Menú

"Sin la figura del rey, jamás hubiera habido 23-F"

2

Eso dice Jesús Palacios en su más reciente libro: 23-F, el rey y su secreto; al que el otro día dedicamos buena parte del programa. Clique aquí y escuche, porque Palacios no se anda por las ramas.

***

En el resto del programa hablamos de Hornby, uno de los nuestros, de libros que asociamos con la música, con Gina de Siberia; Gago, cataláunico, de Castellet y la Matute, y de remate citamos un dicho judío que dice que si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría (pero Eze Martínez Borrás repuso en plan Ortega que no es eso que no es eso: que nos sobra dirección y nos falta, mira si es verdad, sentido). El audio, aquí.

***

Artur Domoslawski, en lo que parece una de las mejores biografías de los últimos tiempos:

Sí, mantuvimos muchas conversaciones a lo largo de los últimos nueve años de su vida (...) Lo visité (...) al menos cien veces (...) Sin embargo, nunca le pregunté cómo se hacía carrera en la Polonia Popular [comunista]; qué resortes había que tocar, a quién sonreír, qué precio había que pagar. Noté que no le gustaban las preguntas acerca de su pasado (...) No inquirí en qué lado había estado en los momentos clave de nuestra historia en el último medio siglo; qué había hecho, qué había pensado. Qué buscaba metiéndose en el Congo después del asesinato de Lumumba, viajando al epicentro de la revolución en nombre de Alá o recorriendo la Polonia rebelada en la época del "carnaval" de 1980-1981; todo esto me parecía comprensible, aunque ahora lo comprendo mejor. No le pregunté si en algun momento se había dejado llevar por la imaginación al describir algo, cosa que le habían reprochado algunos críticos extranjeros. Ni si se sentía realizado (me parecía que sí).

A. D., Kapuscinski non-fiction, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2010, pp.11-12.

***

Lecturas: Las Conversaciones de Cioran y el Libelo contra la secta de Hermann Tertsch.

2
comentarios
1 Justivir, día

Me van a peromitir, ustedes y el Señor Palacios, que les sugiera otro título para este post: "SIN EL FIGURA DEL REY, JAMÁS HUBIERA HABIDO 23-F" Uno de los síntomas del irremediable deterioro del Régimen Parlamentario (?) alumbrado por la transición es el creciente descrédito de todas sus instituciones, incluyendo aquélla que hasta ahora nos había parecido intocable y a salvo de las querellas partidarias. Ahora ya nos tomamos a pitorreo hasta la Corona. Punto y aparte: un día nos tendría que explicar el Señor director las razones de su admiración por el Señor Kapuscinsky

2 Erbilyos, día

Justivir, supongo que tu último comentario tendrá una carga irónica. Mario Noya ya ha dejado caer en varias ocasiones su opinión sobre el señor Kapuściński, y no es la suya precisamente una postura de adoración simplona. Pero hay más. Sucede que, quienes han vivido tiempos interesantes (en el sentido que le da el viejo proverbio chino), suelen tener algo que ocultar. En el caso de Kapuściński, además, está la cuestión de sus fabulaciones y licencias literarias, que tanta fama le han dado. No se me malinterprete: yo he disfrutado mucho con la lectura de Kapuściński, pero resulta que no sé hasta dónde es cierto lo que cuenta y dónde empieza a fabular. Ya que también hablamos de Cioran, ese es un caso paradigmático en cuanto a ocultación de un pasado comprometedor y fabricación de un personaje a la medida. Su etapa fascista, vinculada a la Guardia de Hierro, está estudiada y documentada: Alexandra Laignel-Lavastine: Cioran, Eliade, Ionesco / L’oubli du fascisme, Presses Universitaires de France, París, 2002. Por cierto, leo por ahí que la heredera de Kapus ha demandado al autor de la biografía reseñada. No es la primera que se escribe una biografía del reportero (creo que ya van cinco) pero es la primera que no tiene un carácter meramente laudatorio y hagiográfico. En Polonia no están acostumbrados a esas cosas. Y ahora me despido para siempre. Así es como el mundo acaba No con una explosión sino con un gemido.

Herramientas