Quisiera abrir este blog con una traducción al español de Lead Kindly Light, del Cardenal John Henry Newman. Un pequeño detalle para un hombre al que admiro profundamente, modelo de amor a Dios y a su patria, Inglaterra, que por amor a la verdad vivió un proceso de búsqueda donde la coherencia se convirtió la mejor de sus aliadas.
Guíame, Luz Amable, entre tanta tiniebla espesa,
¡llévame Tú!
Estoy lejos de casa, es noche prieta y densa,
¡llévame Tú!
Guarda mis pasos; no pìdo ver
confines ni horizontes, solo un paso más me basta.
Yo antes no era así, jamás pensé en que
Tú me llevaras.
Decidía, escogía, agitado; pero ahora
¡llévame Tú!
Yo amaba el lustre fascinante de la vida y, aún temiendo,
sedujo mi alma el amor propio: no guardes cuenta del pasado.
Si me has librado ahora con tu amor, es que tu Luz
me seguirá guiando
entre páramos y lodazales, riscos y torrentes, hasta que
la noche huya
y con el alba estalle la sonrisa de los ángeles,
la que perdí, la que anhelo desde siempre.
Que esta Kindly Light, esta Luz Amable, se extienda por este espacio de Lux Amabilis.