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Carmen feminista

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Como saben Vds., en Italia se ha generado una gran polémica porque Leo Muscato ha puesto en escena un montaje feminista de la ópera Carmen, de Bizet. En el peculiar montaje, Muscato ha cambiado el final, para que Carmen no muera a manos de su amante, sino que sea ella la que lo mate de un pistoletazo. Eso ha generado grandes críticas, aunque también ha contribuido al éxito comercial de las representaciones. La pregunta que muchos críticos y opinadores plantean es hasta qué punto es lícito hacer eso con la ópera de Bizet o con cualquier otra obra clásica. "¿Qué será lo siguiente?", preguntaba un periodista italiano. "¿Cambiar el final de Moby Dick, para que el capitán Ahab no mate a la ballena, sino que solo la anestesie?".

A simple vista, este tipo de alteraciones parecen una falta de respeto, tanto a la Historia, como al autor de la obra original. Pero, si me lo permiten, creo que la polémica está mal planteada. El montaje de Leo Muscato es inaceptable, sí, pero no porque cambie de modo sustancial la obra de Bizet. Tomemos, precisamente, el ejemplo de Moby Dick para clarificar la cuestión:

Partamos de un hecho básico: una vez que caducan los derechos de autor, las creaciones artísticas pasan a ser de dominio público. Por tanto, cualquiera puede hacer con ellas lo que considere conveniente. Yo puedo, si quiero, sacar una edición de Moby Dick y venderla. Y no tengo que pagar derechos de autor a los herederos de nadie.

Y también puedo, si me da la gana, modificar el final de Moby Dick. Si soy un amante de las ballenas y me duele en el alma que el pobre bicho termine palmando, puedo darme el gustazo de reescribir el final de esa obra de Herman Melville, para que quede a mi gusto.

Pero lo que no puedo es engañar a la gente. Si altero la obra original, no puedo comercializarla como si fuera la obra original. Yo no puedo sacar a la venta el libro "Moby Dik, por Herman Melville" si he alterado lo que Herman Melville dejó escrito. Lo que sí podré hacer es sacar un libro en cuya portada diga: "Moby Dick, por Luis del Pino. Basado en la obra de Herman Melville". Eso sí sería correcto.

Volviendo al montaje de Leo Muscato para la ópera Carmen, si resulta inaceptable no es por las alteraciones en el libreto, sino por lo que tiene de engaño. Si quieres dejarte llevar por tus convicciones y modificar el libreto, eres libre de hacerlo, porque la obra es de dominio público, pero no digas que vas a representar Carmen de Bizet, porque no es Carmen de Bizet. Di: "Vamos a representar Carmen, de Leo Muscato, basada en la obra de Bizet". De esa forma, respetas la Historia, respetas al autor original y, sobre todo, respetas al público, que si saca una entrada para ver Carmen de Bizet se supone que es porque quiere ver Carmen de Bizet.

Olvídense del libreto y piensen en la música. De la misma manera que Leo Muscato ha modificado el libreto, otro director escénico podría querer hacer una versión heavy metal de Carmen. ¿Por qué no? Ahora bien, si alguien lo hace, lo correcto es anunciar la representación atribuyendo el resultado al compositor de esa versión heavy metal, no a Bizet. Por respeto a Bizet, por respeto al público potencial y por respeto al propio compositor de la nueva versión.

De hecho, muchos grupos modernos han hecho versiones de piezas clásicas, desde Beethoven a Bach, pasando por Edvard Grieg. Pero sacan los discos con su nombre, no con el de Grieg, el de Bach o el de Beethoven. Y quien compra esos discos lo hace sabiendo que va a escuchar a ese grupo musical y que lo que incluyen son sus propias versiones de las cosas, que no tienen por qué coincidir exactamente con el original.

Así pues, las cosas se pueden hacer sin generar polémica. Si quieres versionar Carmen de Bizet, hazlo, pero no te aproveches del nombre de Bizet para vender entradas. Advierte claramente al público que lo que va a ver es una obra de Leo Muscato, no de Bizet. Lo contrario es una falta de respeto, tanto al autor original como a los consumidores. Además de una forma bastante cutre de apropiarte del trabajo de otros.

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