Marzo 2008
31 de Marzo de 2008 - 13:10:15 - Juan Manuel Rodríguez
Raúl alcanzó ayer a Santillana como segundo máximo goleador histórico del Real Madrid. Las dudas acerca del número exacto de goles conseguidos por el gran Carlos Alonso, si fueron 289 o llegó a marcar el 290, resultan insignificantes puesto que Raúl, a quien Hierro definió como
el Ferrari, superará esa cifra con creces, pasando por la izquierda a don Alfredo Di Stéfano, máximo goleador del
mejor club del siglo XX según la FIFA. El gol de Raúl, otro tanto salvador que desatascaba un partido que se complicó mucho, molestó sobremanera al entrenador del Sevilla; no en vano, el capitán del Madrid marcaba sólo un minuto después de que lo hiciera Kanouté, empatando injustamente un partido que el equipo de Schuster parecía tener bien amarrado. Raúl, rodeado de defensas, controló en una baldosa y lanzó un disparó que se coló en la portería de Palop por el único resquicio libre que quedaba.
Dicen que José Armando Ufarte, la mano derecha del actual seleccionador español de fútbol, fue a espiar a Capel, pero lo cierto es que los mejores del partido fueron Heinze, que desgraciadamente no es seleccionable, Guti y Raúl, que tampoco lo es... al menos con Luis Aragonés sentado en ese banquillo. Fue precisamente el Di Stéfano entrenador quien puso de moda eso de "¿y a quién quito?". Cuando un jugador se quejaba o hablaba con la prensa para exigir un sitio en el once titular, Di Stéfano le llamaba a capítulo y le decía eso: "¿Usted quiere jugar?... Dígame a qué compañero suyo quito para ponerle a usted en el equipo". Ese debate, y no el de la presencia de Raúl en la alineación titular de España, sí que resulta falsario. A nadie se le pasó nunca por la cabeza quitar a Di Stéfano, y estoy convencido de que si, llegado el caso, un futbolista hubiera respondido "quite a este, o a este otro, o aquel porque yo soy mejor que todos ellos", él lo hubiera hecho, aunque sólo fuera por haberle echado un par de narices.
A la pregunta de "¿a quién quitamos para poner a Raúl?" yo respondo que hay que quitar a Luis. Hay que pasar de puntillas por el asunto de Raúl no vayan a molestarse el seleccionador y su entorno. Ayer, por cierto, el Bernabéu volvió a clamar por su presencia con España y hasta un español universal como Plácido Domingo reclamó la convocatoria del
7 blanco. Entre pasar de puntillas por el tema y hacerlo como un elefante en una cacharrería, yo me quedo con esto último: entremos todos como auténticos elefantes en esta inexplicable cacharrería. Hay que quitar a Luis, pero no, como algunos pretenden dar a entender, para que ponga siempre a Raúl sino para que explique por qué no lo lleva si es que decide hacerlo así. No deberíamos caer en el error de santificar la anormalidad, y es a todas luces anormal que el segundo mayor goleador histórico del Real Madrid no juegue con España. De titular, por supuesto.
103 comentarios
30 de Marzo de 2008 - 18:56:40 - Juan Manuel Rodríguez
Siempre me he preguntado qué podrá llevar a un ciudadano razonablemente cuerdo a levantarse muy pronto un domingo por la mañana, desayunar, coger el cochecito y marcharse, sólo o en compañía de otros acaso menores de edad, a poner a parir a unos futbolistas que trotan en círculo como ponis en un circo, indiferentes al ruido callejero, y a los que sólo puede gritar detrás de unas rejas y a larga distancia. También me he preguntado qué podrá llevar a un periodista razonablemente inteligente, salvo que tenga de jefe a Ignatius J. Reilly, que todo es posible en este curioso negocio de la prensa deportiva, a colocarle una cámara delante al susodicho ciudadano para que éste le jure a España entera en arameo, recitando a continuación la lista de todos y cada uno de los desagradabilísimos y dolorosísimos males de los que habrá de morirse en un plazo razonablemente corto de tiempo la plantilla al completo del equipo de sus amores.
Hay un eslogan que no puede faltar jamás en una reunión de estas características, algo así como un clásico de la invectiva futbolística dominical, y es el de
menos millones y más criadillas (sabrán ustedes perdonarme la autocensura en forma de sustitución de la palabra original que rima con millones por un sucedáneo acaso más amable y que, al fin y a la postre, se refiere también a los órganos glandulares del aparato reproductor masculino, gónadas, por cierto, que estos caballeros echan siempre en falta cada vez que su equipo pierde un partido). Y eso era precisamente lo que gritaban esta mañana un grupo reducido de personas en La Masía al paso de los Xavi, Puyol, Iniesta y Eto'o,
¡menos millones y más criadillas!, en clara referencia no al número de testículos de sus jugadores, que, salvo malformación física o milagro de la naturaleza, habrán de ser dos, sino al arrojo, el coraje, las agallas o los redaños, valores todos ellos localizados, simbólicamente por supuesto, entre los dos muslos del varón, por delante del periné.
La indignación culé crece casi al mismo tiempo que decrece la originalidad de sus protestas. Ya dije el otro día que nuestra Liga se ha convertido en una conjura de los necios futbolística en la que uno, el Real Madrid, falla, mientras que el otro, el Barcelona, falla más. Falta por saber qué hará hoy el Madrid ante el Sevilla pero, independientemente del resultado, lo más poético sería que el campeonato se lo llevase el Villarreal, un equipo modesto que juega bien al fútbol. Porque al final, por mucho que repitan en La Masía la eterna cantinela que da título a este artículo, no es cuestión de brío sino de calidad y acaso también de hambre, la tantas veces referida
mirada del tigre. Si Pellegrini, Nihat y Pires no lo remedian, esta Liga la ganará un gato y no un tigre. Y, en lo que al Barça se refiere, al final de la temporada, según comentaba un enfurecido aficionado, Laporta cortará por lo sano y pondrá de patitas en la calle, o quizá a las puertas de la Premier, "al Rijkaard" porque, tal y como asegura otro famoso eslogan futbolístico, es más fácil echar a uno que echar a veinte. También tiene criadillas la cosa.
24 comentarios
28 de Marzo de 2008 - 10:42:36 - Juan Manuel Rodríguez
5.- Otro problema con el que nos encontraremos, al menos durante la primera fase, es el de nuestros rivales. Siempre habrá algún futbolista informado, el típico listillo, que sepa con qué selecciones nos tocó en el sorteo de la primera fase y que corra la voz entre el resto de expedicionarios. Aquí, en mi opinión, y puesto que sería materialmente imposible controlar a todos los jugadores de Rusia, Suecia y Grecia, habrá que ir a por los más famosos: Hiddink, seleccionador ruso, Ibrahimovic y Rehhagel, técnico griego. El día que Rial debutó con la camiseta del Real Madrid, su nuevo equipo recibía al Valencia en Chamartín. El objetivo del entrenador rival era secar como fuera a Di Stéfano, y con esa misión salió al campo un jugador llamado Mangriñán. Lo logró, hasta el punto que la
saeta declaró lo siguiente al final del partido: "entré en el urinario y, cuando me di la vuelta, me tropecé con Mangriñán". A aquello se le llamó
mangriñear, y eso es lo que tres federativos deberán hacer con las personas anteriormente citadas,
mangriñearlas para que ningún jugador español sepa que están allí. ¿Cómo?... No seré yo quien pretenda enseñarle a estas alturas a Villar el arte de la supervivencia.
6.- Una vez pasada con éxito la primera fase, que para los internacionales españoles serán tres partidos corrientes y molientes, todo será más sencillo, aunque en teoría nuestros adversarios serán más difíciles. Habrá más problemas si nos toca jugar contra Italia, Holanda, Francia o Alemania, y muchos menos si nuestros rivales son croatas o turcos, (sinceramente, no veo yo a Marchena reconociendo por la calle a Kacar) pero sí habrá que prever la posibilidad de que, a lo largo del campeonato, nos toque con austríacos o suizos, que son los locales. Aunque nuestros anfitriones tampoco se caracterizan por su excesivo apasionamiento sí sería conveniente, sin embargo, que empleados de la federación retirasen todas las banderas, carteles o gorritos que pudiesen prevenir a los nuestros de lo que realmente está sucediendo. Si el campo está medio lleno, mejor, pero si eso no es posible se agradecería que a los aficionados suizos o austríacos se les entregase alguna banderita española.
7.- Asunto autobuses: los jugadores probablemente deban trasladarse hasta los campos en autobús y será fácil para ellos reconocer con una simple mirada por la ventanilla que aquello no es Bután sino centroeuropa. La solución consistirá en tintar las ventanillas del autobús también por dentro. En el caso poco probable de que alguno de los jugadores no vaya escuchando música o durmiendo y pregunte qué narices está pasando, se le dirá que viajan de noche porque se está celebrando el
aniversario del gurú Rinpoche: me juego el pellejo a que no repregunta.
8.- Tema Raúl: sería bueno que Luis convocase a Raúl sólo por el motivo que paso a exponer a continuación. Puesto que todo el mundo sabe que Luis jamás convocará al capitán del Madrid para nada relevante, la presencia en Bután (perdón, en Austria) del
7 merengue relajaría más aún si cabe los ánimos de los muchachos. Con Raúl allí, y conociendo que el seleccionador no se baja los pantalones ni siquiera cuando tiene que pasar por el arco de seguridad de un aeropuerto, la expedición acabará por convencerse de que aquello no le importa ni a Blas, o sea Luis.
Siguiendo estrictamente estos ocho pasos, lo más probable es que España gane la próxima Eurocopa o, al menos, tenga un papel protagonista. Del mantenimiento en Babia de nuestros futbolistas dependerá el éxito o el fracaso de nuestra operación. Cuanto antes empecemos a trabajar en ello, mucho mejor. Preparados, listos...
93 comentarios
27 de Marzo de 2008 - 14:40:06 - Juan Manuel Rodríguez
Está visto que a nuestra selección, que se derrumba ante cualquier campeonato que huela a oficial, sin embargo no hay quien la tosa cuando de partidos amistosos se trata. Dándome cuenta de esta curiosa circunstancia -la del hundimiento total y absoluto ante el primer equipillo de tres al cuarto con el que el bombo quiera emparejarnos en Mundiales o Eurocopas y el posterior y alentador resurgimiento ante auténticas potencias cuando sólo está en juego el honor y un par de cañas- y después de mucho cavilar, he aquí mi manual de instrucciones para ganar la próxima Eurocopa, enfocado en su totalidad, como podrá comprobar el amable lector, a la distracción del futbolista con el único objeto de hacerle creer que en junio no se jugará nada de nada.
1.- Nos vendrá de perlas el hecho de que, en líneas generales, el futbolista profesional presuma de no leer jamás la prensa, escuchar la radio o ver la televisión. La federación deberá hacerles creer desde este preciso instante que Jaime Lissavetzky ha inhabilitado a Angel Villar y que Joseph Blatter nos ha eliminado en los despachos. Doy por hecho que todo el mundo es consciente de que nos encontramos ante un asunto de Estado de forma que si usted, o usted, o usted, reconoce a un seleccionable por la calle, laméntese mucho y ponga cara triste. Sería bueno adornar el rostro apenado y ojeroso con exclamaciones del tipo de "¡qué lástima que no vayamos a jugar la Eurocopa!" o "¡menudo sinverguenza el tal Blatter!"
2.- Aquí nos encontramos con el pequeño obstáculo del viaje. Una vez convencido de que, efectivamente, España ha sido eliminada en los despachos, el jugador querrá organizar sus propias vacaciones con antelación. Es muy importante que todas las agencias de viajes del país estén compinchadas de tal modo que, cuando un futbolista llame para reservar plaza, la respuesta sea siempre la misma independientemente del destino escogido: "lo siento, no nos queda nada". En el paso 2 resulta esencial que la agencia identifique al futbolista y, por supuesto, el resto de familiares han de ser conocedores de la realidad, no vaya a ser que en lugar de Puyol, por ejemplo, llame su señora y nos fastidie el plan.
3.- Aunque el futbolista no viaje por su lado, el caso es que, tarde o temprano, tendremos que iniciar el viaje hacia Austria. La federación habrá de sacarse de la manga un torneillo sin importancia que la AFE ha organizado en Bután durante tres semanas. "¿Tres semanas?", preguntarán los futbolistas, y entonces la federación tendrá que tener una respuesta preparada, siempre la misma: "esto sirve para recaudar fondos y levantarle a Pichichi un monumento en cada campo de España". Entonces el futbolista responderá: "si es por Pichichi, vale", aunque la mayoría no sepa quién fue ese señor.
4.- El aspecto positivo de elegir Bután es que queda lejos, en la cordillera del Himalaya entre India y China. El aspecto negativo de elegir Bután es que los butaneses y butanesas tienen rasgos evidentemente asiáticos, muy alejados, en cualquier caso, del que puedan poseer austríacos o suizos. Para evitar la pregunta de algunos futbolistas, ("¿por qué hay tantos austríacos en Bután?") la federación deberá fletar otro avión con auténticos ciudadanos de Timbu, la capital de Bután, vaciando a continuación de austríacos el hotel de concentración de España y ocupándolo de auténticos butaneses y butanesas, contratados para la ocasión. Por supuesto que los jugadores no deberán salir nunca y bajo ningún concepto del hotel salvo que sea para jugar un partido.
(Continuará)
45 comentarios
26 de Marzo de 2008 - 14:18:18 - Juan Manuel Rodríguez
La única polémica ficticia que yo veo aquí es la que el presidente de la República Independiente del Barça pretende colarnos otra vez con sus curiosas opiniones acerca de Cataluña. En el Algarve no hubo ficción sino triste realidad: un responsable del Fútbol Club Barcelona impidió que unos niños en edad pre-benjamín estuvieran formados sobre el terreno de juego mientras sonaba el himno nacional español. Suena a H.P. Lovecraft, pero no es así. Desde el mismo día que accedió al cargo, Joan Laporta estaba pensando cómo dar el salto a la política, utilizando, si ello fuera necesario, al club de sus presuntos amores como improvisada plataforma. No discuto que el Barça sea más que un club para los aficionados culés, del mismo modo que no cuestionaré tampoco que el equipo de fútbol de Calahorra lo sea también para los calagurritanos, pero lo que no podrá ser nunca es el equipo de España, ese título honorífico está reservado para otro.
Pero, aunque soy consciente de que me estoy metiendo en cuestiones psiquiátricas y, por lo tanto, piso terreno pantanoso, posiblemente sea esa frustración la que lleve a Laporta a definir Cataluña como un país entre España y Francia. No lo sé, prometo consultarlo con un profesional. Lo que tiene que hacer Laporta es ser consecuente hasta el final con sus estrafalarias ideas y, si realmente piensa que Cataluña es un país entre España y Francia, dar un paso al frente y presentarse a las elecciones a la presidencia del club propugnando como primer punto de su nuevo programa la creación de una Liga profesional de fútbol entre la española y la francesa en la que, por supuesto, participe con todas las de la ley el Barcelona. El resto de manifestaciones, destinadas a un público minoritario pero afín, cabe situarlas en un momento concreto de la vida política catalana y probablemente también en el deseo de Laporta de postularse como el nuevo José Luis Carod, aquel que exigiera el boicot a Madrid como ciudad organizadora de los Juegos de 2012.
De verdad que me gustaría que, además de ir explicando por ahí qué es para él y para cuatro más Cataluña, Laporta contara también cómo va a poner en marcha la Liga catalana y qué equipos participantes, excepción hecha del Barça, van a competir en la misma. Sería muy curioso conocer quienes estarían dispuestos a compartir la idea de España, Cataluña, Barcelona y el Barça que tiene el actual presidente del club. Imagino que ya habrá hecho sus averiguaciones y que, a la espera de tiempos mejores para él y peores para el resto, se conformará con hacerle la puñeta a niños que no se pueden defender por sí sólos. Para ir ganando votos, pensando siempre en lo más adecuado para su carrera política, podría pedir el boicot a Madrid como sede de los Juegos de 2016. A lo mejor ya se le ha adelantado Puigcercós, pero siempre le quedará el año 2020.
77 comentarios
25 de Marzo de 2008 - 14:30:10 - Juan Manuel Rodríguez
Supongo que la baza de la que presumió la semana pasada el ilustre Paco Chaparro y que nos anunció a bombo y platillo para el día de hoy no tendría nada que ver con la denuncia presentada por la Fiscalía de Sevilla contra el actual propietario del club por un presunto delito societario. A Manuel Ruiz de Lopera le acusan concretamente de descapitalizar al Betis "en beneficio propio o de terceros y con abuso de su cargo como consejero delegado o administrador de hecho". Pero no, no puede ser, no se estaría refiriendo a eso porque de las palabras de Chaparro deduje claramente que la misteriosa carta que guardaba bajo la manga y que se conocería hoy, 25 de marzo, era un as y, por lo tanto, el Betis saldría vencedor de la partida y conduciría a la bancarrota a Angel Villar. Por otro lado, la denuncia contra Lopera por "producir una descapitalización del Real Betis Balompié SAD a través de la entidad Encaje del Deporte SA que tiene atribuida la exclusividad de negociar, firmar, gestionar y cobrar todos los ingresos que se produzcan por la actividad del Real Betis", gestionando "sin transparencia los fondos del club deportivo, beneficiándose así de la financiación de éste", según la Fiscalía, se conoció el lunes 24 y la bomba de Chaparro estaba prevista que estallase hoy, martes 25.
Igual me estoy precipitando porque todavía quedan diez horas hasta que acabe el día y en el Betis son muy dados a convocar ruedas de prensa nocturnas. O lo mismo Chaparro se estaba refiriendo al anuncio de que el partido contra el Barcelona se jugaría al final en el estadio Ruiz de Lopera, y eso a pesar de que la decisión del Comité de Competición fue clara. Si es a eso a lo que se refería Chaparro, ni baza, ni bacita, ni bomba, ni bombita. De todos era sabido que el Betis, que también tiene abogados, recurriría ante el Comité de Apelación y, puesto que éste tiene la rara costumbre de reunirse sólo los jueves, el club sevillano alegaría la imposibilidad material de trasladar con tan poco tiempo por delante el partido contra el Barcelona. Creo recordar que no es la primera vez que lo hace y, además, está en su perfecto derecho. Si a lo que se refería Chaparro, que sólo él lo sabe, es a que el partido contra el Athletic se reanudará, se equivoca: la decisión de Competición fue firme y, salvo morrocotuda sorpresa, será ratificada por Apelación.
Y, para ser totalmente justo, yo creo que el Betis, que probablemente deba jugar sus dos próximos partidos fuera del Ruiz de Lopera, tendría que hacerlo también sin Chaparro en el banquillo. Me sorprende sobremanera que ningún organismo competente en la materia haya decidido actuar de oficio nada más conocer las declaraciones de este hombre a propósito de la pronta recuperación de Armando. Si yo fuera amigo, conocido o asesor legal de Chaparro, que no lo soy, le diría por su bien que la única baza que tiene consiste en entrenar y no abrir demasiado la boca. Ahí está, sin ir más lejos, el caso de Alfonso Cabeza: dos años estuvo amenazando con tirar de la manta y, al final, ni manta, ni mantón, ni cubrepiés, ni edredón, nada de nada. Eso sí, dejó la presidencia del Atlético de Madrid y empezaron a lloverle ofertas de los programas del corazón. ¿Será eso lo que pretende Chaparro? ¿Querrá convertirse en otro Jorge Javier?
98 comentarios
24 de Marzo de 2008 - 17:42:14 - Juan Manuel Rodríguez
Toni Grande dijo ayer en
El Tirachinas que el Real Madrid seguía dependiendo de sí mismo y no pude evitar echarme a temblar; afortunadamente para los aficionados merengues no es así y el Real Madrid no depende sólo de sí mismo sino también del Barcelona que, a pesar del engañoso 4-1 del domingo, está para el homenaje, y del Villarreal, una incógnita. Nadie sabe qué será capaz de exigir para sí este simpático
submarino amarillo, pero, mientras lo descubrimos, el equipo de Manuel Pellegrini supone para quien esto firma una esperanzadora y oxigenante bocanada de aire fresco entre tanta miasma futbolística. Como ya dije en artículos anteriores, de ganar la Liga, el Madrid o el Barça lo harán arrastrándose por los campos de España. La ventaja del Villarreal hasta ahora es que no ha tenido que pararse a pensar en la posibilidad real de alzarse con el campeonato puesto que todo el mundo, empezando por los propios culés, daba por descontado que sería para los blancos, pero ahora se abre una posibilidad emocionante y surge la siguiente pregunta: ¿serán capaces de aguantar el
mal de altura?
Es triste decirlo (o no) pero el único final feliz que yo le veo ahora mismo a esta historia es el que acaba con el título en las vitrinas del Villarreal. Por lo menos sería una Liga con moraleja, como las viejas fábulas de Esopo, y le serviría de enseñanza a Bernd Schuster: "Estaba una zorra con mucho hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca. Mas no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose: ¡Ni me agradan, están verdes!" Moraleja: nunca traslades la culpa a los demás de lo que no eres capaz de alcanzar. Si al Villarreal no le da por pensar que tiene a tiro de piedra al Barcelona, y por lo tanto la segunda plaza que asegura la Champions, y a sólo dos victorias al Madrid, no me cabe la menor duda que será otro candidato serio al título. Y conociendo la forma que Pellegrini tiene de trabajar con los jugadores, no creo que en el vestuario se hable demasiado de la Liga.
Por lo demás, y por si no hubiera quedado ya meridianamente claro, quiero que conste en acta que a mí no me da en absoluto lo mismo cómo se ganen o se pierdan los partidos y que, en el caso concreto del Real Madrid, me parece que lo mínimo que se le puede exigir, más aún después de una inversión de cien millones de euros, es que gane jugando bien. Al margen de los evidentes, este equipo (quizá sería mejor decir "este club") sólo tiene un problema y es el poco espacio libre que queda en la sala de trofeos. No comparto esa idea según la cual la gente olvida cómo se ganaron los títulos, y me parece que existe una notable diferencia entre las cinco Ligas seguidas que conquistó de forma soberbia la
Quinta del Buitre y, por ejemplo, la que ganó le temporada pasada con Fabio Capello sentado en el banquillo. De ahí que coincidiese (una de las pocas veces) con Ramón Calderón en la necesidad de prescindir de Capello. De ahí que ahora no entienda cómo es capaz de afirmar con tanta contundencia que el alemán seguirá si él quiere seguir. El, por supuesto, está loco por la música, pero la letra la pone el madridismo militante, ¿o no?
72 comentarios
23 de Marzo de 2008 - 18:07:54 - Juan Manuel Rodríguez
El pasado domingo, hace ahora justo una semana de aquello, afirmé en
El Tirachinas que la persona que había arrojado una botella contra Armando era un animal de bellota. Creo recordar que ese fue el adjetivo que empleé, animal de bellota, y si no fue ese exactamente sería otro similar; en cualquier caso, calificando así al individuo que cometió un acto tan execrable como aquel, trataba de recoger en poco tiempo lo frustrado e indignado que me encontraba con aquellos a quienes les importa una higa el fútbol y que, escondidos entre la masa, pagan sus frustraciones cometiendo actos vandálicos. El lunes, veinticuatro horas después, me ratifiqué en lo dicho y, tras escuchar a los responsables del Betis, me mostré más frustrado e indignado aún que cuando se produjo la agresión hacia el portero del Athletic. Insisto en que me hubiera gustado que se hubieran extraido conclusiones generales a propósito de un hecho concreto tan deleznable como aquel, pero la botella no había impactado todavía en el ojo de Armando y ya había quien empleaba el triste, simplón y aburrido "y tú más".
Por supuesto que no pienso cambiar ni una sola de mis opiniones acerca de lo que sucedió el otro día en el estadio Manuel Ruiz de Lopera, ni una sola. Creo que la Liga de Fútbol Profesional y la federación española han de ser inflexibles con situaciones como esa, y sostengo que quien lanzó la botella al campo es el único culpable, pero que el Betis es responsable de lo sucedido dentro de sus instalaciones. Sobre ese asunto en concreto, sobre los niveles de seguridad exigidos para acceder al campo, empezó a circular justo al día siguiente un vídeo que ponía en solfa a los responsables de dicha materia, insistiendo además en el hecho de que aquello no era en absoluto nuevo sino más bien todo lo contrario. En una desafortunadísima rueda de prensa, Pepe León dejó dicho lo que pensaba sobre la sanción del Comité de Competición, pero, lejos de parar, el folclore ha continuado y ahora me topo con unas declaraciones de Paco Chaparro para las que, por primera vez en años, no encuentro palabras.
Después de aclarar que veía la mano negra de Angel Villar detrás de la decisión del Comité de Competición, convertido en la
brazo armado del presidente de la federación, convendría que León dijese ahora qué clase de mano se esconde a la sombra del entrenador del Betis cuando éste deja caer que Armando fingió una lesión con el único objeto de lograr una sanción para el club andaluz y que, una vez logrado el castigo, se recuperó milagrosamente. Me gustaría saber cómo es posible que España casi se parase cuando Bernd Schuster preguntó por el lugar de nacimiento de un árbitro y ahora nadie haya dicho nada sobre la actitud del tal Chaparro. ¿No merecería sanción?... Por supuesto que sí: primero por parte de su club y después por parte del Comité de Competición o, en su caso, de la Comisión Antiviolencia. Como aquí todo sale gratis, Manolo Jiménez se refirió así ayer al cabezazo que Maresca (6 minutos estuvo sobre el campo, 6) le propinó en la nariz a Agüero: "se las sabe todas". ¿Qué hacemos con las
lenguas negras? 81 comentarios
22 de Marzo de 2008 - 15:52:40 - Juan Manuel Rodríguez
Son las cuatro menos cinco de la tarde del sábado 22 de marzo y todavía ningún responsable médico del Real Madrid ha tenido a bien explicar por qué el pasado martes por la noche se decidió operar deprisa y corriendo al máximo goleador del equipo. Uno de los médicos ejerció, al parecer, de azafato de Van Nistelrooy en su viaje hasta Amsterdam, pero fue un especialista holandes quien acabó metiendo el serrucho. Han pasado más de 72 horas desde la intervención quirúrgica y el primero en abrir el pico ha sido Bernd Schuster, quien, como todo el mundo sabe, es un reputadísimo especialista mundial en tobillos dañados. ¿Por qué trataron de ocultar la operación? ¿Quién tomó la decisión? ¿Cómo es posible que un club con un presupuesto de más de trescientos millones de euros anuales consienta que uno de sus profesionales elija el país y el médico que ha de intervenirle? ¿En qué consistió la misión del médico del Madrid que acompañó al delantero? Si era un mero observador y el plácet ya estaba dado, ¿para qué viajar?
Me extrañó que una junta directiva que se excita tanto con los comunicados y recontracomunicados como la que preside Ramón Calderón no sacara ni uno sólo hasta bien entrada la tarde del miércoles 19 de marzo, el día de la operación. Hubo, eso sí, un comunicado extraoficial auspiciado por Alfredo Relaño en la portada del diario
As, vendiendo la Kawasaki de Huntelaar, otro
torpedo Muller. El secretismo con el que pretendió llevarse todo el asunto se debió a que el
problema Van Nistelrooy era, en realidad, el problema de Calderón y, por supuesto, el problema de Pedja Mijatovic y de una planificación deportiva que se cae a trozos. Por muchos rollos macabeos que quiera contarnos ahora Schuster, los médicos del Madrid, probablemente guiados desde arriba, recomendarían al jugador que no se operara y que aguantara hasta el final, pero el futbolista pensó que el equipo ya no estaba en la Champions y aventajaba en siete puntos al Barça en la Liga, y que la Eurocopa seguía estando a la vuelta de la esquina.
Y de repente, Roberto Soldado. El
problema Van Nistelrooy no sólo deja en mal lugar al presidente y al director deportivo sino también al entrenador. El Madrid va a tener que jugarse el tramo trascendental del campeonato con un futbolista al que se ha ninguneado en reiteradas ocasiones, faltándole al respeto en algunas de ellas. Schuster ha sido meridianamente claro con Soldado a la hora de hacerle entender que no tiene la calidad suficiente como para estar en la primera plantilla del Real. El
problema Van Nistelrooy nos conduciría así al
misterio Soldado porque, ¿alguien me puede explicar por qué se impidió al jugador que emigrase cuando todo el mundo era consciente de que Schuster no le quería en el equipo? Imagino que, fiel a su primer apellido, Roberto acatará lo que se le diga, aunque absolutamente nadie podrá achacarle que, después de estar enfriando el botijo en el banquillo durante ocho meses, la mande fuera en vez de meterla dentro. Gajes del oficio.
22 comentarios
20 de Marzo de 2008 - 18:43:58 - Juan Manuel Rodríguez
A Albín le reprochan desde Santander que no enviara el balón fuera ante la lesión no fingida de Garay, pero el trabajo de Albín es el de jugar al fútbol mientras que el de Muñiz Fernández consiste en dirigir el partido. Albín cumplió con su obligación y Muñiz no lo hizo, o quizás el colegiado asturiano pensase que el jugador del Racing estaba mintiendo para impedir el ataque del Getafe. Porque esa es otra: los jugadores caen constantemente desplomados sobre el césped, fulminados por un rayo invisible, con el único objeto de engañar al colegiado. Así las cosas, y con objeto de dilucidar cuándo un futbolista está siendo sincero y cuándo no, el árbitro tendría que salir equipado al campo con un polígrafo, con el problema añadido de que, para hacerle la prueba al jugador-actor o al actor metido a futbolista, tendría que detener obligatoriamente el partido... En fin, un verdadero lío. Lo mejor es que decida siempre el árbitro y que si, como sucedió en el caso de ayer, un futbolista no quiere tomarse la justicia por su mano, luego no le estemos torpedeando con juicios morales sobre su conducta. Albiol hizo lo correcto.
A Casquero le reprochan desde Santander que, después de marcar el gol del empate, dijera o dejara de decir e hiciera o dejara de hacer. No sé qué dijo ni tampoco qué hizo, lo único que sé es que marcó un golazo y clasificó a su equipo para otra final de la Copa del Rey. Y estoy convencido, además, de que cualquier otro futbolista del mundo en su situación habría hecho exactamente lo mismo: marcar el gol y, a la conclusión del partido, tras la ducha, valorar tranquilamente qué otras opciones tenía. Son los propios futbolistas quienes están repitiendo todo el día la monserga esa del
código del fútbol. A mí me viene mucho mejor que se cuente todo siempre y en cualquier circunstancia, pero lo que no puede ser es que los jugadores tiren del código cuando les protege y lo rompan cuando se trata de dejar en mal lugar al adversario. O existe el código o no existe, así de simple. Casquero hizo bien marcando el gol y su supuesta deslealtad con el Racing será una cuestión que deberá aclarar en privado si es que le apetece hacerlo.
Mucho antes de que Casquero lograse el empate a uno a pase de Albín, el Racing ya era un equipo moribundo sobre el terreno de juego. El Racing, y lo sabe bien Marcelino con quien tuve ocasión de hablar nada más finalizar el partido, empezó muy fuerte y tuvo ocasión de sentenciar la eliminatoria, pero Colsa y, sobre todo, Tchité, desaprovecharon dos ocasiones clarísimas de marcar el segundo gol. No habrá mucha gente dispuesta a rebatirme el hecho de que, con pase o sin pase de Albiol, con o sin gol de Casquero, el Getafe habría obtenido igualmente la clasificación para la gran final. Laudrup iguala a Schuster, con la diferencia de que el danés es un tipo tranquilo y educado mientras que el alemán se ha convertido en un histrión de sí mismo. Si yo fuera Angel Torres trataría de blindar cuanto antes a Laudrup no vaya a ser que los moscones comiencen a revolotear a su alrededor.
17 comentarios
19 de Marzo de 2008 - 12:00:46 - Juan Manuel Rodríguez
Sólo un niño de cinco años podría creerse que detrás de la sanción -¡ejemplar, sí, por fin!- al Betis se encuentra la mano negra del presidente de la federación. Nada más conocer la decisión del Comité de Competición, con la que no puedo estar más de acuerdo, los responsables del club verdiblanco se prepararon para diseñar una estrategia de defensa tan vieja como la vida misma y, apelando al corazón que no a la cabeza, pusieron en marcha el ventilador. Me resulta curioso que, cada cierto tiempo, Manuel Ruiz de Lopera, que es el que manda, saque a pasear a Javier Tebas. Tebas es uno de los enemigos de Villar, a pesar de lo cual Lopera no tuvo ningún inconveniente en nombrarle representante del Betis ante la federación; así, si las cosas le iban deportivamente mal, como es el caso, siempre podría echarle la culpa a la mala relación existente entre Villar y Tebas, a quien paradójicamente colocó él en el cargo.
Aquí la única mano negra que yo veo es la del fulano que arrojó una botella contra un jugador del equipo rival, ocasionándole los problemas que todos conocemos. No pienso volver a leer el parte médico de Armando porque es como una película de terror de George A. Romero. Imagino que en la decisión del Comité de Competición tuvo que ver también el hecho de que Armando es el portero titular del Athletic y que, de reanudarse el partido, lo haría en unas circunstancias distintas (peores para los vascos) tras el botellazo. También supongo que Alfredo Flórez y sus chicos tendrían en cuenta la famosa
alarma social. ¿Con qué cara salían ayer los miembros de Competición a decir que ni se cerraba el campo ni se daba por concluido el partido si cualquiera podía ver el rostro desfigurado del portero del Athletic? ¿Alguien se imagina lo que podrían interpretar los tres o cuatro tarados que se dan cita los domingos en los campos de España?
El campo del Betis está cerrado y bien cerrado. Si, tal y como asegura Pepe León, el club hizo todo lo que pudo para evitar otra (porque no es la primera) salvajada, no hizo lo suficiente o lo hizo muy mal y por lo tanto deberá perfeccionar en el futuro sus sistemas de acceso al estadio. Desconozco el grado de enemistad existente entre Villar y Lopera pero, salvo que los asesores jurídicos del Betis sean capaces de encontrar una conexión entre la persona que agredió a Armando y el presidente de la federación española de fútbol, me parece que aquí Javier Tebas, que el hombre no ha abierto la boca, no pinta absolutamente nada y sólo sirve como coartada. ¿Que se castiga la puntería?... Probablemente sea así, pero es que hasta en eso tiene mala suerte el Betis porque diera la impresión de que algunas de las personas con mejor puntería de España se dan cita en su campo. Que les pongan a tirar dardos. O que les lleven a la bolera. Pero que jamás les vuelvan a dejar entrar en un estadio de fútbol.
33 comentarios
18 de Marzo de 2008 - 11:49:32 - Juan Manuel Rodríguez
Carmelo Peña Rodríguez, el albañil que el sábado se dirigió al estadio Manuel Ruiz de Lopera de Sevilla, ocupó su localidad, se puso a ver tan tranquilo el partido que enfrentaba al Betis con el Athletic Club de Bilbao y, llegado un momento determinado, agarró con fuerza una botella de plástico y la arrojó contra Armando Ribeiro como quien lanza miguitas de pan a las palomitas en el parque, causándole una herida inciso-contusa, hiperemia conjuntival, edema en zona postero-inferior de la retina y Edema de Berling, ha pedido perdón por lesionar gravemente al portero vasco. Puede que su perdón sea sincero o puede que sólo forme parte de una estrategia legal; quizás haya un poquito de ambas y sea cierto que el agresor está agobiado y pida perdón por su acto y, al mismo tiempo, su abogado le haya recomendado que pida mil veces perdón antes de irse por la noche a la cama. Ni lo sé ni me importa.
Vende mucho esto de pedir perdón después de cometer una locura. Pero lo realmente noticiable habría sido encontrarse con las siguientes declaraciones: "Estoy muy contento con lo que hice. Cuando le vi rodar por el suelo retorciéndose de dolor me entró un gustirrinín por el cuerpo... Si al Consejo de Administración del Betis y a la afición no les importa volveré a intentarlo el domingo que viene. ¿Contra quién jugamos?... Lo digo para ir preparando la botella. ¿Puedo saludar?" Al menos Carmelo sí es consciente de que no puede saludar, de ahí que anoche saliera del módulo penitenciario de la prisión Sevilla 2 avergonzado y cubriendo su rostro con un ejemplar del diario
ABC. Este nuevo acto de salvajismo debería servirnos al menos para extraer conclusiones generales acerca de cómo frenar este tipo de actos aunque, por lo que he podido detectar hasta ahora, soy bastante pesimista al respecto. Anoche ya empecé a escuchar el tradicional, simplista y poco alentador "y tú más"...
Por supuesto que la afición del Betis no tiene absolutamente nada que ver con el tal Carmelo, pero la agresión se produjo en el interior de sus instalaciones deportivas, un estadio, por cierto, que lleva el nombre y los dos apellidos del dueño del club verdiblanco. Por supuesto que la afición verdiblanca reaccionó con prontitud dando caza al agresor, y por supuesto que el Consejo de Administración reprueba los sucedido el sábado por la noche, y naturalmente que hace bien en defender sus derechos, pero o la Liga toma cartas con firmeza en el asunto o esto acabará algún día con el Armando de turno sin poder levantarse del suelo, ya lo verán. No me vale lo que pasó en tal o cual campo hace un mes, siete o quince años, me vale lo que ocurrió hace cuatro días en el campo del Betis. En mi opinión, y a falta de la decisión que adopten los diferentes Comités federativos, el partido no debería reanudarse y el Athletic tendría que sumar tres puntos más en su casillero, pagando así un montón de justos a quienes les gusta el fútbol por un sólo pecador que perdió la chaveta. Y si en el futuro, ojalá no sea así, sucede algo parecido en Bilbao, Madrid, Valencia, Mallorca, Santander o Sebastopol, habrá que aplicar exactamente los mismos criterios. O eso o esperamos a que haya un muerto.
41 comentarios
17 de Marzo de 2008 - 11:17:43 - Juan Manuel Rodríguez
Anoche lancé al aire la siguiente pregunta en
El Tirachinas: ¿debería Ramón Calderón echar a Bernd Schuster en vista del mal fútbol exhibido a lo largo de toda esta temporada por el Real Madrid? El otro día, preguntado por la cuestión de la continuidad del entrenador, Pedja Mijatovic se mostró muy rotundo y seguro a la hora de afirmar que Schuster continuaría sí o sí, y Calderón añadió que los títulos no tenían nada que ver y que Schuster seguiría... si él quería seguir. A Mijatovic le recordaron el motivo (justo) por el cual se prescindió de Capello, y el director deportivo, que se ha ganado una merecida fama de escapista, regateó al periodista dejando entrever que en la destitución del italiano hubo otros aspectos que influyeron además del deportivo. Falso. A Capello le echaron porque su equipo jugó rematadamente mal al fútbol, cuestión ésta que, salvo honrosísimas excepciones, se ha repetido con Schuster.
Reitero lo que ya dije el otro día: si Calderón fuera justo, que no lo es, debería aplicarle al actual entrenador exactamente el mismo protocolo empleado con el anterior, con el agravante, además, de que el italiano nunca prometió buen fútbol mientras que el alemán lo dio por hecho y puso incluso como ejemplo del espectáculo a sus anteriores equipos. Alguien sacó entonces los números de este Madrid y los comparó con el de Capello: once puntos más tiene en estos momentos el Real de Schuster. Es cierto que el dato resulta demoledor... pero para el resto de equipos de la Liga, y especialmente para el Fútbol Club Barcelona. Si, tras el bochornoso espectáculo del sábado en Riazor, probablemente uno de los dos o tres peores partidos que le recuerdo al Madrid desde que tengo uso de razón, el Barça no fue capaz de oler la sangre, es que nos encontramos ante un equipo sin agallas, un equipo muerto.
El Real Madrid ganará la Liga arrastrándose por los campos de España. La directiva merengue deberá extraer sus propias conclusiones, aunque no lo hará y, salvo sorpresa morrocotuda, Schuster continuará en busca de la excelencia perdida al menos otro añito más. Pero el resto de equipos, y de manera muy especial el Barça, también están obligados a hacer examen de conciencia. Begiristain ya empezó a ensayar la autocrítica en el descanso del partido contra el Almería y acusó directamente a la plantilla de falta de liderazgo. El equipo de Schuster, que ha entrado en barrena, aventaja en siete puntazos al Barcelona y saca nueve al Villarreal y quince al Atlético de Madrid, que ahora mismo estaría clasificado para la Champions League. Si el Real no tiene motivos para sentirse orgulloso, los demás mucho menos. La Liga española ya no pita. Aquí se juega andando y en el resto de Europa corren que se las pelan. El penoso fútbol que practica el Madrid es un motivo de vergüenza más para los otros diecinueve equipos de Primera División.
56 comentarios
15 de Marzo de 2008 - 22:14:10 - Juan Manuel Rodríguez
Otros doce euros tirados a la basura. Me gustaría poder contarles el partido del Real Madrid en Riazor, pero no puedo: ni un sólo disparo entre los tres palos durante los primeros cuarenta y cinco minutos, y un gol en propia puerta de Pepe, que no fue ni con mucho el peor del equipo de Schuster, en la segunda parte. Me gustaría poder contarles el partido del Real Madrid en Riazor, pero es imposible, de forma que les contaré una peli muy divertida de Paco Martínez Soria que ponían justo a esa misma hora en Televisión Española, y además gratis. Resulta que Severiano Paredes, un humilde melonero, hace fortuna al vender los terrenos heredados de su abuelo. Pero Severiano, que es muy rico, sigue viviendo exactamente igual que cuando vendía melones en la Carretera de La Coruña y esto averguenza un poco a sus hijos que, al contrario que su padre, sí han cambiado.
Al volver del extranjero, donde Severiano ha mandado a estudiar a su hija por todo lo alto, ésta llega perdidamente enamorada del hijo de unos falsos condes que, en realidad, de condes sólo tienen el apellido y son unos estafadores de tomo y lomo. Pero el melonero no tiene tampoco ni un pelo de tonto y se da cuenta al minuto de que le quieren robar el dinero. Salen también Jaime de Mora y Aragón, que lo borda en el papel de falso aristócrata, y Julia Caba Alba, que está como siempre muy graciosa. Y no sé qué más les puedo decir salvo que, al final, ganan los buenos y Severiano acaba volviendo a jugar al mus con sus amigos de toda la vida, la chica se da cuenta de que quien la quiere de verdad es Máximo Valverde, jovencísimo por cierto, y el conde y la condesa, interpretada por una guapísima Helga Liné, acaban detenidos y entre rejas. La película se llama
Educando a papá y es del año 1971.
En cuanto al equipo de Schuster, el único signo de excelencia que dejó en Riazor fue el de su mediocridad más absoluta y total, ahí sí que fue excelente, y así he de reconocérselo, el Real Madrid. Excelente en su dejadez. Excelente en su abulia. Excelente en su falta de interés. Excelente, en fin, a la hora de pasear por La Coruña entre las ocho de la tarde y las diez de la noche. Si el Madrid acaba ganando la Liga, que habrá que verlo, lo habrán hecho con una excelente desgana, falta de motivación y de colocación. Por no recordar, este equipo ya no recuerda ni siquiera al de Capello que aburría a las ovejas. Con Schuster, las ovejas no se aburren sino que se suicidan, se quitan la vida antes que verse obligadas a tener que soportar semejante espectáculo. Otros doce euros tirados a la basura. El próximo día que juegue el Madrid les contaré
El alegre divorciado y eso que saldremos ganando ustedes y yo.
39 comentarios
14 de Marzo de 2008 - 12:02:59 - Juan Manuel Rodríguez
Cómo mienten. Ramón Calderón afirmó el otro día en
Telemadrid que a Guti se le ofrecería un contrato "similar" (ese fue precisamente el adjetivo que empleó, "similar") al de Raúl y Casillas. Y similar, según el diccionario, no es igual sino semejante o análogo, o sea parecido. ¿Por qué el contrato que iban a ofrecerle a Guti no era igual al de sus dos compañeros?... Muy sencillo: el propio Calderón explicó que, una vez extinguida la relación contractual entre el futbolista y el club, éste iría renovando de año en año en cuanto llegara a un número determinado de partidos jugados. Raúl y Casillas firmaron una cláusula según la cual tenían que jugar treinta partidos, y Calderón explicó que a Guti se le pedirían cuarenta, diez más. De ahí que el contrato de Guti sólo fuera similar al de sus colegas y, todo sea dicho de paso, supusiera también una patada en el bajo vientre del futbolista canterano, dejando traslucir que, efectivamente, le trataba como a una eterna promesa.
No habían transcurrido ni siquiera quince días cuando Calderón acudió a los estudios de
Onda Cero y, preguntado por tan sangrante cuestión, no se le ocurrió otra cosa que negar la mayor y asegurar que al club nunca se le habría ocurrido semejante ardid. Al club puede que no, pero a él seguro que sí. Probablemente Guti le pusiera en su sitio y el presidente madridista se viera obligado a recular. Cómo se les calienta la boca. Y cómo mienten. Lo hacen con descaro, sin pestañear, como si fuera un ingrediente más del
desayuno de los campeones: café, huevos revueltos, una tostada, algo de jamón, cereales y salteado de mentiras. Una bomba calórica. Angel Torres acudió el pasado martes a
Radio Marca y, en plena entrevista con Juan Manuel Gozalo, hizo pública una conversación privada con Schuster según la cual el entrenador alemán le habría confesado que conquistar la Liga ya suponía una verdadera heroicidad con la plantillita que tenía.
El Getafe emitió ipso facto un comunicado oficial, rebotado naturalmente por la página web madridista (está de moda esto de los comunicados oficiales, habitualmente muy mal redactados, sin las comas en su sitio, con los acentos bailando y los puntos pululando por ahí), desmintiendo que Torres dijera todo aquello. Pues lo dijo, ¡vaya que si lo dijo!... Ahí están sus declaraciones, grabaditas y a buen recaudo para quien las quiera oír. Y tras el rápido desmentido, el soniche, la mudez más absoluta y total, la callada por respuesta. ¿Quién obligó a mentir al presidente del Getafe? ¿O salió así de fábrica? ¿Se lo inventó todo o por el contrario Schuster le dijo realmente que tenía una plantilla de medio pelo? Dudo mucho que fuera Bernardo quien le obligara a desmentirse a sí mismo puesto que el alemán se jacta de no leer la prensa, ni escuchar la radio, ni ver tampoco la televisión. Sinceramente, yo no creo que mintiera la primera vez sino la segunda. Y sí pienso que, al final de una opípara cena, en la intimidad del reservado, Schuster le susurró al oído eso de "¡Angelito, tú sí que sabes!"... Y Angelito se emocionó demasiado. Y salió disparado a contarlo, como dicen las malas lenguas que hizo Luis Miguel Dominguín después de acostarse con Ava Gardner. El maestro sí mantuvo el tipo mientras que el maletilla fue corriendo a esconderse detrás del burladero. Faltan huevos en ese desayuno.
20 comentarios
13 de Marzo de 2008 - 17:03:25 - Juan Manuel Rodríguez
Con amigos como Pires, ¿quién necesita enemigos? En la ciudad condal los palos van por barrios y ahora le toca recibir a Henry, a quien el otro día comparé con Heracles. Los culés, trágicos y melancólicos como sólo ellos pueden, quieren y saben serlo, suelen echar siempre de menos al que no está; ahora no está Messi, el preferido, y le echan de menos a él, pero antes echaron de menos a Eto'o, que vuelve a estar, o a Ronaldinho, que también está pero es como si ya no estuviera. Los aficionados tienen grabado en su memoria al Henry del Arsenal, aquel
Tití que fue a buscar a Cerbero a los infiernos, venció a las amazonas, mató a Gerión y aún tuvo tiempo suficiente para robar las manzanas de oro del jardín de las Hespérides; pero Henry, que en algún momento concreto a lo largo de su esplendorosa carrera deportiva llegó a transformarse, como todos, en el hijo de Zeus, es ahora el padre triste de una bonita niña que crece muy deprisa y a demasiados kilómetros de distancia en ausencia de ese señor que sale de vez en cuando por el canal internacional con la camiseta del Barça.
Bien mirado, lo único que hizo Pires, convertido en moderno Marcabrú, fue quitarle con poco tacto la venda de los ojos a la parroquia azulgrana, entretenida en recordar las gestas del héroe de Highbury, aquel hombre capaz de domar por sí sólo al toro de Creta y luego marcharse a comer un perrito caliente como si nada. La frase del delantero ("este es el Henry que veréis aquí") zarandea a los aficionados, les agita intentando despertarles del sueño, no deja lugar a las dudas y supone en cierto modo un desesperado S.O.S. lanzado por un
crack que se está hundiendo cuando sube la marea. Este nostálgico y sincero autorretrato de quien fuera hace bien poco el mejor delantero centro mundial es el reconocimiento explícito de que el Fútbol Club Barcelona adquirió los derechos de un saldo de Henry, fichó a una mala copia de aquel futbolista explosivo, imaginativo y veloz como el rayo, un jugador del que se rompió el molde en el trayecto que va desde Heathrow hasta El Prat. ¿Cómo se pegan los trozos de una estrella?
Joan Laporta tiene otro problema: Messi se le lesiona mucho y Henry llegó hecho añicos desde Londres. El más listo fue, una vez más, Arsene Wenger que vendió en el momento justo. Pires tenía razón al contar que Henry no está bien, aunque no era él quien debía decirlo. Henry lo explicó mucho mejor, y lo hizo con tanta crudeza además que a la directiva del club no le va a quedar otro remedio que dejarle escapar. Porque eso es lo que quiere Henry, escaparse para estar lo más cerca posible de su hija. Estamos ante un Heracles viejo y cansado que resume sus doce trabajos en uno sólo: volver cuanto antes con su familia. En teoría, sólo en teoría, el Barcelona hizo un gran fichaje y así lo interpretaron también las treinta mil personas que se dieron cita en el Camp Nou aquel caluroso 25 de junio para recibirle con los brazos abiertos. Pero es que, por si todo lo anteriormente expuesto no fuera suficiente, Thierry Henry ha llegado a un equipo que pierde y tengo la impresión de que él ya no está para remar y que el físico sólo le da para recordar aquella vez que, hace ya mucho tiempo, acabó con el león de Nemea y después se echó la siesta.
9 comentarios
12 de Marzo de 2008 - 12:16:40 - Juan Manuel Rodríguez
La España que se va a encontrar Del Bosque, que tiene toda la pinta de llevar puesto a Antonio Vivaldi en el
CD de su todoterreno, es la España de Rodolfo Chikilicuatre, un invento de Andreu Buenafuente. Dicen que, al escuchar por primera vez a semejante engendro musical bailando una cosa que se llama
chiki chiki, a José Luis Uribarri casi le dio un ataque al corazón. Pero, claro, Uribarri está
de modé. La España que se va a encontrar Del Bosque es la del
Maiquel Yason y la del
Breikidance. Y encima va TVE y dice en un comunicado que nos merecemos todo lo que nos pase. La España que se va a encontrar Del Bosque es la de Paolo Calabresi, un imitador de estrellas que se coló hasta el fondo de la zona noble del estadio Santiago Bernabéu diciendo que era Nicolas Cage. Dice Calabresi, un tipo capaz de llevar a sus 43 años una camiseta blanca en la que puede leerse
Squadra Antitruffa, que nunca le habían hecho tantos regalos en un palco.
Si Eurovisión sobrevive a Rodolfo Chikilicuatre, el Madrid a Ramón Calderón y la federación española de fútbol a Angel María Villar, Del Bosque se encontrará una España lo suficientemente deprimida como para elegir como himno de la próxima Eurocopa una canción de
Pignoise que se llama
Pasar de cuartos, cuando en el pasado Mundial de Alemania tuvimos otra mucho más ambiciosa que se llamaba
A por ellos. La España futbolística que se encontrará Del Bosque es una España que ha sufrido, y aún sufre, mucho, demasiado para mi gusto; una España excesivamente dividida y a la que le hacen falta unas cuantas inyecciones de
tranquilina. Existe tanto ruido en la selección que no es de extrañar que Villar haya pensado en Vicente del Bosque como el hombre llamado a tender puentes y a protagonizar, esta vez sí, la
gran sentada tantas veces prometida. Porque la España que se va a encontrar Del Bosque es una España excitada.
Decía Bill Shankly -y si no lo decía él, yo se lo atribuyo- que el éxito de un entrenador consistía en tener contentos a once jugadores, los once suplentes, puesto que los once titulares siempre estaban felices. Del Bosque es un especialista en eso. Tras la repentina dimisión de José Antonio Camacho, el ex del Benfica sonó otra vez insistentemente para volver al banquillo de la selección. Pero, dejando a un lado el hecho de que Camacho sea un entrenador que esté siempre yéndose repentinamente de todos los sitios, me parece que el murciano está demasiado
aluisado, excesivamente
aclementado. No diré, porque nadie puede hacerlo, que con Del Bosque al frente del equipo nacional España ganará el Mundial, pero por lo menos caeremos en octavos de final con total y absoluta tranquilidad, que ya va siendo hora. Ya verán como la España que se encuentre el sustituto de Vicente será más tranquila y en Eurovisión nos representará, por ejemplo,
La Quinta Estación.46 comentarios
11 de Marzo de 2008 - 10:09:36 - Juan Manuel Rodríguez
Habitualmente es atribuida a Narcís de Carreras, presidente del Fútbol Club Barcelona de enero de 1968 a diciembre de 1969, aquella famosísima frase, convertida posteriormente en un eslogan de evidente éxito internacional, de que "el Barça es más que un club", aunque Nicolás Casaus, a quien por cierto también se le concedió la autoría, afirmaba que aquello sólo fue un chiste fruto del ingenio popular. Es lo que pasa con algunas frases futboleras: cuando calan, calan. Una vez se le ocurrió decir a Vicente Calderón que el Atlético de Madrid era el pupas y el invento ha llegado hasta nuestros días, y lo peor del caso es que algunos futbolistas y algunos dirigentes se han creído que aquello, que don Vicente dijo para explicar otra cosa totalmente distinta, es cierto, y no logran escapar del círculo vicioso que les convierte en unos verdaderos gafes. Lo del pupas no tiene ningún sentido puesto que el Atleti es un grande de Europa lo mires por donde lo mires, pero sí es cierto que el Barcelona, política y culturalmente, ha sido algo más que un club para los catalanes. Y eso es bueno y malo al mismo tiempo.
Si el Barça es más que un club, su entorno es también algo más que un entorno. Tal y como yo lo veo, el barcelonismo no ha asumido todavía la marcha de Di Stefano al Real Madrid. La frustración de aquel fichaje se hereda de padres a hijos y eso ha acabado por transformar al equipo catalán en ciclotímico: cuando está arriba, está muy arriba y todo el mundo saca la bandera y se sube al carro, pero cuando está abajo, está muy abajo y entonces el entorno se ceba con todos, desde la directiva a los jugadores. Ahora el Barça vuelve a estar muy abajo y eso es así, entre otras razones, porque, aunque el Madrid no está como para lanzar cohetes, en este momento vuelve a parecernos imposible que se le pueda escapar la Liga. Como siempre, Cruyff levantó la veda y el periobarcelonismo ha puesto nombres y apellidos a los causantes de la debacle: Eto'o es Hefesto y Henry es Heracles en esta nueva tragedia azulgrana.
En cualquier caso, las declaraciones del otro día de Joan Laporta en el antepalco del Camp Nou sólo anticipan lo que va a pasar dentro de muy poco tiempo. Porque, siendo incuestionable que el Barça sigue vivo en las tres competiciones, no lo es menos que en dos de ellas tiene poquísimas probabilidades de alzarse con el título, y la tercera, la Copa del Rey, supondría un aperitivillo para un club con el elefantiásico presupuesto que tiene el catalán. Habrá limpia, eso seguro, y será complicado explicar al barcelonismo cómo la plantilla de los Cuatro Fantásticos han sido tan fácilmente derrotada por el malvado Hombre Topo. Sólo existe una remota posibilidad de que Mister Fantástico, la Mujer Invisible, Antorcha Humana y la Cosa salgan triunfantes, y es que Bernd Schuster vuelva a enredarse en sí mismo. El éxito o el fracaso de dos equipos históricos del fútbol mundial depende ahora mismo del grado de ineptitud del alemán. En sus manos está entregarle la Liga al Barça, club del que por cierto continúa siendo socio, o al equipo que le paga todos los meses religiosamente.
42 comentarios
10 de Marzo de 2008 - 18:13:53 - Juan Manuel Rodríguez
Nadie parece querer ganar esta Liga. Tal y como asegura Johan Cruyff, al "muerto" (o sea, al Real Madrid) le ha insuflado oxígeno sorprendentemente el Fútbol Club Barcelona, su mayor enemigo deportivo conocido. Es como si el profesor Moriarty le donara su sangre a un moribundo Sherlock Holmes. Y la ocasión la pintaban calva para que los azulgrana siguieran metiendo presión. Al equipo de Schuster sólo le queda la Liga mientras que el Barça está vivo en las tres competiciones y, quien más, quien menos, ya pensaba en una reedición de lo sucedido la pasada temporada sólo que justo al revés: ahora el Barcelona parecía recuperar su mejor tono mientras que el Madrid, más aún tras el durísimo golpe de la eliminación de la Champions, caía por su propio peso, alimentando serias dudas sobre la idoneidad de Schuster, otro resucitado, para el puesto de entrenador de un equipo grande, y levantando fuertes sospechas a propósito de un proyecto deportivo demasiado caro.
El Real ganó su partido de aquella manera, gracias a un penalti provocado por Raúl, pero durante más de media hora el Espanyol le tuvo contra las cuerdas. Para seguir azuzando a los blancos, el Barça sólo debía ganar al Villarreal pero, curiosamente, le pudo la presión en el momento más inoportuno. Siendo cierto que Cruyff, convertido en una suerte de embajador de mala voluntad, tiene la fea costumbre de salir sólo cuando pintan bastos, no lo es menos tampoco que su análisis de la situación es certero y atinado. El Camp Nou pareció por un instante el estadio Santiago Bernabéu por lo silencioso, Rijkaard y sus jugadores no supieron utilizar la ansiedad madridista, evidente para cualquiera que conozca el club, en beneficio propio, dejaron escapar probablemente su última gran ocasión y potenciaron a un rival directo en la lucha por la segunda plaza de la Liga. ¡Y todo en noventa minutos!
Es cierto que este Barça deja traslucir una excesiva
Messidependencia, como si el futbolista argentino, que atesora muchísima calidad, fuera el único capaz de dotar al fútbol de su equipo de cierta mordiente y alguna coherencia. ¿Y Henry? ¿O Eto'o? ¿Y Xavi e Iniesta? ¿O Ronaldinho? A buen seguro que el persistente ruido de sables que había en Madrid desde el pasado miércoles se va a trasladar ahora hasta Barcelona, empezando por este par de banderillas que Cruyff acaba de ponerle en todo lo alto a su buen amigo Rijkaard, anticipando la marcha de un entrenador que ya está amortizado desde hace un par de años. Por mucho que siga vivo en tres competiciones, sinceramente yo no veo al Barça ganando la Champions y en la Copa se le presenta un partido de vuelta muy complicado en Mestalla. La Liga, que es un torneo mayor, podría haber sido el asidero de un proyecto tan liviano como el madridista. Así que el "muerto" culé ha resucitado al "muerto" madridista.
Posdata: Paolo Calabresi se parece al actor Nicolas Cage sólo en el blanco de los ojos. Un escalofrío me recorre el cuerpo al pensar cuántos tocomochos como éste habrán podido darle a Ramón Calderón desde que es presidente del Real Madrid.
22 comentarios
9 de Marzo de 2008 - 11:26:28 - Juan Manuel Rodríguez
Esto ya no es lo que era, hoy doscientos goles en la Liga española de fútbol los marca cualquiera. Ahí está, sin ir más lejos, el caso de Telmo Zarra que los superó con creces, llegando a los doscientos cincuenta y uno. Y, a fin de cuentas, ¿quién era Zarra? Estoy seguro de que yo mismo, si me pusiera a ello, superaría los doscientos goles en la Liga. Ojo, empezando ahora, que ya cumplí los 45. Porque vamos a ver, seamos serios de una vez, que aquí todo nos lo tomamos a broma y me estoy empezando a cansar: al fin y al cabo, ¿qué son doscientos goles? ¿alguien se ha parado a pensarlo un momento?... Tal y como yo lo veo, el verdadero mérito de marcar doscientos goles en la Liga lo tendría alguien que no se dedicara sólo a jugar al fútbol, un bombero, un maestro de escuela, un dependiente de una tienda de ultramarinos que por la mañana sirviera banderillas y aceitunas gordales y por las tardes persiguiera el récord de Zarra. Pero, ¿un futbolista profesional? ¿qué mérito tiene si sólo se dedica a eso?
Pero, tal y como decía al principio, esto de marcar goles en la Liga española está muy desprestigiado. No hace falta más que echarle un rápido vistazo a la clasificación de máximos goleadores históricos para darse cuenta de que lo que digo es una verdad como un puño. Primero, Telmo Zarra, bueno, bien, vale, pasable... Pero, ¿a qué no saben quién aparece segundo?... ¡Hugo Sánchez!... Sí, sí, aquel de las volteretas que no hacía más que colocarse el pelo y lo que no era el pelo. Habrase visto semejante desfachatez. ¡Pues no marcó doscientos treinta y cuatro goles! Se creerá muy macho. Por lo demás, el resto de la clasificación está copada por jugadores anónimos, gente sin nombre en el fútbol mundial. Por poco mérito que tengan, Zarra y Hugo todavía eran conocidos, pero ya me dirán ustedes cómo le explico yo a gente seria y sensata que los siguientes en el ranking son Alfredo di Stéfano (227), César Rodríguez (226), Quini (219), Pahiño (210) y... ¡Raúl González Blanco con los doscientos!
Está visto que este chico sólo quiere llamar la atención, menudo ególatra. Pues no dijo el otro día que él quería igualar a Gento... Tengo que reconocer que he criticado mucho a Luis Aragonés por su decisión de no convocar al capitán del Real Madrid, pero ahora lo entiendo todo: ¿cómo va a llevar el seleccionador a un jugador que ayer marcó su gol número doscientos en una Liga tan fácil como la nuestra? Hoy a doscientos llega cualquier zote. ¿No marcó Santillana 186? ¿Y qué hacía Santillana, ustedes lo recuerdan?... Tirarse todo el día dando saltitos: un saltito, otro saltito, otro más... ¡Lo difícil es que no cazara ninguna! ¿Y Ferenc Puskas? ¿Qué me dicen de Puskas? Dicen que marcó 156, pero ¿qué defensas había entonces?... Nada de nada, monjitas de la caridad comparados con lo que hay ahora... ¡Me habría gustado ver cómo se zafaba Puskas del marcaje de Vinnie Jones! ¡Anda, trata de amagarle si te atreves! Doscientos goles, ¡bah!... En la Liga es muy fácil pero, ¿por qué no los mete en un Mundial?
84 comentarios
7 de Marzo de 2008 - 13:02:15 - Juan Manuel Rodríguez
Es cierto que, tal y como aseguró Ramón Calderón, el Real Madrid no contrató a Bernd Schuster para que fuera simpático y divertido, pero supongo que tampoco le fichó para que fuera por ahí guerreando sin sentido, metiéndose con los árbitros a destiempo, dejando caer a las primeras de cambio en la televisión de su país que a lo mejor no cumplía íntegramente su contrato, comparando el fútbol de su equipo con el tenis de Roger Federer, buscándole constantemente tres pies al gato y rebuscando en el cajón motivos por los cuales seguir enfrentándose con todo el mundo. Habrá un momento a lo largo del día en el cual incluso Schuster deba descansar de sí mismo, pero lo cierto es que, en lo que a su labor como máximo responsable técnico del club se refiere, el alemán no le ha dado tregua al madridismo a lo largo de estos meses, pobres en fútbol y ricos en manifestaciones estrafalarias y comportamientos que ponen constantemente en riesgo la imagen del club.
Echando ligeramente la vista atrás, y repitiendo esa parte de la frase del presidente del Madrid en la que se refiere a los títulos, no parece que fueran necesarias estas alforjas para un viaje tan breve. Estamos en marzo y el Real ya está eliminado de la Copa y de la Champions por lo que, como mucho, Schuster ya sólo podrá igualar lo conseguido la temporada pasada por Capello, otro agrio. No conozco el caso de un club que haya fichado jamás a un entrenador para que cuente chistes y sea muy simpático sino para que obtenga resultados deportivos; el caso es que Schuster no sólo no ha conseguido nada de nada sino que además mete en constantes problemas al equipo que le paga. Si ese carácter de ogro formara parte de una táctica preconcebida para conseguir algo, sólo podría ser para que prescindieran de sus servicios cuando acabe la Liga. Es posible que Schuster se cansara del Madrid y es seguro que el Madrid -su junta directiva- está harto de Schuster.
En el plano estrictamente personal, Bernd Schuster, a quien admiré como jugador, ha supuesto mi mayor decepción a lo largo de los últimos veinte años de ejercicio de la profesión periodística. El equipo le vino demasiado grande casi desde el primer momento; pensé que daría con la tecla correcta pero aún continúa toqueteando todos los botones y, puesto que no ha sido capaz de dar con aquel que conduce a la excelencia prometida, sólo falta que aprieten por él aquel otro que le despide del club. Sus declaraciones, las suyas, se van a volver en su contra de aquí hasta el final de Liga, y será lógico y normal que le estén torpedeando con el lugar de orígen de los árbitros hasta el pitido final. De Ramón Calderón, que se atrevió a decir que este equipo era una
máquina total, está todo dicho. Schuster tiene tics de entrenador de equipo pequeño y su presidente tiene unos aires de grandeza que ni el mismísimo Julio César. Ellos sí que son dos
máquinas totales. 40 comentarios
6 de Marzo de 2008 - 09:27:01 - Juan Manuel Rodríguez
Confirmada la bilocación de Schuster. El entrenador alemán, que aseguró al final del partido contra la Roma que la derrota no era tal y que el Real había merecido la victoria ante los italianos, estuvo en dos sitios al mismo tiempo: en el estadio Santiago Bernabéu y en Stamford Bridge, viendo jugar al Chelsea. Su confusión es, pues, perfectamente comprensible ya que ninguno de nosotros se ha visto sometido nunca al duro trance de tener que pasar por semejante desdoblamiento. No seré yo, que aún no consigo entender cómo no se hacen un lío en el
Tiempo de Juego con tantos televisores y tantos partidos al mismo tiempo, quien arroje la primera piedra contra este hombre que, sometido a una especie de batidora existencial, equivoca lógicamente los nombres y confunde sin él pretenderlo a Gago con Lampard y a Diarra con Makelele, siendo éste último sin embargo mucho más pequeñito aunque bastante más activo que el malí.
Para que Schuster esté en condiciones de ofrecernos una opinión razonable del bochorno vivido ayer en el estadio Santiago Bernabéu, primero habrá que despresurizarle. Imagínense cómo habrá sido la cosa que el pobre hombre todavía piensa que su equipo eliminó al Mallorca de la Copa y que, puesto que la derrota de ayer no fue tal derrota, el Real Madrid continúa vivo en las tres competiciones. El trébol aún es posible, pero no un trébol de tres hojas, no, sino uno de seis o incluso de siete, una especia rarísima de trébol que aún está por descubrir. Mientras descienden a Schuster a la tierra, aquí abajo habrá que analizar lo acontecido ayer. Más allá de que al germano le quede muy bien el traje, coincidiremos todos en el hecho de que tuvo cuatro o cinco detalles de mal entrenador. Dejando a un lado el notable desorden táctico de su... ¿equipo?... lo cierto es que uno no puede exigirle a un futbolista como Soldado, a quien se ha engañado reiteradamente, que saque las lentejas del fuego cuando más quema la lumbre. La inexplicable tardanza en la sustitución del renqueante Salgado o el cambio de Drenthe, también demasiado tardío, son sólo algunas circunstancias más que anotar en el debe de un entrenador que pecó de novato.
Si Ramón Calderón fuera justo, le aplicaría ahora a Schuster exactamente el mismo protocolo empleado en su día con Fabio Capello, pero si a Schuster hay que despresurizarle a Calderón, que es capaz de anunciar en
Telemadrid la ampliación del contrato de Guti con la cláusula de los 40 partidos y, dos semanas después, achacarlo todo a una invención de la prensa en una entrevista en
Onda Cero, habría que descongelarle. Lo que menos me gustó a mí es que, cobrando religiosamente del Madrid, Schuster, por eso de la bilocación, pasase más tiempo en Stamford Bridge que en el estadio Santiago Bernabéu. Lo que menos gustará en la
zona noble es que, más de cien millones de euros de inversión después, el alemán quiera echarle el
muerto encima al director deportivo porque con los jugadores contratados por Mijatovic, otro que tal baila, el equipo jugó, según el propio entrenador, al más puro
estilo Roger Federer. Se mire por donde se mire, la temporada es un fracaso y Schuster un fracasado deportivo en toda regla. El árbitro, por cierto, era griego y compatriota, por lo tanto, del filósofo Aristóteles, aquel que una vez, hace ya muchos siglos, afirmó lo siguiente: "No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho". El Real Madrid no puede permitirse el lujo de esperar a que Bernd Schuster aprenda a desatar un nudo en la Champions League. Que le apliquen el protocolo.
106 comentarios
5 de Marzo de 2008 - 14:18:55 - Juan Manuel Rodríguez
Puyol dejó a Rijkaard a la altura del betún diciendo que la prensa había presionado para que jugara Messi. Si yo fuera el entrenador holandés llamaría inmediatamente a capítulo al jugador puesto que éste, consciente o inconscientemente, nos pintó el retrato de un blandengue, un melifluo sin las necesarias agallas para aguantar con firmeza los embates de la prensa deportiva catalana en un asunto tan conflictivo y crucial como las múltiples (porque empiezan a serlo) lesiones del fenomenal futbolista argentino. No creo que nadie en Barcelona, ni en ningún otro sitio, quisiera que Messi cayera nuevamente lesionado en el intrascendente partido contra el Celtic; ya puestos, Puyol debería pedir perdón también a los
periobarcelonistas, hombres y mujeres que vienen demostrando desde hace mucho tiempo una fidelidad a prueba de bombas hacia el club de sus amores. El capitán está nervioso, ¿qué le pasará al capitán?
El propio Gordon Strachan, que tiene más conchas que un galápago, comparó una hipotética remontada de su equipo con escalar el Everest y, aunque Rijkaard dijera que no arriesgó alineando a Messi, lo que nadie puede comprender es por qué el argentino no jugó contra el Atlético de Madrid en un partido en el que el Barça se estaba jugando el liderato de Primera y sin embargo sí lo hiciera en otro que el rival daba por perdido antes incluso de saltar al césped del Camp Nou. No sólo está en cuestión el delicado estado físico de Messi, a quien diera la impresión que los doctores debieran tener entre algodones, sino el polémico sistema de rotaciones utilizado por Rijkaard. El sabrá por qué Messi, Ronaldinho, Eto'o y Henry no pueden jugar al mismo tiempo, pero, si de rotar se trata, parece que lo más justo sería que rotaran, pero con dirección hacia el banquillo, aquellos jugadores que están en peor estado de forma. Rijkaard no, Rijkaard rota de la
A a la Z.
Lo de Messi es tan preocupante como para que un hombre habitualmente estable como Puyol pierda los papeles al final de un partido en el que se acaba de lograr el pase a los cuartos de final de una competición tan importante como la Champions. ¿Quién tirará ahora del Barça?... Probablemente Samuel Eto'o, aunque la ausencia de Messi puede resultar definitiva. Salvo que lo sucedido ayer haya sido una casualidad, el tiempo, al contrario de lo que se afirma por ahí, no ha dado en absoluto la razón al antrenador culé. Si no fue titular ante el Atleti porque no estaba bien, ¿por qué viajó hasta Madrid? ¿Y por qué jugó en la segunda parte? ¿Y por qué lo hizo ayer?... Según Puyol, ayer jugó porque presionaron desde
El Mundo Deportivo y desde el
Sport. Según Rijkaard, ayer jugó porque había llegado a la
M en su particular abecedario de las rotaciones. Según el parte médico, Messi volverá a estar otras seis semanas
K.O. El Barcelona tiene un problema.
38 comentarios
4 de Marzo de 2008 - 09:39:08 - Juan Manuel Rodríguez
Tal y como preveía, y ahí está
El Tirachinas del pasado viernes que puede dar fe de ello, Angel Villar, que de tonto sólo tiene la
t de
fútbol que perdió por el camino, no da puntada sin hilo y, a pesar de que la ciencia médica no esté aún en condiciones de perpetuarle ahí otros dos siglos y medio como él mismo sugirió en la Asamblea, está dispuesto si hace falta a mover Roma de sitio para continuar aferrado a la presidencia el mayor tiempo posible. El guiño que le hizo hace cuatro días a Jordi Roche, presidente de la federación catalana, consintiendo de repente, después de tanto litigio, el partido amistoso contra Argentina del próximo 24 de mayo en el Camp Nou, no era un gesto de coquetería y concluyó con el destape normativo protagonizado el lunes por el propio Villar, dejando a Mateo Alemany, a quien justamente prestaba su apoyo crucial el citado Roche, en un fuera de juego tan claro que sería capaz de verlo incluso el mismísimo Rodríguez Santiago, por mucho que el vallisoletano esté fondón y el otro día no pasase el exámen físico.
Así que lo único bueno que en realidad tenía Villar, que era precisamente su negativa frontal a permitir la utilización del deporte por parte del independentismo catalán, se esfumó de repente debido a las consabidas exigencias de un guión que llevaba escrito mucho tiempo, pudiendo verle hasta las entrañas al jefe del fútbol español sin necesidad de someterle a radiografía alguna. El viernes cedió ante Roche y el lunes se sacó de la manga una nueva normativa que inhabilita a Alemany como su futuro opositor: ¿tutti contenti? Villar quiere cumplir las leyes pero no las normativas que las desarrollan, que es tanto como decir que él quiere pagar impuestos pero no los que le corresponden a él según sus propios ingresos sino los de una renta más baja. Pero, salvo que yo me haya perdido algo en estas últimas veinticuatro horas, que todo puede ser, en España todavía mandan los españoles y no la federación de fútbol, la UEFA o la FIFA. Villar llegó a decir ayer que no entendía cómo la gente del fútbol apoyaba al Gobierno y no a él.
Después de permanecer 19 años en el cargo, Villar ha decidido enarbolar la bandera pirata. Posiblemente la ley no sea buena, pero ese es otro debate. Si, como quedó meridianamente claro en la Asamblea, el presidente de la federación no está dispuesto a convocar elecciones antes del 31 de marzo tal y como le obliga la ley aprobada en el Congreso de los Diputados, al Gobierno que salga elegido de las urnas el próximo domingo no le quedará otra que inhabilitarle y en ese caso, salvo que todo haya sido una grandiosa tomadura de pelo, Joseph Blatter cumplirá su amenaza dejando fuera de la Eurocopa a nuestra selección nacional. No es cuestión de elegir entre Villar y Lissavetzky porque si uno es malo el otro es peor; la cuestión de fondo es el cumplimiento de la ley española en España. Creo recordar que los locales de la federación continúan estando en Las Rozas, y me parece que Las Rozas sigue perteneciendo a la Comunidad de Madrid. Y, salvo que José Luis Carod y el cronometrador suizo, un pelota en cinco idiomas, digan lo contrario, la Comunidad de Madrid sigue formando parte del territorio nacional español. Si tienen que sentarse a hablar que lo hagan, pero que no mareen más la perdiz. Total, Villar quiere seguir ahí otros doscientos cincuenta años más...
86 comentarios
3 de Marzo de 2008 - 17:39:40 - Juan Manuel Rodríguez
Pongámonos en lo peor. Supongamos que Angel María Villar Llona pudo acabar lo que en su día, gracias al soplo de los nativos de Puerto Rico, comenzara Juan Ponce de León allá por el año 1513 y que, por esas extrañas coincidencias que tiene a veces la vida, el ex centrocampista vasco hubiera dado con la pista definitiva de la localización exacta de la misteriosa fuente de la eterna juventud que no pudo encontrar, por mucho empeño que puso y mucha expedición que organizó, el bravo conquistador castellano. Villar ha dicho hoy que, si de su poder internacional dependiera, él estaría como presidente de la federación española de fútbol otros 250 años más. Para entonces, (año 2258) Villar tendría 308 años y, dando por hecho que habría sido lo suficientemente generoso como para compartir su secreto con Joseph Blatter, las próximas velitas que apagaría el cronometrador suizo, un pelota en cinco idiomas, sumarían un total de 322.
¿A que da mucho miedo? Por nuestro bien espero que todo fuera un cuento chino y que la mítica isla de Bimini existiera sólo en la calenturienta imaginación de la tribu de los arahuacos. ¿Se imaginan ustedes a Villar repitiendo machaconamente eso de
fúlbol hasta el siglo XXIII? Al lado de lo que ha dicho esta mañana el poderosísimo presidente de la federación española de fútbol, la amenaza gansteril de Blatter advirtiéndonos a los españoles, con Ramón Calderón como mudo testigo y eso a pesar de que el chantaje se produjo en las instalaciones del Real Madrid, del catálogo de plagas deportivas que podrían asolar nuestras casas en el caso de que el Consejo Superior de Deportes siguiera adelante, me parece un inofensivo juego de niños. Si me dieran a elegir, yo preferiría la eliminación de España de la Eurocopa y el veto a nuestros clubes en la Champions League y la UEFA antes que tener ahí a Villar otros dos siglos y medio.
Hoy, como era de esperar, la Asamblea Extraordinaria ha respaldado sin fisuras la teoría de Villar de pasarse por el arco del triunfo la disposición ministerial que le obliga a convocar elecciones antes de los Juegos de Pekín. En el fondo de toda esta kafkiana situación se encuentra la profunda enemistad que mantienen desde hace tiempo el presidente de la federación española y el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte. Perdido en su habitación Villar y enrocado el número 7 de las listas del PSOE en su despacho, el jaque mate puede ser al final para nuestro fútbol, con
t, vigésima tercera letra del abecedario español, y vigésima del orden latino internacional, que representa un fonema consonántico oclusivo, dental y sordo que el jefe del fútbol español no aprenderá a pronunciar correctamente aunque pasen otros 250 años más. Podría ser peor. Lissavetzky podría haber encontrado también el manantial. Menudo infierno. Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?
11 comentarios
2 de Marzo de 2008 - 12:37:29 - Juan Manuel Rodríguez
La respuesta correcta a la pregunta que le hicieron a Bernd Schuster es "Bilbao". Iturralde González, el árbitro que según reflejan todas las crónicas benefició ayer clarísimamente al Real Madrid, nació en Bilbao, popularmente conocida como el
botxo, esto es, el agujero, ya que la ciudad está rodeada por montañas. Está ubicada a 43º 16'N, 2º 56'O, tiene una superficie de 41,26 km cuadrados y, según el INE de 2007, una población de 353.168 habitantes. El abrió la espita, calculadamente además según su propia confesión, de un debate falsario y que abochorna al madridismo, y ahora debería aguantar estoicamente a que los demás, sin ir más lejos en Huelva, hicieran con él exactamente lo mismo y por idénticos motivos: el beneficio personal y la distracción de lo que realmente importa, que es el nulo fútbol que practica su equipo. Va a hacer falta que a este hombre le den dos lecciones, una de geografía y otra de educación y buenos modales.
Porque, con todo, dejando a un lado el comportamiento infantiloide de Schuster y sus rabietas de vieja estrella alemana del
heavy metal, lo peor es que, llegados al mes de marzo, uno no sabe bien a qué carta quedarse con este Real Madrid ni tampoco cómo pretende que juegue su entrenador. El sábado, ante un equipo modesto que lucha por eludir el descenso, tuvieron que ser nuevamente dos genialidades de Robinho las que sacaran al equipo del
botxo, o sea, del agujero. Es muy triste para mí tener que reconocerlo puesto que, aquí mismo, en este blog, me tiré cuatro largos meses defendiendo la necesidad de que echaran a Capello y trajeran a Schuster, pero este caballero se ha desinflado en un tiempo récord, corroborando con su actitud personal y su forma de dirigir al equipo, que a quien debería haber suplido no es a Capello en el Madrid sino a Di Biasi en el Levante; seguro que Giovanni, que no tendría su diestra pero que es un auténtico
gentleman, se cambiaría por él sin pensárselo dos veces. Y estoy convencido de que no lo haría peor.
Por lo tanto el Madrid vuelve a distanciarse del Barça en cinco puntos gracias, en parte, a los chispazos de otro genio, el
Kun Agüero. El Atlético no ayudó a nadie salvo a sí mismo. No quiero ni pensar qué habría ocurrido si, después del
camisetazo, los azulgrana se hubieran llevado los tres puntos. Cuando hasta el estadio Vicente Calderón llegaron noticias del gol del Recre, el primero del partido disputado en Huelva, los colchoneros se alegraron un montón. Eso sí es normal puesto que la rivalidad entre ambos equipos es tremenda, lo que ya no me lo parece tanto es que se alegren de las derrotas de su propio equipo si éstas perjudican al Madrid. Con esa filosofía, sostenida exclusivamente por rojiblancos de pacotilla, el Atleti no ha rascado bola en los últimos diez años mientras que el Madrid ha ganado Ligas, Champions y hasta Intercontinentales. Habrá que sustituir el chip por otro nuevo. "¿Quién prefiere usted que gane la Liga, el Madrid o el Barça?"... La respuesta correcta a la pregunta que le hicieron el otro día al Kun es "mi equipo, por supuesto, el Atlético de Madrid".
49 comentarios