Los enigmas del 11-M

Febrero 2009


Apuntes varios

28 de Febrero de 2009 - 11:19:32 - Luis del Pino - 216 comentarios

En primer lugar, un vídeo excelente elaborado por QSVTV acerca del asunto de la metralla de las bombas del 11-M. Se trata, quizá, de una de las pruebas más escandalosas de la falsedad de la versión oficial de los atentados, a pesar de lo cual (o tal vez precisamente por ello), ni el juez Del Olmo ni el tribunal del 11-M quisieron entrar en la cuestión. Porque la inexistencia de metralla de origen terrorista en los cuerpos de las víctimas del atentado demuestra que, fuera lo que fuera lo que estalló en los trenes, el artefacto encontrado en la comisaría de Puente de Vallecas (que sí que tenía metralla) no podía ser como los que estallaron en los trenes (que no la tenían). Felicidades a los compañeros de QSVTV por el nuevo vídeo.



Un dato muy revelador que nuestro contertulio Pravda ha encontrado buceando en el sumario: según un informe que la Unidad Central de Inteligencia entregó en su día al juez Del Olmo, a Hamid Ahmidan se le detuvo el 25 de marzo, después de seguirle la pista a un coche (el de su primo Hicham) que había sido visto el día anterior en la casa de Morata de Tajuña, conducido "por un individuo no identificado".

Eso quiere decir que la casa de Morata de Tajuña fue localizada, como muy tarde, el 24 de marzo, es decir, dos días antes de lo que la versión oficial sostiene. En realidad, todos sospechamos que la casa de Morata no era otra cosa que una gazapera, controlada desde mucho antes del 11-M, pero el dato nos permite, por lo menos, demostrar que la versión oficial sobre cómo se localizó esa casa es también falsa.



Y otro tema bastante revelador, que ha puesto sobre la mesa nuestro contertulio Belga197. Como ya saben ustedes, la sala tercera de la Audiencia Nacional ha absuelto al etarra Olarra Guridi del asesinato de Tomás y Valiente. Lo importante del asunto, en lo que a nosotros concierne, es la argumentación utilizada. Para absolver al etarra, la Audiencia Nacional usa, entre otros argumentos, el siguiente:
Esta "colaboración genérica", señala la Sala, sería suficiente para condenarle por integración en organización terrorista, delito por el que ya ha sido condenado, pero "no es bastante para, en base a ella, imputarle su participación en un concreto atentado". "Imputar a Olarra Guridi la colocación del coche bomba en el descampado de la calle Java equivaldría a inferir que la totalidad de las personas" que vivieron en el piso franco de ese "comando Madrid" son responsables de la sustracción del vehículo, de su preparación como coche-bomba y de su abandono para su posterior explosionado en dicho solar.
O sea, que el mero hecho de que uno se encuentre en un piso franco de un comando de ETA no demuestra, de modo inmediato, su participación en los atentados cometidos por ese comando.

El argumento es perfectamente lógico y razonable. Pero, si se fijan ustedes, se trata del argumento justamente inverso al utilizado por el tribunal presidido por el juez Gómez Bermúdez en el caso del 11-M. En el caso de la masacre de Madrid, la sentencia imputaba a los muertos de Leganés la colocación de las bombas de los trenes por el simple hecho de encontrarse en el "piso franco" del comando.

¡Prodigio de coherencia jurídica, no me digan que no! Lo que vale para imputar a una serie de "moros" la colocación de unas bombas, no vale para condenar a un etarra. Es lo que suele pasar, supongo, cuando hay que mantener una versión oficial del 11-M contra viento y marea, aunque sea sacándose argumentos jurídicamente absurdos de la manga.

Por cierto, se me olvidó el otro día dar las gracias a Belga197 y a Lat por sus comentarios al borrador del último enigma publicado, comentarios que me permitieron cuadrar algunos aspectos clave de la historia. Vaya desde aquí mi agradecimiento.



Finalmente, un par de artículos que merece la pena leer. Por un lado, un poema genial, como todos los suyos, de Fray Josepho, a cuenta de la generosidad (con el dinero ajeno) que al parecer caracteriza a algunos miembros del ayuntamiento socialista de Baena.

Y, por otro lado, un análisis de Emilio Campmany que plantea en sus justos términos lo que se ventila en las elecciones de mañana: Entre lo malo y lo peor.

Sentencia sobre un libro

27 de Febrero de 2009 - 12:32:14 - Luis del Pino - 62 comentarios

Elisa Beni, mujer del juez Gómez Bermúdez y autora del libro "La soledad del juzgador", dedicado al juicio del 11-M, ha sido condenada por mentir en ese libro acerca de uno de los abogados de las defensas, José Luis Abascal. La juez que ha emitido la sentencia condena a la autora a pagar 3.000 euros al abogado Abascal, a reescribir dos capítulos de su libro y a publicar la sentencia en tres periódicos de tirada nacional.

La autora del libro atribuía a Abascal haber cometido una trampa en el juicio, para tratar de introducir a ETA en la historia del 11-M. Esa trampa habría consistido, según la autora, en tratar de que se exhibiera en la sala una fotografía de uno de los temporizadores utilizados por ETA, para relacionarlo con otro temporizador incautado a uno de los procesados.

El problema es que quienes hicieron que se exhibiera en la sala del juicio la fotografía de ese temporizador fueron la fiscal y uno de los abogados de las acusaciones, no Abascal. Por tanto, lo que la mujer del juez Gómez Bermúdez estaba haciendo en su libro era llamar a alguien tramposo achacándole algo que era mentira. No resulta extraño, por tanto, que la hayan condenado.

La verdad es que todo el episodio del libro sobre el juez Gómez Bermúdez y el juicio del 11-M es demencial. No sé quién aconsejaría a la autora la redacción y publicación de semejante obra. Supongo (y no es más que una deducción) que algún lumbreras pensó, dentro de algún despacho, que un libro así tendría una acogida fantástica entre la opinión pública y que contribuiría a grabar a fuego en el imaginario colectivo la "Versión Oficial 2.0" salida del juicio de la Casa de Campo.

Si eso es así, es decir, si la idea del libro no se debió a una simple iniciativa individual de su autora, la verdad es que la jugada no podría haber salido peor. Porque, lejos de contribuir a asentar una versión oficial entre la opinión pública, lo que el libro hizo fue desacreditar, con carácter inmediato, la sentencia-pacto que Gómez Bermúdez acababa de parir. Y, como resultado, se terminó de difundir entre la opinión pública la idea de que el atentado de Madrid está cualquier cosa menos claro.

Creo que, si hubiéramos intentado imaginar una forma de convencer a la opinión pública de que el juicio del 11-M había sido una auténtica tomadura de pelo, nunca se nos podría haber ocurrido una forma más efectiva que el libro de Elisa Beni. Así que, aunque sólo sea por ese aspecto, hay que agradecer a la autora el esfuerzo realizado.

Por lo demás, tampoco creo que se deba hacer sangre con el tema. Elisa Beni cometió el error de incluir en su libro imputaciones falsas, que menoscababan el prestigio profesional de uno de los abogados que más hizo en el juicio por poner de relieve las contradicciones de la mentira oficial del 11-M. Y ahora le toca pagar por ese error. Pero errores los cometemos todos los seres humanos y creo sinceramente que, con errores puntuales o sin ellos, la mujer del juez Gómez-Bermúdez es una excelente periodista. Y me llama mucho la atención cómo la han dejado tirada probablemente los mismos que la convencieron para que se lanzara a la piscina.

Para mí, mucho más escandaloso que el libro de Elisa Beni me resulta el comportamiento del propio juez Gómez Bermúdez. Porque no se puede, como él hizo, dar a las víctimas del 11-M falsas esperanzas de Justicia. No se puede, como él hizo, dejar entrever que los que cometieron perjurio pagarían por las mentiras proferidas en el juicio del 11-M, para luego lavarse las manos en la sentencia. No se puede, como él está haciendo, obstaculizar el acceso de las víctimas a documentación contenida en el propio sumario. No se puede, como él está haciendo, incumplir los términos de su propia sentencia, que establecía claramente que se proporcionarían a las partes todas las deducciones de testimonio que necesitaran para ejercer acciones legales.

Lo del libro de Elisa Beni es un error, que queda subsanado con la sentencia que acabamos de conocer. Lo de defraudar de forma continuada a las víctimas del 11-M es algo mucho peor que un error.

Sin embargo, hasta el juez Gómez Bermúdez tiene en su mano la posibilidad de enmendar sus errores. Creo que bastaría con que se detuviera por un instante a escuchar a su conciencia. Estoy seguro de que le dictaría lo correcto.

Fabricación de pruebas

26 de Febrero de 2009 - 11:39:38 - Luis del Pino - 91 comentarios

Me van a permitir ustedes que tome un poco de distancia y les hable de lo que a mí me parece más escandaloso en el tema de la operación Gürtel.

Para mí, lo más escandaloso no es que un ex-parlamentario socialista se atreva, como juez, a instruir una causa contra personas próximas al PP, en lugar de abstenerse para preservar la apariencia de imparcialidad, como es su deber.

Tampoco me parece lo más escandaloso que ese juez juegue sospechosamente con los tiempos, acompasando la causa a fechas que coinciden, curiosamente, con la campaña electoral para los comicios autonómicos en Galicia y el País Vasco.

Ni siquiera me parece lo más escandaloso que ese juez, una fiscal, el ya ex-ministro de Justicia y el jefe de la Policía Judicial se junten en tierras jienenses, invitando a la sospecha de si hubo connivencia a la hora de dirigir la causa en uno u otro sentido.

Siendo todo eso muy grave, no es, en mi opinión, lo más grave de todo. Lo que de verdad me parece tremendo, lo que más me escandaliza y me indigna en todo este episodio, es la forma en que se están lanzando mediáticamente imputaciones contra ciertas personas.

No tengo el placer de conocer ni al señor Camps, ni al señor Bárcenas. Ni tampoco soy precisamente un fan del PP en los últimos tiempos. Así que quizá por eso estoy plenamente legitimado para decir que la manera en que se está volcando mierda sobre esos dos señores me parece realmente nauseabunda.

A través de los medios de comunicación hemos sabido que existen grabaciones en las que unos empresarios presuntamente corruptos presumen de haber pagado unos trajes al señor Camps y de haber dado dinero al señor Bárcenas, supuestamente para el partido. Y, a partir de ahí, esos mismos medios de comunicación han hecho todo lo posible por airear esas sospechas que pesan sobre la cabeza de ambos.

Analicen ustedes en detalle el asunto. No es que tengamos unas grabaciones de Camps reconociendo que se ha comprado unos trajes por la patilla. Tampoco tenemos ninguna grabación de Bárcenas afirmando que ha cobrado dinero de forma irregular. Lo que tenemos son grabaciones de terceras personas, en las que estas terceras personas lanzan imputaciones sobre Camps y Bárcenas.

Oiga: ¿y quién nos dice a nosotros que esas terceras personas están diciendo la verdad sobre esos dos miembros del PP? Porque, a bote pronto, se me ocurren tres posibilidades:

a) que esas imputaciones de esas terceras personas sean ciertas
b) que, en realidad, esas personas se estuvieran tirando el pinflis, presumiendo ante algún otro conocido suyo de unas buenas relaciones con Camps y Bárcenas que en realidad no eran tales.
c) que esas terceras personas estén mintiendo por encargo

Déjenme que les ponga un ejemplo: supongamos que quiero influir para que el PSOE pierda unas elecciones y supongamos que me entero de que hay un empresario chorizo (de los que no nos falta en este país provisión) que va presumiendo (falsamente) de tener buenos contactos con Zapatero y de que le hace a Zapatero costosos regalos. Entonces contacto yo con un juez y un policía amigos míos, consigo que se le pinche el teléfono a ese jeta y, una vez que le he grabado alguna frase donde ese empresario presume (falsamente) de que le compró a Zapatero unas tierras en Venezuela, filtro esas conversaciones a un medio de comunicación amigo, para que penda sobre Zapatero la sospecha, en plena campaña electoral, de si ha aceptado sobornos en forma de tierras situadas allende los mares.

Es decir: a partir de la mentira que consigo grabar a un corrupto, construyo una imputación falsa contra Zapatero, que no es ni siquiera consciente de que hay alguien por ahí que va presumiendo de sobornarle.

¿Se dan ustedes cuenta de lo siniestro de la jugada?

Para que se entienda todavía mejor el asunto, comparémoslo con el caso de los socialistas de Baena. En el caso de Baena, a quien tenemos grabado es a un tío del ayuntamiento reconociendo sus visitas a un lupanar y reconociendo que esas visitas se pagaban con dinero público.

La diferencia es abismal: no es lo mismo grabar a un tío del ayuntamiento reconociendo que pagó con dinero público a una piluja, que grabar a la piluja diciendo que un tío del ayuntamiento la pagó con dinero público. En el primer caso, se trata de una confesión de parte, por lo que no hay duda posible; en el segundo caso, se trata de una imputación a terceros, que puede ser cierta o no serlo.

Yo no tengo ni idea de a qué actividades lícitas o ilícitas se dedican los señores Camps y Bárcenas. Tanto el uno como el otro niegan que las imputaciones que se han hecho contra ellos sean ciertas. Pero lo que sí sé es que, mientras que no se pongan sobre la mesa datos concretos que inviten a pensar que alguien es un corrupto, no se pueden lanzar gratuitamente sospechas de corrupción sobre las personas. Y, hasta el momento, nadie ha puesto sobre la mesa ni el más mínimo indicio objetivo que me permita dudar de la honorabilidad ni de Bárcenas, ni de Camps.

De ahí lo repugnante de todo este episodio. Porque si existen ese tipo de grabaciones de unos empresarios presuntamente corruptos, presumiendo de sobornar a políticos, lo que hay que hacer es, por supuesto, investigar el tema. Pero investigarlo en silencio, que para eso están los secretos de sumario. Si luego resulta que son ciertas las sospechas de soborno, entonces será el momento de empapelar a quien haya que empapelar. Pero mientras esas sospechas no se comprueben, no se pueden airear de la forma en que se está haciendo, y menos en campaña electoral. Porque si luego resulta que era mentira que esos sobornos existieran, se habría destruido la reputación de las personas de manera gratuita y se habría conseguido el efecto electoral pretendido, tomando siempre como base unos falsos indicios.

Y que quede claro algo muy importante (y quien no entienda por qué es importante, es que no ha comprendido cómo funciona un estado de derecho): yo no estoy defendiendo la "inocencia" de Camps y de Bárcenas. Lo que estoy diciendo, precisamente, es que ni la inocencia del uno ni la del otro necesitan ser defendidas, por la sencilla razón de que nadie ha puesto sobre la mesa, hasta el momento, ni el más mínimo indicio concreto de ninguna presunta culpabilidad.

Para finalizar, permítanme que les llame la atención a los señores del PP sobre un paralelismo curioso: lo que les están haciendo ahora a ellos es exactamente lo mismo que antes hicieron ya en el caso del 11-M.

Tomemos, por ejemplo, la figura de ese presunto suicida de Leganés llamado Jamal Ahmidan, El Chino. ¿Tenemos grabada alguna conversación de ese sujeto reconociendo que tenía tentaciones terroristas, reconociendo que manejaba explosivos, reconociendo que utilizaba detonadores, reconociendo que montó alguna bomba? No.

Pero todos nos quedamos en su día muy convencidos de lo radical y terrorista que era Jamal Ahmidan, gracias a que nos pusieron delante de las narices la conversación grabada a unas terceras personas (Rafá Zouhier y su controlador Víctor), conversación que apesta a montaje y en la que esas terceras personas hablaban de lo radical y terrorista que era Jamal Ahmidan.

¿Se dan ustedes cuenta de lo fácil que es manipular a la opinión pública con conversaciones grabadas a terceros, señores del PP?

¿Se dan ustedes cuenta de que, si en su día hubieran ustedes respaldado a quienes denunciábamos la acumulación casposa de falsos indicios en el caso del 11-M, a lo mejor ahora no se estarían usando las mismas técnicas contra ustedes?

¿Se acuerda usted, por ejemplo, señor Camps, de cómo la televisión valenciana, en manos del PP, no se hizo eco en su día de los documentales sobre el 11-M elaborados por Telemadrid, en los que se denunciaba la utilización de pruebas falsas?

¿Se dan ustedes cuenta, en definitiva, de que ustedes mismos son parcialmente responsables de lo que les está pasando?

Porque ése, señores del PP, es el problema fundamental: cuando se permite utilizar una vez técnicas que no son propias de un estado de derecho (por ejemplo, para tapar la verdadera autoría del 11-M), esas técnicas terminan pudiéndose usar para todo.

Por ejemplo, para destruir al adversario político.

Derecho a conocer

25 de Febrero de 2009 - 12:09:54 - Luis del Pino - 87 comentarios

La Fiscalía ha retirado su oferta a los acusados de la Operación Tigris, esa oferta indignante de la que ayer dábamos cuenta. Bien está. Como también se tuvieron que envainar en su día lo de que Hassan El Haski iba a cumplir el resto de su condena en Marruecos, que fue lo que en un principio difundieron los medios próximos al PSOE. Al final, quedó claro que El Haski ha sido entregado a Marruecos sólo de forma temporal, hasta abril. Ya nos encargaremos de recordar en su día al gobierno que El Haski debe volver a España para esa fecha, con el fin de cumplir el resto de su condena en cárceles españolas.

Curioso el dato que trae nuestro contertulio erskine al blog, sobre la presencia de la fiscal Delgado - la que ofreció el pacto a los acusados de la Tigris - en la cacería jienense, junto a Bermejo y Garzón. Debió de ser una cacería de lo más interesante, teniendo en cuenta todo lo que ha sucedido a raíz de celebrarse la misma. ¿Qué cosas fueron las que se decidieron allí?

Como también son curiosos los movimientos internos que se detectan en el PSOE, en donde parece que determinados clanes han decidido hacerse definitivamente con las riendas. Ya dije en su día, cuando Jerónimo Saavedra salió cargando contra Bermejo, que el asunto entero de la cacería me olía a chamusquina. Algún participante del blog sugirió que Saavedra iba por libre, y que esas declaraciones no eran más que una pequeña patadita que el actual alcalde de Las Palmas le propinaba a Zapatero en la espinilla. Sin embargo, el nombramiento al frente del Ministerio de Justicia de Caamaño, al parecer tan bien relacionado con los círculos masónicos como el propio Saavedra, apunta a una operación perfectamente planificada, en la que Bermejo habría jugado el papel de víctima propiciatoria. En términos ajedrecísticos, la jugada se llama gambito: ceder pieza para conseguir posición ganadora. A partir de ahora, podemos esperar que se apriete el acelerador de los planes de cambio social y de modificación de la estructura territorial en España.

En el otro extremo del espectro, la jugada parece ir por los mismos derroteros. Si se analiza lo que ha ocurrido con la operación Gürtel, nos encontramos que lo que en principio parecía una causa general contra el PP ha derivado, en última instancia, y como ya pronosticara Emilio Campmany en su día, en la "clavada" (por seguir con términos ajedrecísticos) de las dos únicas piezas, los dos únicos barones regionales, que podían poner en apuros a Rajoy (¿y a Gallardón?) después de las elecciones del próximo domingo: Esperanza Aguirre y Paco Camps están, en estos momentos, sometidos a cerco. El rosario de datos sobre presuntos escándalos de corrupción aireados por los medios del grupo Prisa sigue centrado, principalmente, en esas dos comunidades.

A Rajoy, por supuesto, ni tocarlo. No parece casual que Mariano se paseara ayer precisamente por la emisora de radio de ese grupo mediático que, en teoría, está intentando laminar al PP

¿Tiene también algo que ver lo que está pasando en el PP con la "filiación" de alguno de sus dirigentes? No lo sé. Pero no dejan de ser curiosos determinados movimientos, no muy lejanos en el tiempo, de aquéllos que se han alzado con el poder en el PP vasco, después de darle la patada a María San Gil. Resulta curioso, por ejemplo, que Alfonso Alonso, alcalde popular de Vitoria hasta las últimas elecciones municipales, nombrara en su día como Defensor del Pueblo de la ciudad de Vitoria precisamente al gran maestre de la logia Iradier, autor del libro "Laicidad, una estrategia para la libertad". Viendo ese tipo de movimientos, y viendo los obstáculos puestos por el PP en determinadas comunidades autónomas a los objetores de Educación para la Ciudadanía, resulta difícil no preguntarse si esos obstáculos responden a algo más que a la mera estupidez.

Que conste que las filiaciones masónicas de cada uno me la traen, como vulgarmente se dice, al pairo. Ni me importa que alguien sea masón; ni creo que exista una masonería, sino muchos grupos distintos, algunos de los cuales se odian profundamente entre sí; ni creo que la mayoría de esas logias sean otra cosa que un club de amiguetes que se apoyan mutuamente para prosperar.

El problema es que, en algunos de esos círculos, a los amiguetes les ha dado, además, por jugar a ingenieros sociales. Lo cual, si se hiciera a la luz del día, no plantearía mayor problema. Como decía ayer César Vidal en La Linterna, si los masones de este país decidieran fundar un partido político y concurrir abiertamente a las elecciones, nada habría que objetar: a quien Dios (o el Gran Arquitecto) se la dé, San Pedro se la bendiga, y los ciudadanos ya elegirán como representantes a quien les de la gana.

Lo malo es cuando ese tipo de filiaciones se mantienen en un discreto segundo plano. Y si encima esas filiaciones se extienden de manera transversal por los partidos, entonces la votación democrática de los ciudadanos corre el serio riesgo de convertirse en una farsa.

Porque, cuando un votante de Izquierda Unida (o del PP, o del PSOE) elige a sus representantes, lo hace pensando que ese representante va a defender un cierto programa electoral, o una cierta ideología de izquierda radical. Y lo que ese votante tiene derecho a esperar es que su representante tome decisiones en función de ese programa o de esa ideología. Pero si las decisiones de ese representante se ven condicionadas por lo que un grupo transversal decide en una logia (o en un despacho, o en un consejo de administración), entonces estamos ante una estafa electoral.

Por poner un ejemplo de actualidad: cuando las decisiones se toman en una cacería, en lugar de en el Parlamento o en las instituciones competentes, se está pervirtiendo la esencia misma del sistema democrático.

Insisto: ni creo en conspiraciones universales de ocultos sanedrines que dirigen el mundo a golpe de corneta, ni me importa un bledo lo que cada cual decida ser.

Pero, como ciudadano, tengo derecho a conocer, antes de votar, a quién (o a quiénes) debe obediencia cada uno de los candidatos a representarme. Y, una vez conocida la obediencia de cada uno, ya decidiré yo a quién prefiero. Para que un sistema sea verdaderamente democrático, es requisito imprescindible que se respete el derecho de los ciudadanos a conocer a quién están votando exactamente.

Si eso no es así, es decir, si a los ciudadanos se les ocultan los verdaderos centros de decisión, entonces la democracia deja de serlo, para convertirse en una oligarquía encubierta.

Y los regímenes oligárquicos no me molan.

A mandíbula batiente

24 de Febrero de 2009 - 19:04:38 - Luis del Pino - 82 comentarios

Que tomen buena nota aquellas víctimas del 11-M que algún día creyeron de buena fe en la versión oficial de los atentados: la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha ofrecido reducir las peticiones de condena a los acusados de la operación Tigris.

Estamos hablando de esos sujetos que, según la Fiscalía, ayudaron a huir a Irak a varios presuntos terroristas islámicos. Entre esos huidos se encontrarían, siempre según la Fiscalía, precisamente algunos de los que la propia versión oficial identifica como los asesinos del 11-M.

Pues bien, la fiscal Dolores Delgado (es de suponer que con la anuencia de sus jefes) ha propuesto a la mayoría de los acusados un acuerdo que redundaría en  una significativa reducción de penas. Entre esos acusados a los que se ha propuesto el acuerdo se encuentra un viejo conocido nuestro, Kamal Ahbar, a quien ya sacaron vestido de Moro Muza en el juicio del 11-M para apuntalar la versión oficial del atentado.

De alcanzarse el acuerdo, algunos de los acusados quedarían libres con carácter inmediato, al haber cumplido ya en prisión provisional la mitad de la pena solicitada.

Desde luego, resulta tristísimo comprobar cómo se han reído de las víctimas del 11-M. Pero no de aquéllas que desde el principio supieron que las estaban engañando. De quien se han reído a mandíbula batiente es, especialmente, de todas aquellas otras víctimas que sí que se creyeron la delirante historia islámica que les contaron, para apuntalar la cual no dudaron en recurrir a las más burdas escenificaciones.

Ahora, una vez acabado el teatro, aquéllos que tanto y tan bien han ayudado a hacer creíble la trama van yéndose de rositas uno a uno, empezando por los hermanos Almallah, siguiendo por Mohamed El Egipcio y su secador de pelo mortífero, continuando por ese Hassan El Haski que vaya usted a saber si algún día regresará de Marruecos y terminando con todos los moros Muza de las múltiples operaciones espectaculares contra el terrorismo islámico con las que tanto amenizaron la instrucción y el juicio del 11-M y que van, poco a poco, quedando en nada una tras otra.

Se han reído de las víctimas a placer y con el mayor de los descaros. Lo siguen haciendo.

Aunque no será porque no avisamos de que se estaban riendo de ellas.

Salvados por la campana

23 de Febrero de 2009 - 11:52:09 - Luis del Pino - 150 comentarios

Sostiene Pablo Molina en un artículo que estamos asistiendo al fin de la Segunda Restauración. Y un repaso a algunas de las noticias publicadas en las últimas fechas constituye la mejor ilustración de que, en efecto, el estado de cosas surgido de la Transición ha dado de sí todo cuanto podía dar.
  • España se ha retirado de la Asamblea Parlamentaria de Seguridad y Defensa de la Unión Europea Occidental, con el acuerdo de los dos partidos mayoritarios, precisamente en el momento en que le tocaba presidir ese organismo. Que se aduzcan motivos presupuestarios para la retirada no deja de ser curioso, cuando seguimos gastando dinero a espuertas en embajadas catalanas o en decorar despachos de nuevo rico. ¿Qué motivo real hay para esa retirada?
  • El PP defiende, junto con el tripartito catalán, la desaparición del Defensor del Pueblo en Cataluña. A partir de ahora, otro aspecto más de la Constitución que deja de tener vigencia en una parte del territorio español. Y además, con la complicidad del PP, tanto más grave cuanto que parece completamente innecesaria.
  • El Mundo apunta hoy a un posible caso de corrupción de ese ex-ministro popular que tan inteligentemente pactó con el PSOE la eutanasia obligatoria de la Justicia independiente en España.
  • El País destapa los supuestos enjuagues económicos en el ayuntamiento de Castro Urdiales, en donde aparecen mezclados personajes procedentes de todos los partidos.

Aunque debo reconocer que lo que personalmente me escandaliza más es la noticia de que las seis comunidades con estatutos de autonomía reformados han decidido unificar hoy las licencias de caza, supongo que para que los pobres ministros no cacen ilegalmente por error en sitios donde no cuentan con autorización. De nuevo una entente PP-PSOE en pro del bien común.

Para que los padres puedan educar a sus hijos en castellano en todo el territorio español, no mueven un dedo. Para que la bandera nacional ondee en todos los ayuntamientos, como la Constitución marca, tampoco. Para que se disuelvan ayuntamientos gobernados por terroristas, ni descuelgan el teléfono. Para que la gente pueda rotular en castellano su comercio, ni se molestan en levantar la vista. Para que acudamos al médico donde nos de la gana, sin tener que hacer trescientos mil papeleos, no se preocupan de unificar marcos legales.

Pero para convalidar las licencias de caza se ponen de acuerdo en 24 horas.

¡Olé sus narices!

Definitivamente, el régimen constitucional del 78 está muerto. El paso a un nuevo régimen es ya imparable, porque nuestra clase política ha entrado en descomposición.

Aunque, en contra de lo que hubieran querido quienes quisieron superar el régimen actual mediante el 11-M , el cambio de régimen al que vamos irá en sentido justamente contrario. Más que nada, porque estos figuras que nos gobiernan a todos los niveles se han pasado tres pueblos en el peor de los momentos posibles.

¿Qué se puede hacer en las circunstancias actuales, me preguntaba el otro día uno de los miembros del blog? Pues muy sencillo: esperar. La fortaleza principal de la cleptocracia radica en que, cuando un estado entra en la espiral de la corrupción, todo tiene un precio. Y son muchos los dispuestos a colaborar, por acción o por omisión, en el mantenimiento del chiringuito. Así que resulta muy difícil sacudirse de encima ese tipo de régimen.

Pero esa misma fortaleza de la cleptocracia constituye, a la vez, su mayor debilidad. Porque el sistema no puede mantenerse si la máquina de inyectar dinero se detiene. El poder de la casta radica, única y exclusivamente, en la disponibilidad de dinero líquido con el que comprar voluntades. Y el problema es que ya no queda ni un miserable euro que robar, porque ya nos lo han robado todo. Así que cada día que pase, el poder de esta cleptocracia irá debilitándose. Con lo cual no les queda ya otra opción que apretar el acelerador y huir hacia adelante. Y, para desgracia suya y suerte nuestra, no cuentan ya con fuerzas suficientes.

Pensándolo bien, resulta bastante irónico que la Nación española vaya a ser salvada por la campana de una crisis económica como no se había visto en los últimos 70 años, aunque me temo que nos va a tocar a todos pasarlo bastante mal en los años venideros. Porque no va a resultar nada fácil tener que afrontar esa crisis con una elite dirigente en completa descomposición y teniendo que repensar entre todos la estructura del Estado.

Pero dicen que en los problemas están las oportunidades. Y el colapso de este régimen nos abre la puerta a poder disfrutar, por fin, de una verdadera democracia, en una Nación de ciudadanos libres e iguales. Para lo cual nos tocará a todos arrimar el hombro. Y mucho.

Oficina de prensa

22 de Febrero de 2009 - 20:10:18 - Luis del Pino - 65 comentarios

El mundo es un pañuelo, oiga. Pero hasta extremos insospechados.

Informa hoy el ABC de que la celda marroquí de Hassan El Haski se ha convertido prácticamente en una oficina de prensa, desde la que el preso habla con los medios de comunicación que quieren contactarle, con la ayuda de un teléfono móvil que, miren ustedes por dónde, las amables autoridades penitenciarias marroquíes le permiten utilizar.

¿Qué cosa hay más natural que el que un preso condenado por terrorismo islámico pueda comunicarse con el exterior con su propio teléfono móvil? Como todo el mundo sabe, no hay nada que favorezca tanto la reinserción social como tener con quién conversar de cuando en cuando. Al fin y al cabo, ¿no sacamos aquí a los presos de ETA a la calle para que se puedan inseminar con frenesí?

Pero lo más curioso del caso es que quien hace de intérprete de nuestro amigo El Haski para atender a los medios de comunicación españoles es un viejo conocido nuestro, Jamal (o Kamal) Chatbi.

Hace poco menos de un año, Libertad Digital daba cuenta de las sorprendentes circunstancias de la fuga de nueve presos islamistas de la prisión de Kenitra, en Marruecos. Y revelábamos también cómo dos de los presos fugados (los hermanos Jamal y Mohamed Chatbi) habían servido en su día, mire usted por dónde, para "crear" el perfil de islamista del único condenado por la autoría material del 11-M, Jamal Zougham, y de su hermano Mohamed Chaoui.

Y ahora resulta que nuestro amigo Jamal Chatbi, a quien creíamos fugado, está otra vez en la cárcel marroquí, pero esta vez en la de Salé. Al parecer, fue detenido junto con su hermano Mohamed y otro de los fugados el pasado mes de junio.

De modo que no sólo es que Hassan El Haski (condenado por terrorismo islámico en los tribunales españoles) pueda hablar libremente con el exterior desde su prisión marroquí. Es que, además, quien le hace de intérprete es otro condenado por terrorismo islámico en los tribunales marroquíes, y que además llevó a cabo una espectacular fuga el año pasado.

¡Para que luego digan que las cárceles marroquíes son duras! ¡Unos pedazos de pan estos vecinos del sur! ¡A los terroristas peligrosos con tendencias fugitivas les dejan ejercer el honorable trabajo de relaciones públicas de otros presos peligrosos! Aunque, bien pensado, tampoco es tan extraño. ¿Acaso no permitimos aquí a todo tipo de Oteguis y Pernandos que hagan de relaciones públicas de quien les da la gana y cuando les da la gana?

Ya sé que algún mal pensado podría preguntarse para quién demonios trabajan realmente estos islamistas tan polifacéticos, que lo mismo sirven para volcar basura sobre un Jamal Zougham antes del 11-M, que para escaparse de la cárcel al más puro estilo hollywoodiense, que para hacer de amables traductores de un preso que no quiere volver a España a cumplir su condena. Pero les recomiendo que alejen de su mente esos malos pensamientos, porque, si empiezan por preguntarse si gente como los hermanos Chatbi trabaja para los servicios de información marroquíes, un día pueden sorprenderse a sí mismos preguntándose para quién trabajaba realmente el propio Hassan El Haski y lo mismo llegan a la conclusión de que el juicio del 11-M fue auténtico circo.




Mas corrupción: esta vez, tramas falsas en el ayuntamiento socialista de Baena para pagar los desahogos en un prostíbulo de la zona. Ya se sabe: hay que relajar el stress que la actividad política genera. Y si es con cargo al dinero de todo el mundo, mejor que mejor, que eso de pagar con dinero propio en ciertos lugares queda muy feo.

Encuestas: interesantes los datos que publican hoy diversos medios de comunicación sobre las elecciones en el País Vasco. Coinciden ABC, El País y El Mundo en pronosticar que UPD entra en el parlamento autonómico, lo cual no parecía tan claro hace tan sólo unos días. Veremos qué da de sí la última semana de campaña.

Enmienda a la totalidad

20 de Febrero de 2009 - 18:59:16 - Luis del Pino - 161 comentarios

Vuelan de un extremo al otro del arco político las bolas de porquería. Jueces con disfraz de escarabajo pelotero acumulan excrementos con los que rellenar las hondas mediáticas de la vanguardia política. Ministros furtivos persiguen opositores con la escopeta judicial en ristre, aprovechando el día de huelga en la Justicia para saltarse leyes que hace mucho que nadie cumple.

La guerra de dossieres ha comenzado. Los partes de bajas anuncian escuetamente los ceses y dimisiones: "Fulanito de Tal, caído gloriosamente por la pasta". Consejeros y ediles madrileños arrojan sus armas y abandonan la trinchera de sus cargos, bajo el fuego graneado de los fusiles garzónicos, que lanzan balas cargadas con sospechas de corrupción. La tela de araña andaluza se rasga, dejando al descubierto las miserias acumuladas durante décadas de régimen nepotista y corruptor. Menudean las acusaciones de espionaje, de aceptación de regalos y sobornos, de celebración de cacerías prevaricadoras e ilegales. Denuncian los policías en Canarias la utilización de la Policía con fines políticos. Celebran los nacionalistas gallegos mítines a traición con viejecitos reunidos a golpe de fondos públicos. Se destapan en Cataluña informes pagados y no realizados. El gobierno gallego malgasta el dinero de todos en decoraciones horteras y costosísimas de nuevo rico. Zapatero entrega a empresas extranjeras nuestro sector energético.

La casta política airea sin recato sus vergüenzas, mostrando el estado comatoso de la democracia española, donde el que no está cogido por sus enjuagues económicos, lo está por sus vicios privados. Y el que no está cogido por nada, prefiere ponerse de perfil para no dejar de salir en la foto, aunque sea de canto.

Mientras tanto, un amigo me comenta que ha tenido que ir a la oficina de paro a las 2 de la madrugada para poder coger turno, después de tres intentos infructuosos de conseguir que le atendieran. Los que llegaron a la cola a las 3, no pudieron hacer otra cosa que escuchar el consabido "vuelva usted mañana". La economía española se hunde, perdido ya todo soporte después del saqueo sistemático de las arcas del Estado. El runrún de rumores de catástrofe sube de intensidad día a día, mientras los fantasmas de corralitos recorren el horizonte, mientras las cajas de ahorro inauguran el rosario de quiebras y mientras ángeles exterminadores con cara de funcionario europeo amenazan con expulsarnos del paraíso del euro.

Donde no hay harina, todo es mohína. Y los buitres se disputan ya los últimos despojos resecos del cadáver de las cuentas públicas. Dentro de poco, comenzaran a sacrificar a los osos mitrofanes del zoológico para poder comer. Y, cuando no queden osos, el último náufrago de la medusa política matará a dossierazos al penúltimo, antes de despedazarlo.

Pero no llores por nosotros, Argentina. No tenemos más que lo que nos merecemos. Aceptamos que nos impusieran una democracia tutelada y hemos terminado quedándonos con tutela y sin democracia.

Lo de la operación Mani Pulite es un juego de niños comparado con lo que nos espera. En Italia, por lo menos había un puñado de jueces honestos dispuestos a emprender la lucha contra la corrupción, mientras que aquí, hasta las altas instancias judiciales pasaron a integrarse en Tangentópolis hace ya mucho tiempo.

Hace falta urgentemente un poco de aire fresco y un mucho de verdadera democracia. La actual casta político-judicial está pidiendo a gritos una enmienda a la totalidad.

P.D.: Imprescindible el artículo publicado por José García Domínguez hace unos días, En tierra de fariseos. Ayuda a entender a qué me refiero al decir que hace falta una enmienda a la totalidad. Desgraciadamente, aquí no se salva ninguna formación política. Absolutamente ninguna.

Los teléfonos de El Tunecino

19 de Febrero de 2009 - 08:51:20 - Luis del Pino - 181 comentarios

¿Verdad que sería interesantísimo poder escuchar las conversaciones telefónicas de uno de los supuestos máximos responsables del 11-M antes y después de los atentados de Madrid?

Pues resulta que esas conversaciones existen, al menos en teoría, y sus transcripciones están depositadas en el Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional.

Publicamos hoy un nuevo capítulo de la serie de Los enigmas del 11-M, en el que se narra la peculiar historia de los teléfonos supuestamente usados por El Tunecino antes del 11-M, dos de los cuales estaban intervenidos.

Como verán los lectores al analizar los datos proporcionados en el Enigma, tanto antes como después del 11-M se produjeron, con esos teléfonos, una serie de episodios dignos de una competición de ilusionismo, que terminaron conduciendo a que las transcripciones de las supuestas conversaciones de El Tunecino en torno al 11-M no se incorporaran al sumario instruido por el juez Del Olmo.

Libertad Digital ha solicitado a la Audiencia Nacional acceder al contenido de esas transcripciones, con el fin de disipar las dudas existentes en torno a estos episodios, pero el juez correspondiente no ha accedido a nuestra petición.

Aún más sorprendente es el hecho de que el juez Del Olmo no se interesara en su día por incorporar esas transcripciones al sumario del 11-M, dado que tuvo conocimiento de su existencia muy temprano, el 14 de julio de 2004, cuando el juez Andreu le informa de que en 2003 había instruido unas diligencias en las que aparecía implicado El Tunecino.

¿Por qué Del Olmo no reclamó inmediatamente esas transcripciones?

El derecho a la verdad

18 de Febrero de 2009 - 10:17:18 - Luis del Pino - 120 comentarios

Personalmente, me resulta de lo más intrigante el interés de Hassan El Haski por quedarse en Marruecos a cumplir el resto de su condena. Lo que yo creía es que las cárceles españolas son bastante más cómodas que las del reino alauita. De hecho, según el propio sumario del 11-M, uno de los detenidos por el atentado de Madrid (que luego no llegó a ser enjuiciado) denunció ante el juez que la Policía, para forzarle a declarar en falso, utilizaba precisamente como amenaza enviarle a una cárcel marroquí. ¿Por qué le molan entonces a Hassan El Haski unas cárceles que otros consideran en sí mismas una amenaza? ¿O es que Hassan El Haski cumplió ya su papel en el teatrillo de la versión oficial y lo que quiere es que le envíen a algún lugar donde pueda salir discreta y anticipadamente de prisión, sin que la opinión pública española llegue a enterarse?

Sea como sea, El Haski continúa con sus intentos para evitar ser devuelto a España en abril, como ayer informábamos. Esta vez, recurriendo a denunciar el supuesto trato racista y las supuestas torturas en las cárceles españolas, supongo que aprovechado el informe, bastante crítico, que el relator de la ONU ha elaborado sobre la instrucción del 11-M en España.

Espero que la absurda carta de El Haski no tenga ningún efecto y que el preso sea devuelto a España antes del plazo límite fijado en la orden de entrega temporal a Marruecos. Lo contrario sería una burla, una burla más, a la opinión pública española y a las víctimas del 11-M.

Aunque parece que ni la clase política ni esa Audiencia Nacional que tendría que impartir Justicia tienen ya ningún reparo en seguir burlándose de la opinión pública y de las víctimas del 11-M. La Audiencia Nacional, en concreto, ha vuelto a rechazar las solicitudes de diligencias presentadas por la familia Moris, y a las que se había adherido la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, presidida por Angeles Domínguez. Pedían esos centenares de víctimas del atentado que se realizara una serie de pruebas para aclarar las incógnitas (reconocidas en la propia sentencia de la Audiencia Nacional) acerca del explosivo utilizado en los trenes de la muerte, pero esa solicitud ha sido otra vez desestimada. Parece que algunos jueces tienen enormemente claro que la página del 11-M debe pasarse a toda costa, aunque sea dejándose su propio prestigio en el camino.

¿Cómo es posible que hayamos llegado a una situación en la que unos pocos elegidos (unos pocos autoelegidos, habría que aclarar) se consideran con derecho a ocultar a los españoles información fundamental sobre el mayor atentado terrorista que ha sufrido este país? Para responder a esa pregunta, quizá convenga echar la vista atrás y buscar, en nuestra historia pasada, otros episodios sobre cuya verdadera naturaleza la casta que nos gobierna prefirió tender un manto de silencio. En estos días hemos conocido que el Tribunal Supremo ha confirmado la condición de víctimas del terrorismo para los muertos y heridos del incendio del hotel Corona de Aragón. En esa sentencia del Supremo, se admite el informe elaborado por un experto en el que se asegura que se utilizaron napalm y magnesio para intensificar y acelerar la propagación del fuego.

Si eso es así, querría decir que aquel episodio no fue ningún accidente fortuito, sino un atentado. Y que la casta política decidió entonces que los españoles no éramos suficientemente maduros como para estar en el secreto. ¿Les suena de algo esa actitud?

Y, mientras tanto, parece que la amenaza del terrorismo islamista continúa planeando sobre España. Lo que ya no resulta tan comprensible es la personalidad de quienes se encargan de mantenerla viva: un soldado español y su novia rusa han sido detenidos por elaborar y difundir vídeos jihadistas incitando a atentar contra España.

Parafraseando a Vargas Llosa, ¿cuándo se convirtió la democracia española en una parodia? ¿En qué momento nos robaron a los españoles el control sobre nuestro propio destino? ¿En qué momento permitimos que se creyeran con derecho a utilizar los recursos públicos para manipular la realidad?

¿No va siendo ya hora de que acabemos con esta perversa función de teatro y exijamos que nos devuelvan esos derechos democráticos que nos han robado? El primero de ellos, el derecho a la verdad.

Confianza ciega

17 de Febrero de 2009 - 11:36:03 - Luis del Pino - 106 comentarios

He mantenido en estos días pasados un curioso cruce de mensajes con un antiguo participante del blog, que me escribía para reprocharme mis críticas al PP y para tildarme de ultraderechista. Reproduzco textualmente su diagnóstico: "Para mí, ultraderechista no es un insulto, es una calificación objetiva a la vista de los discursos suyos, cada vez más y más a la derecha de la derecha española que, también para mí, representa Don Mariano Rajoy."

La verdad es que el argumento resulta desternillante. Hace menos un año, yo tenía una serie de planteamientos ideológicos y Rajoy defendía (o decía defender) lo mismo que yo. En consecuencia, yo no era un ultraderechista. Pasados once meses, yo sigo defendiendo lo mismo, pero como Rajoy ha movido sus posicionamientos ideológicos, entonces yo paso a ser un ultraderechista para mi amable interlocutor. Creo que nunca podría habérseme ocurrido una mejor definición del hooliganismo político que esa forma de razonar.

Para el hooligan del PP (y lo mismo vale para el de cualquier otro partido), lo que yo sea o deje de ser en el terreno político no está definido por mis propios planteamientos ideológicos, sino por los de Rajoy. Según esa peculiar forma de razonar, ser de derechas es lo que Rajoy (o, para ser más precisos, el que mande en el PP en cada momento) decida que es ser de derechas, y todo lo que quede a la derecha de eso es ultraderecha. Llevando el razonamiento hasta sus últimas consecuencias, si mañana le diera al PP por defender la independencia del País Vasco, entonces cualquiera que se opusiera a semejante pretensión sería automáticamente un ultraderechista.

El razonamiento es completamente absurdo, pero tiene una importancia fundamental, precisamente por el peligro que encierra. Porque esa forma de razonar, lejos de constituir una excepción, constituye muchas veces la regla. Constituye la regla en la derecha española y constituye la regla, todavía más, en la izquierda.

Ese tipo de razonamiento hooligan descansa sobre una tentación que, en principio, no tendría por qué ser mala: la tentación de la confianza. No todos podemos saber de todo ni estar informados de todo, con lo cual tendemos a depositar nuestra confianza en "analistas" o en "creadores de opinión". En ocasiones, a la hora de formar nuestra opinión sobre un tema, confiamos en ciertos pensadores, o en ciertos periodistas, o en ciertos políticos. Enfrentados, por ejemplo, a un problema político complejo, como pueda ser el Estatuto catalán, podemos optar por informarnos detalladamente sobre el asunto y construir nuestra propia opinión partiendo de cero, o podemos "delegar" total o parcialmente nuestra opinión en, por ejemplo, un partido: "si el PP dice que el Estatuto catalán se carga la Constitución, entonces es que se la carga".

Ese tipo de confianza, repito, ni es infrecuente ni es mala de por sí. El problema surge cuando esa "delegación de la propia opinión" se lleva hasta el extremo de identificarse de forma plena con la persona o con la organización en quien se ha delegado.

Es lo que hemos visto suceder, por ejemplo, en la pasada legislatura con el tema de la negociación con ETA. Dentro de los votantes españoles "de izquierdas" existe una aversión a ETA prácticamente idéntica a la que pueda existir entre los votantes "de derechas", pero el hooliganismo político llevó a muchos de esos votantes de la izquierda a respaldar la negociación con ETA contra viento y marea: "si Zapatero y el PSOE dicen que esa negociación no significa ceder ante ETA, entonces es que no significa ceder ante ETA", aunque todas las evidencias dijeran lo contrario.

Para muchos votantes de derechas, esa actitud del elector de izquierdas resulta incomprensible: ¿cómo puede alguien respaldar que se hagan concesiones a los asesinos? Parece que alguien capaz de prestar su respaldo a algo tan perverso tiene que ser un imbécil, o un canalla o un interesado. Y, sin embargo, no es así.

El peligro que encierra el hooliganismo es precisamente ése: uno puede ser una buena persona, uno puede ser inteligente, uno puede ser desinteresado y, sin embargo, terminar comulgando con ruedas de molino simplemente porque ha depositado una confianza ciega en quien no hace otra cosa que aprovechar esa confianza para sus propios fines.

Ese tipo de actitudes no son patrimonio exclusivo de la izquierda, como decíamos antes. Todos conocemos, por ejemplo, a algún elector del PP que, después de estar durante años poniendo a María San Gil como ejemplo de valentía, de coraje y de lucha por la libertad, es capaz de pasar a justificar el trato indigno dado a María San Gil por Rajoy, simplemente porque es en el PP en quien ha depositado ciegamente su confianza: "Si María San Gil ha decidido no aceptar el giro estratégico de Rajoy, entonces es que María San Gil se equivoca", aunque Rajoy esté contradiciendo el programa electoral del PP y aunque todas las evidencias apunten a que Rajoy ha decidido que el Partido Popular se sume al proceso de confederalización de España.

Nadie está libre de la tentación del hooliganismo, porque todos tenemos, como decía antes, la necesidad de confiar en mayor o menor medida en diversas personas u organizaciones. Pero, frente a esa tentación, todos tenemos la obligación, para con nosotros mismos, de permanecer vigilantes.

Y la mejor forma de hacerlo, como hace poco me decía un amigo, es trazar tus propias líneas rojas. Bien está que uno delegue la opinión sobre asuntos de detalle o excesivamente intrincados, pero cada persona tiene una serie de convicciones ideológicas fundamentales y no está de más que cada uno haga el ejercicio de intentar formularlas de manera explícita y de identificar las ruedas de molino con las que no está dispuesto a comulgar.

Y si, una vez trazadas esas líneas rojas, la persona u organización en la que has depositado tu confianza las traspasa, entonces es que ha llegado el momento de plantearse si la confianza que habías depositado estaba justificada.

Más que nada, para no encontrarte un día defendiendo a capa y espada algo que en tu fuero interno te repugna profundamente.

Reflejos pavlovianos

14 de Febrero de 2009 - 10:21:29 - Luis del Pino - 327 comentarios

Extraordinario artículo el que Emilio Campmany publica hoy, analizando la última de las garzonadas: Rajoy, especie protegida.

Recomiendo al lector que, antes de sumergirse en este hilo, lea con detenimiento el referido artículo.

Según la tesis de Campmany, que comparto plenamente, la operación Gürtel iría dirigida contra el PP, sí, pero no contra Rajoy. De hecho, lo que se perseguiría es, precisamente, apuntalar al tambaleante líder popular, protegiéndole frente a las posibles tentaciones de moverle la silla que algunos pudieran sentir después de las elecciones autonómicas del 1 de marzo.

Me permito añadir algunas notas de mi cosecha.

1) El efecto primero que la operación ha tenido ha sido, precisamente, permitir a Rajoy tocar a rebato y presentarse ante los medios respaldado por toda su junta directiva. Hacía mucho tiempo que Rajoy no podía vender una imagen así.

2) El segundo efecto buscado, aunque no sé si conseguido, es inducir en los electores, a quince días de las dos citas autonómicas, un cierre de filas que evite que las previsibles derrotas se conviertan en catástrofe. La salida a escena de un ex-ministro socialista pidiendo la cabeza de Bermejo y dando así argumentos a la supuesta "indignación" de los populares, no hace sino alimentar las sospechas de que tanto el PSOE como la actual cúpula popular estarían intentando escenificar, al alimón, esa "indignación" del PP, para suscitar en sus electores más descontentos el mismo reflejo pavloviano de siempre: ¡El PSOE nos ataca! ¡Acude a protegernos con tu voto!

3) El tercer aspecto que me gustaría comentar es el énfasis relativamente absurdo que todos estamos poniendo en los aspectos menos importantes del caso. Siendo cierto que la escena de la cacería resulta, por caciquil, intrínsecamente repelente, tampoco es cuestión, a estas alturas, de caernos del guindo. ¿Acaso alguien piensa que si Bermejo, Garzón y un alto cargo policial quisieran coordinar una operación contra el PP, necesitan irse a un coto de caza para hablar de ello? ¿Qué les impide reunirse en cualquier reservado de un restaurante de Madrid? O mejor, aún: ¿ese tipo de cuestiones no se tratan de forma mucho más cómoda y discreta alrededor de cualquier mesa de despacho? Tras las declaraciones de ese ex-ministro socialista al que antes me refería, criticando a Bermejo, el asunto de la cacería apesta cada vez más a sobreactuación.

4) Que el PP está siendo objeto de ataque no lo pongo en duda. Que va a salir malparado de ésta, resulta incuestionable. Pero al PSOE no le conviene, en modo alguno, que Rajoy sea descabalgado. Rajoy es su seguro de vida para conseguir una tercera victoria electoral en 2012, con crisis o sin ella. Y en el PSOE pueden ser cualquier menos estúpidos: jamás moverían un dedo para facilitar la sustitución de Rajoy por alguien que verdaderamente les pudiera ganar las elecciones.

En consecuencia, conviene tomar una saludable distancia y diferenciar entre el fondo de la cuestión (la instrumentalización de la Justicia) y la escenificación concreta que se está haciendo del tema (el asunto de la cacería). Porque a lo mejor resulta que lo que se pretende es matar dos pájaros de un tiro y apretar un poco más la soga al cuello del PP (utilizando para ello la operación judicial), al mismo tiempo que se deja a Rajoy la salida, de aquí a las elecciones del 1-M, de presentarse como víctima (utilizando con ese fin la impresentable cacería en tierras de Jaén).

Lo que pasa es que ese tipo de carambolas a varias bandas resultan cada vez más complicadas en este país, porque tanta acumulación de decepciones ha hecho que mucha gente esté cada vez más resabiada. Hemos perdido la inocencia a fuerza de golpes.

Y, como consecuencia, los reflejos pavlovianos han dejado de funcionar hace mucho tiempo.

Encuestas en Galicia

13 de Febrero de 2009 - 12:12:06 - Luis del Pino - 102 comentarios

Ayer publicó el CIS su estudio pre-electoral sobre las elecciones gallegas. Resulta curioso comparar ese estudio con el otro similar publicado justo antes de las anteriores elecciones autonómicas.

En la siguiente tabla se muestran los datos correspondientes al estudio preelectoral de 2005:

  A B C D
PP 31,5 43,2 43,8 44,9
PSOE 24,7 33,9 32,7 32,5
BNG 15,6 21,4 21,7 19,6
IU 1,0 1,4 1,7 0,8
OTROS 0,1 0,1 0,1 2,2

La columna A muestra los porcentajes sobre censo de personas que decían, antes de las elecciones de 2005, que iban a votar a tal o cual partido (en la primera columna, el porcentaje que falta hasta el 100% es el de las personas que piensan abstenerse o votar en blanco, o que no saben/no contestan). La columna B muestra esos mismos datos, pero corregidos, para expresar la intención de voto en porcentaje sobre voto válido. La columna C muestra la estimación de voto que el CIS dio en su día, es decir, los porcentajes después de la "cocina" de los datos originales. La columna D muestra, finalmente, los porcentajes reales que cada partido obtuvo en las votaciones.

Si ahora nos vamos al estudio pre-electoral publicado ayer para estas elecciones autonómicas de 2009, los datos son los siguientes:

  A B C
PP 23,3 37,2 43,1
PSOE 24 38,3 33,2
BNG 12,2 19,5 18,3
IU 1,0 1,6 1,5
UPD 1,0 1,6 1,5
OTROS 1,2 1,9 1,9

Las columnas A, B y C significan exactamente lo mismo que en la tabla anterior: porcentaje de respuestas de los encuestados sobre censo, porcentaje de respuestas de los encuestados sobre voto válido y porcentaje estimado de voto después de pasar por la "cocina".

La interpretación de esos datos se la dejo a los que entiendan. Yo ya me he equivocado tantas veces a la hora de intentar efectuar deducciones de las encuestas, que casi mejor me dedico a otra cosa.

Me limitaré a resaltar un dato llamativo: en 2005, el porcentaje de personas que decían en la encuesta que se iban a abstener, o que iban a votar en blanco, o que no sabían a quién votar (es decir, lo que falta en la columna A para llegar a un 100%), era del 27,1%. En 2009, ese porcentaje se ha incrementado hasta el 37,3%.



Nota: En la columna C de la segunda tabla, los porcentajes no suman un 100%. Eso se debe a que, en los datos "cocinados" de 2009, el CIS ha optado por incluir un 0,5% de votos en blanco, mientras que en 2005 el voto en blanco se excluía de los votos cocinados.

Si queremos homogeneizar las comparaciones, tendríamos que excluir el efecto de los votos en blanco en los datos "cocinados" de 2009, con que la columna C quedaría con los siguientes valores: PP - 43,3%; PSOE - 33,4%, BNG - 18,4%; IU - 1,5%; UPD - 1,5% y OTROS - 1,9%.

La indignación de Rajoy

12 de Febrero de 2009 - 11:38:34 - Luis del Pino - 78 comentarios

Ayer salió Rajoy a los medios, rodeado por todos los pesos pesados de su partido, para anunciar solemnemente que, ante las noticias sobre la cacería de Bermejo y Garzón, el PP rompe relaciones con el Ministerio de Justicia mientras su actual titular siga al frente del mismo.

He de reconocer que está muy bien.

Está muy bien esto de ver al líder de la oposición indignado con el Gobierno. Está francamente bien que el partido de la oposición denuncie el comportamiento arbitrario, antidemocrático y sectario de un ejecutivo, el de Zapatero, que encima tiene la caradura de presentarse como el defensor de las libertades. Está realmente bien que la oposición se muestre contundente ante la enésima cacicada de un Partido Socialista que ha convertido a España en un auténtico patio de monipodio, adornado, eso sí, con cabezas de venado.

Está estupendamente bien.

Lo que pasa es que no estoy yo muy seguro de que Rajoy tenga ya ningún derecho a indignarse a estas alturas.

Cuando, en la legislatura pasada, se detuvo ilegalmente a dos militantes del PP, fue Esperanza Aguirre la que ordenó ejercer las acciones judiciales para defender sus derechos. No recuerdo que a Rajoy le indignara el tema tanto como para romper relaciones con ese gobierno que había detenido, por primera vez en la democracia, a dos militantes de la oposición de manera irregular. Debe de ser que aquello de "el ministro quiere detenciones y habrá detenciones" no le pareció tan grave a Rajoy como para moverle a la indignación.

Cuando, en la legislatura pasada, se inició una auténtica cacería del hombre contra la persona que lideraba la respuesta ciudadana a la negociación con ETA, no recuerdo que el señor Rajoy saliera a los medios ni una sola vez a defender a quienes estaban dando la cara y haciendo lo que hubiera debido hacer el líder de la oposición. Debe de ser que aquellos ataques a las víctimas del terrorismo no le movían tanto a la indignación como para aparecer indignado en los medios y ponerse muy solemne.

Cuando, en la legislatura pasada, el Gobierno impulsó la aprobación de leyes abiertamente inconstitucionales, como el Estatuto catalán, o cuando Zapatero rebajó al Estado al nivel de interlocutor de una banda de asesinos, el señor Rajoy no rompió relaciones con el gobierno. Debe de ser que el que se estuvieran cargando la Constitución hoja a hoja no le parecía suficientemente grave, suficientemente indignante, como para comparecer ante los medios rodeado de su junta directiva y plantarse.

Cuando, después de las últimas elecciones, personas de su entorno difundieron bulos infames sobre María San Gil, hasta conseguir que tirara la toalla, el señor Rajoy no parece que se sintiera muy indignado. Es más, no movió un dedo para evitar que se iniciara una completa depuración, dentro del partido, de todos aquéllos que habían intentado hacer frente a ese gobierno sectario que se estaba cargando nuestra estructura de Estado.

Cuando, hace tan sólo dos semanas, comenzó en un medio pro-gubernamental una campaña de difusión de chocantes mentiras sobre presuntas tramas de espionaje en la Comunidad de Madrid, el señor Rajoy no sólo no parece que se indignara mucho, sino que emitió, o dejó que se emitiera, una nota de prensa en la que la cúpula popular se ponía de perfil, alimentando así aquel bluf informativo, que no perseguía otro objetivo que desgastar al PP madrileño en plena batalla por el control de Cajamadrid. Debe de ser que aquellos ataques no le parecieron indignantes a Rajoy .

¿Y ahora, después de todo lo que ha llovido, después de guardarse para sí mismo durante cinco años su inmensa, su oceánica, su descomunal capacidad de indignación, el señor Rajoy se reviste con el manto de la dignidad, y anuncia solemnemente, rodeado de su plana mayor, una ruptura formal de relaciones con el ministro de Justicia? ¿Lo que ha pasado ahora sí le parece suficientemente grave como para indignarse y reaccionar y plantarse ante el Gobierno? ¿Quince días antes de una cita electoral?

Pues, con todos los respetos, guárdese para usted su indignación, señor Rajoy.

Algunos, señor mío, sí tenemos derecho a indignarnos porque un ministro de Justicia, un juez estrella y un alto responsable policial cenen o cacen juntos en el momento en que se está lanzando una macroinvestigación sobre personas presuntamente vinculadas al partido de la oposición. Algunos sí tenemos derecho a denunciar esa nueva muestra de cómo este gobierno ha convertido a España en una república bananera, en la que todos los poderes del Estado actúan al servicio del Partido Socialista. Algunos sí tenemos derecho a señalar con el dedo a los nuevos señoritos, que se comportan ya, sin ningún recato, como si España fuera su cortijo.

Y tenemos derecho a indignarnos precisamente porque todas las veces anteriores nos hemos indignado cada vez que España, o quienes trataban de defenderla, eran atacados. Fuera quien fuera el atacante.

Nosotros, señor Rajoy, sí que tenemos derecho a mostrarnos indignados. Usted no. Ya no. Y menos a quince días de una cita electoral.

Porque somos muy mal pensados, señor Rajoy. Y, a estas alturas, no podemos evitar vernos asaltados por la sospecha de que su ciclópea, su atlántica, su homérica indignación durará tanto como dure la campaña electoral. Y ni un minuto más.

Quédese usted con su indignación, señor Rajoy, que yo ya tengo la mía. La suya ya no me convence.

El Ministerio de la Verdad

11 de Febrero de 2009 - 11:06:28 - Luis del Pino - 129 comentarios

El Mundo vuelve hoy a apuntarse un tanto, al desvelar que uno de los detenidos por Garzón el pasado 20 de enero, por supuesta financiación de Al Qaeda, es el secretario del PSC en el distrito de Ciutat Vella, en Barcelona.

Aunque lo más importante no es el hecho en sí de que un miembro del PSC pudiera ser investigado en una trama de financiación de terroristas islámicos. De la misma manera que el presidente de un partido no es necesariamente responsable de las corruptelas de un alcalde, tampoco es el PSC necesariamente responsable de lo que haga un cargo del partido en un distrito de Barcelona.

Lo grave del caso no es, repito, el hecho en sí, sino la manipulación posterior de los datos de las investigaciones, desvelada también por El Mundo,: en los datos facilitados por el Ministerio de Interior dando cuenta de las detenciones, se intercambió el orden de los apellidos de ese militante del PSC, cabe suponer que para obstaculizar su identificación por parte de los medios de comunicación. Ésa es la razón de que la militancia política de ese detenido haya tardado 20 días en saltar a los medios.

¿Quién ordenó en el Ministerio de Interior, o donde fuera, que se alterara el orden de los apellidos de ese detenido? Porque El Mundo afirma que en las diligencias policiales originales se identifica al detenido correctamente, con sus apellidos en el orden habitual.

Señor Rubalcaba: ¿sería usted tan amable de informarnos sobre quién ha traicionado de forma tan escandalosa el demostrado compromiso de este gobierno con esa verdad que los españoles nos merecemos? ¿Podría decirnos qué funcionario ejecutó esa manipulación y por orden de quién?

Y, ya puestos, le recuerdo que han transcurrido varios días desde que El País denunciara cómo alguien en la Policía había tachado, en un informe enviado al juez, un dato que exculpaba a uno de los individuos investigados por otra supuesta trama de financiación de actividades terroristas. ¿Podría decirnos, señor Rubalcaba, si su Ministerio ha tomado alguna medida para tratar de averiguar quién podría haber cometido esa otra manipulación de pruebas?

¿O debemos suponer que bajo su mandato el Ministerio de Interior se ha convertido en un lugar donde manipular datos de las investigaciones policiales sale gratis?

P.D.: Os recuerdo a todos que esta tarde, a las 20:00, volveremos a concentrarnos en la Plaza Cervantes de Alcalá de Henares para homenajear a las víctimas del 11-M. A esas víctimas a las que, por cierto, el juez Gómez Bermúdez sigue sin entregar los datos del sumario del 11-M que han solicitado, incumpliendo así los términos de la sentencia que él mismo dictó.

Un dato que ha pasado inadvertido

10 de Febrero de 2009 - 20:27:53 - Luis del Pino - 88 comentarios

Espectacular el último artículo que ha publicado Federico Jiménez Losantos en su blog. La sensación de que el PP se descompone de forma acelerada es cada día mayor. Al igual que también es mayor la sensación de que ya nadie controla los acontecimientos en ese partido.

En ese sentido, hay un dato de la encuesta publicada ayer por La Razón que ha pasado bastante inadvertido y sobre el que algunos deberían reflexionar: uno de cada ocho votantes del PP en las elecciones autonómicas vascas de 2005 piensan votar esta vez al PSE.

Hace unos días hablé con un amigo del PP vasco y me dijo que estaba consternado, porque muchos de sus votantes tradicionales le paraban por la calle para decirle que esta vez no pensaban votar al PP. Pero lo que más le había asombrado a mi amigo era que algunos de esos votantes, que habían estado dando su apoyo fiel al PP durante años, no le decían que se iban a abstener, o que iban a votar a Rosa Díez, sino que le comunicaban que pensaban votar a Pachi López... para ver si así conseguían echar a Rajoy.

Cuando me contó esa anécdota, pensé que ese tipo de votante sería más bien la excepción. Pero, al ver la encuesta de La Razón, con ese fortísimo trasvase de votos desde el PP al PSE de Pachi López ( ¡¡¡ al PSE de Pachi López !!! ), ya no estoy tan seguro de que esa corriente de fondo sea anecdótica.

¿Se ha planteado alguien en la C/ Génova qué puede estar pasando por la cabeza de los votantes, para que haya un porcentaje nada desdeñable de ellos dispuestos a votar PSOE, con tal de castigar a la actual cúpula popular y conseguir su caída? ¿Alguien en esa cúpula popular ha dedicado un minuto a reflexionar sobre lo mal que hay que hacer las cosas para que los tuyos te vean como más pernicioso que al supuesto contrario?

No sé si aún está a tiempo el PP de rectificar. Tal como van las cosas, es posible que ya no quede margen. Pero, si queda algo de vida inteligente en el entorno de Rajoy, creo que alguien debería intentar al menos esa rectificación. O, si la actual dirección del PP no reacciona, creo que alguien con peso en el partido debería plantear la necesidad ineludible de un relevo inmediato de la actual cúpula. De otro modo, me parece que la ucedización del PP está servida.

Aunque, a estas alturas, ya no sé si me importa poco o mucho que el PP se descomponga, la verdad. Yo también estoy muy cansado de tanta pamplina.

La vida humana

8 de Febrero de 2009 - 11:45:41 - Luis del Pino - 485 comentarios

Publicaba nuestro contertulio Jorgete en el hilo anterior una contestación a mi post sobre Eluana Englaro que no me resisto a comentar, porque resulta difícil acumular tantas trampas lógicas en un conjunto tan breve de frases.

Decía Jorgete:

"O sea que mantener años una tortura mantenida artificialmente es menos cruel que acabar con ella..."

Dos falsedades en una frase. Se afirma, por un lado, que el mantener con vida a Eluana es una tortura (a pesar de que Eluana no precisa de ningún tipo de respirador o aparato para seguir viviendo). ¿En qué consiste esa tortura, Jorgete? Si la tortura es experimentar dolor, entonces ¿por qué Eluana Englaro no necesitaba sedantes y es ahora, al pretender matarla de hambre y de sed, cuando los médicos han empezado a suministrárselos?

La segunda falsedad es de carácter lógico. Aún suponiendo que fuera una tortura mantener a Eluana con vida, resulta que para acabar con esa tortura se la mata lentamente de hambre y de sed a lo largo de una interminable serie de días. Es decir, sería algo así como si vemos a un caballo con una pata rota y, para evitar que sufra, lo dejamos morir de hambre. ¡Está muy bien pensado, sí!

En su segundo párrafo, Jorgete recurre a la descalificación del supuesto contrario, como medida preventiva antes de entrar en materia:

"Leo la noticia de que el fundador de los legionarios de Cristo, prototipo hasta hace nada de cristiano “comprometido”, además de un pederasta archicorrompido era bígamo. El defensor de la familia cristiana. Defensor a latigazos. A los demás claro. Puro vicio."

Con esa frase, intenta Jorgete desviar la atención del verdadero debate (¿qué le parece a usted que se deje morir de hambre y de sed a Eluana Englaro?), para centrarla no en Eluana, sino en quienes defienden a Eluana. Y además lo hace recurriendo a la típica descalificación por generalización. "Hay católicos comprometidos que son unos terribles hipócritas", nos dice Jorgete, con lo que queda flotando en el aire la insinuación de que todos los católicos comprometidos son unos terribles hipócritas y de que todas las causas que defienden los católicos son producto de una terrible hipocresía.

¿Cómo se puede contestar a semejante intento de descalificación? Se podría, por ejemplo, contestar que hay agnósticos que dicen defender los derechos individuales y que también son pederastas, archicorrompidos y bígamos. Pero eso sería caer en la trampa y desviar el debate.

Así que es mejor volver a centrar el tema. Matar de hambre y de sed a un ser humano es una aberración, y el hecho de que tal o cual católico sea de tal o cual forma no afecta en nada a los dolores a los que Eluana Englaro va a verse sometida por una serie de personas que son, precisamente, no católicos.

"Reclamo el derecho inalienable de todos a una muerte digna, decidida en todo caso por el interesado o por quienes le representen, en caso de incapacidad, padres, hijos, familia, parientes cercanos. Los médicos para ayudar y aconsejar, no para decidir a no ser que no haya nadie de la familia."

Aquí entra Jorgete en el asunto genérico de la eutanasia, recurriendo a los tópicos con los que se quiere disfrazar el asesinato de Eluana con ropajes positivos.

Primer tópico: "Reclamo el derecho a una muerte digna", dice Jorgete. ¿Entonces el morir lentamente de hambre y de sed es una muerte digna? ¡Pues prefiero morir indignamente pero de forma más rápida, qué quiere usted que le diga!

Segundo tópico: "Quien tiene que decidir es el interesado o quienes le representan". Pero es que da la casualidad de que a Eluana Englaro nadie le ha preguntado si quiere morir. Y, desde luego, si pudiera responder, ¿crees tú que elegiría ser matada de hambre y de sed durante quince días? ¿Tú crees que daría su aprobación a eso? ¿Te atreves a responder con un sí?

Por lo que respecta a lo de "quienes representen al interesado", ¿me puedes decir cuándo ha dado Eluana Englaro permiso a nadie para que autorice su asesinato? Yo, desde luego, jamás me he molestado en explicitar que quiero vivir, pero te aseguro que niego a cualquier persona el derecho a decidir que me maten. Entiendo que tú puedas pensar lo contrario, pero el caso es que Eluana no ha manifestado en ningún momento su autorización. Y la diferencia está en que dejarla vivir es una medida reversible, mientras que dejarla morir no tiene solución. Ante la duda sobre cuál es la voluntad de Eluana, ¿en qué basas el derecho de otros a tomar, en nombre de Eluana, una decisión irreversible?

"Rechazo de forma tajante a quienes deciden erigirse en jueces de lo ajeno, prestos a aumentar el sufrimiento de quienes lo padecen. No tienen el más mínimo derecho a convertir en infierno mayor la desgracia de otros y delegar en un “Dios” compuesto de maquinas de alta tecnología pudrirte en vida durante veinte años mientras tu familia lo sufre y contempla."

De nuevo una falsedad, la de las "máquinas de alta tecnología" (Eluana no las necesita para vivir). Pero ahora adornada con una apelación al sufrimiento de la familia (¿entonces es el sufrimiento de la familia el que queremos abreviar, no el de Eluana?). Y todo culminado en una acusación al contrario de lo mismo que uno hace: "Rechazo a los que se erigen en jueces de lo ajeno", dice Jorgete. ¡Pero oiga, si son ustedes los que se han erigido en jueces de lo ajeno, decretando para Eluana una pena de muerte que ella no ha solicitado!. "Rechazo a quienes están prestos a aumentar el sufrimiento de quienes lo padecen". ¡Pero oiga, si son ustedes los que han decidido matar de hambre y de sed a un ser humano, obligando a suministrar sedantes a quien hasta ahora no los necesitaba!

"Y mi hastío a quienes como argumento confunden lo que digo con un pretendido asesinato de estado. ¿Que tiene que ver el derecho a una muerte digna elegida por la persona a que el estado se convierta en matadero como pretenden?"

Otra vez la apelación a la muerte digna. De nuevo eludiendo el asunto fundamental: ¿se puede matar de hambre y de sed a un ser humano, Jorgete? ¿Qué te parece el caso concreto de Eluana, a quien no mencionas ni una sola vez en tu post?

"Amor, caridad, apoyo al que sufre, comprensión, empatía, eso que tanto se predica. Y menos fundamentalismo teocrático."

O sea, que quien ha aportado amor, comprensión, caridad, apoyo y empatía a Eluana no son las monjas que han estado cuidándola durante años, sino quienes ahora han decidido matarla de hambre y de sed. ¡Toma ya! Y los que piensen lo contrario son unos fundamentalistas teocráticos.

Pero he re reconocer que lo que más me gusta del post de Jorgete es la última frase, muy en línea con ese intento de "descalificar", por católico, a todo aquel que se oponga al asesinato de Eluana. Dice Jorgete, muy solemne:

"También los agnósticos tenemos derechos."

Fíjate si estoy de acuerdo con esa frase, Jorgete, que yo también soy agnóstico. Y muy celoso de mis derechos. Y es precisamente porque soy agnóstico que desde aquí denuncio a quienes quieren asesinar a Eluana. Es precisamente porque soy agnóstico que desde aquí digo que considero indignos de llamarse seres civilizados a quienes son capaces de dejar morir de hambre y de sed a una persona. Es precisamente porque soy agnóstico que desde aquí manifiesto mi desprecio por quienes utilizan a Eluana para tratar de sacar adelante un debate, el de la eutanasia, que saben que hoy por hoy lo tienen perdido. Es precisamente porque soy agnóstico que niego a todo el mundo el derecho a decidir sobre una vida ajena.

Si me opongo a la pena de muerte, o al aborto, o a la eutanasia, es, precisamente, porque soy agnóstico, Jorgete. Es el ser agnóstico lo que me lleva a considerar la vida humana como sagrada, precisamente porque creo que no tenemos otra. Si no hay un más allá, esta vida lo es todo, y nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro ser humano, salvo en legítima defensa.

Así que no utilices argumentos tan baratos, Jorgete, como el de que "los agnósticos tenemos derechos". No te arrogues una representación que no tienes, porque también yo soy agnóstico.

Aunque, viendo que es la Iglesia Católica la que defiende esa vida que es la única en la que yo creo; viendo que quienes atacáis a la Iglesia Católica lo hacéis defendiendo algo tan aberrante como dejar que un ser humano muera de hambre y de sed; viendo que es la Iglesia Católica la que se pone sistemáticamente del lado del débil (el no nacido, el que está en coma); viendo que son católicos los que están sistemáticamente trabajando al lado del pobre, del hambriento, del que sufre... pues te confieso que soy un agnóstico que cada día se siente más católico de corazón.

Porque, exista o no un más allá, lo que veo es que es la Iglesia Católica, y no quienes la atacáis, la única que trata de hacer que el "más acá" sea un poco más humano.

Y ahora, Jorgete, te agradecería que me respondieras directamente a la pregunta fundamental del caso. De agnóstico a agnóstico: ¿qué te parece exactamente el hecho de que se deje morir de hambre y de sed a Eluana, Jorgete?
 

La tortura como forma de eutanasia

6 de Febrero de 2009 - 15:37:23 - Luis del Pino - 263 comentarios

Italia se estremece estos días con un nuevo caso similar al de Thierry Schiavo, la mujer en coma a la que se dejó morir de hambre y de sed en 2005 en Estados Unidos, a petición de su marido y en contra de la opinión de sus padres.

En Italia, la nueva víctima de las campañas de promoción de la eutanasia se llama Eluana Englaro. Esos que dicen defender "el derecho a una muerte digna" han conseguido que los tribunales autoricen que Eluana muera de sed y de hambre, como Thierry Schiavo murió.

¿De verdad que es ése el futuro que nos espera? ¿Una sociedad capaz no sólo de matar a quien más débil es, puesto que no tiene manera de defenderse, sino capaz de hacerlo de la manera más inhumana y cruel posible? ¿Una sociedad capaz de dejar que una persona muera de hambre y de sed, cosa que no se haría ni con un perro? ¿Ésa es la "muerte digna" de la que hablan los nuevos Mengeles de la izquierda occidental?

Cuando veo semejante proceder no puedo evitar preguntarme qué es lo que mueve a los grupos promotores de la laicidad. ¿Qué esquemas mentales pueden llevar a alguien a defender la tortura de un ser humano, sólo para utilizar su caso con fines propagandísticos? ¿Qué es lo que puede llevar a una persona a defender la barbarie, sólo porque la Iglesia Católica se opone a ella?

Hace ya bastantes meses, el periódico El Mundo se hacía eco de un artículo, en el que se daba cuenta de los experimentos llevados a cabo en una universidad americana con personas en coma. Los experimentos demostraron que algunas de esas personas, supuestamente en estado vegetativo, eran capaces de entender lo que se les decía. Es decir, que su estado vegetativo era sólo aparente.

¿Cómo lo demostraron? Pues estudiando la respuesta cerebral ante órdenes que se le daban a esa persona en coma. En concreto, se pedía a esas personas que se imaginaran a sí mismas en su casa, saliendo de su cuarto para dirigirse al salón. Y se comprobaba (en las personas en que había respuesta) que se activaban los centros neurológicos relacionados con la visión espacial.

Se comprobó, asimismo, que no se trataba de ninguna reacción inconsciente, porque la activación de esos centros neurológicos continuaba, hasta que se pedía explícitamente a esas personas que dejaran de pensar en lo que se les había dicho.

En otras palabras, los recientes avances de la ciencia demuestran que nuestro conocimiento del estado de coma es, hoy por hoy, muy primario. Demuestran que al menos una parte de las personas en estado de coma son capaces de entender lo que se les habla, aunque no puedan darnos la más mínima señal de que nos entienden. Demuestran que puede que exista la posibilidad, en un futuro no lejano, de poder establecer comunicación con esas personas, estudiando la activación de distintas zonas del cerebro. Demuestran que quizá los futuros avances nos permitan rescatar a ciertas personas del coma. Demuestran, en fin, que un ser humano en coma sigue siendo un ser humano, capaz en muchos casos de oír y, con toda probabilidad, de sufrir.

Son seres humanos. Como ése al que se va a dejar morir de hambre y de sed en Italia, a mayor gloria de quienes disfrazan con la etiqueta de "muerte digna" lo que no es otra cosa que la defensa de un siniestro negocio de promoción de la muerte, y de recorte de las libertades y de los derechos humanos.

Los laicistas pueden estar satisfechos. Seguramente se apuntarán un nuevo tanto sobre la Iglesia Católica. Aunque sea a costa de que Eluana Englaro sufra una muerte atroz, después de una lenta agonía de dos semanas de duración.

¿De verdad vivimos en una sociedad civilizada?

Creo que no. No creo que pueda calificarse de civilizada a una sociedad que permite la institucionalización de la tortura.

Hassan El Haski

5 de Febrero de 2009 - 19:46:50 - Luis del Pino - 95 comentarios

Hassan El Haski fue en su día presentado por la Fiscalía, en el juicio del 11-M, como uno de los autores intelectuales de la masacre de Madrid, pero el tribunal presidido por Gómez Bermúdez decidió absolverle de esas acusaciones, siendo condenado simplemente por pertenencia a organización terrorista, sin relación directa con el atentado del 11-M.

Posteriormente, El Haski fue entregado a Marruecos, para ser juzgado por su posible participación en los atentados de Casablanca. Aquella entrega originó un considerable revuelo en las asociaciones de víctimas, porque algunos medios de comunicación informaron, erróneamente, de que Hassan El Haski iba a cumplir su pena en una cárcel marroquí. Eso no era así: se trataba de una simple entrega temporal durante seis meses, el tiempo necesario para que El Haski fuera sometido a juicio.

Ahora, un tribunal marroquí acaba de absolver a Hassan El Haski de los cargos relativos a la participación en los atentados de Casablanca. Con lo cual se termina de desdibujar el papel de alguien a quien los medios defensores de la versión oficial y la propia Fiscalía presentaron en su día, sin el más mínimo pudor, como el jefe del movimiento terrorista Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM).

Cada día que pasa, cada nuevo dato que vamos conociendo, no hace sino confirmar que a la opinión pública española se le presentó a una serie de desgarramantas con careta de Osama Ben Laden, para que ejercieran de cabezas de turco con las que tapar la verdadera autoría de los atentados del 11-M y con las que maquillar de islamismo un atentado que no tiene nada de islamista. Resulta curioso releer, a fecha de hoy, el escrito de acusación presentado al comienzo del juicio del 11-M por la Fiscalía y ver en qué ha quedado esa acumulación de datos falsos, de imputaciones infundadas, de indicios que parecen sacados de una película de serie B sobre terrorismo islamista: después de los juicios celebrados hasta la fecha, toda esa parafernalia ha quedado reducida prácticamente a nada. Si las víctimas querían Justicia, la Justicia no ha sido capaz, desde luego, de proporcionársela.

¿Qué tiene que suceder ahora? Presumiblemente, habrá una apelación de la fiscalía marroquí contra la absolución de El Haski, con lo que es posible que la resolución definitiva de ese juicio se demore en torno a un mes más. Pero después (e independientemente de si resulta condenado o no) Marruecos debe devolver a Hassan El Haski a España, para que termine de cumplir su condena, y tiene hasta el mes de abril para hacerlo.

Aunque el abogado de Hassan El Haski haya anunciado que piensa solicitar que su defendido no sea devuelto, es imposible que El Haski no vuelva a España. Marruecos no tiene otra salida legal que devolverlo a nuestro país antes del plazo marcado.

Los hilos cortados

2 de Febrero de 2009 - 14:31:42 - Luis del Pino - 395 comentarios

Hablábamos ayer del tema de la manipulación de pruebas y de las infinitas manipulaciones que se produjeron durante la investigación del 11-M.
 
Pero, de cara a comprobar cómo la versión oficial del 11-M no es otra cosa que una inmensa operación de intoxicación, en ocasiones hay algo que resulta todavía más elocuente que las manipulaciones de pruebas constatadas. Me refiero, concretamente, a los "proyectos de manipulación", es decir, a esos intentos de manipulación que, por un motivo u otro, no llegaron a cuajar, pero que dejaron un significativo rastro en el sumario.
 
Las investigaciones del 11-M están llenas de "hilos cortados", que reflejan el intento de introducir determinadas "pruebas" o de dejar abiertas determinadas puertas, aunque posteriormente esos "hilos" serían abandonados y desaparecerían del sumario, para sumergirse en el más oscuro de los olvidos.
 
Dentro de la serie de los "hilos cortados", es decir, de las operaciones de cobertura de la versión oficial que no llegaron a cuajar, hay una especialmente curiosa, porque no se sabe muy bien, al examinarla, qué fue lo que indujo a cortar ese hilo. No se sabe muy bien si se abandonó porque alguien se lo pensó mejor, si fue porque algún torpe metió la pata o si se dejó de lado ese hilo como parte de algún pacto que los distintos sectores implicados en la investigación alcanzan a finales de abril de 2004.
 
Ese "hilo cortado" al que me refiero está relacionado con los teléfonos Trium.
 
Como ya sabe el lector, la versión oficial sostiene que las bombas de los trenes se activaron con teléfonos móviles Mitsubishi Trium MT-360 (que tenían el nombre comercial T-110). Jamás apareció ningún fragmento de esos teléfonos en los trenes, pero, como la mochila de Vallecas contenía un Trium de ese modelo, lo que nos vendieron es que las bombas del 11-M utilizaban un Trium.
 
Según la versión oficial, una empresa llamada Telefonía San Diego compró una partida de 200 teléfonos Trium MT-360 en octubre de 2003, vendiendo a continuación 80 de esos teléfonos a unos hindúes, propietarios de la tienda Bazar Top. A su vez, se supone que esos hindúes vendieron a los terroristas del 11-M un número indeterminado de esos Trium a primeros de marzo de 2004.
 
Ya hemos demostrado hasta la saciedad que toda esa historia es una completa ficción. Hemos demostrado, por ejemplo:
  • que el libro de caja de los hindúes fue rehecho (probablemente para introducir las anotaciones de venta de los Trium);
  • hemos demostrado (en realidad, lo hizo el propio juez Bermúdez durante el juicio del 11-M) que los únicos números de serie telefónicos que los hindúes anotaron en su libro diario son, precisamente, los de las supuestas bombas del 11-M (lo que apunta a que esa anotación fue hecha por encargo);
  • hemos demostrado que no hay reflejo de la compra de esos Trium en la contabilidad de los hindúes de Bazar Top;
  • hemos demostrado que hay discrepancias entre los números de serie supuestamente comprados, los supuestamente liberados y los supuestamente activados en Morata de Tajuña, ...
Lo único que nos falta por saber, en realidad, es el nombre y apellidos de quien le dijo a los hindúes que realizaran falsas anotaciones en sus libros de contabilidad.
 
Pero hay otro aspecto curioso relacionado con esos Trium que cae directamente dentro de la categoría de lo que denominamos "hilos cortados". Y me refiero, concretamente, al carácter obsoleto de esos móviles.
 
El Trium MT-360 era un teléfono que ya resultaba muy antiguo a finales de 2003. Se trata de un modelo que la empresa Mitsubishi empezó a comercializar a principios de 2002, así que resulta bastante poco comprensible que Telefonía San Diego comprara una partida de 200 de esos teléfonos en octubre de 2003. O que los hindúes adquirieran 80 de esos teléfonos a continuación. Todas las personas a las que hemos podido consultar del sector de la telefonía nos dicen lo mismo: ese teléfono tenía muy mala salida a finales de 2003 y principios de 2004, porque estaba obsoleto.
 
Le estuvimos dando vueltas durante un tiempo al asunto de cómo demostrar que, en efecto, el Trium era un teléfono obsoleto. Y, en un momento determinado, se nos ocurrió que había una forma muy sencilla: examinando los datos telefónicos del propio sumario del 11-M.
 
El sumario del 11-M contiene miles de páginas de datos telefónicos, donde se incluyen no sólo las llamadas realizadas, sino también los números de serie de centenares y centenares de teléfonos usados por las personas de la trama y por otras personas relacionadas con ellas.
 
Así que pensamos que podíamos examinar los números de serie de esos varios centenares de teléfonos y ver cuántos Trium MT-360 aparecen. Eso nos indicaría si era un móvil obsoleto o no.
 
Y, en efecto, comprobamos que entre todos esos teléfonos analizados en el sumario sólo aparece un único Trium MT-360 (dejando aparte los de Morata). Es decir, sólo pudimos encontrar una única persona, entre centenares de ellas, que hubiera utilizado un Trium MT-360 para hacer llamadas telefónicas.
 
Pero lo curioso es quién era esa persona y las circunstancias en las que estuvo empleando ese teléfono. Porque el individuo que estuvo usando un Trium MT-360 para realizar llamadas es... Mohamed Bouharrat, uno de los condenados en el juicio. Concretamente, Bouharrat estuvo utilizando un Trium MT-360 con IMEI 35082235048557-2 los días 4 y 5 de abril de 2004, es decir, los dos días siguientes a la explosión de Leganés. Nunca antes había utilizado ese Trium y nunca después volvió a utilizarlo.
 
Los datos telefónicos muestran que la tarjeta de Bouharrat 636658809 fue usada (supuestamente) en ese Trium durante esos dos días. El día 4 de abril se estuvo empleando entre Fuenlabrada y Getafe. El día 5, los datos de posicionamiento señalan que ese teléfono estuvo en Leganés a las 10:15 de la mañana y que por la tarde hizo un viaje desde Madrid a Gandía, llegando a las 21:43. Estando allí en Gandía recibe una llamada desde una cabina telefónica de Madrid que a su vez había mantenido comunicación después del 11-M con Abderrahim Zbakh (otro de los detenidos, aunque no llegó a ser enjuiciado).
 
El episodio entero apesta a montaje: un señor que no ha utilizado antes ningún Trium MT-360 comienza a usar un teléfono del mismo modelo que el de las supuestas bombas del 11-M al día siguiente de la explosión de Leganés. Y además, para que quede clara la vinculación con los hechos, utiliza ese teléfono, entre otros lugares, en Leganés. ¡Qué providencial!
 
Como elemento incriminatorio contra Bouharrat hubiera estado curioso. Por menos que eso, a algunos los han empapelado. Sin embargo, ese teléfono jamás llegaría a aparecer físicamente (no consta como incautado en ningún registro). Ni nadie le llegaría nunca a preguntar a Bouharrat de dónde había sacado un teléfono igual al de las bombas. Ni la Fiscalía ni los informes policiales llegarían nunca a usar el dato de que Bouharrat estuvo empleando un teléfono del mismo modelo que los de las bombas.
 
¿Por qué jamás se llegó a tirar de ese hilo? ¿Por qué se convirtió en uno más de los infinitos "hilos cortados", renunciando los investigadores a ver dónde les llevaba esa conexión? No sabemos la respuesta a esas preguntas. Aunque sí que podemos avanzar una hipótesis de cómo se cortó aquel interesante hilo.
 
Porque resulta que el número de serie de ese Trium MT-360 supuestamente usado por Bouharrat para llamar por teléfono los dos días siguientes a la explosión del piso de Leganés no figura entre la lista de 200 Trium comprados por la empresa Telefonía San Diego.
 
¿De dónde salió entonces ese Trium? ¿Dónde lo compró supuestamente Bouharrat, o quién se lo suministró?
 
Un bienpensado diría que, al no constar en esa lista de 200 terminales de Telefonía San Diego, nadie se molestó en indagar acerca del origen del único Trium MT-360 usado para realizar llamadas telefónicas en todo el sumario del 11-M.
 
Pero, teniendo en cuenta que la lista de 200 Trium de Telefonía San Diego se aporta al sumario en mayo de 2004 (es decir, después de esas fechas en que Bouharrat estuvo supuestamente usando su Trium y después incluso de la detención de Bouharrat), algún malpensado podría sostener que el hecho de que el Trium de Bouharrat no figure en esa lista de 200 teléfonos es consecuencia, y no causa, del "corte del hilo".
 
¿Qué fue primero? ¿La decisión de cortar el hilo o la elaboración de la lista de 200 teléfonos?

Manipulación de pruebas

1 de Febrero de 2009 - 13:05:38 - Luis del Pino - 104 comentarios

Curioso el artículo de José María Irujo hoy en El País, en el que da cuenta de una sentencia de la Audiencia Nacional donde se afirma que la Policía manipuló pruebas para tratar de inculpar a varios sirios en una trama de financiación de Al Qaeda.

En concreto, la sentencia a la que alude Irujo señala que la Policía remitió al juez Ismael Moreno un informe con unas fotocopias de cheques bancarios librados a nombre de Mohamed Galeb Kalaje. Pero, antes de enviar el informe al juez, taparon con una tira de papel blanco una nota manuscrita de un empleado del Barclays Bank en la que se aclaraba: "Pedidos informes a La Caixa nos confirman que el dinero proviene de asuntos totalmente legales". Es decir, se ocultó al juez un dato que confirmaba que esos cheques no estaban relacionados con ninguna trama de financiación irregular

Como consecuencia, varias personas fueron procesadas. Y ahora la Audiencia Nacional las absuelve, poniendo de relieve la manipulación realizada.

Como digo, resulta curioso el artículo de El País, puesto que la pregunta que inmediatamente surge es: ¿y qué otros datos o pruebas han sido manipulados en los informes policiales en relación con el terrorismo islamista en España?

Más concretamente: ¿cuántas veces se han manipulado datos o evidencias en el caso del 11-M para intentar "demostrar" la culpabilidad de alguno de los acusados de la masacre de Madrid?

Quienes han seguido las investigaciones a través de este blog conocen muchos ejemplos de escandalosa manipulación de los informes policiales del 11-M. Por ejemplo, cuando se atribuyó falsamente a Jamal Zougham la comercialización de unas tarjetas telefónicas que, en realidad, habían sido comercializadas por un tal Abdulkhalek Al Jondi. O, por ejemplo, cuando se le presentó al juez Del Olmo un falso testigo chileno para tratar de apuntalar la historia del Skoda Fabia. O, si nos remontamos a lo sucedido en el juicio del 11-M, el escandaloso episodio de la supuesta formación militar en explosivos de Mohamed El Egipcio. Los ejemplos serían innumerables.

Lo que me hace gracia es que un medio de comunicación que ha ignorado sistemáticamente todas las evidencias de manipulación que hemos ido poniendo sobre la mesa en relación con el 11-M, a pesar de que eran sangrantes, publique ahora las pruebas de que han existido manipulaciones en lo referente a la investigación del fenómeno del terrorismo islamista.

Igual que me hace gracia que la misma Audiencia Nacional que ha aceptado sin pestañear las manipulaciones en el caso del 11-M (llegando a afirmar que la instrucción judicial y policial había sido impecable, a pesar de las escandalosas evidencias en contra) se descuelgue ahora con esa clara denuncia de una manipulación policial que, comparada con las del 11-M, es casi de risa.

En cualquier caso, se trata de un artículo, el de José María Irujo, muy recomendable.

Una última observación: en el artículo se señala que la sentencia denuncia la manipulación de pruebas realizada, pero no identifica al responsable de esa manipulación. Espero que eso no quiera decir que se renuncia a exigir responsabilidades a quien ha realizado esa manipulación. Porque sería terrible que ocultar datos a un juez no tenga ninguna consecuencia, ¿verdad?

Sería tanto como reconocer que los ciudadanos estamos indefensos frente a ese tipo de manipulaciones.

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