Jugando al golf con sol

13 de Octubre de 2008 - 09:33:06 - Juan Manuel Rodríguez

Si hay algo en lo que coinciden los más grandes deportistas que en España han sido es justamente en el rechazo total y absoluto de la imposibilidad como concepto. Cuando Angel Nieto se subió por primera vez a una moto era imposible que un español soñara siquiera con ganar un Mundial, pero el zamorano acabó imponiéndose en doce más uno. Cuando Manuel Santana agarró por primera vez una raqueta y entró por primera vez en una pista era absolutamente imposible que un español venciera en un torneo del Grand Slam, y sin embargo Manolo conquistó cuatro. Ellos eran unos privilegiados atletas con unas condiciones innatas, sí, por supuesto, pero a esa condición suya de deportistas de élite añadían otra más: la de aventureros, siempre abriendo nuevas vías, como Ernest Shackleton, el famoso explorador británico que, con objeto de reclutar tripulantes para su expedición al Polo Sur, publicó el siguiente anuncio: "Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de oscuridad completa. Peligro constante. No es seguro volver con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".

Severiano Ballesteros es, junto a Nieto, Santana y, mucho más recientemente, Fernando Alonso, uno de los cuatro o cinco deportistas-aventureros españoles que un día se impusieron a sí mismos hacer posible lo imposible porque sí, porque ellos lo querían así, porque lo necesitaban. Y cambiando su destino cambiaron también el nuestro. Hay un viejo adagio inglés que asegura que al golf se puede jugar hasta con sol. En las Islas supieron apreciar como es debido el hecho de que aquel chaval de Cantabria, el hijo del jardinero del campo de Pedreña, supiera jugar tan maravillosamente bien al golf incluso con sol; o sea: con lluvia, frío y viento racheado. Nada más conocer que Seve se desvaneció el otro día debido a que sufre un tumor cerebral, Inglaterra y Escocia empezaron a recordar al unísono los formidables golpes que aquel chico hacía con un palo en las manos; por ejemplo, aquel tiro desde el parking del hoyo 16 en el Royal Lytham & St. Annes que levantó gritos de admiración entre los asistentes.

Se me olvidaba: hay otra cosa más que conecta entre sí a estos exploradores del deporte y que, cambiando sus vidas, cambió también indudablemente las de aquellos que seguíamos sus gestas a distancia. El señor Severiano Ballesteros nos hizo sentirnos profundamente orgullosos de ser españoles, y esa, hoy en día, con los chuzos de punta que nos están cayendo encima, no esa cosa que se pueda despreciar. Todos ganamos el primer British con él, todos nos ilusionamos viéndolo pasar entre la turba de expertísimos aficionados ingleses que le rodeaban, le querían tocar, le hacían el pasillo entre gestos de admiración y reverencia; no es casualidad que haya ahora al menos 50 niños en Inglaterra que respondan todos al nombre de Severiano. Y por eso, porque en el pasado vibramos con él, en el presente sufrimos también con él, compungidos por la mala noticia de su repentina enfermedad. De la que, por cierto, no tengo dudas de que saldrá con éxito para así poder volver a jugar al golf incluso con sol.

Torres también hace campaña en favor de Casillas

11 de Octubre de 2008 - 16:41:28 - Juan Manuel Rodríguez

En realidad, el de hoy estaba llamado a ser el artículo más breve de los cerca de dos mil quinientos que ya llevo firmados en Libertad Digital. Fernando Torres dice que su compañero de selección Iker Casillas se merece el Balón de Oro más que ningún otro: estoy de acuerdo con Torres; es más, sobre eso mismo versaba precisamente mi artículo del 9 de octubre. Podría pensar incluso que lo ha leído punto por punto, pero eso resultaría demasiado pretencioso y pedante de forma que daré por bueno que Torres está en mi misma onda. El niño hace campaña por Iker. Punto final. A otra cosa mariposa. Mañana hablaremos de Lissavetzky. Este tendría que ser mi artículo más breve, pero como no quiero que el señor director (¡larga vida a Javier Somalo!) piense que me estoy relajando, añadiré, con el permiso de todos ustedes, un par o tres de cosillas más que se me han ido ocurriendo esta mañana.

1º) Se me ha ocurrido pensar qué habríamos dicho de Raúl si él hubiera dicho de otro compañero de selección lo que Torres acaba de afirmar de Casillas, a saber: "Habría que estar ciego para no ver la gran campaña que hay en favor de Iker. Según dónde estés estás mejor considerado, no me gusta este trato diferenciado". Cierren los ojos y piensen en Raúl. Pongan en su boca estas declaraciones: "Habría que estar ciego para no ver la gran campaña que hay en favor de Iker".

2º) Se me ha ocurrido pensar que fue precisamente por ese "trato diferenciado" por lo que Torres, que no se comía un colín en el Atlético de Madrid, su equipo de toda la vida, el equipo de toda la vida de su familia, el Atleti del que sólo se marcharía con los pies por delante, se fue de España y fichó por el Liverpool. ¿Sería Torres candidato al Balón de Oro si permaneciera en el Atlético de Madrid?... Lo dudo.

3º) Se me ha ocurrido pensar que él utiliza el término "campaña" para referirse despectivamente a aquellos que argumentamos, acertada o equivocadamente, por qué Iker Casillas tendría que ganar este año el Balón de Oro, y sin embargo no utiliza ningún calificativo, ni despectivo ni elogioso, hacia aquellos que defienden su candidatura por encima del resto. Las opiniones favorables a Casillas conforman una "campaña" mientras que aquellas que sitúan a Torres como favorito son opiniones formadas, sinceras y que no se dejan influir por nada ni por nadie. Quienes apoyamos la candidatura de Casillas estamos comprados, el resto son libres como el viento. ¡Lo que hay que ver!

4º) Se me ha ocurrido pensar que, puesto que Torres no ha desmentido sus declaraciones a L'Equipe, estas fueron realizadas exactamente en los mismos términos en las que aparecen publicadas. ¿Pasó algo en la Eurocopa para que salga ahora Torres diciendo eso de su compañero del alma Casillas? ¿Quién provoca el mal rollo en la selección? ¿Debería haber tomado cartas en el asunto Luis? ¿Lo hará Del Bosque prescindiendo del futbolista del Liverpool?

5º) Por último se me ha ocurrido pensar, aunque esta idea la he rechazado al instante, que a lo mejor Torres no piensa sinceramente que Casillas se merezca más que ningún otro, más que él, más que Villa y más que Xavi, el Balón de Oro, y que en realidad esté mintiendo y piense que él tendría que ser el favorito. Ya digo que esto último que se me ha ocurrido lo he desechado inmediatamente y sólo lo recojo aquí como acto público de contricción y para demostrar lo mal pensado que soy a veces.

El único vecino de Laportalandia

10 de Octubre de 2008 - 13:26:08 - Juan Manuel Rodríguez

Me sorprende que a la gente le indigne que Joan Laporta diga que las dos últimas Ligas no las ganó el Real Madrid sino que las regaló el Barcelona. Otro Joan, Gaspart, sólo le reconocía al Real Madrid dos Copas de Europa, (cuando el Madrid sólo llevaba ocho, me imagino que ahora reconocería al menos tres) y todo el mundo intelectualmente sano y con las neuronas en su sitio sabe que son nueve las Copas de Europa, ahora conocida como Champions, que ha conquistado brillantemente (al menos tan brillantemente como obtuvo las dos suyas el Barça) el equipo madrileño. Laporta vive en Laportalandia, el planeta en el que el panadero es Joan Laporta, el taxista es Joan Laporta, el camarero es Joan Laporta y el fontanero es Joan Laporta: todos son Joan Laporta en Laportalandia, del mismo modo que todos son Gaspart en Gasparolandia y todos son Ramón Calderón en Calderolandia.
 
Al fin y al cabo esas declaraciones realizadas al diario Marca sólo buscan un titular, pero las que demuestran realmente la pérdida de contacto con la realidad del presidente culé son estas otras: "Me siento respaldado por la gente". Que Laporta se atreva a decir eso tal día como hoy, 10 de octubre de 2008, cuando únicamente han transcurrido tres meses desde que se llevó a cabo la moción de censura en la que un 60,6% de los socios votantes lo hicieron en contra de su gestión, me parece realmente dramático... para el Fútbol Club Barcelona. Todo el mundo sabe, con la excepción del referido anteriormente Gaspart, que el Real Madrid ha ganado nueve Copas de Europa, y todo el mundo sabe, con la excepción de Laporta, que sólo un aspecto técnico le mantiene vivo en la silla poltrona y en contra de la opinión mayoritaria de sus socios y aficionados. Pero en Gasparolandia el Madrid ha ganado dos Copas de Europa y en Laportalandia la gente está con el actual presidente.

Lo de las Ligas regaladas es una opinión, y con las opiniones sucede como con los culos: todos tenemos uno. A mí me inquietan otras facetas más siniestras de Laporta. Me preocupa que en un Mundialito pre Benjamín llevado a cabo en el Algarve (¡al loro!) no deje salir a sus niños al campo hasta que deje de sonar el himno nacional español. Me preocupa que cierre sus mítines (¡al loro!) con un "¡viva Cataluña libre!". Me preocupa que hable (¡al loro!) de la República Independiente del Barça y que nadie sea capaz de ponerle el cascabel al gato. Me preocupa, en suma, que utilice para su beneficio político a un club universal y cosmopolita, que es lo que ha sido siempre el Barça. Comprenderán mis asustados amigos que, comparado con todo lo anteriormente expuesto, que Laporta le diga al Marca que el Madrid no ha ganado las dos últimas Ligas sino que las perdió el Barcelona es una tontedad digna del único vecino de Laportalandia.

Por qué Casillas ha de ganar este año el Balón de Oro

9 de Octubre de 2008 - 18:58:06 - Juan Manuel Rodríguez

A continuación trataré de argumentar por qué pienso que Iker Casillas Fernández (Móstoles, Madrid, España, 20 de mayo de 1981) debería ganar el Balón de Oro correspondiente a 2008, dando por hecho, por supuesto, que para reconocer al mejor futbolista del año en curso no intervienen más factores que los estrictamente deportivos, y dejando claro por otro lado que el premio de France Football le parece a quien esto suscribe una filfa francesa (por otro lado, prestigiosa filfa francesa cimentada sobre los nombres de sus privilegiados ganadores) cuyo único objeto es convertir París en el epicentro mundial también durante el mes de diciembre.

1º) En 2001, cuando en justicia debiera haberlo ganado Raúl, se adujo para entregárselo a Michael Owen, hoy jugador caído en desgracia, que el madridista no había ganado nada con la selección española. En realidad, salvo en el año 1964, nadie había ganado nunca nada con España, pero Raúl hubo de conformarse con el Balón de Plata porque nuestra selección no salía nunca en la foto.

2º) En 2008, al fin, España conquistó la Eurocopa, siendo los más destacados del equipo dirigido por Luis los siguientes jugadores: Casillas, Xavi, Senna, Torres y Villa. El barcelonista, elegido a la postre como el mejor jugador del campeonato, no hizo, sin embargo, una buena temporada con su club.

3º) Todo parece indicar que tanto Casillas como Torres figurarán como finalistas españoles -puede que se sume alguno más, aunque sin posibilidades reales de éxito- al triunfo final. Torres, que marcó el gol contra Alemania y que hizo sin duda una buena temporada con el Liverpool, no ganó empero ningún título en la Premier. Iker, capitán de España, reconocido por todos como el mejor portero del mundo, pilar fundamental de la selección nacional desde hace años, sí ganó la Liga española.

4º) El portero es el gran olvidado del fútbol. Es más, cuando nos referimos al esquema táctico de un equipo hablamos de 4-3-3 o del 4-4-2, obviando el hecho de que, por detrás de los 4 defensas hay siempre 1 portero, y que en ocasiones éste, como es el caso de Casillas, gana partidos él solito.

5º) Desde 1963, año en que se lo otorgaron a Lev Yashin, conocido por el apodo futbolístico de la araña negra, nunca se ha vuelto a dar el caso de un guardameta que sea reconocido como el mejor jugador del fútbol europeo. Es, además de todo lo anteriormente expuesto, un caso de justicia histórica que se lo entreguen a Casillas, campeón de Liga con su club y campeón de Europa con su selección nacional.

Juju

8 de Octubre de 2008 - 09:28:57 - Juan Manuel Rodríguez

La selección española de fútbol parece estos días un episodio de la serie Urgencias: Puyol sufre una pequeña infección entre los dedos anular y meñique del pie izquierdo, Iniesta tiene molestias en una rodilla, debidos probablemente a una capsulitis posterior, Marchena anda recuperándose de una gastroenteritis, Albiol arrastra unos problemillas musculares, Cazorla, que chocó por la mañana con Reina, se retiró del entrenamiento con una fuerte contusión en la cara externa de su pierna izquierda, y Capel, que ha vuelto a Sevilla siendo sustituido por el jugador del Liverpool Riera, se fue con una rotura muscular de grado 2 en el aductor mediano de su pierna derecha y estará de baja unas dos o tres semanas. No es, pues, de extrañar que, cuando se crucen con él, los periodistas encargados de la información deportivo-sanitaria llamen al seleccionador doctor Del Bosque.

Resulta también que en Emiratos Arabes Unidos acaban de hacer preso a uno de los futbolistas más famosos del país, Faisal Khalil, máximo goleador de la pasada temporada y elegido como mejor jugador del año. Según The Sun, Khalil habría contratado a un par de alquimistas para que lanzaran un sortilegio en contra de dos compañeros de la selección, de la que acababa de ser excluído por el nuevo entrenador. El periodista que firma la noticia añade lo siguiente: "Estaban practicando una forma de magia omaní similar al juju africano, que incluye sacrificios animales, automutilación, conjuros, guisos odiosos y amuletos". Según un preparador físico citado por The Nacional, parece que el empleo de exorcismo se ha extendido en el fútbol de Oriente Próximo con la llegada de jugadores africanos.

Y yo me pregunto, y les pregunto también a ustedes: ¿acaso se habrá producido juju en nuestro querido equipo nacional? Seguro que, si en vez de caer Puyol y Capel lo hubieran hecho Villa y Torres, dos delanteros, el equipo habitual de sepultureros estaría acusando ya a estas horas al genuino "7" de España de hacer vudú contra ellos a escondidas en su cámara de hipoxia. Y no me cabe tampoco la menor duda de que cuando el doctor Del Bosque le convoque, que le convocará, le dirán que ha hipnotizado al seleccionador. Toni Grande, segundo de Vicente, le entreabrió el otro día la puerta a Raúl y dijo, más o menos, que si sigue en racha no cree que sea imposible su vuelta. Un amigo extranjero, futbolero como pocos, me preguntaba el otro día por qué había dejado Raúl la selección y tuve que explicarle que había sido al revés: la selección había dejado a Raúl. Aquello resultó tan inexplicable para él como para mí lo del juju de Khalil.

De dream team nada

7 de Octubre de 2008 - 09:44:04 - Juan Manuel Rodríguez

En Barcelona hablan del nuevo dream team y piden para Xavi el Balón de Oro. Hay incluso quien dice que Guardiola es una "bendición" para el equipo. La verdad es que a mí todo esto, cuando todavía está caliente la sexta jornada de Liga, me resulta un poquito desmedido, un pelín exagerado, sobre todo teniendo en cuenta que esos mismos que hoy hablan del Barça como del nuevo dream team, piden el Balón de Oro para Xavi y dicen que Guardiola es una bendición, afirmaban con parecida contundencia tras la derrota de Soria que a Pep le iba a costar Dios y ayuda llevar a buen puerto su proyecto y que, por contra, el Real Madrid de Schuster partía con la ventaja de que todos sus futbolistas se conocían y jugaban de memoria. El 6-1 del otro día ha tenido, pues, un efecto ciertamente vivificador para el equipo culé, de forma que, tal y como apuntó en su día Jesús Gil, me parece recordar que después de una dolorosísima derrota en la competición europea ante el modesto Timisoara, el Atlético tiene al menos la virtud de hacer inmensamente felices a los demás, que no es poco tal y como están las cosas.

Lo siento pero yo no creo que nos encontremos ni de lejos ante otro dream team y sí pienso que Guardiola es una bendición... pero para Joan Laporta. La actitud de Pep habría resultado mucho más digna y bastante más fiel al retrato robot que otros han confeccionado de él si hubiera tomado sus propias decisiones, rebelándose y negándose a aceptar que fueran los de la zona noble quienes le pusieran la escobilla en la mano. Desde el primer instante se negó a intentar siquiera recuperar a futbolistas como Ronaldinho, Deco y Eto'o, y sólo la casualidad y la crisis económica quisieron que al menos el camerunés, de lo mejorcito que tienen en ese vestuario, permaneciera a regañadientes en el primer equipo: hoy Eto'o es el máximo goleador del Barcelona. La comparación entre esta plantilla y la que tenía Johan Cruyff sólo puede ser fruto de dos cosas: la desesperación después de dos años en blanco o la ingesta masiva de absenta.

Y, por otro lado, pareciera que el Atlético de Madrid se hubiera convertido de repente en el segundo equipo absolutamente de todo el mundo. Ramón Calderón lo confesaba así el otro día (sólo falta por conocer cual es el primer equipo del presidente del Real Madrid porque yo tengo mis serias dudas al respecto) y ahora es el propio Laporta quien le pide al equipo rojiblanco que le eche una manita en el próximo derbi. Si en esa plantilla hubiera un tío con un par de narices, un Luis o un Simeone por poner un par de casos, saldría rápidamente para decirle a Calderón que se meta en sus asuntos y a Laporta que ellos no están para ayudar a nadie salvo a sí mismos. Pero mientras el Atlético sea un equipo simpático y, como decía Gil, se dedique a hacer felices a los demás, no habrá nada que hacer.  

Mala noticia para el equipo habitual de enterradores (II)

6 de Octubre de 2008 - 09:37:29 - Juan Manuel Rodríguez

Les confieso un miedo: que se me acaben los "palitos", esa es ahora mismo mi gran obsesión. Sí porque, hace ya de esto algunas jornadas, Raúl González Blanco, empeñado en llevarle la contraria a aquellos que quieren echarle cuantas más paletadas de tierra encima mucho mejor, sepultando así de paso una parte importante de la historia y del presente merengue, tuvo la desfachatez de marcarle dos goles, dos, al rival madridista de turno, cuestión ésta que fue rápidamente invalidada por el equipo habitual de enterradores basándose en los siguientes razonamientos: la endeblez del rival (se trataba del recién ascendido Sporting de Gijón), el hecho de que la goleada fuera de verdadero escándalo y que, puesto que los goles de R.G. fueron en concreto el número cinco y el número seis de la larga serie, los tantos del capitán llegaron en lo que las gentes del baloncesto suelen denominar despectivamente como los minutos de la basura.

Tengo mucho miedo de que se me acaben los "palitos" porque, como habrán podido apreciar, titulo el artículo de hoy del mismo modo que lo hice con otro del 25 de septiembre, añadiéndole a este a continuación un II (dos) romano. Ya me he informado, sin embargo, de que, para valores superiores a 4000, los romanos no se complicaban demasiado la vida (¡qué tíos más listos!) y colocaban una línea horizontal por encima del número en cuestión con el único objeto de indicar que la base de la multiplicación era por mil. Así, por ejemplo, el artículo quinientos mil titulado "Mala noticia para el equipo habitual de enterradores" irá acompañado por una D (quinientos) y una línea horizontal por encima (mil). No hay peligro, pues, de que se acaben los "palitos": otra mala noticia para el habitual equipo de enterradores. Su única esperanza reside en el hecho de que no exista un formato para los números superiores a un millón. Rezad para que se lesione o para que le parta un rayo.

Pero no todo está perdido. Siempre les quedará la imaginación a nuestros amigos los sepultureros. Y por si incluso eso les fallara, aquí envío algunas propuestas realizadas sobre la marcha. Si el otro día se despreciaban los dos goles de Raúl porque eran el quinto y el sexto de un partido que concluyó con un marcador de 6-0, ¿por qué no hacer lo propio con los dos que solo supusieron un empate? Por si fuera poco, los goles tampoco fueron una obra de arte y no puede decirse que la defensa del Espanyol estuviera demasiado despierta. El mérito del capitán es relativo puesto que, por si todo lo anteriormente reseñado no fuera de por sí suficiente, resulta que no jugó en la Champions y estaba más fresco que el resto de sus compañeros. Raúl está lento, lo que ocurre es que los defensas encargados de seguirle el rastro lo están aún más. La pega "picuda" y por eso despista a los porteros.

Una, dos y tres reflexiones

5 de Octubre de 2008 - 12:06:18 - Juan Manuel Rodríguez

Una: dada la poca consideración que profeso por la mayoría de entrenadores (y no, Bill Shankly no está definitivamente en esa lista) comprenderán que crea firmemente que tanto la gloria como el desastre es fruto de la habilidad o la incapacidad que los jugadores sean capaces de exhibir sobre el terreno de juego. De cara a la galería, fiel al mantra que repiten machaconamente y sin salirse ni una línea los de su gremio, Javier Aguirre decidió anoche atribuirse en exclusiva el ridículo acaecido en el Camp Nou, pero Antonio López, que afirmó tras el set en contra que la culpa era toda de los futbolistas, está mucho más cerca de la realidad de lo que lo está el entrenador mejicano. Porque, efectivamente, la culpa fue toda de los futbolistas. Una mala noche la puede tener cualquiera... salvo un equipo que de verdad quiere ir a por la Liga, y esa es la pregunta que habría que trasladarles a los futbolistas de la primera plantilla rojiblanca: ¿váis a por la Liga? ¿Empezará a ser desde ahora una excusa la buena trayectoria en Champions? Un equipo que quiere ser campeón de algo no puede encajar nunca y bajo ninguna circunstancia seis goles en ningún campo del mundo.

Dos: el 2 de octubre se supo que el juez había decidido archivar definitivamente la Operación Puerto el 28 de septiembre al continuar entendiendo (la Abogacía del Estado ya recurrió contra el archivo dictado en marzo de 2007) que no existía delito alguno contra la salud pública. Hoy quiero interesarme especialmente por la figura del ciclista Oscar Sevilla, desterrado a Estados Unidos, deportado al Rock Racing, arrinconado porque alguien sospechó (¡sospechó!) que el albaceteño estaba implicado en la red de suministro de productos dopantes. Oscar era en 2006, el mismo año en que ganó la Vuelta a Asturias, uno de nuestros ciclistas con más tirón, pero las sospechas, que no las pruebas, le impidieron competir en el Tour de Francia y lo último que se ha visto obligado a correr ha sido la Clásica Internacional de Bogotá. ¿"Tolerancia cero" con el dopaje?... Por supuesto. Pero, ¿y la "tolerancia cero" con la incompetencia que hace daño a los demás? La última vez que charlé con Oscar me dijo que Jaime Lissavetzky le había tratado "como una mierda". ¿Qué piensa de todo esto la Abogacía del Estado? Y, por otro lado, ¿acaso Oscar Sevilla Rivera, nacido en Ossa de Montiel, no forma parte del Estado español? Sospecho que alguien debería dimitir ya.

Y tres: y hablando del secretario de lo que nos queda de ese Estado al que ya no pertenece Oscar Sevilla para lo que nos queda de Deporte. Desde Ibarrechilandia, Urkulloski vuelve a la carga y declara a los cuatro vientos que sueña con Euskadi disputando la final de la Eurocopa de 2020. Hace cinco o seis años, coincidiendo casi con su nombramiento como máximo responsable del deporte, le pregunté a Lissavetzky en El Tirachinas si estaba en condiciones de asegurarnos que jamás veríamos un partido oficial de selecciones entre España y Euskadi o Cataluña: "le doy mi palabra". Aún resuena en mi cabeza: "le doy mi palabra, le doy mi palabra, le doy mi palabra"... Yo no quiero para nada la palabra del químico diletante; es más, se la devuelvo, quédese con su palabra y mueva el trasero de la silla poltrona porque, como dice mi buen amigo Rubén Uría, nos están comiendo la merienda.

El talento profesional del escritor David Foster Wallace

3 de Octubre de 2008 - 11:25:17 - Juan Manuel Rodríguez

El martes 30 de septiembre de 2008 a eso de las cinco y cuarto de la tarde aproximadamente pegué un brusco respingo en la silla tras toparme inesperadamente con el titular del artículo firmado por Javier Calvo en la página 6 de la revista Qué Leer. Decía lo siguiente: "En la muerte de David Foster Wallace". Me sobrecogió la noticia y me hirió el hecho de haberme tenido que enterar del ahorcamiento de Wallace en su domicilio de Claremont, California, dieciocho días después de haberse producido y diecisiete días más tarde de que la noticia hubiera empezado a correr como un verdadero reguero de pólvora. Habitualmente suelo estar informado al minuto de lo que realmente me interesa, que a veces no suele coincidir demasiado con lo que la gente piensa que debería interesarme, y la literatura, y en especial la estadounidense de finales del siglo XX, la de DFW, Chuck Palahniuk, Michael Chabon o David Sedaris, me atrae especialmente.
 
Wallace, de quien ya me habrán leído algún que otro comentario, era el líder indiscutible de esa generación de periodistas-escritores-recolectores de realidad, uno de mis preferidos, el mejor probablemente, y yo tendría que haberme enterado de la noticia de su muerte como es debido, que tampoco sé exactamente cómo es. Wallace me ganó para su causa, que antes que nada es la causa de la buena literatura, a través de un artículo suyo titulado El talento profesional del tenista Michael Joyce como paradigma de ciertas ideas sobre el libre albedrío, la libertad, las limitaciones, el gozo, el esperpento y la realización humana recogido en un libro que aquí se llamó Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer. Wallace me conquistó por su pasión por el tenis, que es o fue también la mía, por su escapismo con la prensa y por su malditismo de niño terrible.
 
Fíjense qué definición tan extraordinaria hace de una pista de tenis en otro artículo titulado Deporte y tornados: "Una pista de tenis de veinticuatro metros por ocho, vista desde arriba, con los rectángulos alargados de los pasillos de dobles flanqueando toda su longitud, parece un envase de cartón con las lengüetas dobladas hacia atrás. La red, con su metro y cinco de altura en los postes, divide la pista transversalmente en dos mitades; las líneas de servicio vuelven a dividir cada una de las mitades en cancha de fondo y cuadros de saque. Luego, las líneas que van de la base del centro de la red a las líneas de servicio dividen cada uno de los cuadros de saque en dos áreas de saque de seis metros y medio por cuatro. Las divisiones y los límites tan precisos, junto con el hecho de que -dejando de lado el viento y los giros exóticos que uno quiera darles- se puede hacer que las pelotas solamente vuelen en línea recta, hacen que los manuales de tenis sean pura geometría. Es un billar con bolas que no se quedan quietas. Es una ajedrez en movimiento. Es a la artillería y los ataques aéreos lo que el fútbol es a la infantería y la guerra de desgaste". Bonito, ¿verdad?

Entrenadores: un mal menor

2 de Octubre de 2008 - 11:17:03 - Juan Manuel Rodríguez

Salvo contadísimas excepciones (y sí, Bill Shankly es definitivamente una de ellas) no creo demasiado en los entrenadores de fútbol. A la inversa funciona más o menos igual y ellos tampoco creen demasiado en los periodistas ni nos tienen tampoco mucho respeto. Reconozco, eso sí, que la del entrenador es una figura necesaria, un mal menor, más que nada porque no se debe dejar sueltos por la noche madrileña, si es que de Madrid se trata, a veintitantos chavales en sus recién estrenados Porsches 911 3.8 Carrera Coupé S Tiptronic y con las hormonas haciendo de las suyas por Honky Town. Por supuesto que alguien que lleve medio siglo dedicado en exclusiva al fútbol sabrá mejor que otros -mejor que yo evidentemente- situar a sus jugadores sobre el campo o hacer los cambios necesarios en el momento más oportuno, pero la "ciencia" del entrenador depende de tantos factores externos a él y que no puede controlar, y significadamente de la calidad técnica y humana de su plantilla, que todo resulta impredecible y nadie, ni siquiera el mejor o el más veterano, puede asegurar éxitos gracias a los conocimientos que ha ido adquiriendo a lo largo de los años.

Ahí está, sin ir más lejos, el caso de Juande Ramos, considerado por casi todos los especialistas en la materia como uno de los gurús del banquillo, una especie de conseguidor (¿recuerdan el programa de José María Iñigo?) para quien prácticamente nada resultaba imposible si por medio había un balón. Su historial de hombre milagro fue precisamente el que llevó al propietario del Tottenham a ingresar en su cuenta corriente una cantidad indecente de millones de euros, pasando incluso por encima del Sevilla, aunque esa sea otra historia distinta. Los Spurs están hoy peor que cuando llegó Juande, clasificados en la última posición de la Premier League y a doce puntos del Chelsea. Yo digo que el éxito de Juande en el Sevilla se llamó Alves, y Kanouté, y Luis Fabiano, y en el Tottenham se llamó Berbatov, hasta que Ferguson se dio cuenta de que el búlgaro era un auténtico crack y que si Ronaldo seguía dándole la paliza podría presentarle como el recambio para el portugués.

Ahí está también el caso de Luis Aragonés, decano de los entrenadores de España, seleccionador campeón de la reciente Eurocopa y flamante fichaje del Fenerbahçe. No le ha dado tiempo todavía al pobre a saborear con tranquilidad su rotundo e incuestionable éxito en Austria y la prensa turca ya titula así a la finalización del partido contra el Dinamo de Kiev: "El Fenerbahçe llenó de rabia la fiesta del Ramadán". Quien le puso, un tal Mahmut Uslu, afirma que confían ciegamente en el español y que cumplirá sus dos años de contrato, pero al mes de haber aterrizado ya hay peleas entre seguidores y detractores del entrenador: el éxito de Luis consistirá en que los médicos recuperen cuanto antes a Deivid y Semih porque, según la prensa local, sin ellos el 007 Güiza está más sólo que la una. Dicen que Luis ha pronunciado una de sus memorables frases: "tengo las espaldas muy anchas y conozco la presión". Y yo me pregunto: si esa es una frase histórica, ¿cómo clasificar el "veni, vidi, vici" de Julio César tras su victoria en la batalla de Zela?

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