| Enviado a las 22/06/2009 18:20:02 | |
| #97 Me robaron en unas casetas | |
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Ni que fuera una premonición el otro día: el viernes pasado entraron en la caseta de una de las obras y me llevaron los electrodomésticos. Menos mal que solo fue eso: radiador, calefactor, cafetera y pequeños útiles de oficina. Lo que mas valía el mobiliario quedo casi perfecto. Peor suerte corrió la constructora de al lado. Creo que fueron por ellos. No les robaron casi nada, y allí les dejaron fotocopiadora-impresora, ordenadores y mobiliario. Pero en que estado: les quemaron la caseta. Fueron por ellos. No creo que fuese su propia gente de obra o subcontratistas, pudo ser cualquiera de otra obra. Me llamaron de la policía a las 8h45 mientras me afeitaba, el sábado. Menos mal que ya estaba en pie, si no el susto hubiera sido de aupa. Lo malo viene el lunes cuando llegas y ves lo que hay. Se te cae el alma al suelo. No lo entiendes. No lo entiendes. Sabes que no es por ti, pero y si hubieras dejado cualquier efecto personal allí. A mi recurso preventivo de seguridad le llevaron las gafas de leer… ¿para que quieren unas gafas graduadas?... Y la caseta quemada… ¿Qué ganan con ello? En obra me han robado siempre, es casi una ley de obra; desde pequeño material hasta generadores y bombas funcionando. De todo. Robar hasta casi lo entiendo; destrozar pues NO. ¿Qué gana con ello? ¿No ven que pueden perjudicar a inocentes? Y ese mismo lunes a cursar la denuncia. ¿para que?. Para nada. Es por el seguro. Peor para que dar parte en esta ocasión y en otras muchas. Son de poca cuantía los daños. Pero, hay que denunciar, pasar una hora en la comisaría, y denunciar. Luego, ya con más calma, ver de reparar los desperfectos. Y cuando miras a los de al lado, con su oficina quemada, con los papeles ennegrecidos, caídos por el suelo, y las carcasas de ordenador chamuscadas, y… es que no te queda mas remedio que pasar y dar animo y decir que no va con ellos, que animo, que hay que seguir, estar con ellos aunque sea un rato,… Que de verdad todo lo que se avecina quede en esto, en una caseta quemada. Pero me temo que no, que habrá más, y puede que alguien incluso acabe en el hospital: con culpa o sin ella. |
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| Enviado a las 15/06/2009 19:40:02 | |
| #96 Otra estrella que se apaga | |
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Hoy estoy triste. Estoy triste por que una empresa que apreciaba, y más aún a la gente que la conformaba, ha entrado en concurso de acreedores. Su futuro es más tétrico que incierto. Ahí están las estadísticas para afirmar lo que digo: empresa que entra en concurso de acreedores es casi impensable que salga. Menos mal que nuestros legisladores cambiaron la ley precisamente para intentar cambiar esto (a esto se le llama recurso irónico) Era, es, porque aún no ha muerto, una buena empresa. Hacía bien las cosas y con estilo. Tenía una magnifica gente, en general, trabajadora con empuje, empuje del bueno que del malo ya sobra. Cierto que las empresas hay que conocerlas desde dentro, pero lo que ví me gustó. La costumbre hace que no nos demos cuenta de que toda empresa, y por extensión todo trabajo, está siempre al filo de la navaja. Se vive más o menos a corto plazo sin saber, como decía Mointagne, dónde nos espera la muerte. Cada decisión es LA decisión. Trabajas todos los días, trabajas con mas o menos ilusión, trabajas con mas o menos esfuerzo, pensando que todo va bien. Y de repente las cosas se tuercen, por el motivo que sea y seguramente no por culpa de nadie en concreto. Ya no se vende igual, ya no llega el dinero a final de mes, ya no contratas; todo se va volviendo cada día más gris, mas oscuro. Las empresas no son eternas, lo se. Todas nacen, crecen se desarrollan y mueren; o al menos lo intentan en sus ¾ partes. Por eso cuando te dicen que van mal, que están echando gente, que no pagan, que… ayayay. Y siempre te sorprende. Por eso pienso en esa gente que conozco y a la que ya le han comunicado que se prescinde de ellos. Y me entristezco por ellos y con ellos. Cuando lo comentas no llegas a saber porque se ha llegado a esa situación, y porque a ellos. Es una situación desesperante y frustrante. Ellos han trabajado lo mejor que sabían, y no se entiende el resultado. Pero, aunque lo entienda no puedo llegar a compartir ni los actos violentos ni las criticas fuera de lugar contra la empresa o la gente responsable, aunque sean los dueños. A nadie le gusta tener que echar a la gente, en general Al revés, lo que motiva y alegra es contratar, que la empresa crezca, que se acometan proyectos más ambiciosos, que la gente crezca,… Y el que esta arriba decide según ese criterio, normalmente. Quiere más, quiere crecer. Criticar a la empresa o a los dueños, que dicen se han puesto morados en las vacas gordas, por hacer las cosas mal no es de agradecidos. Si no estabas de acuerdo haberte ido. A nadie nos obligan a trabajar para nadie. A nadie nos obligan a ser esclavo de nadie. Y si crees que es tan fácil crear una empresa y mantenerla, aunque solo sea eso mantenerse, hazlo tú. Si no comparto esto, mucho menos la violencia contra gente o contra cosas. Puede que haya gente que se lo merece, pero para eso esta la Justicia. Nadie es quien para tomarse la justicia por su mano, y menos oculto en el anonimato. La violencia contra los cosas es hacer daño por hacerlo, como rabieta. Pero ese tipo de actos perjudica, ya sea a terceros inocentes o a ti mismo si son los bienes de la empresa, pues estarás ayudando a matarla. Y de nuevo no a pecho descubierto si no entregado a la masa informe de lo anónimo. Y si lo haces para compensar lo que se te debe: ¿Por qué tu y no otro?. Puedes sentirte estafado, engañado o explotado. Pero no hay tal. Siempre en general, siempre en general. Pero también los trabajadores por cuenta ajena tenemos nuestra parte de culpa en eso. Mientras las cosas iban bien nos interesó subirnos al carro, no protestar, pedir más remuneración por nuestros esfuerzos. El destino es extraño, y a veces la vida se pone muy dura. Siempre he pensado igual en estas cosas. Yo tengo dos clientes: la empresa para la que trabajo y YO mismo. Si algo no me encaja: valoro, sopeso, decido y asumo mi decisión. Puede que cambie la empresa, puede que cambie yo, pero el efecto es el mismo. Si no estoy a gusto comienzo el proceso de búsqueda: nuevo horizonte. Mi trabajo en una empresa es una colaboración, no un compromiso, no una esclavitud, no un derecho. Si estas en una empresa, formas parte de ella y compartes sus decisiones como si fueran tuyas. Lo mismo sucede con los amigos. Así que, si tu crees que estas mal, que el mundo es injusto contigo, piensa en ese montón de empresas (y gente que trabajan en ellas) que están abocadas al desastre por no poder cobrar por SU trabajo. Y ellos sin derecho ni siquiera a pataleo, hala a la cola de acreedores. Como ya dije en otro momento: nadie estamos a salvo hoy, nadie. Por grande o pequeño que sea el sitio en el que prestas tus servicios (a esto se le llama trabajar). Pensar que tenemos asegurado el futuro es engañarnos, y pensar que es un derecho es de ingenuos. Nadie es dueño de nuestro futuro, y nadie es culpable de nuestro destino. Toca recoger el polvo del camino y seguir, eso si, sin renunciar a los derechos de uno, que para eso son derechos igual que los de los demás. |
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| Enviado a las 29/05/2009 20:50:02 | |
| #95 Sostenibilidad | |
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Hay palabras que de repente comienzan a revolotear alrededor tuyo y terminan hasta siendo compañeras de sueño o de pesadilla. Esto me está pasando con esta palabreja que de repente esta en todas partes. ¿Qué es eso de la ‘sostenibilidad’?. Por propia naturaleza desconfío de entrada de cualquier idea emanada de los poderes, así que ya me tiene a la defensiva. Ahora resulta que cambiaremos el modelo económico y lo haremos además sostenible. ¿Quiénes harán eso? ¿Alguien me quiere explicar lo que significa la ‘economía sostenible’? solo puedo tener retazos y allí voy con ellos. En principio lo que parece es que se quiere que se produzca de modo cauteloso no sea que se acaben las materias primas. Supongamos que eso es posible. Como primera consecuencia escasez del producto en cuestión. Como segunda consecuencia subida de su precio o racionamiento y mercado negro o subvención Mal en cualquier caso, mal e inútil. El mercado, si no se blinda para beneficio exagerado de unos pocos, corregirá produciendo más, con mas nuevos productores que entran, para recoger el buen beneficio disponible. Hasta que efectivamente se manifieste que el producto, o sus materias primas, en sí, escasea. Entonces el propio mercado regulará haciendo que el producto disponible sea menor, con desaparición de los productores excedentarios (por volumen) poco valorados o incluso con la aparición de productos sustitutos. Así que como corolario de este primer bosquejo, alguien sale ganando, ¿quién? Los dueños del producto en cuestión que verán como su valor aumenta. Y además se blindarán frente a terceros que no podrán hacerse con productos similares. Conclusión a este corolario: razonamiento reaccionario por ultraconservador. ¡Todos quietos!. ¡Que paren el reloj!. Muy de ecologista de salón, vamos. Nuevo bosquejo. Puede que de lo que se trate es de conseguir que lo que haya son productos sin tanto residuo de proceso. Quiero decir residuo durante la fabricación o a posteriori. Un concepto muy ligado al tema medioambiental, cada vez más regulado y asfixiante. No comentaré en detalle esto, aunque puede estar en la mente de todos. Esto implicará encarecer el producto y por tanto puede que menos producción. Si de lo que hablamos es del residuo del producto, de nuevo topamos con medioambiente y el razonamiento es similar. No quiero pensar, aunque a lo mejor debo, que se este pensando en que esto de producir por producir, poniendo cosas a disposición de todos, que unos podrán comprar y otros no, no está bien. Que es un despilfarro y ya está. La denostada sociedad de consumo. Se vive mejor en el racionamiento… O es que están pensando en que tomaremos medidas de esas ecológicas con bombillas de bajo consumo, o no imprimir en papel, o bolígrafos recargables, o … todo esto obligatorio claro, porque de normal suele ser más caro… O es que están pensando en recortar gastos e inversión en la economía de la administración y de nuestro bienamado estado del bienestar para todos… O es que están pensando en desarrollar una energía limpia, barata y duradera para los próximos años… Podrían estar hablando de hacer productos que duren más tiempo, o quizás de hacer una economía que sostenga el país o quizás de una economía que consuma menos energía o quizás de un economía que de trabajo a todos… En fin, que sin saber de que va el tema, cualquier cosa que se me ocurre no me suena bien, y además me suena a dirigismo bienpensante. Todo me suena a algo de lo que ya me aparté. Comenzó siendo el I. Que hay que investigar hombre, que es que no investigamos nada, y así no hay quien mejore. Acabamos comprando la investigación de los demás. Luego fue el I+D. Pues claro, no vale con investigar, es que hay que desarrollar Hay que aplicar al proceso. Hay que ver para que sirve todo eso que hemos investigado. Y me quedé en la última I+D+i. Todo esto debe hacerse para innovar en los procesos productivos. Pero a quien se le ocurre hacer I+D que no tiene aplicación. O sea, poner el carro delante de los bueyes. Esto ya lo hacen los productores cuando lo necesitan hacer y son responsables con lo que tienen entre manos. Digo responsables porque una de las misiones es moverse siempre en la dirección de ahorrar costes. Y primero se innova, luego se ve la manera de meterle el diente y si nos falta algo pues se investiga. La otra vía es la de comenzar por investigar haciendo avanzar el conocimiento, para que al cabo de un tiempo a alguien se le ocurra la aplicación teórica de eso. Y al final, al cabo de los años, alguien se dará cuenta de que todo eso es de aplicación práctica para hacer algo. Esto es: que no entiendo. |
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| Enviado a las 20/05/2009 09:00:02 | |
| #94 Conciliar vida familiar y profesional | |
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En respuesta a una pregunta que creo NO me hicieron en una charla, hace años, muchos años ya, en mi antigua escuela, los alumnos de sexto. No es el nuestro (la construcción, la obra) uno de esos trabajos en los que puedas conciliar, al menos fácilmente, la vida profesional y familiar. Tampoco somos los únicos (marinos, comerciales, ferroviarios, conductores, aviadores, directivos, actores, modelos, músicos,..), así que no vayamos de mártires. Pero es así, y nadie puede llamarse a engaño. Puede que la vida de construcción permita temporalmente, y en determinados lugares, una convivencia familiar digamos ‘tradicional’. Pero siempre llega un momento en que tu familia debe tener un lugar fijo y dejarla en paz. Este momento llega cuando tus hijos alcanzan una cierta edad. Pero hay toda una variedad de casuística que implica relaciones, posibilidades y ataduras. Y toda ella se mezcla con los planteamientos personales y profesionales acerca de: proyecto personal, remuneración, ámbito regional, valoración de empresa, valoración de trabajo. No hay duda que tenemos tendencia a la movilidad, y no sólo geográfica. Esta casuística comienza con la variable de puesto. No es igual la movilidad del escalafón de obra (peón, oficial, encargado, jefe de producción o similar, topógrafo, jefe de obra) que la del resto del escalafón (jefe de grupo, delegado, director zonal, director del ramo,…). Cuanto más abajo, más corto es tu previsible tiempo de permanencia (esto es muy variable, claro). Otra variable puede ser el nivel de especialización alcanzado. No es lo mismo ser un generalista que tener ciertas características que te hacen más o menos catalogado para una cierta tarea El planteamiento vital del proyecto personal marca mucho. A nosotros nos suele gustar nuestro trabajo, y buscamos proyectos que al menos nos emocionen un poco. Pero claro, intentando siempre mejorar. Si no económicamente al menos en expectativas. Así que vete acostumbrando, querido caminero, a cambiar de lugar (me gusta cambiar de lugar), a trabajar hasta largo (si te gusta tu trabajo…), a llegar tarde a casa (mira, eso no, eso no me gusta), a ver poco a tu familia e hijos (mira tu, eso tampoco me gusta), a hacer kilómetros de un modo u otro (en coche me encanta, y en tren, y en avión…), a montar y desmontar casa (aunque sólo sea alquilada para ti; yo en una misma ciudad, pequeña, llegué a cambiar 5 veces en 3 años cuando empezaba), a dormir durante la semana en hoteles o moteles u hostales (no te lo recomiendo). Pero siempre llegará el momento en que pierdes parte de tu libertad personal. Ya no puedes decidir por ti y para ti. Tienes compañía y responsabilidades fuera de tu mundo profesional. Es entonces cuando te vuelves estratega de ti mismo, de tu ‘carrera’. Hasta entonces has sido ‘un egoísta titiritero juvenil’ que se ha puesto el mundo por montera, rompiendo casi todas sus ligaduras familiares. El proyecto personal-profesional pasa a un segundo plano de modo inevitable y en cierto modo tendrás que conciliar, tendrás que conciliarte. Tendrás que decidir que pesa más en ti: tu familia o tu ‘trabajo’. Doy por descontado que puedes elegir o negociar, si no, pues habrá lo que haya. Tarde o temprano, habrá opción, paciencia. Estas estrategias ya las he contado en un post anterior. No quiero extenderme en ellas. Además tienen demasiadas variables. No me malinterpretéis. Esta vida tiene sus ventajas e inconvenientes. Tanto desde un punto de vista propio como de tu familia. Ya he dicho en otro sitio que esto lo dijo de modo certero Benet. Hay canallas y caraduras; y hay juerguistas y viajeros vocacionales; también hay misioneros y monjes; y hay virreyes, generales y sargentos; hay solitarios y de grupo. Pero también hay gente normal, mucha. Y por encima de todo hay trabajo, dedicación, esfuerzo, y normalmente una remuneración adecuada más alta que la media. No habléis de conciliar la vida profesional y familiar, a menos que hablemos del fin de semana, claro. Y puede que incluso en eso haya temporadas que tengas que apechugar. Lástima que no veas como crecen tus hijos, y pierdas ese momento dulce que es pelear con ellos cuando son niños, o irlos a buscar a la salida del colegio, o despertarlos por la mañana. Lástima que no puedas con un beso darle los buenos días todos los días a tu pareja. Lástima que cuando llegas a casa, resulta que ya no es TU casa…es… la de ‘ellos’ (¡chúpate esa!). No puede tenerse todo, ¿no?. Pero a pesar de todo, no es mala vida, y además… no es nada aburrida.
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| Enviado a las 17/04/2009 12:50:01 | |
| #93 ¡caminero!¡confía en tu futuro! | |
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Este slogan parece una burda copia del CONFIA EN TI MISMO de Emerson, lo es. Un gran ensayo que hojeo de vez en vez, cuando los momentos son bajos. ¿Y a qué viene todo esto? Últimamente he tenido una par de conversaciones con compañeros de profesión, acerca de lo difícil que puede venir el futuro. Como siempre que hay una sensación argumentada, es cierto, pero con matizaciones. Lo cierto es que el colectivo refleja todavía unas tasas de desempleo muy bajas. Hay que distinguir las expectativas colectivas, de las personales con familia a cuestas, de las meramente individuales. Por partes. Las colectivas no son tan malas. Continuarán las obras. Siempre habrá obras. Y en época de crisis, la obra civil será uno de los sectores que tenga trabajo en comparación con los demás (valoraciones aparte). No me pondré aquí a analizar el poder de lobby del sector o la necesidad de invertir en infraestructuras o la oportunidad de invertir en infraestructuras o… Las expectativas individuales…pues depende, vaya. Somos muchos, y cada vez más. No todos igual de formados, o preparados, o valorados, o ambiciosos, o atados al terruño,… Pinta mal para los mayores, con experiencia, y con sueldo. En caso de quedar fuera del juego entrar resultará más difícil. Una de dos: o tienes amigos con encomiendas difíciles o tocará bajarse el sueldo lo inimaginable. Y puede que ni aún así. ¿Por? Porque para las plazas difíciles, hay que querer torear y además hay muchos maestros. Porque, en el segundo caso, ningún jefe “joven” quiere tener un caimán con espolones a su cargo. Preferirá siempre contratar a un joven que cobra poco y que es muy maleable y obediente, aunque meta la pata más de lo recomendable en estas épocas. Ley de vida. Las expectativas personales con familia a cuestas. Esto es más complicado, según se mire. Normalmente la familia ata, y mucho. Así que 3 opciones: moverse tú sólo, moverse todos o dedicarse a un nivel profesional inferior quedándose en el sitio. Opciones siempre hay, pero creo que veis el panorama. Yo creo que como colectivo formado de una peculiar forma, y aunque no mandemos ya tanto, tenemos muchas opciones personales-profesionales. Puede que nuestro poder adquisitivo baje. ¡Vaya! Como el del resto…Puede que ya no saltemos siempre por la escalera del éxito de peldaño en peldaño. ¡Vaya! Como el resto… Creo que es un problema de enfoque. Si el pasado no puede valorarse con criterios actuales, creo que lo mismo se puede aplicar al futuro, pero al revés. Hasta que no llegue…no sabrás lo que hay, y luego hay que amoldarse…de algún modo. Confía en tu futuro. Somos gente preparada técnica, intelectual y laboralmente, apta para coordinar equipos, para sacar adelante proyectos complejos, para complicarnos la vida y simplificársela (normalmente, eh) a los demás,…estoy generalizando, lo se. Aprendimos a desenredar integrales triples que llenaban folios. Aprendimos a realizar abatimiento tras abatimiento, dibujando incontables rayas. Aprendimos a montar en nuestra cabeza piezas imposibles. Aprendimos a operar matrices de dimensión 20. Luchamos con gradientes, divergencias, con rotacionales, con laplacianos, con tensores de primera y segunda especie, con símbolos de Christoffel. Aprendimos las lenguas de las distintas coordenadas: polares, cilíndricas, esféricas, covariantes, contravariantes. Aprendimos a nadar en los medios continuos, discontinuos, elásticos, visco-elásticos y viscosos. Nos enseñaron todo eso y mas, mucho más, y mucho más aún. Tanto, que ni siquiera hoy somos conscientes de todo lo que aprendimos, vimos, y pensamos Pero sobretodo se nos formó, se nos tensó, se nos dió un determinado carácter mental, y unas grandes dependencias: culturales, formativas y de seguidismo al líder. Nos enseñaron a seguir. Nos enseñaron a enfrentarnos con el muro, una y otra vez. Nos enseñaron que TODO problema tiene solución, mejor que sea exacta, pero si no que sea aproximada. Nos enseñaron que no hay que tener TODO en cuenta, pero que hay que saber lo que no considerar y cuando. Aprendimos, o al menos yo lo hice, que todo tiene sus tripas, que todo se puede aprender, y que todo puede cambiar sin más que cambiar un parámetro, no digo ya el planteamiento. Por todo eso nos quieren los que nos contratan. Como dice el poema: quien nos probó lo sabe. Hay que aguantarnos, claro: trabajadores y cabezones como pocos. Y hablo en general, insisto. Así que solo puedo decirles y decirme: confía en tu futuro, confía en ti mismo…y no vayas de divino Augusto, hombre. La época de los dioses es ya mitología, incluso la de los gigantes. Como mucho puede que nos quede la de algún héroe, y por supuesto la de los hombres. Una cosa más por si llega a suceder: que tu pasado no te ate en tu futuro. Tu pasado siempre ira ya contigo, es como montar en bicicleta nunca se olvida. Quien lo está valorando sabe de qué hablo. Pero hace falta mucho valor para: …arriesgar tus ganancias de siempre a la suerte de un día… |
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| Enviado a las 13/04/2009 19:20:02 | |
| #92 Subcontratistas: colaboradores en obra | |
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Existe la opinión, muy extendida entre la gente que no es del sector, que hay demasiada subcontratación. O de otro modo, que si alguien es adjudicatario de una obra para el Estado no debería estar autorizado a subcontratar. Subcontratar no es pasarle mi contrato a otro (cesión) y decirle ¡hala majo, ahí tienes, todo tuyo!. No, se subcontratan partidas específicas con gente especialista. Ninguna empresa generalista es capaz, hoy por hoy, de asumir, directamente y por completo, la complejidad de una obra. Obligar a ejecutar un contrato de modo autosuficiente sería caro para la sociedad y mataría a infinidad de pequeñas empresas que quieren mantenerse en el mercado. Perversiones del sistema aparte. Trabajar para el Estado supone estar limitado en la subcontratación que puedes realizar en una obra (un 60% según la nueva ley del sector publico). La relación con ellos cada vez se especifica más por ley (echad un vistazo al art. 210). Trabajar para el Estado no lo puede hacer cualquiera, tienes que tener clasificación y para ello necesitas justificar: capital, medios humanos y técnicos, y experiencia. Esto es una fuerte barrera de entrada para los nuevos. Hay dos razones, a mi modo de ver, para subcontratar. Una: traspasarle el riesgo de la ejecución a otro quedándote con un margen. Dos: aprovechar la especialización de las empresas pequeñas, que además soportan un menor gasto de estructura. Con la primera NO estoy de acuerdo. Primero y único, porque al final el responsable siempre es el contratista principal, y si subcontratas gran parte de la ejecución estarás en sus manos y casi sin margen. La segunda es ley de vida. Es más sensato recurrir de modo parcial a quien sabe hacer de un modo eficaz las cosas, siendo cosas puntuales. Las obras son cosas muy complejas. Y que el contratista principal se preocupe de las definiciones generales, coordinación, supervisión de su propio riesgo, relaciones con terceros, e infinidad de cosas más…eso NO implica que no hagas la obra. Para mí los subcontratistas siempre han sido uno más de mi equipo: los ayudo, los escucho y los apoyo. Entiendo que deben llevarse un margen suficiente, si no es así será un problema para todos. Sus problemas acaban siendo problemas para todos. Entiendo que debo defenderles cuando han cometido un error, leal, no a mala fe, pues el error será también mío de una manera u otra. Os contaré dos errores que he sufrido últimamente. Los dos en edificación. El primero surge en la fijación de las cotas de cimentación de un edificio. Realizaban dos promociones casi iguales. En una de ellas sin comprobar planos, a lo que parece, calcaron las cotas de fondo de excavación de la otra Se pidieron seguridades de replanteo, y comprobaciones. Seguridades que se dieron y comprobaciones que se aseguraron haber hecho. No lo dudo. El problema era que los planos no eran los que tenían que ser. Todos dimos por hecho que estaba bien. El problema se hizo manifiesto cuando asomamos al terreno natural. Aquello no encajaba. Si todo estaba bien…¿Cómo es que no encajaba?. Todos a pensar…causas y posibles soluciones. ¿Es un error puntual o es un error general? ¿Viene de aquí o viene de allí? Al final se descubrió el pastel. Demoler es palabra prohibida en el gremio, cualquier cosa antes que demoler. Al final se consigue encajar una solución más o menos aceptable, aunque en este caso no es perfecta y quedará… “rara”. Uno segundo sucedió en un encaje de proyecto de edificación al terreno “realmente” existente. Aquí se fue por delante. Se vio el problema y se procedió a estudiar un encaje nuevo. Paso el tiempo. Justo cuando se había vaciado la excavación y se comenzaban los cimientos, se hace un comentario en una reunión de seguimiento acerca de las pendientes, como de pasada. Sonaron alarmas y sirenas, y …de repente… se hizo un silencio sepulcral. Caras de incredulidad, de sorpresa, de…no puede ser. Pero si, si era. El porcentaje de la pendiente era excesivo para la reglamentación vigente. Tocaba repensar de nuevo, y esta vez a la carrera, las posibles soluciones. Solo de imaginar el problema puesto de manifiesto con todo ejecutado se me pone la carne de gallina. Errores he tenido muchos, errores he sufrido muchos. Unos provocados, otros accidentales, unos de buena fe, otros a mala fe, unos pensados, otros por no pensar. De los errores se aprende, y de que modo. Asumo los errores, por dios que los asumo, pero hay que tener la gallardía de que cada uno reconozca los suyos. Me cabreo cuando, como niños pequeños, la gente echa la culpa a otros. Tapar los errores significa futuros quebraderos de cabeza. También hay mucho subcontratista pirata: coge la pasta y corre, pero el problema quedará y luego vete a buscarle. También hay mucho contratista principal que se escuda en la impericia de sus subcontratistas. El subcontratista es uno más de tu equipo, sus problemas son tus problemas. Pero al menos lo que yo espero es que su comportamiento sea leal, en saber y hacer. Y, ¡mierda!, que no esté siempre protestando, que aquí no se obliga a nadie a contratar. Es una relación de colaboración en la que todos salimos ganando, si cada uno se pone en su papel. Y cuando digo todos, me refiero a TODOS: los que estamos en la obra y el resto del mundo. |
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| Enviado a las 19/03/2009 23:30:02 | |
| #91 300 | |
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El otro día he visto la película 300. No entraré a valorar el rigor histórico, no soy capaz. Tampoco valoraré la violencia explicita en la película o la cantidad de sangre que se ve, nunca he visto una batalla, pero me temo que se le tiene que parecer bastante. No quiero ponerme del lado de Esparta, verdadero concepto nacionalsocialista, y aquí solo hago que seguir a numerosos historiadores. Entonces ¿Qué quiero?. Quiero contar la impresión, grande, que me ha quedado tras verla y como siempre intentar extraer unas conclusiones que me ayuden a continuar. Me impactó la escena en la que se encuentran los 300 con los griegos. Dos tipos de gentes imbuidas de “su” razón: el todo social griego y los soldados espartanos. Tener una razón te impulsa a luchar y a morir, si es llegado el caso y se tiene la razón suficiente. Pero, pero,…cada uno tenemos nuestra profesión y nuestro saber. No basta con la razón para acometer los problemas, hay que prepararse adecuadamente para resolverlos. “¡Espartanos! ¿QUE SOIS?...”, soldados. Leónidas. Rey de esparta. Eso es un jefe. Un capitán al que seguir, con el que luchar y por el que luchar. Pelea como el que más y en primera línea, entiende a los suyos y los defiende. Come y vive como el resto de los suyos. Este concepto lo hemos visto después en la historia. Siempre es bueno recordarlo. El respeto se gana, no se regala ni se impone. Por dos veces le ofrecen el mundo y él no se traiciona ni traiciona a los suyos. A los suyos, que le habían seguido de modo voluntario, desoyendo las voces de la alta política de su país, y a los suyos que quedaban en su país. Si no hubiera tenido razón, me merecería el mismo respeto. Que gran diferencia con Jerjes. Retratado como malo malvado en la película. Histrionismos a parte. Conquistó un gran reino y sojuzgó gran territorio, algo bueno tuvo que tener como líder. Pero, pero,…con el miedo, el endiosamiento y el alejamiento de la realidad. No se ganó el respeto, lo impuso. Otra escena que me impactó es cuando llegan los emisarios de Jerjes a Esparta. Tras insultar y exigir rendición, son asesinados. Pero no es eso. Hay una frase que Leónidas dice al emisario: “Antes de hablad cuidad lo que decís. En Esparta toda persona es responsable de lo que dice, aunque hable en lugar de otro.” Me pareció una gran ley. Salen otros personajes que me parecieron interesantes. El político profesional, el vendido, el realista, el diplomático…el que queriendo manipular a la casta política (esta merecería otro comentario, pero me parece obvio) de modo demagógico quiere hacerse con el poder. Casi lo consigue. Argumenta bien, muy bien, con el miedo, con el oportunismo, con el relativismo de un buen acuerdo que permita sobrevivir. Sus razones no le faltan. Pero en estos casos, de miedo por medio, mi única guía es siempre la misma: quien argumenta con el miedo, quiere poder sobre ti. Los oráculos. Estos tampoco salen muy bien parados. Feos, endogámicos, retorcidos,…tienen el poder de la fe…de la fe de ver el futuro. Al final nadie esta libre, y todos tenemos un precio. Se demuestran unos vendidos. También ellos quieren más poder, pero el poder por el camino fácil no es poder. Sólo nosotros podemos forjar (verbo hermoso que implica acción y esfuerzo) nuestro destino. Nadie tiene poder sobrenatural sobre él. Aconsejó mucho mejor la mujer de Leónidas “Si no puedes decidir como rey, decide como hombre libre.” El pastor deforme que se vende por la ofensa. Fallo de Leónidas. No supo llevarlo con los suyos. Le pudo el sentimiento de casta guerrera, y al no aceptarlo como suyo, lo insultó, ganándose un enemigo. Siempre hay tarea para alguien que se ofrece de corazón. No te hagas enemigos de modo innecesario. No defiendo al pastor. Leónidas esta en su derecho de no quererlo en sus filas, pondría en grave riesgo la seguridad del grupo. Su respuesta es maldad, traición, por agravio al orgullo propio. Siempre habrá otro capitán al que servir de modo leal, pero sin traicionarse. ¿Y la maldición que le espeta Leónidas cuando se consuma su traición? Ríete tu de las de los gitanos: “ojala tu vida sea larga”. Todos cargamos con nuestra historia, y no hay mejor juez ni más duro que nosotros mismos. Un personaje más llamo mi atención. El espartano que Leónidas libera de una muerte segura en el combate final para que vuelva a casa y lo cuente. Marcha sabiendo que todos morirán, que no volverá a ver a sus compañeros Será el único que se salve. De nada valen las hazañas si nadie las cuenta. Todas las profesiones y gestas, necesitan su bardo, su narrador. Los que mueren por algo necesitamos que se sepa. Ellos han hecho su labor, en primer lugar por ellos mismos. Nosotros debemos guardar su recuerdo, ensalzándolo no escondiéndolo, porque fueron fieles a si mismos.
Las obras son como la guerra, como la política, como el deporte. Cada día mi respeto hacia los clásicos es mayor. El gran talón de Aquiles de los que nos dedicamos a la obra es la falta de formación humanista. No es condición suficiente pero si necesaria. Con ello no quiero decir que se enseñe en la escuela, pero al menos se debería tener la inquietud. |
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| Enviado a las 31/12/2008 17:40:02 | |
| #90 El papel todo lo aguanta | |
La frase surgió el otro día conversando con un amigo que no es del gremio. Por eso creo que me llamó más la atención, por inesperada. Creo que además es de letras. Comentaba que ha tenido que supervisar obras de cárceles (pues si, también las cárceles se construyen, como los cementerios y otras cosas que la mayoría de la gente da por generación espontánea). Y comentaba las cosas sorprendentes que le intentaban colar. Ya he hablado de ésta técnica tan caradura (siendo suaves). Comentaba que le querían facturar 40 ordenadores cuando habían venido 10. Otra vez le querían hacer pasar por nuevos esos 10, que eran manifiestamente usados. Hablaba de sanitarios sin conexión entubada, o sea sin salida,…y todas esas cosas… Que me lío. La frase es: ‘el papel todo lo aguanta’. Es una frase típicamente del gremio. Yo ya la tenía olvidada por asumida. El origen creo que viene de la fase de calculo-proyecto, aunque luego se ha extendido Te la repiten cien y una veces en la escuela, pero lo tomas a mística de abuelo cebolleta. Bastante tienes con encajar una solución. En esta fase, que ya he comentado, supones y supones, aplicas formulas según van, y claro luego lo plasmas en el papel en forma de planito, croquis o detalle. Y AHÍ… el tema: el papel todo lo aguanta. Colocar 6 redondos del 32 en un cajón justito de hormigón, pero justito. Imposible de hormigonar. O una lámina inverosímil de espesor estricto como si fuera posible. O una esquina en la que posteriormente habrá que colocar un armario de instalación, y resulta que no se puede llegar. O una curva irracional en paramento que cuando uno la ve parece de ciencia-ficción, futurista a más no poder. Yo me sorprendí cuando empezaba a trabajar porque un amigo mío que entró de becario cuando yo ya estaba de ayudante de producción, se puso a repasar, silbando, los cálculos de un muro que tenia que ejecutar. ‘¿Qué haces?’. ‘Repasar los cálculos, mira que si se cae’ ‘pero….estarán bien…es el proyecto’. Allí le deje silbando y repasando. Un monstruo. No es crítica. Cada uno en su papel. Bastante es pensarlo. Cuando te lo encuentras, pues a pensar y a resolver. Al fin y al cabo con estas cosas también se avanza, y si no, pues algunos ganan pasta gansa haciéndolo ‘racional’ (no hablo de falsas excusas). Además uno no puede estar continuamente cuestionándose todo. Pero con el tiempo te descubres un cierto sexto sentido (místico, misterioso, caprichoso) que te cuenta al oído que algo no anda bien, aunque no sabes lo que es. Lo que sucede es que esta frase (mas bien sus consecuencias) se ha extrapolado ya a todas las partes del proyecto (pliegos de condiciones, precios, presupuestos,…). Cada una a su manera, claro. ‘El papel todo lo aguanta’. Y tanto se ha extrapolado que hoy día se aplica a cualquier cuestión que puede pensarse y se plasma en un papel: planificaciones económicas, ideas filosóficas, políticas de salarios, vaticinios de rentabilidad, estimaciones de objetivos o ventas, …sueños y deseos…. El papel ha dejado de imponer miedo (la pagina en blanco) y cuando te lanzas…pues pasa lo que pasa…que le pierdes el respeto o te contentas jugando a aprendiz de mago, y es tan agradecido que hace todo posible. El papel ese que todo lo aguanta se ha convertido en la carta a los Reyes Magos, en la lámpara de Aladino, la piedra filosofal,… Esto se ha recrudecido hoy día con los programas de ordenador: una gran herramienta, y como todo avance técnico, un posible gran mal. Tiene lados buenos, faltaría más. A mi modo de ver un lado bueno viene de que, cuando ya te ha pasado alguna que otra vez, comienzas a desarrollar un cierto sentido crítico hacia lo escrito. Aprendes: No todo lo escrito vale Hay que valorar por ti mismo. Tu opinión cuenta. Es este un aprendizaje que en mi caso, en general, me llevó tiempo. Es una lacra de nuestra educación, donde estamos inmersos tantos años. Aprendes a que hay que saber el libro para aprobar. Y eso hace que los respetes en exceso. Esas capas de cebolla, marcadas a fuego, que a medida que creces vas deshojando…tantas capas, tantas capas. Luego vino la prensa, la radio y la TV, y tres cuartos de lo mismo. Si lo ha dicho el periódico, la radio o la tele, punto pelota. Esperemos que en un futuro no digamos lo mismo de Internet. Lo dicho: ‘el papel todo lo aguanta’. |
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| Enviado a las 23/12/2008 14:00:01 | |
| #89 Discurso final de año | |
Esta vez no hubo opción: no hubo cena. Lo preparo de todos modos a modo de tradición. Buenas noches a todos: Hoy tenía que ser un día de celebración y fiesta, pero nuestro cuerpo y nuestra mente nos lo niegan. La tristeza, la desesperanza y, en algunos casos, el miedo al futuro están en el corazón de todos. No hablaré de cómo ha ido el año. No hablaré del futuro. No quiero engañarme ni engañaros: la situación no es buena, de sobra lo sabéis. Más que una felicitación de navidad el cuerpo me pide una arenga antes de la batalla o una homilía de párroco protestante. Hemos de ser fuertes, valientes y corajudos. La tempestad esta fuera, y amenaza con convertirse en desastre generalizado. Lo peor aún no ha llegado. Muchos de los que ahora se sientan a nuestro lado quizás no le estén mañana. Puede que ni nosotros mismos lo estemos. Pero ha llegado el momento de la pelea y debemos pelear apretando los dientes. Debemos pelear primero por nosotros mismos, por nuestro trabajo bien hecho, y aún más, mejorarlo si es posible. Debemos pelear después por el compañero de al lado y continuar confiando en él, como él debe confiar en nosotros: como en la guerra, nos va la vida en su ayuda. Las actitudes egoístas no deben ser perdonadas y no lo serán. Nada de lo que hemos hecho hasta ahora vale en nuestra hoja de servicio. Nada de lo que hemos aprendido a hacer hasta ahora puede que nos sirva. Nos enfrentamos a un cambio en nuestro comportamiento y en nuestra manera de pensar. Los cambios implican miedo: miedo a lo desconocido; y más si no hay red que nos salve si caemos. Pero hemos de superar el miedo, rebuscar en nuestro interior y ser capaces de fortalecernos todos los días, con cada paso, con cada decisión. Luchamos por nosotros y por nuestras familias. No busquéis culpables. Todos somos culpables, y nadie es culpable. No es el camino de salida la búsqueda del culpable. Tampoco nos soluciona nada encontrarlo. Eso lo dejaremos para los sabios y los de mando en plaza. Lo bueno de todo esto, porque siempre hay algo bueno, es que saldremos todos más fuertes. Porque saldremos, de un modo u otro saldremos: solos o en compañía. Aquí o en otro sitio. Pero saldremos. Saldremos más felices. Valorando más lo que tengamos, y a nosotros mismos. Valorando más nuestro trabajo, si, nuestra capacidad. Porque siendo cierto que todos tenemos derecho al trabajo, nadie nunca nos puede asegurar que lo tengamos. No es un derecho pasivo, es un derecho activo y hay que ganarlo todos los días. Saldremos más sabios. Creo que no hace falta comentaros porque Saldremos más confiados en nuestras capacidades, con más autoconfianza. Pues al final solo dependemos de nosotros mismos, y nuestro futuro no esta escrito en ningún libro, ni estamos predestinados al fracaso. Recuperemos nuestros sueños. Saldremos, SI. Cierto es que solo puedo augurar como Churchill: sangre, sudor, esfuerzo y lágrimas. Pero como él os digo: saldremos, ganaremos, venceremos. Es momento de mirar hacia dentro. Buscar en nuestro interior y leer a los grandes poetas muertos, a los grandes hombres que en el mundo ha habido. Buscar la fortaleza de ánimo, la esperanza, la alegría de vivir, el esfuerzo propio. Creer en que todo esfuerzo grandioso, si, grandioso, tendrá recompensa. Sólo tres citas más y termino. Mi primer año aquí pedí para mi mismo, ante la tarea que se me venía encima, como en la famosa película: Fuerza y valor. Hoy recordaré de la misma película:… ‘que todo lo que hacemos tiene refleje en la eternidad’. De segundo y por cortesía y respeto a los de lado izquierdo recordará a un presidente de los USA, si un presidente, que parafraseando a un clásico dijo aquello de: ‘No pienses en que puede hacer tu país por ti, piensa en que puedes hacer tu por tu país’. Y para acabar otro presidente USA, lo siento es lo que se me viene a la cabeza, que también citaba de plagio. ‘Solo debemos tener miedo al miedo mismo’. Recordadlo. El futuro siempre será mejor que el mañana, y puede que incluso sea mejor que el pasado. Allí nos vemos. Y ahora levantemos la copa y de corazón brindemos: ¡Feliz Navidad! ¡Mucha felicidad para el próximo año!. Gracias a todos vosotros. |
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| Enviado a las 16/12/2008 18:30:01 | |
| 88 ¡vaya por dios! Se cayó el túnel. | |
Que no hombre, que no, que no quiero meterme con la ministra. Estas cosas pasan. Lo importante es que no haya habido victimas. Sin conocer los detalles de la obra intentaré ubicar un poquito, de nuevo, a los profanos en esto del mundo de la obra. Un túnel es “cosa” bastante seria. Lo importante no es que se haya caído, o cerrado el frente. Esto es posible desde que el hombre hace túneles. Hay gran variedad de tipos de túneles, y la técnica ha avanzado tanto que la sociedad se ha acostumbrado a que se ejecuten obras portentosas de esta naturaleza en tiempo record y casi sin hacer ruido. Lo importante es que se ha visto venir, puede que no con la suficiente antelación, pero se ha visto venir, de ahí que no ha habido daños personales. Los seguimientos han funcionado. En un túnel avanzas casi a ciegas. Me explico. Se dispone de sondeos de terreno cada “x” metros de perfil por donde ha de discurrir el túnel. Y sobre esta información del terreno se extrapola, se imagina, se supone, un perfil geotécnico del mismo. Sobre este perfil geotécnico y sus caracterizaciones materiales supones unas variables de comportamiento estructural. Y sobre todo esto se diseña el proceso constructivo necesario. En todo este proceso colabora mucha gente, con experiencia y sin ella, con conocimientos y sin ellos. Pero la gente de túneles es gente de pasta especial y normalmente saben bastante bien de que hablan, les suele ir la vida en ello. ¿y por qué digo que se avanza a ciegas? Pues porque hasta que no se abre el melón no sabemos como es. Y entonces vas estudiando el frente de modo progresivo para ver qué te encontrarás en los próximos 5 o 10 metros. ¿Cambiará el material?¿aparecerá agua?¿se veteará el corte?¿y si hay una cueva?... Y vuelta a empezar. En esta fase es donde esta la verdadera sabiduría de los tuneleros. Aquí es donde está la gente que verdaderamente sabe de túneles, del trabajo ahí dentro día a día. Decidiendo día a día, metro a metro. El otro problema surge entre el frente excavado y el frente revestido y consolidado. Aquí es donde me temo ha surgido el problema. Digamos que en esta zona estas esperando que la montaña no se te venga encima, no se cierre de golpe. Estas esperando que la montaña en su magnanimidad aguante un agujerito de nada, que le has hecho, y reparta la falta de soporte en el hueco repartiendo en el contorno. Así que se mira con recelo las paredes y se hace un seguimiento topográfico pormenorizado de la sección cada pocos metros. Se llama: medir la convergencia. No es ni más ni menos que hacer un seguimiento de la sección para ver si se va cerrando: Así debía ser, así estaba ayer, así está hoy. El resto del proceso es de logística puro, que no es poco. Imagino a la gente de obra viendo la evolución de las convergencias. ‘¿Aguanta?’.‘¡que si hombre que si!’.’¡que no! ¡que esto se cae!’. Y así todo. Van pasando los seguimientos por distinta gente. ‘De momento que salgan todos’. ‘¿llamamos a fulano?’. ‘¿Qué dice el sabio?’. No quiero pensar que hubiera presiones “políticas”, de esas de meter prisa para acabar, o minimizar presupuesto. Con esto espero que queden dos cosas claras. Las obras son las obras. Siempre se trabaja con cierto grado de incertidumbre. Se intenta minimizar pero existe. Hay mucha gente implicada: constructora (con toda su jerarquía), dirección de obra (con toda su jerarquía), asistencias técnicas, especialistas (en este caso de túneles y de seguridad en túneles),… Y todos ellos trabajan, más o menos, con el mismo fin en mente. ¿de verdad creemos que es un problema para pedirle responsabilidades a la ministra, de un ministerio tan grande como el de fomento? ¿Y a su director general? ¿Y al secretario de estado? ¿Y al jefe de gabinete? ¿y al subsecretario de estado?¿Y al director técnico del ministerio implicado?¿Y al jefe de la delegación provincial afecta al ente?¿y al delegado del gobierno? Todo el problema reside, mientras no haya daños humanos y daños a terceros, en saber la importancia del “incidente”. Si el túnel es de 100 metros y se caen 60: es gordo, caray afecta a toda la obra, aunque es una obra pequeña. Si el túnel es de 1.500 metros y se caen 60: es un problema de obra. Y NO, no es problema de tamaño, es un problema de planteamiento. 60/100, el planteamiento es horrible ya desde el principio y es un fallo del copón. 60/1500 el planteamiento es válido y todo es un problema de incertidumbre y de aplicación de protocolos. Tal y como lo veo, no se la longitud del túnel y no ha habido daños a terceros, ni personales, y supongo que la información ha circulado dentro de los estamentos de obra, esta responsabilidad tiene que terminar en el director técnico que supervisa al director de obra. Eso no quiere decir que sea el responsable, cuidado. Digo que tiene que terminar en él. Si no ha habido cosas raras que afecten al “expediente” de la obra claro, que también habrá que verlo y no se pueden descartar. Dejemos que la ministra y resto de cargos políticos se ocupen de lo que se tienen que ocupar, o al menos deberían ocuparse, y NO es esto. Puede que como mucho su misión pasase por autorizar una comisión interna de investigación para delimitar responsabilidades en obra. Mas importante es saber si planifica bien las inversiones, si las plantea bien, y en que y en donde; si se mantienen bien las inversiones; si sus políticas y desarrollos son coherentes y no despilfarramos. Y además, gracias a dios, esto se arregla con dinero. |
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