31 de Enero de 2008 - 13:22:48 - Juan Manuel Rodríguez
Nada más eliminar al Atlético de Madrid, Koeman, emocionado, dijo que ya sólo les faltaba mejorar en la Liga. Y en la Copa, Ronald, y en la Copa. Supongo que el holandés está ahora mismo en una de esas situaciones en las que un clavo ardiendo al rojo vivo representa la mejor opción, pero el partido que jugó ayer el Valencia fue simplemente lamentable. Pero, jugando mal, el equipo ché está en semifinales mientras que el Atlético de Madrid se vuelve a caer con todo el equipo. O, para ser exacto y también justo, se vuelve a caer con todo el equipo a excepción de los de siempre, Agüero y Forlán. Ellos, junto a Simao, siempre dan la cara, pero los profesionales del club, aquellos que cobran a tanto la hora por dar una opinión, tendrían que haber llegado hace tiempo a la misma conclusión que hemos llegado todos los demás: Agüero y Forlán, que son realmente buenos, no pueden tirar ellos sólos del equipo.30 de Enero de 2008 - 13:47:41 - Juan Manuel Rodríguez
El seleccionador nacional de fútbol se lo está poniendo imposible a sus satélites, y eso que ellos siguen a lo suyo, girando impertérritos e inasequibles al desaliento alrededor del sol, que es dooon Luis. Dooon Luis -¡señor, sí señor!- dijo el otro día que los que él llevaba son mejores que Guti, despreciando públicamente, como ya hiciera con Raúl, a uno de los jugadores más importantes del campeón de la Liga pasada y líder destacadísimo de la actual. Ese capítulo, al menos por mi parte, está cerrado puesto que, cuando criticas la inoportunidad de la frase de Luis, los satélites te saltan ipso facto a la yugular con otra pregunta: "¿y a quién quitas?"... La respuesta, repetida hasta la saciedad, es muy sencillita: a cualquiera, quitas a cualquiera, ¿no van veintitantos? Pero servidor está un poco harto de discutir sobre el sexo de los ángeles: si Luis no quiere contar con Guti por un motivo estrictamente personal que no lo haga, pero que al menos no le falte al respeto, ¿no les parece?29 de Enero de 2008 - 19:10:02 - Juan Manuel Rodríguez
Analicemos la frase de Luis: "Los que yo llevo son mejores que Guti". A mí, que nunca he sido defensor a ultranza del jugador del Real Madrid, la frase, de entrada, me sorprende; es inoportuna, no viene a cuento y deja entrever una cuestión simplemente personal. Pareciera como si el seleccionador nacional quisiera hacerle daño a Guti porque, con anterioridad, Guti le hubiera hecho daño a él con algunas de sus manifestaciones, sobre todo aquellas que tenían que ver con la sonora ausencia de su compañero Raúl. El caso es que, si no sucede nada realmente extraordinario, Guti y Raúl se van a convertir en dos jugadores (españoles, y por lo tanto seleccionables por Luis) básicos en el esquema del campeón de Liga, un equipo que sigue batiendo records y que ahora mismo aventaja en nueve puntos al segundo clasificado y en quince al tercero. Es inevitable pensar que Luis le apuntó en su día la matrícula a Guti y ahora, transcurrido un tiempo prudencial, le pasa factura.28 de Enero de 2008 - 13:42:32 - Juan Manuel Rodríguez
Bernd Schuster dijo el sábado que el Real Madrid se podía permitir el lujo de pinchar y precisamente por eso fue el único que no lo hizo. El Barcelona empató en San Mamés, mientras que el resto de lejanísimos perseguidores, desde el Villarreal hasta el Racing de Santander, perdieron sus respectivos partidos. La Liga huele a paseo militar. Nunca, jamás a lo largo de la historia, se han remontado nueve puntos a estas alturas de la competición. Al comenzar la segunda vuelta dijimos que el Barça aún tenía espacio por delante para mejorar, pero, tras lo visto ante el Athletic, también lo tiene para empeorar. El viernes hablé en "El Tirachinas" con Nihat, y el turco me dijo que la ventaja del Madrid es que ganaba cuando jugaba bien pero, sobre todo, que también lo hacía cuando jugaba mal. El resto cuando juegan mal pierden.27 de Enero de 2008 - 15:28:13 - Juan Manuel Rodríguez
En la mayoría de películas de boxeo que recuerdo, desde El ídolo de barro hasta Réquiem de un boxeador, Cinderella Man o Toro salvaje, el ring ofrece una salida vital honorable a personas que, de otra forma, no tendrían escapatoria. En Invicto, una película regular y llena de tópicos de un desentrenado Walter Hill, el personaje al que da vida Ving Rhames, el campeón mundial de los pesos pesados George Iceman Chambers, lo define todo perfectamente cuando dice que "la gente juega al béisbol, nadie juega a boxear". Y es cierto, nadie juega a boxear como no tenga una buena razón para hacerlo. En Marcado por el odio, la obra maestra dirigida en 1956 por Robert Wise, el director tiene tanto interés en demostrar que el boxeo puede convertirse en la alfombra roja de los desheredados, que desde el primer plano sitúa al niño Rocco Barbella en la tesitura de tener que defenderse de su propio padre, un alcohólico frustrado y resentido que paga su propia amargura ridiculizando a su hijo.
Hay películas que se pueden contar, pero ese no es el caso de Marcado por el odio. Las malas películas se pueden resumir en dos líneas, pero las buenas (y este es sin duda el caso que nos ocupa) hay que verlas varias veces, y con cada nueva visión aparecen matices que se te habían escapado la primera vez. A mí, por ejemplo, la primera vez que vi la película de Wise se me escapó el diálogo, cargado de dramatismo, mantenido por Eileen Heckart, una de esas inolvidables y electrizantes actrices secundarias que suele dar la cinematografía estadounidense, y Paul Newman, grandioso como siempre, en la azotea de la casa en la que viven. Rocco, acorralado por la vida, le grita a su madre lo siguiente: "¿Por qué no me dejas por imposible?", y Heckart, soberbia, responde: "Sí, a lo mejor mañana, pero esta noche tienes que dormir un poco". Yo puedo contarles la escena, pero ustedes tienen que verla.
Como decía Chambers, nadie juega a boxear, pero Rocky Graziano, un hombre marcado por el odio, aprende a utilizar ese sentimiento tal y como le pide que haga un sargento del ejército, haciendo así añicos el pronóstico que un policía hace al principio del film: "Allá va otro delincuente en potencia, dentro de diez años estará en la celda de la muerte de Sing-Sing". Se nota que Wise, que antes dirigió Nadie puede vencerme, respeta el boxeo y a los boxeadores al contrario de lo que le sucede a Hill. El biopic de Graziano no justifica pero tampoco prejuzga; el director adopta la posición del juez árbitro, equidistante y justo, y nos cuenta la historia completa de un hombre inevitablemente marcado por el odio, una bala perdida que se dio de bruces con una segunda oportunidad. Y aquel niño que iba a acabar en la celda de la muerte de Sing-Sing aparece hoy en todos los libros de historia del deporte.
26 de Enero de 2008 - 18:44:22 - Juan Manuel Rodríguez
Si Juande Ramos, tal y como afirmó tan airadamente el pasado viernes José María del Nido, es un traidor de tomo y lomo, todos lo son en mayor o menor medida y, en lo que a su relación con el Sevilla se refiere, el entrenador de Pedro Muñoz no es ni mucho menos el mayor traidor de la historia del club andaluz. Si el listón está tan alto como ha decidido colocarlo Del Nido, Juande lleva siendo un traidor deportivo desde el año 1992, justo cuando decidió dar el salto del Ilicitano al Alcoyano. Y así, sucesivamente, ha ido traicionando por el camino a Levante, Logroñés, Barcelona B, Lleida, Rayo Vallecano, Betis, Espanyol y Málaga. Desde 1991, año de su debut en los banquillos, Juande ha trabajado hasta la fecha para la friolera de doce equipos y llegará el día, eso seguro, en que traicione al Tottenham por dinero (más dinero, por supuesto, no menos) y se marche a otro club.24 de Enero de 2008 - 14:58:04 - Juan Manuel Rodríguez
Dani Güiza, que debe ser otro Tristán, dijo el otro día que el Getafe todavía le debía unas primas, y ayer, cuando acabó el partido de Copa del Rey contra el Mallorca, Angel Torres afirmó que el delantero tendría que besar por donde él pisara. A Torres, que tiene un busto en las inmediaciones del Coliseum Alfonso Pérez y que, si nadie lo remedia, acabará dando en el futuro nombre a una calle, se le ha subido tanto a la cabeza eso de tener al equipo en Primera, que va por ahí sacando a los demás de las tinieblas y devolviéndoles a la luz. Güiza es uno de esos privilegiados que han gozado de la inmensa fortuna que supone estar cerquita de Torres, el emperador de Xatafí, un hombre para la eternidad del fútbol. Pues yo, qué quieren ustedes que yo les diga, si debo elegir entre creer a Güiza, otro Tristán, o a Torres, un emperador sin imperio, me quedo con el futbolista sin pensármelo dos veces.
Yo jamás besaría por donde pasara Torres, primero porque nadie se merece eso y segundo porque, dejando a un lado mi convencimiento personal de que los servicios de limpieza del ayuntamiento deben funcionar a las mil maravillas, eso de besar el suelo, por muy limpio que esté, es una auténtica guarrada. De todas formas no entiendo por qué tanto alboroto, "hay otros problemas más importantes como el terrorismo o el hambre en el mundo por los que preocuparse y hay que respetar la opinión de todo el mundo", ¿o no? Lo digo porque eso fue, punto por punto, exactamente lo que él dijo cuando sacó a la calle aquel lamentable spot en el que se dedicaba a ridiculizar a todos los católicos. Pidió perdón de aquella manera, como ahora acaba de hacer Güiza, pero no retiró el espanto televisivo. El emperador de Xatafí debería aplicar ahora el mismo o parecido sentido del humor que entonces nos pidió a todos nosotros.
Torres, el hombre con busto y casi con calle que saca a los demás de las tinieblas y que recomienda que besen por donde él pisa, tendría que pagarle a Güiza lo que él dice que le deben sin torcer el gesto, consciente de que hay problemas mucho más importantes y que, en realidad, no existe debate. Y si finalmente no le debe a Güiza lo que el jugador asegura que le deben, tendrá que tomárselo todo como una broma. Al final "se habrán cubierto los objetivos", que es lo que él dijo entonces, y gracias a la inconsciencia de un jugador habremos conocido la verdadera cara del presidente del Getafe. Esto, por supuesto, es sólo una opinión, la mía, y, como Torres dijo, todas son respetables.
22 de Enero de 2008 - 19:30:55 - Juan Manuel Rodríguez
Un presentador de la televisión solía decir que, aparte del paracaidismo, él no conocía una ocupación más arriesgada que la de entrenador. Depende. Ronald Koeman está firmemente asentado en los dos años y medio de contrato que firmó y en la necesidad imperiosa que tienen los propietarios del club de mantenerle contra viento y marea después de haber echado a la calle, entre otros, a Amedeo Carboni y Quique Sánchez Flores. Se siente tan seguro el holandés que es capaz incluso de pegarle la patada a Albelda, Cañizares y Angulo sin que al presidente se le ocurra decir esta boca es mía. Y eso con el Valencia perdiendo, cuando gane la situación será insoportable. Koeman llegó al Valencia con fuerza, mientras que Ander Garitano, el sorprendente recambio de Víctor Fernández, lo hizo dando las gracias y pidiendo perdón, tan admirado como el resto de los mortales de que alguien pudiera haber pensado en él como salvavidas del Zaragoza.
Cuando ayer me enteré de que Garitano, que había sido presentado el 14 de enero a las cinco y media de la tarde, andaba finiquitando su contrato el 21 de enero a las once de la noche, tuve la sensación de que ya lo había visto absolutamente todo en el mundo del fútbol. El caso es que, sea quien sea ahora el sustituto del sustituto de Víctor, el Zaragoza deberá tener tres entrenadores en ocho días. En la enigmática rueda de prensa ofrecida en el día de hoy por Garitano, el vasco ha dicho que no se encontraba con la moral suficiente para enfrentarse a la plantilla, dando a entender, consciente o incoscientemente, que ese vestuario se lo ha comido por los pies en un tiempo record de 7 días, 5 horas y 30 minutos. El nombre que se baraja ahora para sustituirle, no sabemos exactamente por cuánto tiempo, es el de Jabo Irureta, eterno candidato al Premio Nobel de la Paz, un hombre bueno y que suele ordenar coherentemente a los futbolistas sobre el terreno de juego.
Garitano ha tirado de manual. Cuando alguien aduce "motivos personales" para abandonar un puesto de la forma en que lo ha hecho él es simple y llanamente porque no le da la real gana explicar los motivos reales de su decisión. Ha pedido respeto pero, ante la ausencia absoluta de cualquier explicación plausible, es lógico y normal que la gente especule, y la primera especulación es que D'Alessandro, con quien ya tuviera algún enfrentamiento Víctor Fernández, se ha puesto insoportable, él ha pedido que le aparten del equipo y el club se ha negado en redondo. Y si, además, Garitano se ha enterado de que le estaban buscando un recambio para la próxima temporada...
21 de Enero de 2008 - 17:04:14 - Juan Manuel Rodríguez
En julio de 2006, después de pedir disculpas en siete idiomas diferentes, Pablo Ibáñez dijo algo muy sensato: "en el campo es donde realmente se debe pedir perdón". Pero, desde que la candidatura de Juan Palacios filtrara su nombre a la prensa y después desapareciera en bloque misteriosamente, (por cierto, ¿dónde está Palacios? ¿alguien ha vuelto a verle desde las elecciones? ¿qué es de su vida? ¿se presentará en 2010 para desaparecer otra vez?) lo cierto es que Pablo, defensa central en el que el Atlético tenía depositada mucha confianza, se ha derrumbado, arrastrando detrás de él a Perea, jugador por quien en su día llegaron a estar interesados los mejores clubes de Europa. En su defensa, Pablo esgrimió el hecho de su juventud, pero, incluso con los 24 años que tenía entonces, cualquiera mínimamente informado sabe que sólo existe en el fútbol español un pecado mayor que jugar en el Atlético de Madrid y fichar por el Real Madrid: jugar en el Atlético de Madrid, anunciar el fichaje por el Real Madrid y luego tener que seguir jugando en el Atlético de Madrid.
Pablo trata de hacernos ver que le engañaron, pero no fue así. Camacho, o quien fuera, le puso delante un contrato con muchos ceros y por muchos años y al chaval le cegó el dinero y la posibilidad de vestir de blanco. Sus representantes, que para eso cobran, tendrían que haberle recomendado a su jugador que no se le ocurriera firmar en aquella inservible servilleta con un caballero que, por si fuera poco, sólo tenía un veinte por ciento de posibilidades de salir elegido, pero a Pablo le dijeron "Real Madrid" y sencillamente perdió la cabeza. No recuerdo un fichaje atlético más controvertido que el de José Antonio Reyes, y eso fue porque, cuando tuvo ocasión de elegir, se fue al Madrid y luego, al volver obligado, ya no pudo convencer a nadie, y eso que lo intentó, de que su primera opción siempre había sido el Atleti. La policía no es tonta, aunque Reyes, y más aún después de su exhibición merengue del domingo, sí lo parezca.
A Pablo no han parado de gritarle en el entrenamiento de esta mañana que se vuelva raudo para Albacete. Para Albacete no sé, pero me parece que sí debería darle un par de vueltas a la posibilidad de marcharse del Atleti. En el derbi de este domingo, el defensa no sólo no redimió sus culpas sino que puso negro sobre blanco que cuando juega contra el Madrid está más nervioso que un flan. Fernando Torres, que acabó yéndose al Liverpool de aquella manera, siempre lo tuvo clarísimo y en cualquiera de sus entrevistas afirmaba rotundamente que sólo había un equipo en el mundo al que no se iría jamás en la vida en el hipotético caso de tener que marcharse del Atleti: al Madrid. Pablo, como le sucede a Reyes, son jugadores de ida y vuelta porque no podrán conquistar nunca el corazón de una afición que, perdiendo por 2-0 contra el Real, sigue animando a su equipo en el minuto 90 de partido. Los colchoneros son muy sentidos para sus cosas y, como le ocurre a todo el mundo, no les gusta que les tomen el pelo. En eso no son especiales.
20 de Enero de 2008 - 21:26:09 - Juan Manuel Rodríguez
Números. El Real Madrid disparó tres veces a puerta en la primera parte y marcó dos goles. El 7 y Van Nistelrooy lo hicieron sólo una vez en noventa minutos y consiguieron un gol cada uno. El líder de Primera lleva siete partidos sin perder y los seis últimos sin encajar un gol. De repetir lo conseguido en la primera vuelta, el equipo de Schuster acabaría sumando 94 puntos. No sé quién dijo una vez que las matemáticas no mentían sino que había algunos matemáticos mentirosos. Los números del Madrid son impecables e implacables aunque continúe sin hacer un fútbol brillante y haya ocupado el espacio del Atlético de Madrid como equipo que juega al contragolpe. Más números, estos manipulables. Los colchoneros dicen que su equipo lleva ocho años y medio sin ganar al Real, mientras que los merengues aseguran que son casi diez. En el canal blanco hubo incluso una periodista que aseguró, sin faltar en absoluto a la verdad, que el Atlético no ganaba al Madrid desde el siglo XX.
He visto cadáveres de tres días que tienen mejor pinta que esta Liga. El Madrid no falla y, cuando lo hace, no suele perder, de forma que sus rivales se desilusionan porque no saben qué han de hacer para cortar la racha. El lunes pasado, Abellán nos preguntó qué jugador marcaría las diferencias en el derbi y yo respondí que Casillas. Aún con dos goles en contra, el equipo de Aguirre pudo haberse metido perfectamente en el partido si hubiera sabido aprovechar algunas de sus múltiples oportunidades de la primera parte, pero ahí había un portero o, por mejor decir, ahí estaba el portero. Primero, Iker aturde a los rivales de su equipo, luego consigue que se obsesionen y por último los remata desinflándolos como cuando se pincha un globo. El otro día le preguntaron a Agüero por Casillas, y a punto estuvo el argentino de repreguntar quién era ese: para otro día ya lo sabe; Iker Casillas es el portero.
En la Copa, el Mallorca fue el Real Madrid y el Real Madrid fue otro equipo cualquiera, pero contra el Atlético, y especialmente contra los equipos de talla XXL, los de Schuster parecen delectarse en aquella idea, errónea en mi opinión, expresada en público por el entrenador alemán y según la cual el Real era como el tenista Roger Federer. Ante el Atlético, quién sabe si por eso de la rivalidad cercana, el Madrid empezó a ser Federer demasiado pronto, en el segundo treinta y tantos de partido; debe ser que el capitán le apuntó la matrícula a Agüero en el partido de ida y lleva repitiéndola en la cámara hipóxica desde finales de agosto. El mismo lunes que yo dije que Casillas sería el jugador decisivo del derbi, Javier Matallanas contestó que él pensaba que sería el "7" del Real Madrid: acertamos ambos. Y, como verán, concluyo esta crónica del partido sin haber nombrado, salvo indirectamente, al innombrable, el que nunca está, aquel que no hace nada y, pese a ello, sigue jugando en contra del sentido común que, en algunas ocasiones, suele ser el menos común de los sentidos.
19 de Enero de 2008 - 17:02:48 - Juan Manuel Rodríguez
Ya está todo dicho sobre Bobby Fischer. Quizás el último sarcasmo cabalístico haya sido que la muerte le llegara de repente con 64 años, exactamente el mismo número de casillas que tiene un tablero de ajedrez. Fischer no era un hombre culto, ni estaba tampoco demasiado bien informado de la realidad que le circundaba, carecía de sentido del humor y todo se lo tomaba al pie de la letra, pero una vez el Instituto Erasmus Hall calculó que su coeficiente intelectual era superior a 180 cuando la inteligencia normal oscila entre 90 y 109, y la superior entre 110 y 119. Poseía una memoria prodigiosa y sólo quería que le dejaran jugar al ajedrez en paz. Algunos afirmaban, medio en broma y medio en serio, que a Robert sólo le disgustaba el hecho de tener que depender de otro ser humano para poder competir con alguien. Fischer no era malo, ni raro, sólo era distinto, un superdotado, un hombre mentalmente aislado en una jaula de filas, columnas, diagonales y esquinas.
Yo habría pagado por entrevistarle en 1972, cuando consiguió por primera vez derrotar él solito al imperio ajedrecístico ruso, un inacabable ejército de cincuenta millones, cincuenta, de disciplinados jugadores por amor al arte. Habría vuelto a pagar por entrevistarle cuando, en 1992, regresó de la nada para conmemorar los veinte años de su victoria ante Borís Spasski. Y lo habría hecho en 2004, descubierto mientras pretendía ir a Filipinas desde Japón. Por supuesto que habría vuelto a pagar, arruinándome definitivamente, para poder charlar un rato con ese chaval larguirucho y con el pelo cortado al uno, el campeón juvenil más jóven de los Estados Unidos, que se muerde la uña del dedo índice de la mano izquierda mientras que con la derecha no sabe si mover la reina negra o dejarla donde está: Robert compite en Rosenwald, torneo en el que no perdería ni una sola de las partidas que jugó.
Fischer irrumpió con fuerza, desapareció misteriosamente, volvió a reaparecer, desapareció y se hizo definitivamente visible transformado en un triste adefesio. Estuvo mucho más tiempo ausente que presente y, pese a todo ello, revolucionó para siempre el mundo del ajedrez, convirtiéndose en el galáctico del juego de reyes. No fue el primer ajedrecista extravagante ni tampoco será el último. Curt von Bardeleben se suicidó en 1924 arrojándose por una ventana, el mismo método que emplea Luzhin en el libro de Nabokov; Akiba Rubinstein fue presa de una timidez patológica, una complicada enfermedad que le llevaba a esconderse en un rincón de la sala después de realizar un movimiento; Paul Morphy tuvo episodios de locura, rápidamente atribuidos por la prensa a sus increíbles conquistas mentales. No habrá otro Robert J. Fischer, no volverá el mimofante, sensible como una mimosa y coriáceo como un elefante. Ya está todo dicho sobre el mejor jugador de ajedrez de la historia.
17 de Enero de 2008 - 09:42:41 - Juan Manuel Rodríguez
A mí me parece que lo del Madrid y la Copa parte de un error inicial de planteamiento. Me refiero a que si Mahoma no va a la montaña o se encuentra con unos riscos de aúpa que igual no le merecen la pena tanto esfuerzo, a lo mejor la montaña tendrá que ir a Mahoma, y si la Casa Real tiene un especial interés en que el equipo llegue otra vez a la final y la gane, a lo mejor Alberto Aza va a tener que dirigirse a Ramón Calderón por carta para pedirle que se tome en serio la competición de Su Majestad, de lo contrario lo veo difícil. Más a huevo que lo tuvo en la final contra el Deportivo de La Coruña, jugando en casa, con el champagne aguardando en la nevera para celebrar por todo lo alto el primer siglo de existencia, no lo va a volver a tener jamás el Madrid, y sin embargo aquel día el Depor se llevó la Copa y el Real quedó tocado, herido en lo más profundo de su corazón.
Desde el famoso centenariazo, que también tiene guasa el ideólogo a quien se le ocurrió el nombrecito de marras, existe en el madridismo la sensación de que alguien le debe una explicación. Es cierto que las competiciones por antonomasia del Madrid, que es Real desde el año 1920, son la Copa de Europa y la Liga, probablemente por este orden, y que la Copa nunca ha llamado especialmente la atención ni ha sido tenida en cuenta. Pongamos como ejemplo a Alfredo di Stéfano, santo y seña del madridismo y actual presidente de honor del club; Di Stéfano lo ganó todo muchas veces, pero sin embargo sólo conquistó una Copa, la de la temporada 1961-1962, probablemente por falta de tiempo o atención. Raúl, el referente en activo del club, ya ha ganado cinco Ligas, tres Copas de Europa, un par de Intercontinentales o una Supercopa europea, pero sin embargo sigue sin conseguir la Copa del Rey. ¿Por qué?
No creo en las maldiciones sino en la pura y dura falta de interés. Con esto tampoco quiero decir en absoluto que si el Real Madrid llegara a una final de la Copa del Rey y pudiera ganarla no lo haría sino que hoy el fútbol ha cambiado mucho y que, de todas las competiciones que ha de jugar el Real, la Copa es la menos relevante. Tampoco diré que Schuster era ayer un hombre feliz y radiante y que los socios salieran encantados con el golazo de Ibagaza a Dudek y la posterior eliminación de la competición, pero es un hecho que al madridismo no le duele la Copa y que el alemán, que yo creo que fingió una severidad que no sentía, reconoció que no había mal que por bien no viniera, dando a entender que ahora podrían dedicarse a la Liga y la Champions. El Real Madrid, por cierto, jugó bien y perdió, circunstancia esta que ya han aprovechado algunos Sófocles de pacotilla para concluir que es mucho mejor jugar mal y ganar. Hay que ver cómo está el fútbol.
16 de Enero de 2008 - 19:39:01 - Juan Manuel Rodríguez
Como a Miguel de Unamuno, a Paulino Cubero también le duele España. El Comité Olímpico y la Sociedad General de Autores y Editores han dado cuerda a este poeta del pueblo y para el pueblo y ahora será francamente interesante comprobar quién es el guapo que le echa el lazo. Cubero, que escribió una letra del montón, se siente como Alexander Solzhenitsin en la URSS de Stalin, un represaliado, un hombre marcado por las "miserias de la patria", un poeta perseguido a quien sólo le queda esperar a que los buitres ronden encima de su casa en busca de la carroña. De momento, para ir abriendo boca, ya le he oído pidiendo un trabajo para él y para su mujer y amenazando veladamente con empapelar de demandas el despacho del presidente del COE; no ha perdido el tiempo nuestro moderno Diógenes. Me pregunto cuántas veces y en qué tono habrá maldecido Alejandro Blanco aquel infausto día en que se le ocurrió la idea de organizar un concurso para ponerle letra al himno nacional español.
Así que la letra del himno se nos ha venido abajo en la primera estrofa, justo en la que se dice eso tan voluntarista de "cantemos todos juntos", como si Joan Tardá o José Luis Carod, que pidió el boicot para Madrid como organizadora de los Juegos de 2012, fueran a cantar el himno español porque lo dijera Cubero. Nadie cantará absolutamente nada, tampoco Plácido Domingo, porque la gala del 21 de enero ha sido retrasada sine die y, según he creído deducir de sus declaraciones, eso ha molestado especialmente al autor a quien se aseguró, como al resto de participantes en esta Operación Triunfo, que su letra sería interpretada por nuestro tenor más universal. Domingo, poseedor de una voz prodigiosa capaz de ponerle a uno los pelos de punta, podría cantar cualquier cosa que le pusieran delante, incluso esa, pero el COE ha entendido, yo creo que acertadamente, que si hay que sacar la pata se saca toda y que no se puede andar con medias tintas.
De forma que Cubero ha sido vencido por las "miserias de la patria" y el Comité de Sabios elegido para la ocasión, con Emilio Casares al frente, acaba de ser ninguneado porque la letra que eligió no contaba con el imprescindible consenso. Nuestro himno nacional nunca tuvo letra, salvo, extraoficialmente, la que escribió Eduardo Marquina en tiempos de Alfonso XIII y, posteriormente, la que José María Pemán confeccionó por encargo de Miguel Primo de Rivera. He leído en Libertad Digital el artículo del hijo de este último, y yo, al igual que él, también me quedo indiscutiblemente con la letra que escribió su padre, aunque, a diferencia suya, no vea por ningún lado la necesidad de que la Marcha Real tenga letra. Nuestro himno nacional es el que es y punto, y si algún día decidimos buscarle una letra deberá ser contando con todos y no yendo deprisa y corriendo a buscar un Bisbal.
15 de Enero de 2008 - 16:57:08 - Juan Manuel Rodríguez
Según recoge el diccionario de la lengua española, "táctica" es el método o sistema para ejecutar o conseguir algo. Descubriendo que sus críticas hacia los árbitros eran sólo una táctica, Bernd Schuster demostró ser un táctico desastroso ya que, desde el mismo instante de su confesión, nadie tomaría en serio, si es que alguien llegó a hacerlo alguna vez, sus críticas, dando por hecho que no eran en modo alguno sinceras y que sólo formaban parte del juego que se traía entre manos el entrenador del Real Madrid. La táctica de utilizar a los árbitros como muñecos del "pim, pam, pum" no es nueva y suele responder a la necesidad imperiosa que tienen algunas gentes del fútbol de justificar su propio fracaso, intentando convencer al otro (a quien suponen corto de miras y poco instruído) de que si no han ganado este o aquel otro título, o han perdido un partido fundamental para sus intereses, no ha sido por sus propios errores o debido a su simple inferioridad sino por las malas artes empleadas por el juez de la contienda, normalmente conjurado con el resto del colectivo arbitral para hacerle la puñeta a un equipo en concreto.
En realidad, si se dan ustedes cuenta, Schuster ha empleado la táctica que llevan empleando en Barcelona desde hace un montón de tiempo, aunque con una salvedad decisiva: jamás oirán en labios de Joan Gaspart, por poner sólo el ejemplo de un forofo de libro, que cuando él decía que el Madrid era el equipo del Régimen o se refería a que sólo tendrían que contabilizarles a los merengues tres Copas de Europa, lo hacía siguiendo a pies juntillas una táctica preconcebida. Gaspart, como le sucede a Schuster, no cree lo que dice, aunque no es tan tonto como para descubrir su jugada delante de todos. Por otro lado, los árbitros suelen ser zarandeados tras una mala experiencia deportiva con objeto de reclamar mayor atención o buscar compensaciones que luego no suelen llegar; de los árbitros se queja el que va por abajo o no está todo lo arriba que quisiera, pero ¿de qué se puede quejar el entrenador del equipo líder de Primera División? ¿Querría tener 60 puntos en lugar de 47 y sacarle 12 al segundo en lugar de 7? Las críticas de Schuster hacia los árbitros eran (porque después de reconocerlo en público ya no pueden seguir siéndolo) una táctica, de acuerdo, pero, ¿para conseguir qué?
Las críticas de Gregorio Manzano hacia los árbitros son tan reprobables como las de Schuster, aunque lleguen después de un mal arbitraje en Mallorca. Diciendo una tontería tan grande y tan insulsa como que en el estadio Santiago Bernabéu deberán jugar contra doce, lo único que pretende es presionar a Medina Cantalejo, injusto pagano de los errores cometidos una semana antes por su colega Delgado Ferreiro en el partido de ida. Todo el mundo sabe de qué va el jueguecito, lo sabe Manzano, lo sabe Medina y lo conocen perfectamente los aficionados del Real Madrid y del Mallorca, pero al menos las declaraciones del técnico balear buscan que, llegado el hipotético caso, Cantalejo recuerde los fallos de Ferreiro y, en caso de duda, beneficie al Mallorca. Manzano busca algo, pero ¿por qué marea la perdiz Schuster? La táctica del entrenador alemán, que ya no es tal, se cae a trozos puesto que, siendo técnico del Getafe, afirmó que los árbitros beneficiaban más a los equipos grandes. El está ahora en el más grande y además es líder destacado de Primera, luego su táctica sólo podía estar buscando que olvidáramos la extraña similitud que guardan el fútbol que practica su equipo y el que hasta hace poco dirigía Fabio Capello. Otra vez se equivoca de táctica.
14 de Enero de 2008 - 16:53:01 - Juan Manuel Rodríguez
Soy plenamente consciente de que estos son días de vino caro y rosas de té para el madridismo, pero, aún a riesgo de que pueda resultar un proceso doloroso, ha llegado el momento oportuno, con la primera vuelta finalizada y el año 2008 recién inaugurado, de hacer un balance (el definitivo llegará cuando acabe la temporada) de qué le ha aportado Bernd Schuster desde el banquillo al Real Madrid. Creo que Schuster ha demostrado, mejor que ningún otro entrenador de fútbol que yo recuerde, mucho mejor desde luego que Fabio Capello a quien podríamos considerar como uno de los apóstoles del resultadismo, que se pueden batir récords de puntos jugando miserablemente al fútbol. El Madrid aventaja en siete puntos a su inmediato perseguidor y ha conseguido quince victorias, circunstancia que no se daba desde la temporada 1960-61, cuando logró dieciséis. De continuar así la tendencia, a este Real habrá que hacerle una clasificación aparte o terminará saliéndose del mapa.
De puertas para fuera, Ramón Calderón lo tiene fácil puesto que lo del Madrid por la Liga española está siendo un auténtico paseo militar; otra cosa distinta es la lectura que la directiva merengue deba hacer de puertas para dentro. Sería hipócrita aplicarle ahora a Schuster, que va primero jugando mal, un baremo distinto al empleado con Capello, que ganó una Liga haciéndolo peor. Para justificar el despido del italiano, con el que me mostré más conforme que nadie, se esgrimió la idea de la "excelencia" y se explicó, yo creo que razonadamente, que al Real no cabía exigirle sólo títulos, por muy importantes que estos fueran y muy milagrosa que hubiera resultado su obtención, sino también un plus de fútbol divertido para el espectador. Al aceptar el ofrecimiento, Schuster asumía un reto muy complicado puesto que estaba obligado a ganar la Liga para igualar así lo conseguido por su antecesor en el cargo y, además, tenía que hacerlo jugando bien al fútbol, pero el caso es que estamos en el mes de enero y para poder distinguir el fútbol practicado por el equipo de Capello y el puesto en danza por el equipo de Schuster habría que comprarse un microscopio electrónico de barrido.
Lo cierto es que Schuster tiene sólo cinco meses por delante para demostrar que es capaz de conseguir que su equipo, además de ganar otra Liga más, puede garantizar el espectáculo prometido en julio. De no lograrlo, la papeleta entonces sería para Calderón que se quedaría sin excusas para respetar íntegramente el contrato que en su día firmó el alemán; Capello también tenía contrato y fue despedido por teléfono sencillamente porque el equipo aburría a las ovejas. Víctimas de la excelencia fueron, antes que Schuster, Heynckes, que ganó una Champions League, Hiddink, que ganó una Copa Intercontinental, o Del Bosque, que lo ganó casi todo y varias veces. El Madrid de Schuster, que es más barato en el banquillo pero más caro en el campo, sólo tiene más puntos que el del italiano a estas alturas de la competición, nada más. Por lo demás, las ovejas siguen muertas de aburrimiento.
13 de Enero de 2008 - 15:56:41 - Juan Manuel Rodríguez
Es posible que como David Meca, nuestro particular hombre récord de todas las navidades, ha sido engullido finalmente por los tiburones toro del papel couché en su último y desesperado intento por atravesar a nado los programas rosa de la tele, acaba de morir sir Edmund Percival Hillary, la pareja neozelandesa de baile del sherpa Tenzing Norgay, el pendenciero Maniche se ha largado con viento fresco a la Liga italiana dejando tras de sí un auténtico remanso de paz rojiblanca y un insistente olor a incienso en el estadio Vicente Calderón, y Munúa y Auate se han liado a mamporros, obligando a Miguel Angel Lotina, un hombre tranquilo por fuera y Sarkozy por dentro, a pegar el último puñetazo sobre la mesa, hayan pasado inconvenientemente desapercibidas, desde mi modesto punto de vista, unas declaraciones de Angel María Villar efectuadas a La Sexta en las que el presidente de la federación española de fútbol recalcó que Raúl es el mejor jugador español en su puesto.
Villar, a quien sólo le faltó realizar cuestaciones con una campanilla por Alberto Bosch en favor de Javier Clemente cuando el vasco era seleccionador nacional, formó él solito, mientras en la calle caían inmensos chuzos de punta, una plataforma personal en favor de su apadrinado y, de no haber sido por la clarificadora intervención de Esperanza Aguirre, por aquel entonces ministra de Cultura, nadie podría asegurarnos que farolín (copyright del gran Pedro Pablo Parrado) no seguiría ocupando hoy mismo el banquillo de España. No recuerdo, quizás debido a mi flaca memoria, que Clemente rechazara entonces el apoyo presidencial o el de Iñaki Anasagasti, quien también salió en su defensa, ni mucho menos oí que llamara idiota a su amigo Villar, o bobos al resto de sus abogados defensores (muchos de los cuales eran y siguen siendo periodistas) por apoyarle cuando pintaban bastos para él: Javi dio por bien empleadas todas y cada una de las plataformas que se formaran para defenderle y las dejó actuar libremente.
Si Villar pudiera, firmaría en la plataforma de apoyo a Raúl, lo que pasa es que no le conviene porque su suerte deportiva está inevitablemente unida a la de Luis Aragonés. Estoy seguro de que el seleccionador explicó a Villar, como previamente hizo con todos y cada uno de sus satélites, los motivos por los cuales no va a convocar más al capitán del Real Madrid y, en vista de esas declaraciones efectuadas a La Sexta, no tengo ninguna duda de que los razonamientos de Luis no convencieron en absoluto al presidente de la federación. Villar, que se la juega en la Eurocopa y que no suele mojarse ni siquiera debajo de la ducha, no tuvo sin embargo ningún inconveniente en reconocer, haciendo las veces de improvisado seleccionador, que Raúl es el mejor jugador español que hay en su puesto. Todavía estoy esperando a que, al igual que hiciera con Ramón Calderón por similar motivo, Luis ponga en tela de juicio el "caché humano" del presidente de la federación. Empieza bien 2008.
11 de Enero de 2008 - 17:20:59 - Juan Manuel Rodríguez
Alejandro Blanco estaba enfadadísimo esta mañana con la filtración a un periódico del himno propuesto por Paulino Cubero, un "perdedor" según propia definición, y la verdad es que no logro entender la indignación mayúscula del presidente del Comité Olímpico Español salvo que éste intuya que, tras hacerse pública la letra, Plácido Domingo pueda reaccionar con tiempo suficiente y el próximo día 21 tenga una faringitis galopante o le surja un viaje inaplazable a la Selva Negra. No existe, empero, motivo para semejante estado de nervios puesto que si Plácido, que es un auténtico "crack", cantó el himno del Centenario perpetrado en su día por José María Cano, no veo por qué no habrá de hacer ahora lo propio con la letra de este buen hombre, natural de Granátula de Calatrava, provincia de Ciudad Real, que se aburría en casa y se puso a escribirnos una letra. Tengo para mí que a los tres tenores se les fue un poquito la mano con eso de popularizar la ópera, pero repito una vez más que si Domingo, un hombre valiente, no salió huyendo despavorido cuando el ex Mecano puso por primera vez delante suyo la partitura de Luna, no creo que exista nada ni nadie en este mundo que pueda arredrar al gran tenor madrileño.
Yo niego la mayor y sigo sin ver, por mucho que traten de explicármelo, la necesidad de que el himno nacional español tenga que tener una letra, y mucho menos percibo que este sea un asunto de Estado por el que deban recogerse firmas para que se debata después en el Congreso de los Diputados: el himno español es el que es y punto. Pero es que, además de no ver por ningún lado la necesidad de que el himno nacional tenga, de repente, una letra, tampoco creo que esa deba ser una iniciativa que parta del COE, por mucho que la intención de su presidente sea sanísima y quiera ayudar a mejorar las cosas. Me da la impresión de que Blanco se metió (o le metieron) en un jardín que no era el suyo y del que va a tener una difícil escapatoria. No creo que haya necesidad alguna de ponerle letra al himno de España, pero sí pienso que los organismos deportivos españoles, entre ellos el Comité Olímpico, debieran posicionarse de vez en cuando, por ejemplo, en el espinoso asunto de la politización nacionalista del deporte porque, de seguir las cosas así, puede que dentro de un tiempo tengamos letra en el himno, la del señor Paulino o cualquier otra, pero no haya selección que salga a cantarla.
Dicen, no sin razón, que la letra propuesta por el bueno de Cubero es profundamente hortera, como si La Marsellesa no lo fuera, lo que pasa es que la cantan en francés y nosotros ni nos enteramos de lo que dicen; ojito al estribillo de marras: "¡A las armas ciudadanos! ¡Formad vuestros batallones! Marchemos, marchemos, ¡que una sangre impura empape nuestros surcos!". Si al señor Paulino se le hubiera ocurrido proponer esa letra le habrían corrido a gorrazos por toda Granátula, pero claro, la escribió un capitán de ingenieros de la guarnición de Estrasburgo y eso vende. En fin, que la historia estuvo entretenida mientras duró, ahora corramos un tupido velo; el día de Santa Inés, mártir, si no queda otro remedio, Plácido cantará lo que tenga que cantar y, afortunadamente para todos, la letra ya no será una sorpresa, evitando así posibles problemas cardíacos entre los asistentes al acto. Y, una vez cantada la gallina, habrá que ponerse a trabajar de firme porque Jordi Roche y los suyos no descansan y ya han vuelto a pedir partido. ¿Qué letra le ponemos a eso?
10 de Enero de 2008 - 17:21:27 - Juan Manuel Rodríguez
No ha pasado una semana desde que Amaury Sport Organisation anunciara la repentina anulación del rally más famoso debido a las habituales amenazas terroristas de Al Qaeda y ya les están demostrando que las cosas también se pueden hacer bien. Hubert Auriol, un hombre estrechamente vinculado al rally París-Dakar, decidió hace dos años poner en marcha el Heroes Legend precisamente para recuperar los valores que hicieron grande la carrera soñada por Thierry Sabine. Existe la posibilidad de que Auriol estuviera equivocado y que todo siguiera igual que en 1979, pero nadie podrá negarme que, si existe en el mundo un termómetro humano capaz de tomarle la temperatura a esa competición, ese es sin duda el del "africano", el primer piloto que consiguió ganar el Dakar en las categorías de motos y de coches, y el líder de la organización durante diez largos años. Algo debió olerle mal a Auriol cuando, allá por 2006, decidió que ese era el último año que corría.
La tercera edición del Heroes Legend mantendrá su recorrido con varias etapas amenazadas por Al Qaeda porque, tal y como asegura su organizador, "la seguridad es un estado del espíritu". Todo dependerá, pues, del estado espiritual que tengan en marzo los participantes: si, desde el primero hasta el último, se sienten seriamente amenazados y en constante peligro, simplemente no saldrá la carrera, pero en cualquier caso Auriol habrá hecho lo que cualquier organizador serio y responsable tiene que hacer y tendrá su conciencia tranquila. No existen planes alternativos, ni trayectos A y trayectos B, no hay conejos que sacar de la chistera, ni carreteras secundarias, ni mucho menos se va a cambiar huidizamente de continente, ni son tampoco supermanes o locos peligrosos quienes están detrás de esta nueva aventura que cuenta desde ahora con mi simpatía y mi admiración; sólo hay un hombre con las ideas claras, nada más y nada menos que eso.
Y vuelta la burra al trigo. Uno que sabe mucho de motos y de coches dice que hay que contar con todas las garantías necesarias para iniciar esa carrera y que Auriol sabrá lo que hace exponiendo a los pilotos a un peligro innecesario. Desconocía el dato de que estuviera permitida la participación a menores de edad. Ningún adulto consciente, informado y responsable expondrá a otro a ningún riesgo, necesario o innecesario, que éste no quiera asumir bajo su total responsabilidad. Es probable que los organizadores reúnan una semana antes a todos los participantes y les diga eso de que "la seguridad es un estado del espíritu" y, de un total de 150, 90 se vayan y 60 se queden; o puede que se vayan todos, o a lo mejor todos decidan salir, ¿quién lo sabe? Pero, en cualquiera de esas hipótesis de futuro, tanto si hay como si no hay Heroes Legend en 2008, Hubert Auriol habrá cumplido con su obligación y con su responsabilidad y la competición por él diseñada no será un símbolo de la cesión ante el chantaje sino un emblema de la victoria de la libertad individual sobre el terror.
9 de Enero de 2008 - 16:26:02 - Juan Manuel Rodríguez
La gente pasa el rato en la red de maneras muy curiosas. Por ejemplo, hay un matrimonio (los Smith, pongamos por caso, tampoco quiero revelar su auténtica identidad no vaya a ser que tengan hijos) que va enseñando sus posas mientras viajan por los inacabables y extensísimos Estados Unidos de América. Si sustituyéramos a los Smith por Jennifer López, la idea de mostrar el nalgatorio por los cincuenta estados de la Unión -una vez en Michigan, otra en Vermont, una más en Alaska, y luego en Florida, y después en Oklahoma, y así hasta el final, y luego otra vueltecita empezando por Colorado- pasaría a ser la más brillante de la humanidad después de la invención del aire acondicionado y el contestador automático, pero créanme cuando les digo que viéndoles el rulé al señor y a la señora Smith uno desearía que los Estados Unidos de América estuvieran formados sólo por dos estados, Dakota del Norte y Dakota del Sur, punto, ni uno más, ni soñar con incluir Montana aunque quede al lado, así de lamentable resulta el espectáculo.
No sé quién está detrás de la plataforma para llevar a Raúl a la selección y tampoco me pareció, cuando me contaron la historia, que fuera una idea excesivamente original, casi me atrevería a decir que se veía venir, pero el hecho de que Javier Clemente haya demonizado a estos aficionados y les haya llamado idiotas me ha hecho ver la aparición de esta plataforma desde otro ángulo, uno desde el que no contemplaría ni por todo el oro del mundo la página del bullarengue de la señora Smith. En lo que sí estoy de acuerdo con Javi es en que nuestro fútbol no está exento de la aparición de idiotas; él, por ejemplo, y ya que estábamos hablando del tras de los Smith, decidió bajarse una vez los pantalones durante un entrenamiento de la selección para mostrarle el rabel a un grupo de fotógrafos españoles que sólo estaban cumpliendo con su trabajo. Cómo pasa el tiempo, casi me había olvidado de aquella idiotez supina del ex seleccionador nacional.
Clemente dirá que le preguntan y que él responde lo que le da la gana, y tiene toda la razón y el derecho de hacerlo, por supuesto, sólo faltaría. Del mismo modo, los ideólogos de esa plataforma cuya publicidad se multiplicará por tres después de las sabias palabras expuestas por el ex seleccionador en Radio Marca, podrán esgrimir que a ellos les apetece promocionar a Raúl sin que por ello nadie tenga que llamarles bobos o idiotas. Tengo que reconocer, sin embargo, que la susodicha plataforma me interesa mucho más ahora, después del chaparrón de Clemente, que antes. Y, además, introduce un hecho ciertamente novedoso: harto de comprobar día a día cómo se apoya a tal o cual jugador, o a este entrenador o a aquel otro, por el interés o por el amiguismo, está muy bien eso de que alguien haga algo porque sí, porque le parece justo y necesario, porque le apetece y porque le divierte. Me ha gustado tanto la idea que a lo mejor yo también pongo en marcha una plataforma para que España vuelva a jugar en San Mamés. ¿Qué me llamará a mí Clemente?
8 de Enero de 2008 - 18:08:45 - Juan Manuel Rodríguez
Lo que quiebra irremisiblemente un principio del fútbol es tener a un atontolinado al frente de su máximo organismo internacional, eso sí que parte por la mitad un principio del fútbol y de cualquier empresa que quiera tener éxito. No sé a qué extraños principios futbolísticos se refiere Joseph Blatter cuando, recién iniciado el siglo XXI, no se le ocurre otra cosa que criticar la elección del nuevo seleccionador de Inglaterra por ser italiano. Vive Dios que a Fabio Capello se le podrán afear muchas cosas, (yo mismo lo he hecho, ligeramente y de pasada, en alguna que otra ocasión) pero, al César lo que es del César, debo reconocer el originalísimo punto de vista de Blatter en toda esta historia: Capello no es malo para la selección de Inglaterra por su peculiar y aburridísima forma de interpretar, y hacer interpretar a los demás, un deporte tan entretenido como el fútbol sino por su nacionalidad. El principio de Peter, perfectamente aplicable al caso que nos ocupa, dice que "en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia", y a eso se ha dedicado Blatter desde que entró a trabajar en la FIFA allá por 1975.
Lo más esperpéntico de la historia es que este Blatter que critica a los ingleses por haber escogido a un entrenador italiano como seleccionador, fue exactamente el mismo Blatter, aunque con menos canapés de caviar en la tripa, que se postuló como sustituto de Joao Havelange con el objetivo prioritario de universalizar el fútbol, de ahí que llevara el Mundial de 2002 a Corea y Japón, dos países con una profundísima tradición futbolística como todo el mundo sabe, y pretenda ahora, si es que no se tuercen aún más las cosas, que Sudáfrica lo organice en 2010. Por un lado, aquel que puede repostarle dólares fresquitos, universaliza, y por el otro, aquel que no le da ningún dinerito, se permite el lujo de dar consejos a los demás. Capello, según Blatter, quiebra un principio que, sin embargo, no alteró Sven-Goran Erikkson, nacido en Torsby, a doscientos metros escasos del Palacio de Westminster; de hecho, cuenta la leyenda que al pequeño Sven nunca le tenían que despertar por las mañanas para ir al colegio porque de eso ya se encargaba el campanero del Big Ben.
¿Quién le habrá dado vela al ex presidente de la federación suiza de hockey en este entierro?... Si los ingleses quieren circular por la izquierda, ¡pues que circulen! Además, si decidiéramos llevar hasta sus últimas consecuencias esa regla descubierta recientemente por Blatter, deberíamos preguntarnos lo siguiente: ¿qué hace un suizo presidiendo la FIFA? ¿No debería ser un brasileño, un argentino, un italiano o un alemán? Tampoco resulta especialmente llamativo el hecho de que Blatter, que nació entre las montañas de Valais, trabajara en Longines y después participara activamente en el cronometraje (por supuesto) de los Juegos Olímpicos de 1972, pero ¿un suizo presidiendo la FIFA? ¿Cuántos futbolistas suizos han pasado a la historia del fútbol mundial? ¿Y entrenadores suizos? ¿Y directivos? ¿Y árbitros? ¿Por qué no sigue Havelange que era mucho más simpático y decía menos chorradas?... ¡Total, sólo tiene 90 años!
7 de Enero de 2008 - 17:08:05 - Juan Manuel Rodríguez
No hay quien pueda sacarme de mis trece: cualquier día de estos, el Valencia anunciará en su página web que Ronald Koeman está embarazado. Si tuviéramos que fiarnos por la tripita y los mofletes coloradotes a lo Heidi que exhibe el orondo Tintín holandés, (por cierto, ¡menudo "homenaje" al genial Hergé!) yo diría, así, a ojo de buen cubero, que está de cuatro meses por lo menos. Al final va a resultar que hemos perdido el tiempo buscándole una explicación técnica o personal a la expulsión de tres jugadores emblemáticos de la plantilla, cuando en realidad todo se debe a un antojo, así de simple; la única diferencia es que Koeman no pidió fresas con nata o helado de chocolate sino la cabeza de Albelda, Cañizares y Angulo, los tres a la vez. Si yo fuera Juan Soler, cruzaría los dedos y rogaría que sí, que fuera cierto, que el entrenador estuviera embarazado. Es posible que el Valencia siguiera sin jugar bien al fútbol, pero ¿se imaginan ustedes el partido económico que podría sacársele a todo este asunto?
A Koeman, Tintón o Tintonazo más que Tintín, sólo le salvarán los resultados deportivos que obtenga desde ayer su equipo; podrá parecer una obviedad, pero en el caso que nos ocupa no es así puesto que no recuerdo un entrenador que fuera tan despreciado por sus aficionados a los dos meses de haberse sentado en el banquillo. La imagen de Tintón en Valencia no atraviesa por su mejor momento, y eso que no ha hecho más que bajarse del autobús. El otro día pidieron en la tele a un grupo de aficionados valencianistas su opinión acerca de lo que estaba sucediendo, y a uno de ellos casi se le saltaron las lágrimas al hablar de Albelda. La semana pasada, Koeman, que ya busca coartadas, dijo que había vivido en un mes y pico lo que no había vivido en toda su carrera futbolística, como si a él le hubieran pillado allí de casualidad. Es posible que, con él al frente del equipo, la afición del Valencia haya pasado también por experiencias que ya se habían perdido en la memoria de los tiempos, cuando el club bajó a Segunda.
Es curioso que Tintonazo quiera hacernos luz de gas intentando convencernos de que él es ajeno a la situación por la que atraviesa en este momento el Valencia, cuando ha sido su principal responsable. Por eso digo que, con Albelda, Cañizares y Angulo apartados, Fernandes cedido después de haber pasado por la cárcel, Miguel, que ya reconoció que él salía los jueves, esperando su turno para ser reprendido, y Banega, el nuevo crack, mundialmente reconocido por haber protagonizado un vídeo subidito de tono que ya está corriendo como un reguero de pólvora por internet, lo único que falta es que el club anuncie de una vez por todas que Koeman está embarazado y que al "increible director deportivo menguante" le ha pasado al final lo que a Scott Carey en la extraordinaria película de Jack Arnold y sencillamente ha desaparecido de su despacho. Si el Valencia no empieza a ganar partidos ya, con un 4-3-3 ó con un 4-4-2, con su estilo propio o con el de una prima lejana de Amsterdam, le auguro a Koeman un embarazo ciertamente complicado.
6 de Enero de 2008 - 16:18:54 - Juan Manuel Rodríguez
Siendo geográficamente cierto que, tal y como asegura Marc Coma, el mundo es grande y hay más desiertos además del Sahara, no lo es menos tampoco que Sahara sólo hay uno, y que un grupo terrorista ha exigido a la empresa Amaury Sport Organisation que lo abandone, y esta ha cancelado la carrera de un día para otro. ¿Cómo decían en el Un, dos tres?... Por veinticinco pesetas: nombres de desiertos del mundo, como por ejemplo el Sahara... Un, dos, tres, responda otra vez: Sahara, Atacama, Gobi, Namib, Tehuacán-Cuicatlán, Takla Makan, Kalahari... Tranquilos, tranquilos, no hay motivo para el nerviosismo porque el universo es tan grande que, si a Al Qaeda le diera por amenazar, de aquí al año 2014, los rallys Lisboa-Atacama, Lisboa-Gobi, Lisboa-Namib, Lisboa-Tehuacán, Lisboa-Takla Makan y Lisboa-Kalahari y, siguiendo exactamente el mismo hilo argumental esgrimido por ASO para acabar con el Lisboa-Dakar, la empresa fuera cediendo sucesivamente al chantaje y anulando todas las carreras, aún nos quedarían los desiertos de otros planetas... Por veinticinco pesetas: nombres de desiertos de otros planetas, como por ejemplo el desierto de Marte... Un, dos, tres, responda otra vez: el desierto de Marte. Punto. Los humanos todavía no hemos sido capaces de descubrir ningún otro desierto fuera de nuestro planeta, aunque, por tratar de ser positivos, al menos tenemos hasta 2015 para lograrlo. Y, como diría Marc Coma, ¡el sistema solar es tan grande!
Uno que sabe mucho de coches y de motos escribía el otro día que, aunque las consecuencias deportivas y económicas hayan sido nefastas, había que velar por la seguridad de las personas porque, de haberse cumplido las amenazas de Al Qaeda, habría sido terrible. Será que tanto olor a gasolina provoca amnesia porque Al Qaeda lleva atentando indiscriminadamente durante los últimos dieciochos años, provocando muertos por doquier, generando inseguridad y miedo entre la población civil. A mí lo que menos me importa son las consecuencias deportivas o económicas de la suspensión del rally Lisboa-Dakar, la empresa organizadora sabrá lo que le conviene; por ser sincero del todo, las consecuencias deportivas y económicas de la suspensión de una carrera que seguía a medias me la trae al fresco. Cuando se corre, prefiero que gane un español, ahí acaba mi (relativo) interés. El quid de la cuestión, tal y como recogía nuestro amnésico especialista de coches y motos, es la seguridad de las personas, y yo creo que la actitud de ASO, anulando el viernes un rally mundialmente conocido que empezaba el sábado, multiplica por tres la inseguridad de las personas, de todas las personas y no sólo de las que estaban directamente implicadas en la competición.
El miedo es libre. Entiendo perfectamente que un piloto que tenga mujer y tres hijos decida abandonar al ser informado del peligro de correr una carrera directamente amenazada por un grupo terrorista. ¿Cómo habría de criticar yo, que soy un hipocondríaco de mucho cuidado, el miedo ajeno? Pero no estamos hablando del miedo individual sino de la actitud colectiva de la empresa organizadora de un evento deportivo con un tremendo impacto mediático. Si, una vez consultados todos los participantes, ASO hubiera caído en la cuenta de que ni uno sólo de los pilotos quería tomar la salida, simplemente habría que callarse. Pero, ¿hizo ASO esa consulta o tomó la decisión por las bravas? Tienen tan pocas luces y son tan irresponsables que no han esperado ni siquiera 48 horas para filtrar la Patagonia como uno de los posibles destinos del rally de 2009. El eslogan ahora es el siguiente: "No se puede matar a un símbolo". Un símbolo, sí, pero de la cesión ante el chantaje terrorista.
4 de Enero de 2008 - 16:34:11 - Juan Manuel Rodríguez
En 2006, un grupo de expertos consultados por la ONU propuso la siguiente definición del terrorismo: "cualquier acto destinado a causar la muerte o lesiones corporales graves a un civil o un no combatiente cuando el propósito de dicho acto, por su naturaleza o contexto, sea intimidar a una población u obligar a un Gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo". La definición, muy amplia como puede apreciarse, era, sin embargo, una mala definición puesto que, entre otras cosas, no recogía los actos contra militares o miembros de las fuerzas de seguridad. Personalmente me gusta más la de Brian Michael Jenkins, más concreta y, por supuesto, más atinada: "es el uso calculado de la violencia o de la amenaza de la violencia con el objeto de inculcar miedo". La clave de todo es el miedo, porque sin el miedo ajeno no existe la posibilidad del chantaje y, si acabas cediendo al chantaje aunque sólo sea una vez, estás perdido porque entonces los terroristas interpretan que su sistema funciona. John Stossel escribía aquí mismo un brillante artículo titulado Pornografía del terror, y en él quedaba claro que el miedo también mata. Un estudio de la Universidad de Michigan concluía que mil norteamericanos fallecieron en accidentes de tráfico en los tres meses posteriores al 11 de Septiembre porque el miedo a volar les hizo coger el coche, que es más peligroso. Brian Jenkins concluía que "la respuesta al terrorismo no puede ser esconderse bajo la mesa o vivir en un estado de miedo porque eso es exactamente lo que están buscando".
Un día antes de que empezara en Lisboa, los organizadores del Rally Dakar han decidido suspender una carrera que, de haberse disputado, habría cumplido treinta años en 2008. El miedo a que Al-Qaeda llevara a cabo una de sus múltiples amenazas terroristas han conducido a la empresa ASO a un camino que no tiene vuelta atrás porque, por mucho que digan eso tan pomposo de que "no se puede matar a un símbolo", el miedo, tal y como demostró Stossel en su artículo de Libertad Digital, también mata. Entendería la complicada decisión de ASO, si ASO comprendiera a su vez que ya vivíamos en un mundo inseguro antes de que, el pasado 24 de diciembre, cuatro turistas fueran asesinados en Mauritania, y que su inédita decisión de suspender una carrera con la proyección internacional y el eco mediático que tiene el Rally Dakar no favorece, sino que empeora notablemente, esa seguridad por la que dice velar puesto que, como decía al principio, no hay peor cosa que darles a entender a los terroristas que su sistema de chantaje funciona.
A partir de 2009 propondrán otra aventura, pero ya no será la aventura de Thierry Sabine, será otra aventura distinta porque así lo ha ordenado Al-Qaeda. Desde el año 1979 han muerto en el rally diecisiete participantes; el primero, Patrick Dodin, un motorista, lo hizo a causa de una caída, y el último, Eric Aubijoux, otro motorista, lo hizo el año pasado por un paro cardíaco. El número de fallecidos se eleva a más de cincuenta si añadimos también a niños o mujeres de poblaciones africanas por las que pasó la carrera, mecánicos y periodistas especializados. En 1982 murió un niño de Mali, arrollado por un vehículo mientras jugaba en la carretera; dos años más tarde, una madre moría y su hija resultaba gravemente herida después de que ambas fueran atropelladas por un Range Rover en Burkina Fasso. Luego, una niña en Nigeria y otra en Mauritania en 1985, cuatro niños y dos mujeres en 1988, otro niño senegalés en el 94, una niña guineana en el 96, cuatro personas más en 1998 y dos niños en 2006. El propio Sabine murió en 1986 al estrellarse el helicóptero en el que viajaba, junto a otros cuatro pasajeros. "De lo que tengo miedo es de tu miedo", escribió hace mucho tiempo William Shakespeare. El miedo al terror ha matado aquel sueño que un día tuvo Sabine. No habrá atentados en la carrera de 2008 sencillamente porque no habrá ninguna carrera, lo que no quiere decir que hoy estemos más seguros que ayer, sino todo lo contrario.
3 de Enero de 2008 - 14:22:24 - Juan Manuel Rodríguez
Para que no se malinterprete lo que diré al final, quiero que quede claro desde el principio lo que pienso sobre Sergio Ramos: creo que, si no lo es ya, se convertirá sin duda en el mejor defensa del mundo, un futbolista de una pieza, uno de esos jugadores que tienen la rara virtud de excitar a la grada del estadio Santiago Bernabéu, cuestión esta que, a lo largo de la historia, ha estado al alcance de un grupo muy selecto de futbolistas. Ramos vivirá bien y jugará feliz vistiendo la camiseta blanca porque cuando el tendido del 7 del Madrid, que en el Bernabéu da la vuelta completa al campo, decide acoger a un jugador, lo hace sin titubeos, perdonándole casi todo. Ahí está, sin ir más lejos, el caso de Juanito, recordado domingo a domingo y eso que murió hace quince años. La afición del Madrid tiene memoria de elefante y no olvida los servicios prestados, de forma que, si Sergio Ramos lo hace como hasta ahora, el defensa andaluz no tendrá ningún problema para vivir en Madrid como Barry Gibb lo hace en la mansión que Johny Cash tenía en Tennessee, a cuerpo de rey.
Por otro lado, quiero decir que nunca he entendido los "pactos de no agresión" entre clubes profesionales de fútbol que, por otro lado, no hacen luego otra cosa que agredirse, por supuesto deportivamente. ¿No quiso Gil a Futre? ¿No quiso Núñez a Maradona? ¿No ha querido, hasta hace bien poco, porque ahora ya no tiene sitio en el Madrid, Calderón a Kaká? ¿Cómo habríamos de entender todas esas operaciones, como carantoñas de unos clubes hacia otros? Florentino Pérez quiso a Figo y lo fichó, y creo que Gaspart no se lo tomó demasiado bien. El fútbol es un mercado y, como en todos los mercados, lo que manda es la ley de la oferta y la demanda. Florentino también quiso a Ramos: pagó lo que, según Del Nido, valía, y se lo trajo. ¿Habría contratado Florentino a Ramos si éste no hubiera querido salir del Sevilla?... Nunca. Para que Ramos fichara por el Madrid hubo de darse una doble circunstancia, a saber: que el Real tuviera en la caja los veintisiete millones de euros que valía el futbolista y que Ramos quisiera salir del Sevilla para venir al Real Madrid. Porque, al final de la escapada, el jugador siempre tiene la última palabra.
Cuando le preguntaban a Silvio Berlusconi por el interés madridista por Kaká, el presidente del Milan se limitaba a exhibir una amplia, inquietante e inamovible sonrisa; lo hacía porque, después del estiramiento de piel que le perpetraron, Berlusconi siempre sonríe, aunque le den la peor de las noticias, y porque tenía el convencimiento de que Kaká no quería salir del Milan. Ahora, presuntamente, Berlusconi quiere devolverle la moneda a Calderón mostrando un inusitado interés por hacerse con los servicios de Ramos y saltándose a la torera no sé qué pacto de no sé dónde. Sergio firmó una cláusula de rescisión de contrato de 150 millones de euros, pero cualquiera sabe que nadie pagará nunca semejante cantidad de dinero por un futbolista y que si el jugador quiere irse no habrá pactos, cláusulas o murallas de China que le retengan. Por lo tanto, el quid de la cuestión es exclusivamente uno: ¿querría irse Sergio Ramos al Milan si el Madrid no le pagara la millonada que sí parece dispuesto a abonar el sonriente (a la fuerza, por lo del estiramiento) Berlusconi?... Esa es la única pregunta. Porque, tal y como yo lo veo, por mucho que Sergio Ramos pueda ser, si es que no lo es ya, el mejor defensa del mundo, al Real Madrid, que ya le revisó el contrato en julio, no pueden estar tocándole todo el día la Tarara.
Dicen que Ramos cobra poco, pero a lo mejor lo que sucede es que los demás están cobrando demasiado, no lo sé. Tal y como yo lo veo, y me precio de conocer algo a la afición del Madrid, a Sergio sólo le puede truncar su carrera deportiva en el Real la fama, justa o injusta, que otros le pongan de jugador pedigüeño. El, o quienes le representan, tendrían que ser los primeros interesados en dejar claro, de una vez por todas, que ni siquiera mil Silvios Berlusconis con sus mil liftings a cuestas le van a sacar del Real Madrid porque él tiene decidido jugar siempre en ese club, le suban o no le suban, le mejoren antes o lo hagan después. El Madrid ya hizo por él un esfuerzo que luego ha hecho por muy pocos, y no me cabe la menor duda que le doblará la ficha cuando haya ganado las seis Copas de Europa que conquistó don Francisco Gento. Aquel, y otros como él, sólo subían por la banda, no tenían representante ni falta que les hacía, no sabían dónde quedaba el despacho del presidente y firmaban en blanco sus contratos. Y si, por una de esas extrañas casualidades que tiene la vida, alguno de aquellos jugadores emblemáticos daban al fin con Bernabéu y le pedían un aumento de sueldo, acababan cantando la Tarara, sí, pero en el idioma de Dante.
2 de Enero de 2008 - 14:54:46 - Juan Manuel Rodríguez
En toda España se bautizó hace muchos años al campo del Athletic Club de Bilbao como La Catedral. Es sin duda un signo de respeto y profunda admiración por parte de todos hacia la afición bilbaina y el viejo San Mamés, inaugurado en 1913, un campo por el que han desfilado futbolistas del fuste, la enjundia y los bemoles de Gorostiza, Uriarte, Blasco, Lezama, Rojo, Dani, Panizo o Gainza. Por allí pasaron los mejores y la mejor hinchada, que era la del Athletic Club, se ganó a pulso la fama de afición exigente, observadora y justa, tanto como para reconocer la excelencia en el equipo rival si así fuera necesario. Ya no hay jugadores como aquellos, del mismo modo que no quedan actores como Cary Grant o cantantes como Frank Sinatra. Ya no existen futbolistas como Fidel Uriarte Macho, que lo tenía claro desde su segundo apellido, Telmo Zarraonaindía, el gran Zarra, o Agustín Sauto Arana, más conocido como Bata.
Miramos hacia atrás con cierta nostalgia y, aunque nunca fueron mejores los tiempos pasados, escuchamos ensimismados de nuestros mayores historias de pundonor y de furia española, anécdotas de cuando un balón de fútbol pesaba tanto como uno medicinal y había que hacer pesas sólo para poder levantarlo del cesped, leyendas de campos embarrados y de jugadores que le tenían más miedo al hambre que a cien entradas con los tacos por delante, y que, como James Braddock, nunca se dejaban tumbar. Y la nostalgia nos hiere más profundamente si, después de mirar hacia atrás con admiración, lo hacemos a lo sucedido el sábado pasado en San Mamés, convertido por sus actuales dirigentes, con su presidente Fernando García Macua a la cabeza, en La Catedral de la vergüenza y del dislate. No hubo, por supuesto, leones aquel día en el campo del Athletic, y la firma de la declaración independentista tuvo que llevarse a cabo a puerta cerrada, no fuera que una de las aficiones más veteranas y sabias de España se preguntara, en vivo y en directo, por qué razón se daba pábulo allí a la reivindicación independentista de Carod Rovira.
Nunca, a lo largo de sus 109 años de historia, se había vendido San Mamés de la forma que lo hizo el otro día la junta directiva del Athletic. Macua, elegido por todos los socios del club, ejerció el sábado sólo la representación de algunos de ellos, aquellos que pelean, utilizando también el deporte, por la independencia del resto de España. Consciente de que el arrendamiento al Partido Nacionalista Vasco, el Bloque Nacionalista Gallego y Esquerra Republicana de Cataluña podría generar protestas entre aquellos socios bilbainos que no piensan así, la denominada Declaración de San Mamés hubo de llevarse a cabo, como decía antes, a puerta cerrada, sin leones por medio, no fuera que estos rugieran por un Athletic para todos y no sólo para unos pocos. Supongo que Macua no pondrá en el futuro inconveniente para que otros partidos políticos con representación en el Parlamento Vasco utilicen las instalaciones privadas del club para anunciar sus propuestas. E imagino que si uno de esos partidos le pide al presidente que ceda San Mamés para, por ejemplo, exigir la presencia de la selección nacional española en Bilbao, éste no pondrá problema alguno. Todavía estamos esperando, por cierto, a que la directiva del Athletic inicie alguna investigación para descubrir quién quemó una bandera de España en el transcurso del partido del otro día. Esperamos su declaración, presidente, después de la que hizo Carod. O igual quiere usted cederle también la presidencia al líder de Esquerra.
1 de Enero de 2008 - 12:51:04 - Juan Manuel Rodríguez
Menos mal que el Barcelona va a percibir la friolera de trescientos euros al día mientras Jorquera esté de baja, lo contrario sería un absoluto desastre. Trescientos euros al día parecen una tontería, pero echen ustedes las cuentas, echen, y verán que de tontería no tiene nada. Si el segundo portero culé está fuera de los terrenos de juego el tiempo que los médicos del club han estimado, el Barcelona puede ingresar cerca de sesenta mil euros, casi diez millones de las antiguas pesetas. El problema para Rijkaard es importante puesto que ahora tienen que ir buscándole un sustituto a Valdés deprisa y corriendo, pero mucho peor habría sido tener que buscarle un sustituto a Valdés deprisa y corriendo, como va a suceder, y, además, no recibir trescientos euros al día, no me lo quiero ni imaginar. Afortunadamente, la federación catalana firmó un seguro (Roche prevenido vale por dos) y, como les vengo diciendo desde el principio del artículo, el Fútbol Club Barcelona, que habrá presupuestado para la actual temporada cerca de trescientos millones de euros, ingresará trescientos por cada uno de los días que Jorquera esté de baja.
El silencio del ideólogo de la República Independiente del Barça (Joan Laporta, feria del libro de Frankfurt, 10-10-2007) cuando ya han pasado más de tres días desde que Jorquera cayera gravemente lesionado en un intrascendente País Vasco-Cataluña, ha de tener una razón exclusivamente económica; interpreto, pues, que Laporta calla porque, aunque va a tener a su segundo portero lesionado durante cerca de medio año, Roche le va a pagar trescientos euros al día. Lo digo más que nada porque, el mismo día que el presidente azulgrana mostraba su admiración por la República, sólo cuatro días antes de que España jugase un partido trascendental (por supuesto, oficial) para lograr el pase a la Eurocopa, incidió en que sus internacionales se debían al Barça y recordó que hubo futbolistas que se lesionaron con sus selecciones y luego no pudieron estar en condiciones para jugar con el club que les paga. Puesto que, si los cálculos de los médicos son acertados, Jorquera va a estar aproximadamente seis meses sin poder acudir a las convocatorias de Rijkaard, y ya que Laporta no ha dicho nada ahora cuando sí lo dijo, por ejemplo, hace tres meses, deduzco que los trescientos euros de la federación catalana le compensan sobradamente.
Con motivo de la Diada, Laporta dijo que era una verguenza que ellos, que pagaban sus nóminas, no recibieran nada por ceder jugadores a otras selecciones que luego se marchaban a disputar partiditos a las Quimbambas. Sinceramente no recuerdo ahora mismo que la selección nacional haya jugado nunca un partido allí, pero seguro que si lo hiciera a nadie se le ocurriría nunca quemar una bandera de España, cuestión ésta que sucedió el otro día en San Mamés. Por cierto, que no se me olvide: estoy seguro de que el mismo o similar celo que puso el otro día Fernando García Macua al consentir que se firmase sobre el cesped de su estadio la Declaración de San Mamés en favor de la internacionalidad de las selecciones catalana, gallega y vasca, pondría también el presidente del Athletic Club de Bilbao si a cualquier otro partido político vasco se le ocurriera, pongamos por caso, reclamar en idéntico escenario la celebración de partidos de España de nuevo en La Catedral, ¿a que sí?
