« El Tajo que debe cortar políticamente la cabeza de la Cospedal | Principal | Esto, y no la especulación, es la tarea de una Caja de Ahorros »
17 de Septiembre de 2008 - 18:13:43 - Pablo Molina
El progresismo de las instituciones culturales gobernadas por el PP no sólo se supone; es un hecho más que contrastado. En Murcia tenemos un consejero de Cultura que ha hecho de la pluralidad su principal eje de gobierno. La pluralidad, en "pepeano", significa llenar de billetes las faltriqueras de todos los fracasados que se dedican a hacer arte alternativo, radical, provocador... desde una perspectiva de izquierdas, o sea, mierdas como castillos, en muchos casos en sentido literal. Son los mismos "alternativos" que encabezan las manifestaciones llamando asesinos a los dirigentes del PP, en pago de lo cual, los propios peperos les dan todo el dinero que niegan a los profesionales decentes.
Los gobernantes del PP, en efecto, se dejarían cortar un brazo antes de negar una paletada de euros al kultureta más desharrapado. En contraposición, a quienes defienden las ideas de sus votantes o hacen algún tipo de arte apreciado por la gente normal, no les dan ni las sobras.
Por eso sorprende, y mucho, que hayan negado a Leo Bassi una actuación dentro del programa "Alter-arte", el festival de arte contemporáneo más estúpido que jamás se ha visto por estos pagos o cualesquiera otros.
Bassi reúne todos los requisitos para ser subvencionado con profusión por el Gobierno regional murciano, en especial por su afición a denigrar a los católicos, algo que queda muy guay y muy moderno en el currículum de cualquier dirigente pepero. ¿Por qué le niegan ahora su trocito de pan con caviar? Pues hombre, porque su actuación, al parecer, iba a coincidir con un congreso regional del partido y no era plan de que hiciera su representación (ahora lleva en cartel una fantochada sobre los delitos urbanísticos) en unas fechas tan señaladas.
Me opongo frontalmente a que se cercene la libertad de expresiónd el señor Bassi, que seguramente, a Dios gracias, habrá cobrado íntegramente sus emolumentos, procedentes de bolsillos como el mío. Si ya le he pagado, por lo menos que trabaje un día.
¿No quieren ser tan modernos los sorayos levantinos? Pues que aguanten el tirón cuando el objetivo de sus críticas son ellos y su partido.
Ah, la junta directiva del festival, financiado con fondos públicos en su totalitad, ha dimitido en pleno en solidaridad con el mamarracho. No, no se alegren. El Consejero y sus dilectos asesores les recibirán en unos días y les aumentarán la subvención un doscientos por cien para que pasen página y vuelvan a cantar alabanzas al progresismo de Su Excelencia. Estas cosas se resuelven así, especialmente en Murcia. ¡Ah, si Abarca y yo habláramos algún día!
P.S.: Que lo haremos.