Crónicas Murcianas

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Un comunista prosoviético que se casa por la Iglesia Católica

6 de Octubre de 2008 - 19:35:00 - José Antonio Martínez-Abarca

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Voy a llevarle la contraria al obispo de Segovia, monseñor Ángel Rubio Castro, quien recomienda a los que se casan por la iglesia pero no creen o no practican o ninguna de las dos cosas que se casen de otra forma. Monseñor no le da valor alguno a la "estética" de la ceremonia, sino a la ética, o sea, al significado del rito. Pero si fuera por la ética, ¿cuántos matrimonios por la Iglesia se celebrarían, conociendo el percal de los actuales españoles? Voy a ser más malo aún: ¿Cuántas comuniones de masas tendrían lugar si aplicaramos las recomendaciones del obispo segoviano y nadie acercara a su niña a la Iglesia vestida de "barbie novia" o de "nanonovia" o de "vernonovicia", o sea, de aperitivo social de la futura boda de la dicha niña? Me temo que se nos vaciarían los domingos de mayo. Con el consiguiente daño para la industria nacional de la hostelería especializada del "nosotros "habemos" (sic) grandes salones para bodas y comuniones", ahora que Rodríguez Zapatero convida a consumir cuanto más, mejor.

No. Por la Iglesia católica, a mi ver, se debe seguir casando todo el que quiera y pueda. Una boda es ya de por sí un espectáculo bastante hortera como para restringir el derecho de admisión a las bodas por la Iglesia, arrojando a buena parte del público a las espeluznantes zarpas de los concejales del pueblo, el arroz comprado en el chino veinticuatro horas y el encaje acrílico. No digamos ya si se hiciese lo mismo con las comuniones: surgirían tipos con una pinta parecida a la del político Joan Puig o a la del cristobita del cine español José Luis Cuerda exigiendo su opción a celebrar para su niña una comunión laica, o sea, por lo civil, lo cual por cierto ya ha ocurrido. El género del "mondo cursi" está ya lo bastante extendido como para fomentarlo más por la mano de los exquisitos monseñores.

Voy a contar una anécdota real. El próximo noviembre se casa en Murcia, muy ilusionado, ya madurito y por la Iglesia Católica naturalmente, el que en las últimas elecciones generales fue el candidato de Izquierda Unida al Congreso de los Diputados, mi amigo Joaquín Dólera. Esto no por sí solo no dirá nada o casi nada al lector. Dirá bastante más si aclaro que mi amigo Joaquín Dólera es comunista prosoviético de estricta observancia. De los que cuando la invasión de Afganistán por los tanques del ejército rojo dijo en la asamblea del partido, contra los eurocomunistas, que se trataba de una "intervención solidaria" para mejorar las condiciones de vida de los camaradas del pueblo afgano.  Yo no sé, o mejor dicho, sí sé, si el comunista prosoviético Dólera (que jamás se ha arrepentido, que conste: su frase es "el Partido Comunista no desaparece, el Partido Comunista se reafirma") es creyente, practicante y sigue las sutilezas del sacramento católico. Pero me voy a callar porque sólo faltaría que el obispo de Segovia se le echara encima y el zagal no se nos casara por el único rito aceptable. Sólo faltaría. Para un comunista de los de antes que nos queda, buena gente, y lo vamos a expulsar del templo...

Comentarios (5)
1 martsal, día 6 de Octubre de 2008 a las 20:42
Los españoles "semos asín", José Antonio.

El español nace de izquierdas, la gran mayoría, y ya le puedes estar demostrando palpablemente, delante de sus narices que Mr.X fué , y Zp es, una auténtica plaga bíblica para España que, como le he oido decir (y no estoy exagerando) que, "antes que votar a la derecha" se cortarían el brazo. Han nacido de corazón de izquierdas.

El español nace , en su gran mayoría, del Madrid o del Barça, y ya puede el equipo de su corazón hacer lo que haga, bueno o malo, que más se afianzarán en su fe y más denostarán al contrario.

El español nace, en su gran mayoría, católico, y salvo la excepción de un 0,5% ya no cambia de religión.
Lo bautizan cuando aún no sabe de que va eso, hace la comunión, se casa y se entierra siendo católico.
Puedes hablar con algunos (como hago yo), y hacerles ver la necesidad de aceptar a Jesucristo, y te dicen que de eso no entienden, que Dios, si existe, está muy lejos , que si acaso su Virgen de la Caridad o de la Fuensanta, o de.., pero para de contar.
Eso si, se casan por la Iglesia.
Si toda la Iglesia Católica actuáse como Monseñor Rubio, se acabaría la feria.

Un diez para Monseñor Rubio.
2 yoymicir, día 6 de Octubre de 2008 a las 22:24
Anécdota rigurosamente cierta ocurrida en Tarragona el pasado año. Varios niños celebran la comunión en una conocídisima Parroquia de la ciudad. El cura ha empezado con demora tras haber esperado a una de sus jóvenes catequistas que no ha aparecido. La niña es alumna de "La Salle". Finalizada la misa sin haber aparecido la niña ni sus padres, el Sacerdote algo alarmado llama por ver si ha ocurrido algo. Le contesta la llamada la madre de la ausente: Uy! Sr, es que se nos ha hecho muy tarde en la Peluquería (a la niña y a ella) y ya iremos directos al restaurante. Verídico, mi sobrina sí estuvo en esa ceremonia y su banquete, reportaje, etc... estuvieron a la altura de cualquier boda. Es el estilo de vida "que se lleva hoy". Sobran comentarios.
3 olegario, día 7 de Octubre de 2008 a las 08:51
El problema de Monseñor es que ha hablado desde el sentido común en lugar de hacerlo según lo políticamente correcto.

Y ésto hoy, en este país (que un día fue España), es una temeridad.
4 corzo1, día 7 de Octubre de 2008 a las 10:41
ABARCA, ¿éste Dólera es el que, siendo diputado, utilizaba su acta para evitar que la Guardia Civil le hiciese soplar cuando iba al volante de un coche? Sí señor, es un comunista de los de antes, haz lo que yo diga pero no lo que yo haga.
5 vikinga, día 7 de Octubre de 2008 a las 16:10
Si, todo el mundo puede casarse por la Iglesia, pero también hay que tener muy claro que no es lo mismo pedirle al cura que te case, que contratar a la orquesta para la boda. Por que después no falta el que protesta por que tiene que ir a los cursos prematrimoniales, por que no le gustó el sermón o por que el cura no es muy simpático y no les hizo ninguna gracieta a los novios. Y protestan por que realmente no le encuentran ningún sentido ni a los cursos ni al sermón, y por supuesto tampoco a la ceremonia. Todo un poco absurdo, así que al señor obispo no le falta razón.
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