« El Gobierno abandona el "modelo de desarrollo de la cabra" | Principal | La crisis española vista por el Diablo »
15 de Abril de 2009 - 23:47:50 - Pablo Molina
Las perspectivas de futuro de una región en pleno desarrollo, como ocurre en la zona del sureste, exigen un análisis muy riguroso de las carencias efectivas pero también de las potencialidades de un territorio que actualmente colidera el desarrollo económico español. La obra de Angel Martínez “Murcia 2013… escrito al margen”, no es un libro más de análisis económico. Es el documento imprescindible para conocer la realidad económica y social murciana y sus perspectivas de futuro. Quien quiera hablar con conocimiento de causa sobre las posibilidades que Murcia tiene para seguir prosperando tendrá que adoptar esta obra fundamental como libro de cabecera.
Si recomiendo este magnífico libro a todo el mundo, especialmente a los murcianos, no es solamente por la vastísima recopilación de datos que ha elaborado el autor y presentado con abundantes gráficos para posibilitar una mayor comprensión de su significado (algo que por sí ya justifica la atención que le prestamos aquí), sino porque se trata también de un texto de los más valientes que he leído en materia económica. El autor, gran conocedor de la región murciana gracias a su amplia trayectoria en el campo empresarial, describe con gran precisión y coraje las consecuencias de una política nacional que ha dejado de lado a una de las zonas más prósperas de la Europa Mediterránea.
Parar la autopista del Mediterráneo en Alicante durante años, no electrificar el tren, retrasar al máximo la autovía con Madrid, no realizar las infraestructuras portuarias para el transporte de containers y dejar un aeropuerto militar para usos civiles sin asumir la construcción de uno civil, son sólo algunas de las fechorías irracionales cometidas contra una comunidad autónoma imposibilitada de defender con éxito su derecho a prosperar. Todo esto ha venido ocurriendo durante años y años mientras en las provincias del entorno se llevaban a cabo todo este tipo de infraestructuras básicas, lo que constituye un agravio brutal que ha dificultado en grandísima medida la incorporación de la región de Murcia al desarrollo turístico e industrial que ya se experimentaba en el resto de la zona mediterránea. Los costes de oportunidad de esta política de agresión sistemática son incalculables, un retraso aún está por recuperar si es que alguna vez se hace, porque las oportunidades pasan y ya no es posible volver el tiempo atrás.
Aún en la actualidad se debate sobre la necesidad de que el nuevo tren llegue a Murcia con alta velocidad (no lo hará, salvo que el gobierno acepte las modificaciones planteadas por la comunidad autónoma a su trazado), el puerto de Cartagena y su conexión ferroviaria siguen ausentes en el mapa europeo de transporte de mercancías trazado por la UE y el aeropuerto está siendo realizado por un consorcio empresarial privado a impulso de la Comunidad Autónoma. En cuanto al agua, factor esencial de desarrollo en una zona de agricultura y turismo intensivos, además de anularse por decreto urgente un Plan Hidrológico Nacional que traía al sureste los excedentes hídricos del Ebro, ahora peligra incluso el trasvase Tajo-Segura, cuya fecha de caducidad, a tenor de los acuerdos estatutarios adoptados al alimón por el PP y PSOE castellano manchegos, se sitúa en el año 2015. No sólo no se repara el daño causado sino que el agravio continua en todo su esplendor sin que nadie en el gobierno central repare en que la riqueza que se produce en cualquier lugar de España repercute muy directamente en la economía nacional.
Pero no vale hacer victimismo aunque éste resulte plenamente justificado. Los hombres y mujeres de esta tierra son emprendedores y luchan por salir adelante por grandes que sean las dificultades. El autor de esta magnífica obra sabe mucho al respecto porque él forma parte del conjunto de gestores privados y empresarios que sacan diariamente el país adelante. Sólo hay que recorrer las páginas de esta obra para comprobar que su autor conoce sobre el terreno la realidad objeto de su estudio.
El horizonte de 2013 se marca en el libro como etapa final del esfuerzo que las instituciones murcianas, públicas y privadas, están llevando a cabo para sacar a esta región del atraso que experimenta respecto a las zonas limítrofes y la media nacional. La recesión económica, aquello que ZP y Solbes denominaron durante meses con gran desfachatez como “ligeras dificultades pasajeras”, probablemente obligará a extender el plazo hacia delante. Sin embargo la coyuntura inmediata no resta valor a un trabajo tan serio, documentado, riguroso y corajudo como este libro que tengo el placer de reseñar aquí para todos ustedes. Si se hiciera algo así a nivel nacional y se utilizara como hoja de ruta la salida a la crisis estaría mucho más cerca. También Zapatero estaría más lejos (del poder, me refiero), así que mucho me temo que el presidente de la sonrisa inteligente no tenga previsto encargar ningún estudio de este tenor a corto plazo.
Angel Martínez, actualmente uno de los principales directivos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, honra con trabajos como éste la trayectoria ejemplar de los ilustres murcianos que le precedieron en la lucha constante por hacer de Murcia un lugar más próspero y una tierra de oportunidades. Escrito queda.
Martínez, Angel. Murcia 2013… escrito al margen. Ed. Universidad de Murcia. Murcia, 2007. 574 pp.