30 de Mayo de 2012 - 10:38:44 - Juan Manuel Rodríguez - 127 comentarios
No hace falta ser Hércules Poirot para encontrar una conexión entre las declaraciones de Josean Querejeta (otro que nunca habla de los árbitros) del otro día y la bochornosa actuación de anoche en el Buesa Arena de los señores Martín Bertrán, Pérez Pérez y Araña. Si yo fuera árbitro trataría de que ese tipo de presiones en momentos decisivos de la temporada no me afectaran o, en todo caso, me influyeran pero negativamente de cara al infractor; quiero decir que si yo fuera por ejemplo Bertrán y Querejeta saliera por peteneras poniendo a parir a los árbitros del segundo partido entre el Real Madrid y el Caja Laboral intentaría ser justo y equitativo y, en su defecto, consideraría muy seriamente la opción de que esos insultos (porque lo que hace Querejeta es poner en duda la honorabilidad de los colegiados) penalizaran a quien los ha proferido y no a quien se ha comportado correctamente. Nada de eso sucedió ayer en Vitoria: Querejeta se quejó y Bertrán, Pérez al cuadrado y Araña le cocinaron un arbitraje a su gusto.
Ahora me entero de que Juan Carlos Sánchez respondió a Querejeta pero, con todos mis respetos para el director de la sección de baloncesto merengue, mientras que él es peso pluma en la ACB, el presidente del Caja laboral es un auténtico peso pesado y las declaraciones del bueno de Juan Carlos encontraron un nulo eco mediático. Lo que me conduce directamente a la siguiente conclusión, que resulta terrible: quien tiene el poder lo utiliza en su propio beneficio, lo hace además con total descaro, a la vista de todos, a la luz del día y sin miedo a consecuencias que se sabe que jamás van a producirse. En el play off entre vitorianos y madrileños queda un cuarto partido y, en teoría, un quinto encuentro en Madrid, pero yo iría haciendo las maletas con cierta meticulosidad y cerrando los billetes de avión y la reserva del hotel para Waikiki.
Esto que digo yo aquí debería haberlo expresado anoche Pablo Laso pero no lo hizo o, lo que es bastante peor, se quedó a medias. La excusa del entrenador del Real Madrid es que él no está a la misma altura de Josean Querejeta como si este ex jugador de baloncesto hubiera sido nombrado de repente Duque de Clarence, Lord del Mar, Señor de las Islas y Barón de las Chimbambas; Laso vio lo que vio, porque lo vimos todos, y no parece de recibo que te sacudan un soplamocos que puede apearte perfectamente de aquello por lo que llevas peleando diez meses y tú contestes al palo con la lectura del protocolo de Kioto sobre el cambio climático. Mourinho no lo habría hecho. Mourinho habría ido a la guerra con armas y bagajes contra el Lord del Mar. Pero suficiente tiene Mourinho con el fútbol para meterse también en los líos de la canasta.
29 de Mayo de 2012 - 11:31:06 - Juan Manuel Rodríguez - 180 comentarios
No se sabe muy bien ni cómo ni por qué (bueno sí, la portada de hoy del diario Marca en la que el "sabio" vuelve a sacar la ametralladora dialéctica) el affaire Luis Aragonés-Raúl González Blanco, todo un clásico del fútbol español, volvió a cobrar actualidad anoche en Futboleros debido a las declaraciones del ex seleccionador nacional de fútbol. Lo que yo quiero decir al respecto ya lo he dicho y escrito aquí mismo a lo largo y ancho de todo este tiempo, aunque hoy añadiré el dato de que Raúl dejó de ir a la selección un 6 de septiembre de 2006 y que nunca, jamás, en ningún momento a lo largo de todo este tiempo ha sacado ni una sola vez los pies del tiesto en este asunto o se ha referido en público a Luis de forma poco respetuosa. No hay más que ver las últimas declaraciones (de ayer también) del gran 7 de España para observar el cariño con el que habla de su equipo.
Al contrario sí ha sucedido; a Luis le pillaron en su día con el carrito del helado, y no de fresa precisamente, cuando el tema estaba todavía calentito y crujiente, en varios renuncios y, aunque con el paso de los años el asunto ha ido perdiendo actualidad, tuvimos que asistir al bochornoso espectáculo de contemplar cómo el hombre de la personalidad arrolladora, el hombre al que no le cabe el pelo de una gamba, el hombre que no se casaba con nada ni con nadie se veía en la triste y penosa obligación de tener que ofrecer su subjetiva versión de los hechos a través de sus amiguetes de la prensa, una serie de interlocutores a quienes yo, con infinitas dosis de generosidad por mi parte, sólo bauticé como satélites; eran algo más que eso, por supuesto, pero no quiero ponerme desagradable a estas alturas de la película.
Por cierto que tampoco es que Luis estuviera demasiado elegante y fino con su colega Del Bosque durante el pasado Mundial, más bien al contrario; luego Vicente, en vez de tomarse justa venganza, le devolvería cariño y elegancia por cada uno de sus múltiples desagravios. Yo sé por qué los satélites de Luis creen que el ex seleccionador "cortó" a Raúl, Míchel Salgado y Cañizares, lo he oído cientos de veces; pero, y ya que hoy mismo Aragonés vuelve a hablar, aunque sin dar nombres, de su terrible batalla contra los egos como de la primera piedra sobre la que se levantó esta nueva selección española de fútbol, sería correcto que el ex seleccionador dejara a un lado a sus traductores y, por una vez, diera él mismo la cara. Lo digo, más que nada, porque a lo mejor Raúl, Salgado o Cañizares quieren dar una versión distinta a la ofrecida por los Cantores de Híspalis del señor Aragonés.
27 de Mayo de 2012 - 16:42:31 - Juan Manuel Rodríguez - 277 comentarios
Luego, y ojalá sea así, España ganará la próxima Eurocopa por la sencilla razón de que sigue siendo de largo la mejor selección de todas, pero la lista definitiva que Vicente del Bosque ha hecho pública hace un rato pasará a ser por los tiempos de los tiempos la lista de un ausente, el goleador rojiblanco Adrián, que ha hecho méritos sobrados para formar parte del grupo de veintitrés futbolistas que nos representarán en Polonia y Ucrania. Claro que la misión de cualquier seleccionador, y más la de uno que viene de ganar ni más ni menos que un Mundial y que cuenta probablemente con la mejor generación de jugadores de nuestra historia, nunca resulta sencilla, pero si hemos podido aguantar que unos indocumentados le enseñen sus posaderas al Rey Juan Carlos y otros tantos, que no se representan ni a sí mismos, piten nuestro himno nacional, imagino que Vicente del Bosque sabrá superar también el trance de un par de críticas sueltas.
Demos por debatido eso de que todos los españoles llevamos un seleccionador dentro y que el único que decide, que es el de verdad, el fetén, tiene un sentido global y no individualizado del equipo nacional. Superemos también eso de que Del Bosque, que es el que toca ahora, busca en Negredo algo que no puede ofrecerle Adrián o que éste último irá a los Juegos y por eso se pierde la Eurocopa. Nada de eso es cierto o lo es, sí, pero a medias. Yo creo que, en aras del mantenimiento de la estructura esencial de un bloque compacto y que ya nos ha dado dos éxitos muy importantes, Del Bosque sacrifica a algunos futbolistas que simple y llanamente se han salido esta temporada, como es el caso de Adrián, probablemente porque nunca han formado parte de la "gran familia". Del Bosque, que no es un padre ni un padrino sino un entrenador, siempre podrá aducir en su defensa que lleva a los que más le gustan, pero en mi opinión no está llamando a los mejores.
No entiendo la ausencia del jugador colchonero, que ha sido uno de los jugadores revelación de la temporada 2011-2012, del mismo modo que no puedo comprender la presencia en su lugar de Negredo o las de Albiol, que lleva desaparecido en combate todo el año, y Reina; en el caso de Pepe, que por lo que me cuentan es un chaval extraordinario, no es justificación suficiente el que vaya como tercer portero y no vaya a jugar: si no va a jugar, que no se lleven tercer portero y que vaya Adrián en su lugar, y si existe una remotísima posibilidad de que lo haga, que vaya otro guardameta que se lo haya merecido más. Poco más se puede discutir, según mi criterio, y ahí incluyo por supuesto la convocatoria de Torres, Pedrito, Cazorla, Cesc e incluso Navas, pero lo discutible clama tanto al cielo que hay que decirlo, gritarlo casi, bien alto: "¡Adrián selección! "... Se lo ha ganado a pulso y no se lo han dado.
26 de Mayo de 2012 - 18:22:02 - Juan Manuel Rodríguez - 145 comentarios
Hagiógrafos tiene ya a patadas el señor Guardiola como para que venga yo ahora a masajearle los pies y lavarle las axilas al ex entrenador culé con todo lo que he dicho y he escrito sobre él. Como una cosa no quita la otra, y pese a que siga sin creerme un ápice su personaje ni me parezca tan fantástico el fútbol practicado por su equipo, vaya desde aquí por supuesto mi deseo sincero de salud y de felicidad tanto para él como para sus familiares y amigos. No conozco personalmente al señor Guardiola y, puesto que tiene por norma no conceder entrevistas a nadie, tampoco creo que tenga ocasión de conocerle en el futuro, pero no me hace falta ser ciudadano de Kafiristán para saber que si se corta afeitándose sangrará inevitablemente como el resto y que su sangre será de color rojo como la de todos debido fundamentalmente a la hemoglobina.
El señor Guardiola se va dejando atrás un ciclo de títulos difícilmente igualable (14 en 4 años) y, probablemente consecuencia de ello, también una cohorte de palmeros tan rocosa como inquebrantable, un grupo compacto y más guardiolista incluso que el propio Pep, una sociedad que ha ido creciendo y creciéndose a medida que Mourinho, su alter ego futbolístico, iba cobrando mayor protagonismo en una Liga que parecía rendida a los culés. No en vano, al no parar de comparar sus éxitos con los del portugués, el guardiolismo más recalcitrante no está dejando dar un "paso al costado" (Valdanágoras dixit) con total tranquilidad a su héroe. La nueva cantinela es que el señor Guardiola ha ganado tantos títulos en tantos años mientras que Mourinho "sólo" ha ganado cuántos en otros tantos. Falaz. Infantil. Poco serio.
Mientras que para valorar la auténtica dimensión del señor Guardiola como entrenador habrá que esperar a que dirija a otros equipos en otros países, eso con Mourinho no es necesario; el portugués ha entrenado en su país natal, en Inglaterra, en Italia y ahora en España conquistando Ligas y Copas en todos y, puesto que aún es posible que lo logre en el Real Madrid, Champions en dos de tres. El señor Guardiola, y por ahí he comenzado, ha protagonizado un ciclo de éxitos verdaderamente abrumador y aplastante, muy similar, por poner un ejemplo reconocible y reciente, al de Sacchi en el Milan, y de características parecidas puesto que Arrigo también sacó partido de una generación de futbolistas irrepetible. Mourinho, que ahora tiene un plantillón, lo ha ganado todo con jugadores buenos, regulares y malos. Uno y otro, pues, no son comparables: José Mourinho es, a día de hoy, indudablemente mejor. Dejen, pues, señores guardiolistas descansar tranquilo al señor Guardiola. Que coja fuerzas mientras Mou carga las pilas... entrenando.
25 de Mayo de 2012 - 19:47:19 - Juan Manuel Rodríguez - 203 comentarios
Ya he perdido la cuenta del número de veces que he oído que Esperanza Aguirre respondió libremente (cuestión harto llamativa en los tiempos que corren y que dejó en un clamoroso fuera de juego a la totalidad de la clase política nacional) a una pregunta del periodista Arcadi Espada porque había que desviar la atención del déficit de la Comunidad de Madrid o de "lo de Bankia". El argumento, por supuesto, no se tiene en pie y, de ser cierto, convertiría esta operación en la más perfecta "cortina de humo" de la historia puesto que requeriría de la complicidad previa de Aguirre con los grupos políticos independentistas que fueron primero al Congreso de los Diputados para pedirle a los suyos que utilizaran la final de la Copa del Rey como altavoz para sus reivindicaciones, tal y como hicieron por cierto en 2009. Tampoco sé cómo podría desviar nadie la atención de "lo de Bankia" cuando cada hora que pasa, cada minuto que transcurre se produce una nueva noticia negativa al respecto de la Caja de Ahorros.
La virtud que, en mi modestísima opinión, posee la señora Aguirre es que dice lo que piensa en Madrid, que es desde donde escribo estas líneas, Barcelona, Bilbao, París o Washington D.F sin valorar las posibles consecuencias que ello pueda acarrearle. De ahí justamente que, en unos tiempos como los actuales en los que casi todo el mundo (también en mi profesión) sestea, enjuaga, engrasa, masajea y toca el violín, el violón y el clavicordio, la presidenta de la Comunidad se haya convertido en una suerte de rara avis, una pieza política que resulta muy apetecible abatir incluso para sus propios compañeros de partido. Aguirre es más peligrosa si cabe porque está de vuelta de todo y cuando iba ya volvía con respecto a muchos de sus colegas de profesión. En cualquier país civilizado del mundo harían lo posible por conservar a la señora Aguirre, pero aquí la crucifican de lunes a viernes y la lapidan los fines de semana; y lo mejor de todo es que a ella simplemente le resbala.
De la traducción que he tenido ocasión de leer del artículo italiano de Santiago Segurola en la que éste da su opinión sobre la final, la ciudad de Madrid, el Rey o la dictadura de Franco (¡qué habría sido de algunos y cómo habrían sobrevivido sus carreras sin la presencia del general!) sólo se me ocurre esperar que sea lo más exacta posible para, a renglón seguido, decir que se le ha pasado por alto el pequeño detalle de contarle también a sus lectores de Rímini, Bérgamo, Lecce o Lucca la parte contratante de la primera parte, o lo que es lo mismo la presencia de grupos independentistas elevando a las puertas del Congreso una propuesta para que se pitara el himno o se ofendiera al Príncipe Felipe al inicio del partido. Nada que objetarle a Santi sobre el escenario del partido salvo recordarle, sin ánimo por supuesto de polemizar con él o con el ánimo de hacerlo, que alguna final copera más (y, dicho sea de paso, también algún partido de España más) se ha jugado en el estadio Santiago Bernabéu que en San Mamés o en el Camp Nou. ¿Por qué será, será?...
En cuanto a Madrid... Claro que la gente se ha hecho una idea de la capital de España, no en vano es de largo la ciudad más visitada por los turistas tanto de dentro como de fuera de nuestro país; y eso que aquí no hay playa. Yo, que soy madrileño y que, gracias a Dios, no he tenido nunca que ir a buscarme la vida fuera de aquí, doy fe diaria de la proverbial hospitalidad de mis conciudadanos; es tanta la generosidad del madrileño y tan relajado el ambiente aquí vivido que se soporta incluso con cierto toque estoico que vengan de fuera a insultarle sin que nadie mueva ni medio músculo de la cara. Y esta noche que gane el mejor. Como dije el otro día, imagino que un país que consiente que la madre de una criatura violada, atropellada y posteriormente quemada tenga que ir por ahí mendigando justicia para su hija sin que nadie haga nada podrá tragarse también, si es que al final sucede, el sapo verde de tener que ver cómo se pita el himno nacional y se ofende al heredero al trono. No pierdo la Esperanza, así, con "E" mayúscula, de que esto cambie algún día.
24 de Mayo de 2012 - 12:12:57 - Juan Manuel Rodríguez - 338 comentarios
Bendito Roca. Benditos sus platos de ducha, sus sanitarios, sus grifos y sus espejos. Bendita la colección Victoria completa, los bidés, los inodoros, los rociadores y las mamparas. Nunca, jamás, una reforma en los baños estuvo tan justificada como la que nos consta (sí, sí, señor Freixa, nos consta) que se está llevando a cabo en el estadio Santiago Bernabéu. No me cabe la menor duda de que, viendo la que se está montando tras las sensatas declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, a Enrique Cerezo, que pone campo, le empieza a pesar ya que el estadio Vicente Calderón pueda pasar a la historia (ojalá que no sea así) por el akelarre independentista que algunos parecen empeñados en organizar mañana más que por el partido de fútbol entre Athletic Club de Bilbao y Fútbol Club Barcelona.
Por cierto que la señora Aguirre dijo más cosas. Dijo, por ejemplo, que los señores Rosell y Urrutia podían rebajar varios grados la tensión apelando al sentido común y exigiendo que sus aficiones no se dejaran arrastrar por la pendiente. Urrutia ni siquiera ha dado señales de vida y, para lo que ha dicho, Rosell habría estado más guapo callado. Que el presidente del Barcelona, que es plenamente consciente de la utilización política de la final por parte de determinados sectores, apele a estas alturas a la libertad de expresión puede ser fruto de dos situaciones: o bien que sea un cobarde o bien que, en el fondo, comparta el fin último de la algarada. Lo habría tenido muy sencillito pidiendo cabeza, pero a la vista está que Sandro la ha perdido casi toda desde que ocupa la presidencia culé.
A mí, como diría el Rey Juan Carlos, me llena de orgullo y satisfacción que en un país en el que al pan se le suele llamar vino y al vino se le suele llamar pan, Esperanza Aguirre le ponga el nombre correcto a las cosas. Y me produce lástima y vergüenza la hipócrita reacción que se ha producido contra ella por gran parte de la clase política, incluídos por supuesto destacados miembros del Partido Popular, que han estado más ambiguos incluso que el presidente del Barcelona. Lo de Joan Gaspart, ex presidente culé y actualmente en la Federación Española de Fútbol, organizadora del acto, es pura y llanamente de traca. Lo dicho: bendito sea Roca, que Dios conserve intacta durante muchos años su capacidad para innovar en el apasionante mundo de los sanitarios. En el estadio Santiago Bernabéu no.
23 de Mayo de 2012 - 11:58:54 - Juan Manuel Rodríguez - 217 comentarios
El anuncio de la ampliación de contrato de José Mourinho como entrenador del Real Madrid por dos temporadas más, en concreto hasta junio del año 2016, me pilló asistiendo al acto fundacional de la Peña Porque Sí, una reunión de amigos claramente pro-Mou amadrinada por Esperanza Aguirre, quien, por cierto, provocó también ayer la reacción más airada que uno recuerda entre la clase política más hipócrita y mediocre de Europa por decir algo tan aplastantemente coherente como que si alguien no quiere jugar una competición no debe hacerlo, que este tipo de provocaciones orquestadas por los independentistas generan violencia, que la inmensa mayoría de aficionados de Athetic y Barça rechazan estos radicalismos o que si se ofende al Rey, al Príncipe, al himno nacional o a la bandera de España debe suspenderse la final de Copa y disputarse el partido a puerta cerrada.
Decía que la noticia de la ampliación de contrato de Mou me pilló a mí asistiendo a la puesta de largo de la Peña Porque Sí (la foto de familia, al final de este artículo) y supongo que al director del colegio de Lugano inscribiendo a sus hijos en la escuela de fútbol de Valdebebas. No es, por supuesto, esa una decisión del Real Madrid contra nadie sino a favor de consolidar una ambiciosísima idea, la de Mourinho, consistente en darle varias vueltas de tuerca a un club de fútbol que parecía adormilado y que, frente al monopolio mediático culé, aparecía también como peligrosamente acomplejado en algunas de sus actitudes. Siempre tuve claro el acierto que supuso la contratación de este entrenador y mis artículos apoyándole no forman parte de ningún circo mediático sino de la más pura y dura convicción personal. Y, por supuesto, nada tiene que ver mi respaldo a Mourinho con una Copa, una Liga o la décima Champions, que llegará, claro que llegará; sin títulos en su haber habría seguido opinando exactamente lo mismo.
La decisión de Florentino Pérez, a quien aprovecho para darle desde aquí mi más sentido pésame por el fallecimiento de su señora esposa, supone también una declaración de intenciones y, por qué no decirlo, de independencia: por mucho a que determinados periodistas no les guste Mourinho y por más que grupos mediáticos tan potentes como PRISA hayan situado todos sus cañones apuntando hacia la cabeza del portugués, el Real Madrid Club de Fútbol adopta sus propias decisiones sin tener en cuenta más que sus necesidades e interpretando el sentir mayoritario de sus dueños, que siguen siendo los socios. Una buenísima noticia, sin duda; una noticia que nos habla de una institución oportunamente pertrechada tanto ideológica como tácticamente para la batalla que, a buen seguro, querrán seguir dando desde el Club de Admiradores de El Corazón Atormentado de Arthur Rimbaud. Antes no, pero ahora sí hay partido...
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22 de Mayo de 2012 - 10:26:56 - Juan Manuel Rodríguez - 267 comentarios
Para esto querían la final de Copa en Madrid y más concretamente en el estadio Santiago Bernabéu. Por eso tanto empeño en que el Barcelona-Athletic del viernes que viene se disputara en el campo del Real Madrid. La capital de España como caja de resonancia de las veleidades independentistas. La utilización politiquera más repugnante de un evento deportivo del máximo nivel con el objetivo de salir en la foto. Vaya por delante que un país como el nuestro que consiente que la madre de Sandra Palo, violada en repetidas ocasiones y posteriormente atropellada y quemada viva, tenga que ir por ahí mendigando justicia, tiene las tragaderas lo suficientemente anchas como para consentir que se le enseñe el culo al Rey o que se pite al Príncipe y se haga mofa del himno nacional y la bandera.
Nada pasará si, tal y como parecen haber pedido algunos partidos nacionalistas, un partido de fútbol es utilizado para ridiculizar al heredero de la Corona, del mismo modo que nada sucedió cuando se faltó gravemente al respeto a su padre y aquella imagen dio varias veces la vuelta al mundo. No politiza, claro, quien critica que se insulte al Rey Juan Carlos sino quien, excluyendo a la mayoría de aficionados que no comparten en absoluto las fantasías independentistas, emplea un Barcelona-Athletic como palanca de sus reivindicaciones. De ahí que el spot que estos días ha hecho circular la fundación DENAES, y que comparto desde el minuto uno hasta el final, tenga tanto valor en un momento como el actual en el que todo parece darle igual a todo el mundo y en el que lo mismo dan ocho que ochenta.
Yo estoy con Esperanza Aguirre: si Bruce Springsteen no decide dar por sorpresa un concierto en el estadio Vicente Calderón de aquí a mañana, que esa es otra, y el partido se juega tal y como estaba previsto el viernes que viene, habría que suspenderlo si volvieran a pitarse el himno nacional y a arrastrarse por el suelo la bandera de España. Y que conste en acta que a mí El Mundo no me descubre absolutamente nada nuevo, pero me parecería bochornoso que dejáramos en manos de los más tontos de la clase un espectáculo como éste. Y ahora que venga Toni Freixa a preguntarnos si nos constan o no las obras del Bernabéu: haberlas haylas y, de no haberlas, habrían tenido que inventarlas. Que hablen Rosell y Urrutia. Que digan qué les parece que su partido vaya a ser empleado en estas cosas por los mismos de siempre. Que hablen o que callen para siempre.
21 de Mayo de 2012 - 08:31:58 - Juan Manuel Rodríguez - 202 comentarios
Hubo otro Castilla realmente excepcional, previo a aquel del que más tarde saldrían Butragueño, Míchel, Sanchís y Martín Vázquez, que llegó incluso a disputar la final de Copa contra el Real Madrid, perdiéndola como era menester, y disputando después una eliminatoria recopera a cara de perro contra el West Ham United. Aquel equipo formó en la final irrepetible de 1980 con Agustín, Juanito, Castañeda, Herrero, Casimiro, Gallego, Bernal, Álvarez, Pineda, Paco y Cidón, y de todos es conocido que, pese a su soberbia calidad, sólo Agustín, Pineda y Gallego subieron al primer equipo, siendo únicamente el último de ellos titular indiscutible e internacional en varias ocasiones con España. Aún así, a Gallego le apodaron el soso debido a sus movimientos aparentemente cadenciosos, muy similares por cierto a los del actual seleccionador nacional, Vicente del Bosque. Con Ricardo sucedía que parecía que iba lento, sí, pero lo cierto y verdad es que el balón corría con él a una gran velocidad y, lo que era aún más determinante para el juego de su equipo, ofrecía siempre salidas coherentes a sus compañeros.
Los aficionados más jóvenes no lo recordarán pero yo sí: de Pineda –y eso que era un goleador estimable– se criticaban sus movimientos toscos en ataque, poco refinados para el paladar merengue, mientras que el público del estadio Santiago Bernabéu se mofaba directamente de Agustín y de sus cantadas, que nunca fueron tantas ni tan abultadas como cuenta la leyenda. Y estamos hablando, repito, de un Castilla que llegó a la final de Copa y jugó competición europea, ahí es nada. Vaya por delante que no sigo habitualmente al actual Castilla, este equipo de Jesé, Juanfran, Morata y Joselu que ayer puso una pica en el Ramón de Carranza y acaricia el ascenso a Segunda. Todo el mundo habla maravillas del juego de estos chicos y, por supuesto, del trabajo de Toril. Y, tal como era de esperar, se reclama desde ya la presencia de dos o tres canteranos en la plantilla que Mourinho redondee de cara a la próxima temporada.
Lo de "¡menos cartera y más cantera!" ya lo he oído yo un montón de veces. Lo que sucede es que los mismos que exigen la presencia de los chavales en el primer equipo eran los que hace años gritaban "¡uyyy!" en el campo cuando un defensa cedía el balón a Agustín. Del mismo modo que todos los caminos conducen a Roma, todos los vericuetos llevan a darle palos a Mourinho; no sé cómo es posible conectar lo que debería suponer una noticia satisfactoria para el madridismo como es una goleada del filial blanco en Cádiz con una crítica al entrenador que acaba de ganar la Liga más imponente de todos los tiempos. Pero hay quien lo ha hecho. Lo que yo dije ayer en twitter es que estos chavales juegan muy, muy, muy bien al fútbol y que Mourinho es muy, muy, muy, muy buen entrenador y que, por ahora, les saca un muy de ventaja. La próxima temporada será aún más dura y exigente que la que terminó hace unos días, que ha sido la más dura y exigente de los últimos tiempos. Que a nadie le quepa la menor duda de que si el mejor entrenador de fútbol del mundo observa en cualquiera de los chavales del Castilla la calidad mínima exigible para jugar con los mayores, tomará la decisión de subirle al primer equipo. Piano piano si va lontano. Salvo, claro, cuando se trata de atizar a Mourinho.
20 de Mayo de 2012 - 13:53:49 - Juan Manuel Rodríguez - 137 comentarios
"Ha sido el destino", dijo Didier Drogba, esa pantera marfileña de teflón, nada más acabar su experiencia del Allianz Arena. Acerca de la misma cuestión dijo una vez William Shakespeare, o quién sabe si el conde de Oxford, que el destino barajaba las cartas y nosotros las jugábamos después. Y eso es lo que hizo anoche Di Matteo, jugar sus dobles parejas contra el trío de Heynckes, que acabó en bancarrota al final de la sesión. Al Chelsea le dieron por muerto en las semifinales contra el Barcelona y, gracias precisamente a su resurrección del Camp Nou, los apostantes le convirtieron en el agonizante que llega milagrosamente a la mesa del quirófano con un debilísimo y fácilmente quebrable hilo de vida. Pero estos muertos ingleses que matamos cien veces gozaban de buena salud. El destino no sé, pero lo cierto es que Tymoschuk rozó la Copa cuando saltó al campo.
Y ahora vaya usted a explicarle a un aficionado del Chelsea que ha visto cómo su equipo acaba de conquistar la Copa de Europa de clubes por primera vez después de 107 años que Di Matteo ha jugado así o lo ha hecho asá. Me habría gustado ver a Ángel Cappa en Trafalgar Square tratando de explicarle a los blues la diferencia que hay entre jugar bien o hacerlo mal, el fútbol bueno y el malo. El Chelsea fue indudablemente el mejor porque supo jugar con acierto las cartas que previamente había barajado el destino y que indudablemente eran peores que las del Bayern del mismo modo que es peor una doble pareja que un trío de ases. ¿Que el Chelsea tuvo buena suerte?... Sinceramente no me parece que tuviera mejor suerte ayer que peor fortuna en otras ocasiones: Europa la debía una.
El jugador de la final ha sido indudablemente Drogba, politetrafluoroetileno de Abiyán, un jugador flexible, impermeable al paso del tiempo, capaz de soportar elevadísimas temperaturas futbolísticas, aislante a la presión, un gamo de teflón. En el polo opuesto, Robben; si Kaká quedó marcado tras las semifinales del estadio Santiago Bernabéu, al holandés debería sucederle tres cuartos de lo mismo si resulta que en una final de la Champions celebrada en su casa falla un penalti y luego elige esconderse en su búnker mental por el pánico a errar mientras Neuer –¡un portero Dios mío!– agarra él solito el toro por los cuernos. Y ahora que Valdano le saque la pizarra a Bryan Adams y le explique con flechitas de colores cómo se juega bien según él. We're Gonna Win. O el destino según Drogba.