1

Página pricipal del blog


Enviado a las 14/02/2012 05:30:02
La tentación: apariencia de realismo
Hoy Jesucristo, denunciando la "levadura" (= malicia) de Herodes,
desenmascara una de las facetas de la tentacin pecaminosa: la apariencia de
realismo. Al tomar decisiones es cuando emerge la pregunta: qu es lo que
cuenta verdaderamente en mi vida? Ah aparece el ncleo de toda tentacin:
apartar a Dios, que, ante todo lo que parece ms urgente en nuestra vida,
pasa a ser algo secundario, o incluso superfluo y molesto.

Reconocer como verdaderas slo las realidades polticas y materiales, y
dejar a Dios de lado como algo ilusorio, sta es la tentacin que nos
amenaza de muchas maneras. Lo real es lo que se constata: "poder" y "pan".
Ante ello las cosas de Dios aparecen irreales (un mundo secundario que
realmente no se necesita). La cuestin es Dios: es verdad o no que l es la
realidad misma? Es l mismo el Bueno, o debemos inventar nosotros mismos lo
que es bueno?

La cuestin de Dios es el interrogante fundamental que me pone ante la
encrucijada de mi existencia.



2 Comentarios



Enviado a las 13/02/2012 05:30:01
Cristo no se arroja desde el pináculo del Templo
Hoy y continuamente se pide una "seal" al Seor. El diablo tambin lo
"intent" y le "tent" en el desierto: "Si eres Hijo de Dios...".
Volveremos a escuchar estas palabras a los que se burlaban de Jess en el
Calvario: "Si eres Hijo de Dios, baja de la cruz". Se superponen la burla y
la tentacin: para ser creble, Cristo debe dar una prueba de lo que dice
ser.

Es "probado" del mismo modo que se prueba una mercanca: debe someterse a
las condiciones que nosotros consideramos necesarias para llegar a una
certeza. Esta peticin de pruebas acompaa a Jess durante toda su vida. "Si
eres Hijo de Dios...": qu desafo! Su seal, sin embargo, fueron la
"pequeez" y los "paales"; no cedi al expediente de "pan y circo": ni
convirti piedras en panes, ni baj de la Cruz, ni se lanz desde

Cristo no se arroja desde el pinculo del Templo. Pero ha descendido al
abismo de la muerte, como acto del amor de Dios por los hombres.



2 Comentarios



Enviado a las 12/02/2012 06:50:02
El sacramento de la Penitencia
Hoy, el evangelista narra una curacin muy singular. Segn la antigua Ley
juda, la lepra no slo era considerada una enfermedad, sino la ms grave
forma de "impureza" ritual. Corresponda a los sacerdotes diagnosticarla y
declarar impuro al enfermo, el cual deba ser alejado de la comunidad. Por
eso, la lepra era como una muerte religiosa y civil, y su curacin una
suerte de resurreccin.

En la lepra se puede vislumbrar un smbolo del pecado, que es la verdadera
impureza del corazn, capaz de alejarnos de Dios, que, si no se confiesa
humildemente, confiando en la misericordia divina, llega incluso a producir
la muerte del alma. Jess en su pasin lleg a ser como un "leproso", hecho
impuro por nuestros pecados, para obtenernos el perdn y la salvacin.

En el sacramento de la Penitencia, Cristo crucificado y resucitado,
mediante sus ministros, nos purifica con su misericordia infinita, nos
restituye la comunin con el Padre celestial y con los hermanos, y nos da su
amor, su alegra y su paz.



1 Comentarios



Enviado a las 11/02/2012 06:50:03
"Multiplicación de los panes. Prioridad de lo espiritual"
Hoy consideramos la primera multiplicacin de "panes". Es uno de los grandes
relatos relacionados con el "pan" en la vida de Jess. Por qu se hace en
ese momento lo que antes tambin en el desierto se haba rechazado como
tentacin?

La gente haba llegado para escuchar la Palabra de Dios y haban dejado todo
lo dems. Y as, como personas que han abierto su corazn a Dios y a los
dems en reciprocidad, pueden recibir el pan del modo adecuado. Este milagro
de los panes supone tres elementos: 1) la bsqueda de Dios, de su palabra,
con una recta orientacin de toda la vida; 2) el pan se pide a Dios; 3) un
elemento fundamental es la mutua disposicin a compartir (escuchar a Dios se
convierte en vivir con Dios, y lleva de la fe al amor, al descubrimiento del
otro).

Jess no es indiferente al hambre de los hombres, a sus necesidades
materiales, pero las sita en el contexto adecuado y les concede la
prioridad debida.



3 Comentarios



Enviado a las 10/02/2012 06:20:02
En la acción sanadora de Jesús entra la oración
Hoy consideramos cmo en la accin sanadora de Jess entra claramente la
oracin, con su mirada hacia el cielo. La fuerza que cur al sordomudo fue
provocada ciertamente por la compasin hacia l, pero provino del hecho de
que Jesucristo recurre al Padre.

La decisin de llevar al enfermo a un lugar apartado hace que, en el momento
de la curacin, Jess y el sordomudo se encuentren solos, en la cercana de
una relacin singular. La intensidad de la atencin de Jess se manifiesta
en que el Seor toca los odos y la lengua del enfermo, o sea, los sitios
especficos de su enfermedad, y usa sus propios dedos e, incluso, su propia
saliva.

Pero el punto central de este episodio es el hecho de que Jess, en el
momento de obrar la curacin, busca directamente su relacin con el Padre.
La atencin al enfermo, los cuidados de Jess hacia l, estn relacionados
con una profunda actitud de oracin dirigida a Dios.



2 Comentarios



Enviado a las 09/02/2012 05:30:01
Israel, primer portador de la salvación destinada a todos los pueblos
Hoy palpamos el amor de predileccin de Dios por el pueblo elegido ("los
hijos"), si bien el Hijo de Dios se encarn para la salvacin de todos los
pueblos (representados simblicamente en la mujer "sirofenicia"). Jess se
dirige a su pueblo, a Israel, como "primer portador" de la promesa. Pero al
entregarle la "nueva Ley" ampla su pueblo para que, tanto de Israel como de
los dems pueblos, pueda nacer una nueva gran familia de Dios.

Un aspecto fundamental de "lo nuevo" en Cristo es la universalizacin del
pueblo de Dios, en virtud de la cual Israel puede abarcar ahora a todos los
pueblos del mundo, y el Dios de Israel ha sido llevado realmente segn las
promesas a todos los pueblos y se manifiesta como el nico Dios.

Ya no es decisiva la "carne" la descendencia fsica de Abraham, sino el
"espritu", participando en la herencia de fe de Israel mediante la comunin
con Jesucristo, el cual "espiritualiza" la Ley convirtindola, as, en
camino abierto a todos.



3 Comentarios



Enviado a las 08/02/2012 05:40:02
El "corazón y la "pureza del corazón"
Hoy aparece controvertidamentela fundamental cuestin del "corazn": es
ah y no fuera donde se "teje" la trama de la historia humana. En Marcos
vemos el cambio radical que Jess ha dado al concepto de pureza ante Dios:
no son las prcticas rituales lo que purifica. La pureza y la impureza
tienen lugar en el corazn del hombre y dependen de la condicin de su
corazn. Y antes que un "rearme" (esfuerzo) tico, el punto decisivo es el
encuentro con Dios en Jesucristo: l nos purifica.

La palabra "corazn" se refiere a la interrelacin interna de las
capacidades perceptivas del hombre, en la que tambin entra en juego la
correcta unin de cuerpo y alma, como corresponde a la "totalidad" del
hombre. Sin aislar la razn o la voluntad, el hombre ha de aceptar de Dios
su propio "ser cuerpo" y "ser espritu", viviendo la corporeidad de su
existencia como riqueza para el espritu.

El corazn ha de ser puro, profundamente abierto y libre para ver a Dios.



1 Comentarios



Enviado a las 07/02/2012 05:40:02
Jesús, el intérprete profético de la "Ley de Moisés"
Hoy Jesucristo denuncia a escribas y fariseos por aferrarse sin
discernimiento a las "tradiciones de los antepasados". Jess no es un
rebelde ni un liberal, sino el intrprete proftico de la Ley de Moiss: no
la suprime, sino que le da cumplimiento, exigiendo una razonada
responsabilidad moral (porque las leyes no son buenas por ser, simplemente,
tradicin). Isaas y otros profetas ya haban formulado la misma denuncia.

En el interior de la "Tor" distinguimos: 1) un "derecho casustico",
adecuado para el Israel histrico, pero susceptible de cambio; 2) los
"principios esenciales" del derecho divino mismo, con los que las normas
prcticas de Israel y de todos los pueblos deben confrontarse,
desarrollarse y corregirse. Jess no hace nada raro cuando contrapone las
normas casusticas prcticas desarrolladas en la "Tor" a la pura voluntad
de Dios como la "mayor justicia" que cabe esperar de los hijos de Dios.

Jess, como el "Elegido", como el profeta que est con Dios mismo "cara a
cara", pide el cumplimiento ms pleno de la "Tor".



1 Comentarios



Enviado a las 06/02/2012 05:30:02
Los milagros: Dios sigue siendo Dios
Hoy el Evangelio deja constancia expresa aunque no detallada de los
milagros que se realizaban al paso del Hijo de Dios, ni que fuera tocando la
orla de su manto. Realiza Dios, todava hoy, milagros? La fe cristiana
afirma que Dios ejerce poder sobre el mundo y verdaderamente puede hacer
milagros (que son como su "lenguaje privado").

Nosotros slo conocemos las leyes de la naturaleza como reglas de
aplicacin; en ltima instancia, no podemos definir qu es la naturaleza
misma, ni cul es la envergadura de las leyes naturales. Pero Dios, despus
de haber terminado la creacin, no se "retir": l puede obrar an. Sigue
siendo el Creador y, en consecuencia, siempre tiene la posibilidad de
"intervenir". Dios sigue siendo Dios!, de modo que de la forma que quiera
y sea buena para el mundo, cuando l desee puede seguir manifestndose en
el mundo como Creador y Seor.

La cuestin de los milagros plantea la cuestin divina: quien no reconoce
los milagros tiene otra imagen de Dios.



3 Comentarios



Enviado a las 05/02/2012 06:50:01
La oración: una relación "personal" y, a la vez, "comunitaria" con Jesús
Hoy contemplamos a Jess orante. Su ejemplo es elocuente. En sus enseanzas
traz un cuadro completo de la humanidad autntica. Nos mostr cmo se llega
a ser hombre: fundamentalmente, a partir de Dios, y slo viviendo en
relacin con Dios.

Dios no es alguien desconocido y lejano: nos muestra su rostro en Jess.
Estar en relacin con l incluye hablarle y escucharle, para lo cual se
requiere la discrecin que es esencial en una relacin de amor. La Escritura
nos dice que Dios se dirige a cada uno llamndolo por su nombre: el amor de
Dios por cada uno de nosotros es totalmente personal y lleva en s ese
misterio de lo que es nico y no se puede divulgar ante los hombres.

Esta discrecin esencial de mi oracin no excluye la "dimensin
comunitaria": el mismo "Padrenuestro" es una oracin en primera persona del
plural, y slo entrando a formar parte del "nosotros" de los hijos de Dios
puedo traspasar los lmites de este mundo y elevarme hasta Dios.



1 Comentarios



Terminos y condiciones



Date de alta
Eres ya usuario ? Entra

¿ Monarquía ó República ?
(27212 resultados)

Monarquía (13269 votos, 48.76 %)
República (13943 votos, 51.24 %)

 

 

 

 

 


Contadores Gratis Contadores

Denunciar contenido Inapropiado