Septiembre 2007


El Barça de Messi

30 de Septiembre de 2007 - 13:56:32 - Juan Manuel Rodríguez

Definitivamente este Barça es de Lionel Andrés Messi. Hasta hace bien poco pertenecía a Ronaldinho, pero al argentino acaban de hacerle entrega de un título de arrendamiento para los próximos diez años por lo menos. Seguro que Ronnie volverá tocando arrebato y con el orgullo herido después de todo lo justo y de todo lo injusto que se ha dicho de él en el transcurso de los últimos veinte días, pero si es inteligente se dará perfecta cuenta de que este Barça ha cambiado de manos. Es una de las leyes del deporte. En el Barça de los años cincuenta jugaron futbolistas extraordinarios por los que hoy se pagarían cantidades astronómicas de dinero, y sin embargo aquel será siempre el Barça de Kubala. Czibor, Macedo o Kocsis eran grandes jugadores, pero el equipo pertenecía, y aún sigue perteneciendo, al gran Ladislao Kubala. Pasó exactamente lo mismo con el Real Madrid de las cinco Copas de Europa. Al lado de Di Stéfano jugaron Puskas, Gento o Kopa, pero aquel equipo sigue siendo propiedad de la "saeta rubia".

Y Messi lo tiene todo para adquirir también la propiedad de la selección argentina. Cuando un futbolista se dispara, no sólo se queda con su equipo sino que, ya puestos, se hace dueño de su selección nacional. Así pasó con los más grandes, con Pelé en Brasil, con Cruyff en Holanda, con Platini y Zidane en Francia, con Beckenbauer en Alemania y, por supuesto, con Maradona en Argentina. En el 62, por ejemplo, Pelé se lesionó de gravedad en el segundo partido de la primera fase del Mundial por lo que no pudo jugar más el torneo. Sin embargo Brasil se proclamó campeón del mundo con Gilmar, Nilton, Djalma, Didi, Zagallo, Garrincha o Vavá. Y ahora vayan ustedes a preguntar por ahí quién ganó el Mundial del 62, ya verán como la mayoría responde que lo ganó Edson Arantes do Nascimento, conocido universalmente como Pelé. ¿Por qué? Muy sencillo, porque Brasil era suyo, le pertenecía.

Es cuestión de tiempo (poco tiempo, creo yo) que Messi, quien, como decía anteriormente, ya es dueño de este Barça, se haga también con el mando en una plaza tan exigente y tan complicada como la del equipo nacional argentino. Observo cosas en él que sólo veía en Diego Maradona, aunque todavía le falta algo, un no sé qué, para llegar a la altura del "pelusa". Dentro de cincuenta años la gente hablará de este Barça de principios del siglo XXI como del Barça de Messi. Será ciertamente injusto para jugadores de la categoría de Deco, Iniesta, Eto'o, Ronaldinho y puede que Bojan, pero, salvo que suceda algo realmente inesperado, así será. Porque nos encontramos ante un futbolista de otra galaxia, un jugador increíble, uno de los mejores que he visto en mi vida.

Un Ferrari (o un McLaren) en el garaje

28 de Septiembre de 2007 - 17:14:50 - Juan Manuel Rodríguez

Luis Aragonés reaparece este 5 de octubre. Como los Hombres G, que, según escucho al gran Escalada en La Mañana de Cope, acaban de sacar un nuevo disco a la calle. Ese día, el 5-O, Luis comparecerá para responder, probablemente de muy mala gana como viene siendo su costumbre últimamente, a las preguntas que tengan a bien hacerle los periodistas que todavía se toman la molestia de trasladarse hasta Las Rozas. Conocida la ausencia del Raúl del Madrid, puesto que otro Raúl, en este caso Albiol, fenomenal futbolista del Valencia, parece que sí estará entre las posibles novedades, seguro que al seleccionador volverán a bombardearle con cuestiones que tengan que ver con el gran capitán merengue. Y así será hasta que abandone su actual cargo puesto que Luis no piensa rectificar y no convocará más al siete, aunque éste se convierta en el héroe de la décima Copa de Europa.

Si Raúl aún albergaba alguna remotísima esperanza de volver con Luis, ésta se apagó del todo en cuanto Ángel Villar eligió a Fernando Hierro, íntimo amigo del máximo goleador histórico de la selección nacional, como su jefe. Hierro lo empeoró más aún cuando volvió a comparar a Raúl con un monoplaza, aunque en esta ocasión no eligiera Ferrari sino McLaren por eso de homenajear como es debido a Fernando Alonso. Si Luis, que aún tiene engañados a unos cuantos despistados con esa imagen prefabricada de hombre de fortísima personalidad, cediera y llevara a Raúl, es posible que el debate empezara a girar entorno a la sumisión del entrenador hacia el director deportivo. Y ese es un lujo que Luis, que ya sabe que no va a continuar pase lo que pase, no puede permitirse. De ahí que vaya a dejar al Ferrari (o al McLaren, depende) en el garaje de su casa.

Hierro, el del Ferrari (o el del McLaren), dijo ayer que él se va a ocupar de la "materia deportiva" y que no piensa meterse en "cuestiones técnicas"... Oh la la! Mintió, por cierto, el bueno de Fernando cuando aseguró que Luis era su primera opción; su primera opción es Vicente del Bosque. Y no aclaró suficientemente a qué se estaba refiriendo cuando dijo que lo suyo era la "materia deportiva". ¿Piensa fichar a Leo Messi para la selección nacional? ¿O al Kun Agüero? Y, por otro lado, ¿los convocaría Luis si los tuviera a su cargo? Se puede esperar cualquier cosa de alguien que es capaz de dejar adrede a un Ferrari (o un McLaren) en el garaje.

Ese señor de marrón de la Federación

27 de Septiembre de 2007 - 12:37:39 - Juan Manuel Rodríguez

El gran Miguel Gila solía decir cuando contaba la surrealista historia de su vida con aquella chispa genial que le caracterizaba que ellos eran nueve hermanos, su papá, su mamá y un señor de marrón a quien no conocían absolutamente de nada pero que estaba siempre en el pasillo y solía echarse por allí las siestas. Pues bien, Fernando Hierro es precisamente ese señor de marrón de la Federación Española de Fútbol, el señor que va a dormir las siestas en el pasillo de la Ciudad del Fútbol, y eso a pesar de que nadie le conozca. Porque, excepción hecha de su fenomenal historial como futbolista, lo cierto y verdad es que nadie comprende qué méritos ha podido hacer el malagueño para ocupar una plaza que, para más inri, es de reciente creación.

La renovación no puede ser nunca suficiente justificación. Angel Villar, que jamás ha tenido director deportivo a lo largo de su inacabable, soporífero y grisáceo mandato, va a nombrarlo precisamente ahora, cuando todavía quedan nueve meses para que empiece una Eurocopa en la que todavía no sabemos si vamos a estar o no a estar presentes. La verdad es que tampoco hacía falta esperar hasta el nombramiento de Hierro para saber que a Luis le queda la información del tiempo de un telediario reducido, pero es que han ido a colocarle un director deportivo precisamente a uno de los entrenadores que en más ocasiones y de forma más contundente y más gráfica se han manifestado en contra de esa figura.

Existe la impresión generalizada de que Ruiz Hierro es el hombre de marrón designado por Villar para darle la patada a Luis si España no consigue la clasificación o si finalmente la logramos y el resultado es el que todos nos tememos, para luego sustituirle por otro seleccionador más jóven y que haga menos cortes de mangas.  Puede que lo mejor para nuestra selección hubiera sido que la federación nombrara a Hierro, Luis Enrique, Botubot o el ratón Ayala, si es que verdaderamente se consideraba imprescindible cubrir ese puesto, después de la Eurocopa y no antes, con otro seleccionador y no con éste, en una situación radicalmente distinta a la actual. Año nuevo, vida nueva, en realidad. De esta forma, Luis, que ya recela hasta de su propia sombra, lo hará también de la sombra de Villar, que desde hoy es Hierro, ese señor de marrón que está en el pasillo durmiendo la siesta.

Ahora que el Barça no recuerda al dream team

26 de Septiembre de 2007 - 17:16:31 - Juan Manuel Rodríguez

Frank Rijkaard dijo ayer que Ronaldinho tiene un valor increíble, y eso es tan cierto como que yo soy el penúltimo raulista vivo. En Inglaterra aseguran que Roman Abramovich estaría dispuesto a pagar cien millones de euros por él en cuanto abra sus puertas el próximo mercado de invierno. Si el oligarca ruso cumpliera finalmente su amenaza, el brasileño se convertiría, de largo larguísimo, en el futbolista más caro de toda la historia. Y no tengo la impresión de que Abramovich sea precisamente un fantasma, todo lo contrario; tras la "dimisión-cese" de José Mourinho y las posteriores muestras de solidaridad por parte de algunos pesos pesados del vestuario hacia el entrenador portugués, parece que el amigo de Vladimir Putin quiere dar un golpe de efecto. ¿Y qué mejor golpe que contratar a Ronnie?

Ya se debatió largo y tendido en el pasado acerca del valor de un jugador cuando el Real Madrid decidió contratar por 30 millones a Pepe, un defensa central semidesconocido. Del mismo modo que Pepe valía 30 porque alguien decidió pagarlos, Ronaldinho valdría 100 si Abramovich quisiera tirar su colección de huevos de Fabergé, que no la casa, que esa vale muchísimo más, por la ventana. Aunque tengo para mí que cuando Rijkaard afirmó que el valor de Ronaldinho era increíble no se estaba refiriendo exactamente al económico sino al futbolístico. De no existir los recientes precedentes de Maradona, Schuster, Ronaldo o Figo, me parecería increíble que en Barcelona estuvieran buscándole las cosquillas de esa forma a su jugador franquicia.

Ahora que el Barça no juega, ahora que el Barça no convence, ahora que el Barça no gana, resulta que Ronaldinho sale por las noches y es un juerguista. Ahora que el Barça no recuerda al dream team, ahora que el Barça no tiene magia, ahora que el Barça no emociona con su juego, Ronaldinho sale con esta, y con aquella otra, y con la de más allá, y con la hija del jefe, y una vez incluso llegaron a encontrarle tumbado en una camilla del vestuario, en posición fetal, tapadito con toallas tras una noche de farra y descomunal borrachera. Ahora que Messi tira y Bojan promete tirar, se sabe cuándo sale Ronaldinho, pero nunca se sabe cuándo entra y en qué condiciones lo hace. Ahora sí, antes no. Lo único que le falta al mejor futbolista del mundo es que en Can Barça le retiren el pasaporte. José Luis Núñez ya lo hizo con Diego Armando Maradona. Cuando las barbas de tu vecino veas pelar...

Fotos: Gala del 25 aniversario de Tiempo de Juego de la COPE

25 de Septiembre de 2007 - 14:57:32 - Juan Manuel Rodríguez

Libertad Digital le ofrece una galería de fotos con los mejores momentos de la Gala del 25 aniversario de Tiempo de Juego de la COPE. Consúltela haciendo click AQUÍ.

Mayoría absoluta y respiración asistida

24 de Septiembre de 2007 - 19:50:26 - Juan Manuel Rodríguez

Ya se sabe que, en realidad, son los futbolistas quienes al final acaban poniendo y quitando a los entrenadores. Así ha sido siempre y así seguirá siendo en el futuro. Los directivos viven la vana ilusión de que son ellos quienes ponen la cruz al entrenador, pero cuando éste llega al despacho del presidente para firmar el finiquito suele ser porque previamente la plantilla ya ha tomado la decisión de darle la patada en el culo. En realidad, el directivo no hace otra cosa que recibir al moribundo con el único objeto de darle cristiana y rápida sepultura en un acto que suele ser bastante íntimo y, dependiendo del poderío del club en cuestión, también millonario.

Nadie habrá oído nunca a un futbolista profesional hablar mal de su entrenador en público salvo que éste haya pasado a mejor vida deportiva o se encuentre a miles de kilómetros; al contrario, todo son parabienes para el "mister", aunque luego la gente encoja la pierna o decida borrarse a última hora del partido. Y es que, se me olvidaba, el futbolista siempre suele tener dispuesta y preparada una coartada perfecta. ¿Cómo se puede demostrar, por ejemplo, que Ronaldinho se dio de baja contra el Sevilla porque le estaban buscando (y encontrando) las cosquillas con las salidas nocturnas?

Ayer, Javier Aguirre llegó gravemente tocado al estadio Vicente Calderón. Un ligero empujoncito, un leve soplidito, una caricia casi y el entrenador habría acabado directamente en la UVI. ¡Si hasta empezó a manejarse con cierta insistencia el nombre del portugués José Mourinho como su sustituto! Puesto que el Atlético le marcó cuatro goles al Racing de Santander y ya que el equipo, según cuentan los cronistas de la Villa y Corte, llegó incluso a protagonizar algunos instantes de buen juego, habrá que deducir que la plantilla votó clarísimamente favor del entrenador. Lo malo del fútbol es que, a diferencia de lo que suele suceder con la política, las mayorías absolutas no te duran cuatro años ni mucho menos. Si no fuera porque soy tan bueno y tan ingenuo, podría pensar incluso que, puestos en la tesitura de tener que elegir entre Aguirre y, por ejemplo, Mourinho, los futbolistas se quedaron con lo malo conocido. Así pues, el entrenador tendría mayoría momentánea, sí, pero con respiración asistida. Y es ciertamente curioso que el aire se lo esté dando a Aguirre el Kuhn Aguero.

Nuevo estadio, nueva sonrisa

23 de Septiembre de 2007 - 16:12:43 - Juan Manuel Rodríguez

La otra noche, José Antonio Abellán contó un chiste en El Tirachinas. "¿Qué come Ronaldinho?... Ronaldinho come de tó". El caso es que, lejos de cerrar una crisis que costó la Liga, el Barcelona, o sea la directiva del Barcelona, se limitó a mirar hacia otro lado y fichar nuevos jugadores para un proyecto que, aunque pueda parecer increíble, huele irremediablemente a viejo. A lo largo de algún momento de la pasada temporada, sin saber cómo ni por qué, o a lo mejor sí, a Ronaldinho se le escapó la sonrisa por alguno de los sumideros del Camp Nou. Se veía obligado a sofocar los múltiples incendios que provocaba ese pirómano llamado Samuel Eto'o, mientras su hermano aparecía y desaparecía, ora con una oferta del Milan, ora con otra del Chelsea. Ronaldinho dejó de ser feliz y el Barça dejó de ganar, así de simple y así de complicado al mismo tiempo. Frank Rijkaard fue incapaz de poner a cada uno en su sitio y se limitó a rodar aquella escena amañada de Love Story, un remake ampuloso y almibarado que nadie se creyó y que sonó a tomadura de pelo.

Del pique entre Ronaldinho y Eto'o salieron muy perjudicados el club y, por ende, los propios jugadores, y de él se ha beneficiado, entre todas las comillas del mundo, una nueva generación de extraordinarios futbolistas que encabeza el insigne Leo Messi y que secundan con indudable acierto Bojan Krkic (léase Kirkich, dicho por el propio chaval) y Giovanni dos Santos. Todos nos pasamos gran parte de la pasada temporada, y más aún cuando silbaron las balas en el O.K. Corral culé, haciendo las maletas de Eto'o, primero, y de Ronaldinho, después; hubo un momento, incluso, en que llegamos a hacerles las maletas a los dos. Joan Laporta, más preocupado de su actividad política encubierta que de otra cosa, decidió que siguieran todos, incluido el entrenador que había sido incapaz de poner orden. Era inevitable que la cosa empezara de nuevo torcida.

El partidazo que Messi protagonizó ayer contra el Sevilla no quiere decir nada. O al menos, nada nuevo. Ya en la temporada pasada quedó suficientemente acreditado que el argentino es el nuevo líder de ese equipo, el Norman Foster del vestuario. Es a él a quien tienen que mimar ahora mismo. Thierry Henry es demasiado mayor, Ronaldinho está demasiado cansado y Samuel Eto'o está demasiado descentrado. Cuanto antes se produzca la transición, mucho mejor para todos. Si entretanto el equipo gana algo, miel sobre hojuelas. Nuevo estadio, el de sir Norman Foster, y nueva sonrisa, la de Leo Messi. Ese es el futuro del Fútbol Club Barcelona.

Como perros y gatos

21 de Septiembre de 2007 - 16:48:58 - Juan Manuel Rodríguez

Un poquito de fair play, señores míos, un poquito de fair play, por favor, se lo suplico, que va a parecer que estemos en el rincón más peligroso y recóndito del Bronx. Qué dirían los señores Nuvolari o Fangio si levantaran la cabeza y nos vieran en esta escabrosa situación. Esto va a acabar siendo peor que la carrera de cuadrigas de "Ben-Hur", con Mesala, sea este quien sea, que yo ahí no me meto que luego todo se sabe, hecho puré por los suelos y los mecánicos de McLaren y de Ferrari que no estén espiándose en ese preciso instante, que haberlos haylos, lanzándose las cajas de herramientas y los neumáticos a la cabeza y quedando a la salida del circuito para forrarse a palos como si aquello fuera West Side Story sólo que sin Natalie Wood.

Ron Dennis confiesa que sus relaciones son muy frías con Fernando Alonso, éste no se habla tampoco con Lewis Hamilton, su compañero de equipo, quien, a su vez, parece que está siendo investigadísimo por Max Mosley, el capo canioneri del automovilismo mundial, para así tratar de implicarle también a él en el escándalo de los correos por e-mail en el que, al parecer, intervino junto a Alonso otro piloto español, Pedro Martínez de la Rosa, liberados ambos, por cierto, por el presi de la FIA después de que colaboraran con él al delatar a McLaren, equipo para el que corren y del que cobran religiosamente a final de mes, de ahí la frialdad confesada por Dennis hacia Alonso, su teórico piloto estrella y doble campeón mundial.

Por si fuéramos pocos y no tuviéramos ya bastante con la cruz de los tabloides ingleses y los periódicos sensacionalista alemanes, aparece ahora Niki Lauda, que de esto sabe un montón, y se pone a dividir a los pilotos en dos categorías sin que nadie se lo haya pedido: los egoístas absolutos, para quienes no hay nada más importante que ser los mejores del circuito, y los políticos, entre los que se encuentran su ex compañero Alain Prost, nuevo en esta plaza, y el ya referido Alonso. Para el austríaco, el francés y el español son unos verdaderos perros, añadiéndole al piloto de McLaren la propinilla de la debilidad de carácter. O sea, para Lauda, Alonso debe ser algo así como un San Bernardo mientras que Prost tiene que asemejarse más a un Doberman. Prost, que se sepa, aún no ha dicho esta boca es mía, pero, tal y como está el patio, lo dirá, vaya que si lo dirá. Aunque Lauda se ha matizado a sí mismo, como hizo la otra tarde Schuster, lo dicho, dicho está. Decididamente, si yo fuera Max Mosley suspendía el Gran Premio de Japón. Fair play, señores, fair play, por favor, que esto va a terminar pareciéndose al Bronx.

¿Una mandíbula de cristal?

20 de Septiembre de 2007 - 16:22:41 - Juan Manuel Rodríguez

En Premiere, una televisión alemana de pago, Bernd Schuster se ha mostrado más críptico y misterioso que nunca, hasta el punto que, después de sus declaraciones, todavía no tenemos del todo claro si seguirá o no seguirá al final de la actual temporada y a quién se estaba refiriendo exactamente cuando dijo que en el Real Madrid no se reciben informaciones, sólo opiniones. No solía ser así Schuster cuando jugaba al fútbol. Cuando jugaba al fútbol, el alemán solía dejar las cosas claras desde el primer momento. Y lo peor, desde el punto de vista del madridismo, no es la oscuridad de sus declaraciones sino su evidente inoportunidad. El equipo ha ganado sus tres partidos de Liga y el único que ha jugado en la Champions; da auténtico pavor pensar qué podría decirles a los chicos de Premiere en el futuro si, en lugar de oros, pintaran bastos en el estadio Santiago Bernabéu.

En la rectificación posterior de sus propias declaraciones, Schuster, consciente quizás de la metedura de pata, quiso sacarla explicando que se estaba refiriendo a las críticas vertidas hacia su persona durante la pretemporada. ¡Bienvenido al club! Dice Bernardo que hay muchas cosas que han cambiado en el Madrid desde su etapa como futbolista, pero esa en concreto, la de las críticas recibidas incluso durante la pretemporada, no será una de ellas. En el Real Madrid conviene ganarlo todo desde el primer momento, de lo contrario te expones a que te lluevan palos por todas partes. Así ha sido a lo largo y ancho de los últimos cincuenta años, y él vistió esa camiseta en los años ochenta, luego no sé de qué se sorprende tanto. Si le molestan las opiniones, lo mejor que puede hacer es dedicarse a otra cosa, por ejemplo al cultivo hidropónico de la chalota.

Para redondear la operación, por allí apareció Franz Beckenbauer para "apoyar" a Schuster (no sé muy bien en qué) y para explicar que él pasó por una situación similar cuando entrenó al Olympique de Marsella y que tuvo que marcharse después del primer año porque "era imposible seguir así". Tarjeta amarilla para el críptico Schuster. Si él, que tuvo que pagar para entrenar al Madrid, todavía no sabe dónde está... ¿qué le decimos a Drenthe? A ver si a Schuster le va a pasar lo mismo que a Floyd Patterson y resulta que tiene la mandíbula de cristal. Porque en ese ring, el de Concha Espina, o encajas o simplemente te dejan K.O.

Raúl, seleccionador

19 de Septiembre de 2007 - 17:18:37 - Juan Manuel Rodríguez

El mundo está al revés. Dicen que Ángel Villar no echará a Luis Aragonés aunque le exigirá que hable con la prensa, pero que Pepe Sáez se lo está pensando con Pepu Hernández porque no le gustó cómo dirigió al equipo... ¡en la final del Eurobasket! ¿Alguien lo comprende? Quizás lo entiendan los enemigos de España. ¿Habrá penetrado tanto Esquerra Republicana de Cataluña en las instituciones? ¿Es posible que Carod Rovira mande ya en nuestro deporte y todavía no nos hayamos enterado? Si somos absolutamente incapaces de quitarnos de encima a los que no funcionan y a los que sí lo hacen queremos darles una patada en el culo, la pregunta está clara: ¿será que los extraterrestres han escogido España como banco de pruebas y nos está pasando como en Uve, aquella serie de ciencia ficción de los años ochenta en la que los marcianos se comían a los lagartos a escondidas?

En este mundo al revés, con España boca abajo, lo normal es que Raúl González Blanco no esté jugando con España. ¿Por qué debería hacerlo? Es uno de los emblemas de la selección nacional, quiere a España, la defiende, lucha por el equipo de todos y ahora está mucho mejor que cuando le llevaron al Mundial de Alemania. Si Villar no es capaz de echar a un seleccionador que ha convertido sus salidas de tono en una costumbre, un hombre incapaz de cumplir su palabra y cuyos resultados son mediocres, ¿quién se encuentra en disposición de exigirle a Luis que lleve a Raúl? Yo, desde luego, no. En este mundo al revés, con España boca abajo como decía, lo normal es lo anormal y lo más probable, por no decir lo único que tenemos garantizado, es que el mejor se quede en su casa, viendo los partidos, o lo que sea, por la tele.

Iba a decir que Luis Aragonés quedará en evidencia si no lleva ahora mismo a Raúl. Qué ingenuo soy. El seleccionador ha quedado tan descaradamente en evidencia que ya le da igual ocho que ochenta y que ochocientos cincuenta. Es, si se me permite la expresión, como uno de esos pilotos suicidas que circulan en dirección contraria. No es que yo crea que Raúl está para jugar con España, que lo está, sino que pienso, y esto no es una broma, que está incluso para dirigirla desde el banquillo. Mejor que Luis lo haría, eso desde luego. En ese caso Raúl se llevaría a sí mismo al equipo nacional, pero entonces le acusarían de nepotismo. Uno no sabe nunca cómo acertar. Es posible que lo mejor sea que nos demos un batacazo en Austria el año que viene para que todos salten por los aires. Y entonces sí, entonces Raúl a la selección, pero como seleccionador.

Orgullo y vergüenza de España

18 de Septiembre de 2007 - 13:29:22 - Juan Manuel Rodríguez

La verdad es que somos únicos en nuestra especie. El balón de Holden (¡un ruso negro y con nombre de caramelos de eucalipto mentolado!) no ha terminado de entrar todavía en la canasta española, y el de Gasol no ha salido todavía del todo, y ya se rumorea que Pepu Hernández, el señor de los milagros, no dirigirá a la selección durante los próximos Juegos de Pekín por profundas discrepancias con la federación, o sea, con su presidente. Así que por un lado somos incapaces de desembarazarnos de un seleccionador que prometió que se iría si no clasificaba a España entre las cuatro primeras, le dejamos que haga y sobre todo que deshaga, el presidente es incapaz de frenarle y se cruzan apuestas sobre cuánto duraremos en la Eurocopa del próximo año, en qué momento exacto encallaremos contra las rocas, y por el otro ponemos en cuestión a un tío que ha ganado un Mundial y ha quedado segundo en un Europeo, un hombre de éxito. Lo dicho, únicos en nuestra especie.

La selección española de baloncesto (y cuando me refiero a la selección estoy hablando lógicamente de los jugadores y del cuerpo técnico) es el orgullo de España y, en caso de confirmarse la noticia del adiós de Pepu, nuestros dirigentes son nuestra auténtica vergüenza. Sinceramente, dudo mucho que Pepe Sáez se atreva a poner de patitas en la calle a Pepu, pero no porque no se hayan producido varios desencuentros durante el campeonato de Madrid, que esos parecen plenamente confirmados, sino porque el mismísimo Lucio Anneo Séneca, uno de los mejores oradores de la historia de la humanidad, tendría absolutamente imposible explicar una decisión tan equivocada y tan impopular.

Que Pepe, que no sabe o sabe mal, se atreva ahora a cuestionar la dirección de Pepu, que sí sabe y además un montón, precisamente en el transcurso de los partidos contra Croacia y Rusia, justamente los dos que España perdió en el torneo, me parece que define bastante bien al personaje. Otro que quiere salir en la foto. Otro que quiere subirse al carro. Otro que se cree que él es el importante. Otro que piensa que ha sido su gestión la que ha aupado a España a lo más alto del baloncesto mundial. Otro que quiere firmar más artículos que Calderón y Reyes juntos. Otro que quiere ser famoso. Otro que no sabe estarse quieto, aunque su actitud ponga en serio riesgo el éxito de nuestro equipo nacional. Otro inventor del baloncesto. Otro Jordan. Otro listo.

Baloncesto y, por supuesto, ¡vo-lei-bol!

17 de Septiembre de 2007 - 15:43:46 - Juan Manuel Rodríguez

Nuestra selección de baloncesto es el orgullo de España y esa situación no la va a cambiar un Eurobasket más o menos. Observando con un poco de detenimiento las caras desencajadas de Pau Gasol, Garbajosa, Calderón (¡menudo torneo el suyo!) o Reyes al final del partido, uno puede darse perfecta cuenta de que nos encontramos ante una generación de campeones con todas las letras mayúsculas. A Gasol le revitaliza jugar con España, y a los españoles nos emociona verle jugar a él y al resto de sus compañeros. El Europeo de Madrid ha sido un extraordinario campeonato al que al final el equipo de Pepu Hernández no pudo ponerle la guinda de la medalla de oro, pero no pasa nada, otra vez será. Muy pronto además.

Suele decirse que el baloncesto es el hermano pobre del fútbol. De ser eso cierto, y por continuar con el símil de los parentescos, el voleibol debe ser algo así como un primo segundo del baloncesto que emigró hace treinta años a Sydney y del que nunca más se supo. Ayer, de repente, recibimos desde Moscú una llamada telefónica de aquel primo segundo que ya habíamos olvidado y, con la voz entrecortada por la emoción, nos dijo que las cosas le iban fenomenal por allí, que había puesto un restaurante de comida española y que, gracias a que los australianos se zampaban las tortillas de patata de tres en tres, era archimillonario. Llámenle ustedes intuición si quieren, o mala espina quizás, pero cuando vi cómo nuestro equipo derrotaba contra todo pronóstico a Rusia en el mismísimo Moscú, me dio por pensar que cabía la posibilidad de que los rusos nos devolvieran también a nosotros la moneda venciéndonos en el mismísimo Madrid.

Nuestra selección de voleibol, ese gran desconocido, nuestro primo segundo de Australia, es también el orgullo de España. Son muchas las Españas que triunfan por esos mundos de Dios, la de baloncesto, la de balonmano, la de waterpolo, la de fútbol sala, la de voleibol, y mucho también el orgullo que podemos exhibir en público. Sólo el fútbol, el rey de la casa, el niño mimado, el que siempre tiene los mejores shares sin pegar ni chapa, suspende en junio y luego repite curso en septiembre. Pero supongo que en todas las familias tendrá que haber una oveja negra, ¿o no? A lo mejor sería una buena idea empezar a repartir un poquito más equitativamente el cariño entre todas nuestras selecciones, y hablar más de baloncesto y, por supuesto, de ¡vo-lei-bol! Se lo merecen. Si hasta hemos conseguido la medalla de bronce en el Eurobéisbol.

El letal punto 8.8

15 de Septiembre de 2007 - 19:50:04 - Juan Manuel Rodríguez

Tengo la mejor opinión de Pedro Martínez de la Rosa y siempre me ha parecido un auténtico caballero. De ahí que, cuando el otro dijo sin titubear que a todos nos haría mucha gracia conocer en profundidad los detalles de lo sucedido, diera por buena su palabra y pasase a hablar de Luis, de Pepu, de Laporta y del maestro armero, pobrecito, siempre colocado injustamente en el punto de mira. Desafortunadamente me equivoqué con P.M.R. Al conocer el contenido exacto de los correos electrónicos que estuvieron enviándose él y Fernando Alonso, la verdad es que no me han entrado ganas de reír, no, sino de echarme a llorar. En el punto 8.8 del dossier que sobre este caso de espionaje ha elaborado la FIA puede leerse lo siguiente:
 
1º) Coughlan recibió información de manera sistemática.
2º) Esta información fue diseminada por el equipo McLaren.
3º) De la Rosa recibió esta información secreta de Ferrari de una vía que él sabía ilegítima.
4º) La información secreta fue compartida con Fernando Alonso.
 
La FIA utiliza adrede el término "diseminar", de forma que doy por hecho que hasta los primos lejanos del Tato conocerían en McLaren que se estaba obteniendo información de Ferrari de forma ilegítima. E interpreto que, aunque los protagonistas principales de la historia son De la Rosa y Alonso, Lewis Hamilton estaba por supuesto al tanto de todos los detalles y, como el resto de la escudería, se aprovechó de ellos en beneficio propio. He leído que Mike Gascoyne, ex director técnico de Renault, considera irrelevante la información de los e-mails, y que incluso dice que se puede conseguir de forma legal, pero el fondo de la cuestión no es la importancia en sí de la información obtenida sino la forma en que ésta se consiguió. Si encima Gascoyne afirma que se puede lograr de forma legal, habrá que concluir que, además de hacer trampas, en McLaren son bastante tontos. Así de sencillo.
 
Max Mosley pactó la inmunidad con los pilotos a cambio de que éstos corroboraran las pruebas que él ya tenía guardadas en su caja fuerte. La FIA no prohibirá que Alonso, De la Rosa y Hamilton puedan seguir pilotando en el futuro, pero su imagen pública ha quedado seriamente afectada. El jueves les dejó ir, pero el viernes publicó sus correos electrónicos para que todo el mundo supiera que, a diferencia de lo argüido por Pedro, la historia no tiene nada de graciosa. Ese letal punto 8.8 del dossier de la FIA no deja lugar a dudas: el caballo blanco de Santiago es de color blanco. Ya lo cantaba Serrat: "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio".

Espíritus puros

14 de Septiembre de 2007 - 12:29:17 - Juan Manuel Rodríguez

Tal y como yo lo entiendo, ayer quedó probado por la FIA que Nigel Stepney y Mike Coughlan hicieron trampas y que Ron Dennis mintió descaradamente cuando afirmó sin pestañear que su escudería jamás se había beneficiado de la extraña relación surgida entre el jefe de mecánicos de Ferrari y el jefe de diseño de McLaren. La conexión entre Stepney y Coughlan empieza a hacerse efectiva tras la disputa del Gran Premio de Australia, cuando McLaren reclama contra Räikkönen alegando que el fondo plano de su coche es flexible y presentando además unos dibujos sospechosamente exactos de su funcionamiento. Aquella era la primera carrera del Mundial y desde entonces se han disputado trece Grandes Premios, repartiendo un total de 507 puntos entre todos los pilotos, desde Lewis Hamilton, que lleva 92, hasta Sebastian Vettel, que sólo ha ganado 1. No se puede decir que Max Mosley haya actuado con demasiada rapidez, no.

Si la FIA consideró ayer claramente probado, porque de lo contrario no habría sancionado con una dureza tan extrema al equipo anglo alemán, que McLaren hizo trampas y se benefició de los conocimientos de un empleado de Ferrari, indignado porque no le habían ascendido en su puesto de trabajo, no puedo comprender cómo es posible que Lewis Hamilton y Fernando Alonso, primero y segundo de la clasificación de pilotos, puedan irse de rositas en toda esta historia. ¿Acaso no se beneficiaron ellos también de la traición de Stepney? ¿Y no sería lógico deducir que están ahí, en lo más alto de la clasificación, debido en parte a la actitud tramposa que la FIA considera probada? ¿Alguien puede creerse de verdad que Hamilton y Alonso no estaban sobre la pista?

Al final de Esencia de mujer, maravillosa película de Martin Brest por la que Al Pacino consiguió por fin un (tardío) Oscar al mejor actor, el personaje al que interpreta, el teniente coronel Frank Slade, hace una encendida defensa de Charlie Simms, a quien da vida Chris O'Donnell, un chaval que estudia en una prestigiosísima escuela privada gracias a una beca y que se encuentra en la complicada encrucijada de tener que denunciar a unos compañeros que han hecho una gamberrada o negarse a hacerlo, exponiéndose así a perder la beca y truncar sus sueños. Creo recordar que Al Pacino (Frank Slade) habla en ese último alegato de "espíritus puros" y del valor y el coraje que hay que tener para tomar el camino más difícil. Si no lo he entendido mal, que todo es posible, el Consejo Mundial de la FIA, que a puntito estuvo de castigar también a los pilotos, no tomó represalias contra ellos puesto que previamente se habían garantizado la inmunidad al rajar de sus jefes. Ya no quedan espíritus puros tampoco en la Fórmula Uno, aunque lo más justo sería que Räikkönen o Massa ganaran un Mundial que ha estado definitivamente marcado por las trampas desde el principio.

Desintegrados en Oviedo

13 de Septiembre de 2007 - 15:45:54 - Juan Manuel Rodríguez

Comparados con otros colegas de profesión, los periodistas deportivos españoles somos unos auténticos santos, unos perfectos benditos, unas hermanitas de la caridad de Santa Ana. En Brasil, por ejemplo, si es necesario se suben a la mesa del seleccionador y le increpan a grito pelado sobre por qué ha llevado a este jugador y no a aquel otro. En Italia ni les cuento. O en Argentina. O en Inglaterra. Creo recordar que fue con Glenn Hoddle como seleccionador inglés, o a lo mejor fue con Eriksson, cuando al director de un conocido tabloide no se le ocurrió mejor cosa que ocupar toda su portada con una enorme portería y un gran balón; el titular era el siguiente: "Esto es una portería y esto otro es un balón; el fútbol consiste en meter el balón dentro de la portería".

Nunca ha sido fácil el puesto de seleccionador nacional de fútbol, ni es tampoco lo que uno pretende (una vida fácil) cuando acepta un cargo de esa importancia. Es posible que el seleccionador nacional de Mauricio tenga una vida tranquila, o el de Antigua y Barbuda, o el de Suazilandia. No veo yo al presidente de la federación de fútbol de Yibuti exigiéndole a su seleccionador que alcance los cuartos de final del Mundial, ni a la prensa deportiva de Papúa Nueva Guinea pidiéndole al entrenador que su equipo juegue bien al fútbol. Pero en España, donde el fútbol es indiscutiblemente el deporte rey, sí es difícil ser seleccionador nacional. Luis lo sabía cuando aceptó el puesto.

El proyecto del señor Luis Aragonés lleva agonizando desde el Mundial de Alemania y en Oviedo lo que ha hecho ha sido simplemente desintegrarse, ha desaparecido, ha hecho "¡bluf!". Me parece que, llegados a este punto, tiene más bien poca importancia, aunque sea significativo del ambiente que se respira ahí adentro, que Luis atienda o deje de atender a la prensa y que viaje en un avión con el resto de la expedición, en un barco con el capitán Stubing de Vacaciones en el Mar o en el coche de San Fernando, un ratito a pie y otro andando. Lo único relevante, puesto que Luis piensa morir matando y no se irá por su propio pie, es conocer qué hará Villar, si cesarle antes o después de la próxima Eurocopa.

Johnny Guitar y la Independentina 500

12 de Septiembre de 2007 - 14:44:57 - Juan Manuel Rodríguez

Joan Laporta no entiende por qué Cataluña no puede jugar partidos oficiales y yo no entiendo por qué Laporta no saca a su equipo de la Liga de Fútbol Profesional española y disputa una Liga propia. Una de dos, o el presidente del Barça se está chutando Independentina 500 porque alguien le ha soplado que algún día podría llegar a ser alcalde de Barcelona por Convergencia, o es que quiere robarle protagonismo a Ramón Calderón diciendo más tonterías que el presidente del Madrid. Está claro que Cataluña no puede disputar partidos oficiales porque no es una nación y porque la representación deportiva española la ostenta el Reino de España, pero Laporta debería predicar con el ejemplo y, aprovechando que el Barça es más que un club, tendría que liderar efectivamente el movimiento independentista que pregona a los cuatro vientos.

La federación consintió erróneamente en el pasado el Cataluña-Euskadi y acierta ahora al prohibir el Cataluña-Estados Unidos. Y nadie prohíbe que se juegue un partido amistoso. Sin ir más lejos, Cataluña lleva jugándolos desde el año 1904, hace más de un siglo. Esta fue la primera alineación de Cataluña: Soler, Quirante, Keller, Rodríguez I, Darné, Bru, Castellà, Almasqué, Rodríguez II, Bolat y Salcedo. Cataluña jugó partidos amistosos incluso bajo la dictadura de Francisco Franco, en concreto veintisiete. El primero, el 21 de enero de 1941 contra el Stuttgart, y el último el 21 de noviembre de 1973, en La Condomina de Murcia contra una selección del Sudoeste. Cataluña ha jugado cerca de doscientos partidos amistosos desde que empezara a hacerlo a principios del siglo XX contra el Espanyol.

A Anna Pruna se le ocurrió el otro día que la mejor solución sería llamar directamente a Johnny Guitar, presidente de la federación americana, para hacer un apaño. Pero Guitar, que es un tío serio, ya ha dicho que no habrá partido a menos que lo autorice la Federación Española. Carod Rovira, que hace tiempo que se pasó de frenada con la Independentina 500, ha propuesto jugar en Perpiñán, que fue donde se reunió con Josu Ternera para pedirle que ETA no matara en Cataluña. El partido, por supuesto, no se jugará, ni era eso tampoco lo que pretendían los Roche, Olegario, Joel Joan y compañía. Ellos sólo querían tocar las narices, y eso saben hacerlo como nadie, aquí, en Perpiñán y el Turquestán.

Pepe Luis

11 de Septiembre de 2007 - 13:53:06 - Juan Manuel Rodríguez

Luis vuelve a ser Luis. Al principio de su mandato como seleccionador, Luis no fue Luis durante un tiempo, mientras las cosas fueron razonablemente bien y se mantuvo la ilusión. Como decía, en esta etapa profesional de su vida, Luis no fue Luis sino Pepe Luis, un hermano gemelo del ex entrenador del Atlético de Madrid, un técnico modelo que admitía todas las críticas, hablaba de la gran sentada y tenía palabra y además la cumplía. Pero Luis decidió independizarse de Pepe cuando acabó el Mundial y, como decía al principio, ahora vuelve a ser Luis, y eso, mal que nos pese, resultará letal para España, ya lo verán.

Pepe Luis estaba con todos, mientras que Luis, su gemelo, va por un lado y el resto de España va por el otro, así de simple. Si yo fuera Villar meditaría seriamente la posibilidad de cobrar por ver los entrenamientos porque ahí es donde está el auténtico espectáculo y no en los partidos. La mayoría de partidos resultan aburridísimos mientras que en los entrenamientos de Luis puede verse un poquito de todo y muy picadito. En uno de los últimos, por ejemplo, le hizo un corte de mangas a Juanito y Marchena y se quedó tan pancho. En el último, llevado a cabo en un sitio que se llama el Requexón, les gritaba a sus jugadores que el balón tiene música. Si eso es cierto, la música de la selección española de fútbol no puede ser otra que la Marcha Fúnebre de Chopin.

Fue peor el remedio que la enfermedad. Marchena, que habló en lugar de Torres para impedir así que el delantero del Liverpool dijera lo que realmente pensaba al respecto de su sustitución en Islandia, afirmó ayer que el empate de Reikiavik no era tan grave. Defíname "grave", Marchena, defíname "grave". Es cierto que no se hundió el Dow Jones, ni se cayó tampoco la Torre de Pisa, pero no hay más que comparar estas declaraciones del jugador del Valencia con las que hizo Pau Gasol después de perder con Croacia para saber por qué a la selección de baloncesto la van tan bien y a la de fútbol la va tan mal. A Luis le pidieron que llamara a Raúl después del entrenamiento de la tarde, y Luis dijo que le convocaría la próxima vez. A uno de los futbolistas españoles más importantes de la historia tiene que hacerle mucha gracia que su nombre esté constantemente en boca de todos y para nada. No le llamará ni la próxima vez, ni tampoco la siguiente; Pepe Luis probablemente sí rectificaría, pero Luis no lo hará jamás.

Bucles de selección

10 de Septiembre de 2007 - 13:31:37 - Juan Manuel Rodríguez

Anoche debatimos sobre la España futbolística, que de la otra ya se encargan los filósofos. Veinte años después me encontré haciendo en El Tirachinas las mismas preguntas y recibiendo más o menos las mismas respuestas. Una de ellas, en concreto la de por qué la absoluta no funciona y las inferiores sí, se ha convertido en un auténtico clásico. Hacíamos la misma pregunta con Iñaki Sáez, y antes con Camacho, y antes con Clemente, y antes con Suárez, y antes con Miera, y con Miguel Muñoz ya no recuerdo qué preguntas se hacían, aunque seguro que la respuesta sería muy ingeniosa porque era un madrileño con mucho gracejo, un chulapo.

Mucho me temo que seguiremos haciendo la misma pregunta con Del Bosque, Víctor Fernández, Jabo Irureta o quien sea que venga detrás de Luis Aragonés cuando le echen a la calle o él decida marcharse. Yo mismo le hice esa pregunta a Sáez durante la pasada Eurocopa de Portugal, y la respuesta de aquel hombre que empezó tan seguro de sí mismo y que luego acabó volviéndose majareta y volviéndonos locos a los demás, fue la misma de siempre: "Estos ganan, pero luego no juegan". Así que lo ganan todo con diecisiete o con veintidós años, pero luego son suplentes de holandeses, franceses o ingleses a los que previamente vencieron, siendo más jovencitos, en Eurocopas y Mundiales. A esto se le suele llamar un bucle.

Engordaremos, pues, con Lichichí, para luego morir nuevamente en la Eurocopa. Jugamos bien cuando somos infantes o cuando se trata del torneo de la galleta; cumplidos los veinticinco, tras más de trescientos afeitados, perdemos, perdemos y volvemos a perder. Al parecer, en Islandia no existió demasiada comunicación entre el seleccionador y los seleccionados. Luis quería el balón al suelo mientras que los jugadores no hacían otra cosa que mandarlo insistentemente al cielo. Torres, que ha pasado de niño a hombre en Liverpool, tampoco estaba demasiado contento con su cambio. Todos los indicios apuntan claramente hacia un final de ciclo, pero Ángel Villar, cuya presidencia no se ha caracterizado jamás por tomar decisiones rápidas o lentas y que ahora anda metido en su guerra particular con el Consejo Inferior, dejará que Luis se estrelle para traer a otro y seguir él. Otro bucle.

Viento en contra

9 de Septiembre de 2007 - 17:57:28 - Juan Manuel Rodríguez

Desde que nos eliminaran de una forma tan traumática en el pasado Mundial disputado en Alemania, ante un equipo de jubilados franceses que acababan de llegar del quinto Concurso de yenkas para no iniciados celebrado en el Gran Hotel Bali de Benidorm, y después del kafkiano carrusel de desmentidos ("ahora me quedo, ahora me voy, hoy cumplo mi palabra, mañana no la cumplo") protagonizado por Luis Aragonés, el viento, ese fenómeno meteorológico por el que se ha mostrado tan preocupado últimamente nuestro seleccionador, ha sido definitivamente contrario a los intereses de España. Y si a toda esta ventolera añadimos también los alisios que soplan con fuerza desde que Luis, en una inexplicable y aún no explicada decisión, decidiera prescindir de Raúl, un caballo ganador, será más sencillo deducir por qué nuestro rumbo hacia la Eurocopa se torció desde el primer día. Con la brújula enloquecida y las velas hechas jirones no sería de extrañar que, habiendo puesto rumbo hacia Austria, acabáramos cualquier día de estos en las casas colgantes de Cuenca.

El gol del santo Iniesta salvó los muebles del ridículo más espantoso, pero los 84 minutos anteriores y los siete posteriores nos hablan bien a las claras de un proyecto deportivo acabado, concluido, liquidado, finito. Es cierto que, como dijo Luis, estamos mejor que el viernes, pero es que el viernes estábamos realmente mal y el mérito de la mejoría dominical no es propio sino de nuestros amigos letones, que vencieron a los infatigables leñadores irlandeses, y del empate a cero entre suecos y daneses. Y es probable, y desde luego deseable, que al final consigamos clasificarnos para la Eurocopa; pero lo habremos hecho con un sufrimiento y desgaste excesivos y en un grupo que el mayor pesimista de la historia se atrevería a catalogar como mediocre y vulgar.

El guión dice que nos jugaremos la clasificación en el mes de noviembre, y en casa, ante Suecia, primero, e Irlanda, después. Pero si yo fuera Angel Villar, además de prever que hubiera stock de mástiles y banderas de España en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas y al margen de preparar el que será su sexto mandato consecutivo al frente de la federación, diseñaría un proyecto de futuro atractivo para la que es, sin lugar a dudas, la joya de la corona del deporte español. Una joya que, por unos u otros motivos, no logramos que brille desde que el actual presidente tomara posesión de su cargo allá por 1988, hace ya diecinueve años de aquello. Decía el filósofo que no hay ningún viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige. Quizás nuestro viento sea contrario precisamente por eso.

Cortes de mangas

7 de Septiembre de 2007 - 17:46:36 - Juan Manuel Rodríguez

Pepe Reina, magnífico portero, amigo de sus amigos, buen hijo, buen padre y buen nieto, dijo el otro día que quien pensara que Luis les había hecho un corte de mangas a Juanito y Marchena era un tonto. Pues yo debo de serlo; tengo que ser un tonto de los que hacen historia, lo que siempre se ha conocido como un tonto del bote. Soy, según Reina, un tonto porque no sólo pienso que Luis les hizo un corte de mangas a dos jugadores sino que, además, lo vi con estos dos ojitos que me ha dado Dios. Otra cosa bien distinta es que yo no supiera lo que es un corte de mangas, pero sí lo sé; lo sé perfectamente: De hecho, me han hecho algún corte de mangas y yo también he hecho alguno que otro, sobre todo cuando jugaba (muy mal, por cierto) al fútbol.

Trataré de explicarlo. El corte de mangas, lo que habitualmente se conocía hace tiempo como hacer la peseta y que algunos dieron también en llamar butifarra, consiste en estirar el brazo derecho, si es que uno es diestro, o el izquierdo, en caso de ser zurdo, de tal forma que éste quede estirado y boca arriba. Dirigiendo posteriormente el brazo izquierdo, en caso de ser uno diestro, o el derecho, si es que se trata de un zurdo, hacia el brazo estirado anteriormente, se chocará con vehemencia y rabia infinita la palma de la mano izquierda, para los diestros, o la derecha, para los zurdos, chocándola con fuerza en el centro mismo del brazo y cerrando éste instantáneamente como si uno estuviera tratando de atraparse a sí mismo. Cuanto más sonoro sea el corte de mangas, mucho mayor será la ofensa. Hubo un futbolista del Barcelona que, tras marcarle un gol al Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, hizo cuatro o cinco cortes de mangas muy seguidos y muy rapiditos.

Estoy convencido de que cualquier especialista mundial en cortes de mangas a quien decidiéramos consultar llegaría a la conclusión de que lo que el otro día hizo Luis fue eso precisamente, un corte de mangas. Ahora parece que Luis dice que no se puede afirmar estrictamente que él hiciera un corte de mangas puesto que él no lo pensó como tal. ¡Acabáramos! No me preocupa que Luis diga que no hizo lo que evidentemente hizo porque se ha convertido en una tradición que el seleccionador diga o haga una cosa y luego su contraria. Ni tampoco me interesa que haya quien afirme que lo hizo para captar la atención de los periodistas y robarle protagonismo al baloncesto (¡eso sí que sería trágico!). Lo que sí me preocupa es que Reina, un buen tipo, afirme que somos tontos quienes digamos que hizo un corte de mangas. Y me entristecería que todo un portero del Liverpool creyera que así se va a ganar un puesto en la Eurocopa.

Los Premios Chupi Lerendi del Deporte

6 de Septiembre de 2007 - 16:37:33 - Juan Manuel Rodríguez

Iba a decir que los premios Príncipe de Asturias del Deporte estaban más desprestigiados que el Nobel de Literatura, pero eso me parece demasiado desprestigio condensado para tratarse sólo de las dos primeras líneas de un artículo de opinión. Supongo que a Mario Vargas Llosa le preguntarán todos los días catorce veces cómo es posible que los suecos no le hayan premiado todavía a él y sí a Dario Fo o Elfriede Jelinek, del mismo modo que a Di Stéfano o Angel Nieto, dos instituciones del deporte español, les picarán con otros nombres que todos tenemos en la cabeza. Los del Nobel van sorteando continentes, ahora América, luego Europa, después Africa y más tarde Asia, mientras que los alegres muchachos del Marqués de Samaranch, tan educados ellos, lo que hacen es llamar primero por teléfono al premiado para saber si podría venir o no a recoger la estatuilla a Oviedo allá por el mes de octubre.

Lo que se lleva ahora en el hotel Reconquista es la Fórmula Uno. Mucha Fórmula Uno. Está de moda la Fórmula Uno. En 2005, año de la retirada de Schumacher, el premiado fue Alonso, que todavía no había ganado el Mundial, y en 2007 le ha tocado a Schumacher, que hace dos años que se retiró con siete (1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7) títulos en el bolsillo. Este Jurado es tan previsible que supongo que en 2009 premiarán a Adrián Campos, en 2011 a Alain Prost, en 2013 a Emilio de Villota, en 2015 a Niki Lauda y así sucesivamente. Para Nieto, trece veces campeón del mundo, santo y seña de nuestro deporte, abanderado de España por el mundo y motociclista universal, no debió de resultar demasiado agradable enterarse de que Valentino Rossi, el Fo de las motos, llegó a la final mientras que él se quedaba con un palmo de narices. Otra vez. De nuevo. Y van...

Lo de la candidatura compartida por Rafael Nadal y Roger Federer, probablemente merecedores ambos por separado de tan desprestigiado galardón, me sonaba más a "¡chupi lerendi, qué bien se llevan a pesar de que son rivales, jopelines que fair play!" que a otra cosa. Pero, ¿no estaba para eso el premio de la Concordia? Parece que alguien esté empeñado en convertir a Nadal y Federer en los nuevos Abott y Costello, los Tip y Top del tenis mundial, una pareja tenística de hecho al más puro estilo de Hernández y Fernández. Afortunadamente Federer dijo que en octubre tenía dentista y entonces corrió el turno de la pescadería. Ángel Nieto, que tiene una guasa encima que no se le puede aguantar, nos dijo anoche en "El Tirachinas" que ya se ha enterado de que no te pueden premiar a título póstumo. Espero que Dios guarde a nuestro campeonísimo durante muchos años más y que al final le den a él lo que entregaron, por ejemplo, a Sito Pons en 1990. Y si no, lo tiene todavía más fácil: que pruebe suerte con Flavio Briatore. Nunca es tarde si la dicha es buena.

Émulo de Estela Plateada

5 de Septiembre de 2007 - 16:57:37 - Juan Manuel Rodríguez

De seguir todo así, yo calculo que Soren Lerby estará arañando la puerta de Ramón Calderón allá por el mes de diciembre, cuando estemos todos cantando el "Ay, del chiquirritín". Resulta que Lerby es el representante de la gran sensación de este comienzo de Liga, el pequeño Wesley Sneijder. El ex del Ajax de Amsterdam le ha robado absolutamente todo el protagonismo a Robben, una de las tres promesas ancestrales del presidente del Real Madrid, el gran fichaje merengue para la temporada 2007-2008 y que aún no ha tenido la oportunidad de debutar con su nuevo equipo. Pero es que Sneijder nos ha dejado a todos boquiabiertos en tan sólo dos partidos. Viéndole cómo tira las faltas y observando esos latigazos de treinta metros con los que deja solos a sus compañeros, comprobando cómo dispara a puerta sin pensárselo dos veces y la forma que tiene de moverse por el campo, llego a la conclusión de que o bien Sneijder ha progresado mucho en el último año o bien su representante, que como jugador era un hacha, es un auténtico maleta como intermediario.

¿Dónde estabas Wesley? ¿Dónde te habías metido? ¿Eres de verdad, eres de carne y hueso o te convertirás en calabaza en el primer derbi contra el Barça? Albergo pocas dudas al respecto de que si el chico no pega un volantazo como Drenthe, que éste sí es más cabra loca que su compatriota, se convertirá sin duda en el auténtico líder del Madrid de Schuster. Bernd, que le pegaba a la pelota como nadie, dijo el otro día que Sneijder le recordaba mucho a él mismo. No querría cometer una herejía futbolística, ni creo tampoco que sea la hora de las comparaciones, siempre odiosas, pero tengo para mí que Sneijder golpea incluso más fuerte que Schuster, y que el holandés es todavía más rápido que el alemán a la hora de decidir en cuestión de segundos.

Sneijder, que ha costado un dinero importante, es tan insultantemente joven que da incluso un poquito de miedo. Su presencia en el centro del campo ha descargado de responsabilidad a Guti, la "eterna promesa" según Calderón, y éste parece definitivamente cómodo en esa suerte de tutela compartida del fútbol ofensivo del Real. Ahora se fijan menos en el canterano y, cuando lo hacen, resulta que acaba de dar un pase de gol y ya es demasiado tarde para poder reaccionar. Si Sneijder aguanta bien la presión, y viniendo del Ajax no tenemos motivo para pensar lo contrario, Lerby llamará a la puerta cuando repongan "¡Qué bello es vivir!" en la tele. Si Eto'o, Ronaldinho, Messi y Henry son los Cuatro Fantásticos, Sneijder debe ser Estela Plateada.

Madrid sí paga a traidores

4 de Septiembre de 2007 - 16:09:55 - Juan Manuel Rodríguez

Anoche dije en El Tirachinas que Pedja Mijatovic, alias "Mister Tragaderas", era un traidor y un mentiroso. Desde luego que Fabio Capello no está en la lista de mis cincuenta entrenadores preferidos, pero he de admitir que, oyendo hablar al director deportivo del Madrid sobre su relación con el entrenador italiano, me entraron arcadas. El punto final lo puso Toni Grande, segundo de Capello, cuando contó cómo Mijatovic le había engañado al afirmarle que contaban con él, que era un hombre de la casa, para luego dejarle caer al vacío cuando sólo faltaban cuatro días para que empezase el campeonato. En definitiva, un angelito el tal Pedja Mijatovic.

Mijatovic nos dijo ayer que Capello ganó un título y ahí empezaba y acababa todo. Es decir, le trajo, le usó como se usa el papel higiénico y luego le dejó tirado, así de claro y así de sucio. Primera arcada. Luego siguió diciendo que se dio cuenta de que no podía ser el entrenador del Real Madrid del futuro. Segunda arcada. Después afirmó que irse habiendo ganado la Liga sería una decisión estúpida. Tercera arcada. Y, por fin, en referencia a Miguel Ángel Portugal, sentenció lo siguiente: "no habrá problemas para que se dedique a la captación de nuevos talentos". Cuarta arcada e inevitable visita al cuarto de baño.

¿Cuándo se dio cuenta Mijatovic de que Capello no podía ser el entrenador de futuro del Madrid? Porque si llegó a esa conclusión en junio de 2006, cuando le prometió un contrato de tres años a razón de seis millones de euros cada uno, Mijatovic jugó adrede con el patrimonio del club. Si sabía que Capello no era el entrenador de futuro para el club, ¿a santo de qué regalarle entonces nueve millones de euros? "Mister Tragaderas" tiene dos, tres, cuatro o cinco varas de medir, depende de las circunstancias. Por ejemplo, dice que habría sido estúpido irse habiendo ganado la Liga, pero sin embargo no tuvo ningún rubor a la hora de poner de patitas en la calle a un entrenador que acababa de conseguir el campeonato. Era estúpido irse él, no lo era echar a otro.

Mijatovic quería a Capello y Calderón a Schuster. El principal, y único, valedor del italiano fue el director deportivo. Si éste se dio cuenta de que no era el entrenador de futuro, lo más correcto es que hubiera presentado su dimisión puesto que esa decisión le costó al club nueve millones de euros. Capello ganó la Liga. Lo hizo jugando muy mal al fútbol. La decisión de echarle fue correcta y, a continuación, alguien tendría que haber puesto en la calle a Mijatovic. Roma no pagaba a los traidores; al parecer, el Real Madrid sí lo hace.

El embajador del buen fútbol

3 de Septiembre de 2007 - 18:25:57 - Juan Manuel Rodríguez

Efectivamente, tal y como afirmó en su día Joaquín Caparrós, la pretemporada es una "bala de fogueo". Cuando la cosa se pone seria, cuando silba la munición de verdad, la que hace pupa, con el "full metal jacket" por medio, el que tiene que estar arriba está arriba y el que tiene que estar abajo está abajo. Tras el derbi contra el Atlético de Madrid, el primer buen partido de Liga que veía jugar al Real en mucho tiempo, dije que en esos noventa minutos se había visto más fútbol que en toda la pasada temporada completa. Después de la manita obtenida ayer ante el Villarreal, equipo que venía de ganar por 3 a 0 al Valencia en Mestalla, creo que podemos afirmar que en esos noventa minutos del Madrigal se ha visto más fútbol que en el Milan, la Roma y la Juve dirigidos por Fabio Capello desde el 91.

Alguien podrá pensar que es un poco injusto o cruel referirse constantemente a Capello, que ya no está, cuando el Madrid de Schuster borda el fútbol a las primeras de cambio en la Liga, pero resulta imprescindible hacerlo puesto que si el club tomó la difícil decisión de prescindir del italiano, que acababa de ganar el campeonato, fue única y exclusivamente porque, además de ganar títulos, se perseguía el complemento de jugar bien. Si durante toda la pretemporada Schuster hubo de aguantar que le comparasen (por cierto, siempre para mal) con el resultadista Capello, es justo y necesario invertir ahora los términos y decir, sin lanzar tampoco las campanas al vuelo, que sí es posible ganar jugando bien.

Hay algo que sí me ha llamado la atención y es lo rápidamente que Schuster ha conseguido rearmar a un equipo que, hasta hace un par de meses, jugaba fatal. Es un caso parecido al primer Barça que entrenó Frank Rijkaard, un equipo en crisis y que, con un entrenador novel en el banquillo, jugó muy bien desde el primer momento. El Madrid, contundente atrás, vuela de medio campo hacia arriba. Y lo más curioso del caso es que en la alineación titular puesta en danza ayer por Schuster sólo hay tres futbolistas nuevos, los otros ocho ya estaban con Capello. ¿Cambia tanto un equipo por tres? En realidad no. Metzelder, Drenthe y Sneijder son jugadores muy importantes, pero sin un entrenador valiente en el banquillo no se comerían un colín. El Madrid fue a por más después del primero, y del segundo, y del tercero. Tuvo suerte el Villarreal de que la cosa no acabara 8-0. Bernd Schuster ya ha presentado sus cartas credenciales. Es el embajador del buen fútbol.

Más razones del éxito de nuestra selección de baloncesto

2 de Septiembre de 2007 - 19:48:55 - Juan Manuel Rodríguez

Una de las razones del éxito de la selección española de baloncesto, a diferencia del equipo entrenado por Luis Aragonés, es que el equipo formado por Pepu Hernández transmite emociones fuertes más allá de los resultados que luego se obtengan sobre la pista. La historia de Jorge Garbajosa, primero con su grave lesión, más tarde con una recuperación frenética para tratar de salvar in extremis el Europeo, luego con su convocatoria y, por último, una vez recuperado de su tobillo, con la tensión añadida del seguro exigido por los Raptors y de no saber nada hasta esta misma mañana, en que por fin llegó el permiso del equipo de Toronto, si el esfuerzo del jugador no habría sido al final en vano, la he vivido como si se tratara de una telenovela; con el corazón en un puño y las uñas hechas un verdadero desastre.
 
La guinda final ha sido la rueda de prensa que ha ofrecido el pivot madrileño, dándole las gracias a todo el mundo, pidiendo perdón a Trías, que era el jugador llamado a sustituirle en el caso de que no hubiera llegado a tiempo, y diciendo algo que, como en el caso de Gasol el otro día, me ha emocionado: "yo, de pequeño, no era ni del Juventud, ni del Barça, ni del Madrid sino de la selección española". Steven Spielberg no lo habría diseñado mejor. Para colmo, Trías, que se queda fuera tan sólo veinticuatro horas antes de que empiece el campeonato, declara que él lo único que quiere "es que España tenga mucha suerte". ¡Señoras y señores, con todos ustedes la selección campeona del mundo de baloncesto! Estoy convencido de que el equipo luchará por las medallas, pero, aún en el caso de que así no fuera, esos jugadores y ese cuerpo técnico se lo merecen todo.
 
No se conoce en la selección nacional de baloncesto ni un sólo "caso Oleguer", ni uno. Ni, ya que estamos puestos, tampoco se conoce ni un sólo "caso Raúl". A diferencia de Luis, Pepu no deja tirados en la cuneta a sus jugadores y, si al final decide prescindir de uno con mucho peso dentro del vestuario, se lo explica al interesado y luego se lo explica al resto con un par. Pero repito que no se ha dado el caso y ahí está Garbajosa para demostrarlo; Pepu no sabía si iba a llegar en condiciones o no, pero aún así le eligió, escogió a un jugador que cojeaba, que estaba mal, por la sencilla razón de que había sido un ejemplo en el pasado mundial de Japón. Pepu arriesgó y, ya juegue cuarenta minutos o quince segundos, acertó con Garbajosa. Los jugadores saben que su seleccionador es un hombre en el que se puede confiar y esa es otra de las razones del éxito de la selección española de baloncesto, a diferencia del equipo entrenado por Luis Aragonés.

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.