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Mirar un cuadro

Carmen Pulín
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Casa junto a la vía del tren. 1925.

 

 

El verano es una época perfecta no sólo para leer, sino también para visitar una de las grandes exposiciones que nos presentan los museos en estas fechas. Con ocasión de una de ellas, la de Hopper en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, la editorial Lumen ha reeditado una pequeña joya: Hopper, de Mark Strand.

 

Strand no sólo es poeta, traductor y crítico, sino que además estudió Arte en su juventud. Tal vez por eso ha sabido interpretar, en opinión de muchos mejor que nadie, el espíritu y la obra de Edward Hopper.

 

En poco más de cien páginas el autor nos muestra su visión del pintor estadounidense: no quiere presentarnos sus cuadros desde el punto de vista más habitual, el narrativo, ni hacer una sesuda crítica de Arte. Su objetivo es desentrañar, siquiera en parte, el misterio tras la obra de Hopper: cómo consigue provocar emociones tan similares en sus espectadores,  esa mezcla de inquietud, familiaridad, sosiego e intriga que sentimos al contemplar una de sus obras. 

 

Para ello, Strand considera que el aspecto técnico es fundamental; la aparente simplicidad de la pintura de Hopper es engañosa. Las formas geométricas, los planos, los colores, están elegidos de forma cuidadosa para guiar nuestra mirada, para atraernos al interior del cuadro y hacernos sentir a la vez ajenos a él. Y, por encima de todo, está la luz. Esa luz misteriosa de Hopper, cuyo foco casi siempre se halla fuera del cuadro y a veces parece emanar de los propios objetos,

  

Pero el autor de este libro no sólo se ocupa de la técnica; también logra describir, de forma casi poética, las sensaciones que experimentamos al acercarnos a los cuadros de Hopper, ese déjà vu que nos atrae e intranquiliza a un tiempo. Mark Strand guía nuestra mirada. Nos enseña a ver los cuadros, a comprenderlos, a darnos cuenta de que también en Hopper hay humor e ironía, aunque a veces pasen desapercibidos. 

 

Un librito muy recomendable, tanto para los que vayan a visitar el Museo Thyssen este verano como para los que no puedan hacerlo; hay que señalar que el libro no es un catálogo de la exposición: no todos los cuadros de ésta aparecen en el libro, y viceversa. 

 

Como resumen de este Hopper yo citaría un verso del propio Mark Strand:

 

Nada te dirá / Dónde te encuentras / Cada momento es un lugar / Donde nunca has estado

 

 

Hopper. Mark Strand. Lumen (Barcelona), 2012.  Traducción y prólogo de Juan Antonio Montiel.

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