Crónicas Murcianas

« En San Pedro del Pinatar ya saben lo que el PSOE puede dar de sí | Principal | La ceja ya no le canta "a la alegría" »

La educación en casa evita diputadas "lópeces i chamosas"

18 de Diciembre de 2010 - 12:41:53 - José Antonio Martínez-Abarca

Compartir:
Menéame Tuenti

Antes la educación privada en casa era sinónimo de exquisitez. La mejor educación que se podía recibir. Eso era cuando existían las casas como trasmisoras de cultura, y no como reunión de vegetales en torno a un televisor. La educación perfecta, en tiempos, si se podía pagar, fue la de un niño sometido en casa a la dura disciplina primero de institutrices y luego de tutores, y finalmente financiado por unos "adelantos de herencia" (qué deliciosa figura, en la que tu banquero, porque antes la gente tenía "su banquero" como quien tiene sastre, te daba un crédito en espera de las expectativas de tu herencia: vaya usted al banco ahora con esta pretensión, vaya) para viajar al extranjero dos años, a aprender de los clásicos y de las señoritas en Francia y sobre todo en Italia, si es que no algo aún más refinado, hacer la "tournée des grands ducs" con dinero tomado prestado al ya te veré.

Volvías hecho un caballerito, tras haberte empapado de la cultura grecorromana, los moralistas franceses y los misterios de las abejitas y las flores en los puticlubs y no tan puticlubs de la época. Así se formaban personas hechas y de derechas, no, como ocurre ahora, entes indecibles y abotargados -moral y físicamente abotargados- como la instantáneamente célebre diputada socialista Isabel López i Chamosa. Los formados volvían al hogar a punto para poder hacerse cargo de la continuidad del prestigio familiar durante una generación más. O no volvían ya nunca porque le habían cogido gusto a la vida ociosa e iban puliéndose por ahí, hasta el fin de los tiempos, la buena fe de "su banquero". Pero, en cualquier caso, habían recibido rigurosamente todas las armas necesarias para comprender el mundo. Eso se acabó con la voracidad de los Estados, que no podían tolerar no inmiscuirse dentro de las casas porque de ello podrían resultar librepensadores, quién sabe si peligrosos conspiradores. La colectivización ha terminado con todo.

Los jueces españoles han denegado la posibilidad de educarse en casa. Hablan de que el jovencito no puede educarse en casa porque debe socializarse con los demás, pero para eso tendría que haberse mantenido en España el servicio militar obligatorio, que era la mejor socialización posible. El mejor amigo de la educación de los niños siempre ha sido una buena vara, no la compañía de otros niños. Para hacer amistades siempre había tiempo. Y luego, eso sí, una vez que el infante llegase, con una exigencia que hoy nos parecería fascista, a leer y redactar el latín y el griego correctamente, el premio fin de adolescencia era pulirse la condescendencia monetaria que había por entonces en aquella enriquecedora vida crapulilla. Ah, qué nostalgia de lo no vivido.


   -------------------------------------------------------------------

Sería el año 76. Era un sábado mortecino de enero, ya con mi vuelta al cole  en puertas tras las vacaciones de Navidad, y en la sesión de noche ponían "El guateque" de Blake Edwards, quien se acaba de morir. Por alguna razón que se me escapa tengo una memoria que selecciona absurdamente los lugares exactos donde he visto cada película de mi vida. Han sido algunas. Todas las salas de cine, la mayoría ya desaparecidas. Todas las casas, las habitaciones. Casi también la postura: sé que vi "El guateque" tirado en el suelo sobre las baldosas calientes, como solía cuando tenía las articulaciones nuevas. Me pareció una oxigenante gamberrada, "El guateque". La película que hubiese hecho un niño de tener los medios técnicos para ello y de haber convencido a los productores de Hollywood para que se los prestasen. Por supuesto, hubiese pasado a ser mi película de todos los tiempos de no ser porque ese mismo año del 76 estrenaron "Tiburón" en una sospechosa sesión matinal de domingo (¿habían visto los censores franquistas, aún ejercientes, el inicio de la película?). Lo que significó "Tiburón" para toda una generación de niños bañistas aún no está suficientemente mensurado. "El guateque" fue siempre la fiesta perfecta en la que hubiese deseado participar un niño -la destrucción propia de la infancia la creaba un ya crecidito Peter Sellers- hasta que, ya un poco menos niños, la fiesta perfecta en la que hubiésemos deseado participar pasó a ser, en fin, qué les voy a decir a ustedes que no sepan, la mucho menos candorosa de "Eyes wide Shut", de Kubrick.

         ------------------------------------------------------------------------------------------------

 "Día 16. Domingo. Emprendemos el viaje a Murcia, a primeras horas de la mañana. Me produce una gran ilusión, porque sólo he estado en Murcia una vez, vagamente, yendo de Algeciras a Valencia por el litoral. Pasamos por La Roda, seguimos hasta Albacete la carretera del interior (Albacete es una considerable ciudad de provincias) y, en seguida, en dirección sur, tomamos la carretera de Murcia, por Hellín y Cieza. Antes de llegar a Albacete cruzamos el canal del trasvase del Tajo al Segura, que es el río de Murcia. Las primeras casas altas de la capital, que contrastan con las uniformemente bajas y chatas de los pueblos castellanos. En estos pueblos hay una sola vertical: el campanario de la Iglesia. El paisaje cambia enseguida. Dejamos atrás las tierras bajas, llanas como la palma de la mano, los horizontes dilatados de La Manchuela, y aparece una orografía. Las viñas, los campos de trigo, de avena, de cebada, las encinas y carrascas, los almendros, tan verdes, algunos pinos oscuros, son sustituidos por una geografía mucho más fértil. Aparecen, frente al parabrisas, una serie de sierras paralelas que se van ganando a través de collados perforados en la roca. Encima de estas sierras se ha proyectado una repoblación forestal bastante espesa. Entre una y otra pasa un lecho de tierra extremadamente productiva: grandes cantidades de árboles frutales y huertos magníficos, y así uno se encuentra con el campesino de secano y con el hortelano que riega. La proyección -en plena marcha- de las aguas del Tajo sobre las tierras de Murcia va creando un paraíso terrenal alimentario de suma importancia: las hortalizas: patatas, alcachofas, tomates, pimientos, habas, guisantes, etc., y la fruta: las peras, las ciruelas, las cerezas, las olivas -los olivos admirablemente podados-, toda clase de frutas extremadamente tempraneras crean un paisaje de maravilla". "Notas del Crepúsculo" (hacia la segunda mitad de los años setenta) de Josep Pla, un catalán reaccionario que no creía en la política hidrológica sostenible.

Comentarios (11)
1 Schwarzw, día 18 de Diciembre de 2010 a las 14:16
Jose Antonio: estoy encantado de poder seguir leyéndote en LD.Sólo era eso.

¡ España y Libertad!
2 AnkHor, día 18 de Diciembre de 2010 a las 14:19
¿Alguien esperaba que el nazionalismo catalán de CiU, PSC o ERC iban a consentir que Murcia tuviese agua para prosperar y enriquecerse?

El anhelo de cualquier nazionalista (vasco o catalán) es el poder ver a España destrozada y arruinada, como decía el fundador del PNV, aquél descerebrado racista llamado Sabino Arana.

Cuarenta y cinco millones de árboles frutales arrancados en Murcia desde que llegó el Zejas al poder, son el resultado de la estrangulación económica a la que el Zombi Político nos ha sometido a los murcianos.

Miles de hectáreas en las que hace seis años que ya no se cultiva nada porque no hay ninguna garantía de suministro de agua, dan fé de la maldad de un político nefasto en lo económico y bochornoso en su presencia internacional, chantajeado y manipulado a su vez por una minoría antiespañola que solo desea el hundimiento económico de aquellos a los que nos denominan "el enemigo".

La huerta murciana se muere porque en Murcia, no hay nadie tan tonto como para invertir un dineral en un cultivo que no sabes si podrás regar cuando le falte un mes para cosecharlo.

Esto es lo que querían los nazionalistas que hoy, a duras penas mantienen a ésta alimaña política en su sillón monclovita. Y lo hacen como siempre, a cambio de nuevos cheques con cargo a los impuestos que pagan los miembros (y "miembras") del "enemigo", a cuyo dinero español no hacen tantos ascos.


3 Erbilyos, día 18 de Diciembre de 2010 a las 14:50
Como ejemplo de esa educación de la que hablas en el primer párrafo, José Antonio, está la Autobiografía de John Stuart Mill, en la que cuenta su formación, desde su más tierna infancia. Debo decir que me impresionó extraordinariamente saber, por ejemplo, que aprendía griego clásico a los tres años, y que a los ocho ya conocía toda la obra de Heródoto.

Ciertamente era un individuo muy dotado, pero no habrían sido posibles unos progresos tan extraordinarios si hubiera tenido que ir a uno de esos aparcamientos de niños y adolescentes que se estilan hoy en día, a los que llaman "colegios", o "institutos".

Supongo que uno de los propósitos (despropósitos, más bien) del modelo colectivista que se impone hoy en día, es impedir la formación de élites, especialmente de élites librepensadoras.

Es un poco como el sueño dorado de Pol-Pot, pero en un plan más modesto, y con unos modos un poco más amables. Hoy en día, todo lo que sea ingeniería social se hace en un plan más amable, con buen rollo, con talante. Se dice, por ejemplo, que hay que socializar al niño. Una excusa como cualquier otra. Podían haber alegado, por ejemplo, que le tenía que dar el sol un poco más, que la vitamina D es fundamental para su desarrollo, y claro, si se queda en casa no le da el sol.
4 clavius, día 18 de Diciembre de 2010 a las 15:29
Fantástico comentario cinematográfico, Jose Antonio.

Cuando vi "Tiburón" estuve años sin bañarme, no tenía cojones.

Y Edwards tuvo suerte de pillar a Sellers, era un don nadie.

¿Qué película "Eyes wide shut!"...¿recuerdas el trailer, con la Kidman vistiéndose?

Qué bueno era Kubrick.

Es. Un artista no muere.

Saludos.

http://elblogdekufisto.blogspot.com/2010/12/marmit...
5 fernand5, día 18 de Diciembre de 2010 a las 16:03
¿Cómo se puede articular algún sistema de filtro para que los analfabetos no lleguen al poder?.
Yo creo que en Francia, Inglaterra o Alemania no sucede esto.
6 clavius, día 18 de Diciembre de 2010 a las 17:39
7 himilce, día 19 de Diciembre de 2010 a las 12:19
Además de una considerable ciudad de provincias Albacete (según Pla) es una ciudad paleta y cateta en fgrado sumo (y siento si alguien de Albacete se ofende, pero vivo entre vosotros y es la imagen que dáis). Estan muy orgullosos de su aeropuerto en miniatura sin viajeros, de su universidad sin alumnos, de su AVe inútil. Y no se paran a pensar que la capital de esta inviable provincia, encuadrada dentro de una irreal Comunidad Taifa de éstas que tenemos que padecer, está incomunicada con su provincia, con carreteras peligrosas, o directamente suicidas (como la del Puente de Hijar que comunica la Sierra del Segura con Albacete), no tiene trenes de cercanías, los autobuses son tercermundistas.. Pero todos los españoles tenemos que pagar sus sueños de paletos egocéntricos
8 DasBoot, día 20 de Diciembre de 2010 a las 19:56
El UNICO filtro para evitar que los analfabetos lleguen al poder es alfabetizar al electorado.

O mandar ATPC este sistema e instaurar una autentica democracia germanica.
9 vikinga, día 21 de Diciembre de 2010 a las 00:09
¡Qué gracia! Yo también me acuerdo de dónde vi cada película, de los cines grandes y llenos cuando había algún estreno. Y de ver los ciclos de actores y directores que ponían el la tele, cuando todavía se podía ver la tele.
Tiburón. Tiburón era lo máximo, yo no tenía miedo al agua, pero cada vez que se hacía más profunda no podía evitar cantar la cancioncita, tan tan tan tan tan...
Eyes wide Shut. Tuvistéis suerte con la Kidman, porque Tom Cruisse no es nada estimulante, la verdad, así que la película no me gusta nada.
Me encanta lo de los vegetales reunidos en torno a una televisión, aunque sea triste como el tema de la educación Y por si se me olvida ¡Feliz Navidad!
10 martsal, día 21 de Diciembre de 2010 a las 14:02
Aunque sé que no viene a cuento con lo que se ha estado comentando por aquí , el post 2 (de Ankhor), si que tiene relación con lo que se ha hecho público sobre la rebaja por Moodys (o como leches se escriba), del rating de la deuda de la Región de Murcia.
Nos quitaron el agua.
Como dice Ankhor , se han arrancado 45 millones de árboles.
Se han dejado de cultivar miles de hectáreas.
Se han arruinado cientos de empresas agrícolas.
Miles de inmigrantes que trabajaban en el campo se han quedado sin trabajo.
Esos miles de inmigrantes cobran paro , y después subsidio.
Cuando se les acaba el subsidio no vuelven a sus paises y siguen aquí sobrecargando ( mucho) los gastos sociales : enseñanza , sanidad, etc, etc,.
El Zejas no quiere reconocer el aumento de población en nuestra región y no nos envía un céntimo.
Nos espera la ruina.
Así no podemos seguir.
O se da valor a los votos de los murcianos para conseguir agua , o se ahorra el dinero que se llevan los emigrantes , o los emigrantes seremos nosotros.
Pero lo que nos espera es la más miserable de las ruinas.
11 DasBoot, día 21 de Diciembre de 2010 a las 19:48
Que en nuestro campo se arranquen frutales, olivos o se deje de producir, que nuestra industria desaparezca, sea improductiva, pague la electricidad a precio de oro o se encuentre atada por 17 legislaciones, que nuestra minería deje de extraer, nuestros pesqueros se amarren, nuestro turismo empeore, nuestro cuerpo funcionarial se expanda y nuestros politicos se enriquezcan solo significa una cosa:

DECADENCIA como pueblo y nacion.

Y traerá el Socialismo, porque esa lacra solo crece bien entre pobres e incultos.

Por eso los socialistas empobrecen y atontan...
En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899