visita guiada por la sala de trofeos.

Los atléticos harían bien en convencerse cuanto antes de que Agüero es un ave de paso. Mientras tanto, el jugador dice lo que tiene que decir un jugador del Atlético de Madrid, el entrenador dice lo que tiene que decir un entrenador del Atlético de Madrid y el presidente dice lo que tiene que decir un presidente del Atlético de Madrid. Aunque Enrique Cerezo añade siempre la siguiente coletilla: "un futbolista juega allí donde quiere jugar". ¡Qué gran verdad!... Un aficionado lo tiene más difícil, el suyo es un matrimonio hasta que la muerte los separe. Es más fácil que un aficionado cambie de pareja, de trabajo o de ideología política que de equipo de fútbol. De un jugador no puede esperarse semejante sacrificio. Debe crecer. Ha de sentirse realizado. Tiene que volar y soltar lastre. Lo de Sergio Agüero con el Atlético de Madrid tiene fecha de caducidad. Un año. Dos como mucho. Hasta que el ofertón les separe.

Spain, twelve points

12 de Febrero de 2009 - 19:29:40 - Juan Manuel Rodríguez - 105 comentarios

No recibió Vicente del Bosque el encargo de dirigir a la selección española de fútbol precisamente en el mejor momento para él. De acuerdo con que todos estábamos felices y satisfechos con el éxito de los nuestros en la Eurocopa, pero España llevaba los últimos cuarenta años siendo un equipo eminentemente perdedor y de repente, como quien no quiso la cosa y cuando menos nos lo esperábamos, resulta que Xavi, Iniesta, Silva, Casillas, Puyol, Torres y Villa conectaron y jugaron (y ganaron) un campeonato sin mácula alguna. Por supuesto que Del Bosque, nacido en Salamanca, que todavía sigue siendo territorio nacional español, se alegraba como cualquier hijo de vecino de lo sucedido en Austria, pero, egoistamente hablando, a él no le habría venido mal que el equipo nacional volviera a estrellarse con Luis como ya lo hizo en el Mundial de dos años antes. El juego era espectacular pero en la transición se expulsaron muchas bilis porque Luis se marchó a la Liga turca pegando un portazo.

De forma que Del Bosque, cuyo horizonte inmediato era el Mundial (la clasificación se daba por supuesta), tenía que deslumbrar y demostrar que era un técnico capaz y que no recibiría órdenes de nadie en el asunto de Raúl, la bomba de relojería que le pasó su antecesor en el cargo. Puesto que Hierro, el de la comparación con un Ferrari, era amigo de Raúl, y Del Bosque había sido su entrenador durante muchos años, era cuestión de tiempo (poco, muy poco, según los más avispados) saber cuándo volvería el 7: Raúl no ha vuelto a jugar con España, pero nadie le ha pedido perdón al seleccionador por tratarle como un guiñol. En cuanto a la capacidad de Vicente, siempre me llamó la atención que no se dudara de la de otros entrenadores que no habían ganado casi nada y sin embargo se pusiese en tela de juicio la de un hombre capaz de capaz de ganar en cuatro años dos Ligas, dos Ligas Europeas de Campeones, una Copa Intercontinental, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa.

Desconozco, porque no estoy dentro de su cabeza, qué parte de "cálculo electoral" y qué parte de firme convicción futbolística existe en la decisión del actual seleccionador de no convocar a Raúl, pero, por si alguien lo dudaba, siete meses después de su nombramiento sí se puede afirmar que Vicente del Bosque González no es la marioneta absolutamente de nadie. España, por cierto, sigue jugando a las mil maravillas y rindiendo a todos y cada uno de sus rivales allá por donde va. Hoy mismo, Capello, Beckham y la prensa inglesa en general se deshacen en elogios hacia el juego de nuestra selección, la mejor del mundo según todos los expertos. Y Del Bosque, que ha sabido gestionar una transición enrarecida y está introduciendo poco a poco a otros jugadores en el equipo, cuenta todos sus partidos por victorias. Yo sabía que era una apuesta segura, aunque los palos llegarán si no consigue el Mundial. Nosotros somos así.

Papervote Plus

11 de Febrero de 2009 - 09:46:49 - Juan Manuel Rodríguez - 166 comentarios

Papervote Plus no es el nombre de un detergente, ni tampoco el del último quitamanchas o un crecepelo sino el de la urna electrónica que Vicente Boluda y los once hombres sin piedad con el madridismo que le rodean pretenden implantar en la próxima Asamblea. Todavía no se han dado cuenta de que los socios ya no desconfían del método sino de las personas. La actual junta directiva podría importar a España el nuevo superordenador de la NASA con 1024 procesadores de doble núcleo, 4TB de memoria ram y 240TB de almacenamiento, y la gente seguiría teniendo la mosca detrás de la oreja. Y con razón. Que se vote con el viejo método de levantar la mano o se haga mostrando cartulinas de colores no es inútil en sí mismo si te fías de quien contabiliza los votos y das por hecho que quienes alzan las manos tienen derecho a hacerlo y no se han colado por la puerta de atrás. Cuentan los más viejos del lugar que hubo un tiempo en el que darse la mano o empeñar la palabra valía tanto como un contrato firmado ante notario, pero no está ahora mismo el Real Madrid para chocar esos cinco.

Así que con el Papervote Plus piensa solucionar Boluda, que es Calderón, el problema de credibilidad que tiene la junta directiva, y que afecta, de arriba abajo, a todas las estructuras del club. Esa es la revolución de don Vicente: el Papervote. Mis compañeros más jóvenes se mostraban muy excitados con las enormes perspectivas que se abrían, como las aguas del Nilo ante Moisés, ante la reunión de la última junta de los lunes. Boluda iba a hacer, Boluda iba a proponer, Boluda iba a destituir, Boluda iba a impedir... Pues bien: ni hizo, ni propuso, ni destituyó ni impidió absolutamente nada Boluda. Mijatovic sigue estando donde estaba, y eso a pesar de que el actual presidente ya habría cortado cabezas de haberse producido una situación similar a la de Diarrà y Huntelaar en una de sus empresas, y quiero ver yo que Bárcena no vaya a cobrar su millonaria indemnización por haber colocado al club a los pies de los caballos.

Aseguran que el Papervote, que tiene que ser la caraba porque además es Plus, ya ha sido utilizado con éxito en las elecciones locales celebradas en Oxfordshire, un condado al sureste de Inglaterra. Pero en Oxfordshire, que vio nacer a Winston Churchill y a Radiohead y que es universalmente famoso por su Universidad, no darían crédito ante todo lo que han hecho en los últimos dos años y medio los dirigentes del Real Madrid; si se lo proponen pueden volver loco al inventor de la urna electrónica. Hace poco, el Real Madrid fue elegido por la FIFA como el mejor club del siglo XX pero no como el más moderno. A pesar de que era un estudiante mediocre, el director de la escuela a la que iba Muhammad Ali anunció una vez al resto de profesores que aquel chaval les haría famosos. Años después, bromeando acerca de su expediente académico, Ali dijo que él era "el más grande, no el más inteligente". Es imprescindible que el club más grande del siglo XX se modernice cuanto antes, pero no será con estos dirigentes, que han metido al Real Madrid en la máquina del tiempo y le han llevado hasta el Paleolítico medio, con quienes vaya a lograrlo.

Charlton, Moore y un muchacho que vino a vender camisetas

10 de Febrero de 2009 - 09:35:16 - Juan Manuel Rodríguez - 97 comentarios

Si nadie lo remedia, Raúl González Blanco se convertirá en el máximo goleador histórico del Real Madrid y probablemente en el mayor goleador de la historia de una competición que hoy mismo cumple sus primeros 80 años. Al 7 sólo le ha faltado ir pidiendo perdón de rodillas por La Castellana por el pecadillo de haber alcanzado los 307 goles que marcó uno de los dos factótums del club, pero si don Alfredo di Stéfano ha sido capaz de perdonarle, no sé por qué no habríamos de hacerlo los demás. Supongo que todos sus pecados serán veniales -Quini, César Rodríguez, otra vez Di Stéfano y Hugo Sánchez- hasta llegar a Telmo Zarraonandia Montoya: no sé si seremos capaces de perdonarle algún día a Raúl que marque más goles que el que más marcó; si sabe lo que le conviene se lo pensará dos veces. Otro que no sabe con quién se la está jugando es David Robert Joseph Beckham, el muchacho que vino a España a vender camisetas.

Todo estaba relativamente tranquilo en Inglaterra hasta que llegó este guapito de cara a estropearlo. Charlton en su sitio y Moore en el suyo. Y, por delante de ambos, el inalcanzable y eterno Shilton. Bobby Moore había sido el gran capitán de la selección inglesa que conquistó el Mundial de 1966, sin duda alguna el mayor éxito del equipo de Inglaterra, y era justo que fuera él precisamente quien hubiera vestido más veces la camiseta del equipo nacional. Lleva tanto tiempo Inglaterra sin ser Inglaterra que era de justicia histórica que Moore y Chartlon conservaran las esencias de lo que un día fue y nadie sabe si volverá a ser alguna vez. Pero llegó Beckham. El fashion Beckham. El marido de la pija Beckham. El de los pendientitos Beckham. El del slip por fuera de los pantalones Beckham. El medio actor Beckham. Un tipo insultantemente guapo. Un vendedor de camisetas.

Ya tuvo la osadía de igualar a Charlton en octubre, pero, no contento con eso, pretende ahora alcanzar al mejor defensa de la historia en opinión de Pelé, removiendo los cimientos de un fútbol tranquilo y que pretende vivir plácidamente de sus rentas. Podría haberse retirado. Habría sido lo mejor para él. Una peli con Tom Cruise por aquí, un anuncio de colonia por allá... Pues no. Dejó de vender camisetas en el Manchester United y vino a venderlas al Real Madrid, y luego, cuando todo volvió a estar claro en Los Angeles Galaxy, jubilado por los otros, decidió seguir vendiendo camisetas en el Milan. Capello, el italiano que quiso impedir a toda costa que siguiera jugando en el estadio Santiago Bernabéu y que luego se dio cuenta del error que había cometido, cuenta con él otra vez y ahora desde el puesto de seleccionador inglés. David tiene 33 años y ha acumulado el dinero suficiente como para retirar a los hijos de los hijos de los hijos de Brooklyn, Romeo y Cruz. Pero el anciano sólo tiene un defectillo, un vicio que algún día tendremos que pasarle por alto: le gusta el fútbol. Ya lo sé, no es muy normal, pero qué se le va a hacer... ¡El chico es inglés!

El Madrid, motivo de honda preocupación entre sus rivales

9 de Febrero de 2009 - 10:06:43 - Juan Manuel Rodríguez - 86 comentarios

La solución del Atlético de Madrid era tan simple que da un poco de rabia haber perdido tanto tiempo: juntar las líneas, apretar arriba y remar en la misma dirección. ¡Si es que no hay más que poner a alguien que sepa en el banquillo para dar con la clave del asunto!... Así que los jugadores se juntaron un poco, presionaron arriba al rival y remaron todos en la misma dirección -y no como había ocurrido hasta la fecha que Agüero y Forlán tiraban hacia el norte, Ujfalusi y Heitinga hacia el sur, López y Perea hacia el este y Franco y Banega hacia el oeste- y el Atlético pasó como un ciclón por Huelva, haciendo bueno de paso el sabio refrán que apunta con acierto eso de que "a entrenador nuevo, victoria segura". Estoy seguro que, de haberlo sabido, Enrique Cerezo habría despedido muchísimo antes a Javier Aguirre. Abel se ha ganado ampliar su contrato una temporada más porque ya me dirán ustedes qué va a poder hacer ahora con el equipo a veinticuatro puntos del líder.

Fíjense si el Real Madrid es grande y universal que de la calidad del juego que practica se muestran hondamente preocupados incluso sus adversarios. Todos exigen más espectáculo y brillantez del vigente campeón. A Gonzalo Colsa, por ejemplo, no le gustó nada que su rival jugara como un equipo pequeño, él esperaba otra cosa. Seguro que los aficionados que se dieron cita en el estadio Santiago Bernabéu también esperaban mucho más. Imagino que a Colsa le habría gustado que el Madrid le metiera cinco goles a su Racing, pero no está el horno para tantos bollos. Yo mismo tampoco acierto a comprender cómo es posible que el Real ganara una Liga jugando como un equipo pequeño (no hay muchas diferencias entre Capello y Juande salvo la nacionalidad) y la siguiente como uno del montón, pero el caso es que lo hizo; puede que sea eso precisamente lo que distingue a un equipo grande de uno realmente pequeño: su capacidad para ganar títulos incluso jugando mal.

No están mal tanta exigencia y tan profunda preocupación, pero puede que si los rivales de los merengues se preocuparan un pelín menos del fútbol de Juande y los suyos y un poquito más del propio, otro gallo cantaría en la Liga española. El Sevilla, que es tercero en la clasificación, está a veintiún puntos del Barcelona, que se ha convertido en una máquina trituradora, pero se encuentra ya a nueve de uno de los equipos más aburridos y tristes que el Real Madrid ha inscrito en la competición desde el año 1929. Llevamos desde 2004, año en el que el título lo ganó el Valencia, sin conocer otro campeón que no sea Real Madrid o Barcelona. Ya sea jugando al fútbol arte o haciéndolo a las tabas, el hecho cierto es que las Ligas se las reparten entre ellos dos. ¡No quiero ni pensar qué futuro le esperaría a la Liga de Fútbol Profesional si al Real Madrid le diera por jugar tan bien al fútbol como exige Colsa!

Clichés

8 de Febrero de 2009 - 16:22:47 - Juan Manuel Rodríguez - 38 comentarios

News of the World divulgó el otro día unas fotografías del deportista más importante del mundo consumiendo marihuana durante una fiesta universitaria. Michael Phelps, el nadador que logró batir el record de Mark Spitz, aparecía inhalando una pipa de agua. El pidió perdón, la Federación de Natación de Estados Unidos le castigó por la desilusión provocada en sus seguidores y la Federación Internacional, el Comité Olímpico Internacional, Omega y Speedo optaron por no retirarle su apoyo. Hasta ahora sabíamos que el joven Phelps desayunaba tres sándwiches con huevos fritos, queso, lechuga, tomate, cebolla frita, dos tazas de café, una tortilla de cinco huevos, gachas de maíz, copos de avena, tres tostadas francesas y tres tortitas con sirope de chocolate, pero desconocíamos que le gustara la marihuana. El revuelo ha sido monumental, pero, en líneas generales, la gente ha despachado el asunto con bastante benevolencia: "algo más tendrá que hacer además de dormir, comer y nadar, ¿no"... Y es que ser Michael Phelps las veinticuatro horas del día tiene que resultar realmente estresante.

Todo es cuestión del cliché. El que tenemos de la natación es positivo. Si sorprendió tanto el hecho de encontrar a un chaval de veintitrés años fumándose una pipa de marihuana (puede que solo lo haya hecho una vez) durante una fiesta universitaria es justamente porque tenemos la idea de que todos los nadadores son sanos y perfectos durante todos los días de su vida, y eso no es así. De repente me puse a pensar qré clase de reacción popular se habría producido si, en lugar de Phelps, un boxeador hubiera aparecido en la misma fiesta, fumando de la misma pipa y consumiendo la misma marihuana. Pongamos que hablo, por ejemplo, de mi tocayo Juan Manuel López, campeón del mundo del peso pluma versión Organización Mundial de Boxeo. La verdad es que el puertorriqueño da miedo: ¿qué habríamos dicho de él o de cualquier otro púgil relevante si le hubieran fotografiado exactamente en la misma situación que a Phelps?

El cliché que en general se tiene de los boxeadores es que son unos tipos medio sonados, violentos, a los que se les va la cabeza con demasiada facilidad y aparecen de repente en nuestras vidas surgidos de ultratumba. He tratado y trato con algunos boxeadores y ninguno de ellos, ninguno, responde a ese perfil. La inmensa mayoría son conscientes de lo que hacen; algunos, no todos, llevan eso que Jarabe de Palo bautizó tan acertadamente como la "marca del lado oscuro" y se muestran agradecidos y fieles al deporte del boxeo por haberles devuelto a la "cara buena del mundo". Por otro lado, no conozco personas más pacíficas que los boxeadores. En la edición española de la revista Esquire le preguntan a Evander Holyfield cómo se gana una pelea, y el ex campeón del mundo de los pesos pesados responde: "Mejor aléjate, porque nunca sabes cómo acabarán estas cosas". Es la respuesta más inteligente que recuerdo en mucho tiempo. 

De todo menos amistoso

7 de Febrero de 2009 - 18:23:11 - Juan Manuel Rodríguez - 42 comentarios

Estoy de acuerdo con Rafa Benítez: Fernando Torres no debería haber sido convocado por Vicente del Bosque para el partido amistoso entre España e Inglaterra del miércoles que viene en el estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla. Ni Torres, ni Casillas, ni Reina, ni Albiol, ni Marchena, ni Arbeloa, ni Capdevila, ni Juanito, ni Piqué, ni Puyol, ni Ramos, ni Alonso, ni Riera, ni Busquets, ni Xavi, ni Iniesta, ni Cazorla, ni Senna, ni Silva, ni Güiza, ni Llorente ni Villa debieron ser convocados para ese partido. Sobra el delantero del Liverpool y sobran sus veintiún compañeros de selección. Pero la razón por la cual no debió ser convocado Torres no es que a Benítez le venga bien, mal o regular sino que la Federación Española no debería haber cedido al chantaje de sus colegas ingleses y sin embargo lo hizo. Son las cosas de Villar: Blatter intenta explicarle que no tendrá en cuenta las candidaturas conjuntas para el Mundial de 2018 y él insiste en presentarla con los portugueses, a quienes tampoco les hace mucha gracia ir de la mano de España.

Villar nombró presidente de la Comisión del Centenariazo a Calderón porque se portó muy bien con él. ¿Se portó bien Calderón con Villar a título personal o se portó bien el presidente del Real Madrid con el de la Federación?... Puesto que Calderón va a ocupar un puesto de características futbolísticas y dando por hecho que don Ramón no prestó servicio legal alguno como abogado a la Federación, que para eso ya tiene una extensa nómina de asesores, interpreto que el agradecimiento de Villar se refiere al club y no a la persona que ocupó circunstancialmente la presidencia. ¿Y por qué será que no he visto a los socios merengues festejando en La Cibeles el nombramiento de Calderón? Villar se habría mostrado eficazmente agradecido con los aficionados madridistas, que son quienes en el fondo constituyen el Real Madrid, si les hubiera defendido con dignidad y con orgullo de los ataques de racismo procedentes desde Inglaterra: tampoco lo hizo.

De forma que, por una vez y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con Rafa Benítez en que su chico no debió ser convocado para el partido contra Inglaterra, pero no porque a él no le venga bien, que casi nunca le viene, o porque crea que Torres no está recuperado del todo o puede recaer de su lesión, sino porque jamás de los jamases debió haberse jugado ese partido. O, en su defecto, sólo podría haberse disputado en un sitio: el estadio Santiago Bernabéu. Porque a los ingleses les da lo mismo Madrid, Sevilla, Barcelona o Valencia. Desde que Luis tuviera aquel desafortunado (e hinchado artificialmente) incidente con Henry, los ingleses están tratando de trasplantar en España uno de sus problemas seculares, el de la xenofobia en los estadios de fútbol. Ahora The Times, que no es precisamente la gacetilla de mi pueblo, advierte que Sevilla tiene exactamente el mismo problema que ya detectaron ellos en Madrid. ¿Amistoso el partido?... Mira cómo me río.  

El efecto Boluda

5 de Febrero de 2009 - 19:25:16 - Juan Manuel Rodríguez - 127 comentarios

Todo es posible. Y todo es opinable. Es posible que la ONU deje que Miquel Barceló cubra una de sus salas con la famosa cúpula constipada. Es posible que el Gobierno español pague veinte millones de euros por ese catarro artístico. Es posible que el pelota Vicario felicite al secretario de lo que nos queda de Estado por lo que nos queda de Deporte por el éxito de Nadal en el Abierto de Australia, como si Lissavetzky hubiera voleado en la red por el tenista mallorquín. Es posible que el citado Lissavetzky dé las gracias, atribuyéndose efectivamente parte del éxito de Rafa. Y es posible que el diario Marca hable del "efecto Boluda" porque resulta que don Vicente ha ido siete veces al palco y los equipos de fútbol o baloncesto han ganado siempre. Todo eso es posible y, por supuesto, todo es también perfectamente opinable, aunque yo sólo me dedicaré a esto último: a la conversión en una suerte de amuleto humano de aquel niño valenciano que soñaba con ser algún día marino de guerra y que de mayor se convirtió en armador y millonario.

Porque por mucho que algunos medios pretendan convencernos a estas alturas de la Asamblea, con todo el ajetreo que ha habido y la cantidad de cartulinas de colores que se han levantado, que Boluda, el del efecto del mismo nombre, surgió, cual Lactarius deliciosus, de un monte próximo al estadio Santiago Bernabéu, no es posible que nadie se crea que este caballero no estuvo, no se enteró o simplemente llegó tarde a las reuniones en las que se tomaban decisiones importantes que afectaban al Real Madrid. Aunque el "efecto Boluda" sí existe. El "efecto Boluda" es el de un hombre que no sabe si uno de los ejecutivos agresivos del club ha cobrado o no por fin una jugosísima indemnización tras haber provocado con su inacción que Nanín and friends llevaran a cabo su particular Tormenta del Desierto. El "efecto Boluda" es el de un hombre que no admitiría ni muerto para ninguna de sus empresas privadas lo que sí consiente sin embargo con relajación total y absoluta para el club más importante del siglo XX según la FIFA.

El "efecto Boluda" es el de un hombre que utiliza el "ellos", quién sabe si para referirse a la etapa de Calderón al frente del club, y el "nosotros", sin duda para referirse a sí mismo y supongo que a quienes le rodean, para intentar convencernos de que "nosotros" somos una cosa y "ellos" son otra bien distinta, cuando todos son exactamente lo mismo. El "efecto Boluda", en fin, es el de un hombre que seguirá investigando sine die la chapuza de Diarrà y Huntelaar, que afirma, sin saber, que las elecciones a la presidencia se han celebrado siempre en el mes de julio, y que opina, sin conocer, que los grandes futbolistas llegan a finales de agosto. Ese es el "efecto Boluda" y estas son las consecuencias de su mal llamada revolución. El Real Madrid no necesita tener más suerte de la que ya ha tenido a lo largo de los últimos cien años. Y los madridistas no requieren de los servicios del ojo turco, la triqueta, las runas o el jabón mágico. Lo que necesita el Real Madrid es que lo gestionen con seriedad y lo que requieren los madridistas es que les den ya lo que les pertenece: el derecho a opinar libremente. Dejémonos de chorradas.

La responsabilidad del héroe

4 de Febrero de 2009 - 09:27:45 - Juan Manuel Rodríguez - 156 comentarios

Me piden que escriba sobre Nadal. Y citando de nuevo una de las frases de El Mejor diré que si el autor de la Ilíada y la Odisea hubiera podido viajar estos días hasta Australia y su lazarillo fuera capaz de contarle las batallas libradas por el mallorquín, primero contra Verdasco y más tarde contra Federer, no albergo ninguna duda de que habría escrito sobre ellos. Me piden que escriba otra vez sobre Nadal y yo, sin embargo, sólo tengo palabras para la pena y las lágrimas que ahogaron al mejor tenista de la historia tras verse otra vez abatido en la final de un torneo del Grand Slam. Que son, por cierto, exactamente la misma pena y las mismas lágrimas de rabia y de impotencia que sacudieran a Julio César Chávez, uno de los diez mejores boxeadores de toda la historia, cuando, semiretirado y de homenajes por Estados Unidos, hubo de abandonar una pelea porque se le rompió la mano durante una exhibición. Chávez junior fue testigo de aquella emotiva escena.

Siempre hemos estado necesitados de héroes, y ahora más que nunca. Y el héroe por excelencia de nuestra época es el deportista de élite. Nos vemos reflejados en ellos, les tenemos cerca, damos testimonio de sus gestas y presumimos de ellas como si nos pertenecieran. Y puede que en el fondo sí nos pertenezcan un poco porque reflejan lo bueno que también somos capaces de hacer entre tanta maldad y tanto cinismo. Admiramos a nuestros héroes y les ponemos como ejemplo de virtud porque en un revés cruzado de Federer sólo existe bondad y a través de nuestra fascinación pretendemos hacerles ver que somos plenamente conscientes de lo complicado que debe ser llegar hasta ahí. El dinero lo mata todo y sin embargo no todo es dinero. Federer querría poder marcharse a descansar tranquilamente y paradójicamente, a pesar de que ya tiene suficientes riquezas materiales acumuladas para él y para sus próximas veinte generaciones, no puede hacerlo porque su responsabilidad de héroe no se lo permite. Nos confiesa sin rubor que el dolor le está matando por dentro, somos testigos de cómo le consume y no podemos hacer nada por ayudarle.

Me piden que escriba sobre Nadal y sólo se me ocurre decir que Homero habría sido inmensamente feliz en Australia porque allí sólo hubo bondad, generosidad y responsabilidad en estado puro, y con todas esas virtudes pueden escribirse las más conmovedoras gestas. Hubo un instante incluso en el que llegué a pensar seriamente que, ante el hundimiento público de su rival, Nadal decidiría entregarle el trofeo conquistado con tanto esfuerzo. Algo de eso ha habido porque Rafa se ha convertido en el principal promotor de la entrega del premio Príncipe de Asturias a su amigo Federer. Pero que a nadie le quepa la menor duda de que Roger volverá, cual Odiseo, para intentar vencer nuevamente a nuestro héroe local. Otra ocasión magnífica para volver a resucitar a Homero, alquimista de dioses humanos, padre de Penélope y de Telémaco y creador de los lotófagos y los cíclopes. De haber estado presente en el Rod Laver Arena, el poeta de Quíos habría escrito sin duda sobre el tenis y sobre nuestros héroes de carne y hueso.

El Goya al ridículo más espantoso para...

3 de Febrero de 2009 - 19:14:03 - Juan Manuel Rodríguez - 40 comentarios

Algunos perioatletistas se jactaban hace bien poco de que estaban por encima del Real Madrid. Eran aquellos, según su estrechez de miras, unos fantásticos días de vino y rosas para el club puesto que ya habían logrado superar momentáneamente en la clasificación a su máximo rival, un equipo maltrecho y roto por el eje. Hoy, con un Madrid tan aburrido como el de Capello pero distanciado en doce puntos del equipo rojiblanco, esos mismos perioatletistas simplemente han desaparecido de la faz de la tierra, dejando al equipo abandonado a su suerte y ante la única pregunta que debe responderse a sí mismo: "¿qué quiero ser de mayor?"... Porque el Atlético de Madrid, que es por historial uno de los tres grandes de España, deberá crecer al margen de lo que haga o deje de hacer el Real Madrid o lo pasará tan mal como lo lleva pasando los últimos diez años.

Los entrenadores van y vienen. Ahora le ha tocado a Javier Aguirre pagar los platos rotos, y después le tocará a Abel Resino. Por supuesto que Aguirre tiene su responsabilidad en el mal juego del equipo y, sobre todo, en haber servido de coartada a algunos futbolistas que hace tiempo que decidieron bajarse del tren cuando este estaba todavía en marcha, pero el verdadero problema del Atlético de Madrid ni acaba ni empieza en el banquillo. ¿Qué quiere el Atlético para sí? ¿Quiere vivir siempre a la sombra del Madrid o piensa crecer algún día? Este proyecto, y cuando hablo de proyecto me refiero, naturalmente, al de la familia Gil, se acabó hace mucho tiempo, tanto que ya ni me acuerdo. Está agotado y provoca contínuas fricciones entre los socios. Ya no cuela lo de la Sociedad Anónima Deportiva porque en otras SAD -y ahí está, por ejemplo, el Valencia- se han intentado buscar soluciones.

A Abel se le ficha ahora porque es muy atlético. Pues muy bien. Por la misma regla de tres podrían haber colocado ahí a Pereira. El nuevo entrenador llega en un momento complicado porque, como decía, el proyecto está finiquitado y transmite una señales tan claras de desgaste como la historia misma del cese de Aguirre, con Gil cerrando en Dubai el fichaje de Abel, y Cerezo en Ginebra sin enterarse de nada de lo que se cocía a su alrededor. No prejuzgaré al nuevo entrenador. Es más, si me demuestra con hechos que se puede jugar mejor al fútbol con Ujfalusi, Heitinga o Banega de lo que lo ha hecho Aguirre, sencillamente brindaré por él. Aunque nadie conseguirá quitarme de la cabeza que a Aguirre, de quien podían haber prescindido en octubre, noviembre, diciembre o enero, se lo cargaron en febrero porque los aficionados se giraron descaradamente hacia el palco. Es este el Goya al ridículo más espantoso. 

La señorita Celeste en el salón de baile con el candelabro

2 de Febrero de 2009 - 19:54:13 - Juan Manuel Rodríguez - 78 comentarios

Extraño caso sin duda el de Julien Faubert. Juande Ramos reconoce que él no le ha recomendado, Mijatovic dice que él no le ha traído y Boluda, que es Calderón por mucho que algunos quieran disfrazarle de Caperucita Roja Colorada, continúa en sus trece de que no se va a meter en asuntos deportivos. Con este fichaje pasa como con Cluedo: ¿quién ha asesinado al señor Black? ¿Habrá sido el profesor Mora en el invernadero con la soga? ¿O quizás la señorita Celeste en el salón de baile con el candelabro?... Probablemente nos encontremos ante el mayor ejemplo de nepotismo de la historia deportiva reciente ya que si Juande no le recomendó, Mijatovic no le trajo y Boluda no sabe nada de él, ¿será posible que Faubert se haya traído a sí mismo? Para alabar el fichaje del francés, un jugador semidesconocido, hay quien sólo acierta a decir que costó poco, como si su escaso precio fuera un valor por sí mismo. Yo, sin ánimo de molestar a nadie, los prefiero buenos aunque sean caros.

Boluda, que es Calderón por mucho que diga que no piensa entrometerse en la parcela deportiva, ha convocado por fin la Asamblea buena para el próximo 29 de marzo. ¿Qué sucedería si a los socios compromisarios les diera por no ratificar a don Vicente en su puesto?... En ese caso se abriría un agujero legal de impredecibles consecuencias que dejaría en mantillas al mismísimo "misterio Faubert". Supongo que el presidente del Real Madrid habrá tenido en cuenta esa posibilidad y que la habrá despreciado porque dará por hecho que su tremendo tirón entre la masa social madridista será aval suficiente para arrasar en las votaciones. No insistiré mucho más en este asunto porque me parece una pérdida absurda de tiempo, pero si Calderón accedió a la presidencia tras un proceso electoral turbio, Boluda lo hizo designado por el dedo del hombre que se benefició, como el resto de la candidatura, de ese mismo proceso.

Por otro lado, parece que Javier Aguirre se tambalea. Cerezo y Gil, Gil y Cerezo, están a punto de ceder a la tentación de prescindir del mejicano, y eso es así por la sencilla razón de que los aficionados se giraron el domingo contra el palco. Como uno de los sustitutos más probables de Aguirre suena el ex portero rojiblanco Abel. Con Abel digo lo mismo que con Faubert: igual me sorprende y es capaz de sacar lo mejor de los Heitinga, Ujfaulsi, Pablo, Banega y compañía; me extrañaría un montón, lo que no quiere decir en absoluto que no me alegrara también mucho. De cualquier forma sería realmente penoso que Cerezo y Gil decidieran poner de patitas en la calle a Aguirre porque el público se volvió directamente contra ellos y no porque no crean en su proyecto y en lo que representa. A Aguirre le quedan como mucho cinco meses como entrenador del Atlético y como poco unas cuantas horas, las que dura el vuelo Dubai-Madrid. Este misterio tardaremos menos tiempo en resolverlo.

307

1 de Febrero de 2009 - 12:27:38 - Juan Manuel Rodríguez - 133 comentarios

Tal y como estaba previsto, Raúl igualó ayer el récord de goles de Di Stéfano con el Real Madrid y aún así sigue habiendo quien le niega el pan y la sal, y significadamente desde el propio madridismo puesto que absolutamente todo el mundo (el último, Pep Guardiola, entrenador del eterno rival) elogia desde fuera lo logrado por el capitán. Y con objeto de torcer en la medida de lo posible, que tampoco es mucha, el dato de los 307 goles logrados por este futbolista que no cabecea, ni sabe golpear con la derecha, ni tiene sentido de la orientación, ni juega bonito, ni sabe pasar y tiene la izquierda sólo para apoyarse pero que, atentando contra todas las leyes de la naturaleza, acaba de alcanzar a la mítica saeta rubia como máximo goleador del Madrid, hay quien le compara precisamente con don Alfredo, sabedor, supongo yo, de que esa comparación resulta humillante para Raúl porque, ya puestos, también lo resultaría para Marco Van Basten, por poner un ejemplo.

A nadie en su sano juicio, empezando por supuesto por el propio protagonista de la gesta, se le ocurriría comparar a Raúl con Di Stéfano por la sencilla razón de que Alfredo di Stéfano es incomparable. Raúl también ha superado el registro de goles de Puskas y no he oído a nadie buscar un paralelismo con él. Aquellos que han convertido en su leitmotiv intentar amargarle la vida a Raúl incluso el día que acaba de convertirse en el máximo goleador histórico del Real Madrid, sacan a colación el dato del número de partidos que necesitó Di Stéfano para lograr ese número de goles (menos de los que ha requerido en la actualidad Raúl), obviando adrede el hecho de que en aquel fútbol se jugaba de otra forma y se marcaban bastantes más goles que en el actual. Di Stéfano marcó el 23% de los goles del Real Madrid desde el día que debutó hasta el día que se fue, mientras que Raúl ha marcado el 20%, ese sí que es un dato realmente clarificador. Así no es tanta la diferencia, ¿verdad que no?...

El hecho real e inevitable es que este patizambo que no se merece ni siquiera el aire que respira va a superar dentro de siete días o dentro de quince el récord goleador de la leyenda por antonomasia del madridismo y, junto a Pelé y Maradona, uno de los tres mejores futbolistas de la historia. Está viejo, debería dedicarse a cuidar a sus hijos y dejarse de tanto fútbol, pero sigue siendo el máximo goleador del Real Madrid de la temporada 2008-2009, lo que significa que no es tan malo como algunos pretenden o que los demás no son capaces de retirarle. Coincido con Guardiola, un culé hasta la médula, cuando dice que habrá un "antes" y un "después" de Raúl, y es probable que quienes hoy le lapidan le echen entonces de menos y comparen con él al 7 de dentro de quince años. No sé si todo el madridismo está de enhorabuena, puede que no, pero Raúl sí lo está y por eso hay que felicitarle. No se marcan 307 goles todos los días. Y menos en el Real Madrid.
En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899