Los enigmas del 11-M

Dejad que los griegos decidan

15 de Mayo de 2012 - 12:10:22 - Luis del Pino - 14 comentarios

 

Fuimos pocos los que en su día criticamos el golpe palaciego que supuso instaurar un gobierno tecnocrático en Grecia. Pero teníamos razón

Al final, el gobierno tecnocrático griego solo ha servido para alejar aún más a la ciudadanía de su gobierno y dar alas a los extremistas

Las medidas económicas del gobierno tecnocrático han sido incapaces de reactivar la economía griega, cada vez más hundida en la pobreza

El resultado de las elecciones en Grecia demuestra que la gente rechaza el plan de ajuste, sean cuales sean las consecuencias de ese rechazo

Desoyendo el resultado electoral, vemos ahora intentos desesperados de formar un gobierno que continúe imponiendo en Grecia el ajuste

Extraña situación: Bruselas y la antigua clase política griega quieren obligan a los griegos a aceptar un plan de ajuste que rechazan

Extraños argumentos: "Rechazar nuestro plan de ajuste os dañaría, griegos, así que os lo impondremos por la fuerza, aunque no queráis"

¿Dónde queda la democracia en ese camino? ¿Quién se cree nadie que es para decidir en nombre de los griegos y contra la opinión de éstos?

Olvida todo el mundo que, a muchos griegos, quebrar o salir del euro ya no les importa un bledo, porque no les queda ya nada que perder

Su clase política les ha arruinado. ¿Cómo va ahora esa misma clase política a convencer a los griegos de que trabaja por su bien?

Muchos griegos piensan: si Bruselas y nuestros políticos ladrones nos quieren imponer su plan de ajuste es porque les conviene A ELLOS

Solo hay una salida: dejar que los griegos decidan su futuro. Quebrarán o saldrán del euro, pero serán ellos los que decidan libremente

La increíble y triste historia del 15-M menguante

13 de Mayo de 2012 - 11:31:41 - Luis del Pino - 30 comentarios

 

Editorial del programa Sin Complejos del domingo 13/5/2012

Este fin de semana se iniciaba la conmemoración del aniversario de las movilizaciones del 15-M, enormemente publicitada en las redes sociales y en los medios de comunicación afines.

Esa conmemoración se había visto precedida por un calentamiento en torno a los recortes educativos, con convocatoria de protestas incluida. Sin embargo, las cosas no han salido como esperaban los organizadores: el pasado jueves, solo unos pocos centenares de personas se dieron cita en Madrid para clamar contra esos recortes en educación. Y ayer, en el inicio del aniversario del 15-M, tan solo unas decenas de miles de personas, menos que hace un año, acudieron al llamamiento a tomar las plazas.

En Madrid, el número de manifestantes que secundó la consigna de movilizarse no superó los 25.000: suficiente para llenar la Puerta del Sol, pero menos incluso que hace doce meses, cuando dio comienzo lo que parecía que iba a ser un prometedor movimiento ciudadano.

Y la inmensa mayoría de los que ayer se manifestaron en la Puerta del Sol se disolvió sin más problemas en cuanto acabó el tiempo que la Delegación del Gobierno había fijado para la concentración. Un reducido contingente de unos pocos cientos de personas decidió permanecer en asamblea más allá del horario autorizado, pero ni siquiera consiguieron ponerse de acuerdo sobre si desafiar la prohibición de acampar.

A las cinco menos cuarto de la mañana, cuando las furgonetas de los antidisturbios han hecho acto de presencia en la Puerta del Sol para desalojar la plaza, había casi menos manifestantes que policías, con lo cual no le ha costado mucho a la fuerza pública desalojar a los escasos aspirantes a revolucionario que estaban preguntándose si plantar su tienda de campaña.

En resumen: un nuevo fiasco más de quienes aspiraban a liderar en la calle el descontento popular y que solo consiguen convocar protestas que en lugar de ir más, cada vez van a menos. Más que en vanguardia revolucionaria, han derivado en grupúsculo chocante y folclórico.

El malestar social en nuestro país es evidente, a pesar de lo cual los del 15-M son solo cuatro gatos mal contados, camino de convertirse en solo tres. Lo cual tiene delito: que en un país que marcha hacia los seis millones de parados, solo logren reunir a unos pocos miles de personas en las manifestaciones de protesta, indica que existe una desconexión absoluta entre lo que ellos plantean y las opiniones de los más afectados por la crisis.

O sea, que esos que les dicen a los políticos lo de "no nos representan" resulta que no tienen ni idea de cómo movilizar el hartazgo de la sociedad. Así que ellos sí que "no representan" a nadie.

¿Se han preguntado los organizadores del 15-M qué es lo que está fallando, por qué no consiguen movilizar a la muchísima gente que está sufriendo el impacto de una crisis económica brutal?

¿Por qué los parados no acuden en masa al llamamiento del 15-M? ¿Dónde están todos esos jubilados que no llegan a fin de mes? ¿Por qué se quedan en su casa los afectados por los recortes, o los estafados por las preferentes, o los amenazados de desahucio, o las personas que han visto cómo su sueldo se reducía a lo largo de los últimos meses?

Alguien en el 15-M debería darse de cuenta de que quizá lo que pasa es que la gente no es tonta. Y no le gusta que la utilicen. Quienes dirigen el 15-M desde sus decimonónicas asambleas de barrio y sus gastadas consignas de revolucionario cañí deberían entender que lo que un parado espera es que alguien se preocupe de su problema, no que trate de utilizarlo para defender todo tipo de causas que al parado le importan una higa. Y que lo que un jubilado espera es que alguien escuche sus cuitas, no que se aproveche de él para propugnar, por ejemplo, la escuela laica.

Lo que el 15-M debería entender, en definitiva, es que su visión sectaria de los problemas les ha hecho perder contacto con la realidad: si se dedican a mezclar la protesta por la situación económica y política con ataques a la Iglesia católica, con campañas en pro del lenguaje no sexista, con exaltaciones del laicismo, con descalificaciones de la enseñanza privada o con delirantes argumentos contra el liberalismo económico, no solo alejan de las protestas a una inmensa mayoría de los candidatos a llenarlas, sino que demuestran también que su visión de los problemas es tan parcial e infantil, que jamás podrán proponer soluciones que funcionen.

Para hablar con un lenguaje alejado de los problemas de la gente y para tratar de manipular a las personas ya tenemos a los políticos. No nos hace falta que venga nadie más. Por eso el 15-M está muerto. Murió de sectarismo, después de confundir la revolución con su escenografía y su ombligo con el centro del mundo.

Para que un movimiento de protesta en la calle tenga éxito, deberá actuar, en primer lugar, con honestidad, y dedicarse a servir de altavoz de los problemas reales de la gente.

Servir a la gente, en lugar de servirse de ella. Resulta sencillo, ¿verdad? Y, sin embargo, ¡con qué facilidad lo olvidan algunos!

Pero en el pecado llevan la penitencia. Podía haber sido y no fue. Una pena.

Ustedes mismos

12 de Mayo de 2012 - 11:37:07 - Luis del Pino - 22 comentarios

 

Editorial del programa Sin Complejos del sábado 12/5/2012

El domingo pasado se celebraron elecciones en Grecia, y los resultados han sido aún más catastróficos, para los partidos tradicionales, de lo que las encuestas preveían.

Después de cinco años de crisis económica e incompetencia política, un 25% de los griegos vive ya bajo el umbral de la pobreza. Unicef estima en más de 400.000 los menores que pasan hambre en el país heleno y el abandono de niños por parte de sus padres en manos de ONGs se ha disparado, ante la imposibilidad de darles de comer. El empleo infantil ha hecho su aparición, la criminalidad se ha multiplicado y los incidentes de carácter racista menudean en las zonas con mayor número de inmigrantes.

La riqueza del país ha sido expoliada por una casta política compuesta por golfos, que llevaba décadas en el poder y que ha intentado, desde el inicio de la crisis, mantener su chiringuito por todos los medios, lo que ha obligado a cargar el coste del ajuste sobre las espaldas de los ciudadanos.

Falsificaron las cuentas, jugaron al gato y al ratón con las autoridades europeas en la negociación de cada reforma y cada ayuda. Y pretendieron resolver con cataplasmas lo que requería de una cirugía en toda regla.

Hasta que Bruselas se hartó, claro. Las autoridades europeas impusieron, en lo que constituye un auténtico golpe palaciego, un gobierno tecnocrático de concentración.

Pero la intervención de Grecia, lejos de resolver los problemas, los ha agravado más aún. Porque el gobierno tecnocrático, de nuevo, en lugar de reformar de raíz el sistema político y la administración del estado, ha aplicado ajustes aún más duros a los ciudadanos, agravando la recesión. El paro se ha disparado y las previsiones son que empeore aún más. El país está inmerso en una fortísima contracción económica.

Como consecuencia de todo ello, la clase media griega ha sido literalmente arrasada y empujada a la pobreza. Y la ira de la población ha crecido en proporción exponencial. Hace ya meses que los políticos más conocidos de Grecia no salen a la calle, porque se ha puesto de moda arrojarles yogur y huevos en todo acto público al que acuden.

¿Quién puede extrañarse, en ese clima cada vez más explosivo, de lo que ha ocurrido en las elecciones del pasado domingo? Los tres partidos tradicionales (conservador, socialista y comunista), que hace solo dos años y medio acaparaban el 85% del voto, han quedado reducidos al 40%. Es decir, más de la mitad de los electores ha huido de esos partidos tradicionales a los que perciben como causantes de su pobreza. Los partidos que se oponen a los recortes impuestos por Bruselas han conseguido una aplastante victoria en votos. Y en el parlamento han irrumpido con fuerza la extrema izquierda y la extrema derecha.

Ayer viernes fracasó el tercer intento de formar gobierno tras las elecciones, con lo que probablemente se anuncie en los próximos días la convocatoria de nuevos comicios para dentro de un mes. Y las encuestas existentes apuntan a que los partidos extremistas mejorarán aún más sus resultados, y a que esta vez sería el partido de extrema izquierda el vencedor de las elecciones.

En consecuencia, la salida de Grecia del euro es casi ineludible, con consecuencias en cadena para otros países periféricos (por ejemplo, nosotros) y para la estabilidad de la moneda común.

¿Pero saben ustedes qué es lo peor de la crisis griega? Pues que en España estamos repitiendo milimétricamente los errores cometidos en Grecia, aunque con un retraso de un par de años. La clase política española está intentando, desde que se desató la crisis, aplicar cataplasmas para mantener el actual reparto de poder y la actual estructura del estado, que es la responsable de nuestra ruina. Y, debido a la falta de dinero, tratan de que seamos los ciudadanos los que paguemos la factura de la crisis, lo cual nos está empujando a una recesión aún más profunda.

Las subidas de impuestos aprobadas por el gobierno de Rajoy no han servido para aumentar la recaudación. Por el contrario, los ingresos del estado han caído en 9000 millones al cierre del primer trimestre.

Con una rapidez extraordinaria, la situación económica de España se deteriora a ojos vista. Encadenamos ya 51 meses consecutivos de caída de la afiliación a la Seguridad Social, si analizamos la serie de datos desestacionalizados. Y la insumisión de las comunidades autónomas, la imposibilidad de cumplir los presupuestos aprobados y la debilidad de nuestro sistema financiero están sometiendo a nuevas presiones a la deuda española, con lo que es posible que Bruselas se vea obligada a intervenirnos más pronto que tarde. El hecho de que Grecia salga del euro a corto plazo no hará sino acelerar aún más el deterioro de nuestras cuentas y el consiguiente rescate.

Y cuando Bruselas nos intervenga y nos imponga un gobierno de coalición, con o sin presidente tecnocrático, no será para acabar con el chiringuito actual y reformar el estado autonómico. A Bruselas le da igual cómo queramos estructurar nuestro estado, así que se limitarán, como en Grecia, a imponer ajustes aún más duros a los ciudadanos, por la vía de la subida de impuestos y el despido de funcionarios.

Y cuando eso suceda así, la clase media española terminará de recorrer la senda del empobrecimiento por la que ya transita, y dentro de dos años nos encontraremos con una población encolerizada y presa de la desesperación, que entregará la llave del parlamento a los extremismos de uno y otro signo, como acaba de suceder en Grecia.

El Gobierno del PP tiene aún la oportunidad de corregir el rumbo. Pero el tiempo se está agotando. O se centralizan las competencias autonómicas, se acaba con el rozamiento interno provocado por los nacionalismos, se eliminan las diputaciones, se reduce a la mitad el número de ayuntamientos, se prescinde de los liberados sindicales, se cierran las empresas públicas improductivas y se acaba inmediatamente con el régimen de subvenciones y mamandurrias de todo tipo... o dentro de dos años no quedará nada del actual sistema y el régimen democrático empezará a correr serio peligro.

Evidentemente, esas reformas exigirían que la clase política española renunciara a buena parte de sus fuentes de ingresos y a buena parte de su poder. Pero es que el caso griego demuestra a las claras cuál es la disyuntiva existente: o renunciar a una parte de su poder ahora o perderlo absolutamente todo de aquí a dos años.

Así que: ustedes mismos, queridos políticos.

Los nuevos agotes

9 de Mayo de 2012 - 12:17:19 - Luis del Pino - 26 comentarios

 

Editorial del programa Sin Complejos del domingo 6/5/2012

Los agotes o cagotes constituyen un auténtico misterio histórico. Eran una minoría que habitaba en toda la costa oeste francesa, desde Bretaña hasta Burdeos, y en zonas del País Vasco y Navarra.

Los agotes carecían de cualquier derecho político o social ; tenían prohibido mezclarse con el resto de la población; se les obligaba a menudo a vivir en guetos separados, alejados del centro urbano; no podían entrar en las iglesias por la puerta principal, sino por una puerta lateral, y durante los oficios religiosos se los mantenía separados de los restantes fieles mediante una valla. En muchos lugares, los agotes tenían prohibido ejercer cualquier profesión que no fuera la de carpintero o cordelero, y estaban obligados a vestir ropas especiales o a llevar colgada una pata de ganso o de pato, para identificarlos como agotes.

En general, el contacto con los agotes se consideraba indeseable. En las iglesias, se usaba una pila de agua bendita separada para los agotes. En misa, el sacerdote les daba la comunión sosteniendo la Sagrada Forma con una cuchara, para no tocar su boca. En muchos pueblos, los agotes tenían prohibido caminar descalzos por la calle o beber de la misma copa que alguien que no fuera agote. Por supuesto, los matrimonios entre agotes y no agotes eran impensables. Al morir, los agotes eran enterrados en cementerios separados o en secciones separadas del cementerio.

En muchos sentidos, los agotes eran el equivalente, en la costa del Golfo de Vizcaya, a los parias de la India.

¿Y qué era lo que diferenciaba a los agotes del resto de la población, querrán saber ustedes? Pues la respuesta es: nada de nada. No tenían ni la más mínima diferencia con sus vecinos; ¡por eso constituyen un misterio histórico! Étnicamente, no eran distintos del resto de la población; su idioma era el mismo que el de los otros habitantes de la zona donde vivían y su religión era la de todo el mundo.

Compartían raza, religión y lengua con el resto de la población. Entonces... ¿cómo podía saberse quién era agote y quién no lo era? Pues muy sencillo: según la familia a la que pertenecieras. En muchos pueblos franceses, a los niños se les hacía memorizar poesías con los apellidos de las familias de agotes, para que supieran desde pequeños quiénes eran los vecinos malditos.

Ya desde el siglo XVI, las autoridades eclesiásticas y políticas intentaron remediar la situación de los agotes. El Papa León X publicó una bula en 1514 ordenando que fueran tratados como cualquier otro creyente; diez años después, Carlos V ordenó también que cesara en su reino cualquier discriminación contra los agotes. Pero la población y el clero locales hicieron caso omiso de esas órdenes en muchos lugares de Francia y de Navarra, continuando la discriminación de esa minoría.

En 1709, el navarro Juan de Goyeneche, que fue tesorero de Isabel de Farnesio, fundó en Madrid el pueblo de Nuevo Baztán, trayéndose a numerosos agotes navarros, en lo que se cree que fue un intento de liberarlos de la discriminación que sufrían. En Francia, esa discriminación contra los agotes sólo finalizaría con la Revolución Francesa.

La historia de los agotes resulta curiosa por lo que tiene de misterio y porque plantea claramente que, en cualquier sociedad, las costumbres absurdas pueden pervivir durante siglos y más siglos, sin que nadie sepa citar una sola razón lógica para que pervivan. La marginación de los agotes era una costumbre que nadie sabía explicar, pero que todo el mundo aplicaba a rajatabla.

Viene todo esto a cuento de que la crisis económica ha desatado en España un debate que hace solo un par de años hubiera sido impensable: el del necesario desmantelamiento del estado autonómico.

Desde hace tres décadas y media, los españoles estamos presos en una situación absolutamente delirante e inexplicable, en la que se nos fríe a impuestos para mantener a los nacionalistas, en la que se nos multa por rotular un establecimiento en nuestro propio idioma, en la que se nos niega el derecho a enseñar en español a nuestros hijos, en la que se nos obliga a convivir con una banda ultranacionalista que nos asesina selectiva o indiscriminadamente, en la que tenemos que aguantar insultos y desplantes continuos, en la que se nos impide expresar nuestro orgullo nacional, en la que se queman y menosprecian nuestros símbolos...

Como si fuéramos agotes, los españoles somos apestados dentro de nuestro propio país, privados de derechos de los que, sin embargo, los nacionalistas gozan.

Con una diferencia: los agotes eran una minoría, mientras que en España es la minoría la que nos impone a los demás la discriminación.

Y lo gracioso es que, como en el caso de los agotes, nadie sería capaz de citar ninguna razón lógica para que tengamos que aguantar semejante trato. No hay ningún argumento racional que justifique que el 92% de los españoles tengamos que dejarnos humillar y arruinar con el fin de contentar a ese 8% de nacionalistas que, de todos modos, jamás van a darse por satisfechos. No hay ningún argumento racional que justifique que tengamos que soportar que nos prohíban usar nuestro propio idioma en nuestro propio país. No hay ningún argumento racional que dicte que tengamos que avergonzarnos por ser españoles.

Como los agotes, aguantamos la vulneración de nuestros derechos por simple inercia, porque así se lleva haciendo treinta y cinco años.

Así que, puesto que se trata de simple inercia, ¿qué tal si detenemos el rumbo suicida del vehículo autonómico y empezamos a vivir con normalidad nuestra vida?

¿Qué tal si esa inmensa mayoría que somos los españoles nos empezamos a sacudir el yugo de la discriminación y ponemos en su sitio a quienes nos discriminan y a quienes consienten esa diferencia de trato?

Yo es que, personalmente, estoy harto de vivir como un agote sin que haya un buen motivo para ello. ¿Y ustedes?

Libros Sin Complejos

8 de Mayo de 2012 - 17:58:57 - Luis del Pino - 9 comentarios

 

Cuatro libros electrónicos Sin Complejos, para leer en el Kindle, en el iPad o en el ordenador.

 

Timeo Danaos

7 de Mayo de 2012 - 09:48:31 - Luis del Pino - 24 comentarios

 

Con el 99% escrutado, en Grecia se confirma con creces el terremoto político al que apuntaban todas las encuestas y se certifica el desastre para la estabilidad del país y la zona euro.

Los resultados finales, en porcentajes, son los siguientes:

- 18,88% Nueva Democracia (equivalente a nuestro PP, favorables a los recortes impuestos por Bruselas). Antes tenían 33,48%

- 16,76% Syriza (extrema izquierda, ocupa el lugar de Equo en España, contrarios a los recortes). Antes tenían 4,6%

- 13,19% PASOK (equivalente a nuestro PSOE, favorables a los recortes). Antes tenían 43,92%

- 10,6% Griegos Independientes (conservadores, escindidos de Nueva Democracia, contrarios a los recortes). Partido de nueva creación

- 8,47% Partido Comunista (extrema izquierda, ocupa el lugar de IU, contrarios a los recortes). Antes tenían 7,54%

- 6,97% Amanecer Dorado (extrema derecha xenófoba, contrarios a los recortes). Antes tenían 0,29%

- 6,10% Izquierda Democrática (izquierda, escindidos de PASOK y Syriza, ocupa un lugar en cierto modo similar a UPyD; contrarios a los recortes, pero posibilistas). Partido de nueva creación

Varias son las cosas que hay que destacar:

1) Los partidos tradicionales (Nueva Democracia, PASOK y Partido Comunista) pasan, en dos años y medio, de acaparar el 85% del voto a solo el 41%. Los electores han huido en masa hacia formaciones de nueva creación o típicamente antisistema.

2) La debacle para el partido socialista PASOK es antológica: pasa del 44% al 13%, habiendo sido el castigo especialmente brutal en los grandes centros urbanos, en muchos de los cuales pierde tres de cada cuatro electores.

3) Los partidos anti-recortes acaparan el 49% del voto, frente al 32% de los favorables a los recortes. Aquel referéndum que Papandreu pedía y que motivó su caída y la instauración de un gobierno tecnocrático se ha celebrado ayer, y los griegos han expresado claramente su rechazo a la manera bruselense de gestionar la crisis griega.

4) La extrema derecha parafascista de Amanecer Dorado irrumpe con fuerza en el parlamento.

Veamos cómo se traducen en escaños estos porcentajes:

- 58 Nueva Democracia (tenían 91)

- 52 Syriza (tenían 13)

- 41 PASOK (tenían 110)

- 33 Griegos independientes

- 26 Partido Comunista (tenían 21)

- 21 Amanecer Dorado

- 19 Izquierda Democrática

Obsérvese que los partidarios de los recortes han conseguido 99 escaños, frente a 151 de los contrarios a los recortes.

Sin embargo, el sistema electoral griego tiene una peculiaridad: el partido más votado obtiene, directamente, una prima de 50 escaños, para favorecer la gobernabilidad, con lo que Nueva Democracia tiene al final 108 escaños, en lugar de solo 58.

Eso quiere decir que Nueva Democracia y Pasok, los partidarios de los recortes, consiguen 149 escaños, uno menos de la mayoría absoluta, y no podrán gobernar pos sí solos. Aunque, en realidad, tampoco habrían podido gobernar aunque hubieran conseguido tres o cuatro escaños más: un gobierno que salga adelante exclusivamente gracias a ese bono de 50 escaños extra previsto en la Ley Electoral carecería de cualquier legitimidad, a la vista de la mayoría en votos obtenida por los partidos contrarios a los recortes.

¿Qué pasará entonces? Pues que probablemente haya que convocar nuevas elecciones en el plazo de pocas semanas, cuando fracasen todos los intentos de formar gobierno.

Eso abre un periodo de inestabilidad profunda, que podría desembocar, en unas semanas, en un parlamento aún más radicalizado, cuando la ola de cambio experimentada en las zonas urbanas se contagie a las zonas más rurales.

En resumen: que Grecia se encamina, de forma inexorable, hacia el precipicio, gracias a la incompetencia, la venalidad y las mentiras de los partidos tradicionales griegos, y gracias también a los errores cometidos por las autoridades europeas en la gestión de la crisis. Y veremos si no arrastra a otros países en su caída al abismo.

¿Pero saben ustedes qué es lo más preocupante de la crisis griega? Pues que en España estamos reproduciendo milimétricamente, con dos años y medio de retraso, los mismos errores que han llevado a Grecia a la situación en la que se encuentra.

Y cuando las barbas de tu vecino veas pelar...

Dos enlaces imprescindibles

6 de Mayo de 2012 - 14:14:02 - Luis del Pino - 16 comentarios

Os invito a escuchar dos audios del programa Sin Complejos de hoy domingo.

El primero es una entrevista con Manuel Artero, periodista que formó parte del equipo de Informe Semanal durante 20 años y que realizó, entre el 11 y el 12 de marzo de 2004, el reportaje sobre los atentados del 11-M. Tuvo la oportunidad de vivir en primera persona el vértigo informativo de aquellas jornadas, y de sufrir duras descalificaciones por cumplir con su deber periodístico y contar lo que vio y oyó.

El segundo es el imprescindible reportaje sobre la Plataforma Mujeres por la Justicia, realizado por Nuria Richart. Incluye el desgarrador testimonio de dos de las muchas viudas que ETA ha dejado. Me parece que algunos miembros del Gobierno deberían escuchar el reportaje y luego explicarnos a qué están jugando.

El sueño de hierro

5 de Mayo de 2012 - 12:06:57 - Luis del Pino - 13 comentarios

 

Editorial del programa Sin Complejos del sábado 5/5/2012

"El sueño de hierro" es una interesante novela de ciencia ficción escrita por Norman Spinrad, con un argumento ciertamente original, que cae dentro del campo que se suele denominar "Historia alternativa".

El argumento de la novela es el siguiente: en 1919, poco después de terminar la Primera Guerra Mundial, un militar chusquero alemán llamado Adolf Hitler decide emigrar a Estados Unidos, donde se abre camino arduamente en el mundo editorial, como autor e ilustrador de obras de ciencia ficción. Hitler terminaría muriendo en 1953, debido a complicaciones derivadas de la sífilis, aunque poco antes de fallecer escribe en solo seis semanas su obra más conocida y aclamada, titulada "El señor de la Esvástica".

En esa Historia alternativa que plantea Norman Spinrad en su libro, el Partido Nazi Alemán, al no contar con un líder indiscutido como Hitler, no llega a consolidarse nunca, y es el Partido Comunista quien toma el poder en Alemania en 1930, mediante un golpe de estado apoyado por la Unión Soviética. A partir de ahí, el régimen estalinista se hace con el control de toda Europa, y Japón y Estados Unidos establecen una alianza para tratar de contener la expansión del Imperio Soviético.

La novela "El sueño de hierro" fue nominada al premio Nebula en Estados Unidos y obtuvo en Francia el premio Tour-Apollo al mejor libro de ciencia ficción del año. Pero, curiosamente, a pesar de tratarse de una ácida sátira sobre Hitler y sobre los totalitarismos, el libro estuvo prohibido en Alemania durante 8 años, hasta que los tribunales germanos revocaron la prohibición que pesaba sobre la novela en 1990.

El tema de la Historia alternativa - es decir, el preguntarse "¿qué habría pasado si tal o cual suceso histórico no hubiera ocurrido, o si tal personaje no hubiera muerto"? - aparece numerosas veces en la Literatura y también en las obras de puro contenido histórico. Por ejemplo, hace ya dos mil años, el historiador Tito Livio se preguntaba en su Historia de Roma qué habría pasado si a Alejandro Magno, en vez de expandir su imperio hacia el Este, le hubiera dado por expandirse hacia el Oeste, provocándose una guerra con aquella Roma que aún no había alcanzado su apogeo.

En el caso concreto de la novela de ciencia-ficción de Norman Spinrad, la pregunta que se plantea es muy clara: ¿hubiera podido existir el régimen nazi sin Hitler? ¿Cómo habría variado la Historia de Alemania si Hitler hubiera emigrado a Estados Unidos en 1919? ¿Se habría ahorrado la Humanidad sufrimientos si a aquel paranoico alemán le hubiera dado por hacerse escritor de ciencia-ficción y no político, o por el contrario esos mismos sufrimientos habrían venido de la mano de otros protagonistas alternativos?

Viene esto a cuento de que ayer nos sorprendió a todos la noticia de que Zapatero va a publicar este otoño un libro, nada más y nada menos que sobre Economía. Será muy interesante ver qué tiene que decirnos sobre la ciencia económica el presidente que ha llevado este país a los cinco millones de parados, a la más absoluta ruina, al colapso institucional y al mayor de los descréditos internacionales.

Ver a Zapatero escribiendo de Economía es tan chocante como si Magdalena Alvarez escribiera un manual sobre "Cómo hablar en público", como si Juan Luis Cebrián disertara sobre "La lucha contra los monopolios" o como si Gaspar Llamazares produjera un documental sobre "La transición de Cuba hacia la democracia".

Pero, precisamente por lo chocante, la noticia me trajo a la mente la novela de Spinrad y esa imagen de un Adolf Hitler convertido en autor de ciencia-ficción. Y comencé a preguntarme qué sería de España hoy si a Zapatero, en lugar de entrar en política, le hubiera dado por hacerse escritor y deleitarnos a todos, simplemente, con sus inteligentes visiones sobre la Economía.

¿A quién habría tenido que enfrentarse José Bono en aquel Congreso que aupó a Zapatero a la Secretaría General del PSOE? ¿Quién habría ganado aquel Congreso? ¿Habría llegado el PSOE a echarse al monte? ¿Cómo se habría desarrollado la segunda legislatura de Aznar? ¿Habría habido un 11-M? ¿Quién hubiera sido presidente, en lugar de Zapatero?

En definitiva, la pregunta que me planteo es: ¿estaríamos hoy en el estado de postración en que nos encontramos, si Zapatero se hubiera dedicado desde el principio a ser escritor, y no político? ¿O el curso de los acontecimientos habría sido más o menos el mismo, pero con otros protagonistas? ¿Estaba nuestra ruina cantada, fuera quien fuera el que gobernase?

O, si quieren, lo planteo de forma más general: ¿hasta qué punto depende la Historia de las naciones de tendencias sociales ineludibles y cuánto depende de la actuación de personas individuales más o menos notables?

Imagino que la respuesta es que la Historia depende, por supuesto, de las tendencias sociales, pero que los individuos tenemos también un cierto grado de influencia en la marcha de los acontecimientos. Y que el resultado final es una mezcla de ambos factores.

Pero me interesa saber su opinión: ¿creen ustedes que la Historia de España en estos años habría sido muy distinta si Zapatero no hubiera llegado nunca a la Secretaría General del Partido Socialista?

¿En qué estado creen que nos encontraríamos?

El origen de los males de la profesión periodística

3 de Mayo de 2012 - 12:50:11 - Luis del Pino - 27 comentarios

 

Hoy, Día Mundial de la Libertad de Prensa, se están celebrando distintas concentraciones de periodistas a lo largo y ancho de España para protestar por el calamitoso estado de la profesión.
 
Sin embargo, ¿qué tal si hacemos un poco de autocrítica? Los periodistas tenemos una gran responsabilidad en que España haya llegado a la situación en la que se encuentra.
 
¿Cuántos periodistas renunciaron a lo largo de los años a ser contrapeso del poder político y se dedicaron a masajear al gobernante de turno? ¿Y ahora nos quejamos del estado de ruina al que nos han llevado?
 
¿Cuántos periodistas participaron entusiastas en linchamientos de otros periodistas que molestaban al régimen? ¿Y nos sorprende ahora que el periodismo esté desprestigiado en España?
 
¿Cuántos periodistas han consentido que se violen impunemente los derechos de los ciudadanos a los que se deben? ¿Y nos extraña que la ciudadanía no consuma lo que producimos?
 
¿Cuántos periodistas se han prestado a servir de altavoz de lo que sabían que eran intoxicaciones del poder político? ¿Cómo no entender que los medios languidezcan por falta de credibilidad?
 
¿Cuántos periodistas han vendido su objetividad a cambio de que les alimenten con off-the-records? ¿Se tiene fuerza moral, en esas circunstancias, para protestar porque la profesión está muy mal?
 
Los periodistas estamos cosechando lo que hemos sembrado. Ni más, ni menos. Quien se presta a ser siervo no puede extrañarse de que el amo lo use y lo tire.
 
Así que no busquemos culpables por ahí fuera. Los responsables del calamitoso estado de la profesión periodística somos, en primer lugar, nosotros mismos.

La importancia de las elecciones del domingo... en Grecia

2 de Mayo de 2012 - 18:45:16 - Luis del Pino - 4 comentarios

 

Todo el mundo habla de las elecciones francesas, pero este domingo hay también elecciones en Grecia, a mi juicio más interesantes
 
Hace dos años y medio, los dos partidos tradicionales (PASOK- socialista y ND-conservador) copaban el 77% del voto
 
Ahora, según las últimas encuestas, entre los dos obtendrán un 38%. Uno de cada dos electores de los partidos mayoritarios ha desertado
 
Aquí tenéis un gráfico con el espectacular desplome de voto de los partidos tradicionales griegos, según los sondeos
 
Básicamente, a conservadores y socialistas les han crecido por derecha e izquierda sendos partidos contra los recortes (ANEL y SYRIZA)
 
Además de ellos, el Partido Comunista Griego doblará su voto y la extrema derecha de Amanecer Dorado podría entrar en el Parlamento
 
Aunque, como la ley griega prohíbe los sondeos durante la campaña electoral, habrá que esperar a los resultados del domingo
 
De cómo queden esos resultados dependerá que se ratifiquen o no los recortes impuestos por el gobierno tecnocrático
 
Lo que está claro es que la crisis se ha llevado por delante el régimen de turnancia que había imperado durante décadas
 
Lo cuento por si alguien quiere poner sus barbas a remojar. Pero ya sé que nadie escarmienta en cabeza ajena

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