Agosto 2008


De padre a padrastro en cuestión de segundos

31 de Agosto de 2008 - 15:53:59 - Juan Manuel Rodríguez

Mi gozo en un pozo. Lo que más me ha llamado la atención de la caótica, según algunos de sus asistentes, rueda de prensa ofrecida hoy por Robinho ha sido que ahora la haya tomado con Schuster, el último abogado defensor que le quedaba en el Real Madrid. Efectivamente, tal y como ha dicho el futbolista, el alemán no es su padre sino su jefe, y convendría que en algún momento determinado alguien les recordara tanto al jugador como al entrenador que ambos son empleados del club. Posiblemente la estrategia de Peter Kenyon, que es quien a buen seguro está detrás de todo, consista en hacerle ver al Madrid que el chico está lo suficientemente harto y desesperado como para atizarle sin complejos de ningún tipo a la única persona que todavía tenía depositada su confianza en él. A falta de nueve horas para el debut liguero de su actual equipo, los dirigentes del Chelsea deben pensar que ha llegado la hora de bailar un poquito de mambo. Y en esas estamos.

Ahora, confirmada por el jugador la ausencia de parentesco alguno con el entrenador, sólo falta por saber cómo reaccionará el propio Schuster cuando conozca de primera mano lo expuesto por su hijo frustrado. A Robinho le toca decir hoy que está moralmente hundido porque el Madrid quiso utilizarle a él, que ha revolucionado la historia del fútbol mundial, como moneda de cambio con Cristiano Ronaldo, pero cuando este mismo jugador, mucho antes de que se hablara del portugués y del presunto interés madridista por contratarle, entró en otro bache melancólico y depresivo, fue precisamente Schuster quien le defendió a capa y espada y quien logró recuperar para la causa al quincuagésimo noveno nuevo Pelé que sale de Brasil. Recuerdo como si hubiera sido ayer que Schuster insistía hasta la saciedad en que lo más importante era que Robinho fuera feliz. Cría cuervos...

El Real Madrid ha vuelto a remitir a Kenyon, que es quien manda de verdad, a la rescisión unilateral del contrato por parte del jugador; puede que eso no valga los 150 millones de euros estipulados en el contrato firmado por el brasileño falto de cariño en forma de billetes de quinientos euros, pero seguro que también supera con creces los 30 a los que como máximo llega el club inglés. La rueda de prensa de hoy sólo tenía un sentido por parte de Robinho y era dejarle bien claro a Schuster que se equivoca si piensa que no va a tener un problema, y bien gordo además, si insiste en su idea inicial de impedirle emigrar a la Premier League. En el fondo, Calderón y Mijatovic han metido en un laberinto sin salida a Schuster no trayéndole a nadie, ni a Ronaldo, ni a Milito, ni a Huntelaar, ni a Villa, ni a nadie, y entiendo que el alemán, que sabe que le van a exigir títulos, se agarre a Robinho como si se tratara de un clavo ardiendo, y eso es lo que ha sido precisamente. Schuster ha pasado de padre a padrastro en cuestión de segundos.

Descentrados

30 de Agosto de 2008 - 18:11:24 - Juan Manuel Rodríguez

Nunca un jugador tan irrelevante como Robinho (puede que en el futuro gane el Balón de Oro y ayude al Chelsea a ganar la Champions League pero por ahora no existe nada de eso ni por asomo) ha sido objeto de tantos artículos y ha ocupado un espacio tan abundante en los medios de comunicación como el brasileño. Cuando le fichó Florentino también se habló mucho de él y de su semejanza con Pelé (quizá se refirieran a su afición por la pasta) y su debut en la Liga fue fulgurante, pero la verdad es que, tras un par de bicicletas y dos o tres regates alrededor de sí mismo, el chico acabó mareándose y mareándonos al resto y se deshizo en el Santiago Bernabéu como un azucarillo en un vaso de agua. Demasiado estadio para un futbolista con tan poca sustancia. Visto así, Robinho ha conseguido convertirse en un pelotero importante aunque no haya sido por su juego sino por su estrafalaria actitud fuera del campo.

Ahora Schuster no cuenta con el jugador para el primer partido de Liga contra el Deportivo en La Coruña porque le nota descentrado, como si, en el hipotético caso de que eso fuera realmente cierto o constituyera una novedad sustancial en el estado de ánimo de un futbolista que nunca ha sido un ejemplo de seriedad precisamente, encontrarse en ese estado fuera una coartada. El propio Schuster estuvo muy descentrado durante gran parte de la pasada temporada y aún así el Madrid ganó el campeonato y nadie le dejó fuera de las convocatorias cuando el equipo viajaba fuera de casa. Me estoy temiendo que, en el caso de que finalmente siga aquí un año más, los empleados del club van a tener que dedicarle demasiado tiempo y esfuerzo a la tarea de recuperar psicológicamente a un chico que luego no es capaz de devolver ni siquiera una cuarta parte de la inversión económica y humana realizada por él.

Drenthe, otro que anda más perdido que un pulpo azulgrana en el garaje de Emilio Butragueño, nos sale ahora con que Robinho no tiene por qué pedirle perdón al vestuario. A sus compañeros de oficio por supuesto que no, pero naturalmente que le debe una explicación a la afición madridista. Los merengues sí que andan descentrados con tanta promesa incumplida, tanta improvisación repetida y tantas salidas de tono. Estoy empezando a pensar que, salvo por aguarles la fiesta a Robinho & Ribeiro Company, no va a resultar una idea tan feliz esa de retener aquí al jugador en contra de su voluntad libremente expresada, y que treinta y tantos millones de euros por un suplente tampoco están nada mal. Robinho sólo supera a Ronaldo en una cosa: la claridad. El portugués es mucho mejor jugador que el brasileño de aquí a Lima, en Perú, pero Cristiano, que puede que fuera cierto que soñara con venir al Madrid, nunca lo expresó de una forma tan rotunda como el enésimo nuevo Pelé. Ojalá sea este el último artículo que dedico a tan espinoso caso.

¿Cómo se dice "chulear" en ruso?

28 de Agosto de 2008 - 17:07:23 - Juan Manuel Rodríguez

¿No querías caldo?... ¡Pues toma dos tacitas colmaditas rico!... Me estaba preguntando qué habría pasado si Ramón Calderón hubiera decidido poner a la venta a través de la página web oficial del club la camiseta de la tercera equipación del Real Madrid (manga corta y larga y tres modelos distintos para niños) con el nombre de Cristiano Ronaldo: pues eso es precisamente lo que acaba de hacer el Chelsea con Robinho. Alguien podrá aducir, y no seré yo desde luego quien ose en absoluto llevarle la contraria, que a Calderón Ramos le está bien empleado por ir por la vida de James Bond y que Abramovich se está limitando a devolverle su propia medicina aunque multiplicada por tres, pero por encima de los actuales (y desastrosos) dirigentes del Madrid se encuentra el propio club y, por si todos los detalles que hemos conocido hasta la fecha con Robinho como protagonista no fueran suficientes, lo de la camisetita clama al cielo.

También me estaba preguntando (porque estoy de vacaciones y resulta que todos los días me levanto de la cama preguntándome un montonazo de cosas para las cuales no suelo tener una respuesta clara) si, con todos los superpoderes de los que hace gala a diario, el todopoderoso Abramovich se habría atrevido a hacer eso mismo que acaba de hacer con Calderón (perdónenme ustedes pero desconozco cómo se dice "chulear" en ruso) si, en lugar del palentino fuera otro, llámenle ustedes por ejemplo Florentino por llamarle de alguna forma, quien ocupara la presidencia del club madridista. Y por último (o acaso por penúltimo, haciendo honor al nombre de este blog) me pregunto qué narices hace Schuster protegiendo de las iras del respetable al brasileño falto de cariño en forma de billetes de quinientos euros. Hasta el martes pensaba que Mijatovic ya no trabajaba en el Madrid y hasta hoy mismo creía, inocente de mí, que el representante de Robinho seguía siendo Ribeiro, otro esclavo moderno.

Mal empezamos si Calderón y Mijatovic no informan de nada a Schuster y le toman por el pito del sereno alemán, y mal continuamos si el entrenador de la primera plantilla del Real Madrid anda ya cansado un 27 de agosto por la noche y con ganas de irse a su casa. Fernando Roig va a conseguir pocas portadas diciendo que el presidente del Madrid miente. De todos es sabido que no es noticia que un perro muerda a un niño sino que un niño muerda a un perro, de igual forma no es noticia que Calderón mienta sino que algún día se confunda y diga la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Y la verdad es que mintió cuando dijo que tenía atado a Kaká. La verdad es que se calentó la boca afirmando que Cesc estaba hecho. La verdad es que entró en Old Trafford como lo habría hecho un elefante en una cacharrería y salió de allí trasquilado y con el rabo entre las piernas. La verdad es que Schuster le gustaba pero ya no le gusta. La verdad es que hasta Cazorla deja tirado al Madrid. La verdad es que pintan bastos y que Schuster tiene sueño cuatro días antes de que su equipo debute en la Liga. Divac sí que tiene una entrevista.

Cualquier día de estos aparece Divac por la puerta

27 de Agosto de 2008 - 18:39:39 - Juan Manuel Rodríguez

La verdad es que el trasiego de esclavos modernos está siendo ciertamente importante. A menos de cuatro días para que empiece el campeonato nacional de Liga y tras el repentino interés merengue por contratarles, Cazorla y Villa no sólo amplían sino que también mejoran sus contratos con Villarreal y Valencia respectivamente mientras que el Real Madrid se queda sin los teóricos sustitutos de Robinho, quien por cierto sigue aquí, y de Ronaldo, que continúa allá a pesar de lo expuesto por don Ramón en el diario Marca. Los representantes de Santi y de David no lo habrían podido hacer mejor y si los futbolistas fueran agradecidos, que no lo son, y un pelín generosos, que en líneas generales suelen tener cocodrilos hambrientos del río Nilo en los bolsillos, en Navidad tendrían un detallito con Calderón y con Mijatovic y por lo menos les enviarían a sus casas un jamón de pata negra.
 
Como todo lo que suele rodear a la gestión del actual presidente madridista, del precipitado interés por Cazorla, improvisado parche de última hora para el brasileño falto de cariño en forma de billetes de quinientos euros, se ha enterado medio mundo, empezando, por supuesto, por el mismísimo Fernando Roig: ya tiene por lo tanto otro enemigo, y no precisamente torpe, el Madrid. Al menos algo sí conocemos y es que Pedja Mijatovic sigue trabajando, aunque con resultados muy desiguales, en las oficinas del estadio Santiago Bernabéu. De hecho, si se dan ustedes cuenta, la operación de Santi Cazorla lleva su firma: lejos de dirigirse al club propietario del futbolista, habla directamente con Julio Llorente; a continuación Cazorla, que está loco por la música, tarda treinta segundos de reloj en llamar a su amigo Casillas para que le traten bien en el vestuario, afirmando después en una rueda de prensa que es muy difícil decirle "no" al Madrid y, por último, Roig realiza una contraoferta que el Real se niega a igualar.

No conozco en el mundo del fútbol de élite un director deportivo que, haciéndolo tan rematadamente mal y planificando el futuro de una forma tan torpe, haya tenido tanta suerte como Mijatovic. Del mismo modo que Benito Floro puede ir presumiendo perfectamente por ahí de que él ganó una Copa del Rey siendo entrenador madridista, (¡Benito Floro!) Mijatovic (¡Mijatovic!) podrá atribuirse los méritos de las Ligas conquistadas por Capello y Schuster. Yo creo que en el fondo, con todo lo que sabemos y con lo que les ha llovido encima, esa es la única razón de que a estas alturas Ramón Calderón Ramos continúe en la presidencia del club. Resúmen de lo publicado: Kaká y Cesc no vienen, Ronaldo tampoco, Robinho podría irse al Chelsea por menos de la tercera parte de lo que firmó en su contrato y Cazorla, en quien se pensó a última hora, y Villa prefieren seguir en el Villarreal y el Valencia. Cualquier día de estos aparece Divac por la puerta.

¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?

26 de Agosto de 2008 - 16:47:13 - Juan Manuel Rodríguez

¡Qué fácil es defender a Raúl y qué difícil es hacerlo con Robinho!... Estoy seguro de que, si ahora mismo realizáramos una encuesta a pie de calle entre socios y aficionados madridistas, una inmensa mayoría de ellos se inclinaría por dejar al jugador en la grada aunque eso le supusiera al club un notable perjuicio económico. Cuando el tendido del 7 del estadio Santiago Bernabéu, que por cierto suele ser el campo al completo, te pilla ojeriza ya puedes ser el mismísimo Diego Maradona que te va a dar exactamente igual. Y, aunque esto me suponga que Ribeiro no me invite de vacaciones a Río, siento mucho tener que comunicarles a los señores lectores de este blog que, por muy pronto que se levante y muy tarde que se acueste, Robinho no será jamás Maradona ni por asomo y, aunque le queda mucha carrera deportiva por delante, vaticino aquí y ahora que nunca logrará convertirse tampoco en el mejor futbolista del mundo: le faltan cosas y le sobran otras.

Pero, tal y como yo creí entender la primera vez que la leí en El Tirachinas, aunque la nota hecha pública por el Real Madrid nada más conocer las declaraciones de Robinho pidiendo clarísimamente su salida del club remitía oficialmente a la cláusula de rescisión del futbolista, (150 millones de euros) sin embargo extraoficialmente estaba invitando a la negociación con el Chelsea al afirmar eso de que ellos nunca retendrían a un jugador en contra de su voluntad. No sé si los aficionados del Manchester United podrán perdonarle algún día a Cristiano Ronaldo el feo que les hizo, lo que sí creo saber es que en la relación de los seguidores merengues y Robinho no habrá vuelta atrás, y además por todas las señales que lanza el jugador da la impresión de que tanto a él como a su entorno más cercano les importa exactamente lo mismo que un bledo que así sea siempre y cuando el millonario ruso traiga la tela en la maleta.

Me sigue pareciendo mentira que el club de fútbol más poderoso del mundo siga bailando al son que marcan los otros. Agotados los plazos con Ronaldo, pese a que Calderón dijo que todo seguía igual, ahora siguen haciendo lo propio con Robinho. Y aquí, tal y como yo lo veo, sólo existen tres salidas: o mandas a Ribeiro al carajo, o mandas a Robinho a la grada, o negocias con Abramovich. Son tan torpes que harán esto último y, ya a la desesperada, tendrán que quedarse con el dinero y apaleados por un chisgarabís al que no se le conocen tres partidos buenos seguidos a lo largo de las tres últimas temporadas. El otro día era Milito, ayer Villa y hoy ya suena hasta el bueno de Cazorla. En cuanto a Mijatovic, créanme que si Paco Lobatón siguiera haciendo aquel programa en el que se ponía tras la pista de personas desaparecidas me pondría en contacto con él. ¿Dónde está? ¿Qué hace? ¿Cómo le va la vida? ¿Sigue siendo director deportivo del Real Madrid? ¿Lo ha sido realmente alguna vez? ¿Qué piensa de Ronaldo? ¿Y de Robinho? ¿Recomendó él a Milito? ¿Fue sugerencia de Calderón? ¿Qué le parece que ahora suene Cazorla? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?

Dice adiós una guerrera

24 de Agosto de 2008 - 19:41:14 - Juan Manuel Rodríguez

Es verdad que hoy estaba dispuesto a escribir sobre el nuevo éxito de nuestra selección de baloncesto y del escándalo de los árbitros, improvisado asidero al que, como ese náufrago que espera, agotado y a punto de hundirse, el rescate salvador antes de irse sin remedio al fondo, tuvieron que recurrir en innumerables ocasiones a lo largo del partido los jugadores de Estados Unidos, sorprendidos por el empuje y el juego de altísimo nivel exhibido por los nuestros. Los jueces estuvieron siempre ahí, del lado del más fuerte, posiblemente conscientes de que cualquier resultado que no acabara con el señor Kobe Bryant recogiendo la medalla de oro que le pertenecía desde el día de la inauguración podría acarrearles a ellos mismos algún problema. De todas formas, comparado con el asalto danés al barco croata del otro día y la posterior decisión del COI, lo del baloncesto de hoy ha sido un juego de niños, una jaimitada que puede sobrellevarse con cierta dignidad porque más de uno la intuía antes de que se produjera.

Sin embargo luego creí que quizá lo más justo fuera dedicarle el artículo de hoy al nuevo éxito de nuestra selección de balonmano, injustamente tratada, permanentemente olvidada, buscando siempre un minuto de nuestra atención a base de gestas memorables. Absolutamente nadie contaba en las quinielas del podio con España, inmersa en un costoso proceso de renovación, pero, como ya he dicho en otras ocasiones, nuestro balonmano paga la indiferencia con medallas y títulos porque es un cheque en blanco y sus jugadores son de fiar, ¿o no le comprarían ustedes un coche usado y sin puertas a mi admirado Barrufet? A Juan Carlos Pastor le han puesto de vuelta y media aunque al final ha sacado fuerzas de flaqueza y, remontando, ha obtenido el bronce. Si España hubiera jugado como lo hizo hoy contra Croacia no me cabe la menor duda de que habría estado disputándoles el oro a los franceses.

Pero, sin poder decidirme aún ni por la plata del baloncesto ni por el bronce del balonmano, de repente me he dado perfecta cuenta de que la heroína española de estos Juegos estaba ahí mismo, justo delante de mis ojos, bella, serena, disciplinada y campeona en el sentido literal de la palabra. Cuando Almudena Cid acudió a los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, Ricky Rubio, que hoy recogía su medalla de plata convertido en el deportista más jóven de la historia en lograrlo, todavía no había nacido. Es posible que su emocionante gesto besando el tapiz después de su último ejercicio pase inadvertido ante el arrollador empuje de Bolt, la potencia acuática de Phelps o esa extraordinaria capacidad que tiene Isinbayeva para superarse a sí misma. Ellos tres fueron los mejores por tierra, mar y aire, nunca mejor dicho, pero aún tendrá que pasar un tiempo para que reconozcamos el mérito que tiene lo conseguido por Almudena, la única gimnasta que ha conseguido sobrevivir a cuatro Juegos, clasificándose para las finales de todos ellos. Se marcha una gran campeona, dice adiós una guerrera que se merece nuestro cariño y nuestro más profundo respeto.

La distancia que va desde Ronaldo a Milito

23 de Agosto de 2008 - 13:18:06 - Juan Manuel Rodríguez

Robinho le hizo ayer al Real Madrid exactamente lo mismo que Ramón Calderón le pidió en vano a Cristiano Ronaldo que hiciera con el Manchester United: exigir su salida del club. Y el Real Madrid se ha visto obligado a hacer con el Chelsea lo mismo que el Manchester hizo con él: manifestar públicamente que el jugador no está en venta y, lo que supone una de las pocas diferencias con respecto al caso de Ronaldo puesto que en Inglaterra no existen las cláusulas de rescisión, remitir a Peter Kenyon a los 150 millones de euros que aparecen en el contrato que el brasileño firmó en su día con el Real Madrid. Calderón dice que él no mantendrá nunca en el equipo a un jugador que haya mostrado su firme voluntad de abandonarlo, pero, por otro lado, incluso él es consciente de que Robinho no vale ni por asomo esos 150 millones de euros. Dejando a un lado el hecho de que Robinho tiene más cara que espalda y que, tal y como se teme Calderón, Kenyon está detrás de toda la trama, lo cierto es que el club tiene un problema deportivo importante.

La táctica de Robinho y de su representante, que en realidad no es suya, tiene un fuero y un huevo. El fuero, diseñado por Kenyon seguramente, consiste en vender la burra de que el brasileño se siente ninguneado y tratar de relacionar el fichaje frustrado de Ronaldo con su propia situación deportiva y personal. El fuero es ese, el del divismo herido, el del ciclo acabado, el de la ambición frustrada y el del ego dañado. Pero, ¿dónde mejor que en el Real Madrid podría Robinho conseguir todo eso que presuntamente anhela?... El huevo, el fondo real de la cuestión, es por supuesto otro bien distinto y que no se le puede escapar absolutamente a nadie: Robinho quiere más cariño en forma de billetes de quinientos euros. Además el futbolista juega con la baza del tiempo a su favor ya que sabe que la fuerza que tiene Schuster en el Real Madrid no es en absoluto comparable con la que tiene Alex Ferguson en el Manchester United.

Me imagino que Ferguson se estará tronchando de la risa. Está siendo tan dulce la venganza para él que algún mal pensado podría incluso llegar a la conclusión de que el Manchester y el Chelsea se han unido sólo con el objetivo de hacerle la vida imposible al Real Madrid. Llegado el caso, cualquier juez, incluso uno poco ilustrado en la materia deportiva, decidiría que Robinho no cuesta 150 millones de euros. ¿Para qué sirven, pues, las cláusulas de rescisión de contrato?... Para nada. Pero, mientras tanto, y puesto que Robinho, que nunca me ha parecido Aristóteles precisamente, quiere ir por las malas, el Real Madrid, que a lo mejor no puede impedir que se vaya y por mucho menos dinero del que firmó, también puede amargarle la existencia. Ante semejante panorama, Schuster, que ha visto cómo han vendido a Baptista y no han traído a Ronaldo y que ahora contempla la posibilidad de que también se largue Robinho, se conforma con Milito, ni siquiera se atreve a pedir a Villa. La distancia que va de Ronaldo a Milito será algo que deberá explicarle a sus socios el presidente del Real Madrid. ¿Y Mijatovic qué? ¿Fichando otra vez a Divac?

Está más vivo el espíritu de la golosina que su primo olímpico

21 de Agosto de 2008 - 12:23:14 - Juan Manuel Rodríguez

Insisto en lo mismo que digo siempre: haga lo que haga, resulta imposible que el Comité Olímpico Internacional esté más desprestigiado de lo que ya está. Los Juegos se han convertido en una gigantesca y estrafalaria máquina de hacer dinero por televisión y a través de la publicidad, y hace tiempo que eso que algún romántico bautizó en su día de forma tan rimbombante como movimiento olímpico se despeñó exactamente por el mismo risco que el rigor, la seriedad y los ideales de los miembros del COI. Hay decenas de ejemplos de esto que digo y algunos de ellos ya han sido tratados aquí, de forma que no aburriré al personal citándome a mí mismo o mirando otra vez por el retrovisor para recurrrir de nuevo a los informes que ponen el dedo en la llaga de la persecución de los derechos humanos en un país, China, cuya capital, Pekín, continúa organizando como si nada las competiciones con el beneplácito de la familia olímpica.

No me sorprende que el COI se haya negado a que la bandera de España se izara a media asta tras el trágico accidente aéreo de Barajas que ha costado la vida a 153 personas; tampoco que haya rechazado la posibilidad de guardar un minuto de silencio o que nuestros deportistas portaran lazos negros en señal de luto. Nada de eso me sorprende puesto que, como ya dije antes, el COI eligió la ciudad de Pekín, la capital de un país sin democracia ni libertades, como sede de su show, y el espectáculo ha de seguir caiga quien caiga y pase lo que pase; lo manda la tele y lo recomiendan las mejores y más influyentes marcas deportivas del mundo. Desde el COI se repetirá eso de que "quien tiene pase, pasa, y quien no tiene pase no pasa", y se acabó la historia. ¿Saben lo que le preocupa hoy a Jacques Rogge?... Que Usain Bolt no dé la mano a sus rivales cuando cruza la meta porque eso atenta contra "el espíritu del ideal olímpico". ¡El espíritu del ideal olímpico!... Está más vivo el "espíritu de la golosina" que el que pretende encarnar Rogge.

Han tenido que morir 153 personas en Madrid para que algunos atletas españoles, que al parecer sólo fueron allí a correr, nadar, lanzar y pedalear, se salten a la torera las recomendaciones del COI y hayan competido con un distintivo negro. Así, por ejemplo, los nuevos campeones olímpicos Echávarri y Paz han competido con un brazalete en recuerdo de las víctimas de Barajas. ¿Ha pasado algo?... No ha pasado nada. ¿Qué habría sucedido si Rafa Nadal, tras recoger su medalla de oro, hubiera criticado la falta de libertades en el mundo?... No habría pasado nada. Bueno, en realidad sí que habría pasado: Nadal habría cruzado la línea que va del deportista al mito. No me sorprende nada de lo que haga o diga el COI porque es difícil caer más bajo. Lo que sí me sorprende es que Alejandro Blanco, a quien valoro en lo personal y de quien reconozco su labor al frente del COE, diga que las críticas al COI por haber elegido Pekín no han sido nada justas. Ya hablaré con él cuando acabe el show, se apaguen las luces de neón y dejen de emitir las teles.

Del Bosque y sus circunstancias

19 de Agosto de 2008 - 15:13:43 - Juan Manuel Rodríguez

Salvo con él, hasta el momento no he hablado de la primera convocatoria del nuevo seleccionador nacional, Vicente del Bosque. Siempre he sentido curiosidad por saber cómo llegan los seleccionadores nacionales de un deporte que concita tanta atención como el fútbol a la conclusión de quienes entran y quienes se quedan fuera de la lista. Por ejemplo, ¿habrá podido abstraerse Del Bosque del mundanal ruido montado a su alrededor y del polémico historial de su antecesor en el cargo para deducir que, al menos esta vez, Raúl se queda fuera?... Me parece que, tal y como sentenció Ortega y Gasset, Vicente habrá sido él y sus circunstancias por lo que, a la pregunta realizada anteriormente, yo debo responder que no, que Del Bosque no ha sido capaz de meterse en una burbuja sin sopesar las consecuencias y el desgaste ("se lo ha mandado Hierro", "le lleva porque los dos son del Madrid", "pero si Raúl fue quien alteró a la selección en el Mundial", "no tiene personalidad para dejarle fuera") que la convocatoria del capitán madridista le habrían supuesto a él personalmente a las primeras de cambio.

Por supuesto que Del Bosque ha tenido que sopesar el larguísimo debate que, a propósito de la exclusión de Raúl del equipo nacional, tuvo que llevar sobre sus espaldas Luis Aragonés. Y naturalmente que, puesto que la selección ganó la Eurocopa con Aragonés al frente, él da por hecho que, al menos a ojos de la mayoría de los aficionados, Raúl, que parecía ganador antes del partido de cuartos ante Italia, perdió la batalla cuando España se clasificó para semifinales. La decisión de prescindir de Raúl por parte de Del Bosque es, si me apuran, peor aún que en el caso de Luis, y me explico: ninguno tiene razones deportivas para dejarle fuera pero Luis al menos sí esgrimía, aunque nunca con un micrófono delante, motivos personales; Del Bosque ni siquiera eso. Entonces, ¿por qué no le lleva?... Está muy claro: porque no quiere meterse en ningún charco. Y, ¿para qué está un seleccionador, para llevar a los mejores o para no buscarse problemas?

Del Bosque ha mantenido el bloque de la selección que ganó la Eurocopa y le ha dado cuatro ligeros retoques al equipo de Luis. Es decir: ha jugado al 0-0. ¿Cómo llega a la conclusión de que Capel, que no jugó la Eurocopa, ha de estar en su primera convocatoria? ¿No será en función de lo realizado por el futbolista del Sevilla durante la pasada temporada?... Puesto que la Liga aún no ha arrancado, lo más lógico es pensar que, efectivamente, él se guía por lo hecho por Capel en el Sevilla durante la pasada temporada. Y yo me pregunto: ¿no hizo méritos suficientes Raúl con el Real Madrid para acudir a la selección? Y ya puestos: ¿no los hizo también Guti?... Miedo me dio cuando Del Bosque me dijo que Raúl tenía "las puertas abiertas" para volver al equipo nacional. Eso era exactamente lo mismo que repetía una y otra vez Luis Aragonés. Tiene las puertas abiertas y la llave en la mano, ¿entonces?... Del Bosque ha jugado al empate en su primera convocatoria, sin querer molestar a nadie, cerrando en falso los debates, sin meterse en ningún charco. Esa es su responsabilidad y su injusta decisión y, en lo que a Raúl se refiere, el sucesor de Aragonés tampoco encontrará aquí cuartel mientras el madridista se gane sobre el campo lo que luego le niegan fuera de él.

Al abordaje

18 de Agosto de 2008 - 13:45:43 - Juan Manuel Rodríguez

No entiendo a santo de qué viene tantísima alarma social con el abordaje danés al barco croata en plena competición y la posterior patada a seguir hacia abajo a los participantes españoles. Si, tal y como demostró en su día la BBC, un equipo de reporteros fue capaz de comprar sin demasiado esfuerzo el voto de 54 de los 124 miembros del Comité Olímpico Internacional para que apoyaran la candidatura de Londres como ciudad organizadora de los Juegos de 2012, y todo eso después de que ese mismo COI designara a Pekín, la capital de un país en el que se pisotean todos los días del año, ya caiga el calendario en rata, buey, tigre o dragón, los derechos humanos más fundamentales, era de esperar que, con estos jueces ahí sentados, las competiciones deportivas acabaran también por adulterarse tarde o temprano. Hay muchos medios de comunicación que han montado la mundial con el plan renove que los daneses organizaron sobre la marcha y que sin embargo han pasado sorprendentemente de puntillas, o ni siquiera eso, a la hora de denunciar la indefensión y la opresión del pueblo chino. Pero, como dice Federico Jiménez Losantos, el deporte olímpico por excelencia consiste en mirar hacia otro lado.

Uno ha de ser un auténtico ingénuo o estar realmente muy mal informado para creer en serio que el COI vaya a quitarle ahora la medalla de oro a los daneses. Jordi Lamarca, que es el experto en reglamento del equipo español, lo va a hacer, va a recurrir al COI como última opción, pero el COI suele resolver este y otros asuntos mucho más trascendentes por la vía del "silencio administrativo". Iker y Xabi se quedarán sin su medalla de oro (porque el oro es suyo) como yo me quedé sin pelo, y vaya usted a recurrir al maestro armero que eso después dará exactamente igual. Si cuatro intermediarios deportivos llegaron a confesar con el mayor de los desparpajos en el reportaje al que antes hacía referencia que ellos eran capaces de adquirir la mitad de los votos necesarios para que Londres fuera elegida sede de 2012, y hubo quien incluso les puso precio con total naturalidad, (20.000 euros) y luego no sólo no pasó nada sino que Londres fue designada efectivamente como sede y el reportaje de la BBC acabó en los archivos de la televisión pública londinense, ¿con qué ánimo vamos a ir a protestarle nosotros a Henry Morgan por lo que ha hecho Barbanegra?

Si, tal y como afirman los especialistas en la materia navegadora, este fuera de verdad un precedente letal para la vela ya habría habido quien hubiera alzado la voz con energía para mostrar su más enérgica y rotunda protesta por lo que parece a todas luces una tremenda injusticia, empezando naturalmente por los propios afectados, pero en este COI quien se queja no vuelve a salir nunca más en las fotos y siempre es preferible tener la plata agarrada por la mano que cientos de oro volando por ahí: es lo que tiene para los atletas acudir a unos Juegos sólo a saltar, correr, lanzar y pedalear. Tenemos, o tienen, simple y llanamente lo que nos merecemos, o se merecen, así de claro. Habrá que consentir el abordaje después de desviar la mirada de lo que realmente importa y resulta trascendente, que no es precisamente quién gane o quién quede segundo en una competición de vela. ¿Y Lissavetzky qué, otra vez campeón de Europa?... De esta foto sí se borró curiosamente el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte. 

Tenis a l'ast

17 de Agosto de 2008 - 20:09:30 - Juan Manuel Rodríguez

En el último Masters Series de Toronto el francés Richard Gasquet, un buen tenista sin lugar a dudas, clasificado entre los quince primeros de la ATP, ganó el primer set del partido que le enfrentaba a Rafa Nadal por un apretadísimo 7-6, 14-12 en el tie break; lo que sucedió a continuación refleja bien a las claras el tipo de jugador que es el español, un auténtico killer. En una hora de reloj, dieciocho minutos menos de los que había durado todo el primer set, Rafa asó al galo por 6-2 y 6-1. La imagen de Gasquet, absolutamente asfixiado y con la cara desencajada por el esfuerzo que le había exigido Nadal en el primer set para estar a su misma altura, era digno de contemplarse: se limitaba a devolver una bola, dos a los sumo, pero la tercera la seguía con la vista, entre ensimismado y ausente, como si no fuera con él aquella fiesta y, de reojo, miraba hacia la puerta de salida quién sabe si soñando con la reparadora ducha. Ya hemos visto antes esa cara en otros sitios, y no precisamente reflejada en jugadores del montón sino entre los mejores del mundo.

El tenis que practica Nadal consiste justamente en ir asando poco a poco a sus rivales de un modo muy similar al empleado por esas máquinas de pollos a l'ast, tostándoles a fuego muy lento primero y dándoles después con parsimonia la vuelta una vez, y otra, y otra más para, al final, acabar extrayéndoles todo su jugo. La cara de Gasquet al final del partido de Toronto, cocinado y listo para salir en camilla hacia la ducha, ya se la hemos visto antes a Federer, que entró llorando en los vestuarios después de perder la final de Wimbledon, o a Djokovic, que salió también con lágrimas en los ojos tras caer en semifinales de los Juegos de Pekín. Y es que, pensándolo bien, jugar contra Nadal debe ser como hacerlo contra una enorme cebolla zurda de Manacor que te devuelve todas y cada una de las pelotas que le envías aún en las situaciones más adversas para él. Si no te asa te deprime. Eso hizo con el chileno González.

De todos es conocido el curioso criterio empleado por los no menos curiosos componentes del jurado que entrega anualmente los premios Príncipe de Asturias en su modalidad deportiva, pero si Rafael Nadal, ganador de Roland Garros, Wimbledon y la medalla de oro olímpica en un mismo año, nuevo número uno de la ATP por delante del todopoderoso y hasta ahora infranqueable suizo Federer y líder indiscutible de una generación única de deportistas que pasean con orgullo el nombre de España por todo el mundo, poseedor además de un carácter afable y sencillo que le acerca aún más si cabe a sus miles de aficionados, no consiguiera este galardón la próxima vez que se entregue habría que ir pensándose seriamente en asarles a ellos tal y como él hace con sus rivales sobre la pista.

Cariño, mucho cariño

15 de Agosto de 2008 - 21:07:56 - Juan Manuel Rodríguez

Cariño, mucho cariño. Dice Wagner Ribeiro que el Madrid está pidiendo por Robinho un disparate, pero el Madrid está pidiendo sólo quince millones de euros más de lo que le costó en su día el jugador. Y, ¿qué son quince millones de euros por un futbolista tan importante como Robinho?... El Chelsea paga treinta y dos, sólo siete millones más de los que pagó el Madrid, dos menos de lo que le ha costado Baptista a la Roma, y eso teniendo en cuenta que Julio no es ni la mitad de importante de lo que es Robinho. Dicen que lo normal es que Kenyon y Mijatovic se encuentren a medio camino de los treinta y dos que paga el Chelsea y los cuarenta que pide el Madrid. Lo normal, por lo tanto, sería que el Madrid aceptara treinya y seis millones de euros por un futbolista que en su día dio su conformidad a una cláusula de rescisión de contrato de ciento cincuenta millones.

Ribeiro dice que Calderón, que todavía no ha dado señales de vida con lo de Ronaldo, tiene esclavizado a Robinho. Otra vez la dichosa esclavitud. ¡Qué sabrá Ribeiro lo que es la esclavitud!... Lo que sí es cierto es que el Chelsea le está haciendo al Madrid lo que éste le hizo en su día al Manchester: Ferguson logró retener al portugués... ¿Logrará hacer lo mismo Schuster con Robinho?... No parece que el peso del escocés en el club inglés y del alemán en el club madrileño tengan punto de comparación. Volviendo a las declaraciones de Ribeiro... me llama la atención que el representante de un jugador tan importante y que, por cierto, ha hecho tan poco sobre el terreno de juego, reconozca que, al pedir cuarenta millones de euros por un futbolista que sobre el papel vale ciento cincuenta, el Madrid está pidiendo un disparate. Lo que sí resulta disparatado es que Robinho le dijera a Calderón que él no quería irse por dinero.

Javier Matallanas dice hoy en Marca que Robinho se va a negar a viajar a Valencia con el resto del equipo. El esclavo moderno, componente de aquello que en su día bauticé como la Quinta del Donut, inventor de la celebración de la cucaracha que tanto gustaba a los equipos rivales, quiere romper sus cadenas por las bravas. Y si de bravas, y no patatas precisamente, se trata, yo sigo pensando que el Real Madrid tiene la sartén por el mango. Si Robinho, tal y como asegura mi compañero, deja a sus compañeros en la estacada, el club tiene resortes legales para hacerle muy difícil su estancia aquí los dos años de contrato que aún le quedan. A Florentino Pérez sólo le faltó pegarse por este jugador y resulta que al final no salió príncipe sino rana. Sólo se parece a Pelé en dos cosas: el blanco de los ojos y su amor por el dinero. Aún no, pero seguro que Robinho acabará anunciando viagra algún día.

A Calderón no le gustan los lunes

14 de Agosto de 2008 - 12:58:18 - Juan Manuel Rodríguez

Si se encuentran ustedes por la calle con Robinho o con Ribeiro denles por favor un abrazo gratis, y si por casualidad se cruzan con Calderón pregúntenle de mi parte, ya que en la Cadena Cope no se deja, a qué lunes se refería él exactamente cuando dijo el pasado viernes eso de que el lunes hablaría de Cristiano Ronaldo y, después de que el futbolista del Manchester United dejara meridianamente claro en una entrevista a un diario portugués que se iba a quedar en Inglaterra, adelantó sorprendentemente que todo seguía exactamente igual... Sería igual de mal. Si Calderón se refería, como es lógico suponer cuando dijo un viernes que hablaría el lunes, al 11 de agosto de 2008, ya lleva tres días de retraso; ahora bien, si Calderón se estaba refiriendo a, pongamos por caso, el lunes 19 de octubre de 2009, todavía tiene más de un año por delante para poder reaccionar. En cualquiera de los casos, péguenle también un abrazo al presidente del Real Madrid porque de todos es sabido que lo cortés no quita lo valiente.

Parece que la "doble erre", esta curiosa planta carioca necesitada de que la abonen con mucho cariño en forma de billetes de quinientos euros, se presentó el miércoles en el despacho de Calderón (ese día no tenía sarao y, puesto que era miércoles, le tocaba hablar de Ronaldo tres días antes o cuatro después y tenía la agenda más o menos libre) para decirle que él quería irse al Chelsea porque le habían tratado como si se tratara de un jugador poco importante y que no era una cuestión de dinero. Aún resuenan las risas por las oficinas del estadio Santiago Bernabéu. Calderón le dijo a Robinho que él no vende, y menos por lo mismo que pagó en su día por el jugador el Madrid, y que cariño le podía dar todo el del mundo pero dejarle salir iba a estar un poquito más difícil. ¿Puede tensar la cuerda el jugador?... Puede. ¿Puede hacerlo el Real Madrid?... También puede, y más fácilmente que Robinho.

Por cierto que el mismo Eto'o del que Guardiola quería prescindir para oxigenar un poco el vestuario marcó ayer dos goles como dos soles y el Barcelona está ya prácticamente clasificado para la Champions League. Para la transformación del camerunés, que yo conozca, el Fútbol Club Barcelona no ha contratado los servicios de un recuperador, ni da tampoco la impresión de que el entrenador, que no le quería, se haya tomado preocupado de él más que del resto, más bien al contrario. Eto'o no es un futbolista distinto sino más o menos el mismo que se trajo del Mallorca a golpe de talonario e ilusión. La pregunta que yo me hago es la siguiente: si Eto'o se ha recuperado, ¿no cabía la posibilidad de que se recuperaran también Deco y Ronaldinho? Y, por otro lado, ¿no es esa precisamente una de las misiones del entrenador? A Calderón no le gustan los lunes y Guardiola debe odiar el martes en el que le obligaron a rectificar una decisión que no tenía ni pies ni cabeza.

Los Juegos de Phelps... otra vez

13 de Agosto de 2008 - 14:24:26 - Juan Manuel Rodríguez

Parece que los artículos que sobre natación voy escribiendo en Libertad Digital están destinados a ir surgiendo a golpe de brazada, impulsados por el oro olímpico y marcados por la alargada sombra de Mark Spitz, a una media aproximada de uno cada cuatro años. Hace ahora eso justamente, cuatro años menos tres días, que le dediqué el último a Michael Phelps, y en él hacía referencia al primero de todos, el artículo con el que debuté aquí, dedicado a Ian Thorpe y escrito, casi, casi con una precisión matemática, cuatro años menos treinta y un días antes que el segundo. El primer artículo se tituló Los Juegos de Thorpe mientras que al segundo lo llamé Los Juegos de Phelps: está claro que no ganaré la medalla de oro a la originalidad por esos dos títulos. Espero que me disculpen si me pongo un poco filosófico y algo melancólico pero, echando la vista atrás, a punto de cumplir mis primeros ocho años escribiendo aquí a diario, me doy cuenta de lo veloz que nada el tiempo, mucho más de lo que lo hicieron nunca Spitz, Thorpe o Phelps, los tres protagonistas de esta historia.

Un día de finales de noviembre de 2006, a la tempranísima edad de veinticuatro años, Ian Thorpe anunciaba de repente su retirada de la alta competición. Al chico que había superado su alergia al cloro le pudieron otros enemigos más letales que la rojez en los ojos como el hastío, la rutina y, por qué no decirlo, la dureza de unos entrenamientos que carecían de sentido para alguien que ya lo había conseguido casi todo. Muchos años después de abandonar su carrera como deportista profesional, John McEnroe, a quien se atribuyen con merecimiento algunas de las actitudes más estrafalarias que han podido verse sobre una pista de tenis, dijo sin embargo una de las frases más sensatas que he oído en mi vida: "Cuando fui padre por primera vez llegué a la conclusión de que pasar una pelotita por encima de la red ya no tenía ninguna motivación para mí". Eso le pasó a Thorpe, abrumado por la responsabilidad y por la fama, aburrido por su tremenda superioridad y quien sabe si un poco celoso tras la aparición en las piscinas de Phelps, el nuevo Namor a quien Spitz susurró que él sí podía batir su récord. Hace de todo esto que les cuento aproximadamente quinientos artículos.

Hoy Phelps ha cumplido una parte importante de aquel contrato firmado deprisa y corriendo con el mito americano en los trials de los Estados Unidos de hace cuatro años. El nuevo Spitz acaba de convertirse en el deportista que ha conseguido más medallas de oro en los Juegos, superando, por ejemplo, a Carl Lewis, sin duda el mejor atleta de la historia. Phelps ya se ha colgado once oros del cuello y, por si esto no fuera suficiente, cada vez que lo ha hecho ha sido batiendo un nuevo récord mundial. No querría ser demasiado repetitivo pero, cuatro años menos tres días después de escrito el último artículo, estos vuelven a ser los Juegos de Phelps, del mismo modo que cuatro años antes lo fueron de Thorpe y mucho tiempo atrás lo fueron de Spitz.

El cariño que quiere Robinho

11 de Agosto de 2008 - 14:47:27 - Juan Manuel Rodríguez

Tengo que reconocer que el viernes estaba predispuesto a entablar una dura batalla dialéctica con Wagner Ribeiro, el inquieto representante de Robinho, pero al final no hubo tal puesto que cuando yo le preguntaba si le gustaba el arroz con leche, él me salía a continuación con que no hay mejores playas que las de Río de Janeiro. Imposible. Por supuesto que Ribeiro logró lo que él quería y que no era otra cosa que ponerse en contacto con Pedja Mijatovic a través de la Cadena Cope, pero, en lo que a mí se refiere, creo que también conseguí demostrar que las exigencias y las quejas de Ribeiro no tenían ningún sentido. Recuerdo que, hace ya muchos años y en otra emisora de radio, me pasó algo parecido con Zoran Vekic; en aquella charla estuvo también presente Lorenzo Sanz, que por aquel entonces era vicepresidente del Real Madrid. Javier Valero, que se hizo muy famoso después por ponerles las voces a los guiñoles de Canal Plus, asistió a mi lado a la entrevista y me confesó a la salida que no lo había pasado peor en toda su vida. Vekic no oía, porque no quería oír, pero yo me quedé muy tranquilo después de soltarle cuatro frescas.

Ante la contundente afirmación por parte del agente del brasileño de que el Real Madrid quiso utilizar a Robinho como moneda de cambio en el frustrado fichaje de Cristiano Ronaldo, Ribeiro no pudo ofrecer ni una sóla prueba de que aquello que estaba diciendo fuera cierto. Es más, él mismo llegó a decir que Mijatovic le había negado en todo momento que eso fuera así. Yo creo que Ribeiro confunde sus deseos con la realidad: a él le habría gustado que, efectivamente, el Real Madrid hubiera utilizado a su representado como moneda de cambio para así poder justificar sus devaneos con el Chelsea. Lo único que sucede aquí, desvelado después por el propio Ribeiro, es que Abramovich le ofrece en teoría a Robinho mucho más dinero que el Madrid. El representante no dudó en ponerme a Emerson como ejemplo de lo poco que cobraba su chico: "¿Usted cree que es normal que cobrara el doble que Robinho?"... No siendo futbolísticamente normal, lo único cierto es que Robinho, asesorado por su representante, ambos mayores de edad, firmó un contrato legal en pleno uso de sus facultades mentales. Pues a cumplirlo.

Lo que en realidad está queriéndonos decir Ribeiro cuando asegura que a su jugador no le dan cariño es que no le incrementan significativamente el número de billetes de quinientos euros todos los meses, lo demás son zarandajas y pamplinas. Fernando estuvo sembrado el otro día cuando, refiriéndose a Joaquín, dijo que el Valencia ya le había demostrado mucho cariño al jugador cuando pagó por él lo que pagó y que ahora ellos estaban realmente ansiosos por ver qué hacía él sobre el campo. Ribeiro, además, quiere ponerse a hablar de la ampliación (con mejora) del contrato de Robinho en agosto de 2008 cuando tengo entendido que él firmó hasta junio de 2010. ¿Será verdad eso de que un club no puede retener a un futbolista en contra de su voluntad? Del Nido ha demostrado que no. Si Robinho cree que debe ganar más dinero a partir de julio de 2010 que renegocie entonces o que se vaya por donde vino. Pero hasta entonces, aplicando el buen criterio de Fernando, el Real Madrid ya le demostró mucho cariño pagando lo que pagó en su día por él. Por otro lado es cierto que el jugador puede ponerse de morros, aunque esa actitud también puede adoptarla el club: ¿pagaría lo mismo Abramovich por un futbolista que llevara dos años haciendo ganchillo en la grada? Puede que sí, puede que no.

Adriana

9 de Agosto de 2008 - 21:31:40 - Juan Manuel Rodríguez

Quien tiene una bonita historia que contar tiene ante sí un maravilloso tesoro, que se lo pregunten si no a Sherezade. Por una de esas sorpresas que te da a veces la vida, la historia que les tengo que relatar, y que probablemente oyeran el martes pasado en El Tirachinas, me incluye a mí, aunque yo no sea más que un extra invitado de repente por la auténtica protagonista que no es otra que Adriana. Hace dos años y medio que Adriana, que trabajaba por las noches limpiando en un edificio de Sabadell, rodó escaleras abajo y se golpeó tan fuerte en la cabeza que entró en coma. El golpe, tan violento como un hachazo, le produjo diecinueve coágulos en el cerebro, hasta el punto que los médicos aconsejaron a la familia que perdiera cualquier esperanza de que pudiera salir adelante. Pero el corazón de Adriana, sujeta a la vida por un respirador artificial, se empeñaba en latir. Latía, pues, el corazón de la protagonista de nuestra historia y, aunque pendiendo de un hilo, continuaba llevándoles la contraria a los doctores.

Regresemos al presente, en concreto a un día de finales del mes de julio. Han pasado dos años y medio y Adriana sigue viva y su corazón continúa latiendo. Late tan fuerte que, de repente, despierta y, ante la reacción atónita de su madre y del médico que la trata, pronuncia un nombre desconocido para ellos. El nombre que pronuncia, y aquí entro yo en acción porque así lo quiso ella, es precisamente el mío. Ana, su hermana, empieza a investigar y Adriana la ayuda rápidamente a casar todas las piezas. Resulta que la protagonista de esta increíble historia escuchaba todas las noches El Tirachinas y, aunque los médicos del hospital nunca han visto nada igual, la teoría resuelve que fue a mí a quien escuchó por última vez antes del accidente. La primera vez que tuve noticia de esta historia me pareció mentira y si no fuera porque es verdad me lo seguiría pareciendo.

Ya he contado más de cien veces y más de mil la historia feliz de la increíble Adriana y de ese corazón que se negó a dejar de latir pese a todos los malos augurios. Me veo a mí mismo dentro de treinta años como el juglar sirio Hanna Diab, rodeado de chiquillos con el pelo ensortijado, la cara sucia y la boca abierta, repitiendo, quizá un poquito adornado, (cosas de la edad) el relato de lo sucedido más de un cuarto de siglo antes. Esto es una pequeña locura. La gente está encantada con la historia de Adriana y hasta hay quien nos envía poemas a la Cadena Cope. El otro día le dije que ella es sin lugar a dudas la mejor promoción que puede hacerse de la radio y por supuesto de la vida. Gracias a Dios está bien y eso es lo único que importa. Acaba de cumplir catorce días y le queda una larga vida por delante. Y yo, gracias a un corazón indomable del que no tenía conocimiento hasta hace menos de dos semanas, tengo al fin una gran historia que contar después de veinte años ejerciendo el periodismo. Increíble y cierto a la vez.

La importancia de llamarse Florentino

7 de Agosto de 2008 - 13:47:42 - Juan Manuel Rodríguez

La claridad tantas veces exigida por el Real Madrid llegó por fin, aunque no haya sido precisamente en la dirección deseada por los mandamases merengues, a través de una entrevista concedida por el futbolista a un diario de Portugal cuando sólo faltan cuarenta y ocho horas para que empiecen en Pekín los Juegos, sabedor, quizá, de que una vez iniciada la fiesta del olimpismo la suya será una noticia de segunda fila por mucho Cristiano Ronaldo que se llame, y buscando, por lo tanto, darle un penúltimo impulso a su vanidosa cuota de protagonismo. Me creo tanto a Ronaldo en el papel de mártir que acuerda con su viejo y sabio maestro Ferguson que lo mejor para él va a ser continuar su formación en el Manchester United como me creería al fiero Silvester Stallone, metralleta al hombro y cuchillos al cinto, en el papel de Hamlet, repitiendo el consabido "ser o no ser, he ahí el dilema". Cristiano se ha dado cuenta, como por otro lado nos hemos dado perfecta cuenta todos, de que la semana que viene alcanzaremos lo que en Italia llaman el "ferragosto", y que él sigue sigue esperando sentadito en la estación a que pase por delante el trenecito de Calderón. Pero ni tren ni maquinista a la vista.

A mi juicio, la entrevista de Ronaldo busca tres objetivos bastante simples: inculparse a sí mismo de todo el jaleo organizado alrededor del posible fichaje por el Real Madrid, anunciarles a los aficionados del club en el que va a tener que continuar al menos una temporada más que él se dejará la piel sobre el terreno de juego y salvaguardar a Calderón del desastre, no vaya a ser que en mayo de 2009 tengamos otra vez lío en Río. En mi opinión, Ronaldo no tiene éxito en ninguno de los tres objetivos por él perseguidos porque su autoinculpación suena más falsa que el beso de Judas y porque, cuando trata de salvar de la quema a Calderón, quien más y quien menos llega a la conclusión de que lo hace pensando interesadamente en su futuro deportivo. En cuanto al otro objetivo, el de convencer a los socios y seguidores del Manchester de que él sigue de su lado, habrá que esperar muy poco tiempo para ver si lo ha logrado aunque me da en la nariz de que al portugués le espera un largo y grudo invierno en la Premier League.

Alguien me preguntaba ayer nada más conocerse la noticia si Florentino Pérez habría conseguido fichar en estas circunstancias a Cristiano Ronaldo. Por supuesto que sí. Y a Kaká. Y a Cesc. Me parece que, por encima de cualquiera de las críticas que le realizan, y que Calderón suele encajar, al menos en público, sin torcer el gesto y poniendo "dientes" como decía Isabel Pantoja, si existe algo que le molesta especialmente al actual presidente del Real Madrid es que le comparen con su antecesor en el cargo. Y no me refiero, por supuesto, a Fernando Martín, que suficiente tiene con lo suyo. Calderón no consigue que Florentino le pase por el gaznate ni bebiendo mil litros de agua por la sencilla razón de que, a pesar de sus dos Ligas consecutivas después de no sé cuántos años y de la indudable suerte que ha tenido, se le sigue comparando con él. Tras el enorme fiasco del fichaje de Kaká, que sigue jugando en el Milan, el de Ronaldo, que lo seguirá haciendo en el Manchester, era la reválida personal e intransferible de Ramón Calderón Ramos. Suspendió otra vez. Miedo me da decirle que vuelva en septiembre.

50.3 narices

6 de Agosto de 2008 - 16:03:48 - Juan Manuel Rodríguez

Hoy va de cartas. Y también de artículos, aunque no de Larra, qué más quisiera yo. Si algún día me viera en la obligación de tener que elegir entre la Carta Olímpica y la Carta Internacional de los Derechos Humanos, me quedaría siempre y bajo cualquier circunstancia, bajo cualquiera, con la segunda, sin querer por ello molestar u ofender a la vicepresidenta De la Vega. Y entre ese triste artículo 50.3 que trata a los atletas como si fueran simple carne de medalla o de diploma, mercancia humana que salta, corre y lanza más alto, más rápido y más lejos que nadie, pero que ha de hacerlo en el más absoluto de los silencios, y el derecho al disfrute de los beneficios de la libertad cultural y del progreso científico, me quedo con estos últimos. A la vicepresidenta le diría, por supuesto que con todo el respeto que el puesto que ocupa me merece, que 50.3 narices.

La decisión del Comité Olímpico Español, refrendada más tarde por María Teresa Fernández de la Vega, Miguel Angel Moratinos y, por supuesto, Jaime Lissavetzky, de pedirles oficialmente a nuestros deportistas que se abstengan de manifestarse políticamente, es errónea por un doble motivo: primero por innecesaria puesto que, por mucho que miro y miro, no logro ver a ningún Muhammad Ali entre nuestros expedicionarios; y segundo por provocativa porque nadie que yo conozca se ha leído jamás la Carta Olímpica ni tiene tampoco tan interesantísimo texto en la lista de sus futuras lecturas veraniegas, ni mucho menos tenía conocimiento alguno de la existencia del estrafalario artículo 50.3 y, con la que está cayendo, recordar a estas alturas que el COI redactó conscientemente en su día un artículo, que nadie conocía hasta que se han encargado de publicitarlo el COE y el Gobierno, encaminado única y exclusivamente al objetivo de silenciar a los atletas que han de llenarnos a todos de orgullo, y aceptar (o claudicar, por mejor decir) ante esa situación en pleno siglo XXI, es soliviantar más aún los ánimos de quienes ya acuden allí con recelo justificado.

El juez Pedraz, a quien también parece importarle 50.3 narices lo que diga la Carta Olímpica a propósito de esto, acaba de declararse competente al admitir una querella por delitos de lesa humanidad presentada por dos asociaciones que trabajan en la defensa de los derechos del Tíbet contra siete autoridades políticas y militares chinas. Por supuesto que, una vez allí, una vez instalados en las habitaciones de la Villa Olímpica, trasladados en avión los atletas, entrenadores, fisioterapeutas, directivos y todo el material deportivo, a los deportistas ya sólo les queda competir y a nosotros ya sólo nos queda animarles y desearles todo lo mejor. La postura de acudir o no a unos Juegos que se van a celebrar en estas circunstancias no es suya ni se puede improvisar un mes o una semana antes del inicio de la competición y, en cualquier caso, la del boicot tendría que haber sido una decisión firme y colectiva porque, de lo contrario, habría estado llamada al más rotundo de los fracasos, pero por lo menos que la vicepresidenta política del Gobierno de la Alianza de Civilizaciones no me venga con monsergas, ni con familias olímpicas, ni con cuentos chinos. Lo dicho, 50.3 narices.

Cambiarlo todo para que todo siga igual

5 de Agosto de 2008 - 16:37:19 - Juan Manuel Rodríguez

Seamos sinceros: ¿tiene Guardiola un goleador mejor que Eto'o en su plantilla?... Ustedes y yo sabemos bien que no, y si lo sabemos ustedes y yo, que no somos profesionales del fútbol, ¿cómo es posible que no lo sepa Guardiola que sí lo es?... La respuesta a la segunda pregunta es que no es posible. Si es imposible que Guardiola no sepa que no tiene un goleador mejor en su plantilla que Eto'o, ¿cómo es posible que dijera a las primeras de cambio que no contaba con él?... Esto último sí es posible puesto que fue eso exactamente lo que afirmó, que no contaba con Deco, Ronaldinho y Eto'o, con el agravante de que añadió, coma arriba y punto abajo, que estaría encantado de que siguieran si volvían a ser los de antes. Deco y Ronaldinho deberán demostrar ahora si son o no son los de antes en el Chelsea y el Milan respectivamente, pero resulta que, muy probablemente a pesar de su entrenador, Eto'o, de quien Beguiristain no ha podido deshacerse aún, está demostrándolo en el Barcelona.

Vuelvo a lo de antes: si es imposible de toda imposibilidad que Guardiola, que aunque es un entrenador vírgen sí es un hombre de fútbol, no perciba algo que no se nos escapa al resto de mortales, ¿cómo es posible que diga que no cuenta con un jugador como Eto'o?... Y aquí, desgraciadamente para Pep, sólo cabe una respuesta lógica: porque se lo han ordenado. De ahí que Beguiristain, que ha empezado a ver cómo Eto'o está siendo Eto'o, quiera encontrarle un destino futbolísticamente atractivo al jugador, aunque sea completándole la ficha al club comprador para que todo el mundo quede contento. En realidad, y parafraseando al propio Guardiola, pareciera como si la directiva de Laporta no tuviera ningún interés en que Deco, Ronaldinho o Eto'o pudieran demostrar no sólo que siguen siendo los magníficos futbolistas de ayer sino que continúan siendo los mismos que anteayer y que hace un par de semanas. Imagino que en el club (o sea, en Laporta) habrán pensado (o sea, habrá pensado) que lo mejor para todos (o sea, lo mejor para él) es hacer borrón y cuenta nueva.

Tengo mucho interés por ver cómo acaba lo de Samuel Eto'o, del mismo modo que me preparo para seguir muy de cerca los pasos de Deco y Ronaldinho en Inglaterra e Italia respectivamente. En el caso de Ronaldo lo tenía muy claro y sabía perfectamente que el brasileño estaba dando sus últimos coletazos deportivos, como así fue, pero con Ronaldinho me ronda un no sé qué, un qué sé yo que no sabría definirles con demasiada claridad. O quizá sí, me voy a lanzar a la piscina: me sigue pareciendo un fantástico jugador de fútbol y, salvo que uno de los abogados del Barcelona haya incluido una cláusula en el contrato del brasileño según la cual Ancelotti no pueda alinearle nunca y bajo ninguna circunstancia, en cuyo caso los italianos serían tontos de baba, creo que volverá a demostrarlo. Ronaldinho acaba de quejarse amargamente de lo mismo que todos los grandes jugadores que pasan por allí, desde Maradona hasta Figo o el propio Ronaldo, acaban quejándose. José Luis Núñez le quitó el pasaporte al mejor futbolista que jamás haya tenido en sus filas ese club y ahora Laporta pretende completar con Eto'o el hat trick que inició con Deco y Ronaldinho. Y Cruyff, ¡quién le ha visto y quién le ve!, cual Fabrizio Corbera culé, recomienda que cambie todo para que todo siga igual.

Lo importante es participar

4 de Agosto de 2008 - 13:54:30 - Juan Manuel Rodríguez

Al contrario que Teresa Zabell y Miriam Blasco, dos de las mejores deportistas españolas de la historia, yo no creo que la organización de unos Juegos vaya a servirles para nada a los chinos de a pie. Ayer seguí atentamente el debate que sobre este y otros asuntos olímpicos organizaron en La 2 de Televisión española y se las veía a ambas muy convencidas, como si fueran la Heidi de la vela y la Campanilla del judo, de que después del evento deportivo mejorarían las condiciones de vida de los habitantes de China. Al contrario que estas dos grandes atletas, yo creo que quienes denuncian la violación sistemática de los derechos humanos hacen muy bien en utilizar cualquier circunstancia, incluida por supuesto la organización de unos Juegos Olímpicos, para hacerle ver al mundo entero lo que allí está pasando. A diferencia de Teresa y Miriam, que sostenían anoche que no entendían cómo habían esperado hasta ahora para criticar todos estos aspectos, yo sí lo entiendo. Al contrario que Teresa y Miriam, yo no pienso que esto sea sólo un tema mediático.

Hoy, cuando sólo faltan cinco días para que empiecen los Juegos Olímpicos de Pekín-2008, todo el mundo con dos dedos de frente sabe perfectamente que la elección de China fue un tremendo error. Me remito a lo dicho el otro día por Kevan Gosper, presidente de la comisión de prensa del Comité Olímpico Internacional, cuando, tras ser preguntado a propósito del férreo control en Internet al que están siendo sometidos los periodistas, dijo lo siguiente: "China es un país comunista que tiene censura". Y ese es, tal y como yo lo veo, el gran problema de fondo de toda esta cuestión, la elección de un país comunista en el que no se respetan los derechos humanos como sede de unos Juegos Olímpicos. La ONG Amnistía Internacional denunciaba el otro día que, lejos de disminuir, la violación de dichos derechos estaba aumentando a pasos agigantados a medida que se iba acercando la fecha de la inauguración.

El COI, que ya está suficientemente desprestigiado, prefiere mirar hacia otro lado, y los deportistas, tal y como afirmó otro de los participantes en el debate, van allí simplemente a hacer su trabajo y ya está... "También hubo mucha polémica cuando se eligió Atlanta en lugar de Atenas porque se cumplían cien años de los primeros Juegos Olímpicos modernos, ¿no?"... Pues no. Yo, al contrario que este otro interviniente, no creo que tenga nada que ver la polémica por la concesión de la organización de unos Juegos a una u otra ciudad con, por ejemplo, la detención y posterior expulsión de sus casas de activistas en favor de los derechos universales del hombre. Yo creo que el COI, que es un movimiento muy influyente, pasó por alto todas esas pequeñeces ante la posibilidad de hacer un lucrativo negocio con el "gigante chino". Que siga el espectáculo. Al fin y al cabo, tal y como dijo el Barón de Coubertin, lo importante es participar. ¿O no?

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