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[ Los enigmas del 11 M
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10/11/2005 12:13:38
"Ha sido ETA"
Al día siguiente del extraño atentado, el Ministro del Interior salió a la palestra para decir "Ha sido ETA", a pesar de que un grupo islamista había reivindicado la masacre.
Aunque parezca mentira, no estoy hablando del 11-M, sino del aten- tado contra el restaurante El Descanso, en 1985, en el que murieron 18 españoles y más de 100 resultaron heridos. En aquel tiempo, pre- sidía el Gobierno Felipe González Márquez. Aquel atentado nunca se llegó a esclarecer.
Virginia Ródenas publicó, el 9 de abril de este año, una excelente crónica sobre las víctimas de esa masacre en el diario ABC. Les re- comiendo a los lectores de este blog que acudan a la hemeroteca para echarle un vistazo a esa crónica. El atentado contra el restaurante El Descanso, situado cerca de la base americana de Torrejón de Ardoz se produjo el 12 de abril de 1985, en plena campaña anti-OTAN y en vísperas de la visita del presidente americano Ronald Reagan a Es- paña. En algunas de aquellas manifestaciones anti-OTAN se habían ver- tido insultos contra ese restaurante que poco después sería volado.
Al día siguiente de la masacre, el Ministro del Interior, José Barrionuevo, salió a la palestra para afirmar que el atentado había sido perpetrado con 15 kg. de cloratita y que había sido ETA, "en colaboración con grupos euroterroristas". Y ello aunque la Yihad Islámica había reivindicado ese mismo día el ataque desde Beirut. Nunca se detuvo a nadie por aquellos hechos.
Presidía el gobierno Felipe González. Era Ministro del Interior José Barrionuevo. La presidencia del Congreso la ostentaba Gregorio Peces Barba. Ningún representante del gobierno socialista asistió al vela- torio ni al sepelio de las víctimas.
Un enigma menos. Hasta hoy nos preguntábamos por qué nadie nos había enseñado la fotografía de Jamal Zougham (ni de ninguno de los restantes implicados) subiendo o bajando de los trenes de la muerte. Si conocemos las imágenes de los terroristas responsables de los atentados de Nueva York y de Londres, ¿por qué en el caso de Madrid nadie nos había mostrado a ninguno de los culpables grabados por las cámaras de seguridad de las es- taciones?
Por fin sabemos la respuesta: nadie nos ha enseñado nada porque la Policía fue incapaz de encontrar ninguna imagen de los pre- suntos autores en las grabaciones disponibles:
Con lo cual volvemos al principio: ¿quién colocó las mochilas- bomba en los trenes?
En realidad, si sumamos unos indicios a otros, debemos volver incluso más atrás: ¿estamos acaso seguros de que se colocaran mochilas-bomba en los trenes? En realidad, no. Como ya se men- cionaba en la "Nota al Capítulo 10" de la serie de "Los enigmas", el análisis de los focos de explosión en los trenes apunta, más bien, a que se emplearon artefactos mucho más ma- nejables que unas mochilas:
Para fdp: Que yo sepa, en ninguno de los escenarios de explosión se encontró ningún marcador químico (taggant) de los que se utilizan habitualmente al fabricar C4. De todos modos, esos marcadores sólo están presentes en los explo- sivos fabricados dentro de los circuitos "legales". Si alguien fabrica ilegalmente C4 o cualquier otro explosivo similar, evidentemente no le añadirá ningún marcador que permita identificar el origen.
Fernando Múgica publica hoy un artículo antológico dentro de su exce- lente serie de Los agujeros negros del 11-M. En el artículo, analiza y desmonta de manera inmisericorde las declaraciones del menor apodado El Gitanillo, que hasta el momento constituían una de las cada vez más escasas piezas de convicción dentro del sumario del 11-M. En lo que ese menor había contado se basaba hasta ahora todo el relato oficial sobre el transporte de los explosivos.
http://www.elmundo.es/diario/espana/1884227.html
La instrucción entera del sumario, tal como se había pretendido origi- nalmente encauzarla, se desmorona a ojos vistas. Si damos por buena la versión oficial, nos encontramos con que no tenemos pruebas de quién puso las bombas, no tenemos pruebas de quién las fabricó, no tenemos pruebas de qué explosivos se usaron, no tenemos pruebas de si hubo un transporte desde Asturias, no tenemos pruebas de quién ideó el 11-M, no tenemos pruebas de nada, ... Y recomiendo a los lectores que estén atentos a futuras revelaciones, porque nos esperan unas cuantas sor- presas.
Durante dieciocho meses, se ha estado intentando llevar al juez en una línea que respaldara la versión oficial y, a medida que pasa el tiempo, esa versión oficial se va quedando... en nada. Las contradicciones y lagunas existentes en el sumario son tantas y tan flagrantes que es imposible, a estas alturas, construir un relato de los hechos mínima- mente sólido sin entrar a cuestionar esa versión oficial. Ninguna de las cabezas de turco va a poder ser condenada; ninguno del medio cente- nar largo de pequeños delincuentes a quienes se ha detenido para man- tener entretenido al juez va a poder ser juzgado por nada relacionado con el 11-M.
Al paso que vamos, terminarán intentando sostener que los únicos responsables de la masacre son los siete muertos de Leganés. Aunque me temo que hasta esto lo van a tener difícil. Uno de los lec- tores de este blog resumía la situación con una excelente frase: los responsables del 11-M no están ni lejos, ni muertos. Confiemos en que el juez Del Olmo tome definitivamente las riendas de la investigación, termine apartando las cortinas de humo que le han puesto delante y pueda responder a la pregunta aún no resuelta: ¿Quién ha sido?
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Para Jalls: Sobre las dos primeras preguntas que planteas, me temo que no soy un experto en esos temas. En cuanto a la tercera, yo diría que la operación 11-M se planificó cuidadosamente a lo largo de muchos meses, aunque la decisión definitiva de atentar probablemente no se tomó hasta mediados de febrero. Pero eso no son más que hipótesis... Todavía queda mucho por investigar antes de saber a ciencia cierta cuánto tiempo se necesitó para preparar el 11-M.
Ha sido detenido en Pakistán un supuesto miembro de Al Qaeda de origen sirio y nacionalizado español, Mustafá Setmarian Nasar. Ayer, casi todos los medios de comunicación españoles se despachaban presentándolo como el "cerebro" del 11-M. Sin embargo, la realidad es que esta persona no tiene nada que ver con el 11-M: su nombre no aparece en el sumario y tanto el juez como la Policía dejaron ayer claro que no pesa contra ese supuesto "cerebro" ninguna acusación en relación con los atentados del 11 de marzo.
No sé cuál de las tres cosas es más escandalosa:
- si que nos presenten al enésimo cerebro de la trama: Zougham, El Chino, El Tunecino, los hermanos Almallah, El Egipcio, Allekema Lamari, Yousef Belhadj, ... ¿cuántos cerebros van ya? - o que el Ministerio del Interior se dedique a filtrar ese tipo de noticias a sabiendas de que este sujeto no está siendo investigado dentro del sumario del 11-M - o que los medios de comunicación recojan de manera acrítica cual- quier información, verdadera o falsa, que se les filtre
Si el 11-M fuera, de verdad, un atentado de Al Qaeda ¿qué necesidad habría de seguir intoxicando de manera tan burda a la opinión pública? ¿De verdad valoran en tan poco la inteligencia de los españoles como para filtrar tonterías del estilo de que se ha dete- nido como "cerebro del 11-M" a alguien que ni siquiera ha sido in- vestigado por el 11-M?
Un poquito más de respeto por los ciudadanos, por favor.
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Para Ziriaco: Me parece muy bueno el análisis que haces sobre la secuencia de explosiones. Yo también creo que la bomba de Santa Eugenia estaba destinada al tren de El Pozo. No sé si la razón de no colocar la bomba en el sexto vagón fue que éste estaba muy lleno, pero alguna razón hubo para que le terrorista decidiera bajarse y esperar al siguiente tren. Los horarios aquel día (que yo sepa) eran los normales. Lo de los dos pisos del tren de El Pozo no creo que tenga ninguna significación, porque los terroristas debieron de ensayar la secuencia con anterioridad a los hechos. En cuanto a las imágenes, todavía no disponemos de datos contrastados, a pesar de llevar mucho tiempo tras el tema.
Para helio_bg: si se utilizó un teléfono que requería de la tarjeta SIM para que la alarma se activara es, en mi opinión, porque lo que se deseaba es, precisamente, que hubiera una tarjeta SIM que llevara a las cabezas de turco.
El pasado 24 de octubre, El Mundo publicaba una crónica de Ca- simiro García Abadillo que viene a sumar un elemento más al ya largo cúmulo de despropósitos que rodea a los atentados: Said Berraj, una de las personas acusadas de ser uno de los auto- res materiales del 11-M y que está en busca y captura, traba- jaba como vigilante de seguridad para la empresa de un ex-poli- cía, y la propia Policía se presentó tres días antes del 11-M en su trabajo para tratar de captarle como confidente.
http://www.elmundo.es/papel/2005/10/24/
Pero lo más inquietante es algo que no se destacaba especial- mente en la noticia y que, sin embargo, tiene una gran impor- tancia: el motivo por el que la Policía quería captarle como confidente era que sospechaba que Said Berraj trabajaba tam- bién para los servicios secretos marroquíes. ¿Nos están di- ciendo que la Policía sospecha que uno de los presuntos autores materiales del 11-M era colaborador de los servicios secretos de Marruecos? Creo que se trata de una afirmación de tal gravedad que convendría que alguien nos aclarara el asunto.
SOBRE LOS COMENTARIOS DE LOS LECTORES
Para jflp: Muchas gracias por tu mensaje, que me resultará muy útil para contrastar otras informaciones de las que ya dispo- níamos. Ya iremos tocando algunos de los temas que planteas. Cualquier otra información adicional que nos puedas aportar será bienvenida.
Para Aviador: Realmente no sé cuál es el motivo por el que se levanta el operativo el día 17 de febrero y creo que alguien debería aclararlo (si una Comisión de Investigación en el Par- lamento no sirve para responder a ese tipo de cuestiones, no sé realmente para qué sirve). El tema tiene mucha más impor- tancia aún de lo que parece, como veremos en el siguiente ca- pítulo de "Los enigmas".
Para Navauser: Sobre las contra-programaciones, creo que no soy quién para responder a esa pregunta. En cuanto a quién ordenó a Toro y Trashorras buscar a alguien que montara bom- bas con móviles, no conozco la respuesta, pero son varios los datos que apuntan a que Antonio Toro era algo más que un sim- ple confidente policial. Sobre el tema de la cinta de Can- cienes, es una pena que esa cinta tenga lagunas (hay momentos en que se interrumpe el audio); ¿tal vez la respuesta a tu pregunta está en uno de esos fragmentos que aún no conocemos?
Cuando el policía municipal Jacobo Barrero sacó una mochila bomba de uno de los vagones de la estación de El Pozo, la depo- sitó en el andén y fue a buscar ayuda. Además de Jacobo Barrero, contamos con otros cuatro testigos que vieron esa mochila y (con mayor o menor grado de detalle) su contenido. Después de que Jacobo Barrero la sacase, fueron dos policías nacionales de la sección motorizada los que procedieron a alejar a la gente y acordonar el artefacto. Posteriormente, dos tedax se encargaron de neutralizar aquella mochila.
Hace pocas fechas, La Nueva España comentaba la noticia de que los dos policías nacionales (ambos de origen asturiano) de la sección motorizada habían sido condecorados, y publicaba una entrevista con ellos. Podéis encontrar el enlace aquí:
Me gustaría que os fijarais en particular en un párrafo de las declaraciones de los dos agentes. Me refiero al que dice:
"Los Tedax nos confirmaron que mientras estuvimos allí el te- léfono móvil que debía hacer detonar la mochila sonó tres veces. Pudimos volar por los aires, pero en ese momento no piensas en que puedes quedarte allí... O quizás sí, y por eso te afanas en tu labor de señalar el artefacto, acordonar la zona y alejar del lugar a todo el mundo".
Es decir, esos dos testigos afirman que, según los Tedax, el te- léfono de la mochila de El Pozo NO estaba apagado, sino que era capaz de recibir llamadas. En otras palabras: a diferencia de la mochila de Vallecas, donde el teléfono se usaba en modo alarma (y estaba apagado), lo que había en la mochila de El Pozo era un móvil encendido, preparado para activar la explo- sión por una llamada.
Otro dato más que apuntar a la ya larga lista de incoherencias entre la mochila de Vallecas y la de El Pozo.
SOBRE LOS COMENTARIOS DE LOS LECTORES
A Navauser: Gracias por los enlaces sobre la conexión navarra.
A Jonás Gutiérrez: Me llama mucho la atención un detalle de la crónica sobre la reconstrucción de la (mitad de la) cabeza de Allekema Lamari: "querían poner nombre a aquel resto humano cuyo ADN no correspondía con el de ninguno de los otros seis terroristas de Leganés y tampoco casaba con ningún otro frag- mento recuperado de entre los escombros". ¿Tanto se pulverizó el cuerpo de Lamari que no pudo encontrarse ningún otro resto suyo?
A Klingsor: Es una de las preguntas que tenemos por contestar: ¿Quién fabricó y "colocó" la mochila de Vallecas? Yo también creo que fue alguien que contaba con información privilegiada y de muy primera mano.
A Rolan: Hablaremos más extensamente de alguno de los comentarios que realizas, pero hay uno que no quiero dejar pasar. Dices, al hablar del tema de los dos confidentes cuyo nombre aún no ha trascendido, que seguro que he lamentado que esas afirmaciones se hicieran a micrófono abierto. No veo por qué habría de lamentar semejante cosa. Si te refieres a que se trata de una noticia jugosa, he de confesarte que carezco to- talmente de sentido posesivo en cuanto a las noticias del 11-M. Cuantas más noticias interesantes saquen otros medios, mejor. Menos trabajo quedará por hacer.
¿Qué fue lo que pasó entre el 16 y el 22 de febrero de 2004? ¿Quién tomó la decisión, en esas fechas, de llevar a cabo los atentados? Los lectores que hayan seguido la serie de "Los enigmas del 11-M recordarán que en el capítulo 8, dedicado al transporte de los explosivos, ya mencionamos que es en tor- no a esas fechas cuando algo sucede que hace que se aceleren los preparativos de la masacre. Hoy desvelamos en Libertad Digital, en un nuevo artículo de la serie, otro dato más que apunta en la misma dirección: cómo se pone fin, en torno al 17 de febrero de 2004, al operativo de vigilancia establecido sobre los autores del 11-M:
La Policía conocía prácticamente todo sobre los implicados en la masacre, porque llevaba vigilándolos desde enero de 2003. Se habían identificado vehículos, pisos, personas, teléfonos, empresas... Tres de los siete suicidas de Leganés aparecían ya identificados en la trama. A principios de febrero, los segui- mientos físicos a los miembros del comando se producen un día sí y otro no, por no mencionar las intervenciones telefónicas, que estaban en marcha desde julio de 2003.
Y todo ese operativo termina bruscamente en torno al 17 de febrero. Resulta sorprendente cómo en esa verdadera semana negra que va del 16 al 22 de febrero coinciden diversos acon- tecimientos que apuntan a que fue justo entonces, y no antes, cuando se toma la decisión definitiva de atentar en Madrid. En esa semana recibe Suárez Trashorras la orden de realizar el transporte de los explosivos. En esa semana, El Chino aban- dona las obras de acondicionamiento de su casa de Morata y acuerda con Trashorras la reunión de planificación del trans- porte de la Goma-2 ECO. En esa semana, anuncia ETA su tregua parcial en Cataluña y comienza a preparar su propio transporte de explosivos. Y es precisamente en esa semana cuando se interrumpe el operativo de vigilancia sobre el co- mando de Virgen del Coro que se había establecido trece meses antes. ¿Por qué se puso fin a esa vigilancia tres sema- nas antes de las elecciones?
SOBRE LOS COMENTARIOS DE LOS LECTORES
A Josevi: La historia de Mounir el chófer es una más de las cortinas de humo en las que han pretendido envolver a Del Olmo. De repente, aparece de la nada un testigo protegido (a quien llamaremos Joe el Libanés) a raíz de un papel en- contrado en un registro policial. Y ese testigo protegido em- pieza a contar al juez una serie de historias increíbles, entre las cuales la del chófer Mounir del embajador marroquí es sólo una más (y no precisamente la más rocambolesca). Si no hu- biera tantos temas serios sobre los que escribir acerca del 11-M, dedicaría un artículo de la serie de Los enigmas al sainete de Joe el Libanés, porque resulta verdaderamente curioso.
A Mandibul: Sobre el tema de Yamila Pardo, debemos suponer que se trata de una mera casualidad. Al menos yo no dispongo de ningún dato que me permita ponerlo en duda. Otra cosa es la opinión que me merezca la sorprendente cor- tesía con la que fueron tratadas determinadas personas rela- cionadas con la trama del 11-M. Pero tiempo habrá de hablar de eso.
Para rmlf: No sé muy bien qué responder a tu cuestión. La verdad es que las bombas de Atocha parecen tan perfecta- mente secuenciadas que da la sensación de que fueron acti- vadas por control remoto desde la propia estación (por al- guien que estaba viendo en ese momento la situación del andén). Pero esto no es más que una sensación mía; no tengo ningún dato que me indique cómo se detonaron esas bombas (por alarma, por temporizador, por control remoto, por llamada, ...).
Las declaraciones del Jefe Provincial de los Tedax
Como sois varios los que habeis planteado preguntas con respecto al tema del explosivo militar y sobre la lite- ralidad de las declaraciones ante el juez del jefe provincial de los Tedax que coordinó las labores de desactivación el 11 de marzo, procedo a transcribir li- teralmente los párrafos relevantes de esa declaración, que tuvo lugar el 12 de julio de 2004 y que consta en los folios 19147 y 19148 del sumario:
"Que el declarante vía teléfono tomó la decisión de que se revisaran todos los trenes desde la cabecera a la cola de cada uno de ellos y que se deberían hacer por dos veces, ya que él había visto la mochila en el vagón pri- mero del tren de Atocha que fue explosionada controlada- mente y observó que podía tratarse de un alto explosivo, que tenían claro que no era Titadyne porque este tipo de explosivo muerde, es decir, que no tiene corte limpio, en cambio un alto explosivo corta totalmente y una vez vistos los resultados de las explosiones podía tratarse de un C3 o un C4, que es un alto explosivo que procede a cortar limpiamente".
"Que cuando estaban en el vagón nº 1 del Tren de Atocha intentaron desactivarla y al considerar que podía tratar- se de un alto explosivo, utilizaron la técnica correspon- diente; resultando finalmente que no se trataba de ese tipo de explosivo, originando la explosión del artefacto".
En el primer párrafo, el jefe provincial de los Tedax sólo menciona Titadyne, pero lo que dice se aplica a cualquier otro tipo de dinamita, como por ejemplo la Goma-2: las di- namitas muerden, mientras que los "altos explosivos" cortan. De hecho, más adelante en su declaración, deja claro este aspecto:
"Las técnicas o procedimientos operativos empleados [se refiere a los métodos para intentar desactivar las mo- chilas que no habían detonado] atendieron a la hipótesis inicial, visto el resultado de los explosiones de los trenes que se trataba de un alto explosivo, no pensando en principio que se tratase de dinamita."
Obsérvese que el primer párrafo resulta algo confuso, ya que no deja claro si dedujeron que era un alto explosivo por las detonaciones originales o por la detonación con- trolada de la mochila que hicieron estallar en Atocha (o por ambas cosas). Sin embargo, el segundo párrafo deja claro que llegaron a la conclusión del "alto explosivo" después de examinar los resultados de las explosiones originales y por eso aplicaron a la mochila (que aún no había sido detonada) medios de desactivación pensados para altos explosivos.
Espero que esto aclare las dudas sobre el tema del ex- plosivo militar (el término "explosivo militar" no quie- re decir que se trate de un explosivo fabricado para el ejército; simplemente es un término que se utiliza para designar a explosivos de gran potencia, por contraposi- ción a los explosivos "de uso civil").
SOBRE LOS COMENTARIOS DE LOS LECTORES
A Jonás Gutiérrez: Gracias por el artículo de Luis Molina, que creo que es bastante acertado. Y gracias también por la información sobre la incautación de ví- deos islamistas en Navarra. Parece que hay muchos hilos que apuntan a Navarra. Por cierto, ¿para qué viajó El Chino a Pamplona el día 13 de marzo?
A Baudilio: Efectivamente, no he comentado nada del tema del geo Torronteras. Personalmente, me parece un episodio incomprensible la profanación de la tumba. No tiene nin- gún sentido, a menos que lo que se quisiera fuera des- truir algún tipo de prueba. Las explicaciones que se han dado sobre un rito islámico que pretendería negar la en- trada en el paraíso al geo por el procedimiento de quemar su cadáver son ridículas, porque el geo Torronteras era un "infiel" desde el punto de vista islámico, así que no era necesario quemar su cadáver para negarle la entrada al paraíso. Las explicaciones que apuntan a una venganza son también ridículas: si los islamistas de Leganés se suicidaron, matando al geo en el proceso, ¿de qué se tenían que vengar? ¿O es que acaso no se suicidaron los habitantes del piso de Leganés?
Ayer publicábamos en Libertad Digital un nuevo capítulo de la serie de Los Enigmas, el primero de los dos dedicados a analizar la trama central de los atentados. Podeis verlo en:
Ese análisis de la cuarta trama del 11-M es algo farragoso, lo sé, pero resulta imprescindible para entender algunas de las cosas que iremos desvelando en capítulos sucesivos. Con el fin de simplificar la tarea a los lectores, hemos incluido un diagrama en el que se muestran las principales conexiones.
En realidad, la trama de Virgan del Coro es mucho más compleja de lo que presentamos, con un par de docenas de implicados distintos, pero abrumar al lector con detalles tan sólo contri- buiría a hacer menos comprensible lo esencial. Habrá tiempo de complementar las explicaciones más adelante.
SOBRE LOS COMENTARIOS DE LOS LECTORES
Para Ziriaco: Con respecto al tema de la metralla, la opacidad existente es tan grande como en lo relativo a los explosivos utilizados. No sabemos qué muestras de metralla se recogieron en cada tren. Los informes oficiales sólo mencionan el tren de la C/ Téllez al hacer las comparativas de la metralla. El tema es tan peculiar que creo que merece que dediquemos un artículo com- pleto del blog a analizarlo, cosa que haré en los próximos días.
Para Nandop: Así es. También el tema de los teléfonos móviles resulta muy extraño. ¿Por qué nadie ha querido hacer público el informe de inspección ocular sobre la mochila que detonaron los Tedax en Atocha? ¿Tenía o no tenía un teléfono móvil? Porque lo cierto es que en el único informe oficial que yo conoz- co sobre esa mochila de Atocha (un informe redactado por Sánchez-Manzano), se dice que NO había teléfono móvil. En los próximos días comentaremos más detalles sobre este asunto.
Para MILL: Gracias por la información que aportas sobre el tema de los guardias civiles de Navarra. Muy interesantes, sobre todo, los enlaces, por algo que comentaré más adelante. Gracias de nuevo.
Resulta preocupante que no sepamos a estas alturas qué cantidad de explosivo se utilizó en los trenes. La información suministrada al juez y a la opinión pública es que se emplearon entre 5 y 10 kg de Goma-2 Eco en 13 mochilas-bomba, pero lo cierto es que esos números (entre 5 y 10 kg) no se han obtenido de ninguna prueba pericial, sino de algo mucho menos científico: la mochila encontrada en la estación de El Pozo pesaba unos 5 kg, mientras que la mochila encontrada en Vallecas tenía 10 kg de Goma-2 ECO. En consecuencia, y sin ninguna prueba pericial de soporte, se concluyó que había 13 mochilas con entre 5 y 10 kg de explosivos cada una.
El razonamiento es pintoresco, pero a mi por lo menos no me vale. El único razonamiento válido sería: teniendo en cuenta los destrozos constatados en el foco 1 de explosión, en ese foco se utilizaron 7,5 kg de explosivo; según los destrozos del foco 2, en ese foco se utilizaron 12 kg, etc. Sin embargo, al no haberse hecho esas pruebas periciales, quince meses después de los atentados los Tedax continuaban sin ser capaces de individualizar ante el juez la cantidad aproximada de explosivo empleada en cada foco.
Habiendo dejado claro por qué considero inasumibles los datos oficiales que hasta ahora nos han dado, explicaré por qué (aún suponiendo que se hubiera usado Goma-2) me parece bastante improbable que pudieran usarse 10 kg de dinamita en las mochilas. La mejor ilustración la proporcionaba la banda terrorista ETA hace pocas fechas, al hacer estallar un coche bomba en Avila cargado con 20 kg de cloratita: los restos del coche quedaron esparcidos en un radio de 250 metros.
La comparación entre explosivos es siempre difícil, porque son muchas las cosas que influyen en el poder destructor de un explosivo, pero teniendo en cuenta la menor velocidad de detonación de la cloratita, 10 kg de Goma-2 Eco hubieran debido reventar literalmente los vagones. Si se utilizó Goma-2 ECO en las 10 bombas que estallaron, tuvo que ser una cantidad considerablemente menor de 10 kg.
De todos modos, tampoco se utilizó dinamita en los trenes, si hemos de fiarnos de las declaraciones ante el juez del Tedax que coordinó las labores de desactivación el 11 de marzo.
SOBRE LOS COMENTARIOS DE LOS LECTORES
A Baudilio: No he leido El caso de Marie Rogêt, pero prometo hacerlo. Gracias por la recomendación.
A Mill: Buena observación. A mi no se me ocurre qué motivo podían tener los terroristas para trasladar de Morata a Leganés unos cuantos cientos de envoltorios vacíos de cartuchos, salvo facilitar la labor de la Policía. Como tampoco se me ocurre qué motivo podrían tener los terroristas para abandonar una docena de prendas de ropa distintas en la furgoneta de Alcalá. De todos modos, te doy un dato: esos envoltorios de cartuchos no aparecen en el acta levantada por la jueza Teresa Palacios en el piso de Leganés. ¿De dónde salieron, entonces?
A fvs: En efecto, el caso del 11-M no está contribuyendo precisamente a prestigiar a los distintos cuerpos policiales y de inteligencia. En ese sentido, creo que sería bueno que alguien nos dijera qué fallos concretos se cometieron y qué se ha hecho para evitar que vuelvan a suceder. Creo que eso es lo único que puede devolver a los ciudadanos una confianza que en estos momentos no tienen.