Hace unos días, en el Parlamento español se ha aprobado el Real Decreto-Ley 8/2010 de 20 de mayo, más conocido como “el Decretazo”, en virtud del cual Rodriguez Zapatero, con la anuencia de Durán i Lleida, congela las pensiones de los jubilados españoles.
Ese día iba yo conduciendo el coche y, en contra de mi costumbre, no quise poner la radio, ya que en la mayoría de ellas relataban y analizaban el “debate” parlamentario y, la vedad, no estaba de humor como para ver como se materializaba tamaña tropelía. Por ello, decidí poner un CD de pop de los 70 y comenzó a sonar la canción Señora azul del grupo CRAG, cuya letra parece ser hecha para describir a Zapatero.
Conforme sonaba la canción, en mi mente desfilaban continuas imágenes y sonidos de José Luis Rodriguez Zapatero con ese tono campanudo que es sugestión alarde de saber, con esa actitud de negar la crisis que indica que su realidad es sólo confusión que no le permite apreciar con propiedad el color de la cuestión, con ese olímpico desdén que le lleva a despilfarrar 13.000 millones de euros en los planes “E”, cuando, desde todos los foros, analistas y periodistas, le han advertido de lo impropio de su política.
Ese Rodriguez Zapatero que con su opinión perfila nuestro criterio,mediante la imposición de un proyecto ideológico materializado, entre otras políticas, en la exigencia del estudio de la asignatura “Educación para la Ciudadanía”. Un Rodriguez Zapatero con esafrustraciónque se demuestra en el empecinamiento de abrir heridas de la Guerra Civil mediante la Ley de Memoria Histórica.
Conforme sonaba la canción, en mi mente desfilaban continuas imágenes y sonidos de José Luis Rodriguez Zapatero que no da la talla de profesionalidady que para “arreglar” el desaguisado que él mismo ha creado ha condenado al débil, al pensionista, como hacen todos los mediocres, y sin contemplación, desde la cima de su dignidad, ha impuesto su terca voluntad.
Sr. Azul, Sr. Zapatero, ¡qué lastima nos da!, la mediocridad está en su corazón.
Señora azul, que sin contemplación,Desde la cima de tu dignidadVas a imponer tu terca voluntadY con tu opinión medir nuestro criterio.Señora azul, que ciega la razón,Dejas sentir tu olímpico desdén,Es sugestión tu alarde de saber,Tu realidad es sólo confusión.Tú no puedes apreciar con propiedadEl color de la cuestión,Porque desde la barrera sueles verToros que no son y que parecen ser.Señora azul, de vicio criticón,Sin dar la talla de profesional.Señora azul, ¡qué lastima nos das!La mediocridad está en tu corazón.Tú no puedes apreciar con propiedadEl color de la cuestión,Porque desde la barrera sueles verToros que no son y que parecen ser.Señora azul.Señora azul, que sin contemplación,Desde la cima de tu dignidadVas a imponer tu terca voluntadY con tu opinión medir nuestro criterio.
Señora azul, sabemos tu intención,La frustración que te hace obrar así.Señora azul, ¡qué lastima nos das!La mediocridad está en tu corazón.
En la profunda transformación que está sufriendo -en los dos sentidos del término- nuestra sociedad, juega un papel importante la despersonalización de la misma. La persona, ente sobre el que debería pivotar toda la actividad humana de cualquier índole está siendo ninguneada. Este ninguneo se lleva a cabo de la forma más sutil que pudiera hacerse, es decir, aparentando que la persona se sitúa en el centro del pensamiento moderno, y de facto destronando a la persona del mismo, de manera paulatina, aunque con paso firme.
Muchos son los métodos para alcanzar este objetivo. Hoy nos centramos en uno de los métodos, a mí entender más eficaces y ladino, que se está usando. Nos referimos a atribuir los derechos a los colectivos y no a los individuos que son los verdaderos titulares de los dichos derechos.
Así, hoy oímos, con mucha frecuencia, la ciudadanía tiene derecho a esto y a lo otro, en lugar de oír quelos ciudadanos tienen derecho a esto y a lo otro. Hoy se transita desde los “derechos comunes” a los “derechos colectivos”. Siendo los primeros unos verdaderos derechos, ya que sus titulares son individuos que comparten algunacaracterística. Sin embargo hablar de los segundos, es decir de los “derechos colectivos” es caer en una contradictio in terminis pues los colectivos no pueden tener derechos. En definitiva, hoy en día se está provocando la confusión entre “todos” y “cada uno” yesto tiene unas muy graves consecuencias, pensémoslo.
Nuestra capacidad de asombro, en la Espaa actual, ha quedado anulada, debido, de un lado a la avalancha de acontecimientos de gran calado que estn acaeciendo y, de otro, a la velocidad de vrtigo con la que estn sucediendo. Este hecho, como decimos, provoca que nos estemos anestesiando y no reaccionemos ante asuntos de capital importancia.
Hace unos das hemos podido saber que se estn ofreciendo descuentos para la realizacin de abortos mediante el carnet joven.
La frivolidad y banalizacin de la vida humana estremece. Parece increble que esta noticia haya pasado sin pena ni gloria. Hemos odo hasta la saciedad que los promotores de la ley consideran el aborto un fracaso y algo enormemente triste y al mismo tiempo ayudan a promocionarlo, No es radicalmente incoherente?.
Qu diran ustedes si en una Empresa de Trabajo Temporal encontrramos un anuncio que se leyese algo as como Aproveche este mes, tenemos un 20 % de descuento para sus adquisiciones de esclavos. No pierda la oportunidad. An es ms, pensemos en lo que ocurrira si las autoridades ayudaran a publicitar esta oferta y la anunciara en el portal de empleo de de la Junta de Andaluca. Pues es esto, aunque parezca increble, lo que ha ocurrido en la pgina web de la Junta de Andaluca en la que hemos encontrado las ofertas de un 20% de descuento en la practica de abortos.
Qu nos hace falta para que creamos que el asunto del aborto est siendo promovido por las autoridades, una oferta de 2x1?. Qu nos hace falta para que comencemos a escandalizarnos cuando se ataca a la vida de este modo tan chusco, cuando se juega con sta y se banaliza hasta unos extremos intolerables, ver las ofertas de bonos aborto?. Pensmoslo.
Estos últimos días ha sido bastante comentada una determinada actuación del ex Presidente de Gobierno de España, José Mª Aznar, que tuvo lugar en la Universidad de Oviedo. En concreto el acto se llevó a cabo, por parte de Ex Presidente, mientras unos estudiantes le llamaban terrorista y asesino. Curiosamente Aznar, a diferencia de Gonzalez, no entró en ninguna guerra (la primera guerra de Irak), ni hizo terrorismo de Estado (GAL) y aún es más él, Aznar, es victima directa del terrorismo de ETA.
Como decía, se ha hablado mucho estos días de la respuesta dada por Aznar a aquellos que le saludaban tan “amablemente”, sin embargo, creo que han pasado desapercibidas, o, al menos, no se ha prestado la debida atención, dos afirmaciones que el ex Presidente del Gobierno ha hecho en unmagnífico ejercicio de síntesis.
La primera de ellas la enunció José Mª Aznar en la clausura de la jornada "Hacia un sistema energético sostenible" que organizaba el Instituto Choiseul. En dicha clausura Aznar espetaba de modo seco y rotundo la siguiente frase: “Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo". La frase hacía referencia a la perdida de confianza de los mercados acerca de la solvencia del Gobierno de España. Frase, aunque verdaderamente triste, no deja de ser verdaderamente cierta y resume, de modo magistral, el conjunto de observaciones, artículos, editoriales, etc, que se están prodigando por la prensa mundial al hablar del Gobierno de España, como una de las entidades menos fiables que existen en el mundo. Zapatero nos ha puesto, como país, a los pies de los caballos y, de hecho,España, actualmente, en el concierto internacional, ni si quiera no es nadie, sino que, desgraciadamente es NADIE.
Pero Aznar, estos últimos días, nos ha dado otra extraordinaria lección de cómo se describen las situaciones de modo sintético. La segunda lección tuvo lugar enOviedo, cuando subrayo que el Jefe de los pirómanos no puede ser el capitán de los Bomberos.
En esta acontecer frenético de hechos, este fin de semana nos hemos encontrado a un Zapatero que le indica a Rajoy que “No le pide que ayude al Gobierno, sinoque ayude al país”. Pues bien, de modo claro y sintético, Rajoy le debería contestar que por eso, para ayudar a su país, le pide a Zapatero adelanto de elecciones. Síntesis, unpoco de síntesis Sr. Rajoy.
Normalmente, en esta época del año no paramos de felicitarnos la entrada del mismo, aunque sólo sea como cortesía en el saludo. Bien mirado es un acto muy bonito, a través del cuál deseamos lo bueno, lo bello, para nuestros congéneres. Sin embargo, no sé si a ustedes les está pasando, pero a mí en esta ocasión me cuesta horrores felicitar el año, como si las palabras de deseo no pudieran salir de mi boca. Hay algo que me frena a la hora de felicitar por la entrada en el 2010, y aún es más me resulta hipócrita e incluso cínico el mero hecho de felicitar un año que vislumbro pleno de nubarrones. Me deshago en explicaciones acerca de mi deseo, ya que creo que éste no va a ser viable.
Año que va a estar lleno de paro, de dramas personales de primer orden, de instauración de una sociedad donde la tristeza es su signo de identidad, donde la alegría es fingida y ficticia. Y es ficticia porque lo que nos falta y nos han arrebatado es el futuro y la creencia en que es posible lo que deseamos y esto no es ni más ni menos que la indicación de que nos han robado la esperanza.
El horizonte que nos espera es muy adverso. Aunque, quizá, bien visto eso pueda tener su parte buena pues, en la adversidad la gente verdaderamente sabia se crece. En la adversidad las personas sacan lo peor, pero también, lo mejor de sí mismas.En la adversidad, cobramos más sentido de la realidad.
Y esto, será especialmente bueno para la generación L´Oréal, la generación del “porque yo lo valgo” que creía que el maná caía del cielo, sin esfuerzo, que creía que por ser quienes son la camiseta no hay que sudarla. La generación que no sabe, porque nunca se lo han enseñado, que el esfuerzo es un valor. Generación amamantada en las ubres de la logse (y leyes similares) donde se creen portadores de todos los derechos pero no ejecutores de ninguno de los deberes asociados.
Y será, también, muy bueno para aquellos que creían que el Estado, ente pluripotenciario, según ellos, resuelve los problemas por arte de birlibirloque y puede que recuperen el sentido de la realidad. Eso sí, probablemente, de modo muy duro.
Y sea bueno para que los funcionarios sean conscientes del privilegio que tienen, y …. soñando mucho, pero que mucho, quizá valoren a los autónomos y empresarios.
Mi verdadero deseo de este año cuando digo Feliz 2010 es equivocarme en las previsiones para que, de verdad, pudiera ser posible un futuro algo esperanzador, aunque sé que no deja de ser un deseo ilusorio. Y, por ello, lo único que me atrevo, sin hipocresía, es desear a cada persona en concreto que en su historia particular el año sea lo menos malo posible y se crezca ante la adversidad.
Siempre me ha parecido difícil tratar con las personas que hacen de la ambigüedad virtud y que a la misma le llaman consenso. Las personas que disfrazan la cobardía vendiéndola como prudencia. Las personas que hacen bandera de la tibieza, que dicen una cosa y la contraria, en la misma frase. Siempre me ha parecido una actitud carente de nobleza, una actitud ladina y, para más inri, aderezada de aparente contemporización.
Sin embargo, pese a parecerme una actitud no digna de elogio, me admira el modo magistral que tienen a la hora de conjugar el verbo haber y en particular en sus formas impersonales.
Son personas que cuando hay que hacer algo siempre dicen HABRÍA QUE HACER o SE HA DE HACER. Pero, ¿Quien es “SE”?. Nunca dicen “He de hacer”, “Hemos de hacer”. En este entramado de personajes y aptitudes los que se llevan la palma, los que rizan el rizo, son los “Hubiera habido que haber hecho”. Ellos combinan a las mil maravillas dos usos muy “útiles” para exponer la ambigüedad calculada. Por un lado, se quitan la responsabilidad de algo, utilizando las formas impersonales y, por otro lado, por si las moscas, se quitan la responsabilidad de hacer algo para un futuro, mediante la utilización de un tiempo verbal pretérito que indica fatalidad, expresando su lástima, ¡Qué le vamos a hacer, ya no hay remedio!.
Este es un signo claro de nuestro tiempo. Tiempo en el que el binomio libertad y responsabilidad,se ha resquebrajado y es por eso que la Sociedad es culpable, “SE”- sujeto oculto- es responsable de todo y nadie nominalmente responde de su hechos. Es por ello que éste es también el tiempo en el que, como sugirió Viktor Frankl, deberíamos de construir “La estatua de la Responsabilidad” y ubicarla en la Costa Oeste de Estados Unidos para ser la pareja ideal de “La estatua de la Libertad” que, como sabemos, está en Nueva York -Costa Este de los Estados Unidos. Construyámosla comn nuestro comportamiento.
En la anterior manifestación de este año acerca de la ley del aborto (29 de marzo) escribí una reseña de la mima con parte de los contenidos del presentetexto pues, si bien el texto que ahora estoy escribiendo es un texto previo a la manifestación y aquel fue un texto escrito después de dicha manifestación, los asuntos en liza son los mismos.
Aído pensó, cuando hacía el paripé de un supuesto comité de expertos, que la sociedad española se iba a tragar esto sin más, sin ningún problema. Pues no, Bibiana, te has pasado de frenada y eso ha sido bueno, ya que has conseguido despertar a la entumecida y anestesiada sociedad.
Estas son unas “manifas”que recuerdan que el aborto no es un derecho sino un delito que en España, en determinados casos, está despenalizado, pero delito al fin y al cabo.
Unas “manifas” que recuerdan que en el aborto hay dos victimas el feto y la madre.
Unas “manifas” que ponen de manifiesto que Aído prefiere dejar indefensa a la mujer, exonerando de toda responsabilidad de sus actos a los varones. El aborto es elacto machista por excelencia, es la máxima expresión de la violencia de género. Aído empuja a la mujer a abortar porque le sale más barato que ayudarla, dejándola a ella sola, sin amparo, sin ayuda a la hora de una decisión tan crucial, tan de vida o muerte.
Estamos hartos de oír, por parte de componentes de este Gobierno, que nadie aborta por gusto y entonces… Aído, de la Vega, Zapatero, ¿Por qué no las ayudas?,¿Por qué proteges los intereses del negocio del aborto a costa del dolor de estas mujeres?.
Mañana estaremos muchas personas manifestándonos contra la extrema violencia de género. Os esperamos.
Estos últimos días, en lo político, han acontecido importantes noticias pero quizá, la más llamativa haya sido la del cambio de gobierno, o para ser más exactos, la del cambio de algunos de sus ministros. Desde el punto de vista del análisis político es evidente que la misma da mucho de sí, tanto para el debate como para la escritura de artículos. Sin embargo, de vez en cuando, se deslizan noticias que pueden, a primera vista, parecer anecdóticas y ser realmente de gran calado y subyaciendo en ellas reflexiones profundas. Son estas noticias las que resultan muy sabrosas para la escritura de pequeños artículos como este.
Es exactamente esto lo que me ha ocurrido a mí con una que pasó casi desapercibida el pasado día 8 de abril. El titular del periódico rezaba algo así como “El ayuntamiento de Gerona multará a los dueños que no saquen a pasear a sus perros al menos 20 minutos diarios”.
Conforme lo estas leyendo crees que es una inocentada o que sus redactores hubieran podido ser Cruz y Raya, Tip y Coll, Martes y Trece, etc. Sin embargo el hecho es real. Una vez superada la sorpresa y la perplejidad, te das cuanta que el tema tiene enjundia y mucho trasfondo.
Ese culto a los animales, más allá de tratarlos como seres vivos, choca profundamente con la coexistencia en el tiempo de la modificación de la ley del aborto en la que a la vida humana se desprotege totalmente. Decimos choca pero quizá, al contrario, ambas hechos son muy consistentes, pues para poder utilizar al ser humano hay que devaluarlo y eso… así, en crudo, puede ser complejo y sin embargo, si elevamos a los animales a la categoría de humanos automáticamente devaluamos a los humanos a la categoría de animales. De esta manera es más fácil poder usar a los humanos sin ningún tipo de remilgo.
Por otro lado, cuando una lee la noticia piensa, en un primer momento, si le van a preguntar al perro acerca de si su dueño le ha sacado o no de paseo. Este pensamiento, además de arrancarnos una media sonrisa por lo absurdo de la situación, nos presenta, de súbito, un panorama de control aterrador. ¿Le podrán un chip chivato al perro?, ¿Le preguntaran al vecino obligándoles a delatarnos?, ¿Serán los veterinarios encargados de tales labores inspección?. No alcanzamos a ver como llevaran a la práctica dicho control pero el mero hecho de pensarlo nos paraliza.
Le ha dolido al Gobierno las muchas personas que hemos asistido a las diferentes marchas por la vida celebradas en 80 ciudades del mundo. Hemos sumado una cantidad nada desdeñable de ciudadanos. Tan solo en Madrid hemos estado medio millón de personas. Aído pensaba, cuando hacía el paripé de un supuesto comité de expertos, que la sociedad española se iba a tragar esto sin más, sin ningún problema. Pues no, Bibiana, te has pasado de frenada y eso ha sido bueno, pues has conseguido despertar a la entumecida y anestesiada sociedad. El éxito de las marchas ha sido, simplemente, arrollador.
Unas marchas que recuerdan que el aborto no es un derecho sino un delito que en España, en determinados casos, está despenalizado, pero delito al fin y al cabo. Unas marchas que recuerdan que en el aborto hay dos victimas el feto y la madre. Unas marchas que ponen de manifiesto que Aído prefiere dejar indefensa a la mujer, exonerando de toda responsabilidad de sus actos a los varones.
El aborto es el acto machista por excelencia, es la máxima expresión de la violencia de género. Aído empuja a la mujer a abortar porque le sale más barato que ayudarla, dejándola a ella sola, sin amparo, sin ayuda a la hora de una decisión tan crucial, tan de vida o muerte.
Estamos hartos de oír, por parte de componentes de este Gobierno, que nadie aborta por gusto y entonces… Aído, de la Vega, Zapatero, ¿Por qué no las ayudas?,¿Por qué proteges los intereses del negocio del aborto a costa del dolor de estas mujeres?.
Mucho miedo ha de tener el Gobierno a la repercusión de esta noticia, a que la misma abriera más de una edición de telediario, para que justo, ¡qué casualidad!, el domingo 26a las 6 de la tarde se tuviera que celebrar un Consejo extraordinario de Ministros que aprobará la intervención de la Caja de Castilla-La Mancha, extraño ¿no creen?. Quizá haya alguna que otra razón para que esta dominical intervención no haya podido esperar al lunes, pero, la verdad, se hace difícil pensar que sea la fecha de dicha intervención tan oportuna para opacar la resistencia, por parte de la sociedad, a la nueva ley del aborto.
Acabo de leer el libro recién estrenado “Diario de Jesús Neira. El hombre que dijo basta”.Como he escrito ya en varias ocasiones, he tenido la oportunidad de compartir tertulia radiofónica semanal con Jesús durante unos 3 años. Hecho éste que me ha dado la ocasión de conocer personalmente a una gran persona y, como es obvio, su recuperación me ocupa con especial interés.
Acerca de Jesús se ha escrito mucho con relación a su valiente y hermoso acto. Acto, para nada sorprendente para aquellos que lo conocemos, más al contrario, acto éste que cuando me cupo duda de identidad acerca del autor de la hazaña, me sirvió para saber, no suponer, que era ese Jesús Neira y no otro posible Jesús Neira el que la llevo a cabo.
Pues bien, como comentaba al principio de este artículo, en este libro se describe, por cierto muy bellamente, la evolución de la salud de Jesús, la evolución en su ánimo, la manifestación de voluntad y en definitiva la epopeya diaria de Jesús. Seguir el hilo conductor del libro nos hace pasar suavemente de la batalla por la violencia de género a la batalla de la voluntad.
Jesús ya ha recobrado el conocimiento, ya ha vuelto a su ser de analista político fino, ya sabemos que se encuentra en plenas facultades para observar la realidad de un modo extremadamente inteligente, ya conocemos que está en plenitud de conciencia para plantearse su propio transcender y ahora se encuentra librando la batalla de la voluntad. Voluntad necesaria para volver a la normalidad de una vida cotidiana y poder así disfrutar de las verdaderamente grandes cosas de la vida: la amistad, la familia, la vocación, etc. Tampoco nos sorprende que esta batalla la esté librando con entereza, porque conocemos su talla, su envergadura, su empeño para llevar a cabo las acciones necesarias para ganar la batalla y sobre todo conocemos su grandeza de espíritu para agradecer y saber que lasuerte de vivir ha de ser apreciada, como bien indica él en este libro.
En un momento como este, cuando la cultura de la muerte se está imponiendo desde los poderes públicos, esta lección acerca de apreciar la vida, por el mero hecho de ser vida, es otra magnífica lección que nos dan Jesús e Isabel.