« Paz, hermanos: Obama en el planeta de los tripis | Principal | ¡Árbitro, la hora! »
14 de Octubre de 2009 - 13:19:26 - Mario Noya
Ya está en la imprenta la niña, pa que la pongan bonita; así que ya puedo volver por estos fueros a meter baza.
El primer pellizco de monja de las de antes se lo pego en plenas nalgas a Lugoma, que no acababa de ver la comparación entre Kapuscinski y Galeano. A ver si ahora...
Galeano (Las venas abiertas de América Latina, p. 5 de este PDF):
La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta.
Kapuscinski (Ébano, pp. 31 y 65):
Perseguida e indefensa, África fue saqueada de sus gentes, arruinada y destruida. [...] sus puertos no fueron más que ventosas aplicadas al organismo africano, lugares de donde se exportaban esclavos, oro y marfil. Venga, a expoliarlo todo y a llevárselo con el coste más bajo posible.
***
El Kapus. Dije e insisto: fue un maestro de reporteros, sí, sus libros tienen enjundia, vale; pero también más peligro que un nublao o que el toro que no mató a Manolete (pobre Islero). Porque cuando no se galeanizaba caía en un lirismo de rasca y extermina a la raza humana o banalizaba el mal como un gilipollas o un malvado.
Ejemplo número 1: el Kapus y la Pachamama:
Todo aquello parecía increíble, inverosímil. Como si uno asistiera al nacimiento del mundo, a ese momento particular en que ya no existen el cielo y la tierra, cuando ya hay agua, vegetación y animales salvajes pero aún no han aparecido Adán y Eva. Y precisamente aquí [en el Serengeti] se contempla ese mundo recién nacido, un mundo sin el hombre, y por lo tanto sin el pecado; y es aquí, en este lugar, donde mejor se ve, y tal cosa es una experiencia inolvidable. (Ob. cit., p. 50).
Contraejemplo:
Me he percatado de una tendencia perturbadora. A cada curso escolar que pasa, mis hijos están más convencidos de que el ser humano y la tecnología son malos para el planeta. (...) Tal vez los maestros ayuden a garantizar un futuro más verde, pero no creo que comprendan que mis hijos podrían entenderlo como una condena a la humanidad. (Carta de un padre al New York Times luego de un Día de la Tierra, citada en la Guía políticamente incorrecta del calentamiento global de Chris Horner, p. 21).
Ejemplo número 2: el Kapus y el Mal:
En un tiempo, pensé escribir un libro sobre Amín, y lo quería hacer porque Amín era un ejemplo clarísimo de la relación entre el crimen y el bajo nivel cultural.
Contraejemplo:
Malísima ciencia la suya. ¿Cómo encaja en su esquema a Pol Pot, el mayor genocida del siglo XX, uno de los escasísimos camboyanos de su tiempo que pudo cursar estudios universitarios en Francia? ¿Y a los nazis? ¿Y a los jerarcas bolcheviques? ¿Y al profesor universitario Abimael Guzmán, líder de uno de los más sanguinarios grupos terroristas de la historia de Hispanoamérica (Sendero Luminoso)? ¿Y a Mao? (Mario Noya el Escoliasta, en la página 149 de su ejemplar de Ébano).
Ejemplo número 3: el Kapus y la banalización del Mal:
Nadie obtendrá jamás cifras exactas [del genocidio de Ruanda]. Lo que más aterra en todo esto es el hecho de que unos hombres inocentes han dado muerte a otros hombres inocentes, haciéndolo, además, sin motivo alguno, sin ninguna necesidad. (Ob. cit., p. 193).
Contraejemplo: ustedes vosotros, en Comentarios.
***
Por cierto, Lugoma (y AntiMarx, faltaría plís): ¿sabes tú por qué a un tío de Ciencias se le tiene por analfabeto si no sabe quién es, qué sé yé, Philip Roth, pero en cambio se da por sentado y se aventan los famosos pelillos a la mar si uno de Letras no tiene ni pe u te a idea de quién es, un suponer, Grigori Perelman? Ni Luis del Pino ni su santa esposa ni Asís Timermans ni el menda lerenda sabíamos el otro día, cuando lo comentamos tras el cafecito del domingo por la mañana, salir del "Manda huevos" trillesco. (Por cierto bis: soy, para mi desgracia, un bibiano en materia de ciencia).
***
A JLH, por salir del armario del pseudoanonimato en nuestra página de Facebook, le vamos a dar una grata sorpresa en el programa del próximo sábado. Y al primero que mande un mensajico al 5933 (ya sabéis: DEL [espacio] + comentario), un lote de libros chulo como el que recibió ayer la tita Vikinga.
***
Justivir, mi arma: que llevamos diciendo eso mismo: que nos dejéis en el contestador (91 409 05 03) ruegos, preguntas y minirreseñas, desde el minuto uno de la temporada... El caso es que no nos hacéis ni ídem; así que no insistimos más: el que quiera, que se arranque (poco: un par de minutos nomás), pero si no, qué se le va a hacer, nosotros seguiremos adiante.
***
Del pasado, el futuro previsible
Es, la nuestra, una época de gran progreso: se acerca la madurez de los tiempos, cuando el universo no será sino una gran jaula de deudores. De aquí a diez años, la especie de los acreedores habrá dejado de existir y ya no habrá en el mundo sino deudores. El porvenir anuncia la gran época de la deuda universal. (De El arte de acumular deudas y no pagarlas, Roboamo Pufista, Milán, 1881).
***
Lecturas: los Sables y utopías de Mario Vargas Llosa, el extraordinario Enterradme de pie de Isabel Fonseca y, a ratos y a rastras, uno de Herta Müller.