1

Página pricipal del blog


Enviado a las 15/11/2009 02:33:35
Zapatero, el Pisuerga y Franco

Rodríguez Zapatero, en recientes declaraciones, ha dicho que en España se tenía viva "la experiencia" de la caída del Muro de Berlín por la "caída reciente del muro" del Franquismo. También, que su recuerdo más vivo de la caída del Muro de Berlín fue el del propio proceso: “el poco tiempo en el cayó todo el imperio (soviético) y de manera tan pacífica. – Para entender a R. Zapatero ya se sabe, cuando habla de paz se refiere a los cien millones de muertos provocados por el régimen comunista en sus tres cuartos de siglo de tiranía.

 

Por otra parte, no podía ser de otra forma. Como decía el matador de toros Rafael Guerra, "Lo que no pué sé no pué sé y además es imposible”. Rodríguez Zapatero, a propósito de que el Pisuerga pasa por Valladolid, no podía dejar pasar una ocasión como la de la caída del Muro de Berlín para provocar a sus conciudadanos, y desviar el foco de atención que el XX aniversario de su caída pone sobre el socialismo real, reflejando el drama de los países de la Europa del Este. Zapatero retuerce la conmemoración histórica para asociar en la opinión pública las imágenes del Muro de Berlín con el "franquismo". Esa es su especialidad. Ya sabemos que este hombre, aparte de su vocación de mentiroso, es un experto y sectario manipulador al que le gusta dividir voluntades más que aunarlas, al modo de Joseph Goebbels, su admirado maestro en propaganda.

Tampoco estaría de más que Rodríguez Zapatero dejara de ignorar que el imperio soviético, cuya caída le pareció rápida y pacífica, lo fundaron sus primos hermanos ideológicos, los marxistas comunistas, los del socialismo real. Concretamente, su tío Vladímir Iliich Uliánov. Probablemente, más conocido en casa de ZP como “tío Lenin”.

 

A Rodríguez Zapatero le gusta crear polémica a partir de una provocación que genere tensión. Pues esta vez, y sin que sirva de precedente, vamos a darle gusto, en parte. - Solo en parte, porque no tengo la menor intención de brindar argumentos para un dialogo razonado que resultaría imposible llevar a cabo dentro del marco irracional propio de todo relativista como ZP, o sus fanáticos seguidores. Lo único que debemos pretender ante un inepto para el dialogo es exponerlo frente a sus propios hechos. Nada más.

 

Por ello, no me resisto a la digresión de poner la figura de un personaje de la catadura felona y desleal de Zapatero, una vez tomada en cuenta la distancia moral que los separa, frente a otra figura como la de Franco, sobre cuyos valores de lealtad a su patria y de integridad militar son objetivables e incuestionables. Dicho sea, con independencia de que con su régimen se pueda estar en total acuerdo, de acuerdo en parte, o en total desacuerdo.

 

Hace tiempo que se había dejado de hablar de Franco y del "franquismo". Los que no vivimos la Guerra Civil, pero tuvimos oportunidad de vivir el “franquismo” sin ninguna vehemencia ni enardecimiento político, no tenemos que hacer ningún esfuerzo para reconocer que, superados los horrores de la contienda en ambas partes, la trayectoria del régimen de Franco, con todos sus errores morales y políticos, permitió el desarrollo económico de España con la creación de una extensa clase media antes inexistente.

 

Durante los últimos treinta años, todos sabemos que la interpretación “políticamente correcta” del régimen de Franco, y de su figura política, la de sus aciertos económicos, y la de sus indiscutibles errores morales y políticos, ha sido llevada a cabo fuera del contexto histórico de la realidad de una II República que solo ofrecía caos moral y social. La deformación, mejor decir la manipulación, a la que se está sometiendo la Historia de España resta justificación a cualquier crítica objetiva que pueda hacerse sobre los errores de aquella etapa histórica del "franquismo", y da pie al “con Franco vivíamos mejor”. - El profundo rencor personal que Zapatero exhibe hacia Franco, rencor que parece gusta en trasladar de generación en generación, así como el desprecio hacia la realidad de hechos históricos, hacia la propia Historia vivida, proclaman el nivel de su farsante y hedionda intimidad, así como su inmoralidad personal.

 

Con Franco se podrá estar de acuerdo, en total desacuerdo, disentir, discrepar, divergir, oponerse, enfrentarse, o levantarse en armas, pero no se puede discutir que fue un personaje leal a su idea de España, a la patria en que nació, un militar íntegro y profesional. - Con Zapatero, para el que “España es un concepto discutido y discutible”, lo único que le pide el cuerpo a un ciudadano leal a su patria es desear que la Historia de España se lo trague y lo eche al vertedero de la memoria histórica de todos aquellos que fueron personas indignas de ostentar responsabilidades públicas en el país que, habiéndoles visto nacer y dado de comer, han traicionado. Dicho sea sin acaloramiento alguno, dicho sea desde el sentir de quien no vivió la Guerra Civil, pero vivió los años del “franquismo” sin rencores hacia nada ni hacia nadie.

 

También, sin ninguna vehemencia ni enardecimiento político, podemos decir que Franco fue un dictador autoritario que, al margen de los juicios políticos de cada cual, representó el deber y la lealtad a sus principios. Zapatero es un gobernante sin principios, administrador de complacencias y agrados, de inclinaciones totalitarias que, al margen de juicios políticos, personifica una política dedicada al rencor y a la disgregación social.

 

No es arriesgado decir que Franco, con todo el “derrumbe de muro” que se le quiera y deba atribuir, y Zapatero, con todo su rencor, su inmoralidad, su incompetencia, su talante, y su currículo de destrozos sociales e históricos, no son objetivamente comparables en forma alguna, ni como políticos, ni moralmente. – Nos recordaba el otro día Jiménez Losantos en su columna de El Mundo una frase de Solzhenitsyn que en TVE, allá por 1976, enterrado Franco y en marcha la Transición, decía que "comparar la URSS con el franquismo era una broma pesada”. De forma similar, intentar encontrar una aproximación moral a las figuras de Franco y Zapatero, más que broma pesada sería de mal gusto. Pertenecen a diferentes categorías humanas - la una militar, la otra góthica y relativista sin principios -, con gran superioridad profesional y lealtad moral a España por parte del General, y para beneficio de la misma.

 

Todo ello, dicho sea de paso y “zin acritú”, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y después de treinta años de curiosa y peculiar democracia.

 

6 Comentarios



Enviado a las 18/09/2009 13:24:26
El Sr. Peces-Barba, Don Gregorio

Hace unos días el periódico Público, que ya sabemos de qué va, hizo una entrevista al Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, ex-rector de la Universidad Carlos III. Entrevista en la que la independencia e integridad intelectual del Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, más que en entredicho, quedó en evidencia. – Sin embargo, el interés de esta entrevista estriba en que muestra algunos aspectos que nos permiten conocer el sustrato del “gato por liebre” que nos ofrecen algunos personajes del mundo de lo políticamente correcto. Veamos:

 

El Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, que pasa por prestigioso jurista, sin la menor conciencia de que estamos a principios del siglo XXI, presenta, con la vigencia de lo actual, los objetivos de progreso, libertad  e igualdad que asume como los tres pilares de la reforma política del siglo XIX.

En su fatua grandilocuencia, ¿Qué entiende por progreso una persona que en su relativismo declarado no tiene creencias firmes? ¿Progreso hacia dónde? ¿Hacia los tópicos de moda en cada momento?

 

En su total falta de coherencia y rigor intelectual, ¿Qué entiende por libertad un partidario de una trasnochada  ideología socialista que practica y predica el intervencionismo y la ingeniería social?

 

 

En su demagogia populista ¿Qué pretende igualar el Sr. Peces-Barba, Don Gregorio? ¿Cuál de los logros socialistas conseguidos hasta ahora pretende igualar?  ….. ¿La pobreza, la incultura, la pérdida de valores actual, el paro rampante?

 

Continúa la entrevista el Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, afirmando que: “La Iglesia fue partidaria de los vencedores en la Guerra Civil y tomó partido. Tiene muy débiles concepciones democráticas y estaba muy bien con el franquismo. Ellos no creen en la democracia, no creen en la libertad. Creen que la verdad es única y es la que ellos defienden. Y son partidarios del monopolio de la verdad religiosa. La Iglesia española, y quizá la italiana, son restos del Jurásico y no tienen remedio.

 

Sin entrar en disquisiciones sobre cual hubiera sido una postura acorde con la situación de aquél entonces , ¿Qué reacción hubiera esperado el Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, por parte de la Iglesia, frente a los que quemaban conventos y asesinaban curas y monjas?

 

Y refiriéndose al talante democrático de la Iglesia, ¿Ignora el Sr. Peces-Barba, Don Gregorio que la democracia representativa y constitucional no es sino un sistema político de estos tiempos, el menos malo de los sistemas políticos hasta ahora, en el que la Iglesia ni entra ni sale? - La Iglesia Católica busca la Justicia, dentro de su sistema de valores cristianos y con sus imperfecciones y errores humanos. - Si un sistema que se considera democrático defiende la Justicia, la Iglesia lo apoya, si no la defiende no lo apoya. Así de sencillo. - La Iglesia no pretende ser democrática en su fuero interno, es una organización colegiada bajo la autoridad del Papa, y con mucha autonomía de los obispos. – Tampoco las empresas comerciales pretenden ser democráticas en su organización. Entre otras cosas, porque no funcionarían. - La democracia es un sistema de exclusiva aplicación a la política, pero parece que hoy se quiere extender hasta para decidir la distancia entre Madrid y Granada.

 

Posteriormente, en la entrevista, el Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, quizá olvidándose de sus aspiraciones de libertad estilo siglo XIX, reclama, literalmente, y sin pudor ni respeto por la libertad de creencias y expresión, que: “El Estado no ha tenido la suficiente firmeza para poner a la Iglesia en su sitio.”

 

El Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, con sus antecedentes de afiliación política al P$OE, hace tiempo que dejó de ser, si alguna vez lo fue, un intelectual independiente. Es decir, parece que siempre ha sido un intelectual dependiente. Mejor diríamos que nunca fue un verdadero intelectual que, por su dependencia, y sus formas, siempre fue un relativista oportunista.

 

Con el Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, hay poco que discutir. Es un relativista, y con el relativismo nunca se llega a ningún lado porque como no creen en la verdad, solo en las posturas de cada uno, en lo que llaman “su verdad”, pueden pasarse la vida cambiando de posición según se sientan más o menos cómodos. Como saben que no van a encontrar la Verdad, con mayúscula, les da pereza y no la buscan, cada uno se queda con la suya y todos felices. – Discutir con los relativistas para acercarse a la Verdad es como jugar con uno de esos juegos que circulan en Internet que te piden “pinchar” un animalito y cuando vas a “pincharlo” siempre se te escapa. No tienen creencias firmes, solo tienen intereses mientras les importan, después cambian.

 

Este es el Sr. Peces-Barba, Don Gregorio, uno de los llamados Padres de nuestra Constitución. – Pues, al final, parece que va a ser verdad que uno de los problemas de nuestra sociedad es que los padres han perdido toda autoridad. Para muestra, un botón.

De mi blog personal: http://fromreflection.blogspot.com/

2 Comentarios



Enviado a las 12/09/2009 17:18:41
SOSTENIBLE

Los políticos vienen poniendo la etiqueta de “sostenible” a todo lo que nos presentan. Ahora, todo proyecto político tiene que ser “sostenible”. Si tiene contenido, o no lo tiene, eso es lo de menos. Lo importante al hablar de un proyecto es que sea “sostenible”.

Sostenible, que yo sepa, no quiere decir otra cosa que se puede mantener y es perdurable en el tiempo, o que se puede mantener por la solidez de sus argumentos. Y un proyecto que no fuera perdurable o razonable, ni es proyecto ni es nada que se le parezca. – Frecuentemente, cada vez más, cuando oigo hablar a los políticos, me viene a la cabeza el tan conocido refrán de “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Hoy día, casi nada es perdurable en el tiempo, ni razonable por su sensatez. Por eso, los políticos se empeñan en martillearnos los sesos con que sus proyectos son sostenibles. De esta forma, los políticos pretenden que no les cuestionemos lo perdurable y lo razonable de lo que nos presentan.

Sobre todo, se habla mucho de economía sostenible. Desde mi modesto entender, la economía en sí misma, como realidad, está ahí en la vida, con efectos buenos o malos, perdurando a lo largo del tiempo. Sin embargo, lo perdurable y lo razonable de una iniciativa económica en particular, que es a lo que deberían referirse los políticos si hablaran bien, se echan de menos en casi todas las ocurrencias con las que tienen a bien castigarnos.

Ahora nos quieren flagelar con una subida de impuestos. ¿No querían que consumiéramos? ¿No querían animar la iniciativa económica?..... No lo entiendo. Posiblemente no se pueda entender. - Parece que es necesario para pagar todas las mamarrachadas que se vienen haciendo con bombillas, medidas sociales electoralistas y cortoplacistas, francachelas de subvenciones sub-culturales, ayudas a las compras de automóviles que acaban pagando las Autonomías, o que bien, al final, no llegan al comprador; y, sobre todo, las necesita el Gobierno para compensar los pagos que se han hecho a los bancos para resolver su situación financiera interna. Es decir, para todo tipo de extravagancias excepto para unas más que necesarias reformas estructurales que deberían ser, esta vez sí, “sostenibles”. Ya va a llegar la hora de pagar la cuenta de la cena a la que nos habían invitado. Se anunciaban aquellas iniciativas para resolver de manera sostenible la economía, y han resultado efímeras y poco razonables. “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.

Pues bien, cambio de tercio, aunque sigamos con aquello de “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Ahora, la subida de impuestos ya no nos la venden como sostenible, esta vez, parece ser que es “temporal y limitada”, aunque más que limitada sería adecuado calificarla como irracional si se quiere fomentar el consumo, la actividad comercial o la industrial. – Echémonos a temblar, lo temible, lo probable, es que, en esta ocasión, la subida de impuestos sea verdaderamente sostenible y perdurable, aunque no razonable.

5 Comentarios



Enviado a las 05/09/2009 02:38:31
El “Cantinflesco”, el “Zapaterano” y el “Obamano”
Veámoslo con un poco de humor. En Estados Unidos, como en España, el progrerio del relativismo oportunista, la de los que van a lo que van y solo a lo que van, utilizan también la técnica de manipulación del lenguaje para cazar incautos. – En España, origen de la picaresca, este tipo de lenguaje lo inició Felipe González que lo aprendió, de pequeño, en las películas de Cantinflas. Es lo que se conoce como el lenguaje “cantinflesco” de Felipe, que aparenta decir muchas cosas y no dice nada, pero sirve para atontar al personal. - Felipe González, actual “straw-man” del multimillonario mexicano Carlos Schlimm, lo hablaba muy bien, le daba una inflexión de responsabilidad cívica y grandilocuencia muy a tono con el premio Carlomagno que se agenció durante la carrera profesional que inició con chaqueta de pana para terminar como fabricante de joyería de lujo que vende en el establecimiento de Elena Benarroch, peletera y modista de las progres Sonsoles ZP y Trinidad Jiménez, entre otras.

Pasados los años, con la vuelta del P$OE al poder, vistos los resultados de Felipe González, el “rojeras” de ZP ha recuperado el lenguaje “cantinflesco”, imprimiéndole su propio talante, transmutando el “lenguaje “cantinflesco” en “zapaterano”. - El “zapaterano” tiene las mismas raíces semánticas que el “cantinflesco”, tales como la vacuidad de contenidos, la propensión a la mentira compulsiva y populista, así como el tono fatuo de su conocida imagen de “bobo solemne” que otorga credibilidad a los posibles votantes del ingenuo progrerío local. Sin embargo, el “zapaterano” tiene también sus propios giros y modismos característicos, entre los que se distingue la ironía tontilona, que en el lenguaje “cantinflesco” lo era con mala uva. No debemos pasar por alto también la importancia del lenguaje corporal que ZP aporta con su sonrisa y sus cejas, así como el movimiento “aleatorio” de ánade que practica con sus extremidades superiores. Además, así como el “cantinflesco” era un lenguaje de aria operística para ser interpretada en “solo” por el propio divo, el lenguaje “zapaterano” es más bien una composición orquestada de “seres vivos” en la que, bajo la dirección artística de ZP, el más vivo de todos, también intervienen sumisamente otros instrumentos absolutamente prescindibles en un buen concierto democrático por la Filarmónica de cualquier país no bananero. Son aportaciones tales como algunos duetos entonados por una voz de justicia cultivada con cazalla y un agarzonado pifio de colibrí. Todo ello, aderezado con adornos foráneos procedentes del congoleño “lingala”, así como ilustrado por artesanos libretos con textos elaborados por la ministra de Fomento Magdalena Álvarez, y acompañados por somnolientos ronquidos del ministro Solbes y por los resuellos del “ a més a més” President Montilla; por no seguir y hacernos pesados al lector. Toda una composición orquestal de lingüística, con la vertiente lírico-prevaricadora al uso.

Sin embargo, como decíamos al principio, no se quedan aquí en nuestro solar patrio las experiencias del lenguaje hablado por el progrerío mundial. Actualmente, nada menos que en la vanguardia de Occidente, en los mismos Estados Unidos de Norteamérica, se está desarrollando una nueva lengua, el “obamano”, de raíces muy próximas al “zapaterano”, aunque se diferencie por tener una dicción anglo-sajona más trabajada y distinguida ya que, en contraste con el origen de “chaqueta de pana” con olor a tortilla de nuestro “zapaterano”, el “obamano” transitó un tiempo por Harvard alimentandose de "sandwiches" y "burguers".

Por su parte, el “obamano”, con la ayuda e innovación mediática del extraordinario marketing americano de los USA, viene desplegando nuevos conceptos y figuras lingüísticas que el lenguaje “zapaterano”, derivado del “cantinflesco”, va tomando, ensayando, y experimentando localmente. Recientemente, el “obamano” ha intentado lanzar al mercado de la política el innovador concepto del “common ground”, o “lugar común de encuentro”, que permite al progrerío establecer una plataforma ventajosa de discusión con la oposición ingenua. Esta base de discusión, naturalmente, la decide el progrerío; creando un estado de opinión sobre cual debe ser el punto de partida para el debate y que de entrada, engañosamente, llaman el “lugar común de encuentro”. En realidad, es la ventaja que toma el progrerío para abrir un ficticio debate social ya decidido de antemano. La oposición ingenua compra la mercancía y comienza a debatir, ya con la partida perdida, sobre este falso “lugar común de encuentro” que no tiene nada de compartido ni de “común”. El debate ya está ganado, de entrada, por el progrerío.

Obama ha intentado utilizar esta técnica para implantar el “aborto a la carta” en Estados Unidos. El “lugar común de encuentro” que ha intentado utilizar, manipulando la opinión de los Católicos progres, es el plan de “reducción en el número de abortos” - ¿Quién va a osar oponerse a una reducción de los abortos? – Así quedó planteado en su más que socialmente contestado, y fracasado, programa de Salud Pública, ya rechazado por la Oficina Presupuestaria del Congreso. - Afortunadamente, su estrategia ha quedado desenmascarada, y evidenciada, por el obispo de Denver, Monseñor Charles J. Chaput quien, abiertamente, y sin nuestros complejos locales, ha declarado que:

“ El creciente mal uso del leguaje con los términos de un “lugar común de encuentro” y “bien común” en el actual debate sobre Salud Pública solo puede tener su origen en dos fuentes: La de la ignorancia o la del cinismo.Ningún sistema que permita o ayude a financiar – no importa cuan sutil o indirectamente – el asesinato de los no nacidos, o discriminación contra los mayores, o personas con necesidades especiales, puede presentarse como “lugar común de encuentro”. Presentarlo así es una mentira.”……….. Así de claro es el señor obispo !!!

Pronto tendremos aquí propuestas, en lengua “zapaterana”, para debatir sobre la base de un “lugar común de encuentro”. Debates falsos, como no, con el resultado ya decidido de antemano. Esperemos que también aquí en España tengamos algún obispo como Monseñor Chaput.

3 Comentarios



Enviado a las 28/08/2009 19:06:05
Aborto, Eutanasia...., y Buenos Sentimientos

Entro con cuidado y prudencia en este tema. Sin embargo, no quiero evadirlo. Creo que, con los tiempos que corren, es un deber expresar nuestras opiniones, esforzarnos por explicar y proclamar la razón de nuestras convicciones, con respeto hacia la discrepancia razonada, pero con la responsabilidad que ello exige y conlleva. Creo que debemos evitar someternos a la dictadura de lo políticamente correcto, de dejar llevarnos por la corriente de moda. Es más, creo que debemos crear opinión. Lo delicado, y la propia entidad del tema me obligan a una extensión mayor del límite que normalmente me impongo. Por ello, ruego aquí disculpas anticipadas. - Salvando la enorme y evidente distancia intelectual que me separa de Benedicto XVI, pero tomando prestada la solicitud que hace en el prólogo de su libro “Jesús de Nazareth”, “pido solo a los lectores y lectoras esa benevolencia inicial, sin la cual no hay comprensión posible”. Voy a intentarlo.

 

En mi anterior entrada de blog “LOS DOS CABALLOS DE TROYA”, hacía alusión tanto al aborto como a la eutanasia, entendidas como dos lacras de nuestro tiempo. - Con una postura de total rechazo, los que pensamos así podemos parecer radicales, dogmáticos, incluso sin sentimientos ni sensibilidad hacia algunas sangrantes situaciones que viven algunas personas en nuestra sociedad. Nada más lejos de la realidad. Sin embargo, esta es la imagen que hoy se hace reflejar - y tenemos que soportar - sobre quienes estamos en total desacuerdo con ambas prácticas, enfrentados a una amplia opinión pública que, dicho sea de paso, tampoco creo mayoritaria. Me atrevo a opinar por parte de quienes pensamos así porque va a contracorriente, porque pensar así es una postura incómoda, porque no es una postura “políticamente correcta”, y porque la mayoría de los que así creemos, lo hacemos por unas convicciones responsables, profundas y reflexionadas. Desde este último grupo expreso mi opinión.

 

Decía en mi escueta respuesta a un amable y crítico comentario, anexo a mi anterior entrada de blog, que pedía consideración para lo dramático de algunas situaciones personales que se dan hoy día: No conozco valores superiores a la verdad y a la vida, a su aplicación práctica y eficaz, en condiciones de Justicia y Libertad. En esto consiste el bien. – Son “valores estructurales” en los que no debemos transigir un ápice. Es muy preocupante, aunque no novedoso, que en nuestra vida pública se hayan instalado las perversiones peores que se pueden concebir: la mentira y la muerte que, en su aplicación eficaz, tiene como consecuencia intrínseca el mal. Transigir con la mentira o la muerte, aun por dolorosos motivos sentimentales, tiene graves consecuencias. Son temas difíciles y dolorosos que merecen toda la comprensión y apoyo. Pero el dolor y los sentimientos no deben violentar el compromiso con los valores supremos. Hay que intentar ser consecuentes hasta el final, a la vez que comprensivos. Debemos juzgar los hechos de acuerdo con la verdad, no así a las personas.”

 

Así pues, en mi escala de valores no existen por encima de la verdad y de la vida otros valores que los limiten y restrinjan. No los conozco. Son valores a los que, por el respeto y compromiso que les debemos, no podemos comprometerlos por razón de sentimientos completamente legítimos pero siempre subordinados a aquellos. Por encima de los sentimientos sinceros, sin duda, buenos y dolorosos, está el valor de la verdad y está la vida - ¿En qué quedaría la propia verdad si hubiera valores superiores a ella que la mutilaran? ¿En qué quedaría la propia vida si hubiera valores superiores a ella que la mutilaran? ¿Qué respeto y consideración concederíamos a la verdad y a la vida si aceptáramos comprometerlas por otros valores subordinados?

 

Es dentro de esta consideración y respeto por la verdad y la vida en la que el Catecismo de la Iglesia Católica aborda el tema de la eutanasia en los artículos 2276, 2277, 2278 y 2279 –Concretamente en los puntos 2278 y 2279, la Iglesia toma exquisita consideración por las humanas circunstancias que puedan apelar a una legítima interrupción de los tratamientos médicos en circunstancias que eviten el “encarnizamiento terapéutico”, así como por los “cuidados paliativos” que exige la dignidad humana siempre que no se pretenda la muerte. Estas consideraciones atienden situaciones complementarias, no contradictorias. Son circunstancias dramáticas en las que el respeto por la vida no se debe perder ni enturbiar, pero en las que un responsable, humano, y cercano acompañamiento debe encontrarse siempre presente. Dicen así estos artículos del Catecismo:

2278 La interrupción de tratamientos médicos onerosos, peligrosos, extraordinarios o desproporcionados a los resultados puede ser legítima. Interrumpir estos tratamientos es rechazar el "encarnizamiento terapéutico". Con esto no se pretende provocar la muerte; se acepta no poder impedirla. Las decisiones deben ser tomadas por el paciente, si para ello tiene competencia y capacidad o si no por los que tienen los derechos legales, respetando siempre la voluntad razonable y los intereses legítimos del paciente. 

2279 Aunque la muerte se considere inminente, los cuidados ordinarios debidos a una persona enferma no pueden ser legítimamente interrumpidos. El uso de analgésicos para aliviar los sufrimientos del moribundo, incluso con riesgo de abreviar sus días, puede ser moralmente conforme a la dignidad humana si la muerte no es pretendida, ni como fin ni como medio, sino solamente prevista y tolerada como inevitable. Los cuidados paliativos constituyen una forma privilegiada de la caridad desinteresada. Por esta razón deben ser alentados.

En cuanto al aborto, es el respeto hacia una nueva vida el que prima sobre la aniquilación de la misma en su propio origen, no sobre el eufemismo de una “interrupción” que no es tal. – Son los indudables problemas de todo tipo, económicos, de salud, sociales, etc. los que deben ser abordados con decisión, en vez de ser rehuidos con irresponsabilidad y cobarde incapacidad. Son las personas que sufren esos problemas las que deben de ser atendidas social y económicamente, no empujadas al fracaso sin salida que representa el aborto. No se debe resolver los problemas, por complejos que sean, embrollando las vidas de las madres y truncando las de sus hijos.

Los buenos sentimientos, degradados, con los que hoy se manipula a la opinión pública, el sentimentalismo sobrevenido en “buenismo” hacia estas situaciones, no debe confundirnos en nuestro compromiso con una clara y correcta jerarquía de valores que atienda primero a la integridad de los valores superiores antes que a la de los subordinados. La exigencia de un total respeto por la verdad de las cosas y por la vida, en todas sus expresiones, está por encima de los buenos sentimientos que, aunque inexcusables, son insuficientes.

Sin embargo, la postura de rechazo hacia el aborto y la eutanasia no nos redime del deber de compasión activa y comprensión por los dramas humanos; de nuestra obligada implicación en atenderlos, paliarlos y resolverlos en su complejidad. - Por otro lado, aunque no nos corresponde juzgar la moralidad de las personas concretas por situaciones de las que también nosotros mismos podemos ser víctimas un día, sí que debemos tener sobre los propios hechos, como tales, un criterio moralmente recto con respecto a lo que les es exigible por la verdad de las cosas, y el respeto supremo por la vida en todas sus expresiones.

2 Comentarios



Enviado a las 25/08/2009 19:22:31
LOS DOS CABALLOS DE TROYA

El verano parece el momento oportuno para tomar un poco de distancia frente al día a día que vivimos en el resto de meses. En época de trabajo, la excesiva cercanía a la actualidad nos quita perspectiva. Esto me lleva a pensar que al igual que la medicina tuvo sus orígenes entre prácticas de curanderismo y pócimas magistrales, hechiceros, y astrólogos, que rivalizaban en eficacia curativa, hasta llegar a convertirse en la ciencia rigurosa en que consiste hoy la medicina, la economía tuvo también su época de lucha ideológica entre las recetas de los políticos partidarios de la intervención de los mercados y los políticos liberales. Hoy, la economía ya ha alcanzado el reconocimiento de ciencia económica y la aceptación de la economía de libre mercado se ha impuesto, si se quiere lograr la eficacia y desarrollo económico de nuestras sociedades.

 

Algunos obsoletos partidarios del intervencionismo en economía, paradójicamente en las filas del autodenominado progresismo, arrastran sus pies e intentan encontrar motivos y causas que condenen a la economía de libre mercado y justifiquen los planteamientos de intervención que resultan ya injustificables a estas alturas de la ciencia económica y la experiencia histórica. Solo queda atemperar los naturales y humanos excesos del libre mercado, y establecer los semáforos que regulen el “tráfico económico”, tal como se hace con el tráfico circulatorio, coordinando a los distintos vehículos económicos en su recorrido, pero sin dictarles ni cuando, ni cómo, ni a dónde tienen que dirigirse en su viaje. 

 

En este contexto histórico, las ideologías socialistas del siglo IXX han perdido todo su contenido reivindicativo, así como sus planteamientos socio-económicos. Estas ideologías se han quedado vacías de contenido y sus mentores andan desesperados por encontrar cómo llenarlas con motivos que les justifiquen seguir con sus partidos y sus parroquianos. - Sin propuestas económicas que generen valor añadido, el antiguo socialismo, recalificado como nuevo “progrerío”, se limita a reivindicar beneficios sociales con cargo a los bolsillos de sus supuestos beneficiados, y en aras de una “solidaridad” que no implica a sus promotores. Utilizando eufemismos, con las nuevas reivindicaciones sociales disfrazadas de derechos, atentan y transgreden el sentido común en materias de sexualidad, promueven una “barra libre” para el aborto, al que muestran como “salud reproductiva” ; inducen a la eutanasia, a la que presentan como derecho a una “muerte digna”; fanáticos de un ecologismo a ultranza con su reivindicación original del “calentamiento global” corregida, posteriormente, a “cambio climático” para que tanto sirva para el calentamiento, en años calurosos, como para el enfriamiento en años de nieves. La cuestión que parece preocupar a este nuevo “progrerío”  de marcas de lujo es la del “cambio por el cambio” que, aunque no sepamos muy bien hacia donde va, ellos probablemente sí que lo sepan. Los sucedáneos de sus reivindicaciones económicas originales no parecen los más provechosos para la sociedad. El profundizar y mejorar nuestros sistemas democráticos, y la moralidad pública, parece traerles al pairo.

 

El debate entre derechas e izquierdas, el debate de teoría económica, está resuelto. Solo falta voluntad política y justicia social, sentido común, así como algunas consideraciones técnicas y éticas. Con la desaparición de este debate económico, también se difuminan la derecha política clásica y la izquierda política tradicional.

 

Así pues, en un mundo cada vez más globalizado en su economía, parecen emerger dos frentes contendientes claramente diferenciados, el de los países totalitarios, y el de los países democráticos. – En los primeros, están experimentando la implantación de la economía libre de mercado sin abandonar sus sistemas políticos. Es el caso de China. – Por su parte, los países democráticos, alineados con la cultura de Occidente, tienen el difícil reto de mantener y profundizar en los valores culturales que han permitido a sus economías ser lo que son, y no perder su propia identidad, cultural y política, frente a dos “Caballos de Troya”: El de los movimientos de inmigración a los que se ven expuestos, y el de la decadencia interna de sus propias sociedades, arrastradas por unas clases dirigentes, desnortadas y oportunistas, que pretenden basar su liderazgo en estéticas grandilocuentes, y principios con “valores populistas de quita y pon” de corto recorrido, pero vacías de moralidad pública y contenidos eficaces. A estos dos “Caballos de Troya” habrá que domarlos para superar el reto. - Es el caso de Estados Unidos y Europa. No va a ser fácil para nadie, pero, especialmente, no lo va a ser para una Europa acostumbrada a que le saquen las castañas del fuego.

 

No debemos firmar cheques en blanco a ningún partido político. Los partidos ofrecen, por lo menos en España, un más que limitado y estrecho camino de participación ciudadana. Se nos han quedado pequeños y lejanos. Solo nos permiten la puntual participación en las urnas, y los políticos no tienen empacho en anticipar que las promesas electorales son para no cumplirlas. - Parece claro lo que nos quieren decir. Además, lo corroboran con sus hechos. Así las cosas, nuestra influencia, como ciudadanos, la tendremos que ejercer a través del apoyo a asociaciones y entidades con proyectos concretos contra el aborto, proyectos concretos a favor de una educación en valores determinados, proyectos concretos de opinión, participación, influencia, e iniciativas ciudadanas precisas, etc., que generen estados de opinión que comprometan a los partidos en su ejecutoria.

 

Para ganar esa batalla hay que ir cambiando actitudes de nuestra sociedad, individual y colectivamente. Como decía Jack Welch, el destacado ex-presidente de General Electric: “O bien controlamos nuestro propio destino, o alguien lo controlará por nosotros”. Ya lo están intentando. – Nuestros hijos conocerán las consecuencias y resultados de nuestras actuales actitudes y comportamientos, y nuestros nietos, con seguridad, las disfrutarán o las sufrirán.  

5 Comentarios



Enviado a las 03/08/2009 13:45:38
LEGALIZAR EL MAL

Es un hecho fácilmente comprobable por nuestra experiencia diaria que cualquier decisión de mediana importancia está hoy sometida a numerosos factores de incertidumbre que, frecuentemente, nos dejan sumidos en la perplejidad de cual debe ser el camino correcto. –  Es la consecuencia del complejo y exhaustivo conocimiento humano de hoy día que nos ha obligado a la especialización, convirtiéndonos, por otro lado, en verdaderos analfabetos en todo aquello que no entra dentro de nuestra especialidad. Actualmente, abunda el especialista técnico y el analfabeto moral.

Nos escandalizamos porque nuestros hijos ya aceptan conocer el resultado que les da la calculadora sin que les preocupen los fundamentos de la operación matemática que están realizando. Nos escandalizamos de que solo sean los resultados lo que les interesa, pero no nos perturbamos cuando tampoco nosotros conocemos los fundamentos físicos de cómo la imagen tomada por una cámara situada a cientos, o miles, de kilómetros se reproduce en nuestro televisor. Solo nos interesa ver el programa en cuestión. Adentrarnos en los fundamentos técnicos sería demasiado complejo.

Esta complejidad del conocimiento actual nos obliga a acudir muchas veces, sin reflexión, directamente, a los resultados. También, a utilizar formulas y criterios sencillos que nos simplifiquen la toma de decisiones, si queremos llevar el ritmo de progreso que nos marcan los demás.

Es aquí, precisamente, donde surge el gran riesgo en las decisiones que tomamos. Si tenemos que decidirnos por la compra de un televisor no podemos entrar a estudiar las diferentes tecnologías que utilizan las diferentes marcas, los diferentes niveles de calidad, etc. Nos tenemos que dejar llevar por las referencias de garantía e imagen de marca, de la publicidad que tenemos a mano. Esto, por experiencia, sabemos que no es siempre lo más aconsejable y acabamos pagando un sobre-precio por la excesiva y no siempre utilizada capacidad del ordenador que hemos adquirido, o las exageradas prestaciones de nuestro teléfono móvil.

Esta complejidad de la vida tiene también similares efectos adversos en la organización de nuestras sociedades democráticas. Nos presentan y compramos el producto según la imagen de partido – todos hacen sus ruedas de prensa sobre fondo azul- y técnicas publicitarias, difíciles de contrastar con lo que será la realidad, que nos ofrecen. Es más, tampoco se trata ya de publicidad, sino de la manipulación a la que estamos sometidos. Ya no hablamos de a quien compramos un televisor, sino de en manos de quién ponemos nuestras vidas, la educación de nuestros hijos, nuestra salud, el dinero que ya hemos ganado, y que ahora “prestamos” con nuestros impuestos sin que se nos devuelva con intereses. Ya se trata de palabras mayores. Aquí, el sobre-precio de falta de libertad, riesgos de salud, deficiencias en educación, costos económicos de inflación y deudas, en desempleo, etc., que en estos casos podemos pagar es altísimo.

Más que nunca, se hace necesaria una garantía de marca de verdadera confianza, unos criterios de elección sólidos pero sencillos  que nos permitan valorar la confianza de quienes nos quieren convencer de que nuestro patrimonio presente y futuro está en buenas manos.

Entre otros, dos de los criterios que nos permiten, con sencillez, valorar el conjunto de las complejas situaciones a las que se tienen que enfrentar nuestros representantes políticos es su “verdadero talante” democrático y transparencia en los procesos democráticos de su responsabilidad. Talante democrático y transparencia que, como podemos apreciar hoy en día, se encuentran en grave déficit. Por eso, quizá nos pretenden vender las bondades de un déficit que siempre habíamos pensado que era algo malo…….. el tener deudas !

No le faltaba puntería al buen Juan Pablo II, ni al entonces cardenal Ratzinger.

Advertía Juan Pablo II, en 1995, en su encíclica Evangelium Vitae (El Evangelio de la Vida) que el riesgo de las democracias está en convertirse en “estados tiranos” si lo que son males morales se declaran legalmente como “derechos”.

El entonces cardenal Ratzinger sugería el mismo riesgo de una amenazadora “dictadura del relativismo” por la que nos cuelen el mal por el bien, ofreciéndonos sub-productos “políticamente correctos”.

Me pregunto: ¿Dónde están los defensores de la ecología de la naturaleza cuando se trata de defender la ecología humana de defensa de la vida, de la futura, y ya presente, sociedad de nuestros hijos?

Me sigo preguntando: ¿Qué garantía democrática, qué riesgo de tiranía totalitaria, de “dictadura del relativismo moral” y, por ende política, representan los partidos que actualmente nos ofrecen sub-productos “políticamente correctos” tales como el “aborto a la carta” de una ley de plazos, una “educación” para la Ciudadanía, o el “matrimonio” homosexual? los mismos que preparan las condiciones para la eutanasia …. Una respuesta sincera y objetiva no puede, ni debe, dejarnos indiferentes y pasivos.

3 Comentarios



Enviado a las 27/07/2009 02:25:32
Un Presidente Discutido y Discutible

Con el mismo argumentario de entrada con el que el Sr. Rodríguez Zapatero exponía que la nación española es un concepto discutido y discutible, me permito considerar que su condición de presidente es también un concepto discutido y mucho más que discutible. Aunque frecuentemente nos olvidamos de que estos "oportunistas del relativismo" circulan sin necesidad de lógica argumental, y entramos al trapo de sus “argumentos de quita y pon”, voy a aportar alguna razón más a mi consideración, que la simplona sonrisa que el Sr. Rodríguez se permitió concedernos, con ocasión de esas declaraciones, a los españoles. El cargo de Presidente de España, lo es en función de lograr el bien común de los españoles - de la mayoría, sea cual sea el color político - La presidencia del Gobierno de España no es un cargo del partido por el que el Sr. Rodríguez se presentó a candidato, ni mucho menos un cargo de la Esquerra Republicana de Cataluña, para la que parece trabajar. Insisto, el cargo de Presidente del Gobierno de España es un cargo cuyo deber es lograr el bien común de los españoles - de la mayoría, sea cual sea el color político -, no de una comunidad en particular, ni de un grupo político o social concreto. Creo, que esto es meridianamente claro para una mayoría de personas sensatas y honestas. Para el resto, para los insensatos y los sinvergüenzas, que no estoy seguro de si son también mayoría, puede ser de otra manera. Pero, en estos momentos, me siento en compañía de los sensatos y honestos de cualquier color político. Pues bien, si lo del logro del bien común de los españoles es un deber del Presidente de España, no cabe la menor duda que el Sr. Rodríguez, de entrada, no cumple ese cometido con más de cuatro millones de parados. Más que probablemente, tampoco lo cumple con muchos de la mitad de la población que le dio la mayoría. Desde luego, en ninguna forma lo hace con la otra mitad que no le votó. El Sr. Rodríguez solo hace felices a los de su entorno y a unas minorías radicales y nacionalistas que le apoyan por motivos de oportunismo político, económico y de beneficio personal. Quizá también, aunque lo dudo, a aquellos que le conceden la mayoría electoral por ser incapaces de sentirse objetivamente preocupados por el bien de España, antes que dejar de votar a unas siglas que se les pegan a los dedos. Una de las acepciones de la RAE sobre el verbo “reconocer” dice: Conceder a alguien, con la conveniente solemnidad, la cualidad y relación de parentesco que tiene con el que ejecuta este reconocimiento, y los derechos que son consiguientes. - Pues bien, el Sr. Rodríguez cumple los términos de haber estado sometido solemnemente a la asunción de su cargo, avalado por unas elecciones. Sin embargo, es evidentemente obvio que la concesión que le conferimos para desempeñar una relación de parentesco político, como españoles - no como votantes de este u otro partido -, y representar nuestros intereses, no es, en absoluto obvia. Tal parentesco no existe, nos estafó, nos engañó. Yo soy español, y el Sr. Rodríguez no muestra tales indicios, más bien presenta síntomas de radicalismo y socialismo nacionalista, o nacionalsocialismo, él sabrá...... yo, particularmente, creo que no tiene otra filosofía política que la que un inmoral "relativismo oportunista" le ofrece para alcanzar sus intereses personales. Personalmente, no siento ninguno de mis intereses representados por el Sr. Zapatero. Simple y llanamente, no me siento representado, en forma alguna, por este señor. Vamos, que no es mi presidente, que no representa ninguno de mis intereses, ni políticos, ni sociales, ni económicos, ni morales, ni de ningún tipo. Podrá el Sr. Rodríguez ser el presidente legal, pero no lo reconozco como mi presidente legítimo. Es más, tengo la certeza moral – ni el Sr. Rodríguez ni los suyos pueden entender lo que esto significa – de que mi postura puede ser mayoritaria entre la mayoría sensata y humanamente honesta. – Estoy casi seguro de que si lanzamos una piedra en un parking oficial, a voleo, sin ánimo de hacer daño, le daremos a algún radical, oportunista, o insensato, que gana un suculento salario que le pago yo, pero no le pegaremos a nadie que considere importante lo de ser español. Van a lo que van; Sin embargo, si lanzamos una piedra en el parking de un gran supermercado, es fácil que alcancemos a algún español que está en el paro, o que se levanta temprano para ganar mil euros, escasos, para intentar llegar a fin de mes. ¿Qué es lo que representan, hoy día, los del coche oficial, con respecto a los parados y mileuristas que no llegan a fin de mes?Al Sr. Rodríguez le está pasando lo mismo que a Zelaya en Honduras. Puede que sea el presidente legal, pero está dejando de ser el presidente legítimo. El Sr. Rodríguez no logra aunar la concordia y el bien común que los españoles necesitamos, ese que es su cometido principal. Lo de lograrlo, solo lo dice él, que no lo pretende y, además, siempre miente. - Su talante es tan provocador y frentista como el de Zelaya; Rodríguez es, cada día más, como Zelaya. La diferencia está en el sombrero, el bigote, y que no le han dado un empujón y lo han tirado del país. Lo del sombrero y el bigote es fácil y se puede arreglar, lo del empujón esperemos que no llegue a ser necesario. Ciertamente, no será por falta de ganas de muchos de esos a los que se supone debía representar asegurándoles parte de ese bien común – concordia, justicia, libertad, trabajo, verdadera educación, y seguridad - que es para lo que se le eligió y se le paga. No para repartir sonrisas y paro, mintiendo constantemente, mientras hunde al país envenenándolo con discordias y más paro. Con más argumentos de los que dio el Sr. Rodríguez cuando consideró que la nación española era un concepto discutido y discutible, argumentos que suelen ser de “quita y pon”, me permito plantear que su condición de presidente legítimo es, sin duda alguna, otro concepto discutido y, en el caso del Sr. Rodríguez....., mucho más que discutible.

1 Comentarios



Enviado a las 23/07/2009 14:11:09
NO ME SALEN LAS CUENTAS.....

No, no me salen las cuentas…… !!! - La verdad es que no conozco los grandes números, pero no me cuadran las cuentas. Será mi falta de sentido común, el no estar con los tiempos, mi deformada inclinación por conciliar los gastos en que podamos incurrir con la riqueza obtenida previamente. También, mi predilección por la prudente inversión y una exquisita discreción antes que por el inmoderado gasto y el lujo. – Siempre he creído que era una elegante manera de no cavar nuestra propia tumba. 

Paseando en el extraordinario e impresionante entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, mientras contemplaba el nuevo puente sobre el Turia del arquitecto Calatrava, ante la construcción del nuevo Ágora, divagaba el otro día sobre la cantidad de iniciativas públicas de ocio que, desde hace años, se llevan a cabo en muchas de nuestras ciudades, especialmente en los meses de verano. Hoy día, se refieren a ellas como actividades culturales cuando sería más apropiado llamarlas espectaculares, porque de eso se trata, de espectáculo más que de cultura. Todo ello me deja un regusto agridulce. Lo atractivo de la espectacularidad de estas iniciativas de ocio, con su pretensión normalmente faraónica y desproporcionada, parece contrastar con las necesidades reales de nuestra sociedad. ¿Ya hemos cubierto nuestras carencias básicas? ¿Ya no existen barrios deprimidos? ¿Ya todas las zonas de las ciudades tienen sus equipamientos e infraestructuras? ¿Ya disponen todos los colegios de condiciones dignas? ¿ya todo el mundo puede llegar a fin de mes? ¿ya no hay parados? ¿ya no hay necesidades de formación verdadera?……digo verdadera, no de la formación que dicen impartir los sindicatos para poder manejar unos fondos de los que vivir.

Esas obras singulares, esas faraónicas construcciones e instalaciones, esas iniciativas culturales (¿?) - subvencionadas, o de precios inasequibles a mileuristas –, cada uno de estos proyectos, conllevan inversiones presupuestarias de carácter millonario en euros. ¿Qué puede costar uno de esos encuentros, como el “Campus Party” de Valencia, en el que una multitud de jóvenes pasan una semana bajándose música de Internet, “chateando”, y me imagino que jugando a los “comecocos” más modernos?. – El Ayuntamiento de Sevilla parece que está estudiando exportar “cultura” con la construcción de un mirador de ballenas, por valor de 400.000 euros – más de 66.000.- millones de pesetas – en la República Dominicana. – El Instituto Andaluz de la Juventud ha celebrado en la localidad jienense de Linares el V Certamen Joven de Graffiti…. supongo que para promover que ensucien los edificios más artísticamente. ¿Es ese el tipo de cultura popular que se imparte y se exporta? - Mientras tanto, con más de cuatro millones de parados…….. Dios nos coja confesados !!!.... Qué insensatez y falta de sentido común !!!

Me pregunto si este tipo de iniciativas culturales (¿?) es el que nos conviene – museos que se construyen antes de que se conozca el contenido que van a acoger en su interior y que, cuando se conoce, frecuentemente, solo interesa a los papanatas –; espectáculos y conciertos en los que gran parte de las entradas están adjudicadas a esa casta política que hoy día se confunde con la horterada del “famoseo” - ¿Es todo eso cultura que llega a las diversas capas de la sociedad? ¿no parece también evidente que hay unas minorías que asisten a los presuntos eventos culturales (¿?) que han costado millonadas, y una mayoría boquiabierta que se pasea por alrededor de los edificios en donde tienen lugar los eventos?

Nunca me ha convencido el argumento de que estas iniciativas y proyectos faraónicos crean puestos de trabajo. Lo que no se dice es que esos puestos no crean riqueza, son puestos de trabajo artificiales que generan y se agotan en el propio gasto. Nuestras autoridades parecen no saber distinguir entra gasto e inversión. Mejor, quizá resulta más probable que como el gasto corre a nuestra cuenta…… ¿para qué hacer diferencia entre uno y otro?..... el gasto es más divertido. Además, genera los votos de los tontos de siempre !!!

Los presupuestos destinados a este tipo de proyectos e iniciativas son inmensos. La “sub-cultura” de ocio que promueven es deplorable, y me temo que los recursos que dichos proyectos puedan generar para autofinanciarse son muy limitados. Que la mayor parte de los descomunales costos corren a cargo de los impuestos de los ciudadanos.

No es malo el ocio. Claro que no, el ocio es agradable y bueno, pero después del esfuerzo que lo justifica…… “Y el séptimo día, descansó”. – Por otro lado, los frutos de la mayoría de estos proyectos no crean riqueza, sino que generan gasto ocioso para una sociedad a la que, cada vez con menos recursos, se está acostumbrando a vivir siempre de fiesta en fiesta subvencionada. – Las instituciones públicas, de uno y otro color, promueven la holganza y el ocio sin el previo esfuerzo. El ocio gratuito.

No, no me gusta la actual situación por la que una serie de ciudadanos tenemos que pagar, con nuestros impuestos, estos espectáculos de una minoría o disfrutarlos, si es el caso, como gorrones subvencionados por las administraciones oficiales que nos “invitan”……siempre que paguemos nosotros. - Me gustaría más, preferiría ver en paralelo, proyectos industriales y de creación de riqueza verdadera, no prebendas artificiales, para los ciudadanos. Proyectos de verdadera cultura y educación, proyectos que generaran riqueza y trabajo para que los ciudadanos pudieran pagarse el ocio directamente, con conciencia de hacerlo por sí mismos, porque pueden, no como “invitados a lo que ya les pertenece”.

No, no me salen las cuentas…… !!! - La verdad es que no conozco los grandes números, pero no me cuadran las cuentas. Será mi falta de sentido común, el no estar con los tiempos, mi deformada inclinación por conciliar los gastos en que podamos incurrir con la riqueza obtenida previamente. También, mi predilección por la prudente inversión y una exquisita discreción antes que por el inmoderado gasto y el lujo. – Siempre he creído que era una elegante manera de no cavar nuestra propia tumba.

2 Comentarios



Enviado a las 14/07/2009 01:41:20
LA "NUEVA INVASIÓN BÁRBARA” - II
A los comentarios de un lector, en otro foro donde publico algunas de estas reflexiones, consideré oportuno resumir las ideas de fondo de mi comentario sobre los “Nuevos Invasores Bárbaros”. –Este es el resumen, que me parece pertinente reflejar en este blog:1) La corriente de pensamiento que hoy parece estar más vigente en la sociedad es la del posmodernismo.- Las características más destacadas del pensamiento posmodernista son:• Es ilógico: No se fundamenta en la razón.• Es inconsistente: Tiene aversión al esfuerzo que exige el pensar con seriedad y rigor.• Es estéril: Muestra falta de fuerza, vigor, y vitalidad en todos los ámbitos de la vida.• Es relativista: No tiene creencias firmes, sino que se apoya en sentimientos (buenismo) o, más frecuentemente, en intereses especulativos.2) A aquellos que proclaman y profesan este tipo pensamiento, a aquellos que aborrecen la razón y no tienen creencias sino solo intereses especulativos y oportunistas, son a los que califico como los “Nuevos Invasores Bárbaros” de nuestra civilización occidental que se fundamenta en la Fe y en la Razón.3) Los “Nuevos Invasores Bárbaros” utilizan astucias nada respetuosas con la ética o la moral para conseguir sus intereses oportunistas. La técnica más frecuente para defender sus posturas es la de la utilización de una falsa lógica para manipular al desprevenido. Es más, cuando los resultados de sus falsos argumentos no son aceptados, o no dan los resultados que apetecen, intentan alcanzarlos a través de hechos consumados, despreciando todo otro tipo de razón. - Esta técnica de utilizar una falsa lógica se puede aplicar de muchas formas. Aquí presento una pequeña muestra:• Manipulación del sentido del lenguaje y de los conceptos que, progresivamente, van modificando hacia su conveniencia.• Falsear el concepto de lo que es un derecho, propiciando equiparar los verdaderos derechos con exigencias sociales, aunque sean ilegítimas, e intentando que “toda necesidad se sienta como un derecho”, o incluso que “todo deseo social se sienta como un derecho”, siempre que se satisfagan los intereses de los “Nuevos Invasores Bárbaros”.• Falsear el concepto de democracia, pretendiendo que las verdades se establezcan por mayorías, aunque sus propuestas de lo que consideran como una verdad incuestionable, y políticamente correcta, no resista el mínimo contraste con la realidad más evidente.• Falsear y vaciar el contenido de los diferentes valores desarrollados, durante siglos, por nuestra cultura occidental.• Falsear la realidad y utilizar la violencia, por medio de la mentira, en cualquier orden de la vida.Los “Nuevos Invasores Bárbaros” nos exigirán tolerancia siempre que vean perjudicados sus intereses. Es su manera de ver las cosas. Todo vale para los "Nuevos Vikingos".
1 Comentarios



Terminos y condiciones



Date de alta
Eres ya usuario ? Entra

Haga su propia encuesta
(1059 resultados)

Si (530 votos, 50.05 %)
No (529 votos, 49.95 %)

 

 

 

 

 


Denunciar contenido Inapropiado