Junio 2006
30 de Junio de 2006 - 18:30:00 - Juan Manuel Rodríguez
Ya no quedan hombres de palabra. Ahora parece que Luis Aragonés sólo dijo que dimitiría si España no llegaba a semifinales del Mundial sólo porque le interesaba hacerlo. Como ahora le interesa otra cosa, pues la dice y se queda. Así, tan pancho. No me parece serio, la verdad. Luis dice que no será una simple frase (frase que, como ha quedado demostrado, dijo sin sentir) la que le eche de la selección. Será que el "sabio" le da menos importancia a la palabra dada. O, por ser algo más exactos, será que Luis le da poca importancia a su propia palabra. Bueno es saberlo. Y oportuno repetirlo: hasta el próximo año 2008 tendremos en el banquillo español a un seleccionador sin palabra. Comparado con Luis Aragonés, Iñaki Sáez se me antoja un verdadero ejemplo para la humanidad.
Coincido con mi amigo Enrique Marqués, como siempre atinado y certero, cuando afirma que los aficionados se mueven ahora mismo entre la ilusión que ha generado el seleccionador y el batacazo que nos hemos pegado en Alemania. Pero, ¿la ilusión la ha generado sólo Luis? No lo sé, dudo. Yo creo que la ilusión, posteriormente desinflada, la generó el 4-0 ante la selección ucraniana. Eso y, naturalmente, el hecho de que la afición española es buena por naturaleza. Pero, independientemente de la ilusión que casi siempre genera España (¡sólo faltaría!) entre sus propios aficionados, y dejando también de lado la famosa frasecita de marras, la verdad es que el fracaso ha sido rotundo, un desastre deportivo sin paliativos, una pena, un horror.
Sólo existe una diferencia entre las situaciones de Iñaki Sáez y Luis Aragonés. Iñaki estaba sólo, pero sin embargo Luis heredó, de su larga y dilatada trayectoria profesional, un amplio elenco de palmeros que ríen y aplauden, cual Marismeños mediáticos, todas y cada una de sus decisiones. ¿Que Luis sube? Aplauso ¿Que Luis baja? Ovación de gala. Yo, que soy más de los "Rare Earth", no le cantaré a Luis "Fuente de Amores". Váyase, señor Aragonés, váyase. Cumpla su palabra. No jure más por sus hijos. Y dimita porque España, con usted sentado en ese banquillo, ha hecho el ridículo en este Mundial.
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29 de Junio de 2006 - 18:46:05 - Juan Manuel Rodríguez
Vaya por delante que, en mi modesta opinión, este Mundial lo ha ganado la afición española por goleada. Simplemente invadieron Alemania para ver, en vivo y en directo, a su equipo, a sus jugadores, a su seleccionador. El pago a tanto esfuerzo por parte de la Federación española fue, como ya relaté en su día, el desprecio más total y absoluto. Y supongo que debería funcionar justo al revés. Me explico: si algún equipo podría permitirse el lujo de pasar de su gente, ése tendría que ser Brasil, que lo ha ganado absolutamente todo. El argumento sería el siguiente: "¿Queréis que ganemos otro Mundial, queréis celebrar otro título? Pues dejadnos trabajar tranquilitos y no nos deis la monserga pidiéndonos autógrafos y fotos a cada instante". Pero son precisamente los jugadores brasileños, que tienen todos los títulos repes varias veces, quienes se preocupan más de sus seguidores. La Federación no quiso solucionar lo que pasó en Kamen, y la impresión que vuelvo a llevarme es que la afición rayó a un nivel muy alto y los jugadores a uno alucinantemente bajo.
Luis (que tendría que haber dimitido ya a estas horas) parece que no podrá quitarse jamás el sambenito de racista que le colgaron en su día tras el desafortunado incidente protagonizado con Reyes. Pero es que, no contentos con ello, parece que ahora quieren endilgárnoslo también al resto de compatriotas suyos. Raymond Domenech, ese hombre que desconoce que Cataluña es y seguirá siendo por siempre española, acusa a nuestra afición porque un grupo de tarados, estratégicamente instalados a la llegada del autobús galo al estadio de Hannover donde iba a disputarse el partido, se pusieron a imitar a los monos. Y Franz Beckenbauer (¡qué tremenda decepción!) calificó de antideportiva la actitud de la afición española por silbar a la "Marsellesa". Lo ideal, seguro, sería que, por ejemplo en el España-Francia del otro día, Raúl, Puyol, Cesc y Villa se hubieran puesto a cantar el himno francés, y luego, en justa compensación, Zidane, Thuram, Makelele y Barthez, se hubieran puesto a "lalear" o "tatear" el nuestro. Eso sería lo ideal. Y que no hubiera hambre en el mundo. Y que todos viviéramos como hermanos. Y que no hubiera guerras. Pero, ¿pedir perdón por silbar la "Marsellesa"? ¿A quién? ¿Y por qué? ¿Pidió públicamente perdón, por ejemplo, Angela Merkel cuando se liaron a mamporros los hooligans alemanes y polacos en Dortmund?
Vuelvo a explicarlo. El racismo es un problema. La violencia también. En un estadio de fútbol conviven muchas personas, altas y bajas, flacas y gordas, listas y tontas, amantes del fútbol y gente de relleno. Quienes el otro día, tras ver a Thuram, Vieira o Makelele, se pusieron a imitar a un mono, no es que no representen a España, no, es que no pueden representarse a sí mismos. Y sucede igual con aquellos aficionados alemanes que, en el año 1998, apalearon al policía francés Daniel Nivel, produciéndole un coma de seis semanas. Aquellos criminales no representaban a nadie, y mucho menos a la cordial, respetuosa y amable afición alemana. El sitio de aquellos que imitaron a los monos debería ser el zoológico, y el de esos que golpearon a Nivel la cárcel. Solucionemos antes eso y luego iremos con lo de los himnos. Pero que Domenech y Beckenbauer no quieran ver sólo la paja en el ojo ajeno.
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28 de Junio de 2006 - 14:02:37 - Juan Manuel Rodríguez
La misma noche de la eliminación de España en la Eurocopa de Portugal, el seleccionador nacional, Iñaki Sáez, emprendió un camino equivocado al desdecirse de sus intenciones de marcharse si el equipo no sacaba buena nota en el campeonato. A excepción del propio Sáez, que, si mal no recuerdo, se autopuntuó con un "notable", el resto de mortales entendimos rápidamente que si España no había logrado clasificarse en un grupo con Rusia, Grecia y Portugal, no sólo no había aprobado sino que había hecho el más espantoso de los ridículos. Recuerdo que la misma noche de la eliminación entrevisté a Sáez en "El Tirachinas", y el seleccionador se rebrincó conmigo cuando le dije que tenía que cumplir su palabra. "Yo no dije eso". Lo dijo, vaya que si lo dijo. Luego, supongo que tras la oportuna reflexión, acompañada, eso sí, por una importante y generalizada somanta de palos, Sáez confesó y se largó con viento fresco. Aquellos fueron, sin duda, los peores días de Iñaki Sáez como seleccionador nacional. Se le fue la "pinza", como se suele decir ahora.
Anoche tuve con Luis idéntica sensación. Finalizado el partido contra Francia, eliminados de nuevo a las primeras de cambio, alguien dijo que Luis seguiría si se lo pedían "la federación, la prensa y los aficionados". Pero, que yo recuerde, después de la famosa sofronización y antes de la apasionante historia del sexador de pollos japonés, Luis gritó a los cuatro vientos que dimitiría si España no lograba alcanzar las semifinales. Puesto que España ni siquiera ha conseguido meterse entre los ocho mejores, lo primero que debe hacer Luis en cuanto su avión aterrice en el aeropuerto de Madrid Barajas es presentar su dimisión irrevocable tal y como prometió en reiteradas ocasiones.
Pero, gracias a Dios, parece que mi impresión inicial, producto de informaciones algo difusas, estaba equivocada. Poco antes de partir hacia España, otra vez con el rabo entre las piernas, convertidos de nuevo en comparsas de una competición de élite, Luis, demasiado cabalístico para mi gusto, ha insistido en que él ya dijo en su momento todo lo que tenía que decir. Tampoco le habría costado nada responder con un "sí señor, me voy, me largo, me marcho, good bye", pero habrá preferido respetar los "tiempos". El suyo al frente del equipo nacional, por mucho que nos duela, ha pasado. Como también pasó el tiempo de Ángel Villar al frente de la Federación Española de Fútbol. Aunque él, erre que erre, sigue a lo suyo. Lo último que ha dicho es que, dentro de dos años, volverá a presentarse a la reelección. Pues vale.
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28 de Junio de 2006 - 00:12:52 - Juan Manuel Rodríguez
Lo previsto: España tuvo más tiempo el balón que su rival. La posesión fue del equipo de Luis Aragonés. Francia se limitó a aguantar, ordenadita, atrás, tratando de colarle balones a Thierry Henry, más solo que la una en la delantera gala. Pero el dominio español era más falso que el beso de Judas. Consciente de la calidad y el empuje españoles, Domenech decidió replegarse. España tocaba, triangulaba bien, pero tocaba y triangulaba a ningún sitio. Tras el 1-0, fruto de un penalti clarísimo cometido sobre Pablo, la selección tampoco supo jugar con su ventaja. El empate, logrado por Ribery, un jugador maravilloso, un auténtico estilete, consiguió poner el equilibrio en el marcador poco antes de que se alcanzase el descanso.
Y en la segunda parte continuó exactamente la misma tónica. Y lo peor es que los franceses, tachados de viejos, vetustos, una generación acabada, un grupo de futbolistas que llamaban a la puerta del Imserso, tuvieron suficiente con jugar ordenados. Les bastó eso y su espíritu competitivo, aquel espíritu, humillado por algunos a lo largo de estos últimos días, que les llevó a conquistar ni más ni menos que un Mundial y una Eurocopa. Nosotros, que no hemos ganado nunca nada, ibamos a pasarles por la piedra. Ellos se limitaron a callar y decir públicamente que sí, que la selección española era más jóven, mejor y favorita en las apuestas... ¡Las apuestas!...
España, que empezó fenomenal ante Ucrania y que luego aflojó mucho ante Túnez, acabó pidiendo la hora ante Arabia Saudí. Fue de más a menos. Una selección da el salto de calidad definitivo en un Mundial clasificándose, por lo menos, para los cuartos de final. Pero es que resulta que en los cuartos de final, desafortunadamente para nosotros y aunque pueda parecer sorprendente, están los mejores. Y Francia, salvo que me demuestren lo contrario, se ganó el derecho a ser reconocida como tal. España, no.
Siempre dije que me daba miedo este partido. Creo que Luis, que se creció a medida que avanzaba el campeonato, se equivocó al hacer público el once titular con tres días de antelación. Pensé que Luis escondía un "as" en la manga, pero qué va. Jugaron los que adelantó el sábado. Supongo que Luis Aragonés dimitirá en cuanto llegue a España. Aseguró que, en caso de no lograr el pase para semifinales, se iría a su casa. Sólo quiero decir que, por lo menos, el seleccionador nacional murió deportivamente con sus propias ideas. Pero, al final, Francia fue demasiado toro para tan poco torero. Me voy del "Módulo Victoria". Mañana, lamentablemente, seguiré escribiendo del Mundial desde Madrid. Lo siento.
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26 de Junio de 2006 - 18:36:36 - Juan Manuel Rodríguez
Ya he contado muchas veces aquella preciosa anécdota que protagonizaron en su día Bill Shankly y Tom Smith, entrenador y jugador del Liverpool respectivamente. Smith trataba de convencer a Shankly de que su rodilla estaba maltrecha y que no podía seguir ni un minuto más sobre el terreno de juego. Shankly le dijo entonces lo siguiente: "¡Quítate ese vendaje! ¡Esa rodilla no es tuya, esa rodilla es propiedad exclusiva del Liverpool!". En otra ocasión, y después de retirarse medio groggy tras haber recibido un fuerte golpe en la cabeza, Pelé se fue, haciendo eses, hacia el banquillo. Alguien debió decirle al entrenador que, fruto del golpe recibido, el astro ni siquiera lograba recordar su nombre. Su respuesta fue esta: "¡Pues díganle que se llama Pelé y que vuelva inmediatamente al campo!".
Pero hoy la situación ha cambiado mucho. Tanto que, desde que el fútbol es más un negocio que un deporte, el jugador es el auténtico y genuino rey del mambo. Hoy un personaje como Shankly no tendría ningún futuro, y a aquel entrenador que le dijo aquello a Pelé le habrían cesado en el descanso del partido para poner a otro en su lugar. Valdano lo definía así: "Es tan extraño este trabajo que yo, que soy el director general deportivo, cobro menos dinero que el entrenador, y éste cobra menos dinero que los jugadores a los que dirige". Es cierto. El público paga por verles a ellos, sólo a ellos. De ahí que los dueños de los clubes quieran tenerles en palmitas. Y, tratándose de una competición como un Mundial que se gana o se pierde sólo en un mes, se tiene en cuenta hasta el último detalle, incluso el más insignificante.
Hasta la concentración de la selección española de fútbol acaba de llegar el profesor de la Universidad de Boston Leonard Zaichowsky. Zaichowsky ha trabajado con los Boston Celtics y con los Calgary Flames. Es uno de esos "trabajadores de la mente" que Luis ha querido incorporar a su equipo de trabajo. De entrada hay una cuestión que me mosquea: ni Zaichowsky ni ninguno de sus subalternos concede entrevistas absolutamente a nadie. ¿Pero su trabajo no consiste precisamente en hablar con la gente? ¿O es que son como Dinio y sólo hablan cobrando? Yo creo que el mejor psicólogo de España es Luis. El seleccionador, que hoy ha contado la anécdota de un amigo suyo japonés que es sexador de pollos, se está comiendo el Mundial con patatas. Si los Cesc, Xavi, Casillas o Puyol no tienen suficiente con las charlas de Luis y la Federación tiene que traerse a un tío desde Boston para que les convenza de que pueden ganar el Mundial, bienvenido sea si luego se elimina a Francia. Ahora bien, si caemos ante los bleus la charla habrá que echársela al tal Zaichowsky.
Posdata: ¡Cómo pasa el tiempo! Me he tirado los últimos veinticinco días llamando "Fary alemán" a un comentarista que salía en la ZDF. ¿Saben quién era? ¡El mítico Gunter Netzer! No me lo perdonaré jamás, aunque el parecido es extraordinario. ¿Alguien puede decirme si el autor de "Torito Bravo" jugó en el Real Madrid antes de conducir un taxi?
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25 de Junio de 2006 - 18:38:44 - Juan Manuel Rodríguez
La alineación con la que ha entrenado hoy Luis Aragonés constituye una auténtica declaración de intenciones. Salvo sorpresa morrocotuda, contra Francia jugará este martes el mismo equipo que lo hizo contra Túnez en la segunda parte, con Cesc sustituyendo a Senna y Raúl entrando por Luis García.
Eso quiere decir que Luis no le tiene ningún miedo a Francia, y también que, en caso de tenérselo, el seleccionador nacional no lo demuestra y prefiere morir matando, cumpliendo el ideario hasta las últimas consecuencias. Luego, naturalmente, tendremos que verificar cómo jugamos nosotros y cómo lo hace Francia, pero estoy seguro de que este es el típico partido de fútbol que los antecesores de Luis habrían planteado con España replegadita atrás y saliendo rápidamente al contragolpe.
Nunca nos fue bien bailando agarrados, para qué nos vamos a engañar; igual resulta que soltándonos un poquito la melena funciona mejor la cosa.
Antes de hacerlo en la rueda de prensa del sábado, la del "tranquilo Rey", Luis insistió en El Tirachinas del viernes por la noche en que ahora empezaba el auténtico Mundial. Y es cierto. Si en octavos de final te dan un mal golpe corres el serio riesgo de ver doble y no poder levantarte más de la lona. Méjico, por ejemplo, estuvo a punto de noquear a Argentina, una de las grandes favoritas al título. Y los sudamericanos, que salvaron con sangre, sudor y lágrimas el asalto de los chicos de Lavolpe, se verán ahora las caras con Alemania en los cuartos de final.
Empieza el verdadero Mundial, y empieza también la "limpia" en el Centro Internacional de Prensa de Munich. Esto se ha convertido en una auténtica guerra de guerrillas y, como diría mi admirado Pedro Pablo Parrado, todos vamos ya con el cuchillo entre los dientes.
¿Estará tratando Luis de manipular a Raúl?... ¿O habrán sido los "trabajadores de la mente" que se ha llevado hasta Kamen quienes le hayan aconsejado cómo conducir al capitán del Madrid?... En la televisión de Francia no hacen otra cosa que repetir machaconamente el gol de Platini a Arconada en la final del 84, y también la otra pifia, la del penalti de Raúl en la Eurocopa de 2000.
El 27 de junio Raúl cumplirá 29 años. En Sudáfrica-2010 tendrá 33. Es posible que ya no llegue a ese Mundial. Y, por si fuera poco, este martes volverá a tener enfrente a Fabien Barthez. La apuesta de Luis es arriesgada, parece que quiera saltar la banca. Si España logra la victoria y Raúl tiene una buena actuación, (más aún si marca un "gol de listo") Luis podrá presumir de haber resucitado al capitán del Real Madrid. Los raulistas volveremos a sacar pecho y presumiremos de haberlo anunciado hace tiempo. Si, por el contrario, Francia elimina a España y Raúl pasa inadvertido, Luis será oportunamente fusilado al amanecer y a los raulistas volverán a pasarnos por la quilla. Todo o nada, arriba o abajo, par o impar, ricos o pobres, vivos o muertos. Me gusta el juego, me gusta. Acepto la apuesta de Luis Aragonés. Me lo juego todo al "7", impar y falta.
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25 de Junio de 2006 - 00:03:16 - Juan Manuel Rodríguez
Pues yo, qué quieren que les diga, no me fío ni un pelo. Anoche entrevisté en "El Tirachinas" a un periodista de Radio Montecarlo y nos dijo que la concentración de la selección francesa es un auténtico polvorín. El grupo que encabeza Zinedine Zidane, el de los ganadores del Mundial del 98, está enfrentado con el grupo de los "jóvenes", liderado por Thierry Henry. Ante Togo, en un partido decisivo para los "bleus", Francia jugó mucho mejor sin Zizou sobre el terreno de juego, pero da la impresión de que Raymond Domenech es un hombre atado de pies y manos. El martes, contra España, jugará Zidane sí o sí. Se podría decir que la presencia del gran capitán se ha convertido en una auténtica cuestión de Estado. No me extrañaría nada que hubiera intervenido personalmente el mismísimo Presidente de la República: "¿Raymond?... ¿Cómo estás?... Soy Jacques Chirac... Te hablo desde el Palacio del Elíseo... Mira, sólo te llamaba para decirte lo siguiente: Zizou tiene que jugar como sea contra España... ¿Capicci?"... Y claro que Domenech lo entendió rápidamente.
No me fío. Dicen que están viejos. Dicen que están en franca retirada. Tienen a Barthez en la portería, lo que ya constituye de por sí otro punto a nuestro favor. Dicen que se van. Dicen que se retiran. Dicen que están todos para el homenaje, que las piernas ya no responden y la cabeza no está fresca. Pero, como dijo hace tiempo Jorge Valdano, el próximo 27 de junio a las nueve de la noche España deberá decidir si es toro o es torero. Sucede que este toro galo, este morlaco resabiado y con los cuernos retorcidos, es un toro herido, un toro peligroso, un toro del que, por si no ha quedado suficientemente claro, yo no me fío ni un pelo. Deseo fervientemente que Francia no sea nuestro "Islero" en este Mundial.
Por si acaso, por si falla el fútbol, Domenech ya ha empezado a calentar el ambiente. El seleccionador francés asegura que ya sabía que jugaría contra España en octavos de final, aunque él pensaba que lo harían con Francia como primera de su Grupo y España segunda del suyo. Domenech añade a continuación que con España tienen una "cuestión personal", en referencia al episodio protagonizado en su día por el seleccionador español y el jugador del Arsenal Reyes. Es cierto que, para ganar el Mundial, uno tiene que desembarazarse de todos los equipos que surjan a su paso. Pero, puestos a elegir, yo hubiera preferido el camino de Italia: Australia en octavos, Suiza en cuartos y Argentina o Alemania en semifinales. Los italianos torearán vaquillas y a nosotros nos sueltan un toro. Viejo, sí, pero con dos pitones de los que quitan el hipo.
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22 de Junio de 2006 - 17:50:02 - Juan Manuel Rodríguez
Decía Truman Capote que el periodismo siempre implica traición. De ser eso cierto, Moraci Sant'Anna, preparador físico de la selección brasileña de fútbol, ha cometido alta traición al destapar en Lance uno de los grandes misterios de la humanidad: el peso exacto de Ronaldo. Dice Sant'Anna que Ronaldo llegó a Alemania pesando 94 kilos y 700 gramos; redondeando, 95. Y que ahora, después de un mes de comida sana y ejercicio físico saludable, se ha quitado 4 kilos y 200 gramos. Esto quiere decir que Ronaldo da hoy en la báscula 90 kilos y 500 gramos. Aunque sobre el peso del delantero centro de Brasil siguen existiendo dudas razonables. Por ejemplo: por un lado Sant'Anna asegura que pesa 90 kilos y 500 gramos pero, por otro, en la página oficial que la FIFA tiene en Internet le otorgan un peso de 82 kilos. ¿Tiene infiltrados Ronaldo en la susodicha página web? ¿Posee Ronaldo una red de espías cuya única misión es ofrecer un día un peso, y otro día otro peso totalmente diferente con objeto de volvernos a todos locos? ¿Es todo una cortina de humo?
Ronaldo mide 1 metro y 83 centímetros. Aplicándole a él la misma tabla que me aplico a mí mismo, ahora mismo le sobran por lo menos siete kilos. Y hace dos meses, cuando el Real Madrid se estaba jugando la clasificación directa para la Champions League, le sobraban trece. ¡Trece kilos! ¿Qué clase de preparación física le aplicaron a Ronaldo en el Real Madrid que no fue capaz de rebajar ni un sólo gramo cuando aquí, en Alemania, ha perdido casi 5 kilos en tan sólo un mes? Y luego nos topamos con la consabida masa muscular. El traidor Sant'Anna afirma que Ronaldo está sólo medio kilo por encima de su peso ideal. ¿Sólo medio kilo? ¡Pero si le sobran 7! ¿Qué pasa aquí? ¿Ronaldo tenía una masa muscular para el PSV Eindhoven, otra para el Inter de Milan y otra distinta para el Real Madrid y la selección de Brasil? No lo entiendo. Si Ronaldo está en su peso, también lo estaba Orson Welles en "Campanadas a Medianoche". O Lou Grant. O el inspector Cannon.
Todo esto, qué quieren que les diga, me tranquiliza un montón. Si Ronaldo, que mide 1,83 y pesa ahora mismo 90,5 kilos, está sólo quinientos gramos por encima de su peso ideal, eso quiere decir que cuando pesaba casi 96 sólo le sobraban 6. A mí, según esos expertos cálculos del profesor Moraci Sant'Anna, me sobran 10. Va bien la cosa. Me sobran 10 siempre y cuando, naturalmente, mi masa muscular sea tan especialísima como la del astro brasileño. El Centro Internacional de Prensa se convulsionó nada más conocerse la noticia del peso exacto de Ronaldo. La cifra mágica son 90,5 kilos. Y bajando. Bajándolos, supongo, para luego volver a subirlos inmediatamente al olorcito rico de uno de esos churrascos que se mete entre pecho y espalda en el famoso restaurante madrileño "De María". Descubierto, al fin, el peso de Ronaldo, ya sólo nos queda por desentrañar el misterio de las estatuas de Rapa Nui. Y eso, comparado con lo anterior, sí que será cuestión de coser y cantar.
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21 de Junio de 2006 - 17:13:10 - Juan Manuel Rodríguez
Ya sé que este es un blog esencialmente mundialista pero, aún a riesgo de que se enfaden conmigo mis jefes y aprovechando un día absolutamente light en Alemania, un día sin broncas de Luis y sin demasiadas (aunque siempre hay) polémicas, no puedo resistirme a la tentación de hacer un comentario sobre lo que está sucediendo en las elecciones a la presidencia del Real Madrid. Abellán me mandó anoche la famosa campaña publicitaria de Arturo Baldasano, la de Toñín el torero, y les prometo que no daba crédito a lo que estaban viendo mis ojos... ¡Toñín el torero! El lunes por la mañana, en un hecho inédito, don Arturo había recitado de memoria la lista de bajas para la próxima temporada, metiendo en el mismo paquete a Gravessen, Pablo García y Raúl; por la noche Raúl lograba el gol del empate español ante Túnez, de forma que le agradecería mucho a este candidato a la presidencia del Madrid que, el martes 27 de junio, muy prontito, sin perder ni un sólo segundo, insistiera en el hecho de que tiene que hablar con Raúl para ver si está o no comprometido con el club. Lo digo porque esa noche jugamos los octavos de final del Mundial y, si Baldasano vuelve a hablar de él, lo mismo Raúl consigue un "hat trick", vayan ustedes a saber.
En El Tirachinas analizamos el "caso Recol", un asunto que afecta de lleno al candidato Juan Miguel Villar Mir. Tras la denuncia de la Cadena COPE, el candidato contestó con el anuncio, filtrado a la SER, de que Wenger sería el manager general del club en el caso de que él ganara las elecciones. El fichaje ya ha sido desmentido por otro de los candidatos, Juan Palacios, que a su vez fichó al piloto Fernando Alonso para vender la imagen del Real Madrid. Y digo yo, ¿no debería ser Alonso quien pagara por llevar el escudo madridista en su casco? Pedja Mijatovic, director deportivo de la candidatura de Ramón Calderón, tuvo que desmentir que fuera a compatibilizar su cargo con el trabajo de intermediario de jugadores. Y, tras haber "tocado" a Kaká, el Milán aseguró que denunciaría al candidato. Por cierto: ¿ha dimitido Calderón?
En
El Tirachinas del pasado domingo tuvimos a Calderón, Sanz, Baldasano y Palacios, los cuatro unidos contra Villar Mir por el tradicional asunto del voto por correo. Dicen que Villar lo tiene todo "atado y bien atado". Ese día dejó la silla vacía porque se temía una encerrona, pero cuando escuchó al abogado del "caso Recol" pidió inmediatamente (y tuvo) su derecho a réplica. Entretanto, Luis Gómez-Montejano clausuraba en la cárcel de Navalcarnero la Liga entre Instituciones Penitenciarias... ¡Vuelve, Florentino, vuelve!
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20 de Junio de 2006 - 13:55:41 - Juan Manuel Rodríguez
¿Problemas con las cañerías?... ¿Suciedad?... ¿Malos olores?... ¿Es usted seleccionador nacional y tiene atrancado su fútbol de ataque?... ¿Se le rebelan los tunecinos?... ¿Trata usted de entrar tozudamente por el centro pero resulta que un francés llamado Lemerre acaba de levantarle otro muro de Berlín sin que usted se de cuenta?... ¡No se preocupe! ¡No se inquiete! ¡Ya está a la venta "El Desatascador"! Coincido con la opinión generalizada en cuanto a que el mejor jugador del partido contra Túnez fue Cesc, (¿a qué esperan los candidatos a la presidencia del Real Madrid para fichar a ese pelotero?) pero el más decisivo fue, de nuevo, una vez más, el señor Raúl González Blanco. Es un día grande para los "raulistas". Es un día feliz para Dieter Brandau, último "raulista" vivo. Es un día feliz para quien esto escribe, penúltimo "raulista" vivo. ¡Incluso nos ha pedido perdón Federico Jiménez Losantos! ¡Y yo no he podido estar delante cuando ha sucedido! Pediré la cinta. Exigiré el vídeo. Esa escena tengo que rebobinarla varias veces.
Me dicen que no sea ventajista, pero, desgraciadamente, no puedo aceptar ese consejo. En "El Tirachinas" Walter García, que lleva dándome la matraca desde que empezó el Mundial, sólo acierta a definir el gol de Raúl como el gol de un chico listo. Claro. Naturalmente. Puestos a elegir, y salvo mejor opinión de mi compañero cántabro, yo, en mi equipo, a mi vera, aunque sea sentado conmigo en el banquillo, quiero a los listos. Los tontos, por favor, que jueguen con el de enfrente. Mario Puzo, autor de "El Padrino", escribió otra novela, mucho menos conocida que la saga de los Corleone, titulada "Los tontos mueren". Aquí los tontos no pierden la vida, pero se quedan sin marcar. Raúl, el chico listo, desatrancó un partido que se había puesto cuesta arriba. Y Luis no pudo por menos que reconocer en la rueda de prensa posterior que, en lo suyo, el capitán madridista "sigue siendo el mejor".
Felicidades Dieter. Enhorabuena, Ana (novia de Santi Duque). Aprovecha la situación mientras puedas, Judith (mujer de Fernando Baquero). Han sido muchos inviernos de clandestinidad. Demasiado tiempo reuniéndonos por la noche. Hemos pasado hambre y calamidades. Años teniendo que utilizar alias. Pero, por fin, salió el sol. Nuestro Raúl justificó su presencia aquí. Y eso que estaba abatido. Y si ha vuelto "El Desatrancador", ahora, de repente, imagino que absolutamente todo es posible. Desde el "Módulo Victoria" de la Cadena Cope en el Centro Internacional de Prensa de Munich les informó Juan Manuel Rodríguez, el "penúltimo raulista". Y Olé.
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19 de Junio de 2006 - 20:45:45 - Juan Manuel Rodríguez
Parece que, aunque con algunas recaídas por el camino, Luis Aragonés está logrando sobreponerse a este Mundial. También es cierto que, hasta la fecha, el seleccionador nacional de fútbol no se ha encontrado con ningún obstáculo insalvable, pero, alcanzado casi el ecuador del campeonato, eso de tener "el culo pelado" le está viniendo francamente bien al final a Luis. Esquivó con astucia, asegurando que todo había sido una broma, el episodio protagonizado con Santiago Cañizares, y ahora ha vuelto a hacer lo propio al afirmar con vehemencia que Raúl y Albelda responderán cuando sean requeridos para ello. Los periodistas desplazados hasta Kamen afirman que los dos jugadores del Valencia anteriormente citados, más Raúl y probablemente Michel Salgado, no están cómodos con su actual situación de suplentes, añadiendo a continuación que eso podría generarle a Luis, y por extensión a toda la selección nacional, un gran problema.
Anoche, en "El Tirachinas", noté a Luis realmente enfadado con la interpretación que los periodistas que están con España, que siguen todos y cada uno de sus entrenamientos y que "marcan" al seleccionador y a los jugadores, hacen de las caras de Raúl, Albelda o Cañizares. Pero si, como dicen, la cara es el espejo del alma, la del capitán del Real Madrid no expresa otra cosa que abatimiento, depresión y melancolía. A Raúl siempre le ha salvado el carácter y la mala leche, pero parece que en Alemania ha bajado los brazos. Luis, como no podía ser de otra forma, defiende a todos y cada uno de sus jugadores, consciente de que se está jugando las lentejas en un campeonato que se concentra, como mucho, en treinta y cuatro días. Está en su papel.
Ahora mismo me encuentro escribiendo este artículo en la sala de prensa del IBC de Munich, fuera del "Módulo Victoria" de la Cadena Cope. Son las cinco y media de la tarde y, por lo tanto, desconozco el marcador del España-Túnez, aunque imagino que habrá concluido con victoria española. Mañana (por el martes) les daré mi opinión sobre el partido. El horizonte del equipo de Luis está despejado, aunque circulan por ahí algunas lecturas (y no me estoy refiriendo ahora a la torpe, mediocre y vacía interpretación del independentista Carod) que me producen cierto desconsuelo. Xavi estuvo fenomenal ante Ucrania. Y también Puyol. Pero el 4-0 no fue obra de un club sino de toda una selección. Ramos estuvo perfecto. Y Pernía. Y Villa. Todos. España vive en la actualidad un momento político y social complicado, con los separatistas acogotándonos a quienes no lo somos. La selección es motivo de unión. Por favor, no miremos la filiación de los jugadores. No rompamos también la selección española. No caigamos en ese juego.
Fotos desde Alemania
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18 de Junio de 2006 - 15:21:00 - Juan Manuel Rodríguez
No le he podido preguntar por ello, pero me imagino que el maltrato tributado por los futbolistas internacionales a los aficionados españoles que tienen la santa paciencia de trasladarse a diario hasta la concentración de Kamen para verles de cerca, hacerse con ellos una rápida fotografía, arrancarles un garabato (porque lo del autógrafo es una auténtica entelequia) en un papel o en una camiseta, supondrá para Angel María Villar una simple anécdota. Aunque convendría aclarar a continuación que, para el presidente de la federación española de fútbol, todo resulta anecdótico desde que Álvar Núñez Cabeza de Vaca fuera nombrado Adelantado Gobernador del Virreinato del Río de la Plata allá por el año 1537. Y además, aunque le preguntáramos por ello, Villar emplearía en su respuesta el famoso sistema Olendorff, aquel según el cual alguien pregunta por el tiempo que hace en Cuenca y le responden que el Barcelona acaba de ganar la Champions League.
José Miguélez me cuenta que aquello es un auténtico escándalo. Si por algo eligieron Kamen como lugar de concentración era precisamente porque el hotel estaba cerquita del campo de entrenamiento. El primer día los jugadores fueron andando, pero el segundo les "vallaron" (lo que, en el argot, damos en llamar "zona mixta") y, a partir del tercero, empezaron a huir a toda pastilla en las monovolúmenes federativas. En un vehículo en el que sólo caben siete personas, llegaron a acoplarse hasta once jugadores con objeto de evitar el contacto con los aficionados. Y estos, como no podía ser de otra forma, montaron en justa cólera.
En "El Tirachinas" de esta noche trataré de tirarle de la lengua al portavoz federativo. Esta mañana han optado por quitarles los coches para impedir la fuga, pero por la tarde los jugadores han vuelto a las andadas. ¿Cuesta tanto pararse sólo quince minutitos para posar en un par de fotos? ¿Es tan difícil hacer bien las cosas? ¿Los jugadores son incapaces de darse cuenta de que están vendiendo la imagen de España en Alemania?... Y si ellos no son capaces de tener un mínimo de sensibilidad, ¿no deben ser la federación o el propio Luis Aragonés quienes les hagan ver a estos chicos que el fútbol no tiene ningún sentido, absolutamente ninguno, sin la gente que inunda las gradas?
¿Terminaremos fichando unos "agentes de movilidad" que impidan la evasión de los internacionales?... El fútbol funciona por ahora. Los futbolistas, sin embargo, no. Kamen se ha convertido en una ciudad sin ley.
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16 de Junio de 2006 - 20:58:04 - Juan Manuel Rodríguez
Los aficionados madridistas pueden dejar a un lado su complejo de culpabilidad con respecto a Ronaldo. En Brasil también le están crujiendo, convirtiéndole así en uno de los grandes culpables del vulgar debut que tuvo aquí la selección "canarinha". No hace falta ser "O Rei" Pelé para darse cuenta de que hace tiempo que el "9" no está en forma. En sólo tres semanas, Ronaldo ha sido pillado in fraganti en una discoteca, se ha enfrentado con el presidente Lula, ha llamado idiota a un periodista mejicano y ha acabado ingresado en un hospital, aquejado, según aseguran los médicos, por una "sobrecarga de estrés". ¿Estrés, Ronaldo? Pues sí señor, estrés.
Y que conste que yo no soy "anti-Ronaldo". En realidad nunca he sido "anti-nada". Pero las cosas no suelen ser porque sí. No sé qué pensarán ahora mis buenos amigos de El Mundo Jesús Alcaide y Carlos Carbajosa, defensores a ultranza del brasileño independientemente de su posterior rendimiento sobre el terreno de juego. Ellos también pensaban que Ronaldo, como ocurre con los osos en invierno, simplemente se encontraba dormitando a la espera de que surgiese una cita lo suficientemente atractiva como para despertarle de su letargo. En realidad aquella teoría no dejaba demasiado bien a Ronaldo como profesional, y resultaba un poco ofensiva para todos los aficionados merengues que le habían estado soportando (y pagando religiosamente) durante nueve meses, un largo y dolorosísimo embarazo. Pero, para mí, el jugador queda exonerado de cualquier tipo de responsabilidad en ese sentido: no podía en España y sigue sin poder en Alemania; estaba mal allí y continúa estando mal aquí. Ronaldo fue un auténtico fenómeno futbolístico mientras estuvo centrado "full time" en su trabajo. Desafortunadamente ahora es otro tipo de fenómeno.
Me gustaría que Ronie me pegara con la puerta en las narices. Lo digo sinceramente. Me gustaría que terminara el Mundial convertido en el máximo goleador del campeonato, entre otras cosas porque el próximo presidente del Real Madrid tendría así menos problemas para darle salida en el mercado. Estaría encantado de que Ronaldo acabara siendo "bota de oro", pero me parece que ésa es una visión poco realista de la situación. Este Ronaldo que vemos hoy ya no es aquel otro Ronaldo que consiguió que el flemático Bobby Robson se llevara las manos a la cabeza tras un soberbio jugadón que dio varias veces la vuelta al mundo. Como pasa con esos novios de las amigas de un vecino de un famoso que suelen desfilar por los programas del corazón, Ronaldo es sólo un "ex". "Ex fenómeno". Y "ex galáctico".
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15 de Junio de 2006 - 20:08:33 - Juan Manuel Rodríguez

Imagínense si es inoportuno Carod Rovira que, a la hora de elegir un candidato a la victoria final en el Mundial de 2006, elige precisamente a Polonia, la única selección que ya tiene hechas las maletas para regresar de vuelta a su país. Fíjense si tiene poca sensibilidad futbolística el líder de Esquerra que, en lugar de quedarse con la "Polonia buena", la Polonia de Boniek, Lato, Smolarek o Zmuda, aquella selección polaca que hizo historia en el Mundial del 82, opta por la "Polonia mala", la Polonia vulgar de Zurawski, Jelen y Bosacki, un equipo al que no hace falta empujar demasiado porque se derrumba él solito sin tocarle. Al menos Joan Saura, que probablemente tampoco vaya con España, tiene el suficiente tino de "jugársela" con Brasil, aunque, visto lo visto, el fútbol más brillante y más vistoso lo haya puesto en práctica hasta la fecha mi selección nacional, la selección nacional española.
A Munich nos llegan algunos aullidos, y eso me conduce a pensar que tenemos que estar cabalgando a la fuerza. Está bien. Me imagino que si el hijo del guardia civil ha elegido Polonia como su selección favorita habrá sido por el simple hecho de que el miércoles a las tres de la tarde vio un equipo español fuerte, compacto y cuyo único objetivo es el de regalarnos a todos, al fin, una gran alegría colectiva. Lo que reconcome realmente a los independentistas es que la furia de España sea la furia de Puyol, y también la furia de Xavi. Tras haberle sido solicitado un análisis del partido contra Ucrania, Maragall, que continúa sin enterarse de la película, destacó sólo la labor de los dos jugadores del Barça. Que nadie se engañe, el presidente de la Generalidad va por un lado y el Mundial, y me atrevería a decir que el mundo entero, van por otro bien distinto. Con el equipo español jugaron Pernía y Senna, un argentino y un brasileño recientemente nacionalizados. Nadie es tan torpe aquí como para irle pidiendo por ahí el DNI de los jugadores. Eso está gagá.
Disfruto, como siempre, leyendo a Federico Jiménez Losantos. Y espero sinceramente que, a la vuelta de este Mundial, nos quede todavía un pedacito de España. Un algo de Madrid y un trocito de Tenerife donde pienso pasar parte de mis vacaciones de verano. Yo, como le sucedió a Federico, también sufrí a la espera de que Bussaca nos la armara en cualquier momento, o que expulsaran a Luis García, o que Villa cayera fulminado por un rayo teledirigido desde el despacho de Joseph Blatter. Lo esperaba, receloso, hasta que Torres marcó el cuarto y definitivo de la tarde. Entonces salió el sol. Tengo tanto miedo y estoy tan escarmentado que, por ejemplo, no me gustó en absoluto que el suizo nos regalara un penalti que no fue. Si tienen que ayudarnos que lo hagan en el cruce de cuartos de final. Aunque, como dice hoy uno de los lectores de este blog, España puede con todo; incluso con la presencia en el palco del secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte. Superado con creces el "factor Lissavetzky", no será un polaco de adopción y un tocapelotas profesional quien frene ahora las expectativas del equipo de todos los españoles... ¿No les parece?...
Fotos desde Alemania







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15 de Junio de 2006 - 07:46:34 - Juan Manuel Rodríguez
En Argentina 78 empezamos perdiendo con Austria por dos goles a uno. En España 82 empatamos a uno con Honduras, una auténtica "perita en dulce". En México 86 perdimos por 1-0 ante Brasil en aquel famoso partido del gol de Míchel que no fue concedido por un árbitro australiano (¡pero si en Australia no juegan al fútbol!) de cuyo nombre no me da la gana acordarme. En Italia 90 empatamos a cero con Uruguay. En Estados Unidos 94 empatamos a dos con Corea. En Francia 98 perdimos por 3-2 con Nigeria. Y en Corea 2002 ganamos por 3-1 a Eslovenia. Nunca, desde el año 1978, España había arrancado tan bien un Mundial como en esta ocasión. Teniendo en cuenta que la selección nacional no consiguió clasificarse para los Mundiales de 1970 y 1974, podríamos decir perfectamente que España llevaba cuarenta años sin jugar con tanta solvencia el partido inaugural de un Mundial.
Recorro el Centro Internacional de Prensa y todo el mundo me felicita. Soy español, sí señor; soy compatriota de David Villa, el goleador del Mundial. La cara del "007" asturiano aparece en todos y cada uno de los monitores de plasma distribuidos estratégicamente por el IBC. Soy de España. Soy paisano de Sergio Ramos, Xavi y Raúl. Empiezo a hincarle el diente a mi "grilled neck of pork", algo que un cocinero alemán-alemán, un hombre de naturaleza ciertamente optimista y gesto y acento militares, trata de venderme como un filete de cerdo, pero una periodista italiana de la RAI que conocí en la Eurocopa de Portugal se acerca a darme la enhorabuena. "Felicidades, mua, mua"... Entonces me entran unas ganas locas de empezar a gritar a los cuatro vientos aquello de "¡sí, sí, sí, nos vamos a Berlín!", aunque consigo contenerme a duras penas.
Llevamos doce largos días encerrados en esta espectacular jaula de cristal para periodistas que inauguró en su día el kaiser Franz Beckenbauer, pero el estrés y los paseos por el patio han merecido la pena. Ni siquiera mis compañeros más veteranos (por ejemplo, mi tocayo Gozalo de Radio Nacional de España, la inconfundible e insustituible voz de Radiogaceta de los Deportes) recuerdan un inicio semejante a éste. El pasado 5 de junio se me ocurrió la idea de bautizar esta casita de madera que la Cadena COPE tiene arrendada en Múnich como "Módulo Victoria", y diez días después mi equipo ha vencido. ¡Mira que si España ganara este Mundial!... Danke, señora. Danke, caballero. Que sí, que sí, que yo también soy español... Y el pichichi del Mundial ha nacido en Langreo. El único milagro que no puede obrar el 4-0 es la transformación de este acartonado "grilled neck of pork" de mi amigo el cocinero alemán-alemán en un sabroso, sangrante y jugoso filete de lomo de buey de "La Chimenea" de mi amigo Vicente. A fin de cuentas, nadie es perfecto.
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13 de Junio de 2006 - 10:36:28 - Juan Manuel Rodríguez
Surrealista. Luis Aragonés jura por sus hijos que la bronca con Santiago Cañizares fue sólo una broma. De las imágenes que he podido presenciar del entrenamiento no se deduce que el seleccionador le estuviera contando un chiste al portero, pero, como él mismo nos dijo por la noche en "El Tirachinas", los periodistas tenemos dos opciones: creerle o no creerle. "Son las cosas de Luis", repiten machaconamente desde la concentración de Kamen. Joaquín, por ejemplo, afirma que si Luis te pega un cabezazo lo hará siempre desde el cariño más afectuoso. Vamos, al más puro estilo de Florentino Pérez. En cuanto a la reunión que protagonizó con todos los jugadores, Luis contó que simplemente quería explicarles la actitud que deben tener en un evento de estas características. Mal vamos si a uno sólo de los veintitrés futbolistas que están en Alemania hay que explicarles ahora qué significa y cómo se juega un Mundial.
Otra frase más de Luis: "Os he enseñado el traje, dejadme que yo elija la corbata"... ¡Y yo que pensaba que Luis era un Adán!... Ahora resulta que el seleccionador tiene un armario que para sí quisiera Imelda Marcos. La "corbata" podría ser Cesc, pero, si es verdad que Luis compró el traje hace tres meses, hay que reconocerle al seleccionador que nos lo ha ocultado muy bien durante todo este tiempo. A todos, también a los jugadores.
Y otra frase más, ésta pronunciada por Raúl: "Estoy vacunado contra las esquelas que aparecen a diario con mi nombre". Yo creo que no, que Raúl no está vacunado sino ciertamente cabreado con quienes llevan desgastándole desde septiembre de 2004. Y creo que lo han conseguido. Personalmente el debate me aburre un poco. Walter García, reconocido antimadridista y destacado miembro de la "Liga anti-Raulista", le preguntó a Luis si él visualizaba una alineación titular sin Raúl, y en "El Tirachinas" estalló la Guerra del Vietnam. La pregunta, profundamente capciosa, hirió al seleccionador nacional. Durante seis años Javier Clemente se convirtió en la diana contra la cual poder lanzar todos los dardos del Mundial. A Luis no le ha hecho falta. Aquí absolutamente todos los dardos van dirigidos contra el capitán. Puede que él esté vacunado, pero yo sin embargo no lo estoy. Y empiezo a notar el desgaste, qué quieren que les diga. No querría decepcionarte Dieter, pero tengo la intuición de que la "Liga anti Raulista" ya nos gana por 1-0... Mándame una vacuna, compañero.
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12 de Junio de 2006 - 11:36:48 - Juan Manuel Rodríguez
La prueba del algodón no engaña. Algo falla en la concentración de la selección española cuando Luis Aragonés ha tenido que reunirse con todos los jugadores para decirles que él lo tiene todo meridianamente claro y que no se va a dejar influenciar por nadie. Lo peor no es que se cortocircuite la comunicación con los periodistas, que al fin y al cabo terminamos largándolo todo, sino que falle también la comunicación con los propios jugadores, los auténticos protagonistas de este invento. Quedamos por lo tanto en que la indefinición de Luis ha afectado de tal modo a la relación con sus seleccionados que éste se ha visto obligado a reunirles para expresarles sus ideas. Y resulta llamativo incluso el escenario escogido para hacerlo: el campo de entrenamiento, delante de todos los medios de comunicación.
¿El hotel de Kamen ni siquiera tiene una salita de conferencias para que Luis deba pegarles tres gritos a sus chicos delante de todos los periodistas?... ¿No podría haberlo hecho en el comedor?... ¿O en el gimnasio?... ¿O en su habitación?... ¿O en el cuarto de baño?... Esta rocambolesca situación me lleva a hacerme la siguiente pregunta: ¿Quiere explicarse Luis, o lo que está pretendiendo en realidad el entrenador es demostrarnos a todos que quien manda en la selección es él? Yo me inclino por pensar esto último. ¿Por qué?... Muy sencillo. Inmediatamente después del cónclave colectivo, Luis tuvo otro incidente con Santi Cañizares. Y baste decir que Luis finiquitó el altercado con la siguiente frase: "y si no, a casa"... ¿Era necesario someter a esa humillación a "Cañete", un tipo conocido por su seriedad, profesionalidad y competitividad?
Creo que fue Miguel Ángel Muñoz quien comparó en "El Tirachinas" esta situación con aquella otra que Luis protagonizara con Romario cuando era entrenador del Valencia. Comparto su opinión. Luis se enfadó mucho conmigo cuando dije hace años que, en mi modesta opinión, no estaba tratando de explicarle a Romario que tenía que ser más profesional o que debía tomárselo más en serio sino que sólo quería publicitar su imagen de entrenador duro, de hombre que no se casaba absolutamente con nadie, tampoco con las estrellas. A día de hoy seguimos sin saber qué sistema utilizará España ante Ucrania, dónde jugará Villa y si al final lo hará o no Raúl. Pero algo sí ha quedado claro: la estrella de nuestra selección es Luis Aragonés Suárez. Será él quien tire del carro. Rezaremos para que esté más brillante que hasta ahora.

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10 de Junio de 2006 - 18:04:12 - Juan Manuel Rodríguez
Nadie entiende bien a Luis Aragonés. Realmente nuestro seleccionador nacional es un gran incomprendido. Por ejemplo, David Villa, máximo goleador español, desconoce también cómo jugará España en su partido del próximo miércoles contra Ucrania. Acabamos de grabar con él una entrevista para "El Tirachinas" y nos lo ha confesado abiertamente. El delantero centro del Valencia intuye que Luis lo tiene claro, pero, si escogiéramos a Villa como el termómetro de las certezas del vestuario español, la conclusión que extraeríamos es que lo único que saben nuestros jugadores es que no saben nada. Vamos, como nos sucede al resto. En un equipo sin goleadores, con Morientes viendo el partido tan fresquito en su pisito de Madrid, Luis se ha empeñado en sacar de su sitio a nuestro "007" por antonomasia. El, naturalmente, contesta que jugará allá donde le ponga el "mister". Pero donde hace daño Villa es arriba y no pegado a una banda.
A Luis tampoco le comprenden los periodistas alemanes. Y no me refiero sólo a esa factoria amarillista conocida como "Bild", sino también a la prensa considerada seria. El otro día, a su llegada al aeropuerto de Dortmund, alguien fue a ofrecerle al entrenador un ramo de flores. Sorprendentemente Luis lo rechazó, y luego quiso explicarlo de la siguiente forma: "me van a dar a mí un ramo de flores cuando no me cabe por el culo ni el pelo de una gamba". Esa actitud de Luis, en un país como éste en el que no paran de decirte "danke", "bitte" y "guten tag" a cada paso que das, está siendo objeto de otro debate paralelo tras el surgido a propósito del sistema táctico que empleará nuestro seleccionador en el Mundial. Hay quien dice que Luis, un supersticioso de mucho cuidado, rechazó el ramo porque entre sus flores predominaba el color amarillo. Otros creen que el éxito (¿qué éxito?) se le ha subido a la cabeza. Circula una "versión light" según la cual Luis simplemente es alérgico a las flores, y otra, mucho más "heavy", que afirma que Luis quiso decirle al comité de recepción que se metiera el ramo por donde le cupiera...
Aún así no quiero que cunda el pánico en España porque, tras el gesto de Luis, las gentes de Dortmund siguieron sonriendo como si nada hubiera sucedido. Y ahí es donde entra en juego la quinta y definitiva versión del incidente, y es que nadie conocía el significado exacto de las palabras "culo" y "gamba" en español. Dentro de lo que cabe pueden considerarse unos afortunados: los futbolistas del Atlético de Madrid todavía recuerdan el día que les dijo a todos que les iba a sofronizar en bloque.
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10 de Junio de 2006 - 15:21:46 - Juan Manuel Rodríguez
¡Y qué postales!





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9 de Junio de 2006 - 18:54:28 - Juan Manuel Rodríguez
No creo que exista ninguna norma escrita según la cual uno de los mejores futbolistas de toda la historia tenga que ser además un tío elocuente, una persona que diga cosas interesantes y que analice los temas en profundidad. Dice Eduardo Gonçalvez, más conocido futbolísticamente como "Tostao", poseedor de una de las mejores piernas izquierdas del último medio siglo, que si la selección nacional española sigue con Raúl sólo llegará a los cuartos de final; pero el caso es que nuestro glorioso equipo nacional sólo ha conseguido superar esa ronda en una ocasión desde que el campeonato se pusiera en marcha allá por 1930. El problema que me tiene obsesionado y que a continuación paso a exponerles aquí es el siguiente: ¿Cómo será posible que en 76 años España sólo haya sido semifinalista una vez cuando Raúl todavía no ha apagado las 29 velitas?...
No puedo comprender cómo Javier Clemente, José Antonio Camacho, Iñaki Sáez y Luis Aragonés han podido insistir siempre, una y otra vez, tozudamente, en convocar a Raúl con lo sencillito que habría sido dejarle en su casita para que España llegara, por lo menos, a unas semifinales. ¿Se podría acusar a los últimos cuatro seleccionadores de prevaricación deportiva?... Y si Tostao, que vive en Belo Horizonte, posee una información tan jugosa, ¿cómo es posible que carezca de ella, sin embargo, la Federación Española de Fútbol? ¿Acaso quiere impedir Ángel María Villar que España gane el Mundial para ahorrarse así las primas?... Les prometo que llegaré hasta las últimas consecuencias de este espinoso asunto. Tiraré de la manta como prometió hacer en su día el doctor Alfonso Cabeza. Esto no se puede pasar por alto. Me parece escandaloso.
Ahora en serio. No me extraña que Raúl esté hasta las mismísimas narices de una polémica tan estéril y con tan poca sustancia como ésta. Y lo peor es que me parece que, entre todos, estamos desgastando al capitán inútilmente. ¿No deberían ser los defensas de Ucrania los que le pegaran pataditas a la altura de los tobillos? ¿Vamos a ser nosotros mismos los que agotemos psicológicamente a Raúl antes de que empiece a rodar el balón para España?... Mentiría si dijera que no me lo puedo creer, porque la verdad es que me lo creo. Pero no quiero que nadie se suba luego al carro cuando Raúl, en vez de ser ese problema que vaticina todo el mundo, se convierta en una de nuestras soluciones. Una cosa es lo que diga Tostao, y otra bien distinta que estemos todos "tostados". Yo me quedo con la historia de la pitonisa de Endor.
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8 de Junio de 2006 - 18:58:51 - Juan Manuel Rodríguez
Les contaré un pequeño secreto: me pone de los nervios entrevistar a Ángel María Villar. Utiliza las mismas respuestas para todas las preguntas imaginables que puedas hacerle, de forma que, dependiendo del día que toque, te responderá con la opción "A", "B" o "C" independientemente de que tú le estés preguntando por su color favorito, el cine de los hermanos Cohen o el sentido de la vida. Del tono utilizado en todas y cada una de sus respuestas se deduce claramente que está encantadísimo de haberse conocido y que, si por él fuera, seguiría tomándonos a todos el pelo desde la presidencia de la FIFA, el Ministerio de Sanidad, el Foreign Office o la mismísima Casa Blanca. Y por mucho que lo intento no consigo evitar imaginármelo tocando el ukelele, bailando la conga de Jalisco o blandiendo un matasuegras. Porque, en el fondo, para Ángel María Villar Llona todos los días del año son 31 de diciembre y cuando hablas con él existe la posibilidad de que le pilles con la boca llena de turrón del blando.
Hoy estoy un poquito más acelerado por eso precisamente, porque acabo de entrevistar a Ángel Villar. La noticia del día es que la Federación por él presidida no ha conseguido contratar un seguro que cubra las desorbitantes primas de la selección, de forma que si España, ojalá sea así, ganara el Mundial, él tendría que aflojarle a cada jugador la bonita cantidad de 540.000 euros. El señor Villar me ha tranquilizado plenamente al asegurarme que, en ese caso, la Federación respondería. ¿Cómo? ¿Vendiendo la Ciudad del Fútbol de Las Rozas? A las dos y media de la tarde, el Consejo Superior de Deportes estudiaba la posibilidad de mandarle una comunicación a Villar no haciéndose responsable subsidiario de un eventual triunfo español en el Mundial que obligaría a la RFEF a pagar un total de catorce millones de euros. Pero eso a Villar le da lo mismo. ¿Será por dinero?
Ni se me pasa por la imaginación que Villar esté haciendo ahora con las primas de la selección lo mismo que hacía aquel caballero del "Lazarillo de Tormes" que, totalmente arruinado, estaba obsesionado por mantener las apariencias de cara al exterior y, aunque no podía comer todos los días, siempre salía de su casa con un palillo entre los dientes. Lo que ya sería realmente increíble es que Villar, el hombre para el que todos los días son 31 de diciembre, estuviera lanzando un órdago a la grande con tres pitos, consciente de que España no tiene ni una sola posibilidad real de hacer algo grande en este Mundial. Villar salió hoy del Congreso de la FIFA con un palillo entre los dientes. "Ñam, nam... ¡Qué rico!"
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7 de Junio de 2006 - 20:52:42 - Juan Manuel Rodríguez
Ronaldo es la auténtica comidilla del Centro Internacional de Prensa. Al parecer han pillado al fenómeno de juerga a las seis menos cuarto de la madrugada, liderando un gruppeto de otras seis unidades. Acompañando al delantero centro del Real Madrid se encontraban también sus compañeros de equipo Roberto Carlos y Robinho, además de Emerson, Adriano, Cafú y Julio César, de forma que aquí podría aplicarse perfectamente eso de que mientras "unos crían la fama, otros cardan la lana". De hecho, si a Parreira se le hubiera ocurrido organizar un entrenamiento sin previo aviso, lo más práctico para la Confederación Brasileña de Fútbol habría sido dirigirse directamente al gerente de Galerie, una famosísima discoteca que suelen frecuentar los futbolistas del Eintracht de Frankfurt.
De todas formas, y tras ponernos al habla con Alex Miller, colega de Radio Récord, no parece que la noticia haya caído tampoco en Brasil como una auténtica bomba. Es más, Miller, un tipo realmente simpático, lejos de criticar su actitud, justificaba la juerga de sus compatriotas, preludio de otra que se produjo tan sólo una semana antes en Lucerna. De Adagio, los cariocas pasaron directamente a Galerie. Y como la FIFA, que se sepa, no ha publicado todavía un vademécum sobre cómo llevar a cabo una concentración, no seré tampoco yo quien les eche la bronca a estas alturas de la película. Es más, ese aire bon vivant, ese toque distraído y festivalero les ha ido siempre francamente bien a los brasileños en casi todos los mundiales en los que han estado presentes. Debe ser que para jugar al fútbol relajado no hay nada mejor que relajarse con anterioridad.
Y hablando de relajación... Hoy hemos estado presenciando un desfile de ropa interior patrocinado por la marca Triumph. Entre las modelos se encontraban Raica Oliveira, novia de Ronaldo; Alena Seredova, novia del portero Gianluigi Buffon; Lena Gercke, ganadora de un concurso de televisión que presenta Heidi Klum por estos lares; y Pamela Díaz, esposa del jugador chileno Manuel Neila de Unión Española. Y, si quieren ustedes fiarse de mi opinión, el
lead informativo sería más o menos el siguiente: "¡Que viva Chile!". Entendiendo este blog como un servicio social que tiene como destinatarios finales a los lectores de
Libertad Digital, prometo que intentaré colgar algunas fotos para que sean ustedes mismos quienes juzguen.
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7 de Junio de 2006 - 15:05:40 - Juan Manuel Rodríguez






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6 de Junio de 2006 - 21:38:54 - Juan Manuel Rodríguez
¿Cómo se dice? "Cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo". ¿Es así? Mientras los periodistas esperamos ansiosamente a que este viernes empiece a rodar por fin el balón, por este Centro Internacional de Prensa instalado en Munich han empezado a circular listas de todos los colores y tamaños. La de los futbolistas más guapos del Mundial la encabeza Roque Santa Cruz, pero la lista de primas está sólidamente liderada por la selección española. ¿Será así de generoso Ángel María Villar también en su vida privada o lo que pasa es que, en el fondo de su corazón, piensa que tenemos poco que hacer y que tampoco arriesga demasiado arruinándose sobre un papel?
El otro día me dijeron que hay unos grandes almacenes muy conocidos que te regalan todo lo que compres a lo largo del mes de junio si España acaba ganando el Mundial. ¿Generosidad? Probablemente ese sea el mismo tipo de generosidad que muestra con sus seleccionados Ángel María Villar. Los brasileños, por poner un ejemplo muy gráfico, han acordado con sus jefes tres veces menos primas que los españoles, lo que quiere decir que tienen aproximadamente diez veces más posibilidades de llegar a la final del próximo 9 de julio.
Pero es posible que Villar y los grandes almacenes anteriormente citados no hayan valorado aún el temible "efecto ZP". Zapatero, acompañado en todo momento por su secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte, ha estado despidiendo hoy mismo a la selección española. Y, absolutamente fiel a ese discurso cristalino que suele caracterizarle, el presidente del Gobierno ha realizado la siguiente declaración institucional: "Estoy convencido de que esta vez sí". Esta vez sí, ¿qué? ¿Esta vez sí... ganamos el Mundial? ¿Esta vez sí... superamos el sarampión de los cuartos de final? ¿Esta vez sí... nos volvemos para casa en la primera fase? Gracias a Dios que no se le ha ocurrido proponer una alianza futbolística de civilizaciones. El 23 de junio jugamos contra Arabia Saudí y, sinceramente, no quiero ni imaginarme a Luis Aragonés con un turbante árabe y a Jesús Paredes bailando la danza del vientre.
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