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5 de Septiembre de 2008 - 11:35:45 - Luis del Pino
El inefable Bono propone congelar el sueldo de los diputados en vista de la crisis económica. Para compensar la caída de ingresos, asesores del PSOE y familiares de los ministros se suben el sueldo 3000 euros al mes. La vida está muy achuchada como para andarse con tonterías.
Un artista dice que va a hacer comida para peces con el cadáver de un condenado a muerte, como gesto de protesta contra la pena capital. Quizá como contestación, la ministra Bibiana Aido anuncia que el Gobierno estudiará una ampliación de la ley del aborto. Puede que la crisis nos deje sin dinero, pero comida para peces no nos va a faltar.
Manolo I el Eterno maniobra hasta conseguir apuntalar a Mariano I el Tambaleante, empeñado a su vez en sostener a José Luis I el Error. Baltasar I el Autobombo ayuda a José Luis I el Error a desenterrar a los muertos del régimen en el que Manolo I el Eterno fue ministro, para que quede bien claro que él y Mariano I el Tambaleante basan su legitimidad en la sangre y el crimen. Roma no paga traidores.
El Ministerio de Interior concede un pasaporte a Rodríguez Menéndez para que se fugue a Paraguay y luego pone a sus hombres a buscar en Paraguay al fugado. Parece que sobran funcionarios en el Ministerio de Interior, y no hay más remedio que ponerles a tejer y destejer telas de Penélope. O tal vez Rubalcaba quiera tener entretenido a alguien en tareas inútiles, mientras De Juana y Beloki, Ternera y Otegui, van de excursión por tierras europeas, buscando a alguien que medie o que tercie en la enésima ronda de negociación.
Rubalcaba anuncia que dentro de poco no habrá calles con nombres de etarras. Teniendo en cuenta que el Gobierno sigue sin expulsar al brazo político de ETA de los ayuntamientos, lo que Rubalcaba quiere decir, probablemente, es que en el futuro, en lugar de calles con nombres de etarras, lo que habrá es etarras con nombres de calles.
Los salarios pierden poder adquisitivo desde que gobierna el PSOE. La producción industrial cae por tercer mes consecutivo. Zapatero bate el récord nacional en creación de parados. La construcción y el consumo se desploman... En vista del negro panorama, el gobierno decide tomar medidas drásticas, la primera de las cuales consistirá en diseñar nuevos uniformes femeninos para el Ejercito.
La realidad política española se ha convertido, hace ya mucho tiempo, en un esperpento, en una continuada y repetitiva cortina de humo. Los diversos bufones salen a escena de manera sucesiva a soltar ocurrencias gastadas, mientras en el patio de butacas los cacos desvalijan a los espectadores. Al final, de lo que se trata es de que nadie pregunte cómo se reparten los de la casta el dinero conseguido por los descuideros.
Decididamente, tenía razón nuestro contertulio Elgurri: en España no hay ni izquierdas ni derechas. Tan sólo hay arriba y abajo, pero a los de arriba les conviene que los de abajo estemos entretenidos. Llevamos años así.
La novedad es que el dinero se acaba, y nadie sabe ya cómo pagar el alquiler de la sala. Y lo malo de los bufones es que todos quieren cobrar, porque cada uno de ellos piensa que el más gracioso es él y que sin él no hay espectáculo.
Pensaba largarme del teatro, porque esta comedia me estomaga, pero creo que me quedaré un ratito más. Puede que el espectáculo vuelva a ponerse interesante cuando los bufones empiecen a disputarse a bofetadas los últimos maravedíes y a arrancarse sus gorritos verdes de cascabeles.