No es la zona donde más trabajo, zona de granito. Granito hay en Madrid, en Galicia, en el norte de Cáceres, en Salamanca, en Ávila ..., pero no en Murcia.
Sin embargo, el otro día vinieron a verme unos señores gallegos, con ganas de hacer casas de granito macizo, también en Murcia, y la verdad... me dieron precios muy interesantes para poder proponer a mis clientes más amantes de la piedra.
Siempre he tenido esa inquietud, frenada por la realidad del costo, de poder alguna vez realizar una vivienda moderna, pero con muros macizos de piedra.
Revestir en piedra siempre me ha parecido un engaño, un quiero y no puedo. Y lo reconozco: lo he hecho en mis proyectos.
Pero siempre he deseado poder emplear la piedra de forma noble. Maciza. Que se vea su espesor cuando el muro dobla o termina.
Esa sensación de solidez, jamás la da un revestimiento.
Muros de granito donde mueren paramentos de cristal. El contraste de lo macizo y pesado con lo liviano, de la tierra (la roca) y la luz (el cristal que la deja pasar). Creo que ahora estoy más cerca de diseñar ese sueño, siempre, eso sí, que encuentre un cliente con ese mismo deseo... que yo lo que más respeto son los sueños de mis clientes, mucho más que mis inquietudes como arquitecto.
Saludos y gracias por leerme
Jose María Mariñoso Pascual
Arquitecto
Les dejo aquí la imagen que quería mostrarles ayer para ilustrar el tema que abrí sobre puentes y pasarelas dentro de las viviendas unifamiliares. En este caso se trata de una pasarela-rampa. La fotografía difícilmente transmite las sensaciones que se tienen cuando se recorre, pero pueden hacerse una idea de lo que comentaba ayer.
Rampa puente, en vivienda unifamiliar en Torre Guil, Murcia. Arquitecto: Jose María Mariñoso Pascual
Un puente es aquel elemento arquitectónico que nos permite llegar desde donde estemos, a otro lugar, pasando por encima de un espacio o de un obstáculo que nos entorpece el acceso a dicho lugar.
Un túnel es un elemento arquitectónico que nos permite acceder desde donde estemos a otro lugar, atravesando un obstáculo que nos impide o entorpece el acceso a dicho lugar.
En cierto modo, un puente se convierte en un túnel del espacio. Nos permite alcanzar otro lugar, atravesando un espacio, donde dicho vacío es el obstáculo que nos impide alcanzar ese lugar. Si fuéramos jilguero, sobrarían los puentes.
Me gusta, cuando pienso en una pasarela, dentro de una vivienda, ese concepto de túnel del espacio. Incide en el hecho del tránsito, del movimiento. De el estar en un lugar intermedio y especial, inmerso en el espacio. Desde el puente, se tiene una perspectiva de los rincones de la vivienda distinta, porque uno queda rodeado de aire y en una posición relativa peculiar.
Para enfatizar este hecho, se puede jugar con los materiales, texturas o colores, diferenciando el puente respecto a sus puntos de entrada y salida, se puede crear el efecto de ligereza y suspensión, se puede desmaterializar dicho nexo, transparentándolo -aunque aquí hay que llevar cuidado para no llevar la tensión a un límite tal que provoque zozobra o vértigo a quien utilice dicho elemento, o también se puede conseguir dando cierta inclinación a la pasarela, potenciando el efecto de atravesar un espacio tridimensional
Voy a intentar ilustrarlo con una imagen de una pasarela en una vivienda unifamiliar que diseñé hace unos pocos años; digo intentar porque aún éstoy aprendiendo a utilizar correctamente el blog. Espero que me salga bien y puedan verlo.
Hoy me voy a salir de los temas estrictamente relacionados con la Arquitectura y comentar mi impresión sobre la crisis económica. En mi opinión buena culpa de la situación actual radica en las políticas monetarias expansivas que han mantenido durante décadas los grandes Bancos Centrales. Dinero barato (incluso por debajo de la inflación oficial y muy por debajo de la real), significa crédito fácil, y ello implica que se valora menos el dinero y la percepción de riesgo en las inversiones. Eso conduce al endeudamiento y a las malas inversiones. Por otra parte un volumen grande de préstamos en poco tiempo es equivalente a una gran cantidad de dinero en circulación, con el matiz de que ese dinero, más que en circulación ha ido destinado a compra de activos, sobre todo suelo. Cuando se produce una gran entrada de dinero en un mercado, lo que ocurre es que los productos de ese mercado suben. Eso es inflación. Se ha producido una "inflación" real en el precio de los inmuebles y de los activos de Bolsa. Sin embargo los Bancos Centrales no habían encendido sus alarmas porque la inflación oficial (subyacente y cesta de la compra) no se había disparado (a excepción de estos últimos años, a raíz de lo cual comenzaron, alarmados, a subir los tipos de interés) Todo lo adeudado hay que devolverlo. España los últimos años ha estado viviendo del dinero prestado de fuera. (Una balanza comercial con un 10-11% de déficit anual). Es decir, hemos estado creando trabajo con dinero ficticio y que habrá que devolver con intereses. En cuanto se ha cerrado el grifo financiero del exterior, y no hemos podido contar con ese dinero que anualmente se refinanciaba, ha aflorado un problema económico grave que había en España: Que gastamos más que lo que ingresamos. Eso se ha traducido y lo sigue haciendo en paro. La economía se ajusta bruscamente a la riqueza que realmente se produce. El problema es que hay que pagar además todo lo gastado de más anteriormente. Y a eso hay que añadir lo que se están gastando de más actualmente las administraciones (El Estado, CCAA y Ayuntamientos), deuda que se nos carga sobre nuestros hombros y que se añade a la deuda de empresas y familias. El panorama es negro porque al gasto corriente de cada uno, de cada empresa, de cada familia, se añade el pago del capital del gasto de años anteriores adeudado más los intereses. Y a todo ello, la deuda pública. Por ello es previsible para los años venideros que se den ajustes importantes en los presupuestos familiares, más incrementos de paro, migraciones a otros paises, imapagados y gran demanda de empleo. Y ello reflejado en los precios: deflación. Lo que me parece inconcebible es que las Administraciones no se ajusten el cinturón, y al menos no empeorar la situación. La otra posibilidad, la de fabricar billetes artificialmente e incurrir en deuda indefinida, es todavía más terrorífica, porque conduciría a la tan temida hiperinflación. Jose María Mariñoso Pascual
ESTUDIO DE ARQUITECTURA MARIÑOSO
Decía Miguel Fisac, arquitecto soñador e inventor español, que patentó nuevos sistemas de construcción y realizó numerosas iglesias, algunas de las cuales parecen oraciones construidas, que el arquitecto, antes de iniciar un proyecto debía responder a cuatro preguntas:
¿QUÉ?
¿PARA QUÉ?
¿DÓNDE?
¿CÓMO?
Como sistema para idear, creo que hay pocos tan sencillos y eficaces. El Qué, es plantearse lo que realmente se va a edificar, su esencia, lo que necesita el cliente, ese "aire que queda dentro", definición de arquitectura que toma M.Fisac del filósofo chino Lao Tse. Esa esencia nos va a dar pistas acerca del espíritu que debe tener esa arquitectura, si todo ha de ir orientado a conseguir paz, a lograr descanso, a divertir, a el confort, a lo místico, a lo sensual, al espíritu de trabajo, a marcar un lugar, etc... En el qué pueden entrar también cuestiones económicas. ¿Qué se quiere? una vivienda que no sobrepase el costo de 90.000 euros.
¿Para qué? complementa la anterior pregunta, incidiendo sobre la utilidad de ese edificio y esos espacios. El programa de necesidades, las actividades que se van a llevar a cabo en su interior. Concretar qué se quiere hacer y para qué necesidades va a servir nos van a dar mucha información acerca de cómo abordar las relaciones espaciales y funcionales entre los distintos espacios, sus dimensiones concretas y formas, su iluminación, grado y manera
¿Dónde? Dónde es la pregunta clave para poner el edificio en relación con su entorno, topográfico y cultural. "La arquitectura es como un árbol que se ancla al terreno" decía Miguel Fisac. Es decir, un edificio ocupa un lugar, su presencia transforma ese lugar, le imprime un carácter. Cada entorno tiene unas claves, simbólicas, topográficas, estéticas, culturales.. El edificio, se busque o no va a interactuar con esas claves; en unos casos convendrá acentuar los valores del entorno, fundiéndose, contraponiéndose o haciendo guiños a elementos naturales o artificiales de dicho entorno, en otros casos convendrá transformar ese entorno de forma radical, para dulcificar un lugar climatológicamente o auditiva o visualmente hostil por citar tres casos. El lugar da pistas y concreta las soluciones posibles de acceso, de relación con el plano de suelo: si hay que enterrarse o elevarse, si los accesos se producen por un lugar u otro. El lugar conlleva plantearse respuestas a la orografía, pero también a las orientaciones, a la climatología (frío, calor, lluvias, nieve, vientos dominantes, sequedad, humedad...), al paisaje (ya sea urbano, rural o natural), a la carga cultural del lugar, a las vistas, a los ruidos, a las texturas y colores dominantes, en los elementos agresivos del medio (sismos, atmósfera marina, posibilidad de tornados...etc..)
Por último el ¿Cómo? es la pregunta que caba hacerse cuando ya se ha obtenido información valiosa de las anteriores cuestiones. Cómo se va a dar respuesta a la mayor parte de cuestiones surgidas, de una forma concreta que pueda ser edificable. El cómo implica pensar en la futura realidad construida, en los materiales, en el espesor de muros y pilares, en la disposición final de espacios y su iluminación y en cómo construir eso.
Durante la respuesta al cómo, se va concretando el Proyecto que servirá como guía para edificar esa solución particular a todas las anteriores cuestiones.
Decía Lao Tse: "la Arquitectura no son los techos ni las paredes sino el aire que queda dentro". Gustaba al fallecido arquitecto Miguel Fisac, repetir esta frase del pensador chino. Pocas frases son tan descriptivas de la importancia que tiene la luz y su acertado uso, dentro de la arquitectura. La luz crea espacio, pensemos en una hogera en medio de la noche. Es el foco, crea el espacio, un espacio íntimo. Se puede estar acampado en un enorme páramo, en un desierto... en cuanto se enciende la hogera el espacio se comprime y queda delimitado por las personas que se agrupan entorno al fuego.La luz focalizada marca los distintos espacios, los distingue: una luz cenital (es decir, procedente de arriba) sobre un altar, en una iglesia, iluminándolo, marca un punto de importancia dentro de ese espacio. La luz que viene desde arriba, crea sensación de espacio porque da la sensación de iluminar el mismísimo aire encerrado, haciendo realidad la definición de arquitectura del filósofo chino. Más aún si la luz entra coloreada a través de un vitral de color o se colorea al rebotar contra los colores de los paramentos.La luz focalizada sirve para destacar objetos en el espacio (por ejemplo la iluminación de prendas o de joyas en un escaparate o de alimentos en una tienda), o sirve para crear divisiones en el espacio. Si en una cueva encendemos varias fogatas crearemos varios espacios, dividiendo el amplio espacio común de la caverna, distinguiendo esos espacios de las zonas que quedan en penumbra.La luz uniforme sin embargo unifica espacios, espacios que pueden ser diferentes, con distintas formas, o incluso con divisiones interiores (por ejemplo una oficina con muchos puestos separados por biombos) pueden ser unificados, percibidos como uno solo mediante una iluminación uniforme. Tampoco es igual la direccionalidad de la luz. No es la misma luz, ni sus efectos son iguales, si ésta procede de una ventana lateral o que ésta proceda de un lucernario alto; la luz procedente de una ventana lateral es más común, por tanto nos llama menos la atención. Una luz que procede del suelo, o de una ventana muy alta sin embargo nos pueden llamar mucho más la atención: el efecto puede ser más teatral, porque las sombras son diferentes y el foco de atención aparece a una cota muy diferente de nuestra línea de visión habitual.Saludos,Jose María Mariñoso PascualArquitecto
Estamos en crisis. En mi opinión, nuestro florecimiento económico se ha apoyado demasiado en el crédito exterior. Llevamos muchos años gastando más que lo ingresamos, sin que el turismo y la inversión extranjera en nuestro pais compensen nuestro déficit. ¿Cómo hemos cubierto ese agujero hasta ahora? Con financiación exterior, con el crédito. Ha tenido que llegar hace un año una enorme crisis financiera para que esa situación de familia derrochona saliera a flote y nos encontremos con que ya no hay dinero; que el dinero a futuro que financiaba la enorme demanda interna y hacía de vital sangre de nuestras empresas e industrias que la atendeían, ya no fluye como antes, pues una parte importante de éste salía del crédito cuyo grifo hoy está cerrado.Por tanto a corto plazo sólo se me ocurre dos salidas para los sectores afectados, o empequeñecerlos (despidiendo a mucha gente) o salimos al exterior a vender nuestros productos y servicios.Tenemos un pais con una industria de la construcción bastante potente y refinada ¿por qué no comercializamos fuera todo ésto?Yo soy arquitecto, por fortuna y porque me estoy moviendo bastante, yo aún no he tenido problema de caida de trabajo, sigo en expansión; pero aun así ¿por qué no buscar también nichos de trabajo en el extranjero? ¿por qué no nos ponemos de acuerdo algunas promotoras, asesores con traductores, constructoras, proveedores de materiales y salimos a paises emergentes a construir? Hace falta un esfuerzo: estudiar normativas y leyes del pais, ponernos de acuerdo unos cuantos y formar un equipo, pero aun así, eso vale más la pena que el quedarse cruzado de brazos. Hay paises que venden coches de marca. Nosotros podemos vender edificios, vender vivienda, y hacerlo con calidad y diseño.
Existe la percepción en algunas personas de que el arquitecto es un escollo más en el complejo proceso edilicio y urbanístico, un gasto más, impuesto por ley, como impuesta está la licencia de obras, cuya necesariedad entra en cuestión.
Quien se cuestiona el papel del arquitecto, es bien porque ha tenido una mala experiencia con algún arquitecto o bien porque no conoce realmente la labor y la responsabilidad a la que se someten los arquitectos.
El arquitecto, en España, es el ingeniero de la construcción. Es la persona que más sabe, o más debe saber de todo lo referente a la edificación y el urbanismo, sus conocimientos, independientemente de la especialización que tenga, deben servir para poder realizar con éxito cualquier proyecto dentro de sus competencias y debe ser capaz de asesorar a sus clientes eficazmente. Cuanto más se acerque un arquitecto a ese perfil, más necesario será para la sociedad ya que realmente eiste la necesidad de un especialista o varios, en los diferentes aspectos que conlleva realizar con más o menos fortuna una promoción, ya sean técnicos (cálculo de estructuras, de instalaciones,...) urbanísitcos y legales, económicos, de habilidad a la hora de encajar lo que desea el cliente y plasmarlo en una realidad edificable, etc...
¿Por qué decía antes que a veces se identifica la figura del arquitecto como un escollo impuesto en vez de como una persona que te ayuda en el proceso de construir?
Quizás por dos motivos distintos:
1) el arquitecto que impone al cliente su idea, sin tener en cuenta al cliente ni todas sus necesidades. Trata de hacer una obra de arte sacrificando las necesidades del cliente parcialmente. Parece que para ese arquitecto, el cliente, o sus ideas, son un escollo para poder realizar "su obra". Mi opinión es que ese, no es el mejor arquitecto; el mejor arquitecto es el que logra hacer algo interesante satisfaciendo todas las necesidades del cliente. La buena arquitectura, tal y como la concibe el mundo académico o una élite cultural, es posible a menudo, cumpliendo lo que nos pide el cliente. A veces no será posible cuajar todos los componentes en una buena obra, en ese caso, en mi opinión, la buena obra es hacerle un buen servicio al cliente, asesorarle bien y que él decida teniendo todas las posibilidades en la mano, posibilidades que nosotros, arquitectos le habremos abierto al asesorarle lo más ampliamente posible.
2) el arquitecto que no alcanza el nivel exigible para ese encargo. No todos los arquitectos estamos igual de preparados en todos los campos y tipos de encargos. Habrá arquitectos muy buenos en redactar y defender informes periciales, otros despuntarán en viviendas unifamiliares, otros conocerán el mundo de la promoción al dedillo, otros serán unos excelentes calculistas y otros dominarán el amplio mundo de los desarrollos urbanísticos, habrá arquitectos especializados en centros comerciales, en iglesias, en centros de salud o en hospitales. Puede que haya arquitectos, con una mente capaz de adaptarse y aprender rápidamente las peculiaridades de otro tipo de encargo al que suele realizar sin mermar en la calidad final del servicio, pero lo normal es que un arquitecto que ha hecho muchos trabajos de un mismo tipo, sea capaz de darte un buen servicio en ese tipo de encargo. En mi caso, si me encargan una vivienda unifamiliar o un pequeño o mediano edificio de viviendas, sé que podré coger el encargo sin pensarlo demasiado: es el tipo de proyecto que realizo con más profusión y por tanto, que mejor conozco. El quid de la cuestión está en que el arquitecto no acepte encargos que no vaya a ser capaz de realizar con unas prestaciones mínimas. Puede que el que tiene la percepción negativa de la figura del arquitecto haya tenido una mala experiencia con un estudio que no respondió óptimamente al encargo que se le realizó.
Pero la realidad, salvando estas dos categorías de "mal arquitecto", es que la profesión de la arquitectura es necesaria, más necesaria que nunca añadiría, ya que la complejidad de los procesos edilicios y urbanísticos son mucho más complejos que años atrás; es necesario un especialista que te asesore y te ayude a lograr lo que necesitas y que lo haga con vocación de servicio, como cualquier otra profesión.
El arquitecto tiene responsabilidades muy fuertes y durante diez años sobre su obra, nos conviene hacerlo bien. Si no hubiera arquitecto, el responsable sería otro, no se llamaría arquitecto, pero haría su papel: el especialista o los especialistas son necesarios por la complejidad y la repercusión que tiene la arquitectura en terceros... La formación en las escuelas de arquitectura es exigente y la experiencia profesional hace el resto. Eso sí, si hubiera de aconsejar a alguien que se va a embarcar en alguna obra le diría: búscate al arquitecto más especializado o con más pericia que haya en tu entorno EN EL TIPO de obra que vas a hacer. Si vas a hacer naves industriales, búscate al arquitecto que suela hacerlas, si vas a hacerte un chalet, búscate al que haga unifamiliares...elije el mercado adecuado, y dentro de ese mercado concreto y especializado pregunta y ve al que más confianza te de. Decía en otro artículo anterior que el encargo de una vivienda unifamiliar es un diálogo, y lo es; en general cualquier encargo (aunque en una unifamiliar quizás se acentúa más ese rasgo) y un diálogo, si existe química es mucho más sencillo.
¿Qué obra de Arquitectura o arquitectos les gustan?
Planteo la pregunta con ánimo de que me contesten; no es una pregunta retórica para empezar un tema.Es fácil que ante una pregunta así se nos vengan a la cabeza, los proyectos de actualidad más coreados y mediáticos, así como los arquitectos "estrella" que brillan tras ellos; pero no necesariamente el tema ha de quedarse ahí; hay miles de obras más antiguas, tanto de la modernidad como de la antigüedad que han quedado en el legado cultural de todos, en el patrimonio arquitectónico que tenemos en todo el mundo; también existen obras actuales, fuera de los círculos mediáticos de las que seguramente desconocemos sus autores, y tal vez sea alguna de esas las que nos han impresionado de alguna forma.Dejo de escribir y abro el debate, por si algún buceador de los foros, lo descubre y se interesa. Estaré encantado de compartir esas líneas.Un saludo,Jose María Mariñoso PascualArquitecto