El penúltimo raulista vivo

Abril 2007


Jugadores de ventaja

30 de Abril de 2007 - 12:29:07 - Juan Manuel Rodríguez - 59 comentarios

Se me atragantan los jugadores de ventaja. No sé qué me ocurre, pero no puedo con ellos. Se me quedan clavados ahí, en la garganta, como a Bush hijo le pasó con la galleta, y no hay forma de que pasen. Y mira que bebo agua. Un vaso. Otro vaso. Un litro. Otro litro. Ya van tres litros y nada, no me pasan los jugadores de ventaja. En las cartas, el jugador de ventaja, vulgo tramposo, es aquel que marca los naipes con laca de uñas para saber qué jugada lleva el rival. En el periodismo deportivo, el jugador de ventaja es aquel que hoy dice una cosa y mañana, sin solución de continuidad, dice otra radicalmente distinta dependiendo de la dirección que haya tomado el viento esa mañana. ¿Norte? Pues norte. ¿Sur? Pues sur. Groucho Marx lo definía así: "Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros". Eso, indudablemente, afecta a la credibilidad del profesional de la información porque a los oyentes, lectores y televidentes, a la larga, no suelen gustarles demasiado este tipo de periodistas.

Milagrosamente, el Real Madrid ha empezado a jugar bien al fútbol cuando quedan ocho jornadas para el final del campeonato. Puede que el de San Mamés haya sido el mejor partido del equipo de Capello a lo largo de toda la temporada, y lo cierto es que transmite mejores vibraciones que el Barça. Tengo para mí que el equipo de Rijkaard sigue siendo el favorito para alzarse con el título, pero gana con muchas dificultades, demasiadas. El Sevilla es otra cosa. Dependiendo de lo que ocurra el domingo en el Bernabéu podrá ganar la Liga o hundirse a plomo en las cinco últimas jornadas. Ayer, sin embargo, el Madrid jugó magníficamente bien al fútbol ante el peor Athletic Club de Bilbao que recuerdo. Eso es lo que vi, de ahí que lo cuente.

Ahora mismo puede pasar de todo, incluso que el Real Madrid, si sigue jugando así, acabe ganando la Liga. Pero Capello no tendrá que vigilarme nunca las mangas. Sigo creyendo que la suya fue una elección profundamente equivocada, que le trajeron para ganar algo y todavía no ha ganado nada y que ha convertido el estadio Santiago Bernabéu en una especie de posada de reposo a la que uno va los domingos a comerse el bocadillo y echar la siestecita. Nunca marcaré mis cartas y si me toca perete jugaré como si tuviera treinta y una. No le vapulearé mañana y le jalearé pasado. Creo que no es el entrenador que necesita el Madrid y eso no cambiará con la Liga número treinta. No quiero ventajas.

Un campeón ignorado

29 de Abril de 2007 - 16:35:32 - Juan Manuel Rodríguez - 23 comentarios

En cualquier otro país del mundo, Javier Castillejo sería una especie de héroe nacional, mientras que aquí, en España, un país que tuvo hace bien poco una arraigadísima tradición boxística, el lince de Parla tiene que ir mendigando por ahí unos cuantos minutos de radio o de televisión. Dicen que los boxeadores sólo responden "sí" o "no" a las preguntas que les hacemos los periodistas deportivos, pero eso no es porque sean tímidos o estén sonados sino porque el periodismo deportivo español, exceptuando honrosísimas excepciones, adolece de un profundo y tenaz analfabetismo funcional que le impide traspasar la barrera psicológica de preguntas tan "ingeniosas" como "¿De qué color será tu calzón?" o "¿Haces el amor antes de una pelea?". Me parece lógico y normal que un púgil profesional que lleva preparándose tres largos meses para un combate y que lo único que reclama es un poco de respeto hacia su trabajo, conteste, profundamente aburrido, "sí" o "no" indistintamente. Yo, probablemente, colgaría el teléfono o le mandaría a paseo.

Castillejo, que ha sido nada más que ocho veces campeón del mundo, es un boxeador clásico en el sentido más profundo de la palabra, en la mejor tradición, por ejemplo, de Kid Gavilán, obligado por la mafia a enfrentarse con Bobo Olson con una sola mano. El 19 de junio de 1958, Gavilán disputó su última pelea. Eduardo Arroyo cuenta que "al final del décimo round, el campeón cubano se desplomó en su rincón. Estaba desfigurado e intentaba preguntarle a Yamil Chade, su último manager, para quién era el resultado. No veía, no oía. El sufrimiento era inmenso y sólo sentía que los sesos se le movían dentro del cráneo". Pero Gavilán nunca pidió perdón por ser lo que fue, ni tampoco se avergonzó de ello. Boxeó con una mano, boxeó sabiendo de antemano que iba a perder, ganó, perdió, sufrió de lo lindo, pero siempre lo hizo todo con la cabeza bien alta. Es sólo uno de los mil casos que circulan por ahí. Si hubieran entrevistado hoy a Kid Gavilán, seguro que habría respondido "sí" o "no", dependiendo de lo aburrido que estuviera en ese momento.

Yo creo que Castillejo sabía perfectamente que vencer por segunda vez en su casa a Felix Sturm, un hombre once años más joven que él, era una misión imposible. Aún así Javi peleó con arrojo, dando la cara y sin esconderse. Era consciente de que cada asalto que pasaba con Sturm en pie, la pelea se ponía más difícil, pero nunca cejó en el empeño. Arriesgó, como lo hizo en su último combate contra Mariano Carrera, pero Sturm se limitó a dejar que corriera el reloj. Perdió con dignidad porque antes supo ganar dignamente. Francisco Javier Castillejo Rodríguez, apodado el lince de Parla, sería un héroe nacional en cualquier país del mundo, pero aquí, en el nuestro, se ha convertido, como él mismo asegura con mucho dolor, en el campeón ignorado.

Modernos pactos de no agresión

27 de Abril de 2007 - 16:15:16 - Juan Manuel Rodríguez - 8 comentarios

Esto de los modernos pactos de no agresión no hay cristiano que lo entienda. Yo, si fuera Ramón Calderón y pudiera, supiera y tuviera las ganas suficientes para hacerlo, le birlaría al Barça hasta cinco futbolistas: Ronaldinho, Messi, Eto'o, Iniesta y Deco, y no necesariamente por ese orden. ¿Qué es lo peor que te puede pasar, que no te inviten a los coloquios del Fórum Samitier? ¿Que deje de hablarte Joan Laporta? ¡Eso que sales ganando! Si yo fuera Laporta, le quitaba dos jugadores al Madrid para abrir boca: Casillas y Ramos, y necesariamente por ese orden, que el central sevillano está aún por hacer mientras que el portero mostoleño se coció bien cocido en la final de la Copa de Europa del año 2002, aquella en la que le tocó sustituir al simpático César cuando la cosa estaba más emocionante.

Ahora, a raíz de la noticia de Marca sobre el conejito Saviola, ha vuelto a surgir el tema este de los pactos de no agresión entre Real Madrid y Barcelona, cuando resulta que ambos llevan tirándose los platos a la cabeza desde el 53. El conde de Villafuente Bermeja, antecesor con título nobiliario del nefasto Ángel María Villar, decidió precisamente aquel año que catalanes y madrileños compartieran a Di Stéfano por las buenas ya que por las malas no cedía nadie. En Todos los jefes de la Casa Blanca, Ginés Pasamontes cuenta cómo el Barça, tras una reunión que mantuvieron Santiago Bernabéu y Martí Carreto en el restaurante Horcher, renunció a los derechos de la saeta rubia. Y es famosa la frase con la que el directivo azulgrana concluyó aquella velada: "¡Va, para usted el pollo!". El "pollo" ganaría después cinco Copas de Europa, una detrás de otra.

Forma parte de la normalidad institucional que Real Madrid y Barcelona se peleen por los buenos jugadores y que se los quiten cuando sea menester. Florentino Pérez dejó a Joan Gaspart con un palmo de narices después de quitarle a Luis Figo, y más tarde repitió una operación parecida con Beckham. Casi al mismo tiempo que Laporta ganaba sus primeras elecciones después de haberse tirado un mes largo utilizando al inglés como reclamo publicitario, Florentino cerraba la contratación del marido de la pija. La misma noche electoral, en un programa de TV3 emitido en rigurosísimo directo, Laporta le imploró a Florentino que no dijera que el Madrid tenía atado a Beckham. Aquel día, Florentino Pérez tuvo misericordia de su eterno rival. Luego Laporta se rehizo.

No existe pacto de no agresión más efectivo que la cláusula de rescisión de contrato, aunque también es cierto que resulta complicado retener a un futbolista que se encuentra a disgusto en un equipo. No sé si Messi tiene 100, 150 ó 200 millones de euros en su cláusula de rescisión, pero si yo supiera que no está contento en Barcelona, que le gusta más Madrid, que se pirra por el bacalaito de Lavra, el turrón de Casa Mira y el cocido de Lardhy, yo, qué quieren que les diga, iría a por él aún a riesgo de que a Laporta le sentara muy mal y se sintiera agredido. Para fichar jugadores del montón siempre hay tiempo, y el actual Real Madrid es un buen ejemplo de esto que digo. ¡Si hasta llegaron a pelearse por Christian Karembeu, que era un adoquín con piernas!

Ayer volvió a morir Maradona

26 de Abril de 2007 - 15:43:49 - Juan Manuel Rodríguez - 17 comentarios

Son tantas y tantas las veces que Diego Armando Maradona se ha muerto estando en vida, que, el día que se muera de verdad, pasará como pasó con Pedro y el lobo, que nadie se creerá la noticia. Es cierto que, viéndole en el casino, absolutamente alcoholizado, con la cabeza ida, apostando compulsivamente al número cuatro, con los croupiers rehuyendo su mirada extraviada para no armar ningún escándalo, y después tumbado en la cama de su habitación, manipulando el teléfono, operando en sus tripas como lo haría cualquier niño de cinco años, quién sabe si tratando de localizar un micrófono secreto, uno tiene la impresión de que este hombre está más muerto que vivo o, en cualquier caso, anda muerto en vida, o sea, que es un zombi. Definitivamente aquel Maradona que conocimos un día y que como futbolista provocó nuestra rendida admiración murió y ha dado paso a otro Maradona, un Maradona patético, lamentable.

Recientes aún los ecos de la segunda muerte ficticia del astro argentino, recuerdo muy bien cómo explicaba Maradona, cuando todavía tenía breves instantes de lucidez, su dramática situación personal. Contaba Diego lo que sabíamos todos, que nació en un humilde barrio del suburbio de Buenos Aires llamado Villa Fiorito, y también lo que no podía conocer nadie salvo él mismo, que la madre tenía que mover su cama y las de sus hermanos para impedir que el agua de lluvia que se filtraba a través del techo agujereado les empapara a todos mientras dormían por la noche. "Me dieron una patada hasta el cielo. Miré a la izquierda y luego miré a la derecha, y no había nadie que me diera un consejo. Estaba sólo". Sigue sólo Maradona. Rodeado de gente, pero sólo. Abrazado por todos y sólo. Adorado y sólo. Sólo y en compañía de ese millonario séquito de pobres hombres que le sigue allá donde va, como hacen las rémoras que viajan bajo las mantarrayas, esperando pacientemente a que éstas levanten a su paso las sobras del fondo marino.

Ayer volvió a morir Maradona. La noticia de su segunda muerte corrió por toda Argentina como si de un reguero de pólvora se tratara. Murió falsamente y resucitó realmente para seguir muerto en vida, como si de un zombi de sí mismo se tratara. Hay quien ya se atreve a especular en la red sobre cómo será el entierro de Diego cuando éste muera para siempre. Lo describen multitudinario, transmitido en directo por todas las radios, abriendo los informativos de televisión de medio mundo, sesudamente analizado por finos analistas llegados desde todos los confines de la tierra. Lo pintan espectacular, como si del entierro de la mismísima Reina de Inglaterra se tratara. Pero sólo será el entierro de un hombre que, después de haber muerto varias veces en vida, dos al menos, volverá a hacerlo en soledad, como todos, tras haber vivido ficticiamente rodeado por gente a la que no llegó a conocer jamás.

Dos más dos es igual a cinco

25 de Abril de 2007 - 16:09:08 - Juan Manuel Rodríguez - 14 comentarios

Doy gracias a Dios porque Alfredo Pérez Rubalcaba no pudiera al final incrustar a su viejo amigo Jaime Lissavetzky en el Centro Nacional de Inteligencia. De haber sido así, nadie podría asegurarnos a ciencia cierta qué sería hoy de nuestra querida España. Ayer la Cadena Cope dio caza, por fin, al gran elefante blanco. Llevaba mi compañera Gemma Santos varios días de safari, tras los riscos, oteando el horizonte, cincuenta por ciento Grace Kelly y otro cincuenta Ava Gardner, interpretando las huellas frescas del suelo, prismáticos en ristre, cuando, de repente, allá a lo lejos, en las colinas del Círculo de Bellas Artes, leyendo "El Quijote" en voz alta, apareció él, surgió la figura de nuestro hombre. Lissavetzky llevaba una semana rehuyendo el combate, pero la tenacidad de la cazadora dio al final resultado y el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte no tuvo más remedio que dar su opinión acerca de lo sucedido en aquella final disputada entre benjamines del Barça y del Valencia en El Algarve, Portugal.

Decía Antonio Machado que el hecho de que dos y dos fueran cuatro era una opinión que muchos compartíamos, pero que si alguien pensaba otra cosa, que lo dijera, porque en España no nos asombrábamos de nada. La opinión de Lissavetzky a propósito de lo acontecido en El Algarve se puede resumir en tres puntos: sucedió hace mucho tiempo, el campeonato no era oficial y ocurrió fuera de España. ¿Sucedió hace mucho tiempo? ¿Cuánto tiempo hace que sucedió? La final del Mundialito benjamín a la que nos referimos se jugó el 12 de abril, hace exactamente de eso trece días. Si para Lissavetzky trece días es mucho tiempo, no quiero ni imaginar lo que pensará de la cultura maya o de la Edad de Hierro.

Pero ahí no quedó la cosa: el Mundialito no era oficial. ¿Y qué si no lo era? Parece que estén todos cortados por el mismo patrón. ¿Por qué no hay una bandera de España presidiendo la sala de prensa de la Ciudad del Fútbol? Muy fácil, porque se la habían prestado a los del despacho de al lado. ¿Y en diciembre? ¿Por qué no había bandera en diciembre? Muy sencillo, porque no había un mástil donde colgarla. ¿Qué le parece que unos niños de ocho años que estaban representando al Barcelona en la final del Mundialito de la categoría recibieran la orden tajante de no salir al campo hasta que no finalizase el himno nacional español? Muy simple, se jugaba fuera. O sea, y parafraseando al poeta sevillano, para estos caballeros dos más dos es igual a cinco.

Y la traca final. Primero, había sido todo hacía mucho tiempo, casi, casi cuando los dinosaurios dominaban la Tierra. Segundo, no era oficial. Y tercero, ¡se jugaba fuera de España! Pues yo he visto a alguien muy parecido al presidente del Gobierno visitando, por ejemplo, Marruecos y recuerdo perfectamente que sonaba el himno español. ¿Qué pretende Lissavetzky, que le toquen a Zapatero el himno de Costa Rica? ¿Que pase revista mientras oye eso de "¡Salve, oh patria!, tu pródigo suelo, dulce abrigo y sustento nos da; bajo el límpido azul de tu cielo, ¡vivan siempre el trabajo y la paz!"? Para eso que le toquen el Imagine de John Lennon. ¿No somos ciudadanos del mundo? ¿No da igual todo? Rezo todas las noches para que le mantengan a usted ahí, don Jaime, durante mucho tiempo. No quiero ni pensar el estropicio que podría armarnos en el CNI.

Otro extraño parecido

24 de Abril de 2007 - 18:28:28 - Juan Manuel Rodríguez - 12 comentarios

Hoy es el Al Ahly del Barça, ayer fue el JEF United Ichihara del Madrid. Observo la fotografía de Messi, Saviola y Giuly, posando felices y dichosos con la Pirámide de Kefrén al fondo, y me parece estar viendo a Roberto Carlos, Zidane y Raúl, agasajados cual galácticos llegados desde otro planeta, recién aterrizados en el aeropuerto de Tokyo. Hoy es el "¡Visca el Barça!" que gritan Uady, Nebedy y Tefnut al ver pasar a su lado a Valdés, Eto'o y Ronaldinho; ayer fue el "¡Hala Madrid!" lanzado al aire por Hinata, Mio y Akari al intuir, entre sombras y tras las cortinas de la habitación 1535 del lujoso hotel Nikko de Japón, la fugaz silueta de Beckham, el Apolo inglés, el hombre convertido en icono, el futbolista cuyas siestas se exponen en los museos.

Como nos dijo el otro día el mítico Víctor Hugo Morales en referencia al parecido existente entre los goles logrados por Diego Maradona y Leo Messi, existe también ahora una extraña similitud entre ambas situaciones, la que el Madrid vivió hace nada y la que le toca atravesar al Barça hoy. Sólo veo una diferencia, y ésta no resulta precisamente baladí: mientras que Florentino Pérez abrió el camino, estaba improvisando sobre la marcha y no tenía modo alguno de saber qué pasaría después, Joan Laporta, sin embargo, sí sabe exactamente qué es lo que ocurrió con el Madrid de Florentino, sus grandezas, sus miserias y cómo se produjo el batacazo final, un golpe tan duro, una caída tan grave, que, transcurridos varios años desde el batacazo, el club todavía sigue tratando de escapar de la UCI travestido en enfermera.

En una situación como ésta, con el equipo jugando bastante peor que la temporada pasada y con los sueños de la Champions League hechos añicos, todos los especialistas del mundo recomiendan centrarse en la competición que importa, o sea la Liga. Pensábamos, y yo el primero, que el Barça era un equipo con los pies ágiles, el corazón caliente y la cabeza fría, pero resulta que, tras mirar por el agujerito, concluimos que es una plantilla con los mismos miedos que las demás, con más fútbol, quizá, pero con parecidas inseguridades. Me parece que, hasta hace un par de semanas, a nadie en el Barça se le ocurrió valorar la posibilidad de que realmente se pudiera perder la Liga.

Colocados al borde del precipicio y cuando pensaban que sevillistas y merengues se habrían soltado hacía tiempo, Rijkaard y los suyos, tras mirar hacia abajo y comprobar que los demás también llevan sherpa, han reaccionado mal, muy mal, con broncas públicas y careos privados. Y ese es precisamente el aliento definitivo que les faltaba a sus rivales en el sprint final del campeonato, conocer de primera mano que no es oro todo lo que reluce y que, como sucedía con las viejas películas producidas por Samuel Bronston, a veces existen sólidos muros de piedra que están construidos con viejas tablas de cartón. Todo lo contrario de lo que les sucede, por cierto, a las Pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos.

Miedo al compromiso

23 de Abril de 2007 - 16:41:50 - Juan Manuel Rodríguez - 112 comentarios

El otro día oí por la radio la increíble historia de una mujer a la que un hombre, mucho mayor que ella, había dejado plantada dos veces tras conseguir primero enamorarla. "Miedo al compromiso", sentenció una psicóloga que debían tener en el estudio. "Miedo al compromiso", repetí yo para mis adentros, inducido probablemente por la experta. La primera vez, el "señor Y" desapareció del mapa durante cuatro meses sin dar ni una sola explicación. Tras el reencuentro, normalizada de nuevo la relación y ofrecidas las oportunas disculpas, el "señor Y" volvió por sus fueros tres meses más tarde. En vista de que la montaña no iba a Mahoma, nuestra heroína decidió ir a buscarle directamente a su casa. Comprobó que había luz en el piso. Un vecino abrió al fin el portal, subió y se puso a llamar insistentemente a la puerta.

Transcurrida aproximadamente media hora desde el primer timbrazo, el "señor Y" abrió y, absolutamente desencajado, se llevó directamente la mano al pecho: "¡Me encuentro mal, me encuentro muy mal, quiero estar sólo!". La mujer de nuestra historia sabía perfectamente que el "señor Y" estaba fingiendo, pero aún así le preguntó: "¿Quieres que te lleve al hospital? ¿Llamo a un médico?". Estaba decidida a no marcharse hasta que el "señor Y" le diera una explicación coherente, pero, pasada una hora, se dio cuenta de que aquella explicación jamás llegaría por el simple hecho de que no había ninguna. "Miedo al compromiso", insistió la psicóloga. "Miedo al compromiso", repetimos al unísono la presentadora del programa y un servidor, orientados por la experta. No me pregunten por qué pero, de repente, cual fugaz rayo de luz, me vino a la cabeza el caso del futbolista Ronaldo.

La operación de venta de Ronaldo al Milan fue un error, sí señor, pero sólo porque debió producirse mucho antes. Ronaldo, que fue en su día el mejor goleador del mundo, tuvo sin embargo, desde sus primeros regates, un insuperable miedo a comprometerse con el club al que pertenecía. Sucedió en el Barcelona, pasó luego con el Inter, ocurrió nuevamente con el Real Madrid y es probable que no se repita con el Milan, pero sólo por una cuestión de edad, no por otra cosa. Como le sucedía al "señor Y" de nuestra historia, lo que más le gusta a Ronaldo es ir por ahí conquistando clubes, enamorando a las aficiones. Pero, cuando logra el amor, empieza a encontrarse muy mal, se lleva la mano al pecho y de repente, ¡pluff!, desaparece. El error de la mujer fue darle una segunda oportunidad al "señor Y". El fallo del Madrid consistió en no desembarazarse a tiempo de Ronaldo cuando todavía pagaban por él lo que su entorno y él mismo decían que valía. C'est l'amour!

El "9" lleva ya siete goles conseguidos con su nuevo equipo. Siete goles tras dos meses y medio en Italia, puesto que, si no me equivoco, debutó el pasado 12 de febrero contra el Livorno. Créanme cuando les digo que esa "racha goleadora" es sólo fruto de la repentina excitación del nuevo amor, una exhibición (relativa) de potencia que se extinguirá en cuanto aparezcan los primeros problemas. Como el "señor Y", Ronaldo tiene la necesidad imperiosa de demostrar que puede conquistar cualquier club que se interponga en su camino. Una vez rendido el club y tras enamorar a los aficionados, Ronie simplemente se apaga. Apuesto pajaritos contra corderos a que así será. La psicóloga lo llamaría "miedo al compromiso". Yo, que de psicólogo tengo más bien poco, prefiero llamarlo, con el permiso de todos ustedes y el consentimiento del propio Ronaldo, rostro, visaje, jeta, fila, hocico, chuche y jeroz.

¿Será Thuram de Guarromán?

22 de Abril de 2007 - 13:02:45 - Juan Manuel Rodríguez - 15 comentarios

Decía el gran Molière que un tonto sabio es más tonto que un tonto ignorante. Qué gran verdad. La última vez que el Barcelona visitó Mestalla, el público abucheó a Oleguer cada vez que éste cogía el balón. A la conclusión de aquel partido, Thuram, un tío leído, se preguntó por qué habían pitado a su compañero, y apostilló: "¿Por catalán? Porque hay una historia sobre Cataluña". Como le diría Billy Cristal a Robert de Niro, "eres bueno, Lilian, eres bueno". Pero la pregunta de Thuram ("¿por catalán?") es capciosa. Él, que es un tío instruído, sabe perfectamente que si la gente abuchea a Oleguer en Valencia o Madrid no es porque sea catalán, del mismo modo que cuando abuchean a Eto'o en Zaragoza no es porque sea negro. ¿Por qué pitaban a Stoichkov en el Bernabéu, por búlgaro? ¿Y a Míchel en el Camp Nou? ¿Por qué pitaban a Hugo en el Camp Nou, por mejicano? ¿Y a Guti en Villarreal? ¿Pitan a Guti en Villarreal por madrileño? Thuram, que es un tío con estudios, sabe muy bien por qué pitan a Oleguer en Valencia.

Mira, Lilian, a Oleguer le pitaron en Mestalla porque a la gente no le gusta que se decida por ella sin su conocimiento, y porque los valencianos consideraron –justamente, desde mi punto de vista– una provocación el hecho de que en el Camp Nou, con el consentimiento de Laporta y el apoyo implícito del susodicho Oleguer, se diera pábulo y se ofreciera cobertura publicitaria a la fantasía esa de los Países Catalanes. En esos "países", por cierto, se incluyen Cataluña, Baleares, Andorra, un pedacito de Aragón, un trocito de Murcia, un cachito de Francia y, por supuesto, toda la Comunidad Valenciana, de arriba abajo. Ya te imaginarás, Lilian, el enfado que se cogieron en Valencia cuando comprobaron que Laporta, Oleguer y Carod estaban decidiendo por los valencianos lo que Valencia tenía que ser en el futuro. Por eso pitan a Oleguer en Mestalla, del mismo modo que pitarían, por ejemplo, a Albelda en el Camp Nou, si a éste se le ocurriera la simpleza de ir por ahí diciendo que Barcelona forma parte de la Comunidad Valenciana.

Thuram se preguntaba, capciosamente, si pitaban a Oleguer "por catalán", y apostillaba: "porque hay una historia sobre Cataluña", demostrando así que él sí sabía perfectamente por qué le pitaban. Claro que hay una historia sobre Cataluña. Hay una historia sobre todas las cosas, amigo Lilian. Seguro que también habrá una historia sobre el archipiélago de Guadalupe, antiguamente conocido como Karukera, la "isla de las bellas aguas". Fíjate si habrá una historia sobre la isla en la que naciste que resulta que la descubrió un tal Cristóbal Colón en 1493. Tú dices que Guadalupe es Francia, y no seré yo quien te lleve la contraria. Pero, ¿cómo piensas que sentaría en tu país que aquí, quinientos años después, fuéramos reclamándola para España? ¡A ver si vas a ser de Guarromán, provincia de Jaén, y todavía no te has enterado!

Alonso, Hamilton y una anécdota de Churchill

20 de Abril de 2007 - 16:38:48 - Juan Manuel Rodríguez - 41 comentarios

A Fernando Alonso podría ocurrirle con el debutante Lewis Hamilton lo que cuenta la anécdota que le sucedió a Winston Churchill la primera vez que éste ocupó su sitio en la Cámara de los Comunes. Se sentó detrás de un viejo diputado conservador, miró al frente, donde se encontraban todos los miembros del Partido Laborista, y preguntó en voz alta: "¿Así que aquellos son nuestros enemigos?" El veterano político sonrió y, mirándole con asombro, por un lado, y paciencia, por el otro, dijo: "No, no, qué va, hijo, qué va. Aquellos de allí son nuestros adversarios, a nuestros enemigos los encontrarás atrás". A lo mejor Alonso cree que sus enemigos están en Ferrari y son Felipe Massa y Kimi Raikkonen, y resulta que esos dos sólo son adversarios suyos y al enemigo auténtico lo tiene detrás suyo, en McLaren Mercedes.

La verdad es que el chico promete. Tres carreras y tres podios, dos segundos puestos y una tercera posición. Y cumplió veintidós primaveras en enero. Como Alonso, Hamilton accede a la Fórmula Uno después de haberlo ganado absolutamente todo en las categorías inferiores. Pero, a diferencia de Alonso, que nació en Oviedo para alegría de todos los aficionados españoles, Hamilton lo hizo en Stevenage y se ha convertido, lógicamente, en la gran esperanza del automovilismo inglés, probablemente el de mayor tradición y arraigo, puede que junto al brasileño, desde que la competición se pusiera en marcha allá por el año 1950.

Dicen que esa puede ser una carga demasiado pesada para los delicados hombros de Hamilton, pero, viéndole pilotar, no da la sensación de que se vea presionado por las sombras de Stewart, Mansell o Hill, más bien al contrario. En cualquier caso, la operación de Ron Dennis al combinar la experiencia y solvencia demostrada por el bicampeón mundial con la arrogancia y audacia del que, sin duda, lo será también tarde o temprano, se me antoja realmente magistral. Esa es, por cierto, la otra faceta que juega a favor de Hamilton, el saber que nadie espera nada de él hoy y que es una apuesta de futuro para McLaren Mercedes. Si no le persiguen los fantasmas del automovilismo inglés y resulta que el mejor piloto del mundo es tu propio jefe de filas, ¿de qué preocuparse? ¿Y en qué emplear el tiempo libre? De momento lo está dedicando a sumar puntos, y da la impresión de que eso tampoco se le da nada mal. Lleva veintidós hasta la fecha, los mismos que han conseguido Alonso y Raikkonen. Que le cuenten por si acaso a Alonso la anécdota de Churchill.

El heredero de Maradona es Pelé

19 de Abril de 2007 - 15:25:38 - Juan Manuel Rodríguez - 32 comentarios

Aclaremos las cosas. Yo creo que el auténtico heredero de Diego Armando Maradona fue Pelé, aunque éste se retirara un año después de que debutara el argentino. Quiero decir con esto que dudo mucho, pero mucho, mucho, que un futbolista como Maradona tenga nunca un sustituto a su altura. Tengo para mí que, a pesar de que las fechas indiquen tenazmente lo contrario, Di Stéfano, Pelé y Maradona, los tres más grandes, fueron heredándose unos a otros en una suerte de reencarnación futbolística. ¿Alguien les ha visto juntos a los tres alguna vez?

Aún así he de reconocer que el gol que Leo Messi le marcó ayer al Getafe sí introdujo un factor novedoso en toda esta historia. Quien mejor lo definió fue Víctor Hugo Morales, el hombre del gol del "Barrilete Cósmico", cuando, certero, dijo anoche en "El Tirachinas" que, entre aquel gol marcado por Maradona a Inglaterra en el Mundial de Méjico de 1986 y el conseguido veintiún años más tarde por Messi, existe un "extraño parecido". Es cierto, ambos goles son extrañamente parecidos, extrañamente similares, un calco extraño el uno del otro, como si Dios, a pesar de lo afirmado en su día por Albert Einstein con fina ironía, hubiera querido gastarnos a todos una broma, demostrando así su infinito sentido del humor.

Reconozco que al gol de Maradona le aplico inevitablemente un componente melancólico-místico del cual, por motivos obvios, carece el gol de Messi. A mí me gustó más aquel gol del Mundial del 86. Pero lo que sí hizo Leo en el Camp Nou fue arrancar al fin Excalibur del trozo de mármol en el que permanecía prisionera desde hacía tantos años. Luego Arturo tuvo que reinar y llegaron Lanzarote, Percival y la definitiva Batalla de Camlann. Lo único que podemos afirmar hoy es que entre el gol de Maradona y el de Messi, tal y como afirmó certeramente el mítico Víctor Hugo Morales, existe un "extraño parecido", una sospechosa similitud. Esa es la mejor definición. Ahora, a este Arturo de Rosario le queda por delante un larguísimo reinado hasta demostrarnos a todos que, más allá del parecido de un gol, tiene también los genes que le acreditan como el sucesor del mejor jugador de la historia. Entretanto, y mientras no se me demuestre lo contrario, yo seguiré pensando que el heredero de Maradona fue Pelé, el de éste Di Stéfano, y el de "La Saeta Rubia", Maradona. Y así hasta el infinito.

Las prisas de Lissavetzky

18 de Abril de 2007 - 15:44:33 - Juan Manuel Rodríguez - 34 comentarios

Lissavetzky tiene prisa, qué le vamos a hacer. El otro día la Cadena COPE le preguntó qué pensaba del lamentable incidente que tuvo como indefensos protagonistas a un grupo de chavales del Fútbol Club Barcelona de categoría prebenjamín, y el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte dijo eso, que tenía mucha prisa, que no se podía entretener con la prensa, que el Barça ya había dado "su versión". La versión que nosotros queríamos conocer era precisamente la suya, de ahí que hubiera allí una periodista de la COPE para preguntarle, pero, desgraciadamente, Lissavetzky tenía mucha prisa, debía coger un avión, un tren o un barco, y no se podía entretener con explicándonos qué era lo que pensaba él, la teórica cabeza visible del deporte español, sobre el hecho de que un club de la relevancia del Barcelona ordenara a unos chavales que no salieran al campo mientras estuviera sonando el himno nacional español.

Anoche debatimos en El Tirachinas sobre la prisa de Lissavetzky y sobre quién se la podría estar metiendo, y también sobre la explicación del nacionalista Laporta, amparándose torticeramente, con objeto de esquivar una respuesta, en el respeto, la libertad, la paz mundial y la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Y surgió una pregunta: ¿Qué pasaría si, llegado el caso, el Barça alcanzara la final de la Copa del Rey? ¿Impediría entonces el club saltar al césped a sus jugadores mientras estuviera sonando el himno nacional español? Eso sería sin duda lo más coherente, que Laporta agarrara el "teléfono rojo" y mandara frenar en el mismo túnel de vestuarios a los Eto'o, Ronaldinho, Xavi y Deco, mientras los futbolistas del Depor o el Sevilla escuchaban, respetuosos, el himno de España, que fue exactamente lo mismo que ocurrió en el Algarve con los niños del Valencia.

¿Por qué no lo haría? ¿Por qué no se atrevería jamás a hacerlo? Muy fácil: el objetivo de cualquier nacionalismo que se precie es torcer, tronchar, partir en dos, lobotomizar en definitiva, la personalidad y el carácter individual. Eso, naturalmente, es mucho más fácil hacerlo con niños de ocho años que con adultos de veinticinco. De ahí que no exista peligro alguno. Por eso y porque la última vez que Laporta ordenó a sus extranjeros que aprendieran catalán, éstos le mandaron directamente al guano. Lo hicieron, eso sí, sin prisas, muy despacio, como dice el refrán que suelen ir las cosas de palacio.

Mijatovic, con el trasero al aire

17 de Abril de 2007 - 14:55:30 - Juan Manuel Rodríguez - 71 comentarios

Javier Turienzo dice que lleva un día y medio sin poder vivir y que a su hija pequeña la señalan en el cole porque su padre ha fastidiado al Madrid. Suena todo a Chicago años 20, la verdad. El árbitro vasco recibió en su casa más de cincuenta llamadas telefónicas amenazándole de muerte a él y a su familia. Por otro lado, a fuer de surrealistas, las notas públicas del Real Madrid acabarán por pasar a la antología del disparate: "una de las características tradicionales (...) ha sido el respeto a la profesión arbitral y a sus decisiones", dicen hoy mismo. Quiero recordar lo que Pedja Mijatovic, director deportivo madridista, dijo a la conclusión del partido disputado el otro día en El Sardinero: "Estamos muy enfadados. Han pasado cosas realmente raras y errores que no se pueden perdonar. Con lo que hemos trabajado para llevar al equipo hasta aquí no es normal que ahora nos hagan lo que nos han hecho y haya pasado lo que ha pasado".

Aquí caben varias posibilidades. La primera es que quien redacta las notas del Real Madrid esté empadronado en Venus, también conocido como el Lucero del Alba, y no sepa lo que sucede aquí abajo, en el planeta Tierra. La segunda es que, después de realizar unas declaraciones tan diametralmente opuestas al "comportamiento social del Real Madrid y de sus dirigentes", Ramón Calderón haya destituido ya de su puesto a Mijatovic y todavía no nos hayamos enterado el resto de mortales. La tercera, y más peligrosa de todas para el club, es que la junta directiva del Real Madrid considere a Mijatovic un cuerpo extraño, lo más parecido que hay a un kamikaze. La cuarta es que, aún sin haberle cesado todavía oficialmente en sus funciones, Calderón se lo esté pensando seriamente y ésta sea la gota que haya rebosado al fin el vaso de su paciencia. En cualquier caso, Mijatovic queda con el trasero al aire, claramente desacreditado por el club para el que trabaja... todavía.

Todos tendríamos que reflexionar. Los directivos, los jugadores, los entrenadores, los periodistas, los aficionados y, por supuesto, los propios árbitros. Da la impresión de que los colegiados también compartan estancia en Venus con la persona que suele redactar las notas del Madrid. ¿Hacía falta llegar a un punto tal en que un árbitro no pudiera salir de su casa? Yo creo que no. Puede que la gente sólo quisiera una explicación; a lo mejor la solución era tan simple como esa. Pero es complicado que Victoriano, que no vive en Venus sino en Babia, que es peor aún, saque al colectivo arbitral del aislamiento en el que él mismo lo metió.

Manos negras y complots

16 de Abril de 2007 - 16:56:44 - Juan Manuel Rodríguez - 88 comentarios

Si Fabio Capello piensa que la mejor forma de defender a su equipo es arremetiendo contra los árbitros cuando estos le perjudican, que lo haga. Ahí está, sin ir más lejos, Quique Sánchez Flores. Dudo mucho que al entrenador del Valencia le quede todavía algún árbitro sano en Primera División, pero Quique, al menos, es coherente porque él nunca ha dicho que no vaya a hablar de los árbitros. Lo de Capello, sin embargo, es una auténtica tomadura de pelo. El sábado, y no es la primera vez que lo hace, dijo que él nunca hablaba de los árbitros y, a renglón seguido, se puso a darle una somanta de palos a Turienzo de las que hacen época. Si Capello es incapaz de ser coherente consigo mismo, dudo mucho que vaya a conseguirlo con veintidós jugadores.

Otro caso distinto es el de Pedja Mijatovic. Él nunca dijo que no hablaría de los árbitros y, por lo tanto, está en su perfecto derecho de hacerlo cuantas veces quiera. Lo que ocurre es que yo veo en las lágrimas de cocodrilo del montenegrino una operación destinada a justificar sus propios errores. Al referirse al primer penalti pitado por Turienzo, Mijatovic dijo que era "de risa". Y es cierto que el penalti no existió, pero, puestos a enjuiciar la labor de los demás, a mí me gustaría saber, por ejemplo, qué piensa Turienzo del traspaso de Ronaldo al Milan, las promesas incumplidas de los fichajes de Kaká, Cesc y Robben, la "operación Rubén de la Red" o el traspaso de Jurado al Atlético de Madrid y de la intromisión del presidente en los casos de los dos canteranos. Estoy de acuerdo con Mijatovic en una cosa, y es que al Madrid le ha costado mucho llegar a la tercera plaza de la Liga. Le ha costado mucho llegar y le costará más aún mantenerla, pero no por un arbitraje de Turienzo sino por su lamentable gestión deportiva y su tremenda inexperiencia.

Antes se quejaban de que al Real Madrid le beneficiaban los árbitros y ahora son los máximos responsables madridistas quienes lloran porque los árbitros les perjudican. Asistimos, impávidos, a la vulgarización del club, fomentada desde dentro por sus propios mandatarios y desde fuera por un sector importante de la prensa deportiva. Según eso, al Real Madrid, que ya lo ha ganado todo y además varias veces, no hay que exigirle más sino menos. Yo no comparto esa idea sino justamente la contraria: al Real Madrid, que ya lo ha ganado todo varias veces, hay que exigirle que vuelva a ganarlo todo varias veces más. Y con estilo, por supuesto. Como decía el Conde de Chesterfield, "el estilo es el ropaje del pensamiento; y un pensamiento bien vestido, como un hombre bien vestido, se presenta mejor". Si hay manos negras y complots, no están fuera sino dentro.

Qué habrá hecho el Real Madrid para merecer esto

14 de Abril de 2007 - 21:24:48 - Juan Manuel Rodríguez - 38 comentarios

Hace un par de semanas, Pedja Mijatovic declaraba en una emisora de radio lo siguiente a propósito de la contratación de Cristiano Ronaldo por parte del Real Madrid: "Si él quiere y el Madrid quiere y si el Manchester le deja salir, pues entonces mañana mismo". Y añadía: "Si el Manchester le deja marchar, si el quiere y nosotros ya sabemos que le queremos, pues imagínese". Después de estas declaraciones yo, sinceramente, no estoy en condiciones de imaginarme nada salvo qué habrá hecho un club del prestigio del Real Madrid para merecerse un director deportivo como éste. En la misma entrevista, Mijatovic sentenciaba: "Tarde o temprano tanto Kaká como Cristiano Ronaldo acabarán jugando en el Real Madrid porque este club es el más importante del mundo y cualquier jugador quiere venir aquí".
 
Imaginémonos por un instante la escena. Participantes en la reunión: de un lado, Malcolm Glazer, milmillonario en euros, Sir Alexander Chapman Ferguson, director técnico del club e historia viva del fútbol mundial, y David Gill, director ejecutivo. Del otro, Pedja Mijatovic, héroe de la séptima, y Franco Baldini, la mano derecha del héroe. Lugar de la reunión: despacho del señor Glazer en Old Trafford, estadio inaugurado en 1910 con objeto de albergar los partidos de un club fundado en 1878 y que ha ganado, hasta la fecha, quince Ligas, once Copas, dos Copas de Europa, una Recopa o una Copa Intercontinental. Habla Mijatovic: "Buenas tardes. Que si Ronaldo quiere, nosotros queremos y ustedes le dejan marchar, que nos lo llevamos".
 
Entonces mister Glazer, un hombre de negocios, un tipo práctico que lleva toda su vida haciendo dinero con la restauración, la televisión y el mercado de propiedades, un amante del deporte que en 1995 pagó 192 millones de dólares (un 1, un 9 y un 2) por los Bucaneros de Tampa, un equipo de la NFL, y que en 1980 no dudó en llevar a sus cinco hermanas a los tribunales por una disputa acerca de la herencia de su madre, simplemente pregunta: "¿Por qué, mister Mijatovic?"... Y entonces el héroe de la séptima le desarma con su razonamiento: "porque el Real Madrid es el club más importante del mundo y cualquier jugador quiere venirse con nosotros". "¡Acabáramos!", grita Glazer, "¡entonces sí, llévense ustedes a Ronaldo!... Alex, vete pensando en un sustituto... David, prepáralo todo... ¿Señorita Stevens?"... "¿Si, señor Glazer?"... "Traiga usted una botella de champagne que tenemos que celebrarlo. Da gusto hacer negocios con estos caballeros tan simpáticos. Bueno, y ahora vayamos a lo importante: ¿cómo está el bueno de Ramón, qué tal le va?"...
 
Portada del diario As del 14 de abril: "Acuerdo con Metzelder". Pues eso.

Noticias ciertamente sorprendentes

13 de Abril de 2007 - 17:11:51 - Juan Manuel Rodríguez - 6 comentarios

Anteayer me enteré de que Chita era en realidad Chito, de que la mona escondía un mono bajo aquel diminuto traje de pelos y llevábamos travistiéndole la friolera de setenta y cinco años, desde La fuga de Tarzán, del 36 por lo menos, convirtiéndole al pobre en una especie de Tootsie de los árboles, un Paco España bajito de la jungla. Nunca dijo nada Chito, ni se quejó, ni puso jamás el pobre el grito en el cielo, probablemente porque el mono, que no mona, pensaría que con los berridos que pegaba su amo ya teníamos todos más que suficiente. Weissmuller se llevó el secreto de Chita a la tumba, pero ahora, tras la reclasificación de los papeles de Tarzán, se ha descubierto al fin el pastel, como se descubrirá con el tiempo quién mató a JFK o qué pasó finalmente con Kaká.

Hablando de Kaká. No sé si me sorprende más el descubrimiento del sexo real de Chita o la noticia de la renovación de Cristiano Ronaldo con el Manchester United por cinco temporadas más, hasta el año 2012. A Ronaldo ya le habían vestido con la camiseta del Real Madrid, convirtiéndole en el nuevo banderín de enganche del segundo proyecto de Ramón Calderón. Ya estaba aquí. Ya había firmado su nuevo contrato. Por dinero no iba a ser. Ronaldo vendría, como llegarían también Kaká, Cesc y Robben a hacerle compañía. Ahora resulta que Ronaldo amplía su contrato hasta 2012 y manifiesta estar encantado con el Manchester, "el club adecuado". Cabe la posibilidad de que, como ya ocurriera en su día con Ancelotti, todo sea una táctica de Malcolm Glazer, clasificado en la posición 584 del ranking mundial de millonarios y en la 278 de los Estados Unidos y con negocios inmobiliarios que facturan beneficios en diecinueve estados norteamericanos, para distraer la atención de los periodistas deportivos españoles, pero es una posibilidad muy remota, casi insignificante, despreciable, diría yo. Lo más normal es que si le han renovado es porque quieren que siga allí, como cuando el Milan renovó a Ancelotti. Porque Ancelotti sigue en Milán, ¿no es cierto?

Después de lo de Kaká, Calderón aprendió la lección y ahora ya no empeña su palabra, su futuro, su carrera y su todo por un jugador, ahora sólo dice que "le gusta". Pero parece que la simple expresión pública del gusto del presidente del Real Madrid sea motivo más que suficiente para que los dueños de los futbolistas quieran quedarse con ellos para siempre. "¡Mi tesorooo!" Ya no me cabe la menor duda de que existe un complot planetario contra el proyecto de Mijatovic. Todos se alían contra él. No le quieren dejar que arregle la situación. La de vueltas que se van a dar por la Cibeles con los chicos del baloncesto. Plaza se va a marear.

El encierro de Ronaldinho

12 de Abril de 2007 - 18:19:41 - Juan Manuel Rodríguez - 8 comentarios

Ronaldinho se ha encerrado en el gimnasio y de allí no son capaces de sacarle ni los mismísimos Mossos d'Esquadra, de forma que si es cierto que Silvio Berlusconi quiere llevárselo como sea a Milán, más que dinero o coches, pienso que deberá engatusarle con una maquinaria de musculación nuevecita o lo último que haya salido al mercado en cuestión de aparatos de electroestimulación, por poner un caso. El chico está encerrado allí y no hay forma humana de que entrene con el resto de compañeros, aunque tampoco existe peligro de que pase hambre y calamidades porque Silvinho aseguró, con objeto de tranquilizar a la población, que el gimnasio es una virguería y que ya querrían tener para sí muchos españoles la mitad de la mitad de la mitad del espacio del que allí disfrutan los galácticos culés para hacerse con él un loft. Esto último, desde "y que ya querrían tener para sí muchos españoles", lo digo yo, no Silvinho.

Varias son las explicaciones que podemos darle al encierro de Ronaldinho. Una, que le haya secuestrado Teresa Viejo para someterle a un cambio radical. A fe mía que no sería ese, al de Teresa me refiero, un secuestro en absoluto desagradable, más bien todo lo contrario. Si Ronaldinho se hubiera sometido a dicho cambio, a estas alturas podría haber salido perfectamente del gimnasio sin que nadie le hubiera reconocido, convertido en un Tiger Woods o un Denzell Washington, y nosotros estaríamos montando aquí guardia a lo tonto. Dos, que tras ser acusado de estar gordo, Ronaldinho se lo hubiera tomado tan en serio que permaneciera allí haciendo pesas para convertirse en un nuevo Schwarzenegger. O tres, que Ronaldinho estuviera chantajeando al club con su encierro, en un momento en el que además sabe perfectamente que el Barça se juega la Liga, para que Joan Laporta cumpliera de una vez lo pactado.

De las tres explicaciones –cambio radical, amor propio herido o pulso al Barça–, yo me quedo con la tercera, pero eso se debe sólo a que yo soy muy mal pensado. Pienso tan mal que me parece que Ronaldinho ha llegado a esa estación por la que, en uno u otro momento de su paso por el club azulgrana, transitaron antes que él Maradona, Schuster, Ronaldo o Figo. Me da en la nariz que Ronaldinho se cree el mejor jugador del mundo, el futbolista con más gancho, el mascarón de proa del transatlántico culé, y quiere que se lo reconozcan. Creo que quiere que le quede claro a todo el mundo que el líder de ese vestuario es él y no Samuel Eto'o. Me parece que las heridas siguen sin cicatrizar, y que el abrazo del oso fue precisamente eso, un abrazo entre dos osos escamados. Y, sobre todas las cosas, creo que Ronaldinho piensa que o bien fuerza la máquina ahora o deberá cumplir los tres años de contrato que le quedan. El Milan es mucho Milan. Y el gimnasio del Barça, con todos sus adelantos y comodidades, demasiado pequeño para los dos, forastero.

Cariñitos a Etxeberría

11 de Abril de 2007 - 17:49:23 - Juan Manuel Rodríguez - 14 comentarios

Lejos de apagar el fuego encendido por Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, y avivado por Mejuto González, colegiado internacional, el Comité de Árbitros pide ahora al Comité de Competición (¡qué miedo, madre mía, que viene Flórez, el de la natación, y nos va a comer a todos crudos!) que se tomen medidas contra Quique Sánchez Flores porque, al término del partido contra el Athletic Club de Bilbao, se quejó del arbitraje.

El entrenador del Valencia hizo lo que, por otro lado, suele hacer cualquier hijo de vecino en la Liga española, hasta el Tato. Sólo hay una diferencia entre este caso y el resto, y la diferencia es que Quique protestó después de que Villar, que casualmente nació en Bilbao y que sólo se tiró once añitos de nada, desde los veinte hasta el día que apagó treinta y una velitas en la tarta, jugando con el Athletic, dijera que deseaba con todas sus fuerzas que su equipo de toda la vida mantuviera la categoría, y antes de que un canal de televisión pillara in fraganti, a poco de saltar a la Catedral, al mismísimo Mejuto animando a Etxeberría, capitán del Athletic Club, con las siguientes palabras: "ánimo, que seguro que os salváis".

Siendo grave, por estúpido, lo de Villar, para lo de Mejuto simplemente no encuentro precedentes en el fútbol español. Al vicepresidente del Athletic le parecerá de lo más normal que un colegiado profesional le diga, segundos antes de arbitrarle, al capitán del equipo al que perteneció durante más de dos décadas el presidente de la Federación que seguro que se van a salvar, pero a mí, sinceramente, me parece de juzgado de guardia. Y siendo todo lo anteriormente expuesto digno de que inhabilitaran a Villar y congelaran a Mejuto en la nevera hasta el año 2015, lo que ya me parece antológico es que Victoriano Sánchez Arminio, a quien también hay que echar de comer aparte, denuncie a Quique porque sus declaraciones son dañinas y poco deportivas. ¿Cómo definiría Vito lo que dijo Ángel Mari? ¿Y qué diría Ángel Mari del suceso que protagonizó Mejuto?

Supongo que si llamáramos ahora mismo a Jorge Carretero, el de las banderas prestadas y los mástiles invisibles, nos diría que todo está O.K. y en perfecto estado de revista, que aquello es Disneyworld y que Villar es Campanilla. Como no vi las jugadas polémicas a las que se refiere Quique, simplemente no opinaré sobre ellas. El entrenador del Valencia se queja de dos claros penaltis no señalados por Mejuto, el de los cariñitos a Etxeberría. Pero el Valencia ya pasó. Ahora, si yo fuera directivo, jugador o entrenador de los otros equipos implicados en el descenso, estaría ojo avizor. ¿Qué dirá el "Pravda federativo" de todo esto? Seguro que editorializan sobre todo ello en el número de mayo.

Sobre héroes y dioses

10 de Abril de 2007 - 18:44:01 - Juan Manuel Rodríguez - 9 comentarios

Al principio de El mejor, sin duda una de mis películas favoritas, se produce la siguiente conversación entre los personajes interpretados por Robert Redford y Barbara Hershey:

– ¿Has leído a Homero?
– Homero... Bueno... Si no es cronista deportivo dudo mucho que lo haya leído.
– Homero vivió hace muchos años y escribió sobre héroes y dioses. Si hubiera venido hoy aquí a verte te aseguro que habría escrito sobre béisbol.

Tras la jornada de Liga disputada este fin de semana, en la que, como todo el mundo sabe, perdieron Barcelona y Valencia, empató el Sevilla y ganó el Real Madrid logrando así acortar distancias con los equipos de cabeza, han empezado a circular de nuevo por ahí encuestas a propósito de qué equipo ganará al final el campeonato. Las que conozco, las hechas en Madrid, apuntan al Real como indiscutible favorito al título. Es esa, supongo, la manera que tenemos los actuales cronistas deportivos de darle un poquito de vidilla a lo que queda de campeonato, uno de los más mediocres que se recuerdan en los últimos tiempos. Y vuelta a acordonar La Cibeles. Y vuelta a oír el cansino pasodoble de Toñín el torero (no podían haber sido Joselito o El Cid los elegidos como iconos del madridismo de principios del siglo XXI, no, tuvo que ser el tal Toñín). Y vuelta la burra al trigo.

Es un hecho que el Real Madrid puede ganar la Liga. Dudo mucho que lo haga, sinceramente, aunque es posible. Está a dos puntos del Barça y sólo le separa uno del Sevilla, el mejor equipo del mundo. ¿Y qué? Para mí, el favorito indiscutible sigue siendo el Barcelona, a pesar de todas las facilidades que está dando al resto de candidatos. Pero un título más o un título menos (quiero recordar que, sólo de Liga, el Real Madrid Club de Fútbol ya colecciona en sus vitrinas un total de veintinueve) no curarán este lento, gradual, parsimonioso y, por lo tanto, triste proceso de vulgarización al que, debido a un importante sector de vilordos mediáticos, se está conduciendo irremediablemente al mejor club deportivo, y no sólo futbolístico, del siglo XX.

Me pregunto de qué narices habría podido escribir el autor de La Ilíada y La Odisea, el hombre que es, según Hegel, "el elemento en el que el mundo griego vive como el hombre vive en el aire", si, transformado de repente en un corresponsal deportivo del USA Today en España, le hubiera tocado venir durante toda la temporada al estadio Santiago Bernabéu. De fútbol, desde luego que no podría haber escrito. Ni tampoco de héroes. Mucho menos de dioses. Durante más de medio siglo el Real Madrid ha sido un club de fútbol homérico, un equipo épico incluso a lo largo de sus peores rachas deportivas, que también las hubo. Hoy, con todo el dolor de mi corazón, tengo que decir que no reconozco ese club, ni a sus directivos, ni a sus jugadores.

El color de la camiseta sigue siendo el blanco. El estadio continúa siendo el mítico Santiago Bernabéu. Pero se evaporó la grandeza. Este Real Madrid tiene poco de Homero y mucho de Dan Brown, el autor de aquel aburrido e infantiloide panfleto que batió records de ventas. Nunca importaron los títulos en el Madrid sino cómo se alcanzaban estos. Cuando me hablan de Di Stéfano, Puskas, Rial o Gento tengo la impresión de que se están refiriendo a Ulises, Aquiles, Néstor o Telémaco. ¿Existieron de verdad algún día aquellos héroes del fútbol? Doy fe de que así fue. Existieron aquellos héroes porque yo vi a otros que los sustituyeron. Y me robaron el corazón. Por eso me niego a pensar en un futuro mediocre y al alcance de cualquiera. El Real Madrid será el mejor o simplemente no será. Sólo espero que a los aficionados no les den gato por liebre.

Tontos y listos

9 de Abril de 2007 - 17:45:37 - Juan Manuel Rodríguez - 15 comentarios

José Enrique podrá llamar tonto las veces que él quiera a Fabiano Eller, pero, gracias a un gol del defensa brasileño, el Atlético de Madrid se llevó tres puntos importantísimos de El Madrigal. Eller se limitó a hacer lo que Diego Forlán, un jugador muy listo, dijo que él haría en una situación similar: chutar a gol y luego preguntar qué pasaba con el caído. He visto repetidas varias veces las imágenes de la jugada del gol atlético y no creo que nadie pueda afirmar con certeza que Agüero vio a Guille Franco tumbado sobre el césped. Pero es que, incluso en el caso de que le hubiera visto, la potestad de parar el juego corresponde única y exclusivamente al árbitro del partido y, desafortunadamente para todos, el árbitro que les había tocado en suerte para ese partido era realmente malo, un horror.

En septiembre alabé la decisión adoptada por José Luis Mendilibar de advertir a todo el mundo antes de cada partido que sus jugadores no lanzarían el balón fuera bajo ninguna circunstancia, ni por un lesionado, ni por un mareado, ni siquiera por un embarazado. Supongo que esa decisión unilateral del entrenador del Valladolid será a estas alturas conocida de sobra por todos y cada uno de sus rivales de Segunda y que éstos, en una situación parecida, le pagarán a él con la misma moneda. Mendilibar no es un desalmado a quien le importa un bledo el dolor ajeno, no; lo que ocurre es que Mendilibar cobra por entrenar, no por parar el juego cuando hay un lesionado. Ese es justamente el trabajo del árbitro. ¿Qué le habría dicho Manuel Pellegrini a Muñiz si éste se hubiera dirigido al banquillo del Villarreal para cambiar a Pires por Josico? Supongo que el chileno habría puesto el grito en el cielo, ¿no? Pues al revés sucede igual.

Me parece que algunos futbolistas del Villarreal, excepción hecha de Forlán que dejó bastante claro que él habría chutado primero y preguntado después, llaman tontos a algunos futbolistas del Atlético de Madrid porque fueron precisamente ellos quienes picaron de auténticos sansirolés. Por si los árbitros no tuvieran ya suficientes problemas con la famosa unificación de criterios, ahora quieren dejar también a criterio de los jugadores, unos egoístas de tomo y lomo, cuándo echar la pelota fuera y cuándo no hacerlo. Primero les dieron un dedo, luego la mano y han acabado por agarrar todo el brazo. Ojalá se produzcan en el futuro cuatro o cinco jugadas parecidas a la de Eller en El Madrigal. Así, el entrenador se dedicará a entrenar, el goleador a golear, el árbitro a arbitrar y el directivo a decir chorradas. Cada uno en su sitio.

Funcionó la guerra psicológica

8 de Abril de 2007 - 17:41:38 - Juan Manuel Rodríguez - 6 comentarios

Samuel Eto'o no jugó ante el Zaragoza y su equipo perdió en la Romareda, regalándole así otro balón de oxígeno al Real Madrid que ya veremos si es capaz de aprovechar. Lilian Thuram decía el otro día que si Eto'o o cualquier compañero suyo recibía insultos racistas desde la grada, él abandonaría inmediatamente el terreno de juego. No sé qué pensar. Y no sé tampoco qué quiere que piense Thuram. Sinceramente no creo que haya racismo en el fútbol español y, sin embargo, la Liga de mi país está en boca de todo el mundo por gestos como el protagonizado en su día por el delantero camerunés o por frases como la del defensa francés.

Y ahora que hablamos de Francia, allí sí que tienen un verdadero problema con la xenofobia surgida en los campos de fútbol. En noviembre de 2006, un policía se vio obligado a disparar hacia una multitud para proteger la vida de un aficionado del Hapoel Tel Aviv que estaba siendo literalmente linchado por un grupo de ultras del Paris Saint-Germain. Días antes de producirse aquellos incidentes, que por cierto acabaron con una persona muerta, el político socialista Georges Freche, presidente de la región de Languedoc-Rosellón, hizo público su enfado porque hubiera "nueve negros" en la alineación de la selección francesa de fútbol, mostrando a continuación su preocupación porque dentro de poco hubiera once cuando "lo normal sería que hubiera tres o cuatro" y "si hay tantos es porque los blancos son una nulidad".

Tengo entendido que Thuram y Ronaldinho jugaron en Zaragoza y no tuvieron absolutamente ningún problema. Está claro que en la grada esperaban a Eto'o desde la temporada pasada y produjo cierta decepción que no se atreviera a visitar la Romareda. Le esperaban con pancartas y cánticos alusivos preparados a tal efecto, como esperaban a Míchel cuando el Real Madrid iba a Pamplona y a Guti cuando viaja ahora a Villarreal. En ambos casos, de forma estruendosa y reiterativa, se cuestiona la orientación sexual de ambos jugadores. En el caso de Míchel, hoy entrenador del Castilla, aquello se convirtió en un sonoro recurso antes, durante y a la salida de los partidos. El fenomenal centrocampista madrileño jamás osó abandonar un campo por aquello; es más, acabó tomándoselo a chanza.

Dudo mucho que quienes gritaban aquello de "¡Míchel, Míchel, mari...!" supieran realmente qué es la homofobia, del mismo modo que quienes chillaban "¡Uh, uh, uh, uh!" en la Romareda cada vez que le pasaban el balón a Eto'o pensaran en otra cosa que no fuera desestabilizar a un jugador contrario, al mejor jugador contrario. Con Samuel lo han conseguido y no me cabe la menor duda de que volverán a intentarlo la próxima temporada. Es público y notorio que su tendinitis ha sido sólo una excusa para impedir que perdiera la cabeza. Últimamente la pierde demasiado y por demasiadas cosas. El caso es que no estuvo en Zaragoza y su equipo perdió tres puntos. Con este chico funciona eso de la guerra psicológica.

Cazador cazado

6 de Abril de 2007 - 19:26:48 - Juan Manuel Rodríguez - 5 comentarios

Eto'o se borra de La Romareda. O, en precaución de posibles males mayores, le borran, que para el caso culé viene a ser más o menos lo mismo. Su tendinitis es muy parecida a esa curiosa periostitis que tiene a mal traer a Emerson cuando a su equipo –no sé si decir ya "ex"– le toca jugar en el estadio Santiago Bernabéu. La afición madridista la tiene tomada con el puma de Pelotas, del mismo modo que la maña se la tiene jurada al camerunés desde que éste, hace un par de años, celebrara un gol imitando los gestos de un mono, pensando quizá que así desactivaría éticamente al sector reducido de aficionados que le ofenden desde la grada. Volvió a la temporada siguiente y tuvo aún más problemas que la anterior, de ahí que ahora le surja una oportunísima tendinitis que le va a impedir jugar en Zaragoza.

Rijkaard dice que la decisión la han tomado los médicos, pero a mí me parece que quien le ha dejado en casa ha sido él. Lo que empezó siendo una tontería, un detalle insignificante que cualquier otro futbolista profesional habría sabido capear con inteligencia, Eto'o acaba transformándolo en una cuestión de Estado, hasta el punto que su entrenador se ve ahora en la obligación de prescindir de él en el partido más importante del año para el Barça. De los diez rivales que le quedan por delante a los culés, el Zaragoza de Víctor se me antoja el más complicado de todos, y esta jornada 29 me parece emblemática en cuanto a las aspiraciones reales de los rivales barcelonistas en la Liga. Sevilla y Real Madrid, que reciben en casa a Racing y Osasuna respectivamente, y Valencia, que viaja hasta San Mamés, tienen depositadas todas sus esperanzas en esta jornada: si el Barça vence en La Romareda, adiós al campeonato. Ahora, por una verdadera tontuna, tendrá que intentar ganar allí sin Eto'o.

Así pues, el desactivador ha sido al final desactivado, el cazador acabó siendo cazado. No hubo que fabricar una trampa demasiado compleja y refinada, qué va, bastó con echar el anzuelo y el delantero mordió aquel cebo como si le fuera la vida en ello. Si el día que amagó con marcharse del campo, montando un innecesario show, lo hubiera hecho sin importarle las consecuencias que su decisión pudiera acarrearle, tendría mi respeto. Pero lo que hizo, picado en su ego, fue tratar de marcar aviesamente a la afición maña con el estigma del racismo. Se equivocó él, pero ahora lo paga su equipo. De aquí a 2010, año en que finaliza su contrato, tienen tiempo de sobra para inventarse otros tres problemillas físicos que le impidan jugar contra el Zaragoza en el último momento.

Miras al Valencia

5 de Abril de 2007 - 21:17:46 - Juan Manuel Rodríguez - 3 comentarios

Miras al Valencia y ves a un equipo de fútbol, firme atrás, con gol arriba y jugadores listos y hábiles en el centro del campo; un conjunto solidario en el que nadie hace tonterías sobre el terreno de juego ni tampoco las dice, después de la ducha, en la sala de prensa. No hay más que echarle un rápido vistazo a Fabián Ayala para darse perfecta cuenta de que aquel tío sin pendientes, ni mechas, ni tatuajes visibles ha venido a este mundo sólo para complicarte la existencia. No en vano nació en Paraná y debutó en Ferro Carril Oeste, no en vano ha jugado 107 veces con la camiseta de la selección argentina, más veces que el Cholo, más veces que Kempes, más veces que nadie.

Ayala, Assala, podrá reírse antes o podrá reírse después, pero nadie lo verá jamás reírse durante un partido que no sea un homenaje porque si un bigardo del estilo de Didier Drogba, un tipo que nació en Abiyán y que mide cerca de un metro y noventa centímetros, te ve reírte, lo más probable es que no te tome en serio, y el fútbol profesional o es serio o simplemente deja de ser fútbol profesional. Conviene que Drogba sepa cuanto antes que esa noche el encargado de sujetarle será un hombre que se toma muy en serio su trabajo, un profesional. Bernd Schuster, que es alemán y por lo tanto muy serio, los quiere argentinos atrás, y el Valencia de Quique tiene al más argentino de toda la República Argentina. Y eso, para qué engañarnos, supone un alivio entre tanto chisgarabís.

Preguntado por un gol suyo que clasificó a España para el Mundial de Chile de 1962, Joaquín Peiró dijo que había sido "kilométrico". Así­ fue el gol que David Silva le marcó anoche a Cech en Stamford Bridge, un gol kilométrico. Ves al zurdo moviéndose por el campo y te das cuenta al instante de que ahí­ hay un futbolista. Jorge Valdano, que es argentino y a veces incluso serio, decía que a él, como tonto, le gustaban los jugadores que cuando llegaban, empezaban. Silva es precisamente de esos que cuando llegan, empiezan. Es pequeñito, pero ese detalle no constituyó nunca un problema para Maradona o para Keegan, bajitos maravillosos que volvieron locos a sus defensas. Da la sensación de que Silva esté dispuesto a acabar todo lo que empiece Ayala, y de eso se beneficiará indudablemente el Valencia, un equipo de fútbol firme, solidario, listo y con gol que, tras superar el obstáculo de mil lesiones y aparcar, aunque en doble fila, la enemistad surgida entre el director deportivo y el entrenador, apunta directamente a la primera Champions League de su historia. Miras al Valencia y ves a un equipo campeón.

Animales salvajes y animales domésticos

4 de Abril de 2007 - 19:10:43 - Juan Manuel Rodríguez - 1 comentario

Es indudable que esa reunión entre el Real Madrid y Raúl que Marca desvela hoy que se producirá a la conclusión de la actual temporada lleva la marca del inigualable, genial, visionario y nunca suficientemente valorado Mijatovic, un director deportivo que se ha enfrentado ya con media plantilla. Ramón Calderón, que lo larga todo, desveló hace tiempo una conversación que había mantenido con el capitán en la que, según el presidente, éste le había dicho que si el problema del club era él, no tenía ningún inconveniente en marcharse. Hizo mal dándose por aludido el "7", y más aún con Calderón en el palco, porque entonces dio la sensación de que Raúl, aunque nadie le estaba atacando directamente, tenía un excesivo complejo de culpabilidad con respecto a la desastrosa marcha deportiva del equipo. Calderón, que tiene más peligro que un mono a los mandos de un F-15 Eagle, aprovechó aquella ocasión para desviar las críticas hacia el terreno de juego.

En la información se dice que el Real Madrid está encantado con Raúl, que le consideran un emblema, una institución y todo eso, y que son plenamente conscientes de que tiene firmado un contrato hasta 2010, pero que quieren charlar con él para saber si conviene que ambas partes sigan vinculadas hasta entonces. Y aquí es donde encajo de maravilla mi frase preferida, pronunciada por Diógenes: "Las mordeduras más peligrosas son las del caluminador entre los animales salvajes y las del adulador entre los animales domésticos". Supongo que Raúl estará bien representado, pero, aún así, de producirse finalmente la reunión yo me llevaría un notario de la mano por si acaso.

Si el Madrid está contento con Raúl, ¿a santo de qué le pide una reunión para saber si conviene o no conviene cumplir lo firmado? Si Raúl, que ya digo que cometió un error infantil sincerándose con Calderón, prefiriera cambiar de aires, lo pondría inmediatamente en conocimiento de la junta directiva. Tengo tan pocas dudas sobre eso como sobre el hecho de que, una vez informados de la decisión del "7", todos los directivos se irían de parranda al Txistu o a la "Txista" a celebrarlo, por supuesto by the face. Se acercarán al jugador convertidos en dulces gatitos de Angora, inofensivos animalitos domésticos que buscan una caricia y quién sabe si también su tarrina de cien gramos de paté con trucha, y en el último instante saltarán a la yugular del futbolista convertidos en leopardos, fieros animales salvajes que le abrirán de par en par la puerta de salida. Yo creo que, ya sean gatitos o leopardos, el día que estos directivos pretendan apuñalar a Raúl por la espalda habrán firmado su sentencia deportiva a ojos de la afición.

Explicaciones de portacoz

3 de Abril de 2007 - 18:33:38 - Juan Manuel Rodríguez - 7 comentarios

Anoche pasé por la Plaza de Colón y no pude por menos que acordarme de Jorge Carretero, portavoz de la Federación Española de Fútbol, y su absurda y surrealista explicación a propósito de por qué no había una bandera de España en la sala utilizada por Luis Aragonés para dar la rueda de prensa previa al decisivo partido contra Dinamarca del estadio Santiago Bernabéu. Explicaré, para aquellos que no conozcan Madrid, que la Plaza de Colón es uno de los centros neurálgicos de la capital y que, además de estar presidida por el famoso monumento al navegante genovés, dentro del conjunto de los jardines está instalada una bandera de España de 14 x 21 metros, confeccionada en poliéster, sobre un mástil de 50 metros de altura y una base de 1,10 metros de diámetro. Es imposible no ver la bandera y, desde el otro día, resulta inevitable para mí no recordar también a Carretero y esbozar a la fuerza una sonrisa. Paso por allí varias veces al día, de forma que podría decirse perfectamente que tengo al portavoz federativo muy presente en mis oraciones.

¡Qué ganas de complicarlo todo, con lo fácil que habría sido decir la verdad! "Es cierto, no había bandera y no volverá a pasar". Pero el remedio de Carretero fue incluso peor que la enfermedad: en marzo no hubo bandera porque se la habían prestado a los del aula de al lado, y si en diciembre tampoco la vimos no fue por falta de ganas, no, sino porque en ese momento no tenían un mástil donde colocarla. Anoche me contaron que, a la mañana siguiente de la aparición del portavoz en El Tirachinas, Ángel Villar iba escuchando tranquilamente la Cadena Cope y tuvo que pegar un brusco volantazo al oír a Carretero explicando por qué no había disponible una bandera de España en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas (España, por cierto). ¿Acaso tengo la culpa yo de lo que dijo Carretero? ¿La tiene usted? ¿La tiene su vecino? Salvo mejor opinión, yo creo que la culpa es del "portacoz", como diría Alfonso Azuara.

Dejando bien claro que Villar es el máximo responsable de todo, el único autor material de las explicaciones que se ofrecieron aquel día en El Tirachinas fue el señor Carretero, portavoz o portacoz, como ustedes prefieran, de la Federación. Sólo me extraña una cosa y es que el caso, descubierto por José Antonio Abellán en la Cadena Cope, no diera tres veces la vuelta al mundo. Al final tuvo suerte don Jorge de que la historia no llegara a oídos de Jay Leno porque, conociendo cómo se las gasta, habría tenido materia prima para toda la semana. "¿Saben lo que ha pasado en España?"

Debería haberme comprado Piratas del Caribe

2 de Abril de 2007 - 14:56:45 - Juan Manuel Rodríguez - 32 comentarios

Ayer, cuando fui a contratar el partido del Real Madrid en Balaídos, se produjo un hecho inédito que, si me lo permiten, paso a relatarles a continuación. Antes que nada, la vocecita te pide los cuatro últimos dígitos de tu descodificador. "Conforme. Al oír el partido que quiere contratar marque 1 y, si quiere ir al siguiente, marque 0. Real Club Celta de Vigo-Real Madrid". Entonces marqué la opción 1, tal y como me advirtió la vocecita ("señora bajita", la llama un amigo mío) que hiciera, y se produjo el hecho inédito que relataba al principio porque la voz repreguntó: "¿Está usted seguro de que quiere ver al Real Madrid? Si está usted realmente convencido marque 1, de lo contrario marque 0."

De nuevo marqué 1, pero la voz insistió: "Ha marcado usted 1. Le repito que eso significa que quiere usted ver al Real Madrid; al Madrid de Higuaín, al Madrid de Diarrá y Van Nistelrooy. ¿Es usted plenamente consciente de esto que le estoy diciendo? Si es usted consciente marque 1, pero si no me ha comprendido bien marque 0". ¡Por supuesto que era consciente! Una máquina no me iba a decir a mí qué era lo que podía ver y qué no, de forma que apreté con furia el 1, dejé apretado un rato aquel 1 mientras me acordaba de Asimov y de Bradbury y de cuánta razón tenían, a este paso acabaríamos todos siendo esclavos de las puñeteras máquinas. "De acuerdo, usted sabrá lo que hace. Podrá ver este programa en la taquilla 101 de su televisor. Empezará a las 19 horas. Esperamos que disfrute del programa". No me hagan demasiado caso pero yo creo que aquello último, lo del disfrute, lo dijo con cierto retintín metálico.

Pero ahí no acabó la historia, no, qué va. Eran aproximadamente las once de la noche cuando recibí una llamada telefónica.

– ¿Dígame?
– ¿Juan Manuel Rodríguez, por favor?
– Sí, soy yo, dígame.
– Te lo dije, imbécil, tenías que haber comprado Piratas del Caribe.

Y colgó. Nadie podrá quitarme jamás de la cabeza que aquella era exactamente la misma voz repipi, la voz neutra y sin vida, que cinco horas antes había resucitado únicamente para advertirme que no se me ocurriera pagar por ver al Real Madrid de Fabio Capello. Y lo peor del caso es que tenía razón. Entre las tonterías de Guti y las de Johnny Depp, me quedo con el capitán Jack Sparrow.

¡Las mujeres y los directores deportivos primero!

1 de Abril de 2007 - 14:39:42 - Juan Manuel Rodríguez - 7 comentarios

La frase no tiene desperdicio: "Si Fabio Capello gana la Liga debería seguir". La dijo el pasado viernes Pedja Mijatovic, director deportivo del Real Madrid y valedor y factótum del entrenador italiano. Fue valedor de Capello porque le quitó de la cabeza a Ramón Calderón la idea que inicialmente tenía éste de contratar a Bernd Schuster como entrenador. Y ha sido también su factótum puesto que, una vez fichado para el banquillo, trajo a todos y cada uno de los jugadores que exigió el italiano. No es cierto que Mijatovic y Capello no tuvieran una idea para el Real Madrid, no, lo que sucede es que era una idea profundamente equivocada. Su proyecto consistía en ganar los partidos a costa de lo que fuera, incluso aburriendo a los socios y aficionados.

Peones de esa idea "cortoplacista" fueron ilustres veteranos como Cannavaro y Emerson, futbolistas que, en otras circunstancias diferentes, jamás en su vida habrían fichado por un club como el Real Madrid. El resultado de esa idea compartida por Mijatovic y Capello no ha podido ser más desastroso: el equipo ha aburrido mortalmente con su juego y a puntito está de no ganar ningún título. Es curioso que, sin ser profesional del ramo, la intuición del amateur Calderón le indicase sin embargo el camino correcto a seguir: Schuster, la idea que tiene Schuster de cómo ha de jugarse al fútbol y, por supuesto, los jugadores que harían posible que se pudiera llevar felizmente a cabo esa idea.

Pero volvamos a la gloriosa frase del inicio de este artículo: "Si Capello ganara la Liga debería seguir". ¿Y si no la gana no? Me suena a eso de "¡las mujeres y los directores deportivos primero!"... Es curioso que el solidario Mijatovic diga ahora, cuando el Titanic hace agua por todos sitios, que su continuidad en el puesto no está vinculada a la de Capello, puesto que él tiene tres años más de contrato. Pero, ¿acaso a Capello no le quedan otros dos? Supongo que la continuidad de Mijatovic, contratos al margen, tendrá que estar vinculada, como la del entrenador, a los éxitos obtenidos a lo largo de la temporada. Y que si, como al parecer va a ocurrir, no hay éxitos, tanto uno como otro tendrían que salir danzando de ahí. Pero soy pesimista al respecto. Capello no seguirá, eso está claro, pero de las declaraciones de Mijatovic se desprende que va a tener la cara dura de diseñar la próxima temporada. Lo que no sé es el tamaño de los sapos y de las culebras que deberá tragarse si al final le obligan a telefonear a Schuster. Da igual, tiene un estómago a prueba de bombas. Se tira el kleenex y se coge otro.

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