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Enviado a las 22/04/2012 02:14:23
La tertulia del sábado

Estábamos marujeando en un bar de talluditas inactivas sin más varones alrededor que el camarero. La charla intrascendente se refería las labores de punto de cruz, recetas varias o nuestros respectivos dolores y molestias a la vez que despotricábamos de los diagnósticos que nos hacen en cuanto preguntan la edad, cuando salió el tema. ¡Maldita sea! -pensé para mis adentros- ¡aquí también! Y es que el fornicio de las altas esferas interesa mucho al femenino mundo, sobre todo si anda por medio una tipeja de buen ver, trepa donde las haya, que tiene atolondrado a un jerarca envejecido y ricachón con la sesera por debajo del cinturón. Total que hubo que comentar el tema y se dijo lo que se dice por todas partes, que si esto, que si lo otro, y que lo que hay que ver en este destartalado país nuestro.

Servidora, que tiene el genio pronto y poca paciencia cuando se siente molesta por cualquier cosa, como el tema no era de su agrado, se despachó con cuatro frases dichas con contundencia. Zanjada la cuestión de los "picos pardos", como no quería amargarme la tarde comentando la patética figura del abuelete ni sus aventuras africanas, quise derivar la conversación hacia otras cuestiones. Prefería calibrar las medidas gubernamentales y su repercusión en nuestras vidas, pero no lo conseguí, las otras cinco estaban más a los asuntos mundanos que a las soluciones socioeconómicas, así que opté por comerme dos empanadillas de bonito mientras me inhibía de la conversación y contemplaba con satisfacción que casi todas las que me rodeaban tenían más michelines que yo, cosa muy gratificante cuando se comen fritos con remordimientos por eso de que engordan, que no es mi caso porque estoy divina de la muerte. Es más, con mi sin par donosura y una pensión  de jubilada bastante decente podría plantearme conseguir un "príncipe" alemán unos años más joven. Salvando las distancias, claro está, pero si otros pueden por qué yo no.

Para despejar mi mente de pecaminosos pensamientos, decidí volver a intervenir en la tertulia y no se me ocurrió otro tema que el argentino. En cuanto pude introduje un comentario preguntando qué se opinaba sobre la chorizada contra Repsol, pero mis contertulias me miraron como si me hubiera convertido de repente en un bicho raro. Sólo una de ellas se dignó mostrarse condescendiente con mi interrupción y despachó el tema con aire despectivo diciendo: "Esa -por la dueña de Argentina- es una hija de su madre". Bueno no lo dijo así, pero ustedes entienden lo que quiso decir. Dicho lo cual volvió a incorporarse al tema preferido por todas las demás, que ya se imaginan cuál era, mientras yo, asumiendo la derrota volví al ataque culinario, esta vez dando buena cuenta de una tosta de morcilla frita con un penacho de cebolla caramelizada. Riquísima. (*)

Sin desazonarme lo más mínimo, ni por acumular calorías que luego se asientan en las posaderas ni por encontrar satisfacción en los temas de la tertulia, insistí de nuevo porque lo que quería era poder desahogar la inquina que me produce las declaraciones de políticos demagogos, la corruptela andaluza que encuentra aliados en quienes van de legales y exigentes pero aprovechan la coyuntura para unirse al gorroneo; o quitarme de encima el enojo que me produce la manipulación que la izquierda intenta colarnos para desgastar al gobierno, que por otra parte nos les calla la boca demostrando que de aquellos polvos vienen estos lodos. 

En esas estábamos cuando un petardazo al otro lado del cristal me sobresaltó. El taco que se me escapó fue rotundo. Ajustando las nuevas gafas que acabo de estrenar y que pesan lo que me han costado, me volví con intención de consignarle la condición de su progenitora al energúmeno del petardo pero tuve que reprimirme, había empatado el Real Madrid. No es que me importe demasiado si unos tíos en calzoncillos introducen una bola en una red, pero si con eso rabia algún nacionalista, yo le pongo mecha al petardo encantada.

De camino a casa, más petardos y vocerío me anunciaron que los madrileños habían ganado pero no me alegré demasiado,  ya se me habían pasado las ganas de todo. Hay tanto por lo que penar en esta apolillada piel de toro que decidí preocuparme más de lo que tengo que comer o no, que no puedo engordar. Si subo una talla tendría que comprar ropa y no puede ser, tengo que ahorrar por si aparece el "príncipe" alemán y le tengo que alimentar.

(*) Tosta: Ingredientes: Rebanada de pan de aproximadamente centímetro y medio de ancho. Una rodaja anchita de morcilla. Cebolla caramelizada.

Modo de prepararla: Se fríe el pan o, si no se quiere acumular calorías, se tuesta. A continuación se le quita la piel a la morcilla se desmenuza y se sofríe en un poco de aceite. Una vez hecha la morcilla se pone sobre el pan, apretando un poco para que no se desmorone. Se finaliza poniendo encima un buen copete de cebolla caramelizada. Una gozada. (Si no se tiene cebolla caramelizada, se puede sustituir por cabello de ángel, pero no es lo mismo).

 

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Enviado a las 30/03/2012 02:26:32
Hoy por unos y el domingo por otros

Como decía la última vez que asomé por aquí, me había quedado rumiando cómo defenderme de la turba canalla que asola mi país. La verdad es que no me faltaba imaginación para tal cosa, pero se me ocurrían acciones nada "católicas" por lo que tuve que pedir perdón de "pensamiento y palabra" que no de obra. Después de limpiar mi conciencia de los malos pensamientos y de achicharrar mentalmente a todos elementos perniciosos, tengo que convivir dolorosamente con los facinerosos holgazanes que siguen con sus andanzas.

Y hoy ha sido un día en que se me ha hecho cuesta arriba lo de amar al prójimo, porque no me negarán que hay algunos días en que resulta difícil soportarlos. Me consuela saber que el próximo domingo, cuando vaya yo con mi palma a primera hora de la mañana cantando con todas mis fuerzas alabando al Redentor, a alguno de los que me he encontrado hoy se le va a congestionar el hígado. Hoy por ti, el domingo por mí.

En honor a la verdad, no todo huelguista ha sido blanco de mis invectivas, por favor, que una está enfadada pero no tiene tan mala baba. Comprendo a los trabajadores que han perdido de un plumazo las garantías laborales que habían adquirido a lo largo de los años. No, a esos les doy la razón porque la reforma laboral ha sido brutal, justo es reconocerlo. Yo hablo de los mafiosos que aprovechan el  río revuelto para sacar tajada política de la situación por la que pasa el país.

Había que tomar medidas y Bruselas nos las ha impuesto. No queda más remedio que cumplirlas si no queremos que la bancarrota sea más estrepitosa. Lo que fastidia es que la pesada carga vuelve a caer sobre los hombros del pueblo llano y no en los de los golfos que se han aupado a los puestos principales de la política, las instituciones autonómicas, la banca y los sindicatos. Y no escribo nombres para no señalar, pero en la mente de todos están y no salvo ni uno.

Hay que levantar España pero nadie se apunta. Cada cual quiere su pequeño trozo del pastel. Nadie parece tener el sentido común de esforzarse en buscar soluciones y esfuerzos conjuntos en lugar de mirarse el ombligo y barrer para casa. Es desesperante.

Hay miedo en el ambiente y no a la famosa crisis, ni a apretarse el cinturón. El miedo es a la desestabilización que se busca concienzudamente, a las hordas de agitadores que quieren asustar al ciudadano cumplidor que no les ha votado, a los que pretenden imponer con ataques, insultos y desorden sus ideas y su poder. Hay miedo a que las revueltas suban las cotas de agresividad y volvamos a los años treinta.

Los provocadores no han podido amargarnos el aperitivo. Como se escuchaba a distancia sus "trompetería", la cafetería ha cerrado puertas y apagado la luz. Dentro el personal y clientes disfrutando de la charla y las viandas, a oscuras, pero consumiendo para que el negocio siga funcionando sin dejarnos amedrentar por sindicalistas aborregados.

A esos es a los que me cuesta tener envueltos en el amor al prójimo, a esos mentecatos que se dejan manipular por ideologías políticas, que amordazan a los que ponen en evidencia los desmanes de sus líderes, y son capaces de precipitarse a la ruina con su ideología antes que apoyar el hombro para conseguir paz y bienestar para todos.

Y como hay que salir a la calle a exponer lo que se lleva en el corazón, el domingo me toca a mí. Bien tempranito, alguno de ellos escuchará cantos religiosos de alegría y pensará muy en serio en cómo "apiolarnos". No importa, hacernos mártires va a ser la mejor manera de que se nos perdonen los malos pensamientos e intenciones y seamos semilla de mejores ciudadanos.  

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Enviado a las 03/03/2012 22:39:21
Conversaciones en Escania

Dejé de lado mis habituales labores y me fui de paseo por  los paisajes de Escania con mi amigo Wallander y su perro Jussi. Él, preocupado por la resolución de lo que sospecha es un asesinato complicado, y yo con ganas de asesinar a alguien.

Durante el paseo con el inspector intercambiábamos pareceres sobre la vida, la muerte, la enfermedad y la gente. Él se encuentra en una etapa personal algo difícil y no es un conversador atractivo, así que poco a poco procuré que su discurso  se centrara en el último caso que investiga, y terminamos hablando de asesinos y de cómo realizar un crimen con habilidad. El caso que ahora le entretiene es un envenenamiento extraño y le cuesta encontrar un hilo conductor que le ayude a desenredar el asunto. En fin, que la conversación terminó derivando en el análisis de la personalidad criminal y los motivos que empujan a que aflore el volcán de maldad que todos llevamos dentro.

Así, poco a poco, en la conversación quedó más o menos reflejada su tendencia al pesimismo y, por mi parte, el cansancio de intentar comprender la sociedad que me rodeaba con tanta maldad y falta de sentido común.  

Él, tan sueco y tan tristón, se sorprendió de que una vecina del cálido Mediterraneo no mostrara la alegría de vivir que los prejuicios adjudican a los habitantes del sur de Europa. Tuve que explicarle que, al igual que en su país hay diferencias entre regiones y zonas, en el mío pasaba lo mismo. No insistí en contarle lo de los nacionalismos  para no cansarle, pero creo que se enteró de que yo el Mediterraneo sólo lo veía en los mapas, que mi región particular es de clima crudo y desapacible, con más inclinación a la vertiente atlántica con lo que eso conlleva. Al final, decidió que yo vivía en un lugar parecido al suyo, nada más cerca de la verdad, pero no tuve ganas de sacarle del error, demasiado esfuerzo.

Con su intuición afinada por años de experiencia, descubrió que yo tenía ganas de dar estopa, aunque en sueco se dice de otra manera. Se reía con ganas el barrigón de él imaginándome dando garrotazos a mis imaginarios enemigos. A medida que le contaba cómo me liaría a palos con los jueces que encarcelan a padres porque castigan a una hija menor de edad reteniéndola en casa; o qué parte de la anatomía le cortaría a los científicos que defienden eliminar niños "defectuosos" después de nacidos, él se unía a mi indignación y preguntaba si es que hemos perdido todo respeto por la vida humana. A pesar de lo trágico de la noticia, mi amigo intentó hacer bromas con mis deseos de cortar "atributos" y me recordó entre carcajadas que de los dos autores una es mujer y no tiene de "eso". Yo le miré con esa mirada que se me pone cuando el enfado está a punto de ebullición y le expuse, con inexplicable habilidad verbal, que a la gente que intenta aplicar razonamientos éticos y saludables para la eliminación de personas con problemas, se podían encontrar con que otros enarboláramos iguales o parecidos razonamientos para eliminar a los pensadores demagogos, matarifes egoístas y profesionales sin ética.

Tal ímpetu y contundencia debí poner en mi discurso que su ironía y bromas dejaron paso a un silencio reflexivo en el que los dos nos sumergimos  con ánimo pesimista. Cuando llegamos junto la valla de su finca  nos despedimos sin más que un "hasta luego" yo me vine en raudo vuelo mental hasta mi casa.

Y ahí estoy, rumiando cómo defenderme de semejante turba canalla, cosa que quedará en la mera imaginación porque  servidora no fumiga ni los ácaros de las plantas.

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Enviado a las 17/12/2011 02:10:24
Tertulia alrededor del brasero.

Deberíamos pensar seriamente qué tendríamos que hacer con la desgracia de políticos que tenemos. Personalmente lo tengo muy claro.

Anoche, en la tertulia que formamos después de la cena, porque  el ruído de la nochevieja estudiantil no nos dejaba pegar ojo, repasamos la indecente ansia de recaudación de políticos, banqueros, compañias telefónicas, gas y otros tantos bandoleros amparados por leyes confiscatorias y abusivas. Entre impuestos, tasas, cobros revertidos, "errores", comisiones y otras hierbas, llegamos a la conclusión de que nos exprimen de manera incalificable y tendríamos que plantarnos.

Nos contó un amigo adjunto a una oficina de la Junta de Castilla y León que un alto cargo de esa autonomía, estando de visita en Segovia  o por ahí, -no me acuerdo bien si era esa la ciudad- tenía que desplazarse a comer a unos pocos kilómetros de la ciudad. Al buen señor no se le ocurrió otra cosa que llamar a Valladolid para pedir un coche oficial para que fuera desde Valladolid a Segovia a recogerle y llevarle al lugar del refrigerio. O sea, que el dignatario autonómico consideró que su rango y especial donosura merecía el despilfarro del desplazamiento de cientos de kilómetros de un coche -que seguro es de alta gama- más las dietas o sueldo del conductor, porque ese señor también comería fuera de su casa, y digo yo que no se lo pagaría de su bolsillo. En fin, un despropósito porque bien podía haber cogido un taxi aunque luego pasara la factura, que más barato nos saldría el capricho. Lo digo porque tal y como estamos hay que ahorrar, y también sería sensato hacerlo así aunque nos sobraran los duros por encima de las tejas,  porque es dinero público.

A ese político autonómico, que no sé quién es pero alguno podría explicarnos con pelos y señales su identidad, servidora le pondría de patitas en la calle, le imputaría por malversación de fondos públicos y le hundiría en la sima de los impresentables a cualquier cargo público. A ese y a bastantes más.

Otro tertuliano nos informaba  como su grupo de teatro aficionado que hace representaciones sin cobrar un duro, tiene que abonar la correspondiente tasa de derechos a autor a la SGAE por representar una obra de Lope de Vega. Y nos preguntábamos todos que quién cobraba ese dinero, puesto que será difícil que nadie ostente la propiedad de las obras del laureado autor. Nos resultó fácil deducir quién o quiénes se quedan con ese dinero, que no debería ser recaudado dado que los derechos de autor han caducado. Nos desahogamos a gusto contra ese conjunto de sinvergüenzas que, amparados por leyes injustas y arbitrarias, exprimen a la sociedad para enriquecerse de la manera más ignominiosa sin que podamos defendernos más que pataleando en el aire.

Enardecidos por el vinillo de Porto y las injusticias que oprimen al sufrido pueblo español, repasamos los desmanes sufridos u observados en cuentas bancarias, facturas telefónicas, tiques de supermercados que con sospechosa frecuencia comenten pequeños errores de facturación, siempre a su favor, por supuesto. La conclusión a la que llegamos es que sufrimos empresas y políticos que forman un conjunto de facinerosos que dejan pequeños a los rufianes de Sierra Morena.

También comentamos los precios exageradamente elevados de restaurantes, peluquerías, diseñadores varios y cualquier comerciante pinturero que abre local en cualquier calle de postín de la, cada día menos, madre patria. Porque hay que ver lo que cobran por tontadas. Así viven con ese lujo y ostentan la propiedad de fincas, coches y mansiones de valor más que considerable. Es decir, que han abusado y reído de los tontos que se pliegan a pagar sus desproporcionados emolumentos.

Para rematar la noche, a una amiga se le ocurrió preguntarme que qué pensaba del caso Urdangarín. ¡Uy! me cogió de sorpresa y me dio donde más me dolía. Como un basilisco contesté que ese señor ya tenía que estar en la cárcel como poco. Él y los que como él viven "distrayendo" la riqueza que genera el trabajo de los ciudadanos. Y hoy me lo tengo que tragar en la felicitación real.

Buenos "reales" nos cuestan unos y nos "limpian" otros.  Vaya pandilla de saqueadores y los pagadores sin decir hasta aquí hemos llegao.

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Enviado a las 21/11/2011 14:42:09
Divagando por no variar.

Hemos cambiado de color pero no de políticos, así que novedades pocas. En los últimos años con una corrupción galopante y despropósitos sin número, no he escuchado al nuevo presidente una denuncia rotunda ni un discurso convencido en defensa de la decencia y la honradez,  sólo ambigüedades y medias tintas. Por eso no le he votado, ni a él ni a nadie.  No tenía yo el cuerpo para aguantar demagogias.

En realidad no han ganado, en realidad son los otros quienes han perdido estrepitosamente por lo rematadamente sinvergüenzas, ambiciosos de poder, chupópteros de fondos públicos y mangoneo descarado. La realidad es que la ciudadanía estaba cansada de palabras huecas, sonrisas bobaliconas y la amenaza general de quiebra, por eso se ha buscado el cambio, no porque el discurso de la derecha haya convencido de manera tan espectacular. Se ha buscado un salvavidas cambiando el voto porque quienes estaban antes en el poder sólo miraban para sí y no para la ciudadanía.

Si creemos que habrá un cambio radical es que somos tan ciegos como los que siguen votando al psoe a pesar de las circunstancias. Porque hay que ser malvado para aceptar la política de engaño, las mentiras a la ciudadanía y la carencia de gestión correcta en todo orden de cosas del gobierno comandado por Zapatero y Rubalcaba; o tener las entendederas del revés  para no darse cuenta de lo defectuosa y trastabillada que ha sido la política del gobierno que acaba de terminar. Lo que no entra en mi modesta y peregrina sesera es que todavía les haya votado unos cuantos millones de españoles, porque a tanto votante no han podido enriquecer con sus enchufes y prebendas, luego todavía hay sectores convencidos u obnubilados por esa ideología y rechazan atenerse a los hechos. En fin, España y los españoles somos así.

Ahora estaremos expectantes para ver cómo intentan enderezar el país, aunque con enderezar la economía ya tienen trabajo. Eso si les dejan los que no han sabido hacerlo, porque ya avisan de que tomarán la calle. Debemos estar sobre aviso y prepararnos para aguantar lo que se avecina. Todo lo que no han protestado con las medidas y errores del psoe, lo van a utilizar para desestabilizar al pp. Y españolitos de a pie a sufrir las molestias. Y lo digo con conocimiento porque vivo cerca de una sede autonómica donde las huestes sindicalistas montan la manifestación y me impiden el paso a mi domicilio una vez por semana como poco. Y no vale que le demuestres al policía de turno que vives a la vuelta de la esquina y que tienes prisa por llegar a casa, que no te gustan los servicios higiénicos de la hostelería, nada, te planta la mano en el hombro y te hace dar media vuelta, claro que sin puntapié en salva sea la parte como en tiempos de Maricastaña.

Cada vez que veo los grupitos con las banderas rojas gritando sandeces a veinte metros de mi casa impidiéndome el acceso a mi confortable inodoro -no sé por qué tengo el muelle tan flojo- me acuerdo de los grises de mi juventud y añoro aquellos tiempos en que la policía no respetaba el derecho de alborotadores ni de los de nadie, que se te acercaban y desaparecían las necesidades fisiológicas con sólo verles el careto y te ponías a cubierto por si  se perdía algún zurriagazo. Eran otros tiempos y tenías otros alicientes, ahora la protesta indiscriminada y la alteración de la calle es un método muy bien considerado por ciertos sectores ideológicos que no son molestados por las fuerzas del orden a pesar de que alteren el orden, y a mí me da por pensar entonces para qué queremos fuerzas del orden. Será que yo no empatizo con los comandos de sindicalistas gritones; o que lo que añoro son los años de juventud; o que siempre me los encuentro cuando tengo ganas de ir a baño.

Concluyendo:

  • No espero cambios demasiado significativos y sí una labor de zapa de los derrotados.
  • Por lo mal que me caen los izquierdosos demagogos y la poca simpatía que siento últimamente por los otros, debo ser genéticamente inconformista e impertinente como yo sola. 
  • Y que tengo que hacer ejercicios de refuerzo del suelo pélvico para evitar problemas, que ni la edad  ni los impertérritos policías que custodian las manifestaciones perdonan.
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Enviado a las 13/11/2011 00:58:27
No es lo mismo

 

A pesar de llamarme María no me atrevo a medir la inteligencia de nadie. Primero porque si digo que uno es inteligente, o no lo es, puedo meter la pata hasta el corvejón y quedar como un merluzo; segundo, porque medir la inteligencia a ojo de buen cubero es más difícil que escribir cuatro cosillas bien hilvanadas, sobre todo porque la inteligencia se manifiesta  con tantos matices y variables que los parámetros al uso nos resultan escasos.

No es lo mismo ser inteligente que listo. Eso lo digo yo que me llamo María.

Los hay avispados que saben ver la oportunidad de vivir a costa del ingenuo ciudadano que piensa que lo que le prometen va a misa y consiguen mantenerse años en su poltrona. Esos son los listos, los que a pesar de quedar en evidencia con sus manejos, extorsiones, comisiones, demagogias y engaños, consiguen que la gente siga apoyando su gestión aunque con ello se autocondenen a pagar con recortes e impuestos los desmanes. Conseguir eso es de listos y vamos a dejar la inteligencia para otras cuestiones.

Un inteligente se aislaría del  mundillo político y escaparía de codearse con tanta golfería. Ahora, si lo que quiere es comer del mismo abrevadero  que los políticos listos, entonces deberá aprender otras mañas porque quien se mete en el lodazal de la  política española necesita disimular la ambición, a la vez que manejar sin escrúpulos la demagogia y el populismo. Desde mi rudimentaria capacidad para distinguir políticos inteligentes, me atrevo a sugerir que busquemos otras varas de medir. Por ejemplo la honradez, aunque sea difícil encontrar la aguja en el pajar. 

En nuestra casta política y en cuestiones de honra puede que unos no la tengan demasiado impoluta por eso del gurtelazo, aunque los otros entre las galtelazo, el 11M y los chanchullos, escándalos y despilfarros de todos ya cada uno de sus excelentísimos, la honradez la enterraron hace más de cien años,  si es que alguna vez la conocieron. Lo mismo puede aplicarse a los escribidores y no miro para no señalar.

 

 

 

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Enviado a las 01/11/2011 19:34:15
A Dios rogando y con el mazo dando

Con el cambio de los tiempos, unos pocos años después de la transición pseudodemocrática que le dio la vuelta a este país, yo me presentaba como soltera sin hijos, porque las había con más de uno, cosas del cambio y emancipación femenina. Un tiempo después los años se me fueron montando encima, maldita sea su estampa, y tuve que admitir que era solterona y así lo reconocía. Luego, pasé a definirme como solterona con madre, que también era un estatus muy reconocido y abundante en mi generación.

Ahora soy de nuevo sólo solterona añosa y ya no me queda más opción que la de vestir santos y en eso estoy. Por cierto, bastante cotizada, aunque decirlo sea una falta de modestia. Se me reclama por más de una parroquia, hecho que me ocasiona un serio dilema porque no puedo dividirme cuando coinciden los horarios.

Lo de vestir santos es una buena ocupación y se la recomiendo a todo vegestorio que se aburra y dilapide su horas de ocio en actividades absurdas o contemplación de necedades audiovisuales.  Los curas suelen ser mayores o están sobrecargados de actividades, así que dejan en manos de seglares muchas iniciativas. Acabo de empezar, pero en cuanto me den mando en plaza cambio hasta la composición de la curia. Dios mío, cuánta "telaraña" hay por esas sacristías y no me refiero sólo a las de los ácaros. Creo que se me entiende.

Seré prudente y tendré paciencia, pero el temperamento me arrastra a intentar cambiar lo que veo desfasado, ineficaz u obsoleto y es que en la religiosidad nos hemos acomodado a unas ideas trasnochadas, unos métodos aburridos y unas actitudes que chocan de frente con las enseñanzas evangélicas. Sí, lo sé, también me arrastra la soberbia, la vanidad y le prepotencia, como a todo bicho de mi calaña. Por eso digo que intentaré moderarme y ser humilde, aunque la impaciencia me corroe por dentro.

Andando entre cirios, imágenes y rezos me olvido de los malos tiempos que me ha tocado vivir. Ahora ya puedo marcharme lejos y buscar el risco apartado huyendo de la bancarrota moral y cívica de mi país, pero me falla el ánimo y el afán de aventura, así que me aislo en mi busbuja de rezos, actividades solidarias y experimentos culinarios.

Hoy por hoy ni idea de lo que dice Rajoy, menos todavía de lo que dice Rubalcaba, ningún interés en la campaña electoral que se avecina y pasotismo absoluto ante los posibles resultados. Eso sí, oraciones por un cambio positivo no faltan, pero en honor a la verdad, no sé quién puede traer esa renovación y ni si se podrá conseguir por medio de la urnas.

Y así pasan los días, estudiando las posibilidades de modernizar el fondo de armario de los santos, rogando por los que pasan necesidad debido a la dichosa crisis y buscando  serenidad personal en la nueva andadura vital.

No crean que lo de vestir santos una vida fácil y cómoda. Hay muchas cosas que hacer y la necesidad de coordinarse con equipos y responsables, algo nada fácil en esta sociedad provinciana y monolítica donde nadie escucha ni admite sugerencias que cambien costumbres ancestrales. Creo que voy a curtirme en debates y trabajos al estilo de la política. Con un poco de tiempo puede que me presente a alcaldesa o lo que se tercie. Que se preparen los "diseñadores" de las rotondas.

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Enviado a las 20/10/2011 21:41:59
Aprendiendo portugués, por si acaso.

Ni idea de por dónde empezar. Me incorporo al mundo y no encuentro más que alarmas, casi me dan ganas de volver al enclaustramiento anterior y eliminar antenas y redes. Hacía tiempo que no me enteraba de lo que acontecía por esos mundos de Dios y hete aquí que todo anda pastas arriba o a mí me lo parece.

Pensaba escribir únicamente sobre la primera experiencia de excusión después de muchos años pero tengo más cosas que dando vueltas por la mente y tengo ganas de soltarlas.

Empezaré por contar mi viaje, corto, casi a la puerta de casa y por caminos conocidos, aún así he de admitir que me perdí. A la vuelta, en lugar del tren a mi ciudad cogí uno equivocado. Bien es verdad que el día 15 la estación de Ávila estaba de bote en bote, que había mucho ruido ambiental y  mi tren y aquel en el que me subí salían de la misma vía y con cinco minutos de diferencia, pero mi falta de entrenamiento hizo que leyera en el panel la hora y la vía del tren de mi destino y no escuché la información ni me percaté de que había otro tren que llegaba y salía unos pocos minutos antes por ese mismo andén, así que servidora se empuntó para Medina del Campo cual novicia inexperta. Gracias al amable revisor del tren que, sin burlarse del despiste, me aleccionó de cómo podía enlazar con otro tren que me trajo al destino primigenio. Dado mi estado de ánimo debilitado emocionalmente por la pérdida de la abuela, al verme perdida por las vías ferroviarias me hubiera hinchado a llorar por "pardilla", pero el fáctor de Medina me consoló  informándome que era la cuarta vez en el día que solucionaba despistes similares. Un aprendizaje más para mi nueva vida. 

Y una vez mencionado el episodio sobre mi impericia, paso a despotricar del mundo y sus fantoches, que es lo que me parecen políticos, peliculeros y demás parentela que pulula por las noticias de todo colorido y contenido.

Me acabo de enterar de que han matado a Gadafi, válgame el cielo, en cuando le han encontrado se lo han "cargado" por si le daba por volver a las andadas. Que Dios le juzgue y permita que Libia pueda encontrar el camino hacia la paz lo antes posible. Lo que nos queda ahora es escuchar a los comentaristas y analizar los hechos. Hace menos de un año era un personaje más o menos admitido y tolerado, todo por tener en sus manos importantes fuentes energéticas, y ahora será considerado un sátrapa cuya imagen al lado de gobernantes en activo será una mácula en bastantes curriculum. En fin, no quiero opinar más sobre muertes, que me engurruño.

Para espabilar la melancolía que me invade cuando pienso lo que significa el final de la vida, me voy a lanzar  de cabeza a decir lo que pienso de los sinvergüenzas que han protagonizado la pantomima de conferencia de paz.  Esos miserables se han permitido hacer declaraciones aconsejando soluciones para problemas serios que ignoraron durante años a pesar de la violencia y el sufrimiento que generaron terroristas y nacionalismos, y ahora, recibiendo considerables estipendios, vienen a hacer el caldo gordo a los chantajistas y malévolos políticos que quieren usarlos como medio demagógico para hacernos creer que están intentando seriamente acabar con la violencia de forma pacífica cuando, en realidad, lo que han hecho ha sido venderse al violento, ceder a su chantaje y pisotear la dignidad de quienes durante años murieron asesinados brutalmente.  Repugna enterarse de las cantidades que han recibido por su asistencia y declaraciones.

Y como estoy en plan saltamontes, voy a otra cosa. Ahora me acuerdo haber leído que Gallardón tiene un mayordomo pagado por el Ayuntamiento. Si no lo leo no lo creo, miren ustedes. ¿Y a ése lo han puesto en las listas? Su partido ya puede esperar mi voto si no me paga religiosamente lo que me cuesta la señora que viene a casa a hacerme la limpieza. 

Para rematar el día escucho la noticia de que los encapuchados vascos quieren hacernos creer que buscan la paz. Hasta declaraciones y fotos veo por ahí. Se me ocurre una frase de mi infancia que no voy a escribir porque es una ordinariez,  sólo decir que esa notica yo la pincharía en un palo. Y es que periodistas y políticos de este país no están considerando idiotas continuamente y tragamos lo que nos echen. La tergiversación de las palabras, el uso demagógico de vocablos, la ambigüedad y argucia de discursos para convencernos de hechos que no son verdad, de que la mentira no existe o de que lo blanco es negro está sobrepasando extremos insoportables.  Tengo muy claro que los terroristas han vencido, que han conseguido sus fines y de que tienen la garantía de un partido político determinado de conseguir una independencia total subvencionada por los españoles, porque lo que llaman el "país vasco" -(que no lo ha sido nunca)- no puede subsistir por sí mismo, por la sencilla razón de que es poco más que una finca grande, sin materias primas ni recursos, dependiente de la inversión  y consumo español, por lo tanto querrán decidir sobre lo suyo  rechanzando la españolidad pero  conservando la inversión y consumo españoles, naturalmente sin "Made in"  para que no les salga sarpullido. Y media España votando a los bellacos que han negociado y nos han vendido a los rufianes.

Porque nunca podría renunciar a mi tierra y mis raíces, pero tentaciones tengo de hacerme portuguesa.  

Un poco largo y deslavazado me ha salido el dircurso pero qué se le va a hacer.

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Enviado a las 13/10/2011 00:36:47
Dar las gracias.

Quiero agradecer a todos los que de una manera u otra me habéis acompañado en el dolor por el fallecimiento de la abuela. No tengo ánimo para contestar a cada uno de los que me habéis comentado en el adiós que puse en el blog. No sabría qué decir y me provocaría llanto y pena , así que lo hago de forma general con la seguridad de que sabréis entenderme.

Me resulta doloroso ver su foto en el blog, tal y como era un mes antes de morir con casi 95 años,  por eso eliminaré ese post y  se eliminarán los comentarios. Los guardaré en mis archivos personales y con ellos el cariño de quienes se acercaron  a nosotras.

Mi conviverncia con ella, sobre todo los tres últimos años, han sido de tal intensidad y dedicación que su desaparición me ha dejado un vacío enorme con el que tengo que aprender a vivir.

Dentro de unos días volveré a intentar escribir sobre los temas de siempre.

Muchas gracias a todos, de corazón.

 

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Enviado a las 09/10/2011 21:33:44
La abuela de mis post, mi madre.
No llores si me amas.

¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudieras oir el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos!

¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso!

¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo, la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!

¡Cómo! ¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?

Creedme: cuando la muerte venga a romper las ligaduras, como ha roto las que a mí me encadenaban, y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce, tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a ver a aquella que te amaba y que siempre te ama, y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas.

Volverás a verme, pero transfigurada, extática y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando contigo, que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás.

Enjuga tu llanto y no llores si me amas.

(San Agustín)

La abuela, mi madre, se ha ido al Cielo. Gracias por rezar por ella.

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