« Otra razón para añorar a Bush | Principal | El inalienable derecho a la vida »

Gran parte de la solución liberal a la crisis económica actual requiere que los gobiernos municipales, estatales y nacionales se retiren de la mayoría de servicios que ofrecen y dejen de intervenir en el mercado. Manipulando la tasa de interés a fomentando la compra de casas, subsidiando a las industrias automovilística y bancaria o subiendo los impuestos, la hiperactividad de los gobiernos no permite a los individuos buscar soluciones a través del sistema voluntario de intercambio que es el mercado libre.

Decir que un gobierno municipal no debería, por ejemplo, gestionar parques no quiere decir que los liberales no quieran parques donde pasear, jugar con los niños o tirarse en la hierba a tomar el sol. Sin embargo, cuando uno dice que el gobierno debería no hacer tal o cual, la pregunta inmediata es: “¿si no lo hace el gobierno, quién va a hacerlo?”
El problema, claro, es que no podemos saber antemano quién exactamente va a ofrecer el servicio en cuestión. Si pudiéramos predecir como el mercado iba a solucionar nuestros problemas y servir nuestros deseos, todos seríamos riquísimos. Afortunadamente, de vez en cuando, la realidad presenta un ejemplo que ilustra cómo funciona el mercado.
Para reducir un déficit de 108 millones de dólares (que crecerá en los próximos años a más de mil millones) la ciudad de Filadelfia decidió cortar varios servicios de su presupuesto. Además de despedir funcionarios y reducir salarios, el alcalde Michael Nutter optó por cerrar tres pistas de hielo que gestionaba la ciudad para así ahorrar 150 mil dólares.
Mucha gente se lamentó por tal decisión pensando que la posibilidad de patinar sobre hielo solamente estaría al alcance de aquellos privilegiados con accesos a pistas privadas. Pero tan sólo dos semanas después de este anuncio, una fundación privada ofreció y firmó un contrato para gestionar las pistas. El Ed Snider Youth Hockey Foundation, vinculado al equipo profesional de hockey sobre hielo, los Filadelfia Flyers, decidió mantener estas pistas abiertas al público. Como dijo su presidente, “sería impensable para nosotros dejar que estas pistas se cierren.” Y no solamente va a gestionar las tres pistas sino que va a extender los horarios de todas las pistas de la ciudad.
Nadie podría haber pensado que los Flyers iban a ofrecer sus recursos para salvar unas pistas de hielo, pero una vez ha ocurrido tiene toda la lógica del mundo. ¿Quién tiene más interés en que los ciudadanos de Filadelfia sigan aprendiendo y disfrutando de patinar que el equipo de hockey? Necesitan asegurarse de que futuras generaciones de niños descubran el encanto del juego. Y de paso, como siempre pasa con el mercado, al servir su interés propio los Flyers están sirviendo el interés general.
Por tanto, cuando los liberales piden que el gobierno haga menos, su idea no es que los servicios desaparezcan. Lo que piden es que dejemos que el mercado descubra a la persona u organización con mayor interés y conocimiento especializado para ofrecer aquel servicio.
Tal vez las pistas de hielo no parezcan tan relevantes pero el Premio Nobel en economía Friedrich von Hayek argumentó que deberíamos hacer eso mismo con el dinero. Hoy día, la Reserva Federal tiene un monopolio sobre la emisión de monedas legales. Hayek no entendía por qué sólo el gobierno podía controlar algo tan esencial para la economía como el dinero y quería permitir a cualquier organización emitir dinero. La rivalidad del mercado aseguraría que solamente los organismos que emiten un dinero fuerte y fiable sobrevivieran. La nueva competencia también forzaría a la Reserva Federal a mejorar su política monetaria –por ejemplo, Alan Greenspan no podría haber creado la crisis actual bajando los tipos de interés e inundando el mercado con dólares baratos si hubiera habido otros dineros competiendo con el dólar dentro del propio Estados Unidos.
Y es que no importa si se trata de algo tan accesorio como patinar o de algo tan básico como el dinero, la solución a los problemas de la sociedad no viene de un burócrata sino de millones de individuos interactuando en el mercado y buscando maneras de servir las necesidades de los demás.
Comentarios (7)