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Enviado a las 16/03/2006 21:35:00
Malas amigas.

Contaba yo en un post que no ha salido que me habían dado un disgusto porque me han comparado con la vicepresidenta. Dicen que me parezco a ella.

¡La madre que las parió! De regreso a casa me venía espiando por los escaparates para ver la razón de tal comparación. Desgraciadamente, me dicen que tengo un aire, lejano, pero que lo tengo.

No me parezco en nada, pero me sacan el parecido por los pantalones, la cara de mala uva, poca carne en las  mejillas, las dos usamos gafas y el corte de pelo (igualito, oye. Mañana me pongo extensiones).

Me miro en los cristales y yo veo más volumen a la hora de llenar el pantalón,  patas más cortas y salomónicas que las suyas que se adivinan un poco como alambres y el ceño fruncido es porque siempre estoy pensando. Vamos, que quitando la gracia del bautismo no compartimos nada., pero dicen que me doy un aire.

Les digo: no es verdad, yo soy más gorda y baja. Que sí, responden las muy guarras.

Vuelta la burra al trigo, que no me parezco en nada y como sigáis llamándome “la vogue”  voy a poner en Internet fotos de vuestras nalgas.

Mano santa. Eso de buscar en el google y encontrarte con tu “trastero” no le apetece a ninguna de estas que me sacan parecidos en la tele. Se acabó la vicepresidencia, ya estoy libre de alias.

Soy una apasionada de las fotos. Llevo conmigo la cámara a todas partes y ¡zas! lo cazo casi todo y esa es mi venganza. No saben si tengo las imágenes malditas, no saben que ni repajolera idea de Internet, no saben nada, pero el miedo guarda la viña.

Y no me parezco en nada. Yo soy más guapa, bueno solo un poco, pero no hace falta mucho para ganarla.

¡Ah! Y como he aprendido mucho de esta izquierda voy a copiar sus mañas. Mañana alguien va a recibir unas fotos de salva sea la parte pero sin que se vea a la propietaria, con una cariñosa felicitación y los mejores deseos de éxito. Vogues a mi.

 

 

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Enviado a las 16/03/2006 17:07:13
Comprobando
 
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Enviado a las 13/03/2006 18:16:47
Mujer liberada.

Yo me consideraba una mujer liberada. Es que estaba en la universidad en los 70 y empezábamos a despabilar. El caso es que luego descubrí que he sido y sigo siendo una pardilla. Cuando me he dado cuenta ya no tenía ganas de cambiar y me he quedado a medio camino, por lo tanto no me considero liberada pues sigo manteniendo ciertos principios y no me he dejado arrastrar por ideologías de temporada.

Pero he sido feminista a mi manera. Y aprendes a serlo por reacción a las situaciones que has tenido que aguantar en la familia, el trabajo y en la sociedad en general.

Me ha costado recibir sopapos por exigir el mismo trato del hermano, por negarme a realizar tareas “de mujer” cuando el que mancha o desordena es un hombre.

Exigí el mismo trato que al varón y eso me costó sobrevivir en un ambiente enrarecido que solo mi paciencia y buena voluntad han vencido.

He aguantado miradas burlonas de amigas y primitas que olfateaban que me iba a quedar para vestir santos mientras ellas presumían de novio.

Ahora, ellas están asqueadas en matrimonios que son incapaces de romper, agobiadas por hijos medio maleantes, nueras altaneras o nietos hiperactivos.

La mayor parte de las mujeres de mi generación han tenido que vivir a la sombra de un marido, aguantar sus ligerezas en cuestiones de faldas, bregar con los problemas de los hijos, limpiar y trabajar como esclavas para atender las cuestiones domésticas sin comodidades, llevar otro sueldo doblando la jornada de trabajo, cuidar de los mayores tanto de una parte como de la otra y  todo por casarse.

Yo no me alisté a las ofertas de matrimonio que se ofrecían en aquel tiempo. Llegó una edad en la que se me pasó el arroz y estoy divinamente. Mientras las que sonreían burlonas están amarradas a su destino, yo he viajado, he vivido y me ganado lo que tengo.

Las jóvenes de hoy han descubierto que el papel de mujer en la comedia del mundo no es el mejor pagado. Que te toca la peor parte del guión y encima no te ponen la primera en la cartelera. Por eso, si se casan, no se hipotecan la vida pariendo hijos hasta casi los cuarenta. Quieren vivir y disfrutar, tener tiempo para ellas, sentirse dueñas del mundo en un tiempo en que pueden serlo si saben jugar bien sus cartas.

Yo no me quejo del machismo de los hombres. Es normal que cada cual quiera llevar el agua a su parcela. Me quejo de la estupidez de algunas mujeres, que no sabe desprenderse de estereotipos. Me entristece que sigan cargando con el doble peso de la familia y un trabajo sin que se les reconozca y aguantan, no saben por qué pero aguantan.

Para dar envidia ahora mismo me largo de paseo, dejo a la abuela con el vaso de agua a su alcance y me voy a tomar el sol que falta me hace.

 

 

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Enviado a las 12/03/2006 18:25:31
No hay que olvidar.

El pasado día 11 fue de meditación y análisis de las reacciones que la fecha producían. La lectura de la prensa no hace más que corroborar la deprimente impresión que causan los políticos, encastillados en posturas irreconciliables a pesar de que están en una conmemoración de recuerdo a las víctimas y de apoyo a las familias.

Se les llena la boca de frases grandilocuentes y de gestos solidarios pero a un buen observador no se le escapa la oculta intención de rapiña de votos.

Ayer todos sentimos una serie de emociones hacia los muertos y heridos y a sus verdugos.  Casi todos hemos descubierto en nuestro interior sentimientos encontrados, por una parte el afecto y  pena por el sufrimiento de numerosas personas inocentes y por otro lado el odio, la furia contra el salvajismo terrorista.

Los hechos están consumados, ahora hay que reconstruir las vidas mutiladas de los que sobrevivieron y no olvidar cómo y por qué pasó para aprender, para recuperar  el sentido de esas muertes y que sus familias sientan que no murieron en vano, que se va a hacer justicia. No pedimos revancha política, esa la traerá el tiempo y la verdad.

La memoria viva traerá justicia para derribar la soberbia de los poderosos que utilizan sangre inocente para apuntarse a alfombras rojas y laureles. Permitirá conocer el tipo de conciencias de muchos de nosotros que miramos a otro lado cuando el dolor no es nuestro. La memoria viva nos ayudará a evitar panfletos y manipulaciones sobre los hechos, a esculpir poco a poco una nueva sociedad en la que no tenga que haber muertos para que otros alcancen “sus” victorias.

Es hora de exigir que los gobernantes y todas las fuerzas sociales no se mantengan en una actitud pasiva. No podemos olvidar, porque si nosotros nos abandonamos en la rutina y la comodidad, si nos escondemos en el instinto de conservación y borramos nuestra conciencia  ciudadana, estaremos siendo como los políticos que anteponen mantenerse en el poder, seguir con sus negocios y beneficios a cumplir con su  responsabilidad y estaremos enterrando la ética que nos ha hecho evolucionar y llamarnos “humanos”

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Enviado a las 09/03/2006 16:42:29
HOY ABRO YO EL BAR

Amigos, hace un par de días que Caminat no madruga para abrir el Bar de la Cristalera de la Esperanza. Nos había comentado que estaba algo malucho y que el otorrino le iba a  hacer alguna perrería en los cornetes, a la vez que tenía que visitar al endocrino.

Desde ese comentario no hemos vuelto a saber de él y ese silencio nos preocupa.

Hoy, con su permiso, voy a abrir yo el Bar para reunirnos en su nombre y enviarle todo el cariño que podamos.

Con su testimonio diario y sus aportaciones nos está enseñando a plantar cara a la vida y a valorar lo que nos rodea.

No sabemos por qué momentos estará pasando, pero que sepa que estamos a su lado y que esperamos a al puerta del Bar para recibirle con entusiasmo.

Quien sepa y quiera rezar que se una a las oraciones de los que compartimos fe con él, porque TIENEN UN EFECTO CURATIVO. Los demás, que brinden a su salud.

Caminat. Hoy va por ti.         

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Enviado a las 07/03/2006 16:54:11
Los sufridores del Régimen General

Hoy me ha quitado la sonrisa una cartita. Una cartita del servicio de citaciones de la Seguridad Social.

Yo pertenezco al régimen general y me toca acudir a esas consultas masificadas, soportar a galenos poco motivados  y sufrir interminables listas de espera para que me atiendan los especialistas.

Como la espalda y extremidad izquierda iban avisando que ya no podían aguantar mucho trajín, en el mes de enero decidí solicitar que me atendiera un especialista específico. ¡Ah! ilusa, ese especialista no existe en la Seguridad Social de tu ciudad, por lo que no puede enviarte directamente el médico de atención primaria. Te informas y descubres que para llegar al neurocirujano, antes tienes que pasar por otro especialista de tu ciudad que, si lo estima oportuno, te derivará a dicho servicio.

Tu cerebro de mediana edad no es capaz de digerir bien ese paso previo, pero te sometes y solicitas la consulta del especialista “intermedio”. Vale, es enero y te citan para finales de marzo. Sientes cómo está tu cuerpo serrano, temes que el chasis no aguante tanto, pues si esperas a marzo a que te vea un doctor para que te envíe a otro, a cuya consulta llegarás tras la espera de otro mes o más, para decirte que te tienes que operar y que te mete en una lista de espera de más de seis meses, imaginas con cierta desesperación que para esas fechas ya estarás en el patatal.

Preguntas posibilidades de acelerar la consulta y eso supone utilizar alguna amistad que te cuele con lo cual perjudicas a otro sufriente, así que te aguantas con lo que te toca y, sopesando la situación, decides que para chula tú y te vas a la medicina privada que en una semana te alistan para el combate con el bisturí. Batalla que libramos hace ya 22 días.

Hasta aquí la introducción de por qué estoy sin sonrisa.

Naturalmente, todavía no ha llegado la fecha en que me tendría que ver mi primer especialista “intermedio” de la Seguridad Social. Como no voy a consumir su preciado tiempo, llamé al servicio correspondiente para anular la cita. Me atiende un amable joven que parece entender mi llamada y queda claro que anulo la cita. Mi sorpresa es que hoy recibo una carta en la que me vuelven a citar para el mismo especialista y sí, es la misma cita que anulé.

¿Qué ha pasado? ¿No me entendieron en citaciones? Pues queda claro que NO se han enterado y me vuelven a introducir en lista. He gastado mi tiempo y el coste dos llamadas telefónicas para nada. Así que me surge el dilema de volver a llamar para anular o enviarles a paseo. Me considero ciudadana responsable y llamo para volver a anular así pueden colar a algún desesperado en mi lugar, cosa que dudo vista la eficacia del personal. Otra vez dos llamadas telefónicas y la duda de si se habrán enterado.

La Seguridad Social es un desastre. A mi me gustaría pertenecer a  MUFACE o a la que sea menos a la SS, pero no tengo opción. Cualquier funcionario que pertenece a MUFACE puede acceder a la consulta del neurocirujano o de cualquier especialista y le atiende el mismo día que llama con la particularidad de que a ellos se lo cubre la SS y a mi no, yo tendría que haber esperado casi un año y sólo porque pertenezco al régimen general.

Por cierto, en el hospital donde me operó un médico por lo privado, me enteré que los doctores van a un ritmo frenético. Tienen cinco quirófanos donde se realizan a diario una media de 45 operaciones de todo tipo. En la Seguridad Social, los mismos galenos, no alcanzan esa media ni al mes, me juego lo que sea.

Y no me quiero extender sobre la “paridad” de las jubilaciones.  Que las empresas hagan sus “arreglos” para pre-jubilar me mosquea y pienso que a alguno le hara´n la pascua, pero envidio a los de Telefónica que con 50 años se permiten sacar de paseo a los nietos. Pero entre el funcionarizado existen agravios comparativos porque te encuentras a compañeros pre-jubilados con 60 años y los del régimen general tenemos que arrastrar los huesos en el trabajo hasta los 65 si no tienes la pila de años cotizados. Y no hay posibilidad de arreglo porque cambiar lo establecido en una Ley Orgánica es mucho lío.

Hacerme trabajar más tiempo, con una atención médica deficiente, llevar años aguantando las leyes educativas y soportar el pelaje de los políticos de turno no me digáis que no es para demandar al Estado por maltrato psicológico.

Y con la pensión que queda, si es que queda, que tal como van las cosas….Menos mal que en estos blogs se aprende mucho y a mi se me ha encendido la luz y voy a fundar una ONG.

 

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Enviado a las 04/03/2006 21:55:41
Ya la hemos tenido.

La bronca, digo. Ya se ha interesado por mi salud mental y decirme tú estás tonta, a qué vienen esas gilipolleces, es que parece mentira que nunca acabarás de asentar la cabeza. Etc. Etc. Etc.

Y todo porque con mi sentido del humor tan sumergido,  que casi nadie reconoce como tal,  he llamado a la familia interesándome por sus almas y, por eso de lanzar un mensaje subliminal aromatizado de guindilla: Les he informado que a la  progenitor B1 del progenitor A2 de la progenitor B3 del elemento XY resultante de la  suma de “polinomios” A3B3, le gustaría gozar de la visualización del mencionado elemento y escuchar sus ocurrencias.

Como, a la hora en que servidora ha enviado el mensaje, la prensa no había llegado al domicilio del progenitor A2 y no se habían enterado de la nueva nomenclatura, se me ha hecho saber que la que se tiene que ir a colorear polinomios es la menda.

A todo esto, lo de “polinomio” hace referencia a XX + XY, pero si es XY+XY, o bien XX+XX se deberá denominar “monomio”, ¿puede ser así? O convendrá usar “polimonomio”, “bimonomio”, “nomio”, “bodorrio” o “cagorrio”.

De momento, voy a colorear el encargo que me relaja mucho y tengo un estrés mental improcedente para mi años con esto de si A que si B.

Porque quién es el guapo que decide quien es el B y quién el A. Porque  A y B son letras ordenadas alfabéticamente, con lo que subyace una jerarquía u orden de importancia que habrá que negociar. ¿Dependerá el orden en la importancia de la aportación económica al conjunto o de qué? No, no es coña, es que si tiene que haber paridad, pues paridad en todo y nada de poner a la XX en el lugar B cuando puede ostentar el puesto A. Nos han abierto la espita y vamos a por todas.

 Me voy al caballete, que me estoy liando.

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Enviado a las 03/03/2006 21:37:08
¿Buscamos remedios?

La lectura de los blogs y de la prensa hace que observe un ambiente generalizado de pesimismo, un cierto aire de melancolía. Teniendo en cuenta que es media tarde y el cielo está gris como el tono de las noticias políticas, me parece que me va a dar a mí también una llantina. Y no es por no llorar, que se queda una desahogada cuando se suelta el grifo.

Pues no me da la gana. El mundo no se acaba y si vienen mal dadas, aquí estoy para hacer frente a lo que venga.

Estamos gobernados por mangantes y creemos que cambiándoles el color podemos mejorar. Pues no lo creo. Los políticos no buscan nuestro bienestar sino el suyo, así que no esperemos que nos saquen de esta mierda arrostrando peligros y haciendo sacrificios por la patria.

He vivido lo suficiente para haber conocido en el poder a varios gobernantes. Desde Franco hasta ahora  he aguantado la marea y seguiré así hasta el final.

Ahora la corrupción y prevaricación es más descarada, pero que se haga tan a la vista no le quita malicia a lo anterior más encubierto. Y no salvo a nadie de la quema.

¿Qué me cuenta a mi Fraga a estas alturas? A mi, con los años que llevo a las espaldas y conociendo lo que conozco.  

¿Recordamos la UCD?  Aquel partido se distinguió por deshacerse en rencillas internas sin tener en cuenta las repercusiones sociales o políticas, cada uno salvó su propio trasero sin importarle nada más.

¿Qué milongas de honradez me cuentan los socialistas? Que lo suyo es más reciente y todos conocemos lo que pasó desde Felipe para acá aunque tengan a la prensa de su parte.

¿La Corona? No comparto la opinión de que tengamos un gran rey, creo que no vale para nada y actúa según el “asesor” que tenga. Cuando el golpe lo tenía bueno, ahora toca malo y así le va y nos va. ¿Para qué le queremos?

De la derecha también se pueden decir cosas. Que les vote dependerá de quienes pongan en sus listas, porque  incluyen a algún tipo de lo más canalla. Yo sé lo que me digo.

Puede que necesitemos aferrarnos a un líder que nos aglutine y empuje hacia delante porque estamos en época de vacas flacas, A ver a qué nos agarramos, como no salga Federico a la palestra y nos amotine a todos los disconformes no veo cambios a la vista.

¿Elecciones? Pero si tienen en sus manos los medios de comunicación y la gente está abotargada. Por ahí he leído que alguien se quejaba de que el voto de un patán valga lo mismo que el de un ciudadano responsable, preparado intelectualmente y con sentido crítico. Pues es que así están las reglas del juego y  controlan los medios, de manera que los patanes, que son más, tendrán la última palabra.

A la vista de lo que hay, teníamos que salir a la calle el 2 de mayo pidiendo honradez. Otra idea, apoyar económicamente la posibilidad de medios de información objetivos de ámbito nacional porque es el arma con la que hay que luchar y la tenemos copada por los facinerosos.

Nada de plañideras, a  buscar remedios. Con buen ánimo, sin afán de revancha y sin rencores, que no hay que parecerse a ellos, pero sin permitir que nos impregnen de su falta de ética.

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Enviado a las 02/03/2006 12:49:04
¡Arriba los mejores!

Ahora que se van a repartir ganeralatos  me relamo de gusto pensando que me puede tocar uno. Es que me va eso del mando en plaza, las medallas, el saludo con el sable, el uniforme con estrellas doradas en la bocamanga y hojas de laurel por ahí bordadas. ¡Ay! Que no sé qué ejército escoger, porque el caqui me gusta, pero el azul marino hace mejor tipo, bueno  no, que el de gala es blanco y me hace gorda. La gorra de plato me sienta poco bien y el tricornio favorece, aunque el verde suele ser un color muy atrevido, sólo las morenas y las guapas se atreven a llevarlo. En fin, ¡qué dilema! ¿Cuál me pido?

Me mola un montón entrar en el Estado Mayor y airear un poco los locales, poner unas cortinas más alegres y alguna plantita acogedora. Encargar que Ágatha nos diseñe nuevos camuflajes y poner algunas plumas en los gorros, que viendo los tocados militares italianos  los nuestros son muy sosos.

Ya va siendo hora de que en el ejército se den cuenta de que mandamos mucho las señoras. Con generalas no habrá derroche de balas, los soldados estarán bien limpios y perfumados para que no huela a tigre en los cuarteles. A la hora del rancho cuidadito, que la tropa ha de estar bien alimentada.

Ya no primará para mandar en el ejército, entre otras cosas, que se sea estratega, tener capacidad de liderazgo, conocer tácticas o logística militar o saber cómo utilizar el armamento y el alcance destructivo del mismo, ni qué servicios de apoyo e intendencia es necesario para una campaña militar. Eso viene en los libros.

Entre los soldad@s para llegar a lo alto basta con ser mujer, estar a bien con el minijtro y decir amén a sus discursos.

Chicas, ya tenemos el porcentaje de ministras, está a punto de caer el del ejército. A ver cuándo nos hacemos con la presidencia del Gobierno que la jefatura del Estado, con Leonor, esta chupado.

¡Qué país! Años demostrando que valemos un montón, a veces más que ellos, y viene un tarambana  y nos  asciende en el escalafón porque la foto queda mona.

¡Arriba los mejores, hombre y mujeres! Vamos a dejarnos de bobadas.

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Enviado a las 28/02/2006 21:14:52
Una mala racha

Hace unos quince días estaba preparando documentos personales por si las espichaba en el quirófano. Las cosas como son, nunca esperas que te pase a ti, pero existe la posibilidad de que la drogas que te enchufan para que no sientas la mordida del bisturí se enfaden con algún otro elemento del interior  y se enzarcen en una lucha desigual que lleva el cuerpo al patatal.

Cuando  te vas reponiendo poco a poco de  la incursión que te han hecho en la espalda y deseas acudir al parque a disfrutar del sol con los abuelos, resulta que vienen unos frentes de borrascas o anticiclones, que unas con sus lluvias y otros con heladas,  nos dejan un tiempecito que si te expones a su aliento puedes perder en tuyo por un pis- pas.

Ante las gélidas temperaturas, que no invitan al paseo, buscas la lectura de la prensa en lugares más caldeaditos y, apurando la tacita del líquido caliente, encuentras opiniones de plumillas que quieren asustarte con eso de  que la gripe aviar ronda tus límites y en tu espalda ya no sólo sientes el tirón del pespunte que te han hecho, y empiezas a elucubrar cómo defender tu feudo de la amenaza. Desde este momento no vuelves a visitar a los pavos de esa finca que se adorna con esas aves y que por ella triscan a sus anchas.

Hoy me encuentro con que el virus asqueroso puede mutar en los mamíferos y a los gatos le ha tocado la china de apestados y también les va a tocar su “san martín”, porque puestos a eliminar contagios somos capaces de fumigar hasta al vecino. Sin querer me compadezco de Oliver y de su amo.

Pues si que estamos bien, entre unas cosas y otras vivimos una etapa cojonuda (lo  siento, pero es que no se me ocurre otra palabra): La salud algo tocada, un tiempo de todos los demonios, la bronquitis acechando en las esquinas, la gripe de las aves a punto de venir volando en primavera y las mascotas bajo sospecha. Si a todo lo anterior unimos el ambiente político como las lindezas que suelta el Pepiño para que no se les insulte, el librito de Peces Barba diciendo que los males de España son la derecha y la Iglesia, las bombas en el norte, la opa que va adelante, el Madrid en plena crisis, es como para no levantarte de la cama. Y sin entrar en lo que pasa por el mundo.

Para animarme me deleito en imaginar que la gripe de las aves puede confundirse y atacar a “pajarracos” que  sólo piensan en su propio beneficio, a los “buitres” que están alimentándose de carroña en la política, de los “cuervos” que buscan el sol que más calienta, a las “urracas” que en las aguas revueltas buscan apropiarse del sudor de otros, a los “grajos” que se alegran de la mala suerte del contrario e insultan y descalifican, a las “abubillas” que apestan con su corrupción y malas artes.

No estaría mal una pandemia de buenos jueces que se llevara de nuestro solar esta pajarería que nos está fastidiando a todos.

 

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Enviado a las 27/02/2006 21:56:28
Señal de que ha hecho pupa.

No se acaban los ecos producidos por la manifestación del día 25. Mucho tiene que haber escocido la magnitud de la misma.

Sinceramente, me sorprendió mucho la publicación de la Delegación del Gobierno valorando la asistencia de público en menos de doscientas mil personas.  Me pareció una burda manipulación de la verdad y un  desprecio a los convocantes.

Ahora creo que esa valoración miserable se hizo a propósito con el fin de generar polémica y desviar la atención hacia los insultos y cruce de acusaciones. El debate que surge sobre la manipulación es una sibilina estrategia para provocar otros titulares y mermar la importancia de lo que pasó el sábado en Madrid. Ahora todos estamos más pendientes de las acusaciones cruzadas de unos y otros, de los argumentos que se utilizan en demostrar quién dice la verdad, que en valorar objetivamente el calado de la manifestación y de la repercusión que tendrá en un futuro político.

No hablamos de la importancia de la respuesta del pueblo a una determinada actitud política del Gobierno. Se ha caído en la trampa de entrar a debatir si cuentas bien o cuentas mal y perdemos perspectiva del hecho real.

Me parece que la derecha debe ser más astuta y no caer en esas trampas.

¿Es tan difícil publicar una foto aérea? ¿Tanto costaba  enviar un helicóptero que fotografiara el recorrido? No sé si es que no he buscado bien, pero no he visto más que fotos parciales y ninguna que demuestra la verdadera magnitud de acto. Un millón y medio da para mucho y con  una fotografía de esas que se hacen desde lo alto, se le callaba la boca a los que quieren minimizar un acto como el que se vivió el sábado.

Nos queda la alegría de constatar que les ha hecho pupa.

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Enviado a las 25/02/2006 19:33:35
Se ha perdido un CERO

Una vez escuchadas las estimaciones de asistencia de público a la manifestación del 25 de febrero, en apoyo a las víctimas de terrorismo y en contra de su política de confraternización con sus verdugos, me entero de que a la Delegación del Gobierno se le ha perdido un 0.

Tengo a bien, enviárselo para que no se note tanto el ridículo y manipulación de la manta de ineptos que publican tales cosas, poniendo en evidencia ante todo el orbe  la  nula  objetividad, honradez y talante democrático de la que hacen gala.

Y este es un CERO bien relleno de algunos cientos de miles más, pero no vamos a discutir por eso.

También envío un cero zapatero para algunos periodistas, políticos y tunantes. Al Peces Barba sólo mi desprecio.

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Enviado a las 25/02/2006 14:47:05
La radio y el ventanuco

Ayer os hablaba del silencio, de cómo me gusta sentir físicamente que no hay ruidos y quejarme de las músicas ambientales. Pero tengo que confesar que cuando la introspección se hace dolorosa o más vale desconectar de lo que tienes alrededor, naturalmente, pongo la radio.

Mi radio es pequeña, negra, digital, está rota por varios sitios y para que se mantengan las pilas en su sitio la llevo enfundada en uno de esos forros acrílicos de móvil. Un fósil, vamos.

La familia me regala una cada  Navidad, pero yo insisto en aferrarme a ésta, es manía de vieja, ya lo sé, pero le tengo cogido el tranquillo y me gusta.

Cuando mis sobrinos ven los auriculares que me gasto, se carcajean de mí por prehistórica. Yo les miro de soslayo, comento para mis adentros el tacazo y sonrío beatíficamente su ocurrencia. Si, hijos, es que no me hago a los nuevos. No reparan en que tengo repartidos por la casa los últimos modelos del mercado puestos en cualquier aparato vocinglero que la abuela pueda enchufar. A sus casi noventa está como una tapia y me pone la radio o la tv a unos decibelios que cualquier día nos multan los municipales.

Para evitar el derrumbe de los muros y el cabreo razonable del vecindario, le pongo cascos a todo lo que suena con la orden incuestionable de usarlos. No creáis, que se me rebela y dice que ¡se los va a poner tu padre!, pero de pronto se acallan el musical o el estruendo de las voces,  y, ¡gracias a Dios! por fin un descanso.  Si voy a ver qué ha pasado descubro que, la ladina, los está usando para escuchar la Salsa Rosa u otro marujeo parecido, y no es por lo vecinos y la hora, es para oír mejor los comentarios.

Cómo no voy a amar el silencio si me atruena todo el día como no la obligue a usar los cascos.

Cuando viene la familia se escojona de ver a la abuela tan moderna, con el móvil al cuello, la radio a mano y los cascos. Ella es guapa, coqueta  y presume de moderna, así que acepta el móvil como medio de oír el timbre del teléfono y enterarse siempre de quién llama. ¡Ay! El silencio, que gran ventura tiene el que puede disfrutarlo.

Los sobrinos me califican de carroza por usar mi vieja y rota radio, varias veces reparada por mí con pegamento, gomas, fundas y pequeños alambres. Es la mía, la que quiero y no la jubilaré hasta que deje de sonar o se escacharre en uno de los trompicones que se lleva  a diario.

Mi radio me transporta a muchos sitios, es mi amiga y compañera. Me despierta amablemente y me cuenta las noticias, me avisa si hace frío o si conviene meter el paraguas en el bolso.  A veces me cabrea porque pone voz a los ceporros y, por esa causa, últimamente la pongo poco pues no le busco sintonías musicales ni parloteos insufribles. Busco información veraz algo de divertimento y poco más, pero es mi vínculo diario con lo que pasa en el mundo porque, cuando llevo el ritmo normal de mi existencia, la prensa queda para un vistazo rápido al mediodía y un  repaso nocturno un poco más profundo. Ahora, que circunstancialmente dispongo de más tiempo la prensa entretiene parte de la mañana después del desayuno,  pero antes ya llevo a cuestas un par de horitas de la COPE que me ha puesto las pilas sobre los temas más candentes de esta nuestra España.

No es que la radio sea un artefacto pegado a mi oreja, simplemente es una amiga amable que acompaña determinadas horas y me aporta información, no es un ser vivo ni me solicita atención, pero es un artefacto pequeñito fácil de transportar, que me concede la posibilidad de escuchar voces humanas que comparten mis ideas, mis inquietudes y me abre ventanas a temas que desconozco. Por eso quiero a mi radio.

Ahora tiene una fuerte competencia, el ventanuco lo llama la abuela.  No es que desconozca el vocablo “pantalla”, es que lo dice con tono despectivo porque cuando me pregunta por qué estoy  tanto tiempo conectada al ordenador y le comento que es una ventana al mundo ella, con gesto despectivo dice, pues vaya un ventanuco que te has buscado, refiriéndose que mejor me iría saliendo a patear las calles y “viviendo” lo que ella interpreta por vivir pero, cuando lo hago, se me pone malita del disgusto al ver que no estoy en casa cuidando sus achaques  o los finge, se me arruga y se queja de lo sola que está y de que no le hago caso.

Por eso el ventanuco se usa pocas horas, y en el tiempo que se consume acompañando, ella pone su radio y, si consigo que se ponga los cascos, puedo leer o viajar con mi radio por sintonías a ver qué se cuece por las ondas patrias.

La radio me acompaña en noches en que el sueño no quiere acudir a relajarme y, envuelta en el calor de las mantas, con la radio al oído me entra un “soronguillo” que caigo en los brazos de Morfeo mientras sueño en los de…. La edad no quita las ganas ni el deseo y soñar no cuesta nada, sobre todo cuando la realidad que tienes a tu lado ya está para pocas y tú, que no te miras objetivamente al espejo, piensas para tus adentros, que mal le trata el tiempo, hay que ver qué bien hiciste en darle largas.

En fin, que la radio tuve ayer pegada al oído media hora, hasta que caí en que no era 25. Menos mal que me avisaron pronto mis urracas, que si no le vuelvo a atizar con la badila por no cumplir la promesa de llevarme a la manifestación.  Hoy volveré a encaramarme al cogote de Federico y ver con sus ojos lo que se cuece en Madrid esta tarde. Con qué ganas iría con la pancarta.  Señor, que cruz es esto de estar en provincias,  con la abuela y la bisagra recién reparada.

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Enviado a las 24/02/2006 17:22:31
Buscando el silencio

En vista del poco éxito que alcanzo entre mis interlocutores para abordar los temas que más me interesan y dado que, ha quedado establecido que soy un bicho raro. Vuelvo la mirada hacia mis adentros y decido que, ya que no puedo hablar de lo que quiero y lo que me cuentan no es de mi interés, voy a investigar para mis adentros a ver cuántas rarezas más encuentro.

Lo primero que se me ocurre es preguntarme por qué me gusta el silencio, y no sólo la ausencia de ruidos, sino el verdadero silencio. Me encanta escuchar el susurro del aire entre los árboles, descubrir lo que esconde cada ruido de la casa, el aire cuando pasa entre los aretes de mis orejas, el silbido del viento por la noche. No sé cómo expresarlo, me gusta interpretar sonidos diferentes, sonidos suaves, melancólicos, sugerentes. Odio el chin-pun de los bares, la onda musical de cualquier lugar lleno de gente. Tener que oír música ambiental allí donde te encuentres.  Odio tener obligación de escuchar la música que escogen otros sin consultarme.

Me gusta el silencio interior, porque es el poder más grande que existe. El silencio te aclara la mente, permite ahondar en lo que eres. Nos permite descubrir lo que hay detrás de lo que hacemos, somos o queremos.

El silencio permite agudizar la percepción y desarrollar la intuición y, si sabes practicar yoga, te comunica con el infinito que existe en tu interior. Una pasada.

En silencio descubrimos la vorágine de sensaciones, percepciones y estímulos que nos arrollan a  diario y descubrimos dónde esta la verdadera paz. Esto cambia el estado de las cosas, porque ya no buscas la paz en lo externo, sino en tu interior.

De pronto has cambiado la orientación de tu vida. ¡Cómo! No tengo que buscar la paz, la llevo dentro, estaba ahí y no ye habías enterado.

El silencio te transforma porque dejas de buscar fuera de ti la satisfacción que dan las cosas, los hechos, las personas. Eres tú mismo quien controla deseos, emociones, manías, represiones. Vas apaciguando la lucha interior de todos esos conflictos interiores y le pones el justo valor a las cosas.

Encuentro paz cuando no huyo del miedo o escondo en un rincón del alma lo que me molesta, sino que utilizo mi mente con valentía y objetivamente para enfrentarme a ello en silencio.

El difícil acallar el ruido interno cuando hay problemas o dificultades, pero el hecho de intentarlo te organiza un poco por dentro y adquieres la capacidad de controlar los impulsos.

También descubres que el silencio interior te lleva a unas dimensiones desconocidas, que sin formación suficiente, más vale no explorar.  Puedes encontrar cosas tremendas que sino estás muy equilibrado más te vale no despertar.

Todo esto venía porque no encuentro con quién charlar de mis impresiones, sentimientos y conclusiones y mira dónde he venido a parar. Todo porque nadie me entraba ayer al trapo y me meto en mi “casa” a charlar con mi otro yo, porque dicen por ahí que tenemos más de uno, entremezclados o chocando sin parar.

Bueno está, el silencio se ha acabado, que me voy a poner la COPE a escuchar como Federico me alimenta el entusiasmo de ver cómo le damos estopa al “cervatillo” y a soñar que voy con alguno de vosotros a olvidarme del silencio interior y otras mandangas, que hoy toca gritar por la justicia y la paz de todos juntos.

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Enviado a las 23/02/2006 20:20:38
De charla por le barrio

En estas tierras interiores parece que el tiempo no pasa. Bien es verdad, que solo hay que rascar un poco o meter la oreja  en determinados ámbitos, como en todas partes, las habas cuecen a borbotones, pero en la calle, en el paseo, en la vida cotidiana parece que los acontecimientos nacionales afectan poco al personal.

Será que lo hace el clima, será el miedo, será que somos una tierra casi olvidada y nosotros no opinamos no se vayan a enterar de que existimos y vengan para acá a darnos caña.

El caso es que yo tengo ganas de cháchara, quiero comentar, conocer otras opiniones, valorar cómo anda el patio, pero nada, que nadie entra al trapo.

El periódico local es una pena. Cuatro hojas con unos artículos que no profundizan en nada, cuatro noticias locales más o menos aduladoras según el caso y pare usted de contar.

En la calle, ahí es donde yo quiero encontrar el debate, la opinión, el comentario. Nada, que todo el mundo escurre el bulto y nadie se moja en el análisis de la realidad. ¿Será que yo soy rara? Pues un poco sí, dice la abuela y otras tantas amigas que no entienden que no compre revistas, no esté al tanto de folklóricas, divorcios y otras fiestas, que pase de la música y los libros me encanten.

Partiendo del hecho incuestionable de mi rareza personal, veo que pertenezco a un sector bastante amplio que comparte inquietudes, sentimientos, valores y arquetipos bastante normalitos. Pero, puede considerarse rareza tener interés por lo que pasa en mi país, indignarme con la “opa” política que nos quieren meter los extrarradios, la “opa” económica para controlar la energía, el abuso de poder, la negociación con asesinos, la manipulación de medios de comunicación. Pero, ¿es que por aquí nadie ve lo que yo veo?

Todo aparente tranquilidad. Conversaciones desinfectadas. Nadie opina, todo está bien.

Si comento de la Opa a Endesa es que eres parte interesada. Y aunque no lo fuera, nadie se siente afectado si no es accionista, parece que el futuro energético no nos quita el sueño. Pocos euros tengo ahí invertidos y no los muevo, no sé por qué porque no entiendo un pijo de economía. Pero en algo hay que invertir lo poco que ahorras ¿no? Mira por donde, me tocó la china, fui a comprar lo que le gusta a catalanes y, precisamente por eso, no vendo, no vendo y no vendo.

Cambio de corro, busco pinchar con lo de ETA a ver si hay tema. Oye, nadie quiere mancharse en opinar, andamos de puntillas y nadie acepta debatir la bondad o maldad de las negociaciones. Si preguntas ¿tú que opinas? Miran al cielo y silban o cambian de conversación delicadamente. Pues con buena fiera habéis topado, vuelvo a la carga, ¿qué os parece la manifestación a favor de las víctimas? ¿Cuánta gente sale de aquí? Ni idea. Bueno, alguien sabe algo de que salen autobuses, pero no sabe la hora, es que desplazarse es un rollo, los niños, la familia, ya se sabe.

A estas alturas ya tengo la carótida algo hinchada y el ceño más fruncido que de costumbre pero disimulo con las gafas y sigo insistiendo.

Después de un ratito de observar mamás con carritos y vejetes arriesgándose a coger una pulmonía, volvemos a la charla con las pocas gentes que quedan y no se han enterado de que hoy estoy pesada. Ahora tocan las mezquitas, esa que han volado por los aires, pero qué bruta es esta gente, madre mía. ¿Qué os parece? Pregunto. ¡Huy! Eso está muy lejos y ya no tenemos tropas por allí, no es cosa nuestra. ¿Cómo que no? Que el Islam esté alborotado, deseando matar a los infieles, conquistar occidente e imponer sus leyes, ¿no es de interés para nosotros? Sobre todo que nos los van a meter en Córdoba a rezar en la catedral, porque ya verás como les dejan. Con tal de fastidiar a los católicos, lo que sea. Ya estás dramatizando, es que eres de un tremendismo…. Claro vuestro catolicismo es decorativo, qué os va ni os viene si IU apoya tal majadería.

A esas alturas mi ceño no es ceño sino mueca, los ojos expresan lo que siento y noto que me aguantan de milagro.

Procuro controlar la cara que se me está poniendo, pero la tensión e impotencia que estoy tragando impiden un gesto amable hacia el tendido. Sigo disimulando, a lo que me ayudan las gafas negras, gracias que hay sol y no desentonan.

Me quedan en el bote otros temas, como el caso de Luca Coscioni que acabo de conocer por la prensa y su lucha por conseguir la legalización de las investigaciones con células embrionarias. Anda que no ha tela que cortar con este tema, pero me callo que tengo el viento en contra.

Y no te digo si toco el 23-F, entonces ya me convierto oficialmente en pelma, así que me enclaustro otra vez con mis legajos, mi ordenata, mi radio y mi poca paciencia.

Me enfado con mi suerte, me enzarzo en buscar de qué quejarme con razón y dar la vara. Estoy en un rincón que no se preocupa de su suerte y, entre el frío que aquí hace, la apatía y el perrenque que tengo no hay mejor remedio que una taza chocolate bien caliente con unos bizcochitos  y a olvidarse de los nacionalistas, la opa, el Islam, la ciencia todopoderosa. Pienso en mis amigos virtuales que desfilarán por las calles de Madrid defendiendo la dignidad de las víctimas y me cuelo mentalmente en la mochila de Don Ortelius, imaginado el olor del patriotismo, el sabor de de los mensajes y el calor de las voces que apoyan a los que sufren contra al sinrazón y  la injusticia.

Me confortan las imágenes y espero el momento pegadita a la COPE confiando en el éxito.

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Enviado a las 20/02/2006 19:22:46
Mirando hacia dentro II

Había cogido el fin de semana en plan santurrón. El enclaustramiento obligado invita a tocar todos los palos.

Tan buena que me había vuelto y se me está estropeando la jugada.

Con la lectura de textos adecuados y con ganas de ventilar los rincones de mi alma, meditaba yo sobre el Amor y cómo conseguir que no sea forzado.

Se trata de conseguir amar a esos que tienes por enemigos de todo lo que entra en el ámbito de ese mismo amor, que no es poca cosa. Porque, digo yo, si el Amor debe ser algo así como el sol, que todo lo ilumina, bueno y malo, todo debe ser amado. Así pues decido incluir en mi amor a la tierra entera y a todo ser vivo que exista sobre ella. Y aquí me entra un atragantamiento porque, a ver, con que adobo yo el guisado de Caldera, Pepiño y otras “yerbas”. Un esfuerzo de concentración, yoga mental, Padrenuestros y un bañito de chocolate y me lo trago.

Vamos a otro tema, que estamos de ejercicios  y  a S. Ignacio me pone Caminat como ejemplo. Ahora toca el terruño. Bien está amar la propia tierra, pero no tengo raíces muy profundas y he aprendido a amar muchos lugares aunque hay alguno que tengo atravesado, concretamente dos, pero con esto de practicar el Amor le pongo intención y oigo por lo bajinis que S. Ignacio me dice, “vale”. Además, tengo amigos en ambas tierras y en su honor y por sus virtudes alzo mi corazón hacia ellos.

El Amor no debe ser forzado, debe brotar sin violencia, por lo tanto he de obligar a mi mente que no juzgue mentiras, pecados, injurias y demás talantes, por lo tanto me aferro al Padre y repito lo del Hijo, “perdón porque no saben lo que hacen”. Aquí me atasco, porque viene una neurona a recordarme que a lo peor sí saben lo que hacen y por eso hay que darles en la cresta. ¡Ay! Que me desvío, que estaba en otra cosa y no en vapulear redomados facinerosos. Me contengo, me aplico el cuento y me digo: tampoco tienes la verdad. Hago el propósito de comprender.

Sigo meditando: el Amor es gratis, no debe cobrar un precio. Amar al que te ama no es un mérito y amar con  vanidad o egoísmo  enredados entre sus hilos no es buena cosa. Qué fácil llego a esta conclusión, pero la práctica….A ver, a ver, que tengo la cabeza repleta de argumentos de unos soplagaitas que dicen que lo que antes era ahora no puede ser y que mi gente es mentirosa y oculta muertes en su pasado. Vamos a dejarlo, que las neuronas con tricornio se están alborotando y las “buenas” estaban a otra cosa. Decíamos que el amor se da gratis, así que otro propósito, Amar sin pedir nada.

Llevo dos propósitos estupendos, y la parte belicosa del cerebro amordazada señal de que esto avanza.

Sigo cavilando con esto del Amor, sujetando con mano firme las riendas para que no se me desmanden las ideas que están rebeldes, analizando eso de que el Amor no es excluyente que abarca todo y  me concentro en ese “todo” y me mareo. Lo parcelo para poder abarcar algún cachito y me doy cuenta que al mundo y las personas las miro con “mis” ojos, que no las veo como son sino con mis prejuicios. En eso estaba y me doy de narices con mis apegos, mis prejuicios, mi ignorancia. Total, que el mundo que creo amar no es el real.

Vaya por Dios, a empezar de nuevo. Los apegos, pues anda que no tengo. Jolín, si también encuentro a las creencias y descubro que también tiendo a fanatizar mis juicios. Pues y mis  miedos, cuánta protección encuentro en ellos y sólo me procuran  ganas de atacar y trincheras para esconderme.

Me descubro un interior con muchas telarañas, un universo interno lleno de sorpresas por el que es una aventura navegar, esto si que parece el sótano ese que dice Vistas, ese de Smithsonian. Mañana le visitaremos de nuevo.

 

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Enviado a las 19/02/2006 18:19:47
Mirando hacia dentro

En días de inactividad forzada estás impertinente, como alma en pena buscando llenar las horas vacías. Descubres la espiral en la que te sumerges cuando realizas las actividades cotidianas.

Cuando se trabaja, se atiende una hogar y se cuida a personas más o menos dependientes tus horarios están condicionados y haces lo que tienes que hacer y punto.

A veces, se rompe el equilibrio, se resiente el espíritu y las fuerzas flaquean, es el momento de buscar el medio de restablecer la calma porque la solución no va a venir de fuera. Cada uno busca su método, yo lo encontré en la oración, en orar de una manera particular, en buscar en Jesús descanso, enseñanzas y respuestas. Al final, la oración llega a formar parte de la espiral de actividad.

En doce años es la primera vez que tengo tiempo para analizar y repasar muchos de los aspectos de cómo afronto mi realidad personal y descubro la inercia en la que apoyas el ritmo de las tareas. Una inercia que no deja descubrir el significado de lo que realizas, que te adormece la percepción del cómo y por qué, de su sentido más profundo.

Toca tiempo de reflexión, de asumir la propia debilidad. Tiempo de recuperar fortaleza física y espiritual. Tiempo de sementera después del barbecho.

Es el momento de observarte desde fuera y comprobar que te has quejado de poca recompensa afectiva, de cómo has echado de menos atenciones, esas que te reclaman a ti y das esperando reciprocidad. Fácilmente has caído en la tentación de sentirte abandonada por los que, creías, debían ayudarte. Te regodeabas en aparecer como sufridora, que te valoraran como algo especial por soportar una carga. Cuánta vanidad en estas actitudes.

Necesitamos que nos despierte alguna situación más o menos traumática para descubrir que no haces nada especial, que existen cargas mucho más pesadas o terribles que la tuya, que hay héroes anónimos que pasan a tu lado con su soledad y vacío afectivo y no te das ni cuenta. Percibes el gran egoísmo que te envuelve y haces propósito de abrir los ojos y mirar con más atención al otro lado.

Descubres con emoción el montón de personas que se mueven a tu alrededor, del afecto que te profesan, del valor que tienes para ellas, de que no eres imprescindible, de que hay todo un mundo fuera.

Por eso, hoy estoy en otra disposición, amanezco con otro ánimo. ¡Vida nueva!

Voy a disfrutar de mi nuevo yo y del tiempo libre. A ver, qué dice la prensa.¡Vaya por Dios! ¡Bien empezamos!.

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Enviado a las 17/02/2006 18:36:49
A mis amigos

Con una panda de amigos como estos me  embarco yo en la aventura más peligrosa del mundo mundial.

Gracias por vuestros ánimos y buenos deseos. Muchas gracias. Con gente así no puede deshacerse un país.

Cuando pasamos por un bache más o menos duro, al recuperarnos hacemos propósito de recuperar momentos perdidos, remendar fallos. Parece que se renuevan las fuerzas para afrontar cosas aún más duras de las que se ha recuperado.

Así me siento yo, con ganas de hacer algo, de luchar contra la injusticia que observas a tu alrededor.

Es tanta la miseria humana que impregna la vida política que ya no nos cabe más posibilidad de indignación. Cuando escuchas argumentos tan  malignos que justifican olvidarse de las víctimas. Cuando observas cómo se arrastran y babean periodistas e “intelectuales” que viven a la sombra del poder. Cuando ves a hijos de la Gran Cabra manipular imágenes para devaluar la imagen del rival se te ponen las grapas de la espalda al rojo vivo y me voy mentalmente al Cristo del Millaero a pedirle que la mierda les ahogue. (Que Dios me perdone, pero es que....)

Acabo de recibir un correo con este texto. Me lo envía una amiga que sabe de mi simpatía por el Gobierno.

En cuanto lo leí me pareció estar escuchando a Zapatero. Lo que dice y lo que realmente quiere decir.

 Léelo de arriba hacia abajo y luego de abajo hacia arriba

LOS NUEVOS POLÍTICOS.

 En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos.

 Sólo los imbéciles pueden creer que

 no lucharemos contra la corrupción.

 Porque si hay algo seguro para nosotros es que

 la honestidad y la transparencia son fundamentales

 para alcanzar nuestros ideales.

 Demostraremos que es una gran estupidez

creer que

 las mafias seguirán formando parte del gobierno como en otros tiempos.

 Aseguramos sin resquicio de duda que

 la justicia social será el fin principal de nuestro

 mandato.

 Pese a eso, todavía hay gente estúpida que piensa que

 se pueda seguir gobernando con las artimañas de la vieja política.

 Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para

 que

 se acaben las situaciones privilegiadas y el tráfico de influencias.

 No permitiremos de ningún modo que

 nuestros niños tengan una formación

 insuficiente.

 Cumpliremos nuestros propósitos aunque

 los recursos económicos se hayan agotado.

 Ejerceremos el poder hasta que

 comprendan desde ahora que

 Somos  la "nueva política".

 Ahora léelo del revés, empezando por la

última frase y subiendo línea a línea.

Fue hecho para el PRI mexicano, pero sirve

para sus hermanos  políticos españoles o de cualquier nacionalidad

 

 

 

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Enviado a las 16/02/2006 21:16:46
Lección de Humildad

Mis queridos amigos, todavía no soy persona pero respiro. Tengo la cintura algo rota, acribillada con grapas, embalada en una “turbonosequé” que me mantiene tiesa. La cabeza no del todo lúcida, pero es que un nunca lo ha estado del todo y los años pasan factura.

Hace justamente 72 horas que pasé por el quirófano. Todo ha ido bien. Hoy hacen maravillas y doy las gracias a mis médicos por el gran favor que me han hecho.

Pasar por situaciones de dolor, inseguridad y dependencia física proporcionan lecciones importantes de humildad.

Perder el dominio y control de tu vida, de tus funciones vitales, depender de la ayuda de otros, familia y desconocidos, para las cosas más elementales.

Observar tu cuerpo manipulado, lavado, rajado, vendado y trasladado sin que puedas decir ni pío es duro.

Pero gracias a esas ayudas, a esos cuidados, a todas las personas que están dispuestas a colaborar, de una manera u otra, es como puedes sobrevivir, recuperarte y volver a la vida.

Antes de pasar por la anestesia te planteas la posibilidad de un no retorno, porque todo puede pasar. Haces balance, preparas cosas, cuidas detalles para que no quede nada pendiente. Te arrepientes de cosas que no has hecho, En fin, que te acojonas un poco y miras para atrás y pides otra oportunidad para arreglar lo que dejas sin hacer.

He aprendido humildad y todavía tengo que aprender más, porque dependeré de otras personas durante tiempo y el orgullo es difícil doblegarlo.

Ahora que lo pienso, cuánto orgullo hay en política  también y lo pagamos millones de seres humanos.

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Enviado a las 09/02/2006 23:36:29
Querido Dios

Perdona porque estos últimos días no me he acordado de ti. Bueno, no tanto, lo que pasa es que te he olvidado un poco.

Empiezo por pedirte perdón por ese olvido pero es que me faltan las fuerzas. Tú ya sabes que no estoy en mi mejor momento, hay cuestiones personales y familiares que me preocupan y tengo el nivel de ansiedad alto, pero no voy a pedirte que me la quites que para eso conozco yo buenos remedios. Si te escribo es para pedirte por algunas cuestiones importantes y por mis amigos y conocidos.

Verás, es que veo el panorama muy oscuro. Si, ya sé que Tú tienes previsto todo, que no pasa  nada sin que se cuente con tu voluntad y que tu tiempo no se mide como el nuestro, pero Padre, es que nos tienen acogotados.

Te admito que no hemos hecho alguno de los deberes y que no hemos espabilado cuando la situación era propicia. Vale, pero hijo, digo Padre, que una cosa es aguantar, tolerar y respetar al contrario y otra muy distinta tragar las cosas que están haciendo, que es muy gordo lo que pasa cada día. Fíjate que, a veces, me da la impresión de que no te enteras de lo que pasa por este cachito de mundo.

Si, claro, es que está el planeta como para andarnos con niñadas, lo que pasa es que son la nuestras, nos duelen y queremos que eches una mano. Además, ¿no estás en todas partes? ¿no nos has dicho Pedid y reciberéis? Pues por eso te pido.

Me he puesto a escribir para pedirte perdón porque últimamente no puedo amar al enemigo. Ya me dirás de dónde saco la voluntad, las ganas de amar a estos pendejos. ¡Ay! Se me ha escapado, lo siento.

Ya sé que tengo que hacer el esfuerzo y que debo seguir tu ejemplo. No es que no quiera es que no me sale y, como no me ayudes Tú, me veo en el lado oscuro.

Por eso te escribo, a ver si te llega esta misiva y me das un empujoncito.

Mira, para ayudarte, he dejado de ver la tele, pero la abuela pone el sonido tan alto que la oye media comunidad de vecinos, de manera que no puedo evitar oír -(que no es lo mismo que escuchar)- alguna barbaridad de esos a los que he llamado pendejos. Señor, que no es un insulto, sólo es una calificación, no te lo tomes así.

Ya puesta a pedir, pues que les hagas algo. Nada malo, ni enfermedades, ni accidentes, ni nada por el estilo. No vendría nada mal que les cambiaras las entretelas del cerebro y del corazón que lo tienen más negro que la pena mora ¡huy!, como me lea alguno de esos que quiere “sensibilidad” hacia los musulmanes, me la cargo. Hablando de musulmanes, mira a ver si puedes poner un poco de orden por tu tierra, que la cosa está joooo-robada.

Bueno, vayamos a otra cosa. Que te quería pedir por los amigos, por estos de aquí que tienen  ampollas en el alma viendo como se estropea la casa de todos en dos patadas. Nos están birlando la democracia que tanto ha costado conseguir, nos insultan, nos agraden,  nos acusan de mentir y engañar…. Si, ya sé que si recibimos esa leña en tu nombre lo tendrás en cuenta. Vale, Vale, pero es que ya te he dicho al principio que son horas bajas. Estamos todos con el ánimo alterado, confundiendo emociones  con ideas, confiando en que se imponga la verdad y la justicia sin darnos cuenta que las han secuestrado. Esperamos decisiones de los políticos sensatos y no responden a nuestras expectativas, la verdad es que todos sospechamos un cierto grado de acojone. Que si, que ya cambio el lenguaje, perdón.

Cuida la salud de estos mis amigos, que no le sienten mal los berrinches, que sepamos sacar lecciones positivas de lo que ocurre y aprendamos a encontrar la luz que nos permita avanzar para construir una Españita mejor y más justa, Si, te pongo Españita porque nos la van a dejar algo recortada por los bordes, pero todavía le queda el corazón, bien en el centro y queda la esperanza, por cierto que la esperanza se llama Esperanza, a ver si te enteras y le das todas las luces que necesita. Te agradezco la mano en lo del helicóptero, que se notó.

Ayúdanos a soportar con elegancia las cornadas y no dejes que se embote la cabeza y digamos o hagamos algo irremediable. Atempera la indignación que nos invade para que podamos reaccionar con mesura y buenas formas a lo que se nos viene encima. No nos dejes caer en la tentación de sacudir la badana a los chupópteros de la política o a los mandriles que votan lo que les dictan los plumillas de hornada ovejuna.  Disculpa el lenguaje, es que me embalo.

No nos desampares y no y tengas en cuenta las salidas de tono que ya sabes por experiencia que hay momentos en que se pierde la paciencia.

Un saludo cariñoso Dios.  Amén

 

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Enviado a las 04/02/2006 22:22:48
Un día triste.

Al igual que algún amigo virtual que con el cuerpo maltrecho por los virus y el ánima rotal por las noticias policías, yo tengo el día pesimista.

Hace unos días leí el comentario de uno de vosotros sobre que tenía ganas de no escuchar la radio porque se ponía de mala leche. Últimamente me pasa lo mismo, con tanta noticia, comentario y análisis de las barbaridades que están ocurriendo tengo un nudo en la garganta.

Hoy me  han amargado las noticias. Amigos, ya van doce mujeres asesinadas por sus “compañeros sentimentales”.

No observo mayor preocupación  por ese tema tan candente y eso también me desilusiona.

¿Qué pasa en esta sociedad? ¿Por qué se ha puesto de moda matar a las parejas?

Intento analizar la cascada de emociones, reflexiones y sensaciones que ocupen la mente de esos asesinos y no puedo ser objetiva, me vence el feminismo ¿qué queréis? Todas las mujeres somos parte interesada.

¿Por qué el esposo o pareja de una fémina se considera con derecho a liquidarla? ¿Es tan grave la humillación de ser abandonado? ¿Os habéis dado cuenta que muchas veces el “ajuste” suele producirse cuando la mujer inicia una nueva relación?. ¿Puede este hecho orientar nuestra deducción a que se mata porque se considera “propiedad”?

¿Qué siente y piensa un maltratador? Es fácil descender a lo fundamental de su personalidad. La maté porque era mía. Mía o de nadie. ¿Puede considerarse esa actitud integrismo machista? O ¿es sólo reflejo de una sociedad que involuciona?

Leemos las reacciones por las famosas caricaturas y nos escandalizamos por el fundamentalismo de los musulmanes.  Se hace una crítica a la falta de respeto a la libertad de expresión y se extiende a otras realidades sociales de sus países, entre ellos la de considerar que la mujer vale menos que un camello. Bien, somos capaces de valorar eso como una amoralidad que conculca cualquier enunciado de los derechos humanos. Pues por aquí de respeto a las mujeres no andamos muy sobrados.

No me vengáis con réplicas. Preguntad en casa a vuestras maris  si consideran que la mujer es valorada, en general, no es vuestras casas que no pasáis una, hijos.

Bueno y si queréis polemizar, se abre la cancha y cuidado que tengo el día triste, la hormona “menopausicada”, la pata dolorida, la esperanza sobre el futuro un poco rota y me da la gana llorar en este post. ¿Qué pasa?

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Enviado a las 30/01/2006 22:41:22
Pelando zanahorias...

Estoy que bramo.

Mira que le tengo asco al Caldero ese, caldero, sí  que  tiene menos seso que un cazo y muy mala memoria. Siempre me ha caído fatal, será su fisonomía, su lenguaje corporal, su altanería, su demagogia, ¿por qué será?

Ahora se despacha con que una mayoría de salmantinos piensan lo mismo que él, será hijo de la Gran Bretaña. (insulto más fuerte que se me ocurre y que mi  formación me permite incluir aquí, que conocer otros los conozco, no se crean ustedes).

Media Salamanca fuimos tras él en las manifestaciones a favor del archivo. Media Salamanca porque el resto trabajaba, estaba impedida, en hospitales, cuidando a los  mayores o con motivos importantes que les impedía desplazarse. Menos mal que quedarán las imágenes para que un historiador fino y objetivo investigue y haga su tesis dentro de algunos años.

Toda Salamanca estaba con él, con el alcalde de entonces y con el archivo. Eso hace unos doce años, pero hace pocos también estuviste agarrado a la pancarta, que te apuntaste a la foto.

Pero cambiaron los aires y se ha vendido al enemigo. ÉL y los de su partido, que estaban en las manifestaciones, llenaban la prensa local con declaraciones y ahora están callados sabiéndose traidores a su tierra. No por los papeles que se los pueden comer con butifarra, sino por el cambio de chaqueta.

Tiene la desfachatez de venir a Salamanca a decir que nunca defendió el archivo, pero  (no se qué palabrota iba a poner aquí..),

¿Cómo que no dijiste nada a favor del archivo? Si te vimos y oímos todos. Para vergüenza tuya te lo están pasando por las narices y has quedado por mentiroso.

Ahora te despachas con que la mayoría de tus paisanos pensamos como tú. Hasta los que votaron socialista saben que mientes. Serán esos que dicen amén a tu discurso. ¡¡Babiecas!!

Media Salamanca ha seguido saliendo a la calle defendiendo lo de entonces. Media porque la otra media no podía, bueno, menos los que comen del y con el psoe (con minúsculas, coño- esto se lo digo al ordenador que se empeña en ponerlo con mayúsculas y a mi no me da la gana)

No sé si políticamente esto te pasará factura. Seguro que no, porque hay mucho barrabás que no cambiará su voto porque tiene el alma más vendida a unas siglas que a su patria, a la grande, la de todos. Te seguirán votando porque están cegados por un odio cerril.

Me avergüenzo de ti paisano, y que la Virgen del Castañar -(la de Béjar)- pida al Padre que me perdone porque yo, hoy, no puedo cumplir con eso de amar al enemigo.

Es que estoy que bramo. Hoy no tengo a mano la badila, pero pelando las zanahorias de la cena se me ocurrían unas maldades…

Me voy a hacer yoga a ver si se me vacía la cabeza.

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Enviado a las 30/01/2006 16:51:52
La aventura del carro de la compra.

En los sitios pequeños tenemos muchas rutinas. Tampoco hay mucho dónde elegir y los muy ocupados, como mi menda, nos agarramos a las nuestras para evitar deseos poco alcanzables.

Algunas marisabidillas vamos a misa de ocho ( 20h) Es una buena hora porque has dejado merendada a la abuela, todavía encuentras ambiente en el paseo y das vistazo al personal. La de ocho es la misa que dice el curita majo y que en la homilía explica lo que te gusta oír y no esa sarta de teologías sin sentido que sueltan los párrocos en la misa de doce.

Una vez oída misa, si es que la oyes, pues algunas veces me descubro a miles de leguas desfaciendo entuertos  o revisando mentalmente la nevera para decidir qué poner mañana de comida, decía que después de cumplida la ceremonia, a la salida, todos al super, que para algo lo tienes a la puerta, está abierto y así matas dos pájaros de un tiro, la misa y la compra.

Como estoy en plan demoledor con esto del estatut- (con minúsculas, porque no se merece otra cosa)- llevo las gafas para mirar las etiquetas a conciencia y no comprar nada catalán.

¡Nos tienen rodeados! Todo, pero todo el supermercado está lleno de productos catalanes.

Me hace falta café soluble, pues nada de Nescafé, que es catalán, así que busco otro, pero me cuesta, ¡eh? me cuesta encontrarlo. Luego el pan de molde, todos catalanes. Pues hoy no ceno “sagüisch”, me c…. en la l….

Busco una pastitas para la merienda de la abuela. ¡Coño! Las Martínez y muchas más también catalanas, pues fuera, hago yo el bollo que para eso tengo buen horno. Meto al carro harina, huevos y me falta la levadura. Casi se me cuela, ¡Royal es catalán! Se acabó, doy la vuelta y dejo en su sitio el harina y los huevos que ya no hago el bollo.

Bueno, qué me hace falta ahora. Ah, la soja, que andamos con la menopausia y dicen que va bien, Santiveri es catalán y no hay otra alternativa. Pues me jorobo, pero no la compro. Iré al herbolario que seguro que hay otras marcas.

Ya me queda poca miel, así que voy por más, no sea que la abuela quiera y no tenga y me la arme, que es especialista en buscar por donde atacar. La Granja San Francisco, catalana. Nada, al herbolario a ver si la hay de la Alberca que es tan rica.

Los yogures, ¡Uf! Qué esfuerzo. Hay que buscar entre la montaña a ver si encontramos uno del mismo sabor que le gusta a mi “santa” como dice mi amigo, y que no sea Danone, porque también es catalán.

¡Qué cansancio!  ¡Qué tarde se me ha hecho!

Bueno, no os voy a aburrir con las aventuras de llenar el carro de la compra, pero me parece que la mayoría de amas de casa van a pasar de estatut, porque eliminar los productos catalanes de la cesta de la compra va a suponer un ejercicio de memoria y una inversión de tiempo que las marujas no tenemos.

Por ahí  vamos a perder la partida porque nos la gana el marketing y la comodidad, a no ser que utilicemos otros medios, que se me ocurren algunos, pero no son para ponerlos aquí porque, como no soy catalana ni vasca, enseguida me llama el fiscal a ver qué he querido decir y por qué estoy incitando a …. O me censuran el blog, que todo puede ser y lo acabo de estrenar.

Yo me preguntaba si los nacionalistas no se daban cuenta de las consecuencias negativas para su economía si el resto de españoles dejábamos de comprar sus productos.  Ahora lo tengo claro, saben que no perderán demasiado, porque por mucho boicot que hagamos, sus productos inundan  el mercado y si hay un descenso de ventas, pronto se recuperarán porque con el paso tiempo todo so olvida.

O nos ponemos las pilas y empezamos a hacer campaña como hay que hacerla o nos comen vivos.

De regreso a casa voy pergeñando otro plan para animar a la resistencia catalana a que se traiga sus empresas a nuestras tierras.  Fíjate por donde, a lo mejor va a tener algo bueno esto del estatut, se nos va a venir para acá la gente de bien que no esté dispuesta a vivir bajo la tiranía de los radicales.

Bueno, bueno, en el camino de vuelta ya he diseñado las  principales líneas de acción, he considerado los posibles riesgos, elaborado listas de contactos y calculado medios para financiar la campaña.

Mirad todo lo que se me ha ocurrido entre el rato de la homilía y el camino a casa. Será verdad eso de que las mujeres tenemos la cabeza desocupada y nos da por chorradas. En lugar de pensar en la agenda de mañana, citas, casos y llamadas pendientes me enredo en cómo vencer a Goliat. Ummmm, Me voy a observar no sea que el simpático e inteligente bloguero tenga razón.

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