El penúltimo raulista vivo

Septiembre 2008


Un entrenador con estrella

30 de Septiembre de 2008 - 17:06:55 - Juan Manuel Rodríguez - 44 comentarios

Hay que ver cómo ha cambiado el Valencia desde que Guaita ascendió al primer equipo. Está claro que entre él y el brasileño Renan le han dado un aire radicalmente distinto al fútbol que practica el equipo che, hasta el punto que marcha primero en la clasificación general de Primera División, empatado con el Villarreal y por encima incluso de los todopoderosos Real Madrid y Barcelona. Con razón dicen que hay quienes nacen con estrella y otros que lo hacen estrellados. Ahí está, por ejemplo, el caso del inolvidable Ronald Koeman, un entrenador único a quien sólo pudo frenar una plantilla de saldo con jugadores que estaban de vuelta de todo. Koeman, un hombre irrepetible y con las ideas muy claras, el técnico del siglo XXII, no había mandado sin embargo a sus naves a luchar contra los elementos... ¡Si él hubiera tenido a Guaita en su plantilla! ¡O a Renan!... Otro gallo le habría cantado al Valencia de Koeman con esos dos jugadores bajo sus órdenes.

Sin embargo llegó Unai Emery y le dieron de todo. ¿Quieres a Guaita?... Ahí le tienes. ¿Quieres a Renan?... A por él que nos vamos raudos y veloces en el primer vuelo que salga hacia Porto Alegre. Así cualquiera: estrellados y nacidos con estrella. A veces me pregunto por qué la vida es tan injusta con algunas personas y tan generosa con otras: a Koeman, un entrenador de prestigio internacional y con multitud de triunfos a sus espaldas, un hombre a quien sacaron de su país de orígen casi, casi engañado y cuando estaba triunfando en el PSV, un valencianista de corazón que recaló en la Liga española por cuatro euros mal contados, le tocó lidiar con un equipo de retales y en clara retirada. Llega Emery y, no contentos con contratarle a Renan, van y ascienden también a Guaita. ¿Por qué no tuvo idéntico comportamiento el consejo de administración con Koeman? ¿Acaso querían que fracasara?

Dice Joaquin que este año afortunadamente tienen un entrenador sentado en el banquillo. ¿Y entonces qué era Koeman? ¿Qué tiene Joaquin contra Ronald salvo que inmediatamente supo dónde colocarle y sacó de él su mejor rendimiento? Y no sólo eso: todo el mundo sabe lo bien que hablaba profesionalmente de él. Dice Villa que el equipo es el mismo y que sin embargo parece que hayan fichado a seis o siete jugadores nuevos. Cría cuervos... ¿Y Guaita? ¿No cuenta Guaita? ¿Y Renan? ¿Acaso no es nuevo Renan?... No debemos olvidarnos tampoco de que ya no está en el vestuario Cañizares, a quien Koeman caló desde el primer momento. Sin Cañizares, Emery puede vivir más tranquilo. Y si se quitara de encima a Albelda y a Angulo, mucho mejor. Sé perfectamente que es jugar al fútbol ficción, pero querría lanzar una pregunta al aire: ¿qué habría sido capaz de hacer Ronald Koeman con esta plantilla renovada? ¿Liga? ¿Champions? ¿Intercontinental?... Si es que hay quien nace con estrella. 

Al fútbol con casco de motorista

29 de Septiembre de 2008 - 15:56:29 - Juan Manuel Rodríguez - 68 comentarios

A propósito de la zarandaja esa de la castración química que algunos políticos se han sacado ahora de la manga, escucho a Federico Jiménez Losantos decir con toda la razón del mundo en La Mañana que el problema es que hoy ya no existen los delincuentes y la cuestión queda perversamente reducida a personas cuyo único error ha consistido en "elegir un camino equivocado". Ese, el mundo de lo políticamente correcto, es justamente el paraíso del delincuente, que existe, vaya que si existe. Lo que sucedió el sábado en Montjuïc no fue un "incidente", tal y como a veces definimos equivocadamente los periodistas deportivos, ni el acto vandálico pero aislado del imbécil de turno sino la actuación premeditada, organizada y anunciada además con la suficiente antelación de un grupo de delincuentes cuyo objetivo era causar daño a quien fuera, al primero que pasara por allí, preferiblemente del Espanyol.

Por supuesto que los criminales que se dieron cita el sábado en Montjuïc, y a quienes por cierto se les tiene ya prohibido desde hace bastante tiempo el acceso al Camp Nou, no querían en absoluto animar al Fútbol Club Barcelona, ni iban tampoco al campo a presenciar un partido de fútbol, ni les importa un bledo Messi o Eto'o. No son tampoco, y quiero insistir en ello, un grupo de gamberretes a quienes hay que reeducar porque han elegido un camino equivocado en la vida sino una banda organizada de adultos plenamente conscientes de lo que quieren hacer, y lo que quieren hacer es provocar dolor a cualquiera que en ese momento se ponga por delante. Desconozco cómo funcionará el cerebro de un delincuente pero, en lo que a este caso concreto se refiere, imagino que les excitará mucho esa imagen del padre que no tuvo más remedio que ponerle un casco de moto a su hijo para protegerle del bombardeo de las bengalas.
 
Por supuesto que falló todo el mundo, empezando por la policía autonómica de Cataluña, que no supo actuar como sí hizo al día siguiente la policía en Madrid, impidiendo el acceso al Vicente Calderón de otro grupo de delincuentes organizados, hasta los responsables de seguridad del estadio, incapaces de actuar con la necesaria diligencia y tal y como exige la ley. Doy también por hecho que el mundillo del fútbol, egoista por naturaleza, tratará de sacar ventaja de un hecho tan vergonzoso como el acaecido el otro día para echarle encima el muerto al eterno rival, pero lo que hay que exigirle ahora a la justicia es que cumpla con su obligación que no es otra que la de velar por la seguridad de quienes no actuamos como delincuentes y salvajes por la calle y evitar de paso que, quien sabe si dentro de quince o veinte años, el único recuerdo que conserve en su cabeza ese niño al que antes hacía referencia sea que una vez tuvo que ver un Espanyol-Barcelona con el casco de motorista puesto.

Adiós a Felson, Dunlop, Capua, Graziano...

27 de Septiembre de 2008 - 18:56:15 - Juan Manuel Rodríguez - 96 comentarios

Se ha ido Eddie Felson, el arrogante y amoral buscavidas cuyo único objetivo en la vida consiste en localizar al Gordo de Minnesota para derrotarle sobre el tapete y demostrar así que nunca hubo ni habrá un jugador de billar mejor que él sobre la faz de la tierra. Veinticinco años después, el señor Paul Newman volvería a interpretar a un Felson mucho más tranquilo y sosegado por la edad en El Color del Dinero, la película que, homenajes al margen, le valió su único Oscar como actor. Se ha ido el inolvidable Reggie Dunlop, el entrenador y jugador del modesto equipo de los Chiefs, un hombre literalmente desesperado por vencer en algún partido de hockey sobre hielo y que, rendido al inevitable hecho de que corren malos tiempos para la lírica y para el fair play, acaba por vender su alma a tres diablos apellidados Hanson, (Jeff, Steve y David) tres eslabones perdidos, tres torbellinos, tres descerebrados con gracia que se desfogan sobre la pista y que emplean mil y una triquiñuelas con tal de ganar.

Se ha ido también Frank Capua, aquel ambicioso piloto de coches que en Quinientas Millas estuvo sin embargo a punto de perderlo todo fuera de la pista, el amor de su mujer y la amistad de su máximo rival, Luther Erding, interpretado por el insípido guaperas Robert Wagner. Se ha ido Rocky Graziano, marcado por el odio, desvalido, sólo, criado en las calles, educado a puntapiés, ladronzuelo, humillado por su propio padre, desertor del ejército, rescatado por el boxeo y definitivamente encauzado para la vida por la bellísima Pier Angeli, su mujer en la gran pantalla. De la excepcional habilidad para la interpretación que poseía Newman nos habla mejor que cualquier otra cosa sin duda el hecho de que su Graziano, excepción hecha del Cáliz de Plata, fuera en realidad el primer papel protagonista de una prolífica carrera cinematográfica con cerca de sesenta películas.

Hablo sólo, claro, de las películas de temática deportiva que interpretó Paul Newman, muerto hoy a la edad de 83 años. En una de sus últimas intervenciones ante la gente de su profesión alabó, probablemente debido a su modestia, la inmensa generosidad de Hollywood al haberle concedido el Premio Humanitario Jean Hersholt. Pero Hollywood, como sucede con los más grandes, como ha ocurrido con Kirk Douglas, desde hoy la última gran estrella que queda viva, fue huraño y cicatero con él casi en la misma proporción que ha sido sorprendentemente generoso con saltimbanquis del estilo del italiano Roberto Benigni. Siendo sólo un poquito justos, Paul Leonard Newman debió haber ganado el Oscar al menos por La gata sobre el tejado de Zinc, El buscavidas, La leyenda del indomable, Ausencia de Malicia, Veredicto final y Camino a la perdición; yo, por mi parte, se lo habría concedido además por Dos hombres y un destino, El golpe y El castañazo. Hasta la vista Eddie. Hasta la vista Reggie. Hasta la vista Frank. Hasta la vista Paul. Descansa en paz.

Nuevos ricos

26 de Septiembre de 2008 - 10:14:16 - Juan Manuel Rodríguez - 75 comentarios

Y vuelta la burra al trigo. Cuando ya se habían apagado los ecos del espantoso ridículo de Ramón Calderón en todo el asunto de Cristiano Ronaldo, ahora nos sale Pedja Mijatovic, desaparecido por cierto en combate, quién sabe si adrede, durante toda la negociación, y dice que el portugués estaría ya jugando a estas alturas de blanco si hubiera tenido en su contrato una cláusula de rescisión. El resucitado director deportivo madridista confirma por primera vez algo que su jefe negó hasta última hora ("yo sólo sé lo que viene en la prensa") y, de paso, va en la misma dirección que el empleado Arroyo, aquel que, en la línea de Fernando Martín, salió afirmando que el dinero no sería nunca un problema. Pues depende, todo depende. ¿De verdad que si Ronaldo hubiera tenido una cláusula de rescisión de contrato de 150 millones de euros estaría ahora jugando en el Madrid? ¿Habría pagado el club esa cantidad de dinero por un jugador?...

Lo que anoche reveló Mijatovic, con la típica prepotencia del sabelotodo, es que, a diferencia de lo que sucedía en la etapa de Florentino Pérez en la que estaba preparado hasta el último detalle, decidieron acometer la contratación del futbolista más importante del mundo careciendo de cualquier tipo de estrategia, fiándolo todo a la voluntad de Ronaldo de abandonar el Manchester United y al dineral que el club blanco tiene presuntamente en la caja fuerte. Pero el club inglés, y de manera muy especial Alex Ferguson, le han demostrado a estos nuevos ricos que no todo es cuestión de dinero en este mundo. Si Van Nistelrooy está hoy jugando en el Real Madrid no es porque él quisiera sino porque lo consintió su club, y Mijatovic, con estas declaraciones, parece confirmar que no piensa variar ni un ápice su táctica en el futuro: sólo importa la pasta y no lo que quieran los demás.

Improvisación y chulería, ese es el peligrosísimo cóctel con el que el equipo que encabeza Mijatovic pretende traerse hasta el estadio Santiago Bernabéu a los futbolistas más relevantes del planeta. Puede que así, con el dinero por delante y una tarjeta de visita con muchos colorines en la que ponga "Ramón Calderón Ramos, presidente del Real Madrid Club de Fútbol", consigan contratar a Gago, Higuaín y Marcelo, pero Europa es otro cuento, así no se ficha desde luego a los Kaká, Cesc o Ronaldo. Por si los madridistas tuvieran una pequeña esperanza de que en un futuro próximo recalara aquí la estrella portuguesa, yo creo que las desafortunadas manifestaciones de Mijatovic, tocándole otra vez las narices a Ferguson, habrán sepultado cualquier remota posibilidad. Y para cuando puedan contratarle, allá por el año 2012 que es cuando finaliza su contrato sin cláusula de rescisión, Calderón y Mijatovic serán únicamente una triste historia deportiva, un mal sueño, un catarro mal curado, una pena, penita, pena.

Mala noticia para el equipo habitual de enterradores

25 de Septiembre de 2008 - 13:17:41 - Juan Manuel Rodríguez - 96 comentarios

Huyamos de lo obvio. Resulta de todo punto imposible que regrese alguien que nunca se fue, del mismo modo que sería ciertamente extraordinario que Charlize Theron se volviera de repente bellísima cuando nunca ha sido fea sino más bien todo lo contrario o anunciásemos a bombo y platillo que Pau Gasol, que es realmente gigantesco, es un hombre muy alto cuando resulta que siempre lo ha sido. Así las cosas, por mucho que le duela, que le duele, al grupo de enterradores que acecha desde hace más de un lustro al primer capitán del Real Madrid, resulta como decía de todo punto imposible que Raúl vuelva porque siempre ha estado aquí. A Raúl, el futbolista español más importante de la historia, se le viene faltando al respeto de muchas formas distintas, no siendo precisamente la más dolorosa aquella que, curiosamente con objeto de cantar sus excelencias, apunta a que anoche regresó de algún lugar indeterminado porque le marcó dos goles al Sporting de Gijón. Si Raúl depende ahora de un gol o de dos, apaga y vámonos.

No entraré al trapo que tan amablemente me tendió ayer algún lector y no esgrimiré ni un sólo argumento de por qué Raúl tiene que ir ahora mismo, en este momento, ya, hoy, a la selección; simplemente hay mil. Si a los enterradores no les sirvieron los dieciocho goles que marcó la pasada temporada el genuino "7" de España, (todo sea dicho con el respeto que se merece y que se ha ganado sobre el terreno de juego el bueno de David Villa) no entiendo a santo de qué tengamos ahora que volver a echar las cuentas. Me apuesto pajaritos contra corderos a que Raúl vuelve a marcar otros dieciocho goles esta temporada. ¿Y? ¿De qué servirán? El tema está ya muy debatido. Schuster decía el otro día que a Robben, que lleva dos años en el Madrid, le sienta mal que le dejen en el banquillo. ¿No habría de sentarle mal al jugador de campo que más veces ha vestido la camiseta de España que le dejaran sin Eurocopa? ¿No le sentó mal a Luis que trajeran a Del Bosque después de ganar el campeonato?

Antes decía que a Raúl se le falta constantemente al respeto de muchas y muy variadas formas. Una, por ejemplo, poco original y nada elegante, a la altura de aquellos que la emplean con la alegría que embarga al tonto del pueblo, consiste en recalcar eso de que el "7" de España es Villa. Otra, acaso más taimada, supone colocar a Gonzalo Higuaín en la difícil tesitura de tener que decir que él no ha venido aquí a jubilar a Raúl. ¡Higuaín! ¡A Raúl!... Quienes saben de fútbol no dudan. Manolo Preciado, por quien siento admiración personal, señaló el otro día que Raúl lleva muchos años dignificando la profesión. Mala noticia sin duda para el equipo de enterradores: no ha vuelto porque nunca se fue, aunque ahora al parecer, puede que para no molestar, tampoco se señale el dorsal cuando marca un gol y sólo se bese el anillo de casado. Algún defecto encontrarán también sus detractores en el hecho de que ame a su mujer.

Veinticinco metritos de nada sobre el nivel del mar

24 de Septiembre de 2008 - 09:57:55 - Juan Manuel Rodríguez - 92 comentarios

Pongo pie y medio en Barajas y de inmediato recibo la buena nueva de que nuestros representantes en la Copa Davis se encuentran médicamente bien, fortotes y sanos, y que en el transcurso de las semifinales contra Estados Unidos no han sufrido cefaleas, náuseas, vómitos, falta de apetito, agotamiento físico o trastorno del sueño. Acabo de poner los dos y completo la información médica con la deportiva: resulta que los nuestros no sólo se encuentran bien de salud, que es lo que me tenía preocupado, sino que, superado el temible soroche, también se han pasado por la piedra a la primera potencia tenística mundial. Cabe la remota posibilidad de que los 655 metros sobre el nivel del mar de la ciudad de Madrid no resultaran al final tan fatales para la suerte del equipo de Vicario porque, parafraseando a Julio César, esta ya estuviera echada desde mucho tiempo antes de que empezara siquiera a construirse la pista en la plaza de Las Ventas. Buenos Aires (25 msnm) nos otorgará la tercera Ensaladera.

Sin embargo parece que la felicidad nunca puede ser completa. Cruzo el control de pasaportes (nada que ver, por cierto, con el del temible Ben Gurion, un tormento que provoca auténtica ansiedad entre quienes quieren entrar o salir de Tel Aviv) y me cuentan que Luis no se lleva bien con Del Bosque y que coincidieron en no sé qué acto y su saludo fue muy frío, gélido más bien. Supongo que Luis, que como Vicario, el del tenis, prometió que se iría y luego se quedó, en el fondo no le perdona a Del Bosque que aceptara el puesto de seleccionador nacional después del éxito de la Eurocopa, del mismo modo que Sáez, que prometió que se iría y, aunque le costó un pelín, al final recapacitó (o le recapacitaron) y cumplió fielmente su palabra, tampoco le perdonará a Aragonés que, nada más ocupar la silla vacía, dijera que lo que hacía falta en el fútbol español era una gran sentada y la unión de todos los pueblos de España. Aragonés afirmó el otro día que una de las claves del éxito de la selección en Austria fue que todo el mundo aceptó con agrado la suplencia: que se aplique ahora la receta de su propio cuento.

Sólo alguien como Luis Aragonés puede llevarse mal con Del Bosque porque con Vicente es francamente muy difícil discutir sobre nada, tampoco sobre fútbol. Fíjense cómo será la cosa que yo he llegado a pensar que si el nuevo seleccionador no ha llevado todavía a Raúl ha sido sólo para no ofender a su antecesor en el cargo. Raúl, por cierto, el genuino "7" de España, ha admitido para solaz de sus enemigos que cada día será más fácil verle sentado en el banquillo y eso que a él nunca le ha afectado el mal de altura como sí pasa con nuestros tenistas. Me monto en el taxi y leo en una revista que la Facultad de Psicología de la Universidad de Chicago ha demostrado que seguir los deportes por la tele y tener conversaciones sobre ellos mejora las habilidades y la comprensión del lenguaje. Llego a casa, enciendo por fin el ordenador y compruebo con gran satisfacción que este blog camina sólo y que constituye una prueba irrefutable de que los psicólogos americanos tienen toda la razón del mundo. Conversemos pues. Ya lo echaba de menos. 

Cruyfito necesita traductor

14 de Septiembre de 2008 - 12:36:52 - Juan Manuel Rodríguez - 320 comentarios

A este paso no sólo tendremos que acudir acompañados de un traductor a la sala de prensa para que nos pase a limpio lo que dice Cruyfito Guardiola sino también al campo para que nos traduzca al castellano durante los partidos lo que pretende hacer con el Barça. Después de perder en su debut liguero contra el potentísimo Numancia, el equipo azulgrana se ponía oficialmente de largo ante su público contra el Racing de Santander. Y el planteamiento de Muñiz a sus jugadores en el vestuario debió ser tan simple como el siguiente: "chavales, vamos a ver si somos capaces de perder sólo por tres". Así, el Racing, que por lo visto anoche dista bastante del que entrenaba Marcelino, puso una muralla alrededor de Toño y dejó pasar el tiempo. Diez minutos. Veinte. Media hora. Descanso. Segunda parte. Nadie podrá negar que el Barcelona no tuviera el balón en su poder, pero lo cierto y verdad es que nunca se supo para qué lo quería.

Por cierto que, a las segundas de cambio, a Cruyfito le entró un ataque de entrenadoritis aguda y dejó a Messi, Bojan e Iniesta de una tacada en el banquillo, alineando desde el principio a Pedrito (la última vez que hablé con él me pidieron por favor que le llamara Pedro) y Busquets, dos chavales de la cantera. Seguro que Pep alegará en los casos de Messi e Iniesta eso del virus FIFA, pero lo de Bojan, que jugó quince minutos con España y gracias, debería hacérselo mirar. Es cierto que, tal y como confesó al final del partido el propio técnico azulgrana, al equipo se le podían reprochar pocas cosas porque lo intentó (sin chispa) y dominó (¡sólo faltaría!) a su rival, pero Cruyfito, desde su experiencia como recogepelotas primero y después como jugador, debería saber ya perfectamente cómo se las gastan los rivales del Barcelona en el Camp Nou: partidos como el de ayer se encontrarán mil y si desde el banquillo siguen mostrándose tan poco originales sólo sacarán adelante la mitad.

Tengo un amigo que dice que, por no tener, Cruyfito ni siquiera tiene la conversación que algunos le suponen. Una cosa sí hay que reconocerle sin embargo al nuevo entrenador del Barcelona y es su habilidad innata para localizar un problema para cada solución que se le presenta, primero reconociendo abiertamente en su primer acto público como nuevo técnico culé que a él le sobraban Ronaldinho, Deco y Eto'o, tres de los cuatro mejores, y después enfrentándose con media Cataluña por su decisión de enviar a disputar la Copa Macaya a un equipo de cartón piedra. En lo que a mí respecta estoy encantado porque estoy seguro de que Cruyfito me dará infinitamente mucho más juego que su antecesor en el cargo. No sé por qué pero me da en la nariz que cualquier día de estos, como se le vuelva a atascar demasiado el partido, sacará a Piqué de delantero centro. Para eso que traigan al original, ¿no?...

AVISO A LOS NAVEGANTES POR EL BLOG: Este lunes viajo fuera de España y, por primera vez en los últimos ocho años, lo haré sin el ordenador a cuestas. Mis superiores, y significadamente el señor director de Libertad Digital, don Javier Somalo, me han concedido el pase pernocta, de forma que si Dios quiere y la autoridad lo permite volveré a aparecer por aquí el próximo 23 de septiembre. Espero que mi ausencia no sólo no aminore sino que acreciente la participación, la polémica y el debate. Gracias por todo y hasta la vuelta.

Satélites, estadísticas y Diego Capel

12 de Septiembre de 2008 - 14:20:46 - Juan Manuel Rodríguez - 56 comentarios

Debe ser que, como Del Bosque lleva como quien dice tres días como seleccionador nacional de fútbol, todavía no ha habido tiempo suficiente para que se pongan en funcionamiento los satélites heredados de Luis (que, en el fondo, nombre arriba, apellido abajo, fueron más o menos los mismos que heredó Sáez y anteriormente Camacho, sin querer remontarme por supuesto a las etapas de Luis Suárez o Vicente Miera que me quedan profesionalmente hablando un poco lejanas) y masajeen a don Vicente con fricción. Incluso Clemente, ese hombre, tuvo también, y aún tiene, sus propios satélites, si cabe más masajeadores aún que los del propio Luis, con ser esa una misión harto complicada y difícil, y con un espíritu crítico, y por lo tanto periodístico, todavía menos desarrollado que los posteriores, sin que yo pretenda con esta pequeña crítica, ¡sólo faltaría!, darle lecciones absolutamente a nadie sobre como debe enfocar el trabajo periodístico o, en su defecto, de public relations, que de todo hay en la viña del Señor.
 
Es posible que, echando la vista atrás y rebobinando un poco la memoria, el único seleccionador español que sólo haya tenido críticos enfrente haya sido precisamente José Emilio Santamaría, y eso fue porque le tocó bailar con el Mundial organizado aquí y con un equipo peor de lo que todos pensábamos: aquello pudo definitivamente con él y el periodismo, que diría Valdanágoras, le acusó hasta del hundimiento del Titanic. Interpreto, pues, que la escasez del tiempo transcurrido ha sido el factor fundamental para que el Centro de Satélites Internacionales (el auténtico C.S.I.) no haya girado aún hacia Del Bosque, publicando las consabidas estadísticas y los oportunos porcentajes de goles a favor y goles en contra, independientemente de que España se mida a Argentina o Brasil o lo haga, como ha sido nuestro caso más reciente, a Bosnia o Armenia. Yo instaría desde aquí a los historiadores del fútbol que en el mundo han sido para que escudriñen como es debido las enciclopedias y me digan cuántos seleccionadores han empezado con un paso tan rumboso como Del Bosque: tres victorias en tres partidos, ocho goles a favor y ni uno sólo en contra. ¡Tiembla Sudáfrica!

Reconozco que, quizá por eso del perfil bajo y de la bondad natural habitualmente atribuidos al seleccionador, va a ser bastante más complicado hincarle el diente. ¿Quién se puede llevar mal con Vicente?... Por mi parte, y aún corriendo el serio riesgo de que alguien, puede incluso que alguno de los satélites de carnet, me considere a mí el primer satélite oficial de la era de Del Bosque, debo reconocer (ya lo hice el otro día) que Vicente lo ha hecho hasta ahora casi todo bien, faltando para completar el todo total haberse mojado e implicado más en el asunto que ustedes y yo sabemos y que yo no voy a volver a recordar ahora: sí, sí, ese asunto, ese mismo. Está tan tranquilo el panorama y existe un espacio tan estrecho para la crítica que, tras pulverizar todas las estadísticas mundiales de seleccionadores debutantes y sin nada que llevarnos a la boca, nos hemos puesto a debatir sobre la decisión de Del Bosque de alinear a Capel, un pedazo de futbolista que le vendrá muy bien a España. La vida en rosa.

El viejo espíritu de la Copa Macaya

10 de Septiembre de 2008 - 12:12:23 - Juan Manuel Rodríguez - 130 comentarios

¿Y dónde quedará ahora el viejo espíritu de la Copa Macaya?... Desde luego que no será mandando al pobre Jony López por delante y dejando a Samuel Eto'o calentito en su casa como el Fútbol Club Barcelona, que digo yo que por algo repetirán insistentemente eso de que es más que un club, defienda, por ejemplo, la pintoresca idea que tiene Joan Laporta acerca de los Países Catalanes. ¿Qué habrá pensado Jordi Roche, que en diciembre de 2007, cuando aún era presidente de la federación catalana, se mostraba excitadísimo con la idea de organizar una Copa de las Naciones, cuando haya visto que Guardiola (sí, sí, el Pep) ni siquiera se ha sentado en el banquillo culé durante el partido contra el Sant Andreu? ¿Cómo defenderá ahora Ricard Campoy, heredero del trono dejado vacante por Roche, la idea de una competición entre selecciones europeas, tengan o no tengan Estado, si ni siquiera son capaces de que el Barça de verdad participe en la antigua Copa Macaya, hoy conocida como Copa Cataluña, y en su lugar juegue un equipo de cartón piedra?

Uno, sólo uno y puede que no sea el mayor, de los problemas que tiene Joan Laporta es su profunda incoherencia e inconsistencia. Al final de sus mítines grita "¡viva Cataluña libre!", pero luego es incapaz de dar el paso decisivo y proponerles a los socios del club el abandono inmediato de la competición española. Laporta justifica, en ese caso concreto yo creo que con bastante sentido común, la decisión de Guardiola de abandonar a su suerte a la Copa Macaya en aras de la coincidencia de la disputa de este torneo con las fechas en las que el equipo debe jugar la Liga y la Champions League, pero... ¿no habría de exigírsele un pequeño sacrificio al presidente nacionalista de un club que es más que un club aunque ello supusiera perder pie en otras competiciones quizá más prestigiosas, sí, pero con muchísimo menos arraigo catalanista?... Baste decir que la Copa Macaya empezó a jugarse allá por 1900 cuando ni siquiera existían la Liga española ni mucho menos la Copa de Europa.
 
Y yo me pregunto: ¿qué pensará Oleguer de todo esto? ¿Acaso le vendieron al Ajax precisamente para que ese gran defensa no tuviera que pasar por el amargo trance de tener que presenciar la pancarta que rezaba "¿El Barça catalán?" en las gradas de La Devesa? Y me hago más preguntas: ¿cómo pretende Laporta obligar a Henry, que es un francés internacional que ha vivido durante muchos años de su vida en Londres, probablemente la ciudad más cosmopolita del mundo, a aprender catalán si luego él echa a correr al primer inconveniente?... Ojo a las declaraciones del alcalde de San Carlos de la Rápita: "yo soy del Barça, pero esto hace que la gente se replantee hacerse del Espanyol". A mí me parece una declaración de guerra en toda regla. ¿Resistirá la República Independiente del Barça el duro envite de Miquel Alonso? ¿Presentará Oleguer su candidatura a la presidencia del club? ¿Aguantará firme y en su sitio el pacto de San Mamés? 

Federer en su año malo

9 de Septiembre de 2008 - 16:22:29 - Juan Manuel Rodríguez - 49 comentarios

De la grandeza de Roger Federer nos podrá ofrecer una idea bastante aproximada lo que los especialistas han acordado definir como su peor temporada: finalista de Roland Garros y de Wimbledon y ganador por quinto año consecutivo -¡quinto!- del US Open. Seguro que entre los veinte primeros clasificados del ranking de la ATP hay en este momento tenistas que nunca en su vida ganarán un torneo del Grand Slam, y del décimo hacia arriba, exceptuando a los dos o tres que todos sabemos, habría al menos otros cinco que firmarían ahora mismo tener alguna vez a lo largo de toda su carrera deportiva esa temporada tan desastrosa que ha tenido Federer. Estoy plenamente convencido de que el número dos mundial respiró aliviado en cuanto Murray eliminó a Nadal en semifinales, y eso aún a sabiendas de que el español se encontraba mal físicamente, pero tampoco sabremos nunca si Rafa habría vencido a Roger en Wimbledon de la forma en que lo hizo si el suizo no hubiera estado igualmente agotado entonces, como el otro día le pasó a Nadal en su partido contra el escocés.

Sin la presión psicológica de tener que volverle a ver la cara a su amigo Nadal en otra final, Federer volvió a jugar su mejor tenis ante Murray, de quien todos han resaltado que se encuentra sin duda en el mejor año deportivo de toda su vida. Así, Federer, que está según todo el mundo en su peor temporada, se deshizo de Murray, que está en la mejor, por 6-2, 7-5 y 6-2 en poco más de dos horas de partido, que es más o menos el mismo marcador que habría obtenido a buen seguro Nadal en las semifinales si no hubiera sido porque Rafa estaba entonces roto, que es por otro lado exactamente lo mismo que le sucedió a Federer en Wimbledon (de Roland Garros no hablo porque esa fue una historia bien distinta). Yo albergaba pocas dudas, por no decir que ninguna, acerca de esta cuestión pero del Abierto estadounidense se desprende una conclusión clara: Roger Federer no sólo no ha abandonado el tenis en activo sino que tiene el objetivo claro de superar el récord de Pete Sampras.

Cuando alguien dice que el tenis de Nadal es "físico", supongo que en clara contraposición al de Federer que deberá ser necesariamente más técnico según esa exposición, no puedo por menos que esbozar una sonrisa. Es algo parecido a cuando alguien define una película como "lenta", imagino que en contraposición a las de tiros, coches, chicas guapas y trajes espaciales que protagoniza Vin Diesel. A estos niveles, todo el tenis es físico y, después de físico, es técnico o simplemente no es. Te podrás ganar muy bien la vida siendo un "bombardero", pero para convertirte en un Nadal o en un Federer tienes que añadirle un plus de técnica que sólo está al alcance de unos pocos elegidos: en la actualidad probablemente sólo estén en esa batalla tres jugadores, los dos citados y Djokovic. Pero, por encima de la preparación física y del trabajo técnico, está la cabeza, la loca de la casa que lo arma o lo desarma todo por completo.
 
Tienes que tener un cerebro muy bien amueblado para ser Federer y levantarte cada mañana con la única intención de competir contra tu propio mito cuando, para más inri, resulta que ya te has convertido en uno de los dos o tres mejores jugadores de toda la historia: Mats Wilander, por ejemplo, no pudo soportarlo, pero Roger Federer lo hará y superará el récord de catorce torneos del Grand Slam ganados por Pete Sampras. Un cotilleo, desvelado curiosamente por Jaime Lissavetzky, me hace estar absolutamente seguro de lo que digo: tras la final de Wimbledon, el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte entró en el vestuario de los jugadores y, según su propia confesión, se encontró a Federer llorando a lágrima tendida; aquel hombre había ganado allí cinco veces seguidas y, sin embargo, estaba roto por el dolor de haber perdido su primer partido en los últimos seis años. Federer no es el número uno pero quiere volver a serlo, y de su ambición nos aprovecharemos sin duda todos los aficionados al tenis. El otro día dije que Federer hacía mejor tenista a Nadal. Parece que al revés también funciona.

Perdón por el mitin

8 de Septiembre de 2008 - 18:51:41 - Juan Manuel Rodríguez - 27 comentarios

No sé si se han dado ustedes cuenta que de un tiempo a esta parte se ha puesto muy de moda eso de "desconectar". En verano, todo el mundo desea desconectarse en mayor o menor medida de su vida otoñal, primaveral e invernal, como si el resto del año anduviéramos constantemente enchufados a un aparato del que nos desconectaran en julio y agosto, y luego en septiembre, o puede que más tarde, nos reiniciaran otra vez para afrontar los otros once meses que nos quedaban por delante. Desconectamos, o no, y luego, cuando nos conectamos a la vida diaria sufrimos eso que han dado en llamar "síndrome post vacacional". Confieso que servidor, probablemente acorralado por el modismo, también quería desconectar aunque, a día de hoy (y ya han transcurrido dos semanas desde que inicié mis vacaciones), todavía no lo he logrado. Y, ¿por qué habría yo de querer desconectar?

Uno, sólo uno y pequeñito, de los motivos por los cuales no puedo desconectar son los hijos de mis vecinos. Si, por una de esas rarísimas circunstancias que tiene la vida, anoche hubiera decidido perderme la dramática reanudación de las semifinales del US Open que enfrentaban a Rafa Nadal y Andy Murray, si hubiera elegido ver otra vez Sospechosos Habituales o hincarle al fin el diente a la última novela de Paul Auster que compré nada más salir a la calle y que sigue ahí, cerrada, yo creo que a puntito de cobrar vida cualquiera de estas noches sólo para reprocharme que prefiera el ¡Hola! o el Fotogramas antes que a ella, o si me hubiera querido dedicar a la meditación trascendental o a fotografiar al topo que está machacando el cesped del jardín, sencillamente no habría podido y eso es así porque Rafa Nadal ha conseguido implicar tanto a los hijos de nuestros vecinos, o al menos a los hijos de los míos, que estos telegrafían los golpes, cantan las jugadas, gritan el famoso "¡vamos!" y al final, quieras o no quieras, te conectan al partido.

Reconozco que hubo un momento, cuando la cosa se ponía más fea, que traicioné a Rafa por una película en la que Ingrid Bergman, como siempre espléndida y bella hasta decir basta, hacía de misionera en China. Veía a la película auxiliado y reconfortado al mismo tiempo por los "¡vamos!" encadenados de los hijos de mis vecinos. Si ellos seguían conectados al partido, y por sus voces daba toda la impresión de que así era, eso quería decir necesariamente que Nadal seguía vivo a pesar de lo difícil que tenía la remontada, lo agotado que parecía el día anterior cuando surgió la bendita lluvia y lo bien que estaba jugando el escocés. Me monté con la Bergman en un tren, sufrí con ella los avatares del viaje, llegamos juntos a nuestro destino y de repente caí en la cuenta de que el silencio era total y absoluto en la habitación de al lado y que ya no se filtraba ningún grito de ánimo por las paredes: cambié de canal y vi a Murray saludando al público. El milagro no había sido posible. Los hijos de mis vecinos podrían seguir perfectamente los pasos de los grandes narradores de la radio. Perdió Nadal. Ingrid Bergman triunfó. Yo ya no quiero desconectar. Perdón por el mitin.

La fama de España

7 de Septiembre de 2008 - 16:28:27 - Juan Manuel Rodríguez - 55 comentarios

Viendo el comportamiento seguido por Bosnia, pertrechada atrás con indudable descaro, persiguiendo un rato a los jugadores españoles y otro rato al balón, y pegándole a todo lo que se movía (y a fe mía que Capel se movió mucho, quizá el que más, y por lo tanto recibió también más que el resto), uno se puede ir haciendo más o menos a una idea aproximada de lo que le espera al equipo de Vicente del Bosque en su camino clasificatorio hacia el Mundial del año 2010. España ganó la Eurocopa con un estilo bien definido, el mismo que lógicamente tiene que repeler a Javier Clemente, de toque, desmarque y, en líneas generales, eso que solemos conocer como "buen fútbol", un juego vistoso y agradable para el público y que, si además sale bien, resulta letal para el rival de turno. Todos, bosnios por supuesto incluidos, pudieron contemplar cómo jugaba de bien en Austria el equipo nacional español y, por lo presenciado ayer, nuestra fama ha cruzado fronteras a la velocidad del rayo.

Es lógico llegar a la conclusión de que a un equipo que desenfunda tan rápido como el nuestro no vayan a jugarle de tú a tú en un futuro inmediato sino exactamente como hicieron ayer los bosnios, amurallando su portería y fiándolo todo a un contragolpe afortunado. Antes de la Eurocopa, la fama de favorita indiscutible con la que siempre partía en todos los campeonatos la selección española era bastante inmerecida, una filfa con la que nuestros rivales pretendían debilitarnos y que incluso les servía de burla, o al menos así lo interpreté yo en más de una ocasión. España era favorita pero el título lo ganaba Italia. España era favorita pero Francia ganaba el campeonato. España aparecía como favorita en todas las quinielas pero Grecia, sin jugar un pimiento, ganaba el campeonato. Ahora la cosa ha cambiado y nuestra fama está acreditada con el título europeo de selecciones y tiene un por qué: España, poseedora al fin de un estilo propio, suele juegar muy bien al fútbol.

Me parece lógico y normal que, intuyendo precisamente que la fama de España habrá llegado ya a estas alturas hasta el último confín de la tierra, Del Bosque tome la iniciativa a la hora de buscar soluciones al futuro cerrojazo de nuestros rivales: la inclusión en el equipo de Diego Capel, a quien indudablemente también tenía en sus pensamientos Luis Aragonés, constituye a mi modo de ver un acierto total del nuevo seleccionador nacional. El sevillista estuvo en casi todas, agrandó un campo que se quedaba chico ante tantos defensas, la pidió siempre, no temió nunca el posible fallo y encaró sin miedo a pesar de los mil y un recados que le mandaron durante el partido; Capel es, sin duda, un complemento perfecto a lo que ya tenemos, que es muy bueno. Me gusta el estilo de España y, por primera vez desde hace mucho tiempo, resulta que también me agrada mucho el estilo de nuestro seleccionador. Ya no se burlan y nuestra bien merecida fama nos convierte, esta vez sí por derecho propio, en favoritos a todo.

0,0 ingenuo

5 de Septiembre de 2008 - 20:29:19 - Juan Manuel Rodríguez - 12 comentarios

Debe ser cierto lo que dijo una vez Oscar Wilde: "nada se parece tanto a la ingenuidad como el atrevimiento". O lo que viene a ser lo mismo, sólo que dicho de una forma más popular: "los extremos se tocan". Viene esto a colación por las declaraciones que Cristiano Ronaldo ha hecho en la revista oficial del Manchester United y que aparecen recogidas en el Daily Mirror. Dice Ronaldo que pecó de ingenuo en su frustrado fichaje por el Real Madrid y que él nunca quiso irse en contra de la voluntad del United, pero de lo que verdaderamente pecó este chaval, y en dosis realmente abundantes, fue de atrevido. Fue tan atrevido Cristiano como para pensar que su simple voluntad de marcharse de un club tan potente como el Manchester, rompiendo un contrato que tenía firmado con el club, sería suficiente, y que Ferguson o quien fuera se asustaría y echaría a correr en cuanto oyera "Real Madrid Club de Fútbol".

Ronaldo, que tiene la misma proporción de ingenuo que yo de fan de Luis Aragonés (o sea, 0,0%, como la cerveza sin alcohol), se atrevió a tensar la cuerda, aprovechándose además de aquellas inoportunas e improcedentes manifestaciones del socio de honor madridista que preside la FIFA en las que (también la ignorancia es atrevida) venía a compararle ni más ni menos que con un esclavo moderno. El atrevimiento del futbolista portugués, o en este caso quizá sí un poquito, sólo una miajita, de ingenuidad, le condujo a creer que Ramón Calderón haría con él lo que no pudo hacer con Kaká, pero el actual presidente del club blanco ha demostrado ser un impotente deportivo de tomo y lomo. Debe ser que, de tanto escucharlo por ahí, CR7, que no es el nombre de un desincrustante sino el apelativo por el que unos cuantos conocen a este jugador, llegó a la conclusión de que, efectivamente, los clubes no podían retener a un futbolista en contra de su voluntad. Se equivocó la paloma, se equivocaba.

El titular de la entrevista concedida por el crack portugués es "siete razones por las que se quedó en el United", y aquí, como en la famosa anécdota que ya he contado alguna que otra vez del alcalde, Napoleón Bonaparte y el campanario de la iglesia, sobran seis. La única razón por la que Ronaldo se quedó en el Manchester está muy clara y es simple y llanamente porque le impidieron salir. Además de atrevido, que no ingenuo, Cristiano demuestra tener un agudo sentido del humor cuando, al tratar de explicar por qué soñaba con jugar como local en el estadio Santiago Bernabéu, dice que para él también era muy importante estar a tan sólo una hora de avión de su país. Alex Ferguson ha hecho trizas el cuento chino ese de que a un jugador no se le puede retener si él no quiere: Cristiano Ronaldo no quería y al final quiso. Su osadía no le bastó para hacer su santa voluntad y entiendo que ahora trate de desandar el camino y congraciarse con su parroquia pero, por favor, sin tomarnos tampoco a los demás por ingenuos.

Tanta paz lleve como descanso y millones deja

4 de Septiembre de 2008 - 18:29:28 - Juan Manuel Rodríguez - 60 comentarios

Desafortunadamente no podré entregarle a Robinho el premio al futbolista más popular del mes de agosto tal y como era mi intención inicial. Mientras que a Cristiano Ronaldo le costó más de cuatro largos y tortuosos meses quedar a la mismísima altura del betún, Robinho, quizá por eso de que quería ser mejor que el portugués en algo, lo que fuera, le ha hecho una bicicleta a la seriedad personal y al rigor profesional y se ha ahorrado al menos tres meses y medio de trabajo sordo y tenaz, justo el tiempo que tardó Ronaldo en desacreditarse a sí mismo, plantándose él solito delante del portero. El último baile de la cucaracha lo están protagonizando en este preciso instante todos y cada uno de los socios y aficionados madridistas, convencidos en su inmensa mayoría de que la marcha del septuagésimo quinto sucesor de Pelé es la mejor noticia que ha recibido el club desde la salida del inolvidable Walter Samuel, más conocido como el muro de las lamentaciones.

Coincido con Peter Kenyon cuando asegura que Robinho no vale ni por asomo los cuarenta millones de euros que han pagado por él. O, para ser exacto y buscando evitar absurdas polémicas que nos llevarían a enzarzarnos otra vez acerca del sexo que tienen los ángeles, si son niños o son niñas, yo, como le pasa al señor Kenyon, jamás en la vida habría pagado ese dinero por este jugador. Afortunadamente para el madridismo los propietarios del Manchester City, el equipo llamado a cumplir su sueño de convertirse en el mejor futbolista del mundo, no piensan lo mismo y han pasado por taquilla dejándole al Madrid quince millones de euros más de los que Florentino Pérez invirtió en él hace ya unos cuantos años: un negociazo, todo sea dicho de paso. Parece que el enfado de Scolari con Robinho, y de rebote con Abramovich y el propio Kenyon, es monumental, porque el entrenador del Chelsea interpretó que, puesto que el ruso es milmillonario, haría lo que él le pidiera y arrojaría el dinero por la ventana cuando, tal y como yo lo veo, si Abramovich tiene tanta pasta debe ser precisamente por hacer todo lo contrario de lo que le exigía Scolari y no malgastar ni uno sólo de los euros que tiene en su cuenta corriente.

Con Robinho anda muy molesto incluso el Santos, su anterior club. Marcelo Teixeira, que fue el caballero con el que Pérez tuvo que librar aquella agotadora batalla que acabó con los huesos del brasileño en el estadio Santiago Bernabéu, dice que están avergonzados de haber producido (literal) un futbolista así. Y Pelé, que últimamente se zambulle con regocijo y satisfacción en todos y cada uno de los charcos que se le van apareciendo por el camino, felicita al Chelsea por no haber pagado lo que sí tuvo a bien abonar sin embargo el Manchester City. Y aquí, lo prometo con los dedos cruzados por detrás de la espalda, concluyo esta serie de artículos que han tenido como protagonista al bueno de Robinho y que tanto han disgustado y/o aburrido a algunos de los participantes en el blog. No soy Leo, no, soy Sagitario; el horóscopo retrata a los de mi especie como apasionados, imaginativos, independientes e intuitivos aunque yo no me crea nada de eso. Sí intuí, sin embargo, que este chico no le daría al Real Madrid más que un montón de problemas, y en eso al menos sí que acerté. ¿Cómo se dice?... Tanta paz lleve como descanso y millones deja. Y que lo disfruten en la Premier. Se acabó.  

Nadal, como estaba mandado

3 de Septiembre de 2008 - 18:42:03 - Juan Manuel Rodríguez - 86 comentarios

Nadal porque estaba cantado. Nadal por aclamación popular. Nadal, como estaba mandado. Nadal porque no podía ser otro. Si los miembros del jurado que entrega anualmente los premios Príncipe de Asturias de los Deportes, algunos de los cuales están puestos ahí por el Ayuntamiento -y no precisamente el de Oviedo- hubieran tomado una decisión distinta a la de entregarle a Rafa el premio de 2008, por muy Bolt que uno se llame, precisamente en el año en el que el tenista español ha ganado Wimbledon, Roland Garros y la medalla de oro olímpica, logrando además arrebatarle al implacable Roger Federer el número uno en el ranking de la ATP, todos habríamos entendido la decisión como una auténtica provocación. No habría sido desde luego la primera, (algunas votaciones suyas forman parte ya del diccionario mundial de los ridículos) de ahí que hayan elegido lo que quería España.
 
Dieciocho de esos veinticuatro cualificadísimos votantes prefirieron a Nadal antes que a Phelps en la última votación, cuestión ésta que me inclina a pensar que, efectivamente, entre los miembros del jurado hay al menos seis "creativos", seis iluminados, seis yeyés dispuestos a todo, incluso a desestructurarnos como hace Adriá con nuestra tradicional, atractiva y suculenta tortilla de patatas. Pero esta vez el revoltijo no era posible y el jurado no tenía escapatoria posible. No seré yo, desde luego, que incluso le he dedicado varios comentarios aquí mismo, quien menosprecie en absoluto la gesta de Phelps, pero lo que ha conseguido Rafa este año no está al alcance de casi nadie. Y aquí, justo en este preciso instante, debería concluir el artículo: por primera vez en mucho tiempo estoy de acuerdo con la decisión de los miembros del jurado, no hay polémica, el premio es justo y necesario y está en el año que corresponde, y el premiado reúne de sobra todas las características que le convierten en un deportista entre un millón. Pero déjenme decir algo más por favor.

No voy a hablar de eso tan repetido del comportamiento dentro y fuera de la pista ni tampoco pienso hacer referencia más allá de lo estrictamente necesario, que hoy será más bien poco, al estilo, la clase y la categoría que Rafa mantiene cuando le toca perder. Nadal, que tiene una forma de jugar que deja boquiabierto a todo el mundo y que posee un espíritu de superación ciertamente inigualable, presume además de ser español y lo grita a los cuatro vientos con su tenis y con sus gestos. Sólo por esa cuestión, que en otras circunstancias podría pasar por accesoria, merece Rafael Nadal el reconocimiento de este premio. Nadal, como estaba mandado, ha conseguido el premio Príncipe de Asturias convirtiéndose, además, en el deportista más joven en lograrlo. Por cierto que no querría olvidarme hoy de Roger Federer, otro genio con un comportamiento digno de elogio: tengo el convencimiento personal de que sin él, sin su rocosa presencia y sin su tenis de alta escuela, Rafa habría sido menos Nadal. El jurado acertó de pleno en 2008; tiempo habrá a partir de 2009 para que vuelva a sorprendernos.

¡Que salgan Ronaldo, Villa y Cazorla!

1 de Septiembre de 2008 - 17:41:00 - Juan Manuel Rodríguez - 219 comentarios

El padre postizo de Robinho reconoció en la rueda de prensa posterior a la enésima derrota madridista en La Coruña que por más que él miraba hacia la izquierda no veía a ningún delantero, aunque probablemente si sus jugadores hubieran echado un vistazo en ese preciso instante hacia la derecha tampoco habrían visto a ningún entrenador sentado junto a ellos en el banquillo. Conociendo un poquito al Schuster que entrena, que por lo que voy comprobando ha sido siempre el Schuster que jugaba, no me extrañaría nada que esa sorprendente decisión suya de dejar tan desguarnecido al centro del campo fuera un aviso al navegante palentino que en ese instante ostentaba la máxima representación oficial madridista en el palco de Riazor, pero, del mismo modo que Robinho no es el hijo de Schuster, Calderón tampoco es el padre del técnico alemán y, refriegas familiares, guiños y gestos al margen, lo que está claro es que al final al entrenador no le quedará otro remedio que trabajar con lo que tenga que, según el presidente, "no será ni un jugador más ni uno menos de los que ya están en la plantilla".
 
De todas formas, y en el caso de que eso fuera realmente así, a Schuster tampoco le hacía ninguna falta recurrir a ese tipo de maniobras tan arteras puesto que todo el mundo conoce perfectamente que Calderón es también un auténtico y absoluto desastre cuando de ficharle jugadores a su entrenador se trata, hasta el punto que la afición coruñesa no se cansó de cantar con elagría eso de "que salga...", completando la frase con los nombres de Cristiano Ronaldo, Cazorla, Villa y hasta el propio Robinho. Si alguien pensó en Galicia que eso ruborizaría a don Ramón es que aún no le conocen lo suficiente por aquellos lares: Calderón pasará por todo antes de tener que cederle a otro su silla poltrona. No conozco un club en el mundo con un organigrama de profesionales tan robusto (Mijatovic, Portugal, Lozano, etcétera, etcétera...) y con unos resultados tan debiluchos. Me les imagino a todos dando vueltas por el estadio Santiago Bernabéu y tropezando por los pasillos. A Monchi eso no le pasa.

Otro que tragará lo que tenga que tragar para seguir ahí es Joan Laporta, el amigo de Calderón. El Barça de Guardiola empieza la temporada tan mal como la acabó el de Rijkaard sólo que ahora ya no pueden echarle la culpa de lo que pasa a la desidia de Deco o a las salidas nocturnas de Ronaldinho. Al contrario que su máximo rival, el club azulgrana sí ha fichado mucho pero los jugadores que ha contratado no tienen ni de largo la calidad de los que ha despedido. El presupuesto de todo el Numancia lo costearían sólo con el sueldazo de Henry, que por cierto aquí continúa siendo un lastre. Es muy pronto para saber qué pasará pero me inclino a pensar que si Messi y Eto'o no mantienen un nivel alto durante la temporada, este equipo las va a pasar canutas. Como en el caso del Madrid en Riazor, en Soria los pajaritos dispararon otra vez a las escopetas aunque a Laporta siempre le quedará eso tan recurrido de reivindicar los Países Catalanes o la República Independiente del Barça para desviar otro poquito más la atención.
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