31 de Enero de 2009 - 14:42:16 - Luis del Pino - 99 comentarios
En principio, hubiera dicho que no sé qué me indigna más.
Si que alguien como Leopoldo Barreda se dedique a intentar desprestigiar a María San Gil delante de María Antonia Iglesias, como denuncia Regina Otaola en su blog.
O la indecencia de esa sentencia judicial que hoy comenta Francisco José Alcaraz en su artículo y que absuelve al diario Público después de publicar éste la falsedad de que Alcaraz "vivía a costa de la AVT" (a pesar de que la sentencia reconoce que Alcaraz jamás cobró un duro de la asociación).
O que algún nazi aproveche el clima de antisemitismo desatado por la izquierda española para atacar una sinagoga en Barcelona.
O si el hecho de que la Audiencia Nacional, al mismo tiempo que sigue negando a las víctimas información sobre el 11-M, se dedique a investigar a un ex-ministro de defensa israelí a instancias, precisamente, de un colaborador de ETA que, además, tanto hizo por defender la versión oficial en el juicio del 11-M.
Pero, después de meditarlo, supongo que lo que más preocupante me parece es lo de María San Gil. Porque, al fin y al cabo, a estas alturas ya no me sorprende que haya jueces empeñados en seguir desprestigiando la Justicia. Ni me extraña que haya periódicos dispuestos a publicar basura a sabiendas de que lo es. Ni me parece raro que la izquierda española se haya convertido en un nido de cerebros rapados. Ni me provoca estupor verificar cómo los terroristas acusan de terrorismo a los demás.
Lo que sí me escandaliza es ver cómo el actual PP se ha convertido en el ariete de la estrategia de laminación de todos aquéllos que no estén dispuestos a permitir que la Constitución sea enterrada. Eso sí me parece terrible.
Porque el que traiciona a los suyos es capaz de hacer mucho más daño que el enemigo declarado. Y, precisamente por eso, tiene mucho menos perdón.
P.D.: Por cierto, ya que el día va de infamias, mañana nos reuniremos en la Puerta del Sol para solidarizarnos con ese pueblo cubano que lleva 50 años "disfrutando" de una dictadura de izquierda. Dictadura socialista que ha conseguido, con la complicidad de toda la izquierda europea, que Cuba sea hoy uno de los países más pobres del planeta; que ha conseguido que uno de cada diez habitantes se marchen al exilio; que ha convertido la isla en una inmensa cárcel. Renuncio a preguntar cómo es posible que la izquierda española defienda a un régimen como el cubano, porque en realidad ya conocemos todos la respuesta: la izquierda española defiende a Castro por la simple razón de que le consideran un ejemplo a seguir.
30 de Enero de 2009 - 10:09:26 - Luis del Pino - 107 comentarios
La juez del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Madrid, Cristina Fernández Gil, ha desestimado la demanda interpuesta contra el diario Público por un artículo en el que se afirmaba que Francisco José Alcaraz había vivido "a costa de la AVT".
La sentencia reconoce textualmente que "está acreditado que el Sr. Alcaraz no percibió sueldo ni dieta fija de la Asociación", a pesar de lo cual la jueza considera que no atenta contra el honor de Francisco José Alcaraz decir que éste vivía "a costa" de la AVT. Y lo argumenta diciendo que, al fin y al cabo, la asociación le pagaba los desplazamientos, la comida y el alojamiento cuando tenía que ir a un sitio u otro para realizar sus labores de presidente de la AVT.
O sea que, según la jueza Fernández Gil, para que no se pudiera decir que Alcaraz vivía "a costa de la AVT", no basta con que trabajara gratis para la asociación, sino que además hubiera sido necesario que se hubiera pagado él de su bolsillo todos los gastos que su labor de presidente llevara aparejados. ¡Impresionante!
Aunque a lo mejor ni siquiera hubiera bastado. Porque también argumenta la jueza que el decir que vivía "a costa de la AVT" no atenta contra el honor de Alcaraz porque éste, por ejemplo, tenía otros ingresos derivados de su relación con la AVT, como las conferencias y mesas redondas en que participaba. O sea que, según la jueza, para que no se pudiera decir que Alcaraz vivía "a costa de la AVT" no habría bastado con que trabajara gratis, sino que hubiera debido pagarse todos los gastos de su bolsillo y, además, renunciar a cobrar nada de nada de otras instancias distintas de la AVT. ¡Espectacular!
Sin embargo, tampoco habría bastado con eso. Porque el tercer argumento que la jueza utiliza para decir que no es difamatorio afirmar que Alcaraz vivía "a costa de la AVT" es todavía peor. Dice la jueza que Alcaraz, al fin y al cabo, "por su plena dedicación (a la asociación) no podía ocuparse debidamente de su negocio" (sic), de donde supongo que la buena señora deduce que de algo tendría que vivir. O sea, que el hecho de que Alcaraz trabajara gratis para la asociación, descuidando así su propio negocio, es un argumento que justifica, a ojos de la jueza, que se diga que vivía "a costa de la AVT". ¡Chapeau!
Pero no es sólo la argumentación lo que es perverso.
La señora jueza no menciona, por ejemplo, que Alcaraz se hizo poner en la sede de la AVT una cama en una habitación, para que la asociación no incurriera en gastos de hotel cada vez que venía a Madrid.
Como tampoco menciona que los gastos medios (desplazamientos, manutención, comidas) en que Alcaraz incurrió mientras estuvo al frente de la AVT no llegan a los 20 euros al día.
Como tampoco menciona que la práctica totalidad de conferencias y mesas redondas en las que Alcaraz participaba no tenían ni la más mínima remuneración.
Como tampoco menciona que Alcaraz se encontró con una asociación en quiebra que debía millones de euros y dejó unas cuentas saneadas y con un impresionante colchón en el banco.
Como tampoco menciona que de lo que Alcaraz estuvo viviendo mientras trabajaba en la AVT fue de irse comiendo poco a poco su escaso patrimonio, que disminuyó en un 70% mientras ocupó el cargo de presidente de la AVT.
Como tampoco menciona que fue esa imposibilidad de seguir financiando él de su bolsillo su dedicación a la Rebelión Cívica lo que hizo que Alcaraz no pudiera presentarse a la reelección como presidente de la AVT.
Probablemente, la jueza no menciona ninguno de esos "pequeños detalles" porque ni siquiera los conoce. Porque Francisco José Alcaraz ni siquiera fue llamado a declarar en ese juicio. Ni los abogados de la actual dirección de la AVT le citaron, ni parece ser que nadie en ese juicio tenía ningún interés en conocer lo que pudiera decir. La actual dirección de la AVT ni siquiera ha sido capaz de hacer alguna declaración en apoyo de su ex-presidente. Ellos sabrán por qué. Como también sabrá por qué actúa como actúa don Daniel Portero, que sí que acudió a declarar en ese juicio, pero en favor del diario Público.
Felicito desde aquí a la jueza, doña Cristina Fernández Gil. Señora, ha contribuido usted de manera decisiva, con su esclarecedora sentencia, al intento de desprestigiar a un hombre honesto. Que le vaya bonito.
28 de Enero de 2009 - 15:16:56 - Luis del Pino - 126 comentarios
El Tribunal Supremo acaba de dejar sin efecto otro artículo de la Constitución. Nuestra norma fundamental, aprobada en referéndum, afirma en su artículo 27.3:
"Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones".
Dicho precepto constitucional fue violentado por el actual gobierno socialista, imponiendo una asignatura, la de Educación para la Ciudadanía, que usurpaba, en nombre del Estado, la educación moral de los niños.
Ante ese desafuero, que significa denegar a los padres un derecho constitucionalmente reconocido, decenas de miles de padres se negaron a acatar la norma, objetando la participación de sus hijos en la asignatura de Educación para la Ciudadanía.
Ahora, el Tribunal Supremo viene a convalidar esa merma de derechos constitucionales, denegando a los padres el derecho a objetar.
Es decir, que en España se podía en su día objetar para no hacer el servicio militar, por razones de conciencia. Pero objetar para que a tus hijos no los eduquen según normas morales con las que estás en desacuerdo no es posible, según el Tribunal Supremo.
Estamos asistiendo, desde hace cinco años, a una demolición de la Constitución por la vía de los hechos consumados. Demolición impulsada desde el Gobierno, pero consentida desde la Oposición. Demolición destinada a imponer, sin referéndum previo, una reforma de nuestra Norma Fundamental en sentido laicista y nacionalista, por el procedimiento de aprobar leyes de menor rango que la contradicen.
Creo que la lección está clara ¿no? Si es usted católico, o si cree en la nación española, está usted fuera del sistema y no goza usted de los mismos derechos que los demás.
Tomamos nota.
27 de Enero de 2009 - 12:35:51 - Luis del Pino - 86 comentarios
Ahora resulta que Zapatero no se quedó sentado al paso de la bandera americana, no prometió el pleno empleo en la campaña electoral, no negó antes de las elecciones que hubiera una profunda crisis en nuestra economía y no ha dado ningún dinero a los bancos. Con un par.
España se merecía, según Rubalcaba, un gobierno que no mienta. Y resulta que lo que ha conseguido es un gobierno para el que la mentira es una forma de vida. No es que Zapatero mienta, es que lo hace de forma sistemática. Y ni siquiera se molesta en hacerlo con un poco de estilo. ¿Para qué, si hasta el momento todo le sale gratis?
A quien no nos sale gratis es a nosotros, que por lo pronto vamos a perder el fondo de reserva de las pensiones comprando esa deuda pública española que nadie va a querer. Cuando quebremos, no quedará ni para los pensionistas. Así que vayan atándose los machos.
Pero no es sólo Zapatero el que ha hecho de la mentira un auténtico modus vivendi. Ayer. el periódico El País nos regalaba la noticia de que los espías de Granados requisaron un dossier sobre Granados. Realmente espectacular.
Si la noticia que El País publicaba ayer fuera cierta, eso indicaría que alguien se había dedicado a elaborar un dossier sobre Granados. Y, evidentemente, cabe suponer que no habría sido el propio Granados el que se dedicara a espiarse a sí mismo. Así que la única conclusión posible es que, en el mejor de los casos para El País, al menos tendría que haber dos equipos de espías diferentes: los que se dedicarían a espiar por orden de Granados y los que se dedican a espiar a Granados. Lo cual, en sí mismo, ya revelaría una utilización torticera de la información por parte de El País, que desde el primer momento pretendió vendernos la existencia de una única y siniestra trama de espías, al servicio del consejero Granados.
Eso, decimos, en el mejor de los casos para El País, porque resulta que de lo único que tenemos pruebas hasta el momento es del espionaje a Granados y González, los dos consejeros de Esperanza Aguirre. Todavía está El País por publicar algún tipo de prueba de que Granados ordenó que se espiara a algún otro político. Y, mientras no las publique, lo único constatado es que la víctima del espionaje es el propio gobierno de Aguirre. Y al parecer, como revela hoy El Mundo, la cúpula del PP tendría alguna información interesante que aportar respecto al caso. Ya se demora Rajoy en confirmar si es verdad que alguien le pasó dossieres sobre consejeros de la Comunidad de Madrid. Igual que se demora Rubalcaba en decirnos desde cuándo tenía constancia de la existencia de esos dossieres.
Por lo pronto, quien único ha actuado de manera lógica hasta el momento es el gobierno de la Comunidad de Madrid, que ha puesto los hechos en conocimiento de la Fiscalía nada más destaparse el caso. Fiscalía, por cierto, que ha considerado que existen indicios de delito en el espionaje a los consejeros de la Comunidad. Sería interesante saber quién espiaba a Aguirre y a los suyos.
25 de Enero de 2009 - 22:58:05 - Luis del Pino - 127 comentarios
Cuenta Herbert Lottman en su minuciosa, y maravillosa, biografía de Albert Camus la gran influencia que tuvo la cuestión árabe en la expulsión de Camus del Partido Comunista.
A mediados de la década de 1930, en Argelia convivían unos 900.000 colonos franceses con 6 millones de musulmanes, que en todos los aspectos de la vida eran ciudadanos de segunda. Carecían, para empezar, de derecho de voto.
El Partido Comunista Francés (como parte de la estrategia de fomento de los movimientos nacionalistas y descolonizadores, marcada desde Moscú) había venido preconizando una equiparación gradual de derechos para la población musulmana de Argelia. Y Camus apoyaba de todo corazón esas pretensiones, no tanto por disciplina de partido, cuanto porque esa actitud cuadraba con su propio concepto de justicia. Camus y los miembros de su célula fueron particularmente activos a la hora de intentar atraer a los musulmanes de Argel a las filas del Partido Comunista.
Con la llegada del Frente Popular al gobierno de París, el Ministro de Estado, Maurice Viollette, que había sido gobernador general de Argelia, elaboró un proyecto de ley para dotar de derechos de ciudadanía a los musulmanes de Argelia que cumplieran una serie de requisitos. El proyecto, presentado en diciembre de 1936 y que contaba con el apoyo del presidente del gobierno León Blum, fijaba unas condiciones tan restrictivas para la adquisición de la ciudadanía que sólo unos 20.000 musulmanes (el 0,3% de la población) podría beneficiarse de la medida. Pero, aún así, el proyecto de ley Blum-Viollette puso en pie de guerra a los colonos franceses, que se movilizaron en contra de su aprobación.
Así y todo, el proyecto habría salido adelante, de no ser porque Moscú decidió variar de estrategia y poner en marcha un proceso de acercamiento a los partidos de izquierda moderada, con el fin de crear un "frente unido contra el fascismo". Y, de cara a ese proceso de convergencia, se dio orden de abandonar el apoyo a los movimientos de corte descolonizador, dado que ese apoyo podía entorpecer el acuerdo con otras fuerzas políticas. Y así, de la noche a la mañana, pocos meses después de presentado a debate el proyecto de ley Blum-Viollette, se tomaron una serie de medidas tendentes a desarticular las organizaciones nacionalistas más combativas, como la ENA argelina.
Fue ese viraje de 180 grados, ordenado directamente por Moscú, lo que Camus se negó a acatar. Le parecía de todo punto inaceptable que el Partido Comunista Francés dejara en la estacada a musulmanes argelinos simplemente porque Moscú así lo había dictado. Y eso motivó su expulsión del partido a mediados de 1937.
En cuanto al proyecto Blum-Viollette, siguió su trámite en las cámaras legislativas francesas. Pero ni el Partido Comunista Francés tenía ya el menor interés en el tema, ni el gobierno de León Blum se vio con fuerzas para enfrentarse al furor de los colonos.
Éstos, especialmente sensibles a la propaganda de las organizaciones fascistas, salieron en masa por las calles de Argel al grito de "Muera Blum" y "Mueran los judíos", ya que achacaban a los políticos judíos franceses, empezando por el propio Blum, el estar detrás de esa medida que venía a socavar el muro de sus privilegios. Finalmente, el proyecto Blum-Viollette sería abandonado a principios de 1938, después de ser rechazado por el Senado francés.
Qué ironías tiene la Historia, ¿verdad? En 1937, muy poco antes de que los campos de exterminio empezaran a funcionar a pleno rendimiento en Alemania, los colonos franceses marchaban por las calles de Argel pidiendo la muerte para los judíos porque, según ellos, los judíos querían otorgar el derecho de voto a los árabes. Setenta años después, manifestantes en toda Europa atacan de nuevo a los judíos, acusándoles de querer exterminar a los árabes. ¡Cómo cambian las cosas!
Sólo hay una cosa que parece no cambiar nunca: pase lo que pase, siempre hay algunos para los que la culpa de todo la tienen los judíos. ¡Es tan socorrido tener a alguien a quien poder culpar de todos los males!
P.D.: Cuenta también Herbert Lottman, en su biografía de Albert Camus, otra anécdota particularmente hermosa. A la muerte de Camus, entre sus papeles se encontró un horóscopo enormemente detallado, en el que podía leerse: "La obra que te dará la inmortalidad se sitúa entre 1960 y 1965". Albert Camus falleció el 4 de enero de 1960. Acababa de empezar a escribir "Le premier homme".
24 de Enero de 2009 - 15:05:10 - Luis del Pino - 59 comentarios
¡Pero hombre! ¡Esas cosas no se hacen!
Después de cinco días dándonos la murga con el "servicio de inteligencia" organizado por Esperanza Bond, el redactor de El País firmante de las informaciones se presenta ayer ante la Fiscalía y se desdice de sus imputaciones al gobierno regional.
A la salida de su declaración, Francisco Mercado informó de que había entregado al fiscal Moix las pruebas de que habían existido seguimientos a distintos personajes del gobierno de Aguirre y del ayuntamiento de Gallardón. Y se puso muy melodramático para decir que esos seguimientos podrían destruir familias y no deberían tolerarse. Pero, al ser preguntado sobre quién estaba detrás de esos seguimientos, va y se descuelga con la sorprendente afirmación de que nunca ha dicho que Esperanza Aguirre o sus consejeros hubieran ordenado esas labores de espionaje.
O sea, que El País se ha pasado cinco días vendiendo a bombo y platillo que los del PP se dedicaban a espiarse a sí mismos, y a la hora de la verdad se ponen de perfil y de lo dicho, nada.
¡Pues nos ha dejado usted con la miel en los labios, hombre, cuando ya estábamos todos entusiasmados con la película de espías! ¡Ahora tenemos que ponernos a pensar por nosotros mismos en las distintas posibilidades, y eso fastidia mucho, caballero!
Por ejemplo, una posibilidad sería que, en efecto, los del PP se dediquen a espiarse unos a otros, como El País ha venido insinuando. Aunque, en ese caso, llama la atención que no se dediquen también a espiar a alguno de los del otro bando. Puestos a organizar servicios de espionaje, ¿no resultaría natural que también se hubiera indagado en la vida de algún miembro del PSOE regional? Sin embargo, los nombres que hasta el momento conocemos de las "víctimas del espionaje" son todos del PP. De distintas facciones o clanes, pero del PP. Lo cual, así entre nosotros, suena un tanto rarito. A lo mejor El País tiene también dossieres sobre miembros del PSOE, recopilados por ese CNI madrileño, pero por el momento nada sabemos del tema.
La segunda posibilidad, insinuada por González Pons en unas recientes declaraciones, es que hubiera sido alguien de los propios servicios del estado el que se hubiera dedicado a recabar información sobre distintos miembros del PP. Al ser preguntado ayer Rubalcaba por el tema, se descolgó con un chiste fácil sobre "Mortadelo y Filemón" que no le quedó precisamente natural. No está en sus horas más brillantes el ministro. Dijo luego Rubalcaba, muy solemne y campanudo, que las Fuerzas de Seguridad del Estado no se dedican a espiar a los ciudadanos, con lo cual casi me caigo de la silla del ataque de risa. Desde el caso de las escuchas de La Vanguardia, hasta los seguimientos a Pizarro, nuestra historia democrática está plagada de historias de seguimientos, de escuchas y de espionaje a distintos ciudadanos. Historias que, curiosamente, siempre se han desarrollado con el PSOE en el gobierno y siempre han tenido como víctimas a personas que, por una razón u otra, molestaban al PSOE.
Tenemos, por tanto, que los antecedentes históricos apuntan al PSOE, que las víctimas del espionaje son del PP y que la filtración se produce a El País.
En consecuencia, ¿cuál de las dos posibilidades parece más verosímil? ¿Es el PP el que ha estado espiándose a sí mismo en la Comunidad de Madrid? ¿O es, como siempre, el PSOE el que ha estado sirviéndose de complacientes funcionarios (trabajen para la Comunidad de Madrid o trabajen para otros) para espiar al PP?
Yo desconozco la respuesta. Pero esperaba que quien sí la conociera fuera el redactor de El País. Y resulta que tampoco es así.
Que conste que estoy dispuesto a creer que El País tiene razón y que el gobierno de Esperanza Aguirre se dedica a espiar a sus propios consejeros, pero me gustaría que El País nos regalara con alguna prueba, por pequeña que sea. Con una prueba no de que han existido seguimientos, sino de quién los ha ordenado.
Porque, en ausencia de esas pruebas, me resulta un tanto incómodo (desde el punto de vista intelectual) aceptar la tesis de que el responsable de esos seguimientos sea, precisamente, el partido que ha resultado víctima de los mismos.
Lo cual me lleva a plantearme algunas preguntas: ¿Quién ha filtrado esos informes a El País? ¿Tiene algo que ver esa filtración a El País con la lucha desatada en Caja Madrid? ¿Desde cuándo conoce el ministro Rubalcaba la existencia de esos dossieres? ¿Alguno de los funcionarios de la Comunidad de Madrid implicados en los seguimientos trabaja, o ha trabajado, para los servicios de información?
Confío en que nuestros colegas de El País continúen publicando datos sobre este interesante culebrón en los próximos días. Hay que despejar todas las incógnitas que rodean a este caso. Pero todas, todas.
En primer lugar, porque creo que sería muy saludable para nuestra democracia que se aclarara este turbio asunto. Y, en segundo lugar, porque hay que reconocer que las películas de espías son apasionantes. Casi tanto como las de Mortadelo y Filemón.
23 de Enero de 2009 - 12:30:25 - Luis del Pino - 169 comentarios
¡No me digan que la cosa no se está poniendo interesante!
Gallardón y Prisa (valga la redundancia) han lanzado una ofensiva a la desesperada contra el gobierno de Esperanza Aguirre, a cuenta de una serie de informaciones que, sin decir nada de nada, parecen insinuarlo todo.
Hasta el más despistado de los españoles, a poco que siga las noticias de actualidad, no puede evitar preguntarse qué tiene que ver esa campaña con la lucha a cara de perro por el control de una de las principales entidades financieras españolas, Caja Madrid. Como tampoco puede evitar preguntarse si en esa lucha influyen, poco o mucho, el exorbitante endeudamiento de la capital de España y la peligrosísima situación económica por la que Prisa atraviesa. Dos entidades con una gran necesidad de liquidez que aúnan fuerzas contra quien está intentando reducir la influencia que Gallardón tiene en Caja Madrid.
Aunque también es imposible dejar de preguntarse si la jugada tiene que ver con la guerra, ya desatada, por la sucesión de Rajoy. ¿Se está intentando eliminar de la carrera sucesoria a una de las candidatas mejor situadas? ¿Se está, quizá, intentando matar dos pájaros de un tiro, evitando que Esperanza Aguirre controle Caja Madrid, al mismo tiempo que se hace imposible cualquier tentación que Aguirre tenga de postularse para presidir el PP? La toma de posición de la cúpula popular, avalando por vía indirecta los ataques de Prisa y Gallardón contra Aguirre, parecen sugerir que, en efecto, ésa es la intención.
Lo cual nos lleva a concluir que podemos estar asistiendo al principio de un auténtico estallido interno del Partido Popular.
Ya es vox populi que a Rodrigo Rato le llueven las ofertas para que coja el timón del partido. Como también es vox populi que lo único que a Rajoy le queda ya es atrincherarse más o menos tiempo, pero que no va a repetir como candidato a las generales. Como también se comenta de boca en boca que este país se está yendo económicamente al garete y que el tándem gallardon-rajoyesco parece empeñado en que a Zapatero le salga gratis también ese cataclismo.
Hables con quien hables, de entre los votantes del PP, cada día encuentras a más personas que te dicen que van a votar a UPyD, que se van a abstener, que van a votar en blanco o que van a emitir un voto conscientemente nulo. Pero que en ningún caso votarían al PP mientras Rajoy siga al frente. Me siento incapaz de cuantificar porcentualmente ese sector descontento del electorado popular, pero viendo este último espectáculo prisaico-gallardonita, puedo intuir que el número de votantes díscolos, como el de parados, no va a hacer sino aumentar exponencialmente.
Lo cual plantea interesantes consecuencias, no todas ellas negativas. Me explico: estamos viviendo desde hace cuatro años un proceso de golpe de régimen permanente, dirigido a sustituir la Constitución del 78 por un modelo confederal. Pero nadie puede implantar un modelo confederal del Estado sin la aquiescencia de la derecha, porque no se puede imponer un nuevo régimen con un 40% de la población en contra. De ahí que el concurso del PP fuera imprescindible para que el electorado popular fuera aceptando paulatinamente que "los tiempos han cambiado". A eso se debía el apoyo del PP, en la pasada legislatura, a los nuevos estatutos autonómicos que legitimaban al estatuto catalán. A eso se debía la insistencia de Rajoy en que el PP apoyaba y apoya la política "antiterrorista" del gobierno. A eso se debía la inacción del PP en tantos temas, inacción que tanto desesperaba a sus votantes. Había que dejar a Zapatero llevar a cabo el cambio de régimen y al PP le correspondía que sus bases lo fueran metabolizando.
Pero hete aquí que la sociedad civil fue capaz de movilizarse al margen del PP, evitando que pudieran cumplirse los plazos fijados. De ahí la escenificada ruptura de la tregua por parte de ETA. De ahí la demora en el pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán.
Se llegó a las últimas elecciones sin haber aniquilado al sector "resistente" del PP y sin haber neutralizado a la sociedad civil. Y por eso se produjo el golpe de mano impulsado por Rajoy justo después de las elecciones, destinado a fumigarse a todo aquel que pudiera, dentro del partido, seguir dando la lata.
Pero esa labor de "limpieza de elementos incómodos" no ha podido hacerse sin un gravísimo desgaste para el propio PP. Con lo cual llegamos a una situación en la que todas las posibles salidas son ya malas para los arquitectos del Cambio de Régimen:
Y, para completar la jugada, la crisis económica está acentuándose a una velocidad que pone cada vez más difícil que Zapatero pueda seguir adelante con sus planes. Implantar un régimen injusto, en el que sean las regiones más pobres las que financien a las más ricas, es muy difícil en tiempos de bonanza. Pero en tiempos de crisis, con una sociedad cada vez más empobrecida, es directamente imposible. Para colmo, la rueda de la corrupción política, alimentada todos estos años a base de ladrillo, ha terminado por detenerse debido al colapso inmobiliario. Y nadie ha inventado todavía ningún mecanismo para poder seguir comprando voluntades en ausencia de dinero.
Así pues, el tiempo juega a favor de quienes consideramos que España y los intereses nacionales están muy por encima de las siglas de tal o cual partido. Juega a favor de las esperanzas aguirres y marías sangiles del PP, no de los gallardones, ni de los rajoys. Ni de los zapateros.
De modo que lo único que tenemos que hacer es aguantar el tirón. Quienes tienen problemas de liquidez - liquidez económica, liquidez política - son ellos, no nosotros. Así que, cada día que pase, ellos irán debilitándose mientras nosotros seguimos donde siempre hemos estado.
Creo que lo que más me va a divertir en los próximos meses es ir haciendo el censo de los personajes que vayan acudiendo presurosos en socorro del vencedor. Esas cosas siempre son muy divertidas.
Mientras tanto, que tengan ustedes salud y buen humor. ¡Y disfruten del espectáculo, que promete ser apasionante!
21 de Enero de 2009 - 11:59:35 - Luis del Pino - 187 comentarios
¡Qué decepción! Esperaba yo el discurso de ese rojo peligroso que los medios de la progresía dicen que ha ganado en Estados Unidos y me encuentro con que sale un señor delante de una multitud llena de banderas americanas y empieza a hablar de patriotismo, de esfuerzo, de trabajo, de sacrificio y de religión. Y que recuerda a la multitud con orgullo cómo los Estados Unidos derrotaron al fascismo y al comunismo. Y que termina su discurso con un "Dios bendiga a América" y se reza un padrenuestro.
Leyendo el discurso completo, uno tiene la sensación de que, si Obama viviera en Europa, estaría encuadrado en alguna corriente socialcristiana. Cojan ustedes el programa republicano de admiración por el trabajo, de apoyo a la iniciativa individual, de valoración del esfuerzo y de defensa de los intereses de Estados Unidos. Mézclenlo con la doctrina social de la Iglesia Católica, para promover el apoyo a los más desfavorecidos económicamente, para garantizar una verdadera igualdad de oportunidades y para limitar el libre mercado en lo tocante a evitar la especulación desenfrenada. Añádanle las propias recomendaciones del Papa en lo que se refiere a equilibrar con un poco más de diálogo, comprensión y diplomacia el recurso a la fuerza en las relaciones internacionales. Lean luego el discurso de Obama y díganme en qué se diferencia de ese mix.
En donde único parece percibirse una cierta tentación demagógica en el nuevo Presidente de los Estados Unidos es en las inevitables menciones a la lucha contra el cambio climático (que ya veremos en qué quedan, inmersos como estamos en una crisis que no va a permitir regalar mucho dinero a Al Gore y a sus butlerianos seguidores). En cuanto a las cuestiones morales, tengo la sensación, al leer el discurso, de que Obama ha optado conscientemente por no entrar en terrenos pantanosos. Personalmente, dudo bastante de que vaya a impulsar ningún calendario radical en el terreno moral, dadas sus propias creencias evangélicas, aunque habrá que ver si no se deja llevar por la tentación de lanzarle algún caramelito legislativo a su electorado más izquierdista.
En resumen, que los valores de la sociedad americana van a seguir siendo los mismos y que los intereses de Estados Unidos se continuarán defendiendo en la era Obama igual que lo fueron en la era Bush (no en vano el ministro de Defensa sigue siendo el que Bush tenía). Pero ahora el guante de boxeo se sustituirá por otro de seda para revestir la misma mano de hierro.
Y ese mejor manejo de la imagen, junto con la no disimulada complicidad de esa izquierda mundial que se aferra desesperadamente a una imagen de Obama que no existe, permitirán posiblemente que Estados Unidos afronte las amenazas de índole internacional sin tener una mano atada a la espalda.
En resumen, que me parece una excelente noticia la toma de posesión de Obama y le deseo toda la suerte del mundo a la hora de afrontar los problemas que aquejan a los Estados Unidos.
Porque, cuanto mejor le vaya a Obama y a los Estados Unidos, mejor nos irá a todos.
17 de Enero de 2009 - 16:42:01 - Luis del Pino - 426 comentarios
Dice el portavoz de esa formación política en peligro de extinción llamada Izquierda Unida, haciendo referencia a la manifestación en defensa de Israel convocada para mañana a las 12:30, que respeta la convocatoria de una manifestación de apoyo a Israel, "porque en una sociedad democrática también puede haber gente que apoye públicamente una masacre".
Tiene razón don Gaspar. Efectivamente, en España hay personas que apoyan públicamente una masacre. Por ejemplo él, que se atrevió a achacar los atentados del 11-M a la guerra de Irak y a culpabilizar al gobierno Aznar por su apoyo a la política de Bush. Es decir, que se atrevió a culpabilizar a los que (según su propia versión) eran los masacrados (los españoles), justificando así a los que, según él, masacraban. ¿Cabe mayor apoyo público a una masacre?
Claro que, hablando de masacres, estaría bien pedirle a Don Gaspar que nos clarificara qué entiende él por "masacre". ¿Cree don Gaspar que el asesinato de civiles israelíes inocentes por obra y gracia de esa organización terrorista llamada Hamas merece el calificativo de masacre? Porque, si lo merece, entonces habría que preguntarse cómo es posible que varios miles de personas se manifestaran el otro día en Madrid en apoyo de esa masacre cometida por Hamas. Y habría que preguntarse por qué don Gaspar no movió un dedo para evitar que Hamas continuara con esa masacre.
O, ya puestos, don Gaspar podría explicarnos si considera que el asesinato masivo de milicianos palestinos de Al Fatah a manos de los terroristas de Hamas en 2007, cuando Hamas tomó el control de la franja de Gaza, también fue una masacre. O si, por el contrario, la muerte de palestinos sólo es una masacre si se produce en una guerra con Israel, pero es perfectamente asumible cuando los asesinos pertenecen a un grupo terrorista palestino.
¿Qué entiende usted por masacre, don Gaspar?
¿Fue una masacre la muerte de 20 millones de rusos a manos de sus correligionarios del Partido Comunista de la Unión Soviética en la época de Stalin, don Gaspar?
¿Fue una masacre la muerte del 25% de la población de Camboya a manos de sus correligionarios, los comunistas de Pol Pot?
¿Fue una masacre la muerte de 3 millones de personas durante la Revolución Cultural puesta en marcha por sus correligionarios del Partido Comunista Chino, don Gaspar?
Pero, hombre: ¿cómo se atreve usted a hablar de "masacres", don Gaspar, cuando usted representa la ideología más sanguinaria, más cruel, más asesina, que ha visto el mundo en los últimos años?
Pida usted perdón por los horrendos crímenes cometidos por sus correligionarios comunistas, don Gaspar, que han asesinado salvajemente a tantas decenas de millones de personas en todo el mundo y que han mantenido a cientos de millones de personas en la más absoluta opresión durante decenas de años. Pida usted perdón por haber apoyado la más cruel, totalitaria e inhumana de las ideologías. Entonces, a lo mejor se gana usted el derecho a pronunciar la palabra "masacre".
Mientras tanto, hágase un favor: no se ponga en evidencia.
16 de Enero de 2009 - 17:03:54 - Luis del Pino - 206 comentarios
España se enfrenta a la crisis económica y política más grave de su historia democrática. Los problemas a los que vamos a tener que hacer frente en los próximos meses, si no años, van a ser de órdago. Los obstáculos que tendremos que vencer son innumerables. Las posibilidades de fracasar, como país, en el empeño son enormes.
Es en esos momentos de crisis donde de verdad se mide el temple de las personas. Es en esas épocas de incertidumbre cuando se puede comprobar de qué madera están hechos los líderes. Es al derrumbarse todo a nuestro alrededor cuando los políticos se ven obligados a retratarse, uno tras otro.
Y Soraya Sáenz de Santamaría, que sabe que es así, ha decidido retratarse la primera, para dar ejemplo. Y nos ha regalado una pose sugerente (¿equívoca? ¿inapropiada?) que aparece hoy en la portada de El Mundo.
Vaya por delante que me importa un comino cómo pose cada uno. Por mí, como si la número 2 de Rajoy decide hacerse presentadora de Naked News. Lo que pasa es que las personas tienen una cierta obligación para con los cargos que ocupan.
Si doña Soraya se dedicara a actividades particulares, nada tendría yo que objetar a sus posados. ¡Faltaría más! Creo que fue la edición alemana de Playboy la que regaló hace unos meses a sus lectores una serie de estampas de media docena de campeonas olímpicas germanas, posando como Dios las trajo al mundo. Pues bueno, pues muy bien. Quien quiera voluntariamente posar para la edición alemana de Playboy es muy dueño de hacerlo. Y la gente es muy dueña de comprar o no esa revista.
Pero cuando quien posa es un representante de los ciudadanos, entonces la cosa cambia. Porque lo que un representante electo hace afecta, y de forma directa, a las personas a las que supuestamente representa.
Pongamos un ejemplo muy sencillo: el ciudadano Juan Pérez, que a nadie representa, porque nadie le ha elegido, puede agarrarse cuando quiera una cogorza de campeonato en mitad de la Gran Vía. Mientras no transgreda ninguna ley, será su solo y exclusivo problema. Sin embargo, quien no es libre para agarrarse una cogorza en público es el señor Rodríguez Zapatero, por la sencilla razón de que, además de ciudadano particular, es presidente de Gobierno y nos representa, querámoslo o no, a todos los españoles.
De la misma manera, doña Soraya no puede, precisamente porque es una representante electa de los ciudadanos, hacer lo que le de la gana. O, mejor dicho, puede hacer lo que le de la gana, pero sus representados tenemos derecho a juzgar si sus acciones están en consonancia con el respeto que nosotros tenemos derecho a exigir. Y no me parece que esa estampa tan desenfadada (¿provocativa? ¿ridícula?) que aparece hoy en El Mundo se corresponda con lo que los electores del PP esperan de sus representantes.
De todos modos, no es esa falta de respeto a sus electores lo que más me preocupa de la foto.
En realidad, lo que más me consterna es pensar que, en las actuales circunstancias, en las que todos los políticos deberían dedicar cada minuto de su tiempo a prevenir la catástrofe que se nos echa encima, doña Soraya parece encontrar tiempo para posados frívolos. Debe de sobrarle mucho tiempo a doña Soraya. ¡Qué suerte la suya!
¿Se han vuelto todos locos en la C/ Génova? ¿O es, simplemente, que en la cúpula popular se aburren? ¿Es que su concepto de la acción política se reduce a organizar concursos para ver quién cena con Rajoy y posados fotográficos estilo Dolce Vita? ¿Es que no hay posibilidad de que alguna vez les de por hacer política de verdad?
¿Eso es todo lo que se les ocurre hacer ante la crisis económica, ante la crisis del modelo de Estado, ante la crisis de la Justicia, ante la miríada de problemas que angustian a sus electores?
Estamos en manos de irresponsables, decididamente.
14 de Enero de 2009 - 10:40:59 - Luis del Pino - 191 comentarios
¿Y qué tienen que ver los dos hilos anteriores publicados en este blog con el tema del 11-M, se preguntará algún lector?
Pues tienen que ver, aunque parezca mentira, muchísimo. Porque los posicionamientos públicos que hemos podido ver en estos días, en torno a las operaciones militares en la franja de Gaza, nos permiten sacar a la luz la esquizofrenia ideológica que aqueja a la progresía española.
Resulta que son los partidos de izquierda y sus titiriteros a sueldo los que se han movilizado para criminalizar a Israel por defenderse de los ataques de una organización terrorista islámica como Hamas. Es decir, los mismos que se han dedicado a acusar en falso al Islam y a los musulmanes de unos atentados, los de Madrid, que no han cometido, son los que ahora salen de defensores de la causa árabe. Los mismos que sostienen que quienes asesinaron a 192 españoles fueron terroristas islámicos salen ahora a apedrear la embajada israelí porque Israel se defiende de los terroristas islámicos. Los mismos que han permitido, sin alzar la voz, que se detuviera a musulmanes por el mero hecho de ser musulmanes (hasta 87 personas fueron detenidas sin que al final se formulara acusación ninguna contra ellos por el 11-M), se atreven a acusar a Israel de racismo.
¿Pero es que algunos han perdido completamente la vergüenza?
Son ustedes, queridos progres, los que más han hecho porque la opinión pública de este país vea a todos los musulmanes como peligrosos terroristas.
Son ustedes, queridos titiriteros, los que más han contribuido a concienciar a los españoles del peligro del terrorismo islámico.
Son ustedes, queridos hipócritas, los que menos pueden ahora alzar la voz para criticar el que un país se defienda de un terrorismo, el islámico, al que ustedes achacan la mayor matanza terrorista de la Historia de España.
Porque son ustedes, queridos manipuladores, los que han mirado hacia otro lado cuando se han utilizado pruebas falsas para achacar a Al Qaeda el único macroatentado que Al Qaeda no había cometido: el de Madrid.
Si fueran ustedes consecuentes, ¿me pueden explicar con qué cara pueden ustedes decirle a las víctimas del 11-M que Israel no tiene derecho a defenderse precisamente de esos terroristas que asesinaron a sus familiares?
Multiplíquense por cero, por favor.
13 de Enero de 2009 - 15:01:26 - Luis del Pino - 137 comentarios
Planteaba ayer nuestra contertulia AuroraRo un argumento que resulta enormemente interesante para la discusión que se inició en el hilo anterior. La pregunta que AuroraRo ponía sobre la mesa, haciendo un paralelismo con el caso de las operaciones israelíes en Gaza, era: "Si ETA se dedicara a lanzar misiles desde un pueblo del País Vasco, ¿nos parecería bien que las fuerzas de seguridad españolas mataran a ciudadanos inocentes al intentar evitar que ETA siguiera lanzando esos misiles?".
Evidentemente, la respuesta a la pregunta de AuroraRo es un rotundo NO. Pero es que lo que falla en la argumentación de AuroraRo es el hecho de intentar trazar un paralelismo entre ese caso hipotético de terrorismo etarra y lo que está sucediendo en Gaza, porque son dos situaciones completamente diferentes, como vamos a ver. La discusión nos vendrá bien, además, para comprender cuál es la falacia que se esconde en el eslogan de que "Israel está utilizando medios desproporcionados".
El caso que plantea AuroraRo, se trata de un simple (por muy grave que sea) problema de orden público. En el seno de un país democrático, son las fuerzas policiales las que tienen la obligación de mantener el orden, recurriendo, si no hay más remedio, al uso de la fuerza. Pero esa aplicación de la fuerza está sujeta al principio de "mínima violencia", que entre otras cosas obliga a que exista una proporcionalidad (un policía no puede pegarle un tiro a un ladrón desarmado que acaba de robar una gallina, por ejemplo).
La aplicación del principio de "mínima violencia" obliga, por ejemplo:
Pero el caso de Israel y Gaza no es un problema de orden público, no es un problema policial, sino que es un conflicto militar entre dos estados soberanos. Si queremos hacer una comparación con el caso español, hay que formular la hipótesis de forma ligeramente diferente:
Pues entonces, el Gobierno español ESTARIA OBLIGADO, precisamente para defender la vida de SUS ciudadanos inocentes, a intervenir con su ejército o con sus fuerzas de seguridad dentro de territorio portugués. Y eso ya no es una operación policial, sino militar. Y las reglas de la "mínima violencia" no tienen aplicación, porque la obligación de cualquier estado es defender, a toda costa, la vida de SUS ciudadanos, no la de los ciudadanos del país contrario.
¿Qué sucede en ese caso si el ejército español arrasa el emplazamiento de misiles de ETA y, como consecuencia, mueren ciudadanos portugueses inocentes? ¿Se podría responsabilizar al Gobierno español? Evidentemente, no. Los responsables de esas muertes serían, en primer lugar, ETA; y en segundo lugar, el gobierno portugués (por no haber resuelto policialmente la situación y haber permitido que se siguiera matando a españoles desde territorio portugués). Pero nunca sería responsable de esas muertes un gobierno, el español, que habría agotado todas las vías diplomáticas antes de decidirse por el uso de la fuerza militar.
Ése es, exactamente, el caso de Israel con Gaza. Si queremos que Israel trate el problema de lanzamiento de cohetes desde Gaza como un simple problema policial interno, entonces tendríamos que autorizar a Israel a que se anexionara Gaza. Pero, si no autorizamos eso, entonces a quien tenemos que exigir que garantice que no se ataque a Israel desde su territorio soberano es a las autoridades palestinas. Y, si éstas no hacen nada, entonces Israel está legitimado para usar cuanta fuerza militar necesite para garantizar la vida de SUS ciudadanos.
Lo que no podemos es caer en la trampa de aplicar sistemáticamente a Israel, en cada caso, el punto de vista peor para sus intereses. No podemos prohibir a Israel que se anexione Gaza y, al mismo tiempo, exigirle que trate Gaza, desde el punto de vista de orden público, como si fuera parte de su territorio.
Evidentemente, el simple sentido común y unas elementales consideraciones humanitarias dictan que, en una guerra, siempre trates de minimizar el número de bajas civiles. Pero es que eso es lo que hace precisamente Israel. En muchas ocasiones, Israel ha recurrido a intervenciones terrestres, aumentando el riesgo para la vida de sus propios soldados, precisamente para intentar que el número de muertos palestinos sea el mínimo posible. Y, a pesar de eso, lo único que consigue es que encima le acusen de estado genocida.
¿De verdad se cree alguien que cualquier país europeo permitiría que se lanzaran impunemente misiles contra su territorio desde un país vecino?
Pues entonces, no seamos hipócritas, y presionemos a quienes tenemos que presionar: a las autoridades palestinas para que dejen de permitir que se asesine a ciudadanos israelíes inocentes desde territorio palestino.
12 de Enero de 2009 - 12:57:34 - Luis del Pino - 201 comentarios
Observando las actitudes de la izquierda occidental, en general, y de la española en particular, se da uno cuenta de que el Cid Campeador no es la única figura histórica capaz de ganar batallas después de muerto. Curiosamente, la progresía europea se ha encargado de recoger la herencia ideológica del nazismo hasta unos extremos que ponen los pelos de punta, de manera que el autor de Mein Kampf podría hoy, si viviera, felicitarse del grado de aceptación que sus tesis encuentran en una parte nada desdeñable de la opinión pública occidental.
En el terreno del respeto a la persona, la izquierda europea ha abrazado con entusiasmo prácticas puramente eugenésicas que encajarían perfectamente en el Libro de Estilo del doctor Mengele, como la eutanasia de tetrapléjicos, o la eliminación de personas con síndrome de Down mediante el recurso al aborto. Cambian las excusas, es verdad; se invocan, por ejemplo, supuestos derechos a una "muerte digna" o a la "propiedad del propio cuerpo", en lugar de esgrimir directamente, como los nazis hacían, la necesidad de "eliminar a los tarados" que ponen en peligro la "pureza de la raza". Pero, aunque la música cambie, la letra continúa invariable: el "tarado", el "deficiente", el "retrasado", es contemplado como una no-persona, como alguien que, a la postre, no es un ser humano "normal", y cuya eliminación no constituye, por tanto, un problema de conciencia.
En el terreno ideológico, no existe diferencia alguna, a efectos prácticos, entre lo que hoy defiende la izquierda occidental y lo que el partido nazi propugnaba ya en los años 30 del siglo pasado: el mismo odio al liberalismo; el mismo odio a la Iglesia Católica; el mismo odio al capitalismo; la misma predilección por la planificación estatal y el control centralizado de los medios de producción; el mismo impulso totalitario de utilización de todos los mecanismos de formación de la conciencia social, desde la educación, hasta la vida cultural y deportiva; el mismo dominio de la propaganda; la misma querencia por desarrollar la ingeniería social a través de los medios de comunicación de masas.
Aunque es en el terreno mítico donde esa resurrección del nazismo, bajo otros disfraces, resulta más aterradora. Porque la izquierda occidental comparte con el nazismo, y de forma cada vez más abierta y virulenta, un mismo odio a los judíos, a los que se responsabiliza (en textos delirantes, que recuerdan las más negras épocas medievales) de todos los males que aquejan al planeta: los judíos controlan la economía mundial; los judíos buscan el genocidio de los no-judíos; los judíos son criminales de guerra por cometer el delito de no dejarse asesinar de forma impune.
Si un terrorista palestino revienta a cuarenta judíos en un autobús, eso es, para la izquierda occidental, una operación militar de la "resistencia palestina"; es decir, son los judíos, en realidad, los que tienen la culpa de esa matanza, por oprimir al pueblo palestino. Si el ejército israelí mata a cuatro civiles palestinos, a quienes los terroristas de Hamas utilizan de escudos humanos para sus lanzaderas de misiles, eso es un "genocidio" contra el pueblo palestino y los judíos son, en consecuencia, criminales de guerra.
Muera quien muera en Oriente Medio, la culpa es, cómo no, de los judíos.
"Los judíos son un cáncer que puede volver a extenderse en cualquier momento". Esa frase podría haberla incluido perfectamente Adolf Hitler en su Mein Kampf, pero su autor es Hassan Nasrallah, líder de Hezbollah, uno de esos grupos terroristas a los que ayer prestaban apoyo indirecto tanto el PSOE como sus artistas a sueldo, en la manifestación antisemita celebrada en Madrid.
La iconografía superficial cambia, pero, al final, lo único que queda después de quitar la hojarasca del discurso es la misma vieja caricatura nazi de siempre: el odioso plutócrata judío con cara de cerdo, sombrero de copa y el puro en la boca, que desde su despacho se dedica a controlar el mundo y a enriquecerse a costa del sudor de los no judíos. Y que, en sus ratos de ocio, se entretiene masacrando palestinos, por el puro placer de matar.
Es eso, y no otra cosa, lo que se desprende de pancartas como la que enarbolaba uno de los asistentes a la manifestación de ayer: "Israel: te puedes meter mi hipoteca por tu Holocausto".
Es imposible, viendo algo tan aterrador como esa pancarta, sustraerse a la sospecha de que quienes ayer apedreaban la embajada israelí en Madrid no dudarían un segundo en organizar un pogrom si Madrid tuviera un ghetto. Aunque lo más increíble es que esa muestra de odio racista, esa resurrección hitleriana, ese Día de los Cristales rotos, contara con el apoyo del Gobierno español.
Bajo una renacida luna negra, Hitler cabalga de nuevo, con su cuerpo muerto vencido sobre el cuello del caballo, de cuyas riendas tira presurosa la izquierda occidental. No necesitan preguntar dónde llevan su jinete muerto, porque siguen el rastro de la flor de cuchillo.
Objetivo: el judío.
P.D.: En los últimos días he mantenido diversas discusiones por correo electrónico con algunos amigos que - siendo inteligentes, cultos y educados - en el tema de Oriente Medio demuestran un completo desconocimiento de los más elementales antecedentes históricos del problema, y una aceptación completamente acrítica de consignas antisemitas extraordinariamente burdas, como la de que Israel "le ha quitado su tierra a los árabes".
Recomiendo a los lectores, antes de enzarzarse en ningún tipo de discusión con respecto al hilo de hoy, que se echen un vistazo a un vídeo excelente, que resume la génesis del conflicto de Oriente Medio de forma muy elocuente:
http://www.terrorismawareness.org/what-really-happened/
11 de Enero de 2009 - 12:21:59 - Luis del Pino - 69 comentarios
Hoy es 11 de enero. Y, al igual que todos los 11 de cada mes, nos reuniremos en la Plaza de Cervantes de Alcalá de Henares, a las 8 de la tarde, para rendir homenaje a las víctimas de los atentados de Madrid.10 de Enero de 2009 - 10:24:54 - Luis del Pino - 78 comentarios
Recomiendo a los seguidores del blog la lectura de una serie de artículos cortos escritos por nuestro contertulio Belga197, y en los que se analiza el peculiarísimo caso de Mohamed el Egipcio dentro de las investigaciones del 11-M. Esa serie de artículos lleva el sugerente título de "11-M, ¿trick or treat?", haciendo referencia a esa elección que los niños plantean a sus vecinos en la noche de Halloween.Me llama la atención Javier Somalo sobre una pregunta planteada en el juicio cuya significación me había pasado desapercibida.
Vayamos por partes. Hace unos días, el abogado de Mohamed El Egipcio preguntaba a uno de los GEO por qué no había un traductor para intentar negociar con los presuntos suicidas de Leganés antes de que hiceran volar el piso.
- "Yo lo pregunté", contestó el GEO, "pero un comisario de la brigada de información me contestó que no era necesario, porque los del piso hablaban castellano".
- "¿Y cómo lo sabía ese comisario?", preguntó el abogado, a lo que el GEO no supo qué responder.
Ayer, el mismo abogado le planteó a Díaz-Pintado otra pregunta en la misma línea:
- "¿Intentaron ustedes comunicarse con las personas que había dentro del piso?".
- "No, no había nada que negociar".
- "No le he preguntado si intentaron negociar, sino si intentaron comunicarse. ¿Cómo sabían ustedes que dentro del piso no había nadie que estuviera allí en contra de su voluntad?".
Díaz-Pintado tampoco supo qué responder. Y la pregunta es enormemente inteligente. E inquietante. ¿De qué datos disponía Díaz-Pintado para descartar que en ese piso hubiera personas sin ningún ánimo suicida, aunque hubiera alguna que sí lo tuviera? Por ejemplo: ¿alguien había hecho un recuento de los vecinos? ¿Alguien estaba en condiciones de asegurar que ninguno de esos árabes que presuntamente habitaban en el piso no estuviera acompañado de su mujer o de sus hijos?
¿Por qué toda la actuación del operativo de Leganés se desarrolló partiendo de la premisa de que todas las personas del interior de ese piso eran peligrosos terroristas dispuestos a inmolarse? ¿Quién estableció esa premisa? ¿Por qué se sabía con tanta seguridad quién había dentro?
¿Guardaba relación el "truco" con Leganés, o es simple casualidad el hecho de que Endika Zulueta se dedicara a plantear preguntas tan bien enfocadas sobre un tema (el del operativo de Leganés) que no le iba ni le venía de forma directa a ninguno de sus defendidos?
Y, si el "truco" radicaba precisamente ahí, permítame el lector dos últimas preguntas, cuya respuesta no resulta tan obvia como a primera vista pudiera parecer:
- ¿Quién estaba ofreciendo el trato al esgrimir ese truco?
- ¿A quién se lo estaba ofreciendo?
7 de Enero de 2009 - 14:00:22 - Luis del Pino - 232 comentarios
Las redes sociales se han convertido en el nuevo fenómeno de comunicación en Internet, donde todo apunta a que irán sustituyendo a medio plazo a otras herramientas tradicionales, como el correo electrónico. Entre esas redes sociales, Facebook es, hoy por hoy, la más desarrollada, con millones de usuarios en todo el mundo.
Esas redes sociales permiten gestionar cómodamente todo tipo de contactos de colaboración o amistad entre los usuarios, por lo que se han convertido en una herramienta indispensable en el campo de los movimientos ciudadanos. Cada vez son más las asociaciones y organizaciones de toda índole que utilizan Facebook para dar a conocer sus mensajes y promocionar sus actividades.
La Plataforma Ciudadana Peones Negros también está presente en Facebook, a través de la causa "11-M Queremos Saber la Verdad", que en unos pocos meses se ha convertido en una de las causas más populares entre los usuarios españoles de Facebook, con más de 1.000 miembros registrados. Si eres usuario de Facebook, puedes incorporate a la causa visitando el enlace siguiente:
http://apps.facebook.com/causes/86818
Asimismo, te animamos a que nos ayudes a difundirla, invitando a tus contactos.
En Facebook existen otras causas dedicadas a iniciativas ciudadanas que quizá quieras conocer también, como la causa para la expulsión de ETA de las instituciones, promovida por la plataforma Voces Contra el Terrorismo (http://apps.facebook.com/causes/172935), la causa de lucha contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía (http://apps.facebook.com/causes/57047) , la causa de apoyo a Federico Jiménez Losantos (http://apps.facebook.com/causes/89794) o la de apoyo a Francisco José Alcaraz (http://apps.facebook.com/causes/72496). Recientemente, la plataforma Hazte Oir ha puesto en marcha también un grupo de apoyo al periodista Víctor Gago (http://www.facebook.com/group.php?gid=42525864070).
Si todavía no estás registrado en Facebook y deseas colaborar en los distintos movimientos ciudadanos a través de la Red, puedes darte de alta en la dirección:http://www.facebook.com/
6 de Enero de 2009 - 12:54:22 - Luis del Pino - 112 comentarios
PNV y EA se han decidido al fin a presentar una moción de censura contra el alcalde batasuno de Azpeitia, por negarse a condenar el asesinato de Ignacio Uría. Y el Ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, respondió ayer que los dos partidos nacionalistas deberían ser consecuentes y hacer lo mismo en Mondragón, cuya alcaldesa batasuna tampoco condenó en su día el asesinato de Isaías Carrasco. "La opinión pública no entendería que no lo hicieran", ha dicho Rubalcaba sin el menor rubor.
¿Cómo que no lo entenderíamos, don Alfredo? Lo entendemos muy bien. Lo entendemos perfectamente. Ya sé que usted está convencido de que los españoles padecemos un grave retraso mental, que nos convierte en individuos perpetuamente manipulables. Pero déjeme tranquilizarle, don Alfredo: los españoles son bastante más inteligentes de lo que usted piensa. Y de lo que a su partido le convendría.
Hace ya mucho tiempo que todos sabemos de qué va la película, don Alfredo. Hace mucho que a todos nos estomaga cada vez más la perpetua escenificación, la continua hipocresía, en que el PSOE y sus compañeros de viaje nacionalistas han convertido tanto la escena política vasca, como la lucha antiterrorista. Hace mucho que sabemos todos que PNV y EA jamás buscarán la derrota incondicional de los asesinos, porque para algo esos asesinos les han sido tan útiles (y les siguen siendo tan útiles) a la hora de mantener su dominio totalitario en el País Vasco. Igual que sabemos hace mucho tiempo que tampoco su partido, don Alfredo, busca que ETA sea incondicionalmente derrotada. ¿Cómo podrían ustedes hacer encajes de bolillos electorales, y jugar a aprendices sociológicos de brujo, si ETA desapareciera mañana?
¿Pero todavía tiene usted la caradura de reprocharle al PNV y EA que no presenten una moción de censura en Mondragón? ¿Y qué pasa con ustedes? ¿A qué esperan ustedes, don Alfredo, para disolver ese ayuntamiento donde fue asesinado el militante socialista Isaías Carrasco? ¿Por qué no aplican ustedes el artículo 61 de la Ley de Bases de Régimen Local, que se modificó precisamente para poder disolver ayuntamientos gobernados por terroristas? ¿Cree usted que eso sí lo entiende la opinión pública, don Alfredo?
Ustedes tienen en su mano echar a los terroristas de los ayuntamientos y no lo hacen. ¿Podría explicarnos a los españoles por qué el gobierno del señor Zapatero mantiene al frente de las alcaldías a los miembros de una banda de asesinos? ¿Podría explicarnos por qué permitió que los asesinos regresaran a esas alcaldías? Estamos deseosos de escuchar sus explicaciones, don Alfredo. "La opinión pública no entendería" que usted no nos diera explicación alguna.
Que usted nos considera lelos, don Alfredo, es algo que salta a la vista sin más que analizar someramente su discurso. Incluso aunque nos olvidáramos de que ustedes, desde el Gobierno, pueden perfectamente disolver cualquier ayuntamiento gobernado por terroristas, ¿nos podría usted decir por qué se limita a exigir al PNV y EA que presenten una moción de censura en Mondragón, don Alfredo?
¿Es que si la alcaldesa de Mondragón no condena el asesinato de Isaías Carrasco, entonces hay que presentarla una moción de censura, pero contra los otros 40 alcaldes de ANV, que tampoco han condenado el asesinato de Isaías Carrasco, no hay que presentarla?
¿Entonces ANV sólo tiene que condenar los asesinatos en el municipio de donde era el muerto, don Alfredo? ¿Sólo hay que presentar mociones de censura contra el alcalde del lugar donde fue vertida la sangre, pero el alcalde batasuno del municipio de al lado se puede permitir no condenar los asesinatos? ¿Tenemos entonces que esperar a que ETA vaya matando a un español en cada pueblo con alcalde de ANV, antes de presentar una moción de censura a esos alcaldes? ¿De verdad es eso lo que está usted diciendo, don Alfredo? ¡Pues qué fuerte, tío!
Dice usted que la opinión pública no entendería las cosas, don Alfredo. ¿Que no las entendería? ¿Cómo que no? Lo entendemos todo, todo, todo.
Entendemos perfectamente que carecen ustedes de la más mínima vergüenza y del más mínimo escrúpulo moral. Hace ya mucho tiempo que hemos comprendido que incluso la vida de un militante socialista, como Isaías Carrasco, no es para ustedes más que otra pieza sacrificable en un siniestro parchís que ni siquiera es ya político, sino meramente demoscópico. Un parchís ensangrentado en el que el gobierno que debería combatir el terrorismo se dedica, en lugar de aplicar las leyes, a ver cómo puede contar veinte antes que el resto de los tahúres.
P.D. para el lector: ¿Aún no has suscrito el manifiesto "ETA fuera de las instituciones ya"? Pues ve a la web de Voces contra el Terrorismo y suscríbelo. Y pásaselo a tus contactos. A ver si entre todos conseguimos que don Alfredo se entere, por fin, de que le entendemos a la perfección.
3 de Enero de 2009 - 13:00:17 - Luis del Pino - 278 comentarios
Si cabe extraer alguna conclusión de las encuestas publicadas ayer por distintos medios de comunicación, es que Rajoy no conseguiría ganar unas elecciones ni aunque mañana filmáramos a Zapatero atracando a una anciana con una navaja a la salida de un cajero automático.
No sólo es que el PP continúe tres puntos por debajo en intención de voto, con la que está cayendo. Es que, encima, la valoración del propio Rajoy no ha hecho sino disminuir desde que cogiera las riendas del partido tras las elecciones del 14-M. Cinco años de lento camino hacia la nada. Y lo más llamativo es que esa disminución de la valoración de Rajoy tiene lugar, precisamente, entre sus propios votantes.
¡Mira que resulta difícil que tus votantes te aticen a la hora de valorarte en las encuestas, teniendo en cuenta lo hooligans que somos los españoles en materia política! ¡Pues Rajoy ha conseguido la proeza! Y hay que reconocer que se lo ha ganado a pulso.
A lo largo de la última legislatura, el PP de Rajoy estuvo vendiendo, sistemáticamente, el mensaje de que no había que entrar en ninguno de los temas conflictivos de carácter social o político, porque lo que verdaderamente haría que las elecciones se decantaran del lado del PP serían las cuestiones económicas. Había que adentrarse de puntillas en el escabroso terreno de la Ley de matrimonio homosexual. Había que adoptar un perfil bajo en el asunto de Educación para la Ciudadanía. Había que hacer como si el 11-M no hubiera existido. Había que mantenerse a una medida distancia de esos ruidosos manifestantes que se empeñaban en protagonizar una Rebelión Cívica que Rajoy no quería. Había que tender la mano a Zapatero en materia antiterrorista cada vez que el Presidente llamaba al líder del PP a la Moncloa, a pesar de que todos supiéramos que Zapatero nos estaba mintiendo en el tema de la negociación con ETA.
Había que evitar todos y cada uno de los puntos de confrontación, porque la crisis económica pondría en bandeja a la derecha la vuelta al poder.
Y hete aquí que llega la crisis económica a finales del año pasado y, después de las últimas elecciones, lo que el PP hace no es pasar a la ofensiva para adelantar lo más posible la caída del gobierno Zapatero, sino cepillarse a toda su "ala dura", con el aplauso de todos los medios de comunicación de la izquierda.
Y, con una crisis económica galopante, con un número de parados que alcanza otra vez cotas históricas que creíamos olvidadas para siempre, con un derrumbe sonoro y repentino del tejido económico del país, el equipo de Rajoy vuelve a conseguir la hazaña de que Zapatero se le escape crudo y de que a la opinión pública se le transmita el mensaje de que la culpa de la crisis la tienen... el liberalismo y Bush.
Podríamos todos tratar de pensar bien. Podríamos pensar, simplemente, que el equipo que actualmente dirige el PP está formado por gente no muy avispada, que no ganaría unas elecciones ni aunque se implantara un régimen de partido único.
Lo que pasa es que, a estas alturas, ya resulta difícil pensar bien. Porque una simple colección de gente poco avispada podría, en efecto, dejar de hacer las cosas que debería hacer y, como resultado, perder elección tras elección. Pero lo que no cuadra con esa imagen benévola son ciertas cosas que el equipo de Rajoy ha hecho hasta el momento y que revelan, no una simple inutilidad, sino una consciente voluntad de hacer lo que hacen.
Porque el actual equipo del PP ha conseguido, por ejemplo, lo que ni siquiera los asesinos de ETA lograron: que personas como María San Gil abandonen la actividad política. El equipo de Rajoy, y más concretamente el alcalde de Madrid, ha conseguido lo que Zapatero no se hubiera atrevido a hacer: sentar a Federico Jiménez Losantos en el banquillo. Como también es el equipo de Rajoy, y no el Partido Socialista, quien acaba de sentar también en el banquillo a otro periodista liberal: a Víctor Gago. Igual que muchas de las presiones más fuertes para acallar la voz de la Cope han venido, no del PSOE, sino de la actual cúpula del PP.
Es por eso que decía que, a estas alturas, no me siento capaz ya de recurrir a las explicaciones benévolas. Cuando la cúpula del PP se pone a hacer el trabajo sucio que el propio PSOE no se atrevería a hacer, no puedo evitar preguntarme en qué despacho o cenáculo se ha decidido ese reparto de papeles. Y no puedo dejar de pensar, reflexionando a toro pasado, que en realidad Rajoy no ha tenido, a lo largo de estos cinco años, la más mínima voluntad de oponerse a lo que estaba sucediendo. Antes al contrario: todas y cada una de sus acciones parecen dictadas por la voluntad consciente de conseguir que las bases de la derecha fueran tragando, poco a poco, con ese cambio de modelo social y territorial que no habría podido ponerse en marcha de no mediar el 11-M.
Y heme aquí, como consecuencia, huérfano de partido al que votar. Después de haberme decantado por el PP en todas las elecciones celebradas hasta el momento, no puedo ya votar, en conciencia, a aquéllos que siento que han traicionado las cosas en las que creo. Entiendo perfectamente, por tanto, los resultados de las encuestas.
Yo no sé si mi forma de pensar será mayoritaria entre los votantes naturales del PP. Supongo que no. Pero imagino que sí que habrá un cierto porcentaje de votantes del PP que se encuentran en mi misma situación, y que ese porcentaje es lo suficientemente significativo como para que Rajoy, a pesar de los pesares, siga sin poder sobrepasar a Zapatero en intención de voto. Cuando el mensaje que transmites es que algunos de tus votantes te dan asco, lo más natural es que esos votantes decidan devolverte el cumplido. Amor con amor se paga, que dice el refrán.
Dentro del PP hay muchísima gente extraordinaria. Sigue habiéndola. En realidad, lo que yo percibo al hablar con militantes y cuadros intermedios del partido, es que la inmensa mayoría del PP sigue estando donde estaba y defendiendo los mismos principios. Pero hay un pequeño problema: que esa inmensa mayoría de gente extraordinaria no tiene mando en plaza. Y al final, en un hipotético gobierno, quien decide la política a seguir es el que manda en el partido, no el militante de base. Y, si Rajoy se ha comportado como lo ha hecho estando en la oposición, no quiero ni imaginar lo que sería en caso de alcanzar el Gobierno.
Si la actual cúpula del PP ha sido capaz, desde la oposición, de echar a patadas a militantes del partido que han estado plantando cara a ETA durante años y de poner en marcha una campaña judicial contra los únicos que se han estado partiendo la cara por los principios que el PP decía defender, ¿qué harían si tuvieran a su disposición los recursos del Estado? ¿Fusilarnos en efigie a aquéllos que exigiéramos la derogación de las leyes anticonstitucionales aprobadas durante la etapa Zapatero?
Y que conste que entiendo perfectamente otras posibles posturas ante el año electoral que se avecina. Entiendo perfectamente, por ejemplo, que haya quien continúe pensando que el PP representa el único voto útil posible para desalojar a Zapatero. Y me parece una postura tan respetable y tan digna como la mía. Hay gente con mayor capacidad de esperanza que yo.
Por mi parte - y respetando, como digo, cualquier otra opinión - mientras no se produzca en el PP una rectificación en toda la línea, no puedo, por motivos de conciencia, entregarles mi voto. Así que aquí me tienen: a mis 46 años y convertido en un nuevo abstencionista a la fuerza. Como dice la canción: la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.