Menú

Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos

Los mocos de Dani Mateo

0

Como ya saben Vds. el cómico Dani Mateo, si es que puede llamársele cómico, protagonizó el otro día un número en el programa El Intermedio de La Sexta, dirigido por Wyoming, en el que simulaba sonarse los mocos con la bandera de España.

Ante esa ofensa, muchas personas montaron en cólera y exigieron responsabilidades, a través de las redes, a las empresas anunciantes y patrocinadoras del programa. Como resultado, Clínica Baviera y Neuw Denim, de momento, han anunciado la ruptura de los acuerdos comerciales vigentes con Dani Mateo y con los medios implicados en la ofensa.

La reacción de algunos defensores de Dani Mateo ha sido denunciar que estamos ante un ataque a la libertad de expresión, ante un intento de censura. Otros defensores de Dani Mateo (al igual que ha hecho el propio Dani Mateo) han intentado quitar hierro al asunto y han señalado que ese número con la bandera no pretendía ofender a nadie, sino que era un simple ejercicio de humor con el que se quería transmitir que las banderas no significan nada.

Vayamos por partes. Con respecto al segundo argumento, el de que se trataba tan solo de un ejercicio humorístico que no pretendía ofender a nadie, simplemente no es cierto. Si lo que Dani Mateo pretendiera es transmitir mediante el humor que las banderas no significan nada, entonces usaría cualquier bandera al azar para transmitir su mensaje: por ejemplo, un día podría burlarse de la bandera española; otro día, de la estelada y al día siguiente, de la ikurriña. Pero mira tú por dónde, las burlas van siempre en el mismo sentido: siempre se ofende a España, a los españoles y a sus símbolos. Nunca se usan como objeto humorístico las banderas, por ejemplo, de quienes odian a España.

Con lo cual, no es verdad que Dani Mateo se ría de las banderas: tan solo se ríe de una. Por tanto, no es verdad que pretenda transmitir que las banderas no representan nada. Al contrario: el propio hecho de que su humor sea unidireccional es la mejor demostración de que las banderas SI representan algo. Lo que Dani Mateo hace no es reírse de las banderas, sino de aquellos a los que la bandera de España representa.

Con respecto al segundo argumento, el de la supuesta censura, comunicar a las empresas patrocinadoras o anunciantes que no vamos a consumir sus productos o servicios mientras sigan contribuyendo a que desde un cierto programa se ofenda a España y a los españoles, no es ningún intento de censura, ni limita la libertad de expresión. Dani Mateo puede seguir haciendo presuntos chistes sobre España, sobre sus símbolos o sobre los españoles libremente. Puede hacerlo en su casa, en un bar con sus amigos, en la calle con un megáfono o sobre un escenario. Incluso puede seguir haciéndolo desde un programa como El Intermedio.

Pero, de la misma manera que Dani Mateo puede ejercer su derecho de decir lo que quiera, con el único límite del Código Penal, los demás también tenemos nuestros derechos: entre ellos, el de gastarnos nuestro dinero en lo que nos de la gana. Y si decidimos no comprar productos o servicios de empresas que patrocinen un programa donde se insulta a España, no estamos prohibiendo a Dani Mateo decir estupideces: siempre las podrá seguir diciendo gratis.

¿Tiene Dani Mateo derecho a decir lo que quiera? Por supuesto, con el único límite del Código Penal. Eso se llama libertad de expresión. ¿Tiene Dani Mateo derecho a decir lo que quiera Y ADEMÁS a cobrar por decirlo? Ahí ya no. Si quiere cobrar por decir cosas, tendrá que encontrar alguien dispuesto a pagarle por decirlo. Y ahí entramos en el juego del libre mercado. Si tu me insultas, yo me gastaré mi dinero en productos y servicios de empresas que no te patrocinen a ti. ¡Solo faltaba que yo te pague para insultarme! En consecuencia, serán las empresas las que decidan si les merece la pena pagarte para que nos insultes a los españoles. Ellas sabrán. Si ganan más clientes de los que pierden patrocinando tus insultos, te seguirán financiando. Si, por el contrario, les haces perder negocio, pues te quedarán dos opciones: seguir opinando libremente, pero gratis, o dejar de insultar a la gente de la que al final comes.

Permíteme que termine con un recordatorio: esa bandera de España a la que tú insultas es la misma bandera por la que han sido asesinados, y con la que han sido enterrados, cientos de españoles en los últimos cuarenta años. Asesinados por quienes odian a España y que seguro que disfrutan enormemente viéndote insultarla. Precisamente porque creo en la libertad de expresión que nuestra Constitución consagra, no seré yo quien te prohíba hacer chistes para que se rían los asesinos. Pero ten por seguro que haré cuanto esté en mi mano para que al menos no cobres por hacerlo. Si quieres ser un miserable, por lo menos que no sea con mi dinero. Pídele a quienes te encuentren gracioso el dinero para comprarte pañuelos.

0
comentarios

Herramientas