31 de Enero de 2008 - 13:00:11 - Luis del Pino - 196 comentarios
Ayer emitimos en Libertad Digital la segunda parte de la entrevista con doña Carmen Baladía, la que fuera directora del Instituto Anatómico Forense durante el 11-M.
En la entrevista, que merece la pena ver completa, la doctora Baladía ha venido a confirmar todo lo que habíamos ido publicando en los meses pasados:
En el sumario del 11-M consta, desde escasas semanas después de los hechos, el informe de la Policía Científica sobre los incidentes en el Instituto Anatómico Forense, cuando se trató de impedir a dos miembros de la Policía Científica la toma de muestras biológicas de los cadáveres. La doctora Baladía remitió ese informe al juez del caso. Pero nadie hizo nada por aclarar qué es lo que había pasado ni por qué no se realizaron las preceptivas autopsias.
En su sentencia, el juez Bermúdez descarta de un plumazo las dudas sobre los sucesos de Leganés, otorgando validez a las pruebas complementarias (como si fueran una auténtica autopsia) y pasando por alto el tema de si habían inhalado humo los presuntos suicidas (en caso de haber estado vivos antes de la explosión, tendrían que haberlo inhalado). No sólo eso, sino que Bermúdez se permite decir que las pruebas hay que valorarlas en conjunto, y trata de desacreditar con ello el argumento de la falta de autopsias.
Pues bien, valoremos la prueba en su conjunto:
¿Qué valoración merece todo esto, considerado en su conjunto? A mí sólo se me ocurre una, sinceramente: que Leganés fue un episodio de "cierre de archivo" enormemente chapucero y enormemente improvisado. Pero cada cual es muy libre, por supuesto, de opinar lo que quiera.
En cualquier caso, el manto de silencio se ha roto. Y desde aquí quiero agradecer públicamente a doña Carmen Baladía la entrevista que ha concedido a Libertad Digital TV.
La semana que viene seguiremos contando novedades en el programa "11-M: La sentencia". Y muy interesantes, por cierto. Les recomiendo que no se pierdan el programa.
28 de Enero de 2008 - 22:11:35 - Luis del Pino - 532 comentarios
El fiscal Zaragoza, que se ha bajado estos días a Marruecos, ha anunciado la detención, este domingo, de un nuevo presunto autor material de los atentados por parte de las autoridades del reino alauita. Nos referimos a Abdelilah Hriz. Se trata del mismo individuo que ya fue interrogado por Del Olmo el pasado mes de diciembre, en su último viaje antes de dejar temporalmente la Audiencia Nacional.
¿Me permiten ustedes que manifieste mi escepticismo ante esta nueva detención? ¿No? Pues lo voy a manifestar igual, y les explicaré los motivos del mismo. Veamos, en primer lugar, de dónde sale este individuo, acudiendo al sumario del 11-M para ver qué papel juega en la versión oficial.
Abdelilah Hriz entra en escena en mayo de 2005. Inicialmente, la Policía sólo le acusa de ser una de las personas que ayudaron a huir a Mohamed Afalah y a otros implicados en la masacre (ésos que luego nos dicen que murieron suicidados en Irak). De resultas de los informes policiales donde se contenían esas imputaciones, el juez Del Olmo cursó una orden de busca y captura internacional en junio de 2005.
En torno a diciembre de ese año, Abdelilah Hriz fue detenido en el curso de una operación policial en Siria, sin que sepamos exactamente la fecha de la operación. Lo normal es que Siria hubiera entregado a ese islamista a España, debido a la orden de detención internacional existente.
Sin embargo, en lugar de a España, Abdelilah Hriz fue enviado por las autoridades sirias a Marruecos. El 24 de enero de 2006, la Brigada de Policía Judicial de Casablanca lo ponía a disposición de la Justicia de su país, que posteriormente lo pondría en libertad.
¿Por qué Hriz no fue entregado a España? Pues no lo sabemos, aunque no resulta difícil imaginarlo. Pero, sea como sea, el caso es que el sumario del 11-M concluyó sin que se hubiera podido tomar declaración a Hriz. El 10 de abril de 2006, el juez Del Olmo dictaba un auto en el que las investigaciones sobre Abdelilah Hriz y otros imputados se desgajaban del sumario principal del 11-M.
¿Y cuáles eran las imputaciones que en el sumario del 11-M se le hacían a Hriz? Pues, aparte de su posible complicidad en la huida de Mohamed Afalah y de otros implicados, ninguna. En ninguna parte del sumario del 11-M se hace la más mínima mención a que las huellas o el ADN de Hriz pudieran haber aparecido en ninguno de los escenarios de la masacre, o a que Hriz tuviera ninguna relación con la autoría material de los atentados.
En consecuencia, es necesario suponer que si el ADN de Hriz se ha encontrado, como ahora nos dicen, en Morata y en Leganés, ese dato no se ha conocido hasta después de cerrar el sumario del 11-M. En otras palabras: que volvemos a encontrarnos con el mismo juego de los triles que se ha venido practicando desde el principio en las investigaciones sobre la masacre de Madrid. ¿Dónde están los informes periciales que atestiguan la implicación de este individuo en los hechos? ¡Pues vaya usted a saber! A lo mejor tenemos suerte y alguien se los filtra a algún medio amigo, para que podamos enterarnos todos.
Pero vamos a suponer que, en efecto, el ADN de Hriz ha sido encontrado en Leganés y en Morata. ¿Nos dice eso que Hriz tiene alguna relación con la colocación de las bombas de los trenes? Pues evidentemente, no. Aún suponiendo que Hriz hubiera estado en Morata, o en Leganés, o en ambos escenarios, eso no implica necesariamente nada. Pero queda muy bien lo de poder anunciar otro imputado de autoría material, ¿verdad? Especialmente ahora que se aproximan las elecciones.
¿Desde cuándo se sabe que el ADN de Hriz apareció en esos escenarios de la masacre? Pues al menos desde hace un par de meses, dado que el juez Del Olmo se desplazó a Marruecos a tomarle declaración precisamente por ese motivo. Pero entonces, ¿por qué se le detiene ahora, y no se le detuvo entonces? ¿Qué ha cambiado, para que las autoridades marroquíes decidan detenerle ahora y no en diciembre? ¿Es un regalo de buena voluntad al fiscal Zaragoza, como reconocimiento por su visita?
Como les decía, se aproximan elecciones. Así que, de aquí al nueve de marzo, me parece que vamos a ver de todo.
27 de Enero de 2008 - 11:32:20 - Luis del Pino - 290 comentarios
¿Es sólo sensación mía, o el episodio de los presuntos terroristas islámicos detenidos en Barcelona es una especie de deja vu? ¿No hemos visto ya antes las mismas reacciones en los mismos actores no hace mucho tiempo? Es la segunda vez en pocos meses que el Gobierno socialista en pleno, y Rubalcaba en particular, me causan la misma sensación de sorpresa.
La primera vez fue a raíz del asesinato de los dos guardias civiles en Francia: tras producirse ese crimen, el ministro Rubalcaba y todo el Gobierno entraron en una espiral de declaraciones y contradeclaraciones, de versiones contradictorias, de explicaciones inverosímiles, que no sólo mostraban muy poco respeto por los ciudadanos españoles, sino, sobre todo, una improvisación sorprendente y una precipitación absolutamente incomprensible. Era la típica reacción de alguien a quien se ha pillado de repente en un renuncio y que se ve en la obligación de improvisar alguna excusa que le salve la cara.
Lo que me pareció sorprendente entonces fue la chapucería y la precipitación de esas improvisaciones. Que Rubalcaba mintiera no es algo que pudiera ya escandalizarme: lo que me dejó completamente estupefacto es que mintiera tan mal.
Con el asunto de la supuesta célula islamista desarticulada en Barcelona he vuelto a tener la misma sensación de desconcierto. Son tantas y tan contradictorias las versiones que hemos ido conociendo a lo largo de los días que, de nuevo, no es posible sustraerse a la sensación de que el episodio entero ha pillado al Gobierno con la guardia bajada. Puestos a realizar una escenificación con la detención de un falso comando islamista, la hubieran preparado con algo menos de cutrez. La hubieran preparado de una forma más coherente. No habrían entrado en un crescendo de versiones y contraversiones que lo único que hacen es provocar la suspicacia en quienes las escuchan. Hubieran tenido previstas las explicaciones oportunas de forma que no resultaran un insulto a la inteligencia.
Y, sobre todo, Rubalcaba no habría transmitido la sensación de estar completamente sobrepasado por las circunstancias. Creo que no recuerdo un episodio más extraño que la rueda de prensa en la que, preguntado sobre para qué querrían esos presuntos suicidas de Barcelona unos temporizadores, a Rubalcaba no se le ocurre otra cosa que decir que no había caído en ese detalle. ¡No podía dar crédito a lo que estaba leyendo! ¡Rubalcaba diciendo que le habían pillado sin respuesta! Después trató de improvisar una respuesta a la pregunta y no se le ocurrió otra cosa que decir que a lo mejor era otro individuo el que iba a apretar el botón para que esos suicidas viajaran al Paraíso. ¡Toma ya! Dejando aparte la asociación inconsciente con el episodio de Leganés que esa frase de Rubalcaba suscita (lo cual no es muy inteligente por parte del ministro), resulta que para eso tampoco hace falta un temporizador: lo que hace falta es un radiomando, un mando a distancia. Es una de las pocas veces que hemos podido ver a Rubalcaba improvisar una respuesta de forma tan chapucera.
Lo importante de la escena no es la propia metedura de pata, sino el que esa metedura de pata se produzca, porque parece sugerir que Rubalcaba y su equipo ni siquiera habían tenido tiempo de reflexionar sobre lo que estaba sucediendo. La sensación que deja esa chapucería es que Alfredo Pérez Rubalcaba no controla los acontecimientos y que, además, ha perdido la capacidad de respuesta inmediata. Algo está pasando, algo se está moviendo en el campo de la lucha antiterrorista, o en el interior de los aparatos del Estado, que se le ha ido de las manos al ministro de Interior.
Es esa sensación la que me intranquiliza: la sensación de que las cosas están, en estos momentos, fuera del control de Rubalcaba. En principio, uno se sentiría inclinado a calificar como una buena noticia que Rubalcaba no controle las cosas, dada su proverbial tendencia a las manipulaciones más descaradas. Pero no me parece que esa noticia sea buena en absoluto. Porque da toda la sensación de que, en estos momentos, la lucha antiterrorista no la controla nadie.
Si el asesinato de los dos guardias civiles en Francia apunta a que en el seno de ETA se están produciendo acontecimientos cuyas consecuencias se muestra el Gobierno incapaz de prever, el episodio de los supuestos islamistas de Barcelona sugiere que algo se mueve en los aparatos del Estado completamente al margen del control del Gobierno, pudiendo llegar las cosas hasta el punto de que el propio Gobierno se vea pillado a contramano en la desarticulación de un potencial grupo terrorista.
Y todo ese descontrol puede ser mucho más peligroso que las habituales manipulaciones de nuestro querido ministro.
25 de Enero de 2008 - 12:01:50 - Luis del Pino - 262 comentarios
Resulta muy aleccionador repasar la falsa historia de los suicidas difundida en su día por la Cadena Ser. Aquella falsa noticia fue dada primero por Ana Terradillos a eso de las 10 de la noche del 11-M. A partir de las 6 de la mañana, el programa de Iñaki Gabilondo se haría eco de la noticia y ya el bulo correría imparable hasta las elecciones.
La entonces directora del Instituto Anatómico Forense, Carmen Baladía, confirmaba en la entrevista concedida a Libertad Digital que ya en la propia madrugada del 11 al 12-M se tenía la certeza de que no existían esos suicidas, a pesar de lo cual aquella falsa noticia no sólo no fue inmediatamente desmentida por quien la había dado, sino que se adornó incluso con detalles de una precisión sorprendente. Ana Terradillos sólo "informó" en la noche del 11-M de la "existencia" de ese suicida. Sin embargo, en el programa de Iñaki Gabilondo, a la mañana siguiente, ya se proporcionaba una descripción completa de ese suicida: tenía tres capas de calzoncillos, iba depilado... Esa profusión de detalles es enormemente importante, por varios motivos.
En primer lugar, porque indica una voluntad deliberada de mentir. Mientras que el rumor de la "existencia" de un suicida puede atribuirse a un error o a una mala interpretación, la profusión de detalles sólo es explicable si alguien está elaborando conscientemente una mentira y trata de hacerla lo más creíble que pueda.
Porque, y esta sería la segunda consideración, las mentiras resultan tanto más creíbles cuantos más detalles se proporcionan. Si yo digo: "Fulanito se ha embolsado una comisión por la concesión de las licencias de juego", mi mentira resulta infinitamente menos creíble que si afirmo: "Fulanito cobro una comisión de 236.000 euros por la concesión de las licencias de juego. El dinero fue transferido el 12 de noviembre desde Madrid a la cuenta 12332144 del Whitaker, Johnson & Fictitious Virtual Bank, radicado en Gibraltar y retirado mediante un cheque al portador con código de control 123A456BCD".
La reacción instintiva ante una mentira elaborada es. "No puede ser mentira, si proporcionan tantos datos. Al menos tiene que haber algo de verdad".
Si nos fijamos, ésa es exactamente la técnica utilizada para construir la versión oficial del 11-M: son tantos los informes, tantos los datos, tantos los implicados, tantas las grabaciones telefónicas, tantos los confidentes, tantos los funcionarios, ... que resulta inevitable decirse. "No es posible que todo sea una patraña. Tiene que haber algo de verdad".
Si nos olvidamos de todo lo que sabemos de la instrucción del 11-M y acudimos a las pruebas directas (análisis de los explosivos de los trenes, fotografías de las explosiones, declaraciones de testigos de los trenes), en realidad no hay nada mínimamente creíble que conduzca a la versión oficial. Antes bien, los intentos de ocultación y la destrucción de esas pruebas directas a lo que apuntan es a que se nos ha intentado colocar una milonga.
Todo lo que conocemos de la versión oficial se basa en cosas aparecidas fuera de los trenes (Kangoo, mochila de Vallecas, listados telefónicos...), supuestas "pruebas" sobre las cuales hemos acumulado una abrumadora cantidad de indicios de falsedad a lo largo de los meses pasados. Así que la única conclusión lógica posible sería: "Todo esto es una bazofia, que nada tiene que ver con el 11-M".
Y, sin embargo, no podemos evitar esa vocecita en nuestro interior, repitiéndonos machaconamente: "No es posible que todo sea mentira. Alguno de los que han detenido o condenado por el 11-M tiene forzosamente que tener algo que ver con los atentados de los trenes". Somos incapaces de aportar ni la más mínima prueba que avale lo que esa vocecita nos dice... pero a pesar de todo no podemos dejar de prestarla atención. Una mentira muy elaborada puede llegar a ser irresistible.
Evidentemente, para que una mentira elaborada tenga un efecto duradero, es imprescindible adornarla con detalles que sean ciertos en sí mismos. La mentira de los suicidas de los trenes no resistió más allá de unos días, porque se pudo comprobar que los detalles tan precisos que se proporcionaron eran falsos: no había cuerpos depilados, ni capas de calzoncillos. La mentira de la versión oficial, por el contrario, ha resistido el paso del tiempo, porque una parte de los detalles proporcionados son ciertos: es verdad que existe un señor llamado Suárez Trashorras, es verdad que los detenidos hablaban por teléfono entre sí, es verdad que hay gente que trafica con Goma2-ECO, es verdad que hay personas en España de tendencia islamista... La mentira consiste en poner todo eso en conexión con el 11-M.
En nuestro caso hipotético, mi mentira sobre las comisiones por licencias de juego no resistirá el más mínimo análisis si proporciono datos completamente falsos. Por ejemplo, si es mentira que en Gibraltar exista un banco llamado Whitaker, Johnson & Fictitious Virtual Bank.
Sin embargo, si ese banco existe; si es verdad que alguien hizo una transferencia de 236.000 euros a la cuenta 12332144; si es verdad que esa transferencia se efectuó el 12 de noviembre desde Madrid; y si existe un cheque al portador cobrado en ese banco de Gibraltar, con código de control 123A456BCD... si es verdad todo eso, mi mentira tendrá un recorrido mucho más largo, aunque ninguno de esos datos ciertos tenga nada que ver con comisiones ilegales ni con licencias de juego. Gracias a esos datos que son verdaderos en sí mismos, mi mentira tendrá una oportunidad de perdurar. Especialmente si quienes tienen que comprobar la relación de todos esos detalles con el asunto de las licencias de juego están dispuestos a certificar que esa falsa relación existe.
En el caso del 11-M, se ha tomado un conjunto de datos más o menos ciertos y se los ha tratado de ligar con el 11-M mediante un conjunto de pruebas demostradamente falsas. Pero quienes tenían que echar abajo esas pruebas no se han atrevido a cumplir del todo con su obligación y han fingido tragarse la mitad de la patraña. Allá cada cual con sus decisiones y con su conciencia.
La última consideración que cabe realizar con respecto a la mentira de los suicidas de los trenes es que se trata, curiosamente, de uno de los hilos que más rápidamente permitirían avanzar en el conocimiento de lo que ocurrió el 11-M. Porque los periodistas de la Cadena Ser tienen que saber, forzosamente, quién les intoxicó. Y quienquiera que fuera el que les habló de capas de calzoncillos y suicidas depilados tiene obligatoriamente que tener una estrecha conexión con las personas que fabricaron en aquellos días las pruebas falsas. Por ejemplo, la falsa mochila de Vallecas.
En otras palabras: que la Cadena Ser tiene que saber, con nombres y apellidos, quién fabricó la mentira de los suicidas. Por tanto, tiene en sus manos poner bajo los focos a una o más personas pertenecientes al núcleo duro de los falsificadores de pruebas. En mi opinión, su obligación moral sería contarnos a todos los españoles, pero especialmente a las víctimas del atentado, quiénes fueron esas "tres fuentes de la lucha antiterrorista" que la intoxicaron. Porque, sabiendo quiénes son, tendríamos al alcance de la mano a quienes fabricaron la mochila de Vallecas y el resto de las falsas pruebas del caso.
P.D.: Muy recomendable el nuevo vídeo elaborado por nuestro contertulio Jomesa, acerca de los explosivos de los trenes. Podéis verlo en el canal QSVTV, que la Plataforma Ciudadana Peones Negros ha abierto en Youtube, como parte de la campaña de difusión sobre los atentados del 11 de marzo. A diferencia de algunos, a los que parece que las ganas de saber se les terminaron en cuanto se cerraron las urnas el 14-M, somos muchos los que seguimos queriendo saber la verdad. Y son muchas las personas que están trabajando para que podamos lograrlo. Muchas gracias a todos los que componen el equipo de producción audiovisual de Peones Negros.
24 de Enero de 2008 - 10:40:49 - Luis del Pino - 211 comentarios
Ayer emitimos en el programa "11-M: La sentencia" una entrevista en exclusiva con Carmen Baladía, la que fuera Directora del Instituto Anatómico Forense en el momento de producirse la masacre de Madrid.
Merece la pena ver la entrevista completa, porque es imposible exponer las cosas con más claridad de la que lo hace la doctora Baladía. Confirmó, como ya sabíamos, que el bulo de los terroristas suicidas que se hizo correr desde determinados medios de comunicación entre el 11-M y el 14-M no fue más que eso: un bulo. Un bulo malintencionado, añadiría yo, porque la certeza moral de que no existían terroristas suicidas en los trenes se tenía desde la propia madrugada del 11 al 12 de marzo, según revela en la entrevista quien en aquellos días se encargó de organizar las tareas de identificación de las víctimas.
Confirmó también la doctora Baladía que, como ya habíamos avanzado en Libertad Digital, en las autopsias practicadas a las víctimas de la masacre no se detectaron ni clavos, ni tornillos. Es decir, no había metralla de origen terrorista en las bombas con las que se asesinó a 192 personas en vísperas electorales.
La importancia de esas declaraciones no radica sólo en que confirmen la noticia que en su día dimos: lo verdaderamente importante es que se confirma que lo que estalló en los trenes tenía una composición diferente de la de esa mochila que fue encontrada oficialmente en la comisaría de Puente de Vallecas.
En realidad, ya sabíamos que esa mochila es una prueba colocada. Lo es porque nadie la vio en los trenes. Lo es porque nadie la vio en el supuesto trayecto que la mochila efectuó entre la estación de El Pozo y la comisaría de Puente de Vallecas. Lo es porque usaba un tipo de teléfono que no garantiza la explosión del modelo concreto de detonador utilizado. Lo es porque estaba preparada para no explotar, al tener dos cables desconectados. Lo es porque incluía una tarjeta telefónica completamente innecesaria para el funcionamiento del artefacto, pero que permitió efectuar unas providenciales detenciones en plena jornada de reflexión. Lo es porque no aparece en las actas de inspección redactadas en la propia comisaría de Puente de Vallecas. Y lo es porque tenía metralla y las bombas de los trenes, no.
La pregunta entonces sería: ¿quién fabricó la falsa bomba de Vallecas? No sabemos la respuesta a esa pregunta, pero sí que podemos afirmar algo con una razonable seguridad: quien fabricó la mochila de Vallecas no participó en la fabricación de las bombas de los trenes, porque si hubiera participado no habría cometido el error de incluir en la bomba de Vallecas esa metralla que delata que esa bomba encontrada en comisaría es una prueba falsa.
La semana que viene emitiremos la segunda parte de la entrevista con la doctora Carmen Baladía, en la que repasaremos aquel "cierre de archivo oficial" que fue la explosión del piso de Leganés.
23 de Enero de 2008 - 11:15:20 - Luis del Pino - 233 comentarios
Veíamos en los dos artículos anteriores lo que sería el reparto de escaños en caso de que se repitieran los resultados de las elecciones de 2004 y de 2000 y veíamos también que de esos repartos de escaños se desprende que las elecciones se juegan realmente en sólo 32 provincias.
¿Cómo podemos aproximarnos al resultado del 9 de marzo si tenemos en cuenta las encuestas que hemos conocido hasta el momento? Vamos a hacerlo realizando un ejercicio de asignación de escaños en función de la distancia que finalmente separe al PP y al PSOE. Para realizar esas asignaciones de escaños, vamos a partir de la tabla que proporcionábamos en el primer artículo de la serie y vamos a ver qué sucede si reducimos progresivamente la diferencia en porcentaje de voto entre los dos partidos nacionales.
Obviamente, se trata de una mera aproximación, porque las subidas y bajadas de los partidos no se producen nunca de forma homogénea en todas las provincias. Pero es una aproximación que nos sirve para identificar cuáles son los escaños que más probabilidades tienen de cambiar de manos.
Teniendo en cuenta esto, la tabla de reparto de escaños en función de la diferencia en porcentaje de voto quedaría como sigue:
|
DIFERENCIA PP-PSOE |
PP |
PSOE |
OTROS |
|
-4,8 (Elecciones 2004) |
146 |
162 |
42 |
|
-4 |
150 |
158 |
42 |
|
-3 |
154 |
156 |
40 |
|
-2 |
155 |
155 |
40 |
|
-1 |
157 |
153 |
40 |
|
0 |
163 |
148 |
39 |
|
1 |
164 |
146 |
40 |
|
2 |
164 |
146 |
40 |
|
3 |
165 |
144 |
41 |
|
4 |
170 |
139 |
41 |
¿Y qué nos dice esto si tenemos en cuenta que las encuestas pronostican una diferencia de no más de dos puntos a favor de uno u otro partido? Pues que el PSOE, en el mejor de los casos (2 puntos de ventaja para los socialistas), ganaría en votos y empataría a 155 escaños con el PP. Por su parte, el PP, en el mejor de los casos (2 puntos de ventaja a favor de los populares), vencería en votos y en escaños, pero se quedaría a 9 diputados de poder formar gobierno con Coalición Canaria.
Resulta desalentador, porque querría decir que estaríamos abocados a una nueva legislatura de chantaje nacionalista en cualquiera de los dos casos. Sólo una campaña que permitiera al PP despegar hasta los 4 o 5 puntos de ventaja sobre el PSOE permitiría encarar el futuro con un mínimo de optimismo.
Esto es lo que hay a día de hoy. Por supuesto, existe una multitud de factores que hacen que estos números no sean más que aproximaciones sin base científica alguna. Por ejemplo:
No sabemos la respuesta a ninguna de esas preguntas, y sólo las propias encuestas que vayamos conociendo nos permitirán ir afinando las predicciones. Eso, por no hablar de que cualquier acontecimiento o noticia inesperados (por ejemplo, el crack bursátil) pueden trastocar los resultados de manera imprevista.
En fin, que sólo parece claro que, a fecha de hoy, cualquier resultado es posible. De modo que ésta va a ser la campaña más dura y más importante de nuestra historia democrática. Especialmente por lo mucho que nos jugamos todos.
22 de Enero de 2008 - 13:18:55 - Luis del Pino - 111 comentarios
En el artículo anterior veíamos cuáles serían los resultados si se reprodujeran los porcentajes de voto de las elecciones de 2004, teniendo en cuenta la actual distribución de escaños por provincia y la alta probabilidad de que los nacionalistas vascos se presenten en un frente electoral unido.
Veamos ahora la otra cara de la moneda: ¿cuáles serían actualmente los resultados en escaños si el PP consiguiera repetir los porcentajes de voto del año 2000?
En ese caso, la distribución de escaños quedaría como sigue:
|
PP |
PSOE |
OTROS |
|
|
Alava |
2 |
1 |
1 |
|
Albacete |
2 |
2 |
|
|
Alicante |
7 |
5 |
|
|
Almeria |
3 |
3 |
|
|
Asturias |
4 |
3 |
1 |
|
Avila |
2 |
1 |
|
|
Badajoz |
3 |
3 |
|
|
Baleares |
5 |
3 |
|
|
Barcelona |
8 |
12 |
11 |
|
Burgos |
3 |
1 |
|
|
Cáceres |
2 |
2 |
|
|
Cádiz |
4 |
4 |
1 |
|
Cantabria |
3 |
2 |
|
|
Castellón |
3 |
2 |
|
|
Ceuta |
1 |
0 |
|
|
Ciudad Real |
3 |
2 |
|
|
Córdoba |
3 |
3 |
|
|
Cuenca |
2 |
1 |
|
|
Gerona |
1 |
2 |
3 |
|
Granada |
3 |
4 |
|
|
Guadalajara |
2 |
1 |
|
|
Guipuzcoa |
2 |
1 |
3 |
|
Huelva |
2 |
3 |
|
|
Huesca |
2 |
1 |
|
|
Jaén |
3 |
3 |
|
|
La Coruña |
5 |
2 |
1 |
|
Las Palmas |
5 |
1 |
2 |
|
León |
3 |
2 |
|
|
Lérida |
1 |
1 |
2 |
|
Lugo |
3 |
1 |
|
|
Madrid |
20 |
12 |
3 |
|
Málaga |
5 |
4 |
1 |
|
Melilla |
1 |
0 |
|
|
Murcia |
7 |
3 |
|
|
Navarra |
3 |
1 |
1 |
|
Orense |
3 |
1 |
|
|
Palencia |
2 |
1 |
|
|
Pontevedra |
4 |
2 |
1 |
|
Rioja |
3 |
1 |
|
|
Salamanca |
3 |
1 |
|
|
Segovia |
2 |
1 |
|
|
Sevilla |
4 |
7 |
1 |
|
Soria |
1 |
1 |
|
|
Tarragona |
2 |
2 |
2 |
|
Tenerife |
3 |
2 |
2 |
|
Teruel |
2 |
1 |
|
|
Toledo |
3 |
3 |
|
|
Valencia |
9 |
6 |
1 |
|
Valladolid |
3 |
2 |
|
|
Vizcaya |
2 |
2 |
4 |
|
Zamora |
2 |
1 |
|
|
Zaragoza |
4 |
2 |
1 |
|
TOTAL |
180 |
128 |
42 |
Tenemos con esto lo que podríamos denominar el escenario óptimo para el PSOE (repetir los resultados de 2004) y el escenario óptimo para el PP (repetir los resultados de 2000). Teniendo estas tablas presentes, podemos formular explícitamente la primera de las hipótesis con las que vamos a trabajar:
Hipótesis 1: El resultado de las elecciones de marzo estará comprendido entre los dos extremos marcados por las elecciones de 2000 y 2004. Dicho de otro modo: ni el PSOE va a conseguir mejores resultados de los que consiguió el 14-M, ni el PP va a ser capaz de mejorar los resultados que Aznar obtuvo en las elecciones de 2000. Parece una hipótesis razonable, y todas las encuestas que se han publicado hasta el momento coinciden en que eso es lo que sucederá: en todas ellas se apunta a que el PP mejorará sus resultados con respecto a 2004, mientras que el PSOE los empeorará, aunque sin que llegue a producirse un descalabro socialista.
Teniendo en cuenta esta hipótesis y examinando las tablas de escaños, nos encontramos con la primera de las conclusiones, que es que existen 20 circunscripciones en las que, pase lo que pase el 9 de marzo, los escaños ya están asignados. Mientras que los resultados oscilen entre los dos extremos marcados por las elecciones de 2000 y de 2004, es imposible que baile ningún escaño en ninguna de esas veinte circunscripciones. Las elecciones se decidirán en las 32 circunscripciones restantes.
Las 20 circunscripciones "inamovibles" son las siguientes:
|
PP |
PSOE |
|
|
Albacete |
2 |
2 |
|
Almeria |
3 |
3 |
|
Avila |
2 |
1 |
|
Badajoz |
3 |
3 |
|
Cáceres |
2 |
2 |
|
Cantabria |
3 |
2 |
|
Castellón |
3 |
2 |
|
Ceuta |
1 |
0 |
|
Cuenca |
2 |
1 |
|
Granada |
3 |
4 |
|
Guadalajara |
2 |
1 |
|
Huelva |
2 |
3 |
|
Melilla |
1 |
0 |
|
Orense |
3 |
1 |
|
Palencia |
2 |
1 |
|
Segovia |
2 |
1 |
|
Soria |
1 |
1 |
|
Toledo |
3 |
3 |
|
Valladolid |
3 |
2 |
|
Zamora |
2 |
1 |
El que en esas circunscripciones sea imposible que se mueva un escaño no quiere decir que los votos no vayan a ser importantes. Las elecciones del 9 de marzo se presentan tan abiertas, que podría darse el caso de que el PP venciera en escaños pero no en votos. Y las consecuencias políticas son enormemente distintas en ese caso, si las comparamos con lo que sucedería si el PP venciera tanto en votos como en escaños.
Tenemos, por tanto, dos extremos en los que basar nuestro análisis y tenemos también identificadas las 32 circunscripciones en las que hay escaños en el aire.
¿Podemos afinar las predicciones, teniendo en cuenta las tendencias que las encuestas apuntan? En principio, sí. Todas las encuestas publicadas, con muy pocas excepciones, reflejan dos tendencias:
Formulemos, por tanto, una segunda hipótesis:
Hipótesis 2: El resultado final arrojará una diferencia de no más de 2 puntos a favor de alguno de los dos grandes partidos, y los partidos menores no mejorarán sus porcentajes con respecto a 2004.
¿Qué resultados se obtendrían si esta segunda hipótesis fuera correcta? Lo veremos en el siguiente artículo.
21 de Enero de 2008 - 20:09:17 - Luis del Pino - 94 comentarios
¿Qué pasará el próximo 9 de marzo?
¡Pues vaya usted a saber! Si algo caracteriza a los electores es que, en condiciones completamente controladas de presión, temperatura y volumen, tienen una tendencia inmutable a comportarse como les da la gana. Así que la tarea de predicción no pasa de ser, en la mayoría de los casos, un mero ejercicio para pasar el rato: entre lo que los españoles mentimos en las encuestas y lo volátil de la situación actual, el próximo 9 de marzo puede pasar cualquier cosa.
Pero, aunque seamos conscientes de la inutilidad de hacer predicciones, resulta inevitable elucubrar acerca de los resultados, tratando de anticipar lo que las urnas puedan depararnos. Especialmente si tenemos en cuenta lo que en estas elecciones nos jugamos todos. Quizá no se pueda predecir con un mínimo de confianza el resultado final, pero sí que se pueden apuntar algunas tendencias y tener en cuenta ciertas restricciones objetivas, con el fin de reducir el número de variables. Ya que vamos a elucubrar de aquí a que las elecciones se celebren, elucubremos sobre bases sólidas.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que entre unas elecciones y otras se producen variaciones en el número de escaños de cada provincia, debido a la evolución de la población. Por tanto, aunque los resultados porcentuales en cada provincia no variaran, a pesar de todo se podrían producir pequeños corrimientos de escaños de una elección a la siguiente.
En estas elecciones, además, todo apunta a que nos vamos a encontrar con un frente nacionalista unido en el País Vasco y Navarra, lo que también tendrá una influencia en la asignación de escaños, aunque no se produjeran variaciones en los porcentajes obtenidos por cada formación.
Veamos la influencia que tendrían estos dos factores. Supongamos que el próximo 9 de marzo se repitieran los mismos porcentajes de voto para cada formación que ya se obtuvieron el 14-M, con la única diferencia de que los nacionalistas vascos concurrieran unidos a las elecciones. En ese caso, el PSOE ganaría al PP por los mismos 4,8 puntos que entonces y los escaños que se obtendrían serían los siguientes, provincia a provincia:
|
|
PP |
PSOE |
OTROS |
|
Alava |
1 |
1 |
2 |
|
Albacete |
2 |
2 |
|
|
Alicante |
6 |
6 |
|
|
Almeria |
3 |
3 |
|
|
Asturias |
4 |
4 |
|
|
Avila |
2 |
1 |
|
|
Badajoz |
3 |
3 |
|
|
Baleares |
4 |
4 |
|
|
Barcelona |
5 |
14 |
12 |
|
Burgos |
2 |
2 |
|
|
Cáceres |
2 |
2 |
|
|
Cádiz |
3 |
6 |
|
|
Cantabria |
3 |
2 |
|
|
Castellón |
3 |
2 |
|
|
Ceuta |
1 |
0 |
|
|
Ciudad Real |
2 |
3 |
|
|
Córdoba |
2 |
4 |
|
|
Cuenca |
2 |
1 |
|
|
Gerona |
0 |
2 |
4 |
|
Granada |
3 |
4 |
|
|
Guadalajara |
2 |
1 |
|
|
Guipuzcoa |
1 |
1 |
4 |
|
Huelva |
2 |
3 |
|
|
Huesca |
1 |
2 |
|
|
Jaén |
2 |
4 |
|
|
La Coruña |
4 |
3 |
1 |
|
Las Palmas |
4 |
3 |
1 |
|
León |
2 |
3 |
|
|
Lérida |
0 |
2 |
2 |
|
Lugo |
2 |
2 |
|
|
Madrid |
17 |
16 |
2 |
|
Málaga |
4 |
6 |
|
|
Melilla |
1 |
0 |
|
|
Murcia |
6 |
4 |
|
|
Navarra |
2 |
2 |
1 |
|
Orense |
3 |
1 |
|
|
Palencia |
2 |
1 |
|
|
Pontevedra |
3 |
3 |
1 |
|
Rioja |
2 |
2 |
|
|
Salamanca |
2 |
2 |
|
|
Segovia |
2 |
1 |
|
|
Sevilla |
4 |
8 |
|
|
Soria |
1 |
1 |
|
|
Tarragona |
1 |
2 |
3 |
|
Tenerife |
2 |
3 |
2 |
|
Teruel |
1 |
2 |
|
|
Toledo |
3 |
3 |
|
|
Valencia |
8 |
7 |
1 |
|
Valladolid |
3 |
2 |
|
|
Vizcaya |
1 |
2 |
5 |
|
Zamora |
2 |
1 |
|
|
Zaragoza |
3 |
3 |
1 |
|
|
|
|
|
|
TOTAL |
146 |
162 |
42 |
Éste será el punto de partida que tomemos para el análisis. ¿Qué movimientos cabe esperar a partir de este resultado base?
En el siguiente artículo de esta serie presentaremos un conjunto de hipótesis que nos permitirán aproximarnos a lo que puedan ser las perspectivas electorales a fecha de hoy.
20 de Enero de 2008 - 14:28:37 - Luis del Pino - 132 comentarios
Zapatero dijo que no negociaría con ETA después del atentado de la T4.
En la última entrevista con Pedro J., Zapatero afirma que siguió negociando después del atentado de la T4.
Zapatero reconoce, por tanto, que mintió a los españoles.
De la Vega dice ahora que Zapatero no mintió, porque el Gobierno no siguió negociando después del atentado de la T4.
Pero entonces, Zapatero mentía en la entrevista cuando le aseguraba a Pedro J. que siguió negociando después de aquel atentado.
Es decir, según la propia De la Vega, Zapatero no fue mentiroso antes, sino que lo es ahora.
Por tanto, De la Vega afirma que Zapatero mintió en la entrevista al reconocer que había mentido antes.
¡Vaya lío, oiga!
¿Quién es el que miente?
¿Dice la verdad Zapatero al reconocer que miente?
¿Miente De la Vega cuando desmiente que el Presidente miente?
¿Miente la vicepresidenta al decir que Zapatero miente cuando dice que miente?
¿Mentiría Zapatero si desmintiera el desmentido de De la Vega?
¿Mentía Rubalcaba al decir que "España se merece un Gobierno que no mienta"?
¿Mentiría si dijera que España se merece un Gobierno que diga la verdad cuando reconoce que miente?
¿Y si dijera que los españoles nos merecemos un Gobierno que no se mienta a sí mismo?
¿Nos merecemos, acaso, un Gobierno que no se desmienta?
¿Tiene España entonces un Gobierno que no se lo merece?
¿Pronunció Rubalcaba esa frase realmente?
¿Existe de verdad Rubalcaba?
¿Existe, acaso, España?
¿Estamos seguros los españoles de tener un Gobierno?
¿Sabemos positivamente que nos merecemos algo?
¿Mentimos cuando afirmamos que somos algo más que un producto de la imaginación de Rubalcaba?
20 de Enero de 2008 - 12:09:06 - Luis del Pino - 19 comentarios
En el juicio del 11-M, los datos de cruces telefónicos y utilización de tarjetas e IMEIs, recogidos en un macroinforme policial sobre conexiones telefónicas, se han utilizado profusamente como prueba para sustentar las acusaciones contra los imputados. En ese macroinforme se afirma, en diversas ocasiones, que en el terminal con el que se hicieron las falsas llamadas de despedida de Leganés se usó la tarjeta 639847428, perteneciente a Jamal Ahmidan.
Sin embargo, el lector habrá visto que, en el último Enigma, no he incluido esa tarjeta entre las que operaron en ese terminal de Leganés. Y no la he incluido por la sencilla razón de que es mentira que esa tarjeta se utilizara en ese terminal.
Durante el desescombro de Leganés se encontró una tarjeta Movistar Activa correspondiente al número 639847428. Esa tarjeta se corresponde con la muestra 21 del acta de inspección ocular. Consultada la empresa Telefónica, ésta respondió el 21 de abril de 2004 que dicha tarjeta se había comercializado a través del distribuidor Busc Person y que su fecha de activación era el 17/3/2004.
En cuanto al terminal con el que se hicieron las falsas llamadas de despedida, cuyo IMEI era el 350999101493269, Telefónica informó el 14/5/2004 de que ese terminal no se había activado nunca en su red.
Por tanto, la tarjeta 639847428 jamás pudo ser utilizada en el terminal con IMEI 350999101493269. Es otra mentira más (¿o debo decir "equivocación"?) del macroinforme de conexiones telefónicas entregado al juez Del Olmo por la Comisaría General de Información.
19 de Enero de 2008 - 11:11:05 - Luis del Pino - 129 comentarios
Desde el punto de vista de la resolución del 11-M, el proceso de elaboración de candidaturas por parte del PP no podía haber salido mejor.
A la defenestración de Piqué hace unos meses, y su sustitución por un Daniel Sirera que nunca ha ocultado su compromiso con la búsqueda de la verdad y que ha devuelto la ilusión al PP de Cataluña, se une ahora la neutralización de Gallardón, que no ha vacilado, en los últimos años, en pedir por activa y por pasiva que se pasara página en lo que respecta a las investigaciones sobre el mayor atentado terrorista que ha sufrido la ciudad de la que él es alcalde.
Los dos defensores más destacados, dentro del PP, de la mentira oficial se han quedado, por tanto, en el camino. Ninguno de ellos podrá influir en la estrategia futura que el PP adopte respecto al 11-M.
A ello se une la confirmación, en puestos destacados de las listas, de los dos personajes que más se han caracterizado por respaldar, dentro del partido, la necesidad de seguir investigando. Zaplana irá de número 4 por Madrid y Acebes repite de cabeza de lista por Ávila. La única pena es que personas como Jaime Ignacio del Burgo o Alicia Castro hayan decidido abandonar la política. Si hubieran repetido, casi habríamos tenido un auténtico pleno al quince.
Algunas personas, y algunos medios, han estado criticando al PP en estos cuatro años por mantener en sus puestos a ese dúo en el que se concreta la cara pública que el Partido Popular ofreció entre el 11 y el 14 de marzo de 2004: Acebes y Zaplana. Esas críticas se fundamentaban en el temor de que el electorado castigara la permanencia de dos políticos a los que se consideraba "quemados". Resulta curioso comprobar ahora en qué ha quedado aquella crítica: el hecho de considerarlos "quemados" se debía al temor que suscitaba que el electorado pudiera recordar, al verlos, todo lo sucedido a raíz del 11-M. En el fondo, ese temor no era más que la interiorización de la versión oficial, la interiorización de que, en efecto, Zaplana y Acebes se habían equivocado en su actuación después de la masacre.
Cuatro años después, ¿qué queda de aquellos temores? Afrontamos la campaña con un Acebes y un Zaplana que han venido, en los últimos meses, de menos a más. Encaramos los comicios con un cambio radical en las actitudes respecto al 11-M, porque ahora es el PSOE, y no el PP, el que teme que se hable de 11-M durante la campaña. Nos acercamos a las urnas, por ejemplo, con un Acebes que no se recata en recordar al PSOE que España se merece un Gobierno que no mienta. Lo que cambian las cosas, ¿verdad?
Porque lo que ha quedado claro, después de cuatro años, es que no fueron los dirigentes del PP los que mintieron a raíz del atentado. A Acebes pudieron engañarle, pero no mintió. Aznar o Zaplana pudieron no gestionar bien la crisis, pero resulta dudoso, a la vista de cómo se desarrollaron los acontecimientos en aquellas jornadas aciagas del 11, del 12, del 13 y del 14-M, que nadie hubiera podido hacer frente a aquel auténtico golpe electoral. Estuviera quien estuviera en aquel momento al frente del PP, habría sido arrollado por los acontecimientos.
Durante mucho tiempo, el PP interiorizó una culpa que no le correspondía, asumiendo la falsa tesis del atentado islamista, de la cometa que a alguien se le fue de las manos. Han hecho falta cuarenta y ocho meses de investigaciones para que aquella tesis se fuera desdibujando hasta desaparecer, para dar paso a la imagen, mucho más tétrica, del auténtico horror. A fecha de hoy, la sentencia del 11-M representa un punto temporal de equilibrio que ha echado por tierra la mitad de la versión oficial. Un punto de equilibrio que habría sido imposible de conseguir si no hubiera habido personas, y medios de comunicación, poniendo el dedo en la llaga de la falsificación masiva de pruebas que comenzó en la misma mañana del atentado.
Ahora, es sólo cuestión de tiempo que la inestabilidad de ese punto de equilibrio termine por imponerse y que la versión oficial reanude su camino de descomposición. Y, cuando eso suceda, no habrá voces significativas, dentro del PP, que aboguen por el paso de página. Antes al contrario, seguirán ahí Acebes y Zaplana. Que supongo que también tendrán algunas preguntas que hacer a determinados personajes. Cuando llegue el momento. Es decir, pronto.
18 de Enero de 2008 - 11:45:59 - Luis del Pino - 216 comentarios
El periódico El País, en su edición de Barcelona, ha publicado un artículo de González Casanova, catedrático de Derecho Constitucional, en el que éste lanza una diatriba contra el PP y contra CiU y en el que pide el voto para las listas del PSC.
El señor González Casanova y el periódico El País son muy dueños, por supuesto, de tener las preferencias políticas que quieran y de pedir el voto para quien les de la gana. Pero el artículo, que constituye una llamada a la movilización de la izquierda, concluye con un párrafo en el que el catedrático de la Universidad de Barcelona desliza una inadmisible reflexión: "Sería bien triste que hiciera falta otro 11-M para que la gente reaccionase y fuese a votar como la otra vez".
Supongo que la frase, que tanto recuerda a esa otra pronunciada por un dirigente socialista madrileño antes de las elecciones pasadas ("Y si hace falta hundimos otro Prestige"), responde a un nerviosismo creciente ante los resultados de la próxima cita electoral. De otro modo, no se explica que alguien pueda escribir unas palabras tan hirientes para quienes perdieron a sus padres, a sus hijos, a sus cónyuges o a sus hermanos el 11 de marzo de 2004. Como tampoco se explica que alguien pueda exponer así a la luz pública sus propias debilidades.
Si dejamos aparte lo insultante que para las víctimas resulta que alguien hable así del 11-M, el análisis de la frase en términos políticos revela, en primer lugar, una íntima convicción de que la masacre de Madrid resultó determinante para que Zapatero consiguiera la victoria electoral. En realidad, todos estamos de acuerdo en que eso es así, pero las palabras de González Casanova contradicen abiertamente el discurso oficial del periódico en el que aparece publicado su artículo. Porque el discurso oficial de El País, y de otros medios pro-gubernamentales, ha sido siempre que la influencia de la masacre de Madrid no fue significativa en las elecciones del 14-M. Y la razón de que ése haya sido el discurso oficial es que reconocer la influencia del 11-M en la victoria de Zapatero equivale a poner en cuestión la legitimidad de origen del actual Gobierno. Con su frase, González Casanova está declarando, de manera solemne, que Zapatero no habría obtenido su victoria de no haber mediado la masacre.
Pero está declarando también algo más. El catedrático de la Universidad de Barcelona nos revela, al mismo tiempo, su miedo de que Zapatero no pueda volver a ganar a menos que se produzca "otro 11-M". Lo cual equivale a reconocer, de manera implícita, que sólo un atentado, o cualquier otro cataclismo, puede otorgar la victoria al PSOE. No se me ocurre una manera menos sutil de reconocer que el PSOE es, hoy por hoy, incapaz de ganar unos comicios en condiciones de normalidad democrática.
No sé si el señor González Casanova se da cuenta de lo que ha escrito, pero creo que no puede ser más demoledor para Zapatero y para todo ese Partido Socialista cuya victoria anhela.
Porque resulta inevitable preguntarse, a la luz de la frase en cuestión, si algún otro González Casanova pudo hacerse, antes del 11-M, una reflexión similar. ¿Tal vez hubo alguna persona, antes de la masacre de Madrid, que, temiendo una nueva victoria electoral del PP, pensara para sus adentros que "Sería bien triste que hiciera falta un 11-M para que la gente reaccionase y fuese a votar el próximo 14 de marzo de 2004"? Miedo me da pensar que la respuesta pueda ser afirmativa.
Creo que el señor González Casanova hubiera debido atarse la mano antes de escribir semejante frase, por un simple respeto a las víctimas del atentado. O, si los sentimientos de las víctimas no son suficientes, al menos por respeto a ese partido, el PSOE, para el cual dice pedir el voto. Con tres ayudas más como ésta, Zapatero está acabado.
17 de Enero de 2008 - 16:29:22 - Luis del Pino - 144 comentarios
Después del parón navideño, hemos reanudado la emisión del espacio "11-M: La sentencia", que Libertad Digital dedica semanalmente a analizar todas las novedades realcionadas con los atentados de Madrid y los avances en las investigaciones.
Como ayer avanzábamos en el programa, hemos publicado un nuevo enigma en el que se ahonda en el tema de las falsas llamadas de despedida de los falsos suicidas de Leganés. En concreto, la información proporcionada por las compañías telefónicas permite demostrar que el teléfono empleado para hacer esas falsas llamadas de despedida pertenecía a Rachid Aglif, o alguien de su círculo de amistades.
¿Fue el mismo Rachid Aglif el que efectuó esas llamadas? ¿O entregó ese terminal a alguien antes de los sucesos de Leganés y fue ese alguien el que se dedicó a simular esa "despedida de los suicidas"? No lo sabemos.
El episodio viene a demostrar una vez más lo absurdo de la versión oficial. Si fuera verdad que los habitantes de Leganés hubieran efectuado esas llamadas de despedida, ¿por qué habría renunciado la Comisaría General de Información a preguntar a Rachid Aglif cómo era posible que un teléfono suyo hubiera terminado en manos de los suicidas?
En las últimas horas, hemos conocido otras dos noticias relacionadas con el 11-M: la destitución de la esposa del juez Gómez Bermúdez como jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, y la muerte de Gerardo Turiel, el abogado de José Emilio Suárez Trashorras.
Gerardo Turiel se convirtió, por el peculiar estilo de sus interrogatorios en la sala de juicio, en uno de los personajes más conocidos de la vista oral. Sus maneras académicas y solemnes le daban un aire señorial a las preguntas que iba desgranando. Desde aquí le enviamos el pésame a su esposa y a toda su familia. Descanse en paz.
P.D.: Para Pravda. Muy oportuna (y muy acertada) la serie de mensajes que pusiste sobre el terminal de Leganés. Un poco más, y anticipas todo el enigma 41. :-)
15 de Enero de 2008 - 10:56:26 - Luis del Pino - 444 comentarios
Hay varios artículos y noticias relacionados con el 11-M que merece la pena leer hoy. Para empezar, la carta de Gabriel y Pilar Moris, publicada en Libertad Digital, en la que responden a las palabras del futuro ex-presidente del Congreso, Manuel Marín, que aseveraba que la Comisión de Investigación del 11-M no sirvió para nada. Gabriel y Pilar rebaten su punto de vista y expresan su esperanza de que la nueva legislatura traiga una reapertura de las investigaciones en el Congreso acerca de la masacre de Madrid, todavía no aclarada. Por cierto, merece también la pena leer el artículo que el mismo Gabriel Moris publicó no hace mucho en Asturias Liberal y en el que reflejaba sus críticas a esa sentencia del 11-M que no ha satisfecho las esperanzas de verdad y justicia ni de las víctimas, ni del conjunto de los españoles.
Interesante artículo también el que hoy publica en Libertad Digital Jesús Riosalido, a quien ya tuvimos la oportunidad de entrevistar en el programa "11-M. La sentencia". Jesús Riosalido, buen conocedor del mundo islámico, resume de forma impecable el absurdo en que incurre la versión oficial de los atentados, al asignar a éstos un carácter fundamentalista que no aparece por ninguna parte cuando se analiza el comportamiento de los supuestos terroristas.
Recoge Terra, por su parte, las declaraciones de Francisco José Alcaraz el pasado viernes en Badajoz, durante el acto de presentación de su libro "Una rebelión cívica". El acto fue un auténtico éxito de público y aprovecho para agradecer a los peones negros de Badajoz la excelente organización.
Finalmente, ayer desvelaba CityFM el contenido de la última carta remitida por Rafá Zouhier a su abogado, Antonio Alberca, en la que el confidente de la UCO comenta las incongruencias en que, a su juicio, incurre la sentencia del 11-M a la hora de condenarle. Hoy informa Joaquín Manso en El Mundo, por su parte, de que Antonio Alberca ya ha presentado el recurso ante el Tribunal Supremo contra la condena a su cliente.
Y no puedo acabar sin felicitar a Mariano Rajoy por la excelente noticia que conocíamos ayer: el fichaje de Manuel Pizarro como número dos en las listas al Congreso por Madrid. Creo que es todo un acierto por parte del presidente del PP. Y lo es, básicamente, por el mensaje que lanza ese fichaje. El otro día decía en antena Federico Jiménez Losantos una frase que me llamó mucho la atención: "Patriotismo es salir perdiendo. Cuando uno sale ganando con algo, eso no es patriotismo, sino negocio". Y es verdad. Desgraciadamente, estamos hartos de ver a todo tipo de personajes envolverse de continuo en banderas de todos los colores para mantener o conseguir uno u otro chiringuito.
Manuel Pizarro, por el contrario, es alguien que fue capaz, en el asunto de la OPA sobre Endesa, de enfrentarse tanto al Gobierno como al establishment nacionalista, con tal de defender la legalidad y de proteger los derechos de los accionistas a los que representaba. Y lo hizo a sabiendas de que le iban a crucificar por ello. Podía haber pactado cualquier salida honrosa y ventajosa para él, pero decidió cumplir con su obligación, aunque saliera perdiendo. El fichaje de Pizarro por parte de Rajoy lanza, por tanto, un doble mensaje, que creo que resulta enormemente alentador para los votantes del PP. Por un lado, Rajoy demuestra que reconoce el valor que tiene plantar cara a quienes conculcan la legalidad y llevan al país al borde del precipicio. Por otro lado, el líder del PP parece encarar la campaña electoral en plena forma, y dispuesto a ir a por todas. Como decía nuestro contertulio Hontanar en el hilo de ayer, esperemos que esto sea, después de tanto "hacer la goma", el preludio de un demarraje definitivo por parte de un Rajoy a quien ningún deporte le gusta más que el ciclismo.
P.D.: Para lesconil. Muy interesante el artículo acerca del desguace de los trenes que has rescatado de esa revista de Renfe.
14 de Enero de 2008 - 07:49:43 - Luis del Pino - 183 comentarios
Zapatero está satisfecho con la sentencia del 11-M. Así lo afirma en la entrevista-maratón que Pedro J. ha publicado en El Mundo entre el sábado y el domingo. Y la razón que da para su satisfacción es que "han pasado poco más de dos meses y hay tranquilidad, hay paz sobre el 11-M". Vamos, que la sentencia ha acabado con la polémica sobre los atentados, a juicio de Zapatero. Por fin se abre camino el silencio.
La afirmación resulta enormemente interesante, como expresión de las intenciones del presidente del Gobierno: para él, resulta positivo que no se hable del 11-M. ¿Expresaría Zapatero esa misma voluntad de silencio en caso de tener alguna posibilidad, aunque fuera mínima, de cerrarnos la boca con argumentos a quienes afirmamos que la versión oficial de los atentados es falsa?
Zapatero no se recata en aseverar que la ausencia de autores intelectuales en la sentencia no tiene importancia, porque él está convencido de que quienes idearon y planificaron el 11-M son los muertos de Leganés. ¿Y cómo llega el presidente del Gobierno a esa conclusión, dado que la sentencia no atribuye a los muertos de Leganés semejante papel? Zapatero llega a esa conclusión, según él mismo nos cuenta, "leyendo la sentencia y contrastando los hechos probados con la información de la que he dispuesto como presidente de Gobierno".
Es decir, que Zapatero dispondría como presidente de Gobierno, según él mismo revela, de información complementaria a la de la propia sentencia. Y esa información complementaria le permite aseverar que los cerebros del 11-M eran los muertos de Leganés.
¿Y cuál es esa información complementaria tan clarificadora de la que Zapatero dispone? Eso no nos lo dice. Como tampoco nos explica por qué no ha puesto esa información tan clarificadora a disposición de los jueces que debían determinar lo que pasó el 11-M. Zapatero "sabe" que los cerebros del 11-M son los muertos del Leganés, pero no puede decirnos qué pruebas tiene. Ni tampoco se lo puede decir a los miembros del tribunal. Ni a las víctimas del atentado. Vamos, que tenemos que fiarnos de la palabra de Zapatero. Si él está convencido de que los cerebros son los muertos de Leganés, nosotros debemos aceptar sin más esa convicción.
¡Se acabaron las investigaciones! ¡El 11-M está claro, al menos para Zapatero, así que el debate debe cesar! ¿No tenemos unos muertos en Leganés a los que cargar el muerto? Pues asunto cerrado.
A mí me gustaría hacer caso a Zapatero. Me encantaría que las investigaciones terminaran porque todo estuviera, por fin, claro. Nada me agradaría más que no tener que seguir tirando de hilos que muchas veces parecen no llevar a ninguna parte. Pero tengo un grave problema, quizá porque mi concepción de la democracia es distinta de la del presidente del Gobierno: creo en el derecho de los ciudadanos a conocer la verdad. Y no acepto que existan hechos que un presidente de Gobierno dice conocer, pero que no pueden comunicarse a los ciudadanos. Es más, cuando alguien recurre al "yo sé algo que tú no sabes, así que tienes que creerme", no puedo evitar llegar a la conclusión de que me están mintiendo.
Esas declaraciones del presidente del Gobierno tienen un enorme valor. Un valor que se deriva, precisamente, de lo que el presidente no dice. Si Zapatero hubiera podido esgrimir un solo hecho, un solo argumento racional, en favor de la tesis de que los muertos de Leganés organizaron el 11-M, lo habría esgrimido sin dudarlo. Sin embargo, Zapatero se ve obligado a echar mano del socorrido recurso del "he llegado a la conclusión, por la información de que dispongo como presidente de Gobierno...". Que no es otra cosa que una nueva versión, un poco más pomposa y solemne, del "fíate de mí", del "te lo digo yo", del "lo sé de buena tinta" o del "te lo juro por mis niños".
Es una pena que ese "fíate de mí" lo exprese Zapatero en la misma entrevista en que confiesa, sin ruborizarse, que mintió a los españoles cuando les dijo que no habría más contactos con ETA después del atentado de la T-4. En la misma entrevista en que deja claro que nada le agradaría más que el que se alcanzara el silencio acerca del 11-M.
La democracia no puede sustentarse en el silencio. Ni tampoco en la confianza ciega en la palabra de los gobernantes. Ni mucho menos en la mentira. La democracia necesita el debate, y que los gobernantes sean sometidos a escrutinio, y que los ciudadanos conozcan la verdad. Toda la verdad. No sólo la que el amo tenga a bien comunicarnos. Es ese derecho al debate, y a la crítica, y a la verdad, lo que diferencia al ciudadano del súbdito.
9 de Enero de 2008 - 15:24:53 - Luis del Pino - 788 comentarios
Jueves 10 de enero - Burgos: Pedro J. Ramírez pronunciará una conferencia dentro del ciclo organizado por el Foro Burgalés de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, con el título "Nacionalismo y Constitución en la España actual". El acto tendrá lugar a las 20:00 h. en el salón de actos del Centro Cívico San Agustín de Burgos.
Jueves 10 de enero - Murcia: Gabriel Moris, vicepresidente de la AVT dará una charla-coloquio con el título: "11-M. Después de la sentencia". El acto, organizado por la Plataforma Ciudadana Peones Negros, tendrá lugar a las 20:00 h. en el Salón de Actos del edificio Moneo, en Murcia.
Viernes 11 de enero - Badajoz: Presentación del libro "Una rebelión cívica" de Francisco José Alcaraz. La presentación, organizada por la Plataforma Ciudadana Peones Negros, tendrá lugar a las 20:30 h. en el Hotel Zurbarán de Badajoz. Intervendrán Francisco José Alcaraz y Luis del Pino.
Viernes 11 de enero - Palencia: Mari Mar Blanco, Teresa Jiménez Becerril, Ignacio Cosidó y José Antonio Ortega Lara intervendrán en un acto organizado por la AVT, con el título "Nacionalismo y terrorismo: por una España en Libertad". El acto se celebrará en el Centro Cultural Provincial, en la Plaza Abilio Calderón de Palencia, a las 20:00 h.
Viernes 11 de enero - Alcalá de Henares: Como todos los días 11 de cada mes, se celebrará en Alcalá de Henares una concentración en recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de marzo, convocada por el colectivo de víctimas de Alcalá. El acto tendrá lugar en la Plaza de Cervantes, junto al quiosco de música, a las 20:00 h.
Lunes 14 de enero - Pamplona: a las 19,30 horas, en el Hotel Iruña Park de Pamplona, tendrá lugar la presentación del libro "Vascos y navarros en la historia de España", editado por FAES. Presentarán la obra José María Aznar y Jaime Ignacio del Burgo.
8 de Enero de 2008 - 15:54:04 - Luis del Pino - 241 comentarios
Publica hoy Antonio Rubio en El Mundo una exclusiva, fotografías incluidas, con las declaraciones de Mario Gascón, el confidente de la Guardia Civil huido de España a raíz del 11-M.
Lo primero que hay que decir es que El Mundo vuelve a dejar en evidencia a la Justicia española, al conseguir localizar y entrevistar a ese testigo al que el propio tribunal del 11-M fue incapaz de traer a declarar al juicio. Así que de nuevo se apunta el periódico de Pedro J. un tanto frente a aquéllos que pretenden dar por cerradas las investigaciones de la masacre de Madrid, de la que cada día conocemos nuevos datos.
Dicho esto, de la lectura detallada de las informaciones que trae hoy El Mundo se desprende que el propio Antonio Rubio y el editorialista del periódico se toman con gran cautela las declaraciones de este confidente. No de otra forma cabe interpretar las numerosas alusiones, dentro del cuerpo de la información, a que no está nada claro que en los trenes estallara esa Goma2-ECO de la que el confidente habla.
No es para menos esa cautela, porque en el relato de Gascón se detectan, incluso dejando al margen el tema de qué fue lo que estalló en los trenes, muchas incoherencias. Por ejemplo, Gascón afirma que él y Zouhier, por encargo de la UCO, ofrecieron la Goma2-ECO de Mina Conchita a colombianos, búlgaros y rumanos desde el verano de 2002, para después afirmar que la UCO hizo caso omiso de las advertencias de Zouhier hasta octubre de 2003.
¿A qué advertencias se refiere? Si él y Zouhier estaban ofreciendo dinamita por encargo de la UCO desde 2002, ¿de qué tenía que advertir Zouhier a la UCO? ¿Advirtió Zouhier a la UCO de que la UCO estaba poniendo dinamita en el mercado y la UCO hizo caso omiso de esas advertencias? Es completamente absurdo, porque se trata de afirmaciones contradictorias: o es verdad que Gascón y Zouhier ponían explosivos en el mercado por orden de la UCO, o es verdad que existía en Asturias una trama de tráfico de explosivos que la UCO no investigó a pesar de las advertencias de Zouhier, o no es verdad ninguno de los dos episodios. Lo que no pueden ser es las dos cosas verdaderas simultáneamente.
Dice también Gascón que conocía muy bien a El Chino. ¿Y cuánto de bien le conocía, pregunto yo? Porque el propio Gascón declara que vino a Madrid en 1999, muy poquito antes de que, según nos cuenta la versión oficial, El Chino ingresara en un centro de internamiento, se fugara y pasara a Marruecos, no volviendo hasta agosto de 2003. ¿Le conoció antes o después de su estancia en Marruecos? ¿Cuánto de bien pudo llegar a conocerle entre la llegada de Gascón a Madrid y el paso de El Chino a Marruecos, o entre la llegada a Madrid de El Chino en 2003 y la fecha de los atentados? ¿O es que El Chino, en realidad, no se fue a Marruecos?
Lo que es indiscutible, porque así está reconocido en las propias declaraciones de los miembros de la UCO, es que existía una trama muy extraña controlada por esa unidad de la Guardia Civil. Una trama en la que resulta difícil distinguir en qué punto empieza el delincuente y dónde acaba el confidente. Y la entrevista de Gascón viene a arrojar más sombras sobre esa trama que no sabemos si participó en los prolegómenos del atentado o, lo que es más probable, si alguien la utilizó como cortina de humo para tapar a los verdaderos autores del 11-M. En cualquier caso, esperemos a futuras revelaciones relacionadas con este confidente.
Pero, de todos modos, creo que lo más importante de lo que hoy publica El Mundo es el berrinche que se habrán llevado algunos que pensaban que las investigaciones del 11-M habían acabado una vez emitida la sentencia. Supongo que hoy habrán comprendido que no es así. Les auguro que en los próximos días y semanas tendremos la oportunidad de conocer nuevas piezas del puzzle. Por lo pronto, hoy mismo anunciaba Pedro J., en la tertulia de Federico Jiménez Losantos, más madera para mañana.
4 de Enero de 2008 - 19:49:06 - Luis del Pino - 624 comentarios
Se conmemora este año el bicentenario del levantamiento popular del 2 de mayo y es de agradecer que las instituciones, y en especial la Comunidad de Madrid, estén dando a esa celebración la importancia que merece, película de José Luis Garci incluida.
En su mensaje navideño, Esperanza Aguirre rememoraba cómo aquel suceso histórico significó el nacimiento de la España moderna, una España en la que la soberanía residiera en el pueblo. España como "gran Nación de hombres libres e iguales", dispuestos a ser los dueños de su propio destino.
Uno de los aspectos más curiosos de la Guerra de la Independencia es el que se refiere al valor estratégico de algo que, en condiciones normales, siempre se considera una desventaja o un defecto: la anarquía. La iniciada en 1808 fue la primera guerra de guerrillas de la época moderna, y supuso la derrota del mejor ejército de la época a manos de un pueblo dispuesto a resistir, anárquicamente, más allá de toda razón.
Cuando las tropas francesas entran en España en 1808, estaban acostumbradas a hacer la guerra según unas normas que dictaban algo que parece de mero sentido común: para conquistar una nación, basta con que su capital caiga y el gobernante de turno acepte la derrota. Así había sucedido en los restantes países europeos que Napoleón había sometido. La entrada en España significó para el emperador francés tropezarse con una realidad completamente inesperada, porque la capital del Reino cayó, en efecto, en poder de los franceses, y tanto el Rey Carlos IV como su hijo Fernando VII abdicaron de sus derechos dinásticos en favor de Napoleón; y buena parte de la nobleza, de la jerarquía eclesiástica, de la intelectualidad y del resto de las fuerzas vivas del país aceptaron el nuevo gobierno "legítimo" otorgado por Napoleón y que el propio Fernando VII había acatado.
Sin embargo, fue el pueblo español el que decidió no acatar, en contra de la opinión de sus propios dirigentes, lo que veía como un gobierno impuesto de forma ilegal y violenta. Y personas de todas las clases sociales "se echaron al monte" e iniciaron una revuelta popular que hizo que en España se eclipsara la gloria militar del emperador francés. Porque aquella revuelta cambió la regla no escrita e hizo imposible la victoria napoleónica: ¿cómo conquistar una nación que sigue luchando una vez destituido su rey, una vez conquistada su capital? ¿En qué consiste el acto de la "conquista" si el "conquistado" se niega a reconocer la derrota?
A partir de aquel momento, y durante todo el tiempo que la guerra duró, los franceses sólo fueron dueños del terreno que pisaban, porque en cuanto las tropas abandonaban un pueblo, la guerrilla volvía a hacer acto de presencia, impidiendo las comunicaciones, atacando los puestos de vigilancia y los correos franceses y vengando cada atrocidad francesa con actos no menos atroces sobre unos soldados imperiales cada vez más desconcertados y más desmoralizados. No fueron los guerrilleros los que ganaron la guerra a Napoleón, pero resultaron cruciales para que al final pudiera ganarla un ejército hispano-inglés muy inferior en número al de los franceses.
Resulta paradójico que fuera, precisamente, la desestructuración de la sociedad, la anarquía existente, lo que se convirtió en la principal fortaleza a la hora de evitar la caída de la Nación. Esa "desconexión" entre gobernantes y gobernados, tan nefasta en cualquier otra circunstancia, resultó crucial para garantizar una resistencia perpetua: ninguna presión, ninguna represalia, ningún acto de violencia sobre la clase dirigente, ni a nivel nacional ni local, podía evitar que el pueblo siguiera resistiendo. Esos actos de violencia tan sólo exacerbaban la resistencia todavía más. Porque los españoles resistían no porque se lo ordenara ningún gobernante, sino por voluntad propia, más allá de toda esperanza y de toda lógica.
Para resistir, ni siquiera era condición necesaria la creencia en una victoria final. Resistían tan sólo porque no estaban dispuestos a vivir en un país gobernado por los franceses, lo que implicaba terminar echándoles o morir en el intento. No luchaban para ganar: luchaban, simplemente, porque no tenían otro remedio: habían perdido su independencia y no merecía la pena vivir sin ella.
3 de Enero de 2008 - 11:23:54 - Luis del Pino - 171 comentarios
Una de las cosas que más sorprende en la sentencia del 11-M es el primer párrafo de la sección de Hechos Probados, en el que el tribunal afirma textualmente que las bombas del 11-M las colocaron, entre otros, los 7 supuestos suicidas de Leganés. Al leer ese párrafo, es imposible no preguntarse cómo puede el tribunal afirmar algo que no aparece acreditado en ninguna parte. La propia sentencia no proporciona ni el más mínimo dato o razonamiento para sustentar esa afirmación. ¿Cómo puede un tribunal sacarse así de la manga un "hecho probado"?
Sin embargo, no es verdad que se lo saque de la manga. Todo lo contrario: existe un testimonio muy concreto que el tribunal puede invocar a la hora de justificar semejante afirmación.
El viernes 4 de mayo de 2007 tenía lugar en la sala de vistas de la Casa de Campo una de las más llamativas pantomimas de todo el juicio. Ese día, prestó testimonio delante del tribunal un nuevo testigo-cortina de humo llamado Khamal Ahbar, que compareció vestido de Moro Muza y que afirmó, entre otras cosas, que todos los implicados en el 11-M que están en busca y captura habrían muerto en Irak; que el organizador de los atentados era un colaborador del CNI llamado Safwan Sabagh (que no estaba procesado); que el que montó las bombas era el confidente Cartagena (que tampoco estaba procesado y también es colaborador de la Policía) y que a Asturias viajaron también Daoud Ouhnane y Mohamed Afalah para traer los explosivos.
Ese testigo, Khamal Ahbar, apestaba a escenificación. La historia que planteó era delirante, contando confidencias que, según él, le habrían hecho algunos de los huidos del 11-M, antes de morir suicidados en Irak. Por supuesto, no hay forma humana de corroborar nada de lo que dijo, ni tampoco tenía ningún sentido toda la historia que iba desgranando.
Lo que no se entendía en aquel momento era qué pintaba aquella declaración. O los defensores de la versión oficial habían perdido ya el sentido del ridículo a esas alturas del juicio, o había algo que se nos estaba escapando.
Posteriormente, al publicarse el contenido de la sentencia, quedaría claro de qué iba toda aquella escena. Porque una de las cosas que este testigo declaró es, precisamente, que las bombas de los trenes las pusieron, entre otros, los siete muertos de Leganés.
SI alguna vez alguien pretendiera reprocharle formalmente al tribunal que atribuya sin pruebas la colocación de las bombas a los muertos de Leganés, al tribunal le bastaría con remitirse a la declaración de Khamal Ahbar: "nosotros lo dimos por probado en la sentencia porque así lo declaró uno de los testigos". Por supuesto, el tribunal no invoca esa declaración de Khamal Ahbar en la sentencia como justificación para atribuir la autoría material de los atentados a los muertos de Leganés, porque entonces tendría que explicar por qué no concede la misma verosimilitud a otras afirmaciones de ese testigo, como cuando dijo que Jamal Zougham no había colocado ninguna bomba. Pero ahí queda la declaración de Khamal Ahbar como cobertura, para poder invocarla en caso necesario.
¿Era precisamente ése el sentido de llevar a declarar al juicio a ese testigo completamente demencial? ¿Se trataba de proporcionar al tribunal un asidero legal para algunas de las cosas que tendría que escribir posteriormente en la sentencia? Pues da toda la sensación de que sí, ¿verdad? Sin esa declaración de Khamal Ahbar, habría habido que decirle a la opinión pública que, después de tres años de indagaciones, no sólo no se sabía quiénes eran los autores intelectuales, sino que tampoco se conocía a los autores materiales. Lo cual no hubiera resultado muy presentable, ciertamente.
1 de Enero de 2008 - 13:26:20 - Luis del Pino - 285 comentarios
Pues ya estamos en 2008, así que le deseo un Feliz Año Nuevo a todo el mundo.
Este será un año bastante duro, con unos dos primeros meses especialmente intensos, ya que el 9 de marzo tenemos elecciones. Quedan menos de setenta días, por tanto, para que tengamos que depositar nuestros votos en las urnas.
Ando estos días repasando lo que fue el transcurso del juicio del 11-M, y he de confesar que es un ejercicio bastante deprimente. Deprimente por la sensación de inutilidad que deja.
Tomemos, por ejemplo, el caso de la furgoneta Kangoo encontrada en Alcalá y que fue llevada al complejo policial de Canillas. Son cuatro los testigos que confirmaron delante del tribunal que en la parte trasera de aquella furgoneta no había nada o casi nada. Son dos los testigos (incluyendo al ex-jefe de los Tedax, Sánchez-Manzano) que confirmaron durante la vista oral que aquella furgoneta había entrado en Canillas entre 30 y 60 minutos antes de lo que el acta oficial de registro indica. Otro testigo, el guía canino que introdujo a su perro en la furgoneta, declaró tajantemente que es imposible que en esa furgoneta se transportaran explosivos. A pesar de los pesares, el tribunal decidió dar por buena el acta oficial de registro, y no anular la prueba en su conjunto.
O tomemos el caso de los análisis de explosivos. La secuencia de acontecimientos vivida durante el juicio es la siguiente:
Y ante esta secuencia de manipulaciones descaradas, el tribunal concluye que queda demostrado que todo o parte de lo que estalló en los trenes era Goma2-ECO procedente de Mina Conchita.
O tomemos el coche Skoda Fabia, que el tribunal elimina directamente como prueba. El coche en sí desaparece del relato de los hechos, pero no se nos dice nada de qué medidas se piensan adoptar para ver quién "plantó" aquel coche. Como tampoco se nos dice nada de qué pasa con las "pruebas" encontradas dentro del vehículo (por ejemplo, las prendas de ropa). Como tampoco se nos responde a la pregunta de cómo pudo alguien obtener ropa con el ADN de los presuntos islamistas para introducirla en ese coche.
Y así tema tras tema: mochila de Vallecas, asalto al piso de Leganés, análisis iniciales de los explosivos, destrucción de los trenes y las prendas de ropa de las víctimas, casa de Morata, viaje a Asturias, ....
Desde luego, si la versión oficial ha logrado mantenerse parcialmente, aunque sea a costa de eliminar el carácter islamista de los atentados y de sacrificar el Skoda Fabia, no será porque el tribunal careciera de elementos para haber mandado toda la historia a tomar viento fresco. Resulta difícil ponerle a un tribunal las cosas más fáciles de lo que se le pusieron a éste. A pesar de lo cual, el tribunal estableció como "verdad judicial" cosas absolutamente inverosímiles y se lavó las manos a la hora de tirar de los hilos que hubieran permitido aclarar la trama de ocultaciones.
En los días previos a las elecciones del 14-M, algunas personas salieron a la calle al grito de "Antes de votar, queremos la verdad". ¿Tendremos la verdad, efectivamente, antes de acudir a votar de nuevo? Pues no lo sé, pero lo que está claro es que la podíamos haber tenido ya. Y las oportunidades perdidas generan melancolía, aunque no seamos nosotros, sino el tribunal, quienes hayamos desperdiciado esas oportunidades.
De todos modos, y como lo que toca es hablar de los propósitos para el año entrante, he de decir que nosotros vamos a seguir poniendo datos sobre la mesa. No sé si llegaremos a saber toda la verdad antes de las elecciones, pero, desde luego, trataremos de aproximarnos lo más que podamos a la misma. Por nosotros no va a quedar que la gente acuda a votar con el mayor conocimiento de causa posible.
Algunos sí que creemos que los ciudadanos tienen derecho a conocer la verdad antes de votar. Como también sabemos que existe una pequeña diferencia entre conocer la verdad en 72 horas y disponer de cuatro años para decirles a los ciudadanos quiénes son los responsables de la masacre del 11-M.