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Becarios Indignados, Madres Españolas y Tupperwares

Hace un mes, un becario de una de mis empresas dejó el trabajo.

Recibí su SMS durante los Venture Days del IE Business School. En los EEUU menos del 1% de los emprendedores levantan dinero, pero la mayoría de los finalistas del Venture Day reciben financiación.

Flipé cuando recibí el mensaje, porque parecía contentísimo en el trabajo. De hecho, le habíamos dado un mes libre para acabar sus exámenes con la idea de que después iba a recuperar el tiempo y que le ibamos a ofrecer un contrato fijo. Habíamos apostado muy fuerte por el, ya que lo que le faltaba en experiencia y madurez lo compensaba de sobra con ganas, esfuerzo, inteligencia innata e ilusión.

Algunos días después del mensaje vino a devolver las llaves del despacho.

Parece que está buscando un trabajo menos "agobiante". Hasta entonces, tendrá que vivir de la pensión de su padre jubilado.

Me cuesta entender la gente de su generación. Entiendo que por razones que escapan de su control, difícilmente tendrán un presente, sin hablar de un futuro muy prometedor. Sufren de un paro del 45%. Están perdidos e "indignados". Son Peter Pans frustrados. Los del PP llevan trajes de Carolina Herrera con tirantes, mientras que los del PSOE llevan vaqueros rotos de Bershka con tatuajes, pero debajo de los distintos disfraces, son iguales – una generación perdida, cabreada, inestable, emocionalmente inmadura, sin capacidad de lucha y con nada que perder.

ZP no tiene toda la culpa. Culpo a las madres españolas por esta generación Ni-Ni. Me encanta que la familia española sea mucho más unida que la familia estadounidense. Conozco a muchos españoles que rechazarían trabajos increíbles en el extranjero si ello implicase estar separados de sus padres. En mi caso, recuerdo que cuando cumplí 21 años, antes de la ceremonia de graduación de Yale, mi madre me explicó que estaba muy orgullosa de mí, pero que su trabajo principal como madre se había terminado. Mis padres emigraron de Jamaica a los EEUU para darnos una mejor vida; trabajaron como locos para poder comprarnos Reeboks y ropa "americana"; pagaron por mis viajes semanales del club de debate; nos llevaron de viaje a Francia, Inglaterra, etc. para mostrarnos el mundo y sacrificaron mucho para poder pagar su parte de los $40.000 anuales que era mi tuición de Yale.

Pero mi madre siempre entendió que su trabajo principal era darme las herramientas para poder ser económicamente independiente de ella, para poder alquilar o comprar mi propio piso sin su aval, para ser una buena pareja y en general para realizar mis propios sueños – en fin, para ser un adulto funcional y exitoso. Con un acento jamaicano todavía muy fuerte después de 18 años en EEUU, mi madre me dijo aquel día que tendría que buscarme la vida.

Cortó el cordón umbilical.

Hace unos meses, Amy Chua, una profesora de Yale, causó un furor con su artículo "Por Qué Las Madres Chinas Son Mejores". Argumentó que los padres americanos son muy blandos en comparación con los padres asiáticos, que en lugar de exigir que sus hijos se esfuercen para ser excelentes dentro de los limites de su talento, los padres americanos están demasiado dispuestos a aceptar la mediocridad, priorizar la "felicidad" de sus hijos y aceptar cualquier decisión que tomen y por eso China eventualmente ganará a EEUU como poder mundial.

Supongo que Chua nunca ha visto programas como "Aquí No Hay Quien Viva" o "Aída", donde los personajes más populares son tontos pringados protegidos de la vida real por sus familias. Estos personajes me parecen más tristes que cómicos.

Recuerdo mi primera relación en España. La madre de mi entonces pareja se sintió insultada cuando quería contratar a una asistenta. Para suavizar la situación, le ofrecí la posibilidad de lavar y planchar la ropa y prepararnos Tupperwares cada domingo. Estaba tan orgullosa de su rol de cuidadora dentro de la familia que vio a la mujer de limpieza filipina como competencia desleal. Desde mi punto de vista, tener hijos de 26 años que nunca han tenido que abrir su propia cuenta bancaria, cocinar por ellos mismos o planchar su propia ropa es malcriar a tus hijos, aunque lo hagas con todo el amor del mundo. Es crear niños grandes que no están preparados para afrontar al mundo real.

En muchos sentidos, la Crisis actual proviene del hecho de que el Estado español ha actuado como una madre española intentando proteger a sus hijos de las realidades del mundo. Si no estás dispuesto a trabajar o luchar, nadie tiene la obligación de subvencionarte la vida, ni tus padres, ni el Estado, ni tu jefe, ni tu pareja, ni los alemanes. Mimar a los hijos no les hace un favor, sino que los convierte en incapaces de luchar y les destina a una vida fracasada, tanto al nivel personal como profesional. Perderán contra los más fuertes y mejor preparados para triunfar. No exigir la excelencia de tus hijos u obligarles a ser productivos y responsables como ciudadanos, profesionales y personas, es una receta para crear una generación de LuisMas que viven del Estado y/o sus familias, y después están "indignados" cuando se enteran de que los inversores internacionales no les prepararen un Tupperware cada domingo.

Estoy contento de que mi madre me obligase a buscarme la vida, en lugar de ser un parasito eterno. La vida es dura, y a veces hay que sufrir mucho. Pero cada vez que sufro, aprendo, lucho y tengo fe de que eventualmente triunfaré si sigo trabajando duro. Ser adulto requiere la capacidad y flexibilidad de responder al mundo tal como es, con sus defectos y sus oportunidades, en lugar de esconder de ellas o vivir dentro de un Matrix de tu propia creación subvencionado por tus padres y/o el Estado.

Y sobre el ex becario, no tengo noticias suyas. Pero me dicen que ha decidido que quiere dedicarse al mundo político.

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17
comentarios
1 nacaital, día

Acabo de descubrir este blog y debo reconocer, con no poca envidia, que los análisis más certeros, no solo de economía si no también de política, sociedad y cultura, los están exponiendo personas que, como Vd., provienen del mundo académico vinculado de alguna manera con la empresa. Enhorabuena http:/blogdenachodiazdelgado.blogspot.com

2 aahros, día

Es un tema preocupante y de solucion casi imposible, en España, hay una o dos generaciones perdidas, salvo raras excepciones irrecuperables. Los jovenes "indignantes" de hoy lo tienen mucho mas facil de lo que lo tuvimos en los 50, donde no habia de nada, pero trabajabamos todos 6 dias a la semana entre 9 y 12 horas Para ser ingeniero Industrial, habia que ser uno de los ciento y pico que aprobaban el primer grupo solo, en Madrid, Barcelona y Bilbao de entre 5000 aspirantes, el resto de las carreras tecnicas por el estilo, una vez ingresado incluso antes, se daban clases o se hacian trabajos basura, cargar camiones,... y se estudiaba pues a todos nos daba verguenza pedir dinero para salir, sacarse el carnet de conducir, comprarse unos esquies,.. Y se podia ser Funcionario en muchas carreras solo pidiendolo y esperando un poco plaza, pero pocos o muy pocos querian ser funcinarios, se queria ganar mas trabajando mas, asi levantamos a este Pais que uno de los que no han dado golpe en su vida ni lo dara ha conseguido hundir y ya estamos muy mayores para levantarlo otra vez aunque podriamos

3 LeonAnto, día

Gary: ¡Qué gran razón tienes! Pero no hay nada peor que obligar a un niño malcriado dar su brazo a torcer.

4 xka, día

Aunque ya no soy joven, veo reflejadas algunas de estas opiniones en mi propia vida. Momentos de hiperproteccionismo familiar, que hacen más mal que bien. Luego cambié, y ahora veo con profunda vergüenza algunos de mis años más jóvenes, por fallar ante el esfuerzo familiar. El problema es, ¿y sino llego a cambiar? ¿y si muchos de los actuales indignados no han cambiado o no van a cambiar?. Dios nos asista.

5 et_rusk, día

Gary tienes razon. Pero creo la causa esta en ... el "estado de buenestar". Si no hay pensiones "estatales" si no hay medicina "gratis" los abuelos ayudaran a cuidar a los nietos (como compensacion de que los hijos cuidan de ellos), los padres se preocuparan de que sus hijo trabajan si no ¿como sus hijos les van a cuidar en la vejez? En general las familias tendran que ser mas unidas y autosuficientes.

6 Aleon, día

Extraordinario post! Acabo de descubrir el blog y es un deleite de sentido común. Gracias!

7 carioca, día

Enhorabuena, has dado en el clav o. 8-)

8 tinin, día

De acuerdo Gary, tienes mucha razón, pero...¿Por qué has recalado en España?¿Porque vives aquí, no? Alguna ventaja le habrás visto a nuestro modo de vivir. Esa actitud de tu madre también la he conocido en España, y fue muy común en la España de posguerra, con hijos enviados al seminario para quitar bocas, o puestos a trabajar a los 14 años, como mi querido padre. El joven español sabe que el triunfo social o se hereda, o se consigue a través de la política, aunque seas un mediocre... ¿Entonces?

9 jorgegvr, día

Gracias, Gary. Gracias por llegar al fondo de la cuestión, de aquello que marcará nuestro futuro. Gracias por no tener pelos en la lengua. Gracias por contar la realidad.

10 jorgegvr, día

tinin, las respuestas a tus dos primeras preguntas las encontrarás en el primer post de este blog. Te lo recomiendo, una introducción muy buena. Creo que se ha caído en el error de generalizar. No todos los jóvenes de la edad característica de los "Ni-Ni" son iguales, ni han tenido la misma situación, al igual que aquella "Generación X" y las anteriores, incluida la de postguerra. Conocí en un Cercanías a tres jóvenes, de esos "Ni-Ni". Me preguntaron cómo haría yo un curriculum. También preguntaron sobre su imagen. No les habían guiado nunca, no les habían enseñado nada práctico, ni les habían preparado para la vida de adulto. Pero aún así llevaban 4 meses saliendo a las 7 de la mañana a centros empresariales, edificios de oficinas, etc. Unos días por la mañana, otros la jornada era por la tarde. Por lo menos se esforzaban en buscar un trabajo. Lo que no sabían es qué hay que hacer. También hay que atizar al sistema educativo, Gary.

11 BenGrimm, día

Me pregunto cual sería el trabajo que tendría este pobre muchachito... Cuando estaba de becario, tenia que lidiar con 120 cabestros que decñian que trabajaban en la fabrica donde yo estaba, aunque en realidad parecía que competian por ver cual se hacia el accidente mas gordo. Sobre todo los mas viejos, tios de 60 años que estaban deseando ser atropellados por un camión "solo que me pille el pié" para pillarse la jubilación anticipada por accidente laboral... Aguanté un año haciendo de jefe de prevención de riesgos laborales, de jefe de control de calidad y trabajando "en mis ratos libres" en la oficina facturando los ultimos dias del mes: Dos trabajos y medio cobrando medio sueldo. Al final de alli me fui al paro, pero cantando eso de "Veo una vida nueva y no estais en ella..." al estilo del anuncio de Coca Cola... No esta la cosa como para desperdiciar así un empleo. Yo me daría de tortas por estar en un sitio donde se trabajase en serio y donde la empresa apoyase al trabajador, y no en los sitios donde me ha tocado trabajar, en los que la mitad del tiempo tienes que estar lidiando con la incompetencia de la empresa y la inutilidad del sistema de trabajo...

12 Hegemon1, día

Increible forma de describir de forma sencilla y perfecta lo que pienso. Este artículo debe ser difundido masivamente.

13 rawolf, día

Tengo abiertos varios frentes con esto que voy a comentar de la preferencia temporal, pero es que cada vez le veo mayor fuerza explicativa. Se entiende por preferencia temporal la predisposición mayor o menor a retardar nuestro consumo o la satisfacción de nuestras necesidades, de este concepto se deriva el tipo de interés, relación entre la cantidad de bienes futuros exigidos por unidad de bien a cuyo consumo presente renunciamos. A lo largo de nuestra vida nuestra preferencia temporal pasa de ser alta en nuestra infancia, adolescencia y temprana juventud, a ir reduciéndose según maduramos y volver a aumentar al final de nuestra vida, por razones obvias. Si los incentivos en la sociedad van en la dirección de aumentar la preferencia temporal tendremos una sociedad infantilizada: lo quiero todo, lo quiero ya, lo quiero gratis. El principal incentivo para aumentar la preferencia temporal es el mal llamado estado del bienestar y toda su parafernalia de onerosa legislación paternalista. Dicho estado se financia quitándole a los productivos para dárselo a los menos productivos. Cada vez más los productivos se ven desincetivados, mientras los improductivos se ven incentivados. La sociedad va teniendo cada vez menos gente productiva y más gente improductiva. Al reducir, al elevado coste que he comentado anteriormente, la percepción de un futuro incierto, nos educamos en la imprevisión y su prima-hermana la satisfacción inmediata de nuestros deseos. Se desincentiva la familia como institución para lidiar con un futuro irreductiblemente incierto y lo que queda de ella es incapaz de transmitir el conocimiento necesario para lidiar con dicha incertidumbre, ¿para qué?, el estado proveerá ante cualquier contingencia, el coste, financiero y en términos de mantenimiento de la cooperación social, es otra cuestión. Lo malo es cuando el estado quiebra y ya no puede proveer, entonces tenemos a una masa de lactantes airados pidiendo teta.

14 jm67, día

Gary, felicidades. Me ha gustado mucho esta entrada de tu blog. Es frustrante cómo en España se le da tanto bombo a lo políticamente correcto que, en lo económico nos está llevando a la ruina. Está bien visto que todos los que tengan trabajo se quejen. ¿Cuántos, de los cinco millones de parados están realmente parados? El becario de tu empresa, o el "tinin" que ha dejado su aportación, son muestras de ello. El español medio parece dar crédito a las teorías ¿Quiénes? Pueden ser "los mercados", o "el capital." No importa que cientos de millones de personas en China y en la India hayan dejado la pobreza, estamos en manos de una pandilla de Lex Luthors que no quieren que la gente progrese. En mi familia tengo ejemplos de todo tipo, pero lo he pasado especialmente con la fascinación que mis sobrinos tienen por el nefasto movimiento indignante. No contentos con que el gobierno español se haya comportado como una madre para todos, ahora quieren que la madre contrate comadronas para amamantarnos a todos hasta llegar a la edad de jubilación. Gary, gracias.

15 jaito5, día

1. Sobre lo que dice el propietario. Efectivamente es la norma general de las "mamás" de este país, solo que es aplicable a los hijos varones como norma general y casi inexistente a las hijas. Creo que su suegra es una excepción por preocuparse tanto de la niña. ¿Tiene usted cuñados?. Porque si es así, le podrán contar. 2. Sobre lo que dicen los ocupas. Una cosa es lo que ha dicho el propietario pero otra muy sdistinta, cogiendo el rabvano por las hojas y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, lo que dicen algunos. ¿Que tiene que ver el sistema de seguridad social, tal y como se entendía hasta el 79, con lo que ha sucedido al "ocuparse de nuestras necesidades manifiestas" los políticos?.

16 Wezen, día

Hola Gary, me ha gustado tu artículo, pero...afortunadamente no todo en la vida es trabajar. Y no todo el mundo tiene entre sus prioridades trabajar, ganar dinero y hacerse rico. Es una muestra de arrogancia pensar que eres mejor que los demás porque trabajas más y tienes más dinero. Supongo que si tuvieras que elegir entre un buen trabajo y cuidar a tu padre (como el becario), por supuesto elegirías ganar dinero. Bravo chaval, me encantan tus valores . Pero no te olvides de que al final todos vamos al hoyo...y el dinero se queda en esta vida.

17 gwadanda, día

Análisis muy acertado de un problema cultural presente en buena parte del mundo y no solamente España. Los paises mediterráneos, ya sean católicos, ortodoxos o musulmanes conocen todos este concepto de familia con sus ventajas y con este inconveniente letal. Las mentalidades pueden cambiar, y creo que ya ha empezado, como respuesta positiva a la crisis. Conozco muy bien la juventud de Francia y España, y creo que no hay que focalizar sobre los ni-ni. Existen vagos, pero globalmente los jovenes españoles tienen mucho que demostrar...eso si, aceptando irse. Me consta, y lo he vivido en primera linea, que una buena parte de ellos lo tienen asumido, que no es poco.