Los enigmas del 11-M

Marzo 2010


Veinte años no es nada

29 de Marzo de 2010 - 10:54:29 - Luis del Pino - 331 comentarios

Entradilla al programa Sin complejos del domingo 28/3/2010:

Hoy se cumplen 20 años de aquel congreso que aupó a José María Aznar a la presidencia del Partido Popular, la formación que aglutina a la derecha española.

Iniciaba así el PP un viaje que habría de llevar a Aznar 6 años después a la Moncloa, tras haber fracasado sucesivamente en el empeño tanto Manuel Fraga como Antonio Hernández Mancha.

Como dice el tango, "20 años no es nada", pero hay que ver la de cosas que han pasado en este tiempo, tanto dentro del PP como en nuestra maltrecha patria.

José María Aznar cogió un partido dividido, incapaz de levantar la cabeza frente al polanco-felipismo, y lo transformó en una maquinaria electoral bien engrasada y aparentemente homogénea, capaz de poner contra las cuerdas a González en las elecciones de 1993, con una oposición a cara de perro; capaz de ganar por mayoría simple en 1996 y capaz de conseguir la mayoría absoluta en 2000.

Aznar cogió un país que no cumplía ninguno de los criterios necesarios para entrar en el euro y consiguió que España ingresara por méritos propios en la Unión Monetaria, con unos resultados superiores a los de la propia Francia.

Aznar llegó al poder con un país sumido en el descrédito de la corrupción y el crimen de estado, donde cada día nos desayunábamos con un nuevo escándalo, y consiguió normalizar relativamente la vida pública. Con lo que los españoles pudimos pasar de discutir sobre la corrupción a discutir sobre el papel de España en el mundo.

Aznar accedió a la Moncloa con un grave problema de terrorismo y contraterrorismo y supo aplicar la Ley, y sólo la Ley, hasta poner a ETA contra las cuerdas y asegurarse el respaldo de esa comunidad internacional que tantas veces nos había vuelto la espalda en nuestra lucha contra la banda que lleva 40 años asesinando españoles.

Cierto es que Aznar pudo tener sus fallos (¿quién no los tiene?), pero, echando la vista atrás, resulta espectacular el avance que España experimentó durante el tiempo en que Aznar estuvo pilotando la nave del PP.

Y en esto llegó el 11-M y con él el reflujo.

Y si espectaculares son los avances experimentados entre aquel año 1990 y 2004, no menos espectaculares son los retrocesos vividos desde que alguien, aún no identificado, volara cuatro trenes de cercanías, matando a 193 personas.

Si Aznar consiguió poner a ETA contra las cuerdas, la actuación del gobierno Zapatero ha conseguido revivirla. Y de nuevo son las víctimas y no los verdugos, las ignoradas por quienes tienen la obligación de protegernos y no lo hacen.

Si la corrupción dejó de ser con Aznar el tema principal de las portadas, ahora no hay día que no nos desayunemos con un nuevo escándalo que afecta a tal o cual partido, y el descrédito de la Justicia, de los partidos y en general de la política, ha vuelto a alcanzar cotas que no veíamos hace 14 años.

Si Aznar logró que entráramos en la Unión Monetaria por la puerta grande, Zapatero está a punto de conseguir que nos expulsen del euro por la puerta de servicio.

Y si Aznar hizo del PP un partido unido, fuerte y con criterio, los españoles nos vemos ahora sometidos a la maldición de contar simultáneamente con el peor gobierno imaginable y con la peor oposición posible.

Si tuviéramos que resumir gráficamente el cambio sufrido, podríamos decir que España ha pasado de poner las botas encima de la mesa de Bush a limpiarle los zapatos a Obama.

Éramos un país de tres al cuarto y Aznar consiguió que comenzáramos a creernos capaces de grandes cosas. Pero Zapatero se ha encargado de convertirnos otra vez, en sólo seis años, en un país de tres al cuarto, que invierte toda su energía en rozamiento interno, en lugar de emplearla en algo útil.

Sin embargo, como ya saben ustedes, lo mío es el optimismo patológico. Así que, en lugar de dejarme vencer por la nostalgia o por el derrotismo, permítanme que me quede con lo positivo.

Si la etapa de Aznar sirvió para demostrar algo, ese algo es que España y los españoles son, en efecto, capaces de hacer grandes cosas. Demostró que el nivel de España y de los españoles está muy por encima del nivel medio de su clase política. Demostró que España y los españoles atesoran unas energías creativas y una capacidad de ilusión que tan sólo están esperando, para florecer, a que se den las condiciones adecuadas.

Lo cual quiere decir, por supuesto, que existe margen para la esperanza.

Yo no sé si mañana o pasado mañana surgirá otro Aznar que permita que los españoles podamos, de nuevo, levantar la cabeza para mirar con orgullo y esperanza hacia el futuro.

Pero lo que sí sé es que, cuanto más trabajemos, cuanto más perseveremos, antes se darán las condiciones necesarias para que eso suceda. 

El palafrenero sincero

27 de Marzo de 2010 - 17:58:56 - Luis del Pino - 71 comentarios

Entradilla al programa Sin Complejos del 27/3/2010

Don Juan Manuel de Borgoña y Saboya, señor y duque de Villena, nació en el castillo de Escalona, en la provincia de Toledo, en 1282.

Sobrino del rey Alfonso X el Sabio y nieto de Fernando III el Santo, constituye todo un ejemplo de lo que era la nobleza castellana dos siglos antes de que los Reyes Católicos afianzaran el poder real y crearan la España moderna: tan pronto guerreaba don Juan Manuel contra los moros en Murcia o en Algeciras, que apoyaba a Sancho IV de Castilla, o intrigaba contra su hijo Fernando IV o se aliaba con el aragonés Jaime II.

Don Juan Manuel fue uno de los nobles más poderosos y más ricos de la época. Llegó a contar con un ejército de mil caballeros y a acuñar su propia moneda, un privilegio normalmente reservado a los reyes. Y dedicó toda su vida a tratar de acrecentar ese poder del que disponía, recurriendo ora a la política matrimonial, ora a la fuerza de las armas, ora a la traición y la intriga.

Su territorio se extendía desde Villena hasta Belmonte y desde Hellín hasta Alarcón, pasando por Albacete. En términos modernos, sería lo que hoy denominaríamos un "barón regional".

Pero además de intrigante y batallador, Don Juan Manuel era un "barón regional" ilustrado. Y muy amante de la literatura. Su obra más conocida es "El conde Lucanor", una recopilación de cuentos moralizantes que está considerada como la obra cumbre de la prosa castellana en el siglo XIV.

El cuento XXXII de El conde Lucanor narra la historia de los tres truhanes que le vendieron a un rey una tela supuestamente mágica, que sólo podían ver aquellos que fueran auténticamente hijos de sus padres.

Al serles presentada la inexistente tela, ni el rey, ni el resto de los miembros de la corte se atrevieron a decir que no veían nada, creyendo que los demás sí que veían el tejido y por miedo a quedar en evidencia delante de todos. "Si los demás dicen que ven esa tela que yo no veo, entonces es que yo no soy hijo de mi padre", razonaban todos ellos, "así que lo mejor que puedo hacer es disimular y decir que también yo veo la tela, como todos los demás".

De ese modo, los estafadores se salieron con la suya y vendieron a precio de oro al rey una tela que en realidad no existía. El rey, engañado, se vistió con el inexistente traje que los truhanes le ofrecieron y salió a pasear a caballo, desnudo como su madre le había traído al mundo. Y nadie se atrevía a decir que el rey estaba desnudo, por miedo a perder la honra.

Según el cuento de El conde Lucanor, la estafa se descubrió cuando un palafrenero negro del rey, que no tenía honra que perder, se acercó al monarca y le dijo: «Señor, a mí me da lo mismo que me tengáis por hijo de mi padre o de otro cualquiera, y por eso os digo que o yo soy ciego, o vais desnudo».

Cuando el palafrenero dijo aquello, todos los demás comenzaron a asentir, y el engaño quedó al descubierto.

Esta semana, Jaime Mayor Oreja ha salido a la palestra para denunciar lo que muchos venimos diciendo desde que se cerrara la fase anterior de la negociación con ETA: que el Gobierno de Zapatero sigue adelante con sus planes y que tendremos segunda fase de esas negociaciones, que sólo la presión de la calle obligó a interrumpir. Mayor Oreja ha señalado, con una contundencia digna de elogio, que esa tela llamada "política antiterrorista" de Zapatero no es otra cosa que una pura y simple estafa.

Y, como en el cuento de El conde Lucanor, las palabras de Mayor Oreja han desatado una catarata de apoyos, desde Esperanza Aguirre a Aznar, pasando por diversos representantes de los movimientos cívicos y por numerosos creadores de opinión.

Sin embargo, a diferencia del cuento, Mayor Oreja ha sido duramente respondido por aquellos que insisten en vender a los españoles las maravillas de esa tela inexistente que la mayoría de la opinión pública soberana tampoco ve.

Y Zapatero, como los truhanes del cuento, ha reaccionado señalando a Mayor Oreja con su dedo acusador: "Mayor Oreja es un mentiroso", nos dice el inquilino de La Moncloa.

Para tapar sus mentiras, Zapatero recurre, una vez más, a la descalificación de quien las pone al descubierto.

Mintió Zapatero cuando dijo, en noviembre de 2004, que el 11-M estaba perfectamente claro. Y, para cubrir sus mentiras, acusó de conspiranoicos a quienes señalábamos que la versión oficial del 11-M era una inmensa estafa. Cinco años después, el tiempo ha puesto a cada uno en su sitio, y la sociedad española es consciente, a pesar de las mentiras y las descalificaciones de Zapatero, de que ni siquiera sabemos qué explosivo se utilizó en los trenes de la muerte.

Mintió Zapatero también, antes de las últimas elecciones, cuando negó que existiera la crisis. Y, para cubrir sus mentiras, acusó de antipatriotas a aquellos que osaron avisar sobre el estado real de nuestra economía. Dos años después, el tiempo ha puesto a cada uno en su sitio, y la sociedad española es consciente, a pesar de las mentiras y las descalificaciones de Zapatero, de los efectos de esa crisis que el Gobierno se empeñó en negar.

Miente ahora también Zapatero. Y, como en tantas otras ocasiones, pretende tapar sus mentiras con la descalificación de todo aquel que ose, como Mayor Oreja, ponerlas al descubierto.

Pero el tiempo pone a todo el mundo en su sitio, Zapatero, y tus mentiras tienen un tiempo de vida cada vez más corto. Y los hechos pondrán de manifiesto, como Jaime Mayor Oreja denuncia, que vuestra alianza estratégica con ETA aún no ha concluido.

Y el problema, Zapatero, es que el tiempo se te agota.

¿Dónde vas a ir, Zapatero, cuando te convenzas de que ya nadie te compra tus mentiras?

Proceso blindado

24 de Marzo de 2010 - 20:08:38 - Luis del Pino - 234 comentarios

Las declaraciones de Jaime Mayor Oreja alertando de que estamos ya en segunda fase de negociación con ETA han levantado un revuelo considerable, porque han venido a alterar la ficticia unanimidad de criterio en torno a la "política antiterrorista" del Gobierno.

Recordemos que en uno de los análisis publicados de ETA, durante la pasada legislatura, se citaba expresamente a la AVT de Francisco José Alcaraz y al Partido Popular como obstáculos que entorpecían el "proceso". Es evidente, vistas las cosas con perspectiva:

  • que la primera fase del "proceso" había encallado debido a esos "obstáculos"
  • que el "proceso" no estaba siendo digerido adecuadamente por la opinión pública española
  • que había que congelar el "proceso" para encarar las elecciones  con unas mínimas garantías de que los valedores del "proceso" no salieran malparados
  • y que había que remover los "obstáculos" existentes, antes de volver a oficializar el "proceso"
Todos conocemos la operación de neutralización de ambos "obstáculos" que tuvo lugar después de las pasadas elecciones generales.

Tras las elecciones de 2008, la sustitución de Alcaraz al frente de la AVT condujo a que la principal de las asociaciones de víctimas se sumergiera en el limbo de lo políticamente correcto. En paralelo, el golpe de mano dado por Rajoy dentro del PP - con depuración incluida de todos los "radicales" (Acebes, Zaplana, María San Gil...) y con "refundación" del PP vasco - condujo a un reposicionamiento de los populares, con un apoyo expreso a Zapatero en el campo de la política antiterrorista, a pesar de cosas como la no disolución de los ayuntamientos de ETA o la no derogación de la autorización parlamentaria para negociar.

Ahora, una vez pasado un tiempo prudencial, vuelven a aflorar lentamente las negociaciones, precedidas de un intercambio cruzado de mensajes entre "la izquierda abertzale" y el Gobierno, que no tiene reparo en hablar (Rubalcaba dixit) de "ajustes políticos" tras el "abandono de la violencia".

Obviamente, la garantía de que esa segunda fase de negociación pueda triunfar allí donde la primera fracasó, estriba en que tanto el PP como los movimientos cívicos mantengan su actitud de neutralidad efectiva. De ahí la furibunda reacción a las palabras de Mayor Oreja, que vienen a decir, ni más ni menos, que el Partido Popular dista mucho de estar dispuesto, en su totalidad, a hacer de comparsa de Zapatero en esa segunda fase.

Pero me gustaría detenerme en una de las frases pronunciadas por Jaime Mayor, que me parece la fundamental de su discurso. Dice Jaime Mayor que estos procesos en los que operan mediadores internacionales (recordemos el papel del centro Henri Dunant durante la primera fase) están blindados. Parece una frase de mero sentido común, puesto que ese "blindaje" es inherente a todo proceso de "resolución de conflictos" con mediación internacional.

Pero tratemos de reflexionar por un momento en cuáles son las garantías que cada una de las partes podría haber dado a la otra. ¿En qué pueden consistir las garantías dadas por ETA al Gobierno Zapatero? ¿Con qué "arma" contaría el Gobierno para garantizar que ETA cumpliera su parte?

A la inversa, si tenemos en cuenta que el Gobierno de Zapatero es inherentemente transitorio y que todos los actos de un gobierno son revocables, al menos en teoría, por los gobiernos sucesores, ¿con qué garantías contaría ETA de que una cesión política no iba a ser revertida?

¿En qué consiste exactamente el "blindaje" con el que ambas partes cuentan? ¿Quién o qué actúa como aval?

P.D. Por cierto, Tomás Gómez, el líder de la Federación Socialista Madrileña (comparado con el cual, su antecesor, Rafael Simancas, parece casi un estadista) ha dicho que va a querellarse contra Jaime Mayor Oreja por sus palabras. Inclúyame en la querella, don Tomás, porque suscribo lo dicho por Jaime Mayor de la cruz a la fecha.

Tres buenos análisis

17 de Marzo de 2010 - 10:58:19 - Luis del Pino - 627 comentarios

El pasado domingo, Jesús Cacho dedicaba su carta dominical en El Confidencial al tema del aniversario del 11-M. Aunque no comparto algunos de los matices del análisis, sí que coincido básicamente con la tesis de fondo del artículo: "Los atentados siguen despidiendo el mismo tufo que exhalaban pocos días después de ocurridos: operación típica de servicios secretos". Se plantea Cacho también la pregunta fundamental a la que quienes investigamos la masacre aún no hemos conseguido responder: "¿Servicios secretos extranjeros con apoyos puntuales internos, o viceversa?". Las matizaciones a las que me refiero se centrarían en el papel que pudieran haber jugado los muertos de Leganés: ¿mano de obra a la que luego se liquidó o simples cabezas de turco? Pregunta que está, a su vez, relacionada con el dilema fundamental de las investigaciones: si la prueba básica del caso (la famosa mochila de Vallecas) es una prueba falsa, entonces no tenemos ninguna prueba de que los muertos de Leganés (a los que los investigadores llegan a partir de la mochila de Vallecas) hubieran participado en el atentado, ni siquiera como mano de obra.

Merece la pena leer la carta de Jesús Cacho. Como también merece la pena leer el análisis que publicaba Cristina Falkenberg, también en El Confidencial: "Seguimos queriendo saber (I)". Recuerda Falkenberg las declaraciones de Carmen Baladía, que pusieron de manifiesto la ausencia de metralla en los cuerpos de las víctimas de la masacre. Llama la atención la forma en que todos nos hemos centrado en el asunto de los explosivos, cuando el tema de la metralla demostraría por sí mismo, con total contundencia, la falsedad de la mochila de Vallecas. En el caso de los explosivos, llevamos mucho tiempo mareando la perdiz con la pregunta de dónde están los análisis originales, por qué no se adjuntaron al sumario, etc... Sin embargo, en el caso de las autopsias de las víctimas del 11-M, los "análisis" originales ya están en el sumario desde el principio, y tenemos las declaraciones de quien coordinó la realización de todos esos informes de autopsia. Y esa persona (la Dra. Baladía) ha declarado públicamente que no apareció metralla de origen terrorista al realizar esas autopsias. Por tanto, es imposible que las bombas que estallaron en los trenes fueran como el artefacto de Vallecas, que sí que tenía clavos y tornillos embutidos en la Goma2-ECO. ¿Por qué nadie, absolutamente nadie, ha querido tirar judicialmente de ese hilo, mucho más claro que el tema de los explosivos? Recuerda Falkenberg en su artículo la responsabilidad, en lo que a impulsar las investigaciones se refiere, del Ministerio Fiscal. Porque todos nos centramos mucho en criticar la labor de los jueces que han enfangado las investigaciones hasta extremos bochornosos, pero en España existe un Ministerio Fiscal que está obligado a instar las diligencias de investigación destinadas a aclarar todos los delitos.

Por ejemplo, ¿qué ha hecho el Ministerio Fiscal para clarificar quién dio la orden de empezar a destruir los trenes 48 horas después de la masacre? Publican hoy Carmelo Jordá y Carlos Sánchez de Roda un excelente artículo en Libertad Digital sobre esa destrucción de los trenes, en el que se pone de manifiesto no sólo el contraste con otros casos en los que los trenes se han conservado durante años, sino también lo sencilla que hubiera sido esa conservación, dada la disponibilidad de lugares en los que guardar los trenes. Me hace mucha gracia ver cómo algunos acérrimos defensores de la versión oficial responden siempre con el mismo argumento absurdo cuando uno plantea esa cuestión: "Pues habría que preguntarle al PP, porque los trenes se empezaron a destruir estando el PP en el Gobierno". Bien, pues si eso cierto (que lo es), ¿a qué espera el actual partido gobernante, el PSOE, a sumarse a nosotros a la hora de investigar las responsabilidades en la destrucción de los trenes? ¿No dicen que, en cualquier caso, sería responsabilidad del PP? ¿Pues a qué esperan para pedir cuentas? Porque, a la vista de su inacción, da toda la sensación de que el primer interesado en que no sepamos quién y por qué ordenó destruir los trenes es José Luis Rodríguez Zapatero. Por mucho que el PP estuviera todavía ocupando el gobierno en funciones.

Unas cuantas preguntas y dos cartas

14 de Marzo de 2010 - 16:19:53 - Luis del Pino - 332 comentarios

Entradilla al programa Sin Complejos del domingo 14/3/2010

El pasado jueves tenía lugar el sexto aniversario de la masacre del 11-M. A lo largo de todo este tiempo, todos los poderes públicos y partidos políticos han pretendido tender un espeso manto de silencio sobre un atentado que constituye la mayor masacre terrorista de la historia de España y de Europa y que cambió de forma drástica nuestra Historia, poniendo en marcha un proceso de demolición constitucional que todavía continúa.
 
Zapatero accedió al gobierno al grito de "España se merece un gobierno que diga toda la verdad", pero lo cierto es que ese gobierno ha pretendido que los españoles nos olvidemos de la masacre y que nos conformemos con una versión oficial no ya falsa, sino pura y simplemente absurda, inconcreta e incoherente.
 
La Justicia hubiera debido suplir la falta de interés investigador del Gobierno, realizando una instrucción sumarial dedicada a averiguar la verdad. Pero, en lugar de ello, el juez Del Olmo pretendió construir un sumario a partir de pruebas manifiestamente ridículas, obstaculizó cuanto pudo la labor de esas acusaciones que hubieran podido aportar el celo investigador del que otras instancias carecían y terminó por hacer naufragar el sumario en un mar de mentiras, de contradicciones, de ocultaciones y de manipulación. El tribunal del 11-M remató la faena, dando por buena una parte de la versión oficial a pesar de haber quedado de manifiesto su total falta de solidez, permitiendo que se mintiera en la sala del juicio y engañando a las víctimas al prometerles que se deduciría testimonio contra los perjuros.
 
La Oposición, que en la anterior legislatura sí se hizo eco de muchas de las investigaciones que los medios de comunicación independientes realizaban, dejó de hablar del 11-M después de las últimas elecciones, como si hubiera decidido ignorar que la versión oficial no se sostiene y como si no fuera consciente de que la única manera de detener el proceso de destrucción constitucional es, precisamente, averiguando la verdad sobre aquel atentado que marcó el inicio del proceso.
 
Los principales poderes públicos han fallado. Pero ni los medios de comunicación independientes han dejado de investigar, ni las víctimas del 11-M han dejado de reclamar Justicia, ni la ciudadanía española se ha resignado a vivir en la mentira y en un estado de democracia secuestrada.
 
Y el tiempo va, lentamente, dando la razón a aquellos que venimos denunciando que el 11-M fue un crimen político, con unos objetivos políticos claros, y que la versión oficial es una estafa de principio a fin, por mucho que los poderes públicos entierren la cabeza en la arena, pretendiendo, como el avestruz, que los problemas no existen.
 
Seguimos sin saber la verdad, pero al menos hemos conseguido identificar las mentiras. Y estamos en condiciones de reclamar aquello que prometieron quienes hoy ocupan el Gobierno.
 
Señor Zapatero, señor Rubalcaba, los ciudadanos españoles queremos saber:
 
1) Quién dio la orden de empezar a destruir los trenes, es decir, los escenarios del crimen, 48 horas después de la masacre.
2) Dónde están los listados de las muestras que los Tedax recogieron, entre las cuales tiene que haber, forzosamente, restos de los artefactos explosivos verdaderamente utilizados en los trenes.
3) Dónde están esos centenares de kilos de muestras recogidas en los trenes o quién dio la orden de destruirlas.
4) Quién dio la orden de no enviar las muestras de los trenes al laboratorio de la Comisaría General de Policía Científica, incumpliendo todos los protocolos.
5) Dónde están los informes originales de los análisis realizados por los Tedax.
6) Quién dio la orden de no adjuntar esos informes originales de análisis al sumario del 11-M.
7) Qué informes realizó el Grupo de Reconstrucción de Artefactos de la Unidad Central de Tedax para intentar deducir la composición de las bombas a partir de los restos encontrados en los trenes.
8) Dónde apareció verdaderamente la denominada mochila de Vallecas, esa falsa prueba a partir de la cual se construyó toda la insostenible versión oficial de la masacre.
9) Por qué ninguna instancia pública ha tomado ninguna medida ante las denuncias realizadas por la directora del Instituto Anatómico Forense, doña Carmen Baladía, en el sentido de que en las autopsias de las víctimas del 11-M no apareció metralla de origen terrorista, lo que demostraría, sin duda ninguna, que la mochila de Vallecas es una prueba falsa.
10) Por qué no se hicieron las autopsias a los supuestos suicidas de Leganés.
11) Quién realizó las falsas llamadas de despedida de esos supuestos suicidas y quién falsificó el testamento de uno de esos supuestos suicidas.
12) Quién falsificó el libro de caja de una tienda de aparatos electrónicos propiedad de unos hindúes para tratar de convencernos de que en los trenes de la muerte se utilizaron teléfonos móviles para activar las bombas.
13) Quién colocó en Alcalá de Henares, tres meses después de la masacre, un coche Skoda Fabia cargado de pruebas que apuntaban a los islamistas, coche que la propia Audiencia Nacional tuvo que desestimar como prueba, ante las abrumadoras evidencias de que se trataba de una prueba falsificada.
14) Qué investigaciones ha realizado el Ministerio de Interior, o los servicios de información, para averiguar quién colocó en Alcalá de Henares ese Skoda.
15) Cómo es posible que presuntos implicados de los que los informes policiales apuntaban que podrían haberse suicidado en Irak aparezcan años después vivitos y coleando en Marruecos.
 
Podríamos seguir durante horas desgranando mentiras, medias verdades, manipulaciones y ocultaciones, pero baste este botón de muestra para dejar constancia de que, por mucho que algunos se empeñen en crear versiones oficiales artificiales, la verdad terminará por abrirse camino, porque las mentiras están demasiado a la vista.
 
Queremos saber, señor Zapatero, toda la verdad del 11-M. Los españoles nos merecemos, señor Rubalcaba, un gobierno que no mienta. Y ustedes tienen la obligación legal y moral de iniciar una nueva investigación que permita a los españoles estar seguros de que los verdaderos responsables del atentado y de las tramas de ocultación han pagado por sus delitos y cerciorarse de que nadie pueda volver a repetir en España una cosa así.
 
Y, si no cumplen ustedes con sus obligaciones, no les quepa duda de que antes o después, los ciudadanos españoles les pediremos las cuentas correspondientes.



Jaime Ignacio del Burgo nos remite esta contestación al último artículo sobre el 11-M que Esteban González Pons ha publicado en su blog. Me parece una contestación especialmente acertada.

Querido Esteban:

Lo siento, pero no puedo compartir íntegramente tu comentario titulado "Bombas en las manijas de querernos".

La "verdad judicial" hace aguas desde el momento en que ya no hay certeza de que el explosivo utilizado fuera Goma 2 Eco, en la que se basa todo lo demás.

Estoy de acuerdo en que no sabemos quién fue el autor intelectual. De ahí que no se pueda sostener que los terroristas fueran asesinos de otro país.

No hay ninguna investigación rigurosa de lo que ocurrió en Asturias. No se ha dado respuesta a la gran pregunta: ¿Cómo es posible que si todos los supuestos terroristas o eran confidentes o estaban estrechamente vigilados por la Policía, la Guardia Civil o el CNI, bajo la dirección suprema de Garzón, al final se cometiera el atentado?

¿Por qué no se elevó al fiscal el tanto de culpa para depurar el evidente perjurio cometido ante el Tribunal por algunos responsables de los cuerpos de seguridad del Estado?

¿Tenemos la seguridad de que la mochila de Vallecas viajó realmente en los trenes de la muerte?

Son tantas y tantas las incógnitas que lo más prudente es decir: la verdad del 11-M está todavía lejos de conocerse. Y nuestro Partido debería tener una actitud más activa, pues sin interferir para nada la acción de la Justicia ni poner en cuestión sus decisiones, hay un aspecto que entra de lleno en las funciones de la oposición: controlar la acción de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y del ministerio del Interior, tanto antes como después del atentado.

Un fuerte abrazo, Jaime Ignacio


 



Por último, la empresa Interligare nos remite las siguientes puntualizaciones a los datos publicados en nuestro artículo "¿Dónde está hoy la cúpula policial del 11-M?", puntualizaciones que no contradicen nada de lo que en el artículo se cuenta, pero que en cualquier caso resultan interesantes. Agradecemos a dicha empresa su gentileza al remitírnoslas.

Estimado Señor del Pino.

Buenas tardes. Le remitimos esta comunicación ante imposibilidad de hablar con usted por teléfono a lo largo del día de hoy. Le escribo desde el Departamento de Comunicación de Interligare, en relación a una información que publicó ayer en Libertad Digital titulada ¿Dónde está la cúpula policial del 11-M? y en la cual hacía referencia a dos personas como miembros del Consejo de Administración de Interligare: Gabriel Fuentes González y Miguel Ángel Fernández Rancaño.
 
El motivo de esta comunicación es aclararle que operativamente estas dos personas no forman parte en la actualidad del Consejo de Administración de Interligare. Ambos presentaron su dimisión por Burofax el 18/12/09 y 24/02/10 respectivamente. El Grupo Interligare celebrará el próximo 17 de marzo de 2010 el Consejo de Administración de este primer trimestre y en él se aceptará la dimisión de estas dos personas y se  procederá  a comunicar  al Registro Mercantil la baja de ambos.
 
Asimismo, deseamos aclararle que en relación a la ayuda de 645.000 € a la que hace referencia en su artículo es un préstamo para I+D que el Ministerio otorgó al Grupo Interligare y  que tiene que ser  devuelto una vez finalice la ejecución del proyecto. En este sentido se encuentra depositado un aval bancario por parte de los socios de la compañía que así lo garantiza.
 
Toda esta información en caso de que la necesite la tenemos debidamente justificada si quiere contar con ella.
 
Por último, deseamos transmitirle nuestra disposición a aclararle cualquier duda que a este respecto por parte de la Dirección General de Interligare.
 
Atentamente

Sexto aniversario

11 de Marzo de 2010 - 10:44:19 - Luis del Pino - 358 comentarios

Gregorio de las Heras, que perdió a su hijo en el atentado del 11-M, nos ha dirigido una emotiva carta, con la que quiere manifestar cómo se siente, seis años después de aquellos hechos, ante la falta de respuestas por parte de los poderes públicos. Recomiendo a todos los seguidores del blog que la lean y la difundan. A ver si, entre todos, logramos que se den por aludidos algunos de esos que, pudiendo utilizar sus cargos para impulsar la búsqueda de la verdad, a lo que se han dedicado es a intentar que los españoles se olviden de la masacre cuanto antes.

Carta de Gregorio de las Heras

Quizá uno de los mayores escollos con los que tropezamos a la hora de que se generalice la demanda social de justicia con respecto al 11-M, es que buena parte de la sociedad, gracias al silencio cómplice de tantos medios, está completamente desinformada en lo que a las investigaciones de la masacre se refiere. Y a veces resulta complicado explicar el tema en pocas palabras a alguien que no ha seguido lo que los medios de comunicación independientes hemos ido publicando. Es por eso que hemos querido elaborar en Libertad Digital un breve resumen, en forma de preguntas y respuestas, sobre el estado actual de las investigaciones.

Veintiuna preguntas y respuestas sobre el atentado

Finalmente, unas palabras de agradecimiento para esas personas sin las cuales no hubiéramos podido llegar a demostrar la falsedad de esa versión oficial con la que se pretendió encubrir a los verdaderos autores de la masacre. Gracias a todos los miembros de la Plataforma Ciudadana Peones Negros, y en especial a esas decenas de voluntarios que transcribieron en su día las actas del juicio y que ahora nos ofrecen dos nuevas herramientas web como ayuda para que las investigaciones continúen: un buscador de noticas y un nuevo buscador de las declaraciones del juicio. Y muchas gracias en especial a nuestro contertulio Ermaki, que es sobre quien recayó el peso fundamental de la coordinación de estos trabajos.

Buscadores de información relativa al 11-M


La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M necesita colaboración

8 de Marzo de 2010 - 13:37:49 - Luis del Pino - 303 comentarios

La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, dirigida por Ángeles Domínguez, solicita nuestras colaboración para poder seguir financiando las iniciativas jurídicas que desarrollan en pro del esclarecimiento de la masacre.

Gracias a las iniciativas que hasta ahora han impulsado, hemos podido conocer, por ejemplo, las vídeos de la pericial de explosivos que los poderes públicos pretendieron ocultarnos. Asimismo, es gracias a una querella de esa asociación que hay en estos momentos dos mandos policiales imputados por presunta falsificación de pruebas y falso testimonio.

Pero para llevar adelante esas iniciativas, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M necesita fondos. Os dejo el enlace a la web de la asociación donde esas víctimas del 11-M hacen un llamamiento a la colaboración ciudadana para poder seguir financiando las acciones jurídicas. Si podéis contribuir, aunque sea simbólicamente, bienvenido sea. Y si no, mandadle a la asociación, en cualquier caso, un mensaje de ánimo. No sabéis hasta qué punto las víctimas del 11-M agradecen el ver que cuentan con respaldo de la sociedad para seguir en su lucha.

El enlace a la web de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M es el siguiente:

http://www.ayuda11m.org/noticias/index.php?id_menu=28&id=19

Vientos de negociación

6 de Marzo de 2010 - 19:52:00 - Luis del Pino - 280 comentarios

Entradilla al programa Sin Complejos del 6/MAR/2010

Hace exactamente una semana, el periódico El Mundo informaba de que el entorno proetarra habría hecho llegar al Gobierno un mensaje en el sentido de que estaría dispuesto a "repudiar" el siguiente atentado de ETA. ¿Qué palabra tan medidita, verdad? El entorno proetarra no estaría dispuesto a condenar el siguiente atentado, pero sí a "repudiarlo". Y, por supuesto, lo que se repudiaría sería el "siguiente atentado", lo cual supongo que significa que dan por buenos los mil asesinatos anteriores. 
 
Tres días más tarde, el ayuntamiento de San Sebastián, dirigido por el socialista Odón Elorza, respondía a ese gesto con una declaración en la que se pedía "que se apliquen sistemáticamente medidas de prevención de la tortura y los malos tratos", prestando así un respaldo institucional a las denuncias sistemáticas de torturas que los proetarras presentan tras cualquier detención.
 
Odón Elorza y el resto de concejales socialistas de San Sebastián están diciendo, ni más ni menos, que en España se tortura y se maltrata a los detenidos.  Si no, no habría necesidad de prevenir las torturas ni los malos tratos. Y el Gobierno de Zapatero, hasta la fecha, no ha tomado ninguna medida para expulsar de sus filas a los miembros del Partido Socialista de Euskadi que votaron, junto con los nacionalistas, a favor de esa declaración, por lo que debemos suponer que, o Zapatero respalda esa declaración, o no considera suficientemente grave que se acuse a nuestras Fuerzas de Seguridad y al Ministerio de Interior de no impedir las torturas.
 
Ayer viernes, en una entrevista televisiva, el ministro Rubalcaba se descolgaba con unas sorprendentes declaraciones que no han tenido, curiosamente, demasiado eco en los medios de comunicación, pero que tal vez arrojen algo de luz sobre estos dos gestos cruzados del entorno proetarra y del ayuntamiento de San Sebastián.
 
Preguntado en "Los desayunos de TVE", Rubalcaba afirmó que "aún queda margen para que la Policía arrincone completamente a los violentos", para a continuación añadir: "Después de que la violencia acabe, serán los vascos y el resto de los españoles los que decidamos lo que hacemos".
 
Observen lo bien elegidas que están las palabras de don Alfredo. La labor de la Policía, según el ministro, no es detener a terroristas, sino (¡Fíjense qué eufemismo!) "arrinconar a los violentos". Rubalcaba no habla ni siquiera de acabar con los violentos, de terminar con ellos, de erradicarlos... Nada de eso. Rubalcaba se conforma con "arrinconarlos".
 
Y, por si no había quedado claro el matiz semántico, sigue Rubalcaba hablando de lo que sucederá "después de que la violencia acabe". O sea, no de lo que sucederá después que la Policía acabe con ETA, o después de que todos los terroristas acaben en la cárcel, sino "después de que la violencia acabe". Por supuesto, ese sutil matiz implica que Rubalcaba está admitiendo como posibilidad que la violencia podría acabar sin necesidad de que ETA desaparezca, ni sea derrotada policial y judicialmente.
 
Si contemplamos conjuntamente ambos matices, lo que Rubacaba está diciendo es que la Policía podría arrinconar a ETA, pero sin terminar con ella, y que ETA podría hacer que la violencia acabe, pero sin que la propia banda desaparezca.
 
¿Y qué es lo que sucedería cuando "la violencia acabe"? Pues que, según Rubalcaba, "serán los vascos y el resto de los españoles los que decidamos lo que hacemos".
 
Aquí está la madre del cordero. Si tomamos esta frase aisladamente, resulta del todo incomprensible. Una vez que "la violencia acabe", ¿qué necesidad habría de que los vascos o el resto de los españoles decidamos nada? Resuelto el problema del terrorismo, no veo yo qué es lo que habría que decidir.
 
Pero si ponemos esta frase en el contexto de los peculiares matices semánticos introducidos por Rubalcaba, la cosa cambia. Porque no hace falta ser muy mal pensado para interpretar la intervención de Rubalcaba como una oferta implícita de negociación: "estamos dispuestos a negociar políticamente con vosotros, a cambio de un abandono de la violencia".
 
Nos encontramos por tanto, con toda probabilidad, ante un nuevo intento de oficializar la segunda fase de negociaciones entre ETA y el Gobierno. Me da la sensación de que acabamos de entrar en esa etapa de la negociación que consiste en intercambiar mensajes públicos, como forma de dejar constancia de que ambas partes aceptan los términos del acuerdo.
 
Lo venimos avisando desde hace dos años: el Gobierno volvería, antes o después, a oficializar unas negociaciones que sólo la presión de la calle le obligó a ocultar.
 
La rebelión cívica y la cercanía de las elecciones generales les obligó a simular hace un par de años que daban por cancelado el denominado "proceso de paz". Ahora, toca retomarlo de nuevo.
 
Esa, y no otra, es la razón de que la autorización parlamentaria de negociación con ETA siga vigente. Esa, y no otra, es la razón de que los terroristas sigan dirigiendo 40 ayuntamientos y financiándose con el dinero de nuestros impuestos.
 
Así que estén preparados para que nos sorprendan en las próximas semanas con nuevos gestos dirigidos a simular que retoman unas negociaciones que, con toda probabilidad, no se han interrumpido nunca.
 
¿Y Mariano Rajoy qué dice a todo esto? Pues, para serles sincero, no tengo ni la más mínima idea. Probablemente nada.

Seis años de oscuridad y tres de silencio

4 de Marzo de 2010 - 09:30:07 - Luis del Pino - 403 comentarios

Gabriel Moris, víctima del 11-M, acaba de publicar en Libertad Digital un nuevo artículo cuya lectura recomiendo:
 
11-M Seis años de oscuridad y tres de silencio

Creo que no digo nada especialmente novedoso si afirmo que, a estas alturas, todo aquel que vive medianamente informado es consciente de que la versión oficial del 11-M es falsa en su totalidad o al menos en buena medida. Otra cosa es que una parte de esos españoles medianamente informados elijan conscientemente mirar hacia otro lado y prefiera saber lo menos posible.
 
Tampoco digo nada novedoso si afirmo que, a estas alturas, buena parte de la sociedad - esa parte que no ha querido o no ha podido informarse - sabe muy poquito acerca del 11-M, gracias a un pacto de silencio en los medios que sólo se explica, precisamente, por la propia falsedad de la versión oficial. (Si existiera la posibilidad de contradecirnos a aquellos que hemos ido poniendo sobre la mesa  las pruebas de que lo que nos contaron no puede ser verdad, nos habrían crucificado argumentalmente, en lugar de intentar ningunearnos).
 
Y menos novedoso soy si digo que la labor de difusión es imprescindible y que la incorporación de nuevos medios a las informaciones, la realización de debates en televisiones de acceso general, la aparición de nuevos articulistas, el interés por el 11-M en las redes sociales... son indicios de que las demandas de justicia van calando entre la gente de forma lenta e irreversible, gracias a esa labor de difusión.
 
Lo cual plantea un interesante problema de orden estratégico. Habiendo fracasado la intención original de olvidar el 11-M y taparlo con una versión oficial improvisada, habiendo fracasado los intentos de silenciar a los medios que nos hemos atrevido a hablar del 11-M, habiendo fracasado los intentos de intoxicación dirigidos a intentar prolongar la vigencia de la mentira o sustituirla por otra un poco más digerible para algunos... no queda en realidad ninguna línea de resistencia para la versión oficial, salvo intentar por todos los medios cerrar el paso a cualquier "oficialización" de las investigaciones, sea en sede judicial, sea en sede parlamentaria, sea por la vía policial.
 
Quizá sea posible imponer la disciplina de partido, pero ni se puede manipular a todos los jueces, ni se puede controlar a todos los miembros de las Fuerzas de Seguridad. Así que, tarde o temprano, las humedades del muro de la versión oficial se irán convirtiendo en gotera, hasta que ese muro de mentiras, de oscuridad y de silencio se desmorone.
 
Y ése es el problema estratégico al cual me refería: cuando se produzca la caída del muro, cada cual será recordado de la forma en que haya elegido ser recordado. Y habrá algunos de los que se diga: ayudaste a sostener ese muro de la vergüenza. Mientras que a otros les diremos: contribuiste, bien o mal, a derribar el muro piedra a piedra.

Algunos enlaces sobre el 11-M

1 de Marzo de 2010 - 19:30:44 - Luis del Pino - 326 comentarios

Al hilo de las últimas revelaciones del diario El Mundo, han proliferado esta pasada semana los artículos de opinión y programas dedicados a la masacre de Madrid.

Así, por ejemplo, Javier Somalo dedicaba al tema su último programa de Debates en Libertad, con un sugerente título:

11-M: caminito de Jerez

Carlos Cuesta, presentador y director del programa de Veo7 "La vuelta al mundo", ha colgado en su blog unos excelentes resúmenes de los especiales que esa televisión ha realizado:

Vuelco a la investigación del 11-M

Se desmonta la versión oficial del 11-M

Pedro J. responde sobre el 11-M

11-M: Seis años de mentiras

En el programa "Sin complejos" del sábado en esRadio, entrevistábamos al senador Luis Peral, una de las pocas voces que se han alzado desde el PP pidiendo que se continúe investigando el 11-M:

Entrevista con el senador Luis Peral

Y entre los numerosos artículos publicados en estos días, podemos mencionar tres:

Los explosivos del 11-M: hechos, de Cristina Falkenberg, publicado en El Confidencial. Un documentado y muy buen argumentado análisis del estado en que se encuentra el asunto de la determinación de los explosivos usados en la masacre.

No sabe/No contesta, del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES), publicado en Libertad Digital, sobre la actitud de Rubalcaba ante los diversos escándalos que afectan a su ministerio.

Esto apesta, de Alberto Gómez Corona, publicado también en Libertad Digital. Un inteligente análisis psicológico acerca de las investigaciones del 11-M.





 
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