Menú

¡Qué pesado es Luis del Pino!

1

No lo iban a ser sólo los serviles, los mamporreros, los jodidos mentirosos. Estamos, pues, de enhorabuena y esa es la idea: ser también mejores que ellos dando la brasa. Gracias, Luis, ¡y dale que dale a la carraca!

A la clase política, con amor y Sin Complejos ya está en la Red. Pisando fuerte. ¡La carraca! LdP vino el otro día al programa a hablarnos de él. Así.

***

Qué más hubo el sábado. Hubo risas y Camba y los Sargazos que son también o más Sargasos y una de las imprescindibles de Gago. Clic aquí.

***

Vuelve Rojas este sábado a nuestros micros. A presentarnos Lenin y el totalitarismo. ¿Hay preguntas?

***

Lecturas: Mi vida de Marc Chagall, Nada del otro mundo de Muñoz Molina, de nuevo Kolimá, este must read de Walter Williams

1
comentarios
1 missi, día

Estoy leyendo el libro de Chagall que recomendáis y me parece buenísimo, animo a todo el mundo a leerlo y, a los que estén en Madrid, a visitar la exposición. Dejo un fragmento muy curioso: "Un día, Apollinaire y yo salimos juntos a cenar a Baty, en Montparnasse. De camino, se detiene de repente: 'Mire, éste es Degas. Está cruzando la calle. Es ciego.' Solo, con el ceño fruncido, de aspecto huraño, Degas andaba a grandes pasos con el bastón en la mano. Mientras comíamos, le pregunté a Apollinaire por qué no me presentaba a Picasso. '¿A Picasso? ¿Acaso tiene ganas de suicidarse? Todos sus amigos acaban así', me respondió Apollinaire sonriendo como siempre. '¡Qué hambre de lobo!', pensaba al verle comer. Quizá coma tanto por su espíritu. Es posible que el talento le venga de comer. Comer, sobre todo beber, y el resto vendrá a lo mejor por sí solo ... Y a la menor pausa, vaciaba su copa, iluminado por su servilleta".

Herramientas