Julio 2008
31 de Julio de 2008 - 16:25:48 - Juan Manuel Rodríguez
Schuster utilizó ayer exactamente la misma ironía para referirse a la situación de aislamiento que vive en el Real Madrid cuando de tomar decisiones deportivas de futuro se trata que Oscar Sevilla, nuestro protagonista de anoche en
El Tirachinas, cuando, harto, frustrado, humillado, injustamente tratado como si fuera un delincuente huido de la justicia y obligado a tener que emigrar de España para buscar trabajo, dijo que el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte le había tratado "como una mierda". Así de claro, "como una mierda". Oscar Wilde era finamente irónico. Son demencialmente irónicos los
Monty Python. Eran desternillantemente irónicos los hermanos Marx y son brutalmente irónicos los chicos de la
Hora Chanante cuando, al parodiar a Ferrá Adriá, dicen eso de que hay tanga gente en la lista de espera para intentar cenar en
El Bulli que si vosotros "querís, no podís". Pero Schuster no estaba siendo nada irónico.
Por mucho que Ramón Calderón dijera que el entrenador estaba felicísimo y que de todos era conocida su fina ironía y su tremendo sentido del humor alemán, lo que Schuster vino a decir, aunque con otras palabras, era exactamente lo mismo que, de forma mucho más gráfica, nos soltó Sevilla: Lissavetzky trató a Oscar del mismo modo que Mijatovic trata a Bernd. Bien pensado, lo que resulta tristemente irónico es que Calderón presida el club más importante del siglo XX según la FIFA o que el químico que preside el Consejo Superior de Deportes saque pecho y afirme sin rubor que España está a la vanguardia en la lucha contra el dopaje cuando el Tribunal Arbitral del Deporte acaba de declarar inocente a Aketza Peña, que dio positivo por nandrolona en el Giro del Trentino y, en aplicación del famoso código ético, se vio obligado a abandonar su equipo y fue sancionado con una suspensión de dos años por la Federación Española de Ciclismo.
Me parece dramáticamente irónico que Albert Boadella, el juglar español por excelencia, un catalán de pro y un hombre esencialmente divertido que no quiere asistir en silencio a que le hurten sus derechos constitucionales, haya tenido que renunciar a trabajar por más tiempo en su tierra, viéndose obligado casi, casi a colgar la bicicleta. Resulta desdichadamente irónico que, en esa Cataluña de la que tiene que salir por piernas un hombre inteligente y culto, Joan Laporta se mueva como lo hacen los peces en el agua, y puede acabar siendo fatalmente irónico para el Fútbol Club Barcelona que, en su evidente afán por empequeñecer a un club universal, transformándolo en un vulgar y ridículo satélite del independentismo separatista, luego sea imposible recuperar el fútbol. La noticia desvelada hoy por la Cadena Cope del rechazo por parte de Laporta a viajar en Air Berlin, pese a que el charter ya estaba pagado, refuerza la teoría de que el presidente azulgrana resiste ahí no por la falsa responsabilidad sino porque se ve a sí mismo como un hombre con una misión. Por último, parecería increíblemente irónico, aunque de todo habrá en botica, que alguien pudiera pensar que, desvelando esta información, somos precisamente nosotros quienes mezclamos la política con el deporte.
89 comentarios
30 de Julio de 2008 - 17:30:32 - Juan Manuel Rodríguez
Lo que en principio parecía que podía ser una operación relámpago, entrar a por el jugador y salir con él de Old Trafford en cuestión de cinco minutos de reloj, se está convirtiendo en una auténtica Guerra de Vietnam deportiva, y todo porque en el Manchester United también tienen su corazoncito y no les gusta que se airee que nadie, por mucho Real Madrid que sea, puede entrar en su casa y quitarles a su jugador franquicia sin que haya consecuencias. Ferguson ha convertido el caso de Cristiano Ronaldo en una guerra de guerrillas: golpea y se va, vuelve a golpear y vuelve a irse de nuevo y, sabedor de que el tiempo es un factor que juega a su favor, está poniendo toda la carne en el asador para retrasar la operación. Si Calderón dice que "o Ronaldo o nadie", él amenaza con marcharse si dejan escapar al jugador. Y la verdad es que, según van avanzando los días, el presunto fichaje de Ronaldo por el Madrid está empezando a producir efectos colaterales no deseados por nadie, empezando por el propio crack portugués a quien ya sacuden sin miramientos Ryan Giggs o Eric Cantona.
Todos estábamos pendientes de que Schuster y Eto'o rompieran su silencio, o montaran el show, en julio. Del camerunés seguimos esperando cualquier diablura, pero la verdad es que Schuster ha estado hoy como en sus mejores tiempos. La rueda de prensa del entrenador alemán, que se ha quejado amargamente de ser siempre el último mono a la hora de enterarse de cómo marcha el diseño deportivo de la plantilla, deja entrever una ruptura total de relaciones con el director deportivo del club y un notable empeoramiento de las mismas con Ramón Calderón. Schuster ya advirtió claramente la temporada pasada, y anoche nos lo dejaba también claro Fabio Cannavaro en
El Tirachinas, que si el club quería luchar en serio por la Champions debería reforzarse... ¿Con Ronaldo? No creo que haya ni un sólo entrenador de fútbol en el mundo que no quisiera a Cristiano en su equipo, pero me da la impresión de que Schuster no pidió a Ronaldo y que su fichaje vuelve a ser una decisión del
dúo sacapuntas.
Al final, si Ronaldo se ve obligado a continuar un año más en la
Premier, la suya no va a ser una situación tan cómoda como hasta ahora. Primer efecto colateral. Si el portugués no llega y a Schuster le fichan algo por fichar, deprisa y corriendo porque empieza el campeonato, y luego no llegan los resultados en la Champions, seguro que la división entre el entrenador y Mijatovic dará que hablar en mitad de la Liga. Segundo efecto colateral. Ahora mismo, todo el mundo en Europa sabe que Calderón tiene que contratar a alguien porque Ronaldo se le resiste, de forma que lo que antes valía 10 pasará a costar 30... ¿No presumió Arroyo de tener el dinero por castigo?... Tercer efecto colateral. Puesto que Calderón volvió a colocar el listón tan alto, cualquier fichaje que se haga, por muy bueno que sea, sonará descaradamente a parche de última hora. Cuarto efecto colateral. Y que a nadie le quepa la menor duda de que a quien venga le estarán comparando permanentemente con Ronaldo. Quinto efecto colateral.
Ronaldo espera a que Calderón negocie con los ingleses pero éste ha vuelto a hacer tan rematadamente mal las cosas que no existe nadie en toda la ciudad de Manchester que esté dispuesto a compartir con él mesa y mantel, mucho menos a negociar nada de nada. Y Calderón espera a que, tal y como aseguró que haría tras la eliminación de Portugal en la Eurocopa, el jugador manifieste claramente y con menos poesía de la que suele ser habitual que él quiere irse de allí para venir a jugar aquí, pero el portugués anda con la mosca detrás de la oreja y empieza a olerse la tostada y a valorar seriamente la posibilidad de tener que seguir esclavizado en Inglaterra a razón de siete millones de euros netos por temporada. Así las cosas, Ferguson sigue escondiéndose después de golpear y Schuster continúa siendo el último mono de la historia. ¿Y Mijatovic?... Habrá ido a por Kaká. Y, ya puestos, también a por Cesc. Seguro que al final el fichaje será Saviola.
49 comentarios
29 de Julio de 2008 - 14:20:43 - Juan Manuel Rodríguez
Como sucede siempre cuando un nuevo entrenador llega a un equipo, todo el mundo en la ciudad condal se deshace ahora mismo en elogios hacia la figura de Pep Guardiola, destacando de entre sus innumerables virtudes el fuerte carácter, los nuevos métodos de entrenamiento, la claridad de ideas y, parafraseando a Hristo Stoichkov, su "espíritu ganador". Por supuesto que, desde que el fútbol es fútbol, no se conoce el caso de un entrenador, novato o veterano, bueno o malo, listo o torpe donde los haya, de quien alguno de sus jugadores haya dicho jamás en público que no tiene ni idea, que no sabe lo que hace o que es un perdedor nato: absolutamente todos, desde el primero hasta el último de la lista, son unas máquinas humanas de ganar partidos, tienen una ambición a prueba de bombas y aplican unos interesantísimos métodos que van a dejarnos sin respiración y con la boca abierta. Por si lo anterior no fuera suficiente, a Guardiola hay que añadirle además su profundísimo conocimiento de un club tan complejo como el azulgrana, no en vano antes fue jugador. Y surgido de la cantera.
Fruto precisamente de la necesidad de vender su propio producto, el que puede mantenerle ahí otro ratito más o sacarle despedido de la silla poltrona, Joan Laporta afirmó ayer que estaba contentísimo con Guardiola porque ya iba siendo hora de que la plantilla tuviera un líder que pusiera orden. Dejando a un lado que no creo que eso le haya sentado demasiado bien a Rijkaard, para quien Laporta, por cierto, también tuvo en su momento palabras muy elogiosas, yo creo que efectivamente ya va siendo hora de que el Fútbol Club Barcelona tenga un líder que ponga orden... pero desde la presidencia. Porque el problema del club azulgrana, que por supuesto que puede ser también de entrenador y de jugadores, es sobre todo un problema de ausencia de calidad presidencial; así se lo han hecho saber, por activa y por pasiva, los innumerables directivos que le han ido abandonando a lo largo de los últimos cinco años.
Tengo que reconocer que Guardiola, que seguro que después situará prodigiosamente a sus futbolistas sobre el terreno de juego descubriéndonos nuevas formas de jugar al fútbol no descubiertas hasta la fecha, me tiene algo despistado. No consigo entender cómo un entrenador vírgen como él, un técnico al que se supone un gusto exquisito por el fútbol, un hombre que pretende que su equipo juegue bien y divierta a los aficionados, puede desprenderse de una tacada y en la misma rueda de prensa, la de su presentación, de tres jugadores de la categoría de Deco, Ronaldinho y Eto'o. Si cuando dijo que estaban diseñando el equipo sin ellos lo hizo porque las instrucciones llegaban desde arriba, malo, y si lo hizo porque realmente piensa que no les puede recuperar, mucho peor. Con Deco y con Ronaldinho ya no hay solución, pero como la cosa siga así a Pep le va a salir un grano con Samuel Eto'o porque Laporta dijo ayer que la situación del delantero camerunés "no era irreversible". Y yo me pregunto: ¿cómo no va a ser irreversible si el nuevo entrenador, el líder que por fin va a poner orden en ese vestuario después de varios años de caos, dijo contundentemente hace un mes y medio que no contaba con él?... Que nadie se engañe: el caos viene de arriba y eso lo pagarán abajo otra vez.
65 comentarios
28 de Julio de 2008 - 14:48:04 - Juan Manuel Rodríguez
Antes que nada quiero que quede constancia por escrito de que entiendo perfectamente (¡cómo no habría de entenderlo!) que jugar con Argentina y Brasil constituya para Messi o Robinho una experiencia única a la que no pueden negarse, y que el amor a los colores patrios esté muy por encima del que puedan tener jamás a sus clubes que, al fin y a la postre, sólo les pagan. Quiero que conste en acta que servidor piensa que existen en el mundo cosas mucho más importantes que el dinero, aunque, paradójicamente, en el caso de los jugadores profesionales de fútbol sean justamente sus agentes quienes, entiendo que precisamente en nombre de sus románticos representados, no paren jamás de dar la paliza con el vil metal. Ahí están, sin ir más lejos, los casos de Robinho y Ribeiro que últimamente no hacen más que marear la perdiz con un hipotético ofertón (económico, por supuesto) del millonario ruso Abramovich.
Tal y como yo lo veo, para ser del todo coherente, Leo Messi, a cuyo caso va dedicado este artículo, tendría que haberse quedado en Argentina o, ahora que ya se ha convertido en una estrella del fútbol mundial gracias al Barcelona, regresar definitivamente a la Liga de su país. Que a nadie le quepa la menor duda de que si no lo ha hecho ya es porque, yéndose a Boca o a River, Lionel perdería un montón de dinero. Damos por hecho que, cuando un futbolista con un contrato de larga duración en vigor suscrito por él mismo en uso de sus plenas facultades mentales quiere irse a otro club porque le da la real gana, es imposible retenerle "en contra de su voluntad", como si estuviéramos hablando de una especie de secuestro deportivo. Ahí sí que el futbolista no tiene el menor inconveniente en expresar en público su deseo y remover Roma con Santiago si ello fuera necesario, pero el resto del tiempo calla esperando que otro se moje por él.
Del tira y afloja que se traen el club y la AFA ya han hablado el padre del chico, Grondona y hasta Maradona, que el pobre ya está para pocos trotes mentales, pero todavía no he oído a Messi. Jorge, su padre, dice que es una locura pretender que su hijo tome una decisión, pero no le pareció tanta locura que, tras ser rechazado por River Plate cuando sólo tenía once años y después de comprobar cómo allí se le cerraban todas las puertas, el Barcelona decidiera apostar por él cuando ni siquiera era un proyecto de futbolista. Probablemente si siguiera jugando en Grandoli o River no hubiera tenido que costear el tratamiento de 900 dólares al mes que había que proporcionarle, ahora no tendría este tipo de problemas, pero fue el Barcelona quien le formó como futbolista y como ser humano, y yo entiendo que desde el club azulgrana estén ansiosos por saber qué quiere hacer el jugador. Lo que a mí sí me parece una verdadera desfachatez es que deportistas de élite, mundialmente reconocidos por todos, dotados de una habilidad innata que es seguida y admirada por millones de personas, hablen tanto para unas cosas y callen de esta forma para otras. Ganará la AFA, de eso no tengo la menor duda, pero no creo que sea ninguna locura que el único club que apostó en su día por Messi trate de retenerle pensando en una eliminatoria en la que se juega media temporada.
47 comentarios
27 de Julio de 2008 - 20:58:19 - Juan Manuel Rodríguez
Hasta en su corralito de la Ser le tienen ya tomada la medida al químico inane: "¡tiene usted que pedir un despacho más grande para que le quepan todas la fotografías!". Oigo decir a nuestro pavo real desplumado, curiosamente el único representante político español presente hoy en París cuando en el resto de competiciones hay zancadillas para salir abrazado al deportista de turno, eso de que el ciclismo va saliendo poco a poco a flote y se me pone la carne de gallina. Si el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte ha de ser el Dan Defensor del ciclismo español lo mejor será que apaguemos y nos vayamos con viento fresco. El triunfo de Carlos Sastre, que aparecía tímidamente en las quinielas por detrás de Alejandro Valverde, en la presente edición del Tour de Francia, debería ser un motivo de alegría tan grande que lograra eclipsarlo todo, pero no es el caso.
Hoy, no sería capaz de explicar bien por qué, cuando acababan de sonar en París los acordes del himno nacional de mi país por tercer año consecutivo, tras asistir al éxito ejemplar de un deportista de los pies a la cabeza y después de contemplar cómo Oscar Freire, nuestro triple campeón mundial, conseguía también acabar la carrera como el ciclista más regular del pelotón, me vino a la memoria otro Oscar, éste apellidado Sevilla, un chico con cara de pillo y piernas de acero que tenía un enorme futuro deportivo por delante, un futuro alegre que se convirtió en pasado lúgubre después de que su nombre, filtrado por el arte de birli birloque, apareciera relacionado con la chapucera Operación Puerto. ¿Qué habrá sido de este chaval?... Me acabo de enterar de que en el mes de febrero firmó por una temporada con el Rock & Republic, un equipo estadounidense de tercera división, y que hasta entonces, después de protagonizar alguna victoria importante, iba dando tumbos deportivos por ahí.
En enero, Sevilla, harto de estar harto, atado de pies y manos y sin poder defender su buen nombre, declaraba que pretendían verle fuera del mapa y que, sólo en el transcurso de 2007, había pasado sin mancha cerca de cuarenta controles de dopaje. El 12 de marzo del año pasado, el juez declaró inocentes a todos los implicados, al no haber cargos penales contra ellos de acuerdo con la ley española. Pero Lissavetzky, el político por antonomasia, un superviviente nato, el pavo real que, si no fuera porque resulta demasiado empalagoso incluso para él, seguro que no tendría problema alguno en pedir un despacho más grande para almacenar todas y cada una de las fotografías dedicadas por Alonso, Nadal, Gasol, Pedrosa y compañía, sigue mientras tanto ahí, inasequible al desaliento. Tengo conocimiento de al menos treinta y siete ciclistas profesionales que también arden en deseos de sacarle una instantánea a él. Con flash, por supuesto.
20 comentarios
25 de Julio de 2008 - 17:20:56 - Juan Manuel Rodríguez
A medida que avanzaba la terrorífica (por el panorama que en ella se describía) rueda de prensa ofrecida por el empresario madrileño Juan Villalonga me iba imaginando a los aficionados valencianistas prendiendo teas en sus casas para dirigirse después contra el domicilio de Juan Soler como si el suyo fuera el castillo del doctor Frankenstein. Eso mismo debió temerse el propio Soler porque, nada más finalizar la dramática exposición acerca del ruinoso estado de salud financiero del Valencia Club de Fútbol, o puede incluso que durante la misma, el máximo accionista decidió tomar también la palabra para dar su versión de los hechos e impedir así que le agredieran por la calle. Oí integramente ambas comparecencias y, dejando a un lado eso que suelen decir de que quien golpea primero golpea dos veces, sí debo manifestar que mientras Villalonga estuvo locuaz, docente, divertido incluso, tardando menos de medio segundo en hacerse el único dueño del escenario, Soler, que no admitió pregunta alguna, estuvo triste, huidizo y dubitativo, tanto como para, en nuevo giro de ciento ochenta grados, ofrecerle el club ahora a Vicente Soriano a quien no hace mucho Soler senior definió como "la auténtica verguenza del Valencia".
Villalonga, a quien no conozco personalmente, puso a los pies de los caballos a Soler, con quien tampoco he tomado un café en mi vida, dejando entrever clarísimamente que el máximo accionista del club pensaba exclusivamente en su seguridad económica y que, con el único objeto de salvaguardarla, estaba dispuesto incluso a amputarle los brazos (Villa, Silva o Joaquín, definidos por el ex presidente de Telefónica como "jugadores franquicia") al "enfermo", que no es otro que el Valencia. La Cadena Cope ya adelantó hace una semana los problemas existentes entre Villalonga, a quien Soler entregó la gestión del club, y el máximo accionista. Al final del día, Soler sólo acertó a balbucear que Villalonga no se había ido sino que él lo había "tirado", pero lo cierto es que si éste, tal y como aseguró que haría, se presenta en el plazo de quince días con los 76,7 millones de euros prometidos tras convencer a "familiares y amigos" de que resulta un buen negocio invertir esa astronómica cantidad de dinero en un club estrangulado económicamente, y Soler se niega a aceptarlos, veo otra vez a los aficionados valencianistas prendiendo teas para ir a su castillo.
Con todo, la frase más demoledora de Villalonga llegó cuando se refirió a ese dinero que, aunque sin papeles firmados por medio, Soler se había comprometido a aceptar como pago por el 36% de las acciones en su poder: "con eso se soluciona el problema de Soler, no el del Valencia". Ya digo que, de tanto escuchar a Villalonga hablar de enfermos, medicinas, hospitales y amputaciones varias, acabé pensando que aquello, más que la rueda de prensa de un empresario que tenía un proyecto ilusionante para uno de los clubes más importantes de la Liga española, era el resúmen condensado en una hora de las cuatro temporadas de
House. No sé si la "medicina Villalonga" daría resultado, lo que sí sé es que, después de varios años de turbulencias y una temporada, la pasada, en la que a puntito estuvo de quedarse embarazado el entrenador, Juan Soler y todo aquello que le rodea suena a hueco y huele a viejo. Por su bien, que no por el del Valencia, espero que Villalonga no llegue dentro de dos semanas con los 77 millones de euros prometidos porque así no tendría siquiera la opción de rechazarlos. Y por su bien, y por encima de todo por el bien del club, espero que si Villalonga consigue reunir esa millonada, Soler coja el dinero y salga pitando de ahí cuanto antes porque él podrá querer mucho al Valencia, nadie lo duda, pero está claro que hay amores que acaban matando.
27 comentarios
24 de Julio de 2008 - 16:23:16 - Juan Manuel Rodríguez
"¿No ganó aquí también Indurain?"... Cuando anoche le comenté en
El Tirachinas a Carlos Sastre que acababa de convertirse, tras Echave en el 87 y Mayo en 2003, en el tercer español desde el año 1952 en coronar en primera posición la mítica montaña de los Alpes franceses, le vino inevitablemente a la cabeza el nombre de uno de los mejores ciclistas de toda la historia. La pregunta de Sastre me obligó a confirmar nuevamente mis datos porque, efectivamente, parecía imposible que el gran Miguel Indurain no hubiera vencido allí porque en Alpe d'Huez sólo ganan los más grandes: Coppi en 1952, Zoetemelk en 1976 y 1979, Kuiper en 1977 y 1978, Hinault en 1986, Bugno en 1990 y 1991, Pantani en 1995 y 1997, Armstrong en 2001 y 2004... Pedro Delgado salió de Alpe d´Huez vestido de amarillo en los Tours de 1987 y 1988, ganando éste último, mientras que Indurain lo hizo en cuatro ocasiones: 1991, 92, 94 y 95, ganando siempre en París.
Veinte privilegiados ganadores, algunos de ellos incluso en dos ocasiones, contando por supuesto a nuestro Sastre, y veintiuna serpenteantes y clarificadoras, puesto que suelen poner a cada uno en su sitio, curvas de herradura, numeradas en sentido decreciente desde que arrancan en el pueblo de Bourg-d'Oisans y en cuyos carteles plastificados, objeto de culto que algunos aficionados tratan en vano de agenciarse por la vía rápida e ilegal del tirón, pueden leerse, en órden cronológico, los nombres de todos y cada uno de los ganadores que hasta la fecha han sido. Ya sólo queda libre una curva. Arriba, en las tiendas de souvenirs, encuentras al parecer réplicas exactas con el nombre de tu ciclista favorito a seis euros cada una, y dicen que las que más se venden son precisamente las del italiano Pantani, doble vencedor, protagonista de las tres ascensiones más rápidas de la historia y ciclista de raza adoptado por los franceses tras su repentina muerte a la espera de que algún día surja entre ellos su nuevo Hinault.
Sastre, que ya le ha puesto su nombre a una de las veintiuna curvas de la
montaña de los holandeses, no ha ganado por supuesto el Tour y además Cadel Evans amenaza con arrebatárselo el sábado en la contrarreloj, pero llegar el primero a Alpe d'Huez y hacerlo, además, como lo hizo ayer don Carlos, debe provocar una sensación muy parecida a la de tumbar sobre un ring a Ali o ponerle un tapón a Jordan: Romay, que nunca ganó el anillo de la NBA, sigue presumiendo de aquel día en que le indicó por las malas a
Air por dónde no se iba a la canasta contraria. Algo tendrá El Barraco, además de la Ermita de la Piedad, La Cebrera y la Romería de San Marcos, cuando le bendicen de ese modo; de ahí salieron, entre otros, Arroyo, Mancebo y el
Chava Jiménez, y hoy ya saben hasta en La Ribot que de ahí salió también Carlos Sastre, el propietario de la curva número veinte. Y ya sólo queda una.
32 comentarios
23 de Julio de 2008 - 16:24:10 - Juan Manuel Rodríguez
España es todavía lo suficientemente diferente como para que un periodista le pregunte al futbolista de campo que más veces ha vestido la camiseta de la selección nacional si él se alegró con el éxito obtenido en la pasada Eurocopa. Supongo que la mera insinuación resultó lo bastante ofensiva como para que Raúl, que es el jugador en concreto al que me estoy refiriendo, se levantara de su silla y diera por finalizada en ese preciso instante la rueda de prensa. ¿Alguien se imagina la misma escena en Italia con Dino Zoff o en Alemania con Paul Breitner?... "Señor Jordan, ¿qué pensaría de alguien que creyera que usted se pone furioso y le entra una depresión tremenda cuando la selección de baloncesto de los Estados Unidos de América gana un campeonato?"... ¿Qué se supone que debe pensar Michael Jordan de alguien así? ¿Qué debería responder Platini si osaran preguntarle qué le parecería que alguien en algún recóndito rincón de Francia estuviera convencido de que él se llevó el mayor disgusto de su vida cuando la selección de su país ganó el Mundial? ¿Cómo se responde a una insidia?... Pues a una insidia se responde exactamente como hizo ayer Raúl.
Tal y como está la justicia en nuestro país, no me extrañaría en absoluto que alguien solicitara una orden de alejamiento de Raúl para Del Bosque y que el juez la concediera. Gracias a Dios que al capitán del Real Madrid no se le ha ocurrido llamar a Vicente para felicitarle por su nuevo nombramiento porque, de haber cometido semejante felonía, estoy convencido de que el antiraulismo militante ya habría salido a flote para denunciar la abominable campaña de presión madridista a la que se está sometiendo al seleccionador. Y aquí el único abominable, y tampoco, es el Hombre de las Nieves. Se supone que Raúl, que al parecer tendría que haber enviado desde Australia cuarenta y cinco millones de telegramas felicitándose a sí mismo y dándonos a todos los demás la enhorabuena por la victoria ante Alemania en la final de la Eurocopa, debe encajar con una sonrisa que le pregunten algo tan ofensivo como que si él se alegró o no se alegró por el éxito de España en la Eurocopa y, a renglón seguido, imagino que para no molestar ni ofender a nadie, está obligado a permanecer quieto parado y en silencio, cual estatua de sal, ante la elección de Del Bosque como nuevo responsable del equipo nacional. Porque España es todavía lo suficientemente diferente como para creer que Vicente va a convocar a Raúl debido a que ambos coincidieron en el Real Madrid.
España es todavía lo suficientemente diferente como para que alguien le pregunte a Raúl si él se alegró por la victoria de nuestra selección nacional en la Eurocopa y, sin embargo, absolutamente nadie le traslade exactamente esa misma pregunta, por ejemplo, a Oleguer Presas. El nuevo jugador del Ajax de Amsterdam acudió a la fuerza, a petición del propio Luis Aragonés, a una de aquellas jornadas de convivencia organizadas por el anterior seleccionador, llegando a posar incluso, yo juraría que a regañadientes, con la camiseta del equipo español. ¿Por qué nadie le pregunta a Oeleguer, a quien por cierto jamás en la vida volvieron a llamar, si él se alegró con el triunfo de la Eurocopa, y sin embargo sí hay quien le traslada esa misma cuestión al jugador de campo que ha sido más veces internacional? ¿Así que a Raúl sí le puede preguntar lo mismo que a Urkullu, de quien se duda, pero a Oleguer, de quien yo no tengo absolutamente ninguna duda, nadie le ofende con esa misma cuestión? ¿Qué será lo próximo?... ¿Preguntarle si se alegró por el gol de Zidane que le dio al Real Madrid su novena Copa de Europa?... Todo se andará. Y si nadie le hace esa pregunta no será desde luego porque en España no seamos lo suficientemente
diferentes al resto de mortales.
60 comentarios
21 de Julio de 2008 - 13:25:23 - Juan Manuel Rodríguez
El caso de Reyes, otro de estos Espartacos modernos que nos han surgido de debajo de las piedras durante el presente mes de julio, se encuentra localizado justo en el polo opuesto de los casos de Ronaldo y Robinho, esclavizados por Manchester United y Real Madrid respectivamente. Este era un chico que prometía mucho, tanto como para que Arsene Wenger, que tiene el olfato muy fino y no suele equivocarse, se fijase en él. Pero lo cierto y verdad es que, desde que saliera del Sevilla, el chaval no ha hecho más que ir por ahí dando tumbos futbolísticos y tropezones lingüísticos. A Reyes la naturaleza se lo regaló absolutamente todo y su mala cabeza le ha quitado la mitad, de ahí precisamente que el Real Madrid se desembarazara de él de aquella manera y ahora Aguirre haya recomendado exactamente lo mismo a la dirección deportiva del Atlético de Madrid. No recuerdo un caso igual al del andaluz, otro de los selectos miembros de esa
quinta del donut a la que hacía referencia ayer, abucheado sin piedad por la afición atlética justo el mismo día de su presentación.
Entonces, ¿quién esclaviza a quién?... Reyes, con quien ya no cuenta Aguirre, manifiesta lo siguiente tras el partido contra el Tigres: "tengo tres años de contrato y ahí voy a estar". Lo que más me llama la atención de la frase es precisamente el "ahí voy a estar" del final. ¿Ahí va a estar... haciendo qué? ¿Va a estar ahí tan indolente como la temporada pasada? ¿Estará ahí exigiendo jugar sin haber demostrado nada? ¿Va a estar ahí enfrentándose con el entrenador si no le convoca?... Si alguien del Atlético de Madrid estuvo tan torpe como para pensar en su día, con los antecedentes de hecho que obraban en poder de cualquiera que estuviera en este mundo, que Reyes valía once millones de euros, y firmarle además un contrato por cuatro temporadas, ahora el club tiene que cumplir o, en su defecto, realizar un movimiento para buscarle al futbolista un destino que le satisfaga (o sea, Londres no), pero me llama la atención que Blatter no se refiera a este caso para hablar del esclavismo moderno al que algunos jugadores someten a sus clubes. ¿Quién esclaviza a quién?
Por un lado Reyes es feliz jugando, pero por el otro no parece que haga demasiado para tener más minutos en el equipo de Aguirre. Es feliz jugando pero advierte que, en el caso de que no vuelva a hacerlo, él tiene contrato otros tres años más y "ahí voy a estar", dándole sombra al botijo si ello fuera necesario. En esta situación, el Wagner Ribeiro de turno, que no sé quien es, no llama a la puerta de Cerezo ni se encarga tampoco de filtrar ofertas multimillonarias por el jugador por la sencilla razón de que no existe ninguna oferta, y menos aún por lo que Reyes cobra al año. A estas horas de la tarde, que yo sepa, el Ribeiro de Reyes, consciente de que su representado constituye un problema morrocotudo para el Atlético y que no saben qué hacer con él, tampoco ha dado un paso al frente para ofrecer una rebaja en el sueldo del jugador y, por ende, en su propia comisión. Pero ya verán como si, por una de esas casualidades que tienen la vida y el fútbol, Aguirre consigue recuperarle y vuelve a jugar bien y marca goles y pone en pie al estadio Vicente Calderón, surgirán de repente el Barça o el Valencia y entonces a Reyes se le habrá quedado otra vez pequeño el Atlético y querrá volar del nido rojiblanco, y si el Atlético le exige el cumplimiento de su contrato será que le están esclavizando. Y vuelta a empezar.
150 comentarios
20 de Julio de 2008 - 19:13:13 - Juan Manuel Rodríguez
Parece que Robinho, otro esclavo de la cosa esta del fútbol, quiere irse del Real Madrid porque no es feliz y porque el
kamikaze ruso Abramovich ha caído en picado sobre él con un saco de millones de euros. Esta relación entre la felicidad y el dinero, que los futbolistas no han hecho más que perfeccionar, no haría más que ratificar aquella prodigiosa y cínica, como todas las suyas, frase del cineasta Woody Allen cuando afirmó lo siguiente: "el dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida que se necesitaría la intervención de un especialista muy avanzado para verificar la diferencia". En un canal estadounidense de televisión, Cristiano Ronaldo, el esclavo entre esclavos de la cosa esta del fútbol, ha dicho que él sólo quiere ser feliz, dando a entender que jugar en el equipo vigente campeón de la Champions, bañarse en la isla de Capri, ganar un auténtico pastizal y salir con un bellezón de los que quitan el hipo ya no le reporta suficiente satisfacción personal.
En realidad, si profundizamos un poco en la cuestión, tanto Robinho como Ronaldo son dignos de lástima porque son dos
felizoadictos, dos adictos a la felicidad que no pueden vivir sin su dosis diaria. Ayudémosles. Si es verdad que Robinho, uno de los miembros destacados de aquello que en su día bauticé como la
quinta del donut, grupo de joviales jovenzuelos encabezados por Ronaldo y Cassano, otros dos esclavos de la cosa esta del fútbol, que lo tenían todo y querían más, sólo puede ser feliz en el Chelsea, ¿qué razón hay para retenerle?... Ya lo dijo el propio Schuster, otro esclavo, después del fiestón que el niño se pegó el año pasado en su Brasil natal: Robinho es de esos jugadores que necesitan ser felices, como si al resto de futbolistas les fuera bien siendo unos auténticos desgraciados y saliendo al campo llorando a moco tendido por algún drama reciente.
Yo, al contrario que Ramón Calderón, un esclavo de los de antes, no creo en absoluto que Robinho valga mucho más de sesenta millones de euros sino bastante menos, pero, al final, tal y como ya debatimos en su día, uno vale lo que alguien quiera pagar por él. Si el ruso está verdaderamente dispuesto a abonar esa indecente cantidad de dinero por Robinho y a pagarle luego a él una soldada a la altura de uno de los autores intelectuales de la
celebración de la cucaracha (por cierto que espero que la tengan registrada) no veo motivo suficiente para que el Real Madrid se resista a dejar escapar a la enésima copia falsa de Pelé, negándole además su dosis diaria de
felicidina. El chaval no es un mal futbolista, pero tampoco es la perla que nos prometieron cuando Florentino Pérez tuvo que luchar a brazo partido por su fichaje. Pongámonos, pues, en la piel de esos dos hombres, Robinho y Ribeiro, que a estas horas, mientras escribo estas líneas, sufren. Aliviemos su dolor y dejemos que Robinho pida tranquilo sus donuts en inglés y bese en paz el escudo del Chelsea, el antepenúltimo equipo en el que siempre soñó jugar cuando sólo era un chiquillo que correteaba por las callejuelas de Sao Vicente.
26 comentarios
19 de Julio de 2008 - 18:10:14 - Juan Manuel Rodríguez
La última vez que tuve ocasión de hablar con Ramón Calderón fue con motivo de un
Tirachinas que hicimos en
El Frontón con él y con Enrique Cerezo como invitados. Yo había sido muy crítico con su actitud y su gestión desde mucho tiempo antes de que ganara las elecciones, le vi venir desde lejos y a los hechos de lo sucedido después me remito. En realidad prefiero mil veces perder el contacto con alguien (a nivel profesional se entiende) antes que tener que comerme mi opinión sobre las cosas, de ahí que la elección de Vicente del Bosque, con quien mantengo una buena relación personal, como nuevo seleccionador nacional me obligue a estar alerta... conmigo mismo. Con esto quiero decir que las razones que tenía para criticar al seleccionador 49, con quien jamás he tenido buenas vibraciones, por no convocar a Raúl, son similares a las que tengo para exigirle al seleccionador 50 que le llame en agosto. El hecho de que Luis no me caiga personalmente simpático y Del Bosque sí no debería influir en mí a la hora de realizar mi trabajo. Supongo que todos deberemos estar atentos, ¿no?...
Todo esto para decir que hace dos años que no hablo con Calderón y que, debido precisamente a eso, tengo que recurrir a un querido colega de
El Mundo, Carlos Carbajosa, que parece que sí lo hizo el viernes, con el único objeto de recoger la opinión entrecomillada del presidente del Real Madrid acerca de lo que Ferguson dijo en Sudáfrica sobre Cristiano Ronaldo: "este tipo es duro, pero le va a dar igual. Supongo que se trata de una maniobra suya para dejarnos claro que no va a haber rebaja alguna y que si lo queremos tendremos que pagar mucho más dinero". La cita es textual y, en lo que a mí respecta, sorprendente puesto que, de puertas para afuera, Calderón asegura que se ha enterado de todo por la prensa y que hasta que el Manchester no decida vender no se podrá hacer nada. La verdad es que me resisto a creer que Calderón, con ese historial inmaculado que tiene detrás suyo, esté diciendo una cosa en público y luego haciendo otra totalmente distinta en privado, ese sería un golpe demasiado duro incluso para quien esto escribe.
El lío de Ronaldo ha pasado a ser el lío del lío de Ronaldo, y así Pelé, que anunció
viagra y se negó a participar en el documental que rodaron sobre el Cosmos porque no le pagaban suficiente dinero, se sorprende ahora de que un futbolista bese el escudo del Madrid los lunes, miércoles, viernes y domingos y el del Barça los martes, jueves y sábados, mientras Ferguson, que pone a parir al Real por la táctica que está empleando con su jugador, utiliza más o menos la misma para hacerse con los servicios de Berbatov con el lógico enfado del presidente del Tottenham. El caso es que en el fútbol, a diferencia de lo que pasa en
El Padrino, absolutamente nada parece accidental y a todos se les puede radiografiar las ideas antes de que las lleven a cabo. A la espera de que el tren pase por la estación de este moderno Espartaco del siglo XXI, Ronaldo deberá seguir ganando sólo siete millones de euros netos al año. Ya habrá ocasión de que bese el escudo del Real Madrid en el futuro para sorpresa de
O Rei.8 comentarios
17 de Julio de 2008 - 12:00:41 - Juan Manuel Rodríguez
Hace algunos meses Juan Mora firmaba en el diario
As un panegírico titulado "Lissavetzky lo ha bordado" acerca de la gestión del químico inane al frente de la secretaría de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte; recuerdo que le contesté aquí mismo que sí, que lo había bordado... pero de Lagartera, en la provincia de Toledo. La visión de las cosas que tenía, e imagino que aún tiene, mi reputado colega del grupo Prisa, era por supuesto compartida al cien por cien por el propio químico, encargado no tanto de solucionar los problemas del deporte español como de colgarse todas las condecoraciones habidas y por haber, desde la
Banda Azul pasando por la
Cruz al Heroico Valor en Combate hasta la
Orden del Aguila Azteca. No hay más que releer el discurso que Lissavetzky regaló a los presentes en la Conferencia Mundial Antidopaje celebrada en Madrid hace ahora ocho meses para darse cuenta de lo contento y feliz que estaba de haberse conocido el presidente del Consejo Superior de Deportes.
Entonces, la desastrosa
Operación Puerto era para él un hito y España lideraba la lucha mundial, qué digo mundial, la lucha universal contra la utilización de las sustancias prohibidas en el deporte. Otra medalla para el pavo real. Pero los positivos por EPO detectados hasta la fecha en el Tour de Francia, ambos protagonizados desafortunadamente por ciclistas españoles, no parecen estar demasiado de acuerdo con la visión rosa que de la situación tienen Mora y Lissavetzky. Y de las declaraciones del presidente de la Unión Ciclista Internacional, Pat McQuaid, tampoco consigo deducir, y eso que le he dado vueltas y más vueltas al asunto, que él esté en la línea optimista manifestada por nuestro químico favorito. Dice McQuaid que "España es la última frontera contra el dopaje" y que "las instancias deportivas españolas no son demasiado eficaces ni han captado todavía el mensaje", para acabar rematando de la siguiente forma: "Hace dos años que se aprobó la nueva ley y no he visto que ningún deportista haya sido llevado ante la justicia".
Cuando ayer Angel Villar tomó la palabra (¡todos al suelo!) tras el sorteo del calendario de Liga de la próxima temporada y quiso dirigirse a Lissavetzky, el presidente de la federación española de fútbol se dio cuenta de que nuestro pavo real desplumado ya no estaba en su asiento. Algún maledicente va diciendo por ahí que lo más probable es que se fuera a seguir haciéndose fotos a un desfile de
Dolce y Gabbana, pero lo que yo pienso es que se marchó
a la francesa para ofrecerle asesoría legal a Moisés Dueñas, quien por cierto puede dar con sus huesos en la cárcel si se aplica con rigor la nueva ley antidopaje gala, y para preparar con tiempo suficiente una contundente respuesta al señor McQuaid. Seguro que contratan al mejor abogado del mundo y la respuesta nos deja a todos, empezando por el presidente de la UCI, sin habla porque han pasado veinticuatro horas desde que detuvieron a Moisés y habló McQuaid y no he oído nada de nada. Numerao, numerao, viva la numeración... Pavo real, hu, pavo real, hu...
115 comentarios
16 de Julio de 2008 - 12:28:29 - Juan Manuel Rodríguez
Puesto que absolutamente todo el mundo sabía bien que el Barcelona quería prescindir de Ronaldinho, (ahí están, sin ir más lejos, las palabras de Guardiola en su primera rueda de prensa como nuevo entrenador culé) y teniendo en cuenta la montaña de desprestigio que el propio futbolista se echó encima, Rijkaard, Beguiristain y Laporta no supieron solucionar y la directiva en pleno se encargó de airear a los cuatro vientos, no me parece que el club catalán haya salido precisamente mal parado económicamente en toda esta operación. El brasileño, que tenía contrato en vigor con el Barça, quería jugar a cualquier precio (incluso al de que su representante renunciara a la preciada comisión) en el Milan, Guardiola no le quería en el equipo y los italianos, sabedores de esta situación, podrían haberse parado en los quince y salir corriendo; si no lo han hecho ha sido única y exclusivamente por una razón: a ellos en realidad les interesa deportivamente el futbolista y no se trata de una operación de marketing como en el caso de Ronaldo.
Veintiún millones de euros más otros cuatro opcionales, que al final serán veinticinco seguros, suponen, teniendo en cuenta las circunstancias relatadas un poquito más arriba, un gran negocio económico para el club. El Manchester City, por ejemplo, llegaba a los treinta y dos y, aunque es cierto que no surgieron muchás más ofertas, todo podría achacársele perfectamente a la mala gestión que Laporta y sus directivos hicieron de un problema que a mí nunca me pareció tal. Al contrario que su compatriota Ronaldo, Ronaldinho me parece un futbolista perfectamente recuperable; al contrario que Ronaldo, que regresó a Italia procedente del Real Madrid en una cuesta abajo deportiva alarmante, tengo la impresión de que Ronaldinho va a volver a convertirse en el centro de atención del fútbol mundial. Al contrario que Ronaldo, a quien ya no le interesa el fútbol salvo para rellenar el espacio que le queda libre entre fiesta y fiesta, yo creo de verdad que a Ronaldinho sí le sigue gustando jugar.
A la mala fama de Ronaldinho han contribuido muchas personas empezando, por supuesto, por el propio protagonista de la historia, pero si yo hubiera sido el director deportivo del Real Madrid no habría tardado ni un sólo minuto en recomendar su fichaje. Me llamó la atención que Rijkaard tirara tan pronto la toalla con un jugador de la categoría del brasileño, pero he de reconocer que me la llamó bastante más que un técnico como Guardiola, con todo por demostrar, renunciara desde el principio, quien sabe si por imposición del club, a luchar por un futbolista al que dijo admirar. Siempre mantuve que Ronaldo iba al Milan como los elefantes van al cementerio, a morir deportivamente hablando. En el caso de Ronaldinho, y sólo hay que esperar a que pase el tiempo para ver si tengo o no tengo razón, creo que el jugador está vívamente interesado en demostrar que aún tiene cuerda y que puede volver a ser el mejor. Un diez para la operación económica del Barça, de la deportiva ya hablaremos dentro de unos meses.
86 comentarios
15 de Julio de 2008 - 12:32:20 - Juan Manuel Rodríguez
Al igual que el ensayista y moralista francés Joseph Joubert, yo también pienso que es mejor debatir una cuestión sin resolverla, que resolver una cuestión sin debatirla; y si no es mejor, que eso nunca puede saberse, por lo menos es más divertido. Si no sucede nada extraordinario, que no sucederá, Angel Villar propondrá hoy mismo a Vicente del Bosque como nuevo seleccionador nacional, la Junta apoyará a pies juntillas la decisión de Villar, que en realidad no habrá sido sólo suya sino también de Fernando Hierro, y el salmantino nos conducirá brillantemente hasta el Mundial de Sudáfrica del año 2010. Será, por cierto, la primera vez en cuarenta años que acudamos a un Mundial con la vitola real de favoritos puesto que un campeón de Europa siempre ha de serlo. Dicen quienes le conocen bien que Del Bosque, que hereda de Aragonés una selección campeona, no introducirá muchos cambios y ya se cruzan apuestas sobre el futuro inmediato de Raúl aunque, esos mismos que aseguran estar en su onda, dan por hecho que no se meterá en ningún jardín innecesario. Debatamos pues.
Si, tal y como afirmara tan inoportunamente Villar, el éxito de la Eurocopa queda distribuido en un 95% para los jugadores y un 5% para el seleccionador, a los españoles no nos sobra Raúl sino un entrenador. Si el presidente de la federación, que eligió el peor momento para hacer esas declaraciones, tiene razón, que a lo mejor incluso la tiene, el puesto de seleccionador de este exitoso equipo de veintitrés podría ser rotatorio entre los cuarenta y cinco millones de seleccionadores que somos en la
piel de toro. O eso, o que a la selección la siga dirigiendo a distancia desde Turquía Luis: se coloca una figura de yeso en el banquillo para hacer el paripé y que uno de los suplentes, teléfono móvil mediante, reciba las instrucciones desde Estambul. Si, por el contrario, hace falta un seleccionador, que igual no hace falta, y se le propone, se le elige y se confía en él, habrá que exigirle lo que en su día se les exigió a sus antecesores, o sea que seleccione a los mejores, y que lo haga sin prejuicios, sin ataduras morales y sin limitaciones mediáticas.
La pregunta es la siguiente: ¿habría llevado Del Bosque a Raúl en su primera convocatoria si España, después de la milagrosa actuación de Casillas, hubiera caído ante Italia en los cuartos de final?... Yo creo que la respuesta es que sí. Con o sin título por medio, el nuevo seleccionador deberá tomar cierta distancia con respecto al debate y analizar con rigor y profesionalidad si el capitán del Real Madrid sumó en mayo los méritos suficientes como para estar en la lista de junio y, por supuesto, en la de agosto. Otra cosa bien distinta habría sido que todos y cada uno de los veintitrés seleccionados por Luis hubieran tenido un papel decisivo en el transcurso de la Eurocopa, pero sabemos que eso no fue así. Si Raúl no tiene un hueco en el equipo español es que nos hemos vuelto definitivamente locos. Y si de rejuvenecer por rejuvenecer se trata, ¿por qué no empezamos por el puesto del seleccionador?... Debatámoslo. Igual no resolvemos nada pero será entretenido.
80 comentarios
14 de Julio de 2008 - 12:06:43 - Juan Manuel Rodríguez
Tienen tan interiorizada los clubes esa idea de que, efectivamente, no se puede retener a un jugador en contra de su voluntad (como si se tratara de una especie de secuestro deportivo) que se da generalmente por hecho que si un futbolista quiere pasarse su contrato por el arco del triunfo lo hará, y que incluso será impopular que alguien, sin ir más lejos quien le paga, trate de retenerle ateniéndose precisamente a lo que él mismo firmó. Por supuesto que los clubes tienen el viento en contra (empezando por el patán que preside la FIFA) y, como son de naturaleza cobarde, no harán nada para unir sus fuerzas e intentar reconducir la situación a la normalidad. El otro día hablé con Enrique Cerezo en
El Tirachinas y, a propósito de Agüero, otro esclavo moderno, otro hombre que sufre mucho y en silencio los tormentos de su profesión, me negó la existencia de ninguna oferta por el argentino y pidió para él la tranquilidad necesaria para afrontar al menos la temporada que viene.
Cerezo no me dijo que el
Kun acabaría marchándose del Atleti como hizo al final Torres, pero en el fondo de sus palabras sí noté que, probablemente a medio plazo, ya lo daban por perdido. Agüero tiene contrato hasta el año 2012, pero como no se puede retener a un futbolista en contra de su voluntad... Ahora me entero de que uno de los representantes del gran jugador argentino ha dejado caer como quien no quiere la cosa que "un club inglés muy poderoso que no es el Chelsea amenaza con pagar la cláusula de 55 millones de euros". Hasta ahí pudo leer el trabajador de IMG, la empresa que lleva la representación de Agüero, pero con todos esos datos que nos dio resultó imposible que no dedujéramos que el club en cuestión no era otro que el Manchester y que sus propietarios buscaban un golpe de efecto que amortiguara la salida de Cristiano Ronaldo, el esclavo moderno por antonomasia.
El de los representantes es otro de los problemas que debería resolver la patronal del fútbol. Nunca es bueno que alguien tenga siempre todos los triunfos en la mano, y eso es lo que pasa ahora mismo en el fútbol. Al contrario de lo que dijo el relojero suizo el otro día, aquí los únicos que están realmente esclavizados son los clubes que ponen estadios y aficionados y que pagan, muy bien por cierto, a sus estrellas, para que luego la FIFA les obligue -chantajee más bien- para que las cedan a sus selecciones con objeto de jugar unos partidos amistosos que a nadie le importan a miles de kilómetros. El representante de Agüero ya ha hecho su trabajo colocándole a Cerezo el anzuelo. ¿Qué tiene el Atlético además del
Kun?... El mensaje de IMG, que no es nuevo, es el siguiente: "si quieres tener conento al chico ya sabes lo que tienes que hacer"... Otra cosa bien distinta sería que los veinte clubes más importantes de Europa se unieran y firmaran un pacto de no agresión para no tocar nunca y bajo ninguna circunstancia a ninguno de sus respectivos trabajadores hasta que concluyeran sus esclavizantes contratos. Los representantes lo tendrían entonces un poquito más crudo, ¿no?
66 comentarios
12 de Julio de 2008 - 18:07:12 - Juan Manuel Rodríguez
Menos de veinticuatro horas después de que la ONG
Save the Children denunciara los maltratos a los que son sometidos muchos niños que llegan a Europa procedentes de Africa y Sudamérica bajo el engaño de una vida mejor en un club de fútbol de postín, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, uno de los tres hombres más influyentes del deporte a nivel mundial y un verdadero metepatas que lleva treinta años sin salir del coche oficial, habló de
moderno esclavismo para referirse a la situación por la que atraviesa Cristiano Ronaldo en el Manchester United. Dejando a un lado la inoportunidad de sus declaraciones y el natural enfado del club inglés ante la parcialidad adoptada en el caso por el socio de honor del Real Madrid, me gustaría recordar aquí cual es exactamente esa penosa situación por la que atraviesa Ronaldo en el Manchester y que conduce al presidente de la FIFA a compararle con un moderno Kunta Kinte.
En 2007, Ronaldo renovó por cinco años más su contrato con el Manchester United. Nada más aparecer la noticia en la página web del club, el portugués realizó las siguientes declaraciones: "todo el mundo sabía que quería quedarme aquí; estoy muy feliz en el club y quiero ganar muchos títulos". Así que este esclavo moderno, según definición de Blatter, otro esclavo, el jugador de fútbol más mimado y consentido del planeta, el mismo sufridor que acaba de pasar unos días de lujo en la paradisíaca isla de Capri, alojado en la suite Marilyn Monroe de un hotel que cobra más de dos mil euros por cada noche de estancia, pensaba hace menos de un año que su tren -y ahora citaré a Scolari- había llegado a la estación definitiva. Jamás diré que Ronaldo no se gana sobre el campo lo que le pagan fuera de él, pero su situación no parece precisamente la de un esclavo.
Cannavaro, que podría coincidir con Ronaldo en su próxima "estación", acaba de decir que cuando alguien firma algo es para cumplirlo. Suena un poco antiguo, ¿no?... Bien mirado, si hay alguien esclavizado en toda esta historia ese es el club al que pertenece el jugador. Nadie le puso a Cristiano una pistola sobre el pecho para que firmara ese suculento contrato, y la duración del mismo fue la que acordaron los representantes del Manchester y su propio representante, Jorge Mendes, otro esclavo más. Y diciendo eso tan manido de que "nadie puede retener a un jugador en contra de su voluntad", los periodistas también estamos colaborando a convertir a los jugadores en unos niños mimados que pueden saltarse la ley a la torera. ¿Por qué no va a poder retener el Manchester a Ronaldo en contra de su voluntad del mes de junio de 2008 si su voluntad del mes de abril de 2007 fue justo la contraria? ¿Quién puede asegurarnos que no vuelva a cambiar de opinión en enero de 2009 después de haber firmado otro millonario contrato?
41 comentarios
10 de Julio de 2008 - 21:39:51 - Juan Manuel Rodríguez
Un eufemismo: el árbitro Serguei Shmolik acude absolutamente borracho al campo en el que habrá de dirigir en breve el partido correspondiente a la Liga bielorrusa que enfrentará a los equipos del Vitebsk y el Naphthane. Es tal la curda que tiene nuestro protagonista que, despacito, muy despacito, con objeto de no quebrar su temblorosa resistencia, un par de personas ayudan a Serguei, que se lleva las manos a los riñones y saluda al público, a abandonar el terreno de juego. Al final dicen que Shmolik no ha podido arbitrar el partido debido a unos problemas de espalda. Otro eufemismo: Albert Vicens, uno de los ocho directivos que han renunciado a seguir ni un minuto más con Laporta, dice que se trata de una decisión individual y que ellos en absoluto forman un colectivo. Aquí lo único importante es que a Shmolik, que por otro lado anda bien de la espalda, le cayó muy mal la grappa, y que Laporta se queda más sólo que la una.
Sólo con los directivos que se le han ido en los cinco años que lleva en la presidencia, Laporta podría formar un once titular completo y tener a tres suplentes por si acaso en el banquillo. Antes se fueron Jordi Monés, Josep María Bartomeu, Sandro Rosell, Jordi Moix, Xavier Faus y Alejandro Echevarría, y hoy lo han hecho el propio Vicens, Ferrán Soriano, Marc Ingla, Josep Lluis Vilaseca, Evarist Murtra, Xavier Cambra, Claudia Vives-Fierro y Toni Rovira. Pero, al contrario de lo que le sucedía al gran Dick Van Patten, que encarnaba al padre de la familia Bradford, a Laporta ocho no le bastan. No hay más que echarle un rápido vistazo a los nombres de los directivos que ya no le apoyan y a los apellidos de los ex directivos, por ejemplo Joan Gaspart, que sí lo hacen para darse perfecta cuenta de que Laporta ha metido al club en un laberinto de difícil salida.
Por un lado, Laporta ha convertido la crisis en una cuestión personal, por otro está totalmente alejado de la realidad y da la sensación de que con ocho no le basta y tampoco le bastaría con doce. Dice que el momento actual es crucial, pero mucho más lo será cuando se lleve a cabo la convocatoria de la Asamblea de socios compromisarios, a finales de agosto o primeros de septiembre. Los socios, por otro lado, acaban de expresar su opinión libre y democráticamente: no quieren verle ahí ni en pintura. En minoría, en una situación de franca debilidad, con un proyecto herido de muerte, Laporta se resiste a ver lo que casi todo el mundo ve. Probablemente le hiera esto que voy a decir: se ha convertido en una mala imitación de José Luis Núñez, el hombre al que él se empeñó en retirar de ahí al precio que fuera.
85 comentarios
9 de Julio de 2008 - 12:55:09 - Juan Manuel Rodríguez
Pues sí, al final van a convertirlo en una cuestión estrictamente personal. Todo el mundo anda en Barcelona con una calculadora en la mano: Laporta calcula que lo mejor para Laporta será continuar aferrado a la silla poltrona caiga quien caiga; Rosell y su gente, que la tiene y mucha, calcula que lo mejor para Rosell y su gente es mantener la boca cerrada hasta que se inicie el proceso electoral; y por supuesto Soriano, que es el hombre de los números de Laporta, calcula que lo mejor para Soriano puede ser dar un portazo en la junta del próximo jueves e intentar meter tierra de por medio con todo lo que huela a
laportismo. Esa táctica, a la de Soriano me refiero, le fue bien a Calderón en el Madrid: durante seis largos años estuvo a la
sopaboba de Florentino Pérez y al final cerca de ocho mil incautos se creyeron que él representaba el cambio y que nunca había tenido nada que ver con el proyecto de F.P.
Todo el mundo anda en Barcelona con una calculadora en la mano pero, tal y como dijo una vez John H. Newman, Cardenal y escritor británico, "el cálculo nunca hace al héroe". Laporta calcula qué será lo mejor para Laporta, Rosell qué estrategia le reportará más beneficios a Rosell y Soriano cómo podrá sacar mejor partido, pero... ¿alguien calcula qué sería lo mejor para el Fútbol Club Barcelona?... Es muy probable que si Laporta se pusiera realmente a calcular qué es lo mejor para el club que preside ya habría presentado su dimisión tras el varapalo del domingo, pero Laporta no es un héroe, nunca lo ha sido. Si en vez de calcular qué le puede beneficiar a él pensara más en el Barça, probablemente Rosell ya habría empezado a pedir la dimisión de Laporta y a anunciar qué quiere para el club en el futuro. Si Soriano, que ha visto desde dentro cómo se ha ido desintegrando lentamente el proyecto de Laporta, no pensara tanto en las opciones de Soriano sino en la profunda remodelación que necesita el Barcelona, no habría esperado al jueves y se habría marchado el mismo domingo por la noche.
Fíjense que al final voy a acabar pensando que lo mejor para el Barcelona es que Oriol Giralt, que ha sido quien ha provocado este debate tan sano, presente su candidatura y saque más votos que nadie. El sí ha dado la cara, enfrentándose en primera persona al todopoderoso Laporta. Giralt ha tenido que defenderse de las acusaciones de que era un guiñol de Rosell, mientras Rosell, quien, como digo, duerme con un ojo abierto desde que se fuera de la directiva, no ha dicho "esta boca es mía". Al parecer, y digo "al parecer" porque yo no pongo la mano en el fuego absolutamente por nadie, Giralt es el único que ahora mismo no va con una calculadora por la ciudad condal. Tanto cálculo no es bueno. Tanto cálculo debilita. Puede que lo que requiera ahora mismo la situación del Barça sea precisamente eso que reclamaba Newman: un héroe. En la directiva de Joan Laporta no hay ni uno y, por lo que estoy percibiendo, fuera de la junta tampoco.
74 comentarios
8 de Julio de 2008 - 14:09:25 - Juan Manuel Rodríguez
Ahí va un chiste. El sargento pasando lista el primer día de mili: "Domínguez"... "Presente"... "Rodríguez"... "Presente"... "Sánchez"... "Presente"... "Flórez... ¿Flórez?"... Y al fondo se escucha una voz que grita "¡está de juerga!"... Y así un día, y otro día, y otro más... "Flórez... ¿Flórez?"... Y la voz que repite "¡está de juerga!"... Hasta que, por fin, llega el último día de mili: "Domínguez"... "Presente"... "Rodríguez"... "Presente"... "Sánchez"... "Presente"... "Flórez"... "Presente". El sargento, alucinado por la presencia del soldado, se dirige a él y, chocando las palmas (es importante esto), dice: "¡hombre Flórez (una palma)... Ya tenía yo ganas de verle por aquí (otra palma)... Nos ha tenido muy preocupados últimamente (otra palma)... ¿Está usted bien, necesita algo, puede el ejército ayudarle en alguna cosa?" (otra palma)... Y en eso Flórez, ante la insistencia del palmeo del sargento, se arranca y se pone a bailar flamenco: "No me toque usted las palmas mi sargento, por favor, ¡no me toque usted las palmas que me conozco!"...
Ramón Calderón me recuerda mucho al soldado Flórez. No hay Tour que se pierda, ni Wimbledon que le quede lejos; no existe Eurocopa a la que no asista, ni Roland Garros del que prescinda. Está absolutamente en todos y cada uno de los
saraos del deporte mundial, llueva o haga sol, en otoño o en primavera, de lunes a viernes o el fin de semana, ahí está Calderón. Todavía recuerdo cuando, en el colmo de la demagogia, para distanciar su candidatura popular del resto de presidenciables y, sobre todo, para meter tierra de por medio con su "querido" Florentino Pérez, vino a decir que él, al contrario que su antecesor en el cargo, popularizaría el palco y dejaría entrar a los socios. Vamos, el
to pal pueblo madridista. Lo cierto es que, demagogia por demagogia, no veo yo al socio 21.317 disfrutando de Wimbledon, ni al 52.906 de Roland Garros, sólo le veo el careto al socio 14.878. ¡Y que nadie le toque las palmas, que ya le vamos conociendo todos un poco!
Me parece imposible que Calderón, a quien debo reconocer que tenía un poco olvidado con tanta refriega raulista, se crea sus propias mentiras. El domingo, entre Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos, al que seguro que asistirá, tuvo la desfachatez de decir que mientras el Manchester United no se decida a traspasar a Cristiano Ronaldo no habrá nada que hacer, y que sólo en ese momento ellos se pondrán en marcha. O sea que, si no lo he comprendido mal, Calderón espera que una de estas mañanas se levante el propietario de uno de los clubes de fútbol más ricos del mundo y diga, más o menos, lo siguiente: "He decidido que, en contra de la opinión generalizada de mis técnicos y aún a riesgo de que los aficionados me cuelguen del palo mayor de la Manchester Metropolitan University, voy a traspasar a mi jugador franquicia, el crack indiscutible del equipo. Y, por si ello fuera poco, va a acabar en el Real Madrid". Si no supiera que en Roland Garros le dieron un gorrito de
Lacoste, el del cocodrilo, me atrevería a decir que a Calderón le ha dado un golpe de calor. O eso o nos toma el pelo a todos, soldado Flórez incluido.
77 comentarios
7 de Julio de 2008 - 18:42:47 - Juan Manuel Rodríguez
Con un tercio aproximado de los votos que cosechó ayer en su contra Joan Laporta ganó Calderón las elecciones a la presidencia del Real Madrid, y ahí sigue don Ramón tan feliz y tan contento, un día en la final de la Eurocopa, otro en el Tour, otro en la final de Roland Garros y otro en la de Wimbledon con su hermano. Entre los votos que recogieron Calderón y Palacios, que fue segundo, no suman ni de lejos los detractores que tuvo ayer Laporta, en concreto 23.870. Con todo esto quiero decir que la tunda que le dieron sus socios, los socios del club que preside, es de las que hacen historia. Era absolutamente imposible que, con los resultados de la moción de censura, Laporta se fuera del club, en 2010 o cuando sea, por la puerta grande. El 60% de los votantes, que fueron cerca de cuarenta mil, le dijeron al presidente que no estaban de acuerdo con su gestión y que no le querían seguir viendo por ahí, que querían un Barcelona libre.
¿Por qué se empeña entonces en seguir Laporta?... Tal y como yo lo veo, llega un momento en que los directivos, al igual que los políticos, lo convierten todo en una cuestión personal. Laporta se empeña en seguir contra la voluntad clara y nítidamente manifestada por sus socios porque quiere salir del club como entró, por la puerta grande, y sabe muy bien que eso sólo lo pueden conseguir Guardiola y los jugadores; o lo que es lo mismo, lo fía todo a la pelotita. Cree Laporta que esos cerca de 24.000 socios que le acaban de dar una sonora bofetada en las urnas variarán su opinión si la pelotita entra y no votarán a Sandro Rosell, el gran triunfador de la jornada de ayer. El presidente dice que está legitimado para seguir, y eso es textualmente correcto puesto que
legitimar quiere decir "probar o justificar la verdad de algo o la calidad de alguien o algo conforme a las leyes".
La ley culé (sus estatutos) dicen que, a pesar del rapapolvo, Laporta puede seguir en su puesto porque lo que no puede contemplar ningún estatuto del mundo es que un presidente en ejercicio tenga enfrente una oposición tan tremenda como la que tiene Laporta. De forma que el actual presidente tiene razón puesto que la ley le ampara, pero Oriol Giralt, que fue el principal promotor de este voto de censura, también la tiene al asegurar que, después de producirse un resultado tan abrumador, Laporta está moralmente inhabilitado para continuar. No me cabe la menor duda de que lo hará, pero está moralmente inhabilitado para hacerlo. La fractura social cosechada por el
laportismo es tremenda, mucho más honda que la producida por los veinte años de José Luis Núñez en el cargo. Puede que, si la pelotita acaba entrando, un cincuenta por ciento del sesenta por ciento que ayer votó en su contra, cambie de opinión y prefiera mirar hacia otro lado. Pero si la pelotita pega en el palo y sale fuera, la situación del Fútbol Club Barcelona será simple y llanamente insostenible.
56 comentarios
6 de Julio de 2008 - 22:16:09 - Juan Manuel Rodríguez
Hace casi un año, el pasado 8 de julio, con motivo de la segunda final consecutiva de Wimbledon jugada por Roger Federer y Rafael Nadal, titulé mi artículo de Libertad Digital como Asalto al jardincito de Roger. Así conocen sarcásticamente a la pista central del All England Lawn Tennis and Croquet Club, tal es el dominio que el gran jugador suizo tiene, o tenía, sobre el torneo inglés. También dije entonces que, mientras en la tierra se agigantaba, la diferencia entre ambos tenistas sobre la hierba se había reducido a la mínima expresión: Nadal, que la primera vez que alcanzó la final fue puesto educadamente de patitas en la calle por un mayordomo con librea al servicio del señooorito Roger, y que el año pasado tuvo que aguantar incluso que el ama de llaves llamara a un bobby que le mostró sin miramientos el camino de salida, ha entrado esta vez hasta el salón, apropiándose momentáneamente del jardincito de su famosísimo vecino.
Al margen de lo que digan los números de la ATP, un tenista que gana en un mismo año Roland Garros y Wimbledon ha de ser considerado por derecho como el mejor jugador del mundo. Y eso es lo que es Nadal, el mejor tenista del mundo, por encima incluso de uno de los dos o tres mejores jugadores de la historia según todos los expertos. Federer, que seguro que no ha ganado su último Wimbledon, luchaba contra el record de William Renshaw, quien, entre los años 1881 y 1886, consiguió ganar en seis ocasiones consecutivas el campeonato, mientras que Nadal lo hacía contra la alargadísima sombra de Manuel Santana, el único español capaz de llevarse la victoria a casa. Por cierto que el viernes charlé con Santana en El Tirachinas y se mostró absolutamente seguro de que Rafa, cuarenta y dos años después de su victoria ante Dennis Ralston, le arrebataría el mérito de haber sido nuestro único compatriota en haber ganado allí.
Sabedor de que tenía que arriesgar al máximo, restar bien, sacar mejor, subir en el momento adecuado y volear con acierto en la red si quería ganar al español, Federer jugó siempre muy presionado por todo, por Renshaw y por Sampras, que ya no jugaban, y por Nadal, que sí lo hacía, y muy bien además, casi tanto como en la tierra batida de París. El primer parón (porque luego hubo otro) debido a la lluvia ejerció un efecto vivificador sobre el genial tenista suizo, aunque luego cayó, como un gran campeón, pero cayó. Extraordinaria final, un partido que pasará a la historia entre dos tenistas épicos. Hace sólo dos semanas que nuestra selección de fútbol acababa con la maldición de los cuartos de final en una competición oficial; hace una que, después de cuarenta y cuatro años de sequía, España ganaba la Eurocopa, y hoy Nadal ha vencido en Wimbledon a uno de los mejores tenistas de la historia. ¡Menudo disgusto, Urkulloski! ¡Qué alegría, España!
40 comentarios
4 de Julio de 2008 - 11:01:15 - Juan Manuel Rodríguez
El "hombre" embarazado da a luz... Mi interlocutor, un varón de mediana edad, culto y con un fino sentido del humor, un profesional liberal que se gana muy bien la vida con el desempeño de su trabajo, repite en voz alta la noticia que aparece en la página web y después levanta muy lentamente la vista de la pantalla de su ordenador, precavido primero, mirando a su alrededor, esperando que aquello forme parte de la broma de uno de esos programas de cámaras indiscretas, y después, una vez a salvo de las temibles encerronas de sus compañeros de trabajo, mirándome directamente a los ojos: "el hombre embarazado da a luz", insiste, "¿no te parece raro?"... "Para raro, raro", le respondo, "el nombramiento de Lissavetzky como secretario de Estado para el Deporte. Eso sí que es raro y no lo de que un hombre dé a luz. Al fin y al cabo, eso se veía venir, pero... ¿quién está preparado para Lissavetzky?"...
Son los nuevos tiempos que nos ha tocado vivir. Thomas Beatie, un transexual que mantuvo sus órganos femeninos, y su bebé reciben el alta, y España ha de esconderse para no tener que jugar un campeonato de bolos contra Cataluña. Al portavoz de la cosa deportiva del PSOE en el Congreso le parece increíble, no está de acuerdo y manifiesta que es imposible que una parte pueda competir con el todo, pero el químico inane simplemente está en otras cuestiones, por ejemplo mediando con los organizadores para que Alberto Contador pueda participar en el Tour. ¡Mediando por Alberto Contador, él que fue causante indirecto de que Alberto no pudiese competir en la ronda gala de hace dos años!... Su mediación, claro, acabó en la papelera. Pero, regresando al asunto del Mundial de bolos que deberá disputarse a mediados de julio en Orlando, ¿qué reacción dirán ustedes que ha tenido Lissavetzky tras la reflexión del portavoz socialista, su portavoz, en la Cámara Baja?... Ninguna.
Habrá quien vea normal nuestro "repliegue táctico" (o sea, la huida) del Mundial, habrá quien lo achaque a otra desastrosa gestión del químico defensor del ciclismo español, habrá incluso quien piense que un Mundial de bolos sólo le interesa a cuatro gatos y que, antes que hacer el ridículo ante Cataluña, lo mejor es que ni siquiera asomemos por allí la cabecita. Yo, sin embargo, pienso que todo esto forma parte de una táctica diseñada desde el primer día por el Partido en el Gobierno: las protestas del portavoz socialista por un lado y el ensordecedor silencio y la ausencia total y absoluta de cualquier tipo de respuesta por parte de Lissavetzky por el otro. No querría ser catastrofista porque pienso que mi generación no lo verá, pero tengo pocas dudas al respecto de que las siguientes sí comprobarán cómo Cataluña o el País Vasco y España acabarán jugando partidos oficiales de fútbol, baloncesto o balonmano. El otro día dije en
El Tirachinas que Jaime Lissavetzky era quizá el peor secretario de Estado para el Deporte de nuestra democracia. Ese "quizá" fue el "quizá" más generoso de la radio deportiva española. Sobra el "quizá". Bórrenlo. No hay "quizá" que valga. El "hombre" embarazado da a luz y nosotros tenemos a Lissavetzky como cabeza visible del deporte en España. ¿Sorpresitas al nene?
60 comentarios
3 de Julio de 2008 - 11:01:18 - Juan Manuel Rodríguez
Seguimos estando en un país libre. Marcelino, autor del mítico gol en la final contra la URSS que nos dio la Eurocopa de 1964, acaba de meter una pata tan mítica como aquel cabezazo suyo al afirmar lo siguiente: "en Turquía estarían mucho mejor Villar, Hierro y Del Bosque porque Luis les ha dejado con el culo al aire a los tres. Si yo fuese Del Bosque me daría vergüenza ocupar el sitio que tiene que ocupar el maestro". Por hablar de tabalarios aireados o mapamundis refrigerados, que de todo hay en la viña del Señor, más de un traste y más de dos quedaron precisamente al aire cuando, después de tirarnos casi medio siglo pensando que el pase del gol de Marcelino lo dio Amancio, el otro día nos enteramos de que la jugada decisiva no había sido del fenomenal extremo madridista sino del gran Chus Pereda, y que el NO-DO, acrónimo de Noticiero Documental, lejos precisamente de documentarnos, se había dedicado a manipular las imágenes sin que nadie dijera absolutamente nada. La gloria del gol fue para Marcelino, que al parecer sí lo marcó, y la del pase se la regalaron a Amancio, que no lo dio. Pereda, que es un señor, calló, pero algunos de sus compañeros tendría que haber salido contando la verdad de lo acontecido en el estadio Santiago Bernabéu. Culos heróicos al aire.
Yo también creo que nos habría ido mucho mejor con Angel Villar como presidente de la federación turca de fútbol, y nunca comprendí, y así quedó aquí mismo reflejado, a santo de qué se nombraba a Fernando Hierro director deportivo; lo que sin embargo me parece muy feo es mezclar en todo esto a Del Bosque. Vicente es un entrenador (de éxito) en paro, un profesional que no tiene trabajo y a quien le ofrecen sustituir a un compañero que ya ha decidido, antes de que empiece el campeonato, que no va a continuar en su puesto. Quien tenga alguna duda al respecto de esto que estoy diciendo no tiene más que dirigirse a la hemeroteca. Luis, que antes del Mundial dijo que si España no llegaba a semifinales se iría y luego se quedó, aclaró antes de la Eurocopa que no existía ninguna posibilidad de que continuara en su actual puesto y, tras ganarla, añadió que nadie había hecho nada para que él siguiera. ¿Para qué iba a hacer nadie nada si él mismo insistió en reiteradas ocasiones en que tenía una "fecha de caducidad"?
Las declaraciones de Marcelino tendrían algún valor si, en vez de producirse cuatro días después del final de la Eurocopa, hubieran llegado cuatro días antes. Yo me habría quitado el sombrero si Marcelino, en lugar de hablar el 2 de julio con el toro ya fileteado, hubiera dicho el 6 de junio que si él fuera Del Bosque le daría vergüenza sentarse en el mismo sitio que el "maestro". Pero resulta que el maestro, que había sido eliminado en octavos de final del Mundial y que luego había pasado las de Caín para clasificar a la selección para la Eurocopa, todavía no había hecho historia. Hay ocasiones en que es mucho mejor para todos que los héroes permanezcan en silencio, la verdad. Y otras que no. Por ejemplo: a mí me habría gustado que uno de los campeones del 64, sólo uno, hubiera salido en defensa de Pereda para decir que las imágenes del gol de Marcelino que había distribuido el NO-DO eran más falsas que un duro de madera. No salió ni uno. Cuarenta y cuatro años después conocemos la verdad de lo sucedido.
98 comentarios
2 de Julio de 2008 - 09:58:16 - Juan Manuel Rodríguez
Hay una película de Rod Lurie que me gusta mucho. Se llama
Candidata al Poder, y cuenta la historia de la senadora Laine Hanson y la cantidad de tropelías que le gasta el congresista Shelly Runyon, que curiosamente pertenece a su mismo partido político, con objeto de impedir que sea designada como vicepresidenta de los Estados Unidos y poder así colocar a su propio candidato, que no es el del presidente. Al final de la película, después de un montón de vicisitudes, zancadillas, empujones y trampas, Runyon, interpretada por Joan Allen, le comenta algo al presidente, a quien da vida en la pantalla Jeff Bridges: "los principios sólo significan algo si te atienes a ellos cuando son inconvenientes". Y es verdad. Ahora mismo lo más fácil, casi me atrevería a decir que lo único políticamente correcto, es encumbrar a Luis y meterle el dedo en el ojo a Raúl, que lleva tres meses sin hablar y que, cuando lo ha hecho, ha sido para apoyar sin fisuras a la selección cuya camiseta ha defendido más veces que nadie. Lo más conveniente era apoyar al Raúl del gol en la final de la Copa Intercontinental, ¡pero eso resulta tan endemoniadamente sencillo!... Lo divertido llega ahora.
Como el barman del hotel en el que se acaba de celebrar la fiesta de fin de año, yo también he tenido que escuchar de todo durante estos días. Por ejemplo, he oído a aquellos que defendieron con pasión la idea de que el Real Madrid de Capello había ganado la Liga debido a que sus jugadores se conjuraron y le dejaron conscientemente al margen de cualquier decisión técnica, sostener, casi con el mismo arrojo y decisión, que en el éxito de España sólo ha tenido que ver la emergente figura de Luis. Yo creo que el fútbol pertenece siempre, en cualquier caso y bajo cualquier circunstancia, a los futbolistas, y que el entrenador, se llame éste como se llame, tiene que estorbar lo menos posible, tal y como decía Marco van Basten. También he oído cómo alguien con más copas de las habituales en su cuerpo susurraba al final de la barra que quienes defendimos, y aún defendemos, la presencia de Raúl en la selección, no nos alegramos con la victoria de España ante Alemania.
Ahora llega Vicente del Bosque. Alguien que conoce mi buena relación personal con el nuevo seleccionador me preguntaba ayer qué pasaría ahora con Del Bosque y si acabaría siendo tan crítico con él como lo fui en su momento con Clemente, Camacho, Sáez o el propio Luis. Vicente, que ha ganado él sólo más títulos que los cuatro seleccionadores anteriormente citados juntos y que es un hombre normal y poco engreído, tendrá que atravesar su primer problema realmente serio con la convocatoria que, allá por el mes de agosto, deberá hacer pública para jugar un partido amistoso contra Dinamarca en Copenhague. Y que a nadie le quepa la más mínima duda de que servidor y picapedrero volverá a pedir la presencia del capitán del Real Madrid, ganada a pulso sobre el campo, en dicha lista. Si Del Bosque no le lleva, preguntaré con educación por qué no lo hace, atenderé a las explicaciones del seleccionador y, si no me convencen, volveré a la carga. Me llevo bien con Vicente, pero estoy más unido a mis principios. Aunque ahora resulten claramente inconvenientes.
231 comentarios
1 de Julio de 2008 - 09:04:02 - Juan Manuel Rodríguez
Estamos en un país libre. Si David Trueba, cuya mayor contribución al
séptimo arte es quizás la agotadora
Soldados de Salamina, puede afirmar tan tranquilo en la revista
Fotogramas que detesta a Steven Spielberg, que tiene cuatro películas seleccionadas por el
American Film Institute entre las cien mejores de toda la historia, porque "le ha hecho un daño brutal al cine" sin que caiga rauda sobre él una patrulla de la
policía cinematográfica, no sé por qué yo, entre tanto fasto, no voy a poder seguir manteniendo exactamente lo mismo que dije sobre Luis Aragonés antes de que le ascendiéramos a los altares, y que no afecta, por cierto, a su indudable éxito deportivo y personal en la Eurocopa que acaba de finalizar: Luis, que ha hecho historia en el mes de junio de 2008, mintió cuando dijo que se iría si España no alcanzaba al menos las semifinales del Mundial de 2006, se equivocó al prescindir de Raúl y luego no supo explicar por qué lo había hecho, dejándole esa tarea a sus
satélites.
Debe ser que el éxito de la Eurocopa le ha ablandado los sesos a más de uno. Ahora me entero de que fue Zapatero, y no Torres, quien marcó el gol de la final a pase de Lissavetzky, y no de Xavi. También me informan de que una asociación ha puesto en marcha una iniciativa para que le pongan una calle de Móstoles a "la madre que parió a Casillas", y en
El Mundo han empezado a solicitar firmas con objeto de pedirle perdón a Luis. Una voz en "off" del canal televisivo
Cuatrovski, el mismo en el que durante todo el mes de junio ha aparecido otro tipo chisposo del estilo de
Carreñoski clavándole palillos a un muñequito de trapo, (¡cuidado con el
vudú, compañero, que Podolski también te puede poner a ti una vela negra!) pidiendo para los demás migrañas, dolores intestinales y lesiones musculares varias, y otras en "on" de otros canales, se empeñan en que "los periodistas", así, en abstracto, le pidamos perdón a Luis (¿también De la Morena, que le insultó personalmente?) no se sabe bien por qué. O al menos yo no lo sé. ¿Por qué, voces en "off" y voces en "on" he de pedir yo perdón?... ¡Anda, un pareado!...
Hasta Iker Casillas, por quien siento un aprecio personal indudable, ha solicitado que los periodistas críticos con Luis rectifiquemos nuestras palabras. Pero si yo doy por hecho que las paradas milagrosas del portero del Real Madrid y nuevo capitán de la selección española no son fruto de la improvisación sino de su trabajo y esfuerzo diarios, no comprendo por qué él sí puede pensar que las opiniones críticas de los periodistas profesionales serios son producto de la ofuscación o la inquina personal y giran, cual veleta, dependiendo de por dónde sople el viento. En mi caso, las críticas hacia Luis, explicadas al principio de este artículo, siguen valiendo exactamente igual con una Eurocopa o tres Mundiales. Por supuesto que sigo pensando que Raúl se ganó sobre el campo su convocatoria y que Luis no explicó bien su ausencia de la lista de veintitrés. Y ahora, dime, Iker: ¿tú crees que Raúl, tu compañero de equipo, el capitán del Real Madrid, se ganó estar con vosotros en Austria o, por el contrario, piensas que el seleccionador hizo bien dejándole en España? Mójate y yo mismo iré a pedirle al alcalde de Móstoles que le pongan tu nombre a una calle.
172 comentarios