Los enigmas del 11-M

Mayo 2008


El alcalde

30 de Mayo de 2008 - 19:42:44 - Luis del Pino - 322 comentarios

Tanto la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M como la AVT han salido en defensa de Federico Jiménez Losantos ante la querella de Alberto Ruiz Gallardón.

El alcalde de Madrid, en lugar de querellarse contra quienes han cometido perjurio delante de los jueces encargados de instruir y juzgar el sumario por la masacre de Madrid, lo que ha hecho es intentar silenciar a quien le reprocha, precisamente, que no se haya puesto del lado de esas víctimas que claman porque los poderes públicos les aclaren de una vez quién asesinó a 192 personas y con qué objetivo.

¿Cuántas veces se ha reunido usted en cuatro años con la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, señor Ruiz Gallardón? ¿Podría decirnos si ha proporcionado usted alguna ayuda de algún tipo a esa asociación que cuestiona la versión oficial del 11-M? ¿Ha derramado usted alguna lágrima al lado de alguna de las víctimas de esa asociación, que están pidiendo a gritos que les dejen de una vez de mentir? ¿Ha intentado usted alguna vez escucharlas?

¿Se ha atrevido usted en alguna ocasión, señor Ruiz Gallardón, a mirar a los ojos de alguno de los miembros de esa asociación y a decirle que hay que mirar al futuro, que la instrucción judicial del 11-M es extraordinaria o que tenemos todos que pasar página?

Aunque he de confesar que la pregunta que más me gustaría hacerle es otra, señor Ruiz Gallardón: ¿cómo hace usted para conciliar el sueño por las noches?

Yo, en su lugar, sería incapaz de dormir. Me lo impediría la vergüenza.

Imagina

29 de Mayo de 2008 - 14:38:46 - Luis del Pino - 340 comentarios

¿Se imaginan ustedes a Rubalcaba intentando ganar las elecciones mediante el procedimiento de arremeter contra la Ser y El País, para conseguir titulares favorables en los medios de la derecha?

¿Se imaginan ustedes a José Blanco sentando en el banquillo a un periodista de Público?

¿Se imaginan ustedes a Felipe González presionando a los dueños de Prisa para que echen a Gabilondo de la Cuatro?

¿Se imaginan ustedes a Zapatero evitando reunirse durante cuatro años con Pilar Manjón?

¿Se imaginan ustedes a Moratinos afirmando que hay que pasar página en el asunto de la Guerra de Irak?

¿Se imaginan ustedes a Bono diciendo que hay que respetar a la justicia en el caso del Yak-42 y que no se pueden extender sombras de sospecha sobre el Gobierno y el Ejército?

¿Se imaginan ustedes al PSOE remoloneando a la hora de sumarse a una manifestación convocada por una organización social afín?

¿Se imaginan ustedes a Bermejo diciendo que hay que renunciar a la socialdemocracia antipática si se quieren ganar los comicios?

¿Se imaginan ustedes a Zerolo defendiendo que los socialistas deben moderar sus posturas anticatólicas?

¿Se imaginan ustedes a Fernández de la Vega afirmando que el PSOE sólo puede crecer en votos a costa del PP y que por eso hay que adoptar parte del discurso de los populares?

¿Se imaginan ustedes, en definitiva, lo bien que le iría a este país si los dirigentes del PSOE se volvieran locos de repente y empezaran a comportarse de forma electoralmente suicida?

Sería bonito, ¿verdad?

Es una lástima que los que se hayan vuelto locos sean otros

La quinta columna

28 de Mayo de 2008 - 11:38:35 - Luis del Pino - 302 comentarios

¿Cree alguien, de verdad, que todo lo que está pasando en el PP no guarda ninguna relación con el 11-M? ¿Cree alguien, por ejemplo, que el golpe de mano que Rajoy y Gallardón han intentado dar en el seno del PP esta completamente desconectado de lo que sucedió en Madrid aquella mañana del 11 de marzo? ¿Cree alguien, realmente, que es casual que ese golpe de mano sea protagonizado por los mismos que han estado intentando inútilmente pasar página en los últimos cuatro años? ¿Cree alguien, en su ingenuidad, que la depuración de Zaplana, de Acebes y de todos aquellos que dentro del PP han tenido que ver con las investigaciones de la masacre de Madrid no es más que un hecho fortuito?

El 11 de marzo de 2004 se puso en marcha en España una dinámica política dirigida a superar la Constitución de 1978 y sustituirla por un modelo confederal. Desde entonces, se han hecho todos los esfuerzos para que la base social del PP asumiera el golpe constitucional que se avecinaba. Golpe constitucional que contaría con la coartada de un abandono de las armas por parte de ETA, caramelo envenenado con el que hacer que la sociedad española terminara aceptando lo que no es otra cosa que el triunfo completo de las tesis nacionalistas que han sustentado la propia actividad de ETA en los últimos cuarenta años.

El atentado del 11-M no debía sólo garantizar la expulsión del PP del gobierno, sino que debía sumir al PP en un estado de postración suficiente como para que esa mitad de españoles que vota a la derecha no tuviera otro remedio que aceptar, al verse privados de dirección, el cambio de rumbo que se avecinaba.

Pero el factor humano es imposible de controlar. Y esa hoja de ruta no contaba con que aparecieran personas capaces de aglutinar la resistencia de buena parte de la sociedad a ese golpe constitucional. Así, por ejemplo, un Federico Jiménez Losantos ha estado dando voz durante cuatro años, a través de los micrófonos de la COPE, a ese clamor creciente de una sociedad española cada vez más consciente de la estafa. Así, por ejemplo, un Francisco José Alcaraz salió a plantar cara a quienes pretendían que las víctimas fueran las grandes sacrificadas en esa siniestra labor de ingeniería social.

Y los españoles, a quienes privó de referentes el shock en que el Partido Popular estaba sumido, encontraron esos referentes en personas capaces de resistir a todas las presiones para defender lo que consideraban justo. Y el golpe constitucional se encontró con una resistencia cuya verdadera dimensión no supieron calibrar quienes no consideran a los españoles más que simples números en las encuestas.

Ante esa rebelión cívica desatada, el PP se vio sumido en una esquizofrenia cuya causa era difícil de entender entonces. Al mismo tiempo que destacados dirigentes del PP apoyaban las manifestaciones cívicas, otros, y en particular Rajoy, preferían mantener la distancia. Al mismo tiempo que se recogían cinco millones de firmas contra el estatuto catalán, la cúpula del PP daba luz verde a sus organizaciones territoriales para poner en marcha las reformas estatutarias que sirvieran de coartada a ese mismo estatuto catalán. Al mismo tiempo que algunos pesos pesados del PP apoyaban las investigaciones del 11-M, el propio Rajoy presumía de no haber hecho acto de presencia en la Comisión de Investigación abierta en el Congreso.

Lo acontecido en el PP desde la última cita electoral, y en particular la huida hacia adelante de Rajoy, permiten ahora comprender que aquella esquizofrenia no era sino un intento del sector más próximo a la actual cúpula por hacer que el resto del partido y los votantes del PP asumieran el golpe constitucional.

Viendo las cosas a toro pasado, ¿cree alguien que es simple ineptitud lo que ha llevado a Rajoy a no salir en defensa de Francisco José Alcaraz cuando éste era objeto de ataques de la peor especie? ¿Cree alguien que es casual que sea Gallardón quien protagoniza uno de los más escandalosos episodios de acoso judicial a Federico Jiménez Losantos? ¿Cree alguien que es casual que el alcalde de Madrid no se haya reunido jamás con la asociación de víctimas del 11-M que no comulga con la versión oficial? ¿Cree alguien que es casual que desde la actual cúpula del PP se haya presionado a la Cope para tratar de silenciar a quien daba voz a todas esas víctimas que simplemente reclaman justicia?

No sé las razones por las que dentro del PP ha estado operando esa auténtica quinta columna al servicio de la liquidación constitucional. Aunque puedo intuirlas. En cualquier caso, de lo que estoy seguro es de que quienes desde el PP han tratado de contribuir a silenciar y a adormecer a la derecha terminarán teniendo que responder de sus actos. Por lo pronto, ante sus propios votantes. Como también terminarán teniendo que responder de sus actos aquéllos que han conseguido con éxito secuestrar a la izquierda española y convertirla en cómplice involuntario del golpe a la Constitución.

Y, para los ingenuos, simplemente retarles a que traten de explicar de manera coherente lo que está sucediendo en España desde marzo de 2004 sin introducir el 11-M en la ecuación. Si lo consiguen, avísenme. Soy todo oídos.

La vuelta a lo inmundo en 80 días

27 de Mayo de 2008 - 21:12:08 - Luis del Pino - 103 comentarios

Dice Pachi López que "no tiene miedo al término nación" para definir la comunidad vasca. Vamos, que Pachi no tiene ningún empacho en aceptar el término que llevan 40 años tratando de imponernos los que acaban de matar a tiros, hace ahora ochenta días, a su compañero Isaías Carrasco.

Para ser honestos, no esperábamos otra cosa de Pachi, aunque confieso que creía que al menos tendría la decencia de guardar las formas un poquito más. Dicen que los peces tienen una memoria de 6 segundos. Por lo que se ve, la de Pachi es un poco más grande, pero se conoce que no llega a los 3 meses.

"Podrán hacer daño, pero jamás van a doblegarnos", clamaba María Teresa Fernández de la Vega hace ahora ochenta días, al día siguiente del asesinato de Isaías Carrasco. "El voto ... es la respuesta clara y contundente a los asesinos, el arma democrática de que disponen los ciudadanos para defenderse mañana de quienes les agreden", pontificaba el editorialista de El País. El asesinato es "una venganza incomprensible y terrible" de ETA porque "el Gobierno no se prestó a hacer las concesiones que los etarras exigieron" durante "el proceso de paz", escribía un articulista en el mismo periódico.

¡Pues ya ven ustedes las vueltas que da la vida! ¿Cuál es la respuesta del PSOE, ochenta días después, a esa "venganza incomprensible y terrible" de ETA? Pues hacer a los asesinos, en plena campaña de atentados, las concesiones que no le hizo durante el "proceso de paz", empezando por el reconocimiento de esa "nación" llamada Euskadi. Una vez cosechados los votos, el PSOE, con Pachi López como vocero, vuelve exactamente a donde estaba: a regalarle a ETA lo que queda por regalarle y a preparar el terreno para el nuevo Plan Zapatereche que sustituya al Plan Lopezeche que sustituyó al Plan Ibarreche. ¡Vamos, la leche!

Hay un chiste muy viejo de un bilbaíno que entra en una librería y pregunta: "¿Tienen ustedes mapamundis de Bilbao?". Pues parece que Pachi López también encontró su propio mapamundi de la "nación" vasca. Pachi estaba situado en un proceso de cesión a la banda terrorista ETA, y el asesinato de Isaías Carrasco le hizo comunicar a sus votantes que abandonaba su posición, para emprender un largo viaje de alejamiento de los asesinos.

Lo que no le dijo Pachi a sus votantes es que la Tierra electoral de Zapatero descrita en ese mapamundi también es redonda, y que si caminas siempre en la misma dirección, terminas por volver al punto de partida. Después de su paripé electoral, Pachi vuelve a estar, exactamente, en el mismo lugar en el que estaba: concediendo a los asesinos de Isaías Carrasco lo que esos asesinos querían conseguir desde un principio.

Pachi ha vuelto a lo inmundo en tan sólo 80 días.

Marinero en tierra

26 de Mayo de 2008 - 12:18:31 - Luis del Pino - 336 comentarios

Hace unos días, los medios de comunicación publicaban la sorprendente noticia de que la policía japonesa, después de encontrar un loro perdido, había conseguido devolvérselo a su dueño gracias a que el animalito no paraba de repetir cuál era su domicilio.

En España, como somos más listos, andan todos los arquitectos del derribo constitucional tratando de llevar al Partido Popular en dirección contraria al domicilio que sus votantes les señalan, mientras los portavoces rajoyescos repiten el mantra de que el Partido Popular vive en el centro.

El propio Rajoy, esa especie de anti-Cid Campeador capaz de perder batallas incluso después de muerto, ha decidido - para demostrar que el lugar natural del PP es el centro- dejar que sus huestes genovesas recurran a tácticas sicilianas para volcar basura sobre todo aquel que ose discrepar.

Desde su atalaya de la séptima planta, en el puente de mando de su navío varado en mitad del desierto del Sahara, Rajoy dirige su catalejo hacia el centro y grita "¡Agua!". Y todos sus fieles empuñan los remos y se ponen a atizarle a María San Gil, a Esperanza Aguirre, a Mayor Oreja, y a la Cope, mientras las ratas exhaustas se van muriendo de sed y se amojaman en la cubierta reseca del barco. Todo es ciego sol, sed y fatiga. Y un charco de sudor que Rajoy, que empuña el catalejo al revés, confunde con un distante océano.

Es tanto el tiempo que la expedición rajoyesca lleva viajando hacia el centro sin moverse de su sitio, que el espíritu de los náufragos de la Medusa ha comenzado a hacer su aparición. Los primeros actos de canibalismo político van dejando un reguero de osamentas en las sentinas del buque, repletas ahora de copias censuradas de los discursos completos de Mariano. En las últimas semanas, los Parsons voluntarios que rodean a Rajoy han ido eliminando de esos discursos - mientras el  Gran Timonel les vigila - las referencias a la unidad nacional, al apoyo a las víctimas del terrorismo y a todo cuanto resulte antipático a los nuevos amigos nacionalistas que Rajoy cree que le esperan en ese inexistente Eldorado de la centralidad.

Añorando el sendero luminoso de baldosas amarillas de la revolución siempre pendiente, Rajoy arenga a sus huestes: "¡Hay que moverse!" - les dice. "Y el que no quiera moverse, que se vaya al Partido Liberal". Y los escasos supervivientes de la tripulación lanzan vivas a Mariano con sus bocas resecas y tuercen el gesto cuando Rajoy les promete un polvorón de La Estepa para el primero que divise el Centro.

Rodríguez Salmones, remontando de duna en duna la corriente de arena, consigue llegar hasta el barco para traerle a Rajoy buenas noticias: "He conseguido el apoyo de Ibarra, Mariano. Y el de El País y La Vanguardia. Hasta Llamazares ha confesado en privado que, si hay alguien más Gallardón que Gallardón, ése no es otro que Rajoy". Y Mariano sonríe complacido, mientras medita si continúa con el proceso de renovación fichando a Lawrence de Arabia como responsable de una futura expedición al Polo.

Pero la tranquilidad no dura mucho. Los espías repartidos por el barco le informan de motines a bordo y Rajoy, moviendo con la mano izquierda dos bolas de acero de manera compulsiva, ordena que Elorriaga sea abandonado en un oasis desierto con una única cantimplora llena de arena.

En el camarote del buque, repleto de mudos con levita y sombrero, que piden huevos duros a bocinazos, Arriola termina de poner a punto la nueva página web de apoyo a Mariano Rajoy, usando un ordenador alimentado a pedales. Le vino la inspiración para la página esta mañana, al ver en la distancia un espejismo en el que aparecía un bar abierto hasta el amanecer, con un letrero luminoso que decía: "Estoy con Rajoy. Lo que no sé es dónde".

"¡Buscadme a Javier para que opine sobre la web!", dice Rajoy a su tripulación. Y todos se afanan inútilmente en encontrar a Arenas en el desierto. Pero Arenas se ha escondido hace días en el único bote salvavidas existente, mientras piensa cómo hacer para saltar del barco y camuflarse en el paisaje. Desde su escondite, el veterano democristiano asoma la cabeza y contempla a los tiburones financieros, que dan vueltas y más vueltas alrededor del buque, conscientes de que, antes o después, podrán devorar algún despojo arrojado por la borda.

Cae la noche. Los rendidos tripulantes se derrumban en cubierta y comparten la última botella de agua que les queda. Es de Agua de Vichy. Uno tras otro van cayendo en los brazos de Morfeo. Sólo resiste Soraya, que como es un poco más despierta que los demás, tarda más en conciliar el sueño. Apoyada en la amura de babor, contempla las dunas infinitas que les rodean y trata de pensar en cómo hacer que el barco avance hacia el agua prometida.

De manera repentina, una idea le viene a la mente: "¿Y si hiciéramos un mini-trasvase?".

Medios y fines

23 de Mayo de 2008 - 20:40:52 - Luis del Pino - 212 comentarios

"Me siento fuerte", ha dicho Rajoy. "No voy a tirar la toalla y pienso presentarme en el Congreso de Valencia".

Esas palabras de Rajoy, pronunciadas esta mañana, resultan interesantes por dos motivos. El primero es que son una auténtica muestra de debilidad, que indica que Rajoy está ya tocado. Lo suficientemente tocado como para admitir, aunque sólo sea para negarlo, que resulta intelectualmente posible que al final no se presente como candidato en el Congreso de Valencia.

Hay que reconocer que no resulta extraño que Rajoy acuse los sucesivos golpes, teniendo en cuenta la que está cayendo, aunque sí que sorprende que cometa la torpeza de dejar ver de forma tan clara hasta qué punto está grogui.

Pero lo más interesante de esas declaraciones es que demuestran que Rajoy - como antes Zapatero - no se ha enterado de nada en estos últimos cuatro años. Y mira que ha tenido ocasiones de enterarse.

Pone Rajoy el acento (y eso demuestra su error de apreciación) en el Congreso de Valencia, como si éste tuviera la más mínima importancia, como si lo que se estuviera luchando fuera una batalla por ver quién preside el Partido Popular. Demuestra con ello el mismo alejamiento de la realidad que llevó a Zapatero a despreciar primero, y a alimentar después con decisiones despóticas y erróneas, la Rebelión Cívica.

Plantear las cosas como si lo que estuviera en juego es si Rajoy se presenta o no a presidente del Partido es mostrar una miopía política que explica a la perfección los sucesivos errores tácticos y estratégicos que Rajoy está cometiendo: desde buscar motivaciones espurias en quienes simplemente le reclaman que no secuestre su voto, hasta arremeter contra los únicos medios que le han estado defendiendo a lo largo de la pasada legislatura o guardar silencio ante el abandono de referentes morales como María San Gil o José Antonio Ortega Lara.

No pretendo (ni quiero ya, a estas alturas) que Rajoy rectifique. Ha demostrado en estas últimas semanas cuál es su verdadera altura moral y ha quedado con ello incapacitado para dirigir a sus votantes. Rajoy no tiene ya otra salida digna que marcharse. Pero sí que sería bueno que alguien dentro del Partido Popular se diera cuenta de que, cuanto más tiempo esté Rajoy al frente del partido, menos posibilidades tendrá éste de poder recuperarse. Si quienes pretenden evitar la deriva del partido no mueven ficha, y dejan que el equipo de Rajoy continúe destrozando lo que ha costado tanto tiempo construir, tendrán que decirle a Rajoy dentro de unos pocos meses lo que don Luis Mejía le espetaba a Don Juan en la obra de Zorrilla: "Imposible la hais dejado para vos y para mí".

Es sólo desde este punto de vista - para aquéllos que desde dentro del PP están dispuestos a dar la batalla - que trataré de explicar por qué resulta un error poner el acento en lo que pueda suceder dentro de unas semanas en Valencia.

Para las personas que han secundado la Rebelión Cívica; para las personas que han aguantado a pie firme las inclemencias del tiempo, las descalificaciones sin cuento y las tremendas desilusiones; para todas esas personas que han acudido a la calle a situarse al lado de las víctimas y en contra de quienes intentan destruir el edificio constitucional, el Partido Popular ha sido y es importante porque ha servido para agrupar las fuerzas encargadas de esa labor de defensa cívica. Pero si el Partido Popular dejara mañana de presentar batalla, si Rajoy y sus consejeros áulicos consolidaran su poder en el partido y decidieran que ha llegado el momento de apoyar el cambio de régimen, esa misma gente que ha estado agrupándose alrededor del PP constataría que ese medio de defensa - el PP - ya no les sirve, y buscaría otro lugar donde reagruparse.

 

A todas esas personas les importa relativamente poco, desde este punto de vista, quién gane en el Congreso de Valencia. Prefieren, cómo no, que el PP no se pase al bando enemigo. Prefieren, por supuesto, que el PP no se destruya ni se desmembre. Y prefieren, claro está, que en el Congreso de Valencia gane alguien con un mínimo de decencia, que no esté dispuesto a abjurar de sus principios ni a renunciar a su deber. O al menos que gane alguien que tenga un mínimo de inteligencia; la suficiente como para comprender la situación y darse cuenta de que la consagración de los planteamientos de Rajoy convertiría al congreso valenciano del PP en una ceremonia virtual de suicidio colectivo, estilo Waco.

El Congreso de Valencia tiene, por tanto, una importancia tan sólo relativa. Porque lo que en él se decide es exclusivamente quién manda en el Partido Popular. Y el propio Partido Popular (y esto es lo que Rajoy debiera haber entendido después de tantas movilizaciones) tiene una importancia que es relativa también. Lo que está en juego, lo que ha hecho a la gente salir a la calle en los últimos cuatro años, no es la defensa de los intereses del Partido Popular, sino la percepción del peligro que se cierne sobre la propia Nación. Desde el punto de vista de ese peligro, el Partido Popular no pasa de ser un medio para tratar de defender la Nación de la mejor forma posible. Nada menos que un medio de defensa de la Nación, pero nada más que un medio.

Rajoy no entiende eso. No lo ha entendido nunca. Hay otras personas, dentro del PP, que si lo entienden. Esperemos que sepan estar a la altura de las circunstancias.

La destrucción de las pruebas

22 de Mayo de 2008 - 10:55:19 - Luis del Pino - 505 comentarios

Comentábamos ayer, en el programa "11-M: La sentencia", las fotografías que nuestro contertulio Lesconil ha recopilado sobre el desguace del tren de El Pozo, las cuales demuestran dos cosas:

  • La primera es que ese desguace se realizó, como ya sabíamos, de forma extremadamente rápida en los días siguientes al 11-M, eliminando en el proceso enormes cantidades de materiales que podían haber aportado, sin ninguna duda, muchas respuestas sobre el tipo de explosivo empleado en los atentados. Resulta indignante ver en esas imágenes cómo se retiraron centenares de kilos de metal o de material de revestimiento de los trenes y comparar todas esas evidencias destruidas con los 23 fragmentos metálicos, previamente lavados, que se entregaron a los peritos en el juicio para analizar un explosivo que, al final, no se ha podido concluir cuál es.
  • La segunda de las cosas que esas fotografías demuestran es que, durante esos días en que se procedió al desguace de los trenes (desguace, por cierto, del que nadie se ha querido responsabilizar), miembros de la Policía buscaron meticulosamente cualquier tipo de evidencia entre esos restos que se iban retirando. ¿Dónde están esas evidencias que se recogieron? ¿Dónde está el listado de muestras? ¿De verdad no se encontró ni un minúsculo fragmento de esos teléfonos móviles que nos dicen que se utilizaron como iniciadores de los artefactos? ¿Tampoco ni un minúsculo resto de detonador? ¿Ni siquiera de esas mochilas en las que, según nos dicen, se alojaban los artefactos?

La destrucción de los trenes es, en sí misma, la mejor demostración de que la historia oficial del 11-M no es sino el resultado de una masiva suplantación de pruebas. Basta con hacerse una pregunta: si los responsables de la masacre fueran los que nos dicen y si los artefactos tuvieran la composición que nos dijeron, ¿para qué iban a destruir unas evidencias que hubieran podido resultar esenciales para poder condenar en el juicio a los responsables de la matanza? ¿Cómo iban a destruir unas evidencias que hubieran podido utilizarse para demostrar la culpabilidad de los culpables oficiales?

Evidentemente, si se destruyeron esas evidencias, o si se hicieron desaparecer, sólo puede ser porque esas evidencias podían, precisamente, poner en riesgo la verosimilitud de lo que nos contaron.

P.D.: Este fin de semana ha tenido lugar en Jaén un acto de homenaje de la Plataforma Ciudadana Peones Negros a Francisco José Alcaraz y Gabriel Moris. Allí, Fray Josepho leyó unos ovillejos que desde aquí le agradezco: Ovillejos de Jaén.

Cuando la jugada lo aconseje

21 de Mayo de 2008 - 20:22:23 - Luis del Pino - 121 comentarios

La detención de una serie de pesos pesados de ETA es, cómo no, una buena noticia. Vaya por delante mi felicitación y mi gratitud a esos miembros de las FyCSE que se juegan a diario la vida para poder detener a esos asesinos.

Me temo, sin embargo, que no puedo extender esa felicitación al Gobierno del cual dependen esas FyCSE. Quizá haya alguien que prefiera engañarse y creer que ese tipo de operaciones antiterroristas indican un cambio en la estrategia de Zapatero con respecto a ETA. Nada más lejos de la realidad.

En primer lugar, que la detención de Thierry y de otros miembros del aparato político de la banda se produzca el mismo día en que Zapatero recibe a Ibarreche para ver cómo encaran el teatro del siguiente paso soberanista no puede sino suscitar la sospecha de que esas detenciones de ayer podían haber sido efectuadas en cualquier otro momento. Y de que, si se han hecho coincidir ambos acontecimientos, no es sino como parte de la escenificación prevista, de la que ya hablábamos hace unos cuantos días. La jugada aconseja que en los próximos 16 meses (Rubalcaba dixit) se transmita a la opinión pública la imagen de enfrentamiento con ETA que permita asumir como moderada, por contraste, la reforma estatutaria que PSOE y PNV piensan promover.

En segundo lugar, es imposible no percibir ese tipo de operaciones como meramente cosméticas desde el mismo momento en que no van acompañadas de una acción política paralela, destinada a expulsar a los terroristas de los ayuntamientos en que el propio Zapatero ha contribuido a instalarles. ¿Detenemos al "aparato" político de ETA, pero seguimos permitiendo que el "brazo" político de la banda (es decir, ANV y PCTV) continúe gestionando en numerosos municipios el presupuesto público que se utiliza, en parte, para financiar las propias actividades terroristas? En otras palabras: ¿detenemos a unos dirigentes, pero permitimos que el brazo político de ETA continúe disponiendo del dinero que necesita para sustituir a esos dirigentes por otros? ¿Pero qué teatro es éste?

Ni se ha producido ningún cambio en la política antiterrorista del Gobierno, ni se ha puesto fin a los planes de conseguir para el País Vasco un estatuto de semi-independencia similar al catalán. Se trata, simplemente, de dosificar los tiempos.

Ayer tocaba no detener etarras y hablar de un idílico futuro de paz que nunca existió más que como excusa para las negociaciones, mientras se intentaba vender a la opinión pública un estatuto catalán que pronto veremos convalidado por el TC.

Hoy toca detener etarras y tratar de colar por la puerta trasera la versión vasca de ese mismo estatuto catalán, mientras se juega de nuevo con la opinión pública y se le vende como un gran éxito la no celebración del referéndum de Ibarreche.

Mañana, una vez convalidados ambos estatutos, y cuando la jugada lo aconseje, se retomará de nuevo el teatro de las negociaciones con ETA, que anunciará su disolución porque ya no tendrá de hecho ninguna razón de ser, una vez conseguidos todos los objetivos para los cuales fue creada.

La hoja de ruta para la sustitución del actual marco constitucional por un modelo confederal está trazada hace mucho. Y hay que reconocer que está bien pensada. Y que quienes tienen que llevarla a la práctica son expertos en el arte de la escenificación.

Esa hoja de ruta tan sólo tiene un problema: que cada vez son más los ciudadanos que comienzan a fijarse en esos hilos que asoman por detrás de los muñecos de guiñol.

Pactar con el Bloque

20 de Mayo de 2008 - 12:12:31 - Luis del Pino - 310 comentarios

Bueno, pues ahora Núñez Feijoo se descuelga diciendo que el PP de Galicia no le haría ascos a pactar con el Bloque Nacionalista Gallego. Eso sí, "sin renunciar a los principios".

O sea, que lo que hay que deducir es que Núñez Feijoo espera que sea el BNG el que renuncie a sus principios para pactar con el PP.

La verdad es que no sé de qué me extraño. Como todo el mundo sabe, en el BNG están que no les llega la camisa al cuerpo, tratando de imaginar algún modo de lograr que el PP acceda a pactar con ellos. De hecho, llevan años cortejando a Núñez Feijoo para que les acepte en algún gobierno de coalición.

Lo que pasa es que, hasta ahora, Feijoo les ha tenido que dar calabazas por culpa de Acebes y Zaplana que, como no saben galllego, no entienden de qué va la situación local.

Por ejemplo, cuando los del BNG dicen que los del PP son unos "fascistas", en realidad lo que quieren decir es: "Entendemos que entre nuestras dos formaciones existen considerables similitudes, mucho más importantes que las minucias que nos separan, y estamos dispuestos a hacer un esfuerzo de aproximación, renunciando a nuestros planteamientos independentistas para que nos concedáis el honor de gobernar con nosotros".

Y cuando unos independentistas gallegos le parten el labio de un puñetazo a un militante de Nuevas Generaciones que se manifiesta pidiendo libertad lingüística, en realidad no es que le estén agrediendo, sino que se trata de un ancestral rito iniciático celta por el cual se da la bienvenida a los jóvenes en el mundo de la alta política. De ahí al gobierno de coalición sólo hay un par de cenas a base de nécoras y albariño.

Y cuando desde el BNG se reclama una política sancionadora de imposición del gallego similar a la de Cataluña, o cuando se pide que se adoctrine a los niños desde la guardería, o cuando se exige que se galleguicen hasta las lápidas de las tumbas y las verbenas de pueblo, no es porque los del BNG defiendan posturas totalitarias y esperpénticas, incompatibles con el ideario de libertad que anima al PP e incluso con el más mínimo sentido del ridículo. En absoluto. En realidad, los del BNG actúan así para que luego Feijoo pueda apuntarse el tanto, en el momento de firmar el acuerdo de coalición, de ver cómo ellos abjuran públicamente de unos principios independentistas que sólo mantienen de cara a la galería.

Y cuando, celebradas las últimas elecciones y faltándole al PP un diputado para la mayoría absoluta, van los del BNG y se alían con el PSOE, no es porque en realidad les apeteciera, sino que todo fue una jugada de Feijoo para desgastar a las huestes zapaterinas. Porque, como todo el mundo sabe, el poder desgasta una barbaridad. En sus reuniones secretas de planificación estratégica, Feijoo y los del BNG se parten de la risa viendo cómo han engañado a los del Partido Socialista de Galicia y pensando en la costalada que se van a pegar en las siguientes elecciones autonómicas.

¿A qué está jugando el PP? ¿De verdad se han creído Rajoy y Feijoo que sus votantes son lelos?

Creo que ya va siendo hora de que alguno coja las maletas y se marche a su casa. Si a alguien no le gusta estar en un partido liberal-conservador y de carácter nacional, pues tiene muy fácil solución: que se largue al PSOE o a algún partido nacionalista.

Pero que no pretendan secuestrar nuestro voto.

Plaza de la Dignidad

18 de Mayo de 2008 - 12:55:19 - Luis del Pino - 413 comentarios

Ayer se celebró el acto de inauguración del monumento a las víctimas del terrorismo en la Plaza de la República Dominicana.

Fue un acto hermoso, lleno de momentos emotivos, que culminó con el descubrimiento de la placa que acompaña a la preciosa escultura realizada por Pedro Requejo. En ella, una figura que representa a la libertad levanta una bandera española cuyos pliegues envuelven a una víctima del terrorismo. Detrás de la bandera, un grupo de figuras representa al pueblo español. No pude evitar, al ver ese grupo escultórico en el que la bandera y el pueblo arropan a la figura que simboliza a las víctimas, acordarme de esa estrofa del himno de infantería: "Y la Patria, al que su vida le entregó, le devuelve agradecida el beso que recibió"

Intervinieron Ricardo Garrudo, vicepresidente de DENAES; Iñaki Ezquerra, presidente del Foro de Ermua; Juan Antonio García Casquero, presidente de la AVT; Manuela Lancharro, hermana de uno de los guardias civiles asesinados en aquella plaza y, finalmente, Santiago Abascal, presidente de DENAES.

Para la gente que contemplaba el acto desde los propios balcones de la plaza, Juan Antonio García Casquero tuvo palabras de recuerdo que a todos nos transportaron a aquel otro día de hace veinte años en el que, desde esos mismos balcones, todos los vecinos de la plaza fueron involuntarios testigos de la terrible masacre cometida por ETA.

A Manuela Lancharro, que pronunció su alocución arropada, delante del estrado, por otros familiares de víctimas de aquel monstruoso atentado, se le quebraba la voz al recordar a su hermano muerto y al rememorar la vergüenza e indignación que tantos españoles sentimos al ver el trato que a su asesino, Ignacio de Juana Chaos, le deparaban la Justicia y el Gobierno de Zapatero.

La intervención final de Santiago Abascal fue memorable, porque tuvo la virtud de poner el dedo en la auténtica llaga que ninguna escenificación parlamentaria podrá ya nunca cerrar: la época de la falsa unidad contra los terroristas ya ha pasado, porque todos los españoles somos conscientes de que con lo que hay que acabar no es sólo con ETA, sino también con la ideología nacionalista totalitaria que ha hecho posible que ETA asesine, secuestre y extorsione a lo largo de toda nuestra historia democrática.

El discurso de Abascal fue un auténtico aldabonazo en las conciencias de aquéllos que, desde la actual cúpula del Partido Popular, parecen haber olvidado que una gran parte de españoles, y por supuesto casi todos sus votantes, no creen ya ni poco ni mucho en la sinceridad de un Gobierno que fue capaz de sacar a la calle al asesino de aquellos guardias civiles a los que ayer homenajeábamos. ¿Cómo sostener una ficción de unidad con quienes, teniendo en su mano impedirlo, consienten que los terroristas continúen al frente de numerosos ayuntamientos?

Las cerradas ovaciones que se produjeron cuando alguno de los intervinientes mencionó en su discurso a personas como Francisco José Alcaraz o María San Gil deberían también ser suficientes para que algunos entiendan hasta qué punto valoran los españoles, y en particular los votantes del PP, a las personas que han protagonizado la resistencia al totalitarismo nacionalista. Para muchísimos ciudadanos, San Gil o Alcaraz no son simples personas, sino símbolos de una lucha valiente y abnegada. Símbolos de honestidad y firmeza en una situación política donde los referentes morales escasean cada vez más.

Y esas personas que han salido a la calle manifestación tras manifestación, que han mostrado su solidaridad con las víctimas cada vez que han sido requeridos para ello y que han llorado con San Gil o Alcaraz cuando la emoción era insoportable, no van a consentir que nadie, y mucho menos desde la cúpula del Partido Popular, pretenda hacer inútil tanto sacrificio y tanta lucha.

Yo no sé si el Partido Popular habrá cambiado. Pero lo que ayer pude ver en la Plaza de la República Dominicana - en esa nueva Plaza de la Dignidad - es que quienes no han cambiado son, desde luego, sus votantes. Que están donde siempre han estado: con las víctimas y reclamando Memoria, Dignidad y Justicia.

¿Por qué no me callo?

16 de Mayo de 2008 - 11:13:45 - Luis del Pino - 392 comentarios

¿Y yo quien soy?

¿Es que no me he enterado de que el Partido Popular ha cambiado?

¿Es que me pienso que, porque haya votado a un partido, tengo derecho a exigir que ese partido respete los principios con los que concurrió a las elecciones?

¿Acaso no soy consciente de que las promesas electorales, como ya confesó Tierno Galván en su día, se hacen para no cumplirlas?

¿Qué especie de ceguera me impide ver que ese cambio de rumbo del Partido Popular no podía producirse sino después de las elecciones, porque, en caso de haberse producido antes, sólo le habrían votado al PP don Mariano Rajoy y su círculo de confianza, junto con sus respectivas familias y un señor de Soria que pasaba por allí?

¿Es que no entiendo que, si se le hubiera hablado con sinceridad a la gente, hubiera sido imposible engañar a los votantes del PP, dejándoles sin representación parlamentaria?

¿Acaso me creo que puedo oponerme a un cambio de régimen defendido por todas las instituciones del Estado?

¿No me doy cuenta de que es necesario aceptar que la Constitución se convierta en papel mojado?

¿Me impide mi obcecación percatarme de que no se ha pervertido el Tribunal Constitucional por mero capricho, sino para que otorgue legitimidad a un Estatuto catalán ilegítimo, que consagra la desigualdad entre los españoles?

¿No soy capaz de asumir, como media España ha hecho ya, que el agua pasada no mueve molino y que, si alguien ha muerto por defender la Constitución, lo que hay que hacer es dar una salida digna a los que lo mataron?

¿Tal vez estoy metafísicamente imposibilitado de concluir por mí mismo que, para quien se mueve en los despachos, todas las bajas son asumibles?

¿A santo de qué doy la murga con cosas que a nadie importante le importan?

¿A cuento de qué intento poner en evidencia a quienes no han cometido otro pecado que guiarse por su solo y particular interés?

¿A qué viene eso de denunciar que España vive desde hace cuatro años, como Miterrand dijo de De Gaulle, en un golpe de estado permanente?

¿Quién c... me creo que soy?



Varios miles de personas han firmado ya, en solo dos días, el Manifiesto por una Alternativa Real a Zapatero, en el que se solicita que no se consume un cambio de rumbo que constituiría un engaño a los 10 millones de personas que han otorgado su confianza al Partido Popular.

Puedes leer el contenido del manifiesto y mostrar, si lo consideras oportuno, tu adhesión, en la página

http://www.alternativaazapatero.org/

Sucriben el manifiesto: Gabriel Albiac, Ignacio Arsuaga, Francisco Barcones, Esteban Calderón Dorda, Alejandro Campoy, Santiago Condón Usón, Mª Ángeles Domínguez, Victor Gago, Maria Jesús González, Maria José Grech, Francisco Javier Fraile Pelaez, Victoria Llopis, Eduardo López López, Jose Antonio López López, Jose María Marco, Pio Moa, Oscar Molina, Eloy Morán de la Fuente, Ramón Pi, Luis del Pino, Florentino Portero, Carlos Ruiz Miguel, Alfonso Sabán Astray, Avelino Samartín Quiroga, Juan Antonio Tirado, Álvaro Vermoet y 6700 firmas más.



Mañana sábado, a las 11 de la mañana, y gracias a la iniciativa de DENAES, tendrá lugar la inauguración del Monumento a las Vïctimas del Terrorismo en la Plaza de la República Dominicana de Madrid.

Os esperamos allí a todos.

¿Por qué mata ETA?

14 de Mayo de 2008 - 19:59:35 - Luis del Pino - 316 comentarios

Hoy he vuelto a escuchar en algún programa de radio lo de que "ETA mata cuando puede", para tratar de explicar por qué ETA ha atentado esta noche contra la casa cuartel de Legutiano.

¿ETA mata "cuando puede"? No es verdad. O, mejor dicho, es una verdad a medias. Por supuesto que ETA sólo mata si encuentra la oportunidad de hacerlo, pero no es cierto que mate simplemente porque ha encontrado la ocasión.

Me parece enormemente perversa esa simplificación, con la que sólo se consigue que el terror de ETA se perciba como un terror irracional, carente de causas inmediatas, contra el que nada puede hacerse porque no hay ninguna lógica que lo regule. Ante las catástrofes aleatorias, no existe ninguna prevención posible, y a los seres humanos no nos queda otra cosa que resignarnos al lento goteo de víctimas.

Pero nada de eso es verdad. Por supuesto que los atentados de ETA tienen un objetivo. Y por supuesto que responden a una lógica. Una lógica criminal, pero perfectamente comprensible. Si ETA mata es "porque quiere", además de porque encuentra la ocasión. Mata porque le conviene matar en un momento específico y a una serie de personas específicas. Si mata, es porque quiere conseguir algo concreto.

Y, en este caso, ETA mata como medio de reactivar la presión del terror entre la sociedad española, ante la etapa de negociación que se avecina. Si ETA mata es porque se va a empezar a discutir de un nuevo estatuto vasco. Mata porque dentro de unos días hay prevista una reunión entre un señor llamado Zapatero, que se supone que representa al estado español, y otro señor llamado Ibarreche, que se supone que debe intentar sacarle el Presidente del Gobierno las mayores concesiones posibles.

El escenario del teatro está dispuesto desde hace días, cuando ETA hizo pública su postura de oposición a la aprobación de un nuevo marco estatutario vasco. De ese modo, se puede vender a la ciudadanía la imagen necesaria para la negociación: en un extremo del escenario, el Partido Popular, opuesto a efectuar más concesiones al nacionalismo vasco; en el extremo contrario, la ETA, que muestra con un reguero de sangre que también se opone a la modificación estatutaria, aunque sea por motivos contrarios a los de los populares. Y en el centro del escenario, envueltos en la luz de la moderación y la sensatez, Zapatero e Ibarreche.

Un Zapatero y un Ibarreche que no van a perder oportunidad de lanzar los dos mensajes simultáneos que esa nueva capitulación del Estado exige: "nosotros somos los que representamos la estabilidad, frente a los extremismos contrapuestos de la ETA y del PP"; y "nosotros vamos a satisfacer las legítimas aspiraciones de autogobierno del pueblo vasco, para que ETA deje de matar".

Llevamos 40 años con la misma historia: utilizando a ETA en las mesas de negociaciones para hacer avanzar de manera inexorable el proceso de destrucción constitucional. Cediendo terreno a los nacionalistas cuando ETA deja temporalmente de matar, para que no vuelva a matar de nuevo, y volviendo a ceder terreno a los nacionalistas en cuanto ETA vuelve a matar, para que deje de hacerlo otra vez.

Sea como sea, ETA siempre está ahí, para intentar conseguir que los españoles se cansen, para intentar que el Estado efectúe nuevas concesiones, para poder contraponer esa banda asesina a todos aquéllos que no estamos dispuestos a que la Constitución se convierta en papel mojado, equiparando a los que asesinan con los que son asesinados.

Se utilizó la tregua de ETA para intentar vender a la ciudadanía el Estatuto de Cataluña y se utilizarán los asesinatos de ETA para sacar adelante el del País Vasco. En terminología bermejiana, ETA mata o deja de matar no "cuando puede", sino cuando la jugada lo aconseja. Y ahora la jugada aconseja matar.

Ese repulsivo teatro de la muerte sólo acabará cuando la sociedad española comprenda que llevan 40 años jugando con ella. Y que con quien hay que acabar es con el totalitarismo nacionalista que hace a ETA posible. Y con todos los que dan alas a ese totalitarismo nacionalista. ETA sólo terminará cuando destruyamos políticamente a todos aquéllos que recogen las nueces del árbol que ETA sacude. A todos aquéllos que aprovechan la existencia de ETA para ir avanzando pasito a pasito en su estrategia de superación del marco constitucional. Mientras no comprendamos eso, mientras no entendamos que ETA es sólo un instrumento, seguiremos fijando nuestra vista en los sicarios y dejando que los verdaderos capos se dediquen a hacer caja.

Ahora, mientras las familias de las nuevas víctimas lloran su desgracia, resulta aún más lamentable repasar lo sucedido en las últimas semanas y ver cómo el Gobierno, en lugar de disolver directamente todos los ayuntamientos que previamente entregó a los terroristas, se ha estado dedicando con el PNV a escenificar un nauseabundo paripé con las "mociones éticas" en los ayuntamientos vascos, esas mociones en las que se pide por favor a los que ayudan a ETA que a ver si tienen a bien renunciar de motu propio a sus cargos. ¿Cuándo va el Gobierno de Zapatero a expulsar de las instituciones a esos terroristas que ha contribuido a reintroducir en ellas?

Como también resulta lamentable, viendo la casa cuartel destruida, recordar las voces de todos los hipócritas de alquiler que en este país clamaban, no hace tanto, que "ETA siempre avisa". ¿Se acuerdan ustedes de la frase, queridos fariseos?

ETA mata cuando le conviene a sus señoritos. Y avisa sólo cuando le conviene a sus propósitos.

Y ya es hora de que nos deshagamos de ETA y de sus señoritos de una vez. Y de que todos los españoles podamos, realmente, vivir como ciudadanos libres e iguales.

Manifiesto por una alternativa real a Zapatero

13 de Mayo de 2008 - 19:30:39 - Luis del Pino - 251 comentarios

Por una Alternativa real a Zapatero

http://www.alternativaazapatero.org/
 
Los abajo firmantes, desvinculados por completo de cualquier formación política y conscientes de que la titularidad de la soberanía nacional reside en el pueblo español, creemos necesario manifestar ante la opinión pública y las diversas instituciones de nuestro Estado de Derecho las siguientes consideraciones:

Sostenemos que el desarrollo del Estado de la Autonomías recogido en nuestra Constitución ha rebasado en sus límites naturales, jurídicos y racionales nuestro marco constitucional, y se ha convertido en fuente inagotable de enfrentamientos interterritoriales, de una profunda desigualdad de derechos entre los ciudadanos y en una fuerza con un potencial desintegrador de nuestro sistema de libertades fundamentales que no puede tolerarse por más tiempo. De hecho, se ha articulado un nuevo régimen distinto del establecido en la Carta Magna.

Sostenemos que ante esta situación, España necesita como contrapeso una representación real en el Congreso de los Diputados de la voluntad manifestada por más de diez millones de ciudadanos, que han votado por unos principios muy claros, como son la apuesta decidida por la igualdad de derechos, la defensa a ultranza de su dignidad y sus libertades fundamentales, la defensa de España como nación y su unidad indisoluble así como del marco institucional que le da forma como Estado de Derecho, con el consiguiente refuerzo del Gobierno Central en sus competencias exclusivas como única garantía posible de esa defensa. Millones de votos que han manifestado con rotunda claridad su rechazo al nuevo modelo de régimen que intenta instaurar el zapaterismo.

En consecuencia, la sociedad civil asiste con asombro a la actual deriva del Partido Popular hacia una integración en ese nuevo régimen, integración motivada por la primacía de los intereses personalistas, por las ambiciones de las baronías territoriales, por la cobardía en la defensa de los principios más elementales de nuestra democracia y por una falta absoluta de debate interno y apertura a la sociedad. Por todo ello, los abajo firmantes exigimos al Partido Popular fidelidad a los compromisos recogidos en su programa electoral, advirtiendo de que una traición a los mismos y a sus votantes tendrá como consecuencia un enorme coste electoral para ellos y la consolidación de un nuevo régimen en España que es gravemente perjudicial para los intereses de todos los españoles.

(Pulsa aquí para ver el manifiesto completo)

Firmantes: Gabriel Albiac, Ignacio Arsuaga, Francisco Barcones, Alejandro Campoy, Mª Ángeles Domínguez, Victor Gago, Maria Jesús González, Maria José Grech, Victoria Llopis, Jose María Marco, Pio Moa, Eloy Morán de la Fuente, Luis del Pino, Florentino Portero, Alfonso Sabán Astray

SI QUIERES ADHERIRTE AL MANIFIESTO, puedes hacerlo en la página web:

http://www.alternativaazapatero.org/

¡PÁSALO!

De la cima a la sima

12 de Mayo de 2008 - 13:05:46 - Luis del Pino - 276 comentarios

Los lemmings son unos pequeños roedores árticos dotados de una asombrosa capacidad de reproducción. Mientras que la mayoría de los mamíferos presentan una tendencia de crecimiento de la población que hace que el número total de individuos se mantenga relativamente estable en relación con los recursos alimenticios disponibles en el entorno, algunas subespecies de lemmings se reproducen de forma tan veloz que el número total de individuos en una zona determinada sigue un patrón caótico: los rápidos aumentos de población agotan los recursos disponibles, lo que conduce a la muerte de un alto porcentaje de la población, que vuelve a crecer exponencialmente cuando los recursos se recuperan, y así sucesivamente.

Uno de los mecanismos que los lemmings utilizan para afrontar los aumentos súbitos de la población son las migraciones en masa. Cuando el alimento empieza a escasear en una zona, un gran número de individuos puede ponerse en marcha simultáneamente para tratar de encontrar áreas menos explotadas. En ocasiones, esas grandes columnas de roedores en pleno proceso de migración se encuentran con un río, o con un acantilado, y miles de animales perecen al verse empujados por la enorme masa de congéneres que les sigue los pasos.

Ese fenómeno ha conducido a la errónea creencia popular de que los lemmings se suicidan en masa de manera periódica: no es verdad que los lemmings se suiciden; si se arrojan a miles por los acantilados es, sencillamente, porque otros les empujan.

Sin embargo, quien sí parece que esté aquejado últimamente de una incomprensible fiebre suicida es el nuevo PP rajoyesco, empeñado en una ardua batalla por renunciar a cualquier principio ideológico, para abrazar ese cambio de régimen del que sus votantes, y buena parte de sus dirigentes, abominan.

Desconozco las razones por las que Rajoy ha arrojado la toalla y ha izado la bandera blanca. No sé si es cuestión de convencimiento, o si simplemente considera que el golpe de régimen es ya imparable. Pero la verdad es que sus motivos tampoco me importan ni poco ni mucho, porque son completamente irrelevantes. Lo único que al final cuenta son los resultados, y el resultado de esa larga marcha hacia la nada, consistente en aceptar la liquidación de la Nación para mimetizarse en el paisaje nacionalista, es que el Partido Popular está derrumbándose a cámara lenta, a medida que se descuelgan del proyecto de Rajoy todos aquéllos que no están dispuestos a limitarse a ejercer de plañidera en el entierro constitucional. La última en anunciar su negativa a convertir al PP en la versión española del Partido Campesino polaco ha sido María San Gil.

Rajoy podía haberse ido como un señor nada más perder las elecciones. Habría podido exhibir el inmenso logro de haber heredado un partido en estado de shock y haber conseguido revivirlo, hasta el punto de haber podido disputar el triunfo a Zapatero en las últimas elecciones.

En lugar de ello, Rajoy ha elegido dilapidar su prestigio y tratar de conducir a los votantes de la derecha hacia ese precipicio llamado Segunda Transición.

Pero se está encontrando con que los 10 millones de lemmings que le votaron no parecen dispuestos a arrojarse por el acantilado. Como no están dispuestos tampoco, por lo que se ve, la mayoría de los dirigentes de más peso del Partido Popular.

En lo alto de su precipicio, Rajoy vuelve hacia atrás la cabeza y descubre, sorprendido, que cada vez le sigue menos gente. Como el goteo de bajas continúe, terminará Rajoy por tener que arrojarse en solitario.

P.D.: Creo que resulta imposible describir mejor que como lo hace Regina Otaola en su blog la congoja que a muchos nos embarga hoy, después de conocer que María San Gil se ha visto obligada a abandonar la ponencia política del Congreso del PP, ante el giro de acercamiento al nacionalismo que Rajoy pretende imponer.

El Rey toma postura

11 de Mayo de 2008 - 17:32:17 - Luis del Pino - 188 comentarios

Que el Rey se permita alabar a un presidente de Gobierno constituye, en sí, una anomalía institucional. No sólo no es su función expresar opiniones, ni buenas ni malas, sobre los responsables políticos, sino que esa toma de postura va directamente en contra de lo que sí que es función del Rey, según la Constitución aprobada por todos los españoles: el artículo 56 de nuestra Carta Magna asigna al Rey, entre otras, la función de arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones.

Pero si cualquier toma de postura sería errónea en el monarca, las alabanzas concretas hechas a Zapatero constituyen algo más que un error. A lo largo de los últimos cuatro años, las víctimas del terrorismo que han dado su sangre por la Constitución a la que el Rey debe su puesto han convocado numerosas manifestaciones para exigir que no se negocie con quienes las convirtieron en víctimas. Y el Rey no ha acudido a ninguna de esas demostraciones cívicas.

Hasta ahora, cabía interpretar esa ausencia como un deseo del Rey de no inmiscuirse en la contienda política, aunque esa benévola interpretación es dolorosa de por sí para las víctimas de ETA, puesto que la radical oposición a todo tipo de cesión a los asesinos debería estar por encima de las diferencias y banderías políticas.

Pero que el Rey se permita decir que el presidente de Gobierno que ha negociado políticamente con los asesinos de mil españoles es un hombre "muy honesto", "muy recto", "un ser humano íntegro" o que tiene "profundas convicciones", es aún más doloroso para los familiares de tantas personas que murieron por defender la democracia y la libertad de todos.

¿Qué persigue don Juan Carlos con semejante toma de postura en este preciso momento? Evidentemente, Zapatero no necesita que nadie salga a echarle un cable en estos instantes. Bastante tiene el PP con mantenerse a flote como para que Zapatero tenga que preocuparse por su imagen o necesite ayuda ninguna para defenderse del acoso político. Pero entonces, ¿cuál puede ser el sentido de unas declaraciones como éstas?

España se aproxima, a velocidad cada vez mayor, al punto de no retorno, dentro del proceso de sustitución de la Constitución del 78 por un marco confederal de articulación del Estado. ¿Está el Rey, quizá, lanzando el mensaje de que los cambios que se avecinan, y que Zapatero va personalmente a dirigir, cuentan con el respaldo del monarca? En otras palabras: ¿nos está diciendo que la Corona no sólo no va a oponerse al cambio de régimen, sino que éste cuenta ya con su expresa bendición?

Evidentemente, el cambio de régimen no necesitaría de valedores si no existiera una profunda oposición entre un extenso sector de la población española a la abolición del texto constitucional pactado en el 78. El problema fundamental para la imposición del nuevo régimen es, precisamente, que éste nace huérfano de legitimidad. Porque una amplia capa de españoles percibe que se ha intentado superar la Constitución del 78 por la vía de los hechos consumados, en lo que constituye una clara usurpación de la soberanía nacional por parte de unos poderes públicos que han transgredido los límites que la propia Constitución marca.

¿Irían destinadas las declaraciones del Rey, en ese sentido, no a apoyar a Zapatero en sentido estricto, sino a tratar de dotar de legitimidad a un proceso que carece completamente de ella a ojos de uno de cada dos españoles?

¿O acaso lo que se pretende es provocar, precisamente, las críticas al monarca por parte de quienes se oponen al cambio de régimen, para tratar así de vender la imagen de que esa parte de la sociedad está situada extramuros del sistema?

En cualquiera de los dos casos, las palabras de Su Majestad no constituyen una buena noticia para la salud de la maltrecha Constitución que una vez creímos, inocentes de nosotros, que era la constitución del consenso.

Mesa redonda

9 de Mayo de 2008 - 11:26:52 - Luis del Pino - 360 comentarios

Ayer, ese sujeto condenado a 14 años de cárcel por colaborar, a sueldo de ETA, en el secuestro de Emiliano Revilla, y que ha ejercido una de las acusaciones particulares defensoras de la versión oficial de los atentados en el juicio del 11-M, participó en una mesa redonda sobre la masacre de Madrid, organizada por la Universidad Rey Juan Carlos. Ignoro quien será el responsable de la Universidad Rey Juan Carlos que ha decidido invitar a un condenado por colaboración con ETA para que "instruya" a los estudiantes de derecho de la Universidad, pero el hecho está ahí

El susodicho individuo se permitió afirmar que "espera que los medios que han vivido del 11-M se busquen un trabajo honesto". ¿A qué trabajo honesto se referirá? ¿Será, por ejemplo, un trabajo honesto el ayudar a que una banda terrorista meta a un empresario español en un zulo y le tenga allí encerrado durante ocho meses como un perro? Yo no sé si eso será un trabajo honesto, pero lucrativo debe de serlo un rato, dados los centenares de millones de pesetas que Revilla tuvo que pagar por su rescate.

Dijo también el tal Gonzalo Boyé, que así se llama el mencionado sujeto, que esos medios de comunicación que han estado investigando el 11-M han podido "cometer un delito de menosprecio a las víctimas". ¡Hombre! ¡Un delito de menosprecio a las víctimas! Pues si así fuera, digo yo que siempre será menos grave menospreciar a una víctima que secuestrarla, ¿no le parece a usted? ¿Diría usted que la ayuda que usted prestó a ETA para secuestrarle fue un menosprecio para Emiliano Revilla? ¿Pero cómo se atreve usted a intentar dar lecciones morales a nadie?

¿Y a qué menosprecio a las víctimas se refiere? ¿Al de poner de manifiesto cómo estaban mintiendo usted, y todos los que como usted han estado engañando a las víctimas con una falsa historia oficial? ¿Al de poner de manifiesto, por ejemplo, cómo se ha estado engañando durante cuatro años a los familiares de los muertos de la masacre, presentándoles unos falsos autores intelectuales de los atentados, para ahora dejar irse de rositas a esos supuestos ideólogos, una vez cumplido su papel en la pantomima?

Ustedes no sólo han menospreciado a todas las víctimas que no se creían la versión oficial, sino que además han engañado a conciencia a todas aquellas otras víctimas que sí que creyeron en lo que ustedes les contaban. Que sí que creyeron que El Egipcio era el cerebro del atentado, como ustedes les dijeron. Que sí que creyeron que el 11-M era un atentado de Al Qaeda, como ustedes les dijeron. Que sí que creyeron que el 11-M se debía a la Guerra de Irak, como ustedes les dijeron. Y que ahora ven que en la sentencia no aparecen por ningún lado ni Al Qaeda, ni la Guerra de Irak, ni los supuestos ideólogos de la masacre.

Y que ahora ven, asimismo, cómo se ha condenado por el 11-M únicamente a 3 personas, ninguna de ellas islamista, y que casi todo el mundo se ha ido a la calle de rositas, empezando por los hermanos Toro y acabando por tanto islamista de opereta con el que se vistió una versión oficial que dio comienzo en el mismo momento en que alguien decidió que había que eliminar todas las pruebas de la masacre, desguazando los propios trenes.

Usted no ha menospreciado a esas víctimas, sino que se ha reído directamente de ellas.

Pero lo más bonito de la jornada fue ver en esa mesa redonda a la fiscal del 11-M, Olga Sánchez, la misma que ha conseguido que sigamos sin saber quién ideó y quién ejecutó esa masacre. Sentadita al lado de esa misma persona a la que ella ayudó a meter en la cárcel, como fiscal también que fue del caso de Emiliano Revilla. La fiscal y el condenado, unidos ahora por el destino en una común defensa de la versión oficial del 11-M.

Insinuó Olga Sánchez, en un arranque de sinceridad, que si ella no recurrió la absolución de Abdelmahid Bouchar, el galgo de Leganés, fue por órdenes directas de sus superiores, el fiscal jefe de la Audiencia y el fiscal general del Estado.

¿Sería tan amable la fiscal Olga Sánchez de explicar a las víctimas del 11-M cuáles cree que pueden ser las razones por las que sus superiores le ordenaron no recurrir? Si es que le parece a doña Olga que esas víctimas a las que han estado engañando durante cuatro años se merecen una explicación, claro.

Justicia implacable

7 de Mayo de 2008 - 10:56:26 - Luis del Pino - 489 comentarios

El ayuntamiento de Marbella, gobernado por el Partido Popular, ha impuesto una multa de 300 euros a dos miembros de la Plataforma Ciudadana Peones Negros, por repartir en mano a los viandantes folletos del 11-M.

Evidentemente, semejante despropósito no es achacable al PP, sino a la alcaldesa concreta que rige los destinos de ese municipio, porque hay otros muchos alcaldes del PP que han hecho mucho, y siguen haciendo mucho, por ayudar a quienes se niegan a que se pase página con respecto al mayor atentado de nuestra historia. Pero ahí queda el gesto.

En Marbella, parece que ni las leyes ni las ordenanzas municipales han impedido que toda una legión de sinvergüenzas se forre el riñón durante años cometiendo todo tipo de ilegalidades en el negocio inmobiliario. ¡Pero ay de tí como repartas en mano un folleto! Entonces la autoridad es implacable. Debe de ser que el trinque individual y colectivo queda muy chic para animar las conversaciones en las fiestas de la jet, mientras que hablar de algo tan truculento como el asesinato de 200 personas resulta muy hortera y le corta el rollo a la gente.

Creo que tenemos dos opciones: o no repartir folletos en Marbella, o poner a trabajar la imaginación para ver cómo sorteamos la prohibición de repartirlos.

Se me ocurre que a lo mejor podemos jugar al despiste y firmar los folletos con el nombre de Plataforma Ciudadana de Dineros Negros. Lo mismo les pillamos con la guardia baja y nos dejan repartir, pensando que es propaganda de alguna constructora. ¿Creen ustedes que colaría?

Por si acaso la alcaldesa implacable nos lee, me permito recomendaros la lectura del último artículo de Gabriel Moris sobre el 11-M. Se titula, muy apropiadamente, Gobernar sin los ciudadanos.

La Fundación Denaes informa de la próxima inauguración del monumento a las víctimas del terrorismo, en la Plaza de la República Dominicana de Madrid:

El próximo 17 de Mayo, a las 11.00 horas y en la plaza de la República Dominicana de Madrid, inauguraremos el monumento a las víctimas del terrorismo justo en el lugar donde el 24 de julio de 1986 doce guardias civiles murieron a manos de ETA y justo donde el pasado año, en medio de la indignación popular al ver a su asesino pasearse tranquilamente por las calles donostiarras, surgió un santuario cívico que acogió el homenaje espontáneo de toda una multitud a la memoria de aquellas víctimas, pero también a la libertad y a la dignidad de todos los españoles aún orgullosos de serlo.

La Fundación DENAES ha materializado su particular homenaje a través de un monumento financiado por ciudadanos anónimos, creado en bronce por el artista Pedro Requejo en forma de vértice (3,10 metros de alto x 2,20 de ancho) y presidido por una figura de la libertad que enarbola la bandera nacional. La sigue una víctima del terrorismo y decenas de españoles, figuras a través de las cuales hemos querido transmitir un doble mensaje:  la profunda identidad entre España y las víctimas del terrorismo y la fortaleza del espíritu de la Nación, que surge precisamente en aquellos momentos históricos más difíciles.

Un vergonzoso teatro

5 de Mayo de 2008 - 12:07:59 - Luis del Pino - 423 comentarios

En mi libro "11-M. Golpe de Régimen", publicado antes de que diera comienzo el juicio del 11-M, se explicaba cómo se construyó la versión oficial de los atentados, para la cual se decidió quemar a dos tramas pre-existentes, ambas controladas por los servicios del estado:

  • la trama asturiana de Emilio Suárez Trashorras, a quien se responsabilizaría del suministro de la dinamita,
  • y la propia trama islamista creada por los servicios del estado y articulada en torno a Mouhannad Almallah y al piso de la C/ Virgen del Coro.

Pero, para poder cuadrar la versión oficial y para poder dar una salida judicial al embrollo, era necesario introducir una conexión entre ambas tramas, conexión que debía cumplir un doble propósito.

Esto es lo que decía yo en el libro (publicado, repito, ocho meses antes de conocerse la sentencia del 11-M) a la hora de explicar cómo se construyó la versión oficial de la masacre:

"Era necesario, como decimos, encontrar una manera de explicar cómo se habían puesto en contacto la trama asturiana y la trama islamista. Para eso, hacía falta introducir personajes adicionales en la historia.

Pero esos personajes no sólo debían permitir explicar la conexión de las dos tramas, sino que además debían servir como cabezas de turco a las que achacar, en último término, la responsabilidad exclusiva de los atentados. Quemar a nuestra trama asturiana y a nuestra trama islamista es una cosa, y otra cosa bien distinta es que los componentes de esas dos tramas se dejen, sin más ni más, echar encima un muerto que en realidad no les correspondía.

En otras palabras: conseguir que los colaboradores de esas tramas aceptaran temporalmente asumir las responsabilidades del atentado e incluso ir a la cárcel durante una temporadita es sencillo. Pero ninguno de esos colaboradores aceptaría que en el juicio se les condenara a graves penas por delitos que en realidad no habían cometido.

¿Cuál es la solución? Pues introducir una serie de personajes intermedios, de origen musulmán (para poder apuntalar la ficción) y extraídos del mundo de la delincuencia a pequeña escala.

Tenemos, pues, que se introduce en la trama un tercer grupo: los pelanas, personajes magrebíes con perfil de delincuentes comunes, que sirven al doble propósito de justificar la conexión entre las dos tramas principales y de "comerse el marrón" del caso, ya que sobre ellos se volcarían todas las responsabilidades.

Se trataba, en definitiva, de que los miembros de las dos tramas principales (islamistas y asturianos) aceptaran pasar el mal trago durante un tiempo suficiente como para que la opinión pública asimilara el engaño, pero de manera que las acusaciones contra ellos fueran lo suficientemente endebles como para que en el juicio todo quedara en agua de borrajas: en el juicio, todas las responsabilidades se volcarían sobre los pelanas.

Para ello se introduce en la versión oficial al grupo de Jamal Ahmidan, conocido como El Chino."

 

Como puede verse, el tiempo me ha dado la razón. Con la excepción de Emilio Suárez Trashorras, a quien la esquizofrenia le garantiza una salida de la cárcel a plazo no muy largo, nadie de la trama asturiana fue condenado en el juicio por su relación con el 11-M. Algunos de los asturianos han sido condenados por delitos menores, pero todos ellos estarán en la calle más pronto que tarde. El caso más escandaloso es el de los hermanos Toro, que se han ido completamente de rositas.

Tampoco nadie de la supuesta trama islamista de la C/ Virgen del Coro fue condenado por el 11-M. Ni siquiera el supuesto "cerebro" del atentado, Mohamed El Egipcio. Varios de los miembros de esa trama han sido condenados, de nuevo, por delitos que nada tienen que ver con el 11-M, pero todos ellos estarán en la calle, también, más pronto que tarde.

Encontrar gente dispuesta a hacer el paripé tres o cuatro añitos no es difícil. Pero encontrar incautos que se dejen meter cuarenta mil años de cárcel por algo que no han cometido resulta más difícil. ¿Sobre quién volcó, por tanto, la sentencia todas las responsabilidades del atentado? Pues sobre los pelanas, sobre ese grupo construido por alguien para poner en conexión la trama asturana y la trama islamista y cuyos miembros pasaron, oportunamente, a mejor vida en Leganés.

¿A quién se ha condenado por el 11-M, es decir, a quién le han metido varias decenas de miles de años de cárcel? Pues al esquizofrénico Trashorras; a Jamal Zougham, que no tiene nada que ver con ninguna de las tramas y al que le han colgado el marrón; y a Otman El Gnaoui, otro del grupo de los pelanas que no sólo no es islamista, sino que en las propias grabaciones que constan en la causa se burla de los rezos y de las prácticas religiosas.

Lo dije cuando salió la sentencia y lo repito ahora: a quien han tomado el pelo a conciencia no es a nosotros, que nunca nos creímos la mentira oficial, sino a todos aquéllos que, habiendo creído en la versión oficial de buena fe, se tragaron lo de que el 11-M era un atentado islamista motivado por la Guerra de Irak.

Es a todos esos, y en especial a algunas de las víctimas de la masacre, a quienes la sentencia dejó a los pies de los caballos, al eliminar cualquier referencia a Al Qaeda o a la Guerra de Irak, y al absolver a los supuestos "cerebros" de la masacre.

El escrito presentado a finales de la semana pasada por la Fiscalía del Tribunal Supremo, oponiéndose a la casi totalidad de los argumentos esgrimidos en los recursos de las acusaciones, no es sino la confirmación de que el paripé del 11-M se encamina a su cierre definitivo. No es sólo que la Fiscalía no haya recurrido la absolución de esos tres cerebros que con tanta pompa y circunstancias nos exhibieron durante tres años, sino que esa misma Fiscalía se opone ahora, directa y frontalmente, a que se les condene, recomendando al tribunal expresamente que rechace las pretensiones de las asociaciones de víctimas en ese sentido.

En otras palabras: que del 11-M sólo son responsables los muertos de Leganés, que no van poder protestar en ninguna circunstancia.

Pero no se preocupen ustedes, que a nadie se le caerá la cara de vergüenza por toda esta pantomima. Porque para eso hay primero que tener vergüenza.

Y ya se encargarán, cuando se aproxime la fecha de emisión de la sentencia definitiva en el Supremo, de organizar alguna buena cortina de humo para que esa sentencia pase lo más desapercibida posible.

La conjuración de Catilina

4 de Mayo de 2008 - 11:30:28 - Luis del Pino - 116 comentarios

Para reconstruir la historia de la fracasada conjuración de Catilina, que fue un intento de golpe de estado contra la República romana, disponemos de dos visiones contemporáneas enormemente contrapuestas:

Por un lado, la visión de Cicerón, prominente miembro del partido aristocrático y principal responsable de la derrota de los conjurados, que en sus discursos (las famosas "Catilinarias") pinta a un Catilina en quien se personifican todos los males y todos los vicios.

Por otro lado, la visión de Salustio, enemigo de Cicerón y partidario de Julio César y del partido popular. Salustio, en su obra "Conjuración de Catilina", no consigue ocultar su simpatía por la figura del jefe de los conjurados, de quien proporciona un retrato mucho más matizado que el de Cicerón. Salustio pinta a un Catilina valiente y determinado, dotado de una gran fuerza y resistencia, que sabe morir peleando como sólo puede hacerlo quien está animado por una idea, y no por el simple interés. Aunque no se recata tampoco a la hora de describir los enormes defectos de un Catilina ambicioso, corrupto y corruptor, que no duda en atraerse a su causa a lo peor de la sociedad romana de entonces, utilizando para ello cualquier medio a su alcance:

"En una ciudad tan populosa y corrompida, le fue sumamente fácil a Catilina rodearse, como cortejo de satélites, de hombres infames y criminales. En efecto, cuantos impúdicos, adúlteros y libertinos habían dilapidado con el juego, la glotonería y la lascivia su patrimonio; cuantos habían contraído enormes deudas por asegurarse la impunidad de sus actos infamantes o delictivos; los parricidas de la toda la República, los sacrílegos, los condenados por los tribunales o que debido a su conducta temían sus sentencias, y los individuos a quienes sus manos o su perjura lengua, ejercitadas en la muerte de los ciudadanos, aseguraban el sustento; en una palabra, todos los atormentados por la infamia, la miseria o los remordimientos eran los amigos íntimos de Catilina.

Pues si por acaso algún hombre libre aun de culpa llegaba a tener amistad con él, pronto se convertía en absolutamente igual a los otros, arrastrado por la seducción de su trato cotidiano.

...

Y así, según era la pasión en que cada cual por razón de su edad se consumía, a unos proporcionaba rameras, a otros compraba perros y caballos, sin retroceder ante ningún sacrificio de dinero ni del propio decoro, con tal de tenerlos fieles y sujetos por sus maldades.

...

Catilina, entretanto, aleccionaba a los jóvenes a quienes había atraído a su amistad; proporcionaba de entre ellos a quien se los pedía testigos falsos y falsificadores; obligaba a los suyos a considerar como viles el propio crédito, la posición social y los riesgos judiciales, y cuando había aniquilado su reputación y su pudor, les exigía mayores empresas."

2 de mayo

2 de Mayo de 2008 - 11:40:54 - Luis del Pino - 309 comentarios

Albert de la Rocca fue un oficial del segundo regimiento de húsares francés que combatió contra los españoles en la Guerra de la Independencia. Dejó escritas sus impresiones sobre aquella contienda en un libro cuya versión española, publicada en Madrid en 1816, lleva por título "Memorias sobre la guerra de los franceses en España".

Una de las cosas que más llaman la atención a ese cronista es la extrema crueldad de la lucha, debido a que cada atrocidad del invasor era respondida con atrocidades no menores sobre los soldados franceses y sobre los acusados de colaboracionismo.

El otro aspecto que destaca es la sorprendente imposibilidad de la victoria francesa, ante la negativa de los españoles a aceptar el camino de rendición emprendido por las fuerzas vivas del país:

"...los pueblos de las provincias españolas manifestaban generalmente, aún en los momentos en que ganábamos más batallas, una incredulidad invencible sobre nuestros éxitos; ningún español aveníase a confesar que España estuviese vencida; y este sentimiento, que estaba en el alma de todos, era el que hacía invencible a la nación, a pesar de tantas pérdidas y de las derrotas frecuentes de sus ejércitos".

 

Otro cronista de la época, pero de origen inglés, Joseph Sherer (citado, como el anterior, en la obra "Como lobos hambrientos. Los guerrilleros en la Guerra de la Independencia", de Fernando Martínez Laínez), describe de manera más trágica y menos épica el espíritu que animaba realmente a los guerrilleros españoles. Un espíritu que nada tenía de inconsciencia temeraria y que no estaba forjado sólo de un abstracto amor a la patria, sino que estaba permeado del resignado fatalismo de quien sabe que nada tiene ya que perder.

Cuenta Sherer cómo conoció cerca de Pamplona a un guerrillero aragonés y las palabras que éste le contestó al preguntarle el inglés dónde vivía y con quien servía:

"Señor, no tengo casa ni familiares, sólo tengo mi país y mi espada. En mi pueblo natal, mi padre fue sacado a la plaza del mercado y fusilado; nuestra casa fue incendiada; mi madre murió de pena; y mi mujer, que había sido violada por el enemigo, acudió a mí, que estaba entonces de voluntario con Palafox, y murió en mis brazos en un hospital de Zaragoza.

No sirvo bajo ningún jefe concreto: soy demasiado desgraciado, me siento demasiado vengativo, para soportar las obligaciones de la disciplina y la espera de la actividad... Pero he jurado no cuidar de una vid ni labrar un campo hasta que el enemigo no haya sido expulsado de España". 

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