Febrero 2007


Ávalos & Benavente Corporeision

28 de Febrero de 2007 - 15:41:16 - Juan Manuel Rodríguez

Menos mal que estuvo anoche con nosotros en El Tirachinas el portavoz de la federación española de fútbol para explicarnos en qué situación exacta se encontraba la eliminatoria Betis-Sevilla de Copa. Tras oír al señor Carretero salí del estudio sin tener demasiado claro si al final se jugaba o no se jugaba el partido, dónde se jugaba, entre qué contendientes, con qué árbitro y de qué competición se trataba. Y eso que era el portavoz, imagínense que hubieran tratado de explicárnoslo Villar o Victoriano. Aunque, por una vez y sin que sirva de precedente, yo creo que la culpa no era del representante federativo. De todo lo expuesto por Carretero sólo me quedó claro algo que, en referencia tanto a Manuel Ruiz de Lopera como a José María del Nido, dijo al final de su conversación con José Antonio Abellán: "Ni siquiera pueden representarse a sí mismos". Es cierto. Lopera y Del Nido, Del Nido y Lopera, el señor Benavente y el señor Ávalos, no están a la altura de la circunstancia que supone ostentar la representación pública de dos clubes del enorme prestigio de Betis y Sevilla.

Ávalos y Benavente han llevado sus cuitas personales hasta el último extremo, jugando con todos, moviendo, cual si de simples peones se tratara, a personas, instituciones y aficiones, haciéndoles bailar en el gran tablero de su antipatía personal. Es cierto que la forma que la Federación tiene de solucionar las cosas es dejando que éstas se pudran, pero no lo es menos que a nadie podía pasársele por la imaginación que dos personas adultas, dos hombres hechos y derechos, estarían tomándole el pelo a todo el mundo hasta el último segundo del último minuto. Confieso que yo iba a dormir igual de tranquilo con el Betis-Sevilla que sin él, pero comprendo perfectamente que hubiera hinchas de ambos equipos que estuvieran inquietos y pendientes de este Monopoly de la ojeriza al que han estado jugando el propietario del Betis y el presidente del Sevilla.

Parece que finalmente habrá partido, de lo cual me alegro por las dos aficiones. Son ellos ahora, los aficionados, quienes han de ofrecer el ejemplo que no han querido dar sus representantes. Así, colaborando al puro espectáculo futbolístico, conseguirán de paso que a los señores Benavente y Ávalos se les caiga la cara de vergüenza. Sólo cuando la Federación filtró la posibilidad de que hoy se suspendiera el partido, uno y otro decidieron ponerse las pilas. Lo que me extraña realmente, comprobando el nivel que tienen los presidentes de los clubes españoles, es que la Liga salga adelante sin problemas. Ahora sabemos que la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas no era el paraíso terrenal.

Enterrado bajo una montaña de guantes

27 de Febrero de 2007 - 13:46:30 - Juan Manuel Rodríguez

Acudí al Ensayo sobre la jurisprudencia de los duelos que el Conde de Chateauvillard escribió en 1890 para saber qué pasaba con aquel individuo que, tras ser abofeteado por otro, decidía no recoger el guante. Ojeé de nuevo el extraordinario ensayo Blandir la espada, de Richard Cohen. Revisé la magnífica Barry Lyndon, de Stanley Kubrick, y la extraordinaria Los duelistas, de Ridley Scott. Nada de nada. Simplemente no existe información, o yo no he sabido encontrarla, al respecto de alguien a quien, tras habérsele arrojado un guante en público, no aceptara batirse en duelo. El honor, entonces, era lo más importante que uno tenía. Ni la hacienda, ni el trabajo, ni siquiera la vida, sólo el honor. Cuando alguien te arrojaba un guante, simplemente lo recogías y aceptabas defender tu honor.

El desafío de José Antonio Abellán a Ramón Calderón, el primer duelo conocido del siglo XXI, esta vuelta de tuerca periodística propuesta por el director de Deportes de la Cadena Cope, aparece claramente reflejado aquí mismo, en Libertad Digital, y también en las páginas de El Mundo y La Razón. Cualquier observador objetivo, cualquiera de las personas ajenas a la radio que hayan tenido ocasión de escuchar anoche El Tirachinas o hayan podido leer hoy la página de publicidad insertada en los dos periódicos mencionados anteriormente, podrá darse perfecta cuenta de que lo que Abellán ha arrojado a la cara de Ramón Calderón no es un guante, no, sino una fábrica entera de guantes, guantes desechables, guantes de lana, guantes de piel, para practicar el esquí, para montar en moto, guantes de boxeador, guantes térmicos, de protección, de látex para limpieza, de napa, guantes de jardinería, de fregar, quirúrgicos, de cetrería, de equitación, de nitrilo, guantes de un sólo uso, de vinilo, guantes para batear, guantes para jugar al golf, guantes de oro, guantes de seda, guantes para novias, de natación, guantes para jugar al billar, guantes de todas las clases, tamaños, colores y formas. Lo que ha hecho Abellán con Calderón ha sido enterrarle bajo una increíble, apabullante y creciente montaña de guantes.

Ahora sólo falta por saber qué hará Ramón Calderón. Las acusaciones de Abellán son durísimas y, en mi opinión, muchas de ellas le inhabilitarían para continuar ejerciendo su cargo al frente del Real Madrid. No es sólo ya el honor de don Ramón, no, sino el prestigio institucional del club que dirige. Si, como era habitual hace siglos, Calderón acepta el reto y decide finalmente acudir a la Cadena Cope antes del jueves 1 de marzo a las doce de la noche con objeto de defender el honor del Real Madrid, yo me llevaré una grata sorpresa. A la una y media, cuando finalice el programa, o bien Abellán deberá dejar la radio como ha prometido, o bien Calderón tendrá que presentar su dimisión irrevocable como presidente del club deportivo más importante de la historia. ¿Recogerá la montaña de guantes?

Las anémonas no saben fintar

26 de Febrero de 2007 - 15:21:19 - Juan Manuel Rodríguez

Ronaldinho no marcó y por lo tanto nos quedamos sin ver la celebración que tenía preparada. El crack brasileño, sin duda el mejor futbolista del mundo, no ha pasado precisamente por su mejor semana tras comprobar cómo en la prensa le acusaban de estar fondón. Al contrario de lo que hizo Capello con Ronaldo, Rijkaard sí saltó a la arena para defender a su futbolista. Pero es que Ronaldinho, que no es ni la sombra del que fue el año pasado, no tiene sobrepeso, mientras que Ronaldo sí lo tenía. Capello, en una de las pocas decisiones deportivas coherentes que ha tomado desde que está en Madrid, se limitó a exigirle un mínimo de profesionalidad a su jugador. Este dijo el otro día en El Tirachinas que el entrenador le pedía cosas que él no podía dar. Supongo que Ancelotti será más benevolente con él.

Tras siete días muy malos, con la derrota ante el Liverpool en el Camp Nou por medio, Ronaldinho tenía una cuenta pendiente con sus fans, que somos todos, no sólo los seguidores culés. Y la saldó. No marcó y por lo tanto no pudimos ver la celebración, probablemente relacionada con su peso, que tenía preparada, pero, aunque no acabara dentro de la portería del Athletic, la jugada que protagonizó en el minuto 59 valió por los goles de Eto'o y Xavi juntos. ¡Menudo futbolista tiene el Barça! Si le dejan escapar, como ya sucediera en su día con Diego Armando Maradona, se estarán arrepintiendo durante los próximos quince años. Tan gordos y con tanto sobrepeso como ése los querría yo siempre jugando conmigo en mi equipo.

Hay cosas que jamás podré entender. Expósito, que acabó literalmente bailado por el brasileño, le recriminó a éste con gestos ostensibles que jugara tan bien al fútbol, como si regatear, fintar, irse por velocidad o simplemente hacer un caño estuviera mal visto o fuera interpretado como un gesto insolidario hacia otros compañeros de profesión. Se me ocurre que, para evitar posibles enfados en el futuro, podríamos hacer jugar a Ronaldinho con un handicap. ¿Qué tal una bola de acero atada al pie? Así no podría irse nunca de Expósito. O quizá sí. En el fútbol, como en todas las actividades humanas, los hay buenos, regulares y malos. Ronaldinho es mucho mejor que bueno. La gente acude al campo sólo para verle a él, del mismo modo que iban al estadio Santiago Bernabéu exclusivamente para ver en acción a Emilio Butragueño. Esto es fútbol profesional. Quien piense que un regate, un sombrero o un túnel pueden dañar irreparablemente su sensibilidad, que se dedique a una actividad más solitaria. Estoy pensando, por ejemplo, en la pesca submarina. Las anémonas no saben fintar.

El Atleti y la maldición de Tutankamon

25 de Febrero de 2007 - 00:22:43 - Juan Manuel Rodríguez

El fútbol de este Real Madrid resulta para quien esto escribe tan ininteligible como los cuatro minutos de transmisión en vasco que tuvimos que tragarnos por La Sexta. Si de oír chorradas se trata, yo, para qué nos vamos a engañar, prefiero hacerlo en español. Harto de perder últimamente contra su máximo rival en el estadio Vicente Calderón, probablemente consciente de las enormes limitaciones que tiene el equipo entrenado por Capello, el Atlético de Madrid salió a comerse a dentelladas al Real. Y se lo comió. Si en vez de disputarse el sábado a las diez, el derbi hubiera empezado a jugarse el pasado martes a las diez y media, nadie habría notado la diferencia entre el equipo que acabó asfixiado ante el Bayern de Munich en el estadio Santiago Bernabéu y el que salió al césped del Calderón. Es como si, tras el gol de Van Bommel, les hubieran llevado directamente al autobús para que, sin pasar ni siquiera por la reparadora ducha, continuaran jugando un triangular contra los chicos de Javier Aguirre.
 
El demérito merengue era mucho, pero la excelencia rojiblanca también. Agüero quería el balón. Jurado trataba de reivindicarse ante su ex. Galletti daba un pase de la muerte que nadie acertaba a rematar. Y, en el minuto 11, fruto precisamente de ese ansia por hacer las cosas bien, llegaba el gol del jugador que nunca le había marcado al Madrid, subía al marcador el gol del "niño" Torres, adulto por fin ante el eterno rival. Tres minutos después, en pleno desbarajuste merengue, los rojiblancos lograban otro gol, en esta ocasión de Perea, anulado injustamente por Daudén Ibáñez, confundido por su juez de línea. En el minuto 26 llegó la jugada que mejor define al Real de Capello: Cannavaro y Helguera, más solos que la una delante de Leo Franco, no tiraron a puerta creyéndose en fuera de juego.
 
Capello recurrió al rehabilitado Cassano en la segunda mitad.  Para cuando "Talentino" entró en el campo, Seitaridis y Galleti ya eran Manfred Kaltz y Pierre Littbarski respectivamente. En el minuto 55, con el Atlético achuchando, Capello hizo de Capello y quitó a Gago para dar entrada a Diarra. Siete después, lo inesperado: Cassano habilitaba a Higuaín, -mi compañero Fernando Burgos dice que en el vestuario lo conocen como "Igualín"- y éste conseguía el empate. El gol obró en el Real Madrid un milagro que duró aproximadamente diez minutos. El último cuarto de hora volvió a ser netamente rojiblanco y Casillas, de nuevo convertido en santo, impidió que Mista, primero, y Agüero, después, lograran el segundo gol rojiblanco. El Real Madrid debió perder y sin embargo terminó empatando. No acaba Enrique Cerezo con la maldición de Tutankamon. Y Capello puede seguir viviendo del cuento otra semanita más.

Un problema para cada solución

23 de Febrero de 2007 - 17:34:10 - Juan Manuel Rodríguez

Amedeo Carboni parece tener preparado en su maletín un problema para cada solución, le pasa como a su colega del Real Madrid, el gran Pedja. Justo cuando al Valencia le marchan mejor las cosas, recuperado al fin de aquella auténtica plaga de lesiones cuya consecuencia más directa fue una evidente depresión liguera, aparece en el diario Superdeporte una entrevista con el presidente Juan Soler en la que éste admite abiertamente que el director deportivo del club ha contactado con otros entrenadores. ¡Chúpate esa mandarina! Y esa entrevista la concede el dueño del equipo precisamente cuando acaban de alcanzar al Real Madrid en la Liga, situándose terceros en la clasificación, y tras regresar del complicadísimo estadio de San Siro con un valioso empate a dos goles ante el Inter de Milán. ¿Por qué?

Desechada de inmediato la teoría de que el máximo accionista del Valencia Sociedad Anónima Deportiva pretenda desestabilizar a su propia empresa, sólo caben un par de respuestas a esa pregunta: hipnosis o inquina personal. Dicen que la zarina Alejandra cayó bajo la sugestión de Grigori Yefímovich Rasputin, conocido popularmente como el monje loco, desde el mismo día en que, nadie sabe bien ni cómo ni por qué, el místico ruso pareció aliviar la hemofilia que padecía Alexis Nikolaiévich, su único hijo. De Rasputin contaban quienes le conocieron que poseía unos ojos tan penetrantes que podía hipnotizar a la gente con sólo mirarla. ¿Habrá hipnotizado Carboni a Soler como dicen que hizo Rasputin con la zarina?

Si tampoco se trata de la hipnosis sólo nos queda la inquina entre dos personas, Amedeo Carboni y Quique Sánchez Flores. O, para ser exacto y puesto que yo nunca he oído a Quique arremeter contra Carboni, de lo que se trata en realidad es de la inquina que el director deportivo del Valencia le tiene al actual entrenador del equipo. Hoy Quique, lógicamente sorprendido como todos, ha dicho que le gustaría que todo estuviera igual de previsto en el club y que él tiene una coraza de tal nivel que ya le rebota todo. Pero la cosa tiene mala pinta porque si Soler, que no es tonto pero que de fútbol sabe sólo lo justito, hace esas declaraciones justamente ahora es porque Carboni ya le ha ganado la batalla a Quique en los despachos. Y porque como Quique no consiga un título, y eso está muy difícil, Amedeo le estará esperando con la guillotina a la vuelta de cualquier esquina. Se repite, como ven, la misma historia que protagonizaran en su día Manuel Llorente y Rafa Benítez. De aquellos odios africanos continúa tratando de recuperarse el Valencia. Parecía que estaba saliendo despacito del túnel, pero en Mestalla tienen dispuesto un problema para cada solución.

Reyes canta La Traviata

22 de Febrero de 2007 - 17:32:06 - Juan Manuel Rodríguez

Decíamos ayer... En las batallas mandaban por delante al del tambor. En el vestuario del Real Madrid, el tamborilero en cuestión no es otro que José Antonio Reyes, cedido por el Arsenal y en una situación de interinidad bastante similar a la de su entrenador. Reyes ha dicho en Radio Marca que los jugadores están desorientados, que no sabe qué tiene que hacer para jugar, que un día lo hace a la izquierda y otro lo hace a la derecha y que lo mismo que le pasa a él les ocurre también a Robinho, Raúl o Guti, por poner sólo algunos ejemplos que le vienen a la memoria. Y el tamborilero andaluz añade: "Me da libertad pero quiere que defienda y entonces no tienes muchas oportunidades. Estamos muy encerrados atrás y cuando te llega el balón no hay soluciones, sólo está Rudd con cuatro defensas y es imposible que se la demos". Sorprendente, ¿verdad?

Juro por mi conciencia y honor que sólo conozco a Reyes de haberle entrevistado tres o cuatro veces, nada más. Lo digo para que nadie piense que el sevillano es mi garganta profunda del vestuario del Real. Preguntado sobre por qué el equipo se echa para atrás, sin ir más lejos ante el Bayern de Munich, uno que lo está viviendo desde dentro dice: "Nos echamos para atrás porque le gusta al míster y quiere mantener la portería a cero, pero también hay que meter goles porque empatar no nos vale". El tamborilero, consciente de que aquí le quedan dos telediarios y harto de la situación, está dispuesto a cantar La Traviata. Y la verdad es que el chico canta mejor de lo que juega al fútbol. Por otro lado tengo que decir que a mí personalmente no me hacía ninguna falta este ataque repentino de locuacidad. No es necesario haber leído Estudio en escarlata para darse cuenta de que Capello lleva echando atrás a todos y cada uno de sus equipos desde hace quince años. Y el Real Madrid, a pesar de su tradición de fútbol de ataque, no iba a ser una excepción para el italiano.

También parece que el virus Eto'o se está extendiendo peligrosamente por la piel de toro futbolística. Emerson se negó a salir el otro día al campo. Debió pensar que, para seis minutos que quedaban, era preferible que los jugara la nonna del entrenador, todo sea dicho con el mayor de los respetos. El caso es que no salió la abuelita de Capello y tampoco lo hizo el jugador. Simplemente no salió nadie al campo. Estaría resfriado el "puma" nacido en Pelotas. Imagino que, mientras Pier Filippo soluciona el finiquito familiar, papá tratará de enderezar en la intimidad al díscolo jugador como ya hiciera en su día con Panucci. Aunque para lo que le queda en el convento...

Miedo me da el miedo de Capello

21 de Febrero de 2007 - 15:26:29 - Juan Manuel Rodríguez

Cómo cambia la historia. Del miedo escénico ajeno que tanto admiraba Jorge Valdano se ha pasado ahora al miedo psicológico propio desvelado anoche por Fabio Capello. Pero a mí me parece que quien tiene verdaderamente miedo es él; quien tiene auténtico pavor al estadio Santiago Bernabéu, que es el suyo, es él. No hay más que ver el desarrollo del partido contra el Bayern. El Madrid salió a merendarse al equipo alemán y rápidamente (minuto 9) se adelantó en el marcador con gol de Raúl. Y entonces, como por arte de magia, reculó, se echó para atrás, jugó a la italiana. Llegó el gol de Lucio (minuto 23) y el Madrid volvió a irse a por el Bayern. Se adelantó nuevamente el Real con otro gol de Raúl (minuto 28) y más tarde de Van Nistelrooy (minuto 33) y se fue así al descanso, con 3-1 en el marcador.

¿Qué pasó en el vestuario? ¿Qué sucedió durante esos quince minutos? Pues lo que sucedió es que a Capello le dio por pensar y, como le decía "Ladrillo" a su guardaespaldas en Snatch. Cerdos y diamantes, el que Capello se ponga a pensar siempre mete en problemas al Madrid. ¿Cómo pensó Capello? Capello pensó "en italiano". Pensó que un 3-1 estaba fenomenal. Pensó que, si se mantenía ese resultado, el Bayern tendría que ganarles en la vuelta por 2-0. Pensó que tendría que dárseles muy mal para no lograr al menos un gol en Munich. Y pensó que, a lo mejor, yéndose hacia atrás y jugando a la contra llegaría el cuarto y definitivo. Cedió terreno, reculó, le ofreció el balón al Bayern, y el Bayern, claro está, se quedó con él. Y, en el minuto 88, llegaron el gol y la "butifarra" de Van Bommel. Difícil para la vuelta.

Me dio por imaginar qué habría sucedido en esos quince minutos si en el vestuario, en lugar de estar duchándose Gago, Guti, Higuaín y Cannavaro, hubieran estado Juan Gómez, Camacho, Santillana y Stielike. Es posible que Van Bommel hubiera marcado igualmente el 3-2, pero el Bayern no habría detectado el miedo del entrenador inyectado en los ojos de sus jugadores. Kahn ya ha empezado a calentar el partido de vuelta. Dice que el Allianz Arena va a arder. Ahora son los otros los que advierten, otros los que amenazan, otros los que meten miedo. Y los jugadores no podrán quejarse del apoyo de su público. Ayer no fue el Teatro Real, precisamente, sino un auténtico hervidero. Ardió también el Bernabéu, pero en el banquillo del equipo local estaba sentado un hombre con mucho miedo. Y a mí, qué quieren ustedes que yo les diga, lo que me da miedo es el miedo de Fabio Capello.

Se descubrió el panettone

20 de Febrero de 2007 - 14:14:40 - Juan Manuel Rodríguez

No es la primera vez ni será tampoco la última, salvo que Fabio Capello cumpla su palabra y acabe retirándose, que el entrenador italiano pega un portazo y deja colgado de una ramita al Real Madrid. Lo más llamativo de la noticia desvelada anoche por José Antonio Abellán en la Cadena Cope es el momento escogido por Capello para cerrarle nuevamente al madridismo la puerta en las narices: la víspera de un partido trascendente, justo antes de jugarse un encuentro que ha sido catalogado por el propio entrenador merengue como definitivo. Algo muy gordo tuvo que suceder en la conversación que Capello mantuvo con "Mijatoldini" para que éste amenazara con anunciar su dimisión en la rueda de prensa que tenía prevista para las dos de la tarde. Parece lógico pensar que Mijatoldini, Calderón mediante, recomendara a Capello un rejuvenecimiento de la plantilla. Y es normal que, conociendo como conocemos a Capello, deduzcamos a continuación que éste se pilló un globo galáctico.
 
Un directivo llamó a Abellán para contarle la historia: Capello había presentado su dimisión esa misma mañana. Abellán, como me habría pasado a mí, no se creyó nada, pero, una vez contrastadas todas las fuentes, la información quedó plenamente confirmada. El resto es conocido por todos. La Cadena Cope dio la noticia a las cinco y veinte de la tarde, y más tarde en los boletines horarios de las seis y de las siete. Para esa hora precisamente, para las siete, estaba prevista una junta directiva cuyo único punto del orden del día pasó a ser la dimisión de Capello. En ésas estaban cuando, en mitad de la reunión, un empleado del club llamó a la puerta –toc, toc, "¿se puede?"– y mostró a los allí presentes la página web oficial de la Cadena Cope en la que podía leerse la noticia. "¿Cómo se han enterado? ¿Quién ha sido el chivato?..."
 
Descubierto el pastel, aunque no sé si llamarle panettone, Miguel Ángel Arroyo tuvo que jugar el papel de tonto útil. Y, negando la mayor, lo único que hizo el bueno de Arroyo fue admitirlo todo de pe a pa. Por la noche, Mijatovic buscó, como suele ser habitual en estos casos, acomodo en su burladero radiofónico. Ante tanto toro manso, Mijatovic, el "niño de Podgorica", no pudo por menos que cortar las dos orejas y el rabo en una corrida que todo el mundo sabía amañada desde el clarín inicial. Eso es todo lo que ocurrió el 19 de febrero de 2007, San Agatón, día en el que tuvimos que pedirle a Fernando Torres que aplazara hasta el miércoles su visita a los estudios "Antonio Herrero" porque esa misma mañana Fabio Capello había presentado su dimisión como entrenador del Real Madrid.

Ocho frescas a Mijatovic

19 de Febrero de 2007 - 15:17:49 - Juan Manuel Rodríguez

No sé cómo no se le cae la cara de vergüenza a Pedja Mijatovic cuando acusa a los árbitros de perjudicar al Real Madrid. El montenegrino –¡madre mía, qué grande le viene ese puesto!– ha logrado camuflarse hasta ahora entre la incompetencia de Ramón Calderón y la inoperancia de Fabio Capello, pero ya va siendo hora de decirle a este caballero unas cuantas frescas.

Primera fresca: Con él al frente de la dirección deportiva, el Real Madrid Club de Fútbol se ha gastado ya la friolera de 105 millones de euros en fichajes. ¿Quiere algo más el señorito? ¿Un cafelito? ¿Un ron? ¿Un habano?

Segunda fresca: Iván Helguera, a quien amenazó con dejar sin dorsal, ha terminado convirtiéndose en uno de los pocos fijos de Capello.

Tercera fresca: David Beckham, sometido a una humillación sin límites por el simple hecho de haber aceptado la oferta de otro equipo para jugar a partir del 30 de junio, también ha tenido que ser recuperado en el último momento. Conviene recordar aquí que Capello llegó a llamar a Nieto, jugador del Castilla, para completar la lista de convocados, antes que echar mano del inglés. Ahora Beckham "es un gran profesional".

Cuarta fresca: La venta de Ronaldo al Milan en enero le ha costado 10 millones de euros al club puesto que en julio los italianos ofrecían el doble.

Quinta fresca: En julio hacían falta veteranos, en enero eran necesarios jovencitos. De Cannavaro se pasó a Higuaín, y de Emerson a Gago. ¿En qué quedamos? Ahora Higuaín no juega y Gago pasa desapercibido.

Sexta fresca: Calderón, que había prometido que jamás intervendría en asuntos deportivos, tuvo que hacerlo, incumpliendo una nueva promesa, para sacar mayor tajada por Jurado y para evitar el traspaso de De la Red al Valencia o al Getafe. Que le pregunten a Ángel Torres qué piensa de Mijatovic.

Séptima fresca: Robinho está contentísimo con la defensa que su director deportivo hizo de él cuando alguien decidió filtrar que el chico había llegado en malas condiciones a un entrenamiento.

Octava fresca: Eso, naturalmente, sin olvidar que Calderón, que no es un profesional, tenía atado a Bernd Schuster para el banquillo, pero que el experto Mijatovic le quitó esa idea de la cabeza y recomendó la contratación de Capello.

Me salen ocho, pero podrían ser dieciséis perfectamente. No está mal: ocho en ocho meses. Tápese usted un poquito, Pedja, tápese. Encima de que está usted aprendiendo sobre la marcha a costa del Real Madrid, no haga que los madridistas se sonrojen más aún. Tápese y luego, si de verdad quiere usted hacerle un servicio al club, presente la dimisión. Apuesto también en este caso pajaritos contra corderos a que no lo hará. ¡Hala Madrid! Sí, pero poniendo el cazo.

El sillón mágico

17 de Febrero de 2007 - 19:16:31 - Juan Manuel Rodríguez

Tal y como preveía, Juan Miguel Villar Mir anunció el jueves que no pensaba recurrir la sentencia de la juez sobre la anulación del voto por correo. El motivo oficial argumentado por el propietario de OHL, la sexta empresa constructora de España, era de manual: evitarle al Real Madrid nuevos sufrimientos. El motivo real no era otro que la sincera recomendación de que no perdiera más tiempo y dinero realizada por su equipo de asesores legales. Villar Mir, por mucho que sea millonario en dólares y por muchas ganas que tenga de ser presidente del Real Madrid, no iba a recurrir para perder. Y no lo hizo. Del argumento oficial esgrimido por Villar Mir (desjudicializar al club) se desprende otro objetivo, y éste es el adelantamiento inmediato de las elecciones. De cajón.
 
No me cabe la menor duda de que, de haber tenido la más mínima posibilidad de ganar, de haberle abierto sus abogados una grieta legal en el proceso, aunque ésta fuera la más endeble de toda la historia de la jurisprudencia mundial, Villar Mir habría presentado el recurso, judicializando de nuevo al club, tal y como, antes que él, hizo sin ningún rubor el actual presidente, Ramón Calderón. Si ahora Villar Mir no recurre es por el simple hecho de que cree firmemente que esa estrategia le hará ganar enteros en el futuro de cara a posibles votantes. Calderón condujo al club a los Juzgados porque pensaba, y el tiempo le ha dado al final la razón, que así dilataría tanto el proceso que todos acabaríamos con indigestión.
 
La estrategia de unos y otros no ha tenido nunca como finalidad el beneficio del Real Madrid; el objetivo era, y sigue siendo, bien distinto: un sillón de dirección de cuero negro, con respaldo alto, cabezal, elevación por pistón de gas y base cromada que hay en el despacho que el presidente del Real Madrid tiene habilitado en el estadio Santiago Bernabéu. Es un sillón mágico. Te sientas en él y, de repente, eres más guapo, más listo, más poderoso que el resto. Te sientas en él y la gente te pide autógrafos, te para por la calle y quiere hacerse fotos contigo. Te sientas en él y te conviertes en una estrella, un triunfador, el ejemplo a seguir, el amigo de los niños, el yerno que toda suegra querría tener. Usted, señor Calderón, ya probó el silloncito de marras. Y ahora, por favor, sea usted mínimamente responsable y convoque las elecciones cuanto antes. No para que el sillón mágico lo ocupen Villar Mir o Fernández Tapias, no, sino para que se siente en él alguien que ya fuera un ejemplo a seguir antes de alcanzar la presidencia del club deportivo más importante del mundo.

Montescos y Capuletos culés

16 de Febrero de 2007 - 12:45:18 - Juan Manuel Rodríguez

Como ayer hablé del futbolín, ese gran invento del señor Finisterre que cambió para bien nuestras vidas, no pude dedicarle el tiempo que indudablemente se merece al abrazo-simulacro-paripé que, mirando de reojo hacia las cámaras de televisión allí presentes, nos brindaron Montescos y Capuletos culés. Ojalá que todo resultara tan fácil en la vida: insultas gravemente a tus compañeros, luego pones a caer de un burro a tu actual jefe, también pringas a algún ex-jefe que ya no está en la oficina, concluyes tu alegato amenazando a todo aquel que se te ponga por delante, advirtiendo de antemano que no olvidarás jamás lo que se ha dicho de tí, descubriendo la existencia de dos bandos dentro de tu grupo de trabajo, revelando las envidias existentes por lo bien que tú lo haces y luego, al día siguiente, te pegas un largo y cálido abrazo y ya está, se acabó, a otra cosa mariposa. Desgraciadamente no es tan sencillo.
 
Como bien dijo el miércoles Michel, a esta piña se le ven descaradamente los piñones. De repente, Eto'o ha desnudado al Barça, exhibiendo sus interioridades ante todo el mundo, tirios y troyanos, barcelonistas y anti, fieles de Ronaldinho y seguidores del propio Eto'o. La entente cordial, el pacto real alcanzado tras ese abrazo evidentemente fingido, sólo tiene un claro objetivo y no es otro que intentar sacar adelante como sea lo que queda de temporada. El Barcelona está bien orientado deportivamente hablando, aunque ahora el más mínimo tropiezo, la más ligera dificultad, serán rápidamente interpretados en clave de rencillas internas entre alguno de los miembros de los dos bandos denunciados públicamente por Samuel Eto'o, el Montesco culé.
 
Quien sale peor retratado en la foto es indudablemente el entrenador. A Frank Rijkaard le han sacado movido, mirando hacia otro lado, haciéndose el sueco cuando todo el mundo sabe que él es holandés. No se enteró, o no quiso enterarse, de que sus dos grandes estrellas se llevaban a matar, reaccionó tarde y luego prefirió que lo solucionase todo un vestuario autogestionario. Puyol habló con todos y logró tapar la crisis con mano firme, justo la que no tuvo su entrenador. Al defensa no le tembló el pulso y, después, Rijkaard se puso a tirarle baloncitos a su amigo Samuel en un entrenamiento personalizado. Lo único que ha conseguido Eto'o ha sido acentuar la pendiente. Y, como quien no quiere la cosa, traspasarle de repente la crisis madridista a su propio equipo. Y es que, en el fondo, yo creo que el camerunés sigue siendo merengón. Montesco, sí, pero del Real Madrid.

El invento del señor Finisterre

15 de Febrero de 2007 - 15:28:17 - Juan Manuel Rodríguez

Ha muerto en Zamora Alejandro Finisterre, el inventor del futbolín. Ahora, que yo sepa, ya no se juega demasiado al futbolín. O a lo mejor lo que sucede es que yo ya no juego al futbolín y por eso creo, egocéntrico de mí, que nadie más juega. En mi época quedábamos en los futbolines y aquello lo resumía todo aunque, en realidad, en las inmensas salas de juegos recreativos hubiera también mesas para jugar al billar español o al billar americano (ese juego tan idiota que consiste en meter un montón realmente innecesario de bolas de colores), máquinas de pinball, dianas, simuladores y creo recordar que incluso tenis de mesa, el tradicional y mal llamado ping-pong. Pero como no estábamos para perder demasiado el tiempo, al quedar en los futbolines se sobreentendía que quedábamos en todos esos sitios a la vez.

El futbolín, como el billar, tenía algo de mala fama porque si ibas por ahí demostrando una destreza superior a la media, la gente interpretaba inmediatamente que eras un golfillo y que estabas faltando demasiado a clase. Sin embargo yo he conocido a gente que no faltaba ni un sólo día a clase, que cogía todos sus apuntes religiosamente y que luego jugaba al futbolín como lo haría el mismísimo Santos de Pelé. Del mismo modo tuve conocimiento también de gente que lo memorizaba todo al instante con sólo echarle una rápida ojeada al libro que caía en el examen. Porque los libros, como las lecciones, caían, al igual que se les caen a los árboles las hojas en otoño o del mismo modo a como cayó el Imperio Romano. Fue una pena que nunca cayera futbolín.

Pero ahora ya no se juega con el invento del señor Finisterre. Ni se compran tampoco cromos de futbolistas. Una cosa llevaba a la otra y, si te gustaba mucho el fútbol, acababas jugando al futbolín y más tarde terminabas comprando cromos de futbolistas, ése era el circuito habitual. En el futbolín, como en el fútbol, también se producían auténticas tanganas en cuanto alguien trataba de sacar la bola con efecto. Existía una especie de reglamento FIFA no escrito, una suerte de libro ético del buen jugador de futbolín que te impedía, por ejemplo, hacer la ruleta. Eso estaba realmente mal visto y si insistías en hacerlo acababas como Paul Newman en El Buscavidas. Yo, para qué decirlo, siempre me pedía el Madrid. En aquella época casi todo el mundo se lo pedía. La mía fue una generación de muñecas hábiles, dedos ágiles y un poco de imaginación, menos, desde luego, de la que tuvieron que echarle nuestros padres. Ahora, me imagino que para desesperación de su inventor, ya no se juega tanto al futbolín. Hoy lo que se lleva es Metal Slug, Pro Evolution Soccer y Samurai Western, y el efecto se consigue apretando un simple botón. Así de sencillo. Y, desde mi modesto punto de vista, así de aburrido.

El día antes de San Valentín

14 de Febrero de 2007 - 15:35:45 - Juan Manuel Rodríguez

Los celos entre las grandes estrellas del deporte son más viejos que la tos. La única originalidad aportada por Samuel Eto'o al caso que nos ocupa es la traslación de dichas rencillas, servidas en tiempo real, en vivo y en directo y transportadas directamente al consumidor a través de los medios de comunicación. Los periodistas llevamos tiburoneando las últimas veinticuatro horas con las palabras del "9" culé, desmenuzándolas, haciéndonos los dedos huéspedes con ellas, analizándolas e interpretando sus posibles consecuencias en el futuro. Para sí hubiera querido Chevy Chase una actuación tan memorable como la protagonizada por el camerunés en la víspera del día de San Valentín; estoy convencido de que los responsables del Saturday Night Live le habrían pagado a Eto'o lo que hubiera pedido por un monólogo tan sobrecogedor y espeluznante como el de Vilafranca del Penedès.

El martes por la mañana, sólo unos instantes antes de que Eto'o entrase en erupción ante el campo de alcachofas de colores que le iban persiguiendo por toda la sala, en la portada de un afamado diario deportivo barcelonés podía leerse lo siguiente: "No hay caso Eto'o". Menudo olfato. Si, en vez de dedicarse al periodismo deportivo, lo hubieran hecho al político en el Washington Post de los años setenta, Richard Nixon no habría tenido que salir por piernas de la Casa Blanca. Hoy, tras la erupción del Vesubio, mientras tratan de reconstruir Pompeya poco a poco, ya puede leerse esto otro: "Ahora sí hay caso Eto'o". Siempre lo hubo, antes y, por supuesto, después de que la cólera de este niño grande, millonario y bendecido con el don de pegarle patadas a un balón, tocase de lleno a Frank Rijkaard, Ronaldinho y Sandro Rosell, que pasaba por allí y que puso cara de no comprender nada de nada.

El entretenimiento está servido. La distracción, asegurada. Parece que Eto'o no piensa rectificar, ni mucho menos pedirle perdón a nadie. La crisis fue mal gestionada desde el principio por Rijkaard y posteriormente agravada por la indefinición presidencial. Harán falta mucho tacto y mucha diplomacia en el futuro para reconstruir lo que saltó por los aires un martes 13 de febrero, pero que al parecer llevaba resquebrajándose desde hace mucho tiempo. Para romperlo todo definitivamente, Ronaldinho sólo ha de mostrarse magnánimo con su errático compañero, la oveja descarriada del vestuario azulgrana. Nunca me creí el cuento chino de los buenos y los malos. Como decía Ambrose Bierce, "un egoísta es una persona que piensa más en sí misma que en mí". Parece que Eto'o piensa más en él mismo que en Ronaldinho, y es posible que eso inquiete al astro brasileño.

Situaciones paralelas

13 de Febrero de 2007 - 15:16:20 - Juan Manuel Rodríguez

Por una herida muy parecida a la que al Fútbol Club Barcelona acaba de abrírsele con la actitud de Samuel Eto'o empezó también a desangrarse el todopoderoso Real Madrid de Florentino Pérez. Y ahí sigue tratando de recuperarse del costalazo que se dio. Lo peor es que, ya sean fingidos o ya sean reales, el antideportivo gesto del camerunés al no querer salir al césped del Nou Camp tras la decisión de su entrenador, ha provocado algunos comentarios solidarios por parte de sus compañeros; por ejemplo, el de Leo Messi diciendo que Eto'o no tiene por qué explicarles nada. A ellos es posible que no, pero al club desde luego que sí. Tampoco es que la habitual tibieza de Frank Rijkaard ayude demasiado en este caso. Viéndole y, sobre todo, oyéndole, diera la sensación de que le da lo mismo ocho que ochenta: si Eto'o sale, bien, y si no sale, también bien. Paz y amor.

No sé si, cuando Joan Laporta afirma que Rijkaard es un maestro y que sabrá quitarle hierro al asunto y darle la solución correcta, lo que está queriendo decir en realidad el presidente del Barça es que a Rijkaard tampoco le importa demasiado quedar siempre por debajo de sus estrellas y que por eso precisamente le tiene sentado en el banquillo. Laporta no quiere pisar ningún callo, y ése fue también el error del último Florentino, más preocupado por quedar bien con todas sus estrellas que de gestionar el club con mano firme. A Laporta le ha temblado el pulso con Eto'o y eso podría ser perfectamente interpretado dentro del vestuario como un signo de debilidad.

Y en esto apareció en escena Johan Cruyff, consejero áulico presidencial, voz en off de la telenovela de los males culés, cameraman especialista en recoger de los ángulos más recónditos y oscuros del panorama culé. Es posible que Cruyff tenga más razón que un santo al realizar sus predicciones sobre el futuro de este equipo; puede que acierte cuando, con exactitud cuasi matemática, establece en cuatro el número de temporadas que puede aguantar arriba cualquier plantilla por muy buena que sea. Pero a Cruyff, que es uno de los "gurús" del barcelonismo, habría que exigirle que salpicara de vez en cuando sus diagnósticos con alguna que otra solución. Debería ir con mucho tiento Laporta porque, si ustedes recuerdan, cuando Florentino quiso darle un impulso nuevo a su proyecto fue cuando acabó por estrellarse definitivamente. La historia se repite con este Barcelona al que, por el miedo cerval que inspira la palabra, nadie se atreve a llamar galáctico por lo que pueda pasar. Aunque, como puede observarse, las situaciones entre uno y otro club son paralelas, con el pequeño matiz de que Laporta aún puede corregirse.

Si la bossa sona

12 de Febrero de 2007 - 13:39:25 - Juan Manuel Rodríguez

Me quedo de piedra leyendo un artículo de Ramón Besa en El País tratando de justificar lo que, por otro lado, tiene difícil justificación. A mí, Besa, ni me sorprende, ni mucho menos me incomoda que un jugador de fútbol hable de las cosas de la vida, de política o de la reproducción del cangrejo ermitaño mediterráneo si así le viniera en gana o le apeteciera. A mí lo que me sorprende, no de un deportista profesional sino de cualquier ciudadano de a pie, es que se compare un crimen con un salto de altura o que, para criticar la debilidad del Estado de Derecho, se ponga como ejemplo la situación de un asesino de veinticinco personas. El ejemplo más gráfico lo puso José Antonio Abellán en El Tirachinas del jueves cuando dijo que eso era como si a Oliver Khan se le ocurriera criticar la debilidad del Estado alemán y, para argumentarlo, pusiera como ejemplo la situación carcelaria de los miembros de la Baader-Meinhof.

Por cierto que, veinticinco años después de ser detenida, la Justicia de aquel país acaba de liberar a Brigitte Mohnhaupt y, como no podía ser menos, se ha montado allí la mundial. La Baader-Meinhof mató entre las décadas de los 70 y 90 a 34 personas, mientras que De Juana Chaos ha asesinado a veinticinco él solito. Por otro lado, a Besa le parece que "la afirmación de españolismo que en su día proclamó el ariete Salva no mereció en este sentido la misma valoración que la denuncia de Oleguer". Pero es que resulta que Salvador Ballesta Vialcho nació en la españolísima ciudad de Zaragoza y, por lo tanto, no entiendo bien de qué le gustaría a Besa que presumiera el delantero del Levante. ¿Tendría que presumir, acaso, de ser bielorruso cuando nació en España? ¿O, ya que estamos puestos, incluimos también a Zaragoza en los Países Catalanes?

A Besa le resulta inesperada la reprimenda de Joan Laporta a Oleguer "si se atiende a que el club se ha pronunciado en contra de la violencia y el racismo y a favor de causas como la recuperación de la carga simbólica, la defensa del catalán o del Estatut", mientras que a mí me parece vergonzoso que la bronca del presidente del Barça llegue cuatro días después de efectuadas las declaraciones en las instalaciones del Barça, cuando Kelme le ha retirado el patrocinio al jugador y en previsión de que otras marcas puedan seguir idéntico camino, perjudicando directa o indirectamente al club. Barcelona es bona si la bossa sona.

Transgresor, transgresor, realmente transgresor, habría sido, por poner un caso, que Oleguer Presas hubiera decidido destinar todo el dinero ganado por el patrocinio de Kelme al movimiento okupa. Pero, según las declaraciones realizadas en la Cadena Cope por Benjamín Clarí, consejero delegado de Kelme, ingresaban todo directamente en su cuenta corriente. Esa circunstancia sí que encierra, amigo Besa, una carga simbólica de gran profundidad. Tratándose de un convencido antisistema, eso sí que me pilló fuera de juego, la verdad sea dicha.

Le lenticchie di Capello

10 de Febrero de 2007 - 13:14:41 - Juan Manuel Rodríguez

Otro que sufre disartria como le pasa a Luis Aragonés. Al final esto se va a convertir en una epidemia. En El Tirachinas del jueves, el seleccionador nacional todavía pretendía convencernos de que él no había dicho lo que había dicho. Como insiste en tratarnos a todos de tontos, yo dejaré de llamarle sabio. Sabio, ¿de qué? A lo que íbamos: Capello también tiene disartria y no lo sabíamos. Cuando agradeció a los ultras su apoyo durante el partido contra el Levante no se estaba refiriendo, según él, a los ultrasur sino a todos los aficionados que animaron al equipo. Eso es, incluso, peor si cabe puesto que está llamando ultras a quienes no lo son por el simple hecho de animar al Real Madrid. Hubo compañeros míos que se sintieron ofendidos por el hecho de que Capello amenazara con ofrecer sus ruedas de prensa íntegramente en italiano. Yo, por mi parte, no puedo salvo animarle vivamente a que lo haga cuanto antes. Es tan musical la lengua italiana, tiene un tintineo tan especial y evocador, que acaba convirtiendo en poesía todo lo que toca. Ya que en el Madrid de Capello no existe fútbol, por lo menos que nos suene a Dante.

Capello trató de explicarnos el... come si dice? El itinerario, el recorrido, la storia del caso di Beckham. Y, sinceramente, no podría haberlo hecho peor. Sería de un profundo cinismo por mi parte si ahora, después de criticar la decisión de Capello de prescindir de Beckham, volviera a criticarle por contar de nuevo con él. No, no, qué va, no es eso. Lo que no entiendo es precisamente... come si dice? La intrahistoria. Eso es, la intrahistoria, que no me salía. Quique confía en Ayala a pesar de que éste haya anunciado que jugará en el Villarreal las tres próximas temporadas. Y Aguirre confía en Gabi aunque su jugador haya declarado que el 30 de junio se irá al Zaragoza. Tanto Quique como Aguirre podrán cambiar libremente de opinión de aquí hasta que finalice la temporada, pero, de momento, lo que no hacen es faltarles al respeto a sus jugadores desconfiando públicamente de ellos. Capello, y Mijatovic también, faltaron gravemente al respeto a Beckham por hacer exactamente lo mismo que luego hicieron Ayala o Gabi.

El caso es que, por una decisión profesional errónea de Capello, el Real Madrid perdió primero diez millones de euros por no vender a Ronaldo en el mes de junio, y ahora ha perdido a Beckham durante todo un mes. ¿Por qué? Poiché sì. Pero poiché sì no es una explicación lógica, ¿no les parece? Yo creo que Capello, que ya no es Capello, ha cedido a la presión del vestuario con tal de que los jugadores le saquen las lentejas del fuego. Porque, a todo esto, las lentejas se pueden quemar en Anoeta. O, para los amantes del idioma de Petrarca, le lenticchie possono essere bruciate in Anoeta. Musical, ¿verdad?

La garra de Kelme

8 de Febrero de 2007 - 20:08:44 - Juan Manuel Rodríguez

Lo que no hizo Joan Laporta, lo ha tenido que hacer deprisa y corriendo Kelme, la emblemática empresa española de ropa deportiva que pusieron en marcha los hermanos Quiles hace ya más de cuarenta años. Kelme está presente en un montón de actividades que tienen que ver con el deporte, desde la Eternal Running, hasta el campeonato de España de voley playa, pasando por la Maratón Popular de Badajoz, por poner sólo algunos ejemplos. Es decir que Kelme invierte, de aquí a Lima, mucho más tiempo y también mucho más dinero en nuestro deporte de lo que pueda pensar en invertir jamás en su vida el mudo Lissavetzky, secretario de lo que nos queda de Estado, que cada vez es menos, para lo que nos queda de Deporte, que también va menguando.

Lo que no hizo Laporta lo ha tenido que hacer Kelme, una empresa privada. Lo que calló Lissavetzky, recientemente elegido vicepresidente de la Convención Internacional contra el Dopaje, lo ha tenido que gritar a los cuatro vientos Kelme. Lo que uno no quiso hacer por estar de acuerdo, tanto en el fondo como en la forma, con Oleguer Presas, y el otro no quiso decir, probablemente para no incomodar a nadie y seguir ascendiendo en el escalafón, ha tenido que hacerlo, con coraje y con decisión, la empresa española de ropa deportiva Kelme. Me ha dado tanta alegría su decisión unilateral de retirarle el patrocinio al defensa del Fútbol Club Barcelona que, si me permiten ustedes la indiscrección, voy a descorchar a su salud una botellita de sidra asturiana que tengo metida en la nevera.

Lo que Laporta consintió, tras admitir que se hiciera publicidad en el Nou Camp de unos Países Catalanes que sólo existen en la imaginación de unos cuantos, no lo ha consentido Kelme. Lo que Lissavetzky esquivó, después de haber esquivado en otras ocasiones la aparición de pancartas de apoyo a criminales en partidos de selecciones autonómicas, no lo ha querido esquivar Kelme. Y parece mentira, aunque al final es la cruda realidad, que el espacio de dignidad y defensa de la convivencia común que debiera ocupar el representante del deporte elegido por el Gobierno de España, haya tenido que ocuparlo, con la cabeza bien alta, la empresa Kelme. Sólo se me ocurre darle las gracias. Y felicitar desde aquí a mi amigo Vicente Ordaz, jefe de deportes de Cope Valencia, por haber adelantado la noticia a las siete de la tarde. Ya va siendo hora de que a los okupas del sentimiento culé les salga cara la broma. Hoy ha sido Kelme la que ha cambiado la cerradura y ha enseñado la garra. Enhorabuena.

Mírele a los ojitos

8 de Febrero de 2007 - 13:54:17 - Juan Manuel Rodríguez

España ha ganado a Inglaterra en Old Trafford. Pues muy bien. Pues vale. Pues de acuerdo. Cuando se vaya, o le echen, Luis Aragonés podrá ir presumiendo por ahí de contar en su currículum vítae con un par de victorias amistosas importantes y tres o cuatro desastres oficiales de enjundia. Y si no presume él, que presumirá, ya se encargarán de hacerlo sus juglares. España ganó a Inglaterra, pero la selección sigue ocupando la quinta plaza del débil Grupo F de clasificación para la Eurocopa de 2008, por detrás de Suecia, Dinamarca, Irlanda del Norte y Letonia, y por delante de Islandia, que tiene los mismos puntos, y "Lichichí". Tengo un amigo que reconoce sin el menor rubor que es, de largo, la persona con mayores conocimientos inútiles del mundo (por ejemplo, el nombre del compositor de la banda sonora de Ben-Hur). Eso le pasa a la España de Luis: acumula el mayor número de victorias irrelevantes del fútbol mundial. Que le aproveche. Y que luego dimita.

Hoy me gustaría analizar otras cuestiones que, debido al mucho trabajo acumulado, no he podido tratar como debía. A Luis le leyeron el otro día los labios y, salvo que el seleccionador sufra disartria y no lo sepamos, que todo es posible, se pudo observar claramente que hablaba con Morientes y que lo hacía sobre Raúl. Y que lo hacía para contarle al "moro" que el capitán le había defraudado. Y que utilizaba al delantero del Valencia para que mediara con el madridista. No es nuevo esto en Luis. Ocurrió con Romario. Sucedió con Eto'o. Volvió a pasar con Reyes. Y como Aragonés no es precisamente ningún novato, habremos de deducir que le va la marcha más que a un tonto un lapicero.

Lo primero que hay que decir es que Luis, pillado in fraganti, negó la mayor: "¿Morientes, qué Morientes? ¿Raúl? ¿Quién es Raúl?"... Mentía. O, para ser exacto, volvía a mentir. No sé si él será o no será un sabio, pero no debe tratarnos a los demás de idiotas porque tampoco lo somos. Sinceramente me parece que Luis no se atreve a jugársela contra Dinamarca en el estadio Santiago Bernabéu sin que Raúl esté en el equipo. O sea, quiere utilizarle otra vez. Primero le utilizó como cabeza de turco y ahora quiere utilizarle como pararrayos por si acaso.

¿Cómo le sentaría a Luis Aragonés que Raúl utilizara de correo a su amigo Di Stéfano, por poner un ejemplo, para decirle a través suyo que le había decepcionado? ¿Y cómo le sentaría que además lo hiciera a la vista de todo el mundo? No me puedo creer que, en la era de la telefonía móvil, el GPS, el Wi-Fi, el MP3, la PDA y la TDT, Luis no pueda comunicarse directamente con Raúl. Para dejarle a la altura del betún utilizó primero a periodistas afines y ahora emplea a Morientes. ¿Será que no se atreve a mirarle a los ojitos? Tampoco me lo puedo creer.

Okupas del Nou Camp

7 de Febrero de 2007 - 15:20:56 - Juan Manuel Rodríguez

Desconozco si Oleguer Presas, el denominado defensa del Fútbol Club Barcelona, acabará por fin en Itaca como es su ferviente deseo, aunque sería conveniente para él que, mientras va llegando, pensara seriamente en la posibilidad de hacer parada y fonda en la primera casa de salud que encontrara en su camino. Este Salvatore culé –no sabría explicar por qué me viene instintivamente a la cabeza la película En busca del fuego en cuanto le veo– piensa que acaba de descubrir eso precisamente, el fuego, cuando utiliza la situación del terrorista De Juana Chaos para poner en solfa el funcionamiento del Estado de Derecho. En algo sí estoy de acuerdo con Olegario: efectivamente, nuestro Estado de Derecho tiene algunos puntos negros, no siendo el menor de ellos el que, para encontrar justicia, los familiares y amigos de los asesinados tengan que salir a la calle, un día sí y otro también, para manifestarse en contra del permanente chantaje de los asesinos.

Ayer vi a la periodista Irene Villa cuando salía de la Cadena Cope. Alguien me dijo "¡qué guapa está!". Y es cierto que está muy guapa. A Irene tuvieron que amputarla las dos piernas y tres dedos de una mano porque unos criminales adosaron una bomba al coche que conducía su madre, a quien también tuvieron que cortar una pierna y un brazo. Sucedió en 1991. Quince años después, tanto ella como su madre, supervivientes de la barbarie terrorista, se ven forzadas a salir a la calle para exigir que el Estado no se rinda, que no claudique, que imparta justicia. Ese es, a mi modo de ver, un gran punto negro de nuestro Estado de Derecho.

Hay que reconocer que Olegario está superándose a sí mismo. Empezó presentando un libro en un centro okupa del barrio de Sants y ha terminado por utilizar las instalaciones del Fútbol Club Barcelona para impartirnos a todos, mal que nos pese, su doctrina. Y ahí sí que tendría que decir algo Joan Laporta, aunque está claro que no lo hará. Laporta es mucho más nacionalista de lo que pueda serlo jamás su chico, y lleva utilizando al Barça desde el primer día que accedió al cargo. Laporta callará porque, en el fondo y en la forma, está de acuerdo con todo lo que ha dicho este filósofo de pacotilla, este okupa del sentimiento culé. No rebatiré, por falaz y por lamentable, la teoría de aquellos que dicen que el defensa del Fútbol Club Barcelona se limitó a contestar a una pregunta. Efectivamente respondió a una pregunta después de escribir lo que escribió, y tras haber encontrado similitudes, también por escrito, entre un crimen y un salto de altura. Me gustaría saber qué piensan los socios culés, los auténticos dueños del Barça, los jefes de Oleguer Presas. Me gustaría que reclamaran exactamente el mismo derecho que brindaron ayer al denominado defensa para que dijeran lo que opinan sobre todo esto. Aunque corren el riesgo de que les pase lo que le sucedió a Carlos Veiret, que un día llegó tan tranquilo a su casa y se encontró con que dos okupas le habían cambiado la cerradura. Aún sigue pleiteando para entrar. Otro punto negro del Estado de Derecho.

Bueno para la directiva y malo para el Real Madrid

6 de Febrero de 2007 - 15:25:58 - Juan Manuel Rodríguez

Yo creo que, probablemente consciente de las enormes dificultades que los españoles tenemos con el inglés, Pedja Mijatovic ha decidido traspasar a Jonathan Woodgate al Middlesbrough para evitar así preguntas incómodas. "¿Dónde dices que has traspasado a Woodgate?" "Al Middlesbrough" "Vale, vale... ¿Y entonces, cómo va la recuperación de Roberto Carlos?" No es cuestión de echarle ahora la culpa al director deportivo del Real Madrid por hacer algo que hubiéramos hecho cualquiera de nosotros si nos encontráramos en su piel. Sinceramente les digo que no creo que vayan a ponerle una calle a Woodgate. ¡Si no la tiene ni siquiera Alfredo di Stéfano! El chico llegó roto y roto se fue. Está claro que el Boro no es el foro ni por asomo, le falta una "f".

No me llamó la atención que la junta directiva decidiera sujetar en el puesto de entrenador a Fabio Capello. El italiano es el único escudo que le queda a Calderón, su último salvavidas, y tendrán que aguantarle el máximo tiempo posible para que el gran "tendido del 7" en el que se ha convertido el estadio Santiago Bernabéu no acabe reclamando con insistencia la cabeza presidencial. Ya pasó después del partido contra el Levante y la cara de Calderón lo decía todo. Por otro lado, prescindir de Capello, cuando el Real Madrid acaba de cambiar de caballos en mitad del río precisamente por indicación expresa de este entrenador, sería difícilmente explicable desde el punto de vista estrictamente económico. ¿Primero echa a Ronaldo y luego le echan a él? ¿Y por cuánto? Al Madrid le conviene que se vaya Capello, a la directiva no.

Si es cierto que Mijatovic se pone enfermo cada vez que alguien ataca a Calderón, ahora encuentro cierta lógica a sus erráticas decisiones. Es muy probable que Calderón sea el presidente con más puntos débiles a lo largo de los ciento cuatro años de historia madridista, y eso, al final, no hay cuerpo que pueda resistirlo sano. Si el montenegrino se ha tirado la mitad del tiempo enfermito en la cama, comprendo perfectamente que haya traído a Diarrá, Emerson y Cannavaro, y no a Kaká, Cesc y Robben como estuvieron prometiendo insistentemente –en el caso de Calderón, empeñando incluso su palabra– a lo largo de toda la campaña electoral. En la rueda de prensa posterior a la reunión, Miguel Ángel Arroyo, portavoz de la junta, aseguró que no se le iban a poner limitaciones deportivas a Capello. Esto sólo quiere decir una cosa, y es que, cuando Calderón, Capello y Mijatovic se vayan, que al final se irán, las personas que les sustituyan lo tendrán bastante más difícil todavía para enderezar el rumbo del club.

La culpa la tiene Jerry Lee Lewis por tocar el piano con los pies

5 de Febrero de 2007 - 16:16:14 - Juan Manuel Rodríguez

Lo tengo todo mucho más claro después de haber escuchado a Fabio Capello en la rueda de prensa posterior al partido contra el Levante. La culpa de la derrota contra el antepenúltimo clasificado de Primera División (19 goles a favor y 30 en contra en 21 partidos) la tiene un señor que se apellida Álvarez de primero e Izquierdo de segundo. La culpa de que el Real Madrid haya marcado sólo 4 goles en los últimos 8 partidos la tiene David Beckham. Los responsables de que el equipo que entrena Capello haya dejado escapar ya 13 puntos del estadio Santiago Bernabéu son los socios del Real Madrid, excepción hecha de los ultras con quienes el entrenador italiano está muy contento. Los culpables de que el Real Madrid haya marcado sólo 28 goles a lo largo del campeonato, menos goles que Barcelona, Sevilla, Valencia, Zaragoza o Recreativo de Huelva, éste último equipo, por cierto, recientemente ascendido, la tienen las ausencias de Roberto Carlos, Cicinho y Marcelo, un chaval de 18 años que acaba de llegar a España.

La culpa de que el Real Madrid haya encajado más goles que el Getafe la tengo yo, la tiene usted, la tiene aquel, la tiene aquella, la tienen aquellos, la tenemos nosotros, la tienen ellos, la tienes tú, y tú, y tú, y tú y también tú, desde luego, no vayas a creer que te salvas. La culpa la tiene el cha-cha-chá. Y el foxtrot. Y las nubes de algodón. Y los pececitos de colores. Y Cary Grant, que estará en los cielos. La culpa la tiene el martes por la sencilla razón de que va entre el lunes y el miércoles. Y el aire acondicionado por resecar tanto la garganta. Y el Pato Donald. Y el león de la Metro. Y Zidane por haberle pegado un cabezazo a Materazzi. La culpa la tiene Jerry Lee Lewis por tocar el piano con los pies. Y a veces hasta con el culo. Y Eric Clapton por tocar la guitarra con las manos. La culpa la tuvo Gilbert Keith Chesterton por estar gordo. Y Franz Kafka por estar delgado.

Dormiré más tranquilo sabiendo que Capello ya sabe lo que le pasa al Real Madrid. Todos, salvo él, somos culpables. Hombres, mujeres, ancianos, niños y niñas. Leonardo por retratar a la Gioconda. Zeppelin por inventar el dirigible. La gallina por poner huevos, y nosotros por freírlos y comérnoslos. Harpo por no hablar nunca. Y Cantinflas por hacerlo demasiado. La culpa es del carné por puntos. Y del Fary por cantar "torito bravo". Y de Bublé por creerse Frank Sinatra. Y de Michael Douglas por imitar a su padre. Y de los chinos, así, en general, por haber inventado el fútbol no se sabe bien cuándo. Y de los "triunfitos", sobre todo de Bisbal por haber dejado plantada a Chenoa. La culpa la tiene España por limitar al norte con Francia y al oeste con Portugal. Y el doctor House por ser tan condenadamente listo. Y el inspector Clouseau por ser tan extraordinariamente torpe. "Cuando la culpa es de todos", decía Concepción Arenal, "la culpa no es de nadie". Ya está. Lo teníamos delante de nuestras narices y no supimos verlo. ¡Qué tontos hemos sido!

Como diría Segismundo

3 de Febrero de 2007 - 21:56:02 - Juan Manuel Rodríguez

Hay quien, inocente de él, pretende encontrar en una de las respuestas de Ramón Calderón a Real Madrid Televisión –en concreto aquella en la que afirma que "hasta final de temporada, al menos, no va a haber nuevas elecciones"– el tímido anuncio de un nuevo proceso electoral a la finalización de la actual temporada. Aunque pueda parecer una locura, yo, ahora mismo, sólo veo una posibilidad de que Calderón convoque elecciones, y ésta sería que el equipo ganara algo, la Liga o la Champions. Volvería a presentarse, claro, pero esta vez con un título bajo el bolsillo. Como se me antoja remota la posibilidad de que, jugando tal y como lo está haciendo, el equipo logre algo; veo igual de lejana la posibilidad de que esa frase suelta ("hasta final de temporada, al menos, no va a haber nuevas elecciones") quiera decir lo que algunos ingenuos creen haber entendido.

Decía otro Calderón, Pedro en este caso, uno de los grandes dramaturgos de nuestro Siglo de Oro, que vencer y perdonar era vencer dos veces. De sus declaraciones de ayer deduzco que el Calderón palentino ha leído al Calderón de Madrid y que, por otro lado, se siente realmente vencedor tras la decisión de la juez; a través de su perdón a los malos periodistas pretende obtener una doble victoria, la judicial y la moral. En lo que a mí atañe, tampoco me resulta nada difícil pedir perdón o perdonar cuantas veces sean necesarias, pero harían bien quienes rodean y equivocan a Ramón Calderón en alejar cuanto antes de este debate la demagogia barata. Efectivamente, como dice don Ramón, hay periodistas buenos y malos, pero creo que hasta en eso tenemos opiniones diferentes. Yo creo que los buenos periodistas son los que, con datos en la mano, cuentan a sus oyentes y lectores todo lo que saben, mientras que los malos son aquellos que eligen mirar hacia otro lado con tal de llevarse lo mejor posible con el poder establecido.

Y mientras Calderón nos tiende a todos la mano, a la oposición, a los periodistas malos y a los socios que votaron legalmente y que ahora podrían exigir responsabilidades al club por impedirles ejercitar su derecho, aprovecho para recomendar desde aquí la lectura de un magnífico artículo que José María Stampa firmó ayer en El Mundo. ¿Exigir Ramón Calderón el pago de las costas del juicio al Real Madrid? ¿Ordenar Calderón que impugne dichos honorarios, o exigirá que se satisfagan aunque sea él mismo beneficiario? ¿Apelará la sentencia?... Si lo hace, el club pleiteará contra su presidente; si no lo hace, no dejará satisfechos a los socios que votaron por correo. Podría darse el caso de que Calderón se apelara a sí mismo. Por cierto que, a lo largo de la entrevista de ayer, le preguntan a Calderón lo siguiente: "Hay gente que ha criticado al club y a su propia persona porque usted había aprobado esos estatutos estando en la junta directiva anterior". Respuesta: "Una demanda es una petición a un juzgado para que se pronuncie sobre una cuestión en la que hay controversia. Lo hice como candidato y lo hice contra la junta electoral". Como diría Segismundo, "cada vez que te veo, nueva admiración me das".

Acerca de la dichosa norma XV

2 de Febrero de 2007 - 16:11:42 - Juan Manuel Rodríguez

Los responsables de la Plataforma Blanca tardaron un minuto, sólo uno, en recibir por parte de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos S.A. la confirmación de que efectivamente la empresa pública podía participar perfectamente como intermediario en un sistema de voto por correo para las elecciones al Real Madrid. El equipo que dirige Eugenio Martínez Bravo envió esta iniciativa a Ramón Calderón en el pasado mes de noviembre, varias semanas antes de que se celebrara la Asamblea de Socios del 3 de diciembre, y Calderón, simple y llanamente, "archivó" el asunto en la papelera. Más tarde, como todo el mundo sabe, su propuesta de modificación del voto por correo fue noqueada por los compromisarios.

Al anular la dichosa norma XV, la juez está dándole la razón a Calderón en cuanto a que no hay medio de acreditar la identidad del socio que vota por este sistema, al igual que tampoco se establece control alguno acerca de la posibilidad de delegar el voto, cuestión que está expresamente prohibida en los Estatutos del club. En su demanda del 20 de junio, el candidato aseguraba estar a favor del voto por correo directo, pero en contra de que el voto fuera recogido físicamente por las propias candidaturas. No me cabe la menor duda de que, una vez dentro, Calderón criticaría con inusitada fiereza la limpieza del sistema que había sentado en el sillón de presidente a Florentino Pérez y a él mismo en una de las sillas de la junta directiva del Real Madrid.

Tampoco albergo dudas al respecto de que, puesto que hizo caso omiso de la propuesta que le dirigió la Plataforma Blanca, él tendría previsto un sistema de voto por correo más limpio, rápido, sencillo y efectivo que el ofrecido por Correos. El caso es que aguantó seis largos años, seis años de sufrimiento y privación, en aquella directiva de Pérez. Y que posteriormente, desde el 6 de junio, día en que se abrió el plazo de presentación de candidaturas, hasta el 20 de junio, momento en el cual presentó formalmente la demanda de impugnación de la norma electoral XV, dejó que transcurrieran otras dos semanas más. Lo que significa que, desde el 16 de junio de 2000, día en que fue elegido por primera vez presidente Florentino Pérez, hasta el 20 de junio de 2006, día en que puso el grito en el cielo por la ausencia de limpieza en el sistema de voto por correo, Calderón tardó la friolera de seis años y cuatro días en darse cuenta de que algo olía a podrido en Dinamarca. Setenta y dos meses. Doscientas ochenta y ocho semanas. Cerca de nueve mil días. A eso le llamo yo tener unos buenos reflejos, sí señor. 

Tal y como me temía, Calderón se siente mucho más fuerte tras la decisión adoptada por la juez y deduzco que no tiene la menor intención de iniciar un proceso de autocrítica, ni mucho menos anunciar la convocatoria de unas elecciones anticipadas. Otros recurrirán y él, según sus propias palabras, seguirá trabajando. Si lo hace en la dirección actual, independientemente de lo que luego pase con las demandas de Villar Mir y compañía, le auguro a La Cibeles un largo y crudo invierno. Y si reacciona tan tarde en materia deportiva como lo hizo con la norma XV de marras, calculo que Kaká llegará al Real Madrid allá por 2012, cuando tenga más de treinta años. Otro veterano más para Capello.

Pony-Express

1 de Febrero de 2007 - 23:28:23 - Juan Manuel Rodríguez

Siete meses después de que Ramón Calderón decidiera denunciar al Real Madrid cuando sólo era uno de los cinco candidatos a la presidencia del club, la magistrada Milagros Aparicio ha decidido darle la razón y anular el voto por correo. Es decir, Calderón lleva doscientos veintisiete días castigando al club por una norma electoral, en concreto la número XV, que él mismo aprobó y empleó posteriormente para acceder como directivo a la junta que presidía por aquel entonces Florentino Pérez. De esos doscientos veintisiete días, Calderón se ha tirado por lo menos los últimos doscientos quince negando por activa y por pasiva que él tuviera absolutamente nada que ver con la primera denuncia, y echándole encima el muerto a uno de sus contrincantes, Arturo Baldasano. Otra mentira.
 
Hace sólo dos semanas que reconoció que sí, que efectivamente él había sido el primero en judicializar al club. Y hoy, tras haber conocido la sentencia de la juez, parece que pretende exigirle a Villar Mir que, por pura responsabilidad, no recurra la sentencia del juzgado de Primera Instancia nº 47. Pero Villar Mir recurrirá y el Real Madrid, que lleva desde junio siendo zarandeado, humillado y desprestigiado, puede tirarse otros doscientos veintisiete días más siendo objeto de burla por parte de todo el mundo. De forma que, sinceramente, no veo yo dónde pueda estar el motivo de celebración. Efectivamente gana el socio número 14.878, pero desgraciadamente pierden los otros setenta mil. Hasta el punto que empiezo a pensar seriamente en la posibilidad de que Ramón Calderón sea del Barça. 
 
Anoche hubo fiesta por todo lo alto en casa del presidente del Real Madrid. Sólo catorce horas antes de que se conocieran las sentencias, Calderón invitó a cenar a todos sus directivos. Hasta eso hace mal. Por si el club no hubiera tenido ya suficiente marcha, la convocatoria de la cena produjo otra revolución mediática más. Pero es lo que les gusta. ¿Qué festejaban? ¿La Liga? ¿La Champions League? ¿Celebraban que se habían desembarazado de "Rosaldo"?... Por otro lado, lo de la justicia en España es de traca. En pleno vaivén jurídico, con un letrado diciendo una cosa y otro asegurando justo la contraria, me dio por pensar que si el voto por correo se lo hubieran encomendado a los chicos del "Pony-Express", nada de esto hubiera sucedido. Y que si Miguel Strogoff hubiera velado por la limpieza del sistema, el Real Madrid Club de Fútbol no estaría hoy en esta situación. En Barcelona deben estar disfrutando de lo lindo. En Barcelona y, por supuesto, en casa de Ramón Calderón. Más madera.

Mijatovic no tiene plan

1 de Febrero de 2007 - 15:59:54 - Juan Manuel Rodríguez

El otro día, a propósito de una cuestión económica que nada tenía que ver con el fútbol, oí al profesor Barea decir en La Linterna que el problema del Gobierno no es que no tuviera un "plan B" sino que carecía también de un "plan A". Eso le pasa a Pedja Mijatovic. Que el puesto de director deportivo del Real Madrid le viene tan grande a él como me vendría grande a mí dirigir, por ejemplo, The New York Times, es algo que hoy no escapa absolutamente a nadie. Lo sé yo, lo sabe él, lo saben también los jugadores, lo conocen los aficionados y probablemente lo sepa, aunque se lo callara en su brillante exposición del otro día en el Centro de Estudios Villanueva, el mismísimo Ramón Calderón. Como diría el profesor Barea, el problema de Mijatovic no es que no tenga un "plan B", que no lo tiene, sino que llegó al cargo sin un "plan A", y ahí está para demostrarlo el giro deportivo de 180º que ha dado de improviso el club en pleno mes de diciembre.

De "Rosaldo" –así le ha bautizado Fernando Echeverría y así se quedará porque le viene ciertamente al pelo– tendrían que haber prescindido en junio. Entonces el Milan tenía prisa y el Real Madrid no. Yo le habría metido en la "nevera" en el preciso instante en que criticó a su propia afición y luego, con total tranquilidad, le habría dado pasaporte. Pero no. De repente a Capello le entró la fiebre y fue cuando Mijatovic apareció en la prensa para afirmar, ufano, que habían dado con la clave. Una de aquellas mágicas claves no era otra que la de malvender a "Rosaldo". La otra, ya conocida, apartar a Cassano y a Beckham del equipo. El italiano igual tiene que tirar de éste último para completar una lista razonable.

Con todo y con eso lo peor no ha sido prescindir de "Rosaldo", no. Yo creo que está más acabado que el sistema Beta. Lo peor ha sido que, tras poner de patitas en la calle a un delantero centro, Mijatovic descubre que el equipo se queda cojo en una posición tan sensible como es la del goleador: no tenía un "plan B" porque carecía totalmente de un "plan A". Oliveira habría sido una magnífica solución, pero nadie mínimamente serio puede pensar que una operación de esas características puede cerrarse en veinticuatro horas. El "fichaje" merengue ha sido Miñambres. Pero por lo menos Calderón empieza a cumplir sus promesas: Kaká y "Rosaldo" jugarán juntos.


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