« Los viajes de Gina y otras delicias cubanas | Principal | De la Patagonia a Arizona, pasando por Pan Bendito »
30 de Septiembre de 2009 - 12:09:40 - Mario Noya
Lo prometido es deuda
Dije En casa de Herrero que iba a colgar aquí la clase magistral con que me resondró Mr. Gago cuando le solté como si tal cosa que a mí, su idolatrado FSF, plín. Aquí va, precedida de la preceptiva provocación:
De Mario Noya (xxxxx@gmail.com)
Para Víctor Rodríguez Gago (xxxxx@yahoo.es)
22 de septiembre de 2009, 12:27
Asunto: Francis Scott Fitzgerald
Compadre, Luis Herrero me ha pedido que le haga una semblanza de FSF el próximo jueves. Se trata de un autor que siempre me ha llamado la atención... pero siempre me ha aburrido, o parecido, pues jamás he pasado de las primeras páginas de sus libros. Me da que tú le tienes más ley. "Véndemelo" en tres líneas, please.
Un abrazo,
M.-------------
De Víctor Rodríguez Gago (xxxxx@yahoo.es)
Para Mario Noya (xxxx@gmail.com)
22 de septiembre de 2009, 13:28
Asunto: Por qué
Mario:
La razón por la que me gusta Fitzgerald es porque, al leer Suave es la noche, descubrí que había vida inteligente en la ficción, más allá del naturalismo denotativo del siglo XIX y del experimentalismo cansino de las vanguardias de principios del XX. El naturalismo (Zola) me hacía sentir impaciente; el experimentalismo (Ulises) me hacía sentir idiota. El primero me exasperaba por su afán de redención del hombre; el segundo me acomplejaba porque no entendía el atormentado periplo de Leopoldo Bloom por Dublín o las pajas mentales de Finnegans Wake. Kafka, primero, y Scott Fitzgerald, después, me sacaron del atolladero, cuando estaba a punto de mandar la literatura a tomar por saco.
Se ha dicho hasta la saciedad de Scott Fitzgerald que es el gran novelista del esplendor y la caída de una clase social que se enriqueció como posesa con el fulgor capitalista que siguió a la Gran Guerra y se hundió en la miseria con el batacazo del 29. Es cierto: el propio FSF lo vivió en sus carnes. Conoció la fama más rutilante y el dinero más fácil durante los años 20, y también pasó por todas las fases del fracaso: pobreza, alcoholismo y esterilidad literaria, a partir de 1932, más o menos, fecha en la que publica su canto del cisne y la que, a mi juicio, es su novela más acabada, 'Suave es la noche', en la que proyecta su propia montaña rusa en la peripecia del protagonista: el rápido ascenso y la vertiginosa caída del joven psicoanalista Dick Diver.
Me gusta Fitzgerald porque es "muy americano". Me explico. Escribe claro, sin florituras, conciso y directo. Piensa en imágenes y cuenta imágenes. No es un escritor de ideas o de filosofía, como podrían serlo Proust, Broch, o el propio Joyce y sus neuras con los jesuitas, el sexo y lo escatológico. Es un escritor que utiliza la realidad para desvelar el alma de sus personajes, para "representar la vida en el tiempo", que es la misión que Henry James le prescribe al buen novelista. El novelista debe pasar impepinablemente por la realidad. No hay atajos o refugios mentales, puros, llenos de conceptos, donde avance una historia. La historia avanza a base de personajes de carne y hueso, situaciones físicas, olores, sabores, calles, coches... Esto no tiene nada que ver con el naturalismo. Al contrario, el naturalista es un predicador, mientras que Scott Fitzgerald no te predica ninguna moral, ningún discurso, simplemente te muestra a hombres y mujeres de su época con sus pasiones, sus sueños y sus heridas. Y lo hace como el que no quiere la cosa, como si Scott Fitzgerald no existiera, sin intervenir, que es por lo que creo que inaugura algo en la tradición. El narrador, la voz que cuenta la historia, es un testigo directo (El gran Gatsby) o es un protagonista. FSF asume esta lógica y la lleva hasta el final. El lector ve lo que ven los narradores. Su punto de vista es el de las voces que cuentan la historia. No sabe menos que ellas, pero tampoco más que ellas, lo que le obliga a un ejercicio de reconstrucción, a poner en juego su propia lógica y su propia imaginación. Gran parte del placer estético de Fitzgerald radica en este arte de la contención frente a lo que se puede y no se puede contar. No sabemos quién era Gatsby antes de ser Gatsby, pero el punto de vista del narrador (el primo de Daisy), con todas sus limitaciones, nos invita a imaginar que se trataba de un don nadie conjurado por amor a convertirse, como fuese, en alguien capaz de llamar la atención de su adorada Daisy. El libro se abre con una cita bastante reveladora, la de un poema (no recuerdo ahora su autor), que dice, más o menos, "Salta, si eso ha de conmoverla. / Ponte el sombrero dorado, si le divierte / hasta que exclame / enamorado saltarín, enamorado del sombrero dorado / ¡tendrás que ser mío!".
FSF se sirvió del esplendor de una época de lujo y diversión para penetrar en la fragilidad universal y eterna del individuo. Da igual cuánto posea Gatsby, da igual lo poderoso o rico que haya llegado a ser; su deseo más auténtico sigue siendo inalcanzable, su Daisy se le escapa entre los dedos.
Me gusta Gatsby porque, junto al espíritu mundano que atraviesa sus historias, hay una melancolía inasible que se impone entre el oropel, las fiestas y la atracción por la velocidad de los primeros coches, la música de jazz y los viajes cosmopolitas entre Nueva York y París. FSF muestra que la felicidad está en otra parte. Y lo hace con un estilo contenido, sobrio y sin moralizar. Hay un vacío en el hombre de su época, de todas las épocas, y él simplemente nos asomó como nadie lo ha hecho, consiguiendo que la tristeza se viese por debajo de las mesas del banquete. Y no necesitó adoctrinar, como los naturalistas, ni tampoco hacer experimentos con el lenguaje, como los vanguardistas. Me gusta porque se parece mucho al Joyce de Dublineses y no al Joyce de Ulises.
***
Uno de los nuestros
¿Quién es este elemento eledelibrero? Premio (un librico chulo) para el primero que lo adivine y así nos lo haga saber en Comentarios.
***
Correspondencias 1
El Primo Luis
De Primo Luis (xxxx@googlemail.com)
Para hojadereclamaciones@esradio.fm
Fecha: 26 de septiembre de 2009, 20:59
Asunto: Ideologías
Estimados amigosMe gusta leer... demasiado. Escucho muy a gusto su programa desde Londres (por internet, of course). Los libros, el tema de su espacio de radio, es ciertamente complejo. La temática, extensión, tono, forma, género... de un libro puede ser tan variada como la vida misma. Lo que ustedes consiguen empaquetar en los 50 minutos que tienen es interesante, y queda ágil y simpático.
Pero no les escribía sólo para halagarles. Yo no soy socialista, ni me van a encontrar ustedes en reuniones de lo que ustedes llaman progres. Pero la verdad encuentro su programa demasiado bañado de ideología. La política está metida ya en cada esquina de nuestra vida. Los políticos deciden sobre educación, sanidad, carreteras, impuestos, vivienda; no sé si hay algún área done no tengan metidas las narices los políticos. En lugar de escuchar a los médicos politizan la medicina, y el arte, el deporte, el medio ambiente, ¡los toros! Parcelas preciosas que debieran ser completamente civiles están completamente politizadas, completamente desvirtuadas. ¿No dejan ustedes entrar demasiadas ideas políticas en su programa de literatura?, ¿no se pierde en parte con ello la posibilidad de hablar de muchos libros y de muchos autores? ¿no limitan su audiencia a un grupo ideológico? ¿No se pierde la oportunidad de invertir el flujo de influencia? Debería ser la literatura y quienes la fomentan y divulgan quienes influyeran a los políticos, mucho más que al contrario.
En fin amigos, tomen esto por una crítica constructiva o un par de ideas para considerar, que es lo que pretende ser.
Un abrazo
Luis Xxxx
***
Correspondencias 2
De la Sociedad Protectora de Animales Felinos
De Ramón Piñeiro (xxxxx@hotmail.com)
Para hojadereclamaciones@esradio.fm
Fecha: 20 de septiembre de 2009, 00:00
Asunto: Hola chicos
Hola chicos. ¿Qué tal la nueva aventura radiofónica? Seguro que bien, habiendo talento y ganas de trabajar nada tiene que salir mal.
He escuchado los dos primeros programas de LD Libros y quiero felicitaros por haber mantenido el espíritu del que para mí era el mejor programa cultural de la televisión de este país, aunque dejar de ver a Carmen Carbonell es un crimen porque bellezas como esa no se ven todos los días (ni todas las semanas).
Siempre os agradeceré el haber descubierto para mí a los grandes autores liberales (Hayek, Mises, Montaner...) que no encuentran ningún tipo de promoción en el pestilente ámbito mediático español. No exagero cuando digo que en mis 25 años de vida jamás había oído hablar de estos tres autores hasta que descubrí vuestro programa.
Os escribo para pediros algo que supongo que ya os han pedido miles de fans: que recuperéis las secciones de "A los leones" y "Se lee cada cosa..." porque creo que eran la guinda de un programa ya de por sí estupendo. Echo de menos la garra y contundencia de Mario, que al revés que Federico, está más apagado en la radio que en la televisión.
Muchas gracias por seguir ahí, y aquí tendréis siempre a un incondicional. Un saludo.
Ramón.
***
Qué lee la facción feisbuquera de la tropa LDlibrera
"Uno de Gaston Rebuffat y otro de Rudolf Arnheim :)", Juan M. Casillas; "Este mensaje en Facebook", Óscar Blanco, de vocación resalao; el "Criptonomicon II: El Código Pontifex, de Neal Stephenson", Mr. Blanco again; "Se busca una mujer, de Charles Bukowski", Miguel Ángel Martín García; "Fernando el Católico, del insigne escritor y futuro Premio Planeta Fernando Díaz Villanueva", Marijose Urdangarín; "Memorias de un preso, de Mario Conde", Ana Mateu Cifre; "La Casa y el Mundo, de R. Tagore", José Luis Sánchez Cifuentes; "El hombre rebelde de Camus", Alejandro García; "Un héroe de nuestro tiempo, de M. Y. Lérmontov, y Ánima mía, de Carlos Marzal", Arsenio Be; "Juan Belmonte, matador de toros (Chaves Nogales) y Los últimos días de 'La Prensa' (Bayly)", Antonio Galván González; "Cuando las luces se apagan, de Erika Mann", Beatriz Domínguez Cao (¡hoy es su cumple!); "'Vuelva usted mañana y otros artículos' de Larra (es lo que tiene el Bachillerato)", Francisco Pérez del Amo; "Acabo de terminar la novela de María Dueñas titulada El tiempo entre costuras", Yolanda Carbonell; "Genealogía del liberalismo español, ed. José María Marco, El judaísmo de Jesús, de Mario Sabán, libros de gramática generativa :S, Vida en claro de José Moreno Villa [y] La rebelión de las masas de Ortega y Gasset", Gloria Vivo Tristante; "La rebelión de Atlas, de Ayn Rand. ¡Nunca más actual", Arturo Sáez; "La reina en el palacio de las corrientes de aire, un libro que casi nadie conoce y que no se ha vendido apenas", JuanJo Martín Luna; "una Historia de España de Fernando García de Cortázar en cuya introducción (que es lo que me he leído hasta ahora) ha defendido todos los postulados de la historiografía marxista (Al Andalus como modelo de convivencia, la leyenda negra, las desamortizaciones o robos a la Iglesia como adelanto social, y un largo etcétera)", José Luis Hernández Jiménez.
***
Ah, sí, que se me olvidaba: ¿tele o radio?
***
ACTUALIZACIÓN/ACLARACIÓN: Lo que hay que adivinar en la foto es quién es el elemento humano. Así que, afinad "lamirada" :)
ACTUALIZACIÓN. LA REFINITIVA. ¡Bingo bingo bingo! ¡¡Premio para Vikinga!! ¡Mándanos tus datos en un emiliano al mail del programa, amigüita!